Este 8 de noviembre, miles de personas llenaron las calles para defender la Caja Costarricense de Seguro Social, la salud pública y la vida digna. Entre tambores, consignas y abrazos, se escucharon voces diversas: trabajadoras, estudiantes, feministas y movimientos solidarios con Palestina. Todas unidas por una misma convicción: la vida no se vende, se defiende.
Este archivo sonoro rescata esos momentos, no solo como registro histórico, sino como una herramienta de memoria viva. Escuchar lo que se gritó, lo que se cantó y lo que se sintió en la calle es una forma de mantener encendida la esperanza colectiva y de recordar que los bienes comunes —como la salud, la educación y la justicia— se sostienen con la voz del pueblo.
Esa mañana de julio llegamos a ese centro educativo infantil en las inmediaciones del centro de Medellín. Podrían estar fácilmente 300 niños y niñas, con sus ojos y y corazones dispuestos para escuchar, sentir, asombrarse.
Los asombrados, estoy seguro de eso, fuimos nosotros: Felipe, Ana Sofía, Tor y yo.Tres colombianos y este centroamericano al que la poesía lo ha convertido en un ciudadano privilegiado del mundo.
Privilegio sí, porque me ha permitido conocer países, culturas, afectos, otros afectos que son distintos a los afectos de la academia, de la cual también soy absolutamente consciente de lo que me ha entregado en mis más de 30 años de ejercicio en la región centroamericana.
Privilegio y sentido. Esa mañana fuimos juglares tras la flauta mágica de Felipe, que se encargó de “hipnotizar” la euforia infantil y disponerla para el gozo de la palabra.Me recordó tanto a mi querido director del Conservatorio Castella, Don Arnoldo Herrera González, quien tenía el maravilloso don de poner a cantar a todo un teatro repleto de niños, niñas y jóvenes a dos voces; “en el lejano bosque”, cantaba la primera voz; “ya canta el cucú”, contestaba la segunda.
Y empezaba la magia.
Luego vendría Ana Sofía Buriticá, poeta y gestora cultural colombiana, con su taller “La vida secreta de las palabras: un acercamiento al Collage Poesía” en el que hizo emerger el hierro liberado, el fuego del color, la intensidad de la creación.
Pensábamos que íbamos a entregar poesía, pero los niños y niñas nos la dieron a viva voz.Leyeron y se maravillaron con sus textos. Nosotros también.
Esa mañana en el Instituto Educativo Jesús María Bravo se confirmó el compromiso del Festival Internacional de Poesía de Medellín con la niñez colombiana.Este Centro Educativo forma parte del brazo formativo del Festival denominado Proyecto Gulliver, cuyo objetivo esimpulsar “procesos pedagógicos dirigidos a niños, niñas y adolescentes, víctimas de los conflictos, para contribuir en mejorar el nivel de desarrollo cognitivo para el uso creativo del lenguaje, en beneficio de las habilidades para la vida, de la cualificación en las competencias ciudadanas y artísticas, y en el ejercicio pleno de sus derechos. Los beneficiarios están en situación de riesgo y vulnerabilidad social, están escolarizados en las instituciones educativas oficiales de la ciudad de Medellín, y en albergues o lugares de acogida” (tomado de https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Escuela/Proyecto_Gulliver/Presentacion/).
En las últimas semanas hemos sido alertados por los intentos de recorte financiero hacia el Festival, provenientes de autoridades políticas locales. Al decir esto, no puede uno dejar de recordar esa mañana, el potencial liberador de la poesía y el aporte a la construcción de mejores experiencias ciudadanas.
Salir a defender lo obvio, decía el maestro Bertolt Brecht, es un imperativo en estos tiempos. Yo activo mi razón política para esa defensa.Porque en el arte, la política también convierte toda lucha en algo personal.
Un estudio reciente de Jutta Bolt y Jan Luiten van Zanden (Estimaciones al estilo de Maddison de la evolución de la economía mundial: Una nueva actualización de 2023, Journal of Economic Surveys, abril 2024) ofrece la panorámica más completa de la economía global desde 1820 hasta hoy. Sus hallazgos son contundentes: el crecimiento económico mundial se está desacelerando y las brechas entre regiones vuelven a ensancharse.
