El Centro Dominico de Investigación CEDI, motivados por la situación de la pandemia por el Covid-19, decidió modificar las formas de proyectarse y mantener el contacto con las y los participantes de proyectos anteriores. Además, de llegar a nuevas personas que compartan su propósito de construir una “sociedad pase de condiciones menos humanas a otras más humanas para todos y todas”, a través de la investigación y formación de servicio.
El CEDI recuerda que el día 29 de mayo el realizara la actividad de presentación de la comunidad virtual por medio de la plataforma zoom, en donde se abarcarán muchas dudas sobre este proyecto, adjunto se encuentra un pequeño vídeo sobre la actividad de este próximo sábado 29, principalmente para quienes no están ya inscritos en la Comunidad Virtual, y quieren aclararse un poco más antes de tomar una decisión. https://youtu.be/lMG2pJY-lxc
A partir del 1 de mayo del 2021 el Centro Dominico de Investigación, CEDI, buscará implementar espacios virtuales de servicio. Luego de quince años, esta apertura a la virtualidad promueve la integración del contenido informativo y la comunicación con los miembros.
Motivados por la situación de la pandemia por el Covid-19, el CEDI decidió modificar las formas de proyectarse y mantener el contacto con las y los participantes de proyectos anteriores. Además, de llegar a nuevas personas que compartan su propósito de construir una “sociedad pase de condiciones menos humanas a otras más humanas para todos y todas”, a través de la investigación y formación de servicio.
El objetivo del Centro es producir de manera colectiva con base en sus valores éticos, nuevas ideas para la acción que guíen la economía, política y cultura costarricense. Tomando como base su lema “una nueva espiritualidad y una nueva economía en una nueva cultura”.
Algunas motivaciones para unirse a la comunidad virtual
Un interés u objetivo común a diversas personas.
Compartir una experiencia mediante el establecimiento de relaciones sociales
Disfrutar de experiencias gratificantes
Necesidad de realizar intercambios de diversa índole.
El CEDI considera que durante este proceso formarán su identidad y el sentido de pertenencia para aportar al desarrollo humano integral. Trabajando en las dimensiones espirituales y socioeconómicas de la sociedad.
Además, pone a disposición espacios e instrumentos específicos de intercambio de ideas y propuestas. Entre estos su sitio web, los blogs existentes, grupos de WhatsApp, videoconferencias, el uso de redes sociales, entre otros canales.
¿Cómo es la vida de las mujeres indígenas recuperadoras de tierras?
La situación nos lleva, necesariamente, a establecer un panorama muy doloroso, pues no se puede olvidar que nacen con dos condiciones preestablecidas, estructuralmente, para la opresión.
La primera se refiere a ser mujer en una sociedad patriarcal. La culpa nos recibe con los brazos abiertos para acunarnos como “pecadoras”, responsables de la perdición del varón y la expulsión del “paraíso”. Solo para nombrar el baño bautismal, sin profundizar en todos los viacrucis por los que atravesamos o atraviesan, sobre todo, las mujeres pobres.
La segunda señala a su origen étnico. Ni siquiera se les preguntó si querían ser llamadas indias o indígenas. Así recibieron el segundo bautismo por el “insigne” varón que, en un desvarío histórico, creyó llegar a las “Indias”. Una herencia colonial y racista les cae encima por pertenecer a su población.
Elides Rivera, territorio indígena Térraba.
A esas determinaciones hay que sumar la decisión dejar de jugar el papel asignado por la historia occidental y convertirse en sujetas de su propia vida, para reclamar lo que legítimamente les pertenece: la tierra donde vivieron y murieron sus antepasados. Entonces, las herencias patriarcales, coloniales y racistas se multiplican cotidianamente para vivir bajo amenazas de muerte, violación, insultos denigrantes, el acoso y el terror constante causado por terratenientes y sus colaboradores que operan y matan con impunidad total. Es cosa de todos los días que les quemen sus viviendas, les destruyan sus cosechas o el PANI amenace con quitarles los hijos por tenerlos con ellas en una recuperación.
