Un video que circula con fuerza en TikTok, publicado por la cuenta ElYoguiAbogado, ha conectado especialmente con personas jóvenes al poner sobre la mesa una pregunta sencilla pero profunda: ¿en qué país queremos vivir y bajo qué tipo de liderazgo? A partir de lo que se llamó un “antidebate”, el autor contrasta dos formas muy distintas de entender la política: una basada en la confrontación permanente y otra centrada en el diálogo, el respeto y la búsqueda de acuerdos.
En el video se destaca un encuentro entre cuatro candidaturas presidenciales de corrientes políticas distintas, dialogando con serenidad sobre temas relevantes para el país, desde la infiltración del narcotráfico hasta la defensa de la seguridad social. Lejos del insulto y el espectáculo, ese espacio generó algo que muchas personas dicen extrañar: cordialidad, civilismo y decencia. Los comentarios en redes reflejan ilusión, alivio y una sensación compartida de reconocimiento: “esto también es Costa Rica”.
El mensaje central apunta a algo clave en estas elecciones: no se trata solo de votar en contra de algo, sino de votar a favor de la democracia, del Estado de derecho, de la institucionalidad y de un país donde sea posible convivir entre diferencias. El video invita a ver la política no como una guerra, sino como el arte de debatir, consensuar y construir puntos comunes. Por eso, más que resumirlo, esta nota invita a ver el video completo, que está generando conversación, especialmente entre quienes sienten que aún hay razones para involucrarse y votar.
▶️ Te invitamos a ver el video completo y a sumarte a la conversación.
Los paneles electorales son instrumentos valiosos para analizar dinámicas de cambio individual en contextos de campaña. Sin embargo, su uso para inferencias agregadas —especialmente después de eventos informativos mayores, como el debate nacional organizado por el TSE— exige cautelas metodológicas estrictas. Cuando dichas cautelas no se observan, el riesgo de sesgo estructural es alto y puede afectar de forma sistemática la interpretación de los resultados.
El debate del TSE como shock informativo no neutral
Un debate nacional televisado constituye un shock informativo exógeno, pero no simétrico:
No todos los votantes lo observan.
No todos lo procesan con la misma intensidad.
No todos actualizan sus preferencias de igual forma.
Por tanto, cualquier instrumento de medición posterior debe reconocer explícitamente esa heterogeneidad. Un panel definido antes del evento y no ajustado después asume implícitamente que el shock afectó de manera uniforme a su muestra, supuesto que es empíricamente insostenible.
Endogeneidad del panel y candidatura dominante
Si desde su conformación inicial el panel:
reflejaba una mayor afinidad hacia la candidatura con mayor preferencia electoral,
o estaba más expuesto a narrativas de “liderazgo” o “viabilidad”,
entonces el panel no es un observador neutral del debate, sino un espacio endógeno de refuerzo.
Tras el debate:
los panelistas afines a la candidatura dominante tienden a interpretar confirmatoriamente el desempeño,
a consolidar su preferencia,
y a responder con mayor consistencia y probabilidad.
En ausencia de ajustes, el panel amplifica esa consolidación y la presenta como un cambio agregado del electorado.
Subvaloración sistemática de candidaturas dentro del margen de error
Un efecto particularmente problemático —y poco discutido— es la subvaloración de las candidaturas que, desde el inicio, se encontraban dentro del margen de error.
Estas candidaturas suelen:
tener bases de apoyo menos intensas pero potencialmente más móviles,
depender más del desempeño relativo en debates para diferenciarse,
atraer votantes más sensibles a señales de competencia real.
En un panel dominado por una candidatura líder:
esos cambios no se reflejan plenamente,
se diluyen en la dinámica mayoritaria,
o quedan ocultos por efectos de attrition (abandono selectivo del panel).
El resultado es una compresión artificial del espacio competitivo: las candidaturas cercanas estadísticamente quedan subestimadas justo en el momento en que el debate podría haberles permitido crecer.
Sobrevaloración de la candidatura dominante
De forma simétrica, la candidatura dominante resulta sobrevalorada en la etapa post-debate, no necesariamente porque haya ganado apoyo nuevo en el electorado general, sino porque:
el panel ya estaba inclinado en su favor,
el debate refuerza percepciones de inevitabilidad (bandwagon),
y el instrumento no corrige ese sesgo de base.
Así, el panel confunde consolidación interna con expansión externa.
