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Autor: María José Ferlini Cartín

Boletín de Observatorio de la Política Internacional

BOLETÍN N° 67

SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2018

En el boletín N° 67 del Observatorio de la Política Internacional podrá encontrar los siguientes titulares: 

-La encrucijada de política exterior de Costa Rica: un análisis más allá de una renuncia

-Cronología de la política exterior de Costa Rica

-Comercio exterior

-Vistazo a la región

Ingrese en el siguiente enlace para descargar el boletín:

El Boletín del Observatorio de la Política Internacional es un proyecto conjunto de la Escuela de Ciencias Políticas (UCR) y la Escuela de Relaciones Internacionales (UNA).

 

Enviado por Observatorio de la Política Internacional.

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UCR: La nanobiociencia contribuye a dilucidar el origen de enfermedades como el alzhéimer

  • El análisis de las moléculas biológicas es el principal objetivo de un nuevo campo de investigación que se ubica en la frontera de varias disciplinas

Leonardo Lesser, profesor e investigador de la UCR, y Alejandro Martínez, estudiante de la Maestria en Ingeniería en Dispositivos Médicos del TEC, realizan una investigación sobre las algas rojas que viven en el fondo marino, con apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Una molécula puede proporcionar información clave para encontrar la respuesta a interrogantes sobre diversos fenómenos que ocurren en el organismo humano y de otros seres vivos. Por ejemplo, estudiar qué ocurre en el cerebro a nivel molecular podría llevar a que muy pronto conozcamos el origen del alzhéimery se empiecen a buscar terapias para su tratamiento.

Estudios realizados por un equipo de científicos en la Academia Sinica de Taiwán y el Instituto Max Planck en Düsseldorf, Alemania, con la participación del costarricense Leonardo Lesser Rojas, investigador de la Universidad de Costa Rica (UCR), se encaminan a explicar el posible mecanismo molecular que produce esta enfermedad. La hipótesis prevalente es que unas pequeñas moléculas, llamadas beta amiloides, son las responsables de bloquear los canales de comunicación o transmisión sináptica de las neuronas.

“El mecanismo del alzhéimer posiblemente es molecular”, considera Lesser. Según explicó, al igual que ocurre con el cáncer, hay un factor genético que funciona como un disparador de la enfermedad y que está asociado a condiciones ambientales y psíquicas. “El estrés emocional o laboral, una alimentación inadecuada y pocas horas de sueño propician la reacción de un gen que genera unos neuropéptidos (moléculas), pero con una distorsión en su forma, causantes del bloqueo de las sinapsis”, detalló el investigador.

Por lo tanto, al bloquearse los canales de comunicación de las neuronas, se comienzan a producir efectos como problemas en el movimiento, pérdida de la memoria y, en general, un proceso de deterioro de la salud.

Nueva mirada

Estos estudios sobre el alzhéimer son el resultado de una especialidad de gran auge en el mundo, la nanobiociencia, que combina varios saberes y pone su atención en el análisis de procesos biológicos a escala nanométrica, que aún son desconocidos para la ciencia.

De acuerdo con los especialistas, se trata de entender mecanismos biológicos mediante técnicas experimentales de la biofísica y, al mismo tiempo, de la nanotecnología, para aumentar la resolución espacial que por métodos convencionales de la biología molecular no es posible lograr.

“En la física se tiende más a usar la matemática y las herramientas de la física experimental para cuantificar los fenómenos y traducirlos en tendencias, números y en patrones que siguen leyes”, expresó Lesser, investigador del Laboratorio de Nanobiosistemas del Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum), de la UCR.

Tarjeta electrónica del sensor de nanoelectrodos espaciados en un clip a menos de diez nanómetros entre sí, que sirve para el estudio de las moléculas biológicas y que fue diseñado por el investigador de la UCR, Leonardo Lesser. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Como parte de su doctorado en nanociencias en Taiwán, Lesser construyó una herramienta para el estudio de las moléculas biológicas y sus propiedades, basada en técnicas de la industria de los semiconductores. La innovación consiste en un sensor portátil en un chip con electrodos espaciados a menos de diez nanómetros entre sí (un nanómetro es una millonésima parte de un milímetro), capaz de detectar partículas biológicas en bajo número de copias (o incluso de moléculas individuales) de manera óptica, eléctrica y espectroscópica.

Mediante el uso de la técnica desarrollada, se realizan análisis que pueden ayudar a revelar el mecanismo de la enfermedad de Alzheimer.

En la actualidad, los estudios sobre el alzhéimer continúan y Lesser colabora desde Costa Rica con el grupo científico internacional.

Ciencia nacional

La nanobiociencia se dedica además a entender el funcionamiento y las propiedades de las moléculas de plantas, animales y de otros seres vivos. En esta área del conocimiento no solo se puede hacer ciencia básica, sino también ciencia aplicada.

Uno de los proyectos se desarrolla en el país con la participación de especialistas de la UCR y del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), el cual cuenta con el apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).

En el estudio se analizan proteínas comerciales provenientes de algas rojas que viven en el fondo marino expuestas a muy poca luz. Se busca entender cuáles son y cómo funcionan los mecanismos de obtención y trasiego de energía a través de dichas proteínas.

De acuerdo con Alejandro Martínez Brenes, estudiante de la Maestría en Ingeniería en Dispositivos Médicos del TEC, la partícula que eligieron para detectar con el dispositivo diseñado y fabricado por Lesser es la biomolécula R-Ficoeritrina, la cual es un complejo de proteína y pigmento que cosecha energía por fotocaptación y se encuentra presente en las algas rojas.

