Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

Documental «Ukraine On Fire»

SURCOS comparte la siguiente opinión de Arturo Fournier acerca del documental “Ukraine On Fire”:

“Recomiendo el documental «Ukraine On Fire», producido por Oliver Stone. Dado que Youtube sigue censurando canales que no se alinean con el discurso de la OTAN, es probable que sea eliminado de su plataforma. 

A diferencia de la película propagandista producida por Netflix, «Winter On Fire», «Ukraine On Fire» está dirigida por un activista antiguerra ucraniano que presenció el auge del fascismo y las masacres en Donbas.

Esta película está disponible de forma gratuita a petición de Oliver Stone y del director de la película, Igor Lopatonok. Haciendo una crónica del último siglo en Ucrania, el documental narra:

  • Las semillas del nacionalismo extremista y filonazi ucraniano (Stepán Bandera).
  • El violento golpe de Estado liderado por sectores de extrema derecha y respaldado por los EE.UU. (conocido como «rebelión del Maidán»), su financiación, campaña mediática y propaganda antirusa.
  • El violento asedio de los ultranacionalistas contra las etnias rusas en Ucrania.
  • El rechazo de Crimea, Donets y Lukansk al golpe de Estado y sus consignas fascistas.
  • La brutal masacre en Odessa a manos de nacionalistas ucranianos.
  • Este documental describe con mayor profundidad las causas de la guerra, en claro contraste con la propaganda antirusa, la censura en redes y el rechazo sistémico contra toda postura fuera del libreto occidental.

Vean cómo la injerencia y desestabilización estadounidense sigue patrones históricos”.

Donde ver el documental:

https://www.writebrainstudios.tv/project/ukraine-on-fire/

https://we.tl/t-2iBeR2Ee3h

Con subtítulos en castellano :

https://puntocritico.com/ausajpuntocritico/2017/03/07/oliver-stone-ukraine-on-fire-subtitulos-en-espanol/

 

Imagen ilustrativa: (Foto Reuter. Fascistas ucranianos prenden fuego a la Casa de los Sindicatos).

Compartido con SURCOS por Arturo Fournier.

SIFUPCR: Cápsula informatíva 1 sobre el conflicto ruso-ucraniano

Juan Carlos Duran Castro

En esta primera cápsula, Juan Carlos Durán, del SIFUPCR (Sindicato de Funcionarios Públicos y Privados de Costa Rica), discute sobre la relevancia, los antecedentes, y el contexto histórico del conflicto armado actual entre Rusia y Ucrania, también conocido como la Guerra del Dombás.

El conflicto tiene connotaciones y características de una guerra mundial, en lo político, financiero, cultural, y en todos los ámbitos de la vida humana. Por lo tanto, la disputa por los mercados se tiene que evaluar desde esa perspectiva, considerando que los Estados Unidos ha perdido su hegemonía en los mercados africanos y asiáticos, y por lo tanto «le urge retomar con esta jugada la hegemonía y rescatar, al menos, el mercado europeo».

A continuación, compartimos el video:

Sergio Rojas Ortiz 1960-2019 / Jerhy Rivera Rivera 1974-2020

Sergio Rojas Ortiz, del clan Uniwak del Pueblo Bribri de Salitre, fue un líder fundamental en la defensa de los Derechos, cosmogonía y modos de vida de los Pueblos Originarios que habitan Costa Rica. Sergio fue clave en los procesos de recuperación de tierras-territorios ancestrales, acciones que son una respuesta a las décadas de violencia estructural contra los Pueblos Originarios.

Otro de los grandes líderes de los pueblos originarios fue Jerhy Rivera Rivera específicamente del sector de Térraba. Ambos líderes mencionados anteriormente comparten el hecho de que sus muertes siguen impunes en cuanto no se han castigado a los causantes de sus fallecimientos. 

Si desea observar el video, ingrese en el siguiente enlace: https://fb.watch/bPjAoCAQSQ/

La CTRN rechaza la aprobación de la Ley de Empleo Público por ser precarizada, antidemocrática y arbitraria para las relaciones laborales

SURCOS comparte la siguiente información:

Los tres poderes del Estado se han alineado para aprobar hace pocos días está autoritaria ley, a pesar de los múltiples llamados, alertas y planteamientos jurídicos y sociolaborales que hemos hecho todas las organizaciones sindicales, las universidades públicas y otras entidades importantes del Estado y de la sociedad civil, respecto a la inconveniencia de aprobar una norma que contiene varios aspectos medulares seriamente lesivos para las instituciones públicas, para los servicios a la ciudadanía y para las personas trabajadoras del sector público.

Con esta iniciativa se pretende instalar en el país un sistema de relaciones laborales arbitrario, impositivo, precarizador de las condiciones de trabajo y vida de los trabajadores y trabajadoras públicas. Su puesta en marcha va a generar un estancamiento laboral y un retroceso del derecho colectivo, que dará lugar a numerosas demandas de violación de derechos a nivel nacional e internacional, con el lamentable aumento de la conflictividad social.

Esta acción política antisocial obedece a una lógica economicista y austericida aducida por el Gobierno para reducir el déficit fiscal que argumentan es provocado por el sector público, lo cual es completamente falso, y cuyo objetivo no es sólo obtener un préstamo de “supervivencia” del Fondo Monetario Internacional, porque principalmente se pretende acabar con la organización legítima de los trabajadores y trabajadoras en las entidades públicas, quitarles todo mecanismo de participación para la defensa de sus intereses, proscribir de hecho y de derecho la negociación colectiva, y dejar desprotegidas a las trabajadoras y trabajadores públicos para defender sus derechos fundamentales e intereses legítimos y democráticos. Por eso para la elaboración de esta ley no se han priorizado los argumentos técnicos de fondo que son esenciales para fundamentar una mejora real de los servicios públicos; por el contrario, dichos servicios serán recortados de modo progresivo, y su deterioro gradual será negativo tanto para la atención de las necesidades ciudadanas, como para las personas trabajadoras públicas y sus familias.

