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Alternativas: ¿qué proponen los movimientos ecologistas y sociales de RENASES ante la crisis ambiental y social?

El programa Alternativas, elaborado por el Colectivo Reflexión-Acción, dedicará su próxima emisión al tema «Ante la crisis ambiental y social, producto del neoliberalismo: ¿qué proponen los movimientos ecologistas y sociales integrados en RENASES?». Se transmitirá en vivo el viernes 6 de noviembre de 2026 a las 6:00 p. m.

El panel invitado estará integrado por:

  • Bernardo Aguilar González, doctor en Ciencias Naturales, economista y abogado ambiental, docente universitario, presidente del Parlamento Cívico Ambiental y vicepresidente de la Asociación ARTES-JUSTECO.
  • Daylana Wilshire Morales, estudiante de Zootecnia de la Universidad de Costa Rica (UCR) y lideresa estudiantil y del sector agro.
  • Yamileth Astorga Espeleta, bióloga marina con maestría en Ciencias del Saneamiento Ambiental y 36 años de experiencia en gestión del recurso hídrico, catedrática jubilada de la UCR y expresidenta ejecutiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) entre 2014 y 2020.
  • Gabriel Rivas Ducca, máster en Biología y coordinador de la Mesa Ambientalista Ecologista de la Red Nacional de Sectores Sociales (RENASES).

El programa podrá seguirse por Facebook Live, YouTube y Spotify, y también por las emisoras amigas:

  • Guanacaste 106.1 FM
  • Radio Soberanía
  • Radio Revolución (CONAICOP)
  • 506 Ondas Alajuelita Radio, los sábados a las 6:00 p. m.
  • Radio Voces Libertarias 97.3 FM

Alternativas se transmite desde el 12 de enero de 2020 con el lema «Pensar libremente para construir un país y un mundo integralmente mejores».

Bagaces realizará audiencia pública sobre los centros de datos de inteligencia artificial

El Concejo Municipal de Bagaces realizará una audiencia pública sobre los centros de datos de inteligencia artificial (IA) en el cantón el miércoles 11 de noviembre a las 5:30 p. m., en el salón parroquial de Bagaces.

En la audiencia, la Asociación Voz del Pueblo de Bagaces presentará su posición sobre los centros de datos de IA y lo que estos significan “para nuestro territorio, nuestro ambiente y nuestra gente”. La organización invita a la población a participar con el lema “Defendamos nuestro cantón bien informados”.

Antecedentes

La audiencia se relaciona con el proyecto Palo Negro AI & HPC Campus, impulsado por la empresa Cosfin Energía S.A., que busca atraer inversiones transnacionales para instalar en Bagaces infraestructura de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. Según informó la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) en una nota publicada por SURCOS en setiembre, el proyecto contempla además la generación local de unos 120 megavatios de electricidad para abastecer el centro de datos. Se encuentra en fase de prefactibilidad, y sus promotores ya han iniciado gestiones ante el ICE y la Municipalidad.

En esa nota, la FECON advertía que las comunidades de Bagaces no cuentan con información clara sobre el proyecto ni sobre sus posibles impactos. Señalaba que la principal preocupación es el agua, en un cantón que enfrentó un grave problema de abastecimiento por contaminación con arsénico y que está afectado por la sequía. También alertaba sobre el alto consumo de energía de estas instalaciones y su relación con el proyecto de ley de armonización eléctrica, que permitiría la compraventa directa de electricidad entre generadores privados y grandes consumidores.

Datos de la audiencia

Fecha: miércoles 11 de noviembre
Hora: 5:30 p. m.
Lugar: salón parroquial de Bagaces

CONCEVERDE denuncia burla institucional: autoridades contradicen fallo de la Sala sobre la protección del pozo La Meseta

Comunicado de CONCEVERDE

La irresponsabilidad municipal frente a la protección hídrica

La noche del jueves 22 de octubre, representantes del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA), del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) y de la Dirección de Aguas del MINAE comparecieron en una sesión extraordinaria del Concejo Municipal de San Rafael de Heredia.

El propósito de la comparecencia fue presentar las conclusiones y las medidas necesarias para evitar impactos sobre el pozo La Meseta, en cumplimiento del recurso de amparo que fue declarado con lugar y que condenó a las instituciones citadas y a la Municipalidad de San Rafael de Heredia.

La sentencia se fundamentó en que, antes de otorgar el visado para el fraccionamiento del proyecto habitacional, los permisos de construcción y la concesión de pajas de agua, no se realizaron los estudios hidrogeológicos indispensables. Dichos estudios debían determinar qué actividades podían desarrollarse dentro del área de protección del pozo y en qué condiciones, con el fin de garantizar que el recurso hídrico no fuera afectado.

La resolución de la Sala Constitucional fue categórica: conforme al artículo 31 de la Ley de Aguas y al criterio del SENARA, el radio de protección de los pozos debe ser de 200 metros, y no los 40 metros señalados por la Dirección de Aguas. Pretender lo contrario constituye una violación directa a la normativa aplicable y a la jurisprudencia vinculante.

A pesar de que la Sala Constitucional ya resolvió que el área de protección aplicable alrededor de un pozo es de 200 metros, los funcionarios de la Dirección de Aguas y del AyA sostuvieron en la sesión, a nuestro juicio de forma errónea y en perjuicio de la correcta información de las personas regidoras y de la ciudadanía, que el área de protección vigente era únicamente de 40 metros.

El alcalde, Jorge Arias Santamaría, se valió de dicha afirmación para sostener que la Alcaldía siempre había tenido la razón al considerar un radio de protección de 40 metros, desconociendo de manera expresa lo resuelto por el máximo tribunal constitucional. A criterio de CONCEVERDE, esa afirmación del alcalde induce a error a las personas regidoras y a la ciudadanía, en tanto la Municipalidad otorgó aval para el desarrollo de un proyecto habitacional sin respaldo técnico ni jurídico válido. Al momento de conceder los permisos no existía certeza alguna, pues en ese entonces no se contaba con los estudios pertinentes, para concluir que el proyecto no generaría impactos negativos sobre el recurso hídrico del cual dependen miles de habitantes, lo que comprometió la seguridad ambiental y la salud pública.

