Ir al contenido principal

Etiqueta: antiimperialismo

De la Doctrina Monroe al injerencismo imperialista

Partido Vanguardia Popular

De la Doctrina Monroe al injerencismo imperialista hoy: Agresiones militares, secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros, violación a la soberanía y a la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela

El respeto al derecho ajeno es la paz”
Benito Juárez

invasiones de los Estados Unidos a los Estados soberanos e Independientes

Permítasenos un breve recorrido por las doctrinas que han servido de pretexto al imperialismo yanqui, para intervenir nuestras soberanías, irrespetando las normas mínimas del derecho internacional

La filosofía injerencista e imperialista que deriva de la Doctrina Monroe encierra la esencia del imperialismo yanqui. La Unión de Estados Americanos-USA (EE.UU) nacido bajo el principio de las 13 colonias, pronto amplió sus fronteras, al resolver favorablemente los grandes conflictos que enfrentó a finales del Siglo XIX, contra Francia, apropiándose en 1803 de los territorios de Luisiana, después todas las tierras al este del Misisipí y Oregón, con la Rusia de los zares negociaron a un precio ridículo todo Alaska. Finalmente, con Inglaterra, iniciaron ese tipo de “entente”, sobre la base de la cual se elevó la Doctrina Monroe.

Es importante también señalar que el contexto de las revoluciones de independencia en América del Sur, iniciadas a partir de 1808 y que concluyen su ciclo, aproximadamente uno 15 años después, aceleraron una extraña alianza, entre varias naciones del viejo continente, a fin de reestablecer el poder monárquico español en sus viejas colonias de América Latina.

Aunque en principio la Doctrina Monroe, no lo es como tal, por el contrario, es más una declaración unilateral que define los rasgos esenciales de la política exterior de los Estados Unidos y no de Norteamérica.

“… La Doctrina Monroe fue enunciada ante el Congreso de los Estados Unidos para contestar la declaración rusa de que el Zar no permitiría que los barcos de la Unión se aproximaran a las aguas de Alaska (territorio de Rusia), desde el cual los rusos esperaban ampliar su influencia sobre la costa del Pacífico.

La Doctrina Monroe reconciliaba el principio de neutralidad tradicional de los Estados Unidos, frente a los asuntos europeos, con un nuevo principio americano…”.

En esa aparente neutralidad frente a Europa y de solidaridad para la América insular, el Caribe, Centro América y Sur América, se encerraba el embrión de “América para los norteamericanos”, la esencia misma del imperialismo gringo.

Simultáneamente con la Doctrina Monroe, John Quincy Adams, secretario de Estado en 1823, había sustentado la “teoría de la fruta madura”. El interés era materializar las pretensiones de Jefferson anunciadas desde 1805, para apoderarse de Cuba. Dejemos, pues, que las condiciones maduren y Cuba caerá suavemente en los regazos de los Estados Unidos. A estas vulgares pretensiones le han seguido el Bloqueo económico y comercial, la Ley Torricelli y la Ley Helms Burton.

Diecisiete años después de ese acelerado proceso de ampliación de sus fronteras, iniciado en 1823, precisamente en el año 1840, surge un principio que formará parte de la idiosincrasia del imperialismo de los EE. UU, hablamos del Destino Manifiesto. Doctrina que adquiere carta de ciudadanía en Centroamérica a partir de 1856, con la invasión imperialista en nuestros estados/nación en proceso de consolidación.

Se anticiparon de esta manera al concepto del Isael sionista, pues a partir de ese momento, Dios le otorgaba a este país la potestad para construir la civilización superior, frente a las naciones atrasadas y salvajes, dígase entonces: Asia, África y América Latina.(https://www.fgr.gob.cu/es/la-doctrina-monroe-columna-vertebral-del-imperialismo-norteamericano-parte-ii-y-final).

Después de la Guerra de Secesión, en 1848, el ideario idealista del imperialismo “yanqui”, se magnifica cada vez más en diferentes doctrinas. James Knox Polk,

afirma la Doctrina del Destino Manifiesto, mediante la usurpación de los territorios de Texas. K. Polk, elegido por los demócratas, afirmó el contenido injerencista de los EE. UU, bajo los principios de la doctrina del Destino Manifiesto de Estados Unidos, y teniendo como falsos argumentos que le correspondían a este país, ocupar todo el territorio continental, desde el Océano Atlántico hasta el Océano Pacífico. En esta prepotencia imperialista, nace esa frase ofensiva y peyorativa de creer al resto de países que están después del río Bravo, como su “patio trasero”.

En pleno siglo XX, se van articulando otras doctrinas, pero todas como una larga afirmación histórica de la doctrina Monroe, así entonces tenemos en la figura de Theodore Roosevelt (1858-1919), el modo preciso en que la doctrina imperialista logró proyectarse en la relación existente entre la ideología estadounidense y su política exterior hacia América Latina. Durante el gobierno de Teddy Roosevelt (1901-1909, la Doctrina de la Saludable Eficacia y la Enmienda Platt (Orville H Platt), forman parte del tejido de esa nación.

Tal vez a guisa de información didáctico, enumeramos las siguientes: La doctrina de la Zanahoria y el Garrote (Big Stick), la doctrina del “Resultado Cosechado”, la del “Éxito Relativo”. Con el triunfo de la Revolución Cubana se establece la Doctrina de Seguridad Interna, en el año 1960 y dos años después, se establece el bloqueo contra el proceso socialista de Cuba. Paralelamente tiene lugar la doctrina de la Guerra de Baja Intensidad y más integralmente la Doctrina de la Seguridad Nacional. Clinton no se quedó rezagado y en su período gubernamental estableció la Doctrina Clinton conocida como “Verdad Duradera”(https://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/175/1/SM77-Castro-El%20mito%20Roosevelt%20para%20Am%C3%A9rica%20Latina,%201901-1909.pdf).

