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Etiqueta: Rusia

Rusia en la OTAN

Oscar Madrigal

Eran los tiempos cuando Putin era recibido y hablaba ante el Parlamento alemán y hacía citas de Kant en un perfecto alemán y Merkel hablaba en Moscú en un perfecto ruso. Ambos coincidían en casi en todo, los gaseoductos, el comercio, menos en la aversión enfermiza de Merkel por los perros.

Putin era importante amigo de casi todos los líderes del mundo, protegido en sus políticas de privatización y explotación de los recursos naturales y fuente indispensable de materias primas de eso que llaman Occidente.

Confiesa el propio Putin que en la última visita del presidente Clinton a Moscú, entre en serio y en broma, le manifestó la posibilidad del ingreso de Rusia a la OTAN. Las relaciones entre Rusia y la OTAN eran cordiales, tenían un convenio entre ellos e incluso se constituyó el Consejo Rusia-OTAN. El asunto podía ir en esa dirección.

Sin embargo, las cosas después comenzaron a empeorar. Putin “descubrió” que había 25 millones de rusos regados por todo lo que había sido el territorio de la URSS y el campo socialista y que había que proteger y defender. Redujo a sangre el propósito de Chechenia, invadió Georgia para proteger a dos territorios y se anexó Crimea como si se trata de dar y quitar jocotes o guayabas. La OTAN por su parte bombardeó Kosovo de manera sangrienta violentando el derecho internacional y sus propios fundamentos.

El resultado de todo fue que las relaciones de Rusia y la OTAN se debilitaron. En ese periodo la OTAN se hizo el doble de grande ya que se adhirieron muchos nuevos países. Debería llamar a la reflexión que de los 30 países que hoy forman parte de ese Tratado, 14 son países exsoviéticos o que fueron parte del llamado campo socialista. ¿Por qué todos ellos corrieron a esconderse en el paraguas de la OTAN y no de Rusia?

Putin cumple 20 años en el poder, está a punto de romper la marca de Stalin. Convirtió a la Iglesia Ortodoxa en el fundamento ideológico de su régimen, persiguió a los homosexuales, prohibió el matrimonio entre personas del mismo sexo, eliminó a la oposición política, fortaleció su poder a base de un nacionalismo extremo.

La guerra en Ucrania está en una escalada muy peligrosa, incluso se plantea el uso de armas atómicas con carácter táctico. Los EEUU no tienen el menor interés en una salida negociada; probablemente presionen al gobierno de Ucrania para que no llegue a ningún compromiso. Mientras los muertos sean ucranianos y rusos, los EEUU pretenden alargar el conflicto, sabiendo de antemano que es imposible vencer militarmente a Rusia. Las conversaciones para un arreglo están cada vez más complicadas, a pesar de que ya Ucrania aceptó convertirse en un país neutral, pero no se sabe mediante qué condiciones.

A situaciones complejas, soluciones sencillas: lo propio es que Rusia ingrese a la OTAN.

Si en el pasado Putin lo consideró, tal vez ahora pueda volver sobre la idea. Ello le garantizaría a Rusia que un ataque a su país se tomaría como un ataque a todos los países miembros. Estaría garantizada su seguridad.

En América Latina también podría ampliarse el TIAR con EEUU, para, cuando este y otro país agreda o invada a otro, se tome como una agresión contra todos sus miembros.

Los llamados “sapiens” como que solo sabemos convivir en un contexto de fuerza, principalmente militar. La disuasión entre unos y otros parece solo posible mediante el equilibrio de fuerzas. Quizás la incorporación de Rusia a la OTAN salvaguarde la seguridad para todas las potencias.

Que esa idea es una locura… Probablemente. Pero así está el mundo.

¿Por qué las guerras?

Esta guerra entre Rusia y Ucrania es la última guerra preventiva en pleno siglo XXI. Fuente: https://wsimag.com/

A propósito de la invasión de Rusia a Ucrania

7 ABRIL 2022, 

Juan Jaramillo Antillón

Abraham Lincoln, habiendo sido elegido presidente de los Estados Unidos, pero iniciándose en su periodo una guerra civil, entre los estados del norte y del sur (esclavista), decía:

Nosotros rezamos al Señor para que sea nuestra la victoria, porque creemos tener la razón. Pero los del bando contrario le rezan también pidiéndole la victoria, porque creen estar en lo justo. ¡Qué pensará el Señor de nosotros!

La guerra en la sociedad es la más cruel de las violencias, ya que no respeta edad, sexo, discapacidad, religión, ideología, trabajo y, además, destruye la infraestructura de los pueblos o países, y, sobre todo, lesiona la identidad que se estaban forjando los niños; figuras inocentes dentro del juego de la maldad de destrucción político militar de los hombres.

Desde la antigüedad remota al presente el hombre se dio cuenta de que, mediante la agresión que poseía como carácter innato para defenderse, si esta la ejercía en forma violenta, ya sea individual o en grupo, contra otros seres humanos podría obtener cosas como: alimentos, tierras, riquezas, esclavos, espacios naturales para usufructuarlos, etc. Esa actitud de violencia llevó a los humanos a atacar a otros humanos, conquistando así lo anterior, pero destruyendo y matando sin una verdadera necesidad y solo por el provecho que obtenía con esa conducta violenta.

Primero fabricaron armas con piedras y lanzas usando palos de los árboles, luego arcos y flechas, posteriormente hachas y mazos con los que lograban matar con mayor eficacia a los oponentes. Al aparecer los sumerios, en la Mesopotamia hace unos 6,000 años y en otros lugares, se agruparon en poblados y luego en ciudades, y, para proteger sus cultivos de las hordas nómadas que se los querían robar, organizaron grupos de personas para cuidarlos y defenderse de ellos. Con el tiempo a esos grupos se les llamó policías, y luego tropas o ejércitos.

Pero, al tener un ejército protector, surgió la tentación de conquistar otros pueblos o ciudades-estados y, desde entonces esto ya no nunca paró. Las herramientas para uso individual mediante la fuerza física pasaron a segundo plano al inventarse la pólvora, los rifles, los cañones y las bombas y entonces cada pueblo (si podía) y para no estar indefenso se dedicó a buscar cómo obtener las mismas y, armarse hasta los dientes para defenderse según se decía.

Fue así como comenzó desde hace siglos una carrera armamentista que persiste en la actualidad y que eufemísticamente las autoridades civiles y militares de cada país señalan es solamente para obtener el respeto y el temor a una represalia de un «probable agresor o enemigo». Pero, lamentablemente, el marco de la lucha violenta se fue ampliando hasta llegar a la Primera y Segunda Guerras Mundiales de inicio en los años de 1914 y 1939, donde los cultos y cristianos pueblos de Europa se enfrentaron destructivamente, extendiendo la guerra al Asia y haciéndola general. Lo peor es que los pueblos de Alemania e Italia y Japón fueron inducidos mediante el engaño a ir a la guerra sin una justificación adecuada.

No se entiende como los gobiernos de Europa cuando Hitler se anexó Austria, y luego Checoslovaquia, continuaron creyendo en sus cantos de paz, si, este megalómano dictador nazi había escrito lo siguiente:

La naturaleza no ha reservado el suelo europeo para su posesión para ninguna nación en particular, por el contrario, este suelo existe para el pueblo que tenga la fuerza para expropiarlo (Mein Kampf).

Después de un inicio triunfal del grupo nazi-japonés, los llamados «aliados», los Estados Unidos, Canadá, Rusia, e Inglaterra, y otras naciones devolvieron con sus armas la destrucción creada por los otros, dejando devastada la infraestructura de los invasores y devolviéndoles así todo el daño que habían provocado y dejándolos en ruinas con una pérdida de vidas humanas estimada en 60 millones de personas, quedando al final Europa y Japón destruidos.

Quedaron vencedores en 1945, dos grupos antagónicos ideológicamente hablando. Por el área del liberalismo, el capital y la democracia, los Estados Unidos, Canadá y los países del centro de Europa. Y la Unión Soviética y los países europeos adyacentes, así como China, Vietnam, y otros con ideología comunista. De todos es conocido cómo la Unión Soviética, con el ascenso en 1985 de Mijaíl Gorbachov, con el tiempo se fragmentó en Rusia y diversos países, quedando Rusia muy debilitada militarmente en cuanto a la división clásica de marina, ejército de tierra y aire, si se compara con la época recién pasada, pero infinitamente superior militarmente por ser una de las tres grandes potencias nucleares, junto con los Estados Unidos y China. Entre los tres pueden destruir varias veces a la humanidad.

Debemos apuntar que quien recurre a la guerra, se justifica aduciendo que lo hace por un motivo justo y señala que fue provocado por el contrario que traicionó su confianza de alguna manera. Para ello poseen sistemas de propaganda con expertos para convencer a las masas de su país de apoyar su decisión de hacer una guerra (mediante la violencia armada), y usualmente logrando que su pueblo se entere de lo sucedido, únicamente mediante sus medios de prensa.

Siempre existe un país agresor y uno agredido, al agresor no le agrada que lo señalen así. Al final solo los vencedores son los que pueden justificar su manera de actuar.

Debemos subrayar que ni Rusia ni los Estados Unidos son santos para confesarse con ellos, pues ambos representan a naciones que en diplomacia se dice que «no tienen amigos, solo intereses» y para demostrar eso voy a señalar los prolegómenos de esta guerra de Rusia contra Ucrania, cuyos antecedentes se remontan a antes de la Primera Guerra Mundial. En esa época Ucrania era un país independiente, pero, al formarse la Unión Soviética, esta la absorbió, pese a no desearlo ella, ya que, era el granero de Europa y Stalin les quitaba sus cultivos y aterrorizó y masacró esa nación por años.

Al desintegrarse la Unión Soviética en 1989 quedó como Rusia y una serie de países que conformaban la Federación Rusa, quedando Ucrania independiente, pero supuestamente bajo el amparo de Rusia y con presidentes prosoviéticos. Sin embargo, en el 2014 el pueblo derrocó al último de esos presidentes (según Putin, con ayuda de EE.UU.) y fue elegido en su lugar un «comediante» llamado Volodimir Zelenski (durante esta guerra ha demostrado ser todo un valiente señor) quien, escuchando el clamor de democracia de su pueblo, estaba tratando de lograr que su país entrara a la organización militar europea y de Estados Unidos, la OTAN. Putin no acepta el expansionismo de la OTAN, pues se acercaba a su país, y por ello esta invasión, que de todos modos era esperada, ya que en el 2014 se había anexado la península de Crimea aduciendo que el 60% era una etnia rusa que hablaba dicha lengua, además de estar una base naval de Rusia. Por otra parte, una Ucrania democrática era un mal ejemplo para Rusia.

De última hora y debido a la tremenda destrucción de su nación, hoy 15 de marzo, Zelensky dice a la prensa que él promete que Ucrania no entrará a la OTAN.

Esta guerra entre Rusia y Ucrania es la última guerra preventiva en pleno siglo XXI; lamentablemente, según la prensa, se está cometiendo un genocidio con el pueblo de Ucrania, ya que hay un exterminio sistemático no solo de la infraestructura, sino de vidas en las ciudades de Mariúpol y Kiev. Ahora todo depende de la capacidad para infligir daño al ejército ruso de parte de los militares ucranianos, y de la resistencia del pueblo.

Antes de hablar de la otra injusta guerra preventiva en este siglo, pero, en este caso, provocada por los Estados Unidos y otros países contra Irak, paso a señalar lo siguiente.

De 1979 a 1992 existió una guerra entre la Unión Soviética —luego Rusia— en contra Afganistán, donde el ejército soviético apoyó a la fracción socialista gobernante de ese país, que estaba enfrentado a los muyahidines, un grupo de guerrilleros afganos islámicos que pretendían el poder. Estos pudieron resistir a los rusos, debido a que los Estados Unidos, Inglaterra, Arabia Saudita e Irán (increíble la asociación) apoyaron con armas y dinero por años a esos guerrilleros de Afganistán. Rusia abandonó esa guerra después de 9 años de lucha y se retiró en 1992. Y Afganistán paso a ser un estado islámico.

Al desintegrarse la Unión Soviética, se formó la República de Chechenia por grupos de separatistas chechenos que declararon la independencia dejando de lado a los políticos prorrusos, por lo que, en 1994 el ejército ruso trató de recuperar esa República peleando (la primera guerra) sin lograrlo hasta el año 1996, fecha en que el ejército ruso dejó ese país. Sin embargo, las luchas entre facciones socialistas y de partidarios del islam, creaban gran inestabilidad, por la que Rusia amenazaba con invadir. Por esos tiempos un grupo de separatistas terroristas del islam provocaron atentados con muertes de ciudadanos soviéticos en varias ciudades rusas. Aunado a eso un grupo checheno proislamita y separatista invadió a su vecino Daguestán prorruso, y, entonces en 1999 Vladimir Putin ordenó un nueva la invasión rusa a Chechenia (la segunda guerra) para debilitar sus defensas. Después de un asedio feroz de varios meses de su capital Grozni, fueron vencidos. He señalado lo anterior para que no espere el pueblo de Ucrania una paz con Rusia, lamentablemente, van a ser masacrados por el ejército de esta nación quienes están ya bombardeando sin piedad a las ciudades de Mariúpol y Kiev, bajo la estrategia del terror acostumbrada ya por Putin en Chechenia, y ahora los habitantes de Ucrania viven bajo sus escombros, sin agua, luz, calefacción y alimentos y sus calles llenas de muertos, provocado todo ello para que se den por vencidos.

No olvidamos también que, después de la disolución de la Unión Soviética en el año 1991, Georgia había conseguido la independencia de Rusia (Moscú), pero, en el 2018 Rusia le hizo la guerra a Georgia al apoyar a dos separatistas y autoproclamadas Republicas, Osetia al sur y Abjasia (ambas siempre habían sido prorrusas, aunque pertenecían a Georgia). El ejército ruso aplastó al de Georgia y esta perdió la guerra y las regiones.

En septiembre del 2001 el pueblo de los Estados Unidos vio con horror cómo su país, el más fuerte del mundo militarmente hablando, fue atacado en su propia tierra por un grupo de terroristas islamista que destruyeron dos edificios de Nueva York, llamados las Torres Gemelas, asesinando a tres mil personas. La respuesta fue un justo y contundente ataque contra Afganistán (país al que habían ayudado a combatir contra Rusia), y gobernado por los talibanes que albergaba al grupo terrorista de Al Queda cuyo cerebro era Osama bin Laden, un rico terrateniente de Arabia Saudita. Muy rápidamente los estadounidenses derrotaron a los talibanes y los exilaron. Después de 20 años de ocupación y habiendo fracasado en democratizar esa nación, salieron a toda velocidad en septiembre del 2021.

