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Autor: María José Ferlini Cartín

Auditoría Ciudadana solicita reajustar pensiones del RNC y del IVM a partir de 2026

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) solicitó a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) el reajuste de los montos de las pensiones del Régimen No Contributivo (RNC) y del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) a partir del 1.º de enero de 2026, con base en criterios técnicos, legales y de justicia social.

En el oficio ACSS-003-2025, la organización expone que las decisiones de la CCSS en los últimos años han provocado una pérdida sostenida del poder adquisitivo de las pensiones, afectando de forma directa a cientos de miles de personas pensionadas.

Pérdida acumulada en el Régimen No Contributivo

Según el análisis presentado por la ACSS, las pensiones del Régimen No Contributivo permanecen en ₡82.000 mensuales desde mayo de 2019, lo que ha significado una pérdida acumulada del 9,3 % de su valor real debido a la inflación.

Con base en datos oficiales de la CCSS, el estudio concluye que, para reponer la pérdida del poder adquisitivo, el monto básico de la pensión del RNC debería incrementarse en ₡7.626 mensuales, fijándose en ₡89.626.

Revaluaciones omitidas en el régimen IVM

En el caso del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, la Auditoría Ciudadana señala que durante más de tres décadas las pensiones se revalorizaron dos veces al año, práctica que se interrumpió a partir de 2019.

El documento detalla que varias revaluaciones no se aplicaron o se hicieron de forma tardía, lo que generó pérdidas significativas para las personas pensionadas. Al cierre del período analizado, se estima una pérdida acumulada cercana al 1 %, por lo que la ACSS solicita una revalorización mínima del 1 % para todos los montos del IVM a partir de enero de 2026.

Ajuste de la pensión mínima

La ACSS recuerda que el Reglamento del IVM establece que la pensión mínima no puede ser inferior al 50 % de la base mínima contributiva, la cual se calcula con base en el salario mínimo.

Con el reajuste previsto del salario mínimo para 2026, la organización concluye que la pensión mínima del IVM debe aumentar de ₡159.692 a al menos ₡162.295, para cumplir con la normativa vigente.

Las tres petitorias centrales

En síntesis, la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social solicita formalmente a la CCSS:

  1. Reajustar la pensión del RNC de ₡82.000 a ₡89.626 mensuales.

  2. Revalorizar en al menos un 1 % todos los montos y el tope máximo de las pensiones del IVM.

  3. Aumentar la pensión mínima del IVM hasta un mínimo de ₡162.295 mensuales.

La organización sostiene que estos ajustes no constituyen concesiones extraordinarias, sino el cumplimiento de obligaciones legales y el respeto al derecho de las personas pensionadas a no ver deteriorados sus ingresos por efecto de la inflación.

Costa Rica se queda atrás en cobro de impuestos al tabaco, según estudio global

Comunicado

La IV Edición del Cuadro de Indicadores de Impuestos al Tabaco de Economics for Health (CI) se publicó esta semana y muestra que la mayoría de los gobiernos no están implementando las mejores prácticas en materia de impuestos al tabaco. En este contexto, Costa Rica se ha quedado también muy atrás a pesar de que la Asamblea Legislativa tiene en estudio el Proyecto de Ley 23.880 para la Responsabilidad Social del Consumo de Tabaco que busca aumentar los impuestos y facilitar su cobro.

El consumo de tabaco es una de las principales causas de muerte prevenible, y los impuestos al tabaco siguen siendo las herramientas más eficaces para reducir el consumo y aumentar la recaudación fiscal.

El CI muestra que la puntuación media mundial del impuesto al tabaco de 2024, de 2,01 de 4 puntos, no ha cambiado significativamente desde 2022, cuando era de 2,02. En un análisis más detallado, 54 de 171 países experimentaron un aumento en su puntuación general entre 2022 y 2024, mientras que 44 países experimentaron una disminución. En general, el desempeño de los impuestos al tabaco ha mejorado ligeramente en el período de 10 años desde 2014, cuando la puntuación media fue de 1,90.

Solo Reino Unido y Finlandia cobran bien los impuestos al tabaco

Solo dos países obtuvieron una puntuación general de 4 puntos o superior en 2024: el Reino Unido (Gran Bretaña e Irlanda del Norte) y Finlandia. Estos dos países implementan sistemas efectivos de impuestos al tabaco, aunque ambos se beneficiarían de una mayor reducción de la asequibilidad de los cigarrillos mediante un aumento constante de las tasas impositivas.