El jueves 22 de octubre, las personas regidoras permitieron la comparecencia de una de las partes de un proceso judicial ya resuelto: la condenada por la Sala Constitucional. Los funcionarios de la Dirección de Aguas y del AyA, así como el alcalde, se presentaron con el propósito de contradecir lo ya resuelto por el Tribunal Constitucional respecto al área de protección que debe regir en torno a un pozo, pretendiendo desconocer una disposición vinculante emanada de la máxima autoridad en materia de tutela de derechos fundamentales. Consideramos que tal situación es una afrenta a la ciudadanía y un menosprecio al orden jurídico vigente, pues la posición de estos funcionarios desconoce, en los hechos, lo resuelto por la Sala Constitucional.

El alcalde Jorge Arias Santamaría, en un despliegue de populismo digno de manual, afirmó que quienes interpusimos el recurso de amparo desinformamos, lo cual, según él, podría configurar el delito de lesa humanidad. Se trata de una declaración tan desmesurada como carente de sustento jurídico, que más bien revela un profundo desconocimiento de la materia.

Paradójicamente, la conducta que sí podría calificarse como atentatoria contra derechos fundamentales es la del propio alcalde, quien, con decisiones desprovistas de respaldo técnico y jurídico, ha venido exponiendo el recurso hídrico del cual dependen miles de personas. En otras palabras, mientras acusa con ligereza a la ciudadanía, es él quien, con su gestión, pone en riesgo la salud pública y el derecho constitucional a un ambiente sano.

Resulta aún más paradójico que el alcalde, cuya administración fue condenada por la Sala Constitucional por defender la tesis de los 40 metros, pretendiera en la sesión del Concejo presentarse como víctima, cuando es plenamente consciente de que el Tribunal condenó a la Municipalidad y ordenó aplicar la protección de 200 metros.

Cabe preguntarse: ¿qué respuesta darán la Municipalidad y el AyA a la ciudadanía cuando las aguas subterráneas se vean contaminadas por la inobservancia de la normativa y de las sentencias constitucionales?

Puede leer la resolución Nº 22274 – 2026 de la Sala Constitucional mediante este enlace.

Sala Constitucional ordena a SETENA establecer mecanismos de evaluación ambiental para las quemas agrícolas

Resolución reconoce la necesidad de valorar los impactos ambientales de las quemas agrícolas, una práctica asociada a la producción de caña de azúcar, entre otros cultivos.

La Sala Constitucional acogió los argumentos de una acción de inconstitucionalidad presentada por el abogado ambientalista Álvaro Sagot Rodríguez, Carlos Wong Bonilla y Dany Alberto Villalobos Villalobos, en representación de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON), relacionada con la ausencia absoluta de una evaluación de los impactos ambientales de las quemas agrícolas en Costa Rica.

Según explicó Sagot, la resolución establece que la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) debe desarrollar un protocolo que permita determinar cómo se valorarán los efectos ambientales de estas quemas y cuáles instrumentos se utilizarán para identificar sus impactos negativos.

“Era necesario que toda quema agrícola debiese tener una valoración ambiental, del tipo que fuera, desde lo más riguroso hasta lo menos riguroso, pero que tuviera que pasar por ese tamiz para mesurar los efectos”, señaló el abogado.

La acción planteó la necesidad de considerar los impactos de las quemas sobre los suelos, la biodiversidad y la atmósfera, incluida la pérdida de mamíferos, aves y reptiles, así como la emisión de gases de efecto invernadero y sus implicaciones frente al cambio climático.

Afectaciones a las comunidades y al ambiente

Uno de los aspectos señalados por Sagot es el impacto de las quemas agrícolas sobre las comunidades cercanas a las zonas de cultivo. En el caso de la caña de azúcar, esta práctica puede generar grandes columnas de humo que afectan a las personas, incluidas niñas y niños en edad escolar, y comprometen las condiciones ambientales de los territorios.

El abogado mencionó zonas de Guanacaste y del Valle Central, entre ellas San Ramón y Grecia, así como Pérez Zeledón, donde se realizan quemas vinculadas con la corta de caña.

La resolución, explicó Sagot, reconoce que la regulación de las quemas agrícolas debe interpretarse de manera compatible con las normas nacionales de protección ambiental, entre ellas la Ley Orgánica del Ambiente y la Ley de Biodiversidad, así como con los convenios internacionales ratificados por Costa Rica.

Un cambio obligatorio en la regulación de las quemas agrícolas

Sagot recordó que, antes de esta resolución, el Ministerio de Ambiente y Energía, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Salud habían sostenido que no era necesaria la evaluación ambiental planteada en la acción.

Con este pronunciamiento, la SETENA deberá establecer los mecanismos correspondientes para valorar los impactos ambientales de las quemas agrícolas, lo que abre un nuevo escenario para su regulación y control en el país.

El abogado también señaló que la resolución no se pronunció sobre la Opinión Consultiva OC-32/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la emergencia climática, un aspecto que, a su criterio, quedó pendiente.

Sagot señaló que la decisión representa un avance de acuerdo con el principio de progresividad.

Puede descargar la resolución desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/voto-quemas-agricolas-2026-se-acoge-lo-pretendido-sobre-EIA.pdf

Le invitamos a escuchar la explicación del abogado Álvaro Sagot:

“Abrir para cerrar”: cerrar abriendo y abrir cerrando

Por: Kevin Sánchez Saavedra
Antropólogo Social
Profesor Titular
Universidad de Panamá
kevin.esanchez@up.ac.pa

El 2 de octubre, en una conversación entre antiguos compañeros de la promoción de 1995 del Colegio Rodolfo Chiari de Aguadulce, uno de ellos soltó una frase sobre otro compañero:

“…está como esta gente de la mina: hay que cerrarla, pero hay que abrirla; para poder abrirla, tenemos que cerrarla, pero no sabemos si cerrarla porque hay que abrirla; pero ¡sí la vamos a cerrar!, ¡pero abriéndola!”.

