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El arte y la educación: Recursos para un aprendizaje significativo

Mgtr. María de los Ángeles Chacón Eduarte
Autora independiente
Heredia, Costa Rica
mchaconedu1973@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-6079-4214

Como parte del currículo educativo de la carrera de Profesorado Técnico, tuve la oportunidad de cursar la materia de Recursos para el Aprendizaje. En virtud de esto tuvimos acceso a un maletín de herramientas indispensables en la vida de cualquier docente, recursos didácticos eficaces para propiciar un aprendizaje significativo y creativo, tales como el cartel, la pizarra, el collage, la fotografía y la infografía, entre muchos otros.

Al concluir el curso, comprendí que, desde mi papel como futura educadora, sin lugar a duda, el arte forma una parte importante de la educación y mantiene con ella una estrecha relación. Se puede decir con toda claridad que el arte es una manifestación de la creatividad humana mediante la cual las personas expresan ideas, emociones, creencias, experiencias y formas de comprender el mundo utilizando diversos materiales y técnicas.

Todos los seres humanos podemos crear porque tenemos la capacidad de ser altamente creativos en diferentes áreas. Precisamente porque no somos como la piedra dura, como lo expresa Rubén Darío en su poema “Lo fatal”, incluido en Cantos de vida y esperanza:

“Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, / y más la piedra dura porque esa ya no siente…” (Darío, 1905)

A diferencia de los objetos inanimados, el ser humano está compuesto de emociones y sentimientos que lo impulsan a expresarse de diversas formas. En otras palabras, el arte permite comunicar aquello que muchas veces no se puede explicar únicamente con palabras.

Tal como una fotografía o una pintura pueden transmitir sufrimiento o alegría, demostrando que una imagen tiene el poder de evocar una amplia gama de emociones, de igual manera, las letras de las canciones a menudo cuentan historias y expresan sentimientos de pérdida y esperanza, que llegan hasta el alma de quienes las escuchan. Por otra parte, muchos bailarines encuentran en el movimiento una forma de liberar tensiones y manifestar corporalmente aquello que verbalmente sería difícil de comunicar, mientras que en el teatro representan historias basadas en experiencias y situaciones cotidianas que reflejan la naturaleza humana.

A lo largo de la historia se muestra ese vínculo entre el arte y la humanidad. La Primera Guerra Mundial (1914-1918) provocó millones de muertes, destrucción, crisis económicas y profundas transformaciones políticas (Braun, 2018). Este escenario, aunado a la Revolución Rusa de 1917, surgida en un contexto de fuertes conflictos sociales, políticos y económicos (“Revolución rusa», s. f.) y a la pandemia de gripe de 1918-1920, formó parte del contexto histórico en el que numerosos artistas cuestionaron las formas tradicionales de representar la realidad (Payá G., 2009). El arte comenzó así a adquirir nuevas funciones, entre ellas la denuncia y la crítica social.

Muchas veces, una pintura, una canción o cualquier otra obra de arte dice más que mil palabras, porque expresa las emociones y los sentimientos de quien la creó, pero también puede despertar y atrapar las emociones de quien la interpreta.

Estos conflictos, guerras, enfermedades y profundas transformaciones sociales, políticas y culturales influyeron en ciertos movimientos de vanguardia y acentuaron la ruptura artística (Cultura Genial, 2025). Cabe destacar que la palabra vanguardia proviene del ámbito militar y hace referencia a la parte de una fuerza armada, que va delante del cuerpo principal (Real Academia Española, s. f.). En el arte, este término identificó a las corrientes que rompieron con las normas tradicionales y buscaron nuevas formas de expresión y crítica social.

Por lo tanto, estos movimientos se desarrollaron también como respuesta a los profundos cambios sociales, políticos, científicos y tecnológicos de las primeras décadas del siglo XX. La industrialización, el desarrollo del cine, la fotografía y la publicidad favorecieron que los artistas cuestionaran las formas clásicas y experimentaran con nuevos materiales y técnicas. Entre las corrientes más destacadas de este período se encuentran el Cubismo, el Futurismo, el Dadaísmo, el Surrealismo y el Constructivismo ruso (Escuela ESDIMA, s. f.). También adquirieron especial importancia nuevas formas de expresión visual, como el fotomontaje (Imaginario, 2026).

Es así como estos movimientos vanguardistas transformaron y renovaron recursos tales como el collage y el afiche, al incorporar nuevas formas de combinar imágenes, textos, fotografías y diferentes materiales que, posteriormente, encontraron aplicaciones en diferentes ámbitos, entre ellos el educativo.

Igualmente, durante las primeras décadas del siglo XX, cobró fuerza el movimiento de la Escuela Nueva, que promovía una enseñanza activa, participativa y centrada en el estudiante. Pedagogos como John Dewey, en Estados Unidos, contribuyeron a transformar la educación al plantear la importancia de la experiencia en el aprendizaje y de la idea de “aprender haciendo”. La propuesta educativa de Dewey otorgaba especial importancia a la interacción entre la persona y su entorno, así como al aprendizaje mediante la acción y la experiencia (Editorial EDULEARN, 2025).

