Proceso de diálogo y construcción de medidas para enfrentar la crisis causada por la COVID-19
Diez propuestas priorizadas en respuestas inmediatas y procesos transformativos para enfrentar la crisis causada por la COVID-19 desde una perspectiva social, socioproductiva y solidaria.
El sociólogo Carlos Brenes compartió con SURCOS este documento que expresa el proceso de diálogo realizado por el sector de Economía Social Solidaria con el gobierno.
El documento señala en su introducción:
“La grave crisis sanitaria, económica y social generada por la pandemia de la covid-19 ha puesto de manifiesto que se necesita un nuevo orden mundial. La comprensión más generalizada de la gestión del riesgo de desastres define este como la combinación de dos factores: las amenazas y la vulnerabilidad o exposición a estas. Todo desastre resulta de una alta vulnerabilidad. Esta no tiene que ver solamente con los primeros impactos, sino, también, con las consecuencias socioeconómicas y ambientales de mediano y largo plazos. Comúnmente, existen sectores de la población que son afectados más dramáticamente por los efectos dañinos de los desastres. Estos son los que tienen las posiciones más desventajosas en términos socioeconómicos.
Aunque nuestro Gobierno y la CCSS han demostrado un gran acierto en la conducción del país para mitigar el impacto sanitario de esta crisis, se han puesto de manifiesto vulnerabilidades en nuestro sistema de gestión del riesgo de desastres, esto es, en la preparación para afrontar amenazas más allá de las hidrometeorológicas y geológicas. A estas, entre otras, se suman las amenazas biológicas, que no por primera vez desencadenan emergencias en el mundo y ante las que el país también es frágil. Ha quedado más visible que nunca que cualquier evento destructivo –ya sea un sismo, un ciclón tropical, una sequía o un fenómeno epidémico o pandémico– además del impacto inmediato, genera una devastación socioeconómica, en la que siempre la peor afectación y la mayor desprotección son las que sufren los pobres. Pero también esta crisis ha causado estragos en sectores de los estratos medios.
Ante todo, llamamos a ver detrás de las estadísticas que están evidenciando esta realidad, los rostros humanos: los de aquellos que han perdido su empleo; los de cientos de miles que no lo tenían y han visto frustradas sus expectativas de conseguirlo; los de los que estaban hundidos en el mundo de la informalidad laboral y los de quienes ahora han pasado a sumarse a sus filas. Rostros de personas que dependían de asistencia humanitaria y ahora no pueden ser auxiliados. Son, todas estas, personas que viven la angustia y la desesperación de no tener un ingreso total o parcial que le permita comprar los alimentos de su familia, pagar los recibos de servicios, cubrir los pases para movilizarse, comprar los pañales de sus hijos o de sus padres enfermos. Son las personas que se habían endeudado para montar una pequeña empresa y ahora no tienen cómo pagar el préstamo, porque el emprendimiento se hundió; las personas que adquirieron deudas para responder a necesidades de salud, de vivienda, de estudio propio o de los hijos, entre otras necesidades básicas. Son los rostros de nuestros agricultores y agricultoras desprotegidos, sin seguros de cosecha, sin mercado justo para sus productos, que van perdiendo casas y tierras por el endeudamiento. Y no podemos olvidar los rostros de quienes están totalmente a la orilla, los miles de personas que habitan en nuestras calles, sin poder atender a la consigna del “quédate en casa”, lávate las manos, báñate, utiliza alcohol gel y lava tu ropa al llegar a casa… pues simplemente no tienen casa, ni servicios sanitarios, ni ropa en un armario.
Estudiantes con crisis de ansiedad, depresión, o con necesidades educativas, reciben atención individual remota por parte de los orientadores, psicólogos o psicopedagogos de la Universidad Nacional, con el fin de ayudarles a manejar sus emociones y adaptar sus materiales ante la complejidad de las lecciones virtuales.
La virtualización del curso lectivo en la Universidad Nacional (UNA), ante el confinamiento por covid-19 no ha sido fácil ni para académicos ni para estudiantes. El estrés, la ansiedad e incluso la depresión, han acompañado a los jóvenes a lo largo del proceso de adaptación. Cada uno, desde su realidad, ha lidiado con dificultades muy diferentes.
