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¿Estamos perdiendo los humedales más rápido de lo que podemos restaurarlos?

Lenin Corrales Chaves, académico de la Universidad Nacional de Costa Rica, presenta un artículo que explora en profundidad la importancia de los humedales y los desafíos que enfrenta su conservación en el contexto de una crisis ambiental global. En su análisis, Corrales Chaves detalla cómo estos ecosistemas ofrecen servicios fundamentales, desde la regulación hídrica y la preservación de la biodiversidad hasta su papel en la seguridad alimentaria y el bienestar urbano. También aborda la situación de los humedales en Costa Rica y subraya la necesidad de políticas sostenibles que integren sectores como la agricultura y la planificación urbana, ofreciendo además soluciones que se alinean con la Agenda 2030 de la ONU.

Este artículo invita a repensar la relación de la humanidad con la naturaleza, promoviendo un enfoque coordinado y global para asegurar que los humedales continúen brindando sus beneficios ecosistémicos en el futuro. A través del enlace proporcionado, los lectores interesados podrán acceder al resumen y texto completo, donde se profundizan estas reflexiones y se destacan las oportunidades de acción y colaboración para avanzar en la conservación y restauración de los humedales.

Para conocer más sobre la importancia de los humedales y los desafíos en su conservación, acceda al artículo completo aquí:

https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/ambientales/article/view/20530/31924

COP 16: Biodiversidad en disputa

Pronunciamiento de organizaciones sociales de Costa Rica de cara a la COP 16 en Cali, Colombia. Oct 21 – nov 01 de 2024

La diversidad biológica, es crucial para el mantenimiento de la vida, los genes, los microorganismos, las especies, las poblaciones, los ecosistemas y la biósfera.

Lamentablemente, la biodiversidad global está en declive, aproximadamente un millón de especies están en riesgo de extinción, muchas en las próximas décadas, debido a un modelo de producción dominante que se basa en la explotación de la Naturaleza y de las personas, por medio de actividades extractivistas como el agronegocio, minería, monocultivos, uso excesivo de plaguicidas, mega represas, extracción petróleo, y otras que han venido causando una severa crisis climática, bajo un sistema económico globalizado que no respeta los límites planetarios.

La pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos tiene consecuencias catastróficas porque un mundo sin diversidad es un lugar peligroso para todas las poblaciones, incluida la humana.

Estamos perdiendo biodiversidad ¿por qué? Las actividades económicas extractivistas son la principal causa: minería, monocultivo, Ya en 1992, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medioambiente y el Desarrollo (CNUMAD), también conocida como la «Cumbre de la Tierra”, celebrada en Río de Janeiro, adoptó el Convenio Internacional sobre la Diversidad Biológica (CDB).

El Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) se propuso tres objetivos principales: conservación de la diversidad biológica, uso sostenible de la biodiversidad y participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.

Su objetivo general es promover medidas que conduzcan a un futuro sostenible. La Conferencia de las partes (COP), compuesta por todos los Estados «Partes», constituye el órgano supremo de la Convención, en el cual los países firmantes se comprometieron a promover economías sostenibles para vivir dentro de los límites ecológicos de nuestro planeta.

Lamentablemente, desde su origen en 1993 la destrucción de la biodiversidad no solo no se ha detenido, sino que en estas tres décadas el planeta ha dejado zonas desérticas, destrucción de territorios y de sus formas sostenibles de producción, destrucción de los bienes comunes, contaminación y una gran pobreza, denominadas zonas de sacrificio. Se ha acelerado la destrucción ambiental planetaria.

En junio de 1994 el Gobierno de Costa Rica ratifica el Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (CDB), a partir de ahí se ha construido una institucionalidad relativamente funcional en el tema, hay mayor conciencia de algunos sectores de la población y conocimiento sobre la importancia de las áreas de protección.

