La Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO a través del Programa de Intercambio Internacional de Datos e Información Oceanográfica (IODE) impartió durante los días de 13 al 17 de agosto del 2018 el curso: “Manejo Integrado de Zonas Costeras y Planificación Espacial Marina (MIZC – PEM)”.
En el curso participaron más de 10 países representados por especialistas en diversos temas en manejo de zonas costeras, en la sede del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (INVEMAR) ubicado en Santa Marta, Colombia.
Al respecto, el académico extensionista Gonzalo Mora Cortés del Programa de Desarrollo Integral de las Comunidades Rurales Costeras del Golfo de Nicoya del Departamento de Física (PDICRC) de la Universidad Nacional (UNA), expresó la importancia que tienen estos espacios de capacitación para los diferentes investigadores: “Este tipo de cursos son importantes para mejorar las capacidades de acción en nuestro trabajo como extensionistas, el vínculo y la convivencia con especialistas en temáticas relacionadas con el mar y los espacios costeros me abrió la posibilidad de conocer otros contextos internacionales y obtener juicio para valorar el que tenemos”.
Agregó que: “Es importante motivar a inscribirse y participar en este tipo de actividades”, ya que los participantes reciben también un certificado por 40 horas por la asistencia al curso.
Finalmente, Mora hizo un llamado a los académicos interesados en este tipo de formación, para que inscriban en futuras actividades a través del sitio oficial de Ocean Teacher Global Academy, donde pueden encontrar una variedad de actividades y tendrán acceso a una red de más de 3000 profesionales de la oceanografía y afines que trabajan en distintos lugares del mundo.
El proyecto se desarrolla con Fondos de Regionalización de Conare
El Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG) ha trabajado desde hace varios años en el cantón de La Cruz. Foto: Archivo ODI.
La Cruz de Guanacaste es uno de los cantones a nivel nacional con mayor contexto de alta vulnerabilidad social para sus habitantes. Esto se debe a factores como el bajo desarrollo humano, la alta incidencia de la pobreza, una escasa competitividad económica y una municipalidad calificada como poco eficiente en la administración de los recursos públicos, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), además ocupa el puesto 77 de 81 del Índice de Desarrollo Humano Cantonal del 2016 (IDH).
Estos factores, sumados a las pocas oportunidades de empleo y a la falta de conciencia sobre la gran riqueza natural existente en la zona, fueron los motivantes para el desarrollo del proyecto “Visita guiada de una ruta geológica con medios digitales para contribuir con el desarrollo y educación de comunidades costeras del norte de Costa Rica” (EC-464), de la Universidad de Costa Rica (UCR), afirmó el Dr. Percy Denyer Chavarría, investigador del Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG) y coordinador del proyecto.
El objetivo de la propuesta es diseñar una ruta geológica que comprenda dos recorridos por vía marítima, el primero desde Cuajiniquil hasta isla Bolaños y el segundo en la península de Santa Elena. Estos trayectos estarán plasmados en una aplicación móvil de acceso libre, que guiará a las personas por todos los puntos principales del camino.
El sitio se considerará como un museo natural, en donde se pueda aprovechar la riqueza de la naturaleza desde un punto de vista geológico, ya que en el país la tradición ha sido entender estos espacios desde un enfoque biológico.
Datos demográficos y geográficos de la provincia de Guanacaste. Infografía: Denis Castro Incera (ODI-UCR).
Denyer asegura que “es otra perspectiva de educación, de museo y de parque. Es una parte que los parques nacionales no han explotado, esta zona es preciosa desde el paisaje geológico también”.
El propósito de asumir esta ruta desde una perspectiva de museo está relacionada con la meta de generar conocimiento accesible, en donde se apunta a educar e interesar, traduciendo lo desconocido y complejo a sencillo y comprensible.
Además de contener las unidades geológicas y las estructuras principales del recorrido, la aplicación estará acompañada de animaciones que explican cómo se formaron ciertas estructuras geológicas, también de imágenes, videos y audio que describen los principales puntos. El programa activará los datos según el lugar del dispositivo móvil.
“Ahora todo está muy dirigido hacia la parte digital y por qué no usarla para fines educativos. Debemos utilizar todas las herramientas y los recursos que tengamos para aprovecharlos”, afirmó Danyer.
