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Etiqueta: clase trabajadora

Primero de Mayo Día Internacional de la Clase Trabajadora

Trino Barrantes Araya

Breve introducción

CONMEMORAR la efeméride del 1 de mayo en Costa Rica, es anclar la memoria histórica del país, en cinco eventos sumamente significativos en la formación del ideario y la idiosincrasia del ser costarricense.

En primer lugar, pocos costarricenses saben que el 1° de mayo es feriado en nuestro país desde 1857, pero no por motivo del Día Internacional del Trabajador. En Costa Rica, el feriado fue establecido por el decreto número 35 del 29 de octubre de 1857. Como parte del decreto y ejecútese del presidente Juan Rafael Mora Porras, por la defensa de la soberanía y la derrota a las pretensiones del Destino Manifiesto dirigidas por Willam Walker.

 

En un segundo orden, refiere al año de 1886, en honor a los mártires de Chicago y a los alcances de la lucha reivindicativa resultado de aquella memorable lucha que, tras una gran huelga, lograron que se implementaran la tres ochos. Una jornada laboral máxima de 8 horas, 8 horas de ocio productivo y 8 horas de descanso

Un tercer referente se sitúa en 1913. En esa fecha, por primera vez se llevó a cabo la celebración del Día Internacional del Trabajador. El movimiento socialista y sindical costarricense, la intelectualidad ácrata, a través del Centro de Estudios Sociales Germinal, fue el gestor de esta primera celebración.

El cuarto momento se llevó a cabo en 1943. Fecha en que se da la. Promulgación del Código de Trabajo, bajo la administración de Rafael Ángel Calderón Guardia.

El quinto evento corresponde a la historia eclesial de nuestra nación. De tal suerte que, para 1954, la Iglesia Católica, por decreto papal, declara el 1 de mayo como la festividad de San José Obrero.

1.- ¿ Qué conoce respecto al Primero de mayo?

El lunes 25 de setiembre de 2017, dos jóvenes estudiantes: Silvia Murillo Fallas y Claudia Vargas Rojas, entrevistaron al suscrito, precisamente iniciando con la pregunta que antecede.

En el año de 2013, se cumplió el centenario de la celebración del primer 1 de mayo que históricamente se realizó en Costa Rica. Los discursos más importantes en esa oportunidad correspondieron a la intelectualidad costarricense, que en su gran mayoría eran “ácratas”, es decir, respondían a las corrientes anarco-sindicalistas prevalecientes en el país. En dicha oportunidad se presentaron: Omar Dengo, Joaquín García Monge y José María Zeledón y Carmen Lyra.

Se saldaba así, una gran ausencia, pues el 1 de mayo es de mucho más larga data y ya se había establecido a nivel mundial, desde 1886 en honor a los mártires de Chicago. Por eso, más que un feriado, el 1° de mayo, es una forma particular de recuperar la memoria de clase. Pues en la lucha de 1886, se tenía como reivindicación esencial la jornada de ocho horas, ocho horas de descanso y ocho de ocio. Estos héroes de la clase obrera fueron ejecutados en los Estados Unidos en el año citado párrafos precedentes.

Es importante referenciar aquel 1 de mayo del año 1913, citando los párrafos de aquellos discursos visionarios, permítaseme hacer lectura de este documento para ilustrar lo que señalo:

“Decía don Omar Dengo:”/…/ La igualdad existe en cuanto a que existe el mismo contubernio que siempre ha habido entre el poder político y el poder del oro; la libertad en cuanto a que continúan impunes todos los atropellos con que la prepotencia viola los derechos del débil /…/ Y el no menos insigne patriota, educador también, don Joaquín García Monge, indicaba: “Ya sabemos que las efemérides y los héroes del trabajo no resplandecen con el brillo de los del Estado o los de la Iglesia, ni sus renombres resuenan pomposamente en los largos corredores de la historia; todos ignorados, ni se recuerdan, ni son objeto de culto”.

2.- ¿Cuál ha sido el papel de la dirección sindical de la CTCR y la CGT, dirigidas por el Partido Comunista de Costa Rica-PVP? ¿Cómo repercute esta lucha en Costa Rica?

Señalamos en los párrafos precedentes que tanto en el contexto nacional, como resultado de las condiciones de la coyuntura internacional, se forjaron a nivel internacional los “frentes populares”. Costa Rica no fue la excepción, al contrario en nuestro país la triple alianza, es inédita y de alcances estructurales de una gran envergadura.

“El movimiento obrero costarricense agitó las calles del siglo XX, con luchas de frentes rojas quemadas por el sol, que pelearon por jornadas de trabajo de ocho horas, salarios mínimos, aguinaldos y otras garantías sociales/…/ El sindicalismo empezó a unir sus fuerzas hacia 1900 mediante las protestas de panaderos, artesanos, zapateros y peones que rompieron el silencio y levantaron su voz para mejorar sus condiciones laborales /…/ En las paredes del segundo piso de una vieja casa josefina, en 1909, había una biblioteca y se colgaban los retratos de anarquistas, como León Tolstói, y una bandera roja y negra.

Era el Centro de Estudios Germinal: cuna donde intelectuales como Carmen Lyra, Omar Dengo y Joaquín García Monge unieron sus esfuerzos para celebrar por primera vez el 1.° de mayo en Costa Rica y fundar la Confederación General de Trabajadores (CGT)”.

A partir de 1901 se configura en Costa Rica cierto grado de organización político gremial que propicio a partir del surgimiento de las Ligas de Obreros. Como consecuencia de este fenómeno casi todas las sociedades mutualistas fueron disueltas y las que permanecieron actuaban como sindicatos.

Las organizaciones sociales se organizaron de esta manera en sindicatos beligerantes, clasistas, autónomos y antipatronales, con el apoyo de medios de comunicación social y la afirmación de una prensa obrera, dando origen a la Primera Federación de Trabajadores.

Entre 1913 y 1922 fue muy importante la Confederación General de Trabajadores-CGT, puesto que los gremios de panaderos y empleados públicos que pertenecían a la CGT fueron opositores al régimen de los Tinoco. Aunque esa federación se llega a disolver en 1923, se convirtió en base de apoyo para la fundación del partido reformista. De tal suerte que, para el 9 de abril de 1923 con la participación del Centro Internacional de Obreros de la Cuidad de Cartago, la sociedad de socorros mutuos de sastres, sociedad de ebanistas y carpinteros.

