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Autor: María José Ferlini Cartín

A propósito de los discursos de odio, en el contexto electoral en Costa Rica

Una reflexión desde el poema de Martin Niemöller
“Primero vinieron”
“Cuando los Nazis vinieron a llevarse a los comunistas
guarde silencio,
ya que no era comunista…”

Mainier Barboza Soto

El gobierno de la república de Costa Rica, que preside Rodrigo Chaves Robles, ha convertido el Poder Ejecutivo -que como su nombre lo indica, su función principal es ejecutar, coordinar, dirigir las acciones en política pública, económica, social del Estado; dichas tareas van desde la gestión de recursos/país en la producción nacional, el consumo, sancionar las leyes que han surgido de la Asamblea Legislativa, presentar proyectos de ley al poder legislativo, que fomenten el desarrollo y la estabilidad del país; además debe promover la estabilidad económica y financiera, de forma que, haya equilibrios y justicia en la distribución del ingreso a toda la población-, en un escenario teatral y de plaza pública, para lo que ha generado, dos líneas de acción, nada políticas, en su sentido filosófico, sino, de propaganda:

Primera línea:

– La descalificación y control de la prensa nacional, con el estribillo de “prensa canalla”, ante cualquier acción de su gobierno, que fuera contraria a las leyes, a la moral o la ética pública; en este punto, ante las acusaciones de la Fiscalía General, el Poder Judicial, el Organismo de Investigación Judicial-O.I.J-; aprovecha, el presidente para atacarlos y descalificarlos, acto seguido-como buen teatro-arrecia su ataque a la Asamblea Legislativa, por oponerse a algunos proyectos de ley que lesionarían seriamente el Estado Social de Derecho-¿ley jaguar?- Aquí pone un “bozal” a la crítica de análisis y a la prensa, y así, controla los medios de comunicación, para el proyecto neoliberal. Es esa nueva prensa, ahora, parte de su show, son sus voceros, solo que ahora se muestran con “perfil bajo” por conveniencia política y comercial.

Segunda línea:

– Se dirige, el presidente, a los partidos tradicionales y al señalamiento de algunas figuras políticas de estos partidos-curiosamente no alude a las leyes fiscales regresivas, a las leyes contra los sectores laborales, como la ley de empleo público, de fortalecimiento de las finanzas públicas, ley anti-huelgas, ley de las jornadas de 12 horas- ley de Armonización del Servicio Eléctrico, (reedición del combo del ICE, derrotado en el año 2000).

Los partidos, liberación, unidad y el pac- (con minúsculas dada sus bajas estaturas políticas actuales) han sido los que, las han promulgado-; aquí se nota y demuestra que el gobierno de Chaves llega a finiquitar la etapa final del maligno proyecto neoliberal, razón por la que solo necesitaba esa ley, mal llamada jaguar, para desmantelar el Estado Social de Derecho, en su centro vital jurídico, la Constitución Política de Costa Rica.

De todo lo anterior es sumamente preocupante la actitud y posición de mucha población costarricense, en especial de las poblaciones más vulnerables y mayoritariamente en los quintiles más bajos de la economía-ingresos por debajo de “$2.15” por día-ver informe del Banco Mundial-, de las otras personas que siguen y avalan el discurso de Chaves, no me ocupo, porque considero que tienen que abordarse más desde el punto de vista ideológico.

El poema que encabeza este artículo fue escrito por un pastor luterano, en principio seguidor del proyecto de Hitler, que rompe con éste, al considerar que el partido Nacional Socialista Obrero Alemán, del nazismo, ejerce una supremacía sobre la religión y los principales principios humanos.

El poema reconoce el peligro que representa el no tomar una posición de protesta, de resistencia frente a los abusos del poder y la manipulación del discurso, autoritario, engañoso, mentiroso, falso, que fue impulsado por la propaganda nazi y su jefe Paul Joseph Goebbels, hombre de buen discurso y con el complejo narcisista de la personalidad.

Conste, es el objetivo primordial del presente artículo, un refrescamiento breve de la historia, a la luz de la contienda electoral, a tres meses de realizarse; ese “refrescamiento” nos convoca hoy, mirando, escuchando el comportamiento de muchas personas, con respecto al discurso reiterado en contra de las instituciones públicas, de los poderes del Estado-judicial-legislativo-, el ataque sistemático a las autoridades policiales, a la Fiscalía General, al Tribunal Supremo de Elecciones, TSE; lo grave es que, literalmente, el autoritarismo, tiene silenciada a la prensa, creando un desasosiego general en el pueblo, que solo escucha el lado de “su prensa” no canalla, según el discurso desde el Ejecutivo y un grupo, a nuestro juicio oportunista, que solo persigue sus intereses particulares.

El Estado de bienestar que gozaba Costa Rica hasta los setenta del siglo anterior, se fue cercenando, sustituyéndose por una corriente neoliberal, que apoyada en el Consenso de Washington, los Tratados de Libre Comercio, y la ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que es la más regresiva ley fiscal, al lado de la ley anti-huelgas, de empleo público, de jornadas 4×3, reducción del gasto público, que reduce el capital social, clave del sostenimiento de la paz y la seguridad social y de la salud y la democracia que ha gozado Costa Rica.

Recuperar las instituciones de la República de Costa Rica, su Corpus Jurídico, es recuperar nuestra idiosincrasia de pueblo soberano, trabajador, honesto, libre; es en esencia, la recuperación del legado histórico que ha costado lágrimas, sangre, trabajo, esfuerzo constante de nuestras madres, padres, de los verdaderos estadistas, de los que echaron a los filibusteros fuera de Centroamérica, de los que abolieron La pena de muerte, crearon las reformas liberales, los que optaron por la democracia en 1889.

Somos herederos de los que crean las garantías sociales y las instituciones públicas y autónomas que hoy mantienen la democracia, la paz; los que crean la segunda República, con la Constitución Política, ejemplo de corpus jurídico para América y el mundo; somos herederos de ancestros que abolieron el ejército, de mujeres y hombres que abrieron el camino del voto femenino, herederos de los que crearon escuelas, colegios, universidades públicas con acceso para un estudiantado talentoso pero en el grupo de los pobres, herederos de los que nos enseñaron a respetar las libertades de todas las personas, sean por pensamiento ideológico, religioso, de raza, de nacionalidad, o cualquier otra.

Por esa herencia, por la memoria de los que ya no están con nosotros, por los que dieron su vida por una patria para todos, recuperemos el Estado de Bienestar que es el más preciado legado que tenemos.