Articulación institucional y comunal
El Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG) trabaja y colabora con el Museo de la Universidad de Costa Rica (Museo+UCR) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), ya que es parte del Área de Conservación Guanacaste (ACG).
Durante la primera fase del proyecto, se ha laborado en conjunto con los boteros de la zona y con las personas encargadas de las investigaciones del área de conservación para identificar los principales puntos de la ruta. Actualmente, el planteamiento se encuentra en la etapa final de prueba de la aplicación móvil, una vez que esta esté terminada iniciarán el proceso para validarla y comprobar si es comprensible y accesible para todas las edades.
Como parte del proceso de validación se pretende involucrar a la comunidad de la zona y también a los guardaparques, para ello se desarrollarán prácticas reales de los recorridos con estudiantes del lugar.
La importancia del proyecto radica no solo en su carácter educativo, sino también en su calidad de motor de desarrollo social y económico en la zona, además de que pretende ser un modelo que puede ser aplicado a futuro en otras áreas geográficas y del conocimiento.
“El proyecto tiene un componente social, pues les da a los pobladores otra posibilidad de trabajo y otra forma de establecer vínculos con el turismo, que tiene en el fondo un fin educativo (…) esto es parte de las obligaciones de uno como investigador y como docente, justamente uno de los principios básicos de esta universidad es que hay que vincular la academia con las personas, es una deuda que tenemos con la sociedad. Yo trabajo mucho en investigación, pero también tengo una deuda social”, afirmó el Dr. Danyer.
Este proyecto se desarrolla con Fondos de Regionalización de Conare. Este financiamiento buscan incentivar el desarrollo de nuevas iniciativas de acción social, con el fin de fortalecer zonas vulnerables en diferentes regiones del país. Actualmente, se están recibiendo propuestas, la fecha límite para presentarlas es el 31 de agosto.
Laura Camila Suárez Rodríguez
Unidad de Comunicación, Vicerrectoría de Acción Social
Trabajo comunal apoya en capacitación y promueve una cultura de sostenibilidad
Grupo de mujeres piangüeras en el Humedal Térraba – Sierpe. Foto: archivo ODI.
En el Humedal Térraba-Sierpe se desarrolla la mayor actividad de extracción de piangua del país, estos moluscos usualmente se encuentran adheridos a las partes más bajas de las raíces de árboles de mangle y para alcanzarlos hay que hurgar de manera profunda entre lodo y ramas hasta dar con ellos.
Este es el trabajo de Rufina Gómez Zapata, piangüera y presidenta de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ciudad Cortés (Asopescar). Como ella, muchos piangüeros y pescadores del cantón de Osa dependen del humedal para llevar sustento a sus familias. No obstante, la falta de planes de manejo y adversas condiciones climáticas amenaza con cambiar este oficio tal y como lo conoce la población.
“La mayoría de gente que trabaja son piangüeros y pescadores, […] hay días que las mareas son muy grandes entonces la gente esos días paran de pescar, o sea se dedican a las dos cosas”, explica Gómez.
El estado permanente informal de estos grupos afecta diversos procesos administrativos con instituciones estatales, desde la pesca hasta la certificación de guías turísticos y la organización de asociaciones comunales; todas estas iniciativas se vienen abajo por la falta de requerimientos y permisos necesarios.
Este es el escenario que describe Daisy Arroyo Mora, docente e investigadora de la Universidad de Costa Rica (UCR) que ha dedicado más de 10 años a la capacitación de estas comunidades costeras y al fomento de la coordinación interinstitucional con las mismas.
La mayoría de estas capacitaciones se han gestionado por medio del proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) Capacitación a pobladores de las zonas costeras en manejo y protección de los recursos marinos y costeros (TC-581), iniciativa que se vincula con líderes comunales como Rufina en materia de gestión de riesgo, sostenibilidad ambiental, tramitología, computación y aprendizaje del inglés.
TCU capacita y acompaña
El proyecto de TCU pretende promover una cultura de sostenibilidad entre los pescadores y la comunidad, así como el buen funcionamiento de las asociaciones de la región. A la fecha, el proyecto ha colaborado con las ASADAS de Sierpe, Caña Blancal y Olla Cero, la Escuela I.D.A. Caña Blancal, Asopescar, la Asociación de pescadores de Coronado, el Centro de Adultos Mayores de Ojo de Agua y la Asociación de Desarrollo Integral de Cortés.
