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Tomás de Acosta, Martí y Maceo, esos indestructibles lazos entre Costa Rica y Cuba

Trino Barrantes Araya
camilosantamaria775@gmail.com

Partido Vanguardia Popular – Costa Rica
Fundado – 16 de junio de 1931

Introducción

Bajo el principio que la “solidaridad es la ternura de los pueblos”, Saludamos el 73 Aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel Céspedes. Punto de inflexión que marca un nuevo rumbo en la historia de América Latina.

Expresamos nuestra firme convicción de apoyo al derecho internacional e inalienable de la autodeterminación, independencia y soberanía, al cual pueden y deben aspirar los pueblos en su afirmación de sus procesos democráticos.

Desde nuestros modestos recursos revolucionarios condenamos todo tipo de acción injerencista y agresiones contra los actuales gobiernos legítimos de nuestras hermanas Repúblicas de Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Respecto a Cuba, decimos que, recordar a esta bella república democrática y socialista, es pensar y seguir construyendo la utopía, es seguir creyendo en la solidaridad, en el amor. Soñar a Cuba Libre y sin bloqueo, es tener presente la solidaridad con nuestra hermana república, asediada sistemáticamente por el imperialismo gringo.

José Martí patentizó el gran valor que le atribuyó a la solidaridad entre los seres humanos, sin diferencias de razas, edades o sexos/…/ Desde muy temprana edad evidenció ser de los hombres que sentían como propios el dolor de aquellas personas que sufrían vejámenes o eran víctimas de la explotación por la discriminación racial existente.

Condenamos el perverso bloqueo económico, comercial, estratégico y financiero y las sucias leyes conexas que históricamente el imperialismo ha implementado contra Cuba (La enmienda Platt, las Leyes Helms-Burton y Torricelli) y los demás adefesios que violan el derecho internacional y que los gobiernos de turno de la Casa Blanca (más bien negra por su perversidad) crean artificiosamente contra Cuba, a fin de quebrar el poder moral de este pueblo heroico e inquebrantable.

Solo en el quinquenio 1987-1991 en la administración estadounidense se presentan las siguientes enmiendas de ley dirigidas a estrechar cada vez más el cerco de la isla: Enmienda Pepper: limitar el acceso de los buques que arriban a cuba; Enmienda Mack: Prohibición a las firmas subsidiarias de compañías estadounidenses establecidas en terceros países, la realización de operaciones comerciales con Cuba; Enmienda Smith.

Para nosotros, el Partido Vanguardia Popular, el 26 de julio, no es una simple fecha del calendario. Al contrario, es la efeméride de afirmación del ser latino, son las ideas realizadas y concretizadas de los responsables políticos de este grandioso acontecimiento histórico.

Esos largos lazos de amor

Tomás de Acosta, gobernador de la provincia de Costa Rica, introdujo las primeras matas de café, procedentes de Cuba. Asimismo, le correspondió a este gobernador hacer llegar a nuestro país “el primer manual de caficultura, reeditado por la imprenta La paz en 1834.

Ciertamente, como lo dice la historiografía tradicional el café transformó la más pobre de las colonias de la República Federal Centroamericana, en una verdadera República viable.

José Eduardo Mora, citando a Armando Araya y Marlene Vásquez, en la línea de tiempo de la relaciones entre Costa Rica y Cuba, refiere lo siguiente:

“En el ámbito educativo, también, se hizo sentir la influencia cubana en Costa Rica: “El periodista y educador cubano Tomás M. Muñoz fundó el semanario ‘La Unión’ (1858) y estableció colegios en Cartago y San José: dirigió el San Luis Gonzaga (1885-1889)”.

Acontecimientos que ocurrieron en la isla tuvieron sus repercusiones en el territorio nacional, con el advenimiento de la migración procedente de la principal isla del Caribe, lo cual se aprecia en numerosos apellidos como lo precisa Vargas.

“Más de un centenar de familias cubanas se arraigaron en el Valle Central, a partir del estallido de la Revolución Cespedista por la independencia (1868-1878): Acosta, Agüero, Boix, Boza, Calleja, Calzada, Céspedes, Duque, Espinal, González, Granados, Martin —hoy Martén—, Mendiola, Miranda, Olivares, Pérez, Pochet, Prado, Renaud, Revilla, Rosabal, Santiesteban, Valiente, Varona, etc. Fue el comienzo de una inmigración que continúa”.

Recordemos también que Antonio Maceo fue una figura clave de Cuba que se instaló en Mansión de Nicoya y desde ahí, fortaleció los lazos entre la hermana República de Cuba y nuestro país. En este mismo orden podríamos indicar que:

Antonio Zambrana fue, en criterio del escritor y periodista Armando Vargas, “nuestro guía intelectual, genuino padre y maestro de la democracia y del republicanismo”

Línea de tiempo de las relaciones bilaterales

Sin agotar muchos otros datos muy significativos, los lazos de amistad entre Cuba y Costa Rica hacen síntesis de una relación que se inscribe dentro de la convivencia pacífica, entre el internacionalismo proletario y la vida diplomática. Citemos algunos componentes de esta maravillosa relación:

  • 1907: Inicio de las relaciones oficiales con el nombramiento del primer cónsul costarricense en La Habana.
  • 1911: Formalización con la acreditación del primer encargado de negocios cubano en San José.
  • 10 de septiembre de 1961: Ruptura de relaciones diplomáticas por Costa Rica, debido al carácter marxista-leninista del régimen cubano.
  • 1977: Restablecimiento de relaciones a nivel consular.
  • 1981: Nueva ruptura de relaciones por Costa Rica.
  • 1999: Restablecimiento de relaciones consulares.
  • 18 de marzo de 2009: Restablecimiento oficial de relaciones diplomáticas plenas, formalizado el 26 de junio de 2009.
  • 18 de marzo de 2026: El gobierno de Rodrigo Chaves anuncia el cierre de su embajada en Cuba y la ruptura de relaciones diplomáticas.

Respecto a este último acontecimiento, nuevamente recurrimos aquí a mencionar a José Eduardo Mora (Semanario Universidad, 15 de abril de 2026)

“…A pesar de que el 18 de marzo de 2026 el Gobierno de Costa Rica, representado por Rodrigo Chaves, rompió relaciones con Cuba, después de que los vientos alisios soplaran fuerte desde Miami, los lazos culturales e históricos entre ambos países siguen intactos y sostenidos por una tradición que los respalda por más de un siglo/…/ La presencia de José Martí en dos oportunidades en momentos clave, en los que buscaba por diversos medios la independencia de su amada Cuba, la estadía en el país de Flor Crombet y de los hermanos Antonio y José Maceo, así como el intercambio cultural y político por más de 100 años, tras establecerse de manera formal relaciones en 1907, hacen que la decisión del gobierno de turno, abierta e incondicionalmente a los pies del imprevisible Donald Trump y, por ende, al imperio norteamericano, no tenga la fortaleza para romper los lazos que unen a las dos naciones”.

