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Autor: María José Ferlini Cartín

En la política democrática, las formas importan

Alejandro Guevara Arroyo

Recientemente apareció un texto interesante titulado “Milei y la cuestión de las formas”, publicado por Javier Franzé en La Vanguardia (órgano del Partido Socialista argentino)1. Ahí se evalúan las formas de las prácticas políticas del presidente argentino Javier Milei, aunque sus consideraciones pueden extenderse en buena medida a todas las principales figuras de la actual ola del populismo de ultraderecha que azota Occidente, con Chaves como nuestro ejemplo parroquial. Muchas de sus reflexiones alcanzan la discusión sobre la correcta práctica política en general, es decir, tanto de agentes políticos profesionales, como de militantes partidarios y de la ciudadanía en una democracia. Por ello, entiendo que vale la pena retomar nuevamente lo que ahí se plantea.

El autor propone al menos dos aspectos especialmente valiosos para la reflexión política. Primero, se refiere a las características fundamentales de nuestro accionar, o sea, de nuestra práctica, en tanto agentes morales. En segundo lugar, alude a la práctica política propia de una o un demócrata. Veamos.

El primer asunto interesante que aborda sensatamente este texto es la distinción, muy arraigada en nuestro sentido común, entre formas y contenido de la práctica política y, más en general, de nuestro accionar en tanto agentes. Así, se suele escuchar que al considerar la política, debemos distinguir tajantemente entre las formas (cómo se habla, cómo se trata a otras personas, con quién se discute) y el contenido (las propuestas que se presentan, los ideales que se persiguen con el accionar). En nuestros días, no es inusual que se entienda que ‘el contenido justifica cualesquiera formas’ o, incluso, que ciertas formas son estorbos para lograr lo clave, que se encuentra en el nivel del contenido (fines, ideas o propuestas) de la acción política.

Sobre esta distinción, el autor pone correctamente en duda los límites normativos de la separación entre forma y contenido. Y es que, desde un punto de vista más fundamental, no existe una distinción tajante éticamente entre ambos niveles. Por un lado, los contenidos intencionales de nuestra acción se construyen, comparten y afianzan por medio de ciertas prácticas que, en el caso de la política, son públicas en un sentido relevante. Las formas en que estas se expresan pueden moldear el contenido mismo de la acción política. Pero, además (y quizás de mayor importancia), hay contenido en las formas de nuestro accionar. O sea, las formas de nuestras prácticas en sí mismas tienen contenido: honran y difunden ciertos valores y desprecian otros.

Por ende, al considerar o realizar una práctica política, nunca podemos liberarnos de la consideración ética de su faceta formal. Ahí damos preponderancia a ciertos valores (¡ciertos contenidos!) sobre otros. “Las ‘formas’ tienen importancia por sus consecuencias, por el sentido que transmiten y la realidad que construyen. Otra vez, no son sólo formas, sino expresión de un contenido que, a su vez, contribuyen a crear”, dice correctamente Franzé.

El segundo aspecto interesante para la reflexión alude no ya a nuestra agencia en general, sino a la forma de nuestra correcta práctica política en tanto demócratas. Sobre esto el autor sostiene que ciertas formas son relevantes para la democracia por los valores que encarnan y que performativamente promueven. Prácticas políticas como las de Chaves, Milei o Trump, de irrespeto, insulto y ridiculización al que discrepa políticamente, no son meramente ‘feas’: son afrentas a los valores democráticos mismos; tienden al autoritarismo político. “Las malas formas de un presidente democrático no son importantes porque nos digan algo de su creencia o no en la democracia, sino que son significativas para la democracia misma como orden político”, para citar nuevamente al autor.

Ahora, ¿cuáles son esas formas que las prácticas democráticas han de sostener? Sintetizo algunas de las que se me ocurren: (a) la tolerancia práctica frente al desacuerdo político, entendiendo que este es constitutivo de la sociedad democrática; (b) la cordialidad básica entre quienes sólo median desacuerdos políticos, recordando que juntas y juntos conformamos un cuerpo más amplio, una comunidad política, una República; (c) la decencia y la coherencia pública, dando cuenta de que estamos guiados por ideales y principios, y no por el mero autointerés.

Cabe preguntarse, sin embargo, por qué aceptar esta visión sobre las correctas formas de la práctica política democrática. Al considerar la respuesta a este asunto, el autor se aproxima a uno de los grandes misterios de la vida democrática: ¿cómo se puede, coherentemente, desarrollar una práctica política fundada en cierta concepción que se estima correcta y, al mismo tiempo, admitir que hay otras concepciones y prácticas que en algún sentido también son aceptables? Desde mi punto de vista (y aquí me diferencio un poco del autor), para responder estas cuestiones, debemos poder integrar, bajo distintas máscaras, nuestra faceta en tanto agentes políticos y en tanto personas ciudadanas.

En tanto agentes políticos, defendemos, promovemos y afianzamos ciertas concepciones y propuestas políticas que entendemos como correctas y justas para nuestra sociedad. O sea, bajo esta máscara asumimos que hay posiciones sobre el orden social que son correctas, sin más. Para lograr que dichas posiciones se realicen, nuestra práctica se puede encauzar mediante todas las rutas de acción política constitucionalmente reconocidas.

Por su parte, en tanto personas ciudadanas, hemos de reconocer que existen otros integrantes de la comunidad política que se encuentran en una posición constitucional equivalente, pero que pueden sostener direcciones políticas alternativas. Y su posición es equivalente porque son personas con igual dignidad en tanto ciudadanas de la República y el hecho de su desacuerdo es expresión de su autonomía moral, presupuestos esenciales del profundo ideal democrático de comunidad política.

Honramos, respetamos y mostramos la defensa de dicho ideal (de dicho contenido) a través de ciertas formas en nuestras prácticas, en cada una de ellas, y, ciertamente, en nuestro accionar político. La máscara ciudadana subyace a la del agente político. He aquí la manera en la que se integran para la o el demócrata.

Es gracias a la máscara ciudadana que se distinguen las formas correctas de la vida democrática; es ella la que distancia a alguien que lleva una práctica política autoritaria, aunque se realice dentro de límites legales aceptables, de una práctica demócrata. Y, por supuesto, la persona que ocupa un puesto de autoridad (v.g. un presidente) ha de trasladar dichos valores a su propia práctica política, respetando desde su lugar las formas adecuadas para honrar el pluralismo político.

Al fin y al cabo, en la práctica política democrática, se cumple también aquello que agudamente apuntara Borges para toda nuestra vida: los actos son nuestros símbolos.

José, Pepe Mujica: El hombre que vivió como pensó

Alberto Salom Echeverría

Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.
Pero los hay que luchan toda la vida:
ESOS SON LOS IMPRESCINDIBLES.”

Bertolt Brecht

Es una cuestión de ética

Pepe Mujica es una de esas escasas personas que lucharon toda la vida por sus ideales. Las ideas de este hombre que, fue más filósofo que político, pregonaron en todas las diferentes y difíciles circunstancias por las que atravesó que, puede haber un mundo mejor, podemos construir sociedades más prósperas, justas y humanas. En otras palabras, vivió convencido de que un mundo más justo es posible, siempre que, luchemos por alcanzarlo. Deploró el capitalismo salvaje, ese modelo productivo de sociedad que es capaz de crear enorme cantidad de riqueza, para que se concentre, cada vez en menos manos. Así lo denunció Mujica.

El ser humano en general -pensaba “el Pepe”- no tiene por qué convertirse en un consumidor voraz, moldeado por las sociedades industriales de la época, en las cuales unos, la minoría, concentra la riqueza y colma sus apetitos materiales, aunque una mayoría, vivirá siendo apenas presa de un pensamiento perturbador, enajenado y enajenante –“vivir para comer”-; pero, un alto porcentaje también, solamente será víctima de esa aspiración, sin poder nunca saciar sus apetitos primarios, porque padecerá todas las enfermedades sociales del “industrialismo” y del capitalismo salvaje: la desigualdad, la miseria y la miseria extrema, la pobreza en todas sus manifestaciones, la falta de oportunidades para educarse y crecer. Mujica estaba seguro de que ese mundo es posible superarlo y luchó siempre por alcanzar su ideal, luchó por ello e intentó difundirlo entre sus congéneres, en todos los foros en los que habló, sin escatimar nunca ninguno, desde el más humilde podio en una calle cualquiera de Montevideo, o en las provincias más pobres como Artiga, Cerro Largo, Rivera, Salto, hasta los estrados más refinados, como el de las Naciones Unidas, desde donde predicó su filosofía de austeridad y humanidad a todas las naciones del mundo, profundizando además, en la urgencia de luchar contra el cambio climático que azota la Tierra.