Integrantes del TCU reunidos con representantes de la asociación de ASADAS. Foto: Facebook TCU Humedal Térraba Sierpe-581.
La investigadora y actual coordinadora del TCU, Margarita Silva Benavides, afirma que el trabajo con las comunidades nunca concluye, pues la formación de nuevas generaciones y el acompañamiento frente a dinámicas laborales cambiantes mantienen al TCU relevante en la zona.
De acuerdo con Silva, especialista en ecología en manglares y microalgas, la protección del humedal y la estabilidad laboral de los pescadores van de la mano. “Ellos protegen el manglar porque saben que si el manglar se muere, se muere la piangua, los peces, los camarones, entonces ellos más bien lo cuidan”, afirma la investigadora.
El estudiante de Antropología, Tony Urbina Vallejos, uno de los ocho estudiantes matriculados en el proyecto, ha trabajado junto con las escuelas de la zona en talleres ambientales, planes de gestión de residuos, de salud ocupacional y de gestión de riesgo. Además, ha colaborado junto con las ASADAS de la región en la elaboración de mapas de referencia y en la capacitación de personal.
Entre las prácticas positivas que se fomentan en los talleres ambientales se encuentran: el respetar las vedas de pesca, no extraer moluscos que se pasen del tamaño estipulado por ley, no verter el combustible de los botes cerca del humedal y no pescar en zonas de poca afluencia de piangua.
Aunque la preservación y fomento de una pesca sostenible siguen siendo puntos importantes para el TCU, la profesora Arroyo, comenta que el proyecto se tuvo que acoplar a las necesidades de los pobladores, incluyendo temas como la enseñanza del inglés, recursos humanos, computación y el ecoturismo.
Yen Picado Mora, presidente de la Asociación de Pescadores de Coronado de Osa, ha sido uno de los interesados en recibir capacitaciones sobre turismo rural y ecológico por parte del TCU. De acuerdo con el pescador, estas nuevas prácticas se están volviendo cada vez más necesarias puesto que muchos de sus colegas no pueden practicar la pesca de manera legítima y se arriesgan a diferentes tipos de agresiones.
Desde el TCU, docentes y estudiantes han abogado por el óptimo desarrollo de estas organizaciones y su relación el estado. Gracias a este trabajo se ha logrado concretar eventos como el Festival de los Manglares, la aprobación de planes de manejo de pesca y la creación de nuevas asociaciones piangüeras como la de Ajuntaderas de Sierpe.
Esteban Hidalgo Pena
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
Entre los días 24 y 27 de mayo del 2018 se llevó a cabo en Guacimal de Puntarenas el “Encuentro de Mujeres: comunicación, cuerpos y territorios del Pacífico Central”, en el que participaron cerca de 43 mujeres que venían desde la montaña, el pie de monte, la costa, las islas y diferentes comunidades del país como Isla Venado, Las Parcelas y Las Monas de Herradura, Abangaritos, Guacimal y Monteverde. Fueron cuatro días hermosos en los que se desarrollaron diferentes espacios de reflexión, aprendizaje y disfrute, y en los cuales se compartió entre música, danza, radio, comida y cariño.
Uno de los intereses principales del encuentro fue comprender las situaciones que están viviendo las mujeres del Pacífico Central desde los relatos y vivencias que ellas mismas identifican sobre lo que les afecta y lo que sienten desde sus cuerpos en el día a día, así como las reflexiones sobre lo que sucede en sus territorios. Para ello se construyó una cartografía participativa; cada mujer fue descubriendo las cualidades de una naranja a través de sus sentidos y la guía de una moderadora. Una de ellas dijo al finalizar que le había costado pelar la naranja porque tenía los ojos vendados, pero al hacerlo se dio cuenta de que así era la lucha de las mujeres para alcanzar la felicidad, con muchas trabas, pero siguiendo sus instintos hasta conseguirlo. Hacer mapas sobre un cuerpo trazado por ellas mismas y colocar sobre ese cuerpo cada una de las problemáticas que enfrentan en la cotidianidad de sus comunidades, fue la antesala que dio paso a tres días en los que fue posible identificar luchas, problemáticas, territorios y proyectos en común.