Bajo los lineamientos de estas doctrinas, los Estados Unidos legitimarán el “Derecho de Intervenir militarmente, de asesinar o secuestrar a presidentes democráticamente electos”, y como corolario de ello, las grandes tragedias para los proyectos de afirmación de la identidad de nuestros estados nacionales, su soberanía, independencia y autodeterminación. En el mapa adjunto se visualizan las intervenciones gringas en América Latina.

FUENTE: https://www.resolver.se/2016/06/no-lo-olvides-mira-todas-las-intervenciones-gringas-en-america-latina/

Resumidamente, las diferentes intervenciones de los Estados Unidos forman una larga antología. El siguiente esquema nos dice lo siguiente:

1846-1848, 1914, 1918: Invasión a México

1854, 1855, 1856: Invasión a Centro América, por Walker, Morgan y Garrison

1898, 1908: Invasión a Puerto Rico

1904, 1908, 1941, 1989: Invasión a Panamá

1901, 1961: Invasión a Cuba

1912, 1927, 1981: Invasión a Nicaragua

1915, 1994: Invasión a Haití

1924: Invasión a Honduras

1930, 1966: Invasión a República Dominicana

1941: Invasión de la Guyana Holandesa

1954: Invasión a Guatemala

1964: Brasil

1973: Invasión a Chile (pero la Operación Cóndor inició desde 1970)

1983: Granada

2002, 2025: Invasión a Venezuela

Recordemos tal y como lo refiere la Red Voltaire | Washington DC (EEUU) del 31 de mayo de 2011), que la intensificación de las agresiones militares en otros territorios a nivel mundial no ha tenido contemplaciones. El ataque a Pakistán, acusando falsamente a Islamabad de haber protegido a Osama Ben Laden, le permitió a la administración Obama trata de penetrar en la zona de influencia de China. Más recientemente en Siria.

Para el caso que nos ocupa, el 11 de abril del 2002, se llevó a cabo el golpe de Estado contra Hugo Rafael Chávez Frías. Como este hecho constituyó un rotundo fracaso. Los gobiernos de Barack Obama y Donald Trump, impusieron más de 1090 medidas coercitivas contra el proceso revolucionario de la República Bolivariana de Venezuela, cerrando este brutal ciclo de agresividad el 3 de enero de 2026, con el asesinato de soldados venezolanos y el secuestro de Nicolás Maduro Moro y su compañera sentimental Cilia Flores.

Deslegitimación de la narrativa, el equilibrio multilateral y los BRICS

El secuestro de Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores, se vienen se dan en lo que se conoce militarmente como un golpe quirúrgico, se ha convertido en un “triunfo” pírrico para el desquiciado presidente actual de los EE.UU. Donald Trump.

El secuestro y la violación a la soberanía de la hermana República Bolivariana de Venezuela, demuestra la falacia del imperialismo gringo y sus verdaderos intereses en esa acción.

El no reconocimiento de Edmundo González y mucho menos a María Corina Machado, demuestra entonces al mundo, la legitimidad del proceso electoral del 28 de junio que da el triunfo a Maduro y su vicepresidenta Delcy Rodríguez. Pero, además, la ausencia y falta de pruebas, deja sin argumentos al fiscal general y al mismo Trump, de ligar a Maduro al cártel de los Soles y mucho menos al Tren de Aragua.

Dos argumentos falaciosos que convirtieron en “realidad” a través de la prensa servil y mediática a favor de los intereses del imperialismo gringo.

Se comprueba entonces que los siete pecados capitales del “largo historial criminal de María Corina Machado, un premio Nobel que huele putrefacto y a suciedad de academia”, que ofrece la inteligencia artificial, son absolutamente válidas. A saber:

(1) Participó en la trama de corrupción orquestada por el usurpador Juan Guaidó, quien promovió el criminal bloqueo a Venezuela.

(2) Apoyó el despojo de las empresas y riquezas del pueblo venezolano en el exterior, incluyendo la toma de CITGO, que causó daños materiales por US$32.500 millones.

(3) Apoyó el despojo de la empresa colombo-venezolana Monómeros, que fue devuelta a Venezuela en bancarrota cuando el presidente Petro asumió la presidencia de Colombia.

(4) Apoyó la retención ilegal de 31 toneladas de oro por parte del Banco de Inglaterra.

(5) Apoyó la congelación de 4.000 millones de dólares en el sistema financiero internacional.

(6) Machado solicitó sanciones que impidieran la compra de medicamentos para 60.000 pacientes con VIH.

7) Aceptó el cargo de representante diplomática de Panamá ante la OEA.”

El nuevo equilibrio mundial, rasgos de la geopolítica

Las pretensiones fascistas y brutales del imperialismo gringo son más que evidentes y el papel sucio de las burguesías apátridas y parasitarias venezolanas, como serviles lacayos son claras. El interés de la Guyana Esequiva, la urgencia de dominar los pozos petroleros y la afirmación del mercado del crudo, son más que evidentes.

Recordemos que la Revolución Venezolana es humanista, socialista e antimperialista. Por el contrario, el imperialismo yanqui nunca ha renunciado a sus sucios intereses expuestos desde 1823 en la Doctrina Monroe.

El corolario de las intervenciones es una fórmula muy sencilla. En todos los golpes de Estado, pretendidamente se alega la afirmación de la democracia, pero el resultado ha sido, destrucción e imposición de gobiernos represivos, derechistas y fascistas. La perversidad de la geopolítica y el interés geoestratégico no ha cambiado en nada. La recolonización se anuncia como elemento general de cada una de las administraciones del imperialismo.

Hoy estamos frente a una situación muy compleja.

En Centroamérica el triángulo del norte: Guatemala, Honduras (hoy intervenida en su proceso electoral) y el Salvador, se prestan al sucio negocio de los intereses del imperialismo.

Costa Rica y Panamá cierran la tenaza sin ningún pudor renunciando a su soberanía e independencia.