En el presente siglo XXI la otra guerra «preventiva» injusta ha sido la Invasión de Irak en el 2003, por los Estados Unidos y otros países, aduciendo que Sadam Husein, su presidente, tenía armas de destrucción masiva, pese a que, las Naciones Unidas (ONU) había señalado que no era cierto, lo que en realidad se deseaba era el control de su petróleo y tener un país supuestamente democratizado en el Medio Oriente. Nunca se demostró la existencia de esas armas; al final los norteamericanos dejaron Irak varios años después en el 2011. Esta guerra tuvo un gigantesco costo en dinero y vidas, que, como siempre, lo pagó el pueblo norteamericano, dejando a Irak muy destruido, con un gobierno poco popular y lleno de terrorismo entre las facciones chitas y sunitas de ese país.

Recordemos también que, para el pueblo de los Estados Unidos, el abandono de Afganistán significó no solo una derrota militar, sino sobre todo una sangría económica, ya que mantener una guerra como esa por 20 años, tuvo un costo de $2.3 billones. Pero, sí hubo ganadores, ya que fue un gran negocio para la industria de guerra de ese país donde varias empresas privadas se llenaron los bolsillos con miles de millones de dólares gracias a contratos con el Pentágono.

Lo que es difícil de entender, es, cómo es posible que la «inteligencia militar» de los Estados Unidos haya podido creer que Afganistán e Irak, pueblos cuya religión es el islam puedan ser adoctrinados ideológicamente tratando de hacerlos democráticos, ya que para eso deberían dejar su religión donde el Corán rige todas las actividades de la vida de los pueblos. Por cierto, ni siquiera Alejandro Magno, que conquistó Persia (que incluía a Irak) y el resto del mundo conocido, quiso conquistar Afganistán ya que consideraba esas inhóspitas montañas y a sus guerreros, difíciles de dominar.

Sigmund Freud, escribió a propósito de la guerra:

La evolución no hace más dóciles y humanas las técnicas bélicas, sino que las convierte en más crueles e insoportables… Nos sentimos confundidos al no poder reconocer la diferencia entre el extranjero y el enemigo, se descubre que la rivalidad y la enemistad están dentro de nosotros mismos… Esto se deriva del hecho de que ser hombre no equivale para nada a tener humanidad; además, la guerra marca el final del sueño de una existencia pacífica.

Se ha señalado que para evitar las guerras tiene valor la frase si vis pacem para bellum: «si quieres la paz, prepara la guerra», como una primicia preventiva para evitar un conflicto, supuestamente del famoso general y filosofo chino Sun Tzu, quién en el año 544 a. C., señaló que lo anterior puede dar resultados. Sin embargo, hay muchos ejemplos a través de los siglos que contradicen esto, ya que en la antigüedad al armarse un país con el correr del tiempo atacaba a otros.

Ejemplo de esto, las constantes guerras entre las ciudades/Estados de las civilizaciones sumerias, acadias, babilonias, asirias, Persia contra los griegos, Esparta vs Atenas, esta contra Tebas, Macedonia contra todas las griegas, Alejandro conquistando Persia, los romanos conquistando el mundo, y peleando entre sí y por las provincias y mucho antes, las luchas de los cananeos contra los israelitas y estos contra los filisteos y luego contra los palestinos; los mongoles descendientes de Gengis Khan invadiendo China y luego el Oriente Medio y hasta Europa y lo mismo los hunos de Atila; el profeta Mahoma después de apoderarse de Medina y la Meca, sus seguidores los musulmanes conquistando tierras en el Medio Oriente y hasta España y la actual Turquía.

La guerra de los Estados Unidos contra España por Cuba y Filipinas. La invasión del ejército norteamericano contra México, perdiendo este parte de su territorio. Las luchas entre la India y Pakistán por Cachemira. La invasión de japón a China. La guerra entre las dos Coreas. Las innumerables guerras entre los pueblos africanos. Las guerras ya descritas de Afganistán, Chechenia y Irak, y para no llenar páginas y páginas de las guerras habidas entre otros pueblos y países, finalmente llegamos a la invasión y guerra de Rusia contra Ucrania del momento actual. Lo raro es pues que el mundo tenga momentos de paz duraderos, hasta hoy el «hombre ha sido el lobo del hombre» como señalaba el filósofo Hobbes.

Por cierto, la sentencia latina citada antes y achacada a Sun Tzu, al parecer, en realidad pertenece al escritor romano de temas militares del siglo IV, Flavio Vegecio. Y subrayamos que a fin de cuentas no parecía estar equivocado, si un país se prepara para la guerra, evita esta. Pues desde 1948 al 2021, aunque ha habido muchas guerras y enfrentamientos entre países, sin embargo, no se ha presentado otra guerra mundial, debido al carácter disuasorio de las armas nucleares en posesión especialmente de los Estados Unidos, Rusia, China, la India y Pakistán e incluso Israel; esto ha evitado que los países árabes y musulmanes veinte veces más numerosos y que lo rodean, no la hayan vuelto a atacar.

La razón para evitar una guerra entre naciones con armas atómicas que podría dar como resultado la aniquilación total de los países enfrentados es precisamente ese elemento disuasivo. Ahora bien, en este momento hay el gran peligro de si Rusia continúa avanzando más allá de Ucrania hacia los países de la OTAN, o si esta y los Estados Unidos deciden, debido al genocidio a que Rusia está sometiendo a Ucrania, darle protección aérea o militar por tierra, la Tercera Guerra Mundial puede estallar.

El general prusiano Karl von Clausewitz decía que la guerra era la continuación de la política por otros medios y que usualmente los contendientes recurrían a esta cuando se estimaba que las ganancias superarían a las perdidas potenciales. Según él, este era el elemento racional de una guerra; los otros eran el odio, la enemistad y la violencia primitiva. Maquiavelo señalaba que, las causas que impedían la unificación entre las ciudades-estados de Italia eran diversas y complejas y generaban odios y pasiones entre facciones, pero había que llegar a un acuerdo al inicio buscando comprender las causas del enfrentamiento, y hacerles saber las consecuencias de una guerra con pérdida de vida y bienes materiales para disuadirlos de una guerra, ya que una vez que esta se inicia es casi imposible detenerla.

Albert Einstein, después de ver como su fórmula matemática E=mc2 había dado lugar a la bomba atómica, se volvió un pacifista fanático y luchó toda su vida para tratar de crear una institución supranacional más poderosa que la ONU, con el fin de que esta impusiera la paz y prohibiera la creación y uso de armas atómicas. Algo que no se ha logrado aún. Él decía «si surge una tercera guerra mundial, los pocos hombres que quedarán, harían una cuarta guerra solamente con piedras, pues serían las únicas armas que conseguirían».

Finalmente, a propósito del empleo de armas atómicas, voy a dar a ustedes un resumen de un discurso que Gabriel García Márquez envió para ser leído al inaugurarse la Universidad de la Paz en Costa Rica.

Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados alterará el curso de los océanos y los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes y los pájaros no encontrarán el cielo, las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sáhara, la vasta Amazonia desaparecerá de la faz del planeta… Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio… solo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.

 

Fuente: https://wsimag.com/

Compartido con SURCOS por el autor.

“Medios de comunicación como herramientas de propaganda para sembrar el odio hacia todo lo ruso en el mundo”

Sr. Embajador de Rusia Yury Bedzhanyan

Desde el inicio de la operación militar especial rusa en Ucrania, nuestro país se ha enfrentado a la campaña desmedida de desinformación en el espacio mediático internacional.

En esta campaña, para sorpresa, casi nunca salieron noticias que mencionaran los crímenes del régimen en Kiev cometidos contra sus propios ciudadanos residentes de las regiones de Donetsk y Lugansk durante 8 años desde 2014, el terror que enfrentaron la gente de estas dos repúblicas. Los medios occidentales pasaron por alto los documentos del mando de la Guardia Nacional de Ucrania que obtuvo la parte rusa, documentos que confirman la preparación secreta por parte del régimen de Kiev de una operación ofensiva en Donbás en marzo de 2022, ignoraron la información sobre los laboratorios que desarrollan armas biológicas en Ucrania donde EE.UU. estaban desarrollando esta actividad en pleno secreto, de la misma manera que la están haciendo en otros territorios ex soviéticos durante últimos 30 años, creando sus laboratorios biológicos militares a lo largo de las fronteras de Rusia.

Queremos recordar que Rusia desde 2014 afirmó del primer día del surgimiento del conflicto entre Ucrania y dos regiones de Lugansk y Donetsk, la necesidad de resolverlo sólo por la vía político-diplomática. Para esto, se concertaron los acuerdos de Minsk entre las partes en conflicto con garantías de tres potencias: Francia, Alemania y Rusia. No obstante, los persistentes esfuerzos y llamamientos de los líderes rusos a las partes en conflicto, así como a los países garantes, Francia y Alemania, durante los últimos ocho años a que se sientan a la mesa de negociaciones y lleguen a un acuerdo, lamentablemente no han tenido éxito alguno.

En vez de mostrar disposición y deseo real de iniciar el proceso de negociaciones de paz, Kiev optó por el camino de sabotaje abierto de los acuerdos de Minsk, un conjunto de “medidas” aprobadas por la Resolución 2202 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de amenazas y provocaciones, aliento de nacionalistas locales y neofascistas que llaman a una solución militar al conflicto.

Es imposible recordar sin consternación la gran tragedia ocurrida en la ciudad de Odesa el 2 de mayo de 2014, cuando en la Casa de los Sindicatos los nacionalistas ucranianos quemaron vivos a 52 manifestantes pacíficos que se pronunciaron en contra del golpe de Estado del 2014. Se conocen los nombres de los delincuentes que cometieron este crimen: posaron ante las cámaras de foto pero ninguno de ellos fue sancionado penalmente todavía.

Las fosas comunes halladas en Donbás son una prueba irrefutable de las consecuencias criminales de los bombardeos masivos de la infraestructura civil por las fuerzas ucranianas. Según los expertos forenses, la mayoría de los fallecidos fueron mujeres y ancianos. Los intentos de centrar la atención del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en estas arbitrariedades que continuaron ocho años, chocaron con la indiferencia. 

Hoy, por todo el mundo es conocida la monstruosa cifra de 14 mil víctimas de este conflicto. La gran mayoría de ellos son residentes de Donetsk y Lugansk. Todos estos 8 años hubo bloqueo económico, de transporte y de alimentos contra Donbás, todos estos años la gente se escondió de bombardeos en los sótanos. El gobierno de Ucrania adoptó la política de prohibir el idioma ruso, todo lo ruso, y al mismo tiempo los idiomas húngaro y rumano, que son hablados por minorías nacionales que han vivido en el territorio de la Ucrania moderna durante siglos. ¡Así no es como tratan a sus ciudadanos en el mundo civilizado!

¿Dónde han estado todos estos años las voces de los que hoy con tanto celo condenan a Rusia? ¿Por qué nadie “se dio cuenta” de cómo las fuerzas armadas ucranianas masacran sistemáticamente a su población civil solo por ser de habla rusa? Tales hechos en otras regiones del mundo se llaman en una palabra: ¡genocidio! Kiev no necesita habitantes en Donbás, sino solo la tierra de Donbás. ¡El anterior presidente de Ucrania, Poroshenko, los llamó “gentuza, individuos que se pudrirían en los sótanos”, y el actual presidente, Zelensky, les sugirió (¡a sus propios ciudadanos!) que se “larguen” a Rusia!

La política hostil y misántropa del régimen de Kiev contra su propio pueblo, contra Rusia, ha dejado de “encajar” en cualquier marco. En Rusia, se escucharon claramente las palabras del presidente Zelensky pronunciadas recientemente en la Conferencia de Seguridad de Múnich, que Ucrania no excluye la posibilidad de recuperar el estatus nuclear. Nos gustaría preguntar a nuestros socios occidentales: ¿alguien ha reaccionado a esta loca declaración, alguien la ha condenado? ¡No! Esta política tradicional de varios países occidentales de ignorar la retórica y las acciones provocativas y sin principios de los líderes ucranianos ha servido en gran medida y sigue sirviendo como una “luz verde” para una mayor escalada por parte de las autoridades de Kiev. 

La campaña de información que va acompañada de informes de medios extranjeros sobre los acontecimientos que tienen lugar tanto en Ucrania como en sus alrededores, es sorprendente. Francamente, no sorprende que muchos costarricenses no tengan acceso a nada más que mensajes de AFP, Bloomberg, CNN y de otros gigantes de los medios occidentales. En realidad, es como vivir en el vacío. Siguiendo la práctica absolutamente viciosa (antidemocrática) de varios países occidentales, sorprendentemente aquí también se intenta eliminar la cadena “RT” del campo informativo costarricense solo porque sus noticias alternativas no corresponden a lo que los principales medios occidentales están transmitiendo. ¿Dónde está entonces una de las principales normas democráticas reconocidas internacionalmente: la libertad de expresión? No se puede jugar con un objetivo. Cuando uno lee o ve reportajes en los medios locales sobre los acontecimientos en Ucrania, se sorprende de que nosotros (yo personalmente) ya vimos muchas fotos prestadas de los medios occidentales absolutamente idénticas con ventanas y casas rotas hace varios años cuando los Estados Unidos y otros países europeos bombardearon la capital de un estado europeo: Belgrado, o las fotos de personas corriendo por las calles de la Birmingham británica, aparentemente durante la dispersión de la manifestación pero dadas por las calles de Kiev, y mucho más. ¡Está bastante claro que ninguno de los lectores comunes identificará la autenticidad o la correspondencia de las fotografías publicadas con los hechos reales! ¡Pero qué efecto de estas falsificaciones!

Por supuesto, cualquier persona normal no puede permanecer “indiferente” a los informes de esta índole. Sin duda, la guerra y la muerte de personas inocentes, ancianos, niños, es la tragedia más terrible de nuestros tiempos. Pero no es menos blasfemo manipular el material informativo, causar una percepción extremadamente negativa y completamente justificada para un gran número de lectores, creando hábilmente la imagen de un “monstruo sediento de sangre” del país y de su gente. Por decir lo menos, esto es injusto y poco profesional.