Principalmente se señalaron afectaciones a la biodiversidad marina, que por lo tanto genera escasez de la pesca, intereses de canales de riego sobre fuentes comunitarias de agua, acaparamiento de tierras y desalojo a familias de comunidades costeras, acumulación de basura, tensiones alrededor de la construcción de carreteras y turismo masivo. Esta información fue convertida en guiones radiofónicos por las mismas participantes, que se transmitieron en vivo desde la Peña Cultural: Marimba, Voces y Canción. Fueron ellas quienes contaron cómo son sus comunidades, cómo se organizan.
Se realizó también un espacio de diálogo antes del cierre del encuentro, en el cual las mujeres urbanas y del Pacífico Central describimos la temporalidad cotidiana desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Así, surgió una conversación sobre la desigualdad del uso del tiempo que hay entre hombres y mujeres, siendo las últimas las que más dedican horas al trabajo doméstico no remunerado y al trabajo de cuidados. Este se planteó como un espacio seguro, en el cual había la suficiente escucha para contar algunas situaciones de sus vidas que han sido significativas. Ante esto, se recalcó que a pesar de que algunas no se conocían desde antes, sabían que estaban en un espacio de confianza, pues destacaron la necesidad de construir espacios con complicidad femenina.
Entre algunas de las conclusiones nos queda la necesidad fundamental de reivindicar la alegría de las mujeres en cada espacio, para que podamos vivir de manera plena, con acceso a semillas, aguas, biodiversidad marina, tierra, vivienda, comunicación no privativa y autonomías, fortaleciendo las diferentes prácticas y haceres que realizamos las mujeres desde la música, la organización, el baile, la investigación, la siembra, la pesca y cualquier actividad que queramos realizar. Dichas actividades son base fundamental de la reproducción de la vida material, desde lo que de verdad importa a las comunidades en la defensa de sus bienes comunes.
El espacio no estuvo conformado solo por mujeres, lo que posibilitó la interlocución y el planteamiento de críticas a las relaciones desiguales de género, tanto hacia las prácticas machistas de los hombres en las organizaciones comunitarias, como al llamado de solidaridad hacia las luchas de las mujeres.
El encuentro fue organizado por el programa de radio y cultura Desde la Mar, Radio Calles y Cuerpos, Voces Nuestras, TCU 702 Comunicación y Memoria, TCU 636 Derecho a la Comunicación, Centro Demostrativo de Desarrollo y el Programa Kioscos Socioambientales, con apoyo de la Sede del Pacífico y la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR.
Universidad Nacional será la sede para la discusión y difusión de temas relacionados con el recurso hídrico, su uso y vulnerabilidad
Nuevas tecnologías para el abastecimiento y saneamiento, sistemas de desalinización y riesgo, gestión del recurso hídrico, reducción de vulnerabilidad, aumento de eventos extremos, políticas públicas para el recurso hídrico, gestión comunitaria del agua, defensa y luchas sociales por el agua, pueblos indígenas y gestión del recurso hídrico, comunidades costeras, turismo y sostenibilidad, son algunos de los temas que se discutirán en el I Congreso Internacional Agua, Cultura y Territorio en Centroamérica, que se realizará del 14 al 18 de noviembre en la Universidad Nacional (UNA).
El Congreso Agua, Cultura y Territorio en Centroamérica refleja el sentir de muchos profesionales del ámbito del patrimonio cultural que conocen este territorio. Y es que Centroamérica está cargada de vida, la misma que dinamiza y da forma a su patrimonio cultural y natural. Por ello, los participantes en el simposio, impulsados por la idea de contribuir a poner en valor este acervo, compartiéndolo con los que lo desconocen, se propuso la tarea previa de construir un espacio para su difusión, buscando la complicidad y respaldo de instituciones y personas a través de la constitución de la Red de Patrimonio Centroamericano con el apoyo del CEI CAMBIO de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España así como de otros actores e instituciones.