Su realidad es cada vez más cruel. No podemos retomar la voz de todas ellas. Presentamos aquí una voz muy significativa, la de una lideresa:
Doris Ríos Ríos
Indígena cabécar del territorio de China Kichá. Ella nos cuenta que este territorio fue reconocido como territorio indígena en 1957; derogado, después, en 1982, por un decreto ejecutivo; en el 2001, fue establecido nuevamente como territorio. En 1957, el territorio era de 7000 hectáreas; en el 2001, la extensión reconocida fue de 1100 hectáreas. En veinte y ocho años, fueron despojados, aproximadamente, de casi 6000 hectáreas.
Es una mujer joven, a las herencias señaladas más arriba, se agrega haber nacido y crecido en medio de la memoria de un gran despojo. ¡Otro de los tantos que su población ha sufrido!
En el 2018, iniciaron la lucha por la recuperación de sus tierras. Para la población indígena, recuperar la tierra no es adquirir una propiedad. La lucha integra la tierra, la cultura y la espiritualidad. Son componentes de un todo:
“El delito nuestro, como pueblo, es por nuestra Madre Tierra. Desde el 2018 hasta el 2020, se han recuperado cinco fincas. La primera recuperación fue de doce hectáreas, la segunda fue más grande de 350 hectáreas. Hay una diferencia desde el 2018 hasta el 2020, porque, en este momento tan difícil del COVID, no se sabe qué hubiera pasado si nosotros, como pueblo, no hubiéramos hecho estas recuperaciones de tierra; ahorita lo que nos garantiza que nuestros hijos tengan algo, en la mesa, que comer, porque estas tierras las hemos puesto a trabajar, a cultivar. Ahora tenemos arrocito, frijoles, todo lo básico, porque el gobierno si no nos ha resuelto la tierra, tampoco nos ha asegurado lo más básico como es la seguridad alimentaria”.
Cuando inician la lucha, descubren otro país:
“Esta lucha nos ha traído vivencias reales. Uno piensa que la colonización fue hace quinientos años. Pero, esto, nos vuelve a la realidad de que simplemente se ha maquillado, que esa colonización sigue existiendo. El racismo a esta altura es igual. El 7 de marzo de este año tuvimos un ataque directo al territorio, porque todo el territorio fue atacado. Se quemaron casas de personas, se quemaron cultivos; hubo ataque con químicos, como que nos quisieron matar. El presidente de nuestra asociación fue agredido feamente la semana pasada. Estamos asediados a cada momento con insultos, con amenazas. Pareciera mentira, pero es verdad que, a cada momento, estamos recibiendo amenazas de que nos van a agredir. Hace como quince días nos quemaron una casa importante, un rancho importante para nuestra cultura, porque es de celebración espiritual. Nos había costado demasiado construirlo y no tenía ni una semana de construido y nos lo quemaron. Eso nos dice que estamos haciendo algo que es importante para nosotros. Es nuestro derecho, nuestra reivindicación como pueblos indígenas. Es hora de que los pueblos indígenas perdamos el miedo y no nos dé miedo por las amenazas.
Sergio Rojas fue una semilla que brotó aquí en China Kichá y que se está multiplicando en esta lucha. Ese es el camino a seguir.
Hemos tenido dos desalojos seguidos en China Kichá; eso nos dice que tenemos un sistema violentador; un Estado corrupto donde los pueblos indígenas no tienen acceso a la justicia.
Yo solo quiero decirle al pueblo de Costa Rica que nuestro delito simplemente es pelear por algo que es nuestro, por una vida digna, por una vida llena de justicia, que nuestra población, nuestros hijos, nuestra juventud, nuestros mayores tengan esa vida digna a que todos los seres humanos tienen derecho.
China Kichá, hace algunos años, estaba a punto de desaparecer, si seguimos callando como pueblo. Nosotros amamos nuestra forma de ser, nuestra práctica. Nuestra identidad es nuestra tierra, porque de ahí se asienta nuestra existencia; se asienta nuestra sobrevivencia como pueblo.