Los experimentos del proyecto se llevan a cabo en el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum) de la UCR con tecnología de punta. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

“Esta proteína era conveniente estudiarla para lograr demostrar y confirmar las capacidades del dispositivo en cuanto a poder detectar biomoléculas de apenas diez nanómetros de diámetro”, especificó Martínez.

“Es ciencia de primer mundo hecha en Costa Rica”, apuntó Lesser, quien forma parte del estudio junto con Martínez y el profesor Jorge Cubero Sesin, de la Escuela de Ciencia e Ingeniería de los Materiales del TEC. Además, cuentan con la colaboración del Instituto de Física de la Academia Sinica y de un investigador de Japón.

Para Martínez, este tipo de colaboraciones internacionales son deseables para potenciar la calidad de la investigación que se realiza a nivel nacional, a la vez que se promueven los intercambios estudiantiles, como en su caso, que realizó una pasantía del 15 de julio al 1.o de diciembre de 2018 en Taiwán.

Allí fue presentada la investigación, en la Conferencia Internacional sobre Sistemas Miniaturizados para Química y Ciencias de la Vida (MicroTAS), en noviembre pasado, la única presentación de Latinoamérica que resultó una novedad entre 700 trabajos expuestos.

¿Qué se encontró?

Los investigadores encontraron en el análisis de biomoléculas de algas rojas que hay un patrón de conductancia electrónica que se debe a que la luz excita los mecanismos cuánticos de fluorescencia de la molécula.

“Esta alga tiene unos centros de recepción o acopio de energía, en donde la luz que llega se concentra en unas organelas formadas por proteínas. En el interior de la proteína hay unas pequeñas moléculas que al recibir luz se excitan y experimentan unos fenómenos fotofísicos, los cuales ayudan a que a través de esas proteínas haya trasiego o movilidad de cargas de electrones”, explicó Leonardo Lesser, de la UCR.

El interés por conocer las moléculas fotoactivas de estas algas radica en que ayudan a comprender las estructuras de recepción y de trasiego de energía que existen en la naturaleza. En el futuro, este conocimiento podría traducirse en el desarrollo de dispositivos de tercera generación que contengan material biológico con propiedades fotoeléctricas similares.

Para Alejandro Martínez, del TEC, los hallazgos del estudio demuestran que el sensor diseñado por Lesser “es especial para dos futuras aplicaciones: la caracterización eléctrica y óptica de moléculas únicas, que permite comprender los mecanismos biológicos fundamentales, y la detección de biomarcadores en ultrabaja concentración, para aplicaciones en el diagnóstico temprano de enfermedades”.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Mitad de la población costarricense apoya el aborto si la madre se encuentra en peligro de muerte

  • Según encuesta de la UCR, más del 57 % afirmó que apoya el procedimiento si la vida de la madre corre peligro y el 49 % si afecta su salud

Participación del movimiento Aborto Legal Costa Rica en la marcha realizada el 25 de noviembre de 2018, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (foto: Ale Lane, tomada del Facebook Aborto Legal Costa Rica).

La polarización política que vive el país engloba muchos temas, entre ellos, el aborto es uno de los que genera más controversia en el debate público del acontecer costarricense.

Por esto, en la Encuesta Actualidades 2018 de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) se investigó sobre la opinión que la población costarricense mantiene sobre el aborto, y los resultados demostraron una clara división en cuanto al tema.

No obstante, gran parte de los costarricenses, un 57,2 %, coincide en apoyar el aborto en circunstancias en las que la vida de la madre se encuentre en peligro por razones del embarazo. Además, casi el 50 % dijo que respaldan la práctica de un aborto cuando la salud de la madre se encuentra en riesgo.

Asimismo, un 54 % aseguró que acceder a un aborto clandestino en el país es un procedimiento fácil, un 25 % lo cree difícil y casi un 20 % no conoce sobre el tema.

Viviana Guerrero, filósofa e investigadora de la UCR, expresó que los resultados de la encuesta demuestran “el impacto transformador que han tenido en la opinión pública los movimientos de mujeres, de derechos humanos y las organizaciones feministas”.

Guerrero destacó que existe una contradicción en las respuestas de las personas encuestadas, que en su mayoría están a favor del aborto terapéutico cuando la vida y la salud de la madres están en riesgo, pero cuando se les pregunta su posición frente a este procedimiento, manifiestan su rechazo por desconocimiento.

La encuesta indagó acerca de las actitudes de los costarricenses hacia el aborto en diversas circunstancias. Las opciones más apoyadas por los encuestados son si la vida o la salud de la madre se encuentran en riesgo a raíz del embarazo.

El aborto terapéutico está estipulado en el artículo 121 del Código Penal como una práctica con el fin de “evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios” (ver recuadro).

Pese a que la figura se contempla en el Código Penal, el país no cuenta con una norma técnica que regule su aplicación y guíe al personal médico.

Por esto, movimientos por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, como Aborto Legal Costa Rica, abogan por mecanismos que regulen el procedimiento y han exigido al mandatario la firma de una norma técnica, sin obtener respuesta alguna.

El actual gobierno ha reiterado que existen temas con mayor prioridad que el aborto terapéutico, refiriéndose a la crisis fiscal que atraviesa el país. En diciembre del año anterior el presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, aseguró que abrirá la discusión sobre el tema este 2019.

Aborto terapéutico: un término desconocido

Según la encuesta de la UCR, el 40 % de los encuestados aseguró no haber oído hablar sobre el aborto terapéutico y el 22,5 % ha escuchado poco.

De acuerdo con Gabriela Arguedas, bioeticista y profesora de la UCR, son múltiples los factores que contribuyen a la desinformación de los costarricenses acerca de este término, entre ellos, el tratamiento que los medios de comunicación le han brindado al tema.