No le importó al Gobierno y a los partidos cómplices de su visión, sacrificar a toda la población trabajadora del sector público, lo que también afectará al sector privado y a sus personas trabajadoras asalariadas formales e informales. El tejido productivo del país notará el golpe de la precarización laboral en poco tiempo, y la economía de muchas familias se resentirá indefectiblemente. Esto traerá una escalada de conflictos y una mayor polarización social, de cuyas consecuencias deberá hacerse responsable una parte de la clase política decadente, egocéntrica, traficante de influencias, contraparte de corrupciones, que ha perjudicado el bienestar general para su beneficio particular. 

Consideramos que esta iniciativa antilaboral, junto otras leyes antiobreras aprobadas en este periodo legislativo, evidencian un grave retroceso para la democracia, el trabajo decente, la protección social y los derechos laborales y sindicales de la gente. Las élites nacionales que están detrás del Poder Ejecutivo y de los partidos tradicionales, vinculadas con algunos grupos poderosos del sector empresarial, han logrado en esta legislatura imponer totalmente su agenda de intereses exclusivos y excluyentes, a través del control político de las instituciones y de los sistemas de decisión. Por eso no ha sido posible reforzar la legislación contra la evasión y elusión fiscal, o aprobar la ratificación del Convenio 190 de la OIT, entre otras muchas cosas que el pueblo viene reclamando sin encontrar puertas para el diálogo y la participación como exige el artículo 9 de la Constitución. 

La propia OIT, consultada por la Asamblea Legislativa en 2020 sobre este proyecto de ley, expresó numerosos comentarios sobre varias partes del articulado que podrían entrar en conflicto con los Convenios Internacionales ratificados por el país. A pesar de ello, los legisladores y legisladoras han mantenido la mayoría de contenidos que ponen en riesgo el cumplimiento de dichos Convenios, en especial en materia de los derechos de libertad sindical y de negociación colectiva. 

El signo principal del Gobierno saliente, que ha perdido desde hace mucho toda credibilidad de la población, ha sido su incapacidad y falta constante de voluntad para el diálogo social. Incluso con esta ley tramitada de manera autoritaria y sorda ante el pueblo, entierra el diálogo social en el sector público que es siempre un espacio indispensable para la estabilidad y la armonía laboral. 

Por todo ello seguiremos luchando para defender nuestros derechos y nada nos impedirá movilizarnos y responder con la unidad de acción sindical contra esta abusiva y despótica ley.

Confederación de Trabajadores Rerum Novarum. 

Miembro de ITCU CSI IGB

CSA TUCA

CSU

Es hora de acabar con la inacción de los medios de comunicación ante el acoso online

Yamileth Alfaro Mora

Urgen medidas para frenar abusos y acoso online que sufren las periodistas

La seguridad de los periodistas es crucial para garantizar el derecho de la ciudadanía a estar informado. Sin embargo, las mujeres periodistas siguen enfrentándose a profundos abusos online que tienen un claro impacto en el pluralismo y la diversidad de los medios de comunicación. Como profesionales, no podemos limitarnos a observar el problema. Los sindicatos y las asociaciones de periodistas estamos dispuestos a actuar, pero necesitamos que los medios de comunicación se sumen para actuar juntos, para erradicar la violencia en redes en nombre de la libertad de los medios.

Tenemos el resultado de dos encuestas mundiales que ponen de manifiesto la grave falta de acción y de iniciativa de las empresas de medios de comunicación para acabar con esta lacra.

La Federación Internacional de Periodistas FIP, ya había expuesto la magnitud del abuso en línea que sufren las mujeres periodistas, casi dos tercios lo han sufrido alguna vez. Sólo la mitad de las periodistas acosadas en redes denunciaron los ataques a la dirección de su medio de comunicación, al sindicato o a la policía. En dos tercios de los casos no se hizo absolutamente nada.

Se encuestó a 160 periodistas, profesionales y directores de medios de comunicación de 37 países de todo el mundo. Sólo una quinta parte de los/as encuestados/as afirmó que su medio de comunicación tenga un protocolo o mecanismo que permita a las mujeres periodistas y a los/as trabajadores/as de los medios de comunicación denunciar los abusos online y recibir apoyo y protección.

Es hora de introducir mecanismos claros en los medios de comunicación para mostrar una tolerancia cero contra el abuso online.

Un día como hoy seguimos con nuestro compromiso como sindicato para luchar por la mujer periodista.

 

Imagen principal: https://www.unicef.org/

EL CAMINO DE ALVARADO

Óscar Madrigal

El día de ayer el Ministerio de Hacienda informó sobre los resultados de las finanzas públicas, resaltando los buenos resultados en cuanto a un superávit primario de 0,06% del PIB corolario de la reducción del gasto primario más fuerte y radical de los últimos 10 años. Es claro que esta reducción se debe al congelamiento de los salarios de los empleados públicos, menos infraestructura, vivienda, pensiones no retributivas, en fin, en la aplicación de una rigurosa regla fiscal que es el reflejo de la austeridad implacable aplicada por el gobierno de Alvarado.

Sin embargo, esa cifra es presentada como un gran logro, lo cual sería significativa si otros componentes de las finanzas fueran concordantes. Es que otras cifras llamaban la atención y a la preocupación.

