Un grupo de trabajadoras sociales ven en la candidatura de una de sus colegas, la Msc. Enid Cruz Ramírez, una oportunidad única para promover el cambio y la diversidad en la política local de San Ramón.
Enid representa una voz fresca y valiosa en el escenario político, su candidatura trae consigo la posibilidad de impulsar una visión diferente y una nueva perspectiva en la administración local, con una visión de puertas abiertas, como representante también del sector mujeres.
Esta profesional, ha demostrado su compromiso con nuestra comunidad durante más de 40 años. Su participación activa en una organización local es una muestra de su dedicación y conexión con las necesidades reales de nuestro cantón. Su historia habla por sí misma: una luchadora incansable que ha estado junto a las personas en cada paso de su camino, lo que también le ha merecido estar en la galería de las mujeres del INAMU, haciendo honor a esa historia.
Su experiencia en el programa Hospital sin Paredes le ha proporcionado a la compañera un conocimiento profundo de las necesidades y deseos de nuestra comunidad. Por lo que su liderazgo se basará en un compromiso con nuestras realidades y desafíos.
Apoyar a una colega trabajadora social como Enid no solo fortalecerá nuestro campo profesional, sino que también dará voz a una representante comprometida con el bienestar de nuestra comunidad.
Invitamos a considerar este respaldo como una oportunidad para marcar la diferencia y que nuestras voces se escuchen en la toma de decisiones.
“Podemos fomentar la colaboración, la inclusión y el cambio en nuestra ciudad”.
Se invita a la ciudadanía a respaldar a Enid y a unir fuerzas para crear un San Ramón más equitativo, vibrante y empoderado.
Es muy lamentable observar que jóvenes y casi niños son parte de la red de sicariato y parte de los grupos que distribuyen drogas. Lo lamentable es que esos casi niños y jóvenes deberían estar estudiando o practicando algún deporte.
Es necesario que las autoridades gubernamentales y municipales hagan lo necesario para crear oportunidades para estos niños y jóvenes. Hay que estimularlos para que logren interesarse en el estudio o en los deportes.
Lógicamente que eso debe venir desde el hogar, pero también ahí es necesario intervenir dando las oportunidades necesarias de educación y de trabajo. Las becas son urgentes para ayudar a los hogares a salir adelante con la educación de sus hijos.
Crear fuentes de trabajo también es urgente para evitar que hombres y mujeres tengan que acudir a la venta de sus cuerpos o a entregarse a los narcotraficantes.
Si se lograran esos dos propósitos, estaríamos llenos en la dirección correcta para atacar la inseguridad y los asesinatos que padecemos hoy en día.
Dios quiera que haya políticas encaminadas a abrir esas oportunidades y se les permita a niños y jóvenes forjar a través de la educación, del arte, de la cultura y del Deporte un futuro más próspero del que ahora se vislumbra.
¿Más que por los niños masacrados va por Zelensky y más que por la Paz y el Cese al fuego, va por atizar la Guerra?
Comunicado de la Red de Solidaridad con Palestina Costa Rica San José, 13 de noviembre de2023
El presidente Rodrigo Chaves ha salido a lanzar una cortina de humo sobre los gravísimos hechos de genocidio que está llevando a cabo Israel en la Franja de Gaza. Ha sacado un video en apoyo a uno de los bandos en la guerra Rusia- Ucrania, en lugar de hacer un llamado a la paz en ese conflicto, que se acerca ya a los dos años, y no ha dicho, ni dice una coma, sobre la matanza de más de once mil civiles y casi cinco mil niños palestinos por parte de Israel en su operación militar en Gaza.
Para el presidente Rodrigo Chaves, no es una prioridad que Costa Rica levante valientemente la voz para que haya un “Cese al Fuego inmediato”, se detengan los bombardeos israelíes sobre la población civil, sobre los niños y las mujeres y sobre hospitales, casas de habitación, escuelas y demás infraestructura civil.
Demagógicamente el señor presidente dice que el costo de la vida en nuestro país es uno de los resultados de esta guerra y no de sus políticas contra los salarios y los derechos laborales de los costarricenses. Y no dice que, si en efecto ha habido alza en los combustibles, se debe a las sanciones contra el petróleo ruso que ha decidido el G7 y los gobiernos de Occidente. ¿Por qué el presidente Chaves no levanta su voz en apoyo a la búsqueda de una salida de paz para la guerra Rusia – Ucrania? Una salida de paz en lugar de “echar más leña al fuego”. Llama a que Costa Rica se apunte con un bando, ¿para que siga esa guerra?
Casi dos años después de haberse iniciado la Guerra Rusia – Ucrania , nos viene a decir, como si fuera el primer día de esta, que Costa Rica debe sumarse a la misma con uno de los bandos, mientras que, desde hace un mes y dos semanas, Costa Rica y el Mundo presencian, todos los días, una orgía de muerte y destrucción del Ejército de Israel, una potencia nuclear, sobre un pueblo indefenso, sin sistemas de defensa antiaéreas, sin tanques ni aviones de guerra, ni portaaviones, como los que ha enviado EE UU. Ese pueblo palestino sí que está resistiendo con las uñas señor presidente.
El presidente Chaves no dice nada de esta realidad totalmente asimétrica de una potencia nuclear, como es Israel, contra un pueblo de dos millones de habitantes en un área de 365 kilómetros cuadrados, solo un poco más grande que el Cantón de Acosta de San José. Como si esa realidad no existiera y como si en el Mundo no despertara la misma una profunda alarma, dolor y preocupación, mucho más que el conflicto estancado de la guerra de Ucrania que va para dos años.
Cuando la guerra de Irak en 2003 hubo un presidente de nuestro país, Abel Pacheco, que dijo «A mí todo muerto me angustia, todo muerto me duele, sea un niño iraquí, americano o costarricense, pero, por supuesto, entre la muerte masiva de niños costarricenses y norteamericanos y la muerte de niños árabes, ¿Qué puedo escoger?» Y fue condenado ética y moralmente por esas declaraciones, de las cuales luego se retractó públicamente. Pero el presidente Chaves está escogiendo una frase peor que esta del expresidente Pacheco, porque Abel Pacheco reconocía que había muerte masiva de niños árabes al menos, y el señor presidente Chaves, ni siquiera reconoce que los están matando todos los días masivamente, a los niños árabes palestinos.
Así que el presidente Chaves, cuando el terror y la muerte de población civil y niños árabes es restregada en su cara y en la de todo el Mundo, sale a llamar al pueblo de Costa Rica a apoyar al señor Zelensky y no a apoyar al cese al fuego en ambos conflictos y el Cese al fuego de extrema urgencia existencial y de freno al genocidio en Gaza, Palestina.
Si realmente quiere reflejar la tradición humanista y democrática, pacifista y propiciadora de solución de conflictos de nuestro país, el Gobierno del Presidente Chaves debería llamar de inmediato a consultas al Embajador de Costa Rica en Israel, como protesta por el genocidio que este está llevando a cabo en Gaza y que con Bolivia, lidere Costa Rica, una campaña por la ruptura de relaciones con el régimen genocida de Israel, al que ya la Corte Penal Internacional le está tramitando causa judicial por crímenes de Guerra.
Pablo Hernández Arias por la Red de Solidaridad con Palestina CR
El Pacífico costarricense es el escenario para el desarrollo del curso Mareas y nivel del mar: estaciones, operaciones y productos, donde participan 41 representantes de Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, República Dominicana, Cuba y Estados Unidos.
Su objetivo, en el marco de la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, es que personal marítimo, hidrográfico y oceanográfico que trabaja con nivel del mar y mareógrafos, mejoren sus capacidades en este tema, y con ello, aumenten las mediciones del nivel de mar como referencia ante el cambio climático, formación de tormenta y tsunamis, entre otros.
Costa Rica cuenta con tres mareógrafos administrados por el Sistema Nacional de Monitoreo de Tsunamis (Sinamot-UNA): uno en Limón operando desde 1957, otro en Quepos desde 1941 y el tercero en la Isla del Coco desde el 2018. En Puntarenas existió uno de 1940 hasta el 2003. De acuerdo con Silvia Chacón, coordinadora del Sinamot-UNA, se espera contar con más mareógrafos en los próximos años para instalarlos en otras zonas costeras y contar con más y mejores observaciones. “Los mareógrafos de Costa Rica han medido 27 tsunamis desde 1941 hasta el 2022, y esas mediciones son de gran importancia para validación de modelos de tsunamis, entre otros”.
El curso se desarrolla del 13 al 17 de noviembre en el Hotel Punta Leona y es organizado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (IOC/UNESCO), la Organización Hidrográfica Internacional (IHO), la Organización Marítima Internacional (IMO) a través de su filial para América Central COCATRAM (Comisión Centroamericana de Transporte Marítimo), la Administración Oceanográfica y Atmosférica de los Estados Unidos de América (NOAA) y el Programa Sinamot-UNA con el apoyo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).
Oficina de Comunicación Universidad Nacional, Costa Rica
Este sábado 11 se creó la Confederación de Trabajadores Unidad en la Acción Sindical (UAS) con el apoyo de 20 sindicatos. La asamblea constitutiva se realizó en el local de SINAE Afines.
En la Carta de Principios se destaca la frase En Defensa del Estado Social de Derecho.
La nueva organización apuesta por fortalecer y crear organizaciones en el sector privado, así como la defender el Estado Social de Derecho, en especial la CCSS y con ella la institucionalidad pública.
En los documentos recibidos por SURCOS se indica que la UAS representa la alianza del sindicalismo que incluye al sector público y al privado, por ello, el presidente nombrado es del sector público y el vicepresidente del sector privado.
“Es una apuesta para ir a organizar a los trabajadores del sector privado, como una forma de solidaridad, eso queda reflejado en la Carta de Principios de la UAS que fue aprobada”, se indica.
En una publicación en la página de SINAE Afines en Facebook se indica:
“Nos complace ser parte de esta gran agrupación que velará por el respeto de los derechos laborales de todas y todos los trabajadores del sector público y privado, además de la defensa del Estado Social de Derecho”.
Junta Directiva de la Confederación de Trabajadores Unidad en la Acción Sindical (UAS)
Presidencia
Lenin Hernández Navas
SINAE AFINES
Vicepresidencia
Maikol Hernández Arias
FENTRAGH
Secretaria de Actas y Comunicación
Lucía Granados Picado
FETRAFI – SINEBACCR
Secretaria de Asuntos Económicos, Administrativos y Financieros
Jonathan Blanco Lizano
FETRAFI – UNEBANCO
Secretaria de Asuntos Jurídicos, Derechos Humanos y Sindicales
Xiomara Sánchez Rojas
SITECO
Secretaria de Organización y Comunicación
Dania Obando Castillo
FENTRAGH
Vocal
Omar Rodríguez Acevedo
FETRAFI – UNEBANCO
Fiscal
Yeneris Castillo Guadamuz
SITRAMUPL
SINAE AFINES: Sindicato Nacional de Enfermería y Afines
FENTRAGH: Federación Nacional de trabajadores de la agroindustria, Hotelería y Afines
FETRAFI: Federación de trabajadores financieros
UNEBANCO: Unión de empleados del Banco de Costa Rica
SINEBACCR: Sindicato nacional de empleados del Banco Central de Costa Rica
SITECO: Sindicato independiente de trabajadores estatales costarricenses
SITRAMUPL: Sindicato de trabajadores municipales de la Provincia de Limón
SURCOS comparte la Carta de principios de la Confederación de Trabajadores Unidad en la Acción Sindical UAS
Esta carta de principios constituye el marco ético y el horizonte estratégico que iluminan y orientan el camino que deberá transitar la Confederación de Trabajadores Unidad en la Acción Sindical (UAS), en su accionar solidario nacional e internacional para la promoción y defensa del trabajo decente y el Estado social de derecho.
1) La representatividad: Nacemos como una organización en la cual están representados sectores estratégicos del mundo del trabajo, tanto del sector público como del sector privado costarricense. Nuestro mayor desafío es seguir creciendo, especialmente en el sector privado. Nuestra estrategia prioriza el crecimiento no por empresa, sino por sector o rama de actividad. De no resolverlo en el primer nivel de organización, promoveremos la creación de federaciones sectoriales o ramales. Somos conscientes, que en Costa Rica históricamente constituir sindicatos en el sector privado ha sido una tarea, sumamente difícil. Sin embargo, la UAS asume ese reto y lo convierte en principio constitutivo para que nunca se nos olvide que la organización de las personas trabajadoras en el sector privado es una prioridad estratégica en la organización. Nunca descansaremos en esa titánica labor. El fin de la representatividad es tener capacidad de movilización y presión en la defensa de los intereses de la clase trabajadora.
2) El diálogo social: Nacemos como una organización con vocación al diálogo social. Elaboramos propuestas y desarrollamos diversos mecanismos de presión con el fin de alcanzar un acuerdo, un pacto o una negociación, a través de las instancias de diálogo social, de negoción colectiva y de negociación sociopolítica.
3) Sindicatos inclusivos: Nos comprometemos a organizar a todas las personas trabajadoras. Nadie debe ser excluido. Todas las personas, sin distinción de raza, credo, sexo, capacidades diferenciadas y rama de actividad, están llamados a organizarse y participar en el sindicato.
4) La transparencia: Nos comprometemos a denunciar y atacar la corrupción en todas sus manifestaciones. El principio de la transparencia no solamente se debe aplicar a la administración pública, sino que también debe ser practicado por las organizaciones sindicales y sociales. Por ello en la UAS se promoverá una cultura de transparencia y anticorrupción. Se deberá informar y comunicar de manera completa, oportuna y permanente, de forma clara y confiable a sus afiliados sobre la situación financiera y contable de sus recursos económicos y activos, sobre la conducta de sus dirigentes, sobre las acciones de la UAS, planes, proyectos y los criterios que la sustentan.
5) Autonomía e independencia: El sindicalismo debe practicar la autonomía e independencia de cualquier partido político, gobierno, sector empresarial, sector religioso e ideologías particulares. Se respeta la afiliación partidaria de las personas que integran sus organizaciones miembros. También es cierto que la UAS, desde su autonomía, en su estrategia de incidencia y a través de su práctica sociopolítica, participa y promueve alianzas con sectores sociales y productivos, de carácter coyuntural, territorial, nacional e internacional, para defender los derechos laborales y el Estado social de derecho.
6) Trascender la conciencia gremial y transitar hacia una conciencia de clase: Todas las personas trabajadoras pertenecemos a la misma clase. Sin embargo, no todas las organizaciones practican en sus acciones la solidaridad de clase trabajadora. Es cierto que en un primer estadio nos afiliamos a un sindicato de empresa, rama o sector. Por tanto, nuestro primer nivel de conciencia es gremial y/o sectorial, es decir, defendemos, participamos y nos identificamos con las luchas de nuestro sindicato en la misma empresa, sector o rama de actividad. En ese sentido, el desafío de la organización es lograr a través de los principios, la formación y la lucha sindical, que la persona trabajadora, trascienda de la conciencia gremial a la conciencia de clase.
7) Avanzar de una democracia formal hacia una democracia participativa: La democracia formal es importante, pero ha demostrado ser insuficiente para asegurar la justicia social y la igualdad de oportunidades en las sociedades.
Por tanto, la UAS luchará por una democracia participativa, a través de incidir en la creación y participación de las personas que fungen como delegadas sindicales y de otras organizaciones sociales, en aquellas instancias e instituciones públicas donde se definen, toman decisiones y se ejecutan programas en material de política social, redistribución de la riqueza y generación de igualdad de oportunidades.
8) La formación sindical: La formación sindical debe responder a un plan estratégico de la organización y se debe desarrollar de manera procesual y con una metodología popular que promueva la interacción y el empoderamiento de las personas trabajadoras. La formación es un espacio y una herramienta para crear nuevos liderazgos y formadores sindicales en todas las estructuras y niveles de la organización. El fin principal de la formación es fortalecer la organización sindical. La formación sindical es indelegable, es decir es una tarea de las propias organizaciones sindicales, donde ellas reflexionan sobre su identidad y sus derechos como clase trabajadora y ciudadanía y en ese proceso construyen su proyecto sociopolítico.
9) Sostenibilidad financiera: La UAS, para su sostenibilidad que le permita cubrir sus gastos administrativos, operativos, organizativos y formativos, creará su estrategia financiera a partir del aporte de la cuota sindical de sus organizaciones afiliadas, colaboración externa de las organizaciones sindicales internacionales, de organismos vinculados al mundo del trabajo y también a través de proyectos de servicios o productivos que se desarrollan de manera conjunta con los gobiernos centrales o poderes locales.
10) Autonomía de los pueblos indígenas: La UAS, defiende la autonomía de los pueblos indígenas, ya que esta constituye la base principal sobre la que se fundamentan sus derechos, costumbres, cultura y su convivencia democrática costarricense. El Estado debe respetar sus estructuras y costumbres en el marco de la transparencia, democracia y respeto de los derechos humanos. Debe garantizar e impulsar la participación indígena, directa y activa, en la elaboración de políticas públicas y en la implementación de los diferentes instrumentos (leyes, tratados, convenios, declaraciones, convenciones, etc…) nacionales e internacionales vigentes, ya que solo así podrán ser elaboradas e implementadas teniendo en cuenta las bases de su cosmovisión y cultura ancestral.
En ese sentido, los espacios indígenas de representación y diálogo, tanto nacionales como internacionales, deben de ser ocupados por representantes auténticos de los pueblos indígenas y sus organizaciones sindicales; por lo cual, la UAS luchará para que esto se aplique.
Reconocemos la importancia de la lucha indígena y la abrazamos, principalmente sobre temas de alta relevancia como la tenencia de tierras, la usurpación de sus territorios, la eliminación de la violencia, el combate a la impunidad, acceso al trabajo decente, así como la promoción y vigencia de su cultura.
En la UAS continuaremos sumando esfuerzos y exigiendo el cumplimento de la Ley Indígena N°6172, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Declaración de las Naciones Unidas Sobre los Pueblos Indígenas (ONU), la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de Estados Americanos (OEA), así como todos instrumentos que resguarden los derechos de los pueblos indígenas de Costa Rica.
11) Alianzas sociales y patrióticas: Conscientes de la necesidad de defender el Estado social de derecho y de los cambios estructurales que se requieren para acabar con la desigualdad social, la UAS se compromete a promover la unidad con otras organizaciones sindicales, a realizar alianzas con otros sectores sociales, socio – productivos e inclusive a forjar alianzas patrióticas (coyunturales) con sectores empresariales.
12) Sindicalismo moderno y el uso eficiente de las TIC: La UAS se propone ser una organización que utiliza las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) como una herramienta en todas sus prácticas y acciones, en todos sus departamentos y áreas de trabajo: lo administrativo, comunicación, legal y en los espacios y programas de formación sindical.
13) Luchar y promoción del trabajo decente: La UAS es consciente que el fin principal de la organización sindical es luchar por mejorar las condiciones laborales y de vida de las personas trabajadoras. Por lo que, aceptamos luchar de manera sostenida y permanente por el trabajo decente, para que siempre se realice respetando los principios fundamentales de la OIT: el respeto a la libertad sindical, la negociación colectiva, acceso al diálogo social, seguridad en el trabajo, protección social, oportunidad de acceder a un empleo productivo, un salario digno, igualdad de oportunidades y un trato igualitario para todas las personas.
La UAS, promulga por la implementación de mecanismos dirigidos a la promoción del trabajo decente en todos los sectores laborales, favoreciendo y proponiendo políticas públicas que permitan el desarrollo de la libertad sindical, la negociación colectiva y la protección social, con principal énfasis en las cadenas de valor de las compañías multinacionales que operan en el país, considerando dentro de todos los espacios, las condiciones de las mujeres, jóvenes, migrantes, indígenas y población LGBTIQ+.
Uno de los principales objetivos de la UAS, será la atención y propuesta para el mejoramiento de los salarios, que durante el tiempo se han venido desmejorando y precarizando.
14) Reducir la informalidad y precariedad en el empleo: Desde la UAS, impulsamos acciones y propuestas dirigidas a la atención de las necesidades adscritas a los trabajadores informales, así como los tercerizados, que enfrentan condiciones de trabajo que les vulnera sus derechos, exponiéndoles a permanentes riesgos en materia de salud, salario, seguridad social y exclusión social.
Todas las personas trabajadoras requieren una atención integral por parte del Estado y sus instituciones, por lo que promovemos en las diferentes instancias que se aplique la normativa e implementen las políticas existentes.
La organización de los sectores laborales informales, deben de contar con organizaciones sindicales que les represente y a la vez promueva acciones para la reivindicación de sus derechos en lo económico, laboral y social, situación que la UAS atenderá con propiedad.
Tumba del Dr. Karl Hoffmann y su esposa, en un homenaje tributado en el sesquicentenario de la Campaña Nacional. Foto: Luko Hilje
Publicado originalmente en la revista digital europea MEER
Luko Hilje (luko@ice.co.cr)
Nacido el 7 de diciembre de 1823 en la ciudad de Stettin, en el reino de Prusia —hoy denominada Szczecin, y parte de Polonia—, de joven Karl Hoffmann Brehmer se debatía entre estudiar medicina o ciencias naturales, que incluyen disciplinas como la botánica, la zoología, la paleontología, la geografía, la geología y la vulcanología. No obstante, tan capaz y brillante era, que resolvió ese atormentador dilema mediante una especie de sincretismo, al optar por ambos campos científicos, uno por formación y el otro por afición.
En efecto, se matriculó en la muy prestigiosa Universidad de Berlín, de donde se graduó como médico a los 23 años de edad, en setiembre de 1846, junto con su amigo Alexander von Frantzius; dos años mayor que él, éste era oriundo de Danzig, hoy Gdansk, y perteneciente a Polonia, también. Por cierto, entre el elenco de sus profesores figuraba el patólogo humano Rudolf Virchow —que años después propondría la teoría celular, la más importante en la historia de las ciencias biológicas, junto con la de la selección natural, de Charles Darwin—, con quien además cultivó una cálida e imperecedera amistad.
Asimismo, de manera paralela a sus actividades de médico, efectuó recolecciones para el proyecto Flora Prusiana de Dietrich, concebido y liderado por el botánico Albert Gottfried Dietrich, lo que le permitió interactuar con especialistas del calibre de Carl Sigismund Kunth y Johann Friedrich Klotzsch en el Museo Botánico de Berlín. Además, por su interés en los animales, solía visitar el Museo Real de Zoología en Berlín, donde pudo alternar con los mastozoólogos Martin Heinrich Carl Lichtenstein y Wilhelm Peters, el ornitólogo Jean Louis Cabanis, el entomólogo Friedrich Klug y el malacólogo Carl Eduard von Martens.
La atracción del trópico
Un importante hecho a destacar es que algunos de estos taxónomos conocían las curiosas flora y fauna de los trópicos, por lo que en ambos museos Hoffmann tuvo la oportunidad de familiarizarse con esas maravillosas formas de vida. Asimismo, como el gran naturalista Alexander von Humboldt —el mayor explorador del trópico americano, desde fines del siglo XVIII— frecuentaba esos recintos científicos, sobre todo por su cercana relación con Kunth, quien le ayudó mucho en la descripción de numerosas plantas, es posible que Hoffmann lo conociera ahí. Esto explica que, en 1853, cuando él y su amigo von Frantzius decidieron venirse a vivir en Costa Rica, Humboldt escribiera una carta de recomendación para ambos, dirigida al presidente Juan Rafael (Juanito) Mora Porras.
Juan Rafael Mora Porras, Libertador y Héroe Nacional de Costa Rica. Cortesía: Carlos Ossenbach
Fue con ese rico bagaje, tanto de médico como de naturalista, que él se mudó a nuestro país, junto con von Frantzius y las esposas de ambos. En realidad, su expectativa no era ejercer como médicos, sino más bien convertirse en profesores de ciencias naturales en la Universidad de Santo Tomás y, de manera complementaria, explorar la flora, la fauna y los volcanes del país. Sin embargo, en dicho ente no había carreras de ciencias naturales, medicina o farmacia, por lo que debieron dedicarse de lleno al ejercicio de su profesión, y efectuar giras y recolecciones en su tiempo libre.
A pesar de algunos contratiempos iniciales, todo era auspicioso. Y tanto, que en 1855 pudo escalar los volcanes Irazú y Barva, tras lo cual escribió sendos relatos, amenos y pletóricos de detalladas observaciones científicas. Asimismo, pudo enviar unos 3300 especímenes a los museos de Berlín, entre los cuales había numerosas especies nuevas para la ciencia. De ellas, 38 portan su apellido, en honor a él; al respecto, por ejemplo, su colega Peters bautizó al perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni), en tanto que Cabanis hizo lo propio con el pájaro carpintero Centurus hoffmannii, hoy llamado Melanerpes hoffmannii.
Perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni), bautizado en honor de Hoffmann. Foto: Fabio Hidalgo
En realidad, Hoffmann estaba embelesado escudriñando nuestra naturaleza, cuando en el horizonte empezaron a cernirse oscuros nubarrones, que presagiaban dolor y tragedia. En efecto, aquel pequeño pero pujante país que era Costa Rica, pleno de naturaleza prístina y con una economía dinámica y robusta —favorecida por las continuas y altas exportaciones de café—, de súbito se veía gravemente amenazado por un ejército filibustero y mercenario, organizado y liderado por el abogado, médico y periodista William Walker.
Hacia el frente de batalla
El esclavista y jefe filibustero William Walker. Foto: Wikipedia
El espectro de la guerra empezó a perfilarse en noviembre de 1855, y ya para marzo era inminente una invasión desde Nicaragua, donde Walker se había instalado desde mediados de 1855. El riesgo era demasiado alto pues, bien respaldado y financiado por importantes personajes y sectores de los estados esclavistas sureños, Walker se proponía implantar la esclavitud en los cinco países centroamericanos, así como anexarlos a EE. UU., como parte de un proyecto denominado Federación Caribe.
Fue por eso por lo que había que responder sin dilación, y fue cuando se escuchó firme y tonante la voz del presidente Juan Rafael (Juanito) Mora, para expresar: «Compatriotas: ¡A las armas! Ha llegado el momento que os anuncié. / Marchemos a Nicaragua a destruir esa falange impía que la ha reducido a la más oprobiosa esclavitud. / Marchemos a combatir por la libertad de nuestros hermanos».
Esto ocurrió en la mañana del sábado 1° de marzo, ante una inmensa multitud congregada en la Plaza Principal —actual Parque Central—, convocada por su querido y valiente líder.
Sabedor de que sus huestes necesitarían un médico de primer nivel, ya desde la víspera don Juanito había nombrado a Hoffmann como Cirujano Mayor del Ejército Expedicionario. Es decir, depositó en las manos de un extranjero la integridad sanitaria de sus tropas, y lo hizo con absoluta confianza en él. Y Hoffmann no lo defraudaría.
Por el contrario, a partir de entonces, dio fehacientes muestras de su capacidad profesional. Por ejemplo, aunque no participó en la batalla del 20 de marzo en Santa Rosa, en Guanacaste —pues había permanecido en Liberia, con el grueso del ejército—, al día siguiente don Juanito lo envió allá, para que apoyara al Dr. Cruz Alvarado Velazco. Y ambos lo hicieron con tal éxito, que falleció apenas uno de los 32 heridos, pero de tétano; en la batalla habían fallecido 19 combatientes.
Por el contrario, en la muy cruenta batalla del 11 de abril en Rivas, Nicaragua, dadas las adversidades sufridas inicialmente por nuestras tropas, él debió multiplicarse. Fue así como en la mañana se le vio disparando el fusil con admirable puntería, que tan útil le había sido en la captura de aves y mamíferos para sus colecciones. Y, ya por la tarde, en medio del dolor de atestiguar la muerte de 136 soldados en pocas horas, empezó a desplegar sus dotes de excelente y compasivo médico. La mejor muestra de esto fue cómo se prodigó —junto con sus pocos colegas—, en la atención de unos 300 heridos, 270 de los cuales estuvieron en un hospital de campaña a cargo suyo, improvisado en una solariega casa de la ciudad. Ahí debió encarar tan descomunal labor, sin condiciones de higiene aptas ni suficientes medicinas, y aun así realizó ocho amputaciones, en lo cual era muy diestro.
Hoffmann frente al cólera
Sin embargo, lo peor estaba por venir. En efecto, bastaron pocos días para que se asomara un enemigo más serio que la pólvora, los sables y los cuchillos enemigos: el implacable cólera morbus o cólera asiático. Aunque nadie lo conocía, Hoffmann sí estaba familiarizado con sus síntomas, pues durante una epidemia de cólera que sufrió Alemania en 1848-1849, él trabajó en el Sanatorio de Cólera Nº 1, en Berlín, e incluso realizó experimentos, en búsqueda de sustancias que permitieran combatirlo.
El Dr. Karl Hoffmann, ya enfermo. Cortesía: Silvia Meléndez
Como en aquella época aún no se conocían los microorganismos, los médicos creían que las enfermedades infectocontagiosas eran causadas por miasmas, es decir, vapores o partículas invisibles emitidas por las aguas estancadas o putrefactas, así como por residuos vegetales en descomposición y cadáveres de animales.
Asimismo, se pensaba que el calor excesivo, como el de Rivas, irritaba el hígado, lo cual provocaba un aumento desmedido en la secreción de bilis y, con ello, el cólera. Esto último explica que se tomara la decisión de abandonar cuanto antes dicha ciudad y retornar a Costa Rica, lo cual fue un gran error, a la luz del conocimiento actual. Tanto se ignoraba, que habría que esperar 28 años para que, en 1884, el eminente microbiólogo alemán Robert Koch determinara que el agente causal de la enfermedad es la bacteria Vibrio cholerae.
En consecuencia, conforme los combatientes regresaban al interior del país, el contagio se acrecentaba, y las tropas diezmaban. Era una auténtica caravana de la muerte, no solo por los que sucumbían día a día, sino también porque muchos de los que sobrevivieron durante la travesía portaban consigo el bacilo y, por tanto, contagiaron al resto de la población. ¡Casi no hubo hogar que se librara de tan temible peste!
Sin embargo, en tan apremiantes días, de pavor y desesperanza, por la prensa emergió la voz de Hoffmann para llamar a la cordura y ofrecer acertadas recomendaciones. Entre ellas destacó un preparado suyo, que denominó “medicina anti-colérica”, “mixtura tónica” o “esencia tónica”, el cual consistía en 20-30 gotas amargas vertidas en coñac o vino fino. En efecto, hoy se sabe que tanto el alcohol como los ácidos matan al bacilo de manera casi instantánea, pero deben ser ingeridos antes de que éste alcance el intestino, ya que después se multiplica en forma masiva y libera una toxina que no es afectada por dichas sustancias. Por fortuna, su medicamento fue usado ampliamente, y es muy posible que permitiera salvar centenares de vidas, aunque este dato nunca fue contabilizado, y más bien quedó invisibilizado por el efecto devastador de la epidemia, que provocó la mortalidad del 10% de la población, en una época en que ésta rondaba los 100.000 habitantes.
Un angustioso y prematuro final
Durante y poco después de la epidemia, la vida de Hoffmann se empezó a llenar de sombras y de angustia. Fueron demasiado agobiantes el esfuerzo y el estrés de la guerra y el cólera, por lo que su organismo lo resintió de manera seria e irreversible.
Así, víctima de un padecimiento crónico y degenerativo relacionado con la médula ósea, se mostraba abotagado, débil, con la movilidad limitada y los dedos rígidos, lo cual le impedía atender a su clientela, lo que causó una merma en sus ingresos. Al respecto, es pertinente mencionar que él mismo había pagado de su bolsillo numerosos gastos de la Campaña Nacional, que ascendían a casi 2800 pesos —un verdadero capital entonces—, deuda que el gobierno tuvo dificultades para honrar. En todo caso, preocupado por su crítica situación, don Juanito tomó la iniciativa de otorgarle una pensión vitalicia, por 50 pesos mensuales, a partir del 1º de marzo de 1858.
Ante el empeoramiento de su salud, a inicios de febrero de 1859 los esposos Hoffmann se trasladaron a Puntarenas, esperanzados en que el clima caliente y seco permitiría mitigar la enfermedad de él. Sin embargo, con tan mala fortuna que en esos días había un brote de tifoidea, que pronto se convirtió en epidemia, debido a lo cual su esposa Emilia se contagió y murió pronto, el 12 de febrero. Viudo y crudamente solo, sin su principal bastión, Hoffmann entró en un estado de postración, que lo condujo a la muerte exactamente tres meses después, el 11 de mayo; para entonces tenía poco más de 35 años. Fue enterrado en el cementerio de Esparza sin ninguna pompa, pero al lado de su amada esposa, como él lo solicitó en su testamento.
Desde entonces, su tumba permaneció en el abandono y el olvido. No obstante, a raíz de la inauguración del monumento a su amigo don Juanito Mora, frente al edificio de Correos y Telégrafos, el 1º de mayo de 1929 —fecha conmemorativa de la rendición de Walker—, el gobierno del abogado e historiador Cleto González Víquez encomendó la localización de sus restos al naturalista Anastasio Alfaro, director del Museo Nacional. Hecho esto, se acordó exhumarlos y trasladarlos a la capital, donde se les enterró con honores de General de Brigada en medio de una gran apoteosis, el lunes 29 de abril.
Un merecido tributo
Desde que incursioné en el estudio de la vida y la obra de Hoffmann, hace 17 años, pensé que, aunque ese homenaje fue más que merecido, su figura no debería disociarse de la localidad de Esparza. Es decir, me parecía necesario que los visitantes al cementerio local sepan que una pequeña parcela de tierra en dicho camposanto albergó los restos de Hoffmann y su esposa nada menos que por 70 años. Es por eso por lo que siempre pensé que debería haber un hito en ese sentido, y por largo tiempo exploré varias opciones que, por fin, hoy están a punto de concretarse.
En efecto, aunque el sitio exacto en que ellos estuvieron enterrados actualmente está ocupado —no lo estuvo hasta hace poco tiempo—, desde hace varios años el administrador del cementerio me indicó que inmediatamente en su costado norte hay un área bien amplia, para colocar un monolito conmemorativo dedicado a ellos. Por tanto, entre seis ciudadanos que admiramos y valoramos los aportes de Hoffmann a nuestra patria hicimos una contribución para financiar la confección de una hermosa lápida, que ya está grabada y lista para ser instalada. Será develada el próximo jueves 7 de diciembre, día en que se conmemora el bicentenario del nacimiento del homenajeado.
Ello se efectuará en una sobria y emotiva ceremonia, gestada por cuatro entidades que, desde diferentes ámbitos, representan al pueblo costarricense: la Asociación Morista La Tertulia del 56, que se dedica al rescate de la memoria y el legado de los héroes de la Campaña Nacional; la Municipalidad de Esparza, expresión político-administrativa de la comunidad que acogió los restos de los esposos Hoffmann, así como tuteladora del cementerio local, que en 1992 fue declarado Monumento de Interés Histórico Arquitectónico; y la Universidad Técnica Nacional (UTN), auto-declarada Universidad Morista, y cuya Cátedra Juan Rafael Mora Porras funciona en su sede del Pacífico, en Puntarenas, lugar donde murieron don Juanito y los esposos Hoffmann.
Conviene destacar que a esta iniciativa se sumará la Editorial Tecnológica, del Instituto Tecnológico de Costa Rica, con la publicación del libro Karl Hoffmann, médico y héroe en la Campaña Nacional —escrito por el autor del presente artículo—, que será presentado ese mismo día en el campus de la UTN en Puntarenas, bautizado con el nombre Juan Rafael Mora Porras, Libertador y Héroe Nacional. En dicho libro se analiza de manera detallada el legado médico y humanitario de Hoffmann en aquellos tétricos meses de 1856 y 1857, en que Costa Rica estuvo en riesgo de perder su soberanía y su libertad.
Fue en esos tiempos, tan infaustos, que Hoffmann no dudó en dejar a un lado sus muy preciados intereses de naturalista —que fue el motivo de su arribo al país—, ante el llamado de su patria adoptiva, que demandaba con urgencia sus servicios y destrezas de médico. Las incontables vidas que salvó representan una deuda imposible de saldar, pero que hoy, como costarricenses agradecidos, tratamos de restituir al menos parcialmente con ese monolito conmemorativo y ese libro, para celebrar el bicentenario de su nacimiento.
El pasado 2 de noviembre, un mes después del inicio de la fase actual del conflicto en el Medio Oriente, el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (CU) ha decidido pronunciarse al respecto. En su parte esencial, el comunicado declara “Hacer un llamado al respeto, a la tolerancia y a la solución pacífica de conflictos en estricto cumplimiento del derecho internacional y la apertura del diálogo, la búsqueda de consensos y a que se materialice la reconciliación entre todas las partes». En ese comunicado, el CU no se refiere de manera directa al genocidio en Gaza, ni a la masacre del pueblo palestino en la Cisjordania. Pero especialmente grave es omitir nombrar al responsable por ese genocidio, el estado de Israel.
Tales omisiones reflejan el temor de los miembros del CU a llamar las cosas por su nombre. El genocidio en Gaza y Cisjordania es un proceso de limpieza étnica que ha sido impulsado por el movimiento sionista desde antes de la fundación formal del estado de Israel. El ataque actual de las fuerzas armadas israelíes sobre Gaza alcanza hospitales, campos de refugiados, iglesias, escuelas, ambulancias y cientos de blancos civiles. Cada 10 minutos muere un niño palestino en Gaza. No es una guerra, es un proceso de desplazamiento de una población entera por medio del terror. Así lo hacen ver pronunciamientos y comunicados de organizaciones humanistas, estados y movimientos civiles alrededor del mundo en una ola internacional contra este genocidio, a la cual no ha querido adherirse el CU.
En sus acuerdos, el comunicado del CU hace un llamado por el respeto de la vida humana, los derechos humanos y por un cese al fuego. No hay más detalles. La redacción del pronunciamiento pareciera propio de una situación donde dos estados se encuentran en guerra, ambas igualmente responsables del escenario bélico. Nada más lejos de la realidad. El conflicto actual en Gaza-Cisjordania se ubica en un contexto totalmente asimétrico, donde uno de los ejércitos más poderosos del mundo, financiado por Estados Unidos y la CE Europea, desata todo su poder de fuego contra un movimiento de resistencia de índole popular, que recibe apoyo limitado de algunas naciones árabes, pero principalmente de la población palestina. Las acciones de la resistencia palestina, aceptables o no desde un punto de vista humanitario, son una respuesta al desplazamiento forzoso de la población palestina de su territorio, el cerco económico y militar de sus poblaciones, la represión de su protesta y finalmente, la creación del mayor campo de concentración del mundo, la franja de Gaza. Todo esto a lo largo de más de 75 años. Y son 75 años de violación de acuerdos de las Naciones Unidas, lo que han convertido al estado de Israel, en la práctica, en un estado ilegal y terrorista.
Por lo tanto, en este orden de cosas, son insuficientes y equívocos los llamados tibios de cese al fuego entre las partes y al cese de la violencia, sin señalar las causas históricas del conflicto. El pronunciamiento del CU es precisamente lo contrario de lo que se espera del máximo órgano de poder de una universidad pública. Esperaríamos más bien una visión que caracterice con claridad y sin rodeos la naturaleza del conflicto, y que salga en defensa de la población civilindefensa atrapada en Gaza y del derecho a la autodeterminación que se le ha negado a Palestina desde hace más de siete décadas. Hay un responsable central de lo que está ocurriendo, el estado de Israel y sus socios.
Por lo tanto solicitamos al Consejo Universitario rectificar su pronunciamiento, en favor de otro que considere el ”mandato de nuestro Estatuto Orgánico, el cual proclama una universidad siempre en favor de los pueblos y contra las injusticias sociales.
Jorge Arturo Lobo, Escuela de Biología
Ciska Raventós, profesora pensionada UCR
Wajiha Sasa Marín, Instituto de Investigaciones Psicológicas
Mahmood Sasa Marín, Instituto Clodomiro Picado
Javier Tapia Balladares, Instituto de Investigaciones Psicológicas
Jaime García, profesor pensionado UCR
Isabel Avendaño Flores, Facultad de Ciencias Sociales
Jaime Lobo Segura, profesor pensionada UCR
Zuhra Sasa Marín, Escuela de Arquitectura
Lucia Riba Hernández, Escuela de Arquitectura
Helga von Breymann Miranda, Escuela de Arquitectura
Rodolfo Mejías Cubero, Escuela de Arquitectura
Rolando Pérez Sánchez, Instituto de Investigaciones Psicológicas
Eugenia Gallardo Allen, Escuela de Estadística
José María Castro Madriz, Escuela de Artes Plásticas
Viviana Paniagua Hernández, Escuela de Arquitectura
Sofía Trujillo Quesada, Escuela de Arquitectura
Jorge Barrientos Valverde, Escuela de Estudios Generales
Dylanna Rodríguez Muñoz, Facultad de Ciencias Sociales
Mauricio Álvarez Mora, Facultad de Ciencias Sociales
Andrés Ruiz Sánchez, Instituto de Investigaciones Psicológicas
Fabián Bonilla Murillo, Instituto Clodomiro Picado
Manuel Morales Alpízar, Escuela de Arquitectura
Eugenia Solís Umaña, profesora pensionada UCR
Carlos Mata Quesada, Escuela de Arquitectura
Luis Armando Durán Segura, Escuela de Arquitectura
José Vargas Hidalgo, Escuela de Arquitectura
Zuiri Méndez Benavides, Facultad de Ciencias Sociales
Luis Andrés Sanabria Zaniboni, Facultad de Ciencias Sociales
José Antonio Mora Calderón, Facultad de Ciencias Sociales
Manuel María Murillo, profesor pensionado UCR
Mónica Vul Galperín, Instituto de Investigaciones Psicológicas
Roberto Ayala Saavedra, Escuela de Sociología
Roberto Herrera Zúñiga, Sede de Occidente
David Castillo Mora, estudiante Posgrado en Sociología
Minerva Solano Campos, estudiante de Sociología
Brenda Rey Chavarría, estudiante de Inglés
Leonora de Lemos Medina, Escuela de Ingeniería Mecánica
Andrés Castillo Vargas, Escuela de Psicología e IIP
Robert Laurent Sanabria, Escuela de Ingeniería Topográfica
Yeimer Gerardo Ramos Torres, Escuela de Formación Docente
Jorge Sanabria León, Escuela de Psicología
Andrés Molina Araya, Escuela de Estudios Generales
Julio Loría Cordero, profesor pensionado UCR
Sandra Araya Umaña, profesora pensionada UCR
Amarilis Eunice Acevedo Mejía, estudiante Posgrado en Sociología
Asdrúbal Duarte Esquivel, profesor pensionado UCR
Vera Victoria Sancho Mora, profesora pensionada UCR
Lucía Gutiérrez Espeleta, profesora pensionada UCR
Virginia Ramírez Cascante, profesora pensionada UCR
Alicia Guardián Fernández, profesora pensionada UCR
Koen Voorend, Instituto de Investigaciones Sociales
Alexander Rojas Parajeles, Sede del Pacífico
Jorge Montoya Alvarado, profesor pensionado UCR
Marielos Giralt Bermúdez, profesora pensionada UCR
Mario Villalta Florez-Estrada, Escuela de Arquitectura
Silvia Arguedas Méndez, Escuela de Ingeniería Industrial
Rodiney Chacón, Asociación de estudiantes de Sociología
Verónica Ramírez, Asociación de estudiantes de Sociología
Gabriel García, Asociación de estudiantes de Sociología
Carolina López, Asociación de estudiantes de Sociología
Priscila Madrigal, Asociación de estudiantes de Sociología
Sofía Jiménez, Asociación de estudiantes de Sociología
Julieth Bolaños, Asociación de estudiantes de Sociología
Alex Gómez, Asociación de estudiantes de Sociología
Valentina Palacio, Asociación de estudiantes de Sociología
Yaser Ramos, Asociación de estudiantes de Sociología
José Julián Llaguno, Escuela de Ciencias Políticas
Carlos Mora Aguilar, Facultad de Odontología y CEA
María José Cabezas Castro, Facultad de Ciencias Sociales
Claudia Palma, Escuela de Antropología
Mauricio López Ruiz, Escuela de Sociología
Pietro Scaglioni Solano, Escuela de Ingeniería Mecánica
Marietta Villalobos Barrantes, Escuela de Psicología
Marco Fournier Facio, profesor pensionado UCR
Jeannette Aguilar, Escuela de Psicología
Pascal Girot Pignot, Escuela de Geografía
Gerardo Hernández Naranjo, Escuela de Ciencias Políticas
Adriana Monge Arias, Sede de Occidente
Mariano Sáenz Vega, Centro de Investigaciones Antropológicas
Manuel Zumbado Retana, Escuela de Arquitectura
Marta Montero Calderón, Escuela de Ingeniería de Biosistemas
Javier Vargas Nieto, profesor pensionado UCR
Jorge Enrique Garnier Zamora, profesor pensionado UCR
Rosaura Chinchilla Calderón, Facultad de Derecho
Roberto Herrera Zúñiga, Sede Occidente
Rebeca Gu Navarro, Escuela de Ciencias Políticas
Juan Diego García-Castro, Sede de Occidente
Josué Arévalo Villalobos, Escuela de Psicología
Alejandra Paniagua Bonilla, Sede de Occidente
Rubén Chacón Castro, Facultad de Derecho
Erick Gatgens Gómez, Facultad de Derecho
Ilka Treminio Sánchez, Escuela de Ciencias Políticas
Johnny Alberto Montoya Arroyo, Escuela de Educación Física y Deportes
Tania Rodríguez, Escuela de Ciencias Políticas
Lisbeth Araya Jiménez, Escuela de Ciencias de Comunicación Colectiva
Liliana Monge Sánchez, Escuela de Trabajo Social
Liliana Sánchez Angulo, Vicerrectoría de Acción Social
Mauricio Castro Méndez, Facultad de Derecho
Juliana Martínez Franzoni, Escuela de Ciencias Políticas
Vilma Leandro Zúñiga, Escuela de Psicología
Luis Ángel Oviedo Carballo, Instituto de Investigaciones Económicas
Resultados del Programa Infantes y Salud Ambiental (ISA) del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional (Iret-UNA) han demostrado que mujeres madres y niños del cantón de Matina en Limón están expuestos a plaguicidas de uso agrícola, aplicados por control de vectores, y de uso casero. El contacto con algunos de estos plaguicidas se ha asociado con un desempeño inferior en pruebas que miden el neurodesarrollo infantil.
Como parte de la búsqueda de alternativas a la problemática ambiental de la zona, se buscó responder de forma efectiva desde el sistema educativo con diversas actividades lúdicas de muy bajo costo. “El cerebro cuenta con la capacidad de cambiar su estructura y funcionamiento a lo largo de la vida, a esto se le denomina “Plasticidad cerebral”, al reaccionar a distintos estímulos, por ejemplo, la rehabilitación de una fuerte lesión provocada por un accidente. Tomando en cuenta esta capacidad cerebral, se plantea la creación de la Caja de Herramientas, una estrategia lúdico-pedagógica cuyo objetivo es estimular las áreas cognitiva y social de escolares de II ciclo en la zona, que a su vez está vinculada con los contenidos temáticos ofertados por el Ministerio de Educación Pública (MEP)”, explicó Reichel Rodríguez Miranda, investigadora de ISA.
Tras una prueba piloto en el año 2021 por parte de nuestra colaboradora Reichel Rodríguez (como parte de su trabajo final de Posgrado en Educación Rural Centroamericana) en la que se obtuvo resultados favorables, se decidió escalar este 2023 a los distintos centros educativos que integran el cantón de Matina y algunos en representación del cantón de Limón. Después de coordinaciones con la Dirección Regional de Limón y los distintos Supervisores de Circuitos, logramos convocar a 44 docentes de II ciclo el 09 de agosto en la Escuela Línea B y 33 de ellas también se apersonaron al II Taller el pasado 20 de setiembre.
Los tres talleres de capacitación que se programaron para el 2023 tienen como propósito acompañar a personal docente para que pueda incorporar en sus clases cuatro juegos. Además, que tengan la oportunidad de evaluar tanto la estrategia como su utilidad con los niños(as), quiénes también construyen y juegan con las herramientas de la caja. “Las personas asistentes a los primeros dos talleres han mostrado gran interés y compromiso por aprender nuevas estrategias y están deseosas de mejorar su práctica profesional con técnicas que no implican un gasto excesivo de recursos o de tiempo”, comentó Rodríguez. Para la investigadora, además de acompañar a los docentes, se evidencia la necesidad de más capacitaciones que contribuyan a su quehacer, y por eso hemos programado un tercer taller el 1 de noviembre, en el que se seguirán tejiendo aprendizajes de manera conjunta”.
Oficina de Comunicación Universidad Nacional, Costa Rica
Alberto Gutiérrez Arguedas (Universidad de Costa Rica/Coalición en Defensa del Modelo Eléctrico Solidario) Simon Granovsky-Larsen (Universidad de Regina, Canadá)
Recientemente el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) publicó un informe ejecutivo del Plan de Expansión de la Generación Eléctrica para el período 2022-2040, cuya versión completa está próxima a ser publicada, según se indica en dicho informe. Los Planes de Expansión del ICE son documentos institucionales oficiales, en donde se trazan las líneas estratégicas de política pública en relación con la expansión de infraestructura eléctrica a futuro. De manera preocupante, este nuevo plan recicla viejas amenazas a territorios, comunidades y el propio ICE, al mismo tiempo que coloca en el escenario la posibilidad de nuevos riesgos. El propósito de este artículo es advertir sobre algunas de estas amenazas, como un insumo para el debate público.
El nuevo plan de expansión contempla varias medidas para el aumento en la oferta eléctrica, entre estas: la remodelación de plantas eléctricas existentes, la construcción de nuevas plantas, así como la renovación de contratos de compra de electricidad a plantas privadas. Algunas de estas medidas se muestran sensatas y razonables para atender la demanda eléctrica, mientras que otras parecieran responder a intereses particulares sin una justificación adecuada. En el presente artículo haremos referencia a tres aspectos preocupantes en el nuevo plan de expansión: (i) la inclusión del proyecto hidroeléctrico Diquís, (ii) la compra de electricidad a generadores privados y (iii) la expansión intensiva de proyectos eólicos.
Un primer aspecto preocupante es ver en la lista de proyectos candidatos (p.21) al proyecto hidroeléctrico Diquís, un megaproyecto de 646 megavatios -MW- ubicado en la Zona Sur del país, el cual impactaría directamente el Territorio Indígena Térraba, habitado por el pueblo bröran. Hace más de una década este mismo proyecto provocó un enorme conflicto y enfrentó fuerte oposición de este pueblo, acuerpado por un conjunto de organizaciones sociales y ambientales de todo el país. A raíz de tan fuerte oposición, en 2018 el ICE anunció la suspensión indefinida (no definitiva) de este proyecto. Si se concreta este plan de reactivar el Diquís, es de esperarse un clima de crispación y conflicto socioambiental semejante. También aparecen otros cuatro proyectos hidroeléctricos, algunos de ellos de gran tamaño (como el proyecto RG-430, de 156 MW).
En segundo lugar, inquieta la insistencia en la compra de electricidad a generadores privados, la cual ha mostrado ser innecesaria y nociva, para el ICE y para la sociedad costarricense en general. Estos contratos representan una pesada carga sobre las finanzas del ICE, el cual tendría capacidad de generar dicha electricidad en sus propias plantas, a un costo menor. En numerosas ocasiones se ha denunciado sobre esta problemática, la cual ha sido reconocida por autoridades como la Contraloría General de la República. De hecho, con base en recomendaciones técnicas de la Contraloría (Informe DFOE-AE-IF-00009-2019), en 2020 el ICE decidió no renovar cinco de estos contratos, lo cual provocó una reacción virulenta de parte de los generadores privados. Por lo visto, la presión política ejercida por estos surtió efecto, pues el documento es explícito al indicar como una medida prioritaria la “conveniencia en recontratar las plantas de generación privada existentes cuyos contratos vencen en el corto y mediano plazo” (p.24).
El tercer aspecto preocupante es la planificación de “una altísima penetración de energía solar y eólica en todo el período” (p. 29). Se pretende instalar nuevos proyectos con capacidad de generar 1.495 MW de energía solar y eólica entre 2022 y 2035, una capacidad casi cuatro veces mayor a la actual (5.4 MW solar y 390 MW eólica). Hasta la fecha casi no ha habido discusión política y académica en Costa Rica en relación con los impactos de proyectos eólicos, sin embargo, con base en experiencias vividas en otros países, hemos visto cómo la expansión de este tipo de proyectos -sobre todo los que incluyen grandes inversiones de capital extranjero- está asociada con un conjunto de daños sociales y ambientales, sobre los cuales queremos advertir.
Nuestra propia investigación en Panamá nos mostró de primera mano la amenaza que puede representar un proyecto eólico. Los vecinos de un proyecto de 66 MW en la región central de ese país (que está aprobado para una expansión a 110 MW en fases futuras) han visto severamente restringidos tanto su acceso al agua como su libre movimiento por el territorio. De acuerdo con una abogada local que realizó una encuesta a los campesinos sobre sus contratos con la empresa eólica: “lo que pudimos concluir es que ellos fueron totalmente engañados.” Los campesinos no sabían que sus contratos, que inicialmente ofrecían US $400 al año en ganancias de alquiler a cambio de albergar un aerogenerador, también incluían cláusulas para ceder la totalidad de su terreno para uso futuro de la empresa, o que los contratos podían extenderse por 40 años sin el consentimiento de la persona que firmó el contrato.
Con la construcción en marcha, los vecinos también se sorprendieron al encontrar un perímetro resguardado por guardias de seguridad privados que impiden el acceso a los terrenos tradicionalmente utilizados por la comunidad; solamente la persona firmante del contrato puede tener acceso sin tener que pedir permiso a la empresa. Además de los cambios en el uso de la tierra, los residentes afirman que el suministro local de agua se ha reducido a la mitad debido a una combinación de cementación de torres, construcción de carreteras sobre nacimientos de agua y deforestación.
Los proyectos de energía eólica no necesariamente tienen que causar tales daños, pero relatos similares en México, Colombia, Brasil y España demuestran que el caso panameño no está aislado. Una gestión ambiental cuidadosa podría evitar impactos negativos en el suministro de agua, mientras que procesos transparentes de negociación de contratos podrían evitar escenarios de comunidades despojadas de derechos y acceso a la tierra.
Hasta el momento, los proyectos eólicos existentes en Costa Rica no han generado procesos de conflicto evidentes (como sí los ha habido, en gran cantidad, con proyectos hidroeléctricos). Sin embargo, si este plan de expansión se impone bajo los mismos mecanismos de expropiación engañosos que hemos visto en otros países, es de esperarse que estos conflictos comiencen a ocurrir. En aras de garantizar una gestión responsable de los proyectos de energía eólica, es vital contar con vigilancia ciudadana, transparencia empresarial y marcos regulatorios sólidos antes de adjudicar las concesiones. El momento de ser cautelosos es ahora, antes de que comience una rápida ola de contrataciones y construcciones de proyectos eólicos en Costa Rica.
Las amenazas del nuevo plan de expansión eléctrica que aquí exponemos están inscritas en un contexto más amplio de amenazas generalizadas al modelo eléctrico público, solidario y universal que ha tenido Costa Rica desde mediados del siglo pasado. En la coyuntura política actual se está impulsando un conjunto de proyectos de ley (expedientes No. 22.561, 22.701 y 23.414) que proponen una reestructuración integral del sector eléctrico, en dirección a una mayor privatización y liberalización del mismo. Ello resulta muy preocupante porque, al privatizar un bien y un servicio estratégico como lo es la energía eléctrica, esta deja de ser un derecho y se convierte en una mercancía, cuya prioridad ya no es la atención de las necesidades sociales sino el lucro privado.
La experiencia de los demás países centroamericanos -los cuales privatizaron sus industrias eléctricas en la década de 1990- debería servir de advertencia para Costa Rica. Luego de casi tres décadas, se puede verificar que las privatizaciones han traído grandes fortunas para las empresas privadas -nacionales y transnacionales- del sector, sin embargo, del punto de vista de la calidad del sistema eléctrico y el servicio a los usuarios, sus resultados han sido muy cuestionables. A ello debemos sumar los graves impactos socioambientales y violaciones a los derechos humanos asociados con la expansión de proyectos eléctricos, promovidos e impulsados bajo una lógica mercantil.