Implicaciones para la validez de los resultados
En estas condiciones, los resultados post-debate:
pierden validez externa como estimación del electorado nacional,
sobreestiman diferencias entre candidaturas,
y subestiman la incertidumbre real del proceso electoral.
No se trata de un problema menor de ponderación, sino de una violación del principio de identificación: el instrumento de medición está correlacionado con el fenómeno que pretende medir.
Uso metodológicamente correcto del panel
En este contexto, el panel solo sería defendible si:
Se presenta explícitamente como análisis de dinámica interna del panel, no como encuesta nacional.
Se separan cohortes pre y post-debate.
Se aplican ajustes por: exposición efectiva al debate, probabilidad de respuesta, y cambios en indecisos.
Se complementa con mediciones transversales independientes. Conclusión
Un panel electoral definido antes de un debate nacional y no ajustado después tiende a sobrevalorar a la candidatura dominante y subvalorar a las candidaturas dentro del margen de error, no por efecto real del electorado, sino por dinámicas internas del propio instrumento.
En consecuencia, sus resultados deben leerse con cautela y no como una fotografía fiel del impacto del debate del TSE en la competencia electoral.
Con mucho interés lo presencié pues hasta ahora solo la había escuchado en intervenciones muy programadas y controladas.
En este debate, donde las preguntas no estaban bajo su control pudimos presenciar la absoluta falta de capacidad, habilidad para evadir responsabilidades y de plano mentir.
Dijo que el desempleo había disminuido durante el presente gobierno cuando la evidencia es todo lo contrario y si no ha subido más es porque quienes solicitan trabajo se cansan de asistir a las ferias de empleo, particularmente los jóvenes.
Dice que la seguridad mejorará en su gobierno con medidas poco claras y con la construcción de una mega cárcel cuya primera piedra será puesta a cuatro semanas de las elecciones, con la presencia del Sr. Bukele. ¿Será verdad que la construye?
No pudo explicar la razón de eliminar el Servicio de Guardacostas de la Bahía de Drake en donde sabe es el sitio por donde entran las drogas ni la razón de eliminar la Policía de Control de Drogas de las fronteras y aeropuertos.
Puso como ejemplo de las obras hechas por su gobierno el Hospital de Puntarenas, construido por el gobierno anterior, donde no tuvo ninguna participación el actual, excepto por su inauguración.
Espero que muchos costarricenses la hayan escuchado y así poder valorar qué dicen y qué no dicen los candidatos.
La Red Internacional La Izquierda Diario invita a la comunidad a participar en las Jornadas por un Futuro Comunista, que se llevarán a cabo en Costa Rica. Estas jornadas están diseñadas para fomentar la discusión y el diálogo sobre temas cruciales para el futuro de la izquierda.
El primer foro, titulado «La Derecha Internacional y cómo enfrentarla,» se realizará el miércoles 30 de octubre a las 6:00 P.M. en la Sala 1 de audiovisuales de la Biblioteca Carlos Monge de la Universidad de Costa Rica. La moderadora será Paola Zeledón, y contará con la participación de los expositores Allen Cordero y Milton D’Leon (invitado internacional).
El segundo foro, «Problemas de la Situación Nacional,» tendrá lugar el miércoles 6 de noviembre a la misma hora y en el mismo lugar. Este foro será moderado por Esteban Fernández y contará con la presencia de las expositoras Alejandra Bonilla, Paola Zeledón y Daniel Díaz.
Las jornadas tienen como objetivo presentar un marco teórico que permita analizar la coyuntura nacional e internacional, y promover una cultura militante en las universidades.
Investigación revela que 2/3 partes de la información que consumió la ciudadanía entre agosto y diciembre anteriores se refirió a espectáculos, sucesos o deportes
Según la investigación, los medios de comunicación y los candidatos a la presidencia no fortalecieron el debate de la ciudadanía respecto a temas políticos durante la actual campaña electoral (Ilustración. CIEP). – foto Karla Richmond, UCR.
Los medios de comunicación y los candidatos a la presidencia no fortalecieron el debate de la ciudadanía respecto a temas políticos durante la actual campaña electoral, que convoca al país a las urnas este domingo 4 de febrero.
Así lo determinó la iniciativa “Democracia en Digital”, desarrollada por el Centro de Investigación en Comunicación (CICOM) de la Universidad de Costa Rica (UCR) con el apoyo de del Espacio Universitario de Estudios Avanzados (UCREA).