Por otra parte. La Federación de Trabajadores de San José se integra al Federación Obrera Costarricense. Durante los primeros treinta años del presente siglo la influencia del clero influyó a veces de manera positiva, otras, por el contrario, de forma negativa, como en la oposición del Monseñor Juan G. Stock a todo movimiento de reivindicación obrera de derecha que impregnó al sindicalismo costarricense.

El período de 1930 a 1940 significó un avance obrero patronal. Se funda el 16 de junio de 1931 el Partido Comunista inspirado por Manuel Mora Valverde, Jaime Cerdas y Ricardo Coto Conde, entre otros. Este nuevo proyecto político e ideológico, tuvo mucha aceptación popular y facilitó la creación de nuevos sindicatos y asociaciones.

El Partido Comunista se fortaleció con la pérdida de influencias del reformismo, su papel protagónico en la conducción de la huelga de 1934, que declararon los obreros contra la United Fruit Company, en donde por primera vez en la historia del país se solucionó un conflicto a favor de los trabajadores mediante la intervención del presidente de la Republica.

De tal suerte que y en resumen, tanto la CGT como la CTCR fueron, durante un largo período de la lucha obrera, la cara visible del 1 de mayo, organizando la convocatoria masiva. Sin embargo, tal como lo hemos sintetizado la fecha es fruto de una larga tradición de luchas sociales donde han participado lo más honesto y selecto de la clase trabajadora costarricense.

3.- El primero de mayo, el Código de Trabajo y la lucha reivindicativa del movimiento sindical

Es importante indicar que, por un buen espacio de tiempo, la conmemoración y movilización principal de la clase trabajadora correspondió a La Central General de Trabajadores Rerum Novarum (CTCR), de orientación social demócrata y socialcristiana. No obstante, han sido la CGT, la UTG y la CTCR, las organizaciones que han llevado a cabo, en diferentes momentos de la lucha reivindicativa de la clase obrera y trabajadora, las movilizaciones de masa más significativas; definiendo el mensaje principal que suele centrarse en la defensa de los derechos adquiridos y críticas a las políticas neoliberales y en la defensa de la agenda laboral.

Es precisamente a estas organizaciones con influencia del PVP, las que han elevado como consigna política de que se declare al SINDICALISMO COMO UN DERECHO HUMANO.

Debe tenerse presente aquí el aporte de historiadores como Mario Oliva, Vladimir de la Cruz, Carlos Abarca, Manuel Rojas Bolaños, Gerardo Contreras, Davíd Diaz, Iván Molina, Víctor Hugo Acuña, Mario Samper, entre otros, que terminan por validar que la organización del 1 de mayo tuvo una «etapa de consolidación» entre 1933 y 1940, en la cual el Partido Comunista Costarricense (PCC) estuvo a cargo de todos los actos conmemorativos del 1 de mayo.

Terminemos esta breve aproximación con consignas básicas y de lucha:

  • Frente al continuismo neoliberal, resistencia popular
  • Defendamos la soberanía alimentaria y las redes del mercado autogestionario
  • Por la recuperación del derecho a la huelga
  • Pan, paz y tierra, ¡defensa de nuestra soberanía, ya!
  • Los derechos laborales se defienden: Trabajo digno, salud, educación y justicia social
  • Por la PAZ, no a la guerra, libre autodeterminación de los pueblos, no al genocidio en Gaza. Fueras manos asesinas del sionismo
  • Es momento de organizarnos, de unir fuerzas y de hacer sentir la voz de quienes sostienen este país con su trabajo diario.
  • ¡La lucha es ahora, la calle es del pueblo!
  • Hacia un nuevo A, B, C del sindicalismo clasista
  • Por la unidad sindical y la formación política de sus bases
  • La agenda país desde las bases es urgente.
  • La defensa del FEES también es parte de nuestra lucha

Bibliografía básica

Abarca, Carlos. – Luchas populares y organización obrera en Costa Rica 1950-1960. En: Revisa de Ciencias Sociales UCR, No. 15-16

Aguilar, Marielos. – Carlos Luis Fallas, su época y sus luchas. Editorial Porvenir, San José, 1985, p. 272

De la Cruz, Vladimir. – Las luchas sociales en Costa Rica. Editorial Costa Rica. Editorial Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica, 1980 , p. 304

De la Cruz, Vladimir. – Los orígenes del movimiento obrero y popular. En: Historia de Costa Rica, Tomo 7, Producciones Talamanca Verde, La Nación, San José, Costa Rica 2010, p. 123-157

De la Cruz, Vladimir. – Los mártires de Chicago y el 1 de mayo de 1913. Editorial Costa Rica, San José, Costa Rica, 1985, p. 185

De la Cruz, Vladimir. – Editor. El Primero de mayo en Cota Rica. Discursos y poemas. Omar Dengo, José María (Billo) Zeledón y Joaquín García Monge. IESTRA, UNA, Heredia, 1981, p. 28

De la Cruz, Vladimir. – Día Internacional del Trabajador en Costa Rica. Publicado en el periódico La República, columna Pizarrón, el 01 de mayo del 2013, p.18

De la Cruz, Vladimir. – Origen y significado del 1º de Mayo, Publicado en el periódico Al Día, 1º de mayo 1998 p. 6)

Oliva, Mario. – El 1 de mayo en Costa Rica 1913 – 1986. Servicios Litográficos Comarfil.

Las caras ocultas de la Asamblea Legislativa

Instituto Sindical de Formación Política

El juicio por acoso sexual contra el diputado Fabricio Alvarado, del partido Nueva República, no es un hecho aislado. Es una ventana que deja ver lo que muchas veces permanece oculto: las contradicciones, los silencios cómplices y las prácticas más degradantes dentro del poder político.

Lo que debería ser una respuesta firme, ejemplar y transparente ante una denuncia de esta naturaleza, se ha convertido en un escenario de evasivas, cálculos políticos y debilitamiento institucional. La Asamblea Legislativa de Costa Rica, llamada a garantizar el respeto a la ley, aparece hoy cuestionada en su capacidad para actuar con justicia.