En esta misma línea de enseñanza activa, experiencias educativas vinculadas con la Escuela Nueva han incorporado la interacción, la experimentación y la creatividad, incluyendo expresiones como la música, el teatro y el arte dentro de las prácticas educativas. Bajo esta filosofía, las expresiones artísticas cumplen un rol crucial en el desarrollo integral del estudiante, se convierten en un vehículo para desarrollar la empatía, la expresión corporal, la resolución de conflictos, estimulan el pensamiento, la memoria, la coordinación y la cohesión grupal, fomentan la motora fina, la experimentación con texturas y colores, y ofrecen un canal libre para proyectar el mundo interior y las emociones del estudiante, entre otros muchos beneficios. (MEP, 2014).

Actualmente, el Ministerio de Educación Pública (MEP) desarrolla la Estrategia Nacional de Educación STEAM, mediante la integración de la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las artes y las matemáticas. Esta estrategia promueve el trabajo colaborativo e interdisciplinario y busca fortalecer una dinámica pedagógica orientada hacia aprendizajes contextualizados y significativos (MEP, 2022).

Por ejemplo, dentro de los recursos didácticos se puede nombrar la técnica del collage que ofrece un mundo de opciones y posibilidades para hacer volar la imaginación y crear con libertad. Por otra parte, la pizarra es una ventana para enseñar, porque permanece expuesta de forma llamativa e ilustrativa para que quien quiera pueda acercarse y aprender a través de bellas ilustraciones y textos explicativos. Para las efemérides, constituye un recurso indispensable.

La infografía constituye otro recurso que puede utilizarse durante toda la vida, principalmente en una época en la que el análisis y la representación de datos tienen tanta importancia.

La fotografía constituye también un recurso educativo de gran valor, pues permite plasmar el entorno sin necesidad de recurrir exclusivamente a imágenes disponibles en la red. Es decir, brinda al estudiante la oportunidad de capturar sus propias imágenes de la naturaleza y del medio que lo rodea, de una manera artística y utilizando su propia creatividad.

Otra alternativa que llamó mi atención es la posibilidad de trabajar con material reciclado en vez de enviarlo a la basura: los tubos de cartón de la servilleta de papel que se gastó, los cartones de huevos, las revistas viejas que permanecen guardadas en un cajón, el periódico que alguien tiró, entre muchos otros materiales que pueden tener una segunda oportunidad.

En definitiva, el arte evoluciona junto con la sociedad y, cada vez más, las estrategias educativas se vuelven creativas. De paso, contribuyen a organizar ideas y consolidar destrezas mediante técnicas accesibles para estudiantes de todas las edades.

La humanidad entera y la cultura están constituidas por arte. Por lo tanto, no cabe duda de que el arte humaniza aún más la educación, dotando a los docentes de herramientas para impartir lecciones con gran maestría y permitiendo al estudiantado construir un aprendizaje sumamente significativo.

Finalmente, para ser un buen docente no basta con dominar la teoría; se necesita muchísima creatividad, inspiración y ganas de innovar para que las clases no sean puramente magistrales y memorísticas. Se trata de incorporar lecciones dinámicas donde los estudiantes disfruten, aprendan, jueguen y puedan construir arte para desarrollar el pensamiento crítico, fortalecer la creatividad y así mismo, liberar emociones y sentimientos.

Referencias:

5 movimientos artísticos del siglo XX que han hecho historia. (s. f.). ESDIMA. https://esdima.com/movimientos-artisticos-siglo-20/

Colaboradores de Wikipedia. (2026, 7 de octubre). Revolución rusa. Wikipedia. Recuperado el 11 de octubre de 2026, de https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_rusa

Darío, R. (1905). Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas. Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos.

Departamento de Orientación Educativa y Vocacional, MEP. (2022, 12 de octubre). Estrategia Nacional de Educación STEAM. Ministerio de Educación Pública. https://www.mep.go.cr/educatico/estrategia-nacional-educacion-steam

El arte y la Primera Guerra Mundial. (2018, 23 de julio). Deutsche Welle. https://www.dw.com/es/el-arte-y-la-primera-guerra-mundial/g-44780189

Imaginario, A. (s. f.-a). 25 movimientos artísticos del siglo XX. Cultura Genial. https://www.culturagenial.com/es/movimientos-artisticos-del-siglo-xx/

Imaginario, A. (s. f.-b). Vanguardias artísticas: qué son y los principales movimientos. Cultura Genial. https://www.culturagenial.com/es/vanguardias-artisticas/

Ministerio de Educación Pública. (2013). Programas de estudio: Artes plásticas, primero y segundo ciclos de la educación general básica. https://www.mep.go.cr/sites/default/files/media/aplasticas1y2ciclo.pdf

Ministerio de Educación Pública. (2014). Programa de estudio: Educación preescolar. Ciclo materno infantil (grupo interactivo II) – ciclo de transición. https://www.mep.go.cr/sites/default/files/media/educacion_preescolar.pdf

Ortiz Chacón, R. N., Rosales Troya, Y. M., Armijos Carrión, J. L., Sagnai Trujillo, K. M., Ñacata Reatiqui, E. L., Lojan Carrión, M. del C., & Portela Leiva, Y. M. (Eds.). (2025). Metodologías activas en la educación del siglo XXI: Transformaciones pedagogías y fundamentos de la innovación educativa. EduLearn Academy SAS. https://doi.org/10.64973/edu.2025.2521

Payá G., E. (2009). La gripe española y los surrealistas. Revista Chilena de Infectología, 26(3), 247. https://doi.org/10.4067/S0716-10182009000400007

Real Academia Española, & Asociación de Academias de la Lengua Española. (s. f.). Vanguardia. En Diccionario de la lengua española. Recuperado el 11 de octubre de 2026, de https://dle.rae.es/vanguardia