En América del Sur, el fascismo, revestido de un populismo de derecha, marca la carrera de manera desenfrenada al afirmar sus gobiernos serviles y lacayos al amo del norte: Argentina, Bolivia, Ecuador, Chile, Perú, constituyen la plataforma para golpear a Venezuela y Colombia.

El Caribe insular, también tiene un incierto mapa. Los Estados Unidos logran aliados que como esclavos contemporáneos doblan su cerviz al imperialismo.

Nicaragua, Cuba, México, Venezuela (aún bajo las actuales circunstancias) Colombia y Brasil, forman el cuadro de esperanza en la resistencia y la recuperación de nuestra memoria revolucionaria. Todas, claro está, siendo asediadas por los intereses “monroistas” inspirados en las locuras de Trump.

Para el “trumpudo”, el viejo verde naranja, el escudo que constituyen hoy los BRIC´S no deja de ser un gran reto, porque, a decir verdad, el nuevo equilibrio mundial y el evidente debilitamiento del imperialismo, profundiza la crisis de la Casa Blanca, el Pentágono, la CIA y su departamento de guerra.

CONSIDERACIONES FINALES

  • Rechazamos y condenamos el secuestro y el asesinato a los héroes y heroínas que valientemente resisten esta nueva embestida del imperio yanqui.

  • Bajo el clamor de la opinión internacional, de las venezolanas y venezolanos, exigimos la presencia física de Cilia Flores y de Nicolás Maduro.

  • No negociamos los principios esenciales de soberanía, autodeterminación e independencia.

  • Llamamos a todas las fuerzas progresistas, democráticas y revolucionarias del mundo y, especialmente, de la Patria Grande, a una cadena de solidaridad con el pueblo venezolano y su gobierno, con la exigencia del retiro inmediato de los militares de la tierra de Simón Bolívar y Hugo Chávez.

  • Respaldamos en este proceso aciago a la compañera Delcy Rodríguez y demás autoridades venezolanas como verdaderos y legítimos dueños del poder popular de ese país.

  • Condenamos al fascismo del imperialismo yanqui, los sobrevuelos de intimidación y exigimos el respeto a los recursos naturales que pertenecen a la República Bolivariana de Venezuela.

  • Hacemos un llamado a superar la solidaridad de “papel” y “redes sociales”, bajo el compromiso de acciones concretas a favor de la soberanía de Venezuela.

  • Defendemos a la República Bolivariana de Venezuela como zona de paz y contra la guerra.

  • Como presidente legítimo y democráticamente electo ha sido sujeto de una intervención militar por parte del imperialismo yanqui.

Concluimos

Diciéndole al gobierno de Donald Trump y le recordamos que, el espacio natural, con todas sus riquezas y valor geopolítico y estratégico del Caribe, pertenecen a nuestro continente, por eso condenamos cualquier intento de arrebatarles a las naciones sus recursos, los cuales le pertenecen históricamente.

Los pueblos de América Latina no se rinden y solo doblaremos las rodillas para defender hasta el último palmo de tierra, de nuestra memoria, así honraremos esta historia que nos pertenece.

Condenamos los actos de terrorismo mediático, el matonismo injerencista y militarista y esa desproporcionada medida de intervenir el espacio aéreo venezolano, y el secuestro ilegítimo del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores.

¡Viva el internacionalismo y la solidaridad!
¡Viva Venezuela libre y soberana!
¡Alerta, alerta, alerta que camina, la espada revolucionaria de Simón Bolívar!
¡La esclavitud es hija de tinieblas!, por eso no queremos, no nos da la gana, ser una colonia norteamericana. (Simón Bolívar)

San José, domingo 11 de enero 2026
Centro Obrero y Cultural Carmen Lyra

Lo táctico y lo estratégico

José A. Amesty Rivera

En una revisión de fuentes sobre lo acontecido el 3 de enero de 2026 en Venezuela, a estas alturas de la situación, podemos mencionar que, en el orden táctico militar, tenemos una actuación no muy favorable por parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. No entraremos en detalle, pero, hubo fallas que hay que corregir, situaciones que prever, las investigaciones revelarán elementos que nos ayudarán ante una nueva acción militar hostil. Fue un duro golpe, pero el país siguió adelante.

En lo estratégico, creemos que vamos ganando la batalla. Enumeramos algunos elementos en esta lucha estratégica.

Los EEUU pensaron que, al atacarnos, agredirnos, dar de baja a algunos militares venezolanos y cubanos, destruir algunos recintos importantes para el pueblo venezolano, secuestrar al presidente y su esposa, íbamos a doblegarnos, que nuestra moral se iba abajo, pero… ¿qué sucedió?

  1. Levantamos nuestros muertos, les dimos sepultura, el gobierno reconoció el valor de los caídos y seguimos adelante.
  2. El gobierno que tampoco se rindió prosiguió, como si nada hubiera ocurrido, nombró su nueva Asamblea Nacional. Otros poderes del Estado siguieron, como lo señala la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, su vida política, jurídica, social, económica en avance.
  3. Al quedar el gobierno bolivariano sin presidente, la vicepresidencia en ejercicio, quedó como presidenta encargada.
  4. La presidencia encargada siguió con las prerrogativas como jefe de Estado, trabajando en áreas de entrega de viviendas, infraestructura vial, en agua, salud, educación. Trabajando para el pueblo, con el dolor de la perdida, pero con la seguridad que la esperanza está viva.
  5. En el área de la diplomacia revolucionaria, a lo interno, excarceló a varios ciudadanos; a lo externo, facilitó la defensa al presidente Maduro y su esposa, de abogados pertinentes para estos casos. Por cierto, el presidente, con valentía y haciendo una lectura geopolítica, está dando su batalla en las fauces del imperio.
  6. Lo último en esta fase de la diplomacia, es que se recibirán delegaciones diplomáticas de EEUU, que serían el inicio de un proceso exploratorio de carácter diplomático, orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países. Así mismo, se harán evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática. De igual manera, una delegación de diplomáticos venezolanos viajará a Estados Unidos para cumplir las labores correspondientes.
  7. En el campo económico, Venezuela seguirá honrando los contratos económicos entre PDVSA y Chevron, al seguir despachando “oíl” en cargueros de la empresa hacia EEUU.