Sin embargo, la imagen verde que los gobiernos de Costa Rica han promocionado en las últimas décadas, con fines comerciales, tanto dentro del país como hacia el exterior con el mensaje de que todo está bien en materia ambiental, lo que construye es un discurso engañoso que invisibilizan las diversas y profundas problemáticas ambientales que sufren día a día muchas comunidades en el país y acrecienta el favorecimiento del modelo de producción destructivo, por ejemplo:

  • Contaminación de grandes extensiones de territorios por agroquímicos que han venido envenenando el campo costarricense. Hay fuentes de agua contaminadascon bromacil, clorotalonil, mancozeb, entre otros y contaminación de suelos y aire en las zonas rurales. Hay reportes de muerte masiva de abejas, muerte y desaparición de poblaciones de peces.
  • Pérdida de ríos y biodiversidad por proyectos hidroeléctricos, sumado al no acceso al agua para la producción y la vida campesina.
  • Políticas agrarias que favorecen un modelo agroexportador extractivista que se centra en los monocultivos; este a su vez ha causado profundos desequilibrios económicos, sociales y ecológicos como acaparamiento de tierras, deforestación, pérdida de soberanía alimentaria, contaminación y graves consecuencias en la salud de las poblaciones rurales.
  • Favorecimiento político de mega proyectos de desarrollo turístico con construcciones ilegales en zona marítimo terrestre, como en humedales de playa Hermosa, Puntarenas, humedales Caribe Sur y se quiere revivir el aeropuerto en Zona de Osa, amenazando el Humedal Térraba-Sierpe.
  • Distorsión y mutilación de Planes reguladores regionales, para favorecer al gran capital.
  • Deterioro de las Áreas Protegidas. Aunque se da un incremento en la superficie bajo protección que hizo que se pasara de 5.330 ha a 32.700 ha; ha traído consigo desvinculación de las comunidades con las áreas protegidas, con implicaciones políticas, económicas y sociales. Sumado a que se imposibilita el resguardo con la disminución de presupuesto que perjudica las labores de monitoreo y protección de la biodiversidad (el área a resguardar por persona funcionaria creció seis veces en un año).
  • Promoción desde el gobierno actual de la explotación minera, violentando los avances logrados por el sector social ambientalista en décadas pasadas.
  • Aumento e impunidad de agresiones y amenazas contra los Pueblos Indígenas costarricenses por defender su autonomía, tierra, territorio y derechos colectivos.
  • Políticas desde el Ejecutivo que cercena la participación social en espacios de toma de decisiones sobre aspectos ambientales y sobre la biodiversidad específicamente.
  • Corrupción dentro de la institucionalidad pública, por ejemplo se dan permisos de deforestación en áreas protegidas-Caso Gandoca Manzanillo.

Sumado a esto, por medio de una serie de medidas autoritarias se ha irrespetado la institucionalidad democrática y las leyes y normas que regulan la protección ambiental, mientras se ha perpetrado una constante violación de la independencia de poderes y de las instituciones autónomas, así como de las obligaciones constitucionales. Este gobierno no solo carece de políticas y acciones concretas de protección al ambiente, en general, y en particular en lo que respecta a la crisis climática, la situación del agua y el uso sistemático de agroquímicos tóxicos, sino que viola la normativa existente. El ministro de Ambiente y Energía sigue en la sombra, con una agenda desconocida, con una administración que vela por profundizar la destrucción ambiental y la desigualdad social.

2024 es una buena oportunidad para reflexionar y actuar por el clima y la biodiversidad, es urgente un “cambio transformador” y urgente para evitar el colapso. Es hora de dejar de hablar en términos de las distintas crisis: biodiversidad, clima, alimentación, desigualdad, y en su lugar hacerles frente como una crisis interconectada, a través de un cambio de sistema total.

Es el momento de dejar de promover falsas soluciones que le ponen un precio a la naturaleza, tal como la compensación de la biodiversidad y la cooperación con el sector privado, que arriesgan un nivel similar de interferencia de las grandes empresas tal como se ve en la cumbre climática de la CMNUCC y otros espacios de gobernanza multilateral.

