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El Rugido Silenciado en Talamanca: Donde el Jaguar Habita, el Estado Olvida y el Banano Paga Miseria

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

Crisis en la Producción de Banano en Talamanca: Explotación, Precios Injustos y la Lucha por la Dignidad.

Este artículo se desarrolla a partir de una entrevista con la organización «Antonio Saldaña», un colectivo que lucha por los derechos de los productores indígenas en Talamanca y que ha denunciado la grave crisis que enfrentan las comunidades debido a la explotación y los bajos precios impuestos en la comercialización del banano.

El Presidente de la República ha adoptado al jaguar como símbolo de su gobierno. En sus discursos, lo menciona como emblema de fuerza, liderazgo y orgullo nacional. Sin embargo, en Talamanca, donde el jaguar aún camina libre, los verdaderos guardianes de esta especie han sido abandonados. Los pueblos indígenas Bribris y Cabécares han protegido estas tierras por generaciones, asegurando la existencia del jaguar y la conservación del territorio. Pero mientras el gobierno se apropia del símbolo, ignora y margina a quienes realmente han luchado por su preservación.

Parte fundamental de esta protección es su sistema de producción tradicional y diversificado, basado en la armonía con la naturaleza. A diferencia del monocultivo industrial que degrada la tierra y amenaza la biodiversidad, los pueblos indígenas han mantenido un modelo agrícola sostenible, respetando los ciclos naturales y asegurando el equilibrio del ecosistema. Sin embargo, este sistema enfrenta una crisis profunda, ya que los productores indígenas se ven obligados a vender su banano a precios de miseria, sin apoyo para fortalecer su modelo de producción ni acceso a mercados justos.

Esta contradicción se refleja en la crisis que enfrentan los productores de banano. La economía de estas comunidades se encuentra en un estado de precariedad extrema debido a la imposición de precios injustos y la indiferencia del gobierno. Se glorifica al jaguar en las campañas políticas, pero se olvida a los pueblos indígenas que lo protegen. El gobierno se presenta como defensor de la naturaleza, pero deja en el abandono a quienes sostienen los ecosistemas que permiten la existencia de esa fauna icónica.

Precios Miserables y Control de Intermediarios

Los productores han denunciado que las empresas intermediarias imponen precios extremadamente bajos, sin considerar los costos de producción y las dificultades logísticas que implica trabajar en un territorio alejado de los grandes centros comerciales. Hace años, el precio por kilo de banano alcanzó los 82 colones, pero actualmente se ha desplomado a 60 colones. Esta cifra es insuficiente para cubrir los gastos básicos de las familias productoras.

A esta crisis se suma una nueva directriz informal que obliga a los productores a vender solo la mitad de su producción, sin ofrecer ninguna solución para el sobrante. Esto significa que, si antes una familia vendía 200 kilos y obtenía 12,000 colones, ahora solo puede vender 100 kilos, reduciendo su ingreso a 6,000 colones. Mientras tanto, los costos de traslado siguen siendo altos, con productores que deben viajar hasta una hora y media para entregar sus productos, asumiendo todos los costos sin apoyo.

Una Economía en Ruinas: Sin Opciones y Sin Respuesta del Gobierno

El problema del bajo precio no solo afecta al banano, sino también a otros productos agrícolas de la zona, como el plátano y el cacao. La falta de mercados locales y la ausencia de ferias cantonales limitan aún más las oportunidades de venta directa, obligando a los productores a depender de las grandes empresas que controlan la comercialización y fijan los precios de manera arbitraria.

Las comunidades han intentado buscar soluciones mediante diálogos con instituciones como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) y la Municipalidad. Sin embargo, hasta ahora no han recibido ninguna respuesta concreta ni medidas que ayuden a revertir la crisis.

En una carta enviada al Ministro de Agricultura y Ganadería, Victor Carvajal Porras, la organización «Antonio Saldaña» ha denunciado que Talamanca se encuentra en una de las peores condiciones socioeconómicas del país. La zona presenta altos índices de pobreza, mortalidad infantil, deserción escolar, embarazo adolescente y problemas de salud mental. Esta vulnerabilidad ha sido aprovechada por los intermediarios, quienes continúan lucrando mientras las comunidades ven cómo sus condiciones de vida se deterioran cada día más.

La contradicción es evidente: el gobierno habla de proteger la biodiversidad, pero abandona a los pueblos indígenas, quienes han sido los verdaderos guardianes de los bosques. Se promueven discursos sobre sostenibilidad, pero se permite que los productores indígenas sean explotados por intermediarios sin que se tomen medidas para garantizar su bienestar.

El jaguar sigue rugiendo en los discursos oficiales, pero en Talamanca sus guardianes luchan en silencio contra el hambre, la exclusión y la indiferencia estatal.

El Llamado a la Acción: Precios Justos y Mercados Alternativos

Los productores de Talamanca exigen la implementación de medidas urgentes que les permitan recibir un pago justo por su trabajo. Entre las propuestas destacan:

Apertura de mercados nacionales e internacionales para la comercialización del banano y otros productos a precios justos.

Simplificación de trámites burocráticos para la venta en el mercado local y nacional.

Creación de ferias cantonales que permitan a los productores vender directamente al consumidor.

Regulación de los precios del banano para evitar la explotación de los intermediarios.

Apoyo estatal para cubrir los costos logísticos y mejorar las condiciones de producción.

La organización «Antonio Saldaña» continuará visibilizando esta problemática y luchando por los derechos de las comunidades indígenas productoras de Talamanca. Es urgente que el gobierno y la sociedad tomen conciencia de esta crisis y tomen medidas concretas para evitar que más familias caigan en la pobreza extrema debido a la explotación del mercado agrícola.

El gobierno puede seguir usando el jaguar como su símbolo, pero en Talamanca saben la verdad: los jaguares no necesitan discursos, necesitan bosques, y los bosques necesitan a sus guardianes. Ignorar a los pueblos indígenas mientras se lucra con su identidad no es proteger al jaguar, es despojarlo de su verdadero hogar.

Derechos de los Pueblos Indígenas y Protección Económica

Costa Rica ha ratificado diversos instrumentos internacionales que reconocen los derechos de los pueblos indígenas y establecen la obligación del Estado de proteger sus medios de vida, incluyendo su actividad económica.

El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por Costa Rica, establece en su artículo 4 que los gobiernos deben adoptar medidas especiales para salvaguardar las instituciones, bienes, cultura y medio de vida de los pueblos indígenas. Además, en su artículo 6, exige que se consulte a estos pueblos sobre cualquier medida legislativa o administrativa que pueda afectar sus derechos, incluyendo el acceso a mercados y condiciones de producción.

La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) reconoce en su artículo 20 el derecho de los pueblos indígenas a mantener y desarrollar sus sistemas económicos y medios de subsistencia, asegurando protección contra condiciones de explotación. También, el artículo 26 establece que tienen derecho a poseer, utilizar y controlar sus tierras y recursos, lo que implica que el Estado debe garantizar condiciones justas para su desarrollo económico.