Marlene Vázquez, directora del Centro de Estudios Martianos, fue una de las primeras voces en alzarse en contra de la medida, que recoge ecos de aquella otra que se diera el 10 de septiembre de 1961, cuando, por presiones de Estados Unidos, encontró en la débil y genuflexa Organización de Estados Americanos (OEA) el terreno fértil para llamar a la ruptura con el pueblo cubano”

Una semilla en tierra fértil, siempre dará raíces profundas

Armando Vargas ejemplifica, con lujo de detalles, la relevancia de personalidades cubanas en el país:

“El general Manuel Quesada Loynaz, primer jefe militar de la Revolución Cespedista —suegro de ‘Magón’ —, murió en puerto Limón y su tumba está en el camposanto de la capital. La familia Odio, originaria de Palma Soriano, ha dado al país un presidente de la República, un presidente de la Corte Suprema de Justicia y un arzobispo de San José /…/ Tres parientes y colaboradores de Carlos Manuel de Céspedes —el padre de la patria cubana— introdujeron el positivismo de Comte y de Littré en Costa Rica, verdadero marco ideológico del orden cafetalero. El profesor de filosofía José María Céspedes Orellano, el jurista Jorge Carlos Milanés Céspedes y el pedagogo Ramón Céspedes Fornaris fueron la vanguardia de un vigoroso foco seminal Cespedista. Don Ramón fue el maestro del presidente Rafael Iglesias”.

Cuba, Cuba, mi patria querida,
vergel bello de aromas y flores,
cuyo cielo de puro colores,
densa brumas jamás ocultó

Sí, así es la historia cuando dos pueblos se hermanan. El intelectual cubano Pedro Santacilia, que originó nuestro “segundo himno”: La Patriótica Costarricense”, nació bajo la inspiración de su poema que precede este párrafo.

AAJ denuncia suspensión de movimiento político en Ecuador y alerta sobre vulneración de derechos civiles y políticos

La Asociación Americana de Juristas (AAJ) expresó su alarma por la suspensión provisional del movimiento político Acción Movilizadora Independiente Generando Oportunidades (AMIGO) en Ecuador, al considerar que la medida compromete derechos civiles y políticos, el pluralismo democrático y las garantías del debido proceso.

El pronunciamiento se refiere al auto dictado el 17 de julio de 2026 por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) dentro de la causa N.° 110-2026-TCE, mediante el cual se dispuso la suspensión provisional de AMIGO por un período inicial de nueve meses, prorrogable hasta veinticuatro meses, del registro permanente de organizaciones políticas del Consejo Nacional Electoral.

Según la AAJ, la medida fue solicitada por el fiscal general encargado con fundamento en el artículo 374, numeral 3, del Código de la Democracia. No obstante, la organización cuestiona también la forma en que dicho funcionario fue designado, al señalar que su nombramiento se realizó mediante un procedimiento administrativo que, a su juicio, no respetó la normativa vigente.

La declaración subraya que el trámite se desarrolló en cuestión de horas y recuerda que una situación similar ocurrió meses antes con el movimiento Revolución Ciudadana, suspendido mediante un mecanismo equivalente. Señala además que, tras esa primera suspensión, dirigentes de Revolución Ciudadana anunciaron que participarían en el proceso electoral bajo la bandera de AMIGO, organización que posteriormente fue objeto de la nueva medida cautelar.

La AAJ considera especialmente grave que la suspensión se produjera un día antes del vencimiento del plazo para inscribir alianzas electorales de cara a las elecciones seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social de 2027, circunstancia que, según sostiene, produjo efectos prácticos irreversibles sobre la participación política de esa organización.

En su análisis jurídico, la organización afirma que la resolución vulnera garantías constitucionales ecuatorianas relacionadas con el debido proceso, la presunción de inocencia, el derecho de defensa, la seguridad jurídica, los derechos de participación política y la libertad de asociación. Asimismo, sostiene que la decisión resulta incompatible con estándares establecidos por la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, al imponerse una medida de gran impacto electoral antes de que exista un procedimiento contradictorio y sin oportunidad previa de defensa.

El documento advierte que la suspensión sucesiva de organizaciones vinculadas a una de las principales fuerzas políticas del país afecta no solo a las agrupaciones involucradas, sino también al derecho de la ciudadanía a elegir libremente entre una oferta política plural. En ese sentido, sostiene que este tipo de decisiones pueden alterar las condiciones de competencia democrática y normalizar el uso de investigaciones penales como mecanismo para excluir fuerzas políticas del proceso electoral.

Como parte de su declaración, la Asociación Americana de Juristas manifiesta su rechazo a la aplicación reiterada de este mecanismo sin garantías suficientes; exhorta al Tribunal Contencioso Electoral a revisar la decisión y garantizar plenamente el derecho de defensa; informa que pondrá el caso en conocimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de mecanismos especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas; solicita atención de las misiones internacionales de observación electoral sobre el proceso ecuatoriano 2026-2027; y reafirma su compromiso con la vigencia de elecciones libres, la tutela judicial efectiva y el debido proceso en los países del continente americano.

Augusto César Sandino – 47 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua

San José, 19 de julio de 2026
Partido Vanguardia Popular

Augusto César Sandino fue un líder guerrillero nicaragüense que encabezó una rebelión armada contra la ocupación estadounidense entre 1927 y 1933, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia antiimperialista en América Latina.

Nacido el 18 de mayo de 1895 en Niquinohomo, departamento de Masaya, Nicaragua, era hijo ilegítimo de un cafetalero y una campesina. Su juventud estuvo marcada por el trabajo en el campo y en minas de Honduras y México, experiencias que forjaron su conciencia social y política.

El punto de inflexión en su vida fue la firma del Pacto del Espino Negro (1927), que puso fin a la Guerra Constitucionalista de Nicaragua bajo condiciones que consideró una traición a la soberanía nacional. Al negarse a aceptar el acuerdo, se alzó en armas contra las fuerzas estadounidenses y sus aliados locales, formando el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN).

Tras liderar una larga guerra de guerrillas, la victoria electoral de Franklin D. Roosevelt y el consiguiente cambio en la política exterior estadounidense propiciaron la retirada de las tropas y la llegada al poder de Juan Bautista Sacasa en 1933. Ese mismo año, Sandino firmó la paz. Sin embargo, el 21 de febrero de 1934, fue capturado y ejecutado por la Guardia Nacional, bajo las órdenes de Anastasio Somoza García.

Breviario de resistencia popular

El Estrecho Dudoso (Ernesto Cardenal) no es un lugar común en la narrativa de las cartas y relaciones. Es, por el contrario, un interés permanente en la utopía de los conquistadores y los diferentes imperios que han querido tener a su disposición y antojo un canal interoceánico que, aprovechando las aguas del río San Juan y el Gran Lago de Nicaragua, conecte a los dos océanos. Las pretensiones de Inglaterra sobre el Caribe escriben su propio capítulo al respecto.