El Gobierno de Costa Rica debe trabajar a favor de acuerdos sobre la biodiversidad que garanticen que vivamos dentro de los límites planetarios, enfrentando las causas estructurales, frenando las prácticas y formas de producción que promueven la pérdida de biodiversidad, y promoviendo la agroecología, manejo comunitario de bosques, uso de semillas de polinización abierta, criollas y otras soluciones con base en las comunidades.

Es vital la participación de las personas en instancias políticas desde la colectividad, los movimientos sociales, en la legitimación y producción de la política pública desde y para los pueblos, en la disputa de sentidos. La biodiversidad que poseemos actualmente en Costa Rica ha sido cuidada históricamente y principalmente por la movilización y resistencia de las comunidades locales, pueblos indígenas, mujeres y los movimientos sociales y ecologistas, pero está siendo destruida por los intereses del capital.

Desde las organizaciones sociales reconocemos que sin la biodiversidad de semillas, de plantas, animales, sin los bosques, sin ríos limpios y libres no se puede vivir. Por la defensa de una economía que ponga la vida en el centro.

Por lo tanto, hacemos un llamado al gobierno de Costa Rica para que en la COP16 se comprometa con acciones reales y vinculantes, que se basen en la justicia ambiental y que reconozcan y respeten los derechos de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales.

Además, es necesario mayor regulación a las empresas transnacionales, ya que son en nuestro país es una amenaza a la conservación de los ecosistemas y las especies.

MAELA COSTA RICA

RED DE COORDINACIÓN EN BIODIVERSIDAD

COECOCEIBA-AMIGOS DE LA TIERRA

RED DE MUJERES RURALES DE COSTA RICA

ASOCIACIÓN TINAMASTE

FEDERACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL AMBIENTE-FECON

RED DE ESTUDIANTES DE SOCIOLOGÍA DE LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE

FRENAPI (FRENTE NACIONAL DE PUEBLOS INDÍGENAS)

En Lo que importa: Refugio Gandoca Manzanillo

Esta semana en Lo que importa: ¿Cuál es el impacto de la intervención humana en el Refugio Nacional Gandoca Manzanillo?

La bióloga Lilliana Piedra, de la Universidad Nacional, nos comparte su análisis sobre cómo los megaproyectos hoteleros amenazan la biodiversidad del Caribe Sur. «Permitir un megaproyecto hotelero en el Caribe tendría un gran impacto negativo en la conservación de la biodiversidad… y no sabemos cuántos más», advierte la experta.

No se pierda la repetición este domingo a las 12:30 p.m. 

Lo que importa se transmite los jueves a las 7:30 p.m., también los viernes a las 8:30 a.m por el Quince UCR.

¡Sintonízalo!

 

Compartido con SURCOS por Alejandra Fernández.

COP16: Postergaciones y urgencias

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

Entre el 21 de octubre al  1 de noviembre del 2024 en Cali Colombia se estará desarrollando la Cumbre Mundial de la Biodiversidad, COP16, y es la primera COP que se celebra tras la aprobación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (si quieren conocer más sobre este instrumento pueden ver este documento desarrollado por Ecologistas en Acción).

El desafío que reviste este foro, es lograr empezar a aplicar los objetivos y las metas del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que plantea la necesaria financiación y nuevos mecanismos que logren la integración de la biodiversidad en las diversas políticas sectoriales de los países.

Estamos ante un desafío mayor que proteger la biodiversidad, sino, incluirla como parte activa dentro de los diversos procesos que impulsamos en nuestras sociedades, este paso inicia reconociendo la urgencia de construir una ruta para lograr detener la pérdida de especies y ecosistemas en 2030.