El pago de la deuda pública, solo en lo que respecta al pago de intereses, en estos 4 años del gobierno de Alvarado se disparó, y en febrero de este año se registró un monto de ₡459.162 millones (1,07% del PIB), el más alto de los últimos 17 años.

Como se aprecia del gráfico adjunto, los intereses pasaron del inicio del gobierno de Alvarado de 122 mil millones de pago intereses de la deuda a 460 mil millones. El crecimiento del pago de intereses ha crecido exponencialmente en este Gobierno. En el año 2017, representaba este rubro un 0.19% del PIB, mientras que a febrero de este año representaba el 1.07%, un crecimiento desbocado.

Es significativo que la deuda pública también ha venido creciendo sustancialmente en estos años. Según Hacienda “en los primeros dos meses del año la deuda se ha incrementado de forma nominal en ¢456.817 millones, pues a diciembre de 2021, la deuda total del Gobierno Central ascendió a ¢27.271.988 millones”. La deuda sumaría en números redondos alrededor de 27.728.805 millones (casi 28 millones de millones de colones).

El resultado es un país cada vez más endeudado.

Todo parece indicar que la nueva deuda adquirida, los nuevos empréstitos, solo han servido para pagar deuda, en especial sus intereses.

Es un camino sin solución.

Restringimos el gasto público y social con el fin de obtener un superávit primario, pero a la vez nos endeudamos más para pagar intereses de la deuda. Al final del camino habrá solo mejores condiciones para seguir pagando la deuda.

El camino seguido por este gobierno solo le da tiempo a la bomba que estallará causando mayores daños sociales.

Pero había otro camino.

El futuro del país, de los próximos cuatro años está en nosotros

Vladimir de la Cruz

En estos días finales del proceso electoral, en su segunda ronda, se ha planteado el tema de que los partidos políticos, y especialmente, sus candidatos presidenciales de la primera ronda, no se han pronunciado contundentemente sobre la segunda ronda, especialmente en la posibilidad de sumarse, a apoyar a alguno de los candidatos finalistas, a José María Figueres o Rodrigo Chaves, y de llamar a votar por alguno de ellos, como la opción que más le convenga a Costa Rica, desde la dirección del Poder Ejecutivo.

En las segundas rondas que ha habido, en el 2002 y el 2014 esta situación no se dio. En la segunda ronda del 2018 se produjo, dada la situación tensa, por el tema en discusión, que había en torno a la disputa entre Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado, un movimiento político muy fuerte de los partidos Restauración Nacional y Acción Ciudadana. Definidos esos dos candidatos inmediatamente el equipo económico de Liberación Nacional y dirigentes políticos de la Unidad Social Cristiana corrieron a las faldas de Restauración Nacional y de Fabricio Alvarado. Rodolfo Piza, el candidato de la Unidad Social Cristiana, por su parte, se atrevió valientemente, a apoyar a Carlos Alvarado, a llamar a votar por él, lo que atrajo detrás suyo al equipo económico de la Unidad Social Cristiana a apoyar a Carlos Alvarado. Por su parte los partidos políticos señalaron que no se habían hecho coaliciones. Esto era cierto, además que no podían hacerse legalmente coaliciones para ese momento de la campaña. Se podían hacer alianzas tácticas inmediatistas, porque los Programas de los partidos estaban presentados en el Tribunal Supremo de Elecciones, como podrían hacerse ahora, con los candidatos finalistas, buscando el impulso de alguna plataforma programática conjunta, o negociando proyectos de ley a aprobar, o políticas de gobierno a impulsar vía Decretos Ejecutivos de interés partidario.

En la elección del 2018 se introdujo la idea de un Gobierno Nacional, tema que abordaba Rodolfo Piza y que también impulsó Carlos Alvarado. Este Gobierno Nacional resultaría de la integración de personajes políticos, o destacados de distintos partidos políticos, en el Consejo de Ministros especialmente. Así se integraron Edgar Mora, del Partido Curridabat Siglo XXI, Patricia Mora del Frente Amplio, Rodolfo Méndez y Rodolfo Piza de la Unidad Social Cristiana. Estos se integraron, como personalidades políticas destacadas, no como resultado de acuerdos entre los partidos, a los que ellos respondían, y el de Gobierno que representaba Carlos Alvarado. El acuerdo más firme en ese sentido lo hizo Rodolfo Piza que sí firmó, con el Presidente Alvarado, un documento de trabajo, que no era un documento oficial de la Unidad Social Cristiana ni de Acción Ciudadana.

Los partidos políticos, de estos ministros, tan solo emitieron un pronunciamiento en el sentido de que liberaban a estos ministros de sus responsabilidades partidarias para que pudieran sumarse al Gobierno, sin perder su condición de militantes partidarios, pero señalando que ellos como partidos no tenían nada que ver con el ejercicio de gobierno. Era literalmente un sancocho político.

Evidenciaba aquella situación, cierto adelanto político, con el pasado político electoral del país, pero seguía mostrando la poca fortaleza política de los partidos, la debilidad de los liderazgos políticos y partidarios, la crisis organizativa que siguen mostrando los partidos políticos, y el alejamiento de los partidos de sus seguidores, que tan solo se resumen en el apoyo partidario electoral que reciben ocasionalmente, en cada campaña electoral.

En una situación como la que hemos vivido, de segundas rondas, en el 2002, 2014, 2018 y ahora en el 2022, los partidos políticos que participan en el proceso electoral, que validan ese proceso, que juran respetar sus resultados, deben contribuir a fortalecer el proceso electoral, y la democracia política nacional, llamando a votar en la segunda ronda, a no fomentar el abstencionismo, a no negar el voto por alguno de los candidatos finalistas. Lo mínimo que podrían decir a sus seguidores es “voten en conciencia por el que consideren mejor, en este momento, para el país, pero voten”.