El cálculo político partidario no tiene ética

Uno de los aspectos más preocupantes que deja al descubierto este caso es cómo el cálculo político partidario se impone sobre cualquier principio ético. No estamos ante hechos aislados, sino ante una práctica reiterada: proteger la imagen del partido, aunque eso implique encubrir conductas inaceptables.

Resulta particularmente grave cuando esto ocurre en partidos que alcanzaron representación política bajo un discurso religioso, apelando a valores morales, a la familia y a la “defensa de la ética”. Hoy, esos mismos sectores guardan silencio o relativizan denuncias de acoso sexual, evidenciando una profunda contradicción entre lo que predican y lo que practican.

Más indignante aún es observar a diputadas que, habiendo llegado a posiciones de poder, olvidan su condición de mujeres y la lucha histórica contra la violencia de género. En lugar de actuar con firmeza, optan por proteger estructuras de poder o compañeros de bancada, contribuyendo a la impunidad.

No se trata solo de omisiones individuales. Existen reglamentos de conducta en la Asamblea Legislativa que, en teoría, deberían garantizar sanciones claras ante este tipo de hechos. Sin embargo, cuando entran en juego intereses políticos, estos instrumentos simplemente no se aplican o se diluyen en trámites sin consecuencias reales.

La contradicción alcanza niveles aún más preocupantes cuando figuras políticas que públicamente han defendido la lucha contra el acoso sexual, hoy vuelven la mirada hacia otro lado. Este doble discurso no solo debilita la credibilidad institucional, sino que envía un mensaje peligroso a la sociedad: que la justicia depende de la conveniencia política.

Una institucionalidad que se debilita

La falta de acción contundente no solo afecta a las víctimas directas, sino que erosiona la confianza en las instituciones. Cuando quienes hacen las leyes no las respetan o las aplican selectivamente, el mensaje es claro: hay privilegios para algunos y silencio para otros.

La impunidad, en estos casos, no es casual. Es el resultado de redes de protección política que priorizan la conveniencia sobre la justicia. Y esto golpea directamente la credibilidad del sistema democrático.

Una señal peligrosa para la sociedad

Cuando se minimiza o se encubre el acoso sexual desde espacios de poder, se legitima indirectamente la violencia. Se envía una señal peligrosa: que denunciar no sirve, que la verdad puede ser ignorada y que el poder puede más que la dignidad.

Para las trabajadoras y trabajadores, este tipo de conductas no es ajeno. Es el reflejo de una cultura que muchas veces también se reproduce en los centros de trabajo, donde el abuso se silencia por miedo o por falta de respaldo.

La responsabilidad de la clase trabajadora

Frente a este escenario, el silencio no es opción. La clase trabajadora organizada tiene un papel fundamental: denunciar, exigir transparencia y defender principios éticos reales en la función pública.

No se trata solo de un caso, ni de una persona. Se trata de qué tipo de sociedad queremos construir. Una donde la justicia sea selectiva, o una donde la dignidad humana esté por encima de cualquier cálculo político.

Conclusión: sin ética no hay democracia

Lo que hoy se revela en la Asamblea Legislativa no es solo un escándalo político. Es una señal de alerta sobre el deterioro de la ética en la función pública.

Si los valores se negocian y la justicia se acomoda a intereses partidarios, la democracia pierde su sentido.

Por eso, desde el movimiento sindical y desde el INSTITUTO SINDICAL DE FORMACIÓN POLÍTICA, reafirmamos una convicción clara:
sin ética, no hay democracia. Y sin democracia real, los derechos de la clase trabajadora están en riesgo.

Llamado a defender a las universidades públicas

Pronunciamiento del Instituto Sindical de Formación Política

Defensa de las Universidades Públicas de Costa Rica. Llamamiento a la unidad de la clase trabajadora, el movimiento estudiantil y las organizaciones sociales.

El Instituto Sindical de Formación Política manifiesta su más firme respaldo a las universidades públicas de Costa Rica, pilares fundamentales para la construcción de una sociedad democrática, justa y con movilidad social ascendente. Ante el persistente desfinanciamiento y los ataques a la autonomía universitaria, es nuestro deber recordar las obligaciones constitucionales del Estado costarricense y convocar a la acción colectiva.

Sobre las obligaciones del Estado

La educación superior pública es un derecho humano irrenunciable. El Estado tiene las siguientes obligaciones ineludibles, consagradas en el artículo 84 de la Constitución Política y en la jurisprudencia de la Sala Constitucional:

1. Garantizar la autonomía universitaria como condición para el libre pensamiento crítico, la investigación científica y la acción social.

2. Asignar un financiamiento suficiente, periódico y oportuno a través del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), que permita el desarrollo de la docencia, la investigación y la extensión.

3. Respetar el patrimonio propio de las universidades, absteniéndose de recortes unilaterales o condicionamientos políticos que afecten su quehacer.

4. Asegurar la gratuidad y la equidad en el acceso, la permanencia y la graduación, como mecanismos de justicia social y democratización del conocimiento.

El incumplimiento sistemático de estas obligaciones —evidenciado en negociaciones del FEES marcadas por la confrontación, el rezago presupuestario y la falta de visión de Estado— constituye una amenaza directa al modelo de desarrollo costarricense.

Llamamiento a la conformación de un frente de lucha

Ante la gravedad de la situación, el Instituto Sindical de Formación Política hace un llamado urgente a:

  • Las federaciones estudiantiles (FEUCR, FEUNA, FEUTEC, FEUNA, y todas las representaciones de las sedes regionales y colegios universitarios).

  • Las organizaciones sociales y comunales (asociaciones de desarrollo, frentes de vivienda, grupos ecologistas, movimientos de mujeres, diversidades, pueblos indígenas y campesinos).

  • Las organizaciones sindicales del sector público y privado (educación, salud, construcción, agroindustria, servicios, entre otros).

Debemos constituir un Frente de Lucha Nacional en Defensa de la Educación Superior Pública, con los siguientes ejes de acción:

1. Unidad orgánica y programática: Construir una plataforma común que vincule la defensa del FEES con la lucha por el empleo digno, los servicios públicos de calidad y el rechazo a los tratados de libre comercio que mercantilizan la educación.

2. Movilización sostenida: Realizar asambleas, marchas, cadenas humanas, paros estudiantiles y jornadas de visibilización en todo el territorio nacional.

