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Etiqueta: ética pública

Mesa de Trabajo por una Agenda Social para los Cuidados exige responsabilidad ética frente a la violencia sexual contra personas menores de edad

Las organizaciones de sociedad civil, instancias académicas y colegios profesionales que formamos parte de la Mesa de Trabajo por una Agenda Social para los Cuidados de Niñas, Niños y Personas Adolescentes en Costa Rica expresamos nuestra profunda preocupación ante declaraciones públicas recientes que relativizan, justifican o normalizan la violencia sexual contra personas menores de edad.

Resulta especialmente alarmante que, desde aspiraciones a cargos de representación o desde cualquier posición de liderazgo público, se sostengan discursos que desconocen sentencias judiciales firmes y que niegan la condición de persona menor de edad a niñas y adolescentes, reproduciendo narrativas que banalizan relaciones profundamente marcadas por la desigualdad de poder, la coerción y la violencia.

Este tipo de afirmaciones no solo contradicen el ordenamiento jurídico costarricense —incluido el Código de la Niñez y la Adolescencia, la Ley de Relaciones Impropias N.º 9406 y el marco penal vigente— sino que también vulneran los estándares internacionales de derechos humanos que el Estado costarricense ha asumido, entre ellos el principio de protección integral, el interés superior de la persona menor de edad y el deber reforzado de prevención, sanción y erradicación de todas las formas de violencia sexual establecido por la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

El carácter inválido e improcedente de todo consentimiento sexual declarado por una persona menor de 18 años está debidamente regulado en Costa Rica por vía del “Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la Trata de Personas, especialmente mujeres y niños”, instrumento conocido como Protocolo de Palermo, ratificado por Costa Rica mediante la Ley N.º 8315 del 4 de noviembre de 2002, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. El Protocolo de Palermo forma parte del ordenamiento jurídico costarricense y rige sobre todo lo relacionado con la validez o no del consentimiento sexual para actos donde la parte actuante sea menor de 18 años de edad.

Como sociedad, debemos ser claros e irreductibles: no existe consentimiento válido en relaciones sexuales entre personas adultas y personas menores de edad, y cualquier intento de presentarlas como “normales” constituye una forma de legitimación simbólica de la violencia sexual. Estos discursos tienen efectos reales y dañinos, pues refuerzan la impunidad, desalientan la denuncia, revictimizan a quienes han sobrevivido a estas violencias y debilitan la confianza en las instituciones encargadas de garantizar protección y justicia.

Quisiéramos enfatizar que toda persona que ejerza o llegue a ejercer funciones de servicio público —particularmente en espacios de influencia legislativa o de formulación de políticas públicas— debe demostrar la capacidad de ajustar sus concepciones, discursos y actuaciones al marco de derechos de la niñez y la adolescencia. La función pública exige un compromiso ético ineludible con la dignidad humana, el Estado de derecho y la protección de las poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad.

Reafirmamos que la protección de niñas, niños y personas adolescentes frente a la violencia sexual no es una cuestión ideológica, partidaria ni opinable. Es una obligación jurídica, ética y democrática. Costa Rica ha construido, con enormes esfuerzos históricos, un marco de protección que no puede verse erosionado por discursos regresivos que normalizan la violencia y desconocen la evidencia, la ley y la experiencia de las personas sobrevivientes.

Desde la Mesa de Trabajo por una Agenda Social para los Cuidados, reiteramos nuestro compromiso con la promoción de una cultura de derechos, con la prevención de todas las formas de violencia y con la exigencia de que quienes aspiren a ejercer poder público actúen con responsabilidad, conocimiento y respeto irrestricto por los derechos humanos de niñas, niños y personas adolescentes.

El cuidado, la protección y la dignidad de las personas menores de edad deben ser un mínimo ético compartido en cualquier proyecto de país.

Personas sobrevivientes de violencia sexual llaman a votar con ética y responsabilidad

Pronunciamiento de personas sobrevivientes de violencia sexual padecida en la infancia y adolescencia de cara a las elecciones 2026

Costa Rica, enero 2026

Desde el Movimiento de Valientes de Costa Rica, iniciativa conformada por personas sobrevivientes de violencia sexual vivida en la infancia y/o adolescencia, expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo ante las declaraciones del candidato a diputado del Partido Pueblo Soberano (PPSO), José Miguel Villalobos Umaña.

Villalobos, abogado de profesión, fue defensor legal de un pastor evangélico condenado en noviembre de 2022 a 35 años de prisión por abuso sexual, violación calificada y tentativa de violación contra una persona menor de edad. Resulta especialmente grave que el candidato haya afirmado públicamente que la víctima de 14 años “no era una niña” y que existía una supuesta “relación normal” entre el agresor y la persona menor de edad.

Estas afirmaciones desconocen una sentencia judicial firme y reproducen discursos que minimizan, justifican y normalizan la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes. Además, contradicen la legislación costarricense, los estándares internacionales de derechos humanos y los principios básicos de protección integral de la niñez y la adolescencia. Por eso, el debate sobre su permanencia o renuncia a la candidatura no es un asunto personal ni partidario, sino una cuestión de responsabilidad política, ética y jurídica.

En el proceso judicial, los tribunales establecieron con claridad que la víctima tenía 14 años cuando iniciaron los abusos y que el agresor utilizó su rol como pastor, la confianza de la familia y la situación de vulnerabilidad de la persona menor de edad para cometer los delitos. La condena fue confirmada por el Tribunal de Apelación y por la Sala Tercera de Casación Penal.