Nos reímos. Sin embargo, la frase se quedó con nosotros. Quizás porque, detrás del relajo entre compañeros, había una síntesis bastante certera del momento que vive Panamá con el proyecto Cobre Panamá. A veces el lenguaje cotidiano consigue hacer algo que no logra un informe de cientos de páginas: desnudar las contradicciones.

“Abrir para cerrar” no es una ocurrencia de estos días. La fórmula acompaña al presidente de Panamá, José Raúl Mulino desde su llegada al poder. En su discurso de toma de posesión, el 1 de julio de 2024, afirmó que la situación de la mina representaba un potencial peligro ambiental y anunció una “estricta auditoría”. Añadió entonces que el plan de “abrir para cerrar de forma definitiva, segura y positiva para nuestro país dependería del resultado de ese estudio ambiental”.

Dos años después, la expresión dejó de ser solamente una fórmula política. El 30 de septiembre pasado, la comisión interministerial creada para analizar el futuro de la mina entregó al presidente diecisiete recomendaciones. La principal consiste en evaluar un nuevo acuerdo con Minera Panamá (First Quantum Minerals), que permita resolver los arbitrajes internacionales y establecer las condiciones para una eventual puesta en marcha que conduzca a un cierre ordenado, autofinanciado, sin costo para el Estado y sin posibilidad de prórroga. El propio gobierno aclara que todavía no existe una decisión definitiva ni se ha determinado la figura jurídica que tendría ese eventual acuerdo.

La intención parece sencilla: la mina necesita cerrarse, cerrar cuesta muchísimo dinero y la propia operación debería producir los recursos necesarios para pagar ese cierre.

Pero allí empieza el verdadero problema.

Porque una cosa es mantener una mina cerrada bajo condiciones de seguridad y otra muy distinta es volver a producir para poder cerrarla.

Nadie debería minimizar los riesgos de dejar abandonada una instalación de esa magnitud. Una mina no desaparece cuando cesa la extracción. Quedan tajos, depósitos de roca, plantas, aguas de contacto, infraestructuras y enormes volúmenes de relaves. La auditoría integral encargada por el Estado supuestamente evaluó aspectos ambientales, legales, laborales, tributarios, técnicos y operacionales, además de riesgos actuales y pasivos ambientales futuros. Hay razones técnicas, entonces, para afirmar que el cierre de una mina semejante exige trabajo, vigilancia y dinero.

El problema aparece cuando de esa afirmación se pasa a otra: que para cerrarla hay que volver a explotarla. En cuyo caso encontramos, por lo menos, cinco contradicciones.

Primera contradicción: política

Todos sabemos que Cobre Panamá no dejó de operar porque la empresa hubiese llegado al final previsto de su proyecto. Tampoco porque el gobierno anterior y la compañía hubiesen acordado tranquilamente un plan de cierre. El cese ocurrió después de las movilizaciones sociales de 2023 y de la sentencia de la Corte Suprema que declaró inconstitucional la Ley N° 406.

Eso importa, y mucho si colocamos en la balanza que miles de panameños y panameñas expusieron sus cuerpos, tiempo, sustento, vida doméstica, vínculos, seguridad, futuro y emociones en esa lucha. Para muchas familias el duelo y las heridas siguen abiertas.

Si el gobierno actual decide ahora que la mina debe volver a producir, aunque sea con el propósito declarado de cerrarla, tendrá que explicar qué relación existe entre esa decisión y lo ocurrido en 2023. No basta con afirmar que se respetará el fallo de la Corte. Hay que explicar social y materialmente cómo se respeta.

Segunda contradicción: legal

La Ley N° 407 declaró una moratoria por plazo indefinido para nuevas concesiones destinadas a exploración, extracción, transporte y beneficio de minerales metálicos en Panamá. El gobierno sostiene ahora que el instrumento para ejecutar un eventual cierre autofinanciado no sería ni un contrato-ley ni una concesión minera. Pero todavía no sabemos cuál sería.

Y allí surge una pregunta elemental: si una empresa extrae mineral, lo procesa, lo transporta y lo comercializa, ¿cómo llamaremos jurídicamente a eso? Cambiarle el nombre al instrumento no resuelve automáticamente el fondo del asunto.

Tercera contradicción: económica

Esta es una de las más preocupantes. Según lo explicado por la Comisión, el cierre podría requerir miles de millones de dólares y extenderse durante décadas. La idea es que el propio proyecto genere los fondos necesarios.

No obstante, hay un antecedente que no debería pasar inadvertido. Desde antes de 2019, el proyecto ya contemplaba provisiones financieras para el cierre, estimaciones de costos para distintos escenarios —incluido un cierre no programado— y una garantía de responsabilidad ambiental aprobada por MiAmbiente. El cierre, por tanto, no era una obligación imprevista ni un costo desconocido para la operación. Entonces, ¿por qué, ante el cierre del 2023, la solución propuesta pasa ahora por extraer más cobre para poder pagarlo? Probablemente aquellas provisiones no fueron suficientes para enfrentar las condiciones actuales, pero precisamente por eso sería necesario explicar cuánto de aquellas provisiones existen hoy, cuál es su alcance y por qué resulta insuficiente antes de presentar la nueva extracción como mecanismo de financiamiento.

Al mismo tiempo, el ministro de Economía y Finanzas de Panamá ha insistido en las pérdidas que supone para el país mantener la mina sin producción, y ya se habla nuevamente de miles de empleos directos e indirectos asociados a actividades en la mina. Eso es comprensible. La minería genera actividad económica. El artículo “Natural Resources and Local Communities: Evidence from a Peruvian Gold Mine”, de Fernando Aragón y Juan Pablo Rud (2013), mostró en el caso de Yanacocha que una mina puede generar incrementos en ingresos locales mediante empleo, servicios y compras a proveedores cercanos.