Por otro lado, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en el marco de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha establecido precedentes que obligan a los Estados a garantizar condiciones de vida dignas para los pueblos indígenas, protegiendo su autonomía económica y su derecho a un desarrollo sostenible.

En el contexto de Talamanca, la situación actual de los productores de banano refleja un incumplimiento grave de estos compromisos internacionales. La falta de políticas estatales para garantizar precios justos, la dependencia forzada de intermediarios y la ausencia de mercados accesibles contradicen el marco normativo internacional que Costa Rica ha ratificado y debe cumplir.

El Estado Costarricense: Obligaciones y Retos Pendientes

Dado el reconocimiento de estos instrumentos internacionales, el gobierno costarricense tiene la responsabilidad de:

  • Garantizar precios justos y condiciones de comercialización dignas para los pueblos indígenas, evitando la explotación de intermediarios.

  • Fomentar la autonomía económica de los pueblos indígenas, mediante incentivos para mercados locales y apoyo a la producción.

  • Asegurar la consulta y participación de los pueblos indígenas en la toma de decisiones sobre políticas agrícolas y económicas que los afectan directamente.

  • Implementar mecanismos de protección económica que impidan la vulnerabilidad extrema de estas comunidades frente a prácticas abusivas del mercado.

El caso de los productores de banano en Talamanca es un reflejo de la deuda histórica del Estado costarricense con sus pueblos indígenas. La crisis actual no es solo un problema económico, sino una violación de derechos humanos que requiere acciones inmediatas para garantizar condiciones de vida dignas y el respeto a la autonomía productiva de estas comunidades.

Orgánico, pero Injusto: Cómo las Certificaciones No Garantizan Precios Dignos

Las certificaciones orgánicas suelen presentarse como una garantía de comercio justo y sostenibilidad. En teoría, aseguran que los productos cumplen con estándares ambientales y sociales que deberían beneficiar tanto a los consumidores como a los productores. Sin embargo, en el caso de los pueblos indígenas de Talamanca, esta certificación no se traduce en precios justos ni en mejores condiciones de vida.

A pesar de cumplir con los requisitos de producción orgánica, los productores indígenas siguen enfrentando precios bajos impuestos por intermediarios. Mientras los consumidores  pagan un alto valor por productos «orgánicos y sostenibles», quienes los cultivan reciben una fracción mínima de ese precio. Además, los costos asociados a la certificación (trámites, auditorías y cumplimiento de normativas) recaen sobre los productores, sin que esto garantice un beneficio económico real.

El caso del banano en Talamanca demuestra que la certificación orgánica, por sí sola, no protege a los productores de la explotación ni corrige las desigualdades del mercado. Sin un acceso directo a mejores mercados, sin regulación de los precios y sin apoyo estatal para fortalecer su autonomía económica, las comunidades indígenas continúan atrapadas en un sistema que se disfraza de justo, pero que sigue perpetuando la exclusión y el abuso.

¿Quiénes Son los Intermediarios y Cómo Afectan a los Productores Indígenas?

Los intermediarios son empresas o personas que compran productos agrícolas directamente a los productores para luego revenderlos en mercados nacionales e internacionales. En teoría, su función es facilitar la comercialización y distribución de los productos, pero en la práctica, muchas veces imponen precios injustos y condiciones desventajosas para quienes cultivan la tierra.

En el caso de los productores indígenas de Talamanca, los intermediarios compran el banano a precios extremadamente bajos, a veces incluso imponiendo restricciones sobre la cantidad que pueden vender. Mientras los productores apenas sobreviven con ingresos insuficientes, estos intermediarios aumentan su margen de ganancia al vender el producto a precios mucho más altos en el mercado.

El problema radica en que las comunidades indígenas no tienen acceso directo a los mercados ni a infraestructura para comercializar su producción sin depender de los intermediarios. Esto crea un ciclo de explotación donde los productores trabajan largas jornadas, asumen los costos de producción y transporte, pero reciben una paga que no cubre ni lo básico para vivir.

Regular la actividad de los intermediarios y generar mercados alternativos donde los productores puedan vender de manera justa es una de las demandas urgentes de las comunidades indígenas de Talamanca.

El Muro Silencioso: Cómo el Racismo Institucional Margina a los Productores Indígenas en Talamanca

El racismo institucional es una de las principales barreras que enfrentan los pueblos indígenas en Costa Rica. En el caso de los productores de banano en Talamanca, esta discriminación se manifiesta en la indiferencia del Estado ante sus demandas, la falta de políticas de apoyo y el ninguneo sistemático por parte de las instituciones.

A pesar de que el territorio Bribri enfrenta altos niveles de pobreza, precarización laboral y falta de acceso a servicios básicos, las autoridades no han tomado medidas para garantizar condiciones dignas para sus productores. Organizaciones como «Antonio Saldaña» han denunciado que los trámites para buscar soluciones son excesivamente burocráticos y las respuestas, cuando llegan, son tardías o insuficientes.

El racismo institucional se evidencia en la ausencia de mercados accesibles para los productos indígenas, en la falta de programas de financiamiento y en la imposición de normas comerciales que no consideran la realidad de estas comunidades. Mientras tanto, los intermediarios y las grandes empresas se benefician de su vulnerabilidad, perpetuando un sistema de explotación.

Este tipo de discriminación no es un caso aislado, sino un patrón histórico de exclusión que se repite en diversas comunidades indígenas del país. La lucha por precios justos no es solo una cuestión económica, sino también un acto de resistencia contra un sistema que invisibiliza y margina a los pueblos indígenas.

Los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Derecho a una Vida Digna

Los derechos de los pueblos indígenas van mucho más allá de la visión folclórica o decorativa con la que suelen ser tratados en la política tradicional. No se trata solo de reconocer su cultura en discursos o de exhibir sus símbolos en eventos oficiales, sino de garantizar condiciones reales para una vida digna, basada en autonomía, justicia y equidad.

El Convenio 169 de la OIT, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y diversas sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos establecen que los Estados deben garantizar el acceso a tierras, recursos, educación, salud y mercados justos, sin discriminación ni explotación. Sin embargo, en la práctica, muchas comunidades indígenas siguen enfrentando pobreza, exclusión y la imposición de modelos económicos que no respetan su forma de vida.

En el caso de Talamanca, los productores indígenas no solo deben luchar contra los bajos precios del banano y la explotación de intermediarios, sino también contra la indiferencia de un Estado que los deja fuera de sus políticas económicas y de desarrollo. Mientras el gobierno se apropia de su simbología, como el jaguar, las comunidades que protegen la tierra y la biodiversidad son marginadas y empobrecidas.

Respetar los derechos de los pueblos indígenas implica asegurar su bienestar material y su derecho a decidir sobre sus territorios y economías. No es suficiente con reconocerlos en la cultura oficial; es necesario garantizar que puedan vivir con dignidad, sin explotación ni olvido.

¿Quién fue Antonio Saldaña?