Los advenedizos no son bienvenidos, los vasallos, son enemigos de la patria…

Pacto por la Democracia

Cuidar el Estado de Derecho con diálogo, respeto y debate abierto son el Escudo.

Dr. Efraín Cavallini Acuña

Comunicador

A pocos meses de una nueva elección para elegir a quienes dirigirán el Poder Ejecutivo y Legislativo, es relevante y pertinente hacer conciencia y sensibilizarnos como ciudadanos, sobre la identidad de nuestro país y la necesidad de profundizar, reiterar y sentirnos orgullosos de que Costa Rica es un Estado de Derecho, donde el desarrollo institucional, la división de poderes y la independencia de la administración de justicia, señalan que el camino elegido por las anteriores generaciones, lo que nos permite caminar por senderos seguros y bien definidos.

Es digno que como personas ciudadanas reconozcamos la madurez política y la experiencia histórica lograda por nuestro país, habernos, constituido en nación, libre, soberana, con un Estado de Derecho que se debe preservar. A lo largo de más de 200 años de la independencia debemos seguir enriqueciendo nuestra democracia, rescatar la práctica del diálogo y el reconocimiento diverso, multicolor, pluricultural y multiétnico del país, que son la huella y el espíritu de la cohesión, la concordia y el consenso a lo largo de su vida jurídica como Estado-Nación, todo ello, para el bienestar de la ciudadanía, las instituciones y la sociedad como un todo.

La gestación de nuestra NACIÓN no fue automática ni espontánea, es producto y proceso de un largo período, que se ubica desde la declaratoria de su primera Constitución -1 diciembre de 1821 hasta 1848-. Como Estado incipiente, eligió su destino y su condición de Libre y Soberano, precondiciones para declararse República, con todos los atributos en 1848. Pero su advenimiento a la vida constitucional da cuenta de la madurez y la visión política de sus forjadores, desde inicios del Siglo XIX.

Una herencia importante en los valores esenciales de la Democracia Costarricense es el poder del voto popular en los procesos de elección. Aunque el sufragio, se ha transformado y tuvo importantes reformas desde su creación, que coinciden, precisamente con la construcción del Estado Republicano, ha funcionado en el largo plazo, como un mecanismo de legalidad, de participación y de representación, es decir es el ejercicio ciudadano más generalizado hasta inicios del Siglo XXI.

El salto político que dio Costa Rica en el Siglo XIX , al desarrollar el concepto del sufragio primero indirecto, público y restringido, al sufragio directo universal y secreto, conllevó un largo proceso histórico, donde precisamente, confluyeron, las demandas, las necesidades, los intereses de distintos grupos sociales y económicos, para el ejercicio pleno de la responsabilidad ciudadana de primer orden, quizás al tenerlo, como acto de absoluta voluntad, no estemos conscientes del valor y de la fuerza que implica ejércelo como herramienta y voz de cada una de las personas ciudadanas.

Estas cualidades, garantizaron que, el sufragio, directo, libre, universal, secreto y la capacidad jurídica de los ciudadanos para elegir, se convirtiera en un mecanismo de participación popular, aceptada y generalizada, durante estos dos siglos de vida independiente.

El voto lleva implícito una acción política poderosa, un criterio imperioso, una demanda firme, una voz potente, es derecho de ley, con ella, elevamos nuestras demandas, escogemos a nuestros líderes, exigimos a quienes nos gobiernan una conducta coherente y respetuosa. No podemos hacer uso de esta herramienta de manera irresponsable, sin pensar, sin analizar, sin reflexionar, sin meditar en los alcances de una decisión ciudadana y en conjunto de todos los que tenemos la obligación moral de ejercer el voto.

No se trata de votar únicamente por alguna filiación, no se trata de votar porque tengo intereses privativos y mezquinos, no se trata de votar solo con el corazón, no se trata de tematizar y polarizar las opiniones. Tampoco de despreciar el sufragio, anulándolo, no se trata de ejercer el voto protesta y no acudir a las urnas. Se requiere que las personas se informen sobre los temas de fondo, sobre los grandes retos y sobre la agenda que debemos resolver y afrontar todos y cada uno de los costarricenses.

Costa Rica, ha entrado en una espiral de transformaciones, que dan cuenta, por un lado, de las virtudes de su sistema democrático, más desarrollado que del resto de la región centroamericana, pero también, subyacen importantes limitaciones, asimetrías, desigualdades y desequilibrios sociales, que amenazan por romper el orden y llevar al país por caminos muy diferentes de los transitados en el pasado.

Entre las demandas crecientes, que reclaman las personas ciudadanas están, el perfeccionamiento de la gestión, la mejora en los servicios básicos en relación con la calidad, y esto incluye componentes nuevos como el valor agregado y el valor público del mismo. Por ello, el grado de participación de la ciudadanía en la gestión pública y en el acceso a la información, se convierte en elemento clave de la participación ciudadana, dado que permite la obtención, emisión y difusión de información sobre el funcionamiento del gobierno, las instituciones y diversos actores de la sociedad.

Algunas de las problemáticas percibidas en Costa Rica actualmente corresponden a la amenaza a la paz, la estabilidad política, la corrupción, la seguridad, la salud, la educación, el desempleo, así como insatisfacción en el accionar del Estado y otras entidades. Los ciudadanos consideran que poseen una buena libertad de expresión, sin embargo, no poseen suficiente participación en el desarrollo comunal y los medios de comunicación, aunque son influyentes en las decisiones de las personas, han sido cuestionados y algo censurados.

Otras conclusiones dignas de compartir, que se pueden extraer de manera muy general de los datos revelados en I Sondeo Abierto sobre Ética, Transparencia y Lucha contra la Corrupción en Costa Rica (23 setiembre de 2021-Ideario Costa Rica Bicentenaria-COLPER) se orientan hacia los siguientes aspectos:

  • El desarrollo tecnológico, la prevención de la corrupción, de la violencia contra los derechos humanos, las políticas educativas, la información, la falta de transparencia, la conciliación y la gestión de los medios de comunicación, son ejemplos, de algunos de los problemas que requieren nuevas respuestas, nuevas formas de actuar, tanto, en la esfera de la administración pública como de las instituciones, empresas y la ciudadanía.

  • Es necesario promover el cumplimiento de los deberes acordes a la ética, la transparencia, la rendición de cuentas, el control interno y la prevención de conductas contrarias a la ética.

  • Se requiere incidir en las disposiciones normativas que no comparten el espíritu de la ética, en cuyo caso deberán realizarse las acciones pertinentes para su futura reforma en post de ajustarla al marco ético, la justicia y la seguridad jurídica.

