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Autor: María José Ferlini Cartín

Costa Rica: la tormenta fiscal es asunto muy serio

Luis Paulino Vargas Solís

Director Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE-UNED)

Presidente Movimiento Diversidad Abelardo Araya

 

1.La situación económica de Costa Rica en este momento es delicada. Las apuestas son sumamente riesgosas y el panorama extremadamente complejo.

2.Tengamos claro el origen inmediato de la amenaza que hoy enfrentamos: se ha ido agudizando la percepción de riesgo en relación con la sostenibilidad de las finanzas públicas, con sus previsibles efectos: fuerte presión alcista sobre las tasas de interés que pagan los bonos de la deuda pública, cuya colocación se hace más difícil, lo cual se refleja en el acortamiento de los plazos. Es a eso a lo que llamamos “prima de riesgo”, o sea, un “premio” obligado derivado del mayor riesgo percibido. Quienes usualmente proveen el financiamiento –por ejemplo: fondos de pensiones, bancos y aseguradoras– usufructúan con las urgencias del gobierno. En resumen: la “prima de riesgo” va al alza y constriñe progresivamente los márgenes de maniobra.

3.Puesto que la ortodoxia exige que el Banco Central mantenga sus manos fuera de este juego, ello eventualmente se resolvería como una profecía autocumplida: se teme que el gobierno se vuelva insolvente, y ello produce comportamientos que hacen realidad tal insolvencia. Lo cual también entraña quedar atrapados en las redes de los poderes financieros: bancos, aseguradoras y fondos de pensión incluidos. Pero incluso para estos es un juego perder-perder: el eventual colapso financiero del Estado, posiblemente jalará a toda la economía a la crisis, en cuyo caso seguramente el negocio financiero entrará en una etapa de mucha turbulencia, teniendo en cuenta los altos niveles de endeudamiento privado, incluso en dólares.

4.Frente a este panorama, de tal forma erizado de amenazas, el gobierno de Alvarado maniobra –hace equilibrios al borde del abismo– tratando de “tirar la bola hacia adelante”. Lo hace inmerso en un contexto político complejo y conflictivo, con escasos oxígeno para bucear en aguas tan agitadas.

5.La apuesta va en este sentido: aprobar el proyecto tributario actualmente en discusión (expediente 20.580), para exhibirlo como certificado de “buena conducta”, al modo de pasaporte para obtener financiamiento externo. Hay aquí expectativas heredadas de la administración Solís Rivera: obtener unos $1000 millones del BID y, avanzar en la colocación en los mercados internacionales de bonos en moneda extranjera –usualmente llamados eurobonos –a razón de mil millones de dólares por año, posiblemente por unos cuatro años más, como ya se ensayó en el cuatrienio 2012-2105. Obviamente eso requiere aprobación legislativa, cosa que quizá no sea tan difícil de lograr, una vez se haya cumplido la fase, políticamente mucho más espinosa, de aprobación de aquel proyecto tributario. Las mayorías legislativas no sentirán mucho escrúpulo a la hora de aprobar un endeudamiento externo que se prolonga más allá de sus cuatro años en funciones.

6.Evidentemente el gobierno espera que esto reducirá el pago por concepto de intereses. El efecto positivo podría venir de dos fuentes complementarias. Primero, las tasas de interés en dólares son más reducidas que en colones. Segundo –y quizá más importante– el gobierno juega con la idea de que, aprobado el expediente 20.580, y con esa constancia de presunta “buena conducta” en la mano, se reducirá un poco la “prima” por concepto de riesgo que, como he indicado, va hoy día al alza.

7.Al momento actual, los pagos por intereses ya superan holgadamente el 3% como proporción del PIB, sobre un déficit total que exceden del 6,5%. El endeudamiento externo previsto tan solo cubriría la cuarta parte, o poco más, del total del financiamiento requerido. En este momento, el gobierno necesita financiar más de dos billones de colones (más de dos millones de millones) mediante colación de bonos. Al tipo de cambio actual, $1000 millones colocados en mercados externos rendirían el equivalente a 570 mil millones de colones. Aún quedarían más de 1,5 billones a ser financiados internamente. Es, en el mejor de los casos, un deshago muy parcial. Qué tan significativo resulte, depende crucialmente de un detalle: que la percepción de riesgo realmente ceda, y, con ello, también lo hagan las tasas de interés. Sobre esto volveré luego.

8.La reforma tributaria planteada, en su formulación original (previa a los cambios que se le han introducido), rendiría –según la versión gubernamental– un monto de nuevos ingresos equivalente a alrededor de 1,7% u 1,8% del PIB, en el mejor de los casos. Siendo sumamente optimista sobre la posible reducción en el pago de intereses, quizá estemos hablando de una reducción total del déficit en 2,5 puntos porcentuales o poco más. Bajaría entonces a aproximadamente un 4,5% del PIB, aunque los plazos en que ello pueda lograrse no son claros. Incluso en esta hipótesis –quizá la más optimista concebible– es muy dudoso que se logre estabilizar la deuda, que es el objetivo mínimo al que habría que aspirar. El muy mediocre crecimiento de la economía, suponiendo que se logre mantener en los niveles actuales (lo cual es en sí mismo dudoso), bastaría para hacer que, con ese nivel de déficit fiscal, la deuda siga creciendo.

9.Sin embargo, lo anterior tiene sentido dentro de presunciones bastante positivas. Es fácil imaginar evoluciones donde ese cielo azulito, empiece a cubrirse de nubarrones.

10.Primero, se hace necesario suponer que, tanto a lo interno como a nivel internacional, la aprobación del mencionado proyecto tendrá una recepción positiva, y que aflojará la ansiedad que ha ido creciendo en relación con la situación fiscal de Costa Rica, de forma que las tasas de interés cedan. Puede que en lo inmediato se registre ese efecto, pero su perdurabilidad dependería en alto grado de que se constate que hay una evolución hacia una reducción efectiva de los desequilibrios fiscales, sobre todo, y como mínimo, que se logre estabilizar la deuda. Reitero: es muy dudoso que ello se dé, dentro del arreglo de medidas actualmente planteadas.

11.Pero además, debemos recordar que la evolución de las tasas de interés a nivel internacional, no es hoy la más propicia. La Reserva Federal de los Estados Unidos –el banco central más poderoso del mundo– claramente ha definido una ruta ascendente: ha venido subiendo su tasa de interés de referencia, gradualmente, pero de forma cada vez más resuelta. Todo parece indicar que esa tendencia continuará. Mucho de la turbulencia que ha golpeado las monedas de Turquía y Argentina, tiene que ver con esto. Dicho en otros términos: los flujos de capitales financieros tienden a moverse de nuevo hacia las grandes economías del norte, y ven como con menos interés y mayor recelo los países del sur.

12.O sea: la eventual colocación de bonos en los mercados internacionales enfrentará un ambiente menos propicio que aquella realizada en los años 2012 a 2105: habrá menos abundancia de capitales y tasas de interés más altas. Con el agravante de que no será fácil limpiar la estela de desconfianza que han ido sembrando estos años de persistente y creciente desequilibrio fiscal.

13.Por otra parte, el ajuste fiscal propuesto vía aumento de impuestos y reducción de gastos, no será anodino: inevitablemente repercutirá negativamente en el desempeño de la economía, sobre todo porque se aplica sobre una economía atrapada, desde hace ya un decenio, en una especie de anemia crónica, y con problemas del empleo muy graves. Con un crecimiento que penosamente logra sostenerse en el rango del 3-4% anual, se extraería el equivalente a un 2,5-3% de poder adquisitivo y, por lo tanto, de demanda efectiva. Inevitablemente el crecimiento se resentirá. Habrá estancamiento, quizá recesión.

14.Es esperable que conforme el dinamismo económico desfallezca, también lo harán los ingresos fiscales adicionales que el gobierno logre captar. Terminará por recaudar menos de lo previsto, y el desbalance fiscal será mayor a lo esperado. En cuyo caso, las perspectivas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas volverán a ser sombrías, suponiendo que en algún momento inicial se hubiese logrado mejorarlas un poco. Con una economía moviéndose cerca del estancamiento –quizá en terreno negativo– es prácticamente inevitable que la deuda siga al alza. Ya para entonces el chantaje de los intereses financieros –vía una “prima de riesgo” cada vez más asfixiante– se habrá agudizado severamente.

15.Pero incluso la esperanza de lograr una mejora inmediata en la percepción acerca de la sostenibilidad de las finanzas públicas de Costa Rica podrían fallar. Es decir, no podemos descartar que la impresión que se cause a nivel internacional no sea tan favorable como están esperando, por lo que el financiamiento que se querría lograr, no llegaría con tanta facilidad. La evolución actual a nivel mundial, de las tasas de interés y de los flujos de capital, reforzarían esta hipótesis menos positiva.

16.Existen otras opciones por examinar, más allá de la estrategia que el gobierno de Carlos Alvarado propone. La de “no hacer nada”, que parece entusiasmar a mucha gente, es una de ellas. Es una opción que tiene una “ventaja”: nos llevará a una crisis severa en un plazo muy corto. Todavía una segunda opción es la que apunte a un ajuste fiscal dosificado inteligentemente, de forma que la base fundamental del proceso se asiente en una vigorosa reactivación de la economía. Solo así podría lograrse una solución sostenible y perdurable, sin precipitar a la economía en una crisis, cuyas consecuencias humanas serán inevitablemente dolorosas. Pero lograr tal cosa exige un grado de sensatez y generosidad, un sentido de justicia y una dosis de diálogo y desprendimiento, que, en la babel caótica que Costa Rica es hoy, pareciera iluso e inalcanzable.

Costa Rica la tormenta fiscal es asunto muy serio2

17.¿Podría darse un colapso repentino con una devaluación pronunciada y fuga de capitales? Bajo la estrategia actual que ensaya el gobierno de Alvarado, ello se podría posponer en el tanto se logre (lo cual no está garantizado) el efecto deseado en términos de un aflojamiento de la ansiedad –hoy día al alza– suscitada por las dudas que deja la situación fiscal. Pero, como he tratado de explicar, esta propuesta gubernamental adolece de limitaciones importantes, por lo que, al cabo, y en el mejor de los casos, podría tan solo posponer la crisis, no conjurarla. Queda el consuelo de que el Banco Central posee un acumulado significativo de reservas monetarias, para amortiguar el efecto sobre el tipo de cambio. Y, sin embargo, las vulnerabilidades de nuestra economía son múltiples y se entrelazan en un tejido problemático, plagado de puntos débiles que fácilmente podrían romperse (al respecto véase lo que he escrito, por ejemplo aquí y aquí).

 

Enviado por Luis Paulino Vargas Solís.

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UCR presente en el seno de la familia Selles Vargas

La Universidad de Costa Rica está presente en todo el país; por eso, viajamos hasta Amubri Talamanca en donde encontramos a una familia que lleva en sus adentros el sello de la UCR. Se trata de la familia Selles Vargas, la cual con mucho esfuerzo logró cumplir el sueño de que tres de sus hijos estudien en la UCR.

Conozcamos la historia de Iván, Marta y Jeimy, quienes forman parte de los más de 140 estudiantes indígenas de la UCR.

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Vecinos de Valle de la Estrella solicitan mejoras en caminos

El pasado 21 de julio, aproximadamente 35 familias ante la visita de una funcionaria de la Comisión Nacional de Emergencias, denunciaron que cuando la quebrada del GUABO crece se quedan incomunicados sin poder asistir a sus trabajos, y los niños y niñas a lecciones.

Manifestaron que el camino por el que deben transitar pertenece al área de protección del Río Niñey, por lo que necesitan un nuevo camino y un punto para ubicar un puente que le permita trasladarse.

A raíz de esta situación, la comunidad del Valle de la Estrella decide enviar una carta dirigida la Comisión Nacional de Emergencias, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes y al Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Viabilidad donde se exponen varias solicitudes de mejoras en esta comunidad.

Ingrese en el siguiente enlace para leer la carta.

CARTA

 

Enviado por Flor Bellido.

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UCR: Docentes buscan fortalecer los conocimientos de los estudiantes con saberes de otras carreras

  • Según los académicos, es fundamental que los gremios se conozcan entre sí para agilizar el alcance de los objetivos
Estudiantes aprenden del ADN
La transdisciplinariedad se conoce como la habilidad de trabajar un tema desde distintas áreas. Foto: Karla Richmond.

La necesidad de que estudiantes de distintas disciplinas se desarrollen en equipos de trabajo fue uno de los puntos clave de discusión en el III Encuentro Académico de Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica (UCR).

En esta oportunidad, docentes de diferentes facultades coincidieron en el objetivo de lograr una mayor convergencia entre los futuros profesionales, lo cual ahorraría meses de capacitación o “de prueba”, una vez que se inserten en el mercado laboral.

Una de las principales razones por las que se prioriza este tipo de procesos, para los ya graduados, es que desde su formación académica, no se dio un involucramiento provechoso con personas de otras áreas.

“Tenemos una desconexión entre lo que estamos ofreciendo en la Universidad, con lo que se está necesitando en el mercado laboral. Como docentes, debemos descubrir nuestras necesidades comunes a fin de lograr una mayor integración en los estudiantes”, comentó el decano de la Facultad de Ciencias, el Dr. Javier Trejos.

UCR Docentes buscan fortalecer los conocimientos de los estudiantes con saberes de otras carreras2
“Algo tan simple como conocer las jergas de otros gremios, puede ahorrar tiempo y agilizar el trabajo”, comentó el Dr. Javier Trejos Zelaya, en su charla de apertura del encuentro académico. Foto: Karla Richmond.

Un ejemplo es la RedIC-UCR, un programa en el que el Dr. Trejos ha estado involucrado y que ha logrado incentivar a profesores de diferentes unidades académicas a que organicen sus mallas curriculares. Esto ha permitido evaluar un mismo trabajo en cursos de distintas carreras.

“Una profesora de la carrera de Farmacia, en una reunión, dijo que ella tenía un problema con sus estudiantes, pues el 80% de sus alumnos terminan en el sector comercial. Sin embargo, a ellos no se les enseña a vender. Fue ahí cuando una profesora de Dirección de Empresas dijo que ella necesitaba casos reales para sus estudiantes de Mercadeo”, señaló.

Como resultado, las docentes reunieron a sus estudiantes durante un semestre y crearon una estrategia de ventas para medicamentos específicos. Al presentar los resultados al final de ese periodo lectivo, otra docente expresó tener un problema similar. Ella enseñaba en la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva y necesitaba casos reales para su curso en Publicidad.

“Al siguiente semestre ya eran estudiantes de tres facultades distintas y el resultado fue aún mejor. Los jóvenes no solo sabían cómo vender, sino que también elaboraban una campaña publicitaria”, afirmó el decano.

El Dr. Trejos insiste en que es necesario crear espacios en los que la gente interactúe para que nazcan ideas nuevas. La UCR ya ha dado sus primeros pasos con programas como RedIC-UCR, Ucrea o Edomit, para que los docentes quieran tomar la iniciativa de la transdisciplinariedad.

En este encuentro se realizaron actividades teórico-prácticas entre el personal docente, administrativo y estudiantes de las distintas carreras de la Facultad de Medicina, además de dar a conocer el quehacer académico.

Transdisciplinariedad más allá de las aulas

Algunas de las oportunidades transdisciplinarias han sido los proyectos de extensión docente y de unidades de investigación. Aquí los profesores y estudiantes de distintas escuelas colaboran entre sí. El Centro de Investigación en Neurociencias (CIN) de la Facultad de Medicina no es la excepción.

Desde su origen, en 1999, el CIN-UCR ha tenido 196 asistentes de 24 carreras, en las que se destacan Psicología, Biología y Medicina. En estos años se han realizado 67 proyectos y 91 publicaciones científicas.

“Hay que romper las barreras que tenemos entre facultades cuando se trabaja en la academia, en la investigación o en la acción social, porque tenemos que conocernos y saber cómo entendernos con nuestros colegas. Tenemos que olvidar los problemas personales. No trabajar con los que me caen bien, sino con los mejores profesionales”, expresó el Dr. Jaime Fornaguera, fundador del CIN-UCR.

Por otro lado, el rector de la UCR, el Dr. Henning Jensen Pennington, retomó la importancia de este encuentro como espacio de compartir historias al investigar y enseñar.

“Tener estos espacios de discusión y reflexión, para el intercambio de ideas sobre el quehacer de esta Facultad, es la mejor manera de entender el trabajo y progreso de los demás en sus múltiples facetas”, señaló el Dr. Jensen.

El rector, nacido en El Salvador, de padre inmigrante danés y madre guatemalteca, hizo un llamado a parar la xenofobia que se ha manifestado en las redes sociales y en las calles del país en las últimas semanas.

UCR Docentes buscan fortalecer los conocimientos de los estudiantes con saberes de otras carreras3
El rector de la UCR, el Dr. Henning Jensen Pennington, insta a crear espacios de integración para poder trabajar entre profesionales de varias disciplinas. Foto: Karla Richmond.

“Mi familia y yo llegamos Costa Rica cuando tenía menos de 12 años. Nos dedicamos a la agricultura, al derecho y a la educación. Encontramos aquí una tierra hospitalaria y todos nosotros nos sentimos sumamente orgullosos de vivir en esta tierra y ser costarricenses. Orgullosamente decimos somos inmigrantes. Digamos no a la xenofobia”, finalizó.

El III Encuentro Académico de Medicina tuvo lugar en el Auditorio de la Ciudad de la Investigación, los días 21, 22 y 23 de agosto. Para esta edición se presentaron ponencias de las escuelas de Nutrición, Medicina, Enfermería, del Centro de Investigación de Neurociencias (CIN) y del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa).

 

Valeria García Bravo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR, Voz experta: ¡Defender la educación superior pública, defender a la UCR y a nuestro país!

Por Henning Jensen Pennington, rector de la Universidad de Costa Rica, en el marco del Primer Foro Institucional 2018

UCR Voz experta Defender la educacion superior publica defender a la UCR y a nuestro pais
El Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la Universidad de Costa Rica, durante su participación en el Primer Foro Institucional 2018, en el auditorio de la Plaza de la Autonomía. Foto: Karla Richmond.

«Los dolores que quedan son las libertades que faltan». En pocas palabras, el Manifiesto Liminar, producto de la conocida Reforma Universitaria de Córdoba, dejó claro que la revolución estudiantil acontecida hace cien años fue una libertad más que se había conquistado, pero también evidenció que faltaban muchas más por reivindicar.

La universidad pública, tal y como la conocemos hoy, en parte es producto de ese proceso de emancipación de los poderes autoritarios y en aquel entonces eclesiásticos, para dar paso a instituciones de autonomía regidas por los principios de libertad de cátedra y de expresión, en donde la generación del conocimiento se dé por la búsqueda de los saberes y no por imposiciones ni presiones externas. Pero, especialmente, el carácter de «lo público» se lo da el servicio a una sociedad que la ha creado, y que la ha hecho crecer para aportar en la búsqueda del bien común.

La Universidad de Costa Rica, en su 78.° aniversario, se reconoce como una universidad pública con esas características, la cual por casi ocho décadas ha combatido presiones e imposiciones para mantener su rumbo y su papel en la sociedad.

Nuestra región latinoamericana, muy sufrida en su historia por gobiernos autoritarios que aún hoy resurgen y que siguen lesionando los intereses de los pueblos, confía en estas instituciones, como generadoras de conocimiento y con voces imparciales en donde es posible encontrar el espacio para la reflexión y el diálogo.

En una coyuntura como la actual, cabe preguntarnos si la universidad pública sigue representando ese refugio de libertad de pensamiento y expresión, en donde las personas se sientan libres de escuchar, opinar, criticar, informar e informarse, pero especialmente de aprender críticamente.

Las reflexiones que este año propone la Comisión Especial Interdisciplinaria de la Rectoría, alrededor de la visión y quehacer integral humanista y universal de la Universidad de Costa Rica, para entender, orientar y atender los retos de una sociedad en transformación, plasman de antemano la misión universitaria de servir a la sociedad que la ha visto crecer. Las sociedades no son estáticas, y los cambios que viven también afectan su institucionalidad pública y la propia institucionalidad universitaria. Una universidad pública también debe responder a estas transformaciones, y aportar ––desde la academia–– aquellas opciones para que la comunidad nacional se sienta apoyada con el conocimiento, el debate y la puesta en común de ideas. Sin diálogo social no se pueden esperar cambios integradores, ni participación ciudadana, ni representatividad. Por ello, la sociedad en transformación implica una serie de retos hacia la universidad pública, como lo es la Universidad de Costa Rica, pero a la vez existen muchas oportunidades que tenemos al frente y que podemos aprovechar para construir en conjunto con la sociedad costarricense.

La Universidad de Costa Rica, como universidad pública, tiene el siempre vigente deber de realizar su quehacer académico e integral en transparencia hacia la sociedad a la cual sirve. Esto, sin duda, no es un deber actual, ni dejará de serlo en ningún momento. Sin embargo, el reto universitario permanente radica en facilitar los mecanismos y procesos necesarios para garantizar esa transparencia, y para estar cada vez más listos para responder ante las consultas de la opinión pública sobre la gestión de la institución de educación superior con más personal y estudiantes del país. Es decir, mantenernos siempre vigentes para garantizar esa transparencia, y responder con más versatilidad al escrutinio de la opinión pública, es uno de los retos que nuestra universidad debe trabajar cada día.

Sin embargo, ese mismo escrutinio nos ofrece la oportunidad de poner de manifiesto la presencia de la Universidad de Costa Rica en los múltiples aspectos de la vida cotidiana de las y los costarricenses, y de todas las personas que habitan nuestro país. La UCR está presente en la salud de las personas, al formar a las mejores generaciones de profesionales en la salud para su labor pública, y al contribuir con la seguridad de los medicamentos. La UCR está presente en el transporte e infraestructura públicos, al verificar el cumplimiento de los estándares requeridos en los combustibles, y al promover la seguridad de carreteras y puentes que conforman el tejido vial del país. La UCR está presente en las emergencias, no solo al brindar el apoyo necesario a las instancias nacionales, sino desde mucho antes, al facilitar evidencia científica para la toma de decisiones que garanticen la integridad de cientos de poblaciones. En fin, la UCR está presente en muchísimas otras circunstancias más, pues nuestros funcionarios y estudiantes hacen aportes de impacto cotidiano para el bienestar del país.

Así, el prestigio de una universidad como la nuestra no debe ser desmerecido, la confianza que nos da la ciudadanía debe resguardarse y redimirse con una gestión adecuada de los recursos que nos brinda, y que son esenciales para que miles de estudiantes puedan acceder y permanecer en la educación superior pública.

Los retos que rodean la investigación recaen en mantener activos los procesos de diagnóstico de la realidad social, sin dejar pasar la necesidad de conocimiento básico para fundamentar soluciones prácticas y activas a los problemas identificados en la sociedad. Tenemos la necesidad de alivianar las gestiones administrativas de nuestros docentes e investigadores, así como encontrar mecanismos más ágiles para enfrentar la difícil competencia por fondos y recursos de investigación. Sin duda, la compleja y preocupante situación fiscal del país alimenta la necesidad de múltiples instituciones por resguardar los recursos que les ingresan, pero es una razón más para defender los recursos de las universidades públicas. Una gran parte de las investigaciones de nuestra institución se sostienen con fondos provenientes de nuestro mismo presupuesto, y disminuirlos significaría suprimir la oportunidad de la generación de nuevo conocimiento con miras a aportar soluciones para el bienestar de las personas, y para garantizar una mejor calidad de vida en el futuro.

Tenemos la oportunidad de generar alianzas entre la universidad pública y muchos sectores de la sociedad, a partir de las cuales podamos encontrar objetivos comunes y beneficios mutuos. Tenemos también el reto de trascender la academia en la difusión del conocimiento que generamos y que alimentamos a diario, al llevarlo a públicos diferentes y aprovechando la presencia que contamos en cientos de comunidades del país. Sin duda, tenemos la oportunidad de llevar el conocimiento de cientos de investigaciones pertinentes y trascendentes a cada rincón de Costa Rica.

En la docencia, debemos promover más capacitación y actualización en todos los diferentes aspectos pedagógicos, para los miles de docentes que dedican desde pocas horas hasta semanas completas a los procesos de enseñanza-aprendizaje. Ser docente es un honor y debe revestirnos de satisfacción y de orgullo, especialmente al poder acercarnos a estudiantes que durante toda su vida han deseado ingresar a esta institución benemérita de la Patria. Conocemos que la situación del interinazgo sigue vigente, pero hemos logrado importantes avances para garantizar a nuestro personal docente sus derechos como funcionarios y funcionarias.

El uso de las nuevas tecnologías, además, es fundamental para garantizar que el conocimiento de un solo docente pueda alcanzar a cientos de estudiantes. Con ello, tenemos el reto de mejorar y promover la democratización de la educación, y aspirar a contar con poblaciones de estudiantes no solo activos en la universidad, sino a públicos diferentes que no necesariamente tengan ese vínculo.

En la acción social, tenemos el reto de mantener siempre vigente el motivo por el cual la extensión universitaria es fundamental. No se trata de una imposición de conocimientos, incluso no es mera extensión de la Universidad hacia la comunidad, sino de permitir un intercambio de saberes justo, en el que tanto la población estudiantil como docente aprenda de los saberes de las comunidades, y viceversa. Lejos de tratarse de procesos de colonización intelectual, como algunos mezquinamente han querido hacerlo ver, la Universidad se inserta en múltiples procesos sociales para escuchar, principalmente, y enseguida trabajar en conjunto para comprender problemáticas, aportar soluciones y brindar seguimientos. La Universidad aprende y cambia, se transforma en relación con la colectividad costarricense.

En la vida estudiantil, tenemos el deber de garantizar la integridad de cada estudiante que ingresa a nuestras aulas universitarias, y con ello el reto de hacerlo frente a una sociedad cambiante, con nuevos peligros para nuestra juventud. Las mismas dinámicas que caracterizan a una sociedad se aplican en el ámbito universitario, pues no escapamos de los riesgos que corren por nuestras calles ni estamos aislados del acontecer nacional. Por ello, nos hemos abocado a proteger la diversidad con políticas, pero también con acciones concretas, para erradicar el acoso y cualquier tipo de forma violencia hacia el género, el intelecto, el credo, la identidad y el pensamiento.

Nuestra Universidad debe seguir trabajando a favor de su estudiantado con la misma vocación de respeto por la diversidad que ha sido su estandarte. Tenemos la oportunidad de hacerlo al garantizar más y mejores formas de acceso a la educación superior pública, con equipos multidisciplinarios para la asesoría vocacional y el acompañamiento para asegurar la permanencia de las y los estudiantes, y la conclusión de sus proyectos de estudio en un ambiente seguro y apto para su desarrollo. Ante todo, estudiantes que culminen sus estudios de manera que siempre se les incite a pensar, a criticar, a debatir y a dialogar, se convertirán en profesionales honestos, seguras y seguros de sí mismos, dispuestos a trabajar por un país que siga brindando oportunidades a otros jóvenes como ellos, que han podido estudiar como parte de la educación pública.

Tenemos el reto de abrir mentes para la tolerancia, ante una sociedad que increíblemente aún aviva sentimientos de exclusión. Tenemos el reto de contar con una comunidad estudiantil más participativa, más vinculada con el quehacer nacional y atenta a los problemas que afectan a nuestro país. Por ello, nuestras oportunidades para lograrlo recaen en acercarnos cada vez más a nuestros estudiantes, con un flujo de comunicación constante y dejando de lado el adultocentrismo que, en muchas ocasiones, invisibiliza el aporte de las ideas frescas de la juventud, para seguir el modelo complaciente de quienes han encontrado una zona de confort en la gestión pública.

En la administración hay múltiples retos que se acompañan de nuestros esfuerzos por contar con una universidad más abierta, solidaria, equitativa y transparente. Pero las oportunidades de serlo son muchas, y ya las estamos cumpliendo: hemos logrado campus más seguros, y más sostenibles, y podemos involucrar cada vez más a la comunidad universitaria para que traslade estos esfuerzos a sus propias comunidades. Hemos crecido en equipamiento, infraestructura y modernización, de la mano con mejoras en planes de estudio en respuesta a las necesidades actuales de la sociedad. Y hemos trabajado en la agilización de trámites internos, con el fin de reducir la burocracia que antaño se confundía con la garantía del correcto uso de los recursos públicos. Hoy, sabemos que podemos seguir garantizando un uso óptimo de nuestros recursos, de maneras menos complicadas y más transparentes.

La educación superior aún es un factor decisivo de movilidad social. Nuestra Universidad se ha abocado a potenciar incluso la educación media, en un esfuerzo por cerrar brechas y por brindar mecanismos para aumentar el acceso a la educación superior pública. Pero esta es una responsabilidad general del Estado, y por ello la Universidad de Costa Rica seguirá promoviendo las acciones que permitan reducir la desigualdad en el acceso a la educación.

Muchos países priorizan sus políticas en educación cuando se proponen fomentar el desarrollo nacional. Pero también lo hacen cuando buscan opciones viables y posibles para acelerar la salida de situaciones críticas como las que vive Costa Rica actualmente. La educación es tal vez la única de las políticas sociales que tiene la virtud de impactar simultáneamente la competitividad económica, la equidad social, la conducta política de la ciudadanía, la productividad y la creatividad de las personas y empresas, sin importar su tamaño ni su naturaleza.

Las universidades públicas y estatales son instituciones complejas, al igual que lo es su relación con el entorno. No sorprende, entonces, que con frecuencia se viertan opiniones sobre ellas que indican desconocimiento de sus realidades y procesos. Un caso de pertinaz reiteración es cuando se afirma, en contra de toda evidencia empírica, que la mayoría del estudiantado de las universidades públicas costarricenses proviene de hogares económicamente privilegiados. Las personas que sostienen esta falsa idea, reproducida igualmente por algunos medios de comunicación, parecen librar una batalla constante contra los hechos, como si su aceptación fuese equivalente a dejarse engañar por la realidad.

Muchas veces se recomienda ––como si no sucediera–– que las universidades vendan servicios a la comunidad. Desde hace décadas, las universidades públicas costarricenses mantienen relaciones remuneradas con el sector privado y el público, organizaciones de la sociedad civil, instancias internacionales y otras instituciones académicas. Esta vinculación se da en forma de investigación y desarrollo, investigación con financiamiento complementario, investigación contratada, producción y venta de bienes de base tecnológica, transferencia de conocimientos (por ejemplo, licenciamiento, capacitación continua y actualización, servicios científicos y tecnológicos, asesorías y consultorías, servicios de laboratorio y servicios técnicos).

Es conocido que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) recomendó hace más de tres lustros que los países, como política pública, deberían adoptar medidas para asegurar su capacidad de comprender el desarrollo de nuevas tecnologías y adaptarlas a sus propias necesidades nacionales. ¿Cómo ha avanzado Costa Rica en este proceso? La respuesta es que lo ha hecho con altibajos, sin una política científico-tecnológica coherente (por lo menos en su aplicación), ni una inversión significativa en investigación científica de parte del Estado. Pero con algunos resultados destacables y meritorios.

Sobre estos aspectos positivos, nos informa, por ejemplo, el Índice Global de Innovación 2018, el cual vale la pena revisar con el fin de reconocer debilidades e identificar oportunidades. Este índice coloca a nuestro país en la posición 54 entre 126 países, por encima de naciones como México, India, Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia y Bosnia-Herzegovina, entre muchas otras. Según este índice, la posición de Costa Rica en este campo se debe a la combinación de un conjunto de factores. El primero de ellos es la inversión en educación, la cual corresponde a la posición 12 del mundo. Así como el apoyo estatal a estudiantes de secundaria, que ocupa la posición 31. Esta referencia hace pensar en el impacto positivo de programas de inclusión educativa como Avancemos. A esta inversión se añaden el uso avanzado de las tecnologías de la información y la comunicación, las TIC, así como la exportación de servicios basados en ellas, ocupando Costa Rica las posiciones 41 y 10 en el mundo, respectivamente. Y, lo que parece casi una ficción, pero es una realidad: el crecimiento del producto interno bruto por persona contratada como indicador de productividad laboral, donde Costa Rica ocupa la posición número 2 en el mundo.

Otros indicadores positivos son los señalados frecuentemente en las diferentes publicaciones, como la sostenibilidad política, la sustentabilidad ambiental, y la facilidad de obtener créditos. Es interesante observar que Costa Rica muestra un posicionamiento destacado en el Índice Global de Absorción del Conocimiento expresado en dos indicadores: importación de alta tecnología (posición 50) e inversión extranjera directa (posición 27).

La absorción de conocimiento expresa la capacidad de comprender, aplicar y adaptar los avances de la ciencia y la tecnología, lo cual a su vez es el resultado directo de la inversión en educación en sus diferentes niveles. El buen posicionamiento de Costa Rica en este índice se debe sin duda a que ha logrado poner en marcha un círculo virtuoso, aunque mejorable, entre inversión en educación y productividad.

La capacidad de absorber la ciencia y tecnología universales, que solo es posible en virtud de altos niveles en la formación técnica y profesional, no es sin embargo suficiente, y debe ser complementada por el ánimo y la decisión del sector público y del privado, de apoyarse y tomar ventaja del potencial innovador nacional. En este ámbito, el sector privado parece descansar mucho en la importación de soluciones tecnológicas, y no percibir la conveniencia, la oportunidad y la eficacia que ofrece el conocimiento local o nacional. Las virtudes señaladas se deben a una inversión educativa que ha creado un considerable potencial humano, y deben ser complementadas como oportunidades funcionales para emprendimientos novedosos, mejoras en infraestructura y fortalecimiento de la capacidad de concertar alianzas nacionales e internacionales para propiciar encadenamientos productivos en campos estratégicos.

¿Cuál ha sido la contribución de la educación superior pública en estos logros? Entre muchas acciones, cuya cantidad es muy grande para poder enumerarlas, las universidades estatales han creado instancias de investigación mixta Universidad-Estado; impulsado proyectos colaborativos con el sector productivo; han establecido cátedras sobre la relación entre la Universidad y la empresa, organizadas por ambas instancias; creado fondos concursables para estimular la vinculación con sectores sociales y empresariales; reconocimientos a la responsabilidad social empresarial e instancias dedicadas a la gestión de la innovación. Si a esto se suman una alta inversión en equipo de laboratorio de punta, la digitalización de la producción académica institucional, y una política sostenida de evaluación y aseguramiento de la calidad, no resultan extraños los indicadores mencionados, así como tampoco que el Foro Económico Mundial valore muy positivamente la calidad de la educación superior pública costarricense.

Varios miles de actividades de vinculación remunerada con el sector externo son llevadas a cabo por las universidades públicas de Costa Rica (y menciono el sector externo de manera genérica, refiriéndome a la sociedad entera). El quehacer de las universidades estatales costarricenses no se agota en cumplir con los estándares de calidad y productividad de corriente principal de la ciencia y la tecnología, según la definición de esos patrones en el ámbito internacional. Una de las características más sobresalientes de la universidad latinoamericana es que ella se encuentra insertada en la estructura de su entorno social, a cuya dinámica le imprime movimiento. La universidad latinoamericana es constructora de Estado y nación, cogestora de identidad cultural y ciudadanía; cumple una función singular en la arquitectura social y en la sustentación de la democracia.

Nuestro país busca el desarrollo y la equidad, proceso en el cual no se puede ignorar la importancia de la educación superior, como ningún país puede permitirse hacerlo, y menos actuar con ambivalencia y dubitaciones. La generación de conocimiento y la innovación ––que no ha de centrarse en la promoción de la competitividad, sino también de la inclusión–– estimulan tanto la productividad como la participación general en los beneficios del desarrollo. La productividad material y cultural requiere de formación educativa de alto nivel para conducir a una prosperidad que debe ser distribuida y compartida con justicia, con equidad. Como se suele decir, la educación es “el gran igualador”, pero ha de ser de la más alta calidad posible. En educación, no hay equidad sin calidad.

Espero que este espacio de discusión, de intercambio y de actualización nos permita seguir reconociendo el valor de nuestra Universidad en el contexto nacional e internacional. Que estos tres días de Foro Institucional sean altamente aprovechados por cada miembro de la comunidad universitaria, para seguir construyendo juntos una institución cada vez más inclusiva, abierta y pertinente.

La educación superior pública ha permitido que miles de nuevos profesionales estén preparados con una visión humanista para tomar las riendas del país. La calidad de la educación, la equidad, la ética y el bienestar común siempre deben ser los principios que guíen la educación superior, junto con la autonomía y la libertad de expresión ––que en nuestro caso se manifiesta también en la libertad de cátedra––, y no se debe entender el quehacer académico como un bien comerciable y mercadeable. Esto es defender la educación superior pública, esto es defender a la Universidad de Costa Rica y a nuestro país.

 

Henning Jensen Pennington

Rector de la Universidad de Costa Rica

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Foro Institucional UCR analiza visión y quehacer ante retos de sociedad en transformación

El Primer Foro Institucional 2018 de la Universidad de Costa Rica, «UNIVERSIDAD DE COSTA RICA: SU VISIÓN Y QUEHACER INTEGRAL, HUMANISTA Y UNIVERSAL, PARA ENTENDER, ORIENTAR Y ATENDER LOS RETOS DE UNA SOCIEDAD EN TRANSFORMACIÓN»,  se celebrará los días 27, 28,29 y 30 de agosto, en las instalaciones de la Plaza de la Autonomía, Ciudad de la Investigación de la Universidad de Costa Rica.

Como actividad de clausura la Orquesta Sinfónica Nacional ofrecerá un concierto el jueves 30 de agosto, entre las 7:00 p.m. y las 8:30 p.m., en el Aula Magna de la Plaza de la Autonomía, abierto al público, sin costo alguno, excepto el requisito de inscribirse mediante el formulario de inscripción.

Información detallada, incluido el formulario de inscripción se puede accesar en: http://www.ucr.ac.cr/foro-institucional/

Compartimos el afiche y el programa del Foro:

Invitacion Primer Foro Institucional 2018

Programa Primer Foro Institucional 2018

 

Enviado por Manuel M. Murillo.

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Ciudadanía comprometida construye democracia

Surcos le invita a compartir entre sus contactos la siguiente información del  movimiento social.

Pulse en cada enlace para leer cada nota por separado.

La xenofobia, el racismo, la discriminación y la incitación al odio en Costa Rica: breves apuntes

Costa Rica y Nicaragua: Dos pueblos que comparten un mismo destino

Pronunciamiento Junta Directiva Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica

Solidaridad responde a la xenofobia

Acoger a las personas migrantes es amar

Colectivos de Ciclismo Urbano contra la Xenofobia y el Odio

UNED: Primera graduación binacional del Técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios

Consejo Nacional de APSE aprueba fecha de declaratoria de huelga indefinida contra el combo fiscal

Mesa redonda UNA: Agroecología e innovación para nichos de mercados

La UNA en diálogo con pueblos que luchan por la justicia social

Por la salud pública: Urge prohibir el glifosato en áreas públicas

UCR: Los rectores de las universidades públicas presentarán adenda que proteja los fondos de leyes específicas

UCR: Nueva oportunidad de desarrollo económico y educativo para el cantón de La Cruz

Foro, Violencia contra las mujeres: Manejo de información y prevención

Intervención de una Reserva de Biológica y Sitio Ramsar debería ser declarada inconstitucional

Foro: participación comunitaria en comités ético científicos y en Consejo Nacional de Investigación en Salud

¡RedESS celebra su 5º aniversario!

 

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UNED fue sede de intercambio intercultural en el marco de la Independencia de Bolivia

Por: Renzo Kcuno Aimituma

 

Con el objetivo de fortalecer las alianzas y promover la cultura y el buen diálogo entre naciones hermanas, la Universidad Estatal a Distancia (UNED) le abrió sus puertas al Estado plurinacional de Bolivia, para llevar a cabo un intercambio cultural, en el marco de la conmemoración del 193 aniversario de la Independencia de dicho país.

Como parte del acto, se realizó la conferencia “La interculturalidad de la región productora de la hoja de coca tradicional de los Yungas de Bolivia y el salto cualitativo en la orquesta sinfónica”.

De igual manera, el país del altiplano trajo a Costa Rica a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chulumani, para que compartan sus experiencias y realicen una presentación de su repertorio musical.

Para Erick Castro Murillo, director de la orquesta, trabajar un proyecto que impacte directamente en las comunidades más necesitadas es de suma importancia para el Gobierno, ya que este brinda herramientas básicas para generar nuevas oportunidades a la población joven.

“Debido al proyecto de la sinfónica, Bolivia ha logrado generar nuevas oportunidades para nuestros jóvenes, principalmente en la región de los Yungas, un sector netamente cocalero y que su único sustento es su comercialización. Es por eso, que mediante este proyecto queremos generar oportunidades reales, pues aparte de los ensayos musicales, también tenemos iniciativas de emprendedurismo”.

UNED fue sede de intercambio intercultural en el marco de la Independencia de Bolivia2

Según Castro Murillo, iniciar con el proyecto fue difícil, ya que los padres de los jóvenes no permitían que fueran a ensayos, pues consideraban que era más importante trabajar en los campos cocaleros y colaborar con las responsabilidades de la casa; sin embargo, y debido al esfuerzo de diferentes actores, los pobladores hoy están más anuentes a que sus hijos participen en este tipo de iniciativas.

Por su parte, Luis Guillermo Carpio Malavasi, rector de la UNED, agradeció a los diplomáticos presentes y en especial a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chulumani por interpretar el Himno Nacional de Costa Rica y por fijarse en la institución para llevar a cabo el 193 aniversario de vida independiente de Bolivia.

“Quiero iniciar con la última estrofa del Himno Nacional de Costa Rica, ´Viva siempre el trabajo y la paz´, pues somos un pueblo orientado y abocado a vivir en paz y que mejor oportunidad para promover la paz entre países hermanos por medio del arte y la música… Muchas de las dificultades de las que está teniendo este mundo es casualmente la falta de diálogo, la falta de comprensión, la falta de solidaridad y la falta de respeto también a la autonomía de los pueblos. Es por ello, que actividades como estas hacen que se renueven los lazos de solidaridad y por ende la paz”, expresó Carpio Malavasi.

Cabe señalar, que la Orquesta Sinfónica de Chulumani fue creada en el 2011 con el objetivo de beneficiar a jóvenes y niños de escasos recursos de la población yungueña y de Chulumani, ubicados en el departamento de La Paz.

Si desea ver la galería de fotos, ingrese al siguiente enlace: Intercambio Intercultural

 

Enviado por Amilcar Castañeda Cortez.

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Se conforma el Movimiento en Defensa de las Asadas y el Agua de la Zona Norte de Costa Rica

Se acaba de aprobar la conformación del Movimiento en defensa de las Asadas y el Agua de la Zona Norte de Costa Rica. El acuerdo logrado cuenta con el apoyo de 21 organizaciones, entre Asadas, Asociaciones de Desarrollo, organizaciones de segundo grado y organizaciones sociales.

Enviado por Renier Canales en redes digitales.

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