En los últimos dos siglos, la humanidad ha experimentado un ascenso económico sin precedentes. Desde 1820 hasta 2020, el ingreso promedio mundial se multiplicó casi por trece, y el planeta entero fue arrastrado, con ritmos distintos, hacia una misma dinámica de modernización y expansión capitalista. Sin embargo, los datos más recientes sobre el crecimiento del PIB global muestran un fenómeno particular: la economía mundial se está ralentizando.
El ritmo de crecimiento que en el siglo XX parecía ilimitado hoy se desacelera y se concentra en pocas regiones, mientras amplias zonas del planeta, incluida América Latina, enfrentan un estancamiento crónico, como lo ha admitido la misma CEPAL. A primera vista, podría parecer un ciclo económico más. Pero desde una mirada histórico-científica, lo que está ocurriendo es la expresión de un agotamiento estructural de un modo de producción concreto.
Karl Marx anticipó que el desarrollo del capitalismo llevaría, con el tiempo, a una caída tendencial de la tasa de ganancia, a medida que la inversión en maquinaria y tecnología sustituyera el trabajo humano, única fuente real de valor. Cuando esa relación se agota, la rentabilidad cae, y el sistema necesita recurrir a nuevas formas de expansión: colonización, endeudamiento, guerras, innovación o financiarización. Por eso no resulta casual el clima de tensiones y reacomodos que hoy domina la geopolítica mundial: el sistema busca nuevos espacios donde reproducirse para sobrevivir.
Durante el siglo XIX, Europa impulsó su crecimiento sobre la base del colonialismo y la revolución industrial. Entre 1950 y 1970, el capitalismo vivió su “edad dorada” gracias a la reconstrucción posbélica, el keynesianismo y un alto dinamismo productivo de carácter “fordista”. Desde los años ochenta, la globalización y la liberalización financiera sostuvieron la expansión mundial, pero a costa de un endeudamiento masivo y una creciente desconexión entre la economía real y la especulativa.
Hoy, tras más de cuatro décadas de financiarización, esa frontera expansiva parece haberse cerrado. El planeta ya no ofrece nuevos espacios de acumulación fáciles ni recursos infinitos. Las desigualdades internas alcanzan niveles históricos, la productividad estancada no genera bienestar, y el crecimiento se mantiene solo mediante deuda y consumo artificial. En términos marxistas, el capital ha entrado en su fase de madurez: produce más mercancías, pero menos valor; genera más riqueza financiera, pero menos progreso humano.
Lo paradójico es que, en su búsqueda incesante de expansión, el capitalismo está regresando a una forma que recuerda al siglo XIX: crecimiento lento, desigual, rentista y concentrado. Y es de esperarse que, con ello, el Estado de bienestar construido durante la época más fértil del capitalismo, entre ahora en recesión o pausa. Las clases medias se ven cada vez más golpeadas, los derechos adquiridos se desfinancian, y los retrocesos sociales se manifiestan en una creciente polarización política y un descontento generalizado hacia la democracia.
Como bien advirtió Slavoj Žižek, “es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo”. Hoy podríamos añadir: es más fácil pensar en el fin de la democracia que en el fin del capitalismo. David Harvey ha descrito esta fase como la del “capitalismo tardío”, donde las innovaciones ya no abren horizontes de desarrollo, sino que se vuelven mecanismos de control social y concentración.
El mundo contemporáneo, en apariencia hiperconectado y próspero, se asemeja más al siglo XIX de lo que queremos admitir: crece poco, distribuye mal y concentra mucho. Las mismas fuerzas que alguna vez impulsaron el progreso hoy lo frenan. Si algo enseña la historia económica, es que ningún sistema puede expandirse indefinidamente sobre bases injustas o ecológicamente insostenibles.
El desafío, entonces, no es solo técnico o financiero. Es civilizatorio. La pregunta que se abre para el siglo XXI no es cómo reactivar el crecimiento, sino qué forma de desarrollo humano puede suceder al capitalismo cuando este ya no puede crecer sin destruirse a sí mismo.