Este caso se suma a preocupaciones más amplias que, como personas sobrevivientes, tenemos frente a la posible continuidad del proyecto político impulsado por Rodrigo Chaves y actualmente representado por Laura Fernández y las candidaturas a diputaciones del Partido Pueblo Soberano.

El 5 de marzo de 2024, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó una audiencia sobre la situación de los derechos humanos en Costa Rica. En ella, organizaciones de la sociedad civil denunciaron retrocesos graves durante el actual gobierno, con impactos directos en poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad, incluyendo a niñas, niños y adolescentes. No se trata de hechos aislados, sino de patrones de debilitamiento institucional, regresión normativa y abandono de obligaciones estatales.

Bajo este gobierno se eliminó la educación integral para la sexualidad en el sistema educativo, se han promovido discursos regresivos en materia de derechos sexuales y reproductivos, y se han aplicado políticas de austeridad que han reducido la capacidad del Estado para prevenir la violencia, atender a las víctimas y garantizar justicia.

La educación sexual integral salva vidas. Permite que niñas, niños y adolescentes reconozcan situaciones de violencia y facilita la denuncia temprana. Su eliminación aumenta la vulnerabilidad de las personas menores de edad y contradice los compromisos internacionales asumidos por Costa Rica. A esto se suma una drástica reducción de la inversión pública, que pasó del 21,2 % del PIB en 2022 al 9,3 % en 2025. Este recorte ha afectado directamente la protección social, la educación, la salud y la cultura, debilitando la garantía de derechos básicos.

Estos retrocesos evidencian un debilitamiento serio del Estado de derecho. Instituciones clave como la Caja Costarricense de Seguro Social, el Ministerio de Educación Pública, el Ministerio Público y el Patronato Nacional de la Infancia han visto profundizada su inacción. Los recortes en políticas sociales y de protección a la niñez han aumentado la desprotección, la impunidad y el abandono de las personas sobrevivientes.

La eventual continuidad de este proyecto político, a través de la candidatura de Laura Fernández, amenaza con profundizar aún más este deterioro institucional. No se trata solo de una elección, sino del riesgo de consolidar un modelo de Estado que tolera discursos que relativizan la violencia sexual y que incumple de forma reiterada sus obligaciones nacionales e internacionales en derechos humanos.

Denunciamos también la exclusión histórica de niñas, niños y adolescentes indígenas de políticas públicas fundamentales, como la Política Nacional de Niñez y Adolescencia 2024–2036 presentada por el actual gobierno. Costa Rica necesita con urgencia un enfoque intercultural, equitativo y libre de discriminación.

Garantizar justicia para niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual exige respuestas estructurales. La imprescriptibilidad total de estos delitos es una demanda basada en la desigualdad de poder, las barreras reales de acceso a la justicia y el deber reforzado del Estado de prevenir, investigar, sancionar y reparar estas violencias. Esta exigencia es aún más urgente en un contexto donde discursos políticos minimizan la gravedad de estos crímenes.

La defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes requiere hoy una posición clara y firme, que rechace cualquier intento de justificar la violencia sexual y coloque la protección integral y la prevención en el centro de la acción pública.

Por eso hacemos un llamado a la ciudadanía comprometida con los derechos humanos de la niñez y la adolescencia a votar con ética y con información. Salgamos a votar contra el continuismo y dejemos claro que no vamos a tolerar que un proyecto político que minimiza la violencia sexual y encubre a agresores se mantenga en el poder.

¡Venimos Valientes y NO nos vamos a callar!

Proyecto de ley busca impedir candidaturas con deudas con la CCSS

La iniciativa cuenta con respaldo ciudadano y mantiene abierta la recolección de firmas de apoyo

Un proyecto de ley orientado a fortalecer la ética pública y la defensa de la seguridad social fue presentado este jueves en conferencia de prensa en la Asamblea Legislativa, en una actividad coordinada por la diputada del Frente Amplio Rocío Alfaro Molina. La iniciativa ingresó oficialmente a la corriente legislativa con el respaldo de catorce diputaciones de distintas fracciones, lo que refleja un apoyo político diverso en torno a la protección de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La propuesta fue elaborada y promovida por el Movimiento en Defensa de la CCSS, organización que entregó el texto a la diputada Alfaro acompañado de 241 firmas de apoyo ciudadano. El proyecto plantea una reforma al Código Electoral, específicamente al artículo 148, con el fin de establecer requisitos mínimos de coherencia y responsabilidad social para quienes aspiren a cargos de elección popular.

La iniciativa parte del reconocimiento de la CCSS como uno de los pilares fundamentales del Estado social de derecho, sustentado en los principios de universalidad, equidad y solidaridad, y como garante del derecho humano a la salud y a la protección social. En ese marco, el proyecto propone que las personas con deudas firmes y exigibles con la CCSS superiores a diez salarios base, y sin un arreglo de pago vigente, no puedan ser postuladas como candidatas a puestos de elección popular.

El texto establece una distinción clara entre morosidades estructurales y significativas y aquellas situaciones de carácter transitorio que afectan a personas trabajadoras independientes, aseguradas voluntarias o personas en condición de desempleo. En estos últimos casos, se reconoce la validez de los arreglos de pago vigentes como mecanismo legítimo de cumplimiento, evitando así sancionar la pobreza, la informalidad o circunstancias económicas adversas.

Desde el Movimiento en Defensa de la CCSS se ha insistido en que la reforma no busca excluir ni castigar a sectores vulnerables, sino impedir que personas con incumplimientos graves y sostenidos con la seguridad social accedan a cargos de representación popular, fortaleciendo así la ética pública, la confianza ciudadana en el sistema democrático y la sostenibilidad del modelo solidario de seguridad social.

