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UCR: Estudio urge a acciones sobre salud mental

Durante la  conferencia de prensa sobre el estado de la Salud mental de Costa Rica, investigadores e investigadoras de las universidades públicas dieron a conocer el mal estado en que se encuentra la salud mental de una parte importante de la población agravada por la COVID-19, y enfatizaron en que solo desde un abordaje comunitario y un ataque integral a las brechas sociales, tecnológicas y económicas, se podría superar verdaderamente esta crisis. Foto con fines ilustrativos.  Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Luego de un trabajo que incluyó 20 meses de estudio, siete investigaciones, 23 personas investigadoras de las universidades públicas del país de Costa Rica (UCR), Nacional (UNA) y Nacional Estatal a Distancia (UNED), colaboraciones desde España con las universidades de Salamanca y Valencia, y desde Estados Unidos con Davis y Carolina del Norte, así como el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social, el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica y la Fundación Friedrich Ebert,  se logró concluir que la COVID-19 ha afectado sobremanera la salud mental de la población costarricense, y que se necesitan acciones urgentes para una atención efectiva. 

Las metodologías variaron, desde encuesta telefónica, estudios cualitativos con historias de vida y hasta un análisis de la consulta hecha al Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica a través de su despacho telefónico de ayuda psicológica. Pero todas arrojaron resultados similares, donde la salud mental de la población es una bomba de tiempo que ya ha dejado sus secuelas visibles, y ha estallado con más fuerza en los sectores más desfavorecidos en el plano laboral (personas despedidas o con jornadas reducidas por pandemia, desempleadas, sin ingresos fijos), social y económico, así como en personas sin suficientes redes de apoyo, con escasa escolaridad, en mujeres a las cuales, especialmente si son madres, se les ha recargado el trabajo al máximo, personas jóvenes y de zonas costeras; y todas arrojan las mismas conclusiones de darle a la salud mental la importancia que merece, trabajarla de otra forma distinta a la estigmatización y medicación, y mejorar condiciones socioeconómicas y sanitarias de la población. 

Investigadores e investigadoras advierten de repercusiones

La investigadora del Instituto de Investigaciones Psicológicas, Ana María Jurado Solórzano, explicó que la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que las medidas tomadas contra la COVID-19 y la interacción social van a variar para peor, pues los problemas sociales y económicos que ya existían desde antes, van a empeorar con dicha enfermedad. «La OMS hace una alerta en cuanto a temas de salud mental gracias a diversas investigaciones que se realizan donde se relatan serios problemas que vamos a enfrentar a nivel de salud mental: ansiedad, depresivo, estrés postraumático, agravamiento de problemas ya existentes como los trastornos de tipo psicótico o problemas de interacción social y problemas cognitivos diversos que se ven seriamente afectados por las medidas que se tomaron con esta pandemia y también como consecuencia de perder seres queridos a raíz de la enfermedad COVID-19. Queremos insistir que la forma en que se aborda  esta pandemia hace que una situación de desigualdad muy marcada mundial se vuelva todavía más marcada». Aunque Jurado Solórzano estipula que el 85% de la población se suele recuperar de los desastres, pone en tela de duda que este vaya a ser el caso y se cuestionó si el país podría estar preparado para atender al restante porcentaje poblacional que podría quedar con secuelas permanentes en su salud mental. 

Fournier Facio agregó que con el distanciamiento físico y el confinamiento se crea una brecha sanitaria, pues hay condiciones en que esto simplemente es imposible. «Hay una brecha sanitaria, un proceso de discriminación donde sectores muy importantes de la población no tienen las mismas opciones de prevención que tienen otros sectores, como respetar el distanciamiento físico cuando se tiene que viajar todos los días en transporte público, buses llenos de gente, hay una enorme cantidad de población que no puede cumplir con el distanciamiento físico». Fournier Facio agregó que hay sentimientos de vergüenza, discriminación y estereotipificación que solo ha aumentado la exclusión social y ha dañado el tejido social con familiares no convivientes y comunales. 

Eva Carazo Vargas, hoy investigadora de la UNED, describió que en su investigación encontró que una de cada tres personas necesitan urgentemente atención de su salud mental, y aunque resaltó la existencia de una mayor resiliencia, esta no es posible para todas las personas por igual. «Encontramos que aproximadamente 1,3 millones (32,1%) de la población que habita en Costa Rica ha presentado sintomatología grave durante la pandemia en su salud mental (…). Lo importante es que una tercera parte de la población que vive en nuestro país se encuentra en una situación crítica. Encontramos un incremento en los índices de resiliencia, estrategias de afrontamiento para sobrellevar la pandemia de mejor manera, sin embargo esas estrategias del afrontamiento no están al alcance de todas las personas. La pandemia nos afecta a todos, pero de modo distinto, y mucho más grave en grupos que ya de por sí estaban afectados». Carazo Vargas propuso que para resolver la salud mental de las poblaciones vulnerables, primero hay que ir a la raíz de los problemas sociales y económicos de la población, y resolverlos en consecuencia. 

Mientras que el investigador de la UNA, Mauricio Blanco Molina, estudió los efectos en las personas adultas mayores, y encontró que dicha situación no les afectó tanto como a poblaciones menores, porque solían pasar en sus casas más tiempo que antes. Pero quienes tenían más herramientas como la tecnología, pasatiempos a qué dedicarse, y oportunidades de aprendizaje, eran quienes mejor podían sobrellevar la pandemia. «Los principales preocupaciones son enfermedad y muerte de personas cercanas, pérdida de ingreso económica, problemas de su atención médica, de acceso a tratamientos, vivencia de violencia intrafamiliar, problemas de tareas de cuido, reducción de contacto social, dificultades con vecinos o la comunidad, y reducción de actividades cotidianas. (…). La población mayor de por sí pasaba más tiempo en sus casas, por lo que encontrarse en la rutina de la pandemia no necesariamente fue un cambio rotundo en su cotidianidad. Pero resolvían sus actividades cotidianas utilizando las tecnologías de la Información y la Comunicación (…), actividades de aprendizaje, espiritualidad, religiosidad, han buscado ayuda profesional, han hecho actividades de cuido propio y pasatiempos». 

Blanco Molina agregó que no debe verse a la población mayor como completamente vulnerable, pues hay situaciones como esta donde tienen un mejor manejo, y apeló a una integración intergeneracional con ellas.

La vicerrectora de investigación de la UNED, Rosibel Víquez Abarca, se mostró comprometida a seguir generando investigaciones que sirvan como insumo para tomar decisiones, así como fortalecer la acción social. «Las universidades empezamos desde el inicio de la situación, desde el primer caso,  a hacer investigación para realimentar decisiones. Creemos que es muy importante tomar decisiones a partir de datos. Tenemos que actuar con un grupo interinstitucional, por eso hemos venido llamando la atención de todas las instituciones: salud, las que pueden generar empleo, gobierno local… es un problema que tiene que asumirse con un tejido local fuerte». 

