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Etiqueta: empleo rural

Sector agropecuario se moviliza frente a Casa Presidencial contra la adhesión al Tratado Transpacífico

  • “Aquí no hay nada que negociar”: productoras y productores rechazan el Tratado Transpacífico frente a Casa Presidencial

  • Movilización contra el Tratado Transpacífico: advierten por la soberanía alimentaria y el empleo rural

Este viernes 9 de octubre, organizaciones y personas productoras del sector agropecuario se movilizaron frente a Casa Presidencial, en San José, para rechazar la adhesión de Costa Rica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), conocido como Tratado Transpacífico. Mientras tanto, un grupo de dirigentes se reunía dentro de Casa Presidencial.

SURCOS recibió las declaraciones de dos participantes en la movilización: José Oviedo, dirigente del sector agropecuario y coordinador de la Red Nacional de Sectores Sociales (RENASES), y Marco Antonio Ortiz, productor de leche.

“Aquí no hay nada que negociar”

José Oviedo dijo que las personas movilizadas tienen un “criterio reservado” sobre los resultados de la reunión, aunque esperan que la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, anuncie que el país no se adherirá al tratado:

“Nos encontramos aquí, al frente de Casa Presidencial, sabemos que hay unos dirigentes adentro en Casa Presidencial, esperemos que les vaya bien, aunque sinceramente nosotros tenemos un criterio reservado, que lo que va a haber ahí adentro es un show, pero ojalá que estemos equivocados y que hoy la presidenta de la República, doña Laura, diga que simplemente el Transpacífico no va. Eso es, no va. Y que no nos venga diciendo que va a negociar y otro y el otro, porque aquí no hay nada que negociar”.

Agregó que la lucha continuará y llamó al conjunto de la sociedad a sumarse, porque, según dijo, los efectos del tratado no se limitan al agro: “Esto no afecta solo a nosotros los agricultores, esto afecta absolutamente a todos con el libre tránsito de personas, la libre contratación de servicios, el libre tránsito de dinero. Lo que esperamos es un desempleo del costarricense tremendo”.

Soberanía alimentaria y economía rural

Marco Antonio Ortiz, productor de leche, afirmó que el tratado “va a afectar al 100 % la soberanía alimentaria del país”, construida durante “siglo y medio” de producción de calidad para la población costarricense.

Según Ortiz, el impacto alcanzaría “la mano de obra rural, la paz social rural, la economía rural”, porque el sector agropecuario es “un encadenamiento muy importante que da trabajo a cientos de miles de costarricenses en zonas en donde solo la agricultura y la ganadería se pueden tener”.

El productor comparó lo que aportaría el tratado, que estimó en 0,36 % del producto interno bruto (PIB), con el aporte del sector agropecuario, que ubicó en más del 11 % del PIB. “De manera que yo espero que la señora presidenta reconsidere la posición. Aquí somos patriotas y hay que demostrarlo”, dijo.

Ortiz advirtió que con el tratado llegarían “productos de países altamente desarrollados, de países que tienen tecnologías mucho más fuertes, y además, con producción subsidiada”, y puso como ejemplo el arroz: “Esto lo que va a hacer es más negocio para los importadores y la ruina para todos los productores nacionales”.

Antecedentes

Días antes de la movilización, RENASES dio a conocer su posición ante la adhesión al CPTPP. En ella pide al Poder Ejecutivo no firmar el protocolo, a la Asamblea Legislativa votar en contra y al Gobierno publicar el texto íntegro, que aún no se conoce en el país. El documento cita la simulación del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), según la cual el PIB sería alrededor de 0,34 % mayor al final de toda la desgravación, y el mismo estudio reconoce caídas de 3,3 % en la producción láctea y de 3,7 % en el empleo lechero. La organización señala también que Uruguay, gran exportador de arroz, carne y lácteos, negocia su ingreso al bloque. SURCOS publica por aparte una nota con los elementos centrales de ese pronunciamiento.

El 6 de octubre, el Frente Agroalimentario Nacional de Costa Rica realizó un foro sobre las implicaciones del Tratado Transpacífico para el sector agropecuario, del que SURCOS publicó una síntesis. La exposición estuvo a cargo de Renzo Céspedes, consultor en comercio internacional, y la moderación, de Luis Felipe Arauz, exministro de Agricultura y Ganadería.