En este sentido, la estrategia la vamos ganando. EEUU no pensó en las consecuencias reales que su aventura bélica le causaría, interna y externamente, a su imagen y gobierno.

No obstante, los acontecimientos siguen en pleno desarrollo. ¡Venezuela sigue adelante!

Reunión busca construir frente anti-imperialista y anti-fascista

Desde la sección mexicana de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública y la Casa del Obrero Socialista Antonio Vital, nos sumamos a las acciones unitarias y convocatorias organizativas en respuesta a las acciones criminales del gobierno norteamericano en Venezuela y en toda América Latina.

Frente al imperialismo desatado y rabioso, la respuesta está en las calles, en la organización y la estrategia antiimperialista.

Todos con México

Partido Pueblo Unido

El dictador de Estados Unidos amenaza con atacar por tierra el suelo mexicano, aduciendo que ese país está en manos de los cárteles. Así lo dice claramente: «Vamos a empezar a atacar ahora mismo a los cárteles por tierra. Los cárteles controlan México. Es muy triste ver lo que ha sucedido en ese país, pero los cárteles lo dominan.”

Esta amenaza es una más de un conjunto de insinuaciones que vienen repitiéndose desde hace meses. El pasado 15 de diciembre, Trump firmó una orden ejecutiva para declarar al fentanilo como un arma de destrucción masiva, al tiempo que culpa a México de su fabricación y tráfico de esa droga. Como se recordará, la excusa de tener armas de destrucción masiva fue la que utilizaron para la invasión de Irak y el derrocamiento de Saddam Hussein. Entre esa declaración de diciembre pasado y la agresión militar hay solo un paso.

Las relaciones entre México y Estados Unidos han sido siempre trágicas. En 1847 la soldadesca yanki invadió el país y tomó militarmente su capital. En ese conflicto México perdió más de la mitad de su territorio.

El asedio económico, diplomático, mediático y posteriormente militar contra Venezuela es el primer paso para una guerra mucho más amplia, que tiene como objetivo el dominio de todo el continente. “Este es mi hemisferio”, dijo Trump recientemente.

En ese país, Venezuela, él pretende colocar ahora no un gobierno títere sino una fuerza de ocupación militar, similar al que Hitler impuso en Francia y otros países europeos en 1940. Ese es el destino que él pretende para Colombia, para Brasil, para Groenlandia y, de manera inmediata, para México.

Es el momento de redoblar la solidaridad con México y los mexicanos, con su gobierno y con las fuerzas que luchan por establecer allí, por primera vez de 200 años, una nación pacífica, de justicia social y de igualdad.

¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México! Fuera Trump de América Latina.

El gánster en su laberinto

Por Rafael A. Ugalde Q.*

El gánster mayor, creyendo que se alzaba con su gran trofeo nunca antes logrado por sus atracos y fechorías, no imaginó jamás que metería en su propio territorio el “caballo de Troya”, que ya empieza a derribar a sus propios soldadescos.

«Soy Nicolás Maduro Moros, dijo mirando una audiencia con treinta periodistas de los más selectos medios de comunicación del mundo, y presidente electo constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, prisionero de guerra por una acción militar de Estados Unidos y me acojo a los Tratados Internacionales de Ginebra”, agregó.

La primera derrota a su show mediático comenzaba aquel pasado 5 de enero en un Tribunal al sur de Nueva York. Querían que la CNN, la DW, la CBS, el Angeles Times, nuestro periódico La Nación, El Tiempo de Colombia y la sarta de mentirosos conocidos, distribuyeran por el orbe las imágenes de un hombre derrotado, cabizbajo y arrepentido por haber enfrentado al gánster mayor y sus secuaces. ¡Qué va!

En su segunda y corta intervención clavó su mirada sobre el juez y le dijo lo que pareciera su juzgador no quería escuchar: “Soy inocente. Soy una persona decente”. Y se lo llevaron de regreso a su celda solo con esposas en los pies, no sin antes hacer con sus dedos una especie de uve de la victoria, pero que sí trazamos con cuidado un par de líneas en su entorno, resulta ni más ni menos, con alzadas y bajadas, la firma del comandante Hugo Chávez.

El vacío de poder, que el gánster mayor y sus cómplices creyeron ya estaba listo en la República Bolivariana de Venezuela, se transformó en una marea incontenible de “madurismo”, de “chavismo”, de “bolivarianismo” puro, jamás vista antes y cubierta de rostros curtidos, humildes, de sonrisas juveniles mirando hacia el sol del Esequibo, mujeres prometiendo parir más hijos para no volver a ser Colonia de nadie, mientras millones de manos uniformadas piden paz, pero tienen sus dedos en el gatillo, por aquello de la dudas.

Los pusilánimes en el equipo del gánster mayor, que argüían ante su “barra” en las graderías de sol y sus “fanáticos” en sus selectos palcos, en torno a que Maduro era el problema, que era un “dictador”, no tenía “legitimidad”, “debía negociar” (¿?), se quedaron sin discurso, sin relato y en paños menores.

En uno de los pocos momentos de lucidez, el gánster confesó que la defensa de la “democracia” venezolana, la defensa de los “derechos humanos”, la libertad de presuntos “presos políticos”, etc., levantada por sus gansterillos menores le valía, en realidad, un bledo y todos se habían apuntado a jugar de tontos útiles.

Eran las mayores reservas petroleras del mundo, estimadas en 303,008 millones de barrilles, así como el temor de que el dólar sea desbancado en la región por el yuan y el rublo, el fin último de su alaraca y su acción finalizada contra Venezuela el pasado 3 de enero, con el saldo de más de 90 muertos -32 de ellos cubanos-y el trofeo humano que, según ellos, vale oro.

