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El Máximo Gorki de las Américas

Por: Trino Barrantes Araya
Correo-e: camilosantamaria775@gmail.com

Esta frase endosada a Carlos Luis Fallas, por el gran poeta chileno Pablo Neruda, no solo reconoce en Fallas su envergadura literaria, sino más allá de eso, la estatura militante, moral, política e intelectual de Carlos Luis Fallas Sibaja.

Su obra literaria, se convirtió en un vehículo para la formación política de miles de artesanos, zapateros, sastres y panaderos. Para nadie es un secreto muchos artículos, comentarios y opinión política publicadas en los periódicos del Partido Vanguardia Popular, primero en TRABAJO, luego en ADELANTE y finalmente en LIBERTAD. Fallas no fue un escritor que se incorporó a la lucha social, al contrario fue un luchador revolucionario que encontró en la literatura un medio eficiente para expresar sus anhelos y su vocación de justicia.

El discurso de Fallas era el mismo del pueblo humilde, nada de circunloquios y falsas poses literarias, todo lo contrario, su forma de escribir –de por sí rica literariamente- lo acercaba permanentemente a los más humildes los zapateros, los barreteros, de los trabajadores agrícolas; que de por sí, también fueron sus oficios.

Hoy que en el discurso oficial se habla de la necesidad de construcción de identidades, lo cierto es que Calufa ya nos anticipa, pues las putas, los hijos de madres solteras, los desarrapados, los toma guaro, los proletarios y el trabajador bananero o zapatero citadino, forman el tejido social que da lugar a la ternura en su obra literaria.

Pero debemos ir más allá. FALLAS apuesta, aun poniendo su propia vida en juego, por todo aquel o aquella que padeciera las infamias de la explotación capitalista. Digamos, entonces que: Esta identificación total con el pueblo le dio a su obra literaria el valor de la autenticidad, nunca necesitó de la palabrería falsa, ni de retóricas altisonantes, ni del panfleto superficial, para desde la vivencia popular enviar un mensaje de alto valor artístico a los trabajadores”.

Son muchos los libros que nos hereda Fallas: Reseña de la intervención yanqui en Centro América, Mi madrina, Tres cuentos, Un mes en la China Roja, Don Bárbaro, Gentes y Gentecillas, Marcos Ramírez y Mamita Yunai, y una obra inédita: Rojo y Verde, forman parte de la literatura que se hace necesaria para cualquiera que se precise de ser tico.

En lo mejor de lo que avecinaba en las primeras décadas del siglo pasado, con tan solo 20 años ingresa a militar al Partido Comunista de Costa Rica.

Su capacidad crítica, su aguda visión social y su entereza ideológica, lo ponen de inmediato a la par de los grandes cuadros del Partido. Tal vez esta sea una de las razones más genuinas, por la cual Luisa González, Arnoldo Ferreto y Carmen Lyra, hacen del joven Calufa una de sus amistades predilectas.

En Puerto Limón, cumpliendo una pena de destierro, se dio a la tarea de organizar a los trabajadores bananeros y a los pequeños productores que entregaban su cosecha a la Yunai. Este trabajo de organización y concientización culminaron con la gran Huelga Bananera de 1934, uno de los hechos más importantes en la historia de las luchas obreras de América Latina. En el momento de la huelga Fallas era un joven de apenas 25 años, valiente, trabajador y estudioso.

Esta huelga logró que el partido recién fundado en 1931 entrara en contacto con un movimiento obrero poderoso y organizado. Manuel Mora, Jaime Cerdas, Arnoldo Ferreto y otros compañeros, todos muy jóvenes, tuvieron participación activa en el movimiento huelguístico.

Otros dirigentes del movimiento huelguístico como Federico Picado, Lucio Ibarra, Tobías Vaglio, fueron asesinados por orden de la Junta de Gobierno instalada después de la guerra civil de 1948.

Este mismo año se cumplirán 75 años de la Huelga Bananera y ha de ser esta una ocasión para hacer que las nuevas generaciones conozcan la verdad de las luchas obreras y del aporte del Partido Vanguardia Popular a las luchas por el bienestar de los trabajadores, por la libertad de la patria y por la perspectiva de la construcción de una sociedad socialista.

Cómo este joven luchador se convirtió en escritor es una proeza formidable y por lo mismo una lección para las nuevas generaciones.

En los años cuarenta fue regidor municipal y diputado. Desde esas posiciones mantuvo siempre su inconmovible posición militante. No tuvo otro norte más que los intereses de la clase obrera, de los campesinos y de todos los trabajadores.

Durante la guerra civil de 1948 tomó las armas y comandó un grupo muy importante de combatientes. Después fue reprimido, estuvo con otro grupo de compañeros vanguardistas en la Penitenciaría, en condiciones realmente infrahumanas, amenazados de muerte. Contra algunos compañeros se realizaron simulacros de fusilamiento, pero ninguno de ellos traicionó sus convicciones. Una militancia férrea, una gran vocación revolucionaria.

A Carlos Luis Fallas, narra de una manera muy bella Francisco Zúñiga, lo condenaron por el delito de “robo de gallinas”, con testigos falsos. No encontraron ninguna otra falta o crimen de que acusarlo. Simplemente querían mantenerlo preso. Al recobrar su libertad, Fallas siguió luchando en las filas del Partido Vanguardia Popular, hasta el día de su muerte.

Nada ni nadie pudo separarlo de sus obligaciones de militante comunista.

Rendimos homenaje a la memoria de nuestro querido camarada. En su homenaje, junto a María Isabel Carvajal (Carmen Lyra). En el Centro Obrero y Cultural, donde está actualmente la sede del Partido Vanguardia Popular, el camarada Rodolfo Sagot (qepd) hizo un mural en las paredes de la casa del Partido, para rendir respeto a la memoria de estos dos grandes revolucionarios del siglo XX. ¡Gloria eterna a los dos camaradas! Calufa y Carmen Lyra, presentes!

Sí, camaradas, gloria eterna a cada una y cada uno de los grandes luchadores, a nuestro compañero y compañera, porque debemos seguir sembrando su semilla, hasta hacer crecer el huerto de la libertad, la autoderminación y soberanía de nuestra querida nación.

Anexo 1.-

Carlos Luis Fallas Sibaja
1909-1966

Nació en Alajuela el 21 de enero de 1909. Cursó cinco años de la escuela primaria y luego dos de la enseñanza secundaria. Tuvo que abandonar los estudios, fue aprendiz en los talleres de un ferrocarril y, a los dieciséis años, se trasladó a la provincia de Limón. En Puerto Limón trabajó como cargador, en los muelles, después trabajó en las bananeras de la United Fruit Company, en las que por años hizo vida de peón, de ayudante de albañil, de dinamitero, de tractorista, etc.

A los 22 años, regresó a Alajuela para ver morir a su madre. Entusiasmado por las ideas revolucionarias que por ese entonces comenzaban a agitar al país, ingresó al naciente movimiento obrero. Para poder vivir y luchar en las ciudades, aprendió en tres meses el oficio de zapatero, oficio que ejerció por largos años.

Intervino en la organización de los primeros sindicatos alajuelenses y en la dirección de las primeras huelgas; fue a la cárcel varias veces; resultó herido en un sangriento choque de obreros con la policía, en 1933, y en ese mismo año, con el pretexto de un discurso, los Tribunales lo condenaron a un año de destierro en la costa Atlántica, provincia de Limón. Ahí, intervino en la organización de la gran Huelga Bananera del Atlántico de 1934, que movilizó 15.000 trabajadores y que conmovió profundamente al país entero. Por su participación en esta huelga fue encarcelado una vez más.

Fue electo regidor Municipal en 1942 y diputado al Congreso Nacional en 1944.

Jefe Militar improvisado de los batallones obreros durante la guerra civil de 1948.

En esta vida de militante obrero, muchas veces tenía que hacer actas, redactar informes y escribir artículos, por lo que así mejoró su ortografía y redacción.

Se destacó como escritor. Entre sus obras literarias están: “Mamita Yunai” escrita en 1940, obra que pasó desapercibida hasta que Pablo Neruda se propuso que fuera conocida en el mundo entero. “Gentes y Gentecillas”, “Marcos Ramírez”, “Mi Madrina”, “Tres Cuentos”, “Un mes en la China Roja”.

En 1962 la Fundación William Faulkner le otorgó el Premio La Novela Iberoamericana por su libro “Marcos Ramírez” y el 11 de abril de 1966 la Dirección de Artes y Letras le otorgó el premio nacional de literatura “Magón”.

Marcos Ramírez, libro de aventuras infantiles ha sido traducido a varios idiomas como al francés, el alemán y al polaco. Mamita Yunai se ha editado en italiano, ruso, polaco, alemán, checo, eslavo, rumano, búlgaro y en húngaro.

La Asamblea Legislativa lo nombró Benemérito de la Patria, por acuerdo Nº 1793 del 14 de noviembre de 1977.

Murió en San José el 7 de mayo de 1966.

Anexo 2.-

Autobiografía

Tomada del libro Marcos Ramírez

«Nací el 21 de enero de 1909, en un barrio humilde de la ciudad de Alajuela. Por parte de mi madre soy de extracción campesina. Cuando yo tenía cuatro o cinco años, mi madre contrajo matrimonio con un obrero zapatero, muy pobre, con el que tuvo seis hijas. Me crié, pues, en un hogar proletario.

Cursé los cinco años de la escuela primaria y luego dos de la enseñanza secundaria. Tuve que abandonar los estudios, fui aprendiz en los talleres de un ferrocarril y, a los dieciséis años, me trasladé a la provincia de Limón, en el litoral Atlántico de mi país, feudo de la United Fruit Company, el poderoso trus norteamericano que extiende su imperio bananero a lo largo de todos los países del Caribe. En Puerto Limón trabajé como cargador, en los muelles. Después me interné por las inmensas y sombrías bananeras de la United, en las que por años hice vida de peón, de ayudante de albañil, de dinamitero, de tractorista, etc. Y allí fui ultrajado por los capataces, atacado por las fiebres, vejado en el hospital.

Andaba en los 22 años cuando regresé a Alajuela para ver morir a mi madre. Entusiasmado por las ideas revolucionarias y anti-imperialistas que por ese entonces comenzaban a agitar al proletariado costarricense, ingresé al naciente movimiento obrero y, para poder vivir y luchar en las ciudades, aprendí en tres meses el oficio de zapatero, oficio que ejercí por varios años. Intervine en la organización de los primeros sindicatos alajuelenses y en la dirección de las primeras huelgas; fui a la cárcel varias veces; resulté herido en un sangriento choque de obreros con la policía, en 1933, y ese mismo año, con el pretexto de un discurso mío, los Tribunales me condenaron a un año de destierro en la costa Atlántica, provincia de Limón. Allí, entre otras actividades revolucionarias, intervine en la organización de la gran Huelga Bananera del Atlántico de 1934, que movilizó 15.000 trabajadores y que conmovió profundamente al país entero. Por mi participación en esta huelga fui encarcelado una vez más, me declaré en huelga de hambre y, gracias a la acción del pueblo, recobré la libertad. Fui electo por los obreros Regidor Municipal en 1942 y diputado al Congreso nacional en 1944.

Me tocó improvisarme jefe militar de los mal armados batallones obreros que derramaron su sangre durante la guerra civil costarricense en 1948. Derrotados por las intrigas imperialistas, y bajo la brutal y sangrienta represión que desataron nuestros enemigos, fui a la cárcel, estuve a punto de ser fusilado y me adobaron un proceso calumnioso e infamante, pero salvé la vida y recobré la libertad gracias a las protestas del pueblo y a la solidaridad internacional.

En mi vida de militante obrero, obligado muchas veces a hacer actas, redactar informes y a escribir artículos para la prensa obrera, mejoré mi ortografía y poco a poco fui aprendiendo a expresar con más claridad mi pensamiento. Pero, para la labor literaria, a la que soy aficionado, tengo muy mala preparación; no domino siquiera las más elementales reglas gramaticales del español, que es el único idioma que conozco, ni tengo tiempo ahora para dedicarlo a superar más deficiencias.

Mi labor literaria es muy escasa, porque la mayor parte de mi tiempo lo dedico a la lucha por la total liberación de mi pequeña patria. En 1940 escribí Mamita Yunai, publicada en Costa Rica en 1941, y que pasó desapercibida por años, hasta que el soplo poderoso del gran poeta Pablo Neruda la echó a correr por el mundo: hasta el momento se ha editado en italiano, ruso, polaco, alemán, checo, eslovaco, y rumano y pronto aparecerá también en búlgaro y en húngaro; se editó de nuevo en español en Chile en 1949 y en Argentina en 1955, donde actualmente se prepara su reedición. Y ahora esta edición mexicana que es la definitiva. En 1947 publiqué la novela Gentes y gentecillas, en una pésima edición que corregí luego pero que no he podido volver a editar. Ese mismo año escribí una novela y unos cuentos cortos, que me fueron robados y destruidos durante la represión de 1948. En 1952 publiqué aquí Marcos Ramírez, libro de aventuras infantiles traducido ya al francés, al alemán al polaco (actualmente se prepara una nueva edición española en Argentina). Y en 1954 publiqué aquí Mi madrina, en un tomo que contiene dos novelas cortas y un cuento y que se tradujo y se editó ya en Polonia. Y esto es todo hasta el momento.

Carlos Luis Fallas

San José, Costa Rica, 1957.»

Anexo 3.-

Reseña del autor:

Carlos Luis Fallas

Mi autobiografía*

Nací el 21 de enero de 1909, en un barrio humilde de la ciudad de Alajuela. Por parte de mi madre soy de extracción campesina. Cuando yo tenía cuatro o cinco años de edad, mi madre contrajo matrimonio con un obrero zapatero, muy pobre, con el que tuvo seis hijas. Me crie, pues, en un hogar proletario.
Cursé los cinco años de la escuela primaria y luego dos de la enseñanza secundaria. Tuve que abandonar los estudios, fui aprendiz en los talleres de un ferrocarril y, a los dieciséis años, me trasladé a la provincia de Limón, en el litoral Atlántico de mi país, feudo de la United Fruit Company, el poderoso trus norteamericano que extiende su imperio bananero a lo largo de todos los países del Caribe. En Puerto Limón trabajé como cargador, en los muelles. Después me interné por las inmensas y sombrías bananeras de la United, en las que por años hice vida de peón, de ayudante de albañil, de dinamitero, de tractorista, etc. Y allí fui ultrajado por los capataces, atacado por las fieras, vejado en el hospital.

Andaba en los 22 años, cuando regresé a Alajuela para ver morir a mi madre. Entusiasmado por las ideas revolucionarias y anti-imperialistas que por ese entonces comenzaban a agitar el proletariado costarricense, ingresé al naciente movimiento obrero y, para poder vivir y luchar en las ciudades, aprendí en tres meses el oficio de zapatero, oficio que ejercí por largos años. Intervine en la organización de los primeros sindicatos alajuelenses y en la dirección de las primeras huelgas; fui a la cárcel varias veces; resulté herido en un sangriento choque de obreros con la policía, en 1933, y en ese mismo año, con el pretexto de un discurso mío, los Tribunales me condenaron a un año de destierro en la costa Atlántica, provincia de Limón. Allí, entre otras actividades revolucionarias, intervine en la organización de la gran Huelga Bananera del Atlántico de 1934, que movilizó 15.000 trabajadores y que conmovió profundamente al país entero. Por mi participación en esta huelga fui encarcelado una vez más, me declaré en huelga de hambre y, gracias a la acción del pueblo, recobré la libertad. Fui electo por los obreros regidor Municipal en 1942 y diputado al Congreso Nacional en 1944.
Me tocó improvisarme jefe militar de los mal armados batallones obreros que derramaron su sangre durante la guerra civil de 1948. Derrotados por las intrigas imperialistas, y bajo la brutal y sangrienta represión que desataron nuestros enemigos, fui a la cárcel, estuve a punto de ser fusilado y me adobaron un proceso calumnioso e infamante, pero salvé la vida y recobré la libertad gracias a las protestas del pueblo y a la solidaridad internacional.
En mi vida de militante obrero, obligado muchas veces a hacer actas, redactar informes y a escribir artículos para la prensa obrera, mejoré mi ortografía y poco a poco fui aprendiendo a expresar con claridad mi pensamiento. Pero para la labor literaria, no domino siquiera las más elementales reglas gramaticales de español, que es el único idioma que conozco, ni tengo tiempo ahora para dedicarlo a superar más deficiencias.

Mi labor literaria es muy escasa, porque la mayor parte de mi tiempo lo dedico a la lucha por la total liberación de mi pequeña patria. En 1940 escribí Mamita Yunai, publicada en Costa Rica en 1941, y que pasó desapercibida por años, hasta que el soplo poderoso del gran poeta Pablo Neruda la echó a correr por el mundo: hasta el momento se ha editado en italiano, ruso, polaco alemán, checo, eslavo y rumano y pronto aparecerá también en búlgaro y en húngaro; se editó de nuevo en español en Chile en 1949 y en Argentina en 1955, donde actualmente se prepara su reedición. En 1947 publiqué la novela «Gentes y Gentecillas», en una pésima edición que corregí luego pero que no he podido volver a editar. Ese mismo año escribí una novela y unos cuentos cortos, que me fueron robados y destruidos durante la represión de 1948.En 1952 publiqué Marcos Ramírez, libro de aventuras infantiles traducido ya al francés, al alemán y al polaco. Y en 1954 publiqué Mi madrina, en un tomo que contiene dos novelas cortas y un cuento y que se tradujo y editó ya en Polonia. Y esto es todo por el momento.

* Publicada en la edición mexicana de 1957.

Carlos Luis Fallas

San José, Costa Rica, 1957

Biografía corta de Carlos Luis Fallas

Nació en Alajuela el 21 de enero de 1909. Fue Regidor Municipal de San José y diputado.

Fue jefe militar improvisado de los batallones obreros durante la guerra civil de 1948.

Escritor. Entre sus obras literarias están: “Mamita Yunai” escrita en 1940, obra que pasó desapercibida hasta que Pablo Neruda se propuso que fuera conocida en el mundo entero. “Gentes y Gentecillas”, “Marcos Ramírez”, “Mi Madrina”, “Tres Cuentos”, “Un mes en la China Roja”.

En 1962 la Fundación William Faulkner le otorgó el Premio La Novela Iberoamericana por su libro “Marcos Ramírez” y el 11 de abril de 1966 la Dirección de Artes y Letras le otorgó el premio nacional de literatura “Magón”.

La Asamblea Legislativa lo nombró BENEMÉRITO DE LA PATRIA, por acuerdo # 1793 de 14 de noviembre de 1977.

Murió en San José el 7 de mayo de 1966.

Imagen: Foto de Carlos Luis Fallas Sibaja

Ópera de Cámara invita al Recital de sus Alumnos

Ópera de Cámara se complace en invitarles al Recital de sus Alumnos, el próximo sábado 21 de junio a las 7pm, en el Auditorio del Colegio Calasanz en San Pedro de Montes de Oca.

Acompáñenos en una noche especial, donde celebraremos el Día Internacional de la Música, como parte de los Sábados Culturales del Colegio.

La entrada es gratuita. No se lo pierdan. Es una oportunidad para ver el fruto del esfuerzo de los estudiantes de la Academia durante el primer semestre del año.

Se presentarán algunas obras del Bergerettes (Pastorales) música francesa del siglo XVIII. Compilado y armonizado por J.B. Weckerlin. Así como zarzuelas y obras variadas como Vivo per lei, Pie Jesu de Andrew Lloyd Weber o Ach ich fühls de Wolfgang Amadeus Mozart.

Festival cultural presenta un concierto de música sacra en El Salvador

El festival cultural “La cordillera del viento” presenta un concierto de música sacra, el domingo 29 de junio de 2025 a las 16:00 horas, en la Parroquia de la Asunción en el histórico pueblo de Izalco, que queda muy cerca de Apaneca. Esta zona fue el escenario principal del levantamiento indígena de 1932, en El Salvador.

El concierto se titula Stabat Mater de Giovanni Battista Pergolesi. La orquesta María de Baratta se encarga de presentar el ciclo de música sacra 2025. El director es Gabriel Chinchilla, coordinador Fabricio Benítez, los violines I están a cargo de Huberto Hernández, Ninfa Montoya, Lisseth Menéndez y Andrés León, los violines II ocupados por Violeta Quintanilla, Gustavo Oviedo, Pedro Gómez. Las violas están a cargo de Fabricio Benítez, Moses López y Gabriela Hernández, detrás de los violonchelos se encontrarán Daniela Hernández y Diego Cruz; y como solistas invitadas están Rosvita Duarte, soprano y Claudia Acosta, mezzosoprano.

Escuchando nuestra esencia. Historia de la radio

El Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional se complace en invitarle a las Tardes de tertulia y audición de música nacional «Escuchando nuestra esencia».  Esta quinta actividad del 2025 titulada Historia de la radio será moderada por Roberto Montero y como invitado Marco González. 

La tertulia se realizará el viernes 20 de junio a las 2:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional.

El Sur también existe…y hoy tiene más importancia que ayer…

Caryl Alonso Jiménez

Para recordar a Mario Benedetti en el 16 aniversario de su partida (17-5-2009)

Caryl Alonso Jiménez

Mario Benedetti (1920-2009), reveló en la sociología poética que la inspiración es un potente sentido profético de las aspiraciones colectivas…

Seguramente, es la poesía que a lo largo de la historia de la humanidad fue capaz de traducir con la mirada emotiva… aquellas expresiones que fijaron desde identidad hasta porvenir.

Los juglares fueron sin lugar a dudas, quienes tradujeron desde la oralidad aquellos cantos épicos que reproducían la historia, valentía, tragedias, pasiones y hasta derrotas… que dieron impronta a aquellos acontecimientos que marcaron las más grandes epopeyas que llenan la emoción con ejemplares hechos, y que hoy quedan en la memoria colectiva y van convirtiéndose en ideales y utopías.

Pero la poesía de la aspiración colectiva, es aquella que otorga razones que mueve a extraordinarias maneras de construir la esperanza de una nación. Pero también la motivación que mueve las temperaturas humanas, en ese sentido de acercamiento que produce el más importante valor de todos los tiempos, la vida…

¿Cuántos? nos hemos detenido en esas pasiones perdidas en el tiempo y que la psicología emocional las reconoce como nostalgias…Y que Murakami lo llama el combustible para seguir adelante.

¿Cuántos? Hemos alterado la mirada sutil por aquel hecho provocador… ese que distrae la emoción que casi siempre se disipó en la circunstancia de un café… esa misma circunstancia a la que le cantó Pablo Neruda…

¿Cuántos? Sino todos, hemos encontrado en las enredadas madejas de la realidad toda aquella narrativa que coincide con ideales de ese mundo mejor… como lo aspiraron desde las aventuras de Ulises hasta lo que hoy reclama el Papa León XIV.

Cantar o describir hoy la realidad ya no es una excepción. Es la narrativa que está escribiendo el único sentido de hermandad y el más grande testamento de la humanidad, que construye la potente fuerza universal: la esperanza… esperanzas a veces fallidas y promesas incumplidas…pero aun en pleno camino…

Nicolás Parra, en Chile; Manuel José Arce, en Guatemala; Alfonsina Storni, en Argentina; León Pacheco, en Costa Rica, Antonio Machado, en España, entre otros, retrataron aquellos paisajes que eran el panorama de las aspiraciones y las tragedias continentales…

Benedetti fue uno de esos poetas que representó la generación que supo entender en medio de los enredos, confusiones y confrontaciones inventadas por intereses e imposiciones… y desde su pluma tradujo el significado de esa imagen que retrata la verdad de este continente.

La poesía, el pincel, la narración y la música, tienen esa gigantesca virtud, de fijar la mirada a lontananza, en aquello que las prisas, angustias, temores, dudas y ansiedades de la vida diaria en este subcontinente no permiten hacer…

Pero Benedetti lo hizo… lo expreso en la síntesis de ese momento histórico de América Latina, en la enciclopedia poética en seis estrofas que definen la imagen y riqueza humana del continente latinoamericano en, “El Sur también existe”.

Versos que miran desde de la sociología poética el retrato de la vida diaria; pero no lo explica por el babel de sus idiomas (español, francés, inglés, portugués y centenas de idiomas ancestrales); sino, por su historia común de tragedia y esperanza. Un continente que se modernizó negando su realidad.

Pero hacía falta entenderlo desde los ecos sonoros que dieran paso a una de las más emotivas revelaciones musicales… Joan Manuel Serrat (1985), en uno de los actos más humanos y propios de la sociología latinoamericana, puso música a la poesía de Benedetti en el álbum del mismo nombre. Y donde la síntesis poética de la sociología continental se detiene en, “El Sur también existe” (https://youtu.be/n7KGFN3Yv2g?si=jzwzh3pRjWE_2XAe ) oírla mueve y conmueve.