En ese foro se planteó que la adhesión no representaría un “nuevo mercado” de gran escala, porque Costa Rica ya tiene tratados de libre comercio con la mitad de los países miembros y sus exportaciones a los mercados asiáticos del bloque son marginales. Se señaló además que, al entrar como país adherente, Costa Rica no podría renegociar el texto ni pedir protecciones especiales.

Entre los sectores más expuestos se mencionaron:

  • los lácteos, frente a la producción de Nueva Zelanda;

  • la carne bovina, frente a Australia;

  • el arroz y el café, frente a Vietnam;

  • el aceite de palma, frente a Malasia;

  • la papa y la cebolla.

El foro concluyó con un llamado a evaluar la adhesión con datos técnicos, a defender el empleo rural y a contar con una política de Estado que reduzca los costos de producción antes de asumir nuevos compromisos comerciales.

Tratado Transpacífico: lo que está en juego para el sector agropecuario costarricense

  • ¿Qué implicaría el Tratado Transpacífico para el agro costarricense? Ideas centrales de un foro del Frente Agroalimentario Nacional

  • Lácteos, arroz, café y carne, entre los sectores más expuestos ante el Tratado Transpacífico

SURCOS comparte una síntesis de las ideas centrales del foro sobre las implicaciones del Tratado Transpacífico para el sector agropecuario de Costa Rica. Lo organizó el Frente Agroalimentario Nacional de Costa Rica y se realizó el martes 6 de octubre. La exposición estuvo a cargo de Renzo Céspedes, consultor en comercio internacional. Moderó la actividad Luis Felipe Arauz, exministro de Agricultura y Ganadería y exdecano de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica, en representación del Frente.

Esta síntesis busca aportar elementos para que las organizaciones del sector agropecuario conversen el tema con sus personas afiliadas y en las comunidades.

1. Un comercio mundial inestable

En el foro se expuso que el comercio internacional atraviesa un período de mucha volatilidad y de fragmentación en bloques comerciales. Influyen en esto la rivalidad entre grandes potencias, como China y EUA; los conflictos geopolíticos, como los de Ucrania y Rusia y los de Medio Oriente; y las interrupciones en las cadenas globales de suministro.

En el país, además, hay factores que afectan la competitividad de quienes producen:

  • Política cambiaria: la fuerte revaluación del colón reduce los ingresos de quienes exportan y abarata de forma artificial las importaciones.

  • Costos de operación altos: mano de obra (incluidas las cargas sociales), insumos agrícolas, fertilizantes y financiamiento.

  • Limitaciones logísticas y de regulación: deficiencias en la infraestructura portuaria, como los cuellos de botella en Puerto Caldera, y atrasos o trabas en el registro de agroquímicos y de moléculas genéricas esenciales.

2. ¿Un mercado nuevo? Lo que muestran los datos

El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) reúne a 12 economías, entre ellas Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Japón, Vietnam, Malasia, Chile y Perú. Según lo planteado en el foro, adherirse no significaría para Costa Rica un «nuevo mercado» de gran escala, por tres razones:

  • Ya hay tratados vigentes: Costa Rica tiene tratados de libre comercio (TLC) con la mitad de los miembros, como Canadá, Chile, Perú, México y Singapur. Con esos países se da la mayor parte del comercio con el bloque.

  • Las exportaciones a Asia son pocas: las ventas costarricenses a los mercados asiáticos del bloque siguen siendo marginales en porcentaje.

  • Las condiciones de adhesión son fijas: como el país entraría como adherente y no como miembro fundador, no puede renegociar el texto ni pedir protecciones especiales. Tendría que aceptar el acuerdo tal como fue redactado.

3. Los sectores más expuestos

En la exposición se identificaron los sectores agropecuarios sensibles, el desafío principal de cada uno y de dónde vendría la competencia:

  • Lácteos: si los aranceles bajan a 0 %, el sector quedaría expuesto a leche fluida y en polvo con precios que la estructura de costos local no puede igualar. Principal competidor: Nueva Zelanda, el mayor exportador mundial.

  • Ganadería de carne (bovina): Australia tiene grandes economías de escala y exporta volúmenes que el hato nacional no puede igualar.

