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Etiqueta: derechos indígenas

A 7 años del asesinato de Sergio Rojas Ortiz organizan plantón por su memoria

Este próximo miércoles 18 de marzo a las 9:00 a.m. en el Pretil de la Universidad de Costa Rica (UCR) se realizará un “Plantón por la memoria del compañero y hermano Sergio Rojas”, al cumplirse siete años de su asesinato, que continúa en la impunidad. La actividad es convocada por la Coordinación del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) y Juventudes Indígenas.

Ante la pregunta ¿Quién lo mató?, las personas organizadoras responden con firmeza: “¡El Estado lo mató!”, al tiempo que reiteran que “¡la lucha continúa!”.

¿Quién fue Sergio Rojas Ortiz?

Sergio Rojas Ortiz, Bribri del clan Uniwak del territorio indígena de Salitre, fue un reconocido líder del movimiento por la autonomía indígena y la recuperación de tierras en la zona sur del país. Dirigente y fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI).

 A lo largo de los años fue objeto de agresiones, persecución, criminalización e incluso encarcelamiento por su labor de defensa territorial. En la madrugada del 18 de marzo de 2019 fue asesinado mediante una ejecución al estilo paramilitar, recibiendo 15 disparos en su propia casa, para ese momento tenía 59 años y con tres hijos.

La violencia contra Sergio Rojas no comenzó con su asesinato. Desde 2015 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había ordenado al Estado costarricense brindarle medidas de protección debido a las amenazas y agresiones que enfrentaba.

A inicios de 2024, el Juzgado Penal del I Circuito Judicial de la Zona Sur dictó sobreseimiento definitivo a favor de las dos personas no indígenas imputadas por el homicidio del líder indígena, argumentando que las pruebas recolectadas durante la investigación no alcanzaban el grado de probabilidad necesario para llevar el caso a juicio. Esta decisión respondió a una solicitud del Ministerio Público.

La resolución llega después de un largo y tortuoso proceso judicial. Desde etapas tempranas del caso se intentó cerrar la causa: en 2020 la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delincuencia Organizada solicitó el sobreseimiento y archivo del expediente, lo que generó el rechazo de familiares, comunidades indígenas y organizaciones de derechos humanos, así como presión nacional e internacional. Tras una audiencia oral realizada en diciembre de 2020, en febrero de 2021 un juez resolvió que la investigación debía continuar.

Durante el proceso también se conoció la filtración de un informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que incluía testimonios de testigos e intervenciones de comunicaciones. Según ese informe, los investigadores lograron identificar mensajes de texto vinculados con los presuntos autores intelectuales del crimen, en los que incluso se mencionaba la posibilidad de que el día del asesinato “lo cazaran”.

El asesinato de Sergio Rojas Ortiz constituye un crimen político ocurrido en un contexto de creciente y sistemática violencia física, simbólica e histórica contra los pueblos indígenas. Esta situación está profundamente vinculada tanto al racismo institucional como a la falta de acciones efectivas del Estado costarricense para garantizar los derechos humanos de los pueblos originarios, en particular aquellos relacionados con la recuperación y protección de sus territorios.

Con apoyo de proyecto ED-3526 Geografía y Diálogos de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios comunitarios de Costa Rica de la Escuela de Geografía y el Programa Kioscos Socioambientales de la Vicerrectoría de Acción Social Universidad de Costa Rica.

Reseña Documental: «Los Maleku de Guatuso»

Por: Michelle Castro

Introducción y Estreno

El pasado 7 de febrero, el Territorio Indígena Maleku celebró el estreno oficial del documental «Los Malekus de Guatuso». El evento tuvo lugar en el Palenque Margarita, específicamente en el rancho Crokú Y u. Esta obra se distingue por ser la producción audiovisual más reciente de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) vinculada a los territorios indígenas del país.