“Por un lado los medios de comunicación están concentrados en hacer circo para conseguir sus objetivos financieros a través del morbo, y por otro lado, tenemos el problema de que las iglesias católicas y evangélicas contribuyen a la desinformación a través de lo que dicen en sus lugares de reunión o redes sociales”, dijo.

Para Guerrero, el abordaje que los medios de comunicación han realizado en las coberturas relacionadas al aborto terapéutico es irresponsable.

“La cobertura no ha sido analítica, basada en teoría, no ha tenido una disposición investigativa, si no que se ha fundamentado en consultar a solo una parte de los actores sociales involucrados en el tema, especialmente las iglesias”, explicó la filósofa.

“Estamos como sociedad estancados en una discusión muy polarizada, pero que está basada en la ignorancia y en la desinformación”, añadió.

Además, Ana María Rodríguez, vocera del movimiento Aborto Legal Costa Rica, aseguró que existe una gran desinformación entre el personal médico acerca del significado del concepto de salud integral.

“Dentro del mismo personal médico que atiende a las mujeres con embarazos de riesgo hay mucha desinformación sobre la realidad jurídica, no comprenden que un aborto impune está relacionado con la salud integral o el peligro sobre la vida de la mujer. Muchos creen que la mujer debe estar muriendo o el peligro debe ser inminente para realizar un aborto”, indicó Rodríguez.

Por su parte, el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica ha reiterado que la figura del aborto impune puede aplicarse cuando “una grave y seria amenaza ponga en riesgo la integridad física y la vida de la mujer” y que los médicos involucrados en la decisión o práctica del aborto impune tienen el derecho a ejercer la objeción de conciencia, si este procedimiento transgrede sus convicciones morales, religiosas, éticas y filosóficas».

Para Andrés Castillo, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, “hay que tener mucho cuidado con la definición de qué significa aborto terapéutico, porque definitivamente depende del grupo de personas y sus intenciones se le pone una definición y un significado diferente a esta parte terapéutica”.

De acuerdo con el médico, el procedimiento solo se realiza cuando la madre puede morir a raíz del embarazo.

“Basándonos en lo que dice la ley actual, el aborto impune es cuando hay que hacer un aborto porque la condición de embarazo está agravando una situación de salud tan importante que si no se hace la madre puede morir y por lo tanto van a morir los dos. Nosotros como médicos siempre debemos salvaguardar la vida, sería ilógico y no ético permitir que mueran los dos, tanto la madre como el niño”, añadió.

Además, el jerarca de esa institución aclaró que el Colegio de Médicos no cree necesaria una norma técnica para el artículo 121 del Código Penal, ya que los casos que se atienden “son emergencias y condiciones de vida o muerte, en las que hay que actuar de inmediato”.

Sobre los casos en los que el feto posee malformaciones incompatibles con la vida, Castillo aseguró que si no afecta la vida de la madre, el artículo 121 no aplicaría.

“Ahí sí habría que hacer de alguna manera una normativa. Nosotros como Colegio de Médicos -y que quede muy claro-, siempre estamos a favor y debemos proteger la vida en todos sus extremos, desde su concepción hasta la última exhalación que hace el ser humano”, dijo el médico.

¿Qué dice el artículo 121?

«No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios.»

Otros datos

Para Guerrero, la encuesta deja claro que “entre más acceso a la información haya, existe mayor apertura a favor de los derechos de las mujeres”.

Por otro lado, en los casos en las que el feto posee malformaciones incompatibles con la vida extrauterina, el apoyo se reduce a 45,5 %. Si se trata de embarazos en niñas, casi un 60 % de las personas rechaza la interrupción del embarazo y el porcentaje sube si se cuestiona por casos de violación.

“En el caso de mujeres o niñas que han sido violadas, esa relación sexual no es consensuada y es una relación basada en la violencia, y el razonamiento social es que a pesar de eso la maternidad es una imposición”, dijo Guerrero.

Según la investigadora, de lo que se está hablando es del rechazo de la sociedad a que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo.

Este tema se vuelve polémico porque hay una reticencia por parte del patriarcado, de los sistemas sociales y del fundamentalismo religioso de aceptar a las mujeres tomando decisiones sobre sus propios cuerpos”, enfatizó Guerrero.

Para la filósofa, el problema es la interpretación que se hace del artículo 121, dejando de lado el concepto de salud integral tal y como lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Aunque la vida biológica de la mujer no está en riesgo, una violación o un embarazo de una niña producto de una violación tiene consecuencias sobre su vida psicológica y social, e incluso también física”, explicó.

Puede acceder a los resultados completos de la encuesta sobre el aborto y otros temas AQUÍ.

El tema del aborto fue abordado por los estudiantes de tercer año de la carrera de Estadística de la UCR: Mónica Castrillo Gómez, Fabiola Salazar Días, Josué Hernández Rodríguez y Andrea Umaña Acuña.

La encuesta tomó en cuenta a costarricenses mayores de edad y el tamaño de la muestra fue de 1906 entrevistas, realizadas de manera personal cara a cara. Además, para determinar el marco muestral se utilizó la muestra nacional de Viviendas del 2011, del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Los estudiantes realizaron las entrevistas cara a cara entre el 5 de octubre y el 5 de noviembre del 2018. Además, los resultados cuentan con un error de muestra de 3,0 puntos porcentuales.

DOCUMENTOS

Encuesta de Actualidades 2018

 

Paula Umaña González

Periodista Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Apoyemos a los productores de frijol

La Asociación de Productores de Sansi – Coto Brus llaman a apoyar al productor nacional.