Las afectaciones son múltiples en particular en el caso del estudiantado que se vio en la necesidad de retornar a sus casas, en zonas rurales o en comunidades donde no cuentan con conexión a internet o dispositivos electrónicos para atender sus lecciones. Adicionalmente, algunos enfrentan el retorno a sus ambientes familiares, mismos que en ocasiones no son espacios funcionales. Las personas con discapacidad visual, o discapacidad auditiva, han debido enfrentar otros retos, pues algunos de los materiales y recursos didácticos no son accesible. Todas estas situaciones han desencadenado crisis en los universitarios.
Idaly Cascante, directora del Departamento de Orientación y Psicología de la UNA, explicó que los estudiantes que se mantenían estables y recibían atención individual, acudieron a ellos por ayuda, pues la ansiedad, depresión, e incluso las ideas suicidas volvieron a desequilibrar su estabilidad emocional, así también las unidades académicas de diferentes facultades refirieron a estudiantes en crisis para atención urgente. Orientadores, psicólogos y psicopedagogos debieron tomar medidas inmediatas de atención individual remota para esta población que clamaba por ayuda.
“Ha sido una oportunidad para reinventarse y poder brindar servicios a los estudiantes que lo necesitan. Comprender y acercarnos a pesar de la remotidad. Es posible hacer este tipo de intervenciones por medios digitales. Lo estamos haciendo bien porque hemos cuidado los detalles. El equipo analizó las variables con el objetivo de dar un servicio remoto de calidad con los protocolos necesarios para respetar al usuario, aplicando las mismas condiciones de la presencialidad, como por ejemplo la privacidad”, detalló Cascante.
De este modo, se les propone continuar con la psicoterapia en línea, tanto de pacientes con expediente clínico en el Departamento de Psicología, como de los casos en crisis que son referidos por las unidades académicas. Los estudiantes atendidos presentaban ansiedad por perder los cursos, incapacidad de lidiar con la frustración y el cambio de rutina, así como casos graves de jóvenes con ideas suicidas.
Actualmente, los estudiantes con discapacidad visual, auditiva o diagnóstico TEA, también reciben el servicio individualizado. Psicopedagogos, intérpretes del Lenguaje de Señas Costarricense (LESCO) e incluso estudiantes asistentes, colaboran con el departamento con el fin de evitar la deserción de estos universitarios. Muchos de los materiales se transcriben para hacerlos accesibles, y las lecciones virtuales se interpretan en LESCO de forma individual para los estudiantes que así lo requieran.
Lucía Quesada, psicopedagoga del Departamento de Orientación y Psicología de la UNA, agregó que “otra de las labores realizadas ha sido reunirse con académicos para aclarar dudas sobre la aplicación de los ajustes metodológicos o de evaluación dirigidos a estos estudiantes, así como la explicación de las características propias del TEA y las reacciones de estos jóvenes ante la situación de alerta por la pandemia y los cambios que la virtualidad conlleva”.
Por su parte, los orientadores del departamento continúan trabajando en la atracción de estudiantes para el proceso de admisión 2021, así como en la atención vocacional de los universitarios que desean cambiarse de carrera. Jazmín Ureña, orientadora vocacional del Departamento de Orientación y Psicología de la UNA, explicó que en la orientación individual remota se trabaja en temas como: rendimiento académico, técnicas de estudio, autoestima y resolución alternativa de conflictos, con el fin de lograr la permanencia de la mayoría de los jóvenes que solicitan apoyo.
Paralelamente a las consultas individuales, el Departamento de Orientación y Psicología reforzó su comunicación por medio de las páginas de Instagram: unaconexionmental y en Facebook: noticiasvidaestudiantil donde publica guías con contenido teórico-científico para educar a la población y brindar ejercicios prácticos de respiración, manejo de la ansiedad, autoexploración de sentimientos, relaciones interpersonales, cómo reconocer la depresión y manejar sus síntomas, así como sobre la higiene del sueño o insomnio. Estas son guías de autoayuda para sobrellevar las situaciones de crisis, pero no sustituyen la ayuda profesional, por lo que insta a los estudiantes con alguna dificultad a contactarse con el departamento para ser atendidos.
El estudio en aguas residuales podría indicar sitios de circulación activa del virus aún en zonas sin casos reportados
Dos científicas del Instituto de Investigaciones en Salud de la Universidad de Costa Rica (Inisa-UCR) encabezan un estudio único en el país que permitirá cuantificar, en las aguas residuales de todo el territorio nacional, la carga viral del SARS-COV-2 (el virus que causa la enfermedad del COVID-19).
Se tratan de la Dra. Luz Chacón y la Dra. Kenia Barrantes. Ellas, en conjunto Eric Morales Mora, especialista en salud ambiental de la UCR, y el Laboratorio de Aguas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA) investigarán la cantidad de virus que está circulando en un ambiente determinado.