El pasado sábado 1 de noviembre en Pérez Zeledón dio inicio el proceso de encuentros regionales del Primer Congreso Nacional por la Educación Pública, una iniciativa promovida por la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo y el Pacto Nacional por la Educación Pública, con el apoyo de la Universidad Nacional (UNA), el Tecnológico de Costa Rica (TEC) y la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (UPIAV).
La actividad marcó el arranque de un proceso participativo, plural e inclusivo que busca construir colectivamente un acuerdo nacional por la educación pública, fortaleciendo el sistema educativo costarricense y promoviendo una hoja de ruta compartida para su mejora.
El encuentro en Pérez Zeledón contó con la participación de personas de distintos sectores, edades y territorios, en un diálogo abierto sobre los desafíos, experiencias y oportunidades del sistema educativo. Las organizaciones convocantes destacaron el éxito de esta primera jornada territorial y agradecieron el respaldo de las instituciones académicas y de las comunidades locales.
Encuentros regionales programados
Como parte del proceso hacia el Congreso Nacional por la Educación Pública —que se realizará en enero de 2026— se efectuarán encuentros regionales y sectoriales en todo el país, con el objetivo de recoger insumos y propuestas.
Las próximas fechas son:
San Carlos: 10 de noviembre, 2:00 p.m., TEC de San Carlos.
Limón: 14 de noviembre, 2:00 p.m., TEC de Limón.
Guápiles: 17 de noviembre, 1:00 p.m., UCR de Guápiles.
Sarapiquí: 18 de noviembre, 2:00 p.m., UNA de Sarapiquí.
Nicoya: 22 de noviembre, 9:00 a.m., Casa de la Cultura de Nicoya.
Puntarenas: 26 de noviembre, 9:00 a.m., sede de la UNED.
Las personas interesadas pueden inscribirse para participar en los encuentros regionales y sectoriales completando el formulario disponible en el siguiente enlace: 👉 Formulario de inscripción a encuentros regionales
Jóvenes embajadores impulsan la integridad, la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana.
Firma se realizó como parte de la celebración del Día de la Democracia Costarricense.
20 partidos políticos (dos de ellos en coalición) se comprometieron con los 25 principios éticos para la campaña electoral.
Noviembre, San José. En el Día de la Democracia Costarricense este 7 de noviembre unas 250 personas asistieron y fueron testigo de la firma oficial del Pacto Ético Interpartidario Sitio Mata 2026, actividad que se llevó a cabo en el Auditorio del Edificio Electoral del Tribunal Supremo de Elecciones.
Se trata de un documento con 25 compromisos éticos para la campaña política de las próximas elecciones presidenciales y legislativas, y el cual fue redactado en consenso por jóvenes de diversas agrupaciones políticas en un taller de co-creación en el mes de setiembre, en la comunidad de Sitio Mata en Turrialba.
Esta iniciativa es impulsada por la Asociación cívica Costa Rica Íntegra (CRI) capítulo nacional de Transparencia Internacional y busca promover la participación de la juventud, el espíritu cívico y el compromiso democrático en el ejercicio de la política.
“El Pacto nos convoca a mirarnos, sin miedo a las diferencias ni a las contradicciones, y ser capaces de expresar con valentía cuál es la campaña electoral que queremos. Al ser redactado por militantes jóvenes de tantos partidos, nos muestra no solamente la importancia de los partidos para nuestra democracia, sino, la trascendencia de las próximas elecciones nacionales de febrero 2026”. Agregó Juany Guzmán, presidenta de Costa Rica Íntegra (CRI).
El documento que fue firmado por 20 partidos políticos (dos de ellos en coalición), toca temas sobre la defensa de la institucionalidad democrática, la participación de la juventud en la política, el combate a la desinformación, la discriminación, la corrupción y los discursos de odio, la participación ciudadana, el respeto mutuo y la transparencia, entre otros: https://costaricaintegra.org/pacto-etico-interpartidario-sitio-mata-2026/
Si bien es el segundo Pacto Ético Interpartidario en el país, esta vez con miras a las elecciones de febrero 2026, se trata de la continuidad a la exitosa experiencia del Pacto Ético Interpartidario Sitio Mata realizado durante las elecciones municipales de 2024, sin embargo, es importante recalcar que, es la primera vez que se impulsa para las elecciones presidenciales y legislativas en Costa Rica.