La iniciativa se inscribe en un contexto de creciente preocupación social por el debilitamiento de la seguridad social y busca fortalecer la coherencia ética entre quienes aspiran a cargos de representación popular y sus obligaciones con el sistema solidario que sostiene el derecho a la salud y a la protección social. Desde el Movimiento en Defensa de la CCSS se ha reiterado que el proyecto no pretende excluir ni castigar a sectores vulnerables, sino establecer un estándar mínimo de responsabilidad para quienes desean ejercer funciones públicas.

✍️ La ciudadanía interesada puede leer el proyecto y firmar en apoyo a esta iniciativa legislativa en el siguiente formulario, como respaldo a la defensa de la CCSS y al fortalecimiento de la ética pública:
👉 https://forms.gle/FpkLwkFnigjvnohc9

Puede ver la presentación del proyecto en el siguiente video a partir del minuto 17:10

Pese a la alta preocupación ciudadana, pocos partidos enfrentan la corrupción como prioridad en sus planes de gobierno

  • Solo 3 de 20 partidos incluyen un eje o capítulo dedicado específicamente a la corrupción.

  • En 13 programas se identificaron 187 medidas, centradas casi exclusivamente en la prevención y en acciones administrativas que no requieren cambios legales.

San José. 9 de diciembre, 2025. Por tercera vez en una campaña electoral, la Asociación Costa Rica Íntegra realizó un análisis de los programas de gobierno de los 20 partidos políticos que compiten por la presidencia de la República, con el objetivo de identificar qué tipo de propuestas presentan contra la corrupción. Un nuevo análisis de Costa Rica Íntegra revela que, aunque la corrupción sigue siendo una de las principales inquietudes de la ciudadanía, la mayoría de los partidos políticos no la abordan de forma seria o estratégica en sus planes de gobierno.

Solo tres partidos presentan propuestas exhaustivas y alineadas con estándares internacionales.

La organización destaca que contar con un compromiso anticorrupción claro, completo y creíble es esencial para recuperar la calidad de las políticas públicas y la legitimidad institucional. Sin embargo, esta prioridad ciudadana —que por más de una década figura entre los mayores problemas del país, hoy solo superada por la inseguridad— no se refleja en la mayoría de los planes analizados.

Es así como el propósito de este análisis es “informar a las personas votantes y crear conciencia en los partidos políticos sobre la pertinencia de combatir la corrupción en el país, para lo cual se requieren intervenciones más decisivas y sostenibles, que se esperaría encontrar claramente identificados en los planes de gobierno de quienes pretenden gobernar”, indicó Juany Guzmán, presidenta de Costa Rica Íntegra.

Principales resultados. El primer análisis realizado a los planes de gobierno fue de tipo cuantitativo, en los próximos dos meses se complementará con una valoración sobre la calidad de las propuestas. Los principales hallazgos se pueden resumir en cinco mensajes:

1. Transparencia domina el discurso

El conteo de menciones a doce palabras clave evidencia que los términos más frecuentes son transparencia (31%), corrupción (21%) y ética y rendición de cuentas (12% cada uno). Mientras que conceptos como probidad, integridad o gobierno abierto aparecen de forma marginal.

Gráfico 1. Menciones a palabras relacionadas con la lucha contra la corrupción en los planes de gobierno de los 20 partidos inscritos para las elecciones presidenciales.

2. 187 medidas identificadas, casi todas administrativas, en 17 programas de gobierno

De los 20 programas de gobierno revisados, 17 presentan propuestas tangibles, para un total de 187 medidas.

El análisis muestra que:

  • 65% son acciones administrativas, como herramientas tecnológicas, mejoras de portales web, códigos de ética o canales de denuncia.

  • Las medidas legales (reglamentos, códigos internos) son menos frecuentes (20%)y se concentran en reformas penales o normativas para trazabilidad financiera.

  • Las propuestas infra-legales son escasas (6%).

Nótese que una acción puede ser muy amplia, por ejemplo, “Implementar la Estrategia de Integridad y Prevención de la Corrupción ENIPC”, otra acción puede ser pequeña impulsar un Código de Ética en un ministerio, ambas cuentan como una.

2. Solo 4 de los 20 partidos otorga un espacio estructurado al tema

Únicamente 4 planes de gobierno incluyen un título, un subtítulo o un eje temático específico sobre corrupción, como indicador básico de relevancia programática.

Los otros 13 partidos apenas mencionan el tema como parte de otros ejes, en diagnósticos o preámbulos, sin traducirlo en un título separado. Y sólo 3 partidos no incluyen ninguna medida sobre el tema: Clase Trabajadora, Esperanza Nacional y Liberación Nacional.

4. Predominio del enfoque preventivo

Cada una de las medidas se clasificó según su objetivo: prevención, detección o sanción. El 63% de las medidas apunta a la prevención. Las acciones de detección y sanción son considerablemente menos comunes, lo que revela un abordaje parcial del ciclo anticorrupción.

Cuadro resumen de medidas según objetivo, por partido

*Solo incluye partidos que definieron acciones concretas.

5. Mínima referencia a estándares internacionales y nacionales.

Solo un partido (Aquí Costa Rica Manda) hacen referencia explícita tanto al Estudio de Integridad de la OCDE (2022).

Cuatro partidos mencionan únicamente la ENIPC: Aquí Costa Rica Manda, Centro Democrático Social y Coalición Agenda Ciudadana.

