Francisco Franco: una tumba de 125.000 euros

Gabe Abrahams

La exhumación y la reubicación de los restos mortales de Francisco Franco (1892-1975) se efectuaron el 24 de octubre de 2019.

El gobierno de Pedro Sánchez determinó que los restos del dictador fuesen trasladados desde el Valle de los Caídos al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, en la citada fecha.

Desde 1975, los restos de Franco permanecieron en una tumba del Valle de los Caídos, tumba situada junto a la tumba de José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la Falange Española.

Desde el 24 de octubre de 2019, los restos de Franco se encuentran en un Panteón de Patrimonio del Estado en el madrileño cementerio de Mingorrubio, junto a los de su esposa Carmen Polo.

En la actual lápida que cubre los restos de Franco solo figura su nombre, Francisco Franco. En la de su viuda, se inscribió en su momento: “Excma. señora Da. Carmen Polo Martínez Valdés. Vda. de Francisco Franco. Señora de Meirás. 11-VI-1901. 6-II-1988. RIP”.

Desde la fecha del traslado de los restos de Franco al cementerio de Mingorrubio, el Estado ha gastado en la nueva tumba 125.000 euros. Cifra desmesurada.

En concreto, el gasto destinado a la nueva tumba de Franco ha sido de 39.811 euros en obras de adecuación del panteón, 6.531 euros en la instalación del sistema de seguridad y servicios similares, 387 euros en limpieza y 78.004 euros en seguridad. Prácticamente, 125.000 euros. Lo dicho. Cifra desmesurada.

En días pasados, Unidas Podemos registró una iniciativa en el Congreso con la intención de que la Cámara exija al gobierno de Pedro Sánchez la adopción de medidas “para evitar actos y manifestaciones” de carácter “franquista”. Unidas Podemos denunció que en el último año se han producido misas en memoria de Franco, homenajes a la División Azul, incluyendo exaltaciones ante la tumba de Franco.

Este mismo año, unos pocos fieles del dictador conmemoraron la caída del Madrid republicano. Todo acabó con cánticos y una ofrenda floral en la tumba de Franco del cementerio de Mingorrubio.

La tumba de Franco es un gasto desmesurado, pero también un lugar que sirve de exaltación de su Régimen.

Es evidente que ni una cosa, ni otra era lo que se buscaba con el traslado.