Localización y Contenido Narrativo

La producción se desarrolló en dos escenarios fundamentales: el Territorio Indígena Maleku, ubicado en el cantón de Guatuso, y el Refugio de Vida Silvestre Caño Negro, en Los Chiles. El documental se estructura en diversas etapas que permiten al espectador profundizar en la identidad de este pueblo:

Legado Histórico: Explora aspectos históricos desde tiempos inmemoriales, la demografía de la población y su particular forma de vida.

Expresiones Culturales: Se documentan prácticas tradicionales, métodos de subsistencia, dieta, uso de medicina natural, arquitectura habitacional, cantos y danzas autóctonas.

Espiritualidad y Naturaleza: Destaca la conexión sagrada de la comunidad con su entorno, incluyendo cuencas de ríos, lagos, volcanes y bosques.

Desafíos Actuales: El material aborda problemáticas críticas como la usurpación de tierras, el deterioro ambiental, el racismo, la aculturación y las restricciones para ejercer la caza y pesca ancestral.

Un Proceso de Gestión Local y Participativa

A diferencia de otras producciones, este documental nació de un proceso de acompañamiento de tres años liderado por el Programa de Gestión Local (PGL) de la UNED. Los protagonistas y gestores principales son miembros de la propia comunidad Maleku, egresados del técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios.

Un aspecto notable es que el trabajo se realizó bajo las complejas condiciones de la Pandemia del COVID-19. Además del documental, el PGL ha fortalecido iniciativas como el Festival Cultural Maleku, el cual busca rescatar la gastronomía, la artesanía tradicional (bolsos y canastos), el idioma y deportes como el tiro con arco y flecha.

Equipo de Producción y Colaboradores

La realización técnica contó con el apoyo de especialistas de la UNED y la colaboración estrecha de los «Mayores» de la comunidad. El equipo principal estuvo conformado por:

Dirección y Producción: Luis Fernando Fallas Fallas.

Cámara: Santiago Martínez.

Sonido: Nino Robleto.

Edición: Ramón Morales Garro.

Colaboración Fotográfica: Ricardo Araya Rojas.

Conclusión

Este proyecto audiovisual no solo documenta la riqueza de la cultura Maleku, sino que evidencia su resiliencia y su lucha activa por preservar la naturaleza y sus raíces para las futuras generaciones. Representa un esfuerzo conjunto basado en la empatía, el respeto y el interés por proteger el patrimonio cultural de Costa Rica.

Para ver el documental completo, dar click aquí https://www.youtube.com/watch?v=Omr2-PzWUYc

Nota: Puede apreciarse el afiche de la presentación oficial del 7 de febrero.

Jerhy Rivera, seis años después: la herida que sigue abierta en Térraba

Por Mauricio Álvarez Mora, ecologista y Docente UCR UNA

Hoy, 24 de febrero, se cumplen seis años del asesinato de Jerhy Rivera Rivera, joven dirigente indígena Bröran del territorio de Térraba. Son seis años de impunidad, dolor y una herida abierta que interpela de manera directa al Estado costarricense y a su sistema de justicia.

Jerhy nació el 1.º de noviembre de 1974 en Térraba. Desde muy joven se destacó como un dirigente valiente y vehemente, comprometido con la lucha contra el despojo territorial, la discriminación histórica hacia los pueblos indígenas y la defensa de los bienes comunes naturales y culturales. Lo conocimos en la resistencia frente a la amenaza del proyecto hidroeléctrico Diquís, defendiendo el río Grande de Térraba con una claridad que aún resuena: “El río no se entrega a cambio de una carretera o una construcción”.

Jerhy fue asesinado por la espalda, a balazos, dentro del territorio indígena Bröran de Térraba, a los 46 años. Su asesinato fue el resultado de un linchamiento promovido por personas no indígenas que usurpan tierras indígenas desde hace décadas. Este crimen no puede comprenderse sin señalar la responsabilidad directa del Estado: la Fuerza Pública estaba presente, fue testigo directo de los hechos y no intervino.