Únicamente hay 22 países con puntuación superior a 3: Bélgica, Filipinas, Nueva Zelanda, Australia, Lesoto, Ucrania, Países Bajos, Vanuatu, Chequia, Ecuador, Irlanda, Singapur, Eslovaquia, Turkmenistán, Dinamarca, Francia, Malasia, Malta, Mauricio, Seychelles, Canadá y Montenegro.

Cómo está Costa Rica en cobro de impuestos al tabaco

El país se encuentra en el rango donde están la gran mayoría de países entre 2 y 3 puntos. Pero más cerca de los que cobran menos impuestos con 2,25 puntos. Esta cifra es el promedio de: 3 puntos en precio, 0 puntos en cambio en la asequibilidad, 2 puntos en participación de los impuestos en el precio y 4 en estructura tributaria, como se muestra en la tabla de Puntuación general y de componentes del impuesto al cigarrillo por país del 2024:

En cuanto al análisis de los últimos 10 años, Costa Rica ha ido empeorando. Pasó de 3,13 en 2014 cuando recién se aprobó la Ley 9028 de control de tabaco, a un 2,13 en 2018, 2,00 en 2020, y un 2,25 en 2024, como se muestra en la tabla Puntuación general del impuesto al cigarrillo por país desde el 2014 al 2024:

Screenshot

Se debe reducir la asequibilidad global del tabaco

Los hallazgos de esta edición aumentan la preocupación sobre la asequibilidad de los cigarrillos en todo el mundo. Solo la región del Mediterráneo Oriental logró reducir la asequibilidad con el tiempo. En términos generales, los gobiernos no están aumentando los impuestos lo suficiente ni actualizándolos en función de la inflación y el crecimiento del ingreso real. Como resultado, la asequibilidad de los cigarrillos se mantiene constante e incluso aumenta en algunos países.

Aunque los precios promedio de los cigarrillos en 2024 aumentaron en todas las regiones, revirtiendo una tendencia a la baja desde 2022, este cambio se debe al aumento de precios de la industria, más que a las reformas fiscales. En consecuencia, son las empresas tabacaleras, no los gobiernos, quienes se apropian de estos ingresos como ganancias adicionales. Además, los precios en los países de bajos ingresos, donde las tabacaleras buscan expandir sus mercados, siguen bajando en promedio.

Se requieren estructuras tributarias más efectivas

El Cuadro de Indicadores también muestra que los gobiernos siguen optando por estructuras tributarias menos efectivas, como sistemas complejos y escalonados, o aquellos que se basan en impuestos ad valorem. La puntuación general promedio en este componente aumentó solo ligeramente desde 2022, y algunos países incluso han retrocedido. Las estructuras tributarias desfavorables socavan la efectividad de los aumentos de impuestos y pueden ser difíciles de administrar.

Los impuestos al tabaco siguen siendo una fuente desaprovechada de nuevos ingresos. A largo plazo, una tributación efectiva sobre los cigarrillos también puede reducir la presión sobre los sistemas de salud al mejorar la salud de la población, especialmente en los países de bajos ingresos, y aumentar la productividad económica.

Cómo se construye el Cuadro de Indicadores

El Cuadro de Indicadores del Impuesto al Cigarrillo de Economics for Health utiliza los datos del Informe bienal de la Organización Mundial de la Salud sobre la Epidemia Mundial de Tabaco, 2025 (RGTE), junto con información macroeconómica del Banco Mundial y otras fuentes, para evaluar el desempeño de los impuestos al cigarrillo en 171 países.

El Cuadro de Indicadores presenta cuatro componentes clave de los sistemas de impuestos al cigarrillo: precio del cigarrillo, cambio en la asequibilidad, participación de los impuestos en el precio y estructura tributaria, y describe oportunidades para que los gobiernos alineen sus políticas con las recomendaciones de mejores prácticas.

La Red Nacional Antitabaco, RENATA apoya el Proyecto de Ley 23.880 que se encuentra en la Asamblea Legislativa para facilitar y aumentar la recaudación fiscal de cigarrillos: https://www.rednacionalantitabaco.com/2025/09/19/sial23880/

La Contraloría General de la República aceptó y trasladó a fiscalización la denuncia sobre permisos de construcción en la Fila Costeña

La tarde de hoy, la Contraloría General de la República notificó, mediante el oficio DFOE-DEC-9527, a las organizaciones sociales y a las diputaciones que respaldaron la denuncia, que esta fue trasladada al Área de Fiscalización para el Desarrollo Sostenible de la institución.