3. Incidencia política y jurídica: Exigir a la Asamblea Legislativa el cumplimiento del Estado de derecho y, de ser necesario, recurrir a instancias internacionales de derechos humanos por la violación del derecho a la educación.

4. Campaña de comunicación popular: Desplegar una estrategia en redes sociales, medios comunitarios y espacios de base para desmontar los discursos que pretenden criminalizar la lucha universitaria y justificar los recortes.

Conclusión

La defensa de las universidades públicas no es un asunto exclusivo de académicos o estudiantes; es una causa de toda la clase trabajadora, de las comunidades y de los sectores populares. Sin universidades públicas fuertes, no hay formación de profesionales críticos, no hay investigación al servicio del pueblo, no hay extensión social que transforme realidades.

Desde el Instituto Sindical de Formación Política, asumimos el compromiso de convocar, organizar y acompañar este frente de lucha. Invitamos a todas las fuerzas vivas del país a sumarse. El futuro de Costa Rica se decide hoy en las aulas, los laboratorios, los territorios indígenas y las calles.

¡Por la defensa del FEES, por el respeto a la autonomía, por la unidad de los que luchan!

Constantin Meunier: el artista de los obreros

Gabe Abrahams

Constantin Meunier fue un escultor y pintor belga de gran importancia en el arte contemporáneo. Su obra le convirtió en la voz visual de los obreros del siglo XIX.

Constantin Meunier, cuyo nombre completo era Constantin Émile Meunier, nació el 12 de abril de 1831 en Etterbeek, Bélgica, en el seno de una familia de artistas. Entre sus hermanos, destacó el grabador y dibujante Jean-Baptiste Meunier.

Constantin Meunier se decantó por las artes rápidamente y empezó a asistir a las clases de dibujo impartidas por su propio hermano Jean-Baptiste. En 1845, ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas. Y, desde 1848, asistió a las clases del escultor Louis Jehotte.

Meunier completó su formación con el escultor Charles-Auguste Fraikin y el pintor François-Joseph Navez, ambos seguidores del estilo neoclásico.

En la década de los años cincuenta, Constantin Meunier se volcó con las obras de carácter religioso y hasta bien entrada la siguiente década las priorizó. Dos de sus mejores pinturas religiosas de ese periodo fueron Le Bénitier (1854) y Funérailles d’un trapiste (1860).

En medio de esa devoción hacia la religión, en 1862, Meunier se casó con Marie Victorine Léocadie Gorneaux, una pianista francesa, con la cual tuvo varios hijos.

Ya en 1868, Constantin Meunier se unió a la Sociedad Libre de Bellas Artes y, un año después, a la Sociedad Internacional de Grabadores. Y, en esas sociedades, descubrió el avance imparable del Realismo.

Pasado un tiempo, en 1878 y 1880, Meunier viajó a dos regiones industriales de Bélgica y, en la minera Borinage, conocida como el País Negro, observó la situación inhumana de los obreros, especialmente de los mineros, lo cual despertó su conciencia social.

Impactado por la situación, decidió darla a conocer a través de sus obras, apostó por el Realismo Social y pasó a ser un militante socialista entregado a la causa.

El artista relató su dura experiencia en las regiones industriales con estas palabras: “Entonces la casualidad me llevó a la región negra, la región industrial. Me impactó la belleza trágica y feroz… Una inmensa compasión me invadió”.

A raíz de todo eso, Constantin Meunier se convirtió, en definitiva, en el gran representante del mundo obrero en el campo del arte, tanto a través de la pintura como de la escultura. Y, de hecho, gracias a su legado obrerista, pasó a la posteridad como la voz visual de la realidad de los trabajadores del siglo XIX.

Entre las pinturas más logradas de Meunier sobre el mundo obrero, se incluyen La Descente des mineurs dans la bure (1882), Trois hiercheuses (1885), Au pays noir (hacia 1893), Le Retour des mineurs, Le Pays noir: Borinage, etc.

Y, entre sus esculturas más destacadas dedicadas a los trabajadores, sobresale de forma muy notable el Monumento al Trabajo de Bruselas, el cual se inició alrededor de 1890.

Dentro de este impresionante conjunto escultórico que lleva el nombre de Monumento al Trabajo, aparecen esculturas cargadas de simbolismo que merecen una atención especial. En la parte delantera del monumento, se erige La Maternidad (el futuro). En los tres ángulos restantes, se encuentran El Anciano (el pasado), El Minero (el viaje a las entrañas de la tierra) y El Herrero (el saber técnico y la creación). Y sobre estos, está El Sembrador (el cultivo y la producción). En los bajorrelieves laterales, las esculturas exaltan parcelas del mundo obrero como el puerto, la mina, la industria y la cosecha.

No es extraña la carga simbólica incorporada por Meunier a una obra del Realismo Social como el Monumento al Trabajo, ya que el artista belga fue masón y, por tanto, estudioso de los símbolos.

Meunier consta como iniciado y miembro de la logia Les Amis Philanthropes del Gran Oriente de Bélgica, logia fundada en 1798 y centro de unión de hermanos masones de la talla del arquitecto Victor Horta o del Premio Nobel de la Paz Henri Lafontaine (1913). Uno de los maestros de pintura de Meunier, François-Joseph Navez, también había sido iniciado como aprendiz en la misma logia el 25 de marzo de 1834.

Desde octubre de 1882 hasta abril de 1883, Constantin Meunier estuvo en España y se dedicó a copiar el célebre cuadro Descendimiento de Pedro de Campaña, nombre españolizado del pintor belga Pieter Kempeneers, y a realizar pinturas no exentas de interés como Factoría de Tabaco en Sevilla (1883).

Después de regresar a Bélgica, Meunier fue nombrado profesor de la Academia de Lovaina e inició un conjunto de esculturas que dieron vida al citado Monumento al Trabajo.

Ya en 1896, el artista también presentó su obra en la Galería Art Noveau de París, siendo ayudado para ello por el arquitecto y decorador belga Henry Van de Velde.

Meunier no cesó de trabajar en nuevos proyectos en sus últimos años de vida, a la vez que recibió cada vez más reconocimientos. Fue elegido miembro de la Academia Real de Bélgica en 1900 y se le otorgó como pintor la medalla de bronce en la Exposición Universal de 1889 y como escultor el gran premio de las exposiciones universales de 1889 y 1900.