La actividad se realizó en el marco de la celebración del Día de la Democracia Costarricense, bajo el lema del compromiso número 25 de dicho pacto: “Pensar en las siguientes generaciones, no en las siguientes elecciones”, con un llamado a las personas candidatas en la contienda electoral y líderes de los partidos políticos a remarcar su compromiso con la democracia como forma y opción de convivencia política.
Los partidos que asumieron los compromisos son: Coalición Agenda Ciudadana (PAC y ADN), Partido Aquí Costa Rica Manda, Partido Centro Democrático y Social, Partido Frente Amplio, Partido Justicia Social Costarricense, Partido Alianza Costa Rica Primero, Partido Avanza, Partido Esperanza Nacional, Partido Integración Nacional, Partido Unidos Podemos, Partido Liberación Nacional, Partido Liberal Progresista, Partido Nuestro Pueblo, Partido Pueblo Soberano, Partido Unión Costarricense Democrática, Partido Movimiento Tiempo de Valientes, Partido Progreso Social Democrático, Partido Unidad Social Cristiana, Partido Compatriotas.
“La asistencia y firma de este pacto es un mensaje simbólico y esperanzador al pueblo costarricense de que, sí es posible ponernos de acuerdo, que hay diferencias partidarias e ideológicas, pero hay temas en los que tenemos valores comunes como en el tema ético y de querer unas elecciones de altura” recalcó Mauricio Artiñano, coordinador de la iniciativa.
A la actividad asistieron magistrados del TSE, representantes del sector privado, estatal, académico, sindical, cuerpo diplomático, la Iglesia Católica, colectivos de juventudes, organizaciones y personas de sociedad civil.
El documento está abierto para ser firmado por todos los partidos políticos y personas candidatas, por ello desde Costa Rica Íntegra y en conjunto con los jóvenes embajadores, próximamente se realizarán siete eventos regionales para que la ciudadanía conozca más de la iniciativa y las personas candidatas a la presidencia o a diputaciones pueda acercarse y firmar dicho documento.
Esta iniciativa cuenta con el respaldo de las Embajadas de Suiza, Canadá, Países Bajos, Luxemburgo, el Reino Unido y la Unión Europea en Costa Rica, el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), la Fundación Friedrich Ebert, y el Fondo Ryoichi Sasakawa para Líderes Jóvenes (Sylff) de Japón.
Personas que firmaron el Pacto por Partido:
Claudia Dobles Camargo, Candidata Presidencial / Coalición Agenda Ciudadana –Por Partido Acción Ciudadana (PAC) y Partido Agenda Democrática Nacional (ADN)
Bernardo Valerio Badilla, Presidente del Partido / Partido Compatriotas
Ronny Castillo González, Candidato Presidencial / Partido Aquí Costa Rica Manda
Ana Virginia Calzada Miranda, Candidata Presidencial / Partido Centro Democrático y Social
Ariel Robles Barrantes, Candidato Presidencial / Partido Frente Amplio
Eduardo Rojas Murillo, Candidato a la Segunda Vicepresidencia / Partido Justicia Social Costarricense
Douglas Caamaño Quirós, Candidato Presidencial / Partido Alianza Costa Rica Primero
Marcela Ortiz Bonilla, Candidata a la Segunda Vicepresidencia / Partido Avanza
Claudio Alpízar Otoya, Candidato Presidencial / Partido Esperanza Nacional
Jorge Mario Borbón Rojas, Candidato a la Primera Vicepresidencia / Partido Integración Nacional
Álvaro Ramos Chaves, Candidato Presidencial / Partido Liberación Nacional
Catalina Philips Campos, Presidenta del Partido / Partido Liberal Progresista
José Alejandro Fernández Morales, Presidente del Partido / Partido Nuestro Pueblo
Douglas Soto Campos, Candidato a la Primera Vicepresidencia / Partido Pueblo Soberano
Boris Molina Acevedo, Candidato Presidencial y Secretario General / Partido Unión Costarricense Democrática
Stefanny del Carmen Varela Fernández, Secretaria General del Partido / Partido Movimiento Tiempo de Valientes
Luz Mary Alpízar Loaiza, Candidata Presidencial y Presidenta del Partido / Partido Progreso Social Democrático
Juan Carlos Hidalgo Bogantes, Candidato Presidencial / Partido Unidad Social Cristiana
Alejandro Fonseca Rojas, Presidente del Partido / Partido Unidos Podemos
¡La Constitución es nuestra herramienta de lucha! 76 años después de su promulgación, seguimos defendiendo nuestros derechos y libertades. ¡No permitamos que se vulneren nuestros logros!