Antonio Saldaña fue el último rey del pueblo indígena de Talamanca, una figura de liderazgo comparable a un guía o autoridad ancestral en su comunidad. Su papel fue crucial en la defensa de la cultura, las tierras y los derechos de su pueblo frente a la expansión de intereses externos, especialmente de compañías bananeras.

Según la historia, Saldaña fue asesinado en 1910 en circunstancias no completamente esclarecidas. Se dice que fue envenenado durante una actividad social, en un acto de traición impulsado por quienes veían en su resistencia una amenaza a sus intereses económicos.

Su muerte representó un duro golpe para la lucha indígena, pero su legado sigue vivo como símbolo de resistencia y dignidad para los pueblos originarios de la región.

Esta nota fue desarrollada por

Monseñor Óscar Romero: Voz de Justicia y Esperanza

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

Monseñor Óscar Arnulfo Romero es un referente en la lucha por los derechos humanos en América Latina. Como arzobispo de San Salvador, alzó su voz contra la violencia, la represión y las injusticias que azotaban a los más pobres y vulnerables. Desde el púlpito, denunció las violaciones de derechos humanos y se convirtió en un faro de esperanza para su pueblo en medio de la crisis social y política.

Su mensaje y su práctica representaron el compromiso con la opción preferencial por los pobres, que no se limitó al discurso, sino que implicó la disputa de sentidos y espacios en defensa de la vida humana en todas sus dimensiones: esa práctica de libertad que garantiza el acceso a la salud, la educación y el trabajo digno.

Su valentía le costó la vida el 24 de marzo de 1980, cuando fue asesinado mientras oficiaba misa. Sin embargo, su legado sigue más vigente que nunca. Su mensaje de amor, justicia y paz continúa inspirando a quienes luchan por un mundo más equitativo y humano, así como a aquellos comprometidos con la memoria y la reparación frente a las injusticias que, desde la impunidad y el poder, buscan perpetuar los privilegios.

Este es un esfuerzo que realizamos para rescatar el pensamiento y la práctica latinoamericana y caribeña, enraizados en nuestros pueblos en la búsqueda y lucha por una vida digna. Con él, reforzamos el compromiso con una visión de los bienes comunes, enfrentando los legados racistas, coloniales y machistas que han estructurado nuestras sociedades. Es desde las prácticas de liberación de los diversos sujetos —individuales y colectivos— que se han construido alternativas para sociedades más justas

A través de esta infografía, te invitamos a conocer su vida, su lucha y las palabras que lo convirtieron en un hombre del pueblo, que vivió y murió por una vida digna para todos y todas.

26 de marzo Día Internacional de la Epilepsia o Día Púrpura

Dr. Sixto Bogantes Ledezma
Especialista en Neurología
Invitado de ACANAMED

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es una condición de salud donde la persona tiene convulsiones a repetición de manera espontánea. No es lo mismo tener una convulsión que ser epiléptico. Aproximadamente, 1 de cada 10 personas tiene al menos una convulsión en la vida, pero sólo 1 de cada 100 personas son epilépticas, es decir que la mayor parte de las personas que tienen una convulsión en la vida no llegan a desarrollar epilepsia.

¿Qué tipos hay?

La epilepsia puede afectar solamente una parte del cerebro (convulsiones focales) o todo el cerebro al mismo tiempo (convulsiones generalizadas). La epilepsia puede ocurrir debido problemas genéticos, lesiones cerebrales, problemas metabólicos e inflamación en el cerebro, pero en algunos casos no se llega a descubrir la causa.

¿Qué exámenes se necesitan?

Se recomienda que los pacientes con epilepsia al menos tengan un electroencefalograma y una neuroimagen como TAC o resonancia magnética cerebral; estos estudios no siempre son de urgencia, pero sí son necesarios para la evaluación diagnóstica.

¿Cómo se cura?

No se puede hablar de curación en epilepsia, pero sí de tratamiento. Existe varias modalidades de tratamiento, pero la de primera línea son las medicinas anticonvulsivantes. La mayoría de las personas con epilepsia (2 de cada 3) se controlan con fármacos anticonvulsivantes y pueden llevar una vida normal.

Los pacientes que no se controlan con medicinas deben ser estudiados a profundidad para determinar si su epilepsia se debe a una lesión en una parte del cerebro que puede resecarse; en esos casos el tratamiento sería la cirugía de epilepsia. Cuando el paciente no se controla con medicamentos y no puede beneficiarse de la cirugía, se puede optar por otros tratamientos como los neuroestimuladores (marcapaso vagal) o la dieta cetogénica.

¿Es muy peligroso ser epiléptico?

En general, los pacientes con epilepsia pueden llevar una vida normal con una expectativa de vida similar a la de una persona sin epilepsia. Entre más tiempo pase el paciente sin convulsionar es menos probable que vuelva a convulsionar; por lo que, a pesar de que no se habla de curación, sí se puede llegar a suspender las medicinas de manera gradual cuando el paciente lleva muchos años sin convulsionar.

Excepcionalmente, algunas personas que tienen formas de epilepsia que no se pueden controlar y tienen crisis muy frecuentes, tienen un poco más de riesgo de sufrir una muerte súbita cuando se compara con las personas no epilépticas, especialmente si abandonan el tratamiento.

¿Qué riesgos hay en la vida diaria?

Como las convulsiones ocurren de manera espontánea y sin previo aviso, la persona puede sufrir algún tipo de accidente durante una convulsión como que se queme en la cocina, se golpee al momento de caer, o que sufra un accidente de tránsito. Si la convulsión dura más de 5 minutos, se considera una emergencia y se debe acudir al centro médico más cercano.

Los pacientes epilépticos pueden practicar deportes, y solamente requieren supervisión continua cuando se trata de deportes que pongan en riesgo la vida si la convulsión se presenta durante la práctica de este, como por ejemplo la natación.

Para poder manejar vehículos o maquinaria pesada, se recomienda que el paciente tenga al menos 6 meses libre de crisis.

Una mujer epiléptica puede quedar embarazada, sin embargo, se recomienda que el embarazo sea apropiadamente planeado. Idealmente, al momento del embarazo la mujer debe estar bien controlada de las convulsiones y recibiendo suplementación con vitaminas, principalmente ácido fólico, para disminuir el riesgo de que las medicinas puedan afectar al desarrollo del bebé.

Es importante concientizar a la población general que a los pacientes con epilepsia no se les debe restringir la posibilidad de que lleven una vida lo más normal posible de acuerdo con sus capacidades.

UCR: Una novela hecha de trizas de gente

Carlos Villalobos Villalobos, ganador del Premio Nacional de Literatura en la categoría de novela 2024 de forma compartida

“Donde Nadie” expone la trágica historia del envenenamiento de comunidades enteras por el uso de un nematicida en las plantaciones de banano en Costa Rica

Carlos Villalobos Villalobos, ganador del Premio Nacional de Literatura en la categoría de novela 2024 de forma compartida. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

Costa Rica se promociona en el mundo como el país del “pura vida” y amante de la naturaleza. Lo que no se dice en esa publicidad es que, contradictoriamente, es la nación que utiliza más plaguicidas por hectárea en todo el mundo, en una proporción de casi 24 kilogramos por hectárea cultivada.