¿Por qué a Rusia no le quedó más remedio que lanzar una operación militar especial para desmilitarizar y desnazificar Ucrania? Me gustaría responder a esta pregunta con las siguientes preguntas: ¿Qué pasaría si, digamos, en Canadá, como resultado de un golpe de Estado, llegara al poder un gobierno ultranacionalista que prohibiera el uso del idioma francés en Quebec, o si en España un gobierno similar prohibiera hablar en catalán? ¿Cómo reaccionaríamos todos ante tales hechos, donde se viola el derecho de cualquier pueblo a proteger su lengua, cultura, forma de vida, creencias, tradiciones, historia y la vida misma? ¿O sobre las acciones de cualquier estado soberano para proteger la seguridad dentro de sus propias fronteras? ¿O lo que es permitido para uno, no lo es para el otro? Recuerden los eventos de los últimos meses: Rusia envió a los líderes de los Estados Unidos, de la OTAN, un proyecto de tratado sobre garantías de seguridad, en el que se establecieron de manera más concreta nuestras propuestas para garantizar la paz y la seguridad tanto en Europa como en todo el mundo. Debe admitirse honestamente que la respuesta recibida de nuestros socios occidentales indica claramente su falta de voluntad y disposición para acordar garantías firmes y jurídicamente vinculantes para garantizar la seguridad de Rusia: la negativa a ampliar aún más la OTAN, la negativa a crear bases militares en el territorio de países que antes formaban parte de la URSS, etc. 

En ausencia de la disposición de los estadounidenses y los miembros de la OTAN para negociar, el liderazgo ruso advirtió que se vería obligado a responder, incluido mediante la implementación de medidas técnico-militares.

Y otro punto extremadamente importante. A disposición del Ministerio de Defensa ruso había documentos secretos que atestiguan la preparación por parte de Ucrania de una operación militar en el Donbás en marzo de este año. La operación militar especial de las fuerzas armadas rusas emprendida por Rusia en realidad adelantó e interrumpió la ofensiva a gran escala de las fuerzas de ataque de las tropas ucranianas en los territorios de Donbás y Lugansk no controlados por Kiev en marzo de este año.

Para resumir, queremos subrayar que sin duda, el propósito de la malintencionada campaña de desinformación en los medios, es sembrar el odio hacia Rusia y todo lo ruso en el mundo. Los compatriotas nuestros varios países del mundo se han enfrentado ya la discriminación por motivos raciales y comportamiento agresivo hasta en contra de los niños en las escuelas.

En una situación similar a la que está sucediendo hoy en Ucrania y alrededor de Ucrania, la presentación del material informativo por parte de los medios de comunicación debe ser imparcial y verificada tanto como sea posible en términos de confiabilidad.

En este sentido, queremos hacer un llamado a la dirección de “La Nación”, un periódico tan influyente y respetado en Costa Rica, a que haga un análisis equilibrado, objetivo y sustantivo de lo que está sucediendo en la política mundial, incluida la situación en Ucrania, y antes de publicar las noticias con referencia a las agencias occidentales verificar (existe, por ejemplo, una página de https://waronfakes.com/es/) la información para no difundir noticias falsas.”

Ejemplos de noticias falsas:

  1. https://www.nacion.com/el-mundo/conflictos/rusia-ucrania-logramos-escapar-tuvimos-suerte/3OMNRMJL7BFBPIXWRYL7IOMH5I/story/

Las noticias sobre un supuesto ataque ruso con misiles contra un edificio residencial en Kiev en realidad hubo una falla en el sistema de guía de un misil del sistema de defensa antiaéreo ucraniano “Buk-M1”. Fue un misil ucraniano que golpeó el edificio por esta falla. 

  1. https://www.nacion.com/el-mundo/conflictos/rusia-ucrania-macron-habla-con-putin-y-luego-con/KLIL6CAZHND2FPRXDEE7JTXBDM/story/

El 3 de marzo, se comunicó sobre un ataque ruso contra la central nuclear Zaporizhzhia – en realidad, ya el 28 de febrero, las FFAA rusas tomaron el control de la central nuclear de Zaporizhzhia y sus alrededores. Para el momento, las unidades ucranianas que custodiaban la planta habían abandonado el lugar. Los últimos cinco días, el personal de la central nuclear ha trabajado de manera regular, controlando la situación radiactiva. Pero en el territorio adyacente a la planta nuclear, que ya estaba bajo el control ruso, se realizó un intento de una terrible provocación – un grupo de sabotaje ucraniano abrió fuego desde las ventanas del complejo de entrenamiento, que se encuentra fuera del área principal de la central, contra el ejército ruso. En respuesta, las posiciones de los saboteadores ucranianos fueron neutralizadas. Escapando, el grupo de sabotaje prendió fuego al edificio. Actualmente, la central nuclear continúa operando regularmente. Lo arriba expuesto representa otro ejemplo de la desinformación y la manipulación de parte de las autoridades ucranianas que recurre a las provocaciones cada vez más peligrosas para crear en el mundo un ambiente hostil acerca de Rusia. 

¡Es difícil imaginar la ingenuidad de aquellos que piensan que las fuerzas armadas rusas pueden atacar la planta de energía nuclear más grande de Europa, ubicada cerca de la frontera ruso-ucraniana!

  1. https://www.nacion.com/el-mundo/conflictos/al-menos-17-adultos-heridos-en-bombardeo-de/VW7ESAW7K5FUNG5MT5JL5DHSNQ/story/

La red está difundiendo información de que Rusia lanzó un ataque aéreo contra un hospital de maternidad en la ciudad ucraniana de Mariupol. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, lo llamó “una atrocidad”. Según él, las mujeres y los niños permanecieron bajo los escombros. En la realidad a pesar de que la información sobre la ataca apareció el 8 de marzo en el medio del día, no se veía ni un solo paciente en numerosos videos y fotos, las imágenes de mujeres embarazadas aparecieron en el espacio de información mucho más tarde, en la noche del 9 de marzo. Sin embargo, inmediatamente volaron por todas las agencias de noticias y públicos, comenzaron a extenderse en varias comunidades populares y entre blogueros, lo que puede ser el resultado de una campaña planificada. Y ello a pesar de que los propios vecinos afirman que en la maternidad no había parturientas ni personal.

La historia plantea muchas preguntas. Es lógico suponer que si realmente hubiera mujeres en trabajo de parto, entonces los empleados del servicio de rescate y los testigos presenciales que llegaron primero al lugar tomarían inmediatamente una foto del lugar de la emergencia con sus teléfonos, sin esperar a un conocido fotógrafo de reportajes. Sin embargo, sucedió que el conocido propagandista ucraniano Yevhen Maloletka fue el primero en preparar y publicar las fotografías.

Ya hemos recibido la confirmación indiscutible de la producción de “tomas con mujeres embarazadas”. Los ucranianos utilizaron a la modelo Marianna de Mariupol para las tomas más ruidosas (hay tres en total). Es curioso que interprete a dos mujeres embarazadas diferentes a la vez: incluso tuvo que cambiarse de ropa y volver a pintar, lo que, sin embargo, no sorprende: de hecho, Marianna es una reconocida bloguera de belleza en la región. Cabe señalar que la niña está efectivamente embarazada, pero simplemente no puede permanecer en la maternidad: los militantes del batallón nacionalista «Azov» han estado utilizando el edificio de la maternidad como zona fortificada durante varios días, habiendo desalojado a todos parturientas y todo el personal médico de la misma.

 

Compartido con SURCOS por Arturo Fournier.

La suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: algunos apuntes

Nicolas Boeglin (*)

El pasado 7 de abril del 2022, la Asamblea General de Naciones adoptó una resolución mediante la cual se suspende la participación de Rusia en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. 

Su párrafo dispositivo primero establece que la Asamblea General:

«1. Decide suspender los derechos de la Federación de Rusia a formar parte del Consejo de Derechos Humanos ../ .. 1. Decides to suspend the rights of membership in the Human Rights Council of the Russian Federation»

Remitimos sobre esta votación a esta nota de prensa oficial de Naciones Unidas (así como su versión en francés), y se reproduce el texto de la resolución adoptada al final de esta misma nota en español, en inglés así como en ruso.

Como bien se sabe, el Consejo de Derechos Humanos constituye la máxima instancia en materia de derechos humanos dentro del actual organigrama de Naciones Unidas, compuesto por Estados electos por la  misma Asamblea General de Naciones Unidas. Tuvimos la oportunidad de analizar la elección reciente de Argentina, Honduras y Paraguay por parte de América Latina y el Caribe, acaecida en el mes de octubre del 2021 (véase breve nota nuestra al respecto);  la de Bolivia, Cuba y México en el 2020 (véase nota); así como la de Brasil y Venezuela en el 2019 (véase nota). Los 8 precitados Estados constituyen los actuales representantes de América Latina en este órgano intergubernamental que se compone de 47 Estados Miembros. Cabe recordar que el actual Consejo de Derechos Humanos sustituyó a la Comisión de Derechos Humanos, la cual funcionó  hasta el mes de marzo del 2006, compuesta por 53 Estados. 

En el mes de marzo del 2011, Libia fue objeto de una resolución suspendiendo su membresía del Consejo de Derechos Humanos muy similar (véase nota de prensa oficial de Naciones Unidas); en junio del 2018, Estados Unidos optó por retirarse del Consejo de Derechos Humanos de manera voluntaria, en señal de solidaridad con su incondicional aliado israelí (véase breve nota nuestra al respecto titulada «El retiro de Estados Unidos del Consejo de Derechos Humanos: breves apuntes«).

El voto registrado este 7 de abril en breve

La resolución A/RES/ES-11/3 votada este 7 de abril contó con 93 votos a favor,  24 en contra, 58 abstenciones y 18 Estados cuyos delegados optaron por el siempre peculiar «No Show» (véase detalle del voto en este enlace de Naciones Unidas).

Entre los que votaron en contra, aparecen en el hemisferio americano Bolivia, Cuba y Nicaragua. Al tiempo que, entre las 58 abstenciones, aparecen Brasil, El Salvador, Guyana, México, San Cristóbal y Nevis, así como San Vicente y las Granadinas.

Cabe indicar que por tercera vez consecutiva desde que se adoptan resoluciones sobre la agresión de Rusia a Ucrania (véase nuestra breve nota sobre la resolución adoptada el 2 de marzo y nuestra nota sobre la resolución adoptada el 24 de marzo), el delegado de Venezuela optó por la particular opción del «No Show» (ausencia de su delegado a la hora de registrarse la votación).

Con relación a algunos Estados que resultan de la desaparición de la URSS en 1991 y que aún mantienen una relación privilegiada con Rusia, es de notar que Armenia, Arzeibaidján, y Turkmenistán optaron por el «No Show«, al tiempo que los demás acuerparon a Rusia votando en contra de la resolución (Bielorusia, Kazakhstán, Kyrgyzstán,  Tajikistán, Uzbekistán).

Algunos detalles de interés sobre la estrategia diplomática de Rusia

Ante una nueva probable victoria diplomática de Ucrania contribuyendo a aislar aún más a Rusia ante los ojos de la comunidad internacional, eran de esperar inéditas gestiones, y ello al más alto nivel por parte de Rusia para frenarla días antes del 7 de abril.

Como parte de su estrategia diplomática, Rusia envió durante los días previos a la votación cartas oficiales a  una gran cantidad de Estados advirtiendo que serían considerados como «Estados hostiles» a Rusia en el caso de votar a favor pero también en caso de abstenerse o bien de no participar al voto como tal («No Show«): una presión a la que sí sucumbieron varios Estados en particular en Asia Central (véase nota de prensa proviniendo de esta región del mundo).

El contenido de estas cartas plantea algunas interrogantes con relación a la abstención registrada de India y el «No Show» de Venezuela, entre otros. La precitada carta enviada por Rusia, según varios medios de prensa (véase por ejemplo esta nota publicada en India) que la citan, expresamente indicaba los términos de la advertencia hecha por Rusia:

«It is worth mentioning that not only support for such an initiative but also an equidistant position in the vote (abstention or non-participation) will be considered as an unfriendly gesture«.

Más allá de las gestiones diplomáticas de Rusia para frenar este tipo de iniciativas, será de gran interés observar si de ahora en adelante, los 58 Estados que se abstuvieron y los 18 que se ausentaron al momento de la votación serán incluidos en su totalidad en la lista de «Estados hostiles» a Rusia: si lo son algunos, pero no lo son todos, será de interés (aún mayor) conocer con exactitud los criterios usados por Rusia. Como se recordará, una primera versión de esta lista fue dada a conocer por las agencias de prensa rusas el 7 de marzo del 2022 (véase por ejemplo nota de la agencia TASS de noticias). Esta lista de Estados declarados oficialmente «hostiles» por Rusia coincide en parte – pero no en su totalidad – con la lista de Estados que solicitaron días antes a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) iniciar una investigación (véase listado incluido en este comunicado de la CPI con fecha del 2/03/2022): dejamos a nuestros estimables lectores revisar cuáles Estados aparecen en ambas listas y cuáles no.

A modo de conclusión

Pese a la gestiones  del aparato diplomático de Rusia, este voto viene nuevamente a aislar a Rusia ante la comunidad internacional.

Si Rusia es consecuente con la letra misma de la carta enviada por su aparato diplomático a un gran número de capitales en el mundo, su aislamiento recrudecerá con únicamente 23 Estados que votaron con ella en contra de esta resolución con los que debería mantener relaciones amicales o normales. Se trata de 23 de los 193 Estados miembros de Naciones Unidas, lo cual acarrea una pregunta muy válida para los 170 restantes: ¿los demás Estados deben  ahora ser colocados todos en la categoría de «Estados hostiles» a Rusia?

Es probable que, conforme nuevas exacciones cometidas en zonas controladas por Rusia salgan a la luz del día, y nuevos ataques en Ucrania causen más daños a la población civil, como el registrado en la estación de tren de Kramatorsk (véase nota de El Pais del 8/4/2022),  se añadan otras resoluciones  de este tipo y que se busque suspender a Rusia de otros recintos de Naciones Unidas. Estas resoluciones podrían adoptarse en las próximas semanas, en particular si se observa que  Rusia no rectifica su actuar, iniciado el pasado 24 de febrero del 2022 con una masiva agresión militar en territorio ucraniano, que sigue denominándose oficialmente en Rusia (tanto a nivel oficial como en medios de prensa rusos) como una «operación militar especial«.

El pasado 16 de marzo, fue la máxima instancia jurisdiccional de Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la que exigió, mediante una ordenanza, a Rusia el cese inmediato de su ofensiva militar en suelo ucraniano. Remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra breve nota que concluía indicando que:

«Se puede adelantar que esta providencia leída por la CIJ este 16 de marzo del 2022 constituye también un primer peldaño en una larga batalla judicial por venir, tendiente a obtener reparaciones e indemnizaciones de parte de Rusia por los graves daños ocasionados a Ucrania: fue la misma intención la que tuvo Nicaragua en 1984 ante la CIJ,  ante la destrucción propiciada, financiada y orquestada por Estados Unidos en su territorio a través de la denominada «contra» nicaragüense«.