La mañana de ese día, hace seis años, varias familias del pueblo Bröran iniciaron un nuevo proceso de recuperación territorial. Entre ellas estaba la familia Rivera. Antes de estas recuperaciones, el pueblo Bröran apenas ejercía control efectivo sobre el 10 % de su territorio, mientras que el 90 % permanecía en manos de personas no indígenas, incluyendo fincas ganaderas de hasta mil hectáreas concentradas en una sola persona. Muchas familias indígenas fueron expulsadas de sus tierras legalmente asignadas y forzadas a migrar.

La respuesta a esa recuperación fue brutal. Una turba de personas no indígenas se organizó con el objetivo, según sus propias expresiones, de “tajadear” al líder indígena Pablo Sibar Sibar, quien también ha sobrevivido a múltiples atentados y actos de violencia. Por milagro no hubo más víctimas mortales. La familia de Jerhy relató que la noche anterior al asesinato sobrevivieron a un ataque armado perpetrado por más de cien personas no indígenas, que actuaron con total violencia, a la vista y paciencia de la Fuerza Pública.

En 2020, el Juzgado Penal de Buenos Aires de Puntarenas elevó a juicio la causa contra un hombre de apellidos Varela Rojas, acusado de homicidio calificado, amenazas agravadas y portación ilegal de arma. En agosto de 2022, este mismo sujeto se presentó de noche a una actividad pública con autoridades en la Escuela de Buenos Aires de Puntarenas y declaró, con cinismo y agitación: “yo fui el que lo maté”. El público lo aplaudió. Todo quedó registrado y fue transmitido en vivo por Facebook.

El 1.º de febrero de 2023, un tribunal de Pérez Zeledón lo condenó a más de 20 años de prisión por homicidio calificado, portación ilegal de arma y amenazas agravadas contra una testigo. Sin embargo, el 17 de julio de 2023, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de Cartago ordenó su liberación, anuló el juicio y dispuso la realización de uno nuevo, alegando vicios en el procedimiento. A finales de 2024, el Tribunal de Pérez Zeledón absolvió al principal imputado, argumentando que las declaraciones y pruebas no permitieron comprobar la tesis de la Fiscalía ni de la familia querellante.

Este asesinato y el largo proceso judicial que le siguió han dejado al sistema de justicia seriamente cuestionado, con evidentes signos de racismo institucional. Han dejado a la familia de Jerhy profundamente herida y abatida; al pueblo Bröran con la amarga lección de cuánto vale la vida de una persona indígena en este país; y a quienes hemos acompañado durante años estos procesos de defensa del territorio y de los derechos humanos, en un estado de indignación profunda.

A seis años del asesinato de Jerhy Rivera Rivera, la impunidad no es solo una falla judicial: es un mensaje político. Un mensaje que normaliza la violencia contra los pueblos indígenas protege a los usurpadores y castiga, una y otra vez, a quienes defienden la vida, el territorio y la dignidad. Recordar a Jerhy no es un acto simbólico: es una exigencia de verdad, justicia y reparación, y una denuncia permanente contra un Estado que sigue llegando tarde -o no llegando- y que, cuando llega, protege y legitima a los agresores, no a los pueblos originarios.

La institucionalidad social en el territorio indígena cabécar de China Kichá – Voces y Política

Este miércoles 18 de febrero tendremos el programa:

Expresiones de la institucionalidad social en el territorio indígena cabécar de China Kichá

Con la participación de:

María Fernanda Hernández Valverde, Kembly Dayana Ulate Rojas, Abigail Lacayo Zúñiga y Evelyn Loaiza Romero.

Expresiones de la institucionalidad social en el territorio indígena cabécar de China Kichá es un Trabajo Final de Graduación de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica, que analiza la presencia y acción de la institucionalidad social en este territorio durante el período 2018–2023.

Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234-3233.

Miércoles 5:00 pm en Radio Universidad 96.7 FM.

Véanos a través del Facebook de Radio Universidad de Costa Rica (https://www.facebook.com/radiouniversidadcr)

FRENAPI denuncia usurpación y uso electoral de la agenda indígena

San José, 25 de enero de 2026.

El Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) emitió un pronunciamiento público en el que alerta sobre la usurpación de derechos, territorios e identidades indígenas y cuestiona el uso instrumental de la agenda de los pueblos originarios en el contexto del proceso electoral de 2026.

FRENAPI, que agrupa a ocho pueblos indígenas y al menos quince territorios de todo el país, recordó que desde hace más de 26 años ha impulsado esfuerzos sostenidos para posicionar las demandas indígenas ante los distintos poderes del Estado, independientemente de los gobiernos y administraciones de turno. En su comunicado, el colectivo reafirmó la vigencia y diversidad de los pueblos indígenas de Costa Rica, así como su compromiso con una agenda integral que abarca la espiritualidad, la tierra y el territorio, las estructuras propias de gobierno, la salud y educación propias, la protección del ambiente y la defensa de los idiomas originarios.

La organización denunció que, pese a la violencia estructural histórica ejercida por el Estado, ha mantenido una posición de respeto frente a las distintas corrientes y figuras políticas que aspiran a cargos de elección popular. Sin embargo, advirtió que los procesos electorales suelen estar estrechamente vinculados a grupos de poder que financian campañas y que, según FRENAPI, han usurpado tierras, conocimientos y espiritualidades indígenas, recurriendo a “discursos vacíos” y prácticas engañosas.

El pronunciamiento señala además que diversas figuras políticas han utilizado de forma incorrecta los idiomas indígenas o han hablado en nombre de los pueblos originarios sin conocimiento real de sus territorios ni de sus prioridades, reproduciendo la ignorancia y el desconocimiento sobre la realidad indígena. En ese sentido, FRENAPI repudió lo que calificó como prácticas reiteradas de “politiquería electoral”, en las que los derechos de los pueblos indígenas —reconocidos en leyes, decretos y convenios internacionales— son invocados de manera coyuntural, pero luego omitidos en los planes de inversión y acción estatal.

De manera explícita, el Frente cuestionó las acciones atribuidas a Laura Fernández y Fernando Zamora, a quienes acusa de utilizar las necesidades y derechos indígenas como parte de su estrategia de campaña, mediante la suplantación y la manipulación de la realidad que enfrentan las comunidades.

FRENAPI también criticó a los partidos políticos por profundizar desigualdades y violencias sistemáticas, usando a sectores históricamente excluidos como “botín electoral” u ornamento discursivo. Asimismo, denunció la imposición de proyectos extractivistas —como marinas, explotación petrolera, minería e hidroeléctricas— sin respetar la autonomía, la libre autodeterminación ni la consulta previa, libre e informada de buena fe.

El colectivo subrayó que los pueblos y naciones indígenas no son homogéneos y defendió la construcción democrática desde las diferencias, de manera pública y propositiva. Afirmó que su “proyecto de Vida” no responde a partidos políticos ni a coyunturas electorales, sino que trasciende el escenario político actual y se fundamenta en la defensa del territorio, la dignidad, el autogobierno y el bien común.

Finalmente, FRENAPI rechazó las narrativas coloniales e integracionistas que invisibilizan la diversidad indígena y llamó al pueblo costarricense a abrir el pensamiento y la acción para construir un país más democrático, inclusivo y respetuoso de su pluralidad. El comunicado concluye con un mensaje de memoria y lucha en honor a Jerhy Rivera y Sergio Rojas, reafirmando la continuidad de la resistencia de los pueblos indígenas en Costa Rica.

Repensando los Futuros Agrarios a través de la Acción Local (ReAL) en Costa Rica

Olivia Sylvester
Universidad para la Paz

En América Latina y el Caribe (ALC), la extrema desigualdad en el acceso y control de la tierra es alarmante. Debido a esta y otras graves inequidades, la FAO, los estados, agricultores, activistas y académicos se reunirán en 2026 para debatir las agendas globales en torno a la reforma agraria, en la conferencia internacional ICARRD+20. Costa Rica es uno de los países de ALC que enfrenta graves inequidades en el acceso a la tierra; más específicamente, el estado no ha reconocido plenamente los territorios tradicionales de los pueblos originarios; aún existe una ocupación ilegal en tierras de los pueblos por parte de los colonos, a pesar de la existencia de leyes que exigen al estado indemnizar ocupantes no-indígenas para devolver las tierras a manos indígenas.

