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Etiqueta: asesinato

A un año del asesinato de Berta Cáceres en Honduras: una impunidad campante

Nicolas Boeglin

 

Al conmemorarse un año de la muerte de la líder indígena hondureña Berta Cáceres, las ONG hondureñas e internacionales reclaman que se haga justicia y que se ponga fin a la impunidad rampante que rodea este asesinato (véase nota de prensa de El Heraldo).

Al momento, los órganos de la justicia hondureña han enfocado sus labores de manera muy cuestionable, en aras de identificar a los autores materiales del asesinato, sin interesarse mayormente por los comanditarios de esta violenta acción en contra de esta renombrada líder ecologista. Amnistía Internacional ha calificado recientemente de «vergonzosa» la supuesta «investigación» realizada por las autoridades hondureñas (véase comunicado). Medios de prensa, en mayo del 2016, señalaban como co-responsables a la cúpula empresarial y militar hondureña (véase artículo del Semanario Universidad). Por su parte la ONG GlobalWitness ha publicado un revelador informe sobre la alarmante situación de los defensores de derechos humanos en Honduras.

A un ano del asesinato de Berta Caceres
Foto extraída de nota de prensa titulada «Presuntos asesinos de Berta Cáceres pertenecían a inteligencia militar de Honduras: The Guardian».

La profunda desconfianza en las autoridades hondureñas para esclarecer la muerte de Berta Cáceres

A raíz de la actitud de las autoridades hondureñas, en mayo del 2016 el banco holandés FMO optó por suspender sus aportes en capital al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, así como el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) (véase nota de prensa de La Prensa). Nótese que una fuerte movilización y una petición en línea precedieron la decisión del BCIE, y que persisten a la fecha serias críticas a las empresas alemanas involucradas en este proyecto hidroeléctrico (véase nota de DW). En setiembre del 2016, se informó del robo del expediente judicial sobre este asesinato (véase nota de prensa de La Prensa).

Notemos que en una entrevista a las dos hijas de Berta Cáceres editada en junio del 2016 en Costa Rica (véase nota de La Nación), se puede leer que: «La presencia policial constante ha garantizado el desarrollo de estos proyectos, del Ejército de Honduras, de las fuerzas especializadas del Ejército de Honduras, creadas especialmente para las regiones en conflicto, que son las regiones donde quieren instalar proyectos hidroeléctricos, mineros y monocultivos». Con relación a la actitud de las autoridades, se señala por parte de las hijas de Berta Cáceres que: «nosotros creemos que si no es por una comisión independiente, que sea imparcial, el caso va a quedar en la impunidad. El Presidente ha dicho expresiones como que tiene todo el compromiso de llegar a la Justicia, pero nosotras decimos que entonces por qué no acepta el ofrecimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desde hace más de dos meses para que crear un grupo independiente que acompañe el proceso y certifique que las cosas se están haciendo cómo se deben. Todo esto nos sigue generando la inquietud de qué es lo que temen, qué es lo que se esconde, por qué no hay una comisión independiente».

El precedente sentado por el caso Kawas Fernández

La obligación de investigar debidamente y de sancionar a todos los responsables de este y muchos otros casos contra líderes indígenas, ecologistas y defensores de los derechos humanos hondureños deriva de obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. En el año 1995, la muerte de la líder ecologista Blanca Jeannette Kawas Fernández dio lugar a una demanda contra Honduras que culminó en abril del 2009 con una histórica sentencia (véase texto completo) de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En el párrafo 190 se lee que:

«190. El Tribunal reitera que el Estado está obligado a combatir esta situación de impunidad por todos los medios legales disponibles, ya que ésta propicia la repetición crónica de las violaciones de derechos humanos y la total indefensión de las víctimas, quienes tienen derecho a conocer la verdad de los hechos. El reconocimiento y el ejercicio del derecho a la verdad en una situación concreta constituyen un medio de reparación. Por tanto, en el presente caso, el derecho a conocer la verdad da lugar a una justa expectativa de las víctimas, que el Estado debe satisfacer225. La obligación de garantía del artículo 1.1 de la Convención Americana implica el deber de los Estados Partes en la Convención de organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público, de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos».