Los partidos políticos deben contribuir a fortalecer la conciencia política, la educación cívica y la formación ciudadana diciéndole a los ciudadanos cuál es la opinión de esos partidos y sus principales líderes, al menos los que participaron como candidatos a la Presidencia, respecto a los dos finalistas, José María Figueres y Rodrigo Chaves, señalando cuál es la mejor opción entre ellos, el que más le conviene al país, entre esas dos opciones, para dirigir el Gobierno en los próximos cuatro años. En esto no hay alternativa.

Alguno de ellos va a dirigir el Poder Ejecutivo. Esta es una responsabilidad política, que pudo haber sido igual para cualquiera de los otros candidatos presidenciales que participaron en la elección, si hubieran quedado en esa misma situación de finalistas.

El problema radica en que los partidos políticos hoy son cascarones electorales, que funcionan solo para las elecciones. Esa debilidad política de los partidos y sus dirigentes se demuestra en este silencio, en no participar públicamente en el debate de los temas nacionales y parlamentarios, en este “abstencionismo” de no pronunciarse a favor de alguna de las opciones finalistas. Los partidos que tienen diputados participan el debate parlamentario con sus diputados a la fuerza. Los diputados por ello se han convertido, en la más de las veces, en las cabezas de esos partidos.

La izquierda política, la que dirigía el Partido Comunista de Costa Rica, Vanguardia Popular, en los procesos electorales anteriores a 1970, cuando no les permitían votar a los comunistas ni a la izquierda por ellos mismos, siempre señalaban un camino, una ruta, en las elecciones, para que los costarricenses votaran por lo que consideraban mejor para ese momento histórico. Así llamaron a votar por Mario Echandi, en 1958, por Enrique Obregón en 1962, por Daniel Oduber en 1966. En 1970 empezaron a votar por su propio partido, cuando fueron electos Manuel Mora y Marcial Aguiluz diputados, y se inició el proceso fuertemente para derogar el segundo párrafo del Art. 98 de la Constitución Política, lo que se logró entre 1974 y 1975. En las elecciones de 1974 participaron varias opciones de izquierda, ampliándose la posibilidad electoral desde entonces y fortaleciéndose la democracia política nacional.

La división de la izquierda en la década del 80 produjo, en estos partidos una situación de desaparición de unos líderes políticos, y un desprestigio que se impulsó, dentro de las mismas filas de Vanguardia Popular contra sus líderes históricos, que eran seguidos con gran respeto por sus luchas, desprestigio que todavía algunos continúan afirmando, sin aprender y comprender bien el resultado de esa división y descalabro que sufrió la más importante organización de la izquierda costarricense.

A todo esto contribuyó la crisis mundial del socialismo surgida entre 1989 y 1991 cuando la misma Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se disolvió, y desaparició el Sistema Mundial Socialista, dando la sensación de que ese proyecto histórico, igualmente moría.

En cierta forma los partidos comunistas, y los comunistas como personas, se quedaron sin norte político, sin posibilidad política de impulsar un nuevo sistema económico, político y social alternativo al capitalista. De esto la izquierda política no ha podido reponerse plenamente. Se replantearon, en distintos frentes, luchas sociales pero no luchas por el Socialismo, haciendo algunas excepciones partidarias que todavía reivindican este objetivo histórico, pero en un escenario que no responde a las condiciones de este siglo XXI.

Los resabios de esa izquierda, en este siglo, siguen levantando banderas de debilidad política, de sectarismo político e ideológico, sin norte, sin brújula, sin visión de alianzas políticas.

Los otros partidos, los que no son de la izquierda tradicional, históricamente gobernaron, al menos hasta 1998, a base de pactos electorales que lograban expresarlos en la Asamblea Legislativa, no así a base de coaliciones con el Gobiernos. Coaliciones las tuvieron y los llevaron a gobernar en 1958, con Mario Echandi, en 1966 con José Joaquín Trejos, y en 1978 con Rodrigo Carazo. La izquierda por su parte impulsó la gran coalición de Pueblo Unido en 1978, que llegó a elegir diputados, y en los años siguientes, hasta que los afectó la crisis de disolución y división de partidos de izquierda en esa década.

Mientras no había segundas rondas las cartas políticas estaban echadas al terminar la campaña electoral y al elegir Presidente entre los candidatos participantes. Pero, cuando hay segunda rondas, las campañas políticas no terminan hasta que se nombre el presidente, aunque ya se hayan electo los diputados. Por eso es que hay una responsabilidad de los partidos, de continuar en el proceso electoral, informando, llamando a sus seguidores, con verdadera responsabilidad política, ciudadana y cívica de convocar, primero, a votar en la segunda ronda como sufragaron en la primera, y segundo, de orientar a votar por la opción que cada partido, y cada candidato presidencial, si ese el vocero de ese partido, de decir por quien se debe votar, como la mejor opción, y por lo que más le convenga al país, entre lo que hay que escoger.