  • Se debe procurar la transparencia en el uso de la información, respeto aquellos aspectos asociados a la protección de la información personal de los miembros de la comunidad, así como los usuarios y beneficiarios de los servicios que prestan las instituciones.

  • En nuestra sociedad se debe fortalecer y respaldar la formación científica de la persona comunicadora, dado que su responsabilidad como formadora de opinión, contribuye a la transparencia y con ello, a la transformación del país, crea conciencia ciudadana, es vitrina para la promoción de la ética y participa en la construcción de una mejor vida en democracia, honestidad, libertad de expresión y luchar por ella.

  • Se debe aplicar el ordenamiento jurídico referido a las conductas contrarias a la ética del funcionario público.

  • La insatisfacción de las personas ciudadanas termina por decantar el régimen político, las estructuras del Estado, la institucionalidad y la paz social.

  • La pérdida de la vigencia de los valores y las prácticas democráticas deslegitima las instituciones, el Estado, el orden y la confianza en todo aquello, que no les es útil, preciado y comprensible. Aún hay tiempo para reconstruir y fortalecer aquellas prácticas ciudadanas, que soportan la institucionalidad y la praxis democrática, y que se fundamentan en la moral y la ética pública.

  • Es de manera conjunta, que, las familias, las comunidades, las instituciones, el gobierno, la empresa privada, la juventud y demás organizaciones, deben marcar el destino del país bajo preceptos éticos y morales, de tal manera, que se ahuyente y se despoje el lavado de dinero, el narcotráfico, el consumo de drogas, las muertes en las carreteras, la pobreza, el desempleo, la inseguridad ciudadana, las noticias falsas y toda forma de violencia.

  • Toda decisión para construir la Costa Rica del futuro debe tomar ineludiblemente en cuenta, que el objetivo de cualquier estrategia de desarrollo es el de procurar el mayor nivel de bienestar para la mayor cantidad de ciudadanos, incluidas las personas socialmente vulnerabilizadas, asimismo, que se interiorice y se lleve a la práctica el hecho de que las políticas, los programas, los proyectos y las instituciones se constituyen en medios para garantizar el cumplimiento las mejores condiciones para la ciudadanía.

  • Una posible salida a la situación negativa que debilita nuestro régimen, aunque no tan fácil, pero viable, es rescatar la libertad, recuperar la decencia, la honradez y la dignidad a la mayor brevedad y teniendo a Costa Rica como prioridad. Lo moral nos obliga a rechazar a quienes nos quieren vender por codicia y corrupción. Por ello, debe ser permanente la lucha contra toda forma de corrupción y favoritismo que carcomen las estructuras de la sociedad.

  • La ética es el camino que nos permite decirle a las personas ciudadanas que la nación se respeta, se defiende y construye para el bien común.

  • No cabe duda de que Costa Rica se encamina hacia una mejor calidad de servicio de comunicación digital, de ahí la importancia del Estado de garantizar el respeto de los derechos fundamentales de la libertad de expresión y acceso a la información de la ciudadanía, así como hacer un uso más eficiente del espectro y cumplir con el compromiso satisfacer las necesidades locales, regionales y nacionales del país.

  • La transición a la comunicación digital no es solamente un tema técnico, sino también de carácter ético y social, de ahí, la importancia de que los contenidos que producen y ofrecen los medios de comunicación al ciudadano, deben procurar mensajes de servicio público apropiados, que garanticen el derecho humano a la comunicación, que permita disfrutar de información abierta y gratuita, tanto, para entretener como educar y cultivar positivamente a la ciudadanía, instituciones y todo el Estado.

  • En la medida en que el Estado, las Empresas, los gremios y las corporaciones definan con claridad los intereses y la función que la sociedad les demanda, en la misma proporcionalidad, disminuirán las omisiones, los vacíos legales, que se generalizan y se traducen en actos de corrupción. Los recursos públicos y aquellos que son ofrecidos por otros sectores de la sociedad bien canalizados, gestionados con eficiencia bajan las posibilidades de corrupción.

Es buen tiempo para procurar una agenda de desarrollo del país de cara al futuro. De ahí, que requerimos un sistema judicial y legislativo íntegros, objetivos e independientes y un Poder Ejecutivo, que le de confianza a la persona ciudadana en la aplicación de las leyes en consonancia con la Constitución Política.

Como personas comprometidas con el bienestar del país, debemos ser constantes en el fortalecimiento de la democracia, creando mecanismos pertinentes para que cada persona y cada comunidad puede expresarse e incidir de manera directa en las decisiones que le corresponden tanto individual como colectivamente.

Es pertinente aprovechar toda la experiencia acumulada de nuestro pueblo, que ha demostrado su capacidad para atender con éxito las actividades agrícolas, industriales, turísticas, comerciales, educativas, tecnológicas, culturales, y de comunicación que se constituyen en el fundamento del desarrollo y el progreso nacional.

Somos conscientes de que muchas de las instituciones públicas no responden con la oportunidad, eficiencia y eficacia que la población demanda, pero ello, no justifica su desmantelamiento, sino que tenemos el reto y la responsabilidad de revisarnos en nuestras expectativas y en los medios que se deben utilizar, para alcanzar las aspiraciones de la ciudadanía y por consiguiente, el derecho a conservar las instituciones, a ejercer el sagrado derecho del sufragio, poder afirmar que la democracia formal, el sistema electoral y la alternabilidad en el poder, son garantía de nuestro Estado de Derecho que han sido fundamentales para el desarrollo y bienestar del país.

Hacemos un llamado vehemente a la sociedad costarricense, para generar en este momento crucial un esfuerzo colectivo e histórico, que fomente el diálogo fructífero y sereno permanente, en un marco de tolerancia y cultura de paz, que favorezca el respeto a los derechos fundamentales de toda la ciudadanía, incluida la niñez y la juventud costarricense, que nos lleve al uso de la razón como faro para la toma de decisiones y mejor elección.

Exhortamos a los poderes del Estado y a la sociedad costarricense a promover y practicar la sana convivencia y el diálogo social responsable, la libertad de expresión y de prensa, de esta manera, defender y respetar los derechos humanos, las diversidades, la interculturalidad, la educación inclusiva, que rechace toda forma de violencia, odio y discriminación, para que podamos seguir viviendo en un ambiente de paz, justicia, libertad, tolerancia, respeto, y que salga fortalecida la democracia como forma social y política de convivencia.