Los productores de frijol de Coto Brus necesitan vender casi 3 mil kilos del producto. Para más información, comuníquese a los teléfonos 8945 2146 ó al 8359 9345.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo del INDER y el MAG.

 

*Foto de INDER con fines ilustrativos.

Compartido con SURCOS por Isabel Ducca.

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Costa Rica: Glifosato, herbicida más usado en zona de incidencia de Enfermedad Renal Crónica

“Nos preocupa que se ha visto que el glifosato está en el suelo, en el aire, en el agua, en la comida, en la orina humana, en la leche materna…”. Estas fueron las palabras de Diana Mosheim Castro, especialista en biología tropical del Comité de Ambiente y Salud, del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

Fabiola Pomareda García / pomaredafabiola@gmail.com

La mayoría de las y los habitantes de Costa Rica desconocemos qué tan expuestos y afectados por estamos los seres humanos al glifosato.

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo y también en el país, donde se usan aproximadamente 1500 toneladas de ingrediente activo al año, según datos de personas expertas.

Si bien en Costa Rica está aprobado solamente para uso agrícola, el 37% del glifosato se usa en zonas no agrícolas, como parques, orillas de camino y alrededores de la línea del tren, de acuerdo con especialistas. Este uso de glifosato en zonas no agrícolas no está aprobado por el Ministerio de Salud.

También se aplica como madurante en productos que están prontos a ser consumidos por las y los costarricenses o en alimentos producidos con organismos genéticamente modificados, que están en los supermercados. Debido a las debilidades en las clasificaciones de peligrosidad que hacen organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha dado la idea falsa de que el glifosato es un plaguicida seguro porque no se han considerado sus efectos crónicos en la salud.

Las afectaciones a la salud de trabajadores agrícolas que tienen contacto con el glifosato son numerosas y documentadas. Pero además, el Ministerio de Salud reconoce que se ha reportado una relación entre el aumento del arsénico en el agua para consumo humano y el aumento de la enfermedad renal crónica. Y se ha determinado que el glifosato es el herbicida más utilizado en el área de incidencia de la enfermedad, que es Guanacaste. La información epidemiológica y la evidencia científica a nivel mundial relacionan al arsénico en el agua de consumo humano y al uso del glifosato como directamente relacionadas con esta enfermedad.

¿Cómo funcionan el glifosato y la amina de sebo?

El pasado 3 de diciembre se compartió en San José la charla “Glifosato, ¿qué es lo que nos preocupa?”, parte del Simposio del Comité de Ambiente y Salud, del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

“Nos preocupa que se ha visto que el glifosato está en el suelo, en el aire, en el agua, en la comida, en la orina humana, en la leche materna…”, dijo esa noche Diana Mosheim Castro, especialista en biología tropical de dicho Comité del Colegio de Médicos.

“La molécula del glifosato fue producida sintéticamente en 1950. Tiene varias propiedades: quelante (sustancia que forma complejos con iones de metales pesados), herbicida y antimicrobiano. Como herbicida fue introducido en 1974”, informó la experta.

Según Mosheim, la forma de acción de este herbicida sobre las llamadas “malas hierbas” es afectando su crecimiento para que no produzcan proteínas adecuadamente; afectando las defensas de la planta; y, como es un quelante, atrapando cationes, dentro de los cuales hay minerales y micronutrientes. De esta forma la planta no tiene con qué hacer sus productos.

La formulación del glifosato incluye un compuesto que es el surfactante, que aumenta la permeabilidad de las membranas para que el glifosato no se quede en la superficie de la planta y pueda traspasarla. El surfactante abre la membrana biológica para que el glifosato pueda introducirse.

“Uno de los surfactantes más utilizados en la formulación del glifosato es la amina de sebo, que se ha comprobado en estudios que es de 2 a 125 veces más tóxica que el glifosato en sí”, indicó Mosheim.

Un 37% del glifosato se usa en zonas no agrícolas, sin permiso

Por lo general se cree que este químico sólo se usa para aplicarse como herbicida en las fincas de arroz y caña de azúcar. Pero poco se sabe de que se aplica como madurante en productos que están prontos a ser consumidos por las y los costarricenses o en alimentos producidos con organismos genéticamente modificados, que están en los supermercados.

En Costa Rica se usan aproximadamente 1500 toneladas de ingrediente activo al año, según Mosheim. Está aprobado para uso agrícola en 32 cultivos.

En el año 2013 se importaron 1.761.417 kg de ingrediente activo de glifosato, según datos del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) citados en el documento “Uso del herbicida glifosato en Costa Rica 2007-2015”, realizado por investigadores de la Universidad Nacional. Ese mismo año se exportaron 630.164 kg i.a. (35,8% de lo importado), representando un consumo en el país de 1.131.254 kg i.a. de glifosato (1.131 toneladas).

“Sin embargo, el 37% se usa en zonas no agrícolas, como parques públicos, oleoductos, orillas de camino, cementerios, línea del tren, lotes baldíos. Este uso de glifosato en zonas no agrícolas no está aprobado por el Ministerio de Salud. Esto pone al público en mayor contacto con el herbicida, porque diay, van a La Sabana y ahí alrededor de los árboles están con glifosato; igual a la orilla de los caminos”, resaltó Mosheim.

En agricultura el glifosato se usa como herbicida para preparar terrenos. Pero también como madurante y desecante, en productos que están cerca de ser consumidos por nosotros. Este tratamiento pre-cosecha significa la aplicación de glifosato dos semanas antes de que los alimentos sean cosechados.

Mosheim explicó que antes de cortar la caña de azúcar y recogerla se le aplica glifosato como madurante, porque produce un estrés en la planta, que hace que se concentren los azúcares en el tallo y favorece el manejo del rastrojo. También se usa como desecante en el maíz, para homogeneizar la maduración y secar el grano para que esté comercializable más rápidamente.