De estas sustancias, un 90 % califican como altamente peligrosas para la salud humana, de acuerdo con los más recientes estudios del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional. De hecho, el uso de la mayoría de ellas ha sido prohibido por la Unión Europea y los Estados Unidos.

El uso intensivo de la tierra para monocultivos y la aplicación indiscriminada de plaguicidas para obtener más y mejores productos ha sido la apuesta del país desde el siglo XIX, lo cual lo llevó, en su momento, a ser uno de los mayores productores de café, banano y de piña. De hecho, actualmente Costa Rica produce la misma cantidad de piña que se producía en todo el mundo en la década de los setenta.

Pero ¿a quién le importa la vida de miles de jornaleros y sus familias que no tienen cama donde caer muertos frente a las ganancias millonarias que reporta la exportación de productos agrícolas? ¡A nadie! A nadie porque son vistos como nadie.

Por eso, Carlos Villalobos Villalobos, docente de la Escuela de Literatura, Lingüística y Literatura, decidió mostrar dónde vive nadie o, en el caso de muchas personas, dónde vivían, porque las enfermedades que contrajeron por su exposición al agroquímico conocido como Nemagón acabó con sus sueños y con sus vidas, lenta y dolorasamente.

Durante más de 10 años estuvo recogiendo las astillas de esta historia de destrucción y ruina que llevó a la tumba a miles de personas por diversas enfermedades, que dejó en estado de incapacidad a muchas otras y que cegó el sueño de cientos de parejas de conformar una familia. Una historia hecha a partir de trizas de vida solo puede contarse con trizas. De ahí, la forma que eligió el autor para narrarla.

CATEGORÍA NOVELA: Se otorga el premio compartido a […] y a Carlos Villalobos por la obra “Dónde nadie”. Representa una problemática nacional que es necesario visibilizar en temas como monocultivos, la crisis ecológica, explotación laboral, complicidad y negligencia del Estado ante las actividades del capitalismo extractivo.”

Jurado del Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de novela 2024

A continuación, Carlos Villalobos Villalobos, ganador del Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de novela 2024, comparte algunos detalles de su obra y subraya a importancia de que las muertes ocasionadas por la aplicación del Nemagón no sean en vano, sobre todo porque el veneno sigue enterrado en muchos lugares y atenta con seguir enfermando a poblaciones enteras por los próximos 200 años.

¿Por qué el título de la novela?

CVV: La novela trabaja una situación histórica que yo llamo de lesa humanidad. Plantea el caso de muchas personas que fueron envenenadas literalmente por un nematicida. Estamos hablando de casi 50 000 personas que, desde el siglo pasado, iniciaron una serie de peticiones para que se les indemnice por sus afectaciones en la salud, sus afectaciones económicas y sus afectaciones psicológicas, pero en todo momento se les ha tratado como si no existieran.

Ese silencio que ha habido nos lleva a plantear que se trata de una comunidad que muchos quisieran que no exista. Entonces, la novela plantea esto, como si fueran alguien que no tuviera condición, por eso es Donde Nadie. La idea es llamar la atención precisamente sobre ese aspecto de olvido en el que ha estado este grupo social que, sin embargo, deberíamos tenerlo como uno de los casos más terribles de afectación social en este país y en otros lados, porque no es un asunto solo de Costa Rica. Entonces, el título Donde Nadie es para llamar la atención de que existe un grupo social que ha sido tratado como si no existiera.

¿Qué dice la forma de la novela en cuanto a su contenido?

CVV: Originalmente pensé que podía tratarse de un ensayo o un reportaje periodístico. Luego pensé que podría ser una novela y empecé a trabajarla siguiendo el orden lógico y cronológico de una historia que tiene un principio, que desarrolla un tema, una secuencia y tiene una conclusión concreta. Pero me di cuenta de que, si bien podía trabajar unos personajes, y efectivamente hay unos personajes que tienen una historia, lo que se está contando, lo que quiero contar, en realidad es la historia de una destrucción en todo sentido: una destrucción social, destrucción psicológica, destrucción moral, destrucción física, destrucción ecológica, etc.

Entonces, tal nivel de ruina pensé que se podía contar mejor con la destrucción también de la narrativa. Es decir, contar la destrucción con la destrucción misma. La novela está hecha de astillas, está hecha de pedazos, es una novela despedazada porque está tratando un tema que también, en la realidad, está hecho de esquirlas, está hecho de trozos. Es decir, las personas que han vivido estas experiencias literalmente han quedado destrozadas. Por eso la estructura de la novela también trabaja la ruina. Es decir, contar la historia de la ruina con una historia en ruinas.

 

Trizas

Me hubiera gustado narrar estas historias como se arma un edificio: ladrillo a ladrillo, con un plano que guíe cada pared y cada espacio, pero unas vidas hechas trizas no se pueden contar así. Es necesario mostrar el destrozo con el destrozo mismo. Las palabras se quebrantan, como se atrofia el ánimo, el futuro o la salud.”

Donde nadie, página 30

¿Por qué se hace necesario literaturizar estos temas en vez de exponerlos como una noticia?

 

CVV: Era una posibilidad, pero me encontré con que hay algunos reportajes que se han hecho. En Nicaragua hay un libro entero que se escribió, un trabajo muy minucioso que cito en la novela porque es uno de los documentos en los que me basé. Pero yo tenía una pila de informaciones, no solamente de noticias, que me suministraron las mismas personas afectadas.

La impronta del periodismo es mucho más inmediata. Es un discurso que busca más la inmediatez, mientras que la literatura suele tener una posibilidad más allá de la inmediatez. Si uno consigue crear una historia, esa historia tiene una doble posibilidad: es un género que entretiene, que tiene esa condición de la fascinación que puede generar la imaginación, pero, al mismo tiempo, la literatura permite la reflexión, permite el conocimiento.

Esa doble posibilidad que tiene el discurso literario me parece que resultaba más estratégico si la intención era dejar un documento que tuviera alguna oportunidad de ser más histórico, mucho más trascendental que un reportaje periodístico. No digo que un buen reportaje periodístico no lo logre, pero me pareció que era más estratégico la novela.

Por otro lado, la literatura costarricense no se había ocupado de este tema. Había una obra de teatro que en algún momento trabajó este asunto. La obra de teatro se llamaba precisamente Nemagón, estuvo en cartelera algún tiempo, pero luego dejó de presentarse, tuvo su intento de hacer consciencia, pero no había un trabajo ni en cuento, ni en novela, es decir, en narrativa, que trabajara este asunto. Entonces, los escritores teníamos una deuda con este tema y, de alguna manera, me propuse saldarla.

¿Cómo se dio tu acercamiento y tu interés por el tema que aborda la novela?

CVV: Precisamente, fue a través del periodismo. Yo había estado trabajando con el Instituto Nacional de Seguros en una asesoría. El trabajo consistía en hacerles una propuesta de análisis de discurso periodístico. Ellos me daban los textos que durante cada mes habían circulado con noticias que tenían que ver con el Instituto Nacional de Seguros y uno de los temas más recurrentes, justamente, era el asunto del Nemagón.