CONCEVERDE solicita al alcalde de San Rafael de Heredia cumplir con traspaso de finca que forma parte del Patrimonio Natural del Estado

El colectivo ciudadano CONCEVERDE solicitó formalmente al alcalde de la Municipalidad de San Rafael de Heredia, Jorge Arias Santamaría, información sobre el cumplimiento del traspaso de la finca con folio real 4-156766, ubicada dentro del Parque Nacional Braulio Carrillo, y que según la legislación vigente y resoluciones de la Sala Constitucional constituye patrimonio natural del Estado.

La gestión, enviada el 30 de octubre de 2025 por José Francisco Alfaro Carvajal, representante del colectivo, fue remitida también al Concejo Municipal, a la Auditoría Interna de la municipalidad y a diversas instancias del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), incluyendo el despacho ministerial y la Área de Conservación Cordillera Volcánica Central (ACCVC).

Antecedentes del caso

Según detalla la carta, el SINAC-ACC solicitó desde el 11 de julio de 2024 el traspaso de la finca a favor del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) mediante el oficio SINAC-ACC-D-of-712-2024, reiterando la solicitud en junio de 2025 a través del oficio CARTA-SINAC-ACC-DR-0485-2025.

Ambas comunicaciones fueron firmadas por la ingeniera Meryll Arias Quirós, directora a.i. del Área de Conservación Cordillera Volcánica Central, quien exhortó al alcalde a cumplir con la sentencia N.º 2023-17109 de la Sala Constitucional y con el artículo 13 de la Ley Forestal, que establecen la obligación de inscribir los bienes del patrimonio natural del Estado a nombre del MINAE.

Pese a estas gestiones, el Registro Nacional aún muestra la finca inscrita a nombre de la Municipalidad de San Rafael de Heredia, lo que, según el oficio, evidencia que no se ha concretado el traspaso ordenado.

Solicitudes específicas

CONCEVERDE plantea tres solicitudes puntuales al alcalde:

  1. Informar si la municipalidad ha realizado las gestiones correspondientes para inscribir la finca a nombre del MINAE.

  2. Detallar cualquier gestión emprendida para cumplir con el traspaso, en caso de que aún no se haya firmado la escritura respectiva.

  3. Explicar las razones por las cuales no se ha cumplido con la disposición legal, si la alcaldía no ha realizado gestión alguna, señalando que esto implicaría un incumplimiento de las sentencias de la Sala Constitucional N.º 2008-12109 y N.º 2023-17109.

Copia a instituciones de control

El documento fue remitido también a la Sala Constitucional, Contraloría General de la República, Procuraduría General de la República y a medios de prensa, con el objetivo de dar seguimiento público a la solicitud.

“La finca se encuentra dentro de una zona inalienable establecida por la Ley N.º 65 y forma parte del Parque Nacional Braulio Carrillo. Por tanto, debe estar registrada a nombre del Estado costarricense, conforme a la normativa ambiental y a las resoluciones judiciales que lo ordenan”, señala la carta firmada por Alfaro Carvajal.

¿A qué se debe la ausencia de la Sociología en la Ley de Salud Mental y su Reglamento?

Alonso Gamboa
Estudiante de Sociología de la UCR
Coordinador de la Red de Estudiantes de Sociología de Latinoamérica y el Caribe (RESLAC)
Activista Neurodivergente de DDHH

Entremos un poco en contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido que la “Salud Mental” (SM) es un estado completo de bienestar físico, mental y social, donde las afecciones a la “SM” comprenden trastornos mentales y discapacidades psicosociales; además hace saber que la prevención del suicidio es una prioridad, entendiendo a la “SM” como un Derecho Humano.

La OMS señala que, a nivel mundial el suicidio es la tercera causa de muerte de personas entre 15 a 29 años, en su mayoría personas de países de ingreso bajo-medio, en el caso de Costa Rica y para el 2024, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cifró en 12 948 los casos de intentos de suicidio y lesiones autoinfligidas, siendo el principal grupo las personas entre 20 y 44 años contabilizando 6 295 casos, siguiendo el grupo de personas de entre 10 y 19 años, con 4 838 casos reportados; la CCSS también señala el comportamiento distinto entre hombres y mujeres.

El país haciendo un esfuerzo para la atención de la “SM”, crea la Ley de Salud Mental y su Reglamento, donde aparecen conceptos como “inclusión social”, “empleabilidad”, “datos demográficos”, “factores ambientales”, “determinantes socioeconómicos y culturales”; todas ellas se pueden encontrar en trabajos de Sociología, como Sociología del Trabajo o de Género.

Quisiera aquí puntualizar dos hechos importantes, el primero es que, de existir una sensibilidad humana y sociológica, se presenta la oportunidad de mejorar la calidad de vida de las personas, tejiendo conocimiento y accionando desde la disciplina misma, así como desde lo inter y transdisciplinario ¿Por qué no? Y segundo, las características de quienes estudian Sociología, el terrorismo intelectual y la lógica de la productividad capitalista que se ha enraizado en todos los ámbitos (laborales y académicos).

Sobre lo anterior tenemos ejemplos, visitemos los más clásicos y considerados padres de la Sociología, el primero es “Le Suicide” de Émile Durkheim, autor francés interesado por las causas del suicidio, el segundo es el del alemán Karl Marx quien describe el proceso de enajenación, así como el del desgaste del ser humano y la naturaleza a manos del sistema socioeconómico, y, el tercero, Max Weber -también alemán- con la “jaula de hierro” con la que narra cómo la sociedad ahoga toda creatividad y esencia del ser humano. Los tres casos con más de 100 años de ser publicados y ampliamente difundidos en el mundo de la Sociología.

Otros aportes se encuentran en Baumann y Rosa Luxemburgo, por solo mencionar dos, de una corta pero provechosa lista de personas interesadas en el bienestar humano desde una óptica sociológica.

Y más recientemente tenemos el aporte de Judith Singer socióloga australiana quien acuñó el término “Neurodiversidad”, conceptualizando un “nuevo” universo que a prima facie, se podría pensar que es de exclusiva preocupación y labor del área médica -como psiquiatría o neurología-. Pero es esta visión la que ha delegado e intentado resolver los asuntos de la “SM” -muchas veces derivados de aspectos socioeconómicos- y de condiciones neurodivergentes a base de fármacos, citas médicas -que como máximo rondan la hora de atención como las terapias-, con poco o nula atención de lo cultural, de los procesos de socialización, del sistema socioeconómico, relegando entonces la discusión y el abordaje -que debería ser interdisciplinario y humano- a espacios individualizantes y del psicologismo.

Lo anterior con el cuidado de no caer tampoco ni en sociologismos ni biologicismos.

Existen así otros trabajos de personas investigadoras-sociólogas acerca de la influencia de ambientes (negativos) laborales y/o académicos sobre la psique, el comportamiento y las relaciones sociales, incluyendo una crítica del sistema de salud y educativo; de las condiciones psico(pato) logizantes. Mucho de ellxs, latinoamericanxs.