Pero los beneficios no cuentan toda la historia. Los mismos Aragón y Rud (2016), en “Polluting Industries and Agricultural Productivity: Evidence from Mining in Ghana”, encontraron que la productividad agrícola en zonas cercanas a minas de oro cayó significativamente, y señalaron la contaminación como la explicación más plausible. Una economía minera puede producir riqueza y, al mismo tiempo, trasladar costos hacia otros territorios, actividades y poblaciones.

Por eso hay otra pregunta que no deberíamos perder de vista: si para cerrar es necesario volver a contratar trabajadores, reactivar proveedores, exportar cobre, generar ingresos fiscales y devolver a la mina un peso considerable dentro de la economía nacional: ¿qué ocurrirá después?

Porque las economías también crean dependencias.

Hoy podríamos abrir para cerrar. Mañana podríamos escuchar que cerrar provocaría desempleo. Después que afectaría las exportaciones. Luego que disminuiría el crecimiento. Y más adelante que sería irresponsable detener una actividad nuevamente importante para la economía. ¿Tales dudas son nuevas o ya las hemos escuchado de algunos sectores político-empresariales?

Entonces la pregunta dejaría de ser cuánto cuesta cerrar, y pasaría a ser otra: ¿cuándo podremos permitirnos cerrar?

Cuarta contradicción: ambiental

Panamá ya tiene experiencia con minas que terminan, pero cuyos efectos permanecen. El estudio “Ecological and Health Risk Assessments of an Abandoned Gold Mine (Remance, Panama)”, realizado por Ana Cristina González-Valoys y un equipo de investigadores (2021), encontró en la antigua mina de Remance residuos expuestos, contaminación por elementos potencialmente tóxicos y riesgos para las comunidades cercanas, particularmente para los niños y las niñas.

Como se sabe, cerrar no significa desaparecer.

El estudio global “Impacts of Metal Mining on River Systems”, publicado en la revista Science en 2023 por Michael Macklin y otros investigadores, estimó que millones de personas viven en planicies afectadas por residuos de minería metálica y mostró cómo los contaminantes pueden desplazarse por los sistemas fluviales y permanecer almacenados durante largos períodos.

Por eso sería irresponsable decir simplemente: “cierren mañana y váyanse”. Pero sería igualmente irresponsable convertir esa complejidad ambiental en una autorización automática para volver a explotar.

La contradicción ambiental es, en realidad, todavía más amplia. No comienza con el cierre ni termina con la posibilidad de una reapertura. Incluye los efectos ya producidos sobre aguas, suelos, bosques, hábitats, paisajes y comunidades; los costos que pueden seguir acumulándose durante años; y las formas de vida humanas y no humanas que quedan expuestas a decisiones tomadas en nombre de la productividad, el empleo o el crecimiento. Cerrar una mina no borra esas transformaciones. Tampoco las convierte automáticamente en costos ya saldados.

Quinta contradicción: ética

Esto último nos lleva directamente al problema ético. ¿Quién pagará realmente ese cierre? Decir que no costará nada al Estado puede resultar atractivo. Pero el cobre que financiaría la operación no pertenece a First Quantum Minerals ni a Minera Panamá. Jurídicamente ese “recurso” mineral pertenece a la nación. Si se extrae parte de ese recurso para pagar el cierre, entonces el país también está aportando, y mucho. No necesariamente dinero presupuestario, pero sí patrimonio mineral que no pertenece a la empresa.

Además, la discusión no ocurre en un vacío. Las investigaciones colaborativas de “Países Minados”, especialmente “La Patria Minera”, publicadas por un consorcio periodístico (2025), documentaron vínculos entre proveedores de Minera Panamá, funcionarios, familiares de funcionarios y actores políticos. Dicha investigación advierte que esos vínculos no prueban por sí mismos ilegalidades, pero sí revelan la densidad de relaciones económicas y políticas alrededor del proyecto.

Eso obliga a exigir todavía más transparencia. Quizás por eso la frase de nuestro compañero resulta tan efectiva. No necesitó explicar los arbitrajes, la moratoria, los relaves ni los modelos financieros. Le bastó con escuchar la fórmula: Hay que cerrarla, pero hay que abrirla.

El humor detectó una tensión que la política tendrá que resolver con algo más que palabras. Porque puede que para el gobierno actual abrir para cerrar sea realmente la única manera técnica y financieramente posible de cerrar Cobre Panamá. Sin embargo, también puede ocurrir otra cosa.

Que el cierre termine convirtiéndose en la justificación de la apertura.

Entonces la pregunta no será cuándo vamos a cerrar la mina. Será: ¿en qué momento dejamos de estar cerrándola y comenzamos, nuevamente, a explotarla?

Organizaciones exigen protección para el humedal de Coris-Bermejo y para el ambientalista Ricardo “Ilustre” Muñoz

Comunicado APRE-COM-6-2026 firmado por 42 organizaciones

La Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (APREFLOFAS), junto con otras 41 organizaciones, grupos, colectivos y programas universitarios, emitió un comunicado el 15 de octubre de 2026. En él denuncian el deterioro del humedal de Coris-Bermejo, en Cartago, y piden medidas de protección para el ambientalista Ricardo “Ilustre” Muñoz, quien ha alertado sobre la situación del humedal desde 2024 y ha denunciado amenazas en su contra.

Un humedal de alta riqueza biológica

Según el comunicado, entre 2024 y 2025 se han avistado en el humedal más de 120 especies de aves residentes y migratorias, al menos 10 de ellas en peligro de extinción. También se han observado coyotes, mapaches, anfibios y al menos 30 especies de flora. La Asociación Ornitológica de Costa Rica registra al menos 948 especies de aves en el país, por lo que las especies documentadas en Coris representan casi el 13 % del total nacional. El SINAC, por su parte, ha documentado al menos 45 especies en el humedal.