El presidente del Colegio de Profesionales de Psicología, Ángelo Argüello Castro, lamentó que la atención de la emergencia sanitaria se reduzca a lo biológico y que la atención mental se reduzca a lo farmacológico, así como la trivialización de la salud mental. «Lamentablemente la experiencia ha sido en que se tiene en la conciencia de que el éxito de la atención de la sindemia está en reducir o eliminar la mortalidad por el virus (…). Hay muchísimas cosas que van más allá de morir y una de ellas es la salud mental. Mi experiencia ha sido cara a cara con los tomadores de decisiones, y lamentablemente sigue existiendo en Costa Rica una visión muy biologicista de lo que se entiende por salud mental, muy pasada por asegurarse contar con la medicación para las enfermedades mentales; (…) hoy por hoy, en medio de la peor situación de salud mental,  paradójicamente tenemos de frente un proyecto de ley que habla sobre el derecho al acceso a la salud mental que está esperando a que los diputados le den pelota; una secretaría técnica de salud mental del Ministerio de Salud congelada, una política de salud mental que se vence este año, y se ha justificado que no está la próxima por la pandemia».

 

Juan Pablo Rodriguez Campos
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Organizaciones critican al país por discurso de defensa de derechos humanos frente a asesinatos de líderes indígenas

En octubre la FAO realizó una gira a territorios indígenas de la zona sur: China Kichá en Pérez Zeledón; Cabagra, Salitre, Térraba, Boruca y Rey Curré en Buenos Aires. (Foto: Maikol Sosa).

Pueblos indígenas

Por Fabiola Pomareda García

Solicitan a Casa Presidencial, al Poder Judicial, a la Asamblea Legislativa y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos que no se dejen impunes los asesinatos de los líderes Sergio Rojas Ortiz y Jehry Rivera Rivera.

Escritores, académicos, activistas, teólogas, artistas, economistas y estudiantes firmaron una declaratoria de solidaridad visibilizando la lucha de las personas indígenas en el marco del Bicentenario.

El documento y las firmas recolectadas serán enviadas a Casa Presidencial, a la Asamblea Legislativa, a la Corte Suprema de Justicia y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, informó la docente Isabel Ducca, de la organización Confluencia Solidaria, que tuvo la iniciativa junto con el Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe (CEAAL).

Según destacan en el documento, la independencia de España, cuyo bicentenario se ha celebrado este año, “no condujo, lamentablemente, al cese del saqueo y del irrespeto a la cultura y la espiritualidad de los pueblos indígenas”.

“A lo largo de estos dos siglos, se han mantenido el racismo, la discriminación y la violación de sus derechos”, señalan.

“Hoy, en nuestro país, persiste la indolencia por parte de los poderes del Estado para brindarles protección ante las vejaciones y amenazas de muerte de las que son víctimas. Incluso, se ha pretendido dejar impunes los asesinatos de los líderes Sergio Rojas Ortiz y Jehry Rivera Rivera. Tampoco se les reconoce el derecho a sus tierras y, más bien, se protege a quienes las han usurpado”, señalan las personas firmantes.

Entre las organizaciones que respaldan el documento están colectivos de España, Honduras, Guatemala, Argentina y entre las personas firmantes hay escritoras, docentes y estudiantes universitarios, activistas, economistas, músicos, agrónomos, personas jubiladas y comunicadores.

También criticaron que contrasta el discurso de país ecológico que tiene el Gobierno “con el desamparo hacia los principales protectores del medio ambiente: los pueblos originarios” y que se contrapone un discurso de país defensor de Derechos Humanos con los asesinatos de líderes sociales y la impunidad de estos.

Según se lee en la petición, “como parte del Bicentenario de la Independencia de Costa Rica, queremos levantar una declaratoria a favor de los pueblos originarios para visibilizar, de distintas formas y métodos, su identidad y su gesta tan negada, oculta o tergiversada por la institucionalidad y la cultura oficial”.

Y en esta hacen un llamado “a que el Estado reconozca la autonomía de los pueblos indígenas, para que, en el futuro, Costa Rica no tenga que avergonzarse por la violación de los derechos humanos de los pueblos originarios ni de ningún otro grupo humano”.

Confluencia Solidaria se define como «un espacio colectivo abierto para los sectores sociales, las organizaciones y las personas que, desde una pluralidad de perspectivas, quieran aportar a la construcción de propuestas cuyo objetivo sea la construcción de una sociedad justa, digna y solidaria, centrada en la búsqueda del bien común».

 

Texto e imagen original: https://semanariouniversidad.com/

Reinicio gradual del voluntariado en el Parque Nacional Isla del Coco en el 2022

  • Este 5 de diciembre se conmemoró el Día del Voluntariado Internacional

  • Quienes realizan voluntariado para el Parque Nacional Isla del Coco, podrán hacerlo desde continente o directamente en el área marina protegida donde permanecen durante al menos 30 días

La importante labor de los voluntarios en la Isla del Coco, se ha visto opacada por la crisis sanitaria durante los últimos dos años. En este periodo el Área de Conservación Marina Cocos (ACMC), ha tramitado un total de 30 solicitudes, de ellas un 45% se han concentrado en labores de monitoreo, lo que equivale a 2 voluntarios mensuales, cifra que está muy por debajo del promedio previo a la pandemia.

Con el fin de ir retornando a una normalidad, el Área de Conservación Marina Cocos, valora para el próximo año volver a recibir solicitudes de voluntariado, apegados a los estrictos protocolos de medidas sanitarias y valorando las necesidades de gestión del área marina protegida. 

Desde el programa de Voluntariado del Parque Nacional Isla del Coco, se está analizando solicitar adicional a los requisitos establecidos, el carné con el esquema de vacunación completo y la prueba negativa COVID 19.

Gina Cuza Jones, Directora del Área del Conservación Marina Cocos, ratifica la importancia de los voluntarios que ingresan al Parque Nacional Isla del Coco,para protegerla en periodos de 30 días consecutivos, “para nosotros es fundamental la labor que realizan las y los voluntarios, es hermoso ver cómo las personas llegan y durante el mes se vuelven parte de nuestra familia junto con los guardaparques, ese acercamiento lo extrañamos y esperamos que el próximo año nuevamente podamos retomarlo”.

Los voluntarios que ingresan al Parque Nacional Isla del Coco asumen diversos roles en los procesos de la gestión, fungen como colaboradores y potenciadores en varias de las funciones de los guardaparques, facilitando todas las labores realizadas. Ellos aportan conocimiento, experiencia, habilidades y mucha voluntad en la protección.

Faico Amigos Isla del Coco, aplaude la labor de cada hombre y mujer que realiza voluntariado y se convierte en un vigilante más de los parques nacionales. Desde la organización, ven con ojos esperanzadores que el próximo año se pueda retomar paulatinamente el ingreso de voluntarios al Parque Nacional Isla del Coco.

Alejandra Villalobos, Directora Ejecutiva de FAICO detalla “aplaudimos a quienes de forma desinteresada se inscriben y llegan al Parque Nacional Isla del Coco, declarado Sitio de Patrimonio Mundial desde 1997 a realizar diversas labores, desde monitoreo, apoyo en cocina, investigaciones. Cada aporte cuenta en la protección del ecosistema que es importante para Costa Rica y el planeta”:

Recordemos que el Parque Nacional Isla del Coco es considerado un laboratorio natural, por lo que expertos han enfatizado en que se requiere cuidar y preservar para las futuras generaciones. En este significativo territorio, habitan por lo menos 1688 especies marinas, 45 de ellas son endémicas; y convierte a Costa Rica en un país de mar, con una zona oceánica casi 10 veces mayor que su extensión terrestre.