Me llamó mucho la atención porque no tenía tanta información sobre este asunto. Había escuchado, pero no tenía conciencia de que era tan grave lo que había pasado en este país. No me imaginaba que lo que había sucedido en Costa Rica y en otros países del mundo tenía una magnitud de afectación humana terrible.

Cuando empecé a ver noticias de que miles de personas habían perdido su fertilidad, que no podían tener hijos, me pareció muy grave. Pero, además, me di cuenta de que no era la única consecuencia que tenía este nematicida, que afectaba físicamente a las personas en una variedad amplísima de patologías y a esta altura han muerto miles por cánceres asociados al Nemagón, entre otras enfermedades.

Empecé a ver historias de personas que estaban solicitando indemnizaciones y que la compañía bananera responsable de estas fumigaciones se lavó las manos y se fue del país y nunca indemnizó a nadie. Luego, también supe que las acciones que se intentaron hacer en Estados Unidos fueron infructíferas. Es decir, no se pudo jurídicamente lograr nada en Estados Unidos, amén de que hubo una traición de un abogado acá.

¿Qué les quedó a estas personas? Recurrir al Estado costarricense. Pero ¿por qué el Estado costarricense si esto fue una transnacional? Es que esta transnacional operó en Costa Rica con el visto bueno, con la anuencia, con la irresponsabilidad de las autoridades costarricenses que no hicieron nada para impedir que estas compañías fumigaran estos productos que estaban prohibidísimos en otros lados y que aquí se utilizaron sin ninguna responsabilidad. Entonces sí, el Estado costarricense también tiene responsabilidad.

¿Y a qué instancia se estaría encargando de indemnizar a estas personas? Pues al Instituto Nacional de Seguros, que tampoco tenía responsabilidad, pero finalmente era una de las opciones que se encontró para intentar apoyar a estas personas de alguna manera.

Todo esto me pareció terrible. Fue cuando empecé a investigar más a fondo. Terminé la asesoría que estaba haciendo con el Instituto Nacional de Seguros y seguí con esta investigación por más o menos unos diez años. Durante ese tiempo sistemáticamente empecé a buscar información, a hacer borradores de la novela y, finalmente, se concretó el libro que ahora está circulando en las librerías.

¿Vivimos en un país que se contradice, que por un lado decimos “pura vida” y por otro sembramos muerte?

CVV: Eso lo digo yo en la novela. Nosotros nos vendemos como un país ecológico, vendemos al mundo que somos un país que protege la biodiversidad y que tenemos un porcentaje alto de reservas biológicas. Eso está muy bien, pero, por otro lado, somos uno de los países que, todavía hoy, sigue vertiendo productos químicos letales en plantaciones que tienen una afectación para los seres humanos y para el ambiente. Somos uno de los países que más envenena el ambiente gracias a estos químicos que están prohibidos en otros lados y que aquí se siguen utilizando. Se utilizaron en el siglo pasado, se utilizaron en las plantaciones y se siguen utilizando en las piñeras en este momento con el altísimo riesgo de todas las consecuencias que esto tiene.

En las investigaciones que he estado haciendo hay documentos científicos que muestran que estos químicos se han encargado de dañar seriamente los mantos acuíferos. En los riachuelos de estas zonas antes se encontraban una gran variedad de peces y animales que formaban parte de la biodiversidad que crecía alrededor de las aguas y que hoy ya no se ve.

La afectación sobre la biodiversidad es medible científicamente. Por ejemplo, las compañías enterraban estañones de Nemagón en algún momento, ya sea porque les sobraba o porque querían esconder la evidencia cuando las investigaban. Los expertos calculan que las aguas que están alrededor de donde están estos estañones enterrados estarán contaminadas por unos 200 años aproximadamente. Es decir, 200 años en que aquella persona que se le ocurra beber de estas aguas, sin darse cuenta, se estará tomando un veneno que va a tener consecuencias exactamente iguales a las consecuencias que tuvieron estas 50 000 personas que fueron envenenadas de manera directa y hablamos de más de 200 000 personas de manera indirecta, porque estas personas tienen su familia. Las consecuencias de todo esto son terribles y siguen siéndolo.

¿La prensa sigue callando estos temas?

CVV: Bastante, bastante. Frente a una tragedia humana tan terrible uno no encuentra reportajes de profundidad. Los únicos que he encontrado son los que ha publicado el Semanario Universidad. Aparte de este medio, es muy poco lo que uno encuentra.

¿Estamos condenados como sociedad a repetir una y otra vez la misma historia?

CVV: Lamentablemente, en sociedades de consumo donde impera la lógica del capitalismo, mientras sigamos con esta inconciencia de aprovechamiento de la naturaleza sin medir las consecuencias vamos a seguir por esta vía. Ya tenemos claro cuáles son las devoluciones de la naturaleza en relación con todo esto.

¿Qué estamos sembrando? Ya tenemos las primeras consecuencias de esto. ¿Qué estamos sembrando en cierto plazo en nuestras sociedades? ¿Estamos sembrando agricultura o estamos sembrando muerte? Cuando uno siembra muerte, finalmente recoge muerte. Es decir, las consecuencias de esto, las irresponsabilidades de los gobiernos actualmente van a tener consecuencias a futuro. Esta es una verdad científica.

Entonces, puede ser que hoy algunas empresas lucren, algunas empresas se hagan de mucho dinero, como las que ya vimos en el siglo pasado. Las compañías bananeras aquí sacaron mucha ganancia, pero nos dejaron pobreza y nos dejaron muerte. ¿Es eso lo que realmente queremos?, ¿ese es el camino que realmente queremos?

A veces falta levantar la voz y plantear que esto es grave. Lo que intenta esta novela es llamar la atención. Pensemos lo que estamos haciendo. Esa es mi intención al escribir esta novela.

Ante esta trágica realidad, ¿seguimos como sociedad comprando jorobados azules cada cuatro años?

CVV: El jorobado azul es una metáfora de otra estafa. En la novela no quise hablar de discursos religiosos porque no era el tema, pero la idea de que hay una especie de gurú que le promete salvación a las personas a través de unos talismanes de la buena suerte forma parte de otra gran estafa. Es decir, tras de cuernos, palos. Algunas personas creen que su desgracia se puede remediar con talismanes de la buena suerte, a través de unas creencias y de unos discursos de fe que nos venden.

Este tema es bastante sensible en sociedades donde se ha perdido la esperanza y muchas personas le apuestan a una creencia que, dependiendo de cómo se gestiona esa fe, a veces es otra manera de estafa. Ese es otro tema que no quise trabajarlo. Entonces, utilicé una metáfora de un vendedor de talismanes, de jorobados azules o jorobados de la buena suerte que, por cierto, no es una ficción, existen los jorobados de la buena suerte y se venden. Hay personas que compran estos jorobados de la buena suerte creyendo que con eso se les va a resolver todo, que el jorobado de la buena suerte va a dar salud, dinero y amor, pero sabemos que es otra estafa.