Nosotros lo que pedimos es que se nos respete. Que se nos dé ese respeto que nos merecemos.[i]
La entrevista fue del 9 de noviembre del año 2020. A la fecha, continúan las amenazas y las agresiones en todos los territorios. El 2 de marzo a las 5.32 p. m. circuló un comunicado de prensa del Li Uroteca Maleku Marama para denunciar las acciones de usurpadores. Un audio de una mujer indígena señala el mismo tipo de acciones en Guatuso, al otro extremo del país. El 6 de marzo hubo una alerta. Las recuperaciones Kono Jú y Yuwi Senagló, en el territorio Cabécar de China Kichá, fueron incendiadas.
¡Con el gobierno del Bicentenario, día con día, nuestro país retrocede, a pasos agigantados, a situaciones aberrantes de la colonia!
Mariana Delgado, territorio indígena de Salitre.
[i] El testimonio completo puede consultarse en: Sra. Doris Ríos, lideresa indígena de la Comunidad Cabécar de China Kichá – Costa Rica. Videoteca CFPTE-UTN
También se puede conocer tres testimonios muy desgarradores de ella y otras dos lideresas indígenas en: Foro: Las recuperaciones indígenas del territorio: la experiencia desde los pueblos en el 2020
Observatorio de Derechos Humanos emite 18avo informe sobre situación en Térraba.
A solicitud y por invitación de Recuperantes de la Finca Crun Shurín y del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) se llevó a cabo la 18ava. Misión ODHAIN en Territorio Brörán de Térraba, en vista del aumento de la violencia, por amenazas de muerte, hostigamiento y daños de la naturaleza mediante incendios provocados, destrucción del patrimonio arqueológico y profanación de lugares sagrados, quema de cultivos, daños a cercas y enseres domésticos, así como instigaciones racistas contra las personas recuperadoras.
El surgimiento de nuevos episodios de violencia por conflictos de tierra y territorio se suma al aumento de la tensión que eventualmente podría desembocar en hechos lamentables de pérdidas de vidas humanas como ya ha sucedido en fechas recientes.
El informe presentado hoy 12 de febrero recoge la información sobre la misión que visitó el pueblo Brörán, territorio Térraba, en Buenos Aires de Puntarenas, al sur del país, los días 24,25 y 26 de agosto del 2020. El informe es un documento extenso que recoge testimonios de entrevistas realizadas en el territorio y por vía digital así como registros fotográficos de la vista. La Misión estuvo conformada por Ana Castillo Delgado, del Servicio de Paz y Justicia, Sussy Gonzáles Gonzáles de la Comisión Justicia, Paz e integridad de la creación y Víctor Madrigal Sánchez por el Proyecto Tierra Encantada de la Universidad Nacional.
El documento será enviado a autoridades nacionales e internacionales, entre ellas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como un llamado de atención y de alerta temprana sobre la situación conflictiva, tensa y de irrespeto a los derechos humanos. La violencia, una constatación del Informe del Observatorio, se origina en las invasiones a las tierras ancestrales del pueblo Brörán de Térraba y en la inoperancia del Estado/gobierno de Costa Rica en realizar la devolución de la tierra a sus legítimos dueños.
Las principales conclusiones de la 18ava Misión del Observatorio de Derechos Humanos (ODHAIN):
Se constata en las entrevistas realizadas, las denuncias de amenazas de muerte y la necesidad de presencia policial preventiva y disuasiva ante el clima de violencia y tensión que se vive en el Territorio indígena de Térraba. Esa situación de violencia podría intensificarse y generar eventos lamentables con pérdida de vidas humanas.
El origen de la violencia contra los pueblos indígenas no debe situarse en el legítimo reclamo del derecho a la tierra, ni en la recuperación de hecho de la tierra por parte de personas brörán, sino que el detonante de la violencia debe ubicarse en la injusta invasión histórica de la tierra y el territorio indígena y en la inacción del Estado costarricense en implementar el derecho indígena.
La recuperación territorial indígena emprendida para romper el injusto orden establecido desde el periodo colonial estriba en la claridad de conciencia de los pueblos originarios acerca del derecho indígena nacional e internacional y el arraigo a la espiritualidad en torno a la perspectiva de la tierra como Madre que nutre y sostiene la vida. “La tierra es Madre y hermana de caminada cultural”.