La riqueza biológica del sitio ha sido documentada por profesionales en biología, personas vecinas, organizaciones no gubernamentales, el propio SINAC y personas aficionadas a la fotografía, entre ellas Ricardo Muñoz.

Las organizaciones señalan que desde 2024 se ha documentado en la zona el dragado del humedal, la cacería de aves, el vertido de desechos y la construcción de proyectos industriales. A su juicio, la actuación de la SETENA y el SINAC en este caso muestra “una vez más la falta de coordinación y la falta de protección efectiva de la biodiversidad del país”.

La viabilidad ambiental de la SETENA

En mayo de 2024, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) otorgó viabilidad ambiental al proyecto mediante la resolución 0779-2024-SETENA. Según el comunicado, la otorgó sin visita de campo y con base únicamente en un “estudio biológico rápido” emitido por una regente.

Ese estudio, fechado el 2 de febrero de 2024 y visible en el expediente administrativo D1-0346-2024-SETENA, indica que “en el momento de la visita no se observó presencia de organismos vivos”. Para las organizaciones, esa afirmación contradice la amplia cantidad de especies descritas por el SINAC en sus visitas de 2023.

El expediente puede consultarse en el sitio de consulta pública de la SETENA: https://tramites.setena.go.cr/ConsultaPublica/buscar_expediente

Lo que ha establecido el SINAC

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) realizó varias visitas de campo. En el reporte SINAC-ACC-CH-017-2023 estableció que al menos 12 hectáreas de la zona corresponden a la categoría de humedal. Posteriormente, en el informe SINAC-ACC-CH-029-2024, identificó al menos 130 hectáreas de humedal en Coris.

Municipalidad, Fiscalía y Sala Constitucional

La Municipalidad de Cartago declaró el humedal de interés cantonal en agosto de 2024. Sin embargo, según el comunicado, no ha implementado medidas efectivas de protección, y el humedal sigue deteriorándose pese a las denuncias presentadas ante la municipalidad y ante la Defensoría de los Habitantes.

En la vía penal, la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental mantiene abierta la causa 24-000030-0611-PE por el delito de drenaje, relleno, secado o eliminación de humedales. El 17 de febrero de 2026, la Fiscalía realizó allanamientos en Coris.

El comunicado recuerda que la Ley de Conservación de la Vida Silvestre sanciona con penas de prisión de uno a tres años a quien, sin autorización del SINAC, drene, seque, rellene o elimine humedales (artículo 98). La misma pena aplica a quien arroje aguas servidas, desechos o sustancias contaminantes en ellos (artículo 100). Además, la persona infractora está obligada a restituir las condiciones originales del humedal.

En la vía constitucional, la Sala Constitucional declaró parcialmente con lugar un recurso de amparo en favor del humedal mediante la sentencia 2026-23507, del 26 de junio de 2026 (expediente 25-015112-0007-CO). La Sala ordenó a la SETENA ejercer sus competencias para garantizar la integridad ambiental del humedal. APREFLOFAS participó como coadyuvante en ese proceso.

El caso de Ricardo “Ilustre” Muñoz

Ricardo Muñoz tiene una larga trayectoria en el movimiento ecologista costarricense. Según el comunicado, además del daño ambiental, el caso se agrava por las denuncias de amenazas en su contra que se han dado a conocer en la prensa. Las organizaciones informaron sobre la situación de acoso, violencia y amenazas contra personas defensoras del ambiente en Costa Rica a la Oficina Regional para Centroamérica del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a otras organizaciones internacionales de derechos humanos.

El 22 de abril de 2025, Muñoz recibió un reconocimiento por su defensa del humedal en la Universidad Bíblica Latinoamericana. El acto fue organizado por la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON), el Bloque Verde, COECOCeiba Amigos de la Tierra Costa Rica y el programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica.

En abril de 2026 se presentó el cortometraje “Ilustre”, dirigido por Mar Andrade y apoyado por APREFLOFAS, en la cuarta edición del Festival Internacional de Cine Shorts Costa Rica. La película recoge parte de su trayectoria y de su labor en defensa del humedal. Se exhibió en las salas de CCM Cinemas de Rohrmoser, San Carlos y San Ramón.

Desde el 8 de octubre circula una petición de firmas en apoyo a la protección del humedal de Coris.

Las demandas

Las organizaciones firmantes consideran que el caso refleja un contexto más amplio de acoso y violencia contra activistas, ecologistas, personas defensoras de derechos humanos, periodistas y otros grupos de la sociedad civil. Por ello:

  1. Exigen medidas de protección para Ricardo “Ilustre” Muñoz y para todas las personas que se dedican a la protección ambiental.

  2. Denuncian públicamente el acoso y la persecución contra ambientalistas en el país.

  3. Exigen el cumplimiento de las leyes ambientales y la protección de los humedales.

El comunicado será enviado a la Defensoría de los Habitantes, al Ministerio de Ambiente y Energía, a las diputaciones, a medios de comunicación nacionales e internacionales y a otras instancias internacionales.