En la parte resolutiva de la sentencia (p. 67), se puede leer que: «11. El Estado debe realizar, en un plazo de un año, un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional, en los términos del párrafo 202 de la presente Sentencia. 12. El Estado debe levantar, en un plazo de dos años, un monumento en memoria de Blanca Jeannette Kawas Fernández así como realizar la rotulación del parque nacional que lleva su nombre, en los términos del párrafo 206 de la presente Sentencia. 13. El Estado debe brindar gratuitamente, de forma inmediata y por el tiempo que sea necesario, el tratamiento psicológico y/o psiquiátrico a los señores Blanca Fernández, Selsa Damaris Watt Kawas, Jaime Alejandro Watt Kawas, Jacobo Roberto Kawas Fernández, Jorge Jesús Kawas Fernández y Carmen Marilena Kawas Fernández, si así lo solicitan, en los términos del párrafo 209 de la presente Sentencia. 14. El Estado debe ejecutar, en un plazo de dos años, una campaña nacional de concientización y sensibilización sobre la importancia de la labor que realizan los defensores del medio ambiente en Honduras y de sus aportes en la defensa de los derechos humanos, en los términos del párrafo 214 de la presente Sentencia».

La implementación de esta histórica decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos se ha visto afectada por el repentino cambio de autoridades acaecido unos meses después de leída en San José, con ocasión del golpe de Estado que se dio en Honduras el 28 de junio del 2009; así como por el consiguiente aumento de la represión contra entidades hondureñas de la sociedad civil, en particular las abocadas a la defensa de los derechos humanos, de los pueblos indígenas y del ambiente. Como veremos a continuación, en otras partes del hemisferio, sectores optaron también por atentar contra la vida de líderes que defienden a sus comunidades en materia ambiental frente a los impactos de megaproyectos. Ello ocurre ante parcos aparatos estatales en los que la colusión de intereses político-empresariales podría explicar la ineficiencia de sus órganos de investigación para sancionar a los responsables de estos hechos. Esta misma colusión de intereses es la que inclina, en algunos casos, a los familiares de las víctimas a solicitar que sea un ente internacional, externo al Estado, el que investigue estos asesinatos.

En Costa Rica, esta extraña sensación de unísono empresa-Estado fue calificada de «compadrazgo» y «contubernio» «indignante y vergonzoso» por quiénes asistieron a una audiencia precedida de una memorable visita in situ realizada en el 2009 por el juez constitucional al proyecto minero Crucitas de la empresa canadiense Infinito Gold (véase nota del Semanario Universidad). En esta última, leemos que: «Cuando uno escucha al Ministro de Ambiente, parece un funcionario de la empresa, por la defensa a ultranza que hace del proyecto. Igual fue cuando se hizo la inspección en Crucitas, donde el ministro iba en el carro de la empresa”.

Un panorama sombrío para los activistas en materia ambiental

En un artículo publicado por el New York Times en setiembre del 2016, se lee que la eliminación física de defensores del ambiente en América Latina está llegando a límites insospechados: «Una cifra que la organización enmarca en otra cifra mayor, que sirve para dimensionar el problema: en 2015, según datos de la organización ambientalista Global Witness, hubo 185 asesinatos de líderes ambientales registrados a nivel global; 122 ocurrieron en América Latina». El mapa editado por la ONG GlobalWitness arroja las siguientes cifras para el único período 2010-2015: Brasil con 207 muertes, Honduras con 109, seguido por Colombia con 105, Perú (50), México (33), Nicaragua (15), Paraguay (13) y Argentina con 6 activistas asesinados.

A modo de ejemplo de una actividad que genera una violencia en su entorno (incluyendo en muchos casos la muerte de quiénes se oponen a ella), se lee en este informe sobre las empresas mineras canadienses que operan en América Latina (informe que fue sometido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el 2015) que: «Violent deaths and serious injuries to mineworkers and opponents of projects The report notes at least 23 violent deaths and 25 cases of serious injury at ten of the projects examined, although the total number of individuals murdered and injured may be much higher. Nearly all of the reported acts have gone unpunished, without any determination to date of the perpetrators’ motives. Nor have reparations been made to victims or their relatives. The ten cases pertain to mining projects in Mexico, Colombia, El Salvador, Honduras, and Guatemala» (p. 16).

Otra marcada tendencia detectada en América Latina (y que ha llevado a muchos líderes sociales y ambientales ante los tribunales de justicia) es la de utilizar nuevas figuras penales con la finalidad de criminalizar la protesta social: remitimos al respecto a la obra compilada por el Profesor Eduardo Bertoni, titulada «¿Es legítima la criminalización de la protesta social? Derecho penal y libertad de expresión en América Latina» (texto disponible aquí). En Costa Rica, acciones penales por presunta difamación entabladas por una empresa minera canadiense contra los opositores a su proyecto ubicado en Las Crucitas dieron lugar a una técnica algo inédita por parte de los abogados de la empresa Infinito Gold: su reiterada ausencia en las audiencias convocadas por los jueces costarricenses (véase nota de prensa de noviembre del 2016 en el caso del ecologista Edgardo Araya). Ante problemas de salud tan recurrentes como constantes de estos abogados, una carta pública de tres de los demandados por Infinito Gold se tituló: «Audiencias con el Infinito: ausencias…» y fue publicada en La Nación en julio del 2012 (véase texto).