El proyecto inició en el año 2016, cuando los investigadores Ignacio Siles, Larisa Tristán, Carolina Carazo y Andrés Segura, decidieron consolidar en un proyecto su interés por reflexionar sobre el papel que juegan las plataformas digitales en los procesos democráticos.
Según Siles, la investigación comenzó por determinar cuáles notas publicadas de forma regular por seis medios de comunicación nacionales recibían una mayor interacción de la audiencia al ser compartidas en sus plataformas de redes sociales.
Según el investigador Ignacio Siles, el consumo de noticias por áreas está muy segmentado, y tanto en política como en el resto de temáticas ocupa casi siempre la misma proporción.- foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Tras realizar un monitoreo sistemático de dicha oferta de contenido durante distintos periodos de tiempo entre el 2016 y el 2017, determinaron que sólo entre el 15% y el 20% de las notas divulgadas abordaban temas políticos y a partir de este referente, inició el monitoreo de la coyuntura electoral.
La nueva medición dio inicio en agosto, mes en que según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) da inicio formalmente la contienda electoral, y aunque la sistematización de información sigue en desarrollo durante el presente mes de enero, los resultados consolidados hasta diciembre anterior revelaron el mismo panorama.
Siles afirma que la investigación confirmó “la teoría de la ley potencial”, en la que sólo un pequeño grupo de noticias reciben muchas interacciones, pero además reveló que se destina casi siempre el mismo espacio en la agenda mediática para la cobertura de cada área.
“El consumo de noticias por áreas está muy segmentado y no sólo en política, todos los temas ocupan casi siempre la misma proporción… Hay un número limitado de noticias que la gente lee y lo reparte casi siempre de la misma forma”, explicó el académico.
La investigadora Larisa Tristán afirmó que la agenda política de los medios de comunicación no abordó más de seis temáticas distintas durante el periodo de la actual campaña electoral. – foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
El investigador afirmó que 2/3 partes de la información que consume la audiencia desde las redes sociales de los medios de comunicación se refiere a asuntos no públicos y por el contrario, abordan sucesos, deportes, entretenimiento o temáticas que no fortalecen el debate o la construcción de democracia.
Se determinó que pese a la coyuntura electoral, la “cuota de contenido político” se mantuvo similar a la que se destina de forma regular, pero además, la aparición del cuestionado caso sobre la importación de cemento chino al país dominó la sección y redujo el espectro de temáticas que se abordaban regularmente.
La investigadora Larisa Tristán detalló que durante todo el proceso de monitoreo de la contienda electoral evaluado, la agenda política de los medios de comunicación no abordó más de seis temáticas distintas e innegablemente estuvo dominada por el denominado “cementazo”, desde un tratamiento noticioso caracterizado por el tono sensacionalista y la ausencia de profundidad.
Detalló que, aunque a partir de un “hito informativo” puede darse un leve incremento de la cantidad de noticias sobre política publicadas en los medios que normalmente no cubren estas áreas del acontecer nacional, en los medios con agenda política no se amplía la diversidad temática abordada.
La comunicadora Carolina Carazo señaló la ausencia de temáticas sustantivas en el debate propuesto por los candidatos para la consolidación de una discusión que aportara a la opinión de la ciudadanía. – foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Debate político tampoco fue prioridad para los candidatos presidenciales
Los aspirantes a la presidencia de la República no subsanaron la ausencia de debate en el marco de la coyuntura electoral, pues aunque entre el 75% y el 100% de sus publicaciones en redes sociales son de carácter político, las temáticas abordadas se redujeron a sus partidos políticos o a sus actividades de campaña.
Según la investigadora Carolina Carazo, el análisis de las publicaciones realizadas por los cantidadatos en la plataforma de Facebook evidenció la ausencia de temáticas sustantivas para consolidación de un debate que aportara a la opinión de la ciudadanía, a partir del abordaje de temas como economía, infraestructura o ciencia y tecnología.
Afirmó que existe una “estructura invisible que condiciona el consumo noticioso en periodos campaña y como parte de esta dinámica, la “cuota política” genera implicaciones muy relevantes en la consolidación del debate público.
“Lamentablemente no tenemos una discusión de fondo, ni constructiva ni provechosa en medios, tampoco los candidatos presidenciales aprovecharon ese vacío para tener esa discusión y finalmente, no se dio lugar a ese debate de fondo que como país merecemos y necesitamos”, concluyó la académica.