En 1903, los Estados Unidos, movido bajo esos mismos intereses y con el fin de asegurarse una ruta interoceánica, segrega a Panamá de Colombia, bajo los mismo lineamientos que se desprenden de la doctrina Monroe, ahora bajo la nueva política intervencionista del “Big Stick”.

Las ocupaciones militares yanquis serán así, la constante de las doctrinas de dominación imperial, bajo esos pretextos se ocupa a Haití, Santo Domingo, Cuba, Honduras, México, Nicaragua. La nueva doctrina de dominación conocida como la Diplomacia del Dólar, es la mejor justificación para que los marines y el Departamento de Estado legitimen su accionar de violencia sostenida contra la autodeterminación, soberanía e independencia de nuestros Estado/nación.

Augusto César Sandino, en uno de sus documentos firmado en las Segovias, manifestó respecto al canal interoceánico, lo siguiente:

El mundo sería un desequilibrio permitiendo que solo los Estados Unidos de Norte América sean dueños de nuestro Canal.” Además, agregaba que…” la civilización exige que se abra el Canal de Nicaragua, pero que se haga con capital de todo el mundo y no sea exclusivamente de Norte América, pues por lo menos la mitad del valor de las construcciones deberá ser con capital de la América Latina y la otra mitad de los demás países del mundo que desean tener acciones en dicha empresa…” (Sandino: Mineral de San Albino, Nueva Segovia) (135).

Sandino y la resistencia histórica

En el año de 1849, el Comodoro Cornelius Vandervilt, uno de esos personajes con garra y sin escrúpulos que forman el coro de padres fundadores del capitalismo moderno, obtiene del gobierno de Nicaragua una concesión para operar a través de su territorio, por aguas de la disputada ruta canalera, un servicio de transportes para carga y pasajeros /…/ Byron Cole (quien perdería luego la vida mientras huía del campo de batalla, colgado de un árbol por campesinos nicaragüenses) hace la contratación con los leoneses y recluta en New Orleans a la falange que encabeza el sureño William Walker. (Ramírez,1978: 17-18 y19).

Nuevamente el autor citado refiere sobre el interés de un canal interoceánico por parte de los norteamericanos en Nicaragua, de la siguiente forma:

“…en 1914, cuando el General Emiliano Chamorro, embajador de Adolfo Díaz en Washington, firma con el secretario de Estado, Mr. Jennis Bryan, un tratado que permite al gobierno de los Estados Unidos la construcción del canal interoceánico, con ejercicio de soberanía sobre las áreas necesarias de territorio y con facultad de construir bases navales en el Golfo de Fonseca y en las Islas de Maíz” (Ramírez,1978:29).

Sandino hombre, Augusto César héroe

De una pequeña estatura física, pero de un gran talante moral y humano, Sandino desempeñó múltiples labores como obrero. Trabajador de plantaciones de banano, en Guatemala; obrero en los ingenios de azúcar y guardalmacén en Honduras, trabajador en los centros petroleros de México. Minero en su país.

“…trabajando como peón, como tornero mecánico, como cuadrillero de limpieza urbana, como artesano, como obrero agrícola, había llegado por fin a México junto con otros jóvenes latinoamericanos que iban en busca de

mejor fortuna, y en el año de 1926, /…/ las doctrinas anarcosindicalistas, del socialismo galopante de la revolución bolchevique, del agrarismo mexicano de Zapata” (Ramírez,1978:38).

Todos estos factores incidieron para que Augusto César Sandino, con solo 31 años de edad, decidiera regresar a Nicaragua y enfrentar la nueva invasión yanqui que sufría su pueblo justo ese mismo año.

Internacionalismo y primer manifiesto de Sandino

En su primer manifiesto político dijo Sandino:

El hombre que de su patria no exige más que un palmo de tierra para su sepultura, merece ser oído, y no solo ser oído sino también creído”.

Sobre esa vocación de arraigo nacionalista y antimperialista, al ejército de Sandino adhirieron muchos internacionalistas. Leemos:

Existió también una brigada internacional, compuesta por intelectuales y estudiantes principalmente, que llegaban de distintos puntos de América Latina hasta las Segovias, a prestar servicio militar; los hubo de México, Argentina, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Honduras. Algunos pelearon como soldados de línea, otros sirvieron en el estado mayor, como secretarios de Sandino; varios allí murieron” (Ramírez,1978:59).

En su lucha Sandino no abandona nunca su ideario. En pleno combate contra las fuerzas gringas, recuerda:

Le dije (al presidente Moncada) que yo consideraba un deber morirnos o libertarnos. Que con ese fin yo había enarbolado la bandera Rojo y Negro simbolizando libertad o muerte… Moncada sonrío sarcásticamente y dijo:/…/No hombre… ¿Cómo se va a sacrificar usted por el pueblo? El pueblo no agradece…Esto se lo digo por experiencia propia…La vida se acaba y la patria queda…El deber de todo ser humano es: gozar; y vivir bien sin preocuparse mucho…” (Sandino, 97).

Lo anterior podemos ratificarlo en un parte de guerra (Revista Ariel, 2 de noviembre de 1927), Leemos respecto al internacionalismo lo siguiente:

Como hemos dicho, el área que ocupaban era de 32 kilómetros; y difícilmente el enemigo hubiera salido de allí sin dejar algunos centenares de muertos. Así fue cuando se dirigían a Ciudad Sandino, los coroneles Juan Gregorio Colindres y Simón González, y el mayor Marcial Salas hicieron una marcha forzada para salir al encuentro, a fin de obligarlo a pelear, eligiéndose el punto denominado La Conchita para castigarlos sangrientamente. El efectivo de traidores e invasores se componía de 450 hombres.” (Sandino,1978: 176).

Ante una pregunta insidiosa, de si su ejército está formado por aventureros de México y otros países, Sandino le contesta al periodista con gran vehemencia:

No. Tengo oficiales de Costa Rica, de Guatemala, de El Salvador, de Honduras, y aun dos o tres de México, que llegaron atraídos por la justicia de mi causa, pero están en minoría. La médula de mi ejército es nicaragüense y los oficiales que más tiempo han permanecido a mi lado son nicaragüenses. He recibido muchos oficiales de afuera, pero en la mayoría de los casos los he despedido” (Sandino,1978:209)

Termina por decirle a la prensa que lo entrevista:

Tantas batallas nos han hecho duro el corazón, pero han fortalecido nuestro espíritu”

Su legado perdura como precursor de la lucha contra las dictaduras. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) retomó su ideario y derrocó a la dinastía Somoza el 19 de julio de 1979.

El imperialismo yanqui ha conspirado contra el sandinismo desde su fundación

Lo único peor que ser enemigo de Estados Unidos

es ser aliado de Estados Unidos”. (Kissinger, 1994)

En el marco del 47 aniversario del triunfo de la Revolución del Frente Sandinista de Liberación Nacional-FSLN, saludamos y abrazamos revolucionariamente a los Copresidentes Daniel Ortega Saavedra. y Rosario Murillo Zambrana, a los miles de héroes y mártires y al valiente pueblo de nuestra hermana República de Nicaragua que, bajo la guía espiritual de Benjamín Zeledón y Augusto César Sandino, fueron artífices de la derrota de la dictadura de los Somoza y del imperialismo norteamericano y sus políticas injerencistas.