“Los resultados evidencian la falta de estudio, de consulta técnica y de diálogo con especialistas. La mayoría de los partidos no incorporó insumos básicos ya disponibles”, agregó la Dra. Guzmán.

Además de comprobar si los programas hicieron mención explícita a estos dos informes, el análisis buscó puntos de alineación temática entre los programas y las recomendaciones de la OECD y de la ENIPC. De esa forma, se pudo confirmar que había pocas coincidencias temáticas entre las recomendaciones de estos estudios y las medidas concretas de los partidos.

En las próximas semanas, la Asociación Costa Rica Íntegra profundizará en el análisis de las medidas para clasificarlas según su pertinencia y viabilidad, es decir, se valorará la calidad de estas propuestas a la luz de los estándares mencionados.

Le invitamos a descargar el estudio completo desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2025/12/Estudio-Planes-Gobierno-Dia-anticorrupcion-2025.pdf

Colectivos feministas exigen investigación y transparencia en el INAMU ante denuncias de manipulación política

Diversas organizaciones feministas han manifestado públicamente su preocupación ante denuncias sobre el presunto uso político de recursos y acciones del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU). Las declaraciones señalan que esta situación vulnera la credibilidad institucional y los derechos de las mujeres, en un contexto de creciente instrumentalización de los temas de violencia de género con fines político-electorales.

El documento titulado “¡Qué vergüenza la presidenta ejecutiva del INAMU!”, difundido por la Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres, detalla que desde 2022 el INAMU ha sufrido un proceso de debilitamiento institucional, vinculado a recortes, cierres de programas y decisiones administrativas que —según denuncian— han afectado su misión de protección a las mujeres. La red solicita la separación de sus cargos de la presidenta ejecutiva Yerlin Zúñiga y de la funcionaria Claudia Blanco, por presunto uso indebido de recursos institucionales y participación en hechos que podrían configurar delitos de coacción o soborno, vinculados a intereses político-electorales.

Por su parte, la Coalición Feminista emitió el pronunciamiento “El cuerpo como moneda política”, en el que cuestiona el uso del discurso sobre violencia sexual como herramienta de manipulación política, señalando que “no se negocia con nuestros cuerpos, no se lucra con nuestro dolor, y no se juega con la dignidad de las mujeres por conveniencia política”.

A su vez, la Colectiva Profesionales para la Ciudadanía, en su declaración “Una fecha de horror”, repudia la utilización del cuerpo de las mujeres como “moneda política y territorio de abuso y control en esta campaña electoral de 2025”. La organización demanda la separación del cargo de las personas denunciadas y condenadas por delitos sexuales, incluyendo figuras del gobierno, y reclama que el INAMU retome el liderazgo en la defensa de los derechos de las mujeres en Costa Rica y América Latina.

El Comité de Auditorías Sociales, por su parte, respaldó las denuncias, expresando que la instrumentalización de la violencia sexual como estrategia política representa un grave retroceso en la lucha por los derechos humanos de las mujeres y desvirtúa la legitimidad de las denuncias de las víctimas reales de violencia.

Llamado conjunto a la acción

Las cuatro organizaciones firmantes —la Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres, la Coalición Feminista, la Colectiva Profesionales para la Ciudadanía y el Comité de Auditorías Sociales— coinciden en exigir:

  1. Separación inmediata de sus cargos de las funcionarias denunciadas del INAMU, hasta que se realicen las investigaciones correspondientes.
  2. Apertura de una investigación exhaustiva y transparente por parte de las autoridades competentes.
  3. Restablecimiento del funcionamiento pleno del INAMU, garantizando su independencia y compromiso con los derechos de las mujeres.
  4. Fin a la manipulación política de la violencia de género, reafirmando el respeto a las víctimas y al principio de justicia.

“Las mujeres víctimas de femicidios, sus hijas e hijos sobrevivientes y miles de mujeres que viven situaciones reales de agresión no merecen este atropello, mucho menos de parte de la institución llamada a defenderlas y protegerlas”, es el espíritu que unifica los comunicados.

Imagen: https://concepto.de/movimiento-feminista/

Pacto por la Democracia

Cuidar el Estado de Derecho con diálogo, respeto y debate abierto son el Escudo.

Dr. Efraín Cavallini Acuña

Comunicador

A pocos meses de una nueva elección para elegir a quienes dirigirán el Poder Ejecutivo y Legislativo, es relevante y pertinente hacer conciencia y sensibilizarnos como ciudadanos, sobre la identidad de nuestro país y la necesidad de profundizar, reiterar y sentirnos orgullosos de que Costa Rica es un Estado de Derecho, donde el desarrollo institucional, la división de poderes y la independencia de la administración de justicia, señalan que el camino elegido por las anteriores generaciones, lo que nos permite caminar por senderos seguros y bien definidos.

Es digno que como personas ciudadanas reconozcamos la madurez política y la experiencia histórica lograda por nuestro país, habernos, constituido en nación, libre, soberana, con un Estado de Derecho que se debe preservar. A lo largo de más de 200 años de la independencia debemos seguir enriqueciendo nuestra democracia, rescatar la práctica del diálogo y el reconocimiento diverso, multicolor, pluricultural y multiétnico del país, que son la huella y el espíritu de la cohesión, la concordia y el consenso a lo largo de su vida jurídica como Estado-Nación, todo ello, para el bienestar de la ciudadanía, las instituciones y la sociedad como un todo.