Ante las violaciones de los derechos indígenas y el acceso desigual a la tierra, es importante reconocer el trabajo que realizan diariamente los pueblos originarios para asegurar su acceso a la tierra, lo que garantiza acceso a la alimentación, continuidad cultural y la continuidad de las prácticas agrícolas sostenibles. Con apoyo del programa Water and Development Partnership del IHE Delft Institute for Water Education, tres grupos de mujeres están desarrollando proyectos relacionados con el acceso a la tierra, la soberanía alimentaria y el cuido del agua en un proyecto internacional llamado Repensando Futuros Agrarios a través de la Acción Local (ReAL). Este proyecto también apoya a mujeres agricultoras en Tamil Nadu, India, quienes trabajan en la gestión tradicional del agua para la soberanía alimentaria y la revitalización cultural.

Mujeres huetares compartiendo saberes tradicionales sobre la producción y preparación de comidas tradicionales, marzo 2025 (crédito fotográfico: Esmeralda Pérez Hernández).

En Costa Rica, en 2025, las mujeres huetares de Quitirrisí llevaron a cabo tres talleres sobre los siguientes temas: soberanía alimentaria, acceso al agua y transmisión intergeneracional del sabiduría originaria. En estos talleres, participaron personas de entre 15 y 60 años, quienes conversaron sobre la importancia no solo de compartir el conocimiento cultural, sino también de practicarlo en la vida cotidiana. Se prepararon y compartieron comidas tradicionales, como tortillas, chicha, zorrillo y chicasquil; se realizó un mapeo de los principales sitios culturales del cuido y acceso al agua, y se destacó temas de injusticia ambiental presentes en el territorio. Las mujeres de Quitirrisí también viajaron a Zapatón para intercambiar conocimientos sobre comidas y prácticas tradicionales con líderes huetares, durante el Festival Gastronómico Cultural Huetar.

Miembros del pueblo bribri practicando di’katǫ̀k, Alto Talamanca, abril de 2025 (crédito fotográfico: Alí García Segura).

Dentro el marco del proyecto, miembros del pueblo originario bribri eligieron revitalizar una práctica cultural clave llamada di’katö̀k, que podría traducirse literalmente como “comer agua” y suele traducirse como “seca del río”; sin embargo, estas traducciones simplifican en gran medida la profundidad de esta práctica cultural. Esta es una práctica que ocurre una vez al año; no obstante, por muchas razones, incluidas prohibiciones estatales, no se practica ampliamente. Durante esta revitalización, se compartió las prácticas de los mayores que guían este proceso, hablaron de cómo es una actividad en la que participan comunidades enteras, al punto de que nadie permanece en casa durante ese período. Durante di’katö̀k las personas comparten alimentos (como los bananos, la chicha, y el pescado), comparten conocimientos y también conversan sobre las preocupaciones comunitarias; por lo tanto, es también un espacio de resolución de conflictos. Practicar di’katö̀k forma parte de la gobernanza cultural, la transmisión de saberes, la soberanía alimentaria y es parte del modelo de desarrollo bribri.

Comidas tradicionales de las mujeres del pueblo brörán en su taller de soberanía alimentaria en diciembre de 2025 (crédito fotográfico: Olivia Sylvester).

En 2025, las mujeres brörán realizaron múltiples talleres sobre soberanía alimentaria indígena, los cuales se centraron en el acceso a la tierra, el conocimiento tradicional y el derecho a decidir sobre sus propios sistemas alimentarios. Se dialogó sobre la soberanía alimentaria como concepto esencial para la continuidad de su cultura y de la salud bröran, especialmente debido a la calidad actual de los alimentos disponibles en los supermercados locales, los cuales están llenos de pesticidas tóxicos. De suma importancia es el trabajo de las mujeres brörán quienes son defensoras de la tierra, quienes han recuperado territorios para garantizar el acceso a espacios culturales donde ellas puedan practicar la agricultura tradicional. Las mujeres brörán también están explorando diversos proyectos relacionados con la alimentación y las medicinas tradicionales que aseguran una mayor autonomía.