Serrat tradujo al sentimiento latinoamericano una de las posturas que solo reflejan el carácter pacífico de los ciudadanos de este subcontinente. Una región atrapada en una historia de imposiciones que vienen desde el propio núcleo de su historia. Subcontinente confundido y atravesado de poderes e ideologías… a veces desde su mismo epicentro, donde algunos tienen pluma, látigo y seducción…

El Sur también existe”, es una de las más extraordinarias piezas poéticas que la poesía latinoamericana conjugó en el verbo de Benedetti, y la hizo sonora Serrat, clamando desde toda la geografía social que es la impronta que nos hace más humanos pero también distantes… y hoy en pleno 2025 pareciera que está más presente que nunca.

Poesía sonora que es el abrazo de solidaridad y hermandad, donde los intereses y confrontaciones nos dividen, pero donde, a pesar de todo, nos unen historias comunes… es el eco profundo de una historia gigante que anuncia un mejor porvenir… Benedetti tenía razón, “…Con su fe veterana y esperanza dura, el Sur también existe…

Aula Encendida. Introducción a la historia de la fealdad y el gusto

La Asociación Internacional de Críticos de Artes – Costa Rica, la Galería Talentum y el Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional le invitan a la actividad del ciclo Aula Encendida Introducción a la historia de la fealdad y el gusto, por la Dra. Marjorie Ávila Salas.

La actividad se realizará el miércoles 18 de junio a las 6:00 p.m. en la Galería Talentum

Conferencia «Pancha Carrasco, una mujer que se adelantó a su época»

La Academia Morista Costarricense y el Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional, se complacen en invitarle a la conferencia Pancha Carrasco, una mujer que se adelantó a su época por la historiadora Dra. Ana María Botey Sobrado.

La conferencia será virtual el miércoles 18 de abril a las 4:00 p.m. y se transmitirá por los Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/ y Facebook Academia Morista Costarricense https://academiarorista.org/

Concierto con el Grupo Zéfiro

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional se complace en invitarle al Concierto con el Grupo Zéfiro, conformado por Ana Verónica Sánchez Narváez (mezzo soprano), Samaria Montenegro Guzmán (flautas de pico), Sebastián Herrera Castro (flautas de pico), Mario Rodríguez Ugalde (violín barroco), Leslie Evans Cerdas (viola da gamba), Juan Carlos Soto Marín (guitarra barroca), Tania Vicente León (tiorba y dirección).

La actividad, se celebrará en la Benemérita Biblioteca Nacional el martes 17 de junio a las 4:30 p.m.   y será transmitida por el Facebook de la Biblioteca Nacional https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

UNA entregará la Medalla Universidad Nacional a Arabella Salaverry Pardo y Leonardo Perucci Molvin

El Consejo Universitario de la Universidad Nacional le entregará a la escritora Arabella Salaverry Pardo y al actor Leonardo Perucci Molvin la distinción académica de Medalla Universidad Nacional, por su aporte a la cultura costarricense.

El ente universitario invita a la ceremonia, la cual tendrá lugar el jueves 19 de junio a las 9:00 am, en el auditorio Cora Ferro Calabrese ubicado en el Campus Emilia Prieto Tugores, en Heredia. Se debe confirmar la asistencia al correo electrónico informacionunaorp@una.cr

La Medalla de la Universidad Nacional es un reconocimiento creado por el Consejo Universitario de la institución, con el propósito de distinguir públicamente, a nivel nacional e internacional, a personas o instituciones que han aportado al campo social, humanístico, científico, artístico y cultural.

Arabelly Salaverry Pardo es una escritora costarricense, también actriz y gestora cultural, con una trayectoria activa de 61 años en la cual ha publicado tres novelas, tres libros de cuentos y un total de once poemarios. Por otro lado, Leonardo Perucci Molvin, actor chileno y costarricense, ha tenido un recorrido artístico y cultural de más de 64 años caracterizado por su carrera de dramaturgo y su desempeño como director teatral y productor.

Entrega oficial del cuentario Sombras de la memoria, del maestro Aquiles Jiménez Arias

Tranvía Ediciones y el Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional se complacen en invitarle a la entrega oficial del cuentario Sombras de la memoria, del maestro Aquiles Jiménez Arias.

La actividad se realizará el miércoles 11 de junio a las 4:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/