La gestación de nuestra NACIÓN no fue automática ni espontánea, es producto y proceso de un largo período, que se ubica desde la declaratoria de su primera Constitución -1 diciembre de 1821 hasta 1848-. Como Estado incipiente, eligió su destino y su condición de Libre y Soberano, precondiciones para declararse República, con todos los atributos en 1848. Pero su advenimiento a la vida constitucional da cuenta de la madurez y la visión política de sus forjadores, desde inicios del Siglo XIX.

Una herencia importante en los valores esenciales de la Democracia Costarricense es el poder del voto popular en los procesos de elección. Aunque el sufragio, se ha transformado y tuvo importantes reformas desde su creación, que coinciden, precisamente con la construcción del Estado Republicano, ha funcionado en el largo plazo, como un mecanismo de legalidad, de participación y de representación, es decir es el ejercicio ciudadano más generalizado hasta inicios del Siglo XXI.

El salto político que dio Costa Rica en el Siglo XIX , al desarrollar el concepto del sufragio primero indirecto, público y restringido, al sufragio directo universal y secreto, conllevó un largo proceso histórico, donde precisamente, confluyeron, las demandas, las necesidades, los intereses de distintos grupos sociales y económicos, para el ejercicio pleno de la responsabilidad ciudadana de primer orden, quizás al tenerlo, como acto de absoluta voluntad, no estemos conscientes del valor y de la fuerza que implica ejércelo como herramienta y voz de cada una de las personas ciudadanas.

Estas cualidades, garantizaron que, el sufragio, directo, libre, universal, secreto y la capacidad jurídica de los ciudadanos para elegir, se convirtiera en un mecanismo de participación popular, aceptada y generalizada, durante estos dos siglos de vida independiente.

El voto lleva implícito una acción política poderosa, un criterio imperioso, una demanda firme, una voz potente, es derecho de ley, con ella, elevamos nuestras demandas, escogemos a nuestros líderes, exigimos a quienes nos gobiernan una conducta coherente y respetuosa. No podemos hacer uso de esta herramienta de manera irresponsable, sin pensar, sin analizar, sin reflexionar, sin meditar en los alcances de una decisión ciudadana y en conjunto de todos los que tenemos la obligación moral de ejercer el voto.

No se trata de votar únicamente por alguna filiación, no se trata de votar porque tengo intereses privativos y mezquinos, no se trata de votar solo con el corazón, no se trata de tematizar y polarizar las opiniones. Tampoco de despreciar el sufragio, anulándolo, no se trata de ejercer el voto protesta y no acudir a las urnas. Se requiere que las personas se informen sobre los temas de fondo, sobre los grandes retos y sobre la agenda que debemos resolver y afrontar todos y cada uno de los costarricenses.

Costa Rica, ha entrado en una espiral de transformaciones, que dan cuenta, por un lado, de las virtudes de su sistema democrático, más desarrollado que del resto de la región centroamericana, pero también, subyacen importantes limitaciones, asimetrías, desigualdades y desequilibrios sociales, que amenazan por romper el orden y llevar al país por caminos muy diferentes de los transitados en el pasado.

Entre las demandas crecientes, que reclaman las personas ciudadanas están, el perfeccionamiento de la gestión, la mejora en los servicios básicos en relación con la calidad, y esto incluye componentes nuevos como el valor agregado y el valor público del mismo. Por ello, el grado de participación de la ciudadanía en la gestión pública y en el acceso a la información, se convierte en elemento clave de la participación ciudadana, dado que permite la obtención, emisión y difusión de información sobre el funcionamiento del gobierno, las instituciones y diversos actores de la sociedad.

Algunas de las problemáticas percibidas en Costa Rica actualmente corresponden a la amenaza a la paz, la estabilidad política, la corrupción, la seguridad, la salud, la educación, el desempleo, así como insatisfacción en el accionar del Estado y otras entidades. Los ciudadanos consideran que poseen una buena libertad de expresión, sin embargo, no poseen suficiente participación en el desarrollo comunal y los medios de comunicación, aunque son influyentes en las decisiones de las personas, han sido cuestionados y algo censurados.

Otras conclusiones dignas de compartir, que se pueden extraer de manera muy general de los datos revelados en I Sondeo Abierto sobre Ética, Transparencia y Lucha contra la Corrupción en Costa Rica (23 setiembre de 2021-Ideario Costa Rica Bicentenaria-COLPER) se orientan hacia los siguientes aspectos:

  • El desarrollo tecnológico, la prevención de la corrupción, de la violencia contra los derechos humanos, las políticas educativas, la información, la falta de transparencia, la conciliación y la gestión de los medios de comunicación, son ejemplos, de algunos de los problemas que requieren nuevas respuestas, nuevas formas de actuar, tanto, en la esfera de la administración pública como de las instituciones, empresas y la ciudadanía.

  • Es necesario promover el cumplimiento de los deberes acordes a la ética, la transparencia, la rendición de cuentas, el control interno y la prevención de conductas contrarias a la ética.

  • Se requiere incidir en las disposiciones normativas que no comparten el espíritu de la ética, en cuyo caso deberán realizarse las acciones pertinentes para su futura reforma en post de ajustarla al marco ético, la justicia y la seguridad jurídica.

  • Se debe procurar la transparencia en el uso de la información, respeto aquellos aspectos asociados a la protección de la información personal de los miembros de la comunidad, así como los usuarios y beneficiarios de los servicios que prestan las instituciones.