Al jorobado lo encontré escuchando radio, cuando sintonicé un programa de una persona que estaba vendiendo jorobados de la buena suerte. Esto tiene una larga historia, nació en Francia con el famoso jorobado de Notre Dame y la idea de que los jorobados pueden dar suerte y que tocarle la joroba a un deforme puede darnos suerte. No sé cómo se concreta esto y finalmente hay toda una industria de que los jorobados pueden ser talismanes. Me parece interesantísima esta idea y me pareció muy oportuna para meterla como algo medio jocoso dentro de la historia.

¿Visualizás que esta historia pueda llegar a tener un “final feliz”?

CVV: No lo sé, no lo sé. Yo no busco que haya un final. Es decir, no pienso que la historia tenga un final ni feliz ni no feliz, sino que mi trabajo es mostrar lo que está pasando. No puedo saber cuál podría ser el final. Obvio que a mí me encantaría que esto tuviera un final esperanzador. Temo que no es tan sencillo y menos cuando la historia se está repitiendo en otras plantaciones.

A principios del siglo XX la novela de las bananeras se desarrolló en toda América Latina en los países llamados Repúblicas Bananeras. Estamos hablando de Ecuador, Colombia, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Filipinas, incluso. Son muchos países los que participaron de la industria del banano.

En algunos países como Colombia, Guatemala, Costa Rica, se produjeron situaciones históricas asociadas con protestas. Incluso en algunos países se dieron masacres para acallarlas. En todo lugar hubo huelgas. Es decir, fue un movimiento social. Las bananeras desataron movimientos sociales que, de alguna manera, también incidieron en la constitución de la conciencia socialista. Por ejemplo, los partidos comunistas estuvieron muy ligados a la historia de las bananeras, a la defensa de la manera como las compañías bananeras explotaban a las y los trabajadores.

A finales del siglo XX pensábamos que la historia de la novela bananera era un asunto de la novela realista de principios del siglo XX, pero cuando yo encuentro que las compañías bananeras tenían un nuevo capítulo que no se había contado, había que contar este nuevo capítulo. Incluso, a veces me resulta curioso que yo haya tenido que contribuir con la historia de la novela bananera en Costa Rica cuando yo mismo creí que eso era un capítulo ya cerrado, ya saldado en la historia de la novela bananera en Costa Rica.

Es decir, este libro, Donde Nadie, es solo un capítulo más de una larga historia que empezó a principios del siglo XX y que se continúa en el siglo XXI con esta novela. Casi 100 años después hay otra novela bananera que está contando un capítulo como el que ya contó Calos Luis Fallas, o como el que ya contó Joaquín Gutiérrez Mangel, o el que contó Carmen Lyra. Hay una nueva novela bananera porque hay una historia que se sigue repitiendo.

Entonces, yo creo y temo que lo que sigue no se ha contado. Es decir, el final de esta historia no lo hemos contado todavía. No sé si será un final feliz o no, pero lo que sí sé es que todavía no hemos contado el final de esta historia. La historia de la narrativa bananera está abierta para que alguien más venga luego con otra novela, con otro texto y termine, quizá, o le agregue un nuevo capítulo a este largo cuento.

Donde Nadie, de Carlos Villalobos Villalobos, está disponible para préstamo en el Sistema de Bibliotecas, Documentación e Información (Sibdi).

 

 

Fernando Monteo Bolaño
Periodista, Oficina de Comunicación Institucional, UCR

La “tregua” no alcanza: proyecto de ley que destruirá al ICE debe desecharse

  • El PLN debe ser coherente con su aporte en la creación del ICE y archivar el proyecto de ley 23.414.

  • La electricidad pública de Costa Rica seguirá en peligro mientras esté en la corriente legislativa el proyecto de Ley de “Armonización”.

El expediente legislativo 23.414, que pretende profundizar la privatización de la electricidad pública del país sigue su curso en la Asamblea Legislativa, gracias a un texto sustitutivo del PLN. Ese texto fue aplaudido y acogido por el oficialismo chavista y el PUSC, y mantiene todos los peores objetivos de las versiones originales como desmantelar el sistema de planificación ordenada y centralizada, crear un mercado de subastas para someter la generación a la competencia y permitir la exportación de electricidad privada usando todas las redes del ICE.

De aprobarse, ese proyecto pondrá en riesgo todos los ecosistemas, empezando por los ríos para construir muchas más represas hidroeléctricas privadas y destruirá el modelo eléctrico público con sentido solidario para atender zonas remotas y a precio justo. En resumen, es sustituir un modelo universal por otro que garantizará los negocios privados a costa del servicio social de la electricidad. Con ese nefasto objetivo es que, en vísperas de la convención electoral verdiblanca la bancada del PLN y el chavismo se dan la mano.

Según el presidente del PLN “Cualquier proyecto de ley que genere conflictos entre sectores sociales y productivos puede afectar la credibilidad de nuestro partido en un momento tan sensible como este”. Para FECON ese cálculo político revela que el PLN olvidó su aporte en la creación del ICE, y niega que al menos dos expresidentes han disfrutado de negocios con la electricidad privada.

Si el PLN pretende tener alguna credibilidad lo que debe hacer es ayudarnos a eliminar el proyecto que pactó con Rodrigo Chaves para destrozar el ICE. Al PLN y a su presidente, señor Ricardo Sancho, les decimos que el país no necesita ninguna “tregua” ni negociar otro texto privatizador, si no el archivo definitivo del expediente 23.414. Les exigimos que dejen en paz al ICE y al servicio público de electricidad y de paso que recuperen algo de su memoria histórica

Para nuestras organizaciones y comunidades es urgente reforzar la organización, movilización e incidencia política ante el proyecto 23.414 que de aprobarse destruirá al ICE. En esa dirección hemos organizado el encuentro de organizaciones sociales y ecologistas¿”ARMONIZAR” O DESMANTELAR EL MODELO ELÉCTRICO PÚBLICO DE COSTA RICA?, que se realizará el próximo 5 de abril de 2025.

FECON, Federación Ecologista de Costa Rica.

Hans Gamper: el Fútbol Club Barcelona, la dictadura y el exilio

Gabe Abrahams

Hans Gamper cofundó el Fútbol Club Barcelona, fue su primer gran goleador y padeció el exilio. Su dramático final conmocionó a la sociedad de su tiempo. Esta es su historia.

Hans-Max Gamper Haessig, conocido como Hans Gamper o Joan Gamper, nació en Winterthur, Suiza, el veintidós de noviembre de 1877. Fue hijo de August y Rosina Emma y tuvo cuatro hermanos.

La madre de Hans Gamper, Rosina Emma, falleció muy joven y eso provocó que él, sus hermanos y su padre se trasladasen a Zúrich, lugar en el que había nacido este último.

En esa ciudad, Hans Gamper inició su actividad futbolística, militando en los clubs FC Excelsior, FC Zürich y FC Basel.