Según indica el documento oficial, el traslado se realizó mediante el oficio DFOE-DEC-TI-00010-2025, con el objetivo de que la denuncia sea considerada como insumo para la planificación estratégica de los proyectos de fiscalización de dicha área. En términos prácticos, esto significa que la denuncia fue admitida y será tramitada por el área encargada de realizar investigaciones y procesos de control.

Tal como se señaló en el comunicado emitido el pasado 29 de octubre, la denuncia corresponde a una solicitud de investigación especial sobre las actuaciones de la Municipalidad de Osa en el otorgamiento de permisos de construcción en la Fila Costeña y en el Corredor Biológico Paso de la Danta (CBPD). La solicitud fue presentada por la Comisión Alianza Comunal (CAC), adscrita al Comité Local del Corredor Biológico Paso de la Danta, mediante la Fracción Legislativa del Partido Frente Amplio.

Es el Área de Fiscalización para el Desarrollo Sostenible es encargada de fiscalizar las funciones del Estado y el uso de los recursos públicos relacionados con los recursos naturales y con actividades que generan impactos ambientales -como el turismo, la pesca y la producción agrícola-, con el fin de promover una gestión de la Hacienda Pública orientada al equilibrio entre las necesidades humanas y la protección del ambiente. Asimismo, le corresponde ejecutar procesos de fiscalización previa y posterior, emitir criterios vinculantes, y brindar asesoría y capacitación en las materias de su competencia.

Con apoyo de proyecto ED-3526 Geografía y Diálogos de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios comunitarios de Costa Rica de la Escuela de Geografía y el Programa Kioscos Socioambientales de la Vicerrectoría de Acción Social Universidad de Costa Rica.

Puede verse los antecedentes en esta nota de SURCOS:
https://surcosdigital.com/solicitan-a-contraloria-general-investigar-ala-municipalidad-de-osa-por-permisos-de-construccion-en-la-fila-costena/

Tribunal Ambiental ordena restauración de manglar y bosque tras 15 años de lucha contra Hotel RIU en Guanacaste

Luego de más de quince años de denuncias, trámites y resoluciones incumplidas, el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) resolvió dar con lugar a la denuncia ambiental contra el complejo Hotel RIU en Playa Matapalo, cantón de Carrillo, y ordenó la restauración del manglar y de áreas boscosas afectadas dentro de la Zona Marítimo Terrestre (ZMT).

La resolución —dictada en el expediente que se remonta al año 2009— reconoce como hechos probados la eliminación y relleno de ecosistemas de manglar, la alteración de vegetación arbórea y arbustiva, así como la modificación del curso de una quebrada, todo ello en zonas de dominio público y de protección especial.

De acuerdo con lo resuelto, y la información enviada a SURCOS por la Asociación Confraternidad Guanacasteca, el Tribunal estableció la responsabilidad solidaria de las empresas vinculadas al proyecto y de su representante, y ordenó eliminar los rellenos, devolver la zona a su estado original y presentar un plan técnico de restauración ecológica, con plazos concretos para su ejecución.

Un caso marcado por dilaciones y sentencias incumplidas

El fallo llega tras un prolongado proceso caracterizado por retrasos, a pesar de que la Sala Constitucional emitió al menos cuatro sentencias ordenando al Tribunal Ambiental dictar resolución definitiva en un plazo razonable, en apego al derecho fundamental a una justicia pronta y cumplida.

En resoluciones reiteradas, la Sala advirtió sobre eventuales responsabilidades administrativas e incluso penales por desobediencia, ante el incumplimiento sistemático de lo ordenado. En uno de los episodios más recientes, incluso se dispuso testimoniar piezas al Ministerio Público para valorar la posible comisión del delito de desobediencia.

Las personas denunciantes y organizaciones ambientales han señalado que las dilaciones favorecieron, durante años, la consolidación de los daños ambientales, mientras el proyecto avanzaba y se anunciaban nuevas etapas constructivas en la zona.

Zona pública afectada y ecosistemas vulnerados

La documentación incorporada al expediente, incluyendo el plano oficial de la zona afectada, confirma que los daños ocurrieron dentro de la zona pública de la ZMT, en áreas identificadas como manglar, humedal y protección de cauces, ecosistemas clave para la biodiversidad y la protección costera.

Los hechos probados incluyen la deposición de materiales de relleno, el enterramiento de mojones oficiales y la eliminación de cobertura vegetal, acciones que afectaron directamente funciones ecológicas esenciales y bienes de dominio público.

Vigilancia ciudadana y exigencia de cumplimiento

Organizaciones y personas denunciantes han señalado que, si bien la resolución representa un avance significativo, la verdadera prueba será su cumplimiento efectivo, por lo que han anunciado que se mantendrán vigilantes del proceso de restauración ordenado.

El caso es considerado emblemático por evidenciar las tensiones entre grandes proyectos turísticos, la institucionalidad ambiental y el derecho colectivo a un ambiente sano, así como las debilidades estructurales en la aplicación oportuna de la normativa ambiental.

El “paciente” está enfermo por el tratamiento

Juan Carlos Cruz, para SURCOS

En un texto reciente publicado en su perfil de Facebook, Carlos Francisco Echeverría analiza la elección y el ejercicio del poder de Rodrigo Chaves como expresión de un malestar social previo y profundo. Aunque Chaves ganó la presidencia con relativa facilidad, su victoria se apoyó más en el rechazo a un adversario desgastado que en propuestas propias. Ya en el gobierno, ha mantenido altos niveles de aprobación no por logros concretos, sino por convertir la presidencia en plataforma de una retórica de desprecio hacia la historia, las instituciones y la democracia costarricense.

Esa retórica conecta con una parte significativa de la sociedad frustrada por la creciente desigualdad y el deterioro de los servicios públicos. Según Echeverría, el “desprecio” funciona como válvula de escape para quienes se sienten abandonados por un sistema injusto. Costa Rica, sin embargo, ya era un “paciente” debilitado: el discurso presidencial no cura la enfermedad, sino que agrava el malestar y lo convierte en capital político, deteriorando el diálogo social.

El autor recurre a la metáfora de una enfermedad autoinmune para describir una sociedad que, obsesionada con sus errores y carencias, termina atacando también sus propios logros, virtudes e instituciones. Las próximas elecciones serán, en este sentido, una prueba de la salud cívica del país: podrían confirmar el avance de un clima autoritario y cínico, aunque también existe el antecedente de 2018, cuando el electorado reaccionó frente a una amenaza percibida a la convivencia democrática.

Echeverría subraya la urgencia de revisar a fondo el sistema que generó concentración de ingresos y deterioro de los servicios públicos. Sin correcciones estructurales serias, advierte, el país corre el riesgo de entrar en una fase terminal de demagogia y populismo autoritario, aunque todavía existe una ventana de oportunidad para evitarlo. Su tesis de fondo es clara: el chavismo es síntoma y acelerador de una crisis estructural, no su causa originaria. El verdadero dilema es si Costa Rica logrará corregir esa crisis antes de que el proceso autodestructivo se consolide.

Echeverría deja servida la mesa para una respuesta que no se quede en la superficie moral del “paciente enfermo”, sino que vaya al hueso estructural del problema. Lo que él describe como “sistema ineficiente e injusto” no es un accidente ni una desviación reciente: es el resultado de un viraje histórico profundo que Costa Rica emprendió desde finales de los años 80 y que hoy muestra sus consecuencias más crudas.

La invitación a “revisar a fondo el sistema que nos llevó hasta aquí” es indispensable, pero exige nombrar con claridad cuál fue ese sistema y cómo se instaló. Costa Rica no llegó a la actual concentración de la riqueza ni al deterioro de su Estado social por fatalidad ni por errores aislados: llegó por un proceso histórico de desmantelamiento progresivo del pacto social que había sostenido la movilidad social, la clase media amplia y las instituciones públicas fuertes.

Durante buena parte del siglo XX, el país combinó tres pilares que explicaban su excepcionalidad regional: un Estado social robusto, una estructura tributaria relativamente progresiva y un modelo de desarrollo orientado a la inclusión. Ese equilibrio comenzó a romperse con la crisis de la deuda en los años 80. Bajo presión de organismos financieros internacionales y élites económicas locales, Costa Rica adoptó un modelo neoliberal de apertura, desregulación y privatización parcial que tuvo tres efectos decisivos.

Primero, se debilitó la capacidad redistributiva del Estado. La estructura tributaria se volvió más regresiva: aumentó el peso de los impuestos indirectos, se multiplicaron exoneraciones a grandes capitales y zonas francas, y se redujo la carga sobre las rentas altas y el patrimonio. El resultado fue una transferencia silenciosa de riqueza hacia arriba.

Segundo, se fragmentó el mercado laboral. El empleo público dejó de ser motor de movilidad y el empleo privado se precarizó. La economía se dualizó: un sector moderno, exportador y altamente productivo, pero con poco encadenamiento, y un sector interno estancado, informal y mal remunerado. La desigualdad dejó de ser solo de ingresos: se volvió desigualdad de oportunidades, estabilidad y dignidad.

Tercero, se consolidó un modelo de crecimiento que no derrama. La inversión extranjera directa generó islas de prosperidad, pero no un desarrollo nacional integrado. El país creció, sí, pero creció para pocos. La clase media dejó de expandirse y comenzó a erosionarse. En síntesis, Costa Rica pasó de un modelo de movilidad social a uno de acumulación concentrada, donde el crecimiento económico dejó de traducirse en bienestar colectivo.

El deterioro de las instituciones del Estado social tampoco es producto de la incompetencia reciente, sino de un proceso de asfixia fiscal, política y simbólica que lleva décadas.

La asfixia fiscal ha sido deliberada: mientras se exigía al Estado hacer más, se le quitaban los recursos para hacerlo. La regla fiscal, las exoneraciones, la evasión y la elusión estructural han dejado a instituciones como la CCSS, el MEP o el IAFA sin capacidad de inversión, innovación o expansión. Un Estado sin recursos es un Estado condenado a fallar.

La privatización por desgaste siguió un patrón conocido: se deteriora el servicio público, la ciudadanía se frustra, se abre espacio para el discurso de “lo público no sirve” y así se legitima la privatización o la tercerización. Es un círculo vicioso que erosiona la legitimidad del Estado social.

A esto se suma la captura política y tecnocrática: las élites económicas lograron imponer una visión de país donde el Estado es visto como obstáculo y no como garante de derechos. Esa narrativa permeó medios, partidos y tecnocracias, produciendo un Estado administrado para no incomodar al poder económico.

Finalmente, el desgaste simbólico del pacto social ha sido profundo. La prédica presidencial actual —que desprecia instituciones, historia y democracia— no surge en el vacío. Es la fase aguda de un proceso largo de deslegitimación cultural del Estado social, que lo presenta como ineficiente, corrupto o anacrónico, mientras oculta los intereses que se benefician de su debilitamiento.

La conclusión es inevitable: el “paciente” no está enfermo por accidente, sino por tratamiento. Si Costa Rica parece hoy un paciente debilitado, es porque durante décadas se le aplicó un tratamiento que debilitó su sistema inmunológico (el Estado social), concentró la riqueza en pocas manos, precarizó a la mayoría y abrió la puerta a discursos autoritarios que se alimentan del malestar social.

Revisar el sistema implica revertir ese rumbo, no maquillarlo. Implica recuperar la capacidad redistributiva del Estado, reconstruir servicios públicos universales, democratizar la economía y devolverle a la ciudadanía la certeza de que el país puede ser nuevamente un espacio de movilidad, dignidad y esperanza.

Todavía estamos a tiempo. Pero solo si dejamos de tratar los síntomas y enfrentamos la enfermedad estructural.

Yuri Gagarin y la victoria de la URSS

Gabe Abrahams

Yuri Gagarin fue el primer astronauta que consiguió realizar un vuelo espacial. El presente artículo recuerda su vida y su histórica hazaña.

Yuri Alekseyevich Gagarin, conocido como Yuri Gagarin, nació el 9 de marzo de 1934 en Klúshino, óblast de Smolensk, URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Su padre fue carpintero y su madre granjera y tuvo tres hermanos.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la Alemania nazi invadió el territorio soviético y Gagarin y su familia fueron obligados a residir en una choza de barro. Dos hermanos del futuro astronauta, además, acabaron siendo deportados y utilizados por los nazis como trabajadores esclavos.

Concluida la guerra, en 1946, Gagarin se mudó con su familia a Gzhatsk y, allí, prosiguió sus estudios. A partir de 1950, los completó en Liúbertsi, una ciudad cercana a Moscú, y en Sarátov, una ciudad en este caso situada a más de 800 km de la capital de la URSS.

En 1955, Yuri Gagarin ingresó en la Escuela de Aviación Militar para pilotos de Orenburg e inició una relación con Valentina Goriacheva, con la que al final se casó y tuvo dos hijas: Elena y Galina.

Ya en 1957, Gagarin empezó a volar y, al cabo de un tiempo, fue entrevistado por una comisión para el programa espacial soviético denominado Programa Vostok. Terminó siendo seleccionado para el mismo y entrenado para poder realizar un vuelo espacial.

En agosto de 1960, un miembro de la Fuerza Aérea Soviética escribió un informe sobre él muy favorable que decía: “Tiene un alto grado de desarrollo intelectual, una memoria fantástica. Se distingue de sus colegas por su agudo y amplio sentido de atención a su entorno… Perseverante, se prepara minuciosamente para sus actividades y ejercicios de entrenamiento”.

Tras someterse a un plan de entreno físico y psicológico exigente, el 12 de abril de 1961, a las 6 horas y 7 minutos de la mañana, Yuri Gagarin fue lanzado al espacio desde el Cosmódromo de Baikonur (Tiuratam, Kazajistán) en la nave espacial Vostok 1, logrando completar la órbita alrededor de la Tierra en 108 minutos, lo cual le convirtió en el primer ser humano en realizar un vuelo espacial. Al terminar su hazaña, Gagarin reconoció que, durante el vuelo, se sintió como “colgado de correas en una posición horizontal, como suspendido”.

Con su histórica gesta, Gagarin colocó a la URSS al frente de la carrera espacial, algo que supuso un duro golpe para los Estados Unidos, y las masas soviéticas lo aclamaron. En varios viajes posteriores a su hazaña en los que recorrió Brasil, Cuba, Canadá, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Finlandia, Islandia e Inglaterra, resultó igualmente aclamado por multitudes de admiradores de esos países. Sin embargo, en las mismas fechas, Estados Unidos no le permitió entrar por su frontera. Un acto hostil, propio de la Guerra Fría.

En 1960, Yuri Gagarin se afilió al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y, un tiempo después, fue elegido diputado del Sóviet de la Unión y del Sóviet de las Nacionalidades, es decir de las dos cámaras (baja y alta) del Sóviet Supremo de la Unión Soviética. En aquellos años, también trabajó en las instalaciones de los cosmonautas soviéticos de un pequeño pueblo situado en las cercanías de Moscú: la Ciudad de las Estrellas. Los astronautas soviéticos se entrenaban allí y, por eso, la población era considerada una zona prácticamente secreta.

El 12 de junio de 1962, Gagarin alcanzó el rango de teniente coronel de las Fuerzas Aéreas Soviéticas. Y el 6 de noviembre de 1963, el de coronel. A partir de entonces, las autoridades de su país le mantuvieron alejado de cualquier vuelo espacial, para evitar un posible accidente y la pérdida de un referente soviético.

Paradójicamente, el 27 de marzo de 1968, en el transcurso de un vuelo de entrenamiento, Yuri Gagarin sufrió un accidente inesperado y falleció. Su avión se estrelló cerca de la ciudad soviética de Kirzhach. La noticia conmocionó al mundo entero. El astronauta fue incinerado y sus cenizas terminaron inhumadas en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin, el sitio apropiado para un héroe soviético de su envergadura.

Tras el trágico final del astronauta, la ciudad de Gzhatsk pasó a llamarse Gagarin, la Ciudad de las Estrellas puso su nombre a varias de sus principales instalaciones y algunas poblaciones soviéticas levantaron estatuas en su memoria. Incluso, su viuda Valentina Goriacheva escribió libros centrados en su trayectoria como Cada año, el 12 de abril (1984) y 108 minutos y toda la vida (1986), demostrando que no se había olvidado de él.

Pasadas las décadas, en 2011, entre otros homenajes, las instituciones londinenses le dedicaron a Yuri Gagarin una estatua en el Arco del Almirantazgo, más tarde ubicada en el Real Observatorio de Greenwich. Y la sede original de los vuelos espaciales de la NASA en Houston, Texas, hizo lo mismo.

Desde entonces, los reconocimientos a Yuri Gagarin no han cesado, reforzando su condición de auténtico icono a nivel mundial. No hay fecha relacionada con su histórico vuelo que no se recuerde. No hay fecha vinculada a él que no se tenga presente. Esa memoria permanente es una prueba de la enorme importancia que tuvo su vuelo espacial de 1961, el primero que realizó un ser humano. Aquel que puso a la URSS al frente de la carrera espacial. Gagarin, en definitiva, no se ha ido, se encuentra entre nosotros.

Elecciones 2026: Las propuestas económicas también hablan de la vida cotidiana

Carlos Hernández Porras
Economía social y solidaria
carloscokomal.p@gmail.com

Cuando escucho las propuestas económicas de los partidos políticos, no puedo evitar pensar que no se trata solo de números, planes o discursos técnicos. Detrás de cada propuesta hay una forma concreta de ver la vida, el trabajo y a las personas. La economía, aunque a veces se presente como algo lejano, se vive todos los días: en el empleo que se consigue o no, en el salario que alcanza o no alcanza, en la seguridad de llegar a fin de mes.

Muchas de las propuestas actuales insisten en lo mismo de siempre: competitividad, atracción de inversión, infraestructura y seguridad como motores del desarrollo. Ese enfoque no es nuevo. Responde a un modelo que apuesta a que, si el país resulta atractivo para el capital, los beneficios eventualmente llegarán a todos. Sin embargo, desde la experiencia cotidiana, esa promesa no siempre se cumple.