No hay mejor victoria que presentar su presa quebrada mental y moralmente en un año de elecciones intermedias en su laberinto. Pero sus víctimas, porque tampoco la primera combatiente, Cilia Flores, se arrugaron ni bajaron la cerviz. Saben que tienen un pueblo que los espera.

Por el contrario, el zapato en que está metido el ordenamiento legal interno de Estados Unidos no es menor, como si no fuera ya suficiente el problema con los tratados de Ginebra, en cuanto a juzgar penalmente a un jefe de estado secuestrado y con plena inmunidad diplomática, pues su país de origen no se la ha revocado ni revocará este beneficio regido por Derecho Internacional.

Ya en 2024, en una sentencia sin precedentes, la Corte Suprema de Estados Unidos, dictaminó que los presidentes tienen “inmunidad absoluta” derivada de sus actos, propios a el alto cargo confiado constitucionalmente.

En esta misma línea, recordar además que, tras 1.280 días de estar secuestrado en una cárcel estadounidense, tuvieron que liberar el empresario y diplomático venezolano Alex Saab, a quien Washington había convertido en rehén desde el 12 de junio de 2020, en abierta complicidad con el gobierno de Cabo Verde.

Y, sí, en el caso que Maduro, se sumara a una de esas extrañas muertes que suelen ocurrir en las cárceles gringas, no harían otra cosa que elevarlo a los hombres y mujeres imprescindibles en la lucha por la dignidad de los pueblos, su independencia, su autodeterminación sin injerencismo alguno, así como el derecho a soñar por la paz y el socialismo.

Su aura ya marcha junto a quienes llenan las calles en Nueva York, Paris, Cuba, México, España, Honduras, Brasil, Argentina, Nicaragua, entre otros, exigiendo el fin del secuestro y el regreso inmediato de ambos a su patria grande.

¡Viva la solidaridad antimperialista con los pueblos, la soberanía, la autodeterminación y la paz!
¡Vivos se los llevaron… vivos nos los devuelven!
¡Viva el valiente y ejemplar pueblo venezolano! ¡Unidad, unidad, unidad!
¡Venceremos!

*Diplomado internacional en Geopolítica y Petróleo, periodista, abogado y notario por la U.C.R.

Los filibusteros yankis no pasarán

Partido Pueblo Unido

El criminal secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores este 3 de enero abrió una “caja de Pandora” que el nazisionismo mundial no sabe ahora cómo cerrar.

Al menos así coincidieron el panel de expertos coordinado por el internacionalista español, Txema Sánchez, durante el programa “Nuestras revoluciones bajo ataque”, veinticuatro horas después del brutal ataque a la República Bolivariana de Venezuela, que dejó un saldo de 115 bajas entre muertos y heridos hasta hoy, según datos oficiales.

Ciertamente, un artículo reciente del filósofo, historiador y sociólogo argentino, Lautaro Rivara, analizado en el programa antes dicho, una victoria por grande que nos parezca no significa ganar una guerra por más tecnología que haya de por medio.

Rivara plantea: 1) Trump no tiene el control político, militar ni territorial en Venezuela. No hubo de momento una invasión militar a gran escala sino una «acción cinética» tendiente a secuestrar a un presidente en funciones y utilizarlo como herramienta de presión y eventual moneda de cambio. Ni siquiera la totalidad de los activos militares desplegados en los últimos meses en el Gran Caribe son suficientes para tomar control, ya ni hablemos de la accidentada y extensa geografía venezolana, sino tan siquiera de la capital Caracas y sus inmensas y organizadas barriadas populares (para tener en cuenta la escala, la invasión de la pequeña Panamá demandó en 1989 la movilización de más de 30 mil efectivos).

En suma, agrega, los bombardeos y ataques contra infraestructuras militares fueron la cobertura operacional de lo que eufemísticamente la jerga imperial denomina una «extracción».

2) El principal objetivo – plantea a nivel de hipótesis – no fue ni es tomar el país por asalto, sino descabezar a la conducción política del proceso e inducir una fractura significativa en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, algo que durante más de 20 años los Estados Unidos y la oposición local han intentado sin éxito.

Resalta la importancia de la unidad monolítica de los revolucionarios, cuando observa que el talón de Aquiles de la agresión imperial contra Venezuela es la ausencia de una fuerza vasalla endógena, con poder de fuego y capacidad de masas, que pueda proclamar algo parecido a una rebelión nacional «legítima» contra la «tiranía», dando una seudo coartada democrática a la agresión. Venezuela no es Siria ni en este ni en muchos otros sentidos.

3) Esto explica -sostiene – que Trump haya amenazado con otra ronda de ataques, y el que nosotros no podamos descartar que esto sí pueda escalar a una invasión total en las próximas horas o días, sobre todo si la región y la «comunidad internacional» no atinan a ejercer ningún tipo de acción disuasoria eficaz, ya sea en el campo diplomático, económico o militar. Si el objetivo era inducir una rebelión militar de proporciones, una insurrección popular (o una conjunción de ambas), y ésta no se produjo por el motivo que fuera, es natural esperar que la presión armada sobre la cadena de mando se agudice y que el Pentágono busque compensar por vía militar lo que no se está consiguiendo en principio por vía política, que es la rendición incondicional de su enemigo. 4) En este extraño ajedrez geopolítico Estados Unidos jaqueó al rey (capturó a Maduro), pero no por eso ganó la partida. De momento (todo puede cambiar desde ya) el control de Caracas y el país por las fuerzas leales del Estado es total, o al menos es lo que puedo concluir después de haber hablado con varias decenas de venezolanos en diferentes puntos de la capital y el país en diferentes roles y funciones. No hay combates entre facciones militares, conatos de rebelión ni «guarimbas» de ningún tipo de guarimbas.

Las únicas movilizaciones, a pie o con motorizados, se están produciendo desde el campo del chavismo, aunque por supuesto esto tampoco es 2002 (cuando el golpe y restitución de Chávez). Considerando la gravedad de las circunstancias reina una relativa calma, con la salvedad de las obvias colas de las familias para abastecerse de víveres ante un escenario de incertidumbre.