Esperamos esta infografía que realizamos a partir del artículo «La COP16 debe establecer mecanismos eficaces y financiación para asegurar el cumplimiento del Marco Mundial de Biodiversidad» de Ecologistas en Acción, contribuya a seguir reflexionando sobre la urgencia de replantear la forma en la que  relacionamos la naturaleza para su cuidado, protección, conservación y disfrute.

Proponen monitoreo comunitario ante envenenamiento de ríos en Puntarenas

La Alianza de Comunidades por la Defensa del Agua en Puntarenas ha emitido una alerta ante el envenenamiento ilegal de los ríos con el fin de extraer camarón.

La organización hace un llamado a la población a participar en el monitoreo comunitario para denunciar estas prácticas que atentan contra las fuentes de agua y la vida.

Cuidemos nuestras fuentes de agua y vida.

Irregularidades en Mina Bellavista denuncia un ex supervisor

Un ex empleado de Planta del Proyecto Minero Bellavista, ha presentado una denuncia formal ante el Concejo Municipal y la Alcaldía, en la que expone graves irregularidades en las prácticas operativas de la planta. El trabajador, quien fue cesado de su cargo el 7 de octubre de 2024 tras intentar denunciar estas irregularidades, alega que las colas de la mina se han estado depositando en un área sin impermeabilización, situada a solo 20 metros de un ojo de agua que se infiltra y descarga en el río Ciruelas.

En su denuncia, el ex supervisor también señala que la pileta de contención de emergencia, que debería estar vacía, se encuentra llena de agua de infiltración y carece de los sistemas de detección de fugas requeridos. Además, menciona que la cañería que transporta el agua desde la planta hacia la pileta de emergencia no está debidamente canalizada, lo que ha provocado derrames anteriores al río: estas descargas hacia el río se realizan bajo la aprobación de personal específico, generalmente durante la noche o los fines de semana, con el fin de diluir los contaminantes. 

El ex empleado resalta que tanto la pileta de proceso como la de emergencia no cuentan con sistemas de doble fondo ni con las medidas de seguridad adecuadas para prevenir derrames, lo que ha puesto en riesgo la vida acuática de la zona, evidenciado por la reciente mortandad de peces en la pileta. Asimismo, García menciona la falta de procedimientos operativos y planes de emergencia ante eventos naturales o accidentes que pudieran resultar en un derrame tóxico.

Eventualmente, se destaca que no existen procedimientos operativos ni planes de emergencia ante eventos naturales o accidentes que pudieran resultar en un derrame tóxico. Para abordar estas preocupaciones, se llevó a cabo una reunión con la Comisión de Ambiente del Concejo Municipal en la Sala de Sesiones del segundo piso del edificio municipal, y pronto esperar una resolución del Concejo Municipal y la Administración Municipal correspondiente. 

Del 17 al 23 de octubre participe en la Subasta Silenciosa de la Asociación Mar a Mar

¡Subasta Silenciosa! ¡Del 17 al 23 de octubre, no te lo perdás!

Estamos recaudando fondos para apoyar los proyectos de Asociación Mar a Mar en El Camino de Costa Rica para el 2025, y podés llevarte increíbles artesanías, accesorios y experiencias únicas.

¡Todo será digital a través de la Plataforma de Bid Beacon! ¡Participá y ayudá a hacer la diferencia!

Hacé click a éste enlace para acceder a la plataforma  https://web.bidbeacon.com/share/auction.php?code=MARAMAR

Información compartida con SURCOS por Lorea Pino.

Cabuyal: un ecosistema en disputa y el llamado a la justicia para defenderlo

En el horizonte de la playa Cabuyal, se puede apreciar la emblemática Roca Bruja, parte del Parque Nacional Santa Rosa. Esta zona ha sido objeto de disputas durante los últimos 20 años. Cabuyal limita al Este con la Estación Experimental Horizonte y al Sur con la península Papagayo, donde se encuentran el Refugio Nacional de Vida Silvestre y la localidad de Guanacaste. En su ubicación, Cabuyal forma parte de un vasto y rico ecosistema.

El Parque Nacional Santa Rosa alberga una de las poblaciones más importantes de jaguares en Costa Rica, lo que añade valor a la conservación de este entorno natural. Sin embargo, la disputa por la tierra en la zona de Cabuyal ha involucrado a la comunidad de Liberia durante años. Hace una década, se dio un paso importante hacia la justicia cuando la Asociación ARREZOMATE asumió un papel activo en la protección de la zona marítima terrestre.

En 2015, ARREZOMATE presentó una demanda ante el Contencioso Administrativo contra ciudadanos liberianos con influencias políticas y económicas, quienes buscaban apropiarse de 70 hectáreas de terreno para uso personal. Estas tierras forman parte de la zona marítimo terrestre de Costa Rica, un área pública que no puede ser privatizada.

El juicio está programado para los días 4, 13 y 14 de noviembre de 2024, y se hace un llamado a la comunidad para apoyar tanto de forma física como económica esta causa. Aquellos que no puedan asistir pueden hacer sus contribuciones a través del SINPE móvil al número 8923-6550, bajo el lema “Cabuyal es de todos”.

Para más información, les invitamos a ver el video informativo en el siguiente enlace:

“Tenemos poblaciones de cocodrilos recuperadas, pero no vemos signos de sobrepoblación”

Iván Sandoval, académico de la escuela de Ciencias Biológicas, asegura que ni los estudios ni lo observado en campo, indica datos de sobrepoblación de cocodrilos, y que, si bien estos animales están en una mejor situación que en décadas pasadas, su conservación sigue siendo un tema crítico que requiere atención y educación para asegurar su coexistencia con las comunidades humanas.

Hasta 1960, en Costa Rica, así como en el resto del mundo, se cazaban cocodrilos, pero la Ley de Conservación de Vida Silvestre, los declaró—en 1992—como especie en peligro de extinción, y por lo tanto esta práctica es ilegal.

En Costa Rica existen dos tipos de cocodrilos: el Caimán Crocodilus y el Crocodylus acutus o cocodrilo americano. “Nosotros tenemos caimanes que pueden llegar a medir hasta 3 metros, pero lo más común es hallarlos de entre 80 cm a 1,50 metros. En el caso de los cocodrilos, su tamaño puede llegar hasta de 6 m, pero es muy difícil encontrarlos porque los matan” explicó Iván Sandoval Hernández, académico de la Escuela de Ciencias Biológicas (ECB-UNA).

De acuerdo con el investigador, los cocodrilos desempeñan un papel crucial en sus ecosistemas, al actuar como depredadores topes que ayudan a regular las poblaciones de otras especies. “Esto significa que su conservación es vital no solo para su supervivencia, sino también para la salud de los ecosistemas en los que habitan”.

A pesar de su importancia, la percepción pública a menudo se ve influenciada por noticias sensacionalistas que pueden generar miedo y desinformación sobre su presencia en áreas cercanas a las comunidades.

La recuperación paulatina de las poblaciones de cocodrilos, el auge inmobiliario cerca de ríos y costas y una mayor disponibilidad de alimento para la especie, generan conflictos de convivencia. Para Sandoval, el criterio de que hay una sobrepoblación de cocodrilos es meramente humano, ya que no hay datos técnicos o científicos sobre el tamaño de las poblaciones. 

“El proponer que haya una temporada de cacería implicaría saber cuántos hay, en qué sitios están y hacia dónde deberíamos dirigir los esfuerzos de cacería. Debo aclarar que la cacería es prohibida en el país, quien lo hace se expone a multas o pena de cárcel, y solo el Sistema Nacional de Áreas de Conservación puede aprobar un plan de manejo que involucre esta práctica”.