Organizaciones firmantes:

  • APREFLOFAS

  • Alianza Escazú Costa Rica

  • Amigos de los Árboles

  • Asociación Civil Pro Natura

  • Asociación de Desarrollo Integral de Coris

  • Asociación de Estudiantes de Derecho de la UCR

  • Asociación Ornitológica de Costa Rica

  • Asociación PROAL-PACUARE

  • Asociación Regenerativa Matzú Insigne

  • Asociación Transvida

  • Bloque Verde

  • Canto de Fauna

  • Centro de Restauración de Especies Marinas Amenazadas (CREMA)

  • Clínica de Derechos Humanos Ambientales IDELA-UNA

  • COECOCeiba Amigos de la Tierra

  • Colectivo Antigentrificación

  • Comité Punta Pelecho

  • Comité Organizador del Festival de Aves del Humedal Valle Coris

  • Confraternidad Guanacasteca

  • COVIRENAS de Tapantí

  • Cuidemos la Finca

  • Defensores de la Casa Común

  • Ecomuna

  • FECON

  • Frente Ecocipreses

  • Fundación Orgánica

  • Fundación PROMAR

  • La Ruta del Clima

  • Mar & Comercio

  • Mercado Bahía Ballena

  • Mesa Ambientalista de la Red Nacional de Sectores Sociales (RENASES)

  • Movimiento Ríos Vivos

  • Museo de Montaña de Costa Rica

  • Organización Montaña Verde

  • Operación Rich Coast

  • Programa Interdisciplinario Costero de la Universidad Nacional

  • Programa Kioscos Socioambientales

  • Red de Juventudes y Cambio Climático de Costa Rica

  • Red de Solidaridad con Palestina

  • Sindicato de Trabajadores del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados

  • Unidad Especial de Rescate Animal (UESPRA)

  • Un Metro más Limpio

El fuego del amor consciente: Rebeca y la defensa del río Montezuma

«La protección de la naturaleza no se decreta desde la comodidad de los escritorios oficiales; se defiende en el territorio cuando los ciudadanos asumen el coraje de denunciar el desprecio y la destrucción».

Por Jaime E. García González, Dr. sc. agr.
Profesor catedrático jubilado UNED y UCR
Miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad (RCB) y de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL)
biodiversidadcr@gmail.com

A propósito de las denuncias ambientales en la península de Nicoya y el reciente reconocimiento otorgado a la activista; una mirada crítica sobre el impacto de la gentrificación, el inmovilismo institucional y la urgencia de la fiscalización ciudadana.

Hay luchas socioambientales que nacen de la estricta necesidad material, pero hay otras, más profundas, que brotan de la coherencia ética y el arraigo territorial. La defensa de la cascada y el río Montezuma, en el distrito de Cóbano de Puntarenas, personifica este segundo escenario.

Las alarmantes intervenciones en una zona ambientalmente tan sensible, marcadas por la tala ilegal de hileras de árboles y movimientos de tierra, han encontrado un dique de contención definitivo en el coraje de la vecina Rebeca Montero Castro.

Su voz se ha levantado con firmeza para plantear una interrogante incómoda que exige respuestas inmediatas del Estado: «¿Quién se va a hacer responsable de este maltrato a la naturaleza?».

En un video difundido de forma directa por la propia comunidad, Rebeca señaló con indignación la tala indiscriminada de árboles y la apertura arbitraria de un claro justo al frente de la cascada de Montezuma.

A través de este registro de denuncia audiovisual, la activista cuestionó con severidad que este tipo de acciones destructivas puedan ejecutarse de manera impune en una zona ambientalmente tan sensible y con una alta densidad de flora y fauna nativas, donde los pobladores locales poseen una -de verdad- arraigada conciencia ecológica de protección.

El origen de este ecocidio en la península de Nicoya responde a una lógica mercantil de exclusión agresiva. Bajo el amparo de la gentrificación y la búsqueda de un lucrativo «ocean view» impulsado por el poderoso caballero don dinero, se introdujeron tractores y se provocó la caída de rocas hacia el cauce del río y el sendero turístico.

Esta preocupante destrucción no solo arruina el paisaje. También compromete la estabilidad del terreno, altera la flora y fauna de la zona y amenaza directamente la seguridad de las personas que visitan uno de los patrimonios naturales más emblemáticos del país.

Atentar contra este ecosistema es destruir la gallina de los huevos de oro que sostiene buena parte de la actividad turística y la vida comunitaria.

La parálisis del SINAC y la respuesta comunal

El verdadero rostro de la crisis ambiental costarricense es la impunidad propiciada por el inmovilismo institucional. A pesar de que los vecinos informaron oportunamente a las autoridades sobre la construcción de gaviones y traslados de material pesado ocurridos entre agosto y noviembre de 2025, el Estado hizo la vista gorda, tal como consta en la pormenorizada reseña publicada por el diario SURCOS Digital («Comunidad de Montezuma denuncia daños al río y la cascada…») y el Semanario Universidad («SINAC confirma afectación de patrimonio natural por intervenciones en catarata de Montezuma»).

La parálisis del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) obligó a la comunidad organizada y al Comité de Vigilancia de los Recursos Naturales (COVIRENA Cabo Blanco – Ario) a interponer la denuncia N.º 37.797 ante el Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA) para frenar la destrucción de la cobertura forestal dentro del margen de protección hídrica.

Frente a la pasividad estatal, la respuesta civil se ha consolidado a través de una masiva petición ciudadana en línea respaldada por las asociaciones de desarrollo de Santa Teresa, Mal País y Montezuma. El río Montezuma forma parte del Programa Bandera Azul Ecológica, un galardón conquistado colectivamente por el pueblo durante años de esfuerzo comunitario que hoy se encuentra en grave riesgo por la desregulación, según detalla el informe de prensa.

Por ello, las exigencias de Rebeca superan la simple protesta. La ciudadanía reclama acceso público a los estudios de impacto ambiental y demanda una inspección de campo urgente acompañada por los vecinos para garantizar la restauración del ecosistema agredido.

El reconocimiento al coraje ecologista

La valentía de defender la vida invisible no pasa desapercibida para el movimiento social del país. En un emotivo acto público, el movimiento ecologista Bloque Verde otorgó un merecido reconocimiento y homenaje a Rebeca por haber tenido el valor civil de registrar con su celular los destrozos, levantar la alerta y avivar el fuego de la organización.

Su testimonio constituye una profunda lección de dignidad para una sociedad adulta habituada al desapego: «Siento como que hice caso a mi corazón y eso era lo correcto. Actué desde el amor, porque todo lo que sea una lucha desde la conciencia, desde el amor, desde el respeto a la naturaleza, es algo de todos».