  • Arroz: podría ingresar grano a precios muy bajos, que en su país de origen recibe fuertes subsidios e incentivos estatales. Vendría de Vietnam y, más adelante, de posibles nuevos adherentes como Uruguay.

  • Café y torrefacción: podría ingresar café robusta de bajo costo de Vietnam para mezclarlo y procesarlo, lo que desplazaría la torrefacción de café arábico nacional.

  • Aceite de palma: habría una competencia de gran escala en aceites y derivados con Malasia, segundo productor mundial, que tiene costos muy reducidos.

  • Horticultura (papa y cebolla): se abrirían contingentes arancelarios e importaciones con riesgo de subfacturación o de prácticas desleales de comercio. Vendrían de Canadá y de países sudamericanos.

4. Desigualdades en propiedad intelectual, normas técnicas y solución de conflictos

  • Registro de agroquímicos y moléculas: las cláusulas del CPTPP sobre datos de prueba y patentes alargan los plazos de protección a favor de las multinacionales. Eso limita el acceso de agricultoras y agricultores a insumos genéricos de menor costo.

  • Barreras no arancelarias: los países desarrollados del bloque aplican controles fitosanitarios y de inocuidad muy estrictos, que en la práctica bloquean la entrada de productos costarricenses. Costa Rica, en cambio, no cuenta con mecanismos ágiles de defensa comercial ni de vigilancia de mercado para frenar importaciones en condiciones desleales.

  • Solución de controversias: el Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) está paralizado. Eso deja a los países pequeños en desventaja cuando un socio comercial más grande incumple o impone barreras arbitrarias.

5. Consideraciones finales para el sector agroalimentario

  • Evaluar con rigor: la adhesión a tratados comerciales debe examinarse con datos técnicos, con el balance comercial y con la realidad de los costos de producción locales. No debe darse por sentado que la apertura de aranceles trae beneficios automáticos.

  • Defender el empleo rural: las actividades agropecuarias son la principal fuente de empleo y de estabilidad social en las zonas rurales. Si estos sectores pierden competitividad, la economía de las regiones fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) recibe el golpe directo.

  • Contar con una política de Estado integral: antes de asumir nuevos compromisos multilaterales, el sector necesita una política nacional que reduzca los costos de producción, resuelva los cuellos de botella logísticos y garantice una fiscalización justa en las fronteras.

El foro completo está disponible en YouTube. SURCOS invita a verlo y a compartirlo en las organizaciones y en las comunidades: https://youtu.be/q7xR6CYUodo

La agroexportación ha sido relegada ante la apuesta por las nuevas actividades industriales y de servicios en zonas francas

German Masis

Tal vez nos hemos preguntado porqué al gobierno le causa muy poca preocupación que las empresas agroexportadoras de productos como el banano y ahora la naranja, reduzcan su actividad y se vean obligadas a despedir personal y no parece interesarles mucho las razones para que eso esté ocurriendo, como serían los efectos de la política cambiaria sobre la operación de las empresas, el aumento de los costos de producción y la reducción de los ingresos, a lo que se une los problemas de la producción ligados al aumento de enfermedades en las plantaciones resultado de las variaciones en el clima y los efectos del cambio climático.

En estos días la empresa Ticofruit, ha anunciado el despido de 600 empleados debido a “el impacto combinado de menor producción y mayores costos que ha erosionado los márgenes de forma crítica, especialmente en un entorno global altamente competitivo para los productos agrícolas tropicales.

Según la empresa, a esta situación se añade un elemento macroeconómico que está afectando de forma creciente a los exportadores agrícolas; la apreciación del colón costarricense frente al dólar (…) fenómeno que ha reducido los ingresos en moneda local de las empresas que exportan, mientras sus estructuras de costos se mantienen o incluso aumentan.

También Ticofruit, menciona que el ajuste de su operación llega tras varios años marcados por condiciones climáticas extremas y la expansión de la enfermedad fitosanitaria conocida como Dragón amarilllo, considerada una de las patologías más agresivas para los cítricos”. (ElMundo.cr 25-6-2026)

Hace unos meses, el cierre de cuatro fincas bananeras en el Caribe, efectuado por la empresa Fresh Del Monte, dejó a 850 familias sin sustento, generó incertidumbre y más al revelar la causa de la situación, atribuida a la baja en el precio del dólar,

Según esa empresa, “Un cambio sostenido y significativo en el entorno cambiante del país, el cual ha alterado de forma fundamental la economía de la agricultura de exportación, en un período relativamente corto, el colón costarricense se ha fortalecido, pasando de aproximadamente ¢700 a cerca de ¢450 por dólar estadounidense”.