He visto cómo la llamada competitividad beneficia sobre todo a ciertos sectores, mientras amplios territorios y comunidades siguen enfrentando precariedad, empleo informal y falta de oportunidades. Se habla mucho de crecimiento, pero poco de cómo se reparte ese crecimiento y de quiénes quedan fuera del camino.

Otro tema recurrente es la formalización laboral. Se plantea facilitar las condiciones para que las empresas se pongan al día, eliminando sanciones o flexibilizando requisitos. Aunque esto puede parecer razonable, deja intactas las causas profundas del problema: salarios insuficientes, inestabilidad laboral y un modelo económico que concentra la riqueza en pocas manos. Formalizar, sin cambiar esas condiciones, no mejora realmente la vida de las personas.

Algo similar ocurre con las pequeñas y medianas empresas. Se les ofrece acompañamiento para sobrevivir los primeros años, pero desde una lógica individual, como si cada quien tuviera que arreglárselas solo. En la práctica, muchas personas emprenden no por oportunidad, sino por necesidad, y enfrentan el mercado sin redes de apoyo reales ni solidaridad económica.

Desde mi vivencia, hace falta mirar la economía desde otro lugar. La economía solidaria propone algo distinto: cooperación en lugar de competencia extrema, redes comunitarias en lugar de aislamiento, y acuerdos sociales que pongan en el centro la dignidad del trabajo, el cuidado del ambiente y el bienestar colectivo. No es una idea abstracta; es algo que ya sucede en comunidades, cooperativas y organizaciones que resisten día a día.

Las propuestas económicas no son solo planes de gobierno. Son señales claras del tipo de país que se quiere construir. Por eso es importante preguntarnos si queremos seguir apostando por un modelo que deja a muchos atrás, o si estamos dispuestos a imaginar y construir una economía más humana, más justa y más cercana a la vida real de las personas.

Provincia de limón: en el nuevo orden mundial

Por: Bernardo Archer Moore
Cahuita, 17/12/2025.

Territorio caribeño, pueblos tribales afrocostarricenses, y la disputa por los recursos naturales

Durante décadas, la provincia de Limón fue tratada como periferia dentro del Estado costarricense. Hoy, paradójicamente, se ha convertido en territorio estratégico dentro del nuevo orden mundial. Limón concentra las únicas costas del país en el Caribe que conectan directamente con el Océano Atlántico, además de puertos, biodiversidad, agua dulce y pueblos tribales afrocostarricenses con continuidad histórica.

En un mundo en disputa por recursos y control territorial, esto ya no es un asunto local: ES GEOPOLÍTICA.

Antes de 1948, Costa Rica vivió una crisis que redefinió el Estado sin Limón.

El Caribe no decidió el rumbo del país, pero pagó sus consecuencias.

Hoy el patrón se repite, aunque con métodos distintos.

Ya no hay fusiles, sino planes reguladores impuestos, decretos técnicos y figuras ambientales aplicadas sin consulta, que siguen tratando a Limón como territorio a administrar, no como sujeto político.

La competencia entre Estados Unidos, China y Rusia ha devuelto a América Latina al centro del tablero global.

En ese escenario, Limón es una pieza clave por su posición geográfica, sus puertos y sus recursos naturales.

Y cuando las potencias compiten, los territorios pequeños pero ricos pagan el precio.

En nombre del “ambientalismo” y del “desarrollo sostenible” se ha consolidado un modelo peligroso: Protección sin pueblo, conservación sin consulta y desarrollo sin justicia histórica.

Parques Nacionales, humedales y figuras de Patrimonio Natural del Estado se usan para congelar territorios y debilitar comunidades ancestrales.

ESTO NO ES CASUALIDAD: Un territorio sin población organizada es más fácil de controlar desde afuera.

Los pueblos tribales afrocostarricenses de Limón no son ocupantes informales. Son pueblos con historia, cultura y derechos colectivos. Negar la Consulta Previa, Libre e Informada no es un error administrativo; es una forma de control territorial.

Por eso resultó tan incómodo el Voto de la Sala Constitucional N° 2025-029985 (19/09/2025), que reafirma la consulta como derecho constitucional y vinculante.

Cuando ya no se puede negar el derecho, se aplica la vieja táctica: dividir comunidades, enfrentar liderazgos y bloquear la organización colectiva.

Sin órganos de consulta operativos, el Estado decide solo y luego culpa a Limón por la falta de interlocución. Es el colonialismo administrativo en versión moderna.