Texto de la resolución adoptada en español / inglés / ruso (véase texto en las diferentes versiones oficiales de Naciones Unidas)

«Suspensión de los derechos de la Federación de Rusia a formar parte del Consejo de Derechos Humanos

La Asamblea General,

Recordando su resolución 60/251, de 15 de marzo de 2006, en particular el párrafo 8, en que se establece que la Asamblea General podrá suspender los derechos a formar parte del Consejo de Derechos Humanos de todo miembro del Consejo que cometa violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos,

Tomando nota de la resolución 49/1 del Consejo de Derechos Humanos, de 4 de marzo de 2022, en particular de la grave preocupación del Consejo por los informes de abusos y violaciones graves y sistemáticos de los derechos humanos y vulneraciones del derecho internacional humanitario cometidos por la Federación de Rusia durante su agresión contra Ucrania,

Recordando sus resoluciones ES-11/1, de 2 de marzo de 2022, y ES-11/2, de 24 de marzo de 2022.

Expresando grave preocupación por la actual crisis humanitaria y de derechos humanos en Ucrania, en particular por los informes de violaciones y abusos de los derechos humanos y de vulneraciones del derecho internacional humanitario por parte de la Federación de Rusia, incluidas las violaciones y los abusos graves y sistemáticos de los derechos humanos, reconociendo las firmes expresiones de preocupación contenidas en las declaraciones del Secretario General y de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y observando la última actualización sobre la situación de los derechos humanos en Ucrania realizada por la misión de vigilancia de los derechos humanos en Ucrania, de 26 de marzo de 2022,

1. Decide suspender los derechos de la Federación de Rusia a formar parte del Consejo de Derechos Humanos;

2. Decide también volver a examinar la cuestión según proceda;

3. Decide además suspender temporalmente el undécimo período extraordinario de sesiones de emergencia de la Asamblea General y autorizar al Presidente de la Asamblea General a que lo reanude cuando lo soliciten los Estados Miembros».


«Suspension of the rights of membership of the Russian Federation in the Human Rights Council

The General Assembly,

Recalling its resolution 60/251 of 15 March 2006, in particular paragraph 8, which states that the General Assembly may suspend the rights of membership in the Human Rights Council of a member of the Council that commits gross and systematic violations of human rights,

Taking note of Human Rights Council resolution 49/1 of 4 March 2022, in particular the grave concern of the Council regarding reports of gross and systematic violations and abuses of human rights and violations of international humanitarian law committed by the Russian Federation during its aggression against Ukraine,

Recalling its resolutions ES-11/1 of 2 March 2022 and ES-11/2 of 24 March 2022, Expressing grave concern at the ongoing human rights and humanitarian crisis in Ukraine, in particular at the reports of violations and abuses of human rights and violations of international humanitarian law by the Russian Federation, including gross and systematic violations and abuses of human rights, recognizing the strong expressions of concern in statements by the Secretary-General and by the United Nations High Commissioner for Human Rights, and noting the latest update on the human rights situation in Ukraine by the human rights monitoring mission in Ukraine, of 26 March 2022,

1. Decides to suspend the rights of membership in the Human Rights Council of the Russian Federation;

2. Also decides to review the matter, as appropriate;

3. Further decides to adjourn the eleventh emergency special session of the General Assembly temporarily and to authorize the President of the General Assembly to resume its meetings upon request from Member States».


«Приостановление прав членства Российской Федерации в Совете по правам человека

Генеральная Ассамблея,

ссылаясь на свою резолюцию 60/251 от 15 марта 2006 года, в частности на пункт 8 ее постановляющей части, в котором установлено, что Генеральная Ассамблея может приостановить членство в Совете по правам человека какоголибо члена Совета, который совершает грубые и систематические нарушения прав человека,

принимая к сведению резолюцию 49/1 Совета по правам человека от 4 марта 2022 года, в частности серьезную обеспокоенность Совета сообщениями о грубых и систематических нарушениях и ущемлениях прав человека и нарушениях международного гуманитарного права, совершенных Российской Федерацией в ходе ее агрессии против Украины,

ссылаясь на свои резолюции ES-11/1 от 2 марта 2022 года и ES-11/2 от 24 марта 2022 года,

выражая серьезную обеспокоенность продолжающимся правозащитным и гуманитарным кризисом на Украине, особенно в связи с сообщениями о нарушениях и ущемлениях прав человека и нарушениях международного гуманитарного права со стороны Российской Федерации, включая грубые и систематические нарушения и ущемления прав человека, учитывая решительные выражения обеспокоенности в заявлениях Генерального секретаря и Верховного комиссара Организации Объединенных Наций по правам человека и отмечая последнюю обновленную информацию о ситуации с правами человека на Украине от 26 марта 2022 года, подготовленную миссией по наблюдению за правами человека на Украине,

1. постановляет приостановить права членства Российской Федерации в Совете по правам человека;

2. постановляет также вернуться к рассмотрению данного вопроса при наличии надлежащих условий;

3. постановляет далее временно прервать работу одиннадцатой чрезвычайной специальной сессии Генеральной Ассамблеи и уполномочить Председателя Генеральной Ассамблеи возобновить ее заседания по требованию государств-членов».

 

(*) Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR). 

Enviado a SURCOS por el autor.

*Foto de portada: tropas de Ucrania intentando contrarrestar en posición el avance de Rusia en un puente en la misma capital de Kiev. Foto extraída de nota de prensa de The Guardian, edición del 25/02/2022

No más guerras y prohibamos las armas nucleares

Postal N (Imagen de Mundo sin Guerras y sin Violencia).

 – Madrid, España – 

¿Quién es responsable del conflicto?

No se sabe el número de ucranianos que han muerto, tampoco el de jóvenes rusos que fueron obligados a luchar. Viendo las imágenes, serán por miles,si sumamos a los inválidos físicos, los inválidos emocionales, los afectados con graves fracturas existenciales y los horrores que está produciendo esa guerra de Ucrania. Miles de edificios destruidos, viviendas, escuelas y espacios para la convivencia aniquilados. Innumerables vidas y proyectos truncados, así como relaciones rotas por la guerra. Ya se cuentan por millones los desplazados y refugiados. Pero la cosa no termina ahí. Ya son cientos de millones los afectados con el aumento de la carestía de la vida en todo el mundo y pueden llegar a ser miles de millones los afectados.

Muchos de esos seres humanos eran coetáneos de los albores de la vida. No se conocían, pero lucharon hasta que su vida fue cercenada. O, como muchos jóvenes ucranianos, se ocultan para no ser llamados a la guerra “… soy muy joven para morir y para matar…” manifiestan. Además, hay muchos niños, ancianos y mujeres que están viendo fracturadas sus vidas por una guerra que se dice, nadie quería.

¿A quién señalamos como responsable de tales crímenes? ¿Al que apretó el gatillo o disparó el misil? ¿Al que dio la orden de atacar? ¿Al que fabricó el arma, al que la vendió o al que la donó?¿Al que diseñó el programa informático de seguimiento del misil? ¿Al que con su discurso inflamó la sangre o al que sembró cizaña? ¿Al que con sus artículos e información falseada creó el caldo de cultivo para el odio? ¿Al que preparó falsos ataques y falsos crímenes de guerra para culpar al otro bando? Dime, por favor, a quien apuntas con tu dedo acusador. ¿Al que impasible en su puesto de responsabilidad saca beneficio de la muerte? ¿Al que inventa historias para robar a otro? Ya es de dominio público que lo primero que muere en las guerras es la verdad… ¿Serán entonces los representantes políticos los responsables? ¿Serán los grandes medios de propaganda los responsables? ¿Serán los que cierran y censuran algunos medios de comunicación? ¿O los que fabrican videojuegos donde se trata de matar al opositor?¿Será Putin el dictador de una Rusia que quiere expandirse y retomar sus aspiraciones imperialistas? ¿O será la OTAN que la cerca cada vez más estrechamente, después de prometer su no expansión, habiendo triplicado el número de países? ¿Quiénes de todos estos tienen alguna responsabilidad? ¿Ninguno? ¿O solo unos pocos?

Los que señalan a culpables sin hacer referencia al contexto en el que todo esto se hace posible, los que señalan a culpables “mediáticos”, fáciles de identificar, sin señalar a los que realmente se benefician y sacan ganancias de la muerte, los que así operan, además de cortedad de miras, se convierten en cómplices de situaciones donde vuelva a surgir algún conflicto.

Cuando se busca un responsable y se reclama castigo ¿Se repara con él el inútil sacrificio de la víctima? ¿Se mitiga el dolor del afectado? ¿Se resucita al ser querido? Y lo más importante ¿Se impide su repetición a futuro?

Si se pide castigo, se está buscando venganza y no justicia. La verdadera justicia tiene que ver con reparar el daño causado.

Mucha gente no se puede creer lo que está pasando. Es como si se hubiera retrocedido en la historia. Pensábamos que esto no volvería a ocurrir, pero ahora lo vemos más cerca porque es en la puerta de Europa donde estamos viviendo el conflicto. Estábamos acostumbrados a que los afectados fueran en guerras lejanas,tuvieran la piel de color y no fueran blancos de ojos azules. Y los niños estaban descalzos y no llevaban gorros con borlas ni ositos de peluche. Ahora lo sentimos más cerca y nos estamos volcando en solidaridad, pero nos hemos olvidado de que esto es continuación de lo que ocurre hoy o ha ocurrido antes en muchas partes del mundo: Afganistán, Sudan, Nigeria, Pakistán, R.D. Congo, Yemen, Siria,los Balcanes, Irak, Palestina, Libia, Chechenia, Camboya, Nicaragua, Guatemala, Vietnam, Argelia, Ruanda, Polonia, Alemania o Liberia.

Este no es un conflicto entre ucranianos y rusos, como no lo son los que ocurren entre saharauis y marroquíes, palestinos y judíos o entre chiitas y sunitas. El verdadero conflicto está entre los poderes que utilizan a los pueblos y a los países manejándolos, oprimiéndolos y enfrentándolos por el rédito y beneficio que obtienen de ello. El verdadero problema está en los que se lucran con la guerra, en el complejo militar-industrial, en los que quieren mantener su poder y posesión desalmada frente a las necesidades de los desposeídos del mundo, esas mayorías que todos los días luchan por construir una existencia digna. Este es un tema complejo y que está en la raíz de nuestra historia: la manipulación de las poblaciones para enfrentarlas entre sí mientras hay sectores que sacan beneficio de ello.

Recordemos que los 5 países que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas, resultan ser también los 5 principales productores de armas en el mundo. Las armas exigen guerras y las guerras exigen armas…

Por otra parte, las guerras son restos de una etapa de nuestro pasado prehistórico. Hasta hoy, hemos convivido con ellas, casi considerándolas como «naturales», porque no suponían un grave peligro para la especie. ¿Qué problema podría producir para el género humano que un reyezuelo entrara en conflicto con otro y murieran unos cuantos cientos? De ahí se pasó a miles. Y después siguió aumentándose la escala, con el perfeccionamiento tecnológico en el arte de matar. En las últimas guerras mundiales los muertos se contaron por decenas de millones. Día a día sigue aumentando enormemente la capacidad destructiva con el arma nuclear. Ahora sí, con la posibilidad de una confrontación nuclear, ya está en peligro nuestra especie. Ahora está en cuestión la continuidad del ser humano.

Esto no nos lo podemos permitir. Es un punto y aparte que tenemos que decidir como especie.

Los pueblos estamos demostrando que sabemos unirnos y que ganamos más colaborando que enfrentándonos.

Ya hemos recorrido dos veces el planeta y les aseguro que no nos hemos encontrado a nadie que crea que con las guerras avanzamos.

Son 60 países los que ya han proscrito las armas nucleares firmando el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares (TPAN). Obliguemos a nuestros gobiernos a que lo ratifiquen. Aislemos a los países que defienden el armamento nuclear. La doctrina de la “disuasión” fracasó, pues cada vez hay armas más potentes y en más países. La amenaza nuclear no se ha eliminado, contrariamente cada vez cobra más fuerza. En todo caso, como paso intermedio, pongamos las armas nucleares en manos de unas Naciones Unidas refundadas con clara dirección hacia el multilateralismo y hacia resolver los principales problemas de la humanidad: el hambre, la salud, la educación y la integración de todos los pueblos y culturas.

Seamos coherentes y manifestemos ese sentir a viva voz para que los brutos que nos representan se enteren: Ya no nos podemos permitir más conflictos armados. Las guerras son la escoria de la humanidad. El futuro, será sin guerras o no será.

Nos lo agradecerán las nuevas generaciones.

 

(*) Rafael de la Rubia es fundador, en 1993, de la asociación humanista Mundo Sin Guerras y Sin Violencia.

Fuente: https://www.pressenza.com/

Con las alas rotas

Rafael A. Ugalde Quirós.*

Síntesis: La insaciable Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) instrumentalizó a su favor las Naciones Unidas, durante el surgimiento de los grandes conflictos bélicos en el mundo, desde finales del siglo pasado cuando la fuerza bruta de los militares desplazó el derecho internacional.

Ya a las 18 horas locales del fatídico 24 de marzo los trabajadores regresan a sus casas con la jornada laboral cumplida. No faltaron curiosos que desde las ventanas de los ómnibuses divisaran las orillas de las vías cundidas de “robles austriacos” reventando florecillas moradas y rosadas en primavera, invitada fija de la capital yugoslava desde tiempos inmemoriales. Y es que esa tarde- noche el teatro de Belgrado vestía de lujo, precisamente, para celebrar la llegada de los días primaverales, cuatro días atrás. Las butacas ya tenían dueño para la Opera, pues los boletos estaban vendidos una semana antes, mientras en el interior del bello inmueble de gruesa columnas sonaba tristón un violín y un nostálgico saxofón, como presintiendo algo fatal en pleno desarrollo, al mismo tiempo la señal era inequívoca esa noche: la batuta descartaba error alguno, por pequeño que fuese. Por eso hubo tiempo suficiente para que el director del coliseo ordenara arreglos especiales en la entrada del edificio con filas de lirios blancos, al lado derecho, y a la izquierda, con ramos de cerezos frescos. No hubo sitio del teatro sin perfumarse.