El voluntariado es uno de los programas del Área de Conservación Marina Cocos, quienes deseen conocer más sobre los requisitos y poder participar el próximo año pueden ingresar al sitio:  www.isladelcoco.go.cr

Información compartida con SURCOS por Rebeca Ceciliano.

UCR: Cuando el voluntariado también salva a los voluntarios

El Programa de Voluntariado de la UCR está apoyando las labores del vivero ubicado en la Finca Experimental Santa Ana. Allí se cultivan los árboles que se plantan en todas las sedes y recintos.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

5 de diciembre: Día Internacional de los Voluntarios

Cuatro estudiantes narran cómo les ha ayudado el Programa de Voluntariado de la UCR a sobrellevar la pandemia

El voluntariado se suele concebir como un servicio desinteresado hacia otras personas o en beneficio del ambiente o de los animales. Sin embargo, su ejercicio también otorga significativos dividendos a quienes lo practican.

Aprendizajes técnicos y de procedimientos, desarrollo de habilidades blandas, experiencias extracurriculares, ampliación del horizonte de conocimientos, adquirir mayor conciencia social en torno a los problemas planetarios y de la humanidad y el cultivo de virtudes como la tolerancia, la paciencia, la generosidad, la perseverancia y la gratitud, son algunos ejemplos de lo que una persona puede experimentar al vincularse con un programa de voluntariado.

Así lo confirman cuatro estudiantes de la Universidad de Costa Rica que participan en el Programa de Voluntariado de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y quienes aseguran que las actividades y el contacto con otras personas les ayudaron a sobrellevar el aislamiento social provocado por la pandemia de COVID-19.

“Me ha ayudado de una y mil maneras. Cada semestre aprobado en el contexto de la virtualidad ha representado días de desánimo, lágrimas y las recurrentes ganas de dejar todo tirado. El volver a convivir con personas, especialmente con estudiantes, sin importar que fueran desconocidos, fue una bocanada de aire fresco. Y bueno, antes de participar en la campaña, estaban las charlas y los talleres que estaban vinculados a palear estos sentires que se han generalizado en la población por la carga emocional que se ha vivido el último año y resto. El Programa de Voluntariado se convirtió en uno de mis espacios seguros en tiempos de crisis”.

Anajency Melania Alvarado Barrios, estudiante de Trabajo Social.

“El voluntariado ha sido un respiro para poder acarrear con la pandemia y todo lo que ella conlleva, debido a que nos hace salir de la cotidianidad y nos permite interactuar con otras personas in situ y no a través de dispositivos tecnológicos. Asimismo, nos brinda espacios para realizar actividad física, aprender sobre salud mental, descubrir nuevos lugares a lo largo y ancho del país, entre muchas otras cosas –eso sí, respetando siempre de manera categórica todas las medidas sanitarias brindadas por los profesionales de la salud–”.

José Alejandro Hernández Miller, estudiante de Francés y Filosofía.

“La pandemia definitivamente me afectó emocionalmente. Siempre me ha encantado estar rodeada de la gente. Disfruto a las personas y sus historias. Sentí mucho alivio cuando entré al programa”.

Mariana Fernández Hernández, estudiante de Antropología.

“El confinamiento, en mi caso, fue una temporada muy dura. Yo soy una persona muy inquieta y estar todo el día en la casa fue difícil. Desde la reapertura de voluntariados presenciales he tratando de asistir a los máximos posibles. Para mí, estos son una forma retomar la vida normal nuevamente. El factor social que implica realizar proyectos es una forma de romper la barrera virtual y de conocer personas nuevas. Los voluntariados, en mi caso, son salud mental. El poder volver a compartir con personas es en lo que más me ha ayudado el voluntariado a superar la pandemia”.

Nery Chaverri Tobar, estudiante de Matemática

De acuerdo con Lupita Abarca Espeleta, coordinadora del Programa de Voluntariado de la UCR, a lo largo de la pandemia se habilitaron espacios de esparcimiento y crecimiento personal complementarios a la virtualización académica, donde los estudiantes tuvieron la oportunidad de compartir actividades que promovieron la socialización, la imaginación creativa, los aprendizajes, la creación de conocimiento, la adquisición de nuevas habilidades y la actividad física. Para Abarca, estas acciones impactaron positivamente en el bienestar físico y mental de la población estudiantil.

“Ante la imposibilidad de realizar proyectos presenciales por la pandemia mundial, el Programa de Voluntariado se reinventó para ofrecer actividades virtuales donde se mantuvieran espacios de participación para las y los estudiantes ofreciéndoles la posibilidad de discutir, compartir y conocer a estudiantes de diferentes carreras, sedes y recintos universitarios, conversar acerca de diversas realidades y perspectivas y adquirir conocimientos”, detalló la coordinadora.

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Anajency Melania Alvarado Barrios estudia Trabajo Social y está involucrada en labores de voluntariado desde el 2019, cuando cursaba el noveno año del colegio y decidió colaborar con distintas organizaciones no gubernamentales y agrupaciones juveniles.

“No tengo una razón específica para trabajar en voluntariado, solo un día me di cuenta que ya tenía tiempo en la U y no estaba haciendo algo más. Estas acciones que le dan un nuevo sentido a las cosas. Me apareció una publicación sobre el Programa de Voluntariado y junto con una amiga nos pusimos a buscar información”, detalla Alvarado.

CONSULTE SITIO: Voluntariado UCR

Como voluntaria en la UCR, Anajency ha trabajado en limpieza y recolección de microplástico en las playas, monitoreo de tortugas y patrullaje nocturno. También ha participado en mantenimiento de senderos, siembra de árboles, inventario de especies y en atención e información a turistas. Actualmente, sus labores se han concentrado en el puesto de vacunación de la Universidad, donde apoya a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) con llamadas para agendar citas, así como en la gestión de filas, el registro de personas y atendiendo los puestos de información.

“Gracias al Programa de Voluntariado actualmente estoy aprendiendo LESCO. Pero, a nivel general, creo que los aprendizajes se dan de manera integral. Los más evidentes están relacionados a los datos específicos sobre la flora y fauna de los lugares donde se ejecutan los proyectos. Una aprende del contexto histórico, ambiental y social de la comunidad que la recibe. Una de mis partes favoritas es cuando los conocimientos se adquieren desde la horizontalidad con las otras personas voluntarias, porque usualmente somos de distintas carreras y ahí es donde se vuelve un proceso superenriquecedor.

“Es muy fácil decir que somos personas que tenemos capacidad de trabajo en equipo o comunicación asertiva, pero demostrarlo, al colaborar con otras que apenas estamos conociendo, es el verdadero reto. Así que esta es la otra parte no tan evidente del aprendizaje que deja el voluntariado: desarrollar o fortalecer nuestras habilidades blandas, en especial el trabajo en equipo. Y claro, nunca está de más un acercamiento a las realidades de las comunidades que se visitan”, especificó la estudiante.