Limón no enfrenta una guerra armada. Enfrenta algo más silencioso y peligroso: La recolonización del territorio mediante normas, discursos ambientales y proyectos impuestos sin consentimiento.

En 1948 el país se redefinió sin Limón. Hoy se intenta hacer lo mismo otra vez.

La diferencia es clara:

Un territorio sin voz es administrable; un pueblo organizado, con memoria, derechos y Consulta Previa, es soberano.

De Infancia, colores y democracia

Glenm Gómez Álvarez
Sacerdote y periodista

Hubo un tiempo en Costa Rica en que, durante las elecciones, los niños nos sumábamos de lleno en el trajín electoral. Sabíamos que no íbamos a votar, pero participábamos con el mismo entusiasmo: algunos madrugábamos para ayudar como guías de mesa en la organización, otros andábamos con la respectiva camiseta bien puesta y la bandera al hombro. En aquel entonces, esos colores no activaban alertas ni ameritaban expediente alguno: eran juego, fiesta y —para sorpresa del presente— también identidad.

Las elecciones se vivían en la calle y en la casa. Íbamos con nuestros papás a los actos políticos, dábamos vueltas por el barrio luciendo el color y celebrábamos cuando en la esquina nos pitaba el carro si era del mismo bando. Aquello no era propaganda agresiva, sino un saludo: una seña rápida de pertenencia en una democracia que todavía se permitía disfrutarse. Y, por supuesto, no faltaba el amiguito “pancista” —así bautizábamos a la veleta del barrio—, el que siempre encontraba la camiseta correcta para cada momento. También eso se aprendía: que no todos jugaban con el mismo color hasta el final

En la familia se discutía. Cada quien defendía su color con entusiasmo, sin manuales de convivencia ni protocolos de protección. Nadie pensaba que esas peleas de sobremesa pudieran vulnerar derechos fundamentales. Ahí íbamos entendiendo, a punta de palabras y risas, que la democracia no es pensar igual, sino aprender a vivir con el desacuerdo.

Hoy, en cambio, la política se volvió sospechosa. El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) abrió una investigación por la participación espontánea de la hija del candidato Álvaro Ramos en un acto público, acompañada por su papá y su mamá. Una chiquilla que habló con naturalidad pasó, de un momento a otro, a ser tratada como posible caso de riesgo institucional. No por abandono, no por violencia, sino por haber estado cerca de la política.

Conviene entonces ordenar el nuevo mapa mental. Si la política es peligrosa para los niños, habrá que revisar nuestras viejas costumbres democráticas: borrar las votaciones infantiles que se promueven como ejercicios cívicos, suspender las elecciones estudiantiles en escuelas y colegios, guardar las camisetas de colores, esconder banderas y papeletas de juguete. No vaya a ser que los chiquillos, sin saberlo, estén siendo inducidos en esa práctica dudosa llamada ciudadanía.

La democracia costarricense, al parecer, ya no se aprende en la esquina ni en la casa, sino en la distancia prudente y el silencio preventivo. Y así, bien protegidos de toda influencia, tal vez, algún día, los niños despierten a los 18 años con una vocación democrática pura, intacta y libre de toda contaminación. Mientras tanto, este país empieza a confundir cuidado con miedo y derechos con silencio.

Y cuando por fin los niños crezcan, quizá descubran que no se les privó de la política para protegerlos, sino de la democracia para administrarla mejor.

Caminata promueve el movimiento humano como herramienta terapéutica para personas adultas mayores

La Fundación Caminantes de Costa Rica impulsa una iniciativa orientada a promover el movimiento humano como herramienta terapéutica para la población adulta mayor, a través de una caminata que busca fomentar el contacto con la naturaleza, la actividad física y el bienestar integral.

La actividad se realizará en el Parque de la Libertad, en el sector de Fátima de Desamparados, e incluye un recorrido interno aproximado de tres kilómetros, diseñado para facilitar la participación de personas adultas mayores en un entorno seguro y accesible.

Desde la Fundación señalan que el propósito central de la caminata es destacar la importancia del movimiento consciente y del vínculo con la naturaleza como elementos que contribuyen a la salud física, emocional y social de las personas adultas mayores, fortaleciendo además espacios de encuentro comunitario.

La participación en la actividad se realiza mediante contribución voluntaria. Como parte de la jornada, se entregará una medalla alusiva al evento, así como productos de personas patrocinadoras y rifas.

Las personas interesadas pueden solicitar información directamente con la organización a través del número telefónico indicado por la Fundación Caminantes de Costa Rica: Tel 71894252

Para la contribución voluntaria: Sinpe 62262080