  • En nuestra sociedad se debe fortalecer y respaldar la formación científica de la persona comunicadora, dado que su responsabilidad como formadora de opinión, contribuye a la transparencia y con ello, a la transformación del país, crea conciencia ciudadana, es vitrina para la promoción de la ética y participa en la construcción de una mejor vida en democracia, honestidad, libertad de expresión y luchar por ella.

  • Se debe aplicar el ordenamiento jurídico referido a las conductas contrarias a la ética del funcionario público.

  • La insatisfacción de las personas ciudadanas termina por decantar el régimen político, las estructuras del Estado, la institucionalidad y la paz social.

  • La pérdida de la vigencia de los valores y las prácticas democráticas deslegitima las instituciones, el Estado, el orden y la confianza en todo aquello, que no les es útil, preciado y comprensible. Aún hay tiempo para reconstruir y fortalecer aquellas prácticas ciudadanas, que soportan la institucionalidad y la praxis democrática, y que se fundamentan en la moral y la ética pública.

  • Es de manera conjunta, que, las familias, las comunidades, las instituciones, el gobierno, la empresa privada, la juventud y demás organizaciones, deben marcar el destino del país bajo preceptos éticos y morales, de tal manera, que se ahuyente y se despoje el lavado de dinero, el narcotráfico, el consumo de drogas, las muertes en las carreteras, la pobreza, el desempleo, la inseguridad ciudadana, las noticias falsas y toda forma de violencia.

  • Toda decisión para construir la Costa Rica del futuro debe tomar ineludiblemente en cuenta, que el objetivo de cualquier estrategia de desarrollo es el de procurar el mayor nivel de bienestar para la mayor cantidad de ciudadanos, incluidas las personas socialmente vulnerabilizadas, asimismo, que se interiorice y se lleve a la práctica el hecho de que las políticas, los programas, los proyectos y las instituciones se constituyen en medios para garantizar el cumplimiento las mejores condiciones para la ciudadanía.

  • Una posible salida a la situación negativa que debilita nuestro régimen, aunque no tan fácil, pero viable, es rescatar la libertad, recuperar la decencia, la honradez y la dignidad a la mayor brevedad y teniendo a Costa Rica como prioridad. Lo moral nos obliga a rechazar a quienes nos quieren vender por codicia y corrupción. Por ello, debe ser permanente la lucha contra toda forma de corrupción y favoritismo que carcomen las estructuras de la sociedad.

  • La ética es el camino que nos permite decirle a las personas ciudadanas que la nación se respeta, se defiende y construye para el bien común.

  • No cabe duda de que Costa Rica se encamina hacia una mejor calidad de servicio de comunicación digital, de ahí la importancia del Estado de garantizar el respeto de los derechos fundamentales de la libertad de expresión y acceso a la información de la ciudadanía, así como hacer un uso más eficiente del espectro y cumplir con el compromiso satisfacer las necesidades locales, regionales y nacionales del país.

  • La transición a la comunicación digital no es solamente un tema técnico, sino también de carácter ético y social, de ahí, la importancia de que los contenidos que producen y ofrecen los medios de comunicación al ciudadano, deben procurar mensajes de servicio público apropiados, que garanticen el derecho humano a la comunicación, que permita disfrutar de información abierta y gratuita, tanto, para entretener como educar y cultivar positivamente a la ciudadanía, instituciones y todo el Estado.

  • En la medida en que el Estado, las Empresas, los gremios y las corporaciones definan con claridad los intereses y la función que la sociedad les demanda, en la misma proporcionalidad, disminuirán las omisiones, los vacíos legales, que se generalizan y se traducen en actos de corrupción. Los recursos públicos y aquellos que son ofrecidos por otros sectores de la sociedad bien canalizados, gestionados con eficiencia bajan las posibilidades de corrupción.

Es buen tiempo para procurar una agenda de desarrollo del país de cara al futuro. De ahí, que requerimos un sistema judicial y legislativo íntegros, objetivos e independientes y un Poder Ejecutivo, que le de confianza a la persona ciudadana en la aplicación de las leyes en consonancia con la Constitución Política.

Como personas comprometidas con el bienestar del país, debemos ser constantes en el fortalecimiento de la democracia, creando mecanismos pertinentes para que cada persona y cada comunidad puede expresarse e incidir de manera directa en las decisiones que le corresponden tanto individual como colectivamente.

Es pertinente aprovechar toda la experiencia acumulada de nuestro pueblo, que ha demostrado su capacidad para atender con éxito las actividades agrícolas, industriales, turísticas, comerciales, educativas, tecnológicas, culturales, y de comunicación que se constituyen en el fundamento del desarrollo y el progreso nacional.

Somos conscientes de que muchas de las instituciones públicas no responden con la oportunidad, eficiencia y eficacia que la población demanda, pero ello, no justifica su desmantelamiento, sino que tenemos el reto y la responsabilidad de revisarnos en nuestras expectativas y en los medios que se deben utilizar, para alcanzar las aspiraciones de la ciudadanía y por consiguiente, el derecho a conservar las instituciones, a ejercer el sagrado derecho del sufragio, poder afirmar que la democracia formal, el sistema electoral y la alternabilidad en el poder, son garantía de nuestro Estado de Derecho que han sido fundamentales para el desarrollo y bienestar del país.

Hacemos un llamado vehemente a la sociedad costarricense, para generar en este momento crucial un esfuerzo colectivo e histórico, que fomente el diálogo fructífero y sereno permanente, en un marco de tolerancia y cultura de paz, que favorezca el respeto a los derechos fundamentales de toda la ciudadanía, incluida la niñez y la juventud costarricense, que nos lleve al uso de la razón como faro para la toma de decisiones y mejor elección.

Exhortamos a los poderes del Estado y a la sociedad costarricense a promover y practicar la sana convivencia y el diálogo social responsable, la libertad de expresión y de prensa, de esta manera, defender y respetar los derechos humanos, las diversidades, la interculturalidad, la educación inclusiva, que rechace toda forma de violencia, odio y discriminación, para que podamos seguir viviendo en un ambiente de paz, justicia, libertad, tolerancia, respeto, y que salga fortalecida la democracia como forma social y política de convivencia.

Carta abierta a Fabricio Alvarado

Atención
Diputado
Fabricio Alvarado Muñoz

Costa Rica ha sufrido en los últimos años un aumento vertiginoso de la violencia en todas sus manifestaciones. Desgraciadamente, este aumento de la violencia se concentra de manera especial en los ámbitos de violencia doméstica, violencia de género y la violencia sexual.

El abuso sexual tiene profundas consecuencias a corto y largo plazo, generando problemas físicos, emocionales, sociales y conductuales, al constituir una experiencia traumática que puede marcar un punto de inflexión vital en el desarrollo emocional de la víctima. El abuso sexual deja una herida que suele doler por el resto de la vida.

La violencia, como cualquier fenómeno social, tiene múltiples y diversas causas; sin embargo, existe una relación muy importante con los niveles de desigualdad social, el deterioro del sistema educativo, la deslegitimación del sistema jurídico y político y el desgaste de la confianza en las instituciones. Cada una de estas dimensiones viene mostrando indicadores negativos en lo que va del presente siglo. Una consecuencia muy importante de este proceso de deterioro es la acumulación de estrés, resentimiento y frustración que redunda en un enojo que se generaliza y que refuerza a su vez la deslegitimación. Todo lo anterior redunda en mayor individualismo, menor respeto por las leyes, por el sistema de valores y normas culturales y por los principios políticos de la democracia, a la vez que favorece la adhesión a subculturas ajenas a la paz y el respeto mutuo.

En el caso del abuso sexual, existen, en la mayoría de los casos, raíces profundas en la cultura patriarcal y en el machismo basado en una concepción de la masculinidad letal y abusiva. Entre otras cosas, esta cultura patriarcal enfatiza la concentración del poder, la autoridad y el privilegio en los hombres, mientras que subordina, minimiza y cosifica a la mujer y otras identidades de género. Estas características culturas permean las relaciones sociales en todos sus ámbitos, desde la interacción de pareja hasta la estructuración institucionan, social, política y económica, condiciones todas que promueven y facilitan relaciones agresivas, incluyendo el abuso sexual.

Siendo así, las personas abajo firmantes, todos hombres, reafirmamos nuestro compromiso para combatir la cultura machista tradicional, evidenciando y oponiéndonos a toda forma de violencia contra las mujeres, las personas adolescentes y las niñas y niños, promoviendo nuevas formas de convivencia basadas en el respeto mutuo, el reconocimiento de las diferencias y la solidaridad recíproca. No aceptamos ningún tipo de abuso de poder y reclamamos el procesamiento judicial de cualquier acto que genere agresión basada en diferencias de género, edad, etnia, cultura, religión, condición socioeconómica y orientación sexual, entre otras. Estamos convencidos de que el procesamiento judicial no solo permite establecer las adecuadas consecuencias de los actos agresivos; sino, sobre todo, que permite evidenciar, combatir y condenar los rasgos principales de la cultura patriarcal y su relación con la violencia.

Por lo tanto, exigimos que usted, Fabricio Alvarado, asuma la responsabilidad de sus actos y renuncie a la inmunidad que disfruta como diputado, para que pueda darse un proceso judicial libre de atrasos, privilegios e intereses particulares. El sufrimiento de su víctima y la amenaza permanente y creciente de la violencia en Costa Rica exigen una aproximación objetiva e imparcial, pero contundente y sistemática ante cualquier hecho de agresión.

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Marco Vinicio Fournier Facio

104430604

Marco Carranza Morales

113180695

Christian Gólcher Benavides

112370214

Juan Carlos Morales Quirós

110010082

Efraín Artavia Loría

104460847

Sharo Rosales Arce

106920853

Cristian Gutiérrez

204830407

Juan Elías Ramírez Sánchez

109490705

Daniel Estrada Vaglio

111490252

Víctor Alexander Monge Briceño

108360509

Ramón Pendones de Pedro

800680523

Gustavo Oreamuno Vignet

108350921

Javier Vindas

106600556

Olman Javier Bolaños Vargas

204200917

Jorge Andrey González Rodríguez

206490956

Martín Jiménez Lopez

302240633

Marvin Amador Guzmán

106730592

Mauricio Alvarado Rivera

106060063

Ronald Wright Ceciliano

106500451

Alfredo Scott

107640507

Edgar Danilo Esquivel Solís

402180259

Luis Andrés Ulloa Aguilar

111970596

Randall Paredes Solano

108290058

Mauricio Quirós León

107320611

Ronald Díaz Vargas

105870283

Rafael Antonio Sanabria Villalobos

304160090

Rolando Barrantes Muñoz

501411193

Otto Rivera Valle

302660585

Habib Succar Guzmán

203240655

Allan Lacy

701580658

Gerardo Hernández N.

106770083

Claudio Oreamuno

104161234

Roger Chaves Grijalba

602290651

Allen Cordero Ulate

302170094

Albert Espinoza Sánchez

502270365

Jorge Alberto Salas Ávila

202830616

Diego Alexander Ugalde Fajardo

114770207

Rodolfo Vicente Salazar

104860933

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

César Olivares Vasallo

800480288

Pablo Miguel Urruela Baudry

900270046

Johan Córdoba

109980383

Oscar Ugalde

2452438

Fernando Arias Avendaño

104460875

Carlos Mata Montero

106000473

Jeffry Carvajal Villalobos

205930065

Andrés Salas Fernández

119940624

Javier Francisco Chavarría Aguilar

118440304

Luis Alfonso Zúñiga Muñoz

503830237

Carlos Vega Ardón

114900971

Juan Carlos Cruz Barrientos

104160403

José Alejandro Herrera Mora

105750893

Armando Torres Fauaz

111830240

Rafael Zamora Calero

111520791

Fernando Rudín Vega

104840457

Roy Umaña Carrillo

401420872

Manfred Hernández Falcón

603590469

Walter Romero

107870515

Ángel Ortega

800720824

Orlando Toledo

800550819

Mario Alberto Sibaja Álvarez

105360815

José Luis Barrientos León

87220000

Gabriel González Cega

105250121

Andrés Vargas Sancho

115340869

Orlando Hernández Ramírez

105420085

Johnny Alfaro González

204660610

Raymi Padilla Vargas

204920163

Jerome Miguel Loría Mesén

111000169

Javier Eduardo Vindas Navarro

114420946

Fernando Fournier Bedoya

113360675

Sergio Olivares Segura

602030628

Fernando Marín Marín

118060859

Bernardo Jaén Hernández

501580141

Sebastián Garro Cerdas

118420971

Ronulfo Morera Vargas

203580292

Ernesto Jara Vargas

109350483

Rodrigo Jiménez

105370978

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Carlos Manuel Castro Jiménez

204160906

Gerardo Calderón Pérez

304150132

Daniel Ross Mix

109200170

Alexander Céspedes Solís

107340468

Ricardo Sol Arriaza

800970129

Roberto Cascante Vindas

113040892

Franco Martínez Montoya

3193756

Alejandro Muñoz

104970373

Dwight Alfredo Sáenz Sáenz

800860540

Alberto Franco Mejía

105160712

Johnny Castro Vindas

113750838

Oscar Gómez Murillo

205330451

Derek Congram

1,12401E+11

Ignacio Riba Dianda

109590754

Juan Carlos Blanco Montero

116690181

Manuel Ramírez

204270165

José Alberto Montero Castro

401280969

Pedro Gabriel Chaverri Mata

116010015

Luis Gutiérrez Montero

105510152

Mauricio Álvarez Segura

205140780

Jaime Cerdas Solano

105730178

Pablo Cambronero Salazar

110590916

Edgar Mora Guerrero

202901140

Eduardo Fallas Espinoza

112200946

Bernardo Vargas Valverde

104340756

Eduardo Marenco Silva

115050306

Jorge Oller Alpírez

901040729

Asdrúbal Duarte Esquivel

103800881

Juan José Vargas León

116040679

Michael Antonio Porras Jiménez

111550174

Guillermo Mora Murillo

502060664

Mauricio Salom Echeverría

105260308

Carlos Manuel Muñoz Jiménez

401810513

Hubert Chaves Zuñiga

103780893

Ronald chaves Zúñiga

87055404

Marco Aurelio Espinach Suñol

105900225

José Manuel Arroyo Gutiérrez

103991073

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Octavio Jiménez Pinto

900360980

Marco Antonio Vargas Vargas

104360005

Andrés Gerardo Corrales Godínez

112920750

Guillermo Enrique Oses Segura

203170257

Randall Urbina Paniagua

106290663

Jeannory Chaves Zúñiga

105140883

Jorge Manuel Moya Montero

104051374

Santiago Coto Céspedes

301900731

Ronald José Montero Bonilla

113590534

Aaron Barboza Madrigal

208160809

Oscar Valverde Cerros

108300875

Daniel Porras Zeledón

603720212

Jens Pfeiffer Kramer

800730445

Luis Jiménez Méndez

205880721

DAVID OSORIO VARGAS

109580427

Leonidas Villalobos Morales

103921406

Giancarlo Mathieu Jiménez

113990420

Diego Sorio Calderón

114440346

María Cecilia Mora Camacho

105090460

Carlos Alberto Salas Benavides

203170358

Ronny Umaña Olivas

111440035

Carlos Rodríguez Herrera

502390013

Wilbert Chavarría Castro

204890391

Sergio Pacheco Soto

204340694

Dereck Lazo Umaña

119950947

Mario Erasmo Bello Aroca

801180171

José Arias Porras

107910076

Carlos David Lagos Guevara

1,34E+11

Rodrigo Campos Hernández

302670462

Félix Cristia

584921420

Josue Arévalo Villalobos

109790015

Edgar Porras Thames

103971236

Miguel Ricardo Rodríguez Salas

110390598

José Manuel Cerdas Albertazzi

501950539

Diego Francisco Aguilar Quesada

115690454

Keylor Robles Murillo

115880061

Roger Castillo Barquero

207170323

Josué Cabalceta Cruz

114020977

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Miguel Ángel Zúñiga Chávez

104061152

Sergio Reuben-Soto

103150723

Raúl Gamboa Ramírez

115470450

MANUEL ANTONIO Solís Avendaño

104090243

Luis Brenes sancho

113150120

Wilfredo Andrés Barrera Bermúdez

114650788

Rodolfo Ulloa Bonilla

105480272

Francisco José Tsukame Cