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Candidaturas presidenciales debatirán propuestas para aliviar la situación financiera de los hogares

El próximo martes 13 de enero, candidaturas presidenciales participarán en un conversatorio presidencial enfocado en una de las principales preocupaciones de la población costarricense: el alivio financiero de los hogares.

El encuentro, organizado por SINAE Afines, OMERCON y Unidad en Acción Sindical (UAS), plantea un espacio de diálogo directo en el que las personas aspirantes a la Presidencia responderán sobre temas clave relacionados con el costo de la vida, el endeudamiento de las familias y el acceso al sistema financiero.

Entre los elementos que motivan este conversatorio se señala que más de 750.000 personas enfrentan cobros judiciales, así como la exclusión del sistema financiero formal por morosidad, situación que empuja a muchos hogares a recurrir a préstamos informales conocidos como “gota a gota”.

El conversatorio se desarrollará de 8:00 a.m. a 12:30 p.m., en el Hotel Radisson, y contará con la participación de las siguientes candidaturas presidenciales:

  • Claudia Dobles Camargo – Coalición Agenda Ciudadana

  • Claudio Alpízar Otoya – Partido Esperanza Nacional

  • Ana Virginia Calzada Miranda – Partido Centro Democrático y Social

  • Álvaro Ramos Chaves – Partido Liberación Nacional

  • Natalia Díaz Quintana – Partido Unidos Podemos

  • Ariel Robles Barrantes – Partido Frente Amplio

  • Fernando Zamora Castellanos – Partido Nueva Generación

Las organizaciones convocantes destacan que este espacio busca aportar información y propuestas que permitan al electorado conocer las posiciones de las candidaturas frente a la realidad económica que viven miles de familias en el país.

Candidaturas presidenciales y sectores sociales firmarán pacto por la educación pública

La Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo convoca a las candidaturas presidenciales y a diversos sectores sociales a un acto público de alto contenido político y ciudadano: la firma del Pacto por la Educación Pública, en el marco del I Congreso Nacional por la Educación Pública.

Bajo el llamado “Que la educación vuelva a ser nuestro orgullo”, la actividad plantea una pregunta central para el proceso electoral:
¿Tu candidatura se comprometerá con la educación pública y la democracia?

El encuentro parte de una premisa clara: sin educación pública no hay igualdad, desarrollo ni democracia. Por ello, se propone como un espacio clave para que las personas aspirantes a la Presidencia de la República expresen y formalicen su compromiso con la defensa de la educación pública como derecho fundamental y bien común.

La firma del pacto reunirá a candidaturas presidenciales y sectores sociales en un acto que busca reafirmar compromisos políticos y sociales frente a los desafíos que enfrenta la educación pública en Costa Rica, así como su papel central en la construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva.

Detalles de la actividad

  • Fecha: martes 20 de enero de 2026

  • Hora: 10:00 a.m.

  • Lugar: Auditorio F5 – Bomberos de Costa Rica, Santo Domingo de Heredia

Inscripción

La participación es presencial y requiere inscripción previa en el siguiente enlace:
👉 https://forms.gle/trSPXwGLS2TP61pe9

El primer debate de Doña Laura

Rodrigo Cabezas Moya.

Rodrigo Cabezas Moya

Con mucho interés lo presencié pues hasta ahora solo la había escuchado en intervenciones muy programadas y controladas.

En este debate, donde las preguntas no estaban bajo su control pudimos presenciar la absoluta falta de capacidad, habilidad para evadir responsabilidades y de plano mentir.

Dijo que el desempleo había disminuido durante el presente gobierno cuando la evidencia es todo lo contrario y si no ha subido más es porque quienes solicitan trabajo se cansan de asistir a las ferias de empleo, particularmente los jóvenes.

Dice que la seguridad mejorará en su gobierno con medidas poco claras y con la construcción de una mega cárcel cuya primera piedra será puesta a cuatro semanas de las elecciones, con la presencia del Sr. Bukele. ¿Será verdad que la construye?

No pudo explicar la razón de eliminar el Servicio de Guardacostas de la Bahía de Drake en donde sabe es el sitio por donde entran las drogas ni la razón de eliminar la Policía de Control de Drogas de las fronteras y aeropuertos.

Puso como ejemplo de las obras hechas por su gobierno el Hospital de Puntarenas, construido por el gobierno anterior, donde no tuvo ninguna participación el actual, excepto por su inauguración.

Espero que muchos costarricenses la hayan escuchado y así poder valorar qué dicen y qué no dicen los candidatos.

Ciudadanía puede inscribirse como voluntaria para las elecciones nacionales 2026

La organización +Costa Rica promueve un voluntariado electoral para las Elecciones Nacionales 2026, una forma de participación cívica y gratuita mediante la cual la ciudadanía puede colaborar en el proceso electoral como integrante suplente de una Junta Receptora de Votos (JRV), contribuyendo a que los comicios se desarrollen de manera transparente, ordenada y confiable.

¿Qué es el voluntariado electoral?

El voluntariado electoral es una forma de participación patriótica en la cual las personas que así lo desean apoyan, de forma voluntaria y gratuita, las labores organizativas y operativas de los comicios, especialmente como integrantes suplentes de las JRV. Estas personas colaboran en tareas como orientar a votantes, apoyar en la apertura y cierre de los lugares de votación, y, en caso de ser necesario, sustituir temporal o definitivamente a un integrante propietario para asegurar que la mesa funcione correctamente.

¿Por qué es importante participar?

La participación del voluntariado fortalece la democracia costarricense al garantizar que las Juntas Receptoras de Votos estén completas y funcionales durante toda la jornada electoral, evitando interrupciones o vacíos en la organización de los centros de votación.

Requisitos para participar

Para ser integrante suplente de una JRV, las personas interesadas deben cumplir con los siguientes requisitos:

  • Ser ciudadano costarricense con cédula vigente.

  • Tener compromiso con la democracia y la imparcialidad.

  • Saber leer y escribir.

  • No tener impedimentos legales.

  • Presentarse puntualmente a la hora acordada con la persona asesora electoral del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), quien coordinará la convocatoria en cada cantón.

Cómo funciona el proceso

El proceso para integrarse al voluntariado se desarrolla en varias etapas:

  1. Inscripción: completar el formulario en línea disponible en la página de +Costa Rica.

  2. Capacitación: realizar un curso virtual de aproximadamente 2 horas, autogestionable, sobre el funcionamiento de las JRV.

  3. Juramentación: coordinación con la persona asesora electoral del TSE del cantón correspondiente, que puede ser de forma presencial o virtual.

  4. Participación: asistir el día de las elecciones en el horario acordado para apoyar en las tareas asignadas en la JRV.

Plazo para inscribirse

La fecha límite para inscribirse como voluntario o voluntaria es el viernes 16 de enero de 2026. Se recomienda completar el proceso lo antes posible para facilitar la coordinación, la capacitación y la juramentación.

Inscripción y vínculo

Las personas interesadas pueden inscribirse a través de este formulario en línea:
➡️ http://mascr.org/voluntariado2026

Además, en la misma página se encuentran enlaces para acceder al curso virtual obligatorio y al comunicado del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) relativo al voluntariado.

¿Dónde están los derechos laborales en la agenda política?

Gerardo Castillo Hernández

En vísperas de las elecciones presidenciales de 2026, la revisión de los planes de gobierno revela una verdad incómoda: de los veinte partidos que aspiran a dirigir Costa Rica, solo el Partido de la Clase Trabajadora (PT) reconoce explícitamente en su programa la tríada fundamental de los derechos laborales: libertad sindical, negociación colectiva y derecho de huelga.

El resto de las agrupaciones -ya sea por omisión o por falta de acceso a sus documentos completos- no ofrece garantías claras sobre estos pilares de la democracia laboral. Frente Amplio, Liberación Nacional y Nueva República, partidos con presencia significativa en el debate público, no mencionan de manera textual estos derechos en sus propuestas. ¿Qué significa este silencio? ¿Es acaso un descuido, o una estrategia deliberada para invisibilizar la voz organizada de las y los trabajadores?

La ausencia de referencias explícitas no es un detalle menor. La libertad sindical no es un lujo, sino un derecho humano reconocido internacionalmente. La negociación colectiva es el mecanismo que equilibra las relaciones de poder entre patronos y trabajadores. El derecho de huelga es la herramienta última de resistencia frente a la injusticia. Negar o invisibilizar estos derechos equivale a debilitar la democracia misma.

El sindicalismo costarricense debe preguntarse:

  1. ¿Por qué los partidos que hablan de “empleo digno” callan sobre la organización sindical?
  2. ¿Qué modelo de país se construye cuando se omite la negociación colectiva?
  3. ¿Qué futuro laboral nos espera si el derecho de huelga se borra del discurso político?

La respuesta no puede ser la resignación. Este vacío programático debe convertirse en una alerta sindical y en un llamado a la acción. Es hora de exigir a cada candidato y partido que se pronuncie con claridad: ¿defienden o no los derechos laborales fundamentales? La ambigüedad no es aceptable cuando está en juego la dignidad de miles de trabajadores y trabajadoras.

El sindicalismo costarricense tiene frente a sí un desafío político y educativo de su afiliación: visibilizar esta omisión, interpelar a los partidos y movilizar a la ciudadanía para que los derechos laborales no sean relegados a notas al pie, sino que ocupen el lugar central que merecen en la construcción de un país justo y democrático.

Mujeres indígenas lideresas hacen un llamado urgente por la democracia y la paz

Nosotras, mujeres indígenas lideresas de distintos territorios indígenas de Costa Rica, hacemos un llamado urgente y, sobre todo, con gran responsabilidad.

Conscientes de que los anteriores gobiernos no han sido perfectos y que han tenido desaciertos, lo cierto es que no nos hemos visto en situaciones alarmantes como las que con este gobierno nos ha tocado vivir.

Como mujeres defensoras de la vida de cada mujer, de la vida de nuestros pueblos, de la niñez, del ambiente, de la cultura y de la coexistencia del ser humano, sentimos la obligación de hacer un llamado a salir a votar por la democracia, por la paz, por el diálogo y la buena convivencia, aspirando a tener un país donde la niñez indígena tenga oportunidad de estudiar, los jóvenes indígenas tengan oportunidad de contar con recursos para estudios superiores, y donde las mujeres indígenas y sus familias se sientan seguras dentro de sus territorios.

Que las mujeres indígenas puedan expresar sus pensamientos y propuestas sin gritar, que encuentren espacios para debatir con conciencia y capacidad, que seamos auténticas y que la fuerza de las abuelas guíe a cada una para tomar decisiones por este país que urge seguir viviendo en paz y democracia.

Texto escrito por Elides Rivera y Doris Ríos.

Las disculpas del expresidente Carlos Alvarado y las dudas pendientes

José Manuel Arroyo Gutiérrez

Como ciudadano acepto las disculpas del señor expresidente Carlos Alvarado por haber traído, en mala hora, a Rodrigo Chaves. Creo que ha tenido un gesto sincero y valiente.

Pero la cuestión que aún debe despejar don Carlos es por qué lo trajo. Un tecnócrata del Banco Mundial, servil a las políticas de esa institución y del Fondo Monetario Internacional para imponer a los países pobres, como el nuestro, medidas de sacrificio insoportables para las mayorías sociales. Una concesión más de la Administración Alvarado Quesada al sunami neoliberal que arrasa al mundo… eso es lo que el señor expresidente tiene que reconocer como el error más importante de su gestión, coherente con haber entregado el control de la política económica a esos mismos sectores y posiciones ideológicas.

Por cierto, ¿van los André Garnier y Rocío Aguilar a estar también detrás de doña Claudia Dobles?

Ante las elecciones defendamos el futuro de Costa Rica

Vladimir de la Cruz

Notas para un improvisado e hipotético discurso electoral, de última hora.

Ciudadanos,
Compatriotas,
Costarricenses,

Gracias por asistir a esta Convocatoria política, a este balance de cuentas de estos cuatro años que han transcurrido desde febrero del 2022, momento que se escogió al actual presidente del país.

Gracias por presentarse a las urnas electorales el próximo 1 de febrero, después de trabajar la tierra, de ordeñar temprano las vacas y las cabras.

Gracias por manejar horas para llegar a un Ebais.

Gracias por estirar el colón hasta donde ya no da más.

En este momento no estamos aquí para discursos finos.

Estamos para ir a los centros de votación, para presentarnos a las urnas electorales, para emitir el voto.

Estamos para darle rumbo al país, que no lo ha tenido, en esta elección.

Estamos aquí para hablar claro, como se habla en el campo, como se habla con los compañeros de trabajo, como se habla con los amigos, como se habla en la Familia.

Cuando el futuro se pone cuesta arriba no se debe hablar con excusas.

El futuro de Costa Rica no se arregla con excusas. No se arregla con promesas que no se cumplen y menos con las que se ofrecieron y no cumplieron. Y mucho menos con las que se ofrecen para continuar las que no se cumplieron.

¡Aquí nadie está confundido!

Los problemas se sienten todos los días.

No es necesario que alguien explique qué es una crisis.

La crisis se siente y se vive cuando:

  • ⁠ ⁠Los salarios, las pensiones y los ingresos de los trabajadores no alcanzan para satisfacer las necesidades básicas, para tener una vida estable, digna, decente, decorosa.
  • ⁠ ⁠Los salarios se mantienen congelados desde hace cinco años, proyectada su congelación por otros cinco años.
  • ⁠ ⁠Los salarios mínimos Pilar Cisneros, en la Asamblea Legislativa, los quiere reducir en casi un 40% para equipararlos con los salarios más bajos de América Latina.
  • ⁠La jornada de 8 horas diarias quieren cambiarla por jornada de trabajo de 12 horas diarias, al estilo de las jornadas esclavistas del siglo XIX.
  • ⁠ ⁠Los precios de los productos básicos de subsistencia y de alimentación en general, de la canasta básica, los llevan en ascensor y los salarios los mantienen en escalera.

⁠•⁠ Los hijos no tienen por qué dejar el colegio, y perder las oportunidades de vida que la educación ofrece.

  • ⁠ ⁠La deserción escolar y colegial aumenta, y con ello los ninis, los que NI trabajan NI estudian.
  • ⁠ ⁠La Caja Costarricense del Seguro Social no resuelve el problema de las citas y posterga cirugías que son de inmediata necesidad.
  • ⁠ ⁠El sistema de transporte público no satisface las necesidades de las personas y se hace cada vez más caro.
  • ⁠ El régimen y sistema de trabajo se hace cada vez más largo, más duro y peor pagado.
  • ⁠ ⁠El crédito público no se orienta a proteger y estimular al pequeño productor, a la clase media, cada vez más empobrecida.
  • ⁠ ⁠Aumenta la pobreza y la pobreza extrema.
  • ⁠ ⁠Cuando las instituciones sociales consumen más del 65% de sus ingresos en aspectos administrativos.

Pero, ante esto, díganme ustedes: ¿Quién primero dividió social y económicamente este país?

¿Los agricultores que trabajan de sol a sol, muchos de ellos hoy por míseros salarios o salarios inferiores al salario mínimo, como sucede con trabajadores de las plantaciones agrícolas, especialmente de productos de exportación?

¿Los trabajadores que son expulsados de los trabajos formales?

¿La inmensa masa de trabajadores, casi el 60%, de trabajadores informales?

¿Los trabajadores de las fábricas y de las empresas?

¿Los pequeños propietarios obligados a vender sus parcelas?

¿O los que toman decisiones desde oficinas donde nunca falta nada?

En Costa Rica no hay pelea social inventada. La lucha de clases existe, con conciencia o sin conciencia de ella.

Aquí hay un modelo económico y político que aprieta al que produce, a los micro, pequeños y medianos propietarios, a los productores, a los asalariados.

En Costa Rica no hay un centro político, cuando el grueso de la población paga los ajustes económicos que imponen los gobiernos. ¿En cuál extremo social usted se ubica?

Se le pide a las personas no quejarse, no polarizar, no confrontar y no señalar lo que les molesta.

Se han restringido los derechos sociales y laborales de la organización sindical, la huelga y la convención colectiva de trabajo.

Decir lo anterior no es populismo. Si eso es populismo, ¡qué nos digan populistas!

⁠Decir lo anterior es la verdad, ¡qué molesta!, ¡Molesta!

Escuchen bien, ciudadanos:

No es populismo decir que:

  • ⁠ ⁠No es normal trabajar más horas por menos plata.
  • ⁠ ⁠No es normal cerrar colegios nocturnos donde estudiaban trabajadores.
  • ⁠ ⁠No es normal quitar becas en zonas rurales.
  • ⁠ ⁠No es normal quitar los subsidios a los comedores escolares.
  • ⁠ ⁠No es normal cerrar los colegios nocturnos.
  • ⁠ ⁠No es normal descuidar la infraestructura escolar y cerrar más de 100 escuelas y colegios.
  • ⁠ ⁠No es normal pedir sacrificios siempre a los mismos, solo a los trabajadores.

El pueblo costarricense no es ignorante.

Aquí el pueblo sabe exactamente qué está pasando.

Al pueblo y a los trabajadores hay que consultarlos.

En la campaña electoral se debe prometer cosas que sea realmente posible de cumplir en el corto y mediano plazo. No se debe ofrecer sueños de opio, ni cantos de sirenas.

El país no puede funcionar sin los trabajadores, o con trabajadores enfermos, mal pagados, inconformes, resentidos, explotados social, económica y políticamente.

Los políticos tradicionales solo se excusan y dicen: “NO ME HAN DEJADO GOBERNAR”

Repiten una y otra vez: “No me han dejado gobernar.”

Repiten: “Es culpa de la institucionalidad tica.”

Repiten: “Las instituciones no dejan hacer cambios.”

Afirman: “Que no pueden gobernar porque tienen que someterse a las leyes y a la Constitución Política”, “Que las leyes les establecen controles y límites de actuación”.

Los políticos tradicionales piden: “Gobernar sin controles políticos”, “sin Contraloría General de la República”, sin “Sala Constitucional”, “sin prensa libre e independiente”.

Esto lo hemos escuchado todos.

Pero aquí va la verdad que nadie dice:

Las instituciones no se traban solas.

Si el Estado o la Administración no funciona es por sus funcionarios…

Se traba cuando conviene.

Funcionan rápido cuando hay intereses e interesados grandes.

Y se vuelven lentas cuando se trata del campo, de la salud, de la educación, de los servicios e instituciones públicas.

Se traban, no funcionan, o funcionan deficientemente, cuando hay interés de privatizarlas o de tercerizar su trabajo.

Nos dicen: “No se puede.”

Pero, SI se puede:

  • ⁠ congelar salarios.
  • ⁠ ⁠quitar ayudas y subsidios.
  • ⁠ ⁠Cerrar el crédito para adultos mayores, pensionados
  • ⁠ ⁠Para extender jornadas de trabajo.
  • ⁠ ⁠Para recortar servicios.
  • ⁠ ⁠Para eliminar beneficios y derechos sociales

Entonces, el problema no es que no los dejan gobernar.

El problema es ¿para quién están gobernando?

La institucionalidad no es una excusa: es una responsabilidad.

La tarea en estas elecciones es votar para:

  • ⁠ ⁠defender el futuro de Costa Rica,
  • ⁠ ⁠defender el futuro de los trabajadores del campo y de la ciudad,
  • ⁠ ⁠defender el futuro de los estudiantes
  • ⁠ ⁠defender a las mujeres, a los jóvenes, a los niños, a los ancianos y pensionados
  • ⁠ ⁠defender la vida en Costa Rica, ¡la Pura Vida!

Defender el futuro de Costa Rica no es una idea bonita. No es una idea abstracta.

Defender el futuro de Costa Rica es algo concreto.

Defender el futuro es permitir vivir con dignidad, decoro, decencia, con posibilidades y oportunidades

Defender el futuro es posibilitar y garantizar el estudio.

Defender el futuro es asegurar que la atención de salud llegue a tiempo, no cuando ya es tarde.

Defender el futuro es hacer valer el tiempo de la gente. Garantizar el ocio, el tiempo libre para el enriquecimiento cultural, deportivo o simplemente de descanso. Y, si se quiere también… como dijo Paul Lafargue: ¡el derecho a la pereza!

No estamos en estas elecciones para pedir favores.

Estamos en estas elecciones para exigir respeto.

Estamos en estas elecciones porque el país no se sostiene solo desde arriba. Se sostiene desde el trabajo de la fuerza asalariada costarricense, casi el 50% de la población.

El futuro de Costa Rica no se administra desde un escritorio.

El futuro de Costa Rica se defiende y se construye colectivamente, desde las comunidades.

El futuro de Costa Rica se defiende diciendo la verdad.

Aunque incomode.

Aunque moleste.

Aunque intenten callarla.

Costarricenses, Ciudadanos, Patriotas:

¡Defendamos el futuro!

¡Defendámoslo juntos!

¡A votar por el Progreso Social!

¡A votar por el Progreso Democrático

¡A votar por Más Democracia, no por menos Democracia!

Compartido con SURCOS por el autor.

Intromisión extranjera en la campaña electoral de Costa Rica

Martín Rodríguez Espinoza

Lo que anunció Rodrigo Chaves no es un acto administrativo ni una visita protocolaria cualquiera, es una intromisión descarada en la campaña electoral costarricense, cuidadosamente montada como espectáculo político. Invitar al dictador Nayib Bukele en plena campaña, para “colocar la primera piedra” de una supuesta mega cárcel, es una provocación abierta a la institucionalidad del país y un mensaje electoral burdo a favor del oficialismo.

Que esta maniobra provenga de Rodrigo Chaves la vuelve todavía más grave. No se trata de cooperación internacional ni de intercambio técnico, es propaganda política importada, usando la figura mediática de un gobernante extranjero para influir en el electorado costarricense. Eso, aquí y en cualquier democracia que se respete, se llama injerencia.

El momento no es casual. En plena contienda electoral, montar un evento con luces, cámaras y discursos alrededor del llamado “Cacco” busca asociar mano dura, orden y autoridad, aunque sea prestada, con la candidata oficialista Laura Fernández. Aunque hoy digan que no hay una reunión “agendada”, ya la propia Pilar Cisneros dejó claro que “no se descarta una invitación”. El cálculo político es evidente.

Este acto debe ser condenado sin ambigüedades por la sociedad costarricense y, más aún, prohibido por el Tribunal Supremo de Elecciones. El TSE no puede mirar para otro lado mientras se usa a un mandatario extranjero, con un historial autoritario ampliamente cuestionado, para inclinar la balanza electoral. Si se permite esto, mañana se abrirá la puerta para que cualquier gobierno foráneo venga a hacer campaña en suelo nacional.

Costa Rica no necesita shows electorales disfrazados de obras públicas. Costa Rica se defiende con reglas claras, con soberanía, y con respeto al pueblo. Todo lo demás es una afrenta que no debemos normalizar.

8 de enero 2026

Conciencia, no consigna: la fe no vota, votan las personas

Glenm Gómez Álvarez
Sacerdote y periodista

En cada proceso electoral se vuelve habitual escuchar a ministros religiosos y actores políticos referirse a un supuesto “voto católico” o “voto evangélico”, e incluso proclamarse sus intérpretes o representantes. Más que una simple etiqueta, esta afirmación empobrece la experiencia de fe, reduce la conciencia moral y convierte la religión en un instrumento al servicio de la política.

La fe no cabe en un partido ni se agota en una ideología. El cristiano no encontrará nunca una opción política que encarne plenamente las exigencias del Evangelio. Por eso, su adhesión será siempre crítica y discernida, nunca automática: la fe no se entrega en bloque ni se subordina sin más; acompaña, ilumina y, cuando es necesario, cuestiona (cf. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 573).

Sin embargo, creer no nos aparta de la vida pública ni nos autoriza a desentendernos de ella. Al contrario, el Evangelio impulsa a un compromiso responsable con la realidad, a ser fermento de esperanza y constructores del bien común. Jesús no llamó a la indiferencia ni al repliegue, sino a una presencia activa, lúcida y comprometida en medio del mundo.

Esta reflexión, aunque nace de la tradición católica, no es ajena a los hermanos evangélicos. Buena parte de la teología cristiana contemporánea —católica y evangélica— ha dialogado sobre conciencia, dignidad humana y responsabilidad social. Ignorar este planteamiento es desconocer una fuente común que nos une.

Desde esta perspectiva, conviene detenerse en algunos errores de percepción que se repiten en el debate público y que suelen enturbiar la relación entre fe, política y participación ciudadana.

Primer error: reducir la fe a una identidad política.

La fe no es una etiqueta electoral ni una identidad cerrada. Es relación con la verdad y el bien, capaz de juzgar y relativizar toda construcción histórica. Convertirla en pertenencia partidaria la vacía de su fuerza crítica.

Segundo error: sustituir el discernimiento por la lógica del bloque.

El creyente no vota como parte de un rebaño político, sino como persona libre y responsable. Un voto confesional, en cambio, reemplaza la conciencia por la pertenencia y el discernimiento por la alineación.

Tercer error: apropiarse de la fe como recurso de poder.

Cuando un candidato afirma representar el “voto católico” o “evangélico”, intenta apropiarse de un capital simbólico que ninguna Iglesia le otorga. La fe se convierte en bandera de campaña.

Cuarto error: someter el Evangelio a categorías ideológicas.

Hablar de voto “conservador” o “progresista” traduce la fe al lenguaje de los bandos políticos. Pero el Evangelio incomoda a todos y no se deja reducir a consignas.

Quinto error: convertir a los creyentes en actores partidarios.

La misión de la Iglesia no es administrar adhesiones electorales, sino formar conciencias capaces de discernir. El creyente no está llamado a ser ficha de un bloque, sino testigo de una esperanza que juzga toda política.

Un voto presentado como “católico” o “evangélico” termina siendo, paradójicamente, un voto ideologizado. Aunque se revista de lenguaje religioso, opera con la misma lógica de toda ideología: simplifica la realidad y protege una agenda de la crítica.

Dicho con claridad: hay proyectos políticos que, sin proclamarse religiosos, han mostrado mayor coherencia con las exigencias del Evangelio que otros que se presentan como sus defensores. El Evangelio no se verifica por etiquetas, sino por la justicia que produce, la dignidad que protege y el bien común que sirve.

No existe un voto católico ni un voto evangélico en sentido estricto. Existen creyentes que, desde su fe, ejercen un voto crítico, libre y consciente. Todo lo demás no es expresión más fiel de la fe, sino su reducción utilitaria.