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Etiqueta: Economía Social y Solidaria

Agenda estratégica: fortalecimiento de la economía social y solidaria (ESS) 2026

Carlos Hernández
carloscokomal.p@gmail.com

Hacia un Modelo de Desarrollo Inclusivo, Territorial y Soberano

1- Introducción

La presente propuesta surge de la necesidad imperativa de repensar el modelo de desarrollo costarricense. Durante décadas, la imposición de políticas neoliberales ha erosionado la institucionalidad pública, desestimulado la producción nacional y debilitado las formas asociativas que históricamente sostuvieron el bienestar de nuestras comunidades.

La Economía Social y Solidaria (ESS) no es un sector marginal, sino una fuerza de resistencia y transformación. Esta agenda propone una transición necesaria: pasar de una visión asistencialista a una política pública de desarrollo productivo que recupere la soberanía, dignifique el trabajo local y ponga la vida y el bienestar colectivo en el centro de las decisiones gubernamentales.

2- Contexto y justificación

El modelo actual ha privilegiado la inversión extranjera sobre la capacidad productiva local, provocando la desarticulación de sectores estratégicos. La ESS emerge como una respuesta ante:

  • La pérdida de soberanía en la toma de decisiones económicas.
  • El desmantelamiento de la institucionalidad de apoyo al productor nacional.
  • La erosión de los derechos sociales y la precarización del empleo.

Frente a esto, la ESS propone un modelo basado en la asociatividad, la cooperación y la gestión democrática, elementos indispensables para reconstruir el tejido social y garantizar la sostenibilidad ecológica del país.

3- Ejes estratégicos de acción

A. Compras Públicas Inclusivas: El Estado como motor

  • Reserva de Mercado: Implementar un porcentaje mínimo de compras públicas destinado a procesos de licitación simplificados para la ESS.
  • Valor Social Agregado: Incluir criterios de impacto social en el SICOP, premiando la gobernanza democrática y el comercio justo.
  • Ventanilla Única: Crear un registro de «Proveedores de Impacto» para eliminar barreras burocráticas.
  • Descentralización: Priorizar proveedores locales en las zonas de ejecución de proyectos para dinamizar la economía regional.

B. Impulso a los mercados solidarios locales

  • Red Nacional de Mercados: Apoyo técnico y financiero para ferias y nodos de consumo solidario.
  • Circuitos Cortos (CCC): Articular productores locales con comedores escolares y centros de salud para eliminar intermediarios.
  • Logística Comunitaria: Inversión en centros de acopio y transporte compartido gestionados asociativamente.
  • Producción Agroecológica: Fomentar la transición hacia prácticas sostenibles que garanticen la soberanía alimentaria.

C. Acceso a crédito y capital semilla

  • Fondo de Capital Semilla: Líneas financieras con tasas preferenciales para emprendimientos solidarios.
  • Alianzas Estratégicas: Evaluar el impacto social como garantía complementaria en la banca pública.
  • Garantías Solidarias: Sistema de avales mutuos entre organizaciones.
  • Capacitación Financiera: Programa nacional de asistencia técnica para la gestión administrativa.

D. Marco legal y fortalecimiento del movimiento

  • Nueva Legislación: Impulsar una ley específica para la ESS que modernice la Ley de Asociaciones (No. 218).
  • Visibilización: Estrategias de comunicación para reconocer el aporte socio-cultural y productivo de la ESS.
  • Inclusión: Priorizar programas para mujeres y jóvenes, asegurando el relevo generacional y la economía del cuidado.

4- Mecanismo de seguimiento

Se propone la creación de una Mesa de Diálogo Permanente de Economía Solidaria y Desarrollo Territorial, con participación de representantes del sector y jerarcas del gobierno, para la co-construcción y monitoreo de estas políticas.

5- Conclusiones

La implementación de esta agenda no es solo una oportunidad económica, sino un imperativo ético y político. Al fortalecer la economía solidaria, el nuevo gobierno no solo estará reactivando la producción, sino que estará devolviendo el poder a los territorios y recuperando la soberanía nacional.

Invitamos a esta administración a reconocer que el desarrollo sostenible no vendrá de la dependencia externa, sino de la capacidad organizativa de nuestra gente. Esta agenda es una hoja de ruta técnica y política para construir, en conjunto, una Costa Rica más justa, soberana y solidaria.

Cuando la incertidumbre nos rodea y la complejidad amenaza con oscurecer el horizonte, conviene aferrarse a aquello que lucha por reanimar la esperanza y movilizar la fuerza que nace de la experiencia colectiva.

Foro sobre Economía Social y Solidaria marca un hito en el diálogo nacional

Comunicado

San José, 10 de octubre de 2025. La Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular y de Desarrollo Comunal celebra el éxito del Foro Economía Social y Solidaria “Impulso al desarrollo sostenible en la Costa Rica del Bicentenario”, realizado el 9 de octubre en el Auditorio de JUPEMA, el cual contó con la destacada participación de las candidaturas a la Presidencia de la República.