Pepe Mujica, como se le conoció, estaba convencido de que, “quien no vive como piensa, acaba pensando como vive”. En otras palabras, el hombre y la mujer que no actúan de acuerdo con sus pensamientos, convicciones morales y valores, termina siendo devorado por la sociedad de consumo y hasta sus pensamientos serán moldeados por la forma en que vive. Esta manera de vivir -dijo una vez- conduce a una falta de integridad y una pérdida del sentido de la existencia. La coherencia formó parte del pensamiento de este hombre que, por eso mismo fue admirado por una gran parte de su pueblo, habiendo sido capaz de superar quince largos años de encarcelamiento, en las condiciones más adversas, en las que prevalecieron el maltrato, el hambre y el hacinamiento contra los presos, especialmente los de origen político. Gracias a su enorme fuerza espiritual y aferrado a sus convicciones, sobrevivió, luego fue excarcelado y, un tiempo después, fue llevado por una mayoría de votantes al solio presidencial de la República Oriental del Uruguay.

El presidente más pobre del mundo

Pepe Mujica, provino por el lado paterno, de la localidad vasca de Vizcaína de Múgica. En cambio, por línea Materna eran de ascendencia italiana, concretamente de la región de Fontanabuona, provincia de Génova. Mujica siempre dijo que sus ancestros italianos radicaron específicamente en Cantabria.

Al morir el 13 de mayo del año que corre, José Mujica Cordano había completado los 89 años, cuando lo atacó un cáncer de esófago que, se difundió por todo su organismo y, en muy poco tiempo, le ocasionó la muerte.

Pepe Mujica, como lo hemos expresado, hablaba de vivir en lo individual con austeridad y frugalidad, y desde ahí, desde esa atalaya impulsó para toda la sociedad la justicia social. Así lo vimos bregar por el mundo, ataviado con esa vestimenta que pocos líderes políticos suelen llevar consigo: la de la coherencia, la consecuencia, la honestidad, para con todo ello, vivir con dignidad. Por años y años, en todas las posiciones que ostentó Mujica fue el mismo hombre de verbo fluido y penetrante, de visión señera y profunda. Así fue dejando su impronta en cada una de las trincheras desde las que disparó sus ideas que surcaron como arados, las mentes de los jóvenes, de los hombres y mujeres que labran los campos y fábricas, de los ancianos ansiosos de un mensaje de esperanza, de las personas con discapacidad que buscan una sociedad sin barreras, no excluyente; de las mujeres que han procreado solas y a un tiempo deben arreglárselas para llevar el sustento al hogar. Mujica fue en breve un hacedor de futuro, un pregonero de utopías que, en numerosas ocasiones se convirtieron en realidades, en gran parte debido a su enorme autoridad moral para difundirlas.

El legado de Pepe Mujica

Como ninguno otro antes, Mujica fue, ya como guerrillero ante una sociedad que perdía la democracia a pasos agigantados, merced al crecimiento de la desigualdad y la explotación de los más humildes, ya como congresista, como senador, como presidente del senado y finalmente como presidente de su nación, este hombre, que iba construyendo su pensamiento creador basado en todas sus experiencias de lucha social fue, sin embargo, el mismo en cuanto a su humildad, su manera sencilla de ser y de sentir, su modo de relacionarse con los demás, deferente con todos, pero con preferencia por los más pobres y necesitados.

Por ello, siempre dio un ejemplo de su temple, de su humanidad, donando su salario a causas sociales; cuando fungió como presidente su salario mensual ascendió a 12.000 dólares estadounidenses; de dicho monto, Mujica donó cerca del 90% a organizaciones benéficas, por lo que se ganó la etiqueta de “el presidente más pobre del mundo.”

Su presidencia se desarrolla del 2010 al 2015. Mujica se muestra incómodo de que mucha gente le llame la atención porque siendo presidente use una vestimenta corriente, siga viviendo en una “chacra”, una granja sin mayores lujos, cuando accedió a la presidencia, y que, en lugar de un carro lujoso se movilice en su vehículo conocido como “el escarabajo”, un Volkswagen del año 87, conducido en muchas ocasiones por él mismo. A Mujica le parecía que maravillarse por eso, era sencillamente una locura de un mundo acostumbrado a vivir de las apariencias. De nuevo el hombre modesto se impone, revelándose frente a las costumbres y tradiciones “burguesas” que no le agregan al cargo, absolutamente nada.

Lejos de toda esa fruslería, Mujica ejerce su liderazgo, concentrado en un programa que, sin lanzarse en contra del mercado, orienta las políticas a redistribuir la riqueza. Fue así como durante su gobierno el salario mínimo de los trabajadores se multiplicó en un 250%. Impulsó a la par reformas sociales como la legalización del aborto, cuando está en riesgo la vida de la madre durante el embarazo, el matrimonio igualitario y la legalización de la marihuana, habiendo sido esta última quizás, la más controversial de estas reformas.

Su plataforma de gobierno se basó en cuatro ejes, educación, seguridad, ambiente y energía. Impulsó una reforma muy profunda de la administración pública basada en el modelo neozelandés. Se planteó eliminar la indigencia y bajar la pobreza en un 50%. El gasto social, aumentó desde un 60.9% hasta un 75.5%, contabilizado desde el 2004, pero sobre todo entre 2013 y el 2015. La tasa de desempleo bajó del 13% a un 7%. Uruguay se convirtió durante el período de ejercicio presidencial de Mujica en el país más desarrollado con respecto a los derechos fundamentales del trabajo. (Cfr. Ventura, Christophe. “El país de las conquistas sindicales” en es.wikipedia.org/wiki/Jose_Mujica).

Fue célebre su reforma en el campo de la vivienda, ya que para llevarla a cabo se movilizaron fuerzas de trabajo voluntario, tanto de parte de los beneficiarios, vecinos del lugar, así como de otros sectores sociales.

Como puede verse, aunque algunas de las reformas inquietaron a las tradicionales clases dominantes, su programa y estilo de gobierno en ningún momento puso en riesgo la economía de mercado, ni las bases del sistema capitalista. Aunque sí se convirtió en un acicate, para mejorar las condiciones de vida de las clases sociales menesterosas; ya que los incentivos otorgados a ellas vinieron por varios lados: el programa de vivienda, el aumento en los salarios, así como las nuevas oportunidades de trabajo. Fue célebre su programa ambiental, en el sentido que lo expresó el papa Francisco en su encíclica “Laudato Sí” (“Alabado Seas” en español): tanto en el esfuerzo empeñado para introducir tecnologías limpias, buscando la carbono neutralidad, como en diversos cambios en la modalidad de trabajo campesino en los cultivos, para hacer las formas de trabajo compatibles con la regeneración del bosque. En el ámbito internacional, fue insistente en la urgencia de basarse en tecnologías limpias, en lugar de continuar empleando las tecnologías sustentadas en los combustibles fósiles contaminantes. Su pronunciamiento en las Naciones Unidas tuvo un fuerte impacto en este campo.

Alguien usó la expresión para referirse a este hombre: “Mujica es único”; y, en efecto, ha dejado en los trabajadores, especialmente del Uruguay, una impronta, una huella muy profunda, que es, sobre todo, más de carácter espiritual. Pepe Mujica, “el único”, trascendió las fronteras de su propio país, renovando en todas partes, la confianza en que el anhelo de un mundo mejor es posible. Murió en su Chacra, en compañía de su esposa Lucía Topolansky y sus amigos más cercanos. Pero, el país les rindió a sus restos un célebre homenaje, como lo merecía este hombre que supo ser auténtico, pues, “vivió como pensaba”.

La historiografía costarricense a través de 63 años del Premio Nacional de Historia Cleto González Víquez

La Academia de Geografía e Historia de Costa Rica y el Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional,  se complacen en invitarle a la inauguración de la exposición La historiografía costarricense a través de 63 años del Premio Nacional de Historia Cleto González Víquez.

La actividad será presencial el miércoles 4 de junio a las 10:00 a.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

Defensoría pide protocolo para atención de incidentes en el transporte público cuyas víctimas sean personas con discapacidad

Una persona menor de edad se cayó de una rampa de un bus. La unidad de transporte era del 2016. Este incidente motivó a la Defensoría de los Habitantes abrir una investigación de oficio, con el propósito de analizar las acciones que realiza el Consejo de Transporte Público (CTP) en la atención de este tipo de incidentes donde hay involucrados personas con discapacidad en el transporte público.

Aunque el CTP realizó un proceso de investigación sobre el caso puntual, reconoció a esta Defensoría que no existe un protocolo estructurado o específico para la atención de los incidentes en el trasporte público que involucra a personas usuarias con discapacidad.

La ausencia de este protocolo que verifique las condiciones, no sólo mecánicas, sino de otra naturaleza como es la seguridad y adecuación, las necesidades de las personas con discapacidad y que reconozca que, dentro de este sector de la población, también existe una diversidad en cuando a sus necesidades y características, es una falencia que hoy en día tiene el CTP”, indica la Defensoría.

También llama la atención de esta Defensoría que el informe presentado por el CTP, refleja que la investigación sobre el caso, no respondió a un procedimiento homogéneo de investigación, establecido por dicho Consejo como instancia responsable de la supervisión de las empresas o personas prestatarias del servicio de transporte público; por el contrario, responde a un protocolo interno de la empresa autobusera. En este, se limita a dar parte a las autoridades públicas y a la verificación del funcionamiento mecánico de la empresa prestataria del servicio.

La Defensoría de los Habitantes recomendó al MOPT que además de elaborar un protocolo, emita una guía/lineamiento que permita homogenizar las acciones de las empresas concesionarias o permisionarias encargadas del transporte público, frente a sucesos/denuncias que afecten la integridad física o seguridad de las personas

usuarias con discapacidad. Todo ello se requiere, coordinar con el CONAPDIS para garantizar una participación efectiva de las personas con discapacidad en la elaboración de los instrumentos jurídicos.

Tecnología forestal permite a la UNA evaluar riesgos en árboles urbanos del residencial El Tirol-Del Monte

La Universidad Nacional (UNA), mediante el Instituto de Investigación y Servicios Forestales (Inisefor), concluyó un riguroso estudio técnico científico que permitió diagnosticar el estado y el riesgo del arbolado urbano en la calle Vía de los Cipreses del residencial El Tirol – Del Monte, en San Rafael de Heredia. Esta evaluación se realizó en atención a la solicitud del proyecto Transición hacia una Economía Verde Urbana (Tevu), tras años de inquietudes vecinales y procesos judiciales vinculados a la condición de los árboles. El mismo, sirve como insumo al municipio correspondiente.

El estudio contempló un tramo de 650 metros de la entrada y se centró en árboles de ciprés (Cupressus lusitanica Mill.), plantados densamente en las décadas de 1950 y 1960 como cortina rompevientos para la producción agropecuaria. Sin embargo, el crecimiento urbano acelerado en la zona cambió el entorno, generó presiones sobre estos árboles y aumentó su interacción con personas, viviendas, vehículos y cableado eléctrico.

Estas son las principales conclusiones de los investigadores del Programa Gestión de Bosques del Inisefor-UNA con la participación de un arbolista certificado:

  • Se lograron clasificar un total de 967 árboles mayores a 10 cm de diámetro a la altura del pecho (DAP), de los cuales: 41.68 % presentan una condición verde, 33.09 % están muertos, 9.4 % están vivos pero suprimidos, 7.23 % presentan una condición roja, 6.72 % presentan una condición amarilla y 1.86 % fueron desmochados y están muertos.

  • En total se etiquetaron y marcaron 538 árboles vivos de ciprés con DAP > 30 cm, presentes en calle, Vía de los Cipreses, residencial El Tirol, de los cuales 32 presentan 2 – 3 ejes, condición importante de considerar por el potencial riesgo de fallo por la acumulación de humedad, materia orgánica o corteza incluida.

  • Se realizó una evaluación visual de riesgo en los árboles censados, donde se identificaron 135 árboles candidatos a la aplicación de una evaluación del riesgo del arboladpo (TRAQ), debido a que se identificaron factores como presencia de pudrición, evidencia de cavidades, ramas secas, grietas, copas reducidas, muerte regresiva y árboles con grados de inclinación importantes hacia viviendas y vía pública (blancos bajo alcance).

  • Se seleccionó una muestra representativa de 45 árboles (20 rojos, 20 amarillos y 5 verdes) para realizar tomografías forestales con el equipo Picus 3 – Sonic Tomograph, tecnología de punta que permite observar el interior del tronco y detectar daños no visibles. Este análisis corroboró la presencia de defectos internos significativos en varios individuos de las categorías roja y amarilla, lo cual justifica acciones preventivas de manejo para mitigar el riesgo y posteriormente el manejo del riesgo residual.

En cuanto a las tomografías realizadas a los árboles categorizados como rojos, 30 % de ellos muestran una prolongación importante de daños externos.

El estudio concluye que alrededor del 56% de los árboles inventariados requiere atención técnica inmediata o monitoreo constante. “La valoración del riesgo no busca justificar la tala, sino proponer un manejo responsable y técnicamente fundamentado que priorice la seguridad sin perder los beneficios ambientales de los árboles”, destaca el informe.

Aporte científico y técnico

El equipo técnico del Programa Gestión de Bosques del Inisefor-UNA, está a disposición para brindar acompañamiento a los tomadores de decisiones y profundizar en los resultados de este estudio.

Henry Sánchez, investigador del Inisefor, comentó que el Instituto ejecutó un estudio sobre el estado fitosanitario de la masa de árboles que se encuentran en la calle de ingreso al residencial El Tirol, donde encontró información muy importante en torno a las características que presentan los árboles. En primera instancia, árboles mayores a los 80 años, los cuales se encuentran con una elevada densidad de siembra, lo que determina la supervivencia o la muerte de algunos.

Isaac Meneses, ingeniero forestal del Inisefor, agregó que lo primero es evaluar el estado de las especies arbóreas hasta el momento y, a partir de ahí, determinar cuáles árboles deberían removerse y cuáles no, pero deben de ser gestionados a través del tiempo. En aquellas áreas donde existan espacios sin arboledas, lo conveniente sería diseñar algún plan para introducir las especies de reemplazo.

Fabricio Ballestero, ingeniero forestal del proyecto Tevu, explicó que la municipalidad de San Rafael de Heredia les solicitó el apoyo en este proceso, ante la necesidad de contar con atención especializada y así tener a mano una aclaración técnica objetiva dentro de los términos de evaluación del riesgo del arbolado en el área mencionada.

Carlos Vargas, poblador del sector del Tirol, indicó que hay tantos puntos de vista como de vecinos preocupados por el riesgo ante la caída de ramas o incluso árboles; sin embargo, el área de ingreso al residencial es algo muy apreciado por los vecinos, lo que ha creado un conflicto interno sumamente serio por parte de algunos que se oponen a la corta de árboles. Vargas reconoció que el acompañamiento de los expertos les permitió conocer la realidad que afronta el área boscosa del Tirol, desde el ámbito científico y técnico.

¡Solidaridad con el pueblo panameño! SiUNED

Comunicado

Pronunciamiento del Sindicato Unitario de la UNED. Las personas trabajadoras de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) de Costa Rica reunidas en Asamblea General del Sindicato Unitario de la UNED (SIUNED) el 27 de mayo de 2025, expresamos nuestra solidaridad con el pueblo panameño y en especial con las personas trabajadoras de la Universidad de Panamá en su lucha contra las reformas a la seguridad social y por la soberanía nacional.

Exigimos el cese de la represión y la persecución a las personas dirigentes sindicales, libertad inmediata a los presos políticos, al dirigente Genaro López, y el respeto a los Derechos Humanos.

Exposición en Homenaje a los Miembros Honorarios de la Asociación Costarricense de Artistas Visuales

La Asociación Costarricense de Artistas Visuales y el Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional,  se complacen en invitarle a la inauguración de la exposición Homenaje a los Miembros Honorarios de la Asociación Costarricense de Artistas Visuales.

La actividad será presencial el martes 3 de junio a las 4:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

El Papado en el siglo XXI

Por Arnoldo Mora

La reciente desaparición del universalmente popular PAPA Francisco y la elección, como sucesor, del primer PAPA de origen estadounidense, y que ha escogido el nombre de León XIV, noticias que han acaparado la atención del mundo entero por varias semanas, ha puesto de manifiesto el nuevo rostro de la más antigua institución de Occidente, la Iglesia de Roma; ejemplo en que deberían inspirarse otras organizaciones e instituciones políticas y culturales, que pretendan sobrevivir ante los retos con que la vorágine de la época actual nos desafía. Con el inicio del tercer milenio de la era cristiana, que se caracteriza por una globalización que abarca todos los ámbitos del quehacer humano, el sujeto que constituye la vanguardia de los cambios cualitativos del devenir histórico ya no es ni una etnia ni una «raza», así sea el homo sapiens, ni una identidad cultural o políticamente articuladas, sino la humanidad en su conjunto. La humanidad toma conciencia cada vez más lúcidamente de su «singularidad». Ese sentimiento de unidad repercute en el ámbito de lo político, dramáticamente acentuada por la amenaza de una autodestrucción apocalíptica provocada, ya sea por una guerra termonuclear, o por una crisis terminal de origen ecológica que cause la destrucción de los recursos naturales.

La institución más antigua de Occidente como es el papado romano, heredero, tanto de las culturas antiguas del Mediterráneo, como del Medioevo y del Renacimiento que fueron la fragua de la modernidad, da muestras de una vitalidad que, luego de la Revolución Francesa y durante el siglo XIX, daba signos de decrepitud hasta el advenimiento de León XIII. Desde entonces, el Papado Romano no ha hecho sino crecer en influencia y presencia en la escena mundial. Ahora, con la llegada al papado de dos papas provenientes del continente americano, es decir, de la periferia de Occidente, una vez más en su dos veces milenaria historia, el papado adquiere un inusitado vigor. Por contraste, la crisis (¿terminal?) que afecta a la hegemonía multisecular de Occidente se hace cada día más evidente, como lo prueba la invasión en todas sus fronteras de multitudes provenientes de los pueblos hasta no hace mucho sojuzgados. Occidente vive el mayor proceso de mestizaje de su historia, que no es solo racial sino, ante todo, cultural. Y con ello, sus visiones de mundo se confrontan.

Esas visiones de mundo se han expresado y conservado a través del tiempo gracias al simbolismo religioso. Lo vivimos ahora, aunque de modo dramático, en las guerras del Medio Oriente, es decir, en el lugar donde surgieron las culturas que han configurado a Occidente. Las violentas confrontaciones, que han tenido como escenario la cuenca del Mediterráneo, han mostrado siempre una connotación religiosa, que remonta a inicios del milenio pasado con las Cruzadas. En ese mismo período histórico se dio la división entre las Iglesias de Oriente y Occidente. Siguió luego la división de la Iglesia Occidental con la Reforma protestante, iniciada con el grito de rebeldía de un fraile agustino alemán, Martín Lutero. El primer y trascendental paso para la superación de la división de la cristiandad al más alto nivel, se dio en el Concilio Vaticano II, que mostró un rostro ecuménico en la Iglesia Católica, la mayor y más antigua iglesia de inspiración cristiana.

Las guerras de religión, que han ensangrentado la historia, deben desaparecer; sus líderes deben ser los primeros en dar el ejemplo, sus divergencias se funden y confunden en un abrazo fraterno que borra siglos de distanciamiento. Los muros deben convertirse en peldaños, las fronteras en brazos que se extienden, las culturas en corazones que palpitan al unísono, las religiones en signos que señalan los nuevos senderos que ha de seguir una humanidad que ha entrado de lleno en el nuevo milenio, ese que —esperamos— hará por fin realidad la utopía de la fraternización de todos los pueblos que habitan el planeta.

Movimientos sociales apoyan a estudiantes que mantienen la toma de la FEUCR

  • Concierto de Cantos de Batalla el Día del Ambiente en la UNA
  • Llamado a más movimientos a sumarse a la movilización estudiantil

A casi un mes del inicio de la toma del edificio de la FEUCR por parte de estudiantes organizados en la Alianza Estudiantil de la Universidad de Costa Rica, diversas organizaciones ecologistas y feministas han expresado su respaldo a la lucha estudiantil mediante un foro público y una declaración conjunta de apoyo.

El foro, titulado «Tejiendo Resistencias: Voces de los movimientos sociales en apoyo a la toma de la FEUCR«, se realizó el pasado miércoles 28 de mayo y contó con la participación de destacadas lideresas sociales:

  • Ana María Arenas Moreno, de la Red de Mujeres Costeras y Rurales de Costa Rica

  • Mariana Porras Rozas, de FECON y COECOCEIBA – Amigos de la Tierra Costa Rica

  • Maleza Barrantes, del Movimiento Ríos Vivos de la Zona Sur

Todas las participantes, además de su rol actual en movimientos sociales, compartieron haber sido activas en el movimiento estudiantil en sus años universitarios, participando en luchas históricas como la oposición al «Combo Eléctrico» y al TLC con Estados Unidos.

Durante el conversatorio, se destacó el rol fundamental de la universidad pública como aliada en la defensa de los territorios, los bienes comunes y el tejido social.

Maleza Barrantes, proveniente de la comunidad de Cristo Rey de San Pedro de Pérez Zeledón, donde se logró detener un conjunto de proyectos hidroeléctricos, expresó:

Admiramos y respetamos esta toma como una acción en defensa de la educación pública, del presupuesto para becas, de la acción social, y para que las universidades públicas lleguen a más comunidades, permitiendo así el acceso a una educación superior pública y de calidad.”

Por su parte, Mariana Porras Rozas, de la Federación Ecologista (FECON) y de Coecoceiba Amigos de la Tierra, afirmó:

Este fue un espacio valioso para compartir luchas, estrategias y la historia del movimiento estudiantil, que ha sido clave en la defensa de la institucionalidad pública en Costa Rica.”

Ana María Arenas, de la Red de Mujeres Costeras y Rurales, hizo un llamado a otras organizaciones sociales para que se sumen al respaldo activo de este movimiento:

El movimiento estudiantil marca el pulso de las movilizaciones sociales más relevantes del país; merece nuestro acompañamiento.”

Cantos de Batalla: música ecologista en solidaridad estudiantil

Como parte del respaldo de los movimientos sociales, el próximo 5 de junio, Día del Ambiente, la banda Cantos de Batalla ofrecerá un concierto gratuito en la Plaza de la Diversidad de la Universidad Nacional (UNA) a las 5:00 p.m. La actividad es organizada por la Federación de Estudiantes de la UNA (FEUNA).

Como parte del respaldo desde los movimientos sociales, el próximo 5 de junio a las 5 de la tarden en la Plaza de la Diversidad, Día del Ambiente, la banda Cantos de Batalla ofrecerá un concierto gratuito en la Universidad Nacional (UNA), en una actividad organizada por la Federación de Estudiantes de la UNA (FEUNA).

El líder ecologista Fabián Pacheco explicó:

Tocaremos en solidaridad con esta lucha estudiantil que sabe ser rebelde, que tiene tomada la FEUCR y defiende el FEES. No están solos: vamos a celebrar con música rebelde, con los cantos de batalla de la lucha ecologista.”

Cantos de Batalla es un proyecto musical que rinde homenaje a la memoria de activistas ecologistas y celebra las luchas y conquistas ambientales de Costa Rica. Con el ritmo de los tambores y las voces de la resistencia, este espectáculo invita a cantar, bailar y sumarse a la defensa de los derechos humanos y los bienes comunes. Actualmente, el proyecto cuenta con dos volúmenes de pregones de lucha que han resonado en las calles del país durante los últimos 30 años.

De las mariposas y los jaguares

Juan Félix Castro Soto
San Ramón de Alajuela

Ha venido ganando aceptación la adopción del jaguar como símbolo de fuerza, autoritarismo e imposición, atributos que alguna mente, desde el Poder Ejecutivo, les confirió, para que la imagen del felino se asociara con la personalidad del mandatario.

Lo que viene luego es la fuerza y la consistencia del simbolismo para perdurar en el tiempo. La parafernalia de una imagen emblemática, como la del jaguar, desde la lógica en que fue pensada me parece muy atinada: la presencia del jaguar reúne dos elementos simbólicos muy importantes, uno es su singularidad como especie poco común y la otra, claro está, su condición de fuerza bruta, su habilidad de acecho y su poder de intimidación.

Dadas las características citadas, efectivamente nuestro presidente parece contenerlas. Pero una simiente de esta naturaleza debe contar con terreno fértil para que se eleve sobre lo que pretende. De nuevo, la tierra anegada y lista para la germinación de la semilla, es una subjetividad costarricense debilitada por los recurrentes fracasos y las consecuentes desilusiones.

Pero, como sugieren quienes se han refugiado en el carácter del jaguar a costa del suyo propio, no toda Costa Rica es territorio jaguar. Aún quedamos muchas mariposas. Un simbolismo que propongo a toda la población que se sienta incómoda con las atribuciones depositadas en ese animal mítico de los bosques primarios del país.

La mariposa es delicada, sutil, bella y perecedera. Pero posee una fuerza imprescindible, se trata del poder del asombro. Da la impresión de que su presencia es insignificante, pero el revoloteo de sus alas, su bailar frágil aparentemente desacertado, siempre provoca desasosiego y conduce a la reflexión. Y ahí no culmina su fascinación, viene de un ser muy diferente a ella, pues nace del cuerpo de la oruga. Por eso, la mariposa misma, en su dimensión corpórea, representa la diversidad.

Quizá la muerte no le importa, ni su corto período de vida, porque cuando vuela ya absorbió casi todo el sorbo de su vida, vital y palpitante. De modo, que el simbolismo de la mariposa funciona como un contra-poder: el poder de la insignificancia.

El jaguar moriría casi inmediatamente fuera de su selva, la civilización no es para él. En qué clase de selva el presidente quiere convertir el país. La mariposa, en cambio, puede sufrir en la ciudad, pero la acción civilizatoria la mejoraría, cultivando el jardín que ellas necesitan. Es decir, no se requieren jaguares en la ciudad, pero sí mariposas.

Una selva en la ciudad, donde los jaguares vivan alimentándose de los miedos y los odios no es lo que puede engrandecer este país, de lo que no disponemos como pueblo, es de una opción política que nos permita cultivar jardines donde lleguen las mariposas como banderas pequeñas, delicadas y coloridas, dejando ver destellos de esperanza.

Imagen ilustrativa, UCR.