En 1897, Gamper se trasladó a Lyon, Francia, para formarse como comercial y estudiar francés y allí ingresó en el club de rugby Union Athlétique, añadiendo a su currículum otro deporte más a los que había practicado hasta la fecha.

En noviembre de 1898, Hans Gamper llegó a Barcelona y residió en principio en casa de su tío Émile Gaissert, el cual era delegado en la ciudad de una compañía suiza. Rápidamente, Gamper hizo amistad con miembros de la Iglesia Evangélica Suiza, a la que él pertenecía, y retomó la práctica del fútbol. El barrio de Sant Gervasi de Cassoles fue el escenario del retorno a su deporte preferido.

En este punto, cabe señalar que Gamper alcanzó la estabilidad económica en Barcelona, gracias a trabajar en la compañía de Tranvías de Sarrià, en la prensa deportiva suiza, etc.

El 22 de octubre de 1899, Hans Gamper publicó un anuncio en la revista Los deportes, invitando a reunirse a todos los aficionados al fútbol de Barcelona. Y, el 29 de noviembre de 1899, fruto de ese anuncio, se llevó a cabo la reunión fundacional del Fútbol Club Barcelona en el Gimnasio Solé de la ciudad condal.

El acta de la fundación del nuevo club fue firmada por Walter Wild (primer presidente), Lluís d’Ossó (secretario), Bartomeu Terradas (tesorero), Hans Gamper (vocal y capitán del equipo), Otto Kunzle, Otto Maier, Enric Ducal, Pere Cabot, Carles Pujol, Josep Llobet, John Parsons y William Parsons.

Varios de los cofundadores del Fútbol Club Barcelona eran extranjeros que se conocían previamente por pertenecer a las comunidades de culto protestante que había en la Barcelona de aquel momento.

Los colores elegidos por los cofundadores del Barça para la camiseta del club fueron el azul y el granate, existiendo varias teorías sobre el motivo que provocó esa elección. Lo más probable es que se escogieron por ser los del FC Basel, club en el que había militado Gamper durante su estancia en Zúrich. De aquella noche mágica en la que se fundó el Fútbol Club Barcelona, se cumplieron 125 años el pasado mes de noviembre de 2024.

Puesto en marcha el club, desde 1899 hasta 1904, Hans Gamper jugó en su primer equipo, destacando como delantero y goleador. Consiguió los títulos de la Copa Macaya de 1902 y de la Copa Barcelona de 1903. Y también se proclamó subcampeón de la Copa de la Coronación (Copa del Rey posterior) de 1902.

En esa etapa, Hans Gamper logró marcar más de 100 goles. Un registro excepcional. De hecho, aún posee varios récords de la historia del Fútbol Club Barcelona en cuanto a goles conseguidos. Por ejemplo, tiene el récord de goles en un solo partido con nueve, gesta que alcanzó en tres ocasiones: el 10 de febrero y el 17 de marzo de 1901 en la Copa Macaya y el 1 de febrero de 1903 en la Copa Barcelona.

Tras su retirada de los terrenos de juego, Gamper fue además presidente del club que él había cofundado en diversas ocasiones: 1908-1909, 1910-1913, 1917-1919, 1921-1923 y 1924-1925. La lista de títulos que alcanzó como presidente es muy larga. Fueron años de éxitos tanto para el Fútbol Club Barcelona como para él.

Más allá de su actividad deportiva, Hans Gamper se integró por completo en la sociedad barcelonesa y catalana de su tiempo, asumiendo como propia la identidad y la cultura catalanas. Aprendió el catalán hasta el extremo de que, incluso, todos sus discursos los hizo en dicha lengua. Hans pasó a ser Joan y, con el transcurrir del tiempo, tuvo un posicionamiento político catalanista.

El 14 de junio de 1925, en el Camp de Les Corts del Fútbol Club Barcelona, se disputó un partido entre el Barça y el Club Deportivo Júpiter como homenaje al Orfeó Català, acontecimiento que conduciría a Gamper a graves problemas y a su trágico final.

En los prolegómenos del encuentro, el público azulgrana abucheó el himno español, la Marcha Real, y aplaudió el himno británico, el God Save The Queen, interpretado por una banda de la marina británica que estaba en aquellos días en Barcelona.

Debido a lo ocurrido, la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1930) que gobernaba España cerró el Camp de Les Corts, suspendió las actividades del Fútbol Club Barcelona e “invitó” a su presidente Hans Gamper a abandonar el territorio español. El ya expresidente del club se marchó al exilio en Suiza.

Pasado un tiempo, las autoridades de la dictadura permitieron que Gamper regresase a Barcelona, aunque prohibiéndole cualquier vínculo con su club, situación que le provocó una grave depresión. Problemas económicos posteriores derivados de la crisis económica que sacudió al capitalismo en 1929 agravaron aún más su estado.

Hans Gamper falleció finalmente por suicidio el 30 de julio de 1930 en su domicilio de la calle Girona número 4 de Barcelona. Su inesperado y dramático final causó una gran conmoción entre los seguidores del Fútbol Club Barcelona y en la sociedad de su tiempo, provocando un entierro multitudinario, según reflejó el diario La Vanguardia del 1 de agosto de 1930.

Los restos del deportista suizo que dio su vida por el Fútbol Club Barcelona fueron a parar al cementerio de Montjuïc, en concreto a la zona reservada a las personas de culto protestante. Gamper dejó atrás con su fallecimiento a su mujer Emma Pilloud, la cual era católica practicante, y a los dos hijos que tuvo con ella. Un brusco adiós. Un dramático final, provocado por un exilio injusto, un apartheid deportivo y una crisis económica.

En 1934, el Ayuntamiento de Barcelona republicano le dedicó una calle al malogrado Hans Gamper, pero en 1939 las nuevas autoridades de la dictadura de Franco le cambiaron el nombre. En 1947, sin embargo, aceptaron que la calle volviese a llamarse Gamper.

Ya en 1957, el Fútbol Club Barcelona quiso llamar a su estadio Joan Gamper. Y la dictadura de Franco lo prohibió. Gamper era extranjero, catalanista, protestante y se había quitado la vida. “Pecados” que el nacional-catolicismo franquista consideró como demasiado graves para que el estadio del Barça llevase su nombre. Nunca se corrigió esa anomalía, permitiéndose solo que, en 1966, el club fundase el torneo de verano Trofeo Joan Gamper como mal menor.

Terminada la dictadura franquista, la figura de Gamper tuvo más presencia dentro del Fútbol Club Barcelona, aunque no tanta como hubiese merecido. Una pequeña corrección a esa falta de interés ocurrió en 2006, cuando el club inauguró una nueva ciudad deportiva, la Ciutat Esportiva Joan Gamper, poniéndole su nombre. Poca cosa…

Hans Gamper ha sido la figura más importante de la historia del Fútbol Club Barcelona. Fue su cofundador, su primer gran goleador, su presidente en varias etapas claves de la entidad y su salvador en más de una ocasión y acabó pagando todo ese recorrido con su propia vida. Parece evidente que, sin él, el Barça no existiría a día de hoy.