En momentos en que tanto en Honduras como en el resto del continente americano, los líderes ecologistas son encontrados sin vida o sufren otro tipo de amenazas y acciones legales en su contra claramente intimidatorias, y en los que se asiste, como por ejemplo en Costa Rica, a una verdadera regresión por parte del mismo juez constitucional en materia de participación ciudadana en temas ambientales (véase nota del Semanario Universidad), la conmemoración de la muerte de Berta Cáceres ha adquirido dimensiones que interpelan al movimiento ecologista como tal.

El caso de Costa Rica

Cabe señalar que Costa Rica no es del todo inmune a esta peligrosa deriva. Al recordarse en el 2016 los tres años de la muerte de Jairo Mora Sandoval, un jóven biólogo apasionado por las tortugas marinas, cuyo cuerpo apareció sin vida en la playa de Moín, son varias las interrogantes que persisten en Costa Rica (véase nota de este mismo sitio). Este caso se suma a varios más en Costa Rica (véase nota de CRHoy del 2015 y el artículo de opinión publicado en el 2013 titulado «Los ambientalistas exigimos respeto, René Castro»).

El caso de los cuatro integrantes de AECO (Asociación Ecologista Costarricense), de los cuales tres fueron encontrados calcinados en diciembre de 1994 en una casa de habitación y uno fue hallado sin vida en julio de 1995 en un parque de la capital costarricense, constituye otro doloroso ejemplo de investigaciones que se archivan ante la extraña inoperancia de los órganos estatales (véase artículo editado en el 2014 para conmemorar los 20 años de estas cuatro muertes, titulado «20 años es mucho: autoridades tienen que rendir cuentas por muerte de ecologistas en 1994»).

Conclusión

En estos primeros días de mes de marzo del 2017, diversas ONG han convocado a marchas y protestas frente a las legaciones diplomáticas de Honduras en las capitales de Centroamérica (véase nota sobre convocatoria en Costa Rica), así como en Canadá y en varias capitales europeas (véase por ejemplo convocatoria en Madrid): lo han hecho en señal de solidaridad con los familiares y con los compañeros de lucha de Berta Cáceres. Muchos asistirán también en señal de protesta y de profunda indignación ante la impunidad que prevalece cada vez que un líder comunitario o un ecologista es asesinado en América Latina.

 

(*) Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)

 

Enviado a SURCOS por el autor.

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Comunicado en solidaridad con Tomás Gómez Membreño y Alexander García Sorto, Honduras

A los Gobiernos Latinoamericanos y del Caribe

A las organizaciones internacionales

A los Movimientos Sociales y Populares

A los y las defensores de Derechos Humanos

A la sociedad en general

Comunicado en solidaridad con Tomás Gómez Membreño, Coordinador General del COPINH y Alexander García Sorto, Líder Comunitario de Llano Grande, Colomoncagua, Honduras

 

Ya se han cumplido 6 meses desde el cruel asesinato de la compañera Lenca del COPINH, Berta Cáceres, el cual fue duramente reprochado por un gran sector de la comunidad internacional, creyentes de la paz, de los derechos humanos y la justicia social entre los pueblos. Desde su asesinato, se han dado nuevos hechos delictivos de este tipo, los cuales nos hacen creer que la violencia en Honduras es de nunca acabar.

El día 10 de octubre, trascendió la comunicación de un nuevo hecho: los intentos de asesinato contra los del compañeros Tomás Gómez Membreño, Coordinador General del COPINH y Alexander García Sorto, líder Comunitario de Llano Grande, Colomoncagua.

En dos circunstancias distintas, el día 9 de octubre, fueron objeto de disparos los compañeros mencionados; en horas de la madrugada, sujetos desconocidos llegaron a la casa de habitación del compañero Alexander García e hicieron numerosos disparos a la puerta principal y a la ventana de la habitación en la que se encontraba durmiendo con su esposa y sus dos hijas.

Los disparos fueron realizados con la intención de asesinar al compañero Alexander o a las integrantes de su familia. En la noche del mismo día, una persona disparó contra la camioneta de la organización, que conducía el compañero Tomás Gómez Membreño, Coordinador General del COPINH, cuando salía del centro de encuentros Utopía con dirección a su casa.[1]

Ante estos hechos de violencia, la Junta Directiva del Centro de Amigos para la Paz (CAP), expresa su preocupación por este y otro hechos de violencia que continúan en la hermana nación Honduras, donde defensores(as) de DDHH y de los pueblos originarios están siendo asesinados(as) o está siendo comprometida su vida.

Este tipo de acciones que violentan los derechos humanos repercuten en la vida de los pueblos de América Latina y el Caribe quienes en reiteradas ocasiones se han manifestado por la paz y la justicia.