¿Y Costa Rica? Como cualquier otro país latinoamericano, ha estado -en menor o mayor medida- enfrentando los embates del neoliberalismo, pero que se han profundizado con el actual gobierno, aumentando la inseguridad, disminuyendo el acceso y la calidad de la educación y salud, así como los espacios naturales -con una clara inacción por las demandas de los pueblos originarios-, atentando contra los Derechos Humanos y el Medio Ambiente, encima mantiene a raya a cultura y deporte, ejes importantes para el ocio y el bienestar de la sociedad.

Nuevamente todo lo anterior analizable desde la Sociología y por lo tanto atendible. Parece entonces que la incursión de la disciplina tiene toda legitimidad.

Sin embargo, a casi dos años de entrada en vigencia de la Ley sobre Salud Mental y a casi un año de la publicación de su Reglamento, la Sociología sigue ausente en ambos mecanismos, donde sí aparecen otras disciplinas de las Ciencias Sociales, como Trabajo Social y Psicología, y se integran otras que no pertenecen ni a las Ciencias Sociales ni a Ciencias Médicas, profesiones como las de Ciencias del Movimiento Humano, Educación (física, orientación) y Nutrición.

¿Nos encontramos ante un síntoma de la domesticación de la disciplina o es simple exclusión política -por inacción y/o desconocimiento-?

Para acercarnos a la respuesta, quisiera ir anotando algunos detalles, el primero es que en el país existen tres nodos sociológicos importantes que son: el Colegio de Profesionales en Sociología (CPS) y las dos Escuelas de Sociología (ES-UCR y ES-UNA); teniendo presente a la Cátedra de Sociología de la UNED -donde se encuentran discusiones sobre Sociología y Salud-, y que la Coordinación de la RESLAC recae en este servidor.

Segundo, tanto la Presidencia del CPS como de la Dirección de la Escuela de Sociología de la UCR (ES-UCR) se han especializado en Sociología de la Salud.

Bajo ese mapeo, me dispuse a solicitar que la ES-UCR considerar convocar a una Asamblea de Escuela Ampliada para abordar tanto la temática de “SM” como de Neurodivergencias, teniendo como dato importante que somos el área más saturada, o sea, con mayor necesidad de atención del Centro de Asesoría Estudiantil (CASE), del Centro de Asesoría y Servicios a Estudiantes con Discapacidad (CASED) de Ciencias Sociales, y de Psicología.

Esto como un “tercer” paso, después de una consulta realizada la UCR sobre “SM” y Neurodiversidad, y semanas después de una Audiencia ante el Consejo Asesor de Facultad de Ciencias Sociales. No hubo mayor respuesta que “comuníquese con cada docente”.

Cabe destacar que la ES-UCR cuenta con el Trabajo Comunal Universitario (TCU) 654 “Promoción de la salud para la prevención del suicidio en la zona de los Santos”, además de estudiantes y docentes interesadas en “SM”.

En “paralelo”, a mediados de años planteé al Colegio de Profesionales en Sociología (CPS) y a un diputado de la República -quien es sociólogo-, la discusión de que si tiene sentido o no que la Sociología sea integrada a la Ley y su Reglamento (aportando parte de la información aquí indicada), petición que conoció la Escuela de Sociología de la UCR (ES-UCR) y su homóloga de la UNA.

A pesar de existir un ambiente cordial entre mi persona como Coordinador de la RESLAC y el CPS, el tema se tornó en un “correos iban y venían” por varias semanas -debido a un requisito que la PGR ha resuelto como innecesario, pero que me solicitaban-, saltó luego la pregunta ¿Es el tema de la Salud Mental un tópico que no debe de abordar, o no es de interés ni de la Sociología ni del Colegio de Profesionales?

El CPS contestó “Es un tema que debe ser abordado por profesionales de las áreas correspondientes (ciencias médicas).”. Entendería que no existe ápice de interés en ser parte de las disciplinas que atienden tan urgente necesidad, la de mejorar la salud mental de la sociedad.

Aquí, quisiera señalar que ha sido la dirección de la ES-UNA la que se ha mostrado con la mayor apertura sobre la discusión y la necesidad de que la Sociología aporte en las discusiones sobre salud mental. Y de la diputación se obtuvo un “recibido”.

Creo que se hace innecesario explicar la serie de artículos e incisos del Reglamento del CPS que le hacen ver la necesidad de preocuparse por la realidad nacional y de integrarse a procesos para la mejora de la calidad de vida de la sociedad; y la defensa de los DDHH, siendo la SM y su atención uno de ellos.

Quisiera cerrar trayendo a colación tres anotaciones, la primera es la frase de Marx: “los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”, la segunda, un artículo que se encuentra en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de México (UNAM) titulado “Para hacer Sociología el escritorio no basta”, y el tercero, leído en un texto del psicólogo Enrique Guinsberg, […] ¿no observan también cómo sus difusores prácticamente nunca salen del «discurso» para intervenir aunque sea mínimamente en acciones del mundo social o político, ni siquiera en simples firmas de apoyo a importantes demandas de la llamada sociedad civil, lo que no puede dejar de producir impacto en los alumnos receptores de tales posturas por lo que le muestran qué es importante y que no y por su «carácter desmovilizador y despolitizador» […]»

Entonces ¿Nos encontramos con una Sociología a la deriva, domesticada e insípida ante una de las problemáticas (tabú) que alcanzan una particular intimidad y da cuenta de la conexión y solidaridad con nuestrxs pares?

Así como Carmen Lyra, Freire, Kropotkin, y muchxs más señalan, la sociedad evoluciona desde el Apoyo Mutuo.

Mensaje de la magistrada presidenta del TSE, Eugenia Zamora Chavarría, frente a los agravios del presidente Chaves Robles

Comunicado

Señor Presidente:

Comienzo por manifestarle que no me es grato expresarle estas palabras. Ninguna persona al frente del Tribunal Supremo de Elecciones debió hacerlo en 76 años. Coincidieran o no con nuestras resoluciones, les diéramos la razón o no en sus tesis, todos los presidentes y la presidenta de la República que hemos tenido desde 1949 han respetado al Tribunal, conscientes de que se trata del órgano que, al certificar el resultado de las urnas, sustentaba la legitimidad de sus propios cargos y que deslegitimarlo era deslegitimar su mandato presidencial. Conscientes de que no tenemos otro mecanismo de resolución pacífica de la competencia por el poder político que el proceso electoral, por lo que difamarlo amenaza con dejarnos a los costarricenses sin alternativas a la violencia política que hace tanto superamos. Espero que comprenda que eso es algo que no podemos permitir.