Comunicado del Movimiento de Personas con Discapacidad – Costa Rica
El Movimiento de Personas con Discapacidad se pronunció ante las expresiones despectivas y ofensivas dirigidas recientemente contra personas en situación de discapacidad, ocurridas en el marco del proceso político nacional.
La organización calificó como inaceptable cualquier forma de violencia simbólica, sin importar el color político o las preferencias partidarias de quienes la emitan o la reproduzcan. “Este tipo de expresiones no tienen relación con el debate de ideas ni con el ejercicio democrático, sino con una falta de respeto a la dignidad humana”, señaló el movimiento.
El comunicado enfatiza que durante la campaña electoral es fundamental que los partidos políticos, liderazgos y simpatizantes comprendan que el debate debe centrarse en las ideas, no en las personas. Atacar a alguien por su condición o situación, advierte el Movimiento, constituye una forma de exclusión que no puede normalizarse.
Asimismo, el Movimiento llamó a todos los partidos políticos y a la ciudadanía a reflexionar sobre el lenguaje que utilizan y el tipo de sociedad que desean construir. “Defender la dignidad de todas las personas es una responsabilidad colectiva, especialmente frente a quienes históricamente han sido vulneradas, como las personas adultas mayores y las personas con discapacidad”, indica el pronunciamiento.
La organización también subrayó que esta defensa debe extenderse a toda forma de discriminación, sin excepción, ya sea por razón de género, origen, racialización, color de piel, orientación sexual, identidad de género o condición socioeconómica.
El mensaje final resume el espíritu del pronunciamiento:
“La dignidad no se negocia. Se respeta y se defiende.”
En la madrugada del 31 de octubre de 2025, en París, falleció Armand Mattelart, uno de los intelectuales más influyentes del pensamiento comunicacional contemporáneo. Con su partida se extingue una voz crítica que supo vincular la comunicación con la política, la economía y la cultura, desmontando las tramas ideológicas del poder mediático y el imperialismo cultural.
Nacido en Lieja (Bélgica) el 8 de enero de 1936, se graduó en Derecho en la Universidad de Lovaina y se especializó en demografía en La Sorbona. Su formación inicial, anclada en el estudio de las políticas de población, pronto lo llevó a cuestionar las estrategias de control demográfico impulsadas por la Alianza para el Progreso en los años sesenta, promovida por el gobierno de John F. Kennedy.
Un belga en América Latina: el despertar crítico en Chile
En 1962 llegó a Chile invitado por la Pontificia Universidad Católica, donde se integró como profesor de sociología de la población. En ese contexto fundó el Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN) y comenzó a articular su mirada crítica sobre los medios de comunicación masiva y su papel en la construcción del imaginario social.
Durante el gobierno de Salvador Allende, Mattelart participó activamente en los debates sobre la democratización de la comunicación y el rol de los medios en los procesos de cambio social. En 1971, junto a Ariel Dorfman, publicó el célebre Para leer al Pato Donald, texto pionero en la crítica al imperialismo cultural. En sus páginas reveló cómo los cómics de Disney difundían valores, jerarquías y modelos de vida funcionales a la dominación ideológica estadounidense.
El libro se convirtió en un símbolo del pensamiento crítico latinoamericano, cuestionando lo que parecía inocente —el entretenimiento infantil— como un vehículo de colonización cultural.
Exilio, pensamiento global y crítica del poder mediático
El golpe militar de 1973 interrumpió abruptamente ese ciclo. Mattelart fue expulsado de Chile y debió exiliarse en Francia. Desde allí, transformó la experiencia latinoamericana en un marco global de análisis: la comunicación entendida como campo de disputa política y estructural dentro del sistema-mundo.