Estos tres proyectos son ejemplos de cómo las mujeres y los pueblos originarios están liderando los futuros agrarios mediante la acción local. Uno de los logros de este proyecto ha sido que las ideas para estas iniciativas surgieron de las mismas organizaciones de las mujeres y no fueron impuestas por entidades externas. A pesar de las inequidades en el acceso a la tierra, a pesar de la expansión de la agricultura industrial en Costa Rica – que elimina no solo la biodiversidad sino también la diversidad cultural – y a pesar de la falta de una implementación plena de los derechos de los pueblos originarios, las mujeres continúan luchando para mantener prácticas que promuevan el cuidado del agua y del territorio, la salud de los seres humanos y no humanos, y que defiendan la vida para toda la humanidad.

La situación actual del pueblo Ngäbe de Sixaola, a dos meses de que termine el 2025

5 de noviembre del 2025

Por Federico Abrego Abrego
Indígena Ngäbe de Sixaola
Miembro de ATIGUSI

Para nosotros, la población Ngäbe de Sixaola, nuestra situación actual es muy complicada y preocupante en varios aspectos. Primero, en cuanto al asunto del territorio, nosotros creíamos que a esta altura del año ya íbamos a tener una luz verde por parte del gobierno. Bueno, de hecho, el gobierno vino, nombró una Mesa Técnica, pero eso fue como para hacernos ver que estaban preocupados con lo del territorio, pero hasta ahorita nos damos de cuenta de que fue como un engaño. De hecho, nos sentimos engañados porque, realmente, sobre el territorio no sabemos nada.

Por otro lado, cómo es posible que como pueblo indígena nos obliguen a tener una Asociación de Desarrollo (ADI) para darnos el territorio. Eso es lo que nos dijeron estos días. Y yo, como miembro del pueblo Ngäbe, y como parte de la población indígena, no estoy de acuerdo, porque el gobierno siempre quiere estar metido ahí donde nosotros estamos. El convenio 169 de la OIT bien claro dice que, a nosotros como población indígena, no nos pueden venir a decir qué tenemos que hacer y qué no tenemos que hacer.

Otro problema que vivimos ahorita es el acceso a la plataforma de SINIRUBE, por la que las familias pueden acceder a subsidios económicos del IMAS. Es un problema muy crítico para nosotros porque yo siento que el problema no es el sistema, si no la persona funcionaria que llena los formularios, esos son los que a veces complican todo. Cómo es posible que SINIRUBE reconozca como una sola familia a tres familias que viven en una misma casa, cuando cada persona gasta sus ingresos manteniendo a sus propias familias. Vivimos en una misma casa debido a nuestra situación económica. Entonces, SINIRUBE suma todos los salarios de la casa y no podemos aplicar a subsidios y becas, porque no salimos en el rango de pobreza. No tienen que sumar todos los salarios porque somos familias distintas viviendo bajo un mismo techo, por necesidad.

Otro asunto ha sido la cedulación. Bueno, yo pensé que para este momento del año toda la población Ngäbe de Sixaola ya iba a estar documentada con cédula, pero eso ha sido un atraso, igual que con la cédula de naturalización. Todo ha sido muy lento y no entiendo por qué, porque yo pienso que, si dijeron que en dos años iban a hacer todo el trámite, ya el Poder Ejecutivo debía hacer algo, pero no ha sido así.

Con respecto al Ebais, es un problema muy complicado porque realmente en Sixaola hay un importante número de familias indígenas y en general de latinos (no indígenas), que también son bastantes, y las citas son muy pocas. A veces uno madruga para nada, porque cuando llega ahí, si acaso solo hay dos cupos, y si hay personas adultas mayores, los pasan de primero y los demás se quedan sin cita. Sí es cierto que atienden en urgencias, pero no es lo mismo que cuando lo atiende a uno el médico de medicina general, porque ya ahí te chequean, te revisan e inclusive ya la atención es muy diferente. Entonces, en urgencias no. Uno llega y le hacen un papelito y ya va para afuera. Yo pienso que eso no debe ser así.