Socialista militante y masón en activo hasta el final, Constantin Meunier falleció el 4 de abril de 1905 en Ixelles, Bélgica, siendo enterrado en el cementerio de esa localidad.

El artista dejó tras de sí un gran legado, enorme, el cual se encuentra a día de hoy repartido en unos cuantos museos como el Museo Constantin Meunier de Ixelles, la localidad en la que nos dijo adiós.

La influencia de Meunier en el arte contemporáneo es grande, y se podría decir que su influencia dentro del arte obrero no conoce igual.

Unidad Sindical de la CCSS convoca a concentración el 25 de marzo en defensa del salario

Comunicado

La Unidad Sindical de la Caja Costarricense de Seguro Social (USCCSS), que agrupa a múltiples organizaciones gremiales de la institución, anunció este lunes la convocatoria a una gran concentración el próximo 25 de marzo a las 9:00 a.m. frente a las oficinas centrales de la CCSS, en defensa del derecho de la clase trabajadora a un ajuste salarial justo y al reconocimiento pleno de las anualidades y componentes salariales.

La decisión se adoptó tras la reunión sostenida en la mesa de negociación con las autoridades de la Caja, en un contexto que, según señalaron dirigentes sindicales, ha generado creciente preocupación entre las y los trabajadores por la falta de avances concretos en materia salarial.

La USCCSS reiteró que la exigencia central es un ajuste salarial digno, acorde con el costo de vida y el impacto acumulado tras varios años de afectación al poder adquisitivo, así como el reconocimiento porcentual de las anualidades y otros componentes salariales que forman parte de los derechos adquiridos.

En su llamado, la Unidad Sindical instó a todas las personas trabajadoras de la institución a participar activamente en la movilización del 25 de marzo, subrayando la importancia de la unidad y la organización colectiva para la defensa de los derechos laborales.

“Con firmeza, compromiso y unidad”, señalaron, la concentración buscará enviar un mensaje claro a las autoridades institucionales sobre la necesidad de respuestas concretas en favor del salario y las condiciones laborales del personal de la CCSS.

La convocatoria se realizará frente a las oficinas centrales de la institución, en San José, a partir de las 9:00 de la mañana.

Ante la rebaja de combustibles: ¿Y la comida? ¿Y los salarios congelados?

Partido Vanguardia Popular

El Partido Vanguardia Popular toma nota de la noticia publicada este 29 de enero de 2026, en la que se informa que la ARESEP aprobó una rebaja en los precios de los combustibles.

Si bien toda disminución en los precios de combustibles es bienvenida, nos preguntamos: ¿Esta rebaja se traducirá en un alivio real para el bolsillo de las familias trabajadoras? La experiencia nos muestra que las rebajas en los combustibles nunca se reflejan de manera proporcional en la canasta básica. Mientras los precios de los alimentos siguen aumentando, y aunque se reporta una inflación negativa, las familias siguen sintiendo el peso de la carestía en los productos de primera necesidad.

Peor aún, el gobierno celebra esta rebaja marginal mientras mantiene congelados los salarios del sector público desde hace seis años. Los sindicatos han tenido que presentar proyectos de ley para exigir el descongelamiento salarial, porque los trabajadores no reciben un ajuste desde 2020. ¿De qué sirve que baje el precio del combustible si los ingresos de miles de funcionarios y trabajadores públicos siguen estancados, perdiendo poder adquisitivo año tras año?, eso es precarización laboral y empobrecimiento.

Por eso, el Partido Vanguardia Popular plantea dos interrogantes claves al pueblo costarricense:

1. ¿Por qué el dólar baja, el precio de combustibles baja, y el precio de los alimentos no? ¿Qué medidas concretas toma el gobierno para garantizar que esta rebaja en los combustibles se transmita a los precios de la canasta básica y no se quede en los márgenes de lucro de los intermediarios?

2. ¿Cuándo terminará el congelamiento salarial de 6 años? ¿Cuándo se dejará de castigar a la clase trabajadora con un congelamiento que viola sus derechos constitucionales y profundiza la desigualdad?

No basta con anunciar rebajas simbólicas en los combustibles mientras se ignora el drama cotidiano de las familias que ven cómo sus salarios no alcanzan para comer. Exigimos políticas integrales que combatan la especulación en los precios de los alimentos y que restablezcan la dignidad salarial de los trabajadores, pero también llamamos a la organización de la clase trabajadora por un ajuste salarial del 10% o más, sin lucha no hay victoria posible.

Partido Vanguardia Popular
Por la justicia social y la soberanía nacional

Los resultados electorales nos llaman a la lucha

Partido Pueblo Unido

1.-

El triunfo de las fuerzas oficialistas en las elecciones de este 1º. de febrero representa un duro revés para el pueblo de Costa Rica.

Esa alternativa ganadora se propone llevar las reformas neoliberales a sus máximas consecuencias, eliminando los resabios del estado de bienestar general, es decir, las conquistas del pueblo en materia de seguridad social, educación, salud y otras. Al mismo tiempo, son una dura amenaza a los derechos laborales, ya de por sí muy diezmados, mediante la intensificación de la represión contra el movimiento sindical organizado.

Pero va más allá, va por una destrucción del régimen de libertades públicas, los derechos políticos de los ciudadanos y el empeoramiento de la situación de los derechos humanos. Va a ser un régimen de carácter totalitario, violento y represor.

El movimiento ganador en estas elecciones forma parte de una corriente internacional que si bien no nació por inspiración del presidente de EEUU Donald Trump, tiene ahora a este como su apóstol. Se trata del fortalecimiento de la extrema derecha violenta y autoritaria por sus concepciones políticas, su racismo y su reclamo a revertir los cambios progresistas del pasado reciente. Esta internacional del mal se fortalecido en nuestro continente y hoy dirige gobiernos en Argentina, Chile, Ecuador y El Salvador. Es una opción profundamente antiobrera, antidemocrática, neoliberal a ultranza y profundamente violenta. Es la expresión renovada de las fuerzas de la oligarquía que gobernaron por años por medio de dictaduras sangrientas y que hoy, ante el miedo de perder sus privilegios, se reacomodan con esos nuevos ropajes muy cercanas al fascismo europeo.