El trabajo de las científicas brindará un aporte trascendental en beneficio de la salud pública nacional. Si las investigadoras encuentran una elevada carga viral en las aguas residuales, el resultado podría asociarse a un mayor número de personas contagiadas que las reportadas.
Si ese hallazgo se da, el país tendrá datos científicos robustos para identificar sitios de circulación activa del virus y así poder realizar intervenciones localizadas.
“En algunos países, como Australia, han logrado correlacionar el número de casos de una población determinada con la carga viral en aguas residuales. En otros países, como Holanda, se ha podido encontrar el virus aún cuando no se ha observado un brote importante del mismo. Por esta razón, la vigilancia de la carga viral en las aguas residuales podría ser una herramienta muy apropiada para el manejo de la emergencia”, afirmó la Dra. Chacón.
Una vez localizado un foco de infección, y tomadas las medidas pertinentes, la disminución en la carga viral evidenciaría que las acciones tomadas han sido apropiadas. Por el contrario, si la carga viral se mantiene o aumenta, esto indicaría que las medidas han sido insuficientes para contener el virus.
El proyecto refleja una inversión en investigación de hace más de 10 años que le ha permitido al Inisa-UCR ser una institución pionera en el diagnóstico viral de las aguas residuales. Es el fruto de un trabajo colaborativo de casi dos décadas entre dos instituciones cuyo fin es mejorar la calidad de vida del país.
Un microorganismo ágil
Sin embargo, hay una pregunta clave en todo este proceso. ¿Realmente es posible que el SARS-COV-2 sobreviva en las aguas residuales que, además de otros desechos, contienen residuos de sustancias de limpieza como el jabón o el cloro que se supone destruyen al microorganismo? La respuesta es sí.
Ese dato incluso fue confirmado en la conferencia de prensa del 13 de mayo del 2020. En esa ocasión, el Ministerio de Salud, el AyA y la Caja Costarricense de Seguro Social confirmaron la presencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales del Centro de Aprehensión Regional Central (CARC).
Pero, ¿por qué el SARS-COV-2 puede ser tan resistente en las aguas residuales?
“Para que el jabón u otros desinfectantes actúen es necesario aplicarlos directamente y en cantidades adecuadas. Además, el cloro es un elemento muy reactivo que fácilmente se puede evaporar (es un gas) o combinar con la materia orgánica (lo cual lo inactiva). En aguas residuales las concentraciones de estas sustancias son mucho más bajas que las recomendadas para la desinfección, por lo que es posible que no se eliminen los virus que podrían estar en ellas”, explicó la Dra. Chacón.
Hasta el momento, las investigadoras suponen que el virus, al estar en un ambiente tan adverso, podría perder su capacidad de infectar. Pero es tan solo una hipótesis que requiere comprobarse.
Pero no solo eso. El SARS-CoV-2, al ser capaz de atacar las células intestinales, puede llegar a producir cuadros de diarrea. Esta característica hace que el virus sea fácilmente trazable en aguas residuales y obtener información certera.
Lo que aún no se sabe es la cantidad del virus en esas aguas y si el SARS-COV-2 presente tiene la capacidad de infectar a las personas. Precisamente, esos son los aspectos que están siendo investigados por la UCR.
“El trabajo de la UCR es diferente al del AyA. En los últimos días, el AyA se ha enfocado en realizar un monitoreo reactivo en las zonas con brote por COVID-19 ya identificadas. También, trabajan por detectar la presencia o ausencia del virus de forma cualitativa, pero no cuánto de ese virus hay. El Inisa-UCR aportará en esta materia”, recalcó la Dra. Chacón.
Riesgo latente
Los resultados que se logren no solo ayudarán a determinar la carga viral, sino también a analizar el riesgo que las descargas de aguas residuales puedan generar para la salud pública.
Por ejemplo, alguna vez se ha preguntado: ¿qué pasa con las aguas residuales que son tratadas? La respuesta es simple: mucha de esa agua termina en los ríos, cuyo líquido posteriormente se utiliza para otros fines. Por ejemplo, para la recreación o regar los cultivos.
Entonces, ¿qué pasaría si sobrevive una cantidad importante del SARS-COV-2 en las aguas residuales del país? La respuesta vuelve a ser sencilla: un claro peligro para la salud pública.