Por último, aquí el gobierno nos está poniendo la traba de que nosotros debemos tener una ADI para que nos puedan dar el territorio, pero entonces, si eso es cierto, por qué no han dado, por lo menos, aviso de que ya tienen las tierras para el territorio, para nosotros, a partir de eso, decidir si podemos optar por una asociación. Bueno, esa es de mi parte de las inquietudes que tengo hasta ahorita con la situación de nuestro pueblo Ngäbe de Sixaola para esta época del año.

Fotografía recuperada del documental de la UNED «El pueblo Ngäbe vivirá por siempre».

Pronunciamiento del Movimiento Estudiantil Indígena de la UNA

Ante la campaña “Malicia Indígena” del MICITT

Desde el Movimiento Estudiantil Indígena de la Universidad Nacional (MEIUNA) expresamos nuestra profunda preocupación por el uso inadecuado de la representación indígena en la campaña “Malicia Indígena” del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT).

Consideramos que el término y las imágenes empleadas en dicha campaña no reflejan la diversidad, dignidad ni el sentido cultural que representan los pueblos indígenas de Costa Rica. Al contrario, su utilización fuera de contexto es un absoluto irrepetible y puede contribuir a reproducir estereotipos y percepciones erróneas que afectan la comprensión social sobre nuestras identidades.

Reiteramos que toda comunicación institucional debe construirse con pertinencia cultural hacia los pueblos originarios, tal como establecen los compromisos internacionales asumidos por el Estado costarricense. Las representaciones culturales no deben utilizarse como recursos simbólicos ni estrategias publicitarias, además que perpetúan categorías hegemónicas.

Como estudiantes indígenas de la Universidad Nacional de Costa Rica y futuros profesionales en diversidad de áreas del conocimiento, organizados, afirmamos que nuestras identidades no son objetos de apropiación ni herramientas de mercadeo. La representación de los pueblos indígenas debe surgir del diálogo, la escucha, participación genuina, para promover una convivencia basada en el respeto y la equidad cultural.

Por lo tanto, exigimos el retiro inmediato de la campaña “Malicia Indígena” de las redes sociales y otros medios del Ministerio de Ciencia e Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT). Por el respeto de los pueblos que han sido violentados sistemática e históricamente.

Movimiento Estudiantil Indígena – Universidad Nacional de Costa Rica

Ver firmas en este documento.

Pueblo Ngäbe de Sixaola denuncia exclusión y abandono institucional

La lucha del pueblo Ngäbe de Sixaola por el reconocimiento de su territorio y el cumplimiento de sus derechos ha sido documentada en una producción del Observatorio de Bienes Comunes de la Universidad de Costa Rica (UCR). Esta pieza presenta testimonios directos de personas de la comunidad indígena Ngäbe asentada en Sixaola, quienes revelan el abandono institucional, la discriminación y la negación sistemática de sus derechos. Estos relatos fueron recabados durante el conversatorio “Situación actual del pueblo Ngäbe de Sixaola en su lucha por territorio”, que tuvo lugar en la Universidad de Costa Rica el 14 de junio de 2025.

Las y los participantes expusieron con claridad problemáticas críticas que afectan a más de 10.000 personas Ngäbe en la zona sur del Caribe costarricense. Entre los principales desafíos señalados se encuentran los obstáculos para acceder a ayudas sociales y servicios básicos, así como la falta de atención en salud y acceso seguro al agua. También denunciaron las condiciones de explotación laboral en las fincas bananeras y plataneras y la ausencia de un territorio reconocido que garantice su existencia como pueblo. Estas voces no son relatos aislados, sino que evidencian un patrón sostenido de exclusión y racismo estructural.