2.-

¿Por qué ese triunfo?

Mucho se ha hablado acerca de las causas de la fortaleza de ese movimiento, pero no está de más reiterarlas y corroborarlas con su triunfo electoral.

La primera es que triunfó por el desprestigio de las otras fuerzas contendientes, que el pueblo mira como partidos tradicionales.

La debacle del Partido Unidad Socialcristiana tuvo su punto culminante en 2004 con el apresamiento del expresidente Miguel Ángel Rodríguez, quien semanas antes había asumido la secretaría general de la OEA, y del también expresidente Calderón Founier pocos meses después. Ambos fueron consecuencia de serias denuncias de corrupción. Esa crisis, sin embargo, ya venía abonándose por los malos resultados de sus gobiernos. A partir de entonces, el PUSC se convierte en una fuerza minoritaria y aún hoy sigue siéndolo. Así lo demuestran sus resultados de este domingo.

El Partido Liberación Nacional ha sufrido un deterioro constante desde hace dos décadas, producto de los malos resultados de sus gobiernos y las acusaciones de corrupción. Hoy día, pese a mantenerse como uno de los partidos mayoritarios, lleva veinte años sin ganar una elección presidencial.

La decepción por los partidos tradicionales se profundizó con el desplome de un tercer movimiento, el Partido Acción Ciudadana, que irrumpió en la política como una fuerza nueva, aupada por las esperanzas de la mayoría de la población, pero que decepcionó de tal manera que después de haber ganado las elecciones en dos ocasiones consecutivas, no obtuvo en la siguiente solo el 1% de los votos. Esa lápida persigue a ese partido aún hoy, como se demostró en las elecciones que comentamos.

Las masas populares están decepcionadas con la vieja política, y como ocurre en todos los continentes y en todos los tiempos, la decepción alimenta las alternativas extremas, en especial el extremismo de derecha.

La segunda causa es que la población está decepcionada por la institucionalidad, pese a que ala fuerzas progresistas les cueste mucho aceptarlo. Desde hace muchos años la gente habla mal de todas las instituciones (la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Supremo de Elecciones, los bancos estatales y el INS e, incluso, las instituciones de interés social, como la CCSS, el PANI y otras). Le reclaman su ineficiencia, su burocratización y su corrupción. La institucionalidad en su conjunto, al igual que el Estado burgués, han caído en el desprestigio precisamente porque no representan una solución pronta, justa y razonable para los problemas del pueblo. Y la extrema derecha en general y Chaves en particular, se presentan ante las masas como alternativa a esa institucionalidad, como la fuerza antisistema. Por el contrario, todos los demás, especialmente la izquierda, asumen el papel de fuerzas conservadoras, defensoras de esa institucionalidad que, pese a sus muchas bondades, está tan desprestigiada.

Tercera, el desempeño del gobierno, que ha sido muy deficitario, no es percibido por las masas como dañino, dado a que en cierta medida la macroeconomía le ha sido benevolente. Ha mantenido un tipo de cambio bajo, inflación controlada y servicios públicos cuya debacle no es todavía tan palpable.

Por último, ese partido parece haber sorteado la dificultad de un empeoramiento de las condiciones de inseguridad que se agravan en el país o, al menos, la gente percibe que gobierno hace un buen trabajo en relación ese problema, pese a que las cifras muestran un aumento de la criminalidad y se multiplican las denuncias de presuntas relaciones del gobierno o gente cercana a él con los entes mafiosos, en especial con el narcotráfico.

3.-

¿Quiénes han votado por el chavismo?

Es muy temprano para hacer un balance sobre este aspecto, pero sí podemos afirmar que una gran parte de la gente más pobre ha sido su base de apoyo. Se trata de los habitantes de los barrios marginales del Área Metropolitana y, sobre todo, de los litorales, que reúnen a la población más empobrecida. Se trata, en gran parte, del proletariado urbano y rural y de sectores que se encuentran muy cerca del proletariado: semiproletarios, pequeños propietarios pobres, campesinos empobrecidos, trabajadores por cuenta propia, desempleados y otros, y son el sector más resentido por la ineficiencia de las instituciones públicas. En su conjunto, ellos son el sector mayoritario de la población.

Ese sector empobrecido es el más golpeado por la crisis del país y por la ineficiencia de los gobiernos de los tres partidos tradicionales. Es verdad que el beneficio que han recibido del actual es nulo o mínimo, pero el descontento que estos sectores sienten, su ira antisistema, no pueden depositarla en otra alternativa, pues no hay otro partido en el que se sientan representados.

Este comportamiento de las masas más pobres es también producto del abandono, voluntario u obligado, a que los ha sometido la izquierda, la cual no ha tenido ni fuerza ni visión para conducirlos en la organización de su lucha. En muchos casos, ese vacío ha sido ocupado por las iglesias pentecostales, que de forma evidente han tenido una gran influencia en los resultados electorales.

Cabe mencionar que se ha producido una división muy peligrosa entre sectores proletarias y cercanos al proletariado y la llamada “clase media”, compuesta por profesionales, empleados públicos no proletarios, empleados universitarios, maestros y profesores y otros similares. Los primeros han apoyado al oficialismo. Los otros, al menos una buena parte de ellos, ha alimentado al Frente Amplio, al PAC y muy posiblemente también al PLN. Esa división por motivos electorales es importante pero no la más decisiva. Lo realmente importante es que los sectores más pobres consideran a esas “clases medias” como sus enemigos, y apoyan las medidas a que los somete el neoliberalismo.

4.-

El Partido Liberación Nacional logró colocarse en esta contienda como la alternativa de oposición y acumular un 30% de los votos, una cifra nada despreciable. La mayoría de los opositores lo vieron como la opción viable. No obstante, sus resultados dejan mucho que desear. Su fracción parlamentaria, la mayoritaria, se mantiene en el rango de las últimas cuatro elecciones, entre 17 y 19 diputados.

La derrota tiene posiblemente muchas causas, como suele ocurrir. La primera y más importante es el desprestigio que este partido arrastra y de la cual no puede desprenderse. La segunda es la ausencia de un programa sustantivo de reformas a la vida del país. Todas sus propuestas fueron tímidas y poco llamativas.