Hay que cambiar la práctica política en general. Los sindicatos y las organizaciones sociales también tienen esta responsabilidad de orientar a sus afiliados y a los públicos que influyen. Los sindicatos deben aprender que en la lucha social y política sindical tienen distintos frentes de combates, de aliados y de contrincantes. El principal es el de oposición a todas las políticas que se impulsan, desde el Poder Ejecutivo y desde la Asamblea Legislativa, contra los postulados de luchas de los sindicatos, de defensa de los derechos sociales y laborales, y de los derechos humanos asociados a estas reivindicaciones. Al mismo tiempo deberían movilizarse a favor del gobierno y de los diputados que impulsan políticas o proyectos de ley que deban ser apoyados socialmente, para defenderlos o profundizarlos según sea el caso. Son movilizaciones a favor y en contra, según sea el caso. Es la forma más correcta de educar políticamente a las bases sindicales. No es solo llamando a movilizarse en contra de… También hay que llamar a favor de…

Los gobiernos deben entender esto y deben, también, aprender a convocar a favor de apoyar sus proyectos y acciones políticas. Los partidos de gobierno son los que deben llamar a sus bases y seguidores. Así es la lucha democrática y es la forma de ejercer una activa participación ciudadana en la toma de decisiones.

En la práctica de las segundas rondas, por esa indiferencia de los partidos que no clasificaron y no eligieron diputados, sucede que estos partidos políticos quedan relegados del proceso electoral en toda su dimensión.

En las segundas rondas del 2002 y 2014 de hecho los partidos que fueron a esta segunda elección se presentaron solos, por sí mismos. Se presentaron como únicas opciones ante todo el electorado, el propio que ya habían tenido en las elecciones de febrero, y como únicas alternativas para el resto del electorado, que forzadamente se veía obligado a votar por una de esas alternativas. Lo peor fue cuando en el 2014 el candidato de Liberación Nacional anunció su retiro de la segunda ronda, lo que no podía hacer legalmente, pero frenó a su partido aumentando el peso de su derrota.

Para esas segundas rondas ningún partido, de los que no participaron en esta segunda ronda, llamó a votar por una de las opciones que se presentaban. Ni siquiera sus comités políticos, sus dirigentes principales, ni sus candidatos presidenciales llamaron a votar por alguna de las opciones que se presentaban en estas segundas rondas. Los ciudadanos en conciencia votaron por la opción que les pareció mejor o la que consideraron que era menos mala para ejercer el Gobierno. En ambos casos presionó, en la conciencia del elector, el voto contra el Partido Liberación Nacional y sus candidatos presidenciales.

En la elección del 2018 Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana no estuvieron en la final, en la segunda ronda, lo que fue un duro golpe para esos partidos. Sin embargo, los electores asumieron su responsabilidad y llegaron a votar por lo que se consideraba mejor en ese momento.

En esta ocasión, en el 2022, Liberación Nacional logró recuperar su papel de finalista y de partido posible de volver a gobernar. Hasta ahora ha sido un pequeño triunfo a su favor. Queda el resultado final el 3 de abril de ver si recupera la confianza nacional, que no es un cheque en blanco, de volver a gobernar.

Para José María Figueres o Rodrigo Chaves va a ser un gobierno muy difícil si sectarizan su ejercicio gubernativo. Sola una visión de estadista puede iluminar a cualquiera de estos dos en su posible gobierno, y evitar un gobierno de profundas contradicciones y de agudas luchas sociales y populares.

José María Figueres o Rodrigo Chaves y sus partidos pueden parecernos insaboros, incoloros, e inodoros doctrinariamente, pero es lo que tenemos en alternativa de gobierno. Ambos se traslucen con una bandera socialdemócrata, sin ningún contenido político. A ninguno de los dos, por esta razón, se les vincula con la izquierda política o la derecha política en identificación doctrinaria. Su distinción es muy sutil, que puede no ser bien comprendida, por la baja cultura política y ausencia de conocimientos históricos, para todos los votantes, de optar o distinguir entre ser “antisistema” o “prosistema”, “antidemocrático” o “prodemocrático”.

En este momento no está a la vista el desplazar a Acción Ciudadana de Gobierno, porque no está ese partido jugando en nada. La crítica contra al gobierno en cierta forma se desvaneció, por eso también la facilidad de aprobar algunos proyectos legislativos que han sido duramente cuestionados.

Lo que está en el orden del día es la agenda del nuevo gobierno, sin esos temas candentes, frente a la situación económica y social del país. Y esto no pinta bien desde el contenido que se esperaría estuviera en discusión pública. Lo que hay son consignas y mensajes muy generales, casi vacías.

La crítica antigobierno que se hace es contra el gobierno de José María Figueres de 1994-1998, lo que es un tema lejano para una gran parte del electorado, y que no es lo que está en la discusión principal. La crítica es contra algunas de sus acciones gubernativas de aquello años, que suenan a siglo pasado.

La posición fácil de Rodrigo Chaves es estar contra todos los que han sido Gobierno, porque él no ha sido nada en el país, y no representa nada. Las críticas aquí, ahora, son más personales, no políticas. No hay críticas contra Liberación Nacional, como partido gobernante, que ha gobernado 9 de 17 gobiernos desde 1953, y podría abonar mucho en su favor. Rodrigo Chaves no puede aportar nada, ni experiencia de gobierno, ni presencia política nacional, ni ninguna experiencia de su partido político, que él no fundó, si se desarrolló como líder dentro de ese partido. Allí cayó, como decimos a lo tico, “en paracaídas”, de manera inesperada, sorpresiva, insospechada, y dando bofetadas en la cara a toda la sociedad política nacional, fabricando y “comprándose broncas”.

Forzadamente los costarricenses tenemos que decidir a quién apoyamos, y debemos apoyar por lo que consideremos que es mejor para el país, para todos los ciudadanos.

En Costa Rica no tenemos cultura política desarrollada para entender los procesos electorales como escenarios de fuerzas de izquierda, centro o derecha, por los programas políticos, por los temas que se discuten, por el modelo de gobierno que se quiete impulsar. Hay en los procesos electorales campañas anticomunistas, anti socialistas, anti izquierda en general, más de las que hay de carácter anti derecha.