Pero los belgradeses, orgullosos siempre de su histórica ciudad, embriagados además porque atrás dejaban el crudo frío yugoslavo, nunca imaginaron que solo dos horas luego sus vidas cambiarían para siempre, como pareciera presagiaron con su Do Sostenido lanzado al aire por el tristón violín y el Fa de pecho gritado desesperadamente por el nostálgico saxofón “Made in USA”. El mundo quedaría entonces horrorizado, boquiabierto y de cabeza hacia abajo. Efectivamente, al ser las 20 horas en punto del 24 de marzo de 1999 la Organización del Atlántico Norte (OTAN) rompió las alas de las Naciones Unidas (ONU) – quién sabe por cuántos años más-, lanzando a diestra y siniestra y ningún acuerdo jurídico bombas de quinientas libras sobre Yugoslavia. Paradójicamente, llenó también de tanques las calles de Belgrado y de aviones de combate el despejado cielo yugoslavo, a nombre de la paz, según su comunicado oficial, y para resolver el viejo “problema albanés”. Ya las naciones ex soviéticas de Polonia, República Checa y Hungría habían ingresado a la OTAN, abriendo así el camino para que esta alianza militar se extendiera sin control alguno sobre Europa del Este, desafiando a “Raimundo y a todo el mundo” y llenando de bases militares los países vecinos del Mar Báltico. De esta manera, Europa Occidental y su brazo armado desempolvarían la vieja tesis de principio del siglo pasado, en torno a que, si dejan avanzar a Rusia por la llamada Eurasia, los días para el oeste están contados como imperio. Este término de Eurasia fue acuñado por el economista británico a principio de 1904, Halford John Mackinder, (“Britain and british seas”) quien tiene aún hoy numerosos seguidores – especialmente en Alemania y Gran Bretaña -sobre sus sentencias geopolíticas de “quien domina Asia Central y domine Eurasia será dueño del mundo”. Allí están las grandes extensiones de tierras fértiles, enormes reservorios de agua, gas natural y petróleo, asimismo depósitos de carbón, oro, hierro y enormes cantidades de bosques vírgenes etc.

Así fue como – este 24 de marzo de 2022 se cumplieron 23 años de la invasión a la antigua Yugoslavia- la OTAN inició la desintegración territorial de una supuesta nación soberana, borrándose de paso y de un plumazo los postulados de todo el derecho internacional público, las reglas humanitarias sobre la guerra; frente a la negligencia de la ONU, el visto bueno de Europa y la suplantación, hasta hoy, del dialogo por el rugir de los cañones y el aullido de los aviones cazas.

Se cree que durante 78 días de invasión mataron entre 1.200 y 5.000 personas, se lanzaron más de 9.000 toneladas de bombas, de las cuales entre 15 y 45 de ellas contenían uranio empobrecido, por primera vez en un acontecimiento bélico. La “civilizada” Europa Occidental dando lecciones, siempre, sobre “actos civilatorios”.

Efectos del bombardeo de la OTAN sobre el Ministerio de Defensa en Belgrado foto WIKIPEDIA

GUERRA OTAN EN UCRANIA

Seis mil sanciones comerciales y financieras a Rusia y la entrega masiva a Ucrania de misiles de toda clase, envíos de innumerables tanques recogidos de la era soviética, moderna municiones, cohetes contra blindados, aviones no tripulados (drones de fabricación turca) y cientos de “soldados de fortuna”( “mercenarios”, para unos, y “voluntarios” para otros), por parte de países miembros de la OTAN, evidencian que la presencia rusa en Ucrania escaló hacia un conflicto entre rusos y la Alianza Atlántica, encabezada por Estados Unidos, de pronósticos bastantes reservados. Por eso, el presidente estadounidense, Joe Biden, acaba de girar $800 millones a Ucrania (anteriormente había girado $ 350 millones), más otros envíos de tecnología militar de punta, para enfrentar, dijo en conferencia de prensa, las tropas del “carnicero Putin”. El masivo armamento procedente de la OTAN para su protegido ucraniano, el presidente Volodimir Zelenski – un afamado actor de teatro quien no mueve un dedo sin permiso de la Casa Blanca – ingresa por la fronteriza Polonia en convoyes nocturnos; nación esa que, junto a Rumania, tienen la asignación de abastecer de armas a las brigadas de valientes “nacionalistas”, según la matriz mediática vendida desde Londres, París, Madrid y Washington. A la vez dan refugio a más de tres millones de ucranianos con la clara intención de prolongar cuánto se pueda el conflicto bélico y buscar luego una “crisis humanitaria” que permita la intervención del bloque Oeste; con el visto bueno de una ONU que ni en Yugoslavia, Irak o Yemen, etc., “picó leña, ni prestó el hacha”. Estos refugiados tienen a su favor para ser “bienvenidos” por los gobiernos polaco y rumano ser “personas blancas y ojos azules”, como apuntó recientemente un telenoticiero español. Este “importante” detalle reseñado por la prensa española, en torno a la piel y los ojos de los refugiados ucranianos, va dirigido a contrastar como los europeos y estadounidenses perciben a otros emigrantes procedentes de Afganistán, Irak, Libia, Siria, República Árabe Saharaui y naciones latinoamericanas como Haití, Honduras, Guatemala, entre otros, todos ellos de piel oscura y destartalada por la miseria. Para proteger la gente de “piel blanca” y “ojos azules” piden la intervención de la Corte Penal Internacional y cuánta organización de derechos humanos existe, pero el doble rasero del fascismo que vivimos no solicitó ese tribunal para los crímenes de lesa humanidad cuando se encierra en jaulas a los niños migrantes en la frontera de Estados Unidos ni para castigar los asesinatos masivos de civiles en Afganistán, Irak o Libia. La gente de piel oscura de esos países es de “raza inferior” por no ser “arios”.

La negativa de la OTAN a comprometerse a detener su acelerada ampliación al este de Europa, en las propias barbas de Rusia, así como la renuncia expresa de Ucrania a pertenecer a esa Alianza, ni atacar más la cultura y la ciudadanía de ascendencia rusa en el Dombas (este ucraniano con un área estimada en 600 mil kilómetros), mantiene un pulso en torno a sí el mundo se dirige a un gobierno planetario único, o por el contrario, el multilateralismo se impondrá.

Pie de foto.Putin: OTAN se pasó de la línea roja.

Dependiendo cómo concluya la crisis por la presencia no tan indirecta de la OTAN en Ucrania (sus soldados no están presentes físicamente, pero la presencia de la alianza es ineludible en cuanto a tecnología militar), estaremos frente a novedades pocas veces vistas en el planeta. Por un lado, la humanidad sabrá sí el neofascismo y el nazismo de nuevo cuño, disfrazados de falsos “nacionalistas” (este término no me pertenece, lo utilizó la CNN para referirse a los “ejemplares” luchadores del “batallón Azov” ucraniano, considerado nazista), son erradicados definitivamente del orbe como sustento ideológico del neoliberalismo, traducido a capitalismo salvaje y depredador de pueblos enteros. Por otra parte, veremos si la llamada Europa Occidental logra librarse en algún momento de la tutela de Washington en el campo político, financiero, militar y energético. Estados Unidos son los verdaderos ganadores hasta ahora en la llamada “crisis ucraniana”, pues puso de rodillas diplomáticamente a la Unión Europea, pasó a controlar el consumo de hidrocarburos en el viejo continente sin disparar un tiro y ha inundado de armas el mundo. Por el momento Biden redondea además su otro gran negocio. Saca del ojo de la tormenta a su hijo Hunter, implicado en recibir ilegalmente comisiones millonarias en China como “asesor” de negocios, así como presunto encargado de más de 30 laboratorios clandestinos en Ucrania para usar virus y aves migratorias en la dispersión de enfermedades y plagas, con fines militares. Según informaciones periodísticas, Estados Unidos hizo de Ucrania el mayor centro de pruebas para la guerra bacteriológica, en violación de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas (CABT), sostuvo el microbiólogo Ígor Nikulin, exmiembro de la Comisión de la ONU para las armas biológicas y químicas (ELPAIS.cr 12/3/2022). El diario digital costarricense consignó, además, citando a dicho científico, que desde 2014 en ese país se registraron brotes de varias enfermedades e incluso epidemias locales.
«Surgieron la peste neumónica, el ántrax y enfermedades exóticas como la fiebre Q (…) Estamos ante una violación a gran escala de la Convención para la Prohibición de las Armas Bacteriológicas y las Toxínicas por parte de Estados Unidos y Ucrania. Esos países desarrollaron, produjeron y almacenaron nuevos tipos de armas, infringiendo los tres pilares de la convención», informó el periódico tico.

Otras novedades en el horizonte son la segura crisis alimentaria a mediano plazo en las naciones satélites y los problemas por los altos precios de la energía, así como el debilitamiento del dólar estadounidense en importantes metrópolis, como moneda de pago internacional, frente a monedas locales como el rublo ruso, la rupia de la India y el yuan chino. Ucrania es uno de los grandes productores agrícolas (trigo y maíz) y de fertilizantes del este de Europa; además coloca en el mundo grandes cantidades de aluminio, acero, níquel, paladio, cobre y platino; mientras Rusia abastece con un 9,8% de trigo el mercado del planeta y aporta el 40% de gas para los hogares de Europa Comunitaria, con un 40% más barato que el importado desde Estados Unidos. (Diario “El Economista” 31/01/2022).

El presidente Biden y su polémico hijo Hunter, implicado en laboratorios clandestinos en Ucrania.

De esta manera, este nacimiento de un nuevo sistema de monedas pareciera encaminado a obtener a mediano plazo «activos tangibles», capaces de golpear la “guerra hibrida” del capitalismo rapaz, con sus significativos embargos económicos, como el padecido por Cuba desde hace 60 años, así como el robo y confiscación de oro, dólares o euros de las naciones “desobedientes”, depositados en bancos de Occidente. El caso de Cuba merece mención especial por el cinismo que ofrecen sus adversarios. Seis décadas con la soga al cuello en cuanto no tiene derecho de comerciar libremente, ni a obtener dólares honestamente, ni medicinas ni tecnología; pero cuando alguien queda ciego por faltas de gotas oftálmicas o muere por falta de un medicamento, entonces eso es por culpa “del régimen”.

El uso del dólar y el euro con fines guerreristas, como el desplegado contra Rusia, Irán o Venezuela (y de sumisión total de la humanidad a las familias dueñas de la Reserva Federal de Estados Unidos y el banco europeo, gracias al control ejercido por el llamado “monstruo sionista”), pareciera sufrió un serio revés con la guerra en Ucrania, aunque mucho dependerá del papel que asuma China en los próximos meses. Este nuevo orden financiero llevaría a monedas como el yuan, el rublo, el peso cubano, la rupia o el bolívar venezolano, etc. y etc., a respaldarse en “reservas reales” conforme a su producción de comida, petróleo, oro, gas, plata, tierra, agua, flora, fauna etc. Todos estos recursos serían avales que garantizarían independencia y soberanía en el nuevo orden económico mundial dejados por Ucrania y Rusia. Por el momento, cada vez más, las naciones del Movimiento de Países no Alineados y el poderoso grupo G 20 van configurando su propio «swift” (código de identificación de una transacción financiera internacional) para el comercio soberano entre algunos de ellos, siendo precisamente India, Rusia y China quienes encabezan esta iniciativa y desafían el dólar y el euro. En América Latina y el Caribe la configuración de nuevos gobiernos con otras concepciones sobre la independencia y la soberanía de los pueblos como el encabezado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, con directa repercusión dentro de la CELAC, parecieran se fortalecerían tras el conflicto en Europa del Este. Hay convencimiento que el multilateralismo y la autodeterminación de los pueblos terminarán por imponerse, dejando atrás, quizá, los saqueos inmisericordes, millares de muertos inocentes y la desaparición de naciones enteras, en pleno Siglo XXI.

¡Esa noche no hubo opera en Belgrado!

 

*Es diplomado en Geopolítica y Petróleo; periodista, abogado y notario por la U.C.R. Especial para Surcos.

El desafío agroecológico

Gerardo Cerdas Vega

Por Dr. Gerardo Cerdas Vega,
Sociólogo, profesor de la Escuela de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional (ECA/UNA)

La actual coyuntura internacional derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania, ha encendido todas las alarmas a nivel global sobre la inminente crisis alimentaria, asociada por un lado al incremento desbordado en el precio de la energía y los fertilizantes y, por otro, a problemas de logística global surgidos en el marco de la pandemia de COVID-19 (la así llamada “crisis de los contenedores”), en un contexto marcado por la multiplicación de eventos climáticos extremos, que ya de por sí afectan la seguridad alimentaria mundial, con mayor gravedad en algunas regiones y países.

No obstante, aunque parece que solo nos damos cuenta de la fragilidad del sistema agroalimentario globalizado en el pico de una coyuntura crítica, la situación actual se viene formando desde hace mucho tiempo atrás. No solo por la difusión, desde los años 1940, de un modelo de agricultura altamente contaminante y dependiente de los combustibles fósiles (la “Revolución Verde”), sino por la imposición, desde los años 1980, de constantes oleadas de ajustes neoliberales que arruinaron la agricultura campesina, volcada para el mercado interno, en prácticamente todos los países del mundo.

Efectivamente, desde los años 1980 se ha venido impulsando una agenda de destrucción de las economías agrarias de base local, al tiempo que se abría la brecha para que grandes corporaciones del agronegocio dominasen el mercado mundial de alimentos, semillas, fertilizantes, pesticidas y maquinaria agrícola, avanzando los intereses de las potencias hegemónicas, en especial de los Estados Unidos. Un mercado altamente lucrativo, oligopolizado y destructor, propulsado por la liberalización del mercado mundial de productos agrícolas a partir de 1995 (negociaciones de la OMC y tratados de libre comercio impuestos por Estados Unidos, Unión Europea y más recientemente, China).

En el caso de Costa Rica, hemos visto una aplicación progresiva de este ideario al mundo rural y a la producción agrícola, con nefastas consecuencias para la seguridad y soberanía alimentaria de nuestro país y para la viabilidad económica de la agricultura campesina. Durante cuatro décadas (cómo no recordar el tristemente famoso lema “Volvamos a la tierra” del plan de gobierno de Luis Alberto Monge y la aplicación sucesiva de los Programas de Ajuste Estructural), se nos ha dicho hasta el cansancio que es más barato importar, que teníamos que “reconvertir” la agricultura, integrarnos a las cadenas globales de valor. Producir, siempre producir, a todo costo, los viejos y nuevos productos que el mercado global demanda, no importa si ello implica devastar la tierra, los ríos, la trama de la vida. Pagar millones de dólares a las corporaciones que controlan semillas, fertilizantes, pesticidas y maquinaria agrícola. Dejar al agronegocio y a los grandes importadores por la libre y a los pequeños frijoleros, maiceros, arroceros y en general a las familias rurales, integrarse a la “agricultura de cambio” o emigrar a la ciudad / al extranjero para no morir de hambre.