5.-

El PAC, ahora semicamuflado bajo otra franquicia, ha cosechado una segunda derrota histórica, pese a la gigantesca suma de dinero invertida en su campaña. Apoyados por la derecha, evidentemente protegidos por la gran prensa, no lograron crear una opción viable ni levantar un programa creíble. Una de las causas de esos pésimos resultados es que no lograron separarse del gobierno de Carlos Alvarado al que, por el contrario, justificaron y defendieron.

6.-

El PUSC es el otro gran fracasado de la campaña de la que, como en las anteriores, lo dejan como colero, pero con un fuerte retroceso. Su fracción parlamentarias queda reducida a un solo diputado. Eso muestra que los electores le cobran su colaboracionismo con el gobierno actual y la carencia de propuestas para hacer frente a los problemas, especialmente de las masas más pobres, que siempre fueron su base de sustento y que ahora han pasado a apoyar al oficialismo.

7.-

Aunque una inteligente y luchadora fracción de jóvenes diputados ha sabido rodearse de gran respeto y apoyo popular, tampoco el Frente Amplio pudo convertirse en una alternativa ganadora. Si bien ha obtenido un nada despreciable resultado de votos legislativos (aumentando en uno su número de diputados) su votación la presidente, muy inferior a la de hace cuatro años, lo coloca también entre las fuerzas residuales.

Los resultados obtenidos por el Frente Amplio demuestran el fracaso de esa política de renuncia de los grandes objetivos de cambio social y de concesiones ideológico-políticas reiteradas, en ese lento pero sostenido alejamiento de posiciones revolucionarias y se marcha igualmente lenta pero sostenida hacia el centro-izquierda o, simplemente, hacia el centro.

Su experiencia en este sentido es muy importante para el movimiento popular porque demuestra que ese no es el camino del éxito, sino todo lo contrario: el camino de las concesiones solo conduce al fracaso. Como dice el dicho popular: Hacerle el favor al diablo con llevárselo le paga y, efectivamente, cuando se hace una concesión a la derecha, esta se torna más fuerte. Es como en la guerra: si se entrega un territorio al enemigo, este se fortalece, y nosotros pasamos a pelear en una posición de mayor debilidad.

En política nacional este partido se olvidó de la tarea de producir una verdadera distribución de la riqueza, aunque a veces menciona este punto de soslayo; esto incluye la consigna de realizar una profunda reforma tributaria y, por el contrario, ha apoyado posiciones fiscales de la derecha, como son el apoyo a los eurobonos (es decir, al endeudamiento externo) y su oposición de poner impuestos a las zonas francas. En su afán de no polemizar con los empresariado, dejaron también de lado el tema de acabar con la evasión fiscal. El Frente Amplio ha votado en favor de la extradición de nacionales a Estados Unidos y por el financiamiento de una megacárcel, ambas partes integrantes de la política de seguridad continental del imperialismo. Pero, sobre todo, en esta campaña no presentó un verdadero programa alternativo y, por el contrario, se presentó como impulsor del continuismo reformista ya agotado.

En materia internacional ha mostrado una política seguidista de la derecha y de renuncia a la solidaridad antiimperialista. Durante la campaña y de manera reiterada candidatos y dirigentes de este partido hicieron referencias contrarias a Cuba y Venezuela, en un intento de sacudirse de posibles acusaciones de izquierdistas y de ganar votos con la utilización del anticomunismo vulgar.

Pero, sobre todo, este partido abandonó el trabajo de bases y la lucha con las comunidades y los sectores laborales, reduciendo su política casi exclusivamente al parlamentarismo.

8.- El análisis de esta campaña no puede estar completa sin una autocrítica de las fuerzas de izquierda y, en particular, de nosotros, de Pueblo Unido. Durante muchos años la izquierda revolucionaria, por motivos muy diversos, hizo abandono de la lucha al frente de la clase trabajadora, así como de la lucha ideológica y política de masas. En esta campaña electoral nuestro partido no pudo completar los requisitos legales de inscripción y tuvo que mantenerse al margen.

El Partido Pueblo Unido considera que la única acción consecuente en las actuales circunstancias es llamar al pueblo a luchar contra la opción ultraderechista que representa el chavismo. Son las masas en la calle las que pueden parar la cruzada ultraderechista. Una de las primeras acciones en este camino es el fortalecimiento del partido, la unidad de las personas de izquierda que se encuentran dispersas, muchas veces desilusionadas, en todo el país, la recuperación de su personería legal y su preparación para una participación plena. Esta no es solamente ni principalmente electoral, pero sí debe contemplar la participación plena en los procesos electorales.

En esta tarea llamamos a todos los costarricenses de izquierda, a los que mantienen viva en sus corazones la aspiración a un cambio revolucionario que nos conduzca a una nueva sociedad, sin violencia y sin injusticia, y hacia el socialismo.

¿Votar contra uno mismo? Elecciones, encuestas y la moral de los inmorales

Instituto Sindical de Formación Democrática

En cada proceso electoral en Costa Rica reaparece una pregunta que incomoda, pero que no podemos seguir esquivando desde el sindicalismo:

¿por qué trabajadoras y trabajadores terminan apoyando con su voto a candidatos y proyectos políticos que históricamente han atacado sus derechos laborales, sociales y sindicales?

La contradicción no es menor. La vemos cuando personas migrantes respaldan discursos xenófobos; cuando mujeres votan por figuras que minimizan la violencia de género o justifican el irrespeto; cuando sectores empobrecidos apoyan propuestas que debilitan la seguridad social, el empleo público y la organización sindical.

La guerra de las encuestas: fabricar inevitables

En el escenario electoral actual, las encuestas dejaron de ser solo instrumentos de medición para convertirse en armas políticas. Se usan para instalar la idea de que “ya todo está decidido”, para fabricar candidaturas “inevitables” y para empujar el voto útil o resignado.

A muchas personas trabajadoras no se les invita a reflexionar, sino a subirse al carro del ganador, aunque ese ganador represente recortes, privatizaciones o ataques directos a la Caja, a la educación pública o a los derechos laborales.

La encuesta sustituye al debate, y la repetición mediática reemplaza al pensamiento crítico.

La moral de los inmorales

Otro fenómeno preocupante es la doble moral electoral. Candidatos cuestionados por prácticas autoritarias, corrupción, discursos de odio o conductas de irrespeto aparecen repentinamente como defensores de la “familia”, la “decencia” o el “orden”.