Anajency tiene claro que el voluntariado entró a su vida para siempre y desde ya está considerando un par de organizaciones que están vinculadas con su carrera para contribuir a la consecución de sus objetivos.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

José Alejandro Hernández Miller es estudiante de Francés y Filosofía y tiene casi ocho meses de haberse involucrado en el Programa de Voluntariado de la UCR convencido de que era una forma de aportar a la sociedad en situaciones límite como la que experimenta el mundo por la pandemia por COVID-19. De ahí que su primera experiencia como voluntario fue en la campaña de vacunación que aún se desarrolla dentro de la Institución.

“La gama de labores que uno llega a desarrollar en el voluntariado es muy amplia, por lo que creo que las labores que he desarrollado como voluntario en la UCR se resumirían en la labor de ser voluntario en sí mismo. Claramente, haciendo alusión al concepto y a la etimología de la palabra, ya que lo importante es estar y aportar en todo aquello que sea necesario.

“He aprendido a convivir y a compartir en espacios sumamente heterogéneos. Es decir, se llegan a desarrollar aptitudes y habilidades que son útiles tanto para el entorno académico como profesional y laboral, por ejemplo, la construcción de vínculos con todo tipo de personas”, resaltó el estudiante.

A pesar de tener poco tiempo en el Programa, José Alejandro ya considera al voluntariado como parte de su estilo de vida. Según menciona, su ejercicio es fundamental porque en él siempre se encuentra la motivación de asistir a “un otro”.

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Mariana Fernández Hernández estudia Antropología y se involucró con actividades de voluntariado desde marzo anterior. Según confiesa, la complejidad del año 2020 por la pandemia la movió a buscar opciones de contacto con otras personas y a brindar sus aportes en lo que fuera necesario.

“He apoyado en proyectos como la siembra de árboles, el centro de vacunación de la universidad y en varias fincas experimentales.

“He aprendido lo importante de apoyar en proyectos que buscan el bienestar ambiental, social y cultural. También he mejorado mi relación con las personas. Definitivamente me ha hecho más empática”, afirmó la estudiante.

Al igual que Anajency y José Alejandro, Mariana vislumbra un futuro profesional vinculado con actividades de voluntariado.

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Nery Chaverri Tobar es estudiante de Matemática y realizó su primer proyecto de voluntariado poco tiempo antes de que iniciaran las medidas de confinamiento por la pandemia de COVID-19, en enero del 2020.

Su atracción por la naturaleza desde niño lo impulsó a involucrarse en tareas de voluntariado relacionadas con el campo, donde ha logrado aprender sobre flora y fauna y aportar a la conservación y educación ambiental.

“Como voluntario en la UCR, antes de la pandemia, he trabajado principalmente en parques nacionales, ayudando con el control del turismo y en el mantenimiento de senderos y áreas verdes.

“Con el voluntariado he aprendido muchísimas cosas, desde descubrir una nueva vocación, la geología, hasta del comportamiento animal. He aprendido muchísimo sobre conservación, pero sobre todo he aprendido sobre aspectos sociales, el cómo tratar con las personas y cómo escucharlas y ayudarlas”, relató.

Nery es otro estudiante que ingresó al mundo del voluntariado para nunca más salir de él. Según sus palabras, “los voluntarios son parte de mi vida, son mi forma de tratar de ayudar al ambiente, a la sociedad y a mí mismo”.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

«El Voluntariado es una decisión que nace de la motivación de creer que cada uno de nosotros tiene el poder interior para transformar las debilidades en oportunidades e incidir en la realidad de nuestro entorno. Algunos principios básicos son la solidaridad, la humanidad, el respeto y la tolerancia.

«A través del Programa de Voluntariado se brinda a la población estudiantil universitaria la oportunidad de tener un acercamiento a la realidad y crear conciencia social sobre las problemáticas en las áreas de conservación y sus realidades económico-sociales, así como poner en práctica conocimientos adquiridos en su formación académica para impactar de manera positiva a las comunidades.

«Es muy importante promover en la población estudiantil voluntaria el desarrollo de habilidades, capacidades, destrezas y conocimientos que coadyuven en la formación integral de los futuros profesionales».

Lupita Abarca Espeleta, coordinadora del Programa de Voluntariado de la UCR.

¡Apuntate al voluntariado!

El Programa de Voluntariado de la UCR nació el 20 de noviembre de 1997, como un programa de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil. Su objetivo es fomentar la participación del estudiantado en proyectos de desarrollo de bien social y de conciencia ambiental, integrando el intercambio de conocimientos, la recreación, distintos estilos de vida y nuevos espacios creativos durante su permanencia en la Universidad, permitiéndoles acercarse a diferentes realidades, fomentar la participación activa y manifestar su potencialidad creadora, así como la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos académicos.

La población estudiantil interesada en participar en proyectos de voluntariado debe realizar la inscripción en esta página y asistir a las sesiones de coordinación, en las cuales se explican las generalidades del Programa y de los proyectos.

Los requisitos para integrarse al Programa de Voluntariado de la UCR son:

  • Ser mayor de edad.
  • Ser estudiante activo.
  • Tener matrícula consolidada.

 

Fernando Montero Bolaños
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Libertad para Evelyn Pinto

La noche del sábado 6 de noviembre, cerca de 20 policías secuestraron a Evelyn Pinto Centeno de 62 años en su casa de habitación en Managua. Desde entonces no ha podido ser vista por sus familiares, ni se ha podido verificar su integridad física, ni su condición de salud. 

A través de su vida tanto personal como laboral, Evelyn Pinto ha trabajado por los Derechos Humanos, en especial por los derechos de la niñez y la adolescencia, los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas. 

Evelyn es una persona adulta mayor sobreviviente de cáncer, padece de hipertensión e insuficiencia renal crónica.

¡Exigimos su liberación inmediata y el respeto a su integridad física!

Balance económico 2021 y perspectivas 2022

SURCOS comparte el siguiente comunicado de prensa:

  • País experimenta fuerte reactivación económica, pero se expone a riesgos

La situación fiscal de Costa Rica ha mejorado sensiblemente, producto particularmente del crecimiento de los ingresos, que están alcanzando niveles incluso mayores que los de 2019.

Si bien durante 2021 se reflejan en el país tasas de crecimiento que han permitido la recuperación en la caída económica provocada por la pandemia en 2020, para el próximo año se proyectan presiones en el precio de la energía y los costos del transporte, así como en la disponibilidad de los alimentos, a la que también se unen los efectos del cambio climático.

Lo anterior forma parte de los resultados de la conferencia de prensa: Situación de la economía costarricense: balance 2021 y perspectivas 2022, desarrollada por Greivin Salazar y Fernando Rodríguez, economistas del Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA).

El OES-UNA prevé que el 2021 cerrará con un déficit que rondará el 5% del PIB, incluso menor, dependiendo de la evolución de las ventas de bienes al cierre de año y el cobro del impuesto a la propiedad de vehículos.