“Las aguas residuales tratadas por lo general caen en los ríos y se usan para regar vegetales. Entonces, es muy importante garantizar que las aguas que salen de esa planta de tratamiento realmente tengan cantidades mínimas de virus que se puedan diluir y que no afecten a las personas. Si están saliendo muchos virus después del tratamiento, se puede poner en riesgo a las personas”, afirmó la Dra. Chacón.
Para estimar el riesgo, Eric Morales Morales, especialista en salud ambiental de la UCR, será el encargado de efectuar un análisis cuantitativo de riesgo microbiológico.
“Estimar el riesgo es un proceso largo, pues es una cadena de análisis en la que primero hay que determinar la concentración ambiental, luego la dosis que potencialmente podría recibir una persona y, posteriormente, la dosis probable para que la persona desarrolle la enfermedad. Con base en esa información, se calcula el riesgo de una zona específica según las actividades de la zona: recreación, contacto directo con esa agua o que se utilice para riego”, indicó Morales.
La sinergia entre ambas instituciones (AyA y UCR) es un espacio propicio para aportar al manejo del COVID-19, así como de otros patógenos virales y protozoarios que por muchos años han sido obviados.
Numerosos aportes
Una de las cualidades más fuertes del estudio es que no solo cuantificará el SARS-COV-2, sino también evaluará otros virus generadores de enfermedades como el Norovirus, Enterovirus y parásitos como Cryptosporidium spp. yGiardia sp en aguas residuales.
Por el momento, ya se han recolectado muestras del Gran Área Metropolitana y de Puntarenas. La selección inicial de esos lugares de muestreo se dio, principalmente, porque son plantas de tratamiento que reciben el agua residual de gran parte de la población.
Con el reciente financiamiento de los fondos del Espacio Universitario de Estudios Avanzados (Ucrea), dentro de los próximos meses la UCR incluirá plantas residuales a lo largo de todo el territorio nacional.
“En esa primera etapa. Para seleccionar las plantas de aguas residuales se tomaron en cuenta varios factores. El más importante es garantizar que las aguas vengan de la población general, y no de una población particular, para evitar tener resultados alterados por las particularidades de la planta. Al tener resultados de población general, logramos una mejor idea del comportamiento general del virus”, dijo la Dra. Chacón.
Para efectuar los análisis, las investigadoras realizarán una concentración viral, seguida de extracción de ARN, síntesis de ADN y una posterior PCR cuantitativa en tiempo real que detectará la presencia del virus.
La técnica PCR tiene amplias ventajas, como la de obtener resultados en un tiempo corto. Otra es que no se requieren de pasos adicionales y posee la cualidad de detectar cantidades bajas de virus.
“Si bien ya iniciamos la toma de muestras, aún está pendiente que lleguen al país varios insumos para realizar la determinación de carga viral, razón por la cual desconocemos cuando tendremos los primeros resultados”, especificó la especialista.
La fase de muestreo se proyecta que durará un año en diferentes sitios. La idea es realizar un análisis mensual.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista, Oficina de Divulgación e Información Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/
La situación de la pandemia ha creado condiciones que favorecen la búsqueda de alimentos sanos, libres de agrotóxicos, y además, con el fomento de una estructura de mercado solidario, es decir, que promueve la unidad entre empresas productoras para la comercialización, y además, en colaboración con las personas consumidoras. Un ejemplo de ello lo compartimos aquí:
Puede buscar detalles en Facebook como Mercadito Azul.
Un 19,5% de los vegetales frescos producidos en el país tienen niveles de contaminación de residuos de plaguicidas por encima de lo permitido.
Poder Ejecutivo sin iniciativa para remediar la situación.
(11/06/2020) Un informe publicado el 10 de junio, la Unidad de Control de Residuos del Departamento de Plaguicidas del Sistema Fitosanitario del Estado, reporta solamente un 35% de los alimentos analizados está libre de residuos de plaguicidas, mientras que el 65% contienen restos de algún agroquímico.
Además el informe reveló que el 19,5% tiene restos de plaguicidas por encima de la normativa establecida a nivel nacional en el Reglamento Técnico de Límites Máximos de Residuos de Plaguicidas en Vegetales y el uso de plaguicidas prohibidos (Decreto No 35301-MAG-MEIC-S).
En este informe se analizaron 5.186 muestras de vegetales, frutas y verduras durante el año 2019. De estas 3.482 muestras eran productos con intención de importación (muestras tomadas en aduanas) y 1.704 vegetales producidos en Costa Rica.