5) Prueba de todo lo anterior, y sobre todo de la debilidad del frente interno imperial, es que en vez de anunciar a un «mandatario legítimo» Trump se encargó otra vez de ningunear a María Corina Machado, a quién consideró públicamente incompetente para tomar las riendas del país. Por eso anunció que los Estados Unidos se harían cargo de momento de la «transición». Aquí no podemos descartar que la fuerza invasora pueda intentar tomar control de los pozos e infraestructuras petroleras, para financiar así la operación y empezar lo que podría ser una larga e imprevisible estrategia de balcanización territorial como se ha hecho con frecuencia en otros teatros de operaciones (aunque, de nuevo, América Latina no es Asia Occidental). Recordemos que según el «corolario Trump» a la Doctrina Monroe, los recursos estratégicos de Venezuela le pertenecerían a Estados Unidos en virtud de las nacionalizaciones de la década del 70 y de comienzos de este siglo.

6) Puede parecer inoportuno hacer leña ahora del árbol caído, pero no podemos dejar de mencionar que esta agresión fue preparada y anunciada durante meses a ojos vistas de todo el mundo, y que la mayoría de actores (gubernamentales, multilaterales, comunicacionales, intelectuales, etc.) decidieron hacer oídos sordos ante los tambores de guerra que sonaban en el Gran Caribe. Aún es tiempo de enmendar los errores y corregir las malas lecturas, pero eso exige actuar de forma contundente y decidida en todos los planos, en particular de parte de los otros países que hoy fueron amenazados también con la espada de Damocles de la intervención: México, Colombia, Brasil, Cuba, etcétera. Como tantas y tantos venimos sosteniendo (aunque nos trataran de pesimistas, conspiranoicos o trasnochados), esto nunca tuvo nada que ver con la democracia, los derechos humanos, los cárteles o el combate al narcotráfico, sino con el relanzamiento de la geopolítica imperial más descarada y belicosa, el dominio geopolítico de nuestra región y el saqueo colonial de nuestros recursos naturales. Para muestra basta un botón: en conferencia de prensa Trump, recuerda, dijo que de seguro él quedará para siempre en los anales de la infamia y el cinismo.

Las crecientes manifestaciones y condenas contra los yankis alrededor del mundo, incluso en los mismos Estados Unidos, tienen en carreras a Trump y su flamante secretario de Estado, Narco Rubio, que no saben mediáticamente cómo cerrar la “Caja de Pandora” destapada el pasado 3 de enero.

La Asociación Internacional de Juristas sin Fronteras acaba de condenar las acciones gringas contra los venezolanos y llamó a restablecer el Derecho Internacional por encima de la fuerza.

Considera que la administración Trump desconoce el artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, así como tratados internacionales que garantizan el respeto a la soberanía de las naciones.

Dicho pronunciamiento cobra relevancia sí consideramos que Trump ha dicho que los recursos venezolanos le fueron robados a la Unión Americana. Bajo esta tesitura mañana justificará la invasión a México diciendo que su petróleo y minas son estadounidenses, que los centrales azucareros cubanos, playas, tierras y ferrocarriles son de su propiedad o a Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá, con la zanganada que las tierras de la antigua United Fruit Co. pertenecen nuevamente a su imperio.

Trabajadores y afiliados a las ondulantes posiciones dentro de Europa Comunitaria exigen ahora a sus gobiernos endurecer su postura ante Washington, pues tampoco ellos ya se sienten seguros. El político español, Juan Carlos Monedero, acaba de plantear que no tiene duda alguna sobre el carácter nazi de Trump.

En cuanto a América Latina, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, canceló el ingreso a su país de militares estadounidense con la argucia de instruir a sus homólogos mexicanos.

Naciones como Brasil – cuyo presidente Lula vetó el ingreso de Venezuela a los BRICS- y Colombia, presidida por el progresista Gustavo Petro, quien siempre tuvo de largo a Maduro- tampoco se sienten seguros con los “Halcones” de la Casa Blanca y lideraron la convocatoria de una reunión urgente en la ONU.

Mientras tanto, el gobierno cubano, confirmó que 32 cubanos perdieron la vida durante la agresión a Venezuela y declaró tres días de duelo nacional por quienes murieron peleando como mambíes, precisó.

En nuestro país cada vez son mayores los pronunciamientos de profesionales e intelectuales contra las fechorías de la Casa Blanca, a favor de la paz y el rescate del derecho internacional. En esta línea de pensamiento, el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), Albino Vargas, recordó el pasado antimperialista que ostenta el país.Se refirió a la gesta de 1856 -1857 encabezada por el presidente Juan Rafael Mora Porras, cuando se derrotó al filibustero estadounidense William Walker, “que con el apoyo político de la Casa Blanca y el financiero de banqueros de New York, pretendía que Centroamérica fuera colonizada y anexada al naciente imperio”, concluyó.¡Unidos de la mano con Sandino, Bolívar, Martí, Hugo Chávez, los pueblos vencerán!

Laura Fernández promete gobernar Costa Rica de rodillas

Martín Rodríguez Espinoza

En el mundo real, no en el discurso vacío, las palabras derecho internacional, democracia, libertad y respeto a la soberanía han sido pisoteadas una y otra vez por los Estados Unidos, el Estado terrorista #1 del mundo. No como accidente, sino como método. Invasiones, bombardeos, golpes de Estado, bloqueos y asesinatos han marcado su historia como imperio, exactamente igual que todos los imperios que lo precedieron. El más reciente, el secuestro de un presidente, el de Venezuela. Ante esa realidad, los pueblos del mundo solo enfrentan dos caminos posibles: la dignidad o la sumisión.