La información recopilada evidencia una lucha para recuperar y retomar la tierra y el territorio ancestral brörán por medios pacíficos, sin ostentación de fuerza o violencia, apenas con la convicción y confianza de que se trata de una lucha justa.
El Observatorio (ODHAIN) recomienda:
Al Ministerio de Gobernación y Policía. La presencia policial en el territorio Térraba debe cumplir una función preventiva y disuasiva de violencia para lo cual debe atender de forma pronta y oportuna al llamado que realizan desde las recuperaciones territoriales. Dado a la existencia en el cantón de Buenos Aires de actitudes de odio y racismo contra indígenas deben seguirse protocolos estrictos de formación y capacitación al interno del cuerpo policial a fin de que su actuación sea ejemplar.
Al INDER como institución del Estado a cargo de la tierra, debe priorizar y asignar recursos necesarios para dar cumplimiento a la Ley Indígena 6172, sin más dilaciones.
Que el Estado/Gobierno cumpla de inmediato con el Protocolo de Implementación de las Medidas Cautelares establecidas por la CIDH para los Territorios de Salitre y Térraba e informe de manera pública y periódica a los pueblos interesados y al país.
A los tribunales de Justicia. Que atiendan el clamor de justicia por los asesinatos de Sergio Rojas Ortiz y Jhery Rivera Rivera. Recordando que los Estados siempre serán responsables, en sus países, de cualquier violación a los Derechos Humanos, sean estas por acción u omisión.
Finalmente, el Informe destaca la percepción de un clima de racismo e incomprensión de la lucha indígena por recuperar sus tierras ancestrales, abonado por el sentimiento de inseguridad por el asesinato impune de sus líderes, así como de incredulidad en la política pública del Estado que no logra el saneamiento o devolución de las tierras invadidas.
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Jorge Luis Hernández Cascante
Hoy es cierre de las 20 respuestas según los temas que me han sugerido (quizás alguno de ellos me lo enviaste).
Hay muchas más razones y qué bueno que tengamos mil razones para seguir viviendo luchando cada día.
Si lo consideras, ahí están todas las reflexiones que le he enviado, cada una con un tema o ángulo específico, para que las revises o retomes. (ver esquema).
Son a la vez una sola reflexión y a ella traje y cité autores o textos de diversas latitudes y opiniones.
Dichosamente, con todo y lo egoísta, brutal y torpe; a la vez las personas somos poesía cariño y bondad.
Buen momento este de confinamiento, para intentar anular ese dios (en minúscula) del confort, la comodidad y en su lugar asumir el Dios del: como-dí-dad.
En lo posible desde acá, siempre defendiendo la alegría, la esperanza, el agradecer, lo sencillo.
En mi caso y desde nuestra finquita acá acompaño.
No tenemos las respuestas porque este no es sistema de vida y más bien nos desalienta tanta desigualdad, intereses mezquinos en medio de la crisis, violencia y poder.
Quizás las respuestas anidan en el corazón tuyo, mío; en el estudio y reflexión en la sencillez a nuestro lado o la mirada infantil. En fin … acá seguimos
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Jorge Luis Hernández Cascante
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Porque conforme a la fe, hay un propósito de Dios en nuestra vida y estos días nos ayudan a mejor entenderlo.
¿Dios?
Si, esa imagen que podemos encontrar en Lucas, 15, 11 -32: el padre amoroso (misericordioso), lleno de ternura y perdón.
Ese Dios nos llega vestido de lo simple y lo sencillo, lejos de lo reglamentado; no lejano o inalcanzable y que nos propone, no impone.
Está en vos, en mi; atender o no ese su propósito.
Quizás vale acá leer Juan 10, 10 (o si prefiere todo ese capítulo 10): «El ladrón sólo viene para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”
En su mirar Dios nos ve libres y con esa vocación a ser más, a realizarnos en plenitud.
Igual nos quiere trascendentes, no amarrados al consumismo ni al ego y menos nos ve como agente de ventas del sistema que nos maneja.
Espera de nosotros la generosidad el agradecer, en lo posible y con las personas a nuestro lado; que seamos instrumento de bondad, esperanza, capaces de convertir el rencor en paz, que podamos hacer de nuestra vida una experiencia oblativa.
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Jorge Luis Hernández Cascante
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Porque con estos días, también nos surge la pregunta de si es viable el cambio de sistema de vida actual, hacia otro, donde la felicidad y dignidad sea mejor repartida.
Quizás un sistema donde se valore a las personas y no al acumular y la ostentación egoísta.
Pensadores y doctrinas nos sugieren otras razones por las que la humanidad debiera encarrilarse hacia otra forma de vida, otra “normalidad”.
Esos pensadores o doctrinas piensan en asuntos más a favor de las personas; sin hacer separación o privilegios, sin tanta desigualdad y abusos como ahora vivimos.
Ellos piensan en otras razones para rearmar nuestra convivencia y crecimiento como personas, familias, pueblos o naciones: respeto al derecho del otro, recuperar lo íntimo, soltar el pasado, volver a lo sencillo, sobriedad (o crecimiento cero) vida liberada, espiritualidad el perdón, creatividad, ser con la naturaleza en su ritmo, liberarse del consumismo, desarrollar economía de la mano de la vida.
Y a vos, cuál otra razón o motivo/alternativa se le ocurre?
Ahora que el precio del petróleo está por los suelos y el arroz se encarece es buen momento para recuperar nuestro vínculo ancestral, casi eterno, con la tierra. No para explotarla, sí para bien-administrarla y producir los alimentos que ella nos prodiga.
Es producir la comida con respeto al ritmo de la naturaleza, y a la vez con los vínculos más directos de productores y consumidores.
¿Será posible entre todos fortalecer esa manera de agricultura?
Aprende a plantar, no solo un huerto, sino también cultivos básicos (maíz, yuca, etc.) y árboles (frutales, nativos, leñosos).
Crea un vínculo con alguna tierra, ya sea la tuya o la de un pariente, un proyecto, un jardín comunitario, etc. Participa con las personas que viven allí, ve poco a poco buscando formas de pasar más tiempo en el campo que en la ciudad, aprendiendo a plantar, construir, tratar los desechos orgánicos y sanar en la naturaleza.
Desarrolla habilidades prácticas (cocina, carpintería, reparación de máquinas, procesamiento de alimentos, costura, etc.). Enseña estas habilidades a niños y amigos, vecinos, vecinos.
Busca un grupo de apoyo mutuo, donde las personas se cuiden entre sí, hagan productos de necesidad básica colectivamente, como productos de higiene natural, remedios naturales como jarabes y tinturas de hierbas, procesamiento de alimentos, como alimentos conservados y fermentados.
Simplifica tu vida ahora, liberando más espacio y tiempo. Descubre todo lo que puedes hacer sin dinero, caminar, hacer ejercicios, manualidades y artes del cuerpo, socializar con tus seres queridos, jardinería.
Sepárate de la lógica de consumir más y más. Elige productos artesanales que duran mucho tiempo, de calidad, hechos por pequeños productores, empresas sociales y empresas económicas solidarias. Haz intercambios, da y recibe obsequios por valor afectivo, en lugar de valor financiero.
Intercambia, almacena, multiplica y disemina semillas criollas (nativas, no modificadas genéticamente, producidas por la agricultura popular y familiar).
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Jorge Luis Hernández Cascante
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Porque quizás este sea el momento privilegiado en nuestra historia, para revisar en nuestra cultura y nuestra forma de vida; e intentar cambiar nuestra perspectiva de vida.
La mayoría de las personas estamos sometidas a una forma de vida donde el tener es lo principal.
En esta parte del mundo vivimos en una sociedad dominada por la propiedad privada, el lucro y el poder.
Por eso para mí, para vos; adquirir, poseer y lucrar, es tener la felicidad más completa posible.
Para muchos, ir a un mall o supermercado, tal vez sigue siendo el gran paseo, la gran alegría para la familia.
Por ello quizás este sea el tiempo privilegiado, para remar mar adentro; entre nuestras ambiciones intereses y prioridades.