Bueno, ahí tenemos el resultado. Hoy por hoy, Costa Rica es un país extremadamente vulnerable desde el punto de la seguridad alimentaria y sin ninguna soberanía alimentaria efectiva, tal como lo revela la publicación del Semanario Universidad del día 30/03/2022[1]. ¿Cuánto durarán los estoques de alimentos en caso de un corte abrupto en los flujos de importación? ¿Por cuánto tiempo podrán los productores agrícolas seguir costeando el alza en el precio de los insumos? De acuerdo con diversos analistas y fuentes, es muy probable que este año vamos a tener la subida más alta de los precios de los alimentos en toda la historia, más que en 2008, pero con un escenario de mayor precarización social y laboral a nivel mundial sin precedentes, como resultado de la pandemia (que aún no acaba, dicho sea de paso).

Cabe anotar, adicionalmente, que el informe de la FAO sobre seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y El Caribe 2020, apunta que, en Costa Rica, para el periodo 2017-2019, la prevalencia de la inseguridad alimentaria grave afectó al 5,4% y la inseguridad alimentaria moderada al 25,5% de la población nacional (datos prepandemia). Año con año, se reduce el área destinada a productos como arroz, maíz, frijol al tiempo que disparan las importaciones. Producimos cada vez más piña, palma, banano, café (estos cuatro productos concentran el 70% de la superficie agrícola), pero se reduce la producción de géneros alimenticios indispensables para la dieta nacional. Todo ello sin hablar de la utilización masiva de fertilizantes y pesticidas químicos (hoy a precios estratosféricos) que contaminan la tierra, el agua y los propios alimentos, enfermando a quienes los producen y a quienes los consumen.

En este contexto, el desafío que se coloca con urgencia es el de una transformación del régimen agroalimentario en la dirección de una verdadera sustentabilidad (ambiental, alimentaria, social, económica, cultural). Y ese desafío es lo que llamo el desafío agroecológico: producir alimentos sobre una base ecológicamente saludable, con viabilidad económica, respeto y fomento de la agricultura campesina, agrobiodiversidad, igualdad/equidad de género, soberanía alimentaria y apoyo de la sociedad (inclusive a través de políticas públicas costeadas por el contribuyente), para disputar verdaderamente el perverso control corporativo sobre aquello que comemos y la forma como lo producimos.

América Latina y El Caribe son el epicentro de una verdadera revolución agroecológica, que hoy se extiende por todo el globo (aunque esto no salga en el noticiero). En esta región (y en todo el mundo), abundan los ejemplos de que otra agricultura es posible, una agricultura con cara campesina, indígena, negra, de comunidades de pescadores, de mujeres rurales pero también de colectivos urbanos que se organizan para producir alimentos en las ciudades, o bien que tejen redes para poner en contacto a los productores y productoras agroecológicos con los mercados citadinos y organizan circuitos cortos de comercialización para darle salida a la producción local a precio justo y sin el desigual tratamiento que dan los intermediarios a quienes que  producen la comida que comemos. Entre 15 y 20% de los alimentos en el mundo se producen en las ciudades, donde más de 300 millones de personas practican agricultura urbana.

La agroecología es entendida como un movimiento social, como una ciencia y como un conjunto de prácticas ecológicas para el manejo a nivel de finca. Es intensiva en conocimiento local puesto que integra en su seno el saber de las productoras y productores campesinos/as, negras e indígenas (entre otros), así como el apoyo de universidades, ONG comprometidas con las luchas sociales, investigadores/as y activistas en busca de una nueva forma de producir y comercializar alimentos que, por otra parte, se entiende como parte de una ancestralidad, espiritualidad y una conexión íntima con la tierra que son indispensables para superar la actual y las futuras crisis alimentarias, sociales y climáticas. La defensa de las semillas criollas es una de sus bases fundamentales, tal como lo afirma La Vía Campesina.

Así, es urgente que comencemos a discutir, a nivel país, pero sobre todo a nivel local, una salida al laberinto en que nos encontramos. El desafío agroecológico nos llama con más fuerza que nunca. Tal vez la única “virtud” de esta guerra y de esta crisis multidimensional que atravesamos como humanidad, es que ha abierto una ventana de oportunidad para que miremos a fondo la complejísima situación que estamos enfrentando y discutamos los caminos posibles para transformar nuestra relación con los alimentos, lo que conlleva replantearnos por completo nuestra relación con la Tierra y sus ciclos vitales, que no son, precisamente, los de la ganancia corporativa.

En Costa Rica, al igual que en muchos otros países, la política de acabar con la agricultura campesina hizo grandes estragos, pero no acabó por completo con la resistencia local. Hay diversas y ricas experiencias agroecológicas locales que permanecen dispersas, así como un creciente número de personas en el campo y la ciudad que están preocupadas por la calidad de los alimentos que producen y consumen y por las consecuencias medioambientales de todo ello. En función de lo anterior y en el marco de esta coyuntura nacional e internacional, necesitamos con urgencia reconocernos, encontrarnos, nombrarnos y movilizarnos como parte de una transición y una transformación en curso donde la alimentación ocupe un lugar destacado en la agenda pública y nuevas prácticas y alternativas sean construidas desde abajo, desde los territorios y con apoyo de diversos actores comprometidos con un diálogo de saberes horizontal y participativo, que busque sacar a los alimentos de la lógica de la acumulación de capital y los devuelva a las lógicas de existencia de los pueblos.

[1] MAG y agricultores advierten: el país está a las puertas de una caída en la producción de alimentos • Semanario Universidad

En la transición hacia una nueva Civilización – La confrontación militar en Ucrania

Wim Dierckxsens y Walter Formento, 27 marzo 2022

La guerra en Ucrania no es simplemente una guerra para ver quién controla un país, un territorio. Es una confrontación en el terreno militar por el futuro de la Humanidad y de la Naturaleza. Como veníamos sosteniendo, ésta se plantea entre dos esquemas de poder que componen la contradicción principal a nivel internacional, entre el Pluriversalismo multipolar plurinacional y el Globalismo unipolar financiero. Ambos esquemas de poder universal internacional en choque estratégico, donde es el multipolarismo quien sostiene en este momento la iniciativa estratégica general desde 2020/21 en adelante.

Rusia lleva la iniciativa multipolar al plantear la batalla en Ucrania para desarticular las acciones técnicas militares de la OTAN (acciones realizadas principalmente desde 2014 de múltiples modos: con la instalación en Ucrania de a- capacidades de guerra biológica, b- capacidades de guerra bacteriológica y c- capacidades de guerra nuclear, etc.) que constituyen una amenaza para la soberanía de Rusia-China-India-Pakistán-Irán-etc. Detener las acciones técnico-militares de la OTAN-Globalista y desarticular su plan de acción significa parar los últimos esfuerzos de una civilización occidental en declive de mantenerse con vida para así poder “despejar” el camino para que el multipolarismo plurinacional y pluriversal pueda hacer avanzar y desarrollar dicha nueva civilización multipolar.

Compartimos el documento para su lectura completa:

Agresión de Rusia a Ucrania: nueva resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas

Nicolas Boeglin (*)

Este 24 de marzo, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó una nueva resolución (véase texto en español, en inglés y en ruso de la Resolución A/ES-11/L.2 reproducido al final de esta nota), titulada «Consecuencias humanitarias de la agresión de Rusia contra Ucrania«, exigiendo un alto inmediato a la ofensiva de Rusia en territorio ucraniano: esta última fue iniciada hace exactamente un mes, en la madrugada del pasado 24 de febrero.

Es de notar que, en el momento en que se iniciaron los movimientos de tropas rusas el 24 de febrero, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estaba precisamente sesionando sobre la crisis en Ucrania bajo la Presidencia de Rusia: véase comunicado de Naciones Unidas y acta completa de esta vespertina sesión en Nueva York en la que participaron, por América Latina, los representantes de Brazil y México conjuntamente con las demás13 delegaciones de los Estados que integran el Consejo de Seguridad y el delegado de Ucrania. Este último indicó en plena reunión que:

«Cuando venía hacia aquí hace una hora, mi intención era pedirle al Embajador ruso que confirmara, de forma oficial, que los militares rusos no iban a empezar a disparar contra los ucranianos hoy ni a seguir con la ofensiva. Pero eso ya no sirve de nada desde hace 48 minutos, porque, hace unos 48 minutos, su Presidente declaró la guerra a Ucrania. Por lo tanto, me gustaría pedir al Embajador de la Federación de Rusia que diga, para que conste en actas, en este mismo momento, que sus efectivos no están bombardeando ciudades ucranianas y que no se están adentrando en el territorio de Ucrania. Tiene un teléfono inteligente; puede llamar al Sr. Lavrov ahora mismo. Podemos hacer una pausa para que salga y lo llame» (véase acta S/PV.8974, p. 13 de la versión en español).

La resolución adoptada el 24 de marzo del 2022 : contenido y registro de la votación en breve

Remitimos al lector a esta nota de prensa oficial de Naciones Unidas sobre la resolución adoptada este 24 de marzo. En la parte resolutiva de la resolución, se lee que la Asamblea General:

«2. Exige el cese inmediato de las hostilidades de la Federación de Rusia contra Ucrania, en particular cualquier ataque contra los civiles y los bienes de carácter civil; 

3. Exige también que se proteja plenamente a los civiles, incluidos el personal humanitario, los periodistas y las personas en situación de vulnerabilidad, como las mujeres y los niños;

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«2. Demands an immediate cessation of the hostilities by the Russian Federation against Ukraine, in particular of any attacks against civilians and civilian objects; 

3. Also demands that civilians, including humanitarian personnel, journalists and persons in vulnerable situations, including women and children, be fully protected»

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2. требует немедленного прекращения военных действий Российской Федерации против Украины, в частности любых нападений на гражданских лиц и гражданские объекты; 

3. требует также обеспечить полную защиту гражданских лиц, включая гуманитарный персонал, журналистов и лиц, находящихся в уязвимом положении, в том числе женщин и детей;»

En la larga parte de «considerando» que antecede la parte dispositiva, se lee, entre varios de ellos, que la Asamblea General adopta este texto «Recordando la obligación de todos los Estados y partes en un conflicto armado de respetar plenamente el derecho internacional humanitario, en particular los principios de distinción y proporcionalidad, y la obligación de adoptar todas las precauciones viables para evitar y, en todo caso, reducir al mínimo los daños a los civiles y los bienes de carácter civil, reiterando que los asedios, cuyo objetivo es matar de hambre a la población civil, constituyen una violación del derecho internacional humanitario, e instando a todos los Estados y partes en el conflicto armado a que respeten los derechos humanos, incluidos los de las personas desplazadas por la fuerza, y el principio de no devolución», 

El registro del voto (véase detalle) indica que votaron a favor del texto 140 Estados, 5 en contra (Bielorusia, Corea del Norte, Eritrea, Rusia y Siria) al tiempo que 38 Estados se abstuvieron. 

En lo que respecta a América Latina, entre las abstenciones se registran las de Bolivia, Cuba, El Salvador y Nicaragua; al tiempo que, entre los «No Show» (Estados cuyo representante se ausenta en el momento de la votación) aparece Venezuela, conjuntamente con 9 otros Estados.

Habíamos tenido la oportunidad de analizar el voto anteriormente registrado el pasado 2 de marzo (véase nuestra breve nota al respecto y texto de la Resolución A/ES-11/L.1), en el que se observó un patrón de voto muy similar y la misma ausencia por parte del delegado de Venezuela en el momento de registrarse la votación: notemos que Bangladesh, Guinea Bissau, Irak, y Senegal votaron esta vez a favor, cuando se habían abstenido en la votación anterior de la Resolución A/ES-11/L.1.

A modo de conclusión

Esta nueva victoria diplomática de Ucrania viene a aislar un poco más a Rusia ante los demás integrantes de la comunidad internacional.

El pasado 16 de marzo, fue la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la que exigió, mediante una ordenanza, a Rusia el cese inmediato de su ofensiva militar en suelo ucraniano. Remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra breve nota que concluía indicando que: 

«Se puede adelantar que esta providencia leída por la CIJ este 16 de marzo del 2022 constituye también un primer peldaño en una larga batalla judicial por venir, tendiente a obtener reparaciones e indemnizaciones de parte de Rusia por los graves daños ocasionados a Ucrania: fue la misma intención la que tuvo Nicaragua en 1984 ante la CIJ,  ante la destrucción propiciada, financiada y orquestada por Estados Unidos en su territorio a través de la denominada «contra» nicaragüense«


Texto de la resolución adoptada este 24 de marzo del 2022

Consecuencias humanitarias de la agresión contra Ucrania

La Asamblea General, 

Reafirmando su determinación de preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, 

Reafirmando sus resoluciones 46/182, de 19 de diciembre de 1991, y 76/124, de 10 de diciembre de 2021, 

Recordando la obligación que incumbe a todos los Estados, con arreglo al Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, de abstenerse en sus relaciones internacionales de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas, y de arreglar sus controversias internacionales por medios pacíficos, 

Reafirmando su compromiso con la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente, que se extienden a sus aguas territoriales,

Reconociendo que la ofensiva militar de la Federación de Rusia en el territorio soberano de Ucrania y sus consecuencias humanitarias alcanzan proporciones que la comunidad internacional no había visto en Europa desde hace décadas, 

Reiterando el llamamiento del Secretario General a que la Federación de Rusia detenga su ofensiva militar, así como su llamamiento a establecer un alto el fuego y retomar la senda del diálogo y las negociaciones, 

Recordando su exigencia de que la Federación de Rusia retire de inmediato, por completo y sin condiciones todas sus fuerzas militares del territorio de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente, 

Deplorando las graves consecuencias humanitarias de las hostilidades llevadas a cabo por la Federación de Rusia contra Ucrania, como el asedio y el bombardeo de ciudades densamente pobladas de Ucrania, en particular Mariúpol, y los ataques aéreos lanzados contra ellas, así como los ataques contra civiles, incluidos periodistas, y bienes de carácter civil, en particular escuelas y otros centros educativos, sistemas de agua y saneamiento, instalaciones médicas y sus medios de transporte y equipo, y el secuestro de funcionarios locales, así como los ataques contra instalaciones diplomáticas y lugares culturales, 

Expresando grave preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en Ucrania y sus alrededores, en particular por el elevado número de bajas civiles, que incluyen a mujeres y niños, y el número creciente de desplazados internos y refugiados que necesitan ayuda humanitaria, 

Reafirmando la necesidad de proteger, sin discriminación de ningún tipo, la seguridad, la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas que huyen del conflicto y la violencia, independientemente de su condición, a la vez que se promueve la seguridad y la prosperidad de todas las comunidades, y condenando a este respecto cualquier acto, manifestación y expresión de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia conexa contra las personas en movimiento, incluidos los refugiados, 