En cuanto a la situación económica durante 2021, Salazar indicó que en el caso de Costa Rica la recuperación fue importante desde el cierre del tercer trimestre del presente año, pero bastante desigual, con las empresas del régimen definitivo aun ligeramente por debajo del nivel pre pandémico, mientras que las empresas de regímenes especiales recuperaron su nivel de actividad pre pandémica desde octubre del 2020.

El economista del OES agregó que, por sectores de actividad, ocho mantienen un nivel de crecimiento por debajo del crecimiento general de la economía, mientras que siete sectores crecen por encima de ese nivel. Asimismo, cuatro sectores económicos mantienen un nivel de actividad por debajo del nivel pre pandémico: las actividades inmobiliarias (casi igual al nivel de febrero del 2020), transporte y almacenamiento, administración pública y servicios sociales, y alojamiento y servicios de comida.

Rodríguez aseveró que el crecimiento sostenido en los impuestos a ingresos y utilidades, así como el crecimiento en la recaudación del IVA, explican lo que está pasando con los ingresos. “Por el lado de los gastos, el gasto de capital se ha venido recuperando, pero se mantiene por debajo de los niveles alcanzados en el 2019, mientras que los intereses siguen creciendo a un ritmo sostenido”, comentó.

Ambos economistas sostienen que independientemente de la fortaleza de la recuperación, el planeta aún se enfrenta a los efectos directos de la pandemia, por los contagios que crecen, e indirectos por el impacto en mercados particulares. De ahí que las secuelas de la cuarta ola pandémica en Europa, hoy epicentro mundial de la enfermedad, son inciertos desde el punto de vista económico. “Estos factores están impulsando la inflación global y podrían afectar la capacidad de recuperación de las economías del mundo, incluyendo la nuestra”, recalcaron los especialistas de la UNA.

Entre buenas y malas

En relación con el empleo, Salazar manifestó que al cierre del tercer trimestre del 2021 faltaban por recuperar 114.527 puestos de trabajo que se perdieron debido a la pandemia, de este número 50.550 personas salieron del mercado y no han regresado, mientras 63.997 personas siguen desempleadas (buscando trabajo sin encontrarlo). En cuanto a la distribución de la recuperación del empleo, el formal ya alcanzó el nivel pre pandemia, sin embargo, el informal todavía tiene por delante un importante trecho para ubicarse en pre pandemia.

Sobre el desempleo, Salazar comentó que éste se sigue ensañando con las personas jóvenes, particularmente con las mujeres, lo que crea problemas para que grandes grupos de población puedan aprovechar el impulso de la recuperación económica que muestra el país. “Si bien Costa Rica avanza en una lenta recuperación del empleo, pero firme en el ámbito pre pandémico, mucho antes de la pandemia el desempleo ya era bastante alto, sin la mínima posibilidad de disminuir en la última década a niveles previos a la crisis económica global de 2008 y 2009”, mencionó Salazar.

Referente al sector externo la recuperación es clara, aunque también desigual con las empresas de regímenes especiales que levantaron rápidamente el crecimiento de sus exportaciones y sus importaciones, mientras que las empresas del régimen definitivo tardaron un poco más. No obstante, las exportaciones ya crecen a más de dos dígitos.

Entre tanto, el ingreso por concepto del turismo se mantiene muy por debajo de los niveles anteriores a la pandemia y aunque se reporta un mayor ingreso de turistas, todavía se está lejos de la recuperación plena del sector, lo que difícilmente suceda en 2022 (sobre todo considerando los efectos de la cuarta ola pandémica en el mundo desarrollado).

“Al ser el turismo la principal actividad generadora de divisas del país, es entendible que las reservas monetarias internacionales del Banco Central vengan en disminución, a pesar de la reducción de las compras de combustibles, las medidas sanitarias y la reducción de la movilidad”, subrayó Salazar.

En relación con la deuda pública, Rodríguez expresó que se mantiene el problema de su alto costo, que este año no tuvo tanto desahogo como el año pasado por la vía de créditos internacionales y cuya tasa promedio ponderada volvió a crecer en el 2021. Por esa razón, el OES-UNA mantiene la recomendación hecha semanas atrás, de buscar y concretar una colocación de eurobonos para el financiamiento del gobierno central en el corto plazo, para así aprovechar la ventana temporal de tasas bajas en los mercados internacionales que podría estar próxima a cerrarse.

En cuanto al gasto en intereses con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), Rodríguez manifestó que este año alcanzaría 4,8% del PIB, siendo esta la partida de gasto de más rápido crecimiento de los últimos años. “Debido al auge de la economía y los mayores niveles de inflación, se prevé que la deuda del gobierno se reduzca ligeramente y así sería la primera vez que este indicador disminuye desde 2009”, dijo el economista.

A la vez, apuntó que la reducción en el costo del endeudamiento público debe convertirse en un objetivo principal de la política fiscal costarricense, aunque a la fecha aún está ausente del marco de medidas fiscales.

En cuanto a los macro precios, la inflación interanual ha repuntado recientemente y se empiezan a manifestar algunas presiones en la evolución de los precios locales, máxime en los costos de producción que se reflejan en el índice de precios al productor industrial y el índice de precios de materias primas importadas.

De igual forma, las presiones sobre el tipo de cambio se mantienen, aún y cuando cedan por factores estacionales al cierre del 2021, lo que cambiaría al inicio de 2022, salvo que se tenga acceso a flujos de financiamiento externo como sucedió en 2020.

Ajustes y variaciones

Rodríguez, coordinador del OES-UNA, detalló que las amenazas primordiales a la evolución económica del país en el corto y mediano plazo provendrán de la capacidad de recuperación de los principales socios comerciales, sobre los que se ciernen importantes dudas, ante complicaciones asociadas al entorno internacional, sobre todo aquellas relacionadas con el aumento de precios, la disponibilidad de recursos energéticos y el abastecimiento de bienes.

“La contención excesiva del gasto ha reducido la capacidad de impulsar la economía por la vía de una mayor inversión pública, la cual podría impactar negativamente la prestación de servicios públicos en 2022, de la misma manera que el deterioro del talento humano repercutiría en la productividad nacional, debido a los problemas de incorporación al mercado de trabajo de jóvenes y mujeres, pero que además puede convertirse en un problema de largo plazo debido a la situación del sector educativo”, señaló Rodríguez.

El experto argumentó que en relación con las presiones inflacionarias que tiene el país a la vista, de aplicarse la regla para 2022 en esas condiciones, la brecha que se abriría en los presupuestos de las instituciones sería importante. De ahí que resulta urgente ajustar la regla a un entorno de grandes variaciones en el corto plazo, lo que no está previsto en la actual redacción de la norma. “Es importante someter la regla a una serie de ajustes que permita un crecimiento racional del gasto y que deje de ser un instrumento de reforma implícita del Estado, por ejemplo: si seguimos aplicando la regla fiscal al gasto en educación, éste podría bajar del 6% del PIB en el transcurso de la próxima década, en medio de los graves problemas existentes en el sistema educativo nacional”, manifestó Rodríguez.

En el caso de la regla fiscal, es importante tener claro que esta no se diseñó para aplicarse en un entorno de crisis, lo que podría complicar la recuperación económica del país al extender su aplicación a los gastos de capital en 2022.