Como CAP denunciamos públicamente e instamos al Gobierno de la Republica de Honduras el esclarecimiento de este hecho y la prevención de cualquier otro hecho de violencia contra cualquier otro defensor o defensora de DDHH quienes por defender los derechos de la madre tierra y sus tierras ancestrales están en grave peligro. Hacemos un llamado a la unión y la solidaridad en este momento difícil que se vive en Centroamérica.

Centro de Amigos para la Paz (CAP)

11 de octubre 2016

 

Despertemos… Despertemos Humanidad. Ya no hay tiempo. Las conciencias serán sacudidas por el hecho de estar contemplando la auto destrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal” –Berta Cáceres-.

[1] Estas informaciones fueron proporcionadas por el COPINH.

 

*Imagen tomada de https://copinh.org

Enviado a SURCOS digital por Marcela Zamora Cruz.

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Convocatoria a reunión para acción de justicia por asesinato de Berta Cáceres

Desde el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras y desde la familia de Berta Cáceres se está convocando para el próximo 15 de junio, a una acción a nivel internacional frente a las embajadas de Honduras para exigir justicia por el asesinato de la compañera Berta Cáceres.

Con el fin de organizar dicha manifestación, es que se realizará este martes 31 de mayo a las 6:00 pm en el Centro de Amigos para la Paz, una reunión para coordinar la acción de solidaridad por justicia con Berta Cáceres y con el COPINH.

Se adjunta video de la mayor Pascualita Vásquez del COPINH convocando a esta petición de justicia:

https://www.youtube.com/watch?v=4SA2Y8LyDas&feature=youtu.be

 

Enviado a SURCOS Digital por Radio 8 de Octubre-Costa Rica.

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Investigación de crímenes consumados

Caso Berta Cáceres

Por Marlin Óscar Ávila

 

El pasado viernes 1 de abril, en Entrevista con Valladares de canal 11, estuvieron el Dr. Denis Castro Bobadilla, reconocido médico forense y la Abogada Ritza Antúnez, ex Fiscal.

No solamente pudimos confirmar que más de 50 mil asesinatos no han tenido la atención debida y que técnicamente estamos a cien años de alcanzar los niveles de investigación penal que tienen los países más avanzados y a 40 o más de los países en desarrollo.

Pese a que la Directora del Medicina Forense, Dra. Julissa Villanueva trató de defender su trabajo, fue evidente que todo lo que ofrece es para realizar mañana y nada de lo que ha ocurrido con los asesinatos perpetrados hasta ahora en los últimos 3 o 4 años. Su intervención no tuvo nada que envidiarle a uno de los mejores oradores políticos del momento.

El Dr. Denis Castro confirmó la contaminación de la escena del crimen a Berta Cáceres y las amplias debilidades y errores cometidos en la investigación, solamente utilizando las fotografías tomadas por periodistas. Confirmó que no se hicieron las pesquisas elementales del caso.

La abogada Antúnez fue clara en confirmar que los jueces se ven obligados a juzgar más por intuición o por apreciaciones personales que por las pruebas contundentes que la policía y Medicina Forense presenta. Esto, desde luego, vuelve el cuadro de la justicia mucho más inclinada a determinar culpabilidad de acuerdo a presiones sociales y políticas, sin mencionar los sobornos.

Nos ha preocupado confirmar que la autopsia de Berta fue realizada por una médico general sin mayor experiencia profesional y menos con alguna preparación técnico académica para este tipo de trabajo.

Desde luego, tales condiciones hacen ver la mayor importancia que tiene una investigación desde las capacidades internacionales para el caso de Berta Cáceres.

Así que debemos seguir insistiendo en una investigación desde la comunidad internacional.

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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Audiencia sobre la situación en el Bajo Ajuán

#CIDHAudiencias. Berta Zúñiga Cáceres, la hija de la defensora de derechos humanos Berta Cáceres, asesinada el 3 de marzo de 2016, entrega una flor a la delegación del Estado de Honduras durante la audiencia sobre la situación en el Bajo Aguán.

Audiencia sobre la situacion en el Bajo Ajuan

“Mi mami era una lideresa constantemente amenazada por sostener sus convicciones en defensa de los derechos de los pueblos indígenas de Honduras, la defensa de nuestro territorio ancestral y nuestros bienes comunes de la naturaleza”, dijo ante los Comisionados y las Comisionadas y ante la delegación del Estado. “Le dispararon en el pecho tratando de detener su latido, pero su latido se encuentra en todo el pueblo lenca, en nosotros sus hijas e hijo, y en todas las personas que soñamos y luchamos por un mundo lejos de la injusticia. Su asesinato es reflejo de la preocupante y grave situación de violencia, amenazas y hostigamiento que enfrentan quienes alzan la voz y defienden derechos humanos en Honduras”.