Condenando enérgicamente cualquier ataque dirigido específicamente contra los civiles en cuanto tales y otras personas y bienes de carácter civil protegidos, incluidos los convoyes de evacuación de civiles, así como los ataques indiscriminados y desproporcionados, incluidos el bombardeo indiscriminado y el uso indiscriminado de armas explosivas, y expresando preocupación por los riesgos a largo plazo para la población civil que suponen los daños a la infraestructura civil y las municiones sin detonar, 

Destacando las repercusiones particulares que tiene el conflicto armado en las mujeres y los niños, incluso como refugiados y desplazados internos, y otros civiles que tienen necesidades específicas, como las personas con discapacidad y las personas mayores, y destacando también la necesidad de garantizar el paso seguro, así como la protección y la asistencia, para todas las poblaciones civiles afectadas, 

Expresando su profundo aprecio por los considerables y encomiables esfuerzos realizados por los países vecinos para acoger a refugiados, 

Expresando preocupación por las repercusiones del conflicto en el aumento de la inseguridad alimentaria en todo el mundo, en particular en los países menos desarrollados, al ser Ucrania y la región una de las zonas más importantes del mundo en cuanto a las exportaciones de cereales y productos agrícolas, cuando millones de personas se enfrentan a una situación de hambruna, corren un riesgo inmediato de hambruna o experimentan inseguridad alimentaria grave en varias regiones del mundo, así como en la seguridad energética,

Recordando el vínculo entre el conflicto armado y la violencia, por una parte, y la inseguridad alimentaria provocada por los conflictos y el riesgo de hambruna, por otra parte, y destacando a este respecto que el conflicto armado, las violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos y la inseguridad alimentaria pueden ser factores que impulsen el desplazamiento forzado y que, a la inversa, el desplazamiento forzado en los países en conflicto armado puede tener efectos devastadores en la producción agrícola y los medios de subsistencia, 

Expresando preocupación por las graves consecuencias humanitarias que tendría un posible accidente provocado por el bombardeo de la infraestructura nuclear ucraniana, reiterando la obligación de garantizar la seguridad física y tecnológica de toda la infraestructura nuclear y expresando preocupación por las repercusiones del conflicto en el medio ambiente, 

Recordando la obligación de todos los Estados y partes en un conflicto armado de respetar plenamente el derecho internacional humanitario, en particular los principios de distinción y proporcionalidad, y la obligación de adoptar todas las precauciones viables para evitar y, en todo caso, reducir al mínimo los daños a los civiles y los bienes de carácter civil, reiterando que los asedios, cuyo objetivo es matar de hambre a la población civil, constituyen una violación del derecho internacional humanitario, e instando a todos los Estados y partes en el conflicto armado a que respeten los derechos humanos, incluidos los de las personas desplazadas por la fuerza, y el principio de no devolución, 

Reiterando la exhortación a todas las partes en el conflicto armado a que acaten las obligaciones que les impone el derecho internacional humanitario en materia de protección de los civiles y los bienes de carácter civil, y el medio ambiente, y a que no dañen los bienes de carácter civil, incluidos los que son fundamentales para prestar servicios esenciales a la población civil, se abstengan de atacar, destruir, retirar o inutilizar bienes indispensables para la supervivencia de la población civil y respeten y protejan al personal humanitario y los envíos utilizados para las operaciones de socorro humanitario, 

Reafirmando los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia en la prestación de asistencia humanitaria, y reafirmando también la necesidad de que todos los agentes que participan en la prestación de asistencia humanitaria en emergencias complejas promuevan y respeten plenamente estos principios, 

1. Reitera la necesidad de aplicar plenamente la resolución ES-11/1, de 2 de marzo de 2022, titulada “Agresión contra Ucrania”; 

2. Exige el cese inmediato de las hostilidades de la Federación de Rusia contra Ucrania, en particular cualquier ataque contra los civiles y los bienes de carácter civil; 

3. Exige también que se proteja plenamente a los civiles, incluidos el personal humanitario, los periodistas y las personas en situación de vulnerabilidad, como las mujeres y los niños; 

4. Exige además que se respete y proteja plenamente a todo el personal médico y el personal humanitario dedicado exclusivamente a actividades médicas, sus medios de transporte y su equipo, así como los hospitales y otras instalaciones médicas; 

5. Exige que se respeten y protejan plenamente los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil y la infraestructura civil imprescindible para prestar servicios esenciales en el conflicto armado;

6. Exige también a todas las partes que protejan a los civiles que huyen del conflicto armado y la violencia, incluidos los ciudadanos extranjeros, en particular los estudiantes, sin discriminación, a fin de permitir su paso voluntario, seguro y sin trabas; 

7. Exige además que las partes acaten su obligación de garantizar el acceso humanitario seguro y sin trabas del personal humanitario y sus medios de transporte, suministros y equipo a quienes lo necesitan en Ucrania y los países vecinos; 

8. Destaca que los asedios de ciudades en Ucrania, en particular la ciudad de Mariúpol, agravan aún más la situación humanitaria de la población civil y dificultan las medidas de evacuación y, por lo tanto, exige que se ponga fin a esos asedios; 

9. Condena todas las violaciones del derecho internacional humanitario y las violaciones y los abusos de los derechos humanos y exhorta a todas las partes en el conflicto armado a que respeten estrictamente el derecho internacional humanitario, incluidos los Convenios de Ginebra de 19491 y su Protocolo Adicional I, de 19772 , y a que respeten el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional de los refugiados, incluido el principio de no devolución, según proceda; 

10. Exhorta a los Estados Miembros a que financien íntegramente el plan de respuesta humanitaria de las Naciones Unidas para 2022, el llamamiento urgente hecho por las Naciones Unidas para la respuesta humanitaria en Ucrania y el plan regional de respuesta para los refugiados de Ucrania y los países vecinos, y observa con preocupación las conclusiones del Panorama global humanitario 2022, incluida la actualización de febrero de 2022; 

11. Acoge con beneplácito los continuos esfuerzos del Secretario General, los Estados Miembros, las entidades del sistema de las Naciones Unidas y la comunidad internacional por proporcionar asistencia humanitaria y asistencia y protección a los refugiados, e insta a que prosigan dichos esfuerzos, y acoge con beneplácito también el nombramiento por el Secretario General de un Coordinador de las Naciones Unidas para la Crisis en Ucrania; 

12. Reitera su solicitud al Coordinador del Socorro de Emergencia de que presente un informe sobre la situación humanitaria en Ucrania y sobre la respuesta humanitaria, de conformidad con su resolución ES-11/1, y solicita al Secretario General que la informe, de forma periódica, sobre la aplicación de la presente resolución; 

13. Alienta encarecidamente a que continúen las negociaciones entre todas las partes e insta de nuevo a que se resuelva inmediatamente de forma pacífica el conflicto entre la Federación de Rusia y Ucrania mediante el diálogo político, negociaciones, la mediación y otros medios pacíficos, de conformidad con el derecho internacional; 

14. Decide suspender temporalmente su undécimo período extraordinario de sesiones de emergencia y autorizar a su Presidencia a que lo reanude cuando lo soliciten los Estados Miembros. 

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Eleventh emergency special session Agenda item 5 

Letter dated 28 February 2014 from the Permanent Representative of Ukraine to the United Nations addressed to the President of the Security Council (S/2014/136) 

Albania, Antigua and Barbuda, Australia, Austria, Belgium, Bosnia and Herzegovina, Bulgaria, Canada, Colombia, Costa Rica, Croatia, Cyprus, Czechia, Denmark, Dominican Republic, Ecuador, Estonia, Fiji, Finland, France, Georgia, Germany, Greece, Guatemala, Hungary, Iceland, Ireland, Italy, Japan, Latvia, Liechtenstein, Lithuania, Luxembourg, Malta, Marshall Islands, Mexico, Micronesia (Federated States of), Monaco, Montenegro, Netherlands, New Zealand, North Macedonia, Norway, Palau, Panama, Paraguay, Poland, Portugal, Republic of Korea, Romania, San Marino, Slovakia, Slovenia, Spain, Sweden, Trinidad and Tobago, Turkey, Ukraine, United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland, United States of America and Uruguay: 

draft resolution 

Humanitarian consequences of the aggression against Ukraine 

The General Assembly, 

Reaffirming its determination to save succeeding generations from the scourge of war, 

Reaffirming its resolutions 46/182 of 19 December 1991 and 76/124 of 10 December 2021, 

Recalling the obligation of all States under Article 2 of the Charter of the United Nations to refrain in their international relations from the threat or use of force against the territorial integrity or political independence of any State, or in any other manner inconsistent with the purposes of the United Nations, and to settle their international disputes by peaceful means, 

Reaffirming its commitment to the sovereignty, independence, unity and territorial integrity of Ukraine within its internationally recognized borders, extending to its territorial waters, 

Recognizing that the military offensive of the Russian Federation inside the sovereign territory of Ukraine and its humanitarian consequences are on a scale that the international community has not seen in Europe in decades,

Reiterating the call of the Secretary-General to the Russian Federation to stop its military offensive, as well as his call to establish a ceasefire and to return to the path of dialogue and negotiations, 

Recalling its demand that the Russian Federation immediately, completely and unconditionally withdraw all of its military forces from the territory of Ukraine within its internationally recognized borders, 

Deploring the dire humanitarian consequences of the hostilities by the Russian Federation against Ukraine, including the besiegement of and shelling and air strikes in densely populated cities of Ukraine, in particular Mariupol, as well as attacks striking civilians, including journalists, and civilian objects, in particular schools and other educational institutions, water and sanitation systems, medical facilities and their means of transport and equipment, and the abduction of local officials, as well as attacks striking diplomatic premises and cultural sites, 

Expressing grave concern at the deteriorating humanitarian situation in and around Ukraine, in particular at the high number of civilian casualties, including women and children, and the increasing number of internally displaced persons and refugees in need of humanitarian assistance, 

Reaffirming the need to protect, without discrimination of any kind, the safety, dignity, human rights and fundamental freedoms of people fleeing the conflict and violence, regardless of their status, while promoting the security and prosperity of all communities, and condemning in this regard any acts, manifestations and expressions of racism, racial discrimination, xenophobia and related intolerance against people on the move, including refugees, 

Strongly condemning any attacks directed against civilians as such and other protected persons and civilian objects, including civilian evacuation convoys, as well as indiscriminate and disproportionate attacks, including indiscriminate shelling and the indiscriminate use of explosive weapons, and further expressing concern about the long-term risks posed by damage to civilian infrastructure and unexploded ordnance to the civilian population, 

Stressing the particular impact that armed conflict has on women and children, including as refugees and internally displaced persons, and other civilians who have specific needs, including persons with disabilities and older persons, and stressing also the need to ensure safe passage, as well as protection and assistance, to all affected civilian populations, 

Expressing its deep appreciation for the significant and admirable efforts that have been made by neighbouring countries to accommodate refugees, 

Expressing concern about the impact of the conflict on increased food insecurity globally, in particular in the least developed countries, as Ukraine and the region are one of the world’s most important areas for grain and agricultural exports, when millions of people are facing famine or the immediate risk of famine or are experiencing severe food insecurity in several regions of the world, as well as on energy security, 

Recalling the link between armed conflict and violence and conflict-induced food insecurity and the threat of famine, and stressing in this regard that armed conflict, violations of international humanitarian law and international human rights law, and food insecurity can be drivers of forced displacement and that, conversely, forced displacement in countries in armed conflict can have a devastating impact on agricultural production and livelihoods, 

Expressing concern about the grave humanitarian consequences of a possible accident resulting from the bombing and shelling of the Ukrainian nuclear infrastructure, reiterating the obligation to ensure the safety and security of all nuclear infrastructure, and expressing concern about the impact of the conflict on the environment, 

Recalling the obligation of all States and parties to an armed conflict to fully respect international humanitarian law, in particular the principles of distinction and proportionality and the obligation to take all feasible precautions to avoid and in any event minimize harm to civilians and damage to civilian objects, reiterating that sieges, the purpose of which is to starve the civilian populations, are a violation of international humanitarian law, and urging all States and parties to armed conflict to respect human rights, including with regard to those forcibly displaced, and the principle of non-refoulement, 

Reiterating the call upon all parties to the armed conflict to comply with their obligations under international humanitarian law regarding the protection of civilians and civilian objects, and the environment, and to spare civilian objects, including those critical to the delivery of essential services to the civilian population, refraining from attacking, destroying, removing or rendering useless objects that are indispensable to the survival of the civilian population, and respecting and protecting humanitarian personnel and consignments used for humanitarian relief operations, 

Reaffirming the principles of humanity, neutrality, impartiality and independence in the provision of humanitarian assistance, and reaffirming also the need for all actors engaged in the provision of humanitarian assistance in situations of complex emergencies to promote and fully respect these principles, 

1. Reiterates the need for the full implementation of resolution ES-11/1 of 2 March 2022, entitled “Aggression against Ukraine”; 

2. Demands an immediate cessation of the hostilities by the Russian Federation against Ukraine, in particular of any attacks against civilians and civilian objects; 

3. Also demands that civilians, including humanitarian personnel, journalists and persons in vulnerable situations, including women and children, be fully protected; 

4. Further demands full respect for and protection of all medical personnel and humanitarian personnel exclusively engaged in medical duties, their means of transport and equipment, as well as hospitals and other medical facilities; 

5. Demands full respect for and protection of objects indispensable to the survival of the civilian population and civilian infrastructure that is critical to the delivery of essential services in armed conflict; 

6. Also demands that all parties protect civilians fleeing armed conflict and violence, including foreign nationals, notably students, without discrimination, to allow voluntary, safe and unhindered passage; 

7. Further demands that the parties comply with their obligation to ensure the safe and unhindered humanitarian access of humanitarian personnel as well as their means of transport, supplies and equipment to those in need in Ukraine and its neighbouring countries; 

8. Stresses that the sieges of cities in Ukraine, in particular the city of Mariupol, further aggravate the humanitarian situation for the civilian population and hamper evacuation efforts, and therefore demands to put an end to these sieges; 

9. Condemns all violations of international humanitarian law and violations and abuses of human rights, and calls upon all parties to the armed conflict to strictly respect international humanitarian law, including the Geneva Conventions of 19491 and Additional Protocol I thereto, of 1977, 2 and to respect international human rights law and international refugee law, including the principle of non-refoulement, as applicable; 

10. Calls upon Member States to fully fund the United Nations Humanitarian Response Plan 2022, the flash appeal launched by the United Nations for the humanitarian response in Ukraine, as well as the regional refugee response plan for Ukraine and its neighbouring countries, and notes with concern the findings in the Global Humanitarian Overview 2022, including its February 2022 update; 

11. Welcomes and urges the continued efforts by the Secretary-General, Member States, entities of the United Nations system and the international community to deliver humanitarian assistance as well as assistance and protection for refugees, and also welcomes the appointment by the Secretary-General of a United Nations Crisis Coordinator for Ukraine; 

12. Reiterates its request to the Emergency Relief Coordinator to provide a report on the humanitarian situation in Ukraine and on the humanitarian response, in accordance with its resolution ES-11/1, and requests the Secretary-General to brief the General Assembly, on a regular basis, on the implementation of the present resolution; 

13. Strongly encourages the continued negotiations between all parties, and again urges the immediate peaceful resolution of the conflict between the Russian Federation and Ukraine through political dialogue, negotiations, mediation and other peaceful means in accordance with international law; 

14. Decides to adjourn the eleventh emergency special session of the General Assembly temporarily and to authorize the President of the General Assembly to resume its meetings upon request from Member States.