Política y economía

Para el OES-UNA, estos deberían ser los 8 principales temas económicos de la próxima campaña electoral:

  1. Desarrollo productivo, reducción de la “dualidad económica” y generación de empleo (con énfasis en personas jóvenes).
  2. Revisión y mejora de la “regla fiscal”.
  3. Alcanzar la sostenibilidad fiscal sin competir con la recuperación económica.
  4. Reducción de la dependencia energética (menor uso de hidrocarburos en el transporte).
  5. Cierre de la brecha digital y fortalecimiento de la empleabilidad de las personas.
  6. Introducción de incentivos para la transición a una economía verde.
  7. Formalidad del empleo, valoración de las “contribuciones sociales” y transformación de las fuentes de financiamiento de los programas sociales.
  8. Impulso a la resiliencia y a la capacidad de adaptación al cambio climático.

Compartimos el vídeo de la conferencia de prensa OES:

Se adjunta la presentación PDF de la conferencia de prensa.

 

Compartido con SURCOS por UNA Comunicación.

La UCR sigue construyendo puentes hacia la internacionalización

El ciclo de webinarios Diplomacia Científica UCR: Puentes hacia la internacionalización, continuará en el 2022 y dará inicio el 25 de marzo. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

La OAICE y la Vicerrectoría de Investigación se unieron para realizar webinarios sobre diplomacia científica

Con el objetivo de fortalecer e impulsar la internacionalización de la investigación que se realiza en la Universidad de Costa Rica (UCR), la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa (OAICE), junto con la Vicerrectoría de Investigación, realizaron durante el 2021 un ciclo de webinarios que se llamó Diplomacia Científica UCR: Puentes hacia la internacionalización, y que se extenderá a lo largo del 2022.

La última sesión de este 2021, contará con la participación de la Dra. Gabriela Marín Raventós, profesora catedrática y directora del Programa de Posgrado en Computación e Informática, que se realizará el viernes 26 de noviembre.

Según explicó la Dra. Diana Senior Angulo, directora de la OAICE, esta iniciativa ha significado una excelente proyección para el impulso científico de las personas docentes, administrativas e investigadoras de la institución para desarrollar capacidades que colaboren en conseguir fondos internacionales para la investigación y posicionar el trabajo de la diáspora científica de la UCR en el exterior.

Además, se vinculan diversos actores clave del avance científico y diplomático del país como la Academia Nacional de Ciencias (ANC), el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (MREE) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MICITT), así como otras agencias y organismos de Cooperación Nacional que se encuentran en el país.

El ciclo de conferencias inició en mayo del presente año y se ha realizado un webinar por mes, presentados por la MPA. María Estelí Jarquín Solís, subdirectora de la OAICE y por el Dr. José María Gutiérrez Gutiérrez, profesor emérito.

En estos programas han participado académicos y académicas de la universidad quienes han reflexionado acerca de sus disciplinas y compartido experiencias de colaboración con redes de investigación e instituciones de otros países.

También se ha explicado cómo asesorar procesos de toma de decisión a nivel multilateral, bilateral y las habilidades para la consecución de fondos internacionales, acceso a subsidios y financiamiento, para que las nuevas generaciones conozcan de estas destrezas.

En este sentido ha sido muy importante la participación de las personas becadas de la UCR que se encuentran realizando posgrados en el extranjero, quienes han podido interactuar con los expositores.

Jarquín destacó que durante este 2021 se han impulsado espacios de coordinación sin precedentes entre la VINV y la OAICE, como una forma de fortalecer la intersección de dos aspectos claves para una universidad: la ciencia y la internacionalización. De esta articulación, nacen los Webinars sobre Diplomacia Científica, los cuales han permitido divulgar la trayectoria científica e internacional de investigadoras e investigadores de la UCR de gran renombre, así como identificar oportunidades de mejora para la gestión universitaria.

“También nos han permitido acercar a la Diáspora de la Universidad, compuesta por docentes y personas administrativas que se encuentran realizando sus estudios de postgrado en el extranjero y que tienen un potencial de contribución enorme, dado los ecosistemas de innovación en los que se encuentran. Actualmente son 164 personas becarias en 116 universidades de 21 países.

Sin duda, estos programas nos han permitido divulgar la importancia de la Diplomacia Científica para el presente y futuro de la institución, pero también para seguir posicionando a la UCR como un actor referente en la región.» recalcó Jarquín.

Por su parte, el Dr. Gutiérrez se manifestó complacido de ser parte del proyecto.

​​»Me complace mucho ser parte de este proyecto de los webinarios sobre diplomacia científica UCR. A lo largo de varios webinarios hemos visto ejemplos excelentes de la enorme capacidad y potencial que tenemos en la UCR para desarrollar cooperación internacional en el plano académico. Ha sido evidente la variedad de enfoques y posibilidades, presentados por personas con una trayectoria académica muy destacada. Sin duda, las experiencias mostradas constituyen un estímulo para toda la comunidad universitaria para desarrollar y consolidar esta línea de cooperación internacional. Así mismo, ha sido muy valioso conocer las perspectivas de personas de la diáspora académica de la UCR, quienes han aportado a esta construcción grupal. Los webinarios nos han mostrado la amplitud y las enormes posibilidades de los varios flancos de la cooperación académica internacional, y nos han permitido reflexionar sobre esta área estratégica del desarrollo institucional».

Asimismo, la Dra. María Laura Arias Echandi, vicerrectora de Investigación, señaló que se cuenta con una masa crítica muy buena, con investigadores de muy buena calidad pero indiscutiblemente la internacionalización es imprescindible para seguir mejorando, para hacer contactos, para desarrollar más gente, para poder cumplir con la necesidad que tiene el país y también para poder exportar mucho de lo valiosísimo que tenemos.

En los webinarios se han presentado el Dr. José María Gutiérrez Gutiérrez, profesor Emérito y premio Rodrigo Facio 2020; la Dra. Henriette Raventós Vorst, profesora e investigadora de la Escuela de Biología y del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM); el Dr. Guillermo Rosabal Coto, profesor e investigador de la Escuela de Artes Musicales, director del SIEDIN y Catedrático Humboldt 2020; la Dra. Gloriana Chaverri Echandi, profesora asociada de la Sede del Sur e investigadora asociada del Smithsonian Tropical Research Institute; el Dr. Luis Rosero-Bixby, profesor Emérito y catedrático; el Dr. Víctor Jiménez García, profesor catedrático de Fisiología y Biotecnología Vegetal en la Escuela de Agronomía y en el CIGRAS.

Las presentaciones se pueden encontrar en la página de Facebook Portal de la Investigación.

Para el 2022 se contempla seguir con estas actividades, que iniciarán a partir del 25 de marzo.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR Voz experta: De la violencia a la igualdad

Dra. María José Cascante Matamoros, Vicerrectora de Vida Estudiantil. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Por María José Cascante Matamoros, vicerrectora de Vida Estudiantil

Reflexiones en torno a la Universidad de Costa Rica

En el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es fundamental que como Universidad de Costa Rica reflexionemos sobre el grado de violencia que se ejerce contra las mujeres en nuestra casa de estudios. Especialmente aquellas prácticas que perjudican a las personas en mayor grado de vulnerabilidad y en el caso de las mujeres estudiantes todo lo que pueda poner en riesgo la permanencia y graduación por motivos de género.