Ahora bien, presentadas ya las candidaturas, el debate público nacional y el foco de atención no debe estar en usted, sino en las personas que aspiran a ser electas y en sus propuestas para resolver los problemas nacionales. Por eso esta será mi única manifestación pública sobre sus agravios.

No me mueven consideraciones personales para dirigirme a usted. Merezco respeto como persona y usted me lo ha faltado, pero no es esa la razón que me obliga a pronunciarme. Estoy ya al final de mi carrera de servicio público y, gracias a la sabiduría de nuestros constituyentes, usted carece de potestad para destituirme. Así que, en lo personal, sus manifestaciones sobre mí son irrelevantes. Pero no lo son en lo institucional y por la investidura que represento: cuando usted, faltando a la verdad, acusa un sesgo partidario en mis actuaciones y en las de mis compañeras y compañeros del Tribunal como juezas y jueces electorales, está atacando la credibilidad de la institución que dirigimos, del proceso electoral que se avecina y del resultado de este que certificaremos. Está amenazando la paz y la estabilidad política del país y eso es algo, le repito, que no podemos permitir.

Es falso que el Tribunal Supremo de Elecciones esté sesgado en su contra. Cuidamos los votos a su favor en 2022, cuando sus correligionarios no eran suficientes para hacerlo en las mesas de votación. Declaramos la elección a su favor, porque fue la voluntad mayoritaria expresada en las urnas y eso para nosotros es sagrado. Desde entonces, hemos admitido y también rechazado denuncias en su contra, siempre conforme a lo que en derecho corresponde a los jueces. Pero, por ese mismo respeto a nuestras responsabilidades constitucionales y legales, no podíamos incumplir nuestro deber de fiscalización del financiamiento de campaña, quedarnos de brazos cruzados cuando amenazó con un apagón de radio y televisión, o permitir que se trasgredan las normas que en Costa Rica exigen la imparcialidad política de las autoridades de gobierno. Ha sido entonces que hemos pasado de merecer sus elogios a ser objeto de sus vituperios. No antes, solo entonces, y solo por cumplir con nuestro deber.

En esos ataques suyos, más que señalar deficiencias técnicas en nuestras decisiones colegiadas, usted ha optado por intentar desprestigiarme en lo personal. No sé si lo comprende, pero haber participado en algún partido político o servido un cargo durante un gobierno no veta a nadie para la magistratura electoral en ninguna democracia del mundo, porque en democracia la participación político-partidaria no es una vergüenza, sino un sagrado derecho ciudadano, y porque haber servido un cargo durante un gobierno, como usted mismo debe saber, no compromete a la persona con la agrupación política por la que se eligió ese gobierno. En mi caso, toda mi trayectoria profesional, de la que estoy muy orgullosa, incluido mi servicio público durante la primera administración Arias Sánchez, es y ha sido pública por años en el sitio web del TSE. Ese dato era público cuando yo recibía sus elogios, y lo era muchos, muchísimos años antes, durante elecciones en las que declaramos ganadores a personas de muchos diferentes partidos políticos.

Luego de años de trabajo honrado, tanto en el país como internacionalmente, en defensa de los derechos humanos, de las personas refugiadas, de las niñas y los niños, y de los derechos políticos de las personas, especialmente de las mujeres, cerré con broche de oro asumiendo como la primera mujer presidenta de uno de los órganos electorales más prestigiosos del mundo, no solo conduciendo con éxito los complejísimos procesos electorales de 2022 y 2024, sino, además, con una trayectoria impecable, sin haber sido sancionada jamás por falta alguna.

Con esas credenciales, flanqueada por mis dos compañeras magistradas y mis dos compañeros magistrados, juezas y jueces igualmente probos, y acuerpada por 1.400 funcionarios y funcionarias electorales de amplia experiencia y mística probada, de los cuales ninguno, ni uno solo, fue nombrado por ningún gobierno de turno, dirigiré las elecciones nacionales 2026 y garantizaremos, una vez más, que las y los costarricenses puedan votar en un proceso electoral libre, en el que las leyes electorales se cumplan y la voluntad popular se imponga.

Exposición: Román Macaya pionero de la aviación costarricense

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional, se complace en invitarle a la inauguración de la exposición Román Macaya pionero de la aviación costarricense.

La actividad será presencial el jueves 6 de noviembre a las 10:00 a.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

La exposición estará abierta al público del 6 al 30 de noviembre, en horario de lunes a viernes de 8 a.m. a 6 p.m.

Sexualidad en adultos mayores: tema pendiente en el cuidado de la enfermería

Mag Olga Marta Ramírez Hernández
Comunicadora
Sistema de Estudios de Posgrado (SEP) 

El conocimiento sobre la sexualidad en la adultez mayor es un tema poco conocido por la sociedad y poco plasmado dentro de la carrera de Enfermería, profesionales en enfermería, auxiliares de enfermería y asistente de pacientes.

Así lo demuestra el Magister Geiner Campos Flores de la Maestría en Enfermería Ginecológica, Obstétrica y Perinatal de Posgrados UCR, luego de hacer una revisión integrativa de literatura científica de 1648 fuentes bibliográficas entre tesis y artículos científicos de diferentes países como Estados Unidos, Chile, Argentina, Colombia, Brasil y Costa Rica.

La investigación, que analizó publicaciones entre el 2015 y 2024, refleja que hay prejuicios, falta de formación y creencias que limitan una atención integral.

“Es esencial incluir la sexualidad como parte del cuidado diario, capacitar al personal y fomentar una visión normalizada. La objeción al erotismo en esta etapa de la vida, que va del humor a la censura, evidencia la necesidad de enfoques multidisciplinarios que desmitifiquen tabúes y promuevan el respeto y la individualización del cuidado” destaca Campos.

El experto señala que la sexualidad en la adultez mayor representa un componente esencial del bienestar integral, aunque históricamente ha sido invisibilizada o abordada con prejuicios en el ámbito de la salud.

Integrar la sexualidad en el cuidado general del adulto mayor

El estudio parte del reconocimiento del envejecimiento poblacional en Costa Rica y América Latina, y de la necesidad de integrar la sexualidad como parte del cuidado holístico que brinda la enfermería. “La sexualidad es un aspecto que nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, nada más que se transforma con el tiempo”, señala el investigador Campos.

Según la Organización Mundial de la Salud (2025), entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%. En Costa Rica, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la esperanza de vida al nacer en 2025 es de aproximadamente 81,05 años para el total de la población, con una expectativa de 78,57 años para los hombres y 83,53 años para las mujeres.