Dijo que a más de un mes del asesinato de su madre, “el Estado hondureño no ha dado respuesta efectiva a nuestro reclamo de verdad y justicia. Por el contrario, nos ha excluido de las investigaciones, determinando el expediente investigativo en secretividad y limitando totalmente nuestra participación como coadyuvantes del proceso”.

*Para ver la audiencia completa ingrese en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=XiUQCqUT7gY

Centro de Amigos para la Paz

Información enviada a SURCOS Digital por Marcela Zamora Cruz.

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Recordemos a Monseñor Romero

Por Isabel Ducca D.

El dia en que Juan Pablo humillo a Monsenor Romero
Monseñor Romero tras su muerte. Foto: archivo AP Eduardo Vázquez Becker.

Hoy hace treinta y seis años mataron a Óscar Arnulfo Romero mientras oficiaba misa. Era el arzobispo de San Salvador; eso, a mí, no me dice nada, excepto que tenía poder dentro de la Iglesia Católica salvadoreña. ¡Era la reencarnación del Evangelio!, eso a mí me dice todo.

En este país, donde reina el palanganeo, el oportunismo, el servilismo, el amiguismo, el entreguismo y la corrupción, aún dentro de las organizaciones que se dicen progresistas o de izquierda, recordar su pensamiento enraizado en el camino de su Maestro, nos puede dar esperanza y horizonte ético.

Comparto las siguientes citas, sin orden cronológico, todas salen de sus homilías.

No hay pecado más diabólico que quitarle el pan al que tiene hambre.

Ante un santo las sombras huyen, la justicia se enoja, hay violencia, quitan la vida.

¿No les parece, hermanos, un ultraje a la pobreza de nuestra patria esta danza de millones?

He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirles que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección. Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño. Se lo digo sin jactancia, con la más grande humildad. Como pastor estoy obligado por mandato divino a dar la vida por quienes amo, que son todos los salvadoreños, aun por aquellos que vayan a asesinarme. Si llegaran a cumplirse las amenazas, desde ya ofrezco mi sangre por la redención y resurrección de El Salvador. El martirio es una gracia que no creo merecer. Pero si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea semilla de libertad y la señal de que la esperanza será pronto una realidad. Mi muerte, si es aceptada por Dios, sea por la liberación de mi pueblo y como un testimonio de esperanza en el futuro. Puede usted decir, si llegasen a matarme, que perdono y bendigo a quienes lo hagan. Ojalá, sí, se convenzan que perderán su tiempo. Un obispo morirá, pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás.

Hermanos, son de nuestro mismo pueblo; matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: No matar…Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios (…). En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡cese la represión!

No sean sanguinarios como Herodes. No sean serviles como los soldados que, a órdenes de Herodes, van a matar a inocentes. No sean crueles. No torturen. No maltraten.

Conviértanse. No pueden encontrar a Dios por esos caminos de torturas y de atropellos. Ustedes que tienen las manos manchadas de crimen, de tortura, de atropello, de injusticia, ¡conviértanse! Los quiero mucho. Me dan lástima, porque van por caminos de perdición. La Iglesia señala los grandes pecados de los militares, pero los está llamando a conversión.

El rico que está de rodillas ante su dinero, aunque vaya a misa y aunque haga actos piadosos, si no se ha desprendido en el corazón del ídolo dinero, es un idólatra, no es un cristiano. No hay más que una Iglesia, la que adora al verdadero Dios y la que sabe dar a las cosas su valor relativo.

Quiero hacer un llamado fraternal, a la pastoral, a la oligarquía para que se convierta y viva, y haga valer su potencia económica en favor del pueblo (…). Compartan lo que son y tienen. No sigan callando con la violencia a los que les estamos haciendo esta invitación, ni mucho menos continúen matando a los que estamos tratando de lograr haya una más justa distribución del poder y de la riqueza de nuestro país. Y porque la Iglesia es Madre, les dice también a los ricos y a los poderosos: ¡conviértanse, hijos! ¡Conviértanse! (…). No hagan leyes para defender su minoría. Hagan leyes para defender la pobreza. Hagan disposiciones. Admitan en el diálogo no solamente a la gente que piensa como ustedes, admitan también al campesino que se muere de hambre y por morirse de hambre se organiza, no para la subversión, sino para sobrevivir.