Es la gran posibilidad de detenernos, mirar, revisar, vaciarnos, dejar de lado nuestro egoísmo.
Quizás así; ser consigo mismo (dejar de aparentar), con el otro a nuestro lado, con la naturaleza, con nuestra espiritualidad y trascendencia.
Hora de “galopar territorio adentro”, conocerse a sí mismo (nos dirá Pepe Mujica).
Hora de los desapegos y recuperar el gusto del vivir y con esperanza.
Saborear la brisa, el amanecer o atardecer, el esfuerzo o tarea cotidiano, nuestros diálogos, sueños, el arte en lo grandioso y lo simple.
La vida es hermosa, ser parte de ella es la gran aventura; a ella seguimos convocados, por eso suelta, suelta y ¡éntrele!
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Jorge Luis Hernández Cascante
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Porque estos días nos ayudan a comprender que solos no salimos adelante. Necesitamos formar, fortalecer la comunidad.
El Covid 19 nos llega a esta sociedad muy desigual y por eso sus coletazos en lo económico y social los sufre tantas personas de nuestras comunidades.
Somos parte de los vecinos, del barrio, de la comunidad o parroquia.
Pero…
El confinamiento, el capullo en que ahora vivimos, ¿nos permitirá cambiar nuestra relación hacia la participación y compromiso con nuestra comunidad?
¿Podremos salir de nuestro ego, esa cárcel de oro y confort?
¿Podremos mirar al lado, a nuestro alrededor y darnos cuenta de que somos parte de la comunidad?
Estos días nos ayudan a comprender que solos no salimos adelante, hace más claro y urgente, vernos en comunión cómo iglesia, eclessia (asamblea popular constituida por todos los ciudadanos) en comunidad que comparte una fe, tareas, objetivos.
Ante todo, no caer en el embeleso de esta burbuja individual o familiar, esta zona de confort al que nos acostumbramos estos días.
Por eso este tiempo que sea posibilidad de reflexión e impulso hacia más solidaridad y compromiso comunal.
Sea este un tiempo de renovación en nosotros, hacia la construcción de comunidades más solidarias.
Que nos sirva para:
Acercarnos o respaldar las organizaciones de nuestra comunidad O fortalecer los grupos de iglesia hacia el servicio y labor social solidario. Y ante todo aprovechar las iniciativas de solidaridad de estos días e intentar que se vuelvan permanentes en nuestro pueblo, parroquia, comunidad.
¡Seguimos!
También, el Papa Francisco aseguró que “no hay espacio para el egoísmo en el corazón cristiano” y añadió que “a diferencia de la sociedad humana, donde se tiende a buscar los propios intereses a toda costa, o incluso, en detrimento de otros, la comunidad de creyentes destierra el individualismo para fomentar el compartir y la solidaridad”.
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Jorge Luis Hernández Cascante
¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?
Porque estamos blindados, llenos de aptitudes, dones y facultades espirituales, además de las capacidades físicas e intelectuales; como para afrontar y salir adelante con los retos a nuestro frente.
En pleno vuelo, como un pájaro, hemos chocado con este ventanal, invisible.
Y repentinamente nos inunda la derrota y desaliento, más es este, el momento de recuperar fuerza, ánimo; recoger de nuestro arsenal las armas de luz, fuerza y tolerancia.
Y volver, A la tarea, al construir; que de eso estamos hechos: de vitalidad, creatividad, empeño.
Y a la vez: del sosiego, paciencia, y ese don divino del saber esperar.
Ante todo, no dejarse llevar por los temores, los recuerdos dolorosos, las noticias negativas de la prensa.
Buen tiempo este para recuperar y abrazar los buenos valores y dones recibidos de nuestros padres.
A la vez es el tiempo para dejar a un lado la apatía o banalidad.
Todos estos dones ahí están, son parte de nuestra maletita o bolso personal.
Hoy todos esos dones vitales, afloran en medio de la crisis y nos llaman a vivir más constructivamente, crear, aportar renovar ilusión y anhelos.
Más provecho del tiempo libre.
Reconstruirnos, rehacernos desde nuestra limitación es la invitación ahora.