En este pequeño saludo, tomamos como punto de partida la siguiente posición que ha definido históricamente al Partido Vanguardia Popular, respecto al proceso revolucionario de Nicaragua:

Nuestra lucha contra el imperialismo y por la autodeterminación de los pueblos es un principio inalterable de los comunistas costarricenses”.

Asimismo, declaramos que los yanquis son enemigos jurados de todos los pueblos que aspiran a vivir libres y en justicia.

Lo dicho anteriormente en el párrafo precedente, no es una simple consigna, es el valor agregado que nos ha caracterizado históricamente respecto a los grandes procesos revolucionarios de América Latina y, en especial, al compromiso que desde nuestro Partido hemos brindado a nuestros hermanos sandinistas, a la hermana República de Nicaragua, a sus mártires y héroes y al pueblo valeroso de Sandino, Darío y Carlos Fonseca Amador.

Como es sabido, el Partido Comunista de Costa Rica-Partido Vanguardia Popular, por las mismas razones señaladas, optamos por apoyar al Frente Sandinista de Liberación Nacional y a su gobierno, presidido por los copresidente comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, ante la conspiración de la derecha y del imperialismo norteamericano. Lo hicimos en compañía de otras organizaciones y personas que sumaron su capacidad, su sacrificio y su talento a favor de la solidaridad e internacionalismo con el pueblo hermano de nicaragua.

Esta actitud concitó los ataques de quienes, por diversas razones, no compartían nuestros criterios. Nos atacaron los mercenarios al servicio de la Embajada de los Estados Unidos. Otros en razón de su condición de clase y de sus intereses económicos y políticos y los más, porque no han logrado crear los imprescindibles filtros críticos frente a las campañas del monopolio mediático, dirigidos por el Departamento de Estado y por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos.

La tarea revolucionara, en tales circunstancias es mantenemos nuestra posición. La vida nos ha enseñado que las campañas del monopolio mediático permiten conocer, casi exactamente, la medida del involucramiento del imperialismo norteamericano en cualquier asunto de carácter político, no solo contra Nicaragua, hoy, descaradamente en todos los procesos independientes y democráticos de América Latina.

La guerra de cuarta generación, la embestida cibernética, el monopolio mediático son los nuevos instrumentos de dominación; garantiza el poder de lo falso y el ocultamiento de la verdad. Van acompañados siempre de campañas de miedo y de amenazas, de lenguaje agresivo orientado al odio

y con un gran contenido de populismo de derecha. Así logran manipular la conciencia política y logran así inducir conductas ajenas a los intereses nacionales o de un grupo humano determinado.

El enfrentamiento entre la verdad y la mentira es un capítulo decisivo en el nuevo marco de la lucha de clases, entre los explotadores y los explotados, entre el sátrapa extranjero y los intereses nacionales.

En los acontecimientos de Nicaragua, nosotros optamos por la verdad, es decir, la solidaridad con el pueblo y su gobierno; mientras otros tomaron el camino de la complicidad con los imperialistas y con la derecha explotadora.

Resulta importante que se conozca, sucintamente, algunos momentos importantes del carácter de las relaciones de los Estados Unidos y Nicaragua, después del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el 19 de julio de 1979.

A partir de ese momento se inició el despliegue de una brutal intervención de los imperialistas contra el gobierno revolucionario y, obviamente, contra su pueblo. Esta nueva intervención imperialista se inscribe en el Plan Cóndor I.

Vale la pena recuperar las palabras del Padre Miguel D´Escoto, expuestas en el Coloquio Ecuménico: “Nicaragua tierra digna, de reconciliación y paz”, cuando se indica lo siguiente:

No podemos, como cristianos que anuncian y construyen el Reino, aceptar una espiral de violencia que solo beneficia, irresponsablemente a la promoción del caos -contra Deum-. Nos rebelamos cuando ciertas instancias religiosos, día a día desde los púlpitos pregonan no reconciliación ciudadana, sino que instan inescrupulosamente a la feligresía a protestar y movilizaciones violentas que terminan en enfrentamientos que hieren el alma del pueblo nicaragüense. Es lo que vemos y escuchamos, si prejuicios, desde este fraternal encuentro de Memoria y diálogo para la Paz, esa misma paz por la que tanto luchó y sufrió nuestro Hermano Misionero y Canciller Miguel D´Escoto”

El gobierno del norte y otros, cómplices descarados, iniciaron un agresión de tal envergadura, que según los organismos legales internacionales, los daños causados, calculados en términos monetarios, eran al menos de 17 mil millones de dólares ($17.000.000.000).

El 26 de julio 2017, “La Nación”, órgano informativo de Costa Rica, publica una nota en que se refiere a un comunicado de la presidencia de Nicaragua que fue leído por la copresidenta compañera Rosario Murillo Zambrano, en que se dice que “Nicaragua exigirá a Estados Unidos el pago de la indemnización ordenada por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) tras una condena en 1986 por

financiar la guerra contra el gobierno revolucionario sandinista”. Y agrega la nota: “La decisión fue anunciada tras conocer que el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso Estadounidense aprobó este jueves una “Ley de Condicionalidad de las Inversiones Nicaragüenses, conocida como Nica Act y que supondría sanciones económicas “si el Presidente Daniel Ortega no efectúa cambios políticos”.

En el documento citado, leído por la copresidenta, según la publicación de “La Nación”, se dice: “Rechazamos y condenamos la Nica-Act como la continuidad de políticas históricas de injerencia imperial de los Estados Unidos en Nicaragua, señala el comunicado y advierte que Managua continuará “con su política de diálogo y fortaleciendo un modelo y proyecto inclusivo donde todos son protagonistas de la democracia”.

En la edición del 26 de julio de 2017, del mismo periódico, se recogen declaraciones de la Embajadora de Estados Unidos en Nicaragua. Dice la nota: “La embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Laura Dogu, confirmó el miércoles que en su país existe gran preocupación por la cercanía del Gobierno del Presidente Daniel Ortega con Rusia y la manera en que este ha defendido en la OEA a la administración de su par venezolano, Nicolás Maduro”. En esa misma nota se dice que la embajadora “precisó que a la nación que representa le interesa la información relacionada con un PRESUNTO espionaje que podría estar realizándose desde territorio nicaragüense por medio de un satélite ruso”.

Aquí se hace evidente el uso de la mentira, que es el método ya tradicional del imperialismo yanqui para justificar sus agresiones y que señalamos anteriormente como parte de la guerra mediática contra las soberanía y la autodeterminación de nuestras repúblicas de América Latina, Centro América y América Insular.