Tambien tenemos contacto con residuos de glifosato por medio de alimentos producidos con organismos genéticamente modificados a los que se les aplicó glifosato.

“No tenemos forma de saber qué jaleas o qué granolas están hechas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM). Esto es importante porque la mayoría de estos OGM son tolerantes al glifosato; han recibido más glifosato que otra planta que no tiene esta característica”, enfatizó Mosheim.

En general, existe limitada información sobre los niveles de glifosato en los alimentos que consumimos. La especialista puntualizó que si bien existe un Codex Alimentarius (1) que determina los “niveles seguros”; éstos se fijan con base en las buenas prácticas agrícolas y consideran estudios toxicológicos del principio activo del herbicida -pero no de su formulación-. Estos estudios fueron hechos en su mayoría en animales y elaborados por las industrias químicas.

Existe la idea falsa de que es un plaguicida seguro

Las personas más afectadas por la exposición a glifosato son los trabajadores agrícolas, que tienen contacto directo con él, sobre todo porque al ser calificado como “verde”, existe la idea de que no requiere mucho cuidado.

Teresa Rodríguez, experta en toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en León, aclaró que a pesar de lo mucho que se habla recientemente sobre los riesgos a la salud con el uso de este plaguicida, nadie se ha molestado por investigar cómo se comporta la molécula en la vida real, con poblaciones expuestas en condiciones reales, sino que se siguen considerando sus características, de acuerdo a lo que se determinó en pruebas pre-mercado.

En cuanto a los efectos en la salud, se debe separar la exposición aguda, de la exposición a largo plazo; pues tanto los efectos como las condiciones de exposición son distintas.

Rodríguez añadió que la OMS clasifica la peligrosidad de los plaguicidas únicamente por la toxicidad aguda; no considera los efectos a largo plazo.

“Esta es una debilidad de esa clasificación. Por eso no debemos quedarnos únicamente con la clasificación de la OMS”, dijo, y agregó que el próximo año se revisará la clasificación por peligrosidad y se van a incluir algunos efectos crónicos, como indicadores de peligrosidad.

“Al no considerar efectos crónicos, podemos tener plaguicidas que nos den la idea falsa de que son plaguicidas seguros, como es el caso del glifosato. Para los trabajadores del campo es confuso cuando las bandas de color de las etiquetas del plaguicida no corresponden con la toxicidad a largo plazo”, aádió la experta.

Daños en la salud y Enfermedad Renal Crónica

El grosor de la piel es diferente, según el área del cuerpo humano; no es lo mismo la palma de la mano que la cara. Rodríguez acotó que la piel más delgada del cuerpo humano la tenemos en el periné (suelo pélvico).

“Por experiencia con otros plaguicidas, hemos visto que cuando hay derrames en las bombas que van colocadas en la espalda, el derrame sigue el trayecto de la espalda y baja hacia el área perineal, que es un área sumamente delgada, más que la piel de la cara, y que además, en el caso del varón, tiene un órgano sumamente sensible, que es el testículo y el glifosato es un disruptor endocrino y es un tóxico testicular”, afirmó Rodríguez.

Uno de los seis plaguicidas que estaría más fuertemente asociado a la enfermedad renal crónica mesoamericana ligada al trabajo agrícola es el glifosato, aseveró la especialista. Los experimentos realizados en animales han comprobado que el glifosato -en exposiciones altas- produce necrosis tubular aguda. Esto significa la destrucción de la pared de los tubulos renales, con una filtración retrógrada (el plasma que se filtró se regresa a la sangre), aclaró Rodríguez.

La doctora declaró que en investigaciones realizadas en Sri Lanka se retomó el tema de la capacidad quelante del glifosato y se formuló la teoría de que: así como el glifosato se fija al estar en agua dura (que contiene alto nivel de minerales), y puede permanecer más tiempo en el ambiente, lo mismo puede pasar al interior del organismo humano. Cuando las personas están expuestas al glifosato y a metales pesados (como el arsénico), se forman unas rejillas en el organismo. Estos complejos viajan en la sangre y transportan esos metales -que normalmente se quedarían acumulados en los tejidos- al riñón. En el riñón el glifosato se disocia de los metales y le deja al riñón la carga de metales. La teoría que tienen en Sri Lanka es que lo anterior está causando la Enfermedad Renal Crónica (ERC) o nefropatía. Esto causaría el daño inicial y después se van sumando otras causas, como el estrés térmico.

“Acordémonos de aplicar el principio de precaución: Si yo sospecho que algo es una amenaza para la salud humana, debo tomar las medidas cautelares para evitar que el daño prosiga, aunque aún no estén establecidas claramente las relaciones causa-efecto”, dijo Rodríguez.

Enfermedad Renal Crónica en Guanacaste: Una calamidad de salud pública

El viceministro de salud, Dennis Angulo, dijo que la Enfermedad Renal Crónica (ERC) era “una calamidad de salud pública, de la que se desconoce su dimensión real”.

Angulo dijo que se ha denominado nefritis intersticial crónica en comunidades agrícolas porque la mayoría de los pacientes son agricultores que se dedican a cultivos de caña de azúcar y arroz. Se da en Centroamérica, Sri Lanka, India y China; curiosamente en Cuba no. En Costa Rica apareció a mediados de los años 90s y tiene alta incidencia en cuatro cantones de Guanacaste: Cañas, Bagaces, Carrillo y Santa Cruz.