La producción del Observatorio de Bienes Comunes UCR busca amplificar el llamado de esta comunidad por el reconocimiento, la justicia territorial y el cumplimiento de los compromisos internacionales que el estado costarricense ha firmado, como el Convenio 169 de la OIT. El conversatorio fue organizado por el Proyecto de Acción Social Movimientos socioterritoriales del Caribe Sur: El pueblo Ngäbe de Sixaola, de la Escuela de Geografía y el Programa Kioscos Socioambientales de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS), con el respaldo del Laboratorio de Geografía Humana de la Escuela de Geografía y la Subcomisión de Coordinación con Pueblos y Territorios Indígenas del CONARE.

Para profundizar en esta situación y acceder a los testimonios completos sobre la lucha del pueblo Ngäbe, se invita a visitar la página del Observatorio de Bienes Comunes UCR en el siguiente enlace: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/pueblo-ngabe-de-sixaola-en-su-lucha-por-territorio/

Proyecto Tierra Encantada UNA se pronuncia ante afectación a defensor de derechos indígenas

Universidad Nacional
Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión
Programa Pueblos Indígenas
Proyecto Tierra Encantada

Comunicado público

Ante hechos acaecidos el 10 de agosto del presente año 2025, donde la Asociación de Desarrollo Integral Indígena Brörán de Térraba (ADIIT), Cantón de Buenos Aires, Provincia de Puntarenas otorga la posesión de un terreno de 10 hectáreas frente a la recuperación Brörán de San Andrés sobre la carretera Interamericana a una pareja de persona no indígenas. Terreno en posesión desde hace 13 años por el defensor de los derechos humanos y coordinador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas Pablo Sibar Sibar. El documento, como argumenta el afectado Pablo Sibar, es irregular y carece de fundamento jurídico y se da en el contexto de serios cuestionamientos a legitimidad y representatividad a la ADIIT:

1) La ADIIT ha operado como un instrumento colonial de gobernanza que desconoce y sustituye formas ancestrales de organización y ha favorecido intereses foráneos en perjuicio de los derechos colectivos del pueblo Brörán.

2) Las ADI en general son una imposición del Estado y se les percibe como “agentes del Estado” (Anaya, James, 2011)

3) La falta de legitimidad se fundamenta en su papel histórico de favorecimiento de personas no indígenas, (Finca Volcancito 2007 y San Andrés, 2020) mediante la emisión de certificados de uso de suelo y la administración irregular de tierras dentro del territorio indígena, violando la Ley Indígena 6172.

4) La negativa sistemática de la ADI a reconocer y apoyar los procesos de recuperación de tierras, (Caso finca San Andrés y Crun Shurín) obstaculizando el acceso a servicios básicos, vivienda y derechos fundamentales de familias indígenas que luchan por restituir lo que les ha sido arrebatado.

5) El no reconocimiento de la base de datos oficial de identidad y pertenencia, (Decreto 41903-MP del 8/8/2019), promovido por el Consejo de Mayores como herramienta legítima para garantizar identidad y pertenencia y que las decisiones sobre el territorio sean tomadas exclusivamente por personas con linaje del pueblo Brörán.

6) La expresión colonial de su estilo de gobernanza, que reproduce lógicas de exclusión, verticalidad y despojo, contrarias a los principios de respeto, reciprocidad y horizontalidad. La falta de alternancia en la dirección de la junta directiva evidencia falta de democracia interna y transparencia en la gestión.

Exigimos al Estado costarricense y a sus instituciones el reconocimiento pleno de las estructuras autónomas, como el Consejo de Mayores Brörán, y el respeto a los derechos territoriales, culturales y políticos. La continuidad de la ADI en su forma actual representa una amenaza y no representa los genuinos intereses de los habitantes originarios.

Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos, la autonomía y el sagrado derecho de los pueblos originarios a vivir su vida según su cultura, espiritualidad y tradiciones.

Que la tierra, la Madre Tierra, sea devuelta a los habitantes originarios.

Víctor Madrigal Sánchez / Daniel Vindas Sánchez