Se condena la protesta social, pero se justifica el abuso de poder.

Se exige moral a los pobres, mientras se absuelve a los poderosos.

Se culpa al trabajador organizado, pero se perdona al evasor, al corrupto y al explotador.

Esta moral selectiva, promovida desde los grandes medios y redes sociales, termina confundiendo y desmovilizando a sectores populares que buscan certezas en medio del malestar social.

¿También la izquierda tiene responsabilidad?

Aunque incomode decirlo, sí.

Cuando las fuerzas progresistas y el sindicalismo:

  • Se alejan de la base trabajadora.

  • Hablan un lenguaje que no conecta con la vida cotidiana.

  • Subestiman el peso del miedo, la inseguridad y el desencanto.

  • Dejan el sentido común en manos de la derecha mediática.

…terminan facilitando que proyectos contrarios a los intereses populares ganen terreno.

No se trata de culpar al elector trabajador, sino de reconocer fallas propias y asumir que la disputa política no es solo electoral, sino cultural y comunicacional.

Reflexión final

Votar contra los propios derechos no es una traición individual; es el resultado de una ofensiva ideológica permanente, combinada con frustración social y abandono político.

Frente a la guerra de las encuestas y la moral de los inmorales, el sindicalismo tiene una tarea urgente: volver a hablar claro, defender la verdad, recuperar la memoria histórica y reconstruir la conciencia de clase.

Porque cuando la clase trabajadora deja de creer en su propia fuerza, otros deciden por ella.

Y casi siempre, deciden en su contra.

Calufa vive: militancia comunista, antimperialismo y lucha por la verdadera libertad del pueblo

Partido Vanguardia Popular

Al conmemorarse el 117 aniversario del natalicio de Carlos Luis Fallas (1909-2026), el Partido Vanguardia Popular – PVP y la Juventud Vanguardista Costarricense – JVC, reivindicamos con orgullo y convicción revolucionaria el ejemplo vivo de su militancia comunista, de su coherencia ética y política, y de su entrega total a la causa de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos. Calufa no es una figura del pasado ni una postal folclórica de la historia nacional; es una presencia activa en cada lucha contra la explotación, en cada acto de resistencia frente al imperialismo norteamericano, en cada esfuerzo por construir una Costa Rica verdaderamente libre, soberana y justa.

La vida de Carlos Luis Fallas es la demostración concreta de que la conciencia de clase no nace en los salones, sino en el trabajo duro, en la pobreza, en la explotación cotidiana, en la organización colectiva y en la lucha sin concesiones. Su militancia comunista fue inseparable de su práctica revolucionaria, estuvo del lado de los obreros bananeros frente al saqueo de la United Fruit Company, del lado de los perseguidos frente a la represión estatal, del lado del pueblo cuando el poder económico y político pretendía imponer el silencio, el miedo y la resignación. Calufa encarnó al intelectual orgánico del proletariado, forjado en la experiencia directa de la explotación y en la convicción profunda de que solo la organización popular puede abrir camino a la emancipación.

En tiempos en que se pretende vaciar de contenido la palabra democracia y reducirla a un ritual electoral al servicio del capital, el ejemplo de Calufa nos recuerda que no hay verdadera democracia sin justicia social, sin soberanía nacional, sin control popular sobre la riqueza y sin ruptura con las cadenas del imperialismo. Su obra y su militancia denuncian, ayer como hoy, que la dependencia económica, la injerencia extranjera y el dominio de las transnacionales son incompatibles con la libertad real de los pueblos. Frente al discurso hipócrita del imperialismo norteamericano, que habla de derechos mientras impone guerras, saqueo, pobreza y miseria, Calufa nos lega una posición clara, dignidad, lucha y organización.

Desde el Partido Vanguardia Popular – PVP y la Juventud Vanguardista Costarricense – JVC afirmamos que honrar a Carlos Luis Fallas no es solo recordarlo, sino continuar su combate. Es asumir con optimismo revolucionario que el futuro pertenece a los pueblos que luchan, que Costa Rica no está condenada al neoliberalismo, a la desigualdad ni a la sumisión, y que es posible construir una patria al servicio de la clase trabajadora, en solidaridad con todos los pueblos oprimidos del mundo. Calufa vive en cada trabajador que se organiza, en cada joven que se rebela contra la injusticia, en cada voz que se alza contra el imperialismo y el capital. Su legado es una bandera en alto, y su ejemplo, una certeza histórica, la lucha continúa y la victoria será del pueblo.

UNDECA celebra rechazo a vía ultrarrápida a proyecto de jornadas 4×3

Comunicado

El trabajo digno demanda su archivo

Desde la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) celebramos la acción responsable de la mayoría de los diputados de la Asamblea Legislativa de rechazar la vía ultrarrápida defendida por unos codiciosos legisladores para aprobar el proyecto de jornadas excepcionales, mejor conocida como jornada 4×3.

Ahora les queda a los diputados una tarea pendiente, retirar definitivamente este nefasto proyecto y archivarlo, porque lejos de pensar en el bienestar de las personas trabajadoras, es un despropósito que legitimaría las ´peores condiciones de trabajo.

Este proyecto instrumentalizado por el PUSC y el chavismo pretende acabar con una de las principales conquistas de la clase trabajadora del mundo: la jornada de 8 horas. Un intento más del gobierno de Rodrigo Chaves Robles para imponer una política criminal y depredadora de los derechos laborales, que solo busca abaratar los costos de la producción, sacrificando los ingresos, la salud ocupacional y el bienestar de las personas trabajadoras y sus familias.

Desde UNDECA hemos sostenido, reiteradamente, que la jornada 4×3 significa un retroceso en materia laboral y un impulso a la esclavitud moderna en Costa Rica, mientras que en otras latitudes avanzan hacia jornadas semanales más cortas, aquí buscan aumentarlas”, detalló Martha Rodríguez, secretaria general adjunta del sindicato.

Esta posición es respaldada por calificados estudios técnicos e investigaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que confirman que una jornada laboral de 40 horas semanales es lo ideal, y que los trabajos de 8 horas diarias con dos días de descanso son más convenientes para empleadores y las personas trabajadoras.