La UNA es la institución sede del congreso en el marco el convenio entre la Universidad Nacional y la Universidad Pablo de Olavide, España. De igual forma, el evento es parte de la celebración del año 2016 como el año de la Universidad Nacional, las Universidades Públicas de Costa Rica y las Universidades Públicas Centroamericanas por la Madre Tierra.
El Congreso Agua, Cultura y Territorio en Centroamérica está dirigido a académicos e investigadores del patrimonio cultural asociados a la gestión del agua y el territorio, gestores del agua, historiadores ambientales, promotores culturales, funcionarios, técnicos y representantes de organismos e instituciones de la administración del agua en asocio con la gestión territorial y que trabajen en los temas del congreso, estudiantes de pre y posgrado con proyectos en ejecución o que estén por finalizar y asociados a la temática del congreso.
La fecha límite para presentar ponencias es el 15 de setiembre.
Si desea mayor información y detalles del congreso puede ingresar a www.aguaculturayterritorio.org o al teléfono 2277-3066.
Imagen con fines ilustrativos tomada de www.gwp.org
Enviado a SURCOS Digital por Oficina de Comunicación, UNA.
La Defensoría de los habitantes emitió una resolución en cuanto a la lucha de las comunidades costeras por la aprobación de la ley TECOCOS (Territorios Costeros Comunitarios), que busca asegurar la posesión de terrenos para familias costeras que tienen muchos años de vivir en dicha zona.
Dicha resolución se dio como consecuencia de una queja planteada ante la Defensoría de los Habitantes por la Sra. Carmen Estela Chinchilla Mora en la cual manifiesta que en febrero del 2014 un cuando un grupo de manifestantes se hicieron presentes en la carretera Interamericana Norte, en la entrada de Chomes para oponerse a la decisión del Gobierno de sacar de la agenda legislativa la aprobación del Proyecto TECOCOS en segundo debate, los manifestantes realizaron un bloqueo en la carretera, ante lo cual la Fuerza Pública intervino provocando un enfrentamiento que culminaría con el uso de gases lacrimógenos, abuso de autoridad, entre otras acciones.
Según Marcos Chinchilla Montes, quien compartió esta información con SURCOS Digital, al hacer la lectura de la resolución y otras similares, queda en evidencia la incompetencia de la policía, y queda la inquietud de si será factible acusar a estos funcionarios que cometen esta clase de delitos, ya que articulan toda una cadena de mando innecesaria en el Gobierno, al violarse los derechos de la ciudadanía y lesionarla con sus actuaciones, haciendo incurrir al gobierno en un desperdicio de recursos.
Las recomendaciones hechas por la Defensoría al Ministerio de Seguridad Pública son:
“Primera.- Reconceptualizar con el Enfoque de Derechos Humanos el Protocolo de Atención de Alteraciones Sociales; y en esa línea, incorporar entre las actuaciones: “Conocer los motivos que convocan las manifestaciones de protesta, para coordinar la presencia de las autoridades públicas contra las que se dirigen los reclamos, con la finalidad de que estas procedan a negociar la resolución de los motivos de la protesta”.
Segunda.- Emitir una Circular mediante la cual se le recuerde al personal policial el deber de colaboración preferente con la Defensoría de los Habitantes, en las investigaciones que esta instancia realiza con fundamento en el artículo 24 de la Ley Nº 7319 de la Defensoría de los Habitantes.
Tercera.- Realizar una evaluación civilista de la actuación policial del 24 de febrero del 2014, ante los manifestantes en la entrada de Chomes por la falta de aprobación del Proyecto de Ley denominado TECOCOS, con el objetivo de identificar, limitar y rectificar algunos procedimientos policiales cuyo abuso sea causa de violación de los derechos y libertades de las y los habitantes, desvirtuando la función preventiva y civilista de la Fuerza Pública; con tal finalidad se sugiere la revisión de las filmaciones producidas por los medios comerciales de información y los subidos en las redes sociales.
Se previene que por disposición del artículo 14 párrafo tercero de la Ley Nº 7319 el no acatamiento injustificado de las recomendaciones de la Defensoría de los Habitantes puede ser objeto de una recomendación de amonestación para el funcionario que las incumpla o, en caso de incumplimiento reiterado, de una recomendación de suspensión o despido”.
Información enviada a SURCOS Digital por Marcos Chinchilla Montes.