Soy del bando de los que apoyan a Hans Gamper, a Joan Gamper, y su memoria. Y también de los que aplauden a los que han trabajado para que esa memoria permanezca. No acepto el olvido de un personaje de su dimensión. Este artículo está en esa sintonía y, por eso, rinde homenaje a Gamper, rinde homenaje al suizo que pasó de Hans a Joan e hizo enorme al Barça.

«Armemos Juntos la Caja»: Una Campaña para Defender la Seguridad Social en Costa Rica

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es una de las instituciones más valiosas del país, garante del derecho a la salud y un pilar de la seguridad social. Sin embargo, enfrenta serios desafíos que amenazan su estabilidad y el acceso equitativo a los servicios de salud.

Ante esta situación, el Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS) ha lanzado la campaña «Armemos Juntos la Caja», una iniciativa para informar, movilizar y defender la CCSS de intentos de debilitamiento y privatización.

Esta nota se realizó a partir de la entrevista del programa «Sentires y Saberes» al dirigente de FRENASS, Deivis Ovares, quien explicó los principales desafíos que enfrenta la seguridad social en Costa Rica y las propuestas en curso. Al final de esta publicación, dejamos el audio completo para quienes deseen escucharlo.

Desafíos de la Seguridad Social en Costa Rica

En los últimos años, la CCSS ha sido blanco de múltiples amenazas, entre ellas:

  • Impago de la deuda estatal: El Gobierno ha acumulado una deuda millonaria con la CCSS, afectando la sostenibilidad financiera del sistema de salud.
  • Injerencia política: La toma de decisiones dentro de la institución ha estado sujeta a presiones políticas que afectan su autonomía.
  • Impacto de la Ley Marco de Empleo Público: Esta legislación ha generado inequidades salariales y desmotivación en el personal de salud.
  • Listas de espera en aumento: La falta de recursos y el debilitamiento institucional han provocado una crisis en la prestación de servicios médicos.

Cuatro Proyectos de Ley para Fortalecer la CCSS

Como parte de esta campaña, FRENASS promueve cuatro proyectos de ley que buscan garantizar la estabilidad y autonomía de la Caja:

Restitución de la autonomía de la CCSS

Propone la eliminación de la figura de la Presidencia Ejecutiva para reducir la injerencia política en la institución.

Garantía del pago de la deuda estatal

Mediante una reforma constitucional, se busca obligar al Gobierno a cumplir con sus obligaciones financieras con la CCSS.

Elevación de los principios fundacionales de la CCSS a rango constitucional

Se pretende consolidar la seguridad social como un derecho protegido a nivel constitucional, asegurando su permanencia en el tiempo.

Exclusión de la CCSS de la Ley Marco de Empleo Público

Para evitar distorsiones salariales y garantizar condiciones laborales justas para su personal.

Un Llamado a la Acción

La defensa de la CCSS es una responsabilidad de toda la ciudadanía. Es fundamental que las y los costarricenses se informen sobre estos proyectos, participen en la discusión pública y apoyen las iniciativas que buscan fortalecer la seguridad social en el país.

¡Sumémonos a la campaña «Armemos Juntos la Caja» y asegurémonos de que esta institución, construida con el esfuerzo de generaciones, siga garantizando el derecho a la salud para todas y todos!

Escucha la entrevista completa con Deivis Ovares aquí.

¿Qué dicen los cuatro proyectos de Ley?

1. Proyecto de Ley para Restituir la Autonomía de la CCSS

Objetivo: Eliminar la figura de la Presidencia Ejecutiva dentro de la CCSS.

Razón: Actualmente, esta figura permite una fuerte injerencia política en la administración de la Caja, lo que afecta su autonomía y la toma de decisiones técnicas.

Impacto esperado: Con esta reforma, la CCSS volvería a ser administrada de manera independiente, priorizando los intereses de la seguridad social y no los de los gobiernos de turno.

2. Proyecto de Reforma Constitucional para Garantizar el Pago de la Deuda del Estado a la CCSS

Objetivo: Obligar al Estado a pagar su deuda con la CCSS, eliminando la discrecionalidad del Ministro de Hacienda.

Razón: El Gobierno al incumplir su responsabilidad constitucional de aporte a los fondos de los seguros sociales ha acumulado una deuda millonaria con la Caja, afectando sus fondos y la calidad de los servicios de salud. Actualmente, el pago depende de la voluntad política y la disponibilidad presupuestaria del Ejecutivo.

Impacto esperado: Con esta reforma, el pago a la CCSS se convertiría en una obligación constitucional ineludible, asegurando el financiamiento sostenible del sistema de salud.

3. Proyecto para Elevar los Principios Fundacionales de la CCSS a Rango Constitucional

Objetivo: Incluir en la Constitución los principios que rigen la CCSS, para validar y dar solidez constitucional al Derecho Fundamental a la Salud asegurando su protección ante futuras reformas que intenten debilitarla.

Razón: Los valores de universalidad, solidaridad y obligatoriedad han permitido que la seguridad social de Costa Rica sea un modelo ejemplar a nivel mundial. Sin embargo, sin un blindaje constitucional, estos principios pueden ser modificados con facilidad.

Impacto esperado: La CCSS y su misión quedarían protegidas como un derecho fundamental dentro de la Constitución, dificultando cualquier intento de privatización o debilitamiento del sistema público de salud.

4. Proyecto de Ley para Excluir a la CCSS de la Ley Marco de Empleo Público

Objetivo: Garantizar que la CCSS pueda administrar su personal sin interferencias externas.

Razón: La Ley Marco de Empleo Público ha generado distorsiones salariales, desmotivación entre los trabajadores y problemas administrativos en la institución. Actualmente, la Caja está sujeta a reglas que limitan su capacidad de gestión.

Impacto esperado: La exclusión de la CCSS de esta ley permitiría recuperar un esquema laboral justo y eficiente, asegurando mejores condiciones para el personal de salud y, por ende, una mejor atención para la ciudadanía.

Para más información pueden seguir las redes sociales de FRENASS .

Crédito de las imágenes FRENASS

Escuela Indígena Curré organiza gran carrera de cintas

Actividad será el domingo 13 de abril

La Escuela Indígena de Rey Curré de Buenos Aires ha organizado una gran Carrera de Cintas con el objetivo de recaudar fondos en beneficio de esta institución educativa.

Esta actividad se realizará este domingo 13 de abril a partir de la 1pm en el Rancho Las Tres Erres, ubicado en Finca La Vieja.

El costo de la inscripción es de ₡10,000 por participante y esta cuota incluye el almuerzo y una bebida.

Además, habrá transporte que saldrá de la comunidad de Lagarto a las 12:30 pm hasta el rancho ida y regreso.

En el lugar habrá ventas de ricas comidas y bebidas y para los jinetes participantes de la carrera de cintas, tendrán valiosos premios.

Las carreras de cintas es una actividad muy tradicional de los pueblos, que se encuentra en vías de extinción.

Además de rescatar esta costumbre dominguera, la actividad busca recolectar fondos para realizar mejoras en la escuela indígena de Rey Curré.