El Gobierno actual no puede permitir que el capricho del dinero pase por encima de las leyes de protección forestal. Nuestra patria se hace más fuerte cuando defiende sus bienes comunes y protege la integridad de sus agroecosistemas.

Es hora de que los inquilinos transitorios de los despachos públicos dejen la estridencia, salgan a los territorios periféricos y asuman con responsabilidad el mandato de proteger la trinchera fundamental de nuestra biodiversidad.

Tal como lo demostró de forma valiente Rebeca Montero Castro, si vemos que algo destructivo está ocurriendo, nuestro deber es gritar ayuda y organizarnos para que nadie quede atrás.

Fallece Simona Daniele, pionera en la protección de la fauna silvestre y líder comunitaria en Guanacaste

La cofundadora de SalveMonos dedicó más de dos décadas a impulsar soluciones para proteger a los animales silvestres y trabajó durante años por el bienestar de las comunidades costeras.

Comunicado de SalveMonos

Simona Daniele falleció el jueves 8 de octubre de 2026, dejando un legado importante en la protección de la fauna silvestre y el trabajo comunitario en Costa Rica.

En 2004, preocupadas por la muerte de monos congos por electrocución en Guanacaste, Simona Daniele y Patricia Sterman decidieron actuar. Con su tiempo y esfuerzo, impulsaron un proyecto que permitió construir los primeros 12 puentes de fauna silvestre en la zona. Aquella iniciativa marcó el inicio de un trabajo sostenido para reducir los riesgos que enfrenta la fauna silvestre. Su trayectoria reflejó la importancia del liderazgo comunitario y la participación ciudadana para impulsar cambios.

En Guanacaste, una provincia que enfrenta importantes presiones sobre sus ecosistemas y su biodiversidad fue una lideresa cuyo aporte a la conservación se manifestó en años de trabajo directo y constante. Participó en iniciativas de siembra de árboles, monitoreo de fauna silvestre y búsqueda de soluciones para reducir las amenazas que enfrentan los animales, además de atender de forma cotidiana los reportes de situaciones que requerían intervención. Su labor contribuyó a mantener la protección de la fauna silvestre en la agenda comunitaria e institucional, y representa el aporte de las mujeres que, desde el trabajo de campo y la acción ciudadana, han sido fundamentales para la conservación de los recursos naturales.

Desde su creación, SalveMonos ha instalado 313 puentes de fauna arbórea para facilitar el desplazamiento seguro de los animales silvestres. En los últimos tres años, también ha presentado más de 300 denuncias ambientales ante el Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA) del MINAE, como parte de su labor de incidencia y defensa de la fauna silvestre.

A estas acciones se suman más de 2.000 rescates de animales silvestres, de los cuales alrededor de 1.500 corresponden a casos de fauna afectada por electrocuciones, principalmente monos aulladores.

Quienes la conocieron recuerdan su determinación para actuar ante las injusticias y su convicción de que cada persona puede aportar desde su propio entorno. Como expresó Patricia Sterman al recordar a su amiga y compañera:

“Simona es una mujer irremplazable. Nadie podrá ocupar su lugar ni igualar el alcance de todo lo que hizo. Pero ella misma nos dejó un mensaje muy claro: ‘Dejen de preocuparse y ocúpense. Cada uno, desde su pequeño círculo, puede hacer algo’”.

Originaria de Italia, Simona llegó a Costa Rica en 1995 y encontró en Tamarindo un hogar. Su compromiso con el bienestar de las personas la llevó a involucrarse activamente en distintas iniciativas comunitarias. Fue presidenta de la junta directiva de CEPIA, organización que trabaja para mejorar las oportunidades y el bienestar de niñas, niños y adolescentes de comunidades costeras de Santa Cruz. También fue cofundadora de Halfway Home, una iniciativa dedicada a la protección de animales domésticos, entre otras contribuciones a la comunidad.

Simona deja a su esposo y a sus dos hijas, así como a una amplia comunidad de personas que compartieron sus proyectos y su compromiso con la protección de la vida silvestre, la defensa del territorio y el fortalecimiento de las comunidades, especialmente a través del empoderamiento de las mujeres.

Su legado permanece en las iniciativas que ayudó a impulsar, en las personas que inspiró y en quienes continúan trabajando para convertir la preocupación en acciones concretas.

Foto realizada por Gina Malavassi durante el conversatorio “Mujeres en la Conservación”. UCR Liberia, junio de 2025.

Bloque Verde denuncia presunto entierro de basura plástica en fincas bananeras de Chiquita en Sixaola

El Bloque Verde hizo llegar a SURCOS, desde Cahuita, Limón, una denuncia sobre el presunto entierro de desechos plásticos en dos fincas bananeras propiedad de la empresa Chiquita en Sixaola, en el cantón de Talamanca.

Según la denuncia, el lunes 5 de octubre se habría ordenado enterrar basura plástica y «daipas» (el forro con el que se cubre el banano en la plantación) en la finca Tayrona. Las personas denunciantes indican que esa misma tarde recibieron fotografías del hecho. De acuerdo con su relato, lo mismo habría ocurrido el martes 6 de octubre en la finca Cañaveral, también propiedad de la empresa.

Para las personas denunciantes, se trata de un «acto ecocida» que muestra que a las empresas transnacionales «solo les importa su propia ganancia» y no tienen respeto por la naturaleza ni por sus recursos.

Las personas denunciantes solicitan a las instituciones y autoridades competentes investigar los hechos y tomar las medidas que correspondan.

SURCOS comparte las imágenes y videos aportados como evidencia.

Caso de perezoso en San Carlos expone un problema mayor: miles de animales silvestres electrocutados cada año

Comunicado

La Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (APREFLOFAS), fundada en 1985, en su condición de promotora y defensora de la protección ambiental ha desarrollado distintas acciones, estrategias y capacidades a lo largo de cuatro décadas, entre estas la educación ambiental, la investigación, el análisis técnico y jurídico de leyes y reglamentos en materia ambiental; y la difusión de conocimiento científico sobre la interacción entre los seres humanos y la vida silvestre.