Todavía brotan los estereotipos y prejuicios del período de la Guerra Fría. En esta ocasión Rodrigo Chaves ha intentado meterse en este camino asustando con el lobo de la izquierda, que carece de existencia en la realidad nacional. Con estos estereotipos se trata de asustar a los votantes en el modelo de sociedad que significan. Todavía la sociedad costarricense es altamente prejuiciosa respecto a estas definiciones, sobre todo las de aceptar posiciones que se consideren de izquierda. Parecieran pesar en el subconsciente los resabios de la Guerra Fría.

Apoyar a uno u otro candidato en esta final no es una adherencia partidaria a lo que ellos representan. Es un apoyo a la democracia nacional, a su proceso electoral, a la conciencia política nacional.

La particularidad de la integración de la Asamblea Legislativa con seis fracciones políticas puede ser importante para el futuro próximo, por las posibilidades de acuerdos legislativos, y para el nuevo gobierno.

El futuro del país, en esta elección, de los próximos cuatro años, está en todos nosotros, los votantes, los electores.

El futuro del país hay que comprenderlo con visión más profunda, más amplia, de más perspectiva, de manera más integral, y no solo verlo desde la forma que nos puedan significar estos candidatos José María Figueres o Rodrigo Chaves.

El desarrollo histórico de la sociedad costarricense progresista se ha venido construyendo, con la tradición liberal que viene desde 1824, 1841, 1882, 1884, 1888, 1914, 1924, 1943, 1948-49, y 1998, modelando el país a través de sus distintos gobiernos, con la posibilidad de ponernos al día en estas tareas humanistas y seguir siendo un referente internacional de modelo de país.

No podemos echar por la borda la imagen de país, y este avance social que está a la vista. Esta es la responsabilidad que tenemos que enfrentar el 3 de abril. La decisión está en partidos y personalidades. En esto también se juega ese futuro, en esa decisión está la defensa de esta Costa Rica progresista, moderna, está la defensa de lo que hasta ahora se ha edificado, con posibilidad de mejorar y de avanzar. Si de las personalidades y partidos se trata hay que atender el peso pesado de ellas.

Los costarricenses, los electores en general, no tenemos opción de escoger al mejor candidato que quisiéramos. Tenemos que escoger entre los dos candidatos que se nos presentan. Los dos no van a resolver los problemas que heredan de manera inmediata. El escenario del Poder Ejecutivo Nacional no es a la vista el que va a izar banderas en esta dirección. En igual sentido va a ser importante el escenario legislativo, porque el próximo Presidente tiene la iniciativa parlamentaria, es el que va a estar enviando proyectos de ley los primeros tres meses de nuevo Gobierno. Los diputados solo eso discutirán. Desde la Asamblea Legislativa probablemente se van a trazar las primeras líneas del gobierno nacional que se nos avecina. Tal vez, sin exagerar, desde la Asamblea Legislativa se va a gobernar más.

Ninguno de los candidatos está impulsando la imagen de un gobierno de unidad nacional. Liberación nacional no necesita porque tiene mucha gente experta en distintas funciones de gobierno. Rodrigo Chaves con su forma de escoger funcionarios, como ha dicho que los va a seleccionar, por medio de una empresa especializada que le dará perfiles profesionales, da la sensación de una gran improvisación o una gran anarquía, más que un gobierno altamente ejecutivo.

Seguiremos sin cultura de coaliciones políticas electorales, y sin cultura de coaliciones políticas de gobiernos.

Todos los partidos que participaron en la elección de febrero se probarán en las elecciones municipales del 2024.

Todos los ciudadanos que fuimos a votar en febrero debemos hacerlo otra vez el 3 de abril. Los que no votaron y los que llaman a no votar que asuman su responsabilidad, y no lloren después…

Desafíos y oportunidades que conforman América Latina para cumplir con los ODS conectados con la política y la gestión del agua

Este 25 de marzo se le invita a participar en la reunión “Desafíos y oportunidades que conforman América Latina para cumplir con los ODS conectados con la política y la gestión del agua”. Este evento forma parte de las actividades conjuntas que realizan la red Waterlat-Gobacit, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y la Confederación de los Trabajadores y las Trabajadoras de Agua, Saneamiento y Ambiente de las Américas (Contaguas).

La reunión se realizará en el siguiente horario

  • Centroamérica 14 hrs
  • México, Panamá, Colombia, Perú: 15 hrs
  • República Dominicana y Bolivia: 16 hrs
  • Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay: 17 hrs

Por medio de Facebook ISP- Interamericas o en los canales de YouTube de la red Waterlat y ISP.

Si desea participar en la reunión por favor inscribirse en el siguiente enlace:

https://world-psi.zoom.us/meeting/register/tZcvceihpjkqGtHt633vcuegC1dQGx341ovA

ELECCIONES EN COLOMBIA: Marzo del año 2022

Gustavo Petro: Un triunfo a través del Pacto Histórico.

Por Alfonso Pardo Martínez, Trino Barrantes Araya

“La ignorancia, el olvido o el menosprecio de los
Derechos Humanos son las únicas causas de
las desgracias Pública y de la corrupción de los gobiernos”
Prólogo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos

No solo históricamente estamos unidos en los grandes acontecimientos de política electoral. En la literatura, la poesía, la música, el fútbol y la academia, lo colombiano, digámoslo prístinamente, también nos ha permeado.