Asimismo, el investigador detalló el por qué no se debe de consumir carne de cocodrilos en estado silvestre. “La carne de cocodrilo se puede comer si se produce en un zoocriadero, donde se conozca su trazabilidad. Se sabe que el cocodrilo puede vivir en los ríos más contaminados, prueba de ello es que están en el Tárcoles. Además, este animal tiene la capacidad de bioacumular tóxicos, y estos llegan al tejido graso y su carne eso es lo que estaría comiendo la gente”.

“Los estudios que se han desarrollado desde la Escuela de Ciencias Biológicas y en coordinación con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), nos dan tamaños poblacionales que no rondan los datos de la sobrepoblación, para que hubiese una sobrepoblación deberían darse indicativos ecológicos como animales en bajo condición física, bajo peso, y no es lo que estamos viendo”, detalló Sandoval.

Conflicto

Aunque los cocodrilos están en una mejor situación que en décadas pasadas, su conservación sigue siendo un tema crítico que requiere atención y educación para asegurar su coexistencia con las comunidades humanas.

“Los conflictos humanos cocodrilos siempre se han dado, pero en los últimos años lo que queda de manifiesto es que tenemos una recuperación de poblaciones de cocodrilos en zonas en las que también tenemos poblaciones humanas, y, muchas personas están dispuestas a asumir este riesgo de ingresar a las zonas donde saben que hay cocodrilos”, dijo Sandoval. 

Si bien existen áreas donde la presencia de cocodrilos es notable, no necesariamente indica una sobrepoblación, aunque el experto sugiere que una gestión adecuada de las poblaciones contemplaría la conservación de la especie y la seguridad de las personas.  

De acuerdo con el especialista, es necesario que se impulse un plan de manejo que incluya acciones como:

– Educación y sensibilización: implementar programas de educación para informar a la comunidad sobre la biología de los cocodrilos, su comportamiento y su importancia ecológica, esto puede ayudar a reducir el miedo y la desinformación.

– Monitoreo de poblaciones: realizar estudios y monitoreos regulares para evaluar la densidad y distribución de las poblaciones de cocodrilos. Esto incluye la recopilación de datos sobre la cantidad de cocodrilos en diferentes áreas y su tamaño.

– Identificación de áreas de riesgo: mapear e identificar áreas donde los cocodrilos son más propensos a entrar en contacto con humanos, como playas y ríos. Esto permitirá implementar medidas de seguridad específicas en esas zonas.

– Intervenciones controladas: en caso de que se identifiquen cocodrilos que representen un riesgo para la seguridad pública, se pueden llevar a cabo intervenciones controladas, como la captura y reubicación de estos animales en áreas menos pobladas.

– Colaboración con autoridades locales: trabajar en conjunto con las autoridades locales y organizaciones de conservación para desarrollar e implementar políticas que aborden tanto la conservación de los cocodrilos como la seguridad de las comunidades.

– Desarrollo de protocolos de emergencia: crear protocolos claros para situaciones de emergencia relacionadas con cocodrilos, incluyendo cómo actuar en caso de encuentros cercanos o ataques, y capacitar a los servicios de emergencia y a la comunidad en estos protocolos.

– Investigación y desarrollo: fomentar la investigación sobre la ecología de los cocodrilos y su interacción con los humanos para mejorar continuamente las estrategias de manejo y conservación.

– Promoción de hábitats saludables: trabajar en la restauración y conservación de hábitats naturales que beneficien tanto a los cocodrilos como a otras especies, asegurando un ecosistema equilibrado.

En una charla sobre el Estado de las poblaciones de cocodrilos en Costa Rica, impartida por Sandoval en el Parque Marino del Pacífico el pasado 10 de octubre, también se mencionaron algunas herramientas que se pueden utilizar para conocer más sobre la presencia de cocodrilos, pero su implementación depende del presupuesto con que se cuente. Entre las mencionadas está el uso de cámaras trampa, marcas de seguimiento, encuestas visuales, análisis de hábitats, usar modelos estadísticos de distribución, y el desarrollo de sistemas de alerta temprana, entre otros.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Organizaciones ambientales y sociales exigen salida del ministro de Ambiente