Las mentiras mediáticas y la guerra cibernética de cuarta generación

Es bien conocido que cuando se comienzan a divulgar medias verdades o grandes mentiras contra gobiernos independientes y progresistas es porque se está preparando una agresión. Muchas otras se hicieron contra gobiernos y movimientos antimperialistas, es una constante histórica de su conducta injerencista en el mundo entero.

A menudo no son las bombas yanquis, son sus dólares y sus agentes encubiertos los que cumplen la tarea criminal. Para efectos reales es el mismo crimen contra el pueblo. Este es el modelo, a nuestro parecer, que se ha puesto en juego en Nicaragua en el año 2018, donde bajo la complicidad de la contrarrevolución, algunas ONG, un sector de la iglesia y los oportunistas de siempre, empujaron a un amplio sector del lumpen-proletariado en los famosos tranques.

En el hermano país levantó una consigna relacionada con los servicios del Seguro Social, la protesta fue atendida por el Gobierno inmediatamente: derogó el decreto que contenía los cambios. Pero esa protesta fue apenas un detonador de un proceso injerencista cuyo propósito era dar un golpe de Estado contra el Gobierno Sandinista. Esta estrategia injerencista ni es nueva ni es original, es un modelo de conducta del imperialismo norteamericano de hoy y de siempre.

En Nicaragua fracasaron y, pareciera que inicialmente fracasaron, pero hoy bajo el mandato de Donald Trump, el populismo neofascista, gira violentamente el péndulo de la soberanía hacia una derecha recalcitrante.

Bajo esta amenaza imperial: Cuba, México, Brasil, Colombia y nuestra hermana República de Nicaragua siguen siendo los bastiones de la autodeterminación y la soberanía. Nuestra hermana república de Venezuela está bajo una invasión, Cuba es sujeta de una amenaza constatarte y al Brasil de Lula quieren asfixiarlo de mil formas. Colombia vive un intenso proceso dado que, bajo una elecciones fraudulentas, quieren imponer un cipayo del imperio yanqui.

La invasión militar, el robo descarado de las tierras raras, el oro, el agua y el petróleo asoman en los perversos y sucios intereses del imperio.

En las relaciones con Nicaragua y, obviamente, con muchos otros pueblos, los gobiernos sucesivos de los Estados Unidos pueden ser calificados de delincuentes internacionales.

En el choque de ese delincuente internacional e imperialista con el Gobierno y el pueblo de Nicaragua, es claro que, el Partido Vanguardia Popular, estará siempre con el pueblo, son su Gobierno y con el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Nunca, ni el temor ni los halagos y menos las ambiciones electoreras, han logrado hacer que tomemos el camino de la traición a nuestras convicciones políticas, éticas y filosóficas.

El Gobierno Sandinista de Nicaragua, liderado por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo en estrecha colaboración con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), ha impulsado políticas revolucionarias en defensa de la soberanía nacional, la justicia social y la independencia económica. Esta democrática tarea lo ha llevado a enfrentar las amenazas y la injerencia imperialista directa y las agresiones externas principalmente de los gobiernos norteamericanos y la comunidad económica europea.

Bajo las premisas anteriormente escritas, y por la larga historia que nos une al Partido Vanguardia Popular y al Frente Sandinista de Liberación Nacional, manifestamos el respaldo incondicionalmente al Gobierno Sandinista de Nicaragua y su lucha por la autodeterminación del pueblo nicaragüense, rechazando toda forma de intervención extranjera, bloqueos económicos y campañas de difamación.

Mantener y fortalecer los lazos políticos y organizativos con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), promoviendo acuerdos de cooperación en áreas de formación política de toda la militancia, intercambios culturales bajo los principios de reciprocidad y beneficio mutuo.

En el marco del 47 Aniversario del Triunfo de la Revolución Sandinista, condenamos enérgicamente las agresiones mediáticas y políticas contra Nicaragua, reconociendo su derecho a defender su modelo de desarrollo soberano y popular.

Compañeros, camaradas, con las anteriores propuestas reafirmamos el compromiso fraternal con el gobierno de nuestra hermana República de Nicaragua, suscribimos, asimismo, los principios del del internacionalismo proletario, de la paz con justicia social y la lucha contra el imperialismo norteamericano.

Viva el 47 aniversario de la Revolución Nicaragüense,
Siempre será 19 de julio
¡Nicaragua no está sola, Nicaragua vencerá!
¡Viva el Sandinismo!
¡Viva la revolución Popular Sandinista!
¡Vivan los copresidentes,
Daniel Ortega y Rosario Murillo!

¿Reforma o Revolución en Cuba? Seguir adelante, socialistas, sin renunciar a la soberanía

Álvaro Fernández González

Cuba ha anunciado un paquete de 176 reformas económicas y sociales que constituye la actualización más profunda de su modelo desde los primeros años de la Revolución.

Las medidas amplían el espacio para la empresa privada, la inversión extranjera, la banca no estatal y nuevas formas de gestión económica, al tiempo que mantienen el control público sobre los sectores estratégicos y preservan la educación y la salud como derechos universales.

Lejos de representar una simple transición al capitalismo, las reformas buscan dotar al país de herramientas para enfrentar una crisis marcada por la escasez de combustible, alimentos, medicamentos y divisas.

El contexto resulta decisivo. La economía cubana atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente bajo el endurecimiento del bloqueo estadounidense, las sanciones financieras y un severo cerco energético.

En ese escenario, el gobierno sostiene que la apertura económica no responde a presiones de Washington, sino a la necesidad de fortalecer la capacidad productiva, atraer inversiones y evitar el deterioro de las conquistas sociales.

La discusión, por tanto, no puede reducirse a una oposición simplista entre socialismo y capitalismo, sino que debe considerar las condiciones excepcionales en las que estas transformaciones se implementan.

Las comparaciones con la perestroika soviética han dominado parte del debate internacional, aunque otros analistas consideran más pertinentes las experiencias de China y Vietnam, donde la introducción de mecanismos de mercado coexistió con la continuidad del liderazgo político del Partido Comunista.

El verdadero desafío para Cuba será impulsar la eficiencia económica sin permitir la concentración oligárquica del poder ni el desmantelamiento del proyecto socialista construido durante décadas.

El éxito dependerá tanto de la eficacia de las reformas como de la capacidad del Estado y de la participación popular para regularlas y orientarlas hacia la soberanía, la equidad y el bienestar colectivo.

Referencia:

“¿Capitalismo en Cuba? Las 176 reformas que pueden cambiar la isla”

Instituto Tomás Moro invita a la proyección de La Voz de Hind Rajab para visibilizar el drama del pueblo palestino

El Instituto Tomás Moro invita al público a la proyección de la película La Voz de Hind Rajab, una obra que busca visibilizar el drama que vive el pueblo palestino a partir de la historia real de una niña cuya llamada de auxilio conmovió al mundo.

De acuerdo con la organización, la producción no es una película de guerra, sino que está basada en la llamada real de una niña de seis años, cuya historia se convirtió en un símbolo del sufrimiento de la población civil palestina.