ACNUR y otras organizaciones, sostienen que, sin lugar a dudas las y los colombianos forman desde 1980, una de las mayores comunidades extranjeras en el exterior, residentes en Costa Rica. Formadas por estudiantes, comerciantes, empresarios, refugiadas y refugiados políticos y deportistas, se calculan en más 13.638 personas, pertenecientes a la hermana República de Colombia. Sin embargo, hoy Migración y extranjería nos dice que la población colombiana en nuestro país supera los 45 ciudadanos(as)

No debe pues, lo anterior que al desarrollarse los procesos electorales en el exterior, muchos tico-colombos; Colomba-ticas, se hagan presentes apoyando a uno otro partido que está en la contienda electoral. Ayer, a la Unidad Patriótica, más tarde al POLO y hoy al Pacto Histórico. Tal vez lo anterior obedezca a que nuestros países: Colombia y Costa Rica mantienen, de larga data, una relación de mutuo entendimiento y cooperación al más alto nivel, cuyos orígenes se remontan desde el 8 de marzo de 1825. Costa Rica y Colombia formalizaron sus relaciones diplomáticas con la firma del tratado Calvo-Herrán del 11 de junio de 1856. (file:///C:/Users/Pc/Downloads/adminpujojs,+25-2.pdf)

Si a nivel de estados existe un gran interés por profundizar las relaciones bilaterales, con mucha más razón, nos une a los partidos hermanos acentuar y consolidar la relación bilateral. Un dato más, porque el interés de este artículo no es la histórica, sino el análisis coyuntural del proceso electoral, recientemente efectuado. En materia bilateral, tenemos entonces que, nuestro pueblo, ha mostrado su apoyo incondicional al Proceso de paz en Colombia, razón por la cual los lazos fraternales entre ambos países se profundizan.

Desde el 7 de marzo al 13 de marzo de este año 2022, 30 MILLONES DE COLOMBIASNOS Y COLOMBIANAS, se dispusieron a salir a votar, principalmente en el “día D”, de los comicios electorales de nuestra hermana República de Colombia; los que pudimos participar como observadores, colaboradores o militantes en su doble nacionalidad, en el proceso “elecciones 2022 de ese país, tuvimos una rica lección de “educación ciudadana”. Las y los electores, en número aproximado de 9421 electores(as), según se desprende de las tablas que exhibían el padrón de votantes. Se tenía, en ese proceso, la responsabilidad de elegir los representantes al Senado (Ordinaria o especial Indígena), la Cámara (Internacional o Afro-descendientes o Especial Indígena y la Consulta Interna (Pacto Histórico, Centro Esperanza y Equipo por Colombia). De una manera sucinta, se jugaba en dicho proceso una opción añeja del uribismo y su narcoestado fallido y una nueva propuesta de un amplio espectro político, pero urgidos de un cambio y un nuevo derrotero para esa hermana República.

Cuando escuchamos quiénes y cómo se conforma la lista para la Cámara, la sorpresa nuestra es con mayúscula: Afro-descendientes, LGTBIQ+, Pueblos Originarios, Reserva del Ejército y Policía, Evangélicos. Tal vez y de manera gráfica, nuestro amigo Alexander fue explícito cuando señaló que: “Vamos hacer un verdadero sancocho”, para que el uribismo sienta el sabor democrático y progresista que tiene el pueblo.

El Pacto Histórico, encabezado por el candidato a la presidencia Gustavo Petro, dejó en todo momento un aroma, no solo con olor a café, sino que de un triunfo electoral definitivo.

Inmigrantes de Nariño, Santander, Bucaramanga, Bogotá, Cali, Manizales, Caldas, Pereira, se acercaban en donde teníamos la vaya propagandística y pronto aquello resultó ser una página en vivo de ese Macondo de realismo mágico que nos legara G. García. A la par de ese lindo mosaico geográfico, los términos que en su diálogo transparente y cotidiano dejaban regar en sus múltiples acentos, obliga a tener un bolígrafo o un lapicero, para hacer el ejercicio de antropólogo de la calle: cuchos, la pelada o el pelado, los güipas, changuas, buñuelos, pepitorias. En fin, en un espacio de tiempo tan pequeño, se siembra en este suelo profundos lazos de amistad y militancia.

Es importante un capítulo aparte para conocer la esencia de lo que es hoy y significa políticamente el PACTO HISTÓRICO. Compuesto formalmente por 7 partidos políticos y cerca de 23 organizaciones, se impulsaba así el apoyo para 30 candidatos.

El orden, el entusiasmo, la forma en que se diseñó el espacio electoral, se debe en gran parte al esfuerzo del señor Angelino Garzón, Embajador de Colombia en Costa Rica y a su equipo de colaboradores(as). Pero principalmente al respeto que se mantuvo en la diferencia, por parte de la gran masa electoral que acudió a las urnas, principalmente el domingo 13 de marzo.

Compañeras y compañeros, una linda lección de civismo que nos pone a las puertas de tener al Pacto Histórico y a Gustavo Petro, como los nuevos actores de esa Colombia que todas y todos necesitamos. Hoy ganó también Latinoamérica.

Una consigna final:

¡¡¡¡ PETRO PRESIDENTE, LO DECIMOS SIN MIEDO Y DE FRENTE!!!

En medio de la escena surrealista, ¿dónde quedó la razón? Segunda parte

Segunda parte

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

No tenemos fundamento alguno para pensar que en nuestro (¿de verdad es nuestro?) mundo se haya instalado el reino de la razón, y mucho menos en estos inicios de la tercera década del siglo XXI, con independencia de que, a lo mejor el tan mencionado reino al parecer definitivo, sobre todo a conveniencia de determinados actores sociales interesados, no pasó de ser una entelequia o un mito más de esos que son tan propios del despliegue de la existencia de nuestra especie, el que en este caso ha venido siendo proclamado desde los tiempos de la filosofía de la Ilustración francesa y alemana del siglo XVIII, cuando el filósofo de Königsberg, Inmanuel Kant (1724-1804), proclamó la llegada a la madurez del ser humano y su emancipación, la que hoy aparece sumida en una profunda crisis (Gilberto Lopes, dixit) al no poder responder a los grandes desafíos de nuestro tiempo.