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Гуманитарные последствия агрессии против Украины 

Генеральная Ассамблея, 

подтверждая свою решимость избавить грядущие поколения от бедствий войны, 

подтверждая свои резолюции 46/182 от 19 декабря 1991 года и 76/124 от 10 декабря 2021 года, 

напоминая об обязанности всех государств в соответствии со статьей 2 Устава Организации Объединенных Наций воздерживаться в их международных отношениях от угрозы силой или ее применения как против территориальной неприкосновенности или политической независимости любого государства, так и каким-либо другим образом, несовместимым с целями Объединенных Наций, и разрешать свои международные споры мирными средствами, 

подтверждая свою приверженность суверенитету, независимости, единству и территориальной целостности Украины в пределах ее международно признанных границ, включая ее территориальные воды,

признавая, что военное наступление Российской Федерации на суверенной территории Украины и его гуманитарные последствия имеют такие масштабы, 

выражая сожаление по поводу тяжелейших гуманитарных последствий военных действий Российской Федерации против Украины, включая осаду, артобстрелы густонаселенных городов Украины, в частности Мариуполя, и авиаудары по ним, а также нанесение ударов по гражданским лицам, включая журналистов, и гражданским объектам, в частности школам и другим учебным заведениям, системам водоснабжения и канализации, медицинским учреждениям и их транспортным средствам и оборудованию, и похищение местных должностных лиц, а также нанесение ударов по дипломатическим и культурным объектам,

выражая серьезную обеспокоенность по поводу ухудшения гуманитарной ситуации на Украине и вокруг нее, в частности по поводу большого числа жертв среди гражданского населения, включая женщин и детей, и роста числа внутренне перемещенных лиц и беженцев, нуждающихся в гуманитарной помощи,

подтверждая необходимость защиты, без какой-либо дискриминации, безопасности, достоинства, прав человека и основных свобод людей, спасающихся от конфликта и насилия, независимо от их статуса, при одновременном содействии безопасности и процветанию всех общин, и осуждая в этой связи любые акты, воплощения и проявления расизма, расовой дискриминации, ксенофобии и связанной с ними нетерпимости в отношении перемещающихся лиц, включая беженцев,

 решительно осуждая любые нападения на гражданских лиц как таковых и других находящихся под защитой лиц и гражданские объекты, включая автоколонны с эвакуирующимся гражданским населением, а также неизбирательные и несоразмерные нападения, включая неизбирательные артобстрелы и неизбирательное применение оружия взрывного действия, и выражая озабоченность по поводу долгосрочных рисков, связанных с повреждением гражданской инфраструктуры и неразорвавшимися боеприпасами, для гражданского населения,

подтверждая необходимость защиты, без какой-либо дискриминации, безопасности, достоинства, прав человека и основных свобод людей, спасающихся от конфликта и насилия, независимо от их статуса, при одновременном содействии безопасности и процветанию всех общин, и осуждая в этой связи любые акты, воплощения и проявления расизма, расовой дискриминации, ксенофобии и связанной с ними нетерпимости в отношении перемещающихся лиц, включая беженцев,

решительно осуждая любые нападения на гражданских лиц как таковых и других находящихся под защитой лиц и гражданские объекты, включая автоколонны с эвакуирующимся гражданским населением, а также неизбирательные и несоразмерные нападения, включая неизбирательные артобстрелы и неизбирательное применение оружия взрывного действия, и выражая озабоченность по поводу долгосрочных рисков, связанных с повреждением гражданской инфраструктуры и неразорвавшимися боеприпасами, для гражданского населения,

 подчеркивая особое воздействие вооруженного конфликта на женщин и детей, в том числе в качестве беженцев и внутренне перемещенных лиц, а также на других гражданских лиц с особыми потребностями, включая инвалидов и пожилых людей, и подчеркивая также необходимость обеспечения безопасного прохода, а также защиты всего затрагиваемого гражданского населения и оказания ему помощи,

выражая глубокую признательность соседним странам за значительные и достойные восхищения усилия по размещению беженцев,

 выражая обеспокоенность по поводу влияния этого конфликта на обостряющуюся проблему отсутствия продовольственной безопасности во всем мире, в частности в наименее развитых странах, поскольку Украина и данный регион входят в число наиболее важных с точки зрения экспорта зерна и сельскохозяйственной продукции районов мира, в то время как миллионы людей в ряде регионов мира сталкиваются с голодом или непосредственным риском голода или испытывают серьезный дефицит продовольствия, а также на энергетическую безопасность,

напоминая о связи между вооруженными конфликтами и насилием и отсутствием продовольственной безопасности и угрозой голода в результате конфликтов и подчеркивая в этой связи, что вооруженные конфликты, нарушения норм международного гуманитарного права и международного права прав человека и отсутствие продовольственной безопасности могут служить факторами вынужденного перемещения населения и что, наоборот, вынужденное перемещение населения в странах, охваченных вооруженным конфликтом, может иметь катастрофические последствия для сельскохозяйственного производства и возможности получения средств к существованию,

выражая обеспокоенность по поводу серьезных гуманитарных последствий возможной аварии в результате бомбардировок и артобстрелов объектов украинской ядерной инфраструктуры, подтверждая обязательство по обеспечению охраны и безопасности всей ядерной инфраструктуры и выражая обеспокоенность по поводу воздействия конфликта на окружающую среду,

напоминая об обязанности всех государств и сторон вооруженного конфликта полностью соблюдать международное гуманитарное право, в частности принципы избирательности и соразмерности и обязательство принимать все возможные меры предосторожности для того, чтобы предотвратить и в любом случае с

вести к минимуму ущерб гражданскому населению и гражданским объектам, вновь заявляя, что осада, цель которой состоит в том, чтобы морить голодом гражданское население, является нарушением международного гуманитарного права, и настоятельно призывая все государства и стороны вооруженного конфликта соблюдать права человека, в том числе в отношении насильственно перемещенных лиц, и принцип невысылки,

повторяя призыв ко всем сторонам вооруженного конфликта выполнять свои обязанности по международному гуманитарному праву в отношении защиты гражданского населения и гражданских объектов и окружающей среды и щадить гражданские объекты, включая те, которые имеют критически важное значение для предоставления основных услуг гражданскому населению, воздерживаясь от того, чтобы подвергать нападениям, уничтожать, перемещать или приводить в негодность объекты, которые обязательны для выживания гражданского населения, и уважая статус и обеспечивая защиту гуманитарного персонала и грузов, используемых для проведения операций по оказанию гуманитарной помощи,

 подтверждая принципы гуманности, нейтральности, беспристрастности и независимости при оказании гуманитарной помощи и подтверждая также необходимость того, чтобы все субъекты, занимающиеся оказанием гуманитарной помощи в сложных чрезвычайных ситуациях, поддерживали и в полной мере соблюдали эти принципы,

1. вновь заявляет о необходимости полного осуществления резолюции ES-11/1 от 2 марта 2022 года, озаглавленной «Агрессия против Украины»; 

2. требует немедленного прекращения военных действий Российской Федерации против Украины, в частности любых нападений на гражданских лиц и гражданские объекты; 

3. требует также обеспечить полную защиту гражданских лиц, включая гуманитарный персонал, журналистов и лиц, находящихся в уязвимом положении, в том числе женщин и детей;

4. требует далее обеспечить полное уважение статуса и защиту всего медицинского персонала и гуманитарного персонала, занимающегося исключительно выполнением медицинских обязанностей, их транспортных средств и оборудования, а также больниц и других медицинских учреждений; 

5. требует обеспечить полное уважение статуса и защиту объектов, обязательных для выживания гражданского населения, и гражданской инфраструктуры, которая имеет критически важное значение для оказания основных услуг в условиях вооруженного конфликта; 

6. требует также, чтобы все стороны защищали гражданских лиц, спасающихся от вооруженного конфликта и насилия, включая иностранных граждан, в частности учащихся, без какой-либо дискриминации, обеспечивая для них добровольный, безопасный и беспрепятственный проход; 

7. требует далее, чтобы стороны выполняли свои обязанности по обеспечению безопасного и беспрепятственного гуманитарного доступа гуманитарного персонала, а также его транспортных средств, предметов снабжения и оборудования к нуждающимся в помощи лицам на Украине и в соседних странах; 

8. подчеркивает, что осада городов на Украине, в частности города Мариуполь, еще больше усугубляет гуманитарную ситуацию для гражданского населения и затрудняет усилия по эвакуации, и поэтому требует положить конец этой осаде; 

9. осуждает все нарушения международного гуманитарного права и нарушения прав человека и злоупотребления ими и призывает все стороны вооруженного конфликта строго соблюдать международное гуманитарное право, включая Женевские конвенции 1949 года1 и Дополнительный протокол I к ним 1977 года2 , и соблюдать применимые нормы международного права прав человека и международного беженского права, в том числе принцип невысылки; 

10. призывает государства-члены полностью профинансировать План гуманитарного реагирования Организации Объединенных Наций на 2022 год, чрезвычайный призыв Организации Объединенных Наций об оказании гуманитарной помощи на Украине и региональный план реагирования на проблему беженцев для Украины и соседних стран и с озабоченностью отмечает выводы «Обзора гуманитарной ситуации в мире», 2022 год, включая его обновленные данные от февраля 2022 года; 

11. приветствует усилия Генерального секретаря, государств-членов, учреждений системы Организации Объединенных Наций и международного сообщества по оказанию гуманитарной помощи, а также по предоставлению помощи и защиты беженцам и настоятельно призывает их продолжать предпринимать такие усилия, а также приветствует назначение Генеральным секретарем Координатора действий в кризисной ситуации на Украине; 

12. подтверждает свою просьбу к Координатору чрезвычайной помощи представить доклад о гуманитарной ситуации на Украине и о гуманитарных мерах реагирования в соответствии со своей резолюцией ES-11/1 и просит Генерального секретаря информировать Генеральную Ассамблею на регулярной основе об осуществлении настоящей резолюции; 

13. решительно поощряет продолжение переговоров между всеми сторонами и вновь настоятельно призывает к немедленному мирному урегулированию конфликта между Российской Федерацией и Украиной посредством политического диалога, переговоров, посредничества и других мирных средств в соответствии с международным правом; 

14. постановляет временно прервать работу одиннадцатой чрезвычайной специальной сессии Генеральной Ассамблеи и уполномочить Председателя Генеральной Ассамблеи возобновить заседания по требованию государств-членов.

 

(*) Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, UCR.

Imagen principal: Foto de manifestantes en contra de la agresión rusa en Ucrania en las afueras del Peace Palace en La Haya, extraída de nota de prensa de la DW, edición del 7/03/2022

Cuando decimos “No a la guerra”, ¿qué decimos?

Leopoldo Cook

Leopoldo Alberto Cook y Antonorsi

23/03/2022

  1. Es importante precisar que “guerra”, hoy en día, no se refiere sólo al uso de la violencia con armas físicas (convencional). Por guerra entendemos a todas sus generaciones, hasta la quinta generación. Por tanto, trasciende al enfrentamiento entre bandos mediante el uso de armas de fuego en forma convencional, incluye también la guerra asimétrica, la guerrilla, la guerra de baja intensidad, la guerra sucia, el terrorismo de Estado, la propaganda, con inclusión de la cibernética y de la población civil, la política, las finanzas. En ella intervienen estados y grupos privados mercenarios. Ocurre en todo el planeta.

Oponerse a la “guerra” sólo cuando esta se manifiesta en la forma convencional es simplista.

Oponerse a la “guerra” sólo cuando la visibilizan los medios de comunicación privados es complicidad.

  1. Ser no violento es diferente de ser pacifista. El pacifista en general se opone al uso de la violencia en cualquier circunstancia (y debería recurrir al término amplio de violencia). El No violento busca el mínimo grado de violencia posible, pero teniendo en cuenta que hay una gama de principios y valores tan importantes a la paz y a la vida.

Por ejemplo, el mismo Gandhi aconsejó a un campesino, durante su larga investigación en la región de Champarán, que, si un terrateniente pretendía abusar de su hija, defendiera su dignidad con una escopeta, si era necesario. La dignidad está por encima de la No violencia. Y en la Guerra Mundial, siendo la India parte del Imperio Británico, en lugar de aislarse, Gandhi optó por participar en apoyo a Inglaterra, si bien en los cuerpos de enfermería. Entendió que se luchaba contra el fascismo.

He citado muchas veces los casos de Mandela, Camilo Torres y hasta la Iglesia Católica que ha llegado a justificar la “guerra justa y la insurrección revolucionaria en el caso de tiranías evidentes”. La “paz” no es un valor absoluto. En aras de la “paz” no podemos cerrar los ojos ante el avance del fascismo.

  1. Cierto que es de lamentar el uso de las armas en el caso Rusia – Ucrania – OTAN. Pero sería ingenuo ignorar los dos puntos anteriores. Sería como quien llega a un sitio y presencia una pelea ya comenzada, y reclama el uso de la violencia por quien en ese momento tiene el puño alzado. No se toma la molestia de averiguar qué sucedió antes, contra quién esgrimía el puño y por qué.

¿No lleva la nación de EEUU décadas, siglos, con el puño alzado contra los pueblos del mundo? ¿No ha estado impulsando la guerra en todas sus modalidades y generaciones? ¿No viene avanzando hacia un intento de control global del Planeta? ¿No es el principal enemigo de la humanidad (aunque no el único)? ¿No es una representación clara del fascismo?

La guerra es nuestro enemigo. Pero por encima de ese enemigo, está el neoliberalismo, causante de la guerra. Si se sale con las suyas, habrá un mundo unipolar, tiránico, fascista. Para llegar a la paz hay que pasar por la multipolaridad.

La Constitución Mundial para la Federación de la Tierra es el mejor instrumento para llegar allá.