En colectivo debemos reflexionar sobre el aporte que hacemos para generar espacios para estudiar y trabajar sin acoso, sin violencia y en igualdad de condiciones. Parece fácil pero no lo es. Erradicar la violencia de género, la discriminación y el acoso debe ser una prioridad, debemos tener escucha y apertura para tomar decisiones y trabajar para responder adecuadamente. Sin olvidar que la igualdad es problema de todas las personas y no solamente de aquellas en condiciones vulnerables, los valores humanistas de nuestra universidad convocan a que todas las personas aportemos y trabajemos diariamente en la lucha por la igualdad.

Los últimos años nos han enseñado que el principal problema de género en la UCR es el acoso sexual y debe abordarse desde la perspectiva de género, pues, son principalmente, mujeres las víctimas. De acuerdo con el Instituto Nacional de la Mujer “de los casos que se tramitan en sede 97 % son de mujeres frente a un 3 % de los hombres, este último porcentaje incluye a hombres hostigados por otros hombres” (https://www.inamu.go.cr/acoso-sexual-en-el-trabajo).

De manera general, el nuevo reglamento ataca los problemas de fondo más importantes que han sido develados por los casos de acoso sexual y encubrimiento en la UCR de los últimos años. No obstante, se necesita una política integral que busque erradicar la cultura machista y de encubrimiento sobre el tema de acoso y violencia contra las mujeres y personas que se encuentren en posiciones de desventaja. Se necesita también un cambio territorial necesario para garantizar que todas las sedes y recintos de la universidad sean seguros para todas las personas.

Debemos trabajar en conseguir infraestructura inclusiva para estudiar y trabajar. Las personas necesitan igualdad de condiciones y un espacio seguro, por lo que debemos fortalecer la prevención. Así como, fortalecer las políticas de respeto a la diversidad sexual, religiosa, identitaria, cultural y de saberes en nuestra universidad. Esto implica un acercamiento interseccional a las problemáticas y la construcción de las políticas.

Otro tema prioritario es la consideración por las necesidades que tienen las estudiantes y compañeras docentes y administrativas en período de lactancia y maternidad. La UCR ha dado pasos iniciales con salas de lactancia y de cuido, pero debemos aspirar a tener un mayor alcance de los programas en todas las sedes y recintos; así como, introducir nuevas propuestas para que sus obligaciones privadas no afecten sus trayectorias académicas. También se debe trabajar con las profesoras y profesores para que comprendan la importancia de adaptar las demandas académicas a las necesidades de cuido y lactancia que tienen las estudiantes con hijos en edades tempranas. En esa misma línea del cambio cultural que debe operar en el personal docente, creemos que se deben reforzar las prácticas pedagógicas que generen espacio de libertad y respeto para que se elimine toda forma de autoritarismo y violencia en las aulas, con esto también contribuimos a ambientes estudiantiles más solidarios y humanistas.

Esa aspiración debe ir acompañada con un currículo más inclusivo y la visibilización del trabajo de las mujeres en cada área del conocimiento y en todos los cursos. También es importante que desde las unidades académicas y la Vicerrectoría de Docencia se promueva una política de reservas de plazas y concursos de antecedentes con visiones de Universidad inclusiva y con igualdad de género. La paridad y el desarrollo académico igualitario debe ser una aspiración en nuestras asambleas de escuelas, facultades y sedes.

Ruta por la igualdad

Para plantear una ruta de mejora por la igualdad es necesario retomar el diagnóstico en materia de género de la Universidad, tener estos insumos con datos históricos permiten la construcción colectiva de políticas que puedan contribuir a mejorar la desigualdad que existe en nuestra universidad. Visibilizar y caracterizar el problema existente es el primer paso para resolverlo.

Es momento de avanzar en esa aspiración de lograr una universidad segura, libre de violencia y acoso, que permita a estudiantes y académicas desarrollar su potencial y capacidades humanas de forma plena. Es una deuda cuya atención no podemos seguir posponiendo.

La actual administración es consciente de que se han hecho esfuerzos para la movilidad social a través de procesos y servicios ofrecidos por nuestras oficinas, el sistema de becas es esencial, la admisión diferida, todos los servicios y facilidades desarrolladas por las oficinas de orientación, bienestar y salud. No obstante, es fundamental plantear la lucha contra la desigualdad en todas sus extensiones como la ruta primordial para la universidad y a partir de ahí generar las condiciones para lograrlo.

 

María José Cascante Matamoros
Vicerrectora de Vida Estudiantil, UCR

Acuerdo de Escazú: una nueva publicación

Foto extraída de nota de prensa de la BBC, titulada “Los países en los que matan a más ambientalistas en el mundo y el terrible récord de América Latina”, 30 de julio del 2019

Nicolas Boeglin

En este mes de noviembre del 2021, la Comisión Económica para América Latina de Naciones Unidas (CEPAL) dio a conocer una nueva publicación sobre el Acuerdo de Escazú, en colaboración con la Universidad del Rosario (Argentina). La obra se titula «El Acuerdo de Escazú sobre democracia ambiental y su relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible» y reúne contribuciones de especialistas de diversas latitudes del continente americano: el texto completo de la misma (298 páginas) está desde ya disponible en este enlace oficial

En su presentación, las tres editoras de este libro indican que: «Con el fin de dar paso al lector para que pueda sumergirse en el contenido de esta obra, es preciso enfatizar que para la CEPAL y la Universidad del Rosario el Acuerdo de Escazú representa una oportunidad muy valiosa y sin precedentes para América Latina y el Caribe no solo para el fortalecimiento de la democracia, los derechos humanos y la protección ambiental, sino también para el cumplimiento de la agenda global más importante de nuestro tiempo, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible» (p. xxiv).

Pese a su entrada en vigor el pasado 22 de abril, el Acuerdo de Escazú persiste en polarizar como raramente observado a las opiniones públicas en varios Estados de América Latina y del Caribe, a partir de falacias y de argumentos que se asemejan  más a mitos y a leyendas promovidos por algunos sectores políticos cercanos a influyentes cúpulas empresariales que a argumentos sensatos y razonables (Nota 1). Ello explica que de 24 Estados que han firmado el Acuerdo de Escazú, solamente 12 lo hayan ratificado (véase tabla oficial de firmas y ratificaciones). Desde este punto de vista, esta nueva contribución permite una mejor comprensión del Acuerdo de Escazú, en particular de cara a los desafíos que enfrenta América Latina en materia social y en materia ambiental. Es de notar desde ya que las economías de los Estados que ya han ratificado este novedoso instrumento regional (como las de Argentina, Bolivia, Ecuador, México, Panamá o Uruguay) no han sufrido ninguno de los supuestos efectos negativos que conlleva, según estas mismas cámaras empresariales, la aprobación del Acuerdo de Escazú.

Durante la reciente COP-26 celebrada en Glasgow, las autoridades colombianas se sintieron obligadas a hacer un anuncio oficial en favor del Acuerdo de Escazú (véase nota de prensa de El Tiempo), evidenciando su profundo malestar,  dada la dramática situación que enfrentan en Colombia los defensores del ambiente. 