En ese contexto, resulta profundamente preocupante, y ofensivo para la memoria histórica de Costa Rica, escuchar a aspirantes a la presidencia ofrecer, sin pudor, una política exterior basada en la obediencia y la entrega. La posición de Laura Fernández, quien plantea “estrechar la cooperación” con agencias como el FBI, la DEA y el gobierno de EEUU, no es una propuesta soberana ni valiente, es una declaración de subordinación. Y no se trata de que tenga que romper relaciones con los yanquis, ni ningún país del mundo. Es asumir, de antemano, que Costa Rica no puede, o no debe, decidir por sí misma, que su seguridad y su futuro deben quedar en manos de una potencia extranjera con un largo prontuario de intervención y violencia.

Este discurso no es nuevo. Es el viejo lenguaje de los gobernantes temerosos, incapaces de plantarse con dignidad frente al poder imperial. Gobernantes que prefieren agradar a Washington, aunque eso implique poner en riesgo la soberanía, la institucionalidad y los derechos de su propio pueblo. Cambian los nombres, cambian los partidos, pero la lógica servil es la misma.

Y por eso la comparación histórica es inevitable. Costa Rica no nació ni se sostuvo de rodillas.

Hubo un tiempo en que este país tuvo dirigentes que entendieron que la patria no se negocia. Juan Rafael Mora Porras, Juanito Mora, enfrentó al imperio de su época con coraje, defendiendo la soberanía centroamericana frente al intento de convertirnos en esclavos, sin pedir permiso ni agachar la cabeza. Esa actitud firme y patriótica es la que debería guiar a cualquier persona que aspire a gobernar este país.

Hoy, sin embargo, se nos quiere convencer de que la sumisión es “realismo”, de que obedecer es “cooperación”, de que entregar soberanía es “responsabilidad”. No lo es. Es cobardía política. Es renunciar a la dignidad nacional antes siquiera de llegar al poder.

Costa Rica merece algo mejor que candidatos dispuestos a administrar la obediencia. Merece liderazgo con memoria histórica, con valentía y con respeto por la soberanía. Porque cuando un país pierde su dignidad, lo pierde todo. Y esa es una lección que no deberíamos permitirnos olvidar.

Pero también es una amenaza, clara y contundente. El objetivo no es atacar y perseguir las bandas de delincuentes y narcos, se trata de poner bajo la bota a todo aquel que no acepte, con la misma sumisión, lo que ellos quieran hacer.

Tal como lo hacían en la época del imperio romano, los Prefectos eran los Gobernadores designados directamente por el emperador, con funciones administrativas, judiciales y militares. Ese es el papel que le espera a Costa Rica con Laura Fernández y cualquier otro aspirante a la silla presidencial que anteponga los intereses de EEUU sobre los de su propia patria.

6 de enero 2026

Partido Vanguardia Popular a la opinión internacional y nacional

El Partido Vanguardia Popular ante la injerencia militar del gobierno norteamericano contra el gobierno democrático de la República Bolivariana de Venezuela

Condenamos la violenta incursión militar contra la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela.

Exigimos a la ONU y a la OEA, que interpongan y exijan el retiro inmediato de las fuerzas militares y el aparato del ejército intervencionista de los Estados Unidos.

Nicolás Maduro pertenece al pueblo de Venezuela y América Latina en una sola voz reclama su presencia inmediata y el incondicional respeto a su envergadura de presidente democráticamente electo.

Condenados el golpe militar y asesino del gobierno de Donald Trump contra la voluntad política y democrática.

Condenados esa vulgar, nefasta y asesina forma de usurpación de un proceso democrático legítimo en América Latina.

Hacemos un llamado al ejército venezolano que mantenga la resistencia revolucionaria y la lealtad que corresponde en este momento aciago y brinde toda la solidaridad al pueblo de Bolívar al presidente Nicolás Maduro.

Fuera manos del imperio gringo de nuestra soberanía.

Bolívar vive, y la democracia popular triunfará. Arde la resistencia popular en favor de la soberanía de la PATRIA GRANDE.

Sumemos nuestras fuerzas patrióticas contra el imperialismo.

Todas y todos hoy frente a la Embajada de los Estados Unidos: 2 pm.

Que la tea de Santamaría, el espíritu de Juanito Mora, Morazán, Martí y H.R. Chávez sean nuestras consignas de dignidad.

Ni el secuestro de Nicolás Maduro arruga al pueblo venezolano

Rafael A. Ugalde Q.*

Mientras el mundo civilizado no se cansa de condenar la brutal agresión militarista la madrugada del 3 de enero contra el pueblo venezolano por parte de la banda nazista ocupante de la Casa Blanca, las naciones civilizadas del orbe no cesan sus condenas al imperialismo, y sin tapujos llaman a tomar las ciudades a favor de la paz y el rescate del Derecho Internacional.

En un amplio pronunciamiento, el Círculo Bolivariano Yamileth López de nuestro país, llamó a los Pueblos de Costa Rica y el Mundo a despreciar las decisiones del tirano inquilino de la Casa Blanca adoptadas contra el pacífico pueblo bolivariano, cuando éste descansaba.

Calificó de” genocida” a Donald Trump y de “cinismo flagrante” el ataque artero y criminal a territorio venezolano.

Asimismo, advierte que los bombardeos registrados han seguido una tempestad de ruido y falsedades emitidas por la maquinaria desinformativa occidental, falaz y asesina de la verdad.

“Llamamos a la movilización inmediata de todas las fuerzas vivas populares, defensoras de la soberanía igualitaria y la autodeterminación de las naciones, a los movimientos por la Paz y contra la guerra imperialista, el saqueo y el neocolonialismo”.

En nuestro país, el gobernante Rodrigo Chaves Robles, fue uno de los primeros cipayos en la región de pronunciarse a favor de la intervención militar, tras la declaración de Trump en torno al secuestro del jefe de Estado, Nicolas Maduro y su esposa, Cilia Flores.

En las declaraciones por redes sociales atribuidas a Chaves Robles, éste en consonancia con colegas suyos, como el ecuatoriano Daniel Noboa, Rodrigo Paz de Bolivia, José Raúl Mulino de Panamá y José Jerí Perú, entre otros, alega la falta de legitimidad de Maduro.

Olvidan todos que Trump días antes de la agresión a la Republica Bolivariana de Venezuela, justifico el robo de barcos petroleros y el despliegue militar en el Caribe, aduciendo que los venezolanos habían robado el petróleo y los recursos naturales a Estados Unidos.

La posición de Chaves no debe asombrarnos, ni los politiqueros a sueldo, aprovechar en medio de la presente campaña electoral para engañar y lanzar cortinas de humo sobre qué hay detrás del apoyo a Trump y a sus acciones de pillaje en el Caribe.

Sí alguna vez dudaron del desarrollo sostenido del nazifascismo en nuestra región – consecuentemente también en el país, pues toda por la oligarquía necesita de él -, es tiempo de quitarnos el velo.

Está activo en todos los partidos políticos y personalidades que guardarán silencio ante el secuestro de Maduro y la agresión al pueblo venezolano. Verán las volteretas que dan para callar o justificar lo injustificable.

Contraria a esta línea intervencionista México, Nicaragua, Colombia, Uruguay, Cuba, Honduras, la República Popular China, Rusia, Irán y una fila de gobiernos africanos condenaron el injerencismo y el intervencionismo contra el pueblo venezolano, llamando a restablecer el Derecho Internacional como garante de Paz.

Asimismo, el secretario general de la Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, no anduvo por las ramas, condenó la agresión contra la nación sudamericana y calificó de “ de peligroso precedente” el bombardeo estadounidense ordenado este 3 de enero.

Volviendo a nuestro país, el Partido Pueblo Unido condenó sin ambigüedades y enérgicamente el ataque de que ha sido víctima la República Bolivariana de Venezuela. Asimismo, añade, condenamos el secuestro del presidente legítimo Nicolás Maduro y su esposa. Exigimos que ambos sean puestos en libertad.

Esta agresión – explica – es parte del cerco que los Estados Unidos han tendido contra ese país con el único objetivo de expoliar sus recursos naturales y, al mismo tiempo, detener su ejemplo de transformación social y construcción de una nueva sociedad.

Por su parte, el Partido Vanguardia Popular (PVP) condenó asimismo la agresión contra el pueblo venezolano y destacó que el presidente Maduro pertenece a América Latina.

Calificó de golpe militar, asesino y vulgar la actuación de Trump contra los venezolanos y la legitimidad de los procesos democráticos en Latinoamérica. Llamó a no deponer las movilizaciones y la lucha contra el imperialismo.

En un comunicado de prensa distribuido por el Partido Frente Amplio (FA), su candidato presidencial, Ariel Robles, coincide con el otro aspirante de Liberación Nacional, Álvaro Ramos, en calificar de “dictador” al secuestrado jefe de Estado Nicolas Maduro.

El FA, aunque mediatiza un poco su posición, invocando al Derecho Internacional y el sufrimiento del pueblo venezolano, hace ver que detesta el “autoritarismo” y las “dictaduras”. “Siempre he sido un pacifista; creo en la paz como vía para solucionar los problemas», nivela sus opiniones su candidato presidencial.

Mientras tanto, Ramos, el flamante candidato presidencial del cambio en el PLN, solo le alcanzó para repetir lo que nos hacen memorizar en las escuelas desde el golpe de Estado en 1948, en el sentido de que «en Costa Rica aborrecemos las dictaduras y las posturas autoritarias, por ello, hoy luchamos para no llegar a ese punto en nuestro país”, según Ramos.

¡No hay donde perderse, quien se pierde es porque quiere!

*Miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamileth López.

Grito de los Excluidos Continental: Contra la guerra, el imperialismo y toda forma de colonización de los pueblos

El Grito de los Excluidos Continental manifiesta su más firme condena a la escalada de agresiones del gobierno de los Estados Unidos de América, bajo el liderazgo de Donald Trump, contra Venezuela. Se trata de un ataque imperialista, injustificable, que viola el derecho internacional, amenaza la paz regional y pone en riesgo la vida de pueblos enteros.

Este ataque no es solo contra Venezuela. Es una agresión contra todos los pueblos que luchan por soberanía, derechos sociales, justicia y vida plena, impulsada por la intención explícita de robar y saquear las riquezas naturales de sus territorios —en especial el petróleo y los recursos minerales— para sostener la codicia de las élites económicas y la lógica violenta del colonialismo moderno. Basta de imperialismo.

Llamamos a Brasil, a su gobierno democrático y soberano, a asumir una posición firme y pública en defensa de la soberanía de los pueblos, del multilateralismo, de la paz y del diálogo entre las naciones. Brasil no puede omitir su responsabilidad frente a la guerra, la muerte y el intento de someter a pueblos enteros a los intereses de una potencia imperial.

Convocamos a nuestras redes aliadas, movimientos sociales nacionales e internacionales, organizaciones populares, partidos democráticos, universidades, intelectuales, artistas, así como a iglesias, pastorales, liderazgos e instituciones religiosas, a manifestarse en defensa de los derechos humanos, de la autodeterminación de los pueblos y de la convivencia fraterna entre las naciones.

Nos dirigimos también a las instituciones, partidos y a la propia sociedad de los Estados Unidos, para que asuman su responsabilidad histórica y política y presionen por medidas concretas que detengan esta escalada autoritaria, belicista y colonial. Ningún gobernante puede colocarse por encima de los pueblos, de la vida y de la democracia. Trump no es emperador ni dios del mundo.

Reafirmamos: las disputas entre países deben resolverse mediante el diálogo, la diplomacia y la cooperación, y no por la fuerza, la guerra y la muerte. El fortalecimiento de proyectos fascistas y autoritarios no pasará. La solidaridad entre los pueblos es más fuerte.

Contra la guerra. Contra el imperialismo. Por la soberanía de los pueblos. Por trabajo, justicia y vida.

Grito de los Excluidos Continental