La función se realizará el viernes 17 de julio, a las 8:00 p.m., en Cinépolis Terramall.

El valor de la entrada es de ₡3.300.

Las personas interesadas pueden reservar su espacio comunicándose al WhatsApp +(506) 8650-4664 o escribiendo al correo electrónico info@tomasmoro.org

El Instituto Tomás Moro hace un llamado a acompañar esta actividad cinematográfica y a contribuir a la difusión de una obra que busca sensibilizar sobre la situación que enfrenta el pueblo palestino.

Venezuela bajo asedio

Álvaro Fernández González, Julio de 2026

Comprender la realidad venezolana exige mirar más allá de las decisiones del gobierno y situarlas en el contexto de una profunda pérdida de soberanía.

El país enfrenta hoy una forma de colonialismo que ya no depende de la ocupación militar, sino del control sobre sus recursos estratégicos mediante sanciones, restricciones financieras y mecanismos externos que condicionan el acceso a los ingresos generados por su propio petróleo.

En ese escenario, muchas decisiones gubernamentales que generan controversia deben analizarse como respuestas adoptadas bajo condiciones excepcionales.

Es legítimo debatirlas y criticarlas, pero resulta insuficiente interpretarlas como una simple renuncia al proyecto bolivariano sin considerar la presión permanente ejercida por Estados Unidos sobre la economía y las instituciones venezolanas.

Mientras gran parte de la atención internacional se concentra en las disputas entre gobiernos, la Administración Trump y la de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, otra realidad continúa desarrollándose en cientos de comunas y organizaciones populares.

Asambleas vecinales, consultas comunitarias, proyectos autogestionados y espacios de participación mantienen viva una experiencia de democracia desde abajo que constituye uno de los principales legados de la Revolución Bolivariana.

Por ello, reducir el presente venezolano a la supuesta derrota del chavismo significa ignorar la persistencia de un tejido social organizado que sigue defendiendo la soberanía, la participación popular y la justicia social.

Las contradicciones existen y son objeto de debate dentro del propio movimiento, pero la discusión central continúa siendo otra: cómo preservar un proyecto político y una sociedad organizada frente a una estrategia de asfixia económica y subordinación geopolítica.

La principal lección es clara. Para comprender Venezuela no basta con juzgar las decisiones de sus dirigentes.

Es necesario observar también la capacidad de su pueblo para sostener, incluso en medio del asedio, las formas de organización que mantienen viva la aspiración de una democracia popular y de una verdadera independencia nacional.

Referencia:

“Before the Earthquake- Venezuela’s Uncomfortable Reality with Andreína Chavez Alava”.

FESITRAES invita a conversatorio sobre la realidad del Sáhara Occidental y la lucha del pueblo saharaui por su independencia

La Federación de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Superior (FESITRAES) invita al conversatorio «Realidad colonial del Sáhara Occidental y la lucha de las personas trabajadoras saharauis por su independencia», una actividad abierta al público que busca acercar a la comunidad universitaria y a la ciudadanía costarricense a la situación histórica, política y social que vive el pueblo saharaui.

La actividad se realizará el martes 14 de julio de 2026, a las 4:30 p.m., en las instalaciones del SINDEU, en San Pedro de Montes de Oca.

El conversatorio contará con la participación de Nafii Buda Ahmed Mohamed, secretario general de la Unión General de Trabajadores de Saguia el Hamra y Río de Oro (UGTSARIO), y del historiador Dr. Jorge Barrientos, docente de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Nafii Buda Ahmed Mohamed nació el 16 de octubre de 1981 en El Aaiún, Sáhara Occidental. Además de dirigir actualmente la UGTSARIO, fue presidente de la Unión de Periodistas y Escritores Saharauis, director de la Radio Nacional Saharaui y responsable de la radio y televisión comunitarias en los campamentos de refugiados de El Aaiún y Auserd. También ejerció como docente en la enseñanza básica, secundaria y de formación profesional en los campamentos de refugiados saharauis, acumulando más de dos décadas de trabajo en comunicación y defensa de los derechos del pueblo saharaui.

El conversatorio permitirá conocer la realidad del Sáhara Occidental, territorio reconocido por las Naciones Unidas como pendiente de descolonización. Según la información institucional de la UGTSARIO, la organización considera que la ocupación del territorio y la negación del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación constituyen el origen de las violaciones a los derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales que denuncia desde hace décadas.

Fundada en 1974, la UGTSARIO se define como una organización sindical de resistencia que representa a las personas trabajadoras saharauis tanto en los campamentos de refugiados como en los territorios ocupados, la diáspora y otros espacios donde desarrolla actividad laboral. Entre sus principales objetivos figuran la defensa de los derechos laborales y sociales, la protección de los derechos humanos y el respaldo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.

El documento institucional señala además que la organización denuncia la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental sin el consentimiento del pueblo saharaui, la represión contra personas sindicalistas y defensoras de derechos humanos, la discriminación laboral y la exclusión de la población autóctona, al tiempo que desarrolla una labor permanente de sensibilización internacional sobre la situación del territorio.

La actividad es organizada por FESITRAES con el respaldo de las organizaciones sindicales SINDEU, SITUN, AFITEC, UTRAUTN y SIUNED, como un espacio para promover el conocimiento, el diálogo y la solidaridad internacional en torno a una de las últimas cuestiones de descolonización pendientes en el mundo.

Sin pueblo no hay revolución – Elecciones en Venezuela

José A. Amesty Rivera

Desde enero de 2026, Venezuela vive una crisis política y constitucional que ha abierto un fuerte debate dentro y fuera del país; todo comenzó con la captura-secuestro del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar de EEUU. A partir de ese momento surgió una pregunta que sigue sin tener una respuesta única, ¿qué debe hacerse cuando un presidente queda fuera del ejercicio de sus funciones por una situación que la Constitución nunca imaginó-previó?

Y aquí empiezan las diferencias. Para el gobierno venezolano, lo ocurrido fue una agresión directa contra la soberanía nacional, su argumento es sencillo, Nicolás Maduro no renunció, no murió, no fue destituido por el Tribunal Supremo de Justicia, ni fue revocado por el voto popular; es decir, ninguna de las causas que la Constitución reconoce como una falta absoluta se ha producido. Por esto sostiene que Maduro sigue siendo el Presidente de la República y que, mientras dure su ausencia forzada, corresponde a la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumir las funciones del Ejecutivo, sin que exista la obligación inmediata de convocar nuevas elecciones.

La oposición, por otro lado, sostiene una posición completamente distinta. Afirma que, aunque la Constitución no habla expresamente de un presidente capturado por una potencia extranjera, la realidad demuestra que Maduro no puede ejercer el cargo y que esa situación debe considerarse una falta absoluta. Según esta interpretación, el artículo 233 obliga a convocar elecciones presidenciales para que sea el pueblo quien decida el rumbo del país.