Somos un país verde y azul, y esto es lo que estamos protegiendo para hoy, mañana y siempre

Movimiento de organizaciones ecologistas y ciudadanos preocupados hacen un llamado público para exigir la salida inmediata del ministro de Ambiente, Franz Tattenbach, ante su gestión deficiente y su complicidad y participación en el debilitamiento de las políticas ambientales en Costa Rica. Ante el ecocidio que enfrenta el Patrimonio Natural del país, se convoca a la población a comerse la bronca sumándose a la campaña de recolección de firmas en físico, exigiendo que se restituya la protección ambiental y se retomen los compromisos que garantizan el bienestar y la sostenibilidad ecológica del país.

Bajo su dirección, el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) ha sido objeto de ataques internos sin precedentes, incluyendo una centralización de decisiones en la figura del jerarca, la falta de nombramientos clave en áreas técnicas, y la reducción del presupuesto a los órganos encargados de la protección ambiental. Estas acciones han agravado las problemáticas ecológicas del país, tales como la contaminación de las fuentes de agua, el uso excesivo de plaguicidas, la expansión de monocultivos, el deterioro de la matriz energética, y el sacrificio de ecosistemas irremplazables ante los intereses del modelo de desarrollo inmobiliario y turístico voraz e insostenible.

Casos de corrupción dentro de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) y el favorecimiento de intereses privados en el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) demuestran una clara pérdida de liderazgo y ética en la gestión ambiental. Además, el Ministro ha mostrado su desprecio por tratados internacionales claves, como el Acuerdo de Escazú, y ha impulsado actividades destructivas como la pesca de arrastre y la extracción de oro en áreas protegidas, poniendo en peligro recursos naturales cruciales, incluidos los  ecosistemas de corales, bosques, ríos, y humedales que son indispensables para la supervivencia del ser humano.

El ministro Tattenbach ha fallado en su deber constitucional de garantizar un ambiente sano y ecológicamente equilibrado para las futuras generaciones de Costa Rica. Su falta de acción efectiva y su complicidad en proyectos destructivos han generado una crisis ambiental imposible de ignorar. Queda claro que la postura del Gobierno en temas ambientales ha sido vergonzosa a nivel internacional, y despoja a Costa Rica de su histórico liderazgo en asuntos climáticos y oceánicos.

La población de Costa Rica espera de sus jerarcas, el respeto a lo establecido en el artículo 11 de la Constitución Política: “Los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad. Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella. Deben prestar juramento de observar y cumplir esta Constitución y las leyes (…)”.

¿Quiere participar activamente en la recolección de firmas?

En un esfuerzo consciente por generar lazos entre quienes defendemos el ambiente y el derecho de las presentes y futuras generaciones a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado y una vida digna, se busca fomentar la conversación sobre estos temas de afectación general. Fortaleciendo así la participación ciudadana en el cuido de los bienes comunes y los recursos naturales.

La primera etapa de esta campaña consiste en recolectar firmas de manera física y a título personal. Para sumarse a este movimiento, deberá seguir los siguientes pasos:

  1. Comprometerse con este proceso
  2. Ingresar al enlace: https://forms.gle/tJvVAcpsEiz3Qk798
  3. Inscribirse
  4. Descargar los archivos
  5. Comunicar en sus redes sobre la recolección de firmas con la información específica de cómo y dónde las están recolectando
  6. Salir a recoger firmas en cualquier lugar del país y hablar sobre lo que está sucediendo con otras personas

Las organizaciones que quieran sumar su logo a manera de firma, pueden registrarse en el siguiente formulario: https://forms.gle/ZVxBKKgc9xc9Pprd8

La información sobre la campaña también se encuentra disponible en las redes sociales del Bloque Verde, Covirenas Caribe Sur, Costa Rica por el Océano y Talamanca Siempre Verde.

Para más información, por favor escribir al correo: fuerafranz@gmail.com