Recientemente en Costa Rica, se publicó por parte de la Asociación Costarricense de Derecho Internacional (ACODI) un valioso artículo que refuta los mitos y las leyendas creados por algunas cámaras empresariales costarricenses (y sus hacendosas fichas políticas) en contra de este instrumento: véase artículo titulado «El Acuerdo de Escazú sin Costa Rica«, cuya lectura también recomendamos.

Los casos de Costa Rica, que persiste en no ratificar este instrumento y de Chile (que tan siquiera lo ha firmado) son particularmente llamativos (Nota 2), al tratarse de los dos Estados que lideraron las negociaciones previas a la adopción del Acuerdo de Escazú (y que se extendieron por cinco años, siete meses y siete días). 

Es probablemente la primera vez en la historia del derecho internacional público que dos Estados que lideran la negociación de un instrumento internacional no logran formar parte del primer grupo de Estados que permite su entrada en vigor, evidenciando así ante el resto de la comunidad internacional su inconsistencia y contribuyendo a minar la credibilidad de sus autoridades en materia ambiental y en materia de derechos humanos.

Nota 1: En Costa Rica el equipo de periodistas de Doblcheck publicó en abril del 2021 esta muy completa guía titulada «UCCAEP usa argumentos falsos para oponerse al Acuerdo de Escazú«, disponible en este enlace. En Colombia, la organización Ambiente y Sociedad publicó esta otra contribución titulada «Mitos y verdades del Acuerdo de Escazú«, disponibe en este enlace. En Perú, la Sociedad Peruana para el Derecho Ambiental (SPDA) difundió este artículo titulado «10 mitos y verdades sobre el Acuerdo de Escazú: democracia y defensores ambientales«. El talentoso equipo de comunicadores de LaPulla (Colombia) realizó un video de gran calidad que responde de igual manera a las diversas maniobras políticas de algunos sectores políticos colombianos, titulado «La nueva trampa que nos quieren hacerse los congresistas» (disponible aquí).

Nota 2: Sobre el peculiar caso de Costa Rica, remitimos a nuestros estimables lectores a BOEGLIN N.: «¿Escazú sin Costa Rica? Así como se oye, por más extraño le suene«, sección Voz Experta, Portal de la Universidad de Costa Rica (UCR), 8 de mayo del 2021, disponible aquí. En el caso de Chile, véase DURAN V & NALEGACH C., «¿Porqué Chile debe adherir al Acuerdo de Escazú?» Perspectivas del Centro de Derecho Ambiental, Número 2, Noviembre 2020, disponible aquí

 

Esta nota fue elaborada por Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)

Ofensiva contra Fondos de Ahorro: una arremetida más contra el sector público

  • Proyecto de ley en corriente legislativa podría abrir un portillo para desfinanciar fondos de ahorro y crédito de diversas instituciones.

  • Contrario a lo que se maneja en la opinión pública, el aporte patronal al Fondo de Ahorro, Préstamo, Vivienda, Recreación y Garantía de los Trabajadores de RECOPE representa solamente 60 céntimos por litro de combustible.

Aunque se conoce poco de los Fondos de Ahorro y Crédito en Costa Rica, su rol ha sido fundamental en los últimos cuarenta años, en el país, para apoyar a las personas trabajadoras a concretar proyectos familiares y personales; estos requieren de financiamiento. En muchos casos, quienes tienen interés en estos no son sujetos de crédito, por no cumplir con estándares de riesgo establecidos por la banca pública y privada. 

En este sentido, el Fondo de Ahorro, Préstamo, Vivienda, Recreación y Garantía de las personas trabajadoras de RECOPE, que fue creado mediante Convención Colectiva en 1978, este es uno de los 13 fondos de ahorro de personas trabajadoras, dentro de los que resaltan:

  • Junta Administradora del Fondo de Ahorro y Préstamo (JAFAP) de la UCR.
  • Fondo de Jubilaciones de las personas empleadas del BCR.
  • Fondo de Garantías y Jubilaciones del BNCR.
  • Fondo de Garantías y Jubilaciones del BCCR.
  • Fondo de Garantías y Jubilaciones del ICE.
  • Fondo de Retiro de los Empleados de la CCSS.
  • Fondo de Jubilaciones de personas funcionarias y empleadas del ICT.
  • Fondo de Jubilaciones y Pensiones de los vendedores de lotería. 

Los fondos de ahorro funcionan bajo el principio de solidaridad, y, por eso, son de afiliación automática para todas las personas trabajadoras de una determinada institución. La estructura de los Fondos de Ahorro es similar a la de una asociación solidarista, donde el patrono aporta un porcentaje y la persona trabajadora otro. En el caso del Fondo de Ahorro de RECOPE, la empresa aporta un 57 % y la persona trabajadora, un 43 %, del aporte total de la conformación de este. 

Por su visión solidaria, los fondos de ahorro buscan aportar al bienestar de la población a través de servicios de crédito, ahorro y espacio para recreación, en un sistema de solidaridad. En un contexto de crisis, son un principio fundamental para hacer frente a los retos que la situación socioeconómica del país presenta.

 A pesar de su importante rol en el contexto actual, en la Asamblea Legislativa avanza con el proyecto de Ley 22.027 que elimina el aporte del empleador al Fondo de Ahorro de RECOPE. Con el fin de aprobar este proyecto, se ha querido posicionar que, en el caso de RECOPE, la eliminación de este aporte genera un impacto en la reducción del precio para el consumidor final; no obstante, es un argumento falaz, ya que la desfinanciación del Fondo de Ahorro de RECOPE no contribuye a la disminución del precio de los combustibles, pues solamente significa 60 céntimos menos por litro de gasolina plus. 

Este argumento, además, se acompaña de posicionar la impresión de que los salarios de las personas trabajadoras de RECOPE son elevados, y se consideran como privilegios: la realidad dista mucho de estos planteamientos. 

Al respecto, según datos de RECOPE, de las 1727 personas que laboran en la institución, un 56 % de las personas funcionarias y trabajadoras de RECOPE recibe un salario total menor a un millón de colones al mes por su labor, y solo un 6 % recibe un salario igual o superior a los ₡ 3.000.000. Un dato que destaca es que el 18 % de la población trabajadora gana menos de ₡ 500 mil colones; en muchos casos, es el único ingreso familiar, en un contexto donde el desempleo en nuestro país tiene los datos más elevados de América Latina. 

Estos datos muestran la pertinencia de defender los fondos de ahorro que aportan bienestar a las personas trabajadoras desde los diversos servicios que realizan. Su estabilidad favorece la dinamización de la economía en momentos en que se requiere de capacidad adquisitiva para emprender proyectos de vivienda, educativos y otros que permitan la adquisición de bienes de consumo para favorecer los encadenamientos productivos y la generación de más oportunidades de trabajo, urgentes en la actualidad en nuestro país. 

Vocero: Manuel Rodríguez Acevedo. Secretario General, Sindicato de Trabajadores Petroleros, Químicos y Afines (SITRAPEQUIA)

 Contacto: 88370541/87875375

 

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