“Según información confiable, hay más de 1700 personas con Enfermedad Renal Crónica en Guanacaste. Es la enfermedad con la tasa de crecimiento más grande. Este es un problema localizado en Guanacaste. A pesar de que en otras partes del país se tienen condiciones climáticas similares, la enfermedad no se manifiesta, lo cual sugiere la existencia de uno o varios determinantes ambientales propios de Guanacaste”, comentó el funcionario.

“La enfermedad evoluciona sin sintomatología aparente, hasta que el daño renal es irreversible. Sin embargo, se han reportado niños, adolescentes y mujeres con esta enfermedad o que han muerto de la misma. La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) gasta actualmente 32 millones de dólares en atención a pacientes con ERC. Van a construir una torre en Liberia para la hemodiálisis. La enfermedad no ha sido catalogada como enfermedad laboral y el Instituto Nacional de Seguros no atiende a los trabajadores con este mal. En Nicaragua, por ejemplo, sí se ha reconocido como un riesgo de trabajo agrícola”, continuó Angulo.

La Enfermedad Renal Crónica, el glifosato y el arsénico en el agua

Angulo se refirió a la principal hipótesis sobre el origen de esta enfermedad.

Primero, enfatizó que “se ha reportado una relación entre el aumento del arsénico en el agua para consumo humano y el aumento de la ERC. También se ha reportado una disminución en la tasa de ERC, al disminuirse la exposición al arsénico. Ha habido consumo de agua con arsénico en niveles superiores a 10 miligramos por litro en la zona afectada durante años -desde el 2010 al menos y posiblemente desde antes-”.

Segundo, subrayó que “se ha determinado que el glifosato es el herbicida más utilizado en el área de incidencia de la enfermedad. La región es de producción intensiva de caña de azúcar y arroz, en donde se usa el glifosato y otros agroquímicos extensivamente”.

Y tercero, Angulo resaltó: “El agua utilizada en la zona proviene en su mayoría de pozos, lo que sugiere que son aguas duras. La información epidemiológica y la evidencia científica a nivel mundial relacionan al arsénico en el agua de consumo humano y al uso del glifosato como factores desencadenantes de afecciones renales o directamente relacionadas con la ERC”.

“La propiedad quelante de metales del glifosato, así como de compuestos relacionados, es un hecho bien conocido. A través de un estudio de la Universidad Estatal de California en Long Beach, se dio un gran apoyo a esta hipótesis, que puede explicar las epidemias similares observadas en Bangladesh (India) y Centroamérica. Recientemente se ha demostrado que los efectos renales tóxicos y las propiedades disruptivas endocrinas en las formulaciones basadas en glifosato son mayormente debidas a otros componentes presentes en la formulación del herbicida, ya que contienen metales pesados, como arsénico, bromo, cobalto, plomo y níquel, que se sabe que son tóxicos y disruptores endocrinos”, prosiguió el funcionario.

La problemática en el país debido al alto uso de glifosato, incluso hizo que la Defensoría de los Habitantes dedicara un capítulo a este plaguicida, en uno de sus informes. También conformó una comisión técnica, que aún está evaluando recomendar la prohibición del glifosato en Costa Rica.

“La Presidencia de la República y el Ministerio de Salud han reconocido este problema como prioritario y están realizando varias actividades al respecto. Se ha conformado un grupo de expertos junto a la CCSS para analizar la información disponible y la bibliografía científica para determinar si hay información suficiente para la aplicación del principio precautorio en la prohibición del glifosato”, señaló Angulo.

En toda América Latina existen iniciativas de organizaciones ecologistas, campesinas, grupos de científicos y más, demandando que se cancele el registro de este herbicida cancerígeno altamente peligroso, por los accidentes, efectos crónicos y muertes recurrentes.

Pero sin duda una de las afectaciones más dolorosas e injustas son las causadas a la salud de las personas, a miles de trabajadores del campo y a pobladores de comunidades rurales asfixiadas por el uso de agroquímicos, como en Costa Rica.

(1) Codex Alimentarius o Código Alimentario es un conjnto de normas que garantizan qe los alimentos sean saludables y puedan comercializarse, aprobadas por una comisión de la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Imagen tomada de: lavaca

Compartido con SURCOS por Mariano Sáenz.

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Se logran acuerdos en Concejo Municipal a favor de La Carpintera

El pasado 10 de enero se convocó a los amantes de la naturaleza de la Gran Área Metropolitana, GAM, a la sesión del Concejo Municipal de La Unión con el objetivo de salvar los cerros de La Carpintera de la gran cantidad de construcciones y quemas que se están llevando a cabo en este lugar.

Según asistentes, la sala del Concejo Municipal estaba totalmente llena y se logró una resolución inmediata del tema con solo un regidor en contra.

Les compartimos los acuerdos del Concejo.

 

*Imagen de Otilio Núñez.

Enviado por Paulina Mata Monge.

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En Turrialba quieren los ríos libres

  • No a las represas en el río Bonilla

Vea el siguiente video en el cual se denuncia que la Catarata La Bruja, ubicada en el río Bonilla, será represada por la empresa H. Solís para producción de energía privada.

El río Bonilla es parte de la sub cuenca del río Reventazón, la cual tiene más de diez represas en su cauce.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por Alberto Gutiérrez Arguedas.

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Costa Rica ¿Un país de derechas?

Luis Paulino Vargas Solís

Director CICDE-UNED

Presidente Movimiento Diversidad

En las elecciones nacionales de 2014, el electorado costarricense tuvo una cierta oscilación a la izquierda del espectro político, tal cual se hizo manifiesto en la considerable votación que José María Villalta obtuvo y la asignación de nueve plazas legislativas al Frente Amplio (FA). Pero también el triunfo de Luis Guillermo Solís era parte de ese movimiento, con su discurso de cambio que, aunque tibio y omiso, mantenía viva la llamita de progresismo con la que el PAC quiso presentarse ante la ciudadanía, ya desde su nacimiento a inicios del nuevo siglo.