Una situación grave es la presencia de moléculas prohibidas en el país encontradas en los vegetales frescos. Por ejemplo el Carbofurán y el Ometoato prohibidos según el Decreto Ejecutivo N° 38713-MAG-S-MINAE-MTSS. El Carbofurán es un insecticida altamente tóxico que genera lesiones en órganos genitales (testículos y útero).
Otro hallazgo preocupante es la presencia de Fipronil, Clopirifos Metamidofós (nombre comercial Tamarón y prohibido en el país) y Cipermetrina en el chile dulce, lo que lo hace junto al culantro y el apio como los vegetales frescos con mayor contenido de residuos.
Algunos de estos agroquímicos han sido cuestionados a nivel global por causar daños en el desarrollo cognitivo de los niños y niñas. Es el caso del Clorpirifos, que se ha reportado que tiene efectos en la capacidad de aprendizaje de las personas menores de edad y se encuentra prohibido en varios países del mundo por este motivo.
Además cada vez se reportan más daños causados por el Fipronil, el agroquímico responsable de la intoxicación de 2 millones de abejas en Esparza hace pocas semanas.
Costa Rica importó en 2018 la cifra récord de 18,6 millones de toneladas de ingredientes activos de agroquímicos. Una parte se reexporta hacía Centroamérica, pero la gran mayoría se comercializa en Costa Rica, haciéndonos ganar la fama de país que consume más agrotóxicos por hectárea cultivada.
Las personas agricultoras enfrentan una profunda crisis económica, una de los principales flagelos ha sido en endeudamiento para la compra de insumos agropecuarios. Los cuales según el Ministerio de Economía Industria y Comercio enfrenta serias distorsiones y sobreprecios en la venta minorista de agroquímicos. El MEIC reporta que muchos de estos plaguicidas tienen sobreprecios de hasta un 50% del valor de importación. Es decir, que a los agricultores le cobran precios de usura por los agroquímicos.
Pese a esto no existe iniciativa por parte del Poder Ejecutivo ni para bajar los niveles de contaminación con residuos de plaguicida en la comida, pero tampoco para controlar el distorsionado mercado de los plaguicidas.
Enviado a SURCOS por Henry Picado Cerdas
Miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y de la Federación Ecologista (FECON)
Institución rechazó donación ofrecida por SINAE AFINES
El Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (SINAE AFINES) le exige a la Caja Costarricense de Seguro Social que indique dónde están los Equipos de Protección Personal (EPP) que dice haber adquirido, porque hay trabajadores de la Cruz de Guanacaste, que en vez de usar botas quirúrgicas usan bolsas plásticas, las batas deben reutilizarlas varias veces y algunas trabajadoras deben comprar de su bolsillo las gorras para proteger su cabeza y lo mismo ocurre con las mascarillas quirúrgicas.
En el Hospital San Francisco de Asís en Grecia, se pidió a los de laboratorio no ingresar a la Unidad de Respiratorias a tomar muestras de sangre para evitar utilizar el EPP, y que sean los médicos y personal de enfermería que lo hagan en el momento de la toma de vías.
Por lo anterior SINAE AFINES denuncia que lo dicho por el presidente ejecutivo de la CCSS Román Macaya Hayes, en el sentido de que no hay un desabastecimiento del EPP no concuerda con lo que viven los trabajadores en los centros de salud, ni tampoco con la nota GM-MDA-6896-2020-GA-_CAED-0564-2020, enviada a los directores el pasado 3 de junio por la Gerencia Médica en la que se señaló que: “las limitaciones para adquirir insumos las cuales producen diferentes grados de desabastecimiento”.
El desabastecimiento es un escenario imposible de evitar pero ocultarlo es un problema que expone doblemente a quienes están en primera línea como son los trabajadores de Pérez Zeledón a quienes se les restringe la mascarilla quirúrgica una por la jornada de 8 horas y cuando no la usan deben doblarla en una cajita, advirtió el Secretario General Lenín Hernández Navas, quien además informó que el 27 de mayo pasado la Gerencia Médica rechazó un ofrecimiento que hicieron para donar mascarillas de tela y así cooperar con la protección de los trabajadores.
De acuerdo con Hernández Navas la nota GM-AJD-6162-2020 confirma el rechazo de la donación de mascarillas de tela “Analizada el día de hoy la propuesta de donación de mascarillas que realiza SINAE, no se aprueba su aceptación por tratarse de mascarillas lavables, las cuales, dentro de los lineamientos institucionales, no se consideran de uso para establecimientos de salud, indica la nota de respuesta suscrita por el Dr. Mario Ruiz Cubillo, Gerente Médico de la CCSS.