Profesor emérito de la Universidad de París VIII (Vincennes–Saint-Denis), desarrolló una vasta producción académica que renovó la Economía Política de la Comunicación, incorporando la crítica de la mundialización y las redes transnacionales de poder mediático.
Entre sus obras más destacadas figuran La Comunicación-Mundo, Multinacionales de la Comunicación, La Invención de la Comunicación, Diversidad cultural y mundialización, Un mundo vigilado y, junto a Michèle Mattelart, Historia de las teorías de la comunicación. En todas ellas defendió una convicción: democratizar la información es democratizar la sociedad.
Legado intelectual y humano
Mattelart recibió doctorados honoris causa de universidades en Nuevo León, Córdoba, Málaga, La Habana y Valladolid, y junto a su esposa Michèle fue reconocido como Profesor Honorario por la Universidad de Chile durante la IX Bienal Iberoamericana de Comunicación en 2013.
También incursionó en el cine documental. En 1976 presentó en el Festival de Cannes La Spirale (La Espiral), codirigida con Jacqueline Meppiel y Valérie Mayoux, una mirada lúcida sobre el proceso chileno de la Unidad Popular y la ofensiva mediática que precedió al golpe.
Hasta sus últimos años, Mattelart siguió observando con atención las nuevas formas de concentración mediática, la lógica extractivista de las plataformas digitales y los riesgos de vigilancia global. Su lucidez seguía intacta: la comunicación no era para él un simple flujo de información, sino un terreno de batalla simbólica donde se juegan la libertad, la cultura y la soberanía.
Una luz crítica que no se apaga
Su pensamiento sigue marcando a generaciones de investigadores, periodistas y educadores. En América Latina, su paso por Chile dejó una huella indeleble: enseñó que leer los medios es leer el poder, que la comunicación no es neutral y que comprender sus mecanismos es condición de toda emancipación.
Armand Mattelart fue, ante todo, un intelectual comprometido con su tiempo, que convirtió la crítica en un acto de esperanza: entender el mundo para transformarlo.
Referencias
FELAFACS-Regional Brasil. (2025, 3 de noviembre). Murió Armand Mattelart: Pensar la comunicación como política del mundo.
Diario UChile. (2025, 3 de noviembre). Se apaga una luz crítica de la comunicación global: muere Armand Mattelart.
[Sin firma]. (2025, 31 de octubre). Fallece Armand Mattelart: Pensador mundial de la comunicación y la cultura de masas.
Resumen de Juan Carlos Cruz Barrientos. Para Surcos.
El Instituto de Estudios de la Mujer (IEM) de la Universidad Nacional de Costa Rica expresó su respaldo público y solidario a la magistrada presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Eugenia Zamora Chavarría, ante los ataques verbales y políticos provenientes del Poder Ejecutivo.
El pronunciamiento, aprobado por unanimidad mediante el acuerdo 0183-2025, reafirma la defensa de la independencia judicial y electoral como pilares esenciales de la convivencia democrática y del Estado de Derecho. El IEM subraya que desacreditar al órgano encargado de garantizar la transparencia y legalidad de los procesos electorales equivale a debilitar la legitimidad del poder político y a amenazar la paz social que ha caracterizado a Costa Rica desde 1949.
El documento destaca la valentía y el compromiso ético de la magistrada Zamora, primera mujer en presidir el TSE, y reconoce su trayectoria de servicio público en defensa de los derechos humanos, la participación política de las mujeres y el fortalecimiento democrático. “La respuesta de la magistrada es un acto de responsabilidad institucional y de liderazgo cívico”, señala el comunicado, recordando que su intervención defiende no solo la institucionalidad, sino también el respeto y la verdad como fundamentos del debate público.
El Instituto llama a la sociedad costarricense, la academia y las instituciones públicas a proteger con firmeza los espacios democráticos, rechazar los ataques al Tribunal Supremo de Elecciones y respaldar a las mujeres que, desde el servicio público, defienden los valores republicanos y los derechos conquistados.
Finalmente, el IEM reitera su compromiso con la defensa de la institucionalidad democrática, la igualdad de género en la esfera política y la protección de quienes sostienen, con integridad y convicción, los principios de justicia, equidad y respeto mutuo.