Durante el encuentro, las personas aspirantes a la presidencia nacional expusieron sus compromisos y propuestas sobre cómo impulsar desde sus eventuales gobiernos a un sector que integra a más de 27 mil organizaciones y a 1,6 millones de personas asociadas. Se abordaron temas cruciales como la generación de empleo digno, la inclusión social, la innovación y el fortalecimiento del marco legal e institucional que sustenta a la ESS en el país.

La masiva asistencia de delegados, representantes de organizaciones sociales y productivas, así como de diversos sectores de la sociedad civil, evidenció el interés nacional en fortalecer un modelo económico que, con base en la solidaridad y la justicia social, contribuye de manera directa al desarrollo sostenible de Costa Rica.

Compromiso de las candidaturas presidenciales

Como parte trascendental de este foro, las candidaturas presentes suscribieron el Compromiso por el fomento de la Economía Social Solidaria en Costa Rica, un acuerdo histórico que reconoce la relevancia del sector y establece acciones concretas para su fortalecimiento.

El documento firmado contempla, entre otros aspectos:

  • Respaldar e impulsar un proyecto de ley que será el marco jurídico para la Economía Social y Solidaria.

  • Vigorizar la institucionalidad que brinda apoyo a la ESS, dotando de recursos a la Dirección de Economía Social Solidaria del MTSS y formalizando la creación del Viceministerio de ESS.

  • Retomar el funcionamiento del Consejo Presidencial de Economía Social Solidaria como máxima instancia ejecutiva en esta materia.

  • Robustecer el Observatorio de ESS y avanzar en la creación de una cuenta satélite nacional con apoyo del Banco Central y el INEC.

  • Garantizar el acceso del sector a programas como FODEMIPYME y Sistema de Banca para el Desarrollo mediante un marco normativo más inclusivo.

  • Favorecer las compras públicas al sector, incorporando cláusulas sociales en los carteles de contratación y brindando asesoría especializada.

  • Fortalecer el rol del Banco Popular y de Desarrollo Comunal como la entidad financiera líder de la ESS, asegurando tanto el apoyo financiero como no financiero y resguardando su estabilidad y gobernanza democrática.

La firma de este compromiso representa un hito en el reconocimiento político e institucional de la economía social solidaria, enviando un mensaje claro a la ciudadanía sobre la importancia de construir un modelo económico más inclusivo, participativo y sostenible.

Con este foro y el acuerdo alcanzado, la ESS reafirma su papel estratégico en la Costa Rica del Bicentenario y abre una ruta concreta hacia la consolidación de políticas públicas que fortalezcan este sector como motor de desarrollo nacional.

Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular y de Desarrollo Comunal

¿Qué es la ATTBPDC?
El Conglomerado Financiero Banco Popular y de Desarrollo Comunal es propiedad de más de un 1,5 millón de personas trabajadoras en Costa Rica
. La Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular y de Desarrollo Comunal (ATTBPDC) es la máxima instancia del Banco y está compuesta por 290 delegados y delegadas que son elegidas por los sectores comunal, artesanal, cooperativo tradicional, cooperativo de autogestión, sindical confederado, sindical no confederado, profesional, magisterio nacional, profesional y personas trabajadoras independientes. Su misión es procurar y promover el bienestar social y económico de los trabajadores y trabajadoras, Desde su creación en 1986, la ATTBPDC ha sido un pilar fundamental y su impacto contribuye en mejorar la calidad de vida de los costarricenses.

Foro sobre Economía Social y Solidaria impulsará el desarrollo sostenible en Costa Rica

La Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular y de Desarrollo Comunal invita al Foro de Economía Social y Solidaria, un espacio de reflexión y diálogo para fortalecer el desarrollo sostenible de la Costa Rica del Bicentenario.

El foro se realizará el 9 de octubre de 4 a 8 pm.

Lugar: Auditorio, piso 1 de las oficinas centrales de JUPEMA, ubicado en calle 21, Av. 8 y 10, Barrio González Lahmann, San José. Es importante aclarar que no habrá parqueo en el lugar; sin embargo, en los alrededores se encuentran disponibles parqueos públicos.

Para participar, es necesario inscribirse en el siguiente enlace: Formulario de inscripción

El foro busca reunir a distintos actores sociales, comunitarios y productivos para impulsar propuestas y acciones que consoliden el modelo solidario como motor de desarrollo económico y social.

Educación Popular en tiempos de COVID-19

Oscar Jara H.- Presidente de CEAAL

El Contexto Latinoamericano y Caribeño desde antes de la crisis producida por la pandemia del COVID 19, estaba atravesado por una ofensiva neoliberal en distintas dimensiones (política, económica, socioambiental, cultural) que se había extendido por toda nuestra región con una fuerza inusitada en los últimos dos años: el golpe de Estado de Bolivia, el viraje del gobierno en Ecuador, la agresividad del gobierno Brasileño, el creciente bloqueo a Cuba y Venezuela y el resultado de las recientes elecciones en Uruguay reflejan las dinámicas de polarización que se gestan en este marco junto con las crisis abiertas y movilizaciones populares en Haití, Ecuador, Chile y Colombia, la caravana de migrantes centroamericanos, o la derrota del partido Cambiemos en Argentina. Estos y otros factores como el creciente número de dirigentes sociales y ambientales asesinados especialmente en Colombia, aunque también en otros países como Costa Rica, visibilizan la magnitud de esta ofensiva y la polarización que ella produce con respecto a propuestas y movimientos progresistas.

En estas circunstancias, llega la crisis producida por la pandemia del Corona-virus, actualmente en proceso de crecimiento con consecuencias imprevisibles para nuestra región y para nuestro planeta. El análisis de su impacto en las relaciones económicas, políticas, sociales, ambientales y culturales de nuestras sociedades deberá ser un eje central de nuestra acción en los meses venideros.

Por eso, en este contexto se ha hecho aún más necesario disputar desde la Educación Popular el modelo de sociedad al que aspiramos desde una ética del cuidado de la vida y en políticas en beneficio de las mayorías. Retomar, resignificar y recrear la dimensión profunda del sentido de nuestras prácticas y procesos organizativos en función de otro modelo civilizatorio que reemplace al actual modelo cuya crisis se agudiza con esta pandemia. Ante este contexto y las circunstancias que vivimos actualmente en el inicio del año 2020, podemos identificar algunos desafíos presentes para nuestros procesos:

  • Comprender el impacto que tiene y tendrá la pandemia Covid-19 en todo el marco de relaciones de nuestras sociedades, identificando cómo las políticas de privatización (en especial de los servicios de salud) afectan las capacidades de respuesta a una emergencia sanitaria de esta magnitud, así como la necesidad de repensar y redefinir otras relaciones económicas, sociales, ambientales y culturales basadas en otra ética, en otro sentido de la vida (pensar en nuestras sociedades post coronavirus y actuar para conseguirlas).
  • Comprender críticamente al neoliberalismo, desnudado por la pandemia, en su dimensión simbólica y cultural como productor de subjetividades y en su capacidad colonizadora de sentidos a partir de una racionalidad individualista, competitiva y consumista, para construir otra visión del mundo, otra ética y otras subjetividades desde propuestas políticas y acciones solidarias y colectivas centradas en el bien común.
  • Analizar críticamente los modelos de intervención ante la pandemia, utilizados por los distintos regímenes latinoamericanos y sus resultados. Identificar el papel de las políticas públicas ante estas situaciones de vulnerabilidad, así como los impactos diferenciados que esta situación provoca y las estrategias que pueden evitar una profundización de la desigualdad que ya afecta de manera más grave a sectores como las mujeres, personas trans, pueblos indígenas y comunidades campesinas, personas migrantes, iniciativas productivas desde la economía informal, etc.
  • Identificar, promover, sistematizar y visibilizar prácticas alternativas de solidaridad, intercambio desinteresado, ayuda mutua y participación social generadas durante esta crisis, para poder proyectarlas como prácticas democráticas y democratizadoras que se llevan a cabo desde otros paradigmas que el actualmente hegemónico basado en el mercado, las salidas individuales y el lucro.
  • Caracterizar las distintas formas de ejercicio de poder que se enfrentan a las lógicas del neoliberalismo y del autoritarismo que utiliza formalidades democráticas, reflexionando sobre las nuevas formas de construcción de procesos organizativos, de resistencia y de re-existencia con la participación de nuevos actores sociales y políticos.
  • Impulsar acciones y propuestas de descolonización y despatriarcalización de las formas de concebir y organizar las relaciones sociales y económicas, generando otros espacios y criterios de acción basados en la lógica del Buen Vivir, la Economía Social y Solidaria, y el cuidado mutuo y de la naturaleza de la que formamos parte.

Estamos viviendo un cambio de época que puede constituir una oportunidad para que –desde los procesos de educación y participación popular- impulsemos con mayor fuerza el desmonte de las lógicas y patrones culturales capitalistas, patriarcales, extractivistas, individualistas, racistas y coloniales y que desde las prácticas solidarias podamos construir espacios, propuestas, proyectos, programas que protagonizados por los sectores populares se constituyan en los nuevos referentes de otra manera de vivir. El CEAAL asume este desafío de ser movimiento transformador con decisión y compromiso, pero también con humildad, sabiendo que sólo será posible si ampliamos nuestro campo de alianzas, articulaciones y vínculos con otros movimientos, organizaciones y sectores sociales, siendo parte activa de un movimiento mucho más amplio y convergente de transformación.

(Editorial de La Carta del CEAAL # 613, 8 abril 2020: http://ceaal.org/v3/carta613/)