Y con certeza podemos decir que, en efecto, la gente votó por un cambio. Y cuando digo “cambio” no sugiero ninguna revolución. Sencillamente pienso que la gente tenía en mente cuestiones básicas: mejores salarios; empleo digno en cuantía suficiente; mejoría en los servicios públicos; avances en infraestructura vial; reducción de la desigualdad social; respuestas relativamente eficaces en materia de seguridad ciudadana; un “hasta aquí” contundente a la corrupción en toda la variopinta gama de sus manifestaciones.

Al cabo, el gobierno Solís Rivera se quedó muy corto. Las expectativas de cambio que alimentó jamás se realizaron y el “cementazo” terminó de pulverizar las últimas defensas detrás de las que intentaba parapetarse. Es igualmente innegable que la fracción legislativa del FA decepcionó. La gente sacó entonces el facturero. Con el FA fue implacable en su veredicto. Con el PAC no tanto, pero lo cierto es que, por largos meses, este partido rozó la insignificancia, hasta que, como caída del cielo, el 9 de enero de 2018 vino la resolución de la Corte IDH sobre matrimonio igualitario. No pudo ser más oportuna, sin que al decirlo yo esté creyendo que haya sido algo deliberado. Sencillamente las cosas ocurrieron de esa forma, y ello tuvo enormes consecuencias. Retórica aparte, cabe decir que ese 9 de enero fue histórico, y no solo porque abriese las puertas al matrimonio igualitario, sino sobre todo porque, de un solo golpe, cambió todo el escenario electoral, con repercusiones posteriores que, con seguridad, se prolongarán todavía por años.

Como bien sabemos, ello dio lugar al ascenso instantáneo de Fabricio Alvarado. Y en ello le cabe su mérito, si tal cosa puede decirse, ya que supo reaccionar primero, y al hacerlo lo hizo en los términos precisos que le permitieron llegar a la médula misma de la homofobia y la misoginia que circula en las profundidades de nuestra cultura. Todo el orden patriarcal que sustenta nuestra sociedad, y la jerarquía de privilegios que le es característica, se lo agradecieron: se sentían bajo amenaza, y de pronto encontraron su paladín y redentor. Las purulencias que luego salieron a la luz, evidenciaron que nuestra sociedad es mucho menos pacífica y tolerante, muchos más violenta y bastante menos educada, de lo que erróneamente creíamos. En los días siguientes circularon ríos de odio, cuya más “excelsa” expresión la aportó aquella señora que, apostada ante la entrada de una escuela (¡nada menos!) llamaba a darnos muerte a los homosexuales. También quedó claro que los miles de templos neopentecostales diseminados por el territorio de Costa Rica habían logrado gestar una fuerza política de peso considerable.

Pero esto generó una reacción de signo cambiado, que sacó de la dimensión de lo invisible a Carlos Alvarado y posibilitó su ascenso. Fue la respuesta de un progresismo político comprometido con los derechos humanos y la igualdad de género, que se sintió insultado y aterrorizado por el mensaje oscurantista e intolerante del otro Alvarado. Bajo la etiqueta “Coalición Costa Rica” respondió con una movilización ciudadana autoconvocada, un amplio contingente social, complejo y heterogéneo, que lo mismo operaba desde las redes virtuales que adquiría presencia territorial.

Candidatos conservadores y de perfil más tradicional como Desanti o JD Castro, que venían sacando provecho del río revuelto para liderar –aunque muy precariamente– las encuestas, terminaron en el balde de los desechos. Pasado el 4 de febrero, y con su característico instinto depredador, el establishment político de los partidos tradicionales se acomodó alrededor de uno u otro de los dos Alvarado.

El triunfo final de Carlos Alvarado el 1º de abril, recibió una contribución importante de aquella ciudadanía autoconvocada, pero posiblemente el mayor aporte vino de la población católica, todavía mayoritaria, aterrorizada por los ataques a algunos de los símbolos predilectos de su fe, por parte de gente cercana a Fabricio.

Luego el gobierno quedaría en manos de una fuerza política con mucho de peculiar, quizá inédita. El nuevo presidente quiso maquillarla retóricamente como un “gobierno de unidad nacional”. No hay tal: es básicamente una suerte de coalición, bajo liderazgo de un sector vinculado al PUSC, y con una presencia, más bien disimulada pero nada despreciable, del PLN. O sea, una especie de bipartidismo redivivo, cuyos zombis vuelven a circular por el escenario político nacional, disimulados tras una careta embadurnada con los colores del PAC. Podría decirse que para ganar la presidencia, el PAC optó por perder el gobierno, cosa que, a la larga, lo ha llevado a perder también la presidencia.

Al iniciar su gobierno, Alvarado enfrenta una situación fiscal difícil y en proceso de agravamiento. Opta por abrazar una estrategia de políticas en cuyo origen está el mismísimo Rodolfo Piza, su flamante ministro de la presidencia y líder del PUSC. Piza es, en rigor (me consta), el padre de esa criatura, la cual, favorecida por un clima benigno, fertilizó una especie de “consenso mínimo de élites”, incluyendo liderazgos del tradicional bipartidismo, el gran empresariado y los poderes mediáticos más influyentes. Ni remotamente cumple criterios mínimos para considerarla una respuesta que permita poner bajo control el déficit fiscal en un plazo razonable y frenar el crecimiento de la deuda. Parece que el factor decisivo fue ideológico: su núcleo fundamental gira alrededor de algunos de los más enfebrecidos prejuicios antiestatistas que el neoliberalismo ha diseminado por el mundo, convenientemente apuntalados por el odio contra el funcionariado público que la propaganda ha logrado sembrar exitosamente en sectores importantes de la sociedad costarricense. El caso es que si la regla fiscal garantiza un achicamiento relativo del aparato estatal y un inevitable debilitamiento de los sistemas de seguridad social, la parte de empleo público no pasa de ser un espléndido ramillete de enconadas ocurrencias que seguramente traerá muchos más problemas que soluciones.