El sonido de las armas, las operaciones efectivas de combate, la destrucción y la muerte violenta, además de la sistemática y dosificada mentira, con su indisimulada limpieza étnica contra una población rusófona en el Dombass ucraniano, las que dan lugar a la censura y las acusaciones recíprocas que, en ciertos momentos, originan una especie de oscurecimiento de la razón, de la capacidad misma de razonar como especie e incluso siquiera como individuos. De manera interesada, digna del lenguaje orwelliano, tal como sucedió con algunos personajes en aquella Animal Farm (George Orwell REBELIÓN EN LA GRANJA 1944), donde de repente los cerdos “revolucionarios” descubrieron y decidieron que había unos animales más iguales que otros, se mantiene ahora un calculado silencio sobre aquellos conflictos armados en los que los muertos no arrojan réditos importantes a los interesados, a lo mejor ni siquiera son dignos de ser considerados como seres humanos: Es por eso que los muertos de Ucrania son más iguales que los de Yemen o Somalia, no importa si para muchas gentes que se apresuran a emitir juicios de valor sin fundamento, y en medio de un océano de ignorancia, acerca de estos hechos de los que no tenemos certidumbre, que por lo general tampoco saben donde están ubicadas geográficamente esas naciones o esas gentes que perecen o hacen morir a otros bajo el fuego “enemigo” o “amigo”, como también en tanto un resultado de la mentira sistemática, la que viene a ser una especie de segunda muerte de las víctimas ante la imposibilidad de establecer la extensión real única (Georges Gurvitch,dixit), dicho de otra manera lo que de verdad ocurrió o está ocurriendo, algo que ya sabemos nunca podrá ser alcanzado ni siquiera cuando concluyan las operaciones efectivas de combate.

Se pretende que aceptemos una sola versión acerca de la naturaleza de un conflicto bélico fabricado por los medios occidentales y hecho a la medida de los intereses de Washington y la Casa Blanca, cuyos consejeros militares y algunos think thank, cercanos a esos centros de poder, apostaron hace tiempo a que la construcción sólida de un edificio de la seguridad europea los haría perder influencia en esa parte del mundo. A medida que vemos la guerra económica contra Rusia, esa que pagaremos todos nosotros, la escena se va tornando cada vez más surrealista, dado que la emocionalidad y la propaganda occidental han ocupado el lugar, al parecer preponderante, que debió haberle correspondido a la razón, a la paz, y a un sentido cabal de humanidad solidaria.

En esta escena surrealista del nuevo siglo, donde los componentes de ella, en especial los individuos y algunos colectivos, dan lugar una combinación de disparatadas acciones, y supuestos que carecen de todo fundamento racional, el que además ni siquiera les interesa o les resulta irrelevante, tal como en aquella obra cinematográfica de Buñuel y Dalí, intitulada “L´Âge d`or” exhibida en una pequeña sala, el estudio 28 de París, en sólo cinco funciones, durante noviembre y diciembre de 1930, además de prohibida en la Francia de las libertades(no me hagan reír) a lo largo de cincuenta años, después de haber sido atacada la exhibición y los espectadores a golpes de garrote, por parte de grupos de choque nacionalistas y ultraconservadores de la derecha católica francesa, proclive al fascismo y formados por esas gentes misóginas y antijudías que dicen defender la familia y la tradición, como parte de esa tendencia que se manifestó, en toda su crudeza, durante el régimen de Vichy, que fue colaboracionista y cómplice con los crímenes y la ocupación nazifascista de Francia, por parte de la Alemania nazi, durante la Segunda Guerra Mundial. No había entonces lugar para la razón, esa tendencia se ha mantenido y sigue creciendo, buena parte de la prensa francesa de entonces se unió al coro reaccionario, y a las demandas de censura o prohibición hacia las expresiones estéticas del naciente surrealismo, el que por muy diversas razones mantiene su vigencia.

Los autores del guión del intrincado y desafiante film “L`Age d`or”, cuando el cine sonoro empezaba a desplazar al mudo, son descritos por René Micha en los siguientes términos: “Il se trouve de surcroît que le filme est l`oeuvre de deux hommes qui ne se rencontrent que par miracle. Le seul réel qu `il acceptent en commun c`est le réel absolu, la poésie. Mais Dali ne songe qu`a «systématiser la confusion » et à contribuer au discrédit total du monde de la réalité», tandis que Buñuel fait profession de réalisme…;il ajoutera toutefois que le surréalisme lui a fait voir autrement la réalité…·( HOMMAGE À ANDRÉ BRETON La nouvelle Revue Française Nº 72 1er avril 1967).

Esa expresión estética y apasionada que busca percibir la realidad a través del amor y la poesía, más allá de la hipócrita institucionalidad burguesa, eclesial y militar se torna escandalosa y demasiado rebelde, incluso entre quienes la enfrentan desde el campo marxista de la llamada lucha de clases, en el que algunos de sus representantes se ha apresurado a condenar a uno de los bandos en esta nueva guerra, fabricada para el beneficio de los especuladores financieros y los fabricantes de armas, esos que ya están obteniendo cuantiosas ganancias, en medio de las cada vez más difusas fronteras entre lo real y lo irreal.