Varios especialistas en Derecho Constitucional coinciden en que la Constitución venezolana nunca previó un escenario como este. El artículo 233 enumera cuáles son las faltas absolutas del Presidente: la muerte, la renuncia, la destitución por decisión del Tribunal Supremo de Justicia, una incapacidad permanente certificada, el abandono del cargo declarado por la Asamblea Nacional o la revocatoria del mandato mediante referéndum.

También establece que, si una falta absoluta ocurre durante los primeros cuatro años del período presidencial, el Vicepresidente Ejecutivo asume temporalmente la Presidencia y deben convocarse elecciones universales, directas y secretas dentro de los treinta días siguientes.

El problema es que la Constitución no dice qué hacer cuando un presidente es capturado y permanece fuera del país por decisión de un gobierno extranjero, este vacío jurídico es precisamente el origen del debate que hoy divide a Venezuela, pero más allá de la discusión legal, hay un tema mucho más profundo.

Durante más de dos siglos, América Latina ha vivido bajo la sombra de las intervenciones extranjeras, nuestra historia está llena de invasiones, bloqueos económicos, golpes de Estado y presiones de las grandes potencias.

Desde la ocupación de Haití por EEUU, pasando por el derrocamiento de Jacobo Árbenz en Guatemala, el golpe contra Salvador Allende en Chile o la invasión a Panamá, la experiencia nos ha enseñado que cuando una potencia decide intervenir en otro país, casi nunca lo hace por amor a la democracia, generalmente existen intereses económicos, estratégicos o políticos detrás de estas decisiones.

Por esto, cualquier persona que se considere de izquierda, democrática y latinoamericanista tiene razones para rechazar una intervención extranjera en Venezuela, no importa si se simpatiza o no con el gobierno de Nicolás Maduro; permitir que un país decida por la fuerza el destino político de otro, abre un precedente muy peligroso para toda América Latina, sin embargo, aquí aparece otro problema igual de importante. Defender la soberanía no significa que la democracia pueda ponerse en pausa por tiempo indefinido.

La izquierda latinoamericana siempre ha levantado dos banderas: la independencia de nuestros pueblos y el derecho de esos pueblos a decidir su propio destino, una bandera sin la otra pierde sentido.

Nuestra propia historia también demuestra que algunos gobiernos, en nombre de la defensa de la soberanía, terminaron alejándose poco a poco de los mecanismos democráticos que les dieron legitimidad, esto es un riesgo que no puede ignorarse.

La Constitución venezolana de 1999, impulsada durante el gobierno de Hugo Chávez, fue creada precisamente para que las crisis políticas no se resolvieran con la fuerza, sino con reglas claras. Por esto estableció procedimientos para las ausencias del presidente y para garantizar que, cuando fuera necesario, el pueblo volviera a decidir mediante el voto; nadie imaginó que algún día Venezuela enfrentaría una situación como la actual.

Ante este vacío, el Tribunal Supremo de Justicia optó por una interpretación excepcional que permitió mantener la continuidad del gobierno sin convocar elecciones. Para el oficialismo, esta fue la única manera de enfrentar una agresión extranjera sin romper el orden constitucional; pero esta decisión también ha generado dudas.

Reiterando, el chavismo insiste en que Nicolás Maduro sigue siendo el presidente constitucional porque ninguna de las causas previstas en el artículo 233 ha ocurrido. La oposición responde que un presidente que no puede ejercer sus funciones durante un tiempo indefinido deja de gobernar en la práctica y que, por respeto a la propia Constitución, corresponde devolver la palabra al pueblo, estas dos posiciones tienen argumentos jurídicos.

Pero las Constituciones no solo se leen palabra por palabra, también deben interpretarse según el espíritu con el que fueron escritas, y este espíritu, en el caso venezolano, siempre tuvo un objetivo claro, que la voluntad popular fuera la máxima fuente de legitimidad; vale aquí la pena, recordar una de las principales enseñanzas de Hugo Chávez.

Cada vez que enfrentó una crisis importante buscó el respaldo de las urnas, ganó elecciones presidenciales, impulsó referendos, promovió consultas populares y convirtió el voto en la principal herramienta para enfrentar a sus adversarios nacionales e internacionales. Su mensaje era y es claro, ningún poder es más fuerte que la decisión del pueblo, este legado merece ser recordado.

Cuando un gobierno tiene respaldo popular, unas elecciones no deberían darle miedo, al contrario, fortalecen su legitimidad. Cuando las elecciones se aplazan una y otra vez, inevitablemente aparecen preguntas y desconfianza.

También la izquierda debe evitar otro error que ha cometido en distintos momentos de la historia, pensar que cualquier crítica a un gobierno progresista favorece automáticamente al imperialismo, y no siempre es así. Se puede rechazar una intervención extranjera y, al mismo tiempo, defender que la Constitución se cumpla, se puede condenar el intervencionismo de EEUU y también pedir que el pueblo venezolano vuelva a expresarse en las urnas; no hay ninguna contradicción en esta postura.

La Revolución Cubana resistió durante décadas porque logró construir una fuerte legitimidad interna a pesar del bloqueo estadounidense; la Revolución Sandinista, en Nicaragua, mostró que incluso los procesos con un enorme respaldo popular pueden desgastarse cuando disminuyen los espacios de participación; en Bolivia, el gobierno de Evo Morales enfrentó una crisis política, cuando surgieron cuestionamientos sobre los límites constitucionales de la reelección.

Cada proceso tiene su propia historia, pero todos dejan una enseñanza común, ninguna revolución puede vivir únicamente de su pasado; la legitimidad debe renovarse constantemente mediante la participación del pueblo y esto también vale para Venezuela.

Condenar la intervención estadounidense, es una obligación para quienes defendemos la soberanía latinoamericana, pero también es válido preguntarse cuánto tiempo puede mantenerse una situación excepcional, sin consultar nuevamente a los ciudadanos/as.

Al final, existe un principio que ninguna izquierda democrática debería abandonar jamás, la soberanía pertenece al pueblo, no pertenece a un partido, no pertenece a un gobierno, no corresponde a un líder, y, por supuesto, tampoco a una potencia extranjera.

Si el pueblo es el verdadero dueño de la soberanía, entonces las grandes crisis nacionales deben resolverse devolviéndole la palabra, esto significa elecciones libres, transparentes, con garantías para todas las fuerzas políticas y con observación internacional que dé confianza a todos los sectores, no se trata de aceptar imposiciones desde Washington, se trata, precisamente, de impedirlas.

Porque la mejor respuesta frente a cualquier intento de intervención extranjera es que sean los propios venezolanos/as quienes decidan democráticamente el futuro de su país; hoy la izquierda latinoamericana tiene la oportunidad de demostrar coherencia.

Puede condenar cualquier violación de la soberanía venezolana, puede exigir respeto al Derecho Internacional, puede rechazar toda forma de intervención militar o política desde el exterior. Y, al mismo tiempo, puede defender el derecho del pueblo venezolano a renovar democráticamente la legitimidad de sus instituciones, no hay contradicción entre ambas cosas, al contrario, una fortalece a la otra.