Fresh Del Monte aseguró que, para los productores de exportación, el impacto es directo debido a que los ingresos se generan en dólares, mientras que la mayoría de los costos se asumen en colones”.

La empresa además indicó que los productores bananeros enfrentan simultáneamente una mayor presión derivada de enfermedades de las plantas, incluyendo la Sigatoka Negra y las medidas preventivas contra el hongo Fusarium 4, la variabilidad climática y el incremento en los costos de insumos como combustible, logística y materiales agrícolas. (Corbana,6-5-2026).

Hace unos años, el deterioro de las actividades de exportación y el retiro de empresas extranjeras de las actividades agrícolas y el consecuente despido masivo de trabajadores en algunas regiones hubiera causado una conmoción en las autoridades del gobierno y en las cámaras empresariales, atribuyendo las razones de la salida o de la reducción de operaciones, a las demandas de los sindicatos agrícolas, pero ya no es así.

Ahora, el cambio en el modelo económico del país, centrado en la producción de dispositivos médicos, alta tecnología y servicios empresariales, en el aumento de la inversión extranjera hacia esas actividades y el desarrollo de nuevas zonas francas, relega a la agroexportación a un papel secundario como sector tradicional de la economía, pese a su importancia en la generación de empleo en las zonas rurales.

“La presencia de sectores estratégicos para la economía nacional, como la logística, las ciencias de la vida, la industria médica y la farmacología, áreas que han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años y que posicionan a Costa Rica en cadenas globales de valor

Este crecimiento se enmarca en un contexto nacional favorable para el régimen de zonas francas, que de acuerdo con un análisis reciente de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), con datos a 2024, este modelo productivo representa alrededor de USD 13 mil millones para la economía costarricense, lo que equivale al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) e involucra a 626 empresas que operaron bajo el régimen, que evidencia un sector en constante expansión”. (Infobae,29-1-2026)

La apuesta nacional por la inversión extranjera y el régimen de zona francas, no obstante, pese a sus bondades, tiene limitaciones que se han señalado y que deben llamar a su evaluación y reflexión. Entre los temas a valorar, se encuentra lo que el economista Francisco Esquivel, denomina capacidad de multiplicación de los sectores económicos y análisis de encadenamientos productivos.

Este ejercicio desagrega los costos de las actividades y su aporte a la economía nacional, en 4 rubros: materia prima importada, materia prima nacional, utilidades y salarios, en donde por ejemplo la actividad de dispositivos médicos, tiene porcentajes de 40, 20, 25 y 15%, cuyo resultado es que en ésta actividad un 65% corresponde a materia prima y utilidades que se van del país y sólo un 35% queda en el mismo, mientras que en la actividad de la producción de lácteos, los porcentajes son 15, 50, 20 y 15, y cuyo resultado indica que un 85% queda en el país por su alta proporción de materia prima nacional, salarios y utilidades y sólo el 15% es el componente externo.

Esta comparación entre actividades de producción en las zonas francas por empresas internacionales y la producción de las actividades agropecuarias nacionales, es contundente y reveladora, ya que las primeras actividades corresponden al motor de la economía que se encuentra encendido y en auge y el segundo, el de las actividades agropecuarias como se ha mencionado reiteradamente se encuentra apagado, realidad ante la que los sucesivos gobiernos han sido indiferentes.

Como lo menciona el investigador Esquivel, lo más recomendable para la economía nacional y para los diferentes sectores que la componen, sería un desarrollo equilibrado de ambos sectores, sobre todo en una coyuntura complicada a nivel internacional, que amenaza con imponer restricciones comerciales (como aranceles) y logísticas a ciertas actividades desarrolladas en los países en desarrollo por lo general ubicados en el sur continental.

Imagen de https://www.portalfruticola.com/noticias/2024/06/03/costa-rica-agroexportaciones-en-crisis/