Se puede discursear floridamente acerca de lo urgente de la situación y lo limitado de los márgenes de maniobra disponibles, y exaltar así la “valentía” del presidente Alvarado. Cierto que el sindicalismo se mostró en principio muy intransigente. Pero también es verdad que luego flexibilizó posiciones. Queda en pie que ni Alvarado ni su partido hicieron ni el más tibio intento por siquiera matizar esa propuesta fiscal, como tampoco hubo, pero ni una anémica muestra de liderazgo para intentar abrir el diálogo e incorporar otros sectores y otros enfoques e ideas. Se quemaron los puentes y se pusieron alambradas ¿cómo hablar entonces de gobierno de “unidad nacional”?

Hasta pornográfica resulta la forma como el PAC fue arrastrado por esta correntada: de forma unánime, sin el menor síntoma de resistencia ni el más débil atisbo de protesta. Se casaron con una propuesta de sesgo claramente neoliberal, y lo hicieron con indisimulado júbilo y placer. Los idearios de signo más o menos progresista –especie de edición revisada de la vieja socialdemocracia– con que el PAC intentaba ofrecerse como alternativa, han quedado reducidos a cenizas. El sentido común PAC hoy es, sin más dilación, un sentido común neoliberal. El movimiento es irreversible, incluso porque su credibilidad ha quedado en andrajos.

Debemos admitir que esto hace parte de una derechización generalizada del panorama político costarricense. No es, ni de lejos, una derecha homogénea. Ahí están el PLN y el PUSC, siempre pragmáticos y calculadores. Una derecha con ciertos rasgos fascistas que encuentra su mejor expresión en JD Castro. La conservadora al viejo estilo (tipo Republicano Calderonista) y esa nueva derecha neopentecostal con su mensaje religioso fundamentalista. Y el PAC, un espécimen cabal de lo que alguna gente llama “neoliberalismo progresista”.

La crisis económica que padecemos –una crisis larvada que avanza como andando en puntillas– se agravará en los años venideros. Podría haber algún colapso violento, o quizá no. Pero el deterioro continuará, y con ello el descrédito de la institucionalidad democrática, la desesperanza y la frustración. Son vientos tormentosos que nos pueden arrastrar a destinos insospechados. El PAC posiblemente quede reducido a la irrelevancia. Las apuestas grandes seguramente se harán entre los sobrevivientes del viejo bipartidismo y esas derechas religiosas o fascistoides.

La izquierda podría hacerse un espacio y ofrecer una alternativa civilizada, racional, ilustrada…y renovadora. Pero, para lograrlo, ella misma tendría que renovarse a sí misma a profundidad, quizá de forma radical.

 

Enviado por Luis Paulino Vargas.

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El Cimar-UCR alerta sobre la presencia de fragatas portuguesas en costas del Caribe

  • El contacto directo con el animal podría causar irritación, quemaduras en la piel y fuertes dolores

Las fragatas portuguesas se han observado en diversas playas del Caribe costarricense, como playa Cocles y playa Chiquita. Foto cortesía de Elena Fernández Monge.

El Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) de la Universidad de Costa Rica (UCR) advirtió sobre la presencia de fragatas portuguesas (Physalia physalis) en las costas del Caribe de nuestro país.

Estos animales se caracterizan por poseer toxinas en sus tentáculos para defenderse de sus depredadores y atrapar a sus presas. Las sustancias pueden afectar al ser humano y a otros animales si tienen contacto directo con la piel, ya que podría causar irritación, quemaduras y fuertes dolores en la zona afectada.

De acuerdo con Jeffrey Sibaja Cordero, investigador del Cimar, “estos animales atrapan a las presas y se defienden de los depredadores por medio de unas células que tiran un arpón ponzoñoso que contienen toxinas. Cuando tales seres tocan la piel de algún otro organismo, se salen esos arpones que inyectan el veneno”.

Las fragatas portuguesas –que deben su nombre a que se les observa en el mar en grupos, al igual que las embarcaciones de exploración– se distribuyen a lo largo del océano Pacífico y del océano Atlántico, y llegan a las costas por el efecto del fuerte oleaje y vientos.

Cada fragata es una colonia de varios individuos que viven juntos flotando en el mar, cada uno cumple una función biológica específica. Foto cortesía de Elena Fernández Monge.

“Andan flotando en el mar, pero si el viento o el oleaje las empuja hacia la playa se van a topar con gente que se está bañando y los animales no van a saber contra qué están chocando y reaccionan tirando estas toxinas como mecanismo de defensa”, explicó Sibaja.

Según el investigador, las fragatas portuguesas son animales invertebrados, familia de las medusas y los corales. Destacan por sus colores azul y púrpura.

“Cada fragata es una colonia de varios individuos que viven juntos flotando en el mar, cada uno cumple una función biológica específica; son gelatinosos y se alimentan de peces pequeños y de otros invertebrados como crustáceos”, añadió.

La principal recomendación del experto es no acercarse o tocar al animal, ya sea que esté vivo o muerto, así como acudir al centro médico más cercano si hubo contacto directo con la piel.

 

Paula Umaña González

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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