José Martí decía que un pueblo no se construye, cómo se organiza un campamento militar. Augusto César Sandino recordaba que la soberanía no se negocia. Salvador Allende repetía que la historia la hacen los pueblos. Hugo Chávez insistía en que el poder constituyente residía en la voluntad popular.

Todos, desde épocas y realidades distintas, coincidían en una idea sencilla y poderosa, el pueblo debe ser siempre el protagonista de su propia historia. Por esto, la salida a la crisis venezolana no puede decidirse en Washington, ni en los cuarteles, ni únicamente en los tribunales, debe decidirse donde siempre debió estar la última palabra, en las urnas electorales; porque ningún imperio tiene derecho a escoger quién gobierna Venezuela, pero tampoco ninguna crisis, por grave que sea, puede justificar que la voz del pueblo permanezca indefinidamente en silencio.

La soberanía y el voto electoral no son caminos opuestos, son dos principios que deben caminar juntos, cuando uno falta, el otro termina perdiendo fuerza. Y una izquierda que olvida cualquiera de los dos corre el riesgo de dejar de ser fiel a su propia historia.

La fábula del zorro y sus gallinas esterilizadas

Rafael A. Ugalde Q.*

Aunque parezca inaceptable, en pleno siglo de los avances tecnológicos, se sabía con más de una semana de antelación que Estados Unidos, actuando como el viejo zorro que es, entró en todos los gallineros encontrados a su paso para acallar cualquier cacareo entre sus asustadizas aves, ya esterilizadas y sin capacidad de posturas, desde hace años.

Un cable filtrado del secretario de Estado Marco Rubio reveló presiones de Washington para censurar y evitar en el seno de Las Naciones Unidas el debate sobre el bloqueo económico contra Cuba y sus inhumanos efectos. (Ver: https://espanol.almayadeen.net/noticias/politica/2204025/ee–uu–intenta-imponer-mordaza-global-en-onu-ante-debate-).

Según dicha información, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, envió un cable diplomático a sus embajadas para presionar a gobiernos de todo el mundo e impedir que Naciones Unidas celebre una sesión para debatir sobre la agresión económica a la que Washington somete a Cuba.

La fuente original proviene del estadounidense diario The Nation – fundado en 1865 y editado en Nueva York – cuando reveló los pormenores del cable filtrado, el cual confirma las denuncias de Cuba sobre la política agresiva de Estados Unidos que incluye un cerco energético.

Según el artículo, el documento ordena a las embajadas estadounidenses presionar a sus países anfitriones para oponerse al debate solicitado por Cuba en la Asamblea General de la ONU.

La reunión de la ONU se realizó el pasado 7 de julio y a pesar de los intentos de la delegación estadounidense de evitar el análisis del tema, el debate recibió el respaldo de 136 naciones, con solo nueve votos en contra y 30 abstenciones.

Costa Rica votó en contra de abrir el debate, en torno sí esta práctica que incluye medicinas y comercio, abarcando energéticos, atenta contra el Derecho Internacional y los derechos humanos.

Con plena sumisión diplomática a Washington, votaron igual que nuestro país, los mismos Estados Unidos, Argentina, Israel, Marruecos, República Checa, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, encabezó la delegación de su país, anunciando que presentará una denuncia formal contra las acciones agresivas de Washington, incluido el cerco energético que ha puesto en riesgo servicios esenciales como la salud, la alimentación y el transporte, agregó.

Las naciones Unidas discutirán los estragos ocasionados a Cuba por el antijurídico bloqueo comercial. Nuestro país apoyó al estadounidense. (F. Prensa Latina).

Diversos medios de prensa recogieron la versión del jefe de la diplomacia cubana, que calificó como «un acto de guerra» el cerco energético impuesto por Estados Unidos contra la isla caribeña.

Durante su intervención, el canciller cubano afirmó que las restricciones han agravado la crisis energética que enfrenta el país y reiteró el llamado de La Habana para que se levanten las sanciones estadounidenses.

Tras el triunfo diplomático cubano, un periódico digital suizo recogió declaraciones del canciller Rodríguez, en el sentido que el « Gobierno de Estados Unidos impone a Estados soberanos que abandonen su relación con Cuba no por interés propio ni por desventajas comerciales, sino por el dictado de un régimen ajeno, que se supone que no tenga jurisdicción ni autoridad sobre la actividad de ciudadanos y empresarios fuera de sus fronteras», apostilló; (ver: https://www.swissinfo.ch/spa/ee.uu.-se-opone-sin-%C3%A9xito-a-debate-sobre-bloqueo-a-cuba-en-la-asamblea-general-de-la-onu/91712237).

El diplomático caribeño hizo también referencia a la reacción fúrica de la Casa Blanca poco después de conocer la aplastante derrota propinada por la Asamblea General de la ONU aquel 7 de julio.

Los diplomáticos norteamericanos acreditados en la ONU recurrieron al viejo relato para matizar la arcaica justificación a favor del bloqueo. Acudieron a la argucia que Cuba tiene cientos de presos políticos, no respeta los derechos humanos etc.

El Gobierno de Cuba lleva registrados daños por el bloqueo estimados entre marzo de 2025 y febrero de 2026 por el orden de $8.103 millones de dólares.

Esta cifra representa un incremento del 7% respecto al periodo anterior y eleva el impacto acumulado histórico a más de $178.700 millones de dólares a precios corrientes.

¡Este zorro no cambia las mañas ¡!Tampoco sus gallinas!

*Periodista, abogado y notario por la UCR, miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamilet López.

Crean sitio web para difundir el caso del ciudadano palestino Nader Abuawad detenido por Migración en Costa Rica

Personas solidarias con la causa palestina dieron a conocer la creación de un sitio web dedicado a documentar y difundir el caso de Nader Abuawad, ciudadano palestino cuya detención por parte de las autoridades migratorias de Costa Rica califican como arbitraria e irregular.

Según el llamado difundido por las personas impulsoras de la iniciativa, el objetivo del sitio es poner a disposición de la ciudadanía información sobre el caso y facilitar su consulta por parte de periodistas, medios de comunicación, personas académicas, organizaciones defensoras de derechos humanos y quienes deseen conocer los hechos.

Las personas organizadoras hacen un llamado a difundir ampliamente la información mediante redes sociales, grupos de WhatsApp y otros espacios de comunicación, con el propósito de ampliar el conocimiento público sobre la situación de Abuawad y promover acciones de solidaridad.

Asimismo, señalan que cada publicación o reenvío contribuye a dar mayor visibilidad al caso y a fortalecer las gestiones que impulsan para solicitar justicia.

El sitio web con la información del caso puede consultarse en:

Caso Nader Abuawad

Las personas promotoras de la iniciativa concluyen su convocatoria con un llamado a la solidaridad y afirman que «ser palestino no es un crimen».