Lo que no se parece
Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense
Empiezan a salir a la luz pública costarricense casos denunciados por familiares de ticos detenidos en las instalaciones de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), en Estados Unidos.
La preocupación de estas personas es evidente: sus familiares permanecen en condiciones difíciles y algunos de ellos con problemas de salud que no han sido atendidos de forma adecuada.
Ya se han conocido dos casos en lo que va del año, de personas migrantes costarricenses que fallecieron en sus condiciones de detención o que fueron entregadas en mal estado de salud por las autoridades migratorias de aquel país.
Hasta ahora, la omisión oficial ha sido la respuesta. Consecuente, eso sí, con un burdo alineamiento diplomático local con las locuras desquiciantes del presidente Trump en materia migratoria.
No deja uno de pensar en lo que viene.
Porque lo que viene podría ser peor si se considera la forma en la que operadores de la política local asumen la diversidad y la entienden. Si es así, son explicables omisiones y emisiones de mal gusto.
Tiene uno que tomar aire para escribir sobre estas cosas. Ya se sabe, sí, que lo banal y superficial son los ejes que mueven los discursos y narrativas oficiales en el país.
Eso y esa mala retórica construida por las extremas políticas que campean en la región, en la que los odios suelen colocarse sobre los “otros” a los que se les denomina “zurdos” o lo que es peor, “bloque opositor comunista”. Sobre esto último escribiré en otro momento para el caso doméstico.
Me gustaría regresar a la banalidad que da paso al racismo y xenofobia solapadas. Como si hiciera gracia, el secretario general del partido oficialista Pueblo Soberano soltó una de sus tantas joyas del lenguaje y confirmó en su decir que “todos los chinos se parecen”.
Caso en desarrollo aparte, esta frase condensa cierto ADN que aparece cada cierto tiempo en buena parte de la población nacional, para la que origen, color de piel y clase son suficientes motivos en prácticas de discriminación.
Que la haya dicho el secretario del partido en el gobierno, ya no sorprende. Ya nada nos sorprende.
Si para este personaje “todos los chinos se parecen”, para nosotros hay cosas como la dignidad y la decencia que se van pareciendo menos a sus actos. Cada vez menos. Cada vez más pequeños.
Cada vez más.