Esta organización lamenta la decisión de la Gerencia Médica tomando en cuenta que las mascarillas ofrecidas teníaN el registro sanitario respectivo y contaban con una capa externa de algodón, la interna de 100% polipropileno de 120 gramos con 0.30 micras de diámetro especial para la filtración y ultrafiltración. Además, tenía una capa de ojo de perdiz para evitar el roce con la piel.
SINAE AFINES insiste en que la institución está obligada a proteger la salud de sus 58.110 trabajadores de acuerdo con su exposición de peligrosidad. El Artículo 61 del Reglamento Interior de Trabajo establece que “La institución adoptará las precauciones necesarias para proteger eficazmente la vida, la salud y la moralidad de sus trabajadores”.
Por otra parte, el Código de Trabajo en su Artículo 284 establece en su inciso ch la obligatoriedad de la CCSS patrono de: Proporcionar el equipo y elemento de protección personal y de seguridad en el trabajo y asegurar su uso y funcionamiento.
La UCR sigue cuidándole mientras está en su casa ante la pandemia del Covid-19
Para quedarse en la casa durante la emergencia sanitaria la agrupación artística Danza U ha creado una serie de cortos que incentivan la movilidad actividad para contrarrestar los inconvenientes físicos y emocionales del teletrabajo durante varias semanas. Foto archivo VAS
La crisis sanitaria provocada por la pandemia del Covid-19 ha cerrado momentáneamente las puertas de los teatros y salas de espectáculos en todo el mundo. Quedaron para luego los estrenos, los ensayos presenciales de las compañías escénicas y las luces siguen esperando iluminar de nuevo nuestros escenarios.
Esta crisis también implicó para DanzaUla cancelación de casi toda la programación anual, el proceso colectivo de creación y ensayos del elenco de la compañía. Dadas las circunstancias sanitarias, la agrupación se replanteó el cómo seguir produciendo sus obras y ofrecer la oportunidad a los amantes de la danza para disfrutar de su amplio repertorio.
Mediante el uso de las plataformas tecnológicas disponibles, la compañía comparte con todos sus seguidores los espectáculos producidos a la fecha y capsulas para moverse al ritmo de Danza U desde la comodidad de las casas.-
“El propósito es crear espacios virtuales que tengan el sello “DanzaU”, es decir, que cuenten con la calidad visual e incorporen la experiencia y el conocimiento de todos los integrantes de la compañía. Así, esperamos compartir con todas las personas nuestros saberes, para sumarnos al esfuerzo de mantener la cuarentena y el equilibrio en la salud de nuestro país”, dijo la coreógrafa Hazel González Araya, actual directora de Danza U.
Según González, se diseñaron varias líneas de trabajo que abarcan la acción social, la docencia, la investigación y la creación artística como ejes fundamentales de la misión de la Universidad de Costa Rica (UCR).
DanzaU llega a los internautas mediante sus perfiles en las redes sociales Facebook, Instagram y las plataformas de videos Youtube y de Vimeo.
Como parte de su aporte al periodo de aislamiento social, DanzaU ha producido una serie de cortos para que las personas aprendan a ejercitarse, crear espacios sanos para el teletrabajo y el movimiento.
Bajo el hastash#MoveteEnCasaConDanzaUel elenco brinda consejos sencillos en los videos disponibles en las redes sociales de la compañía.
Los principales impactos de la recomendación de quedarse en las casas durante la pandemia son el deterioro de la salud física, el sobrepeso, el insomnio y trastornos de ansiedad y depresión, entre otros. Estas cápsulas alientan a moverse según sus posibilidades y condiciones personales.
PARA REPASAR LA DANZA
DanzaU es la compañía de danza contemporánea profesional más antigua de Costa Rica. Su trayectoria ha sido ampliamente reconocida con decenas de galardones a su elenco, coreógrafos y a la agrupación, entre los que destacan los once premios Aquileo J. Echeverría.
Parte de esas propuestas escénicas de DanzaU ahora pueden ser vistas de nuevo mientras concluye la alerta sanitaria. En los canales de videos está disponible una programación de la herencia y el patrimonio dancístico de Danza Universitaria, el cual está compuesto por obras coreográficas, demos, documentales, video-danza y otros productos audiovisuales.
Entre las obras disponibles está la titulada “Historias de Sublevación”, dirigida por Hazel González, que aborda el deseo como desencadenante de cada historia personal, el cual se entrecruza con los deseos del otro, en una pugna entre lo que está oculto y que es atravesado por esta confrontación.