Soy simplemente el pastor, el hermano, el amigo de este pueblo, que sabe de sus sufrimientos, de sus hambres, de sus angustias; en el nombre de esas voces yo levanto mi voz para decir: no idolatren sus riquezas, no las salven de manera de que dejen morir de hambre a los demás (…). Hay que saber quitarse los anillos para que no le quiten los dedos. Nuevamente, a nombre de nuestra Iglesia, les hago un nuevo llamado para que oigan la voz de Dios y compartan con todos gustosamente el poder y las riquezas, en vez de provocar una guerra civil que nos ahogue en sangre. Todavía es tiempo de quitarse los anillos para que no les vayan a quitar la mano. Es mejor, repitiendo la imagen ya conocida, quitarse a tiempo los anillos antes que les pueden cortar la mano.

No es un prestigio para la Iglesia estar bien con los poderosos (…). Este es el prestigio de la Iglesia: sentir que los pobres la sientan como suya, sentir que la Iglesia vive una dimensión en la tierra llamando a todos, también a los ricos, a convertirse y salvarse desde el mundo de los pobres, porque ellos son únicamente los bienaventurados.

No usemos, queridos capitalistas, la idolatría del dinero, el poder del dinero, para explotar al hombre más pobre. Ustedes pueden hacer tan felices a nuestro pueblo si hubiera un poquito de amor en sus corazones. ¡Qué instrumentos de Dios serían ustedes con sus arcas llenas de dinero, con sus cuentas bancarias, con sus fincas, con sus terrenos, si no los usaran para el egoísmo, sino para hacer feliz a este pueblo tan hambriento, tan necesitado, tan desnutrido…

Cómo quisiera yo, hermanos, que un día, todos los que hoy van sembrando el terror como Saulo por Jerusalén y la Tierra Santa se convirtieran. No los odiamos. Desde el altar pedimos a Dios: ‘Dales, Señor, el arrepentimiento. Que vuelvan por los caminos de la piedad. Que se den cuenta del horrendo crimen que cometen para que sean, un día, también, santos, como bienaventurados del cielo.

Todavía es tiempo de no pagar ya con tanta sangre… Creo, hermanos, que podamos tener todavía una salida a la paz y a la justicia sin tener que pagarla con tanta sangre como sería una insurrección que vendría cuando ya se han agotado todos los medios pacíficos. Todavía no se han agotado.

Despojaos a tiempo; si no, os despojarán. Esto es lo que la Iglesia está diciendo también: ¡Sean generosos! ¿Qué pueden aportar? No es posible que sigan disfrutando egoísticamente lo que es de todos. Participemos todos; compartamos como hermanos; todavía es tiempo de resolver con caridad y amor, con justicia y racionalidad. Si no, después nos despojarán a la fuerza y entonces, sí, será a base de sangre. ¡Son victorias muy caras! ¡Ojalá que no tengamos que llegar a eso!

¡Que su semilla de lucha esperanzadora llegue al corazón de todos los pueblos de este continente tan adolorido!

*Nota: Todas las citas fueron entresacadas de: http://www.romerotrust.org.uk/documents/books/pensamiento%20teologico%20mons.pdf

 

Enviado a SURCOS Digital por la autora.

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A la conciencia. Carta segunda: La justicia Social debe ser el “Alma Mater de la ley”

Por Juan Almendares

 

“No basta filosóficamente con buscar la verdad, sino que hay que procurar filosóficamente realizarla para hacer la justicia y construir la libertad”… La justicia consiste en devolverle a cada uno su dignidad humana… La paz justa es la única alternativa a la violencia (Ignacio Ellacuría).

Queridísima conciencia: La dialéctica de la verdad histórica y la lucha por la dignidad de los pueblos es el camino de la justicia y la libertad.

La justicia no solo puede definirse con la lente de la ley, cuando la ley responde a los intereses económicos y políticos dominantes se transforma en el instrumento violento estructural contra la justicia social. La ley cuando se divorcia de la justicia es la forma jurídica que expresa el poder del capital que aplasta los derechos históricos de nuestros pueblos que se manifiestan en mayor grado en los indígenas, garífunas, familias campesinas y la clase trabajadora.

En este sentido la ley es la síntesis del racismo, clasismo y sexismo patriarcal que tiene su origen y reproducción histórica y estructural en el viejo y nuevo colonialismo, en la mundialización del capital trasnacional que utiliza a los operadores de la justicia legal: jueces, fiscales como integrantes de los cuerpos represivos: militares y policías que estigmatizan, persiguen y violan los derechos a los defensores(as) de la verdad, libertad y derechos humanos y ambientales.

Honduras es un país singular donde se ha concentrado el experimento geopolítico militar, donde la reorganización de la administración de la justicia tiene como eje fundamental la inteligencia que controla la información y vigila, controla y reprime mediante los aparatos: militares, policiales, académicos y fundamentalistas religiosos. Es el experimento que caracteriza a la “democracia encarcelada y a la seguridad embozada”.

El experimento no solo es de inteligencia (orejas y cámaras electrónicas); sino también de guerra psicológica, guerra mediática, guerra económica: desempleo masivo, cierre de empresas; fundamentalismo religioso, femicidio, asesinatos de la diversidad sexual, de abogados , periodistas, ambientalistas, campesinos e indígenas y defensoras (es) de los derechos humanos.

Es una guerra total contra el pueblo en una sociedad militarizada y ocupada no solo en el sentido castrense sino ideológico y político por la nación del Norte. Con El Salvador y Guatemala somos parte del “Plan de Prosperidad de los Estados Unidos de América”.

El asesinato de Berta Cáceres, dirigente del COPINH a igual que el golpe de Estado Militar no sólo son fenómenos locales sino están articulados al complejo militar económico transnacional del modelo extractivo minero, represas, agrocombustibles, transgénicos y megaproyectos turísticos. Por lo tanto este crimen simboliza un mensaje de terror del sistema para los que defienden los derechos el agua y de la Madre Tierra: si asesinaron a la mujer galardonada con el Premio Goldman, tenemos la capacidad de reprimir o matar a cualquier ser humano que se oponga a este monstruoso sistema.

La justicia “legal” con injusticia social se refleja en la detención arbitraria del educador mexicano y defensor de los derechos humanos Gustavo Castro; quien al ser testigo y objeto de atentado de asesinato es convertido en forma ilegal e ilegítima en victima de tortura psicológica y tratos crueles inhumanos y degradantes violando la Constitución de Honduras y el derecho internacional. El objetivo es silenciar a los que tienen la vocación humanista de educar a nuestros pueblos sobre el derecho al agua y a la Madre Tierra.

Nuestra historia es representativa de la sevicia del poder; la verdad sobre los responsables de los desaparecidos, el asesinato de la dirigente campesina Margarita Murillo y más de un centenar de dirigentes campesinos ni ha sido develada porque en la practica la ley en Honduras sirve en su mayor dimensión para ocultar la verdad y favorecer la impunidad.

Según el Informe Honduras 2015 del sociólogo y defensor de los derechos humanos Roberto Briceño: “La policía y los organismos de seguridad y justicia por omisión o por acción fomentan la impunidad principal factor de incremento de la violencia y los actos criminales en el país. Los informes acerca de la frecuencia de hechos criminales coinciden en que entre el 90 y 96 por ciento de los hechos no se investigan. La policía omite investigar las causas de los hechos culpando con estigmas a las víctimas con los cliché de ‘pelea de territorios’, ‘pleito entre maras’ o capturando a cualquier acusado para justificar su aparente función eficiente”.

En cuanto a los crímenes contra los dirigentes del COPINH: Tomas García que antecede al asesinato de Berta Cáceres y posterior al mismo de Nelson García; así como la persecución contra dirigentes campesinos del Aguan, del Valle de Sula y del Occidente del país son indicadores de la impunidad e injusticia social.

Según el jurista y epistemólogo Allan Norrie la dialéctica de la totalidad social amenaza la lógica analítica jurídica. Las categorías legales están separadas del contexto y de los valores morales.

Por consiguiente en Honduras las categorías de la formalidad legal son hechos técnicos despojados de la ética. Los aspectos sociales del crimen, los políticos e históricos y de corrupción del sistema son llevados a la rigidez arquitectónica y congelada de la ley para deformar la realidad y culpar a los y las que están en contra del sistema hegemónico multinacional articulado a las oligarquía locales.

La responsabilidad de los intelectuales y de los movimientos sociales es luchar por la justicia social al servicio de la vida, los derechos humanos y de la Madre Tierra.

Lo único que tenemos es la conciencia histórica social de la verdad, la justicia y la libertad frente al neoliberalismo imperial del capital mundializado.

Hagamos concreta esta realidad mediante la solidaridad nacional e internacional con los pueblos indígenas, garífunas, las familias campesinas, pobladoras de Honduras y demandemos la libertad del mexicano Gustavo Castro que está detenido arbitrariamente en Honduras.

Tegucigalpa 28 de marzo 2016

 

Enviado a SURCOS Digital por Marcela Zamora Cruz.

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SERPAJ-CR se manifiesta ante asesinato de Berta Cáceres Flores

Ante el asesinato de la luchadora y activista social Berta Cáceres Flores, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH),Servicio Paz y Justicia Costa Rica (SERPAJ-CR), nos manifestamos con repudio frente a estos actos de violencia, que transgreden la paz y la justicia, de nuestro pueblo hermano de Honduras;

1- Berta Cáceres Flores, como activista, lideresa y defensora de derechos humanos, fue la promotora de campañas contra la construcción de una represa hidroeléctrica en el Río Gualcarque, lugar sagrado para la etnia lenca. Su lucha la hizo ganadora la cual permitió adjudicarse el Premio Medioambiental Goldman, máximo reconocimiento para defensores del medio ambiente; pese a las constantes amenazas de agresión y muerte que hubo contra su persona, familiares y allegados. Cáceres logró que la mayor constructora de represas a escala mundial, Sinohydro; desistiese de su participación en el proceso debido a la resistencia de las comunidades indígenas al proyecto. Dicha represa también contaba con la participación de la Corporación Financiera Internacional, institución del Banco Mundial que tenía estipulada una fuerte inversión económica para la construcción en el Río Gualcarque.

2- Ella había sufrido una serie de amenazas y atentados contra su vida, la cual finalizo con la lamentable pérdida, producto de un asesinato el día de hoy en horas de la madrugada en su casa de habitación.

3- La lucha de Berta frente a la depredación de los recursos naturales, por parte de los grupos económicos de poder, es una amenaza común de todos nuestros pueblos latinoamericanos, frente a esta amenaza, nos convoca Berta; quien sembró la semilla, que nos debe motivar a internacionalizar y unirnos en nuestras luchas.

4- SERPAJ-CR, se solidariza con la lucha del pueblo Lenca, misma que es la lucha de todos los pueblos de América Latina.

Berta Cáceres Vive, La Lucha sigue y sigue!

San José, Costa Rica, 03 de marzo del 2016.

 

Tomado de http://serpaj-cr.blogspot.com/

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Asesinan a miembro del COPINH y atentan contra miembro de Vía Campesina Honduras

Comunicado

Amigos de la tierra América Latina y el Caribe condenan la continua y sistemática violación a los derechos humanos del pueblo hondureño

 

Amigos de la Tierra América Latina y El Caribe condenamos un nuevo asesinato en Honduras contra Nelson García miembro del COPINH, el hecho se registró el 15 de marzo de 2016 en horas de la tarde, al momento que se encontraba en la casa de su suegra en la comunidad de río Chiquito.

El vil asesinato ocurrió en el marco del desalojo efectuado contra la comunidad río Chiquito, el cual fue ejecutado por aproximadamente 100 policías, 20 efectivos de la policía militar, 10 del ejército y varios de la DGIC quienes invadieron el territorio recuperado por 150 familias, aledaño a la localidad río Lindo, en el departamento de Cortés.

Al mismo tiempo, Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe ATALC denuncia la continúa y sistemática violación de los derechos humanos en Honduras, en contra de nuestros hermanos campesinos y ambientalistas, ya que también se registró un atentado contra Christian Mauricio Alegría, miembro de la Vía Campesina en Honduras.

Christian recibió varios impactos de bala cuando se aprestaba a ingresar a las oficinas de Vía Campesina lugar donde labora.

Estos hechos se dan en el marco del asesinato de Berta Cáceres registrado el pasado jueves 3 de marzo del presente año. A raíz de este asesinato se ha visibilizado nuevamente las alarmantes cifras de crímenes contra las personas que defienden los derechos humanos y el alto grado de vulnerabilidad al que se exponen frente a la inacción y complicidad para parte del estado hondureño.

Y es que luego del asesinato de la ambientalista Berta Cáceres, el COPINH denunció que desde las instancias judiciales respectivas no se ha querido investigar el ligamen que existiría con la empresa DESA y las recientes denuncias de amenazas de muerte recibidas por Berta y más bien, esas instancias han buscado cómo criminalizar a miembros del COPINH. Pocos días después, asesinan a un nuevo miembro del COPINH.

Por lo que Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe el cual tiene presencia en 14 países de la región condenamos el asesinato de Nelson y el atentado de Cristian, por lo que hacemos el llamado al gobierno de Honduras que no siga siendo cómplice de la criminalización de movimientos sociales como el COPINH.

Dentro de todo este marco, también indigna que el Estado de Honduras todavía no haya respondido una solicitud del Estado de México pidiendo que Gustavo Castro, testigo del asesinato de Berta y miembro de Otros Mundos – Amigos de la Tierra México pueda retornar a su casa en México. Gustavo ha brindado de buena fe, testimonio en varios momentos y hasta ha ayudado a reconstruir la escena del horrendo crimen, mas sin embargo, las autoridades judiciales hondureñas sin fundamento alguno y en evidente violación a sus derechos, le impiden su regreso a México.

Por lo que ATALC reitera su condena en este nuevo asesinato de un miembro del COPINH que vemos se inserta en la intención de eliminar y criminalizar este movimiento social. De igual modo, condenamos fuertemente el atentado al miembro de la Vía Campesina; seguimos reclamando vehementemente, que Gustavo Castro pueda regresar a México y demandamos sea suspendido el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.

El Estado hondureño debe mostrar con hechos su compromiso con la protección de los Derechos Humanos del pueblo hondureño.

 

Enviado a SURCOS Digital por Coecoceiba.