En días recientes, ha circulado un video en redes sociales, donde una persona en San Carlos manipula de forma indebida a un perezoso y lo arroja desde una escalera, esa persona labora para una cooperativa concesionaria del servicio eléctrico.

El video en cuestión fue ampliamente difundido en redes sociales y permite observar que el animal podría inclusive haber muerto electrocutado. Independientemente de esta situación y de los debates que ha generado en las redes sociales, el video expone una problemática mayor.

Miles de animales silvestres electrocutados cada año

Este no es un hecho aislado, la cantidad de animales silvestres electrocutados cada año es una realidad que genera impacto en las poblaciones silvestres.

La Guía para la prevención y mitigación de la electrocución de la fauna silvestre por tendidos eléctricos en Costa Rica del MINAE, en su última versión del año 2023 indica las siguientes cifras de animales electrocutados entre 2019 y 2023:

Periodo

Cantidad de reportes de animales silvestres electrocutados

2019-2020

6281

2020-2021

6028

2021-2022

6532

2022-2023

6262

Total

25.103



Es necesario recordar que la misma “Guía para la prevención y mitigación de la electrocución de la fauna silvestre por tendidos eléctricos en Costa Rica” elaborada por el MINAE y las empresas de generación eléctrica públicas y privadas; reconoce con claridad que los perezosos de dos dedos representan una de las especies que con frecuencia sufren de electrocuciones. Al respecto, la citada Guía plantea que:

“Los perezosos de dos dedos (Choloepu hoffmanni) también son de los organismos que más se reciben en centros de rescate, seguidos de ardillas (Sciurus variegatoides) y monos titís (Saimiri oerstedii) y carablanca (Cebus imitator)” (página 40).

Este caso llama la atención sobre un problema recurrente, por lo que, una vez más debemos cuestionar cuál es la verdadera capacidad operativa del Sistema Nacional de Áreas de Protección para fiscalizar y coordinar la correcta protección de la vida silvestre (flora y fauna).

Los perezosos, símbolo nacional y objeto de mercadeo turístico sin protección efectiva

La Ley 10007 vigente desde septiembre de 2021 declaró al perezoso de dos dedos (Choloepus Hoffmanni) y el perezoso de tres dedos (Bradypus Variegatus) como “Símbolos Nacionales de la Fauna Silvestre”, esta ley es particularmente relevante, debido a que establece medidas de protección para ambas especies.

El artículo 2.c de la ley define que le corresponde al MINAE “Hacer cumplir todas las leyes y con­venios internacionales que estén relacionados con la conservación y protección del perezoso y su hábitat”.

Por otra parte, la Ley establece en su artículo 2.h que el ICE y las electrificadoras privadas deben “Implementar medidas para reducir las electrocuciones con tendidos eléctricos, aplicando la Guía para la prevención y mitigación de electro­cuciones de la fauna silvestre por tendidos eléctricos en Costa Rica”.

El Decreto Ejecutivo 44329-MINAE vigente desde el 15 de enero de 2024 establece varias obligaciones para las empresas concesionarias de generación, trasmisión o distribución eléctrica, entre las cuales destacamos:

  1. La obligación de “prevenir la fragmentación de ecosistemas por la red eléctrica” (artículo 6);

  2. La obligación de “identificar de manera continua los puntos calientes de electrocución de fauna silvestre en la red eléctrica existente” (artículo 7);

  3. La obligación de “priorizar la colocación de las medidas para mitigar y reducir la electrocución de fauna en las zonas identificadas como áreas ambientalmente frágiles” (artículo 9) y;

  4. La obligación de “realizar la valoración técnica, ambiental y económica, que se ubiquen en áreas ambientalmente frágiles, o con alta probabilidad de caída de árboles sobre la red, para que, se incluyan líneas de tipo subterráneo, cambios en los trazados, aislamiento completo de la red de distribución, para prevenir la pérdida de conectividad y biodiversidad “(artículo 10).

Asimismo, debemos recordar que la Ley de Conservación de Vida Silvestre (Ley 7317 de 1992 y sus reformas) en su artículo 7 establece con claridad las funciones del SINAC, entre estas, los incisos k) y ñ) indican lo siguiente:

k) Coordinar con los otros entes competentes en la prevención, mitigación, atención y seguimiento de los daños a la vida silvestre.

ñ) Coordinar acciones con las instituciones, públicas o privadas, nacionales o internacionales para la conservación y el manejo sostenible de la vida silvestre.

Este breve recuento permite observar que existe suficiente legislación para esta grave problemática. Sin embargo, persisten retos y carencias institucionales sumamente relevantes a efectos de proteger de manera efectiva a los perezosos y otras decenas de especies de aves y mamíferos.

Por todo lo anterior, desde APREFLOFAS:

  1. Hemos solicitado formalmente al MINAE la cantidad de reportes sobre animales silvestres electrocutados en los años 2024 y 2025.

  2. Señalamos que las especies silvestres no deben verse de forma aislada, puesto que su disminución también impacta a los ecosistemas; y por ende la biodiversidad del país sufre un impacto acumulado, que maximiza los daños a las especies, ecosistemas, ciclos de vida y servicios ecosistémicos.

  3. Demandamos que el MINAE, el SINAC y todas las instituciones encargadas de aplicar la normativa ambiental velen por el cumplimiento real y efectivo de estas leyes y reglamentos.

  4. Solicitamos al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo destinar suficiente presupuesto para que el SINAC tenga una verdadera capacidad operativa.

  5. Recalcamos que el manejo de vida silvestre requiere de entrenamiento, capacitación y equipo adecuado.

  6. Invitamos a toda la ciudadanía a informarse sobre este tema y a solicitar la rendición de cuentas por parte de las autoridades.

¡Respetemos a la vida silvestre!