Además, otras como “Ad Libitum”, coreografiada por Gloriana Retana y estrenada en junio del 2018 en el Teatro Nacional. “Inercia”, dirigida por Gustavo Vargas, y «Limbo» del coreógrafo español Fernando Hurtado.
Entre los documentales se puede disfrutar del titulado «Baile en silencio«, del realizador Guiseppe Cirotti, que recogió el proceso creativo que implicó el proyecto de acción social “Mi cuerpo, mi voz”, que bajo la dirección de Gustavo Hernández y niños sordos llevaron al Teatro Nacional la obra “El ladrón de diamantes”.
La Rectoría Adjunta y la Vicerrectoría de Investigación organizaron una propuesta integral, que incluye casi 100 iniciativas de diferentes unidades académicas con la disposición de colaborar en el combate de la pandemia.
Las iniciativas de acuerdo con Alberto Rojas, académico de la Rectoría Adjunta, se dividen en cinco ejes: Seguimiento y atención a la pandemia, Economía y producción, social, psicológico y educativo, Estudio de los efectos de las medidas para impedir la transmisión y Participación en las instancias de las CNE.
Algunas de las acciones puestas en marcha son: una red de distribución de medicamentos por parte de la Sección de Transportes, el desarrollo de un sistema de información geográfica en línea para el seguimiento a nivel nacional de casos, un sistema de vigilancia epidemiológica, el análisis de propuestas de política económica tanto del Centro Internacional de Política Económica (Cinpe), como de las escuelas de Economía y Planificación Social, una plataforma para la venta de productos y servicios de microempresas en la Región Chorotega, una estrategia de atención a pequeñas empresas y emprendimientos informales, plan piloto para un control virtual de la producción, plagas, enfermedades, uso de nutrientes y clima por medio de aplicaciones digitales. También se proponen programas de entrenamiento en casa para distintas poblaciones, donde se incluyen ejercicios para niños, baile terapéutico, programas de entrenamiento para deportistas y para personas con discapacidad, entre otros, promoción de una cultura de espiritualidad y cuidado mutuo, estrategia para enfrentar los efectos sociales y económicos de la pandemia, cursos virtuales de matemática y química para secundaria, y acompañamiento a docentes para diseñar procesos de aprendizaje en casa y otros.
Conozca cada una de las iniciativas y las Unidades Académicas que está a su cargo en el siguiente enlace: shorturl.at/evV25
Contiene diversidad de artículos de investigadores y académicos donde se reflexionan sobre la pandemia desde diferentes áreas de las Ciencias Sociales.
Educación, religión, desigualdad y la crisis de la movilidad, son algunos de los temas abordados por especialistas de las Ciencias Sociales en el blog «El COVID-19 desde la Historia Aplicada«. Este es un blog que expone el pensamiento analítico de académicos, investigadores y estudiantes avanzados sobre el fenómeno del confinamiento y la pandemia que actualmente vive la humanidad.
La Maestría en Historia Aplicada y la Escuela de Historia de la Universidad Nacional (UNA), desarrollaron esta iniciativa abierta por con el objetivo de crear pensamiento alrededor de la covid-19 desde una perspectiva social. Wilson Picado Umaña, editor del blog y coordinador de la Maestría en Historia Aplicada UNA, explicó que se trata de “un espacio para el pensamiento social en torno a la pandemia. Pare ello hemos convocado a colegas de las ciencias sociales, y también de las ciencias experimentales para contar con ángulos diversos y amplios acerca del fenómeno. También disponemos de la participación de jóvenes investigadoras e investigadores, como de colegas académicos de Centroamérica.”
Actualmente el blog contiene 17 artículos de especialistas costarricenses y centroamericanos, quienes exponen sus opiniones desde distintas perspectivas del fenómeno. El conjunto de artículos también permitirá marcar un precedente del contexto actual, “así como imaginar y proyectar posibles escenarios de futuro”, agregó Picado. El blog se actualiza cada 3 días, aproximadamente.
Los sociólogos de la UNA Guillermo Acuña y Abelardo Morales, son dos de los especialistas que han publicado artículos reflexivos sobre el fenómeno abordado.