“El adulto mayor necesita un cuidado integral que no se limite a lo físico o patológico. Es clave atender también su dimensión psicológica, emocional y sexual, aspectos muchas veces ignorados en la atención geriátrica”, destacó Geiner

Campos en su investigación “Sexualidad en la Adultez Mayor, una mirada desde el cuidado enfermero: Revisión integrativo” determinó que “la educación sexual en adultos mayores debe incluir a usuarios y familias, y se deben considerar condiciones como demencia, prejuicios familiares y falta de conocimiento. Factores como el estrés, experiencias previas y creencias sociales afectan la vivencia de la sexualidad, por lo que es esencial abordarlos para mejorar su bienestar”, señala Campos como uno de los hallazgos más importantes.

Los adultos mayores enfrentan cambios físicos, enfermedades crónicas y efectos secundarios de medicamentos que afectan su vida sexual. “Es fundamental implementar políticas públicas que garanticen el derecho a una sexualidad libre y consensuada, adaptar los espacios institucionales para favorecer la intimidad, privacidad y bienestar. La sexualidad en esta etapa debe entenderse como expresión afectiva, comunicativa y erótica, más allá del coito”.

Se deben incluir cuidados planificados que promuevan la salud sexual en adultos mayores, que incluyan enfermedades crónicas y dinámicas de pareja. Sin embargo, este aspecto suele ser ignorado. Es clave romper estereotipos, abordar la sexualidad en casos de demencia y apoyar tanto al paciente como al cónyuge-cuidador. “Se requiere investigación, estrategias de acompañamiento y espacios de confianza como grupos de apoyo y consultas privadas. El personal debe fomentar el bienestar físico, emocional y sexual, adaptándose a cada situación con sensibilidad y profesionalismo”.

A pesar de su actividad sexual, esta población carece de educación y orientación sobre las enfermedades de transmisión sexual, lo que exige intervención profesional. “La enfermería debe crear espacios seguros, brindar apoyo emocional, fortalecer la autoestima y promover la comunicación en pareja. Superar prejuicios y ofrecer información adecuada mejora la calidad de vida y permite una vivencia plena de la sexualidad en la vejez” señala Campos.

Para el Dr. Eldon Caldwell Marín, Decano del Sistema de Estudios de Posgrado (SEP) de la Universidad de Costa Rica, “este tipo de investigaciones demuestra la importancia del trabajo interdisciplinario que promueva la generación de políticas públicas para el bienestar de la persona adulta mayor”.

La investigación concluye que el abordaje de la sexualidad en la adultez mayor exige superar barreras sociales, institucionales y personales. La enfermería debe liderar este cambio mediante formación especializada, políticas inclusivas y atención integral que reconozca la sexualidad como un derecho humano, una vejez vivida con dignidad, salud y plenitud.

Este es el enlace de la investigación: https://www.kerwa.ucr.ac.cr/items/4bbf3da6-7b56-4943-bac5-90aa66e0d859

Pronunciamiento del Decanato del CIDE sobre los nuevos lineamientos de presentación personal en centros educativos

El Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE) de la Universidad Nacional llamó al Ministerio de Educación Pública (MEP) a priorizar el aprendizaje, la inclusión y la participación estudiantil en lugar del control de la apariencia personal. El pronunciamiento advierte que las sanciones por tatuajes, maquillaje o vestimenta pueden afectar la autoestima y la permanencia en las aulas, y subraya que la verdadera tarea educativa es formar en convivencia, respeto y pensamiento crítico.

El Decanato del Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE) de la Universidad Nacional (UNA), como instancia especializada en educación y pedagogía, manifiesta su posición respecto a los nuevos lineamientos del Ministerio de Educación Pública (MEP) relacionados con la presentación personal, el uso de tatuajes, maquillaje, piercings y otras expresiones de la apariencia estudiantil.

1. Sobre la finalidad educativa de la norma

Reconocemos el esfuerzo del MEP por unificar criterios nacionales que contribuyan a la equidad, la convivencia y la claridad normativa en los centros educativos. En efecto, la existencia de reglas claras y compartidas puede reducir arbitrariedades y favorecer un clima de respeto. Sin embargo, toda norma en el ámbito educativo debe estar orientada al aprendizaje y al desarrollo integral del estudiantado, no a la homogeneización de su identidad.

2. Evidencia internacional sobre el impacto educativo

La investigación pedagógica y comparada en países como Reino Unido, Japón, Sudáfrica, Chile y otros muestra que las regulaciones estrictas sobre vestimenta o apariencia no tienen efectos significativos en el rendimiento académico.

Estudios longitudinales demuestran que la presencia o ausencia de uniforme, maquillaje o tatuajes no mejora las calificaciones ni las pruebas estandarizadas.
En cambio, sí existe evidencia de que las sanciones relacionadas con la apariencia pueden afectar la asistencia, la autoestima y el sentido de pertenencia, generando exclusión y desmotivación.
Las experiencias internacionales más recientes se orientan a reducir las sanciones por apariencia, prevenir la discriminación capilar o cultural y favorecer la participación estudiantil en la definición de las normas.
Por ello, las normas no deberían centrarse en controlar el cuerpo o la imagen del estudiantado, sino en construir comunidades educativas donde se aprenda a convivir, a respetar la diversidad y a cuidar de sí y de los demás.

3. El enfoque formativo y participativo que el país necesita

Desde nuestra decanatura, enfatizamos que las escuelas y colegios deben ser espacios seguros, inclusivos y de paz, donde las normas sirvan para educar en responsabilidad y convivencia, no para restringir la expresión personal.

Los derechos de las niñas, niños y adolescentes —reconocidos por la Convención sobre los Derechos del Niño— implica el derecho a la participación en las decisiones que les afectan. Por tanto, consideramos esencial que las comunidades educativas participen activamente en la elaboración o actualización de sus normativas internas. Involucrar al estudiantado, al personal docente y a las familias fortalece la cohesión, la empatía y la comprensión de las normas como un acuerdo social, no como una imposición.

4. Llamado a la acción

Costa Rica enfrenta una crisis educativa profunda que requiere centrar todos los esfuerzos en mejorar la calidad del aprendizaje, la formación docente, la equidad y la permanencia estudiantil. El debate sobre la apariencia no puede desviar la atención de los problemas estructurales: rezago en comprensión lectora, escritura, competencias matemáticas, pensamiento crítico, abandono escolar, brechas de género y desigualdad territorial.

Desde el CIDE reafirmamos nuestro compromiso con una educación pública humanista, inclusiva y democrática, que eduque en el respeto, la diversidad y la libertad responsable. La construcción de comunidades de paz no depende del largo del cabello o del color de las uñas, sino de la capacidad de aprender juntos a dialogar, a cuidarnos y a convivir.

Educar para la paz y convivencia significa enseñar a pensar críticamente, a ejercer derechos y a convivir en la diferencia. Esa es la verdadera tarea de la educación costarricense en este momento histórico.

Los Malafachas representarán a Costa Rica en el Festival Internacional de Artes Vivas de Loja, Ecuador

Costa Rica, octubre de 2025.

La compañía de teatro, circo y clown Los Malafachas, con 17 años y medio de trayectoria nacional e internacional, ha sido invitada a participar en la décima edición del Festival Internacional de Artes Vivas de Loja (FIAVL), que se realizará del 13 al 23 de noviembre de 2025 en Loja, Ecuador.

El FIAVL, organizado por la Municipalidad de Loja, es uno de los encuentros culturales más importantes de América Latina, reuniendo a más de 300.000 asistentes de forma presencial y virtual, con una amplia cobertura mediática internacional.

Durante el festival, Los Malafachas presentarán cuatro funciones, compartiendo su lenguaje escénico que une circo, clown, comedia física, música e interacción con el público.

Con esta participación, la compañía suma su país número 16 visitado, representando el circo y el clown centroamericano en escenarios internacionales de forma independiente y autogestionada.

El dúo, conformado por artistas de Costa Rica, Guatemala y Líbano, crea, produce, dirige e interpreta sus propias obras, apostando por un arte cercano, humano y con sentido social.

> “Llevaremos a Loja el corazón del clown centroamericano: con humor, humanidad, conexión y esperanza. Esa conexión honesta con el público es la esencia de Los Malafachas”, expresan sus integrantes.

Con presencia en más de 15 países y más de 25 festivales internacionales, Los Malafachas continúan consolidándose como una de las compañías independientes representativas del teatro-circo contemporáneo centroamericano.

Sobre Los Malafachas

Compañía independiente de teatro, circo y clown con sede en Costa Rica. Su trabajo se centra en la conexión auténtica con el público a través del humor, la técnica y la humanidad. Desde 2008 han llevado sus espectáculos a más de 15 países, representando a Centroamérica con alegría, compromiso y arte.

Correo-e: losmalafachas@gmail.com

El pendejismo del gobierno de Costa Rica ante el bloqueo contra Cuba

Por Alejandro Arguedas Sibaja

Por primera vez en más de tres décadas, el gobierno de Costa Rica, un país cuya institucionalidad siempre se ha vanagloriado de defender la paz, ha tomado una decisión sumamente vergonzosa en la última sesión de la ONU. Ante la resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo impuesto por EEUU contra Cuba, nuestro país quedó entre los pocos (poquísimos) países que no votaron a favor. Si bien tampoco votó en contra, su abstención es una muestra de complicidad con el agresor y, por añadidura, de pendejismo.

Esta deplorable decisión constituye dos significados: el primero es el de un acto de traición hacia un país hermano, la República de Cuba, con el cual no solo compartimos semejanzas culturales e históricas, sino además un amplio historial de cooperación mediante convenios y tratados de entendimiento áreas como la educación, el arte, el deporte, la inmigración y la lucha contra el narcotráfico; donde sobresale la cooperación en Salud, pues son bastantes los médicos costarricenses que han ido a especializarse en las universidades cubanas sin que se les cobrase ni un colón, como también son varios los médicos cubanos que llegan periódicamente a Costa Rica a capacitarse con el uso de nuevas tecnologías de atención médica. Y que no se nos olvide que, en más de una ocasión, Cuba ha enviado brigadas de médicos a Costa Rica para brindarle atención médica a nuestros compatriotas cuando nuestro sistema de salud no daba abasto para ciertas áreas.

Cuba es un país que nunca nos ha intentado perjudicar, más bien, nos ofrece su ayuda y nos ha recibido con los brazos abiertos, y ahora la delegación de nuestro gobierno los apuñala por la espalda, y todo por motivos… ¿ideológicos?, no, va mucho más allá de eso. Es válido criticar al gobierno de Cuba, sus políticas o los fundamentos ideológicos con los que se guía, siempre manteniendo el respeto a su soberanía, pero el no votar a favor de esta resolución no es exponer una crítica, es avalar una táctica de guerra unilateral injusta para perjudicar a un pueblo entero.

El bloqueo contra Cuba obstaculiza significativamente la entrada de alimentos, medicinas, equipo médico, combustible, materias primas y todo el resto de los elementos requeridos para cubrir las necesidades de la economía y del pueblo cubano, al perseguir y sancionar a todas las empresas alrededor del mundo que intenten comerciar con la isla. El esfuerzo que se debe hacer por parte de Cuba para obtener productos del exterior es por lo menos el triple del que hace cualquier país que comercia con normalidad, el bloqueo convierte a Cuba en una fortaleza sitiada, es una táctica de guerra; y el principal afectado por esta guerra no declarada es el pueblo cubano, cuyo único crimen ha sido nunca rebelarse contra la Revolución ni someterse a los intereses de Estados Unidos, de un gobierno extranjero.

El otro significado de esta decisión es la sumisión del gobierno a las presiones de Estados Unidos. Es sabido que la razón por la que más gobiernos (aunque ni tantos) decidieron votar en contra o abstenerse de votar esta resolución, es la presión ejercida por el nuevo gobierno de Donald Trump y su Secretario de Estado, el ferviente anticubano Marco Rubio, quienes recurrieron a tácticas intimidatorias como amenazas de revocación de visas e imposición de aranceles a quienes apoyaran la resolución, así como acusaciones infundadas contra el gobierno de Cuba como su supuesto apoyo al mercenarismo y al terrorismo, una deleznable forma de intervenir en la política de países soberanos.

La decisión de la delegación costarricense representa una legitimación de ese inmoral estilo de negociación del trumpismo, de cómo el recurrir a amenazas para hacer que los demás países pongan su soberanía y la de un país agredido por debajo de los intereses gringos es una estrategia funcional, ya que en efecto habrá gobiernos como este que sí rebajarán su soberanía y la de Cuba con respecto a los intereses de esa potencia extranjera.

Tal vez alguno crea que por lo menos abstenerse de votar fue mejor que votar en contra, pero el silencio frente a una agresión unilateral y despiadada no es más que complicidad hacia un crimen; y el mantener ese silencio para quedar bien con el agresor mientras se trata de aparentar neutralidad ante el mundo, es ser un pendejo.