Acuña hace un análisis de las movilidades humanas en tiempo de pandemia y el impacto de las limitaciones impuestas a los migrantes. Asegura que esto ha provocado nuevas ilegalidades vinculadas con la crisis sanitaria. Por su parte, Morales escribió un artículo donde reflexiona sobre la importancia de repensar la relación entre la economía, el bienestar y los sistemas de seguridad social. Plantea que “la inversión que ha hecho la sociedad costarricense en el mantenimiento del sistema de salud, del sistema de instituciones de protección social, ha sido uno de los principales escudos que nos ha protegido de los efectos que esta epidemia está teniendo a nivel global.”
Ambos académicos invitan a los lectores a visitar el sitio: https://historiaaplicada.org/blog/ para que puedan conocer más sobre las diferentes líneas de análisis de la pandemia actual, propuestas por investigadores sociales dentro y fuera de Costa Rica.
****Para más información comuníquese al 8832-2614.
Autocuidado personal y familiar, y virtualización de gran parte de los que hacemos -desde el trabajo y la educación, hasta las consultas médicas y las compras- son parte de los factores de cambio con mayor potencial para generar “nuevas normalidades” en la Costa Rica post covid-19, según resultados preliminares del proyecto Escenarios Costa Rica de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la UNA.
¿Cuáles serán los diez cambios más significativos que tendrá la Costa Rica de la nueva normalidad?
Más de setenta personas representantes de distintos sectores del país respondieron esta pregunta como parte de una consulta realizada, del 6 de abril al 12 de mayo del 2020, en el marco de la segunda fase del proyecto “Escenarios Costa Rica. Hacia una nueva normalidad”, desarrollado por académicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional (EPPS-UNA).
Entre los factores de cambio con mayor potencial para generar “nuevas normalidades” y nuevas dinámicas sociales en la Costa Rica después de la pandemia, las personas consultadas destacaron el autocuidado personal y familiar, y la virtualización de gran parte de lo que hacemos los costarricenses, desde el trabajo y la educación, hasta las consultas médicas y las compras.
“Se deduce que, en la nueva normalidad, la virtualización de mucho de lo que hacemos hoy será un actor institucional con una presencia relevante”, señala el informe de la II fase de Escenarios Costa Rica.
Estos factores de cambios forman parte de un conjunto de 57, generados a partir de 720 observaciones de las personas encuestadas, provenientes de distintos sectores como gobierno, empleados públicos, docentes, investigadores, empresa privada, municipalidades y entidades sociales, entre otras.
De las 720 observaciones, se evidencia que los ámbitos donde tendrá mayores efectos la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus se ubican en las dimensiones económica, social, tecnológica e institucional.
Cuatro escenarios de futuro
A la fecha, se han desarrollado dos etapas del proyecto. La primera consistió en crear los instrumentos, la metodología, así como la confección de una base de datos, de más de cien participantes de todos los segmentos de la sociedad.
En la segunda fase se aplicó la encuesta mencionada, donde básicamente se le preguntó a los actores y a los participantes cuáles serían los diez cambios más significativos que tendría la Costa Rica de la nueva normalidad, la cual generó centenares de observaciones en los ámbitos político, económico, social, tecnológico, ambiental, legal, cultural, institucional, entre otros.
Ahora, el equipo académico de la EPPS pasará a una tercera fase, denominada “análisis convergente”, en la cual se agrupará al conjunto de personas que han colaborado en la primera etapa, de acuerdo con su mayor experticia, especialización y trayectoria.
De esta manera, se les consultará específicamente por el movimiento que visualizan sobre los diferentes agentes dinamizadores (en promedio 10 para cada grupo) mencionados.
Esta consulta se realizará en línea y los datos serán sistematizados conforme vayan ingresando.
“Nos aprestamos a entrar a la tercera fase. Sobre los 57 factores de cambio surgidos en la segunda fase vamos a generar cuatro escenarios, cuatro posibles futuros que podrían presentarse”, afirmó Juan Carlos Mora, coordinador del proyecto.
Y es que el objetivo de Escenarios Costa Rica: Hacia una nueva normalidad es precisamente crear un conjunto de cuatro escenarios en los cuales se visualice cómo se conformará la Costa Rica de la nueva normalidad; es decir, la Costa Rica post pandemia.
La construcción de esos escenarios permitirá generar un debate país sobre cuáles serían las mejores estrategias que deberíamos implementar a futuro en el marco de esa nueva normalidad.
El equipo académico de Escenarios Costa Rica está integrado por Ángel Ortega, Juan Carlos Mora, Guillermo Zúñiga, Gonzalo Ramírez, Alejandra Ávila, Giovanni Rodríguez, José Ángel Castro y Efraín Cavallini.
***Mayores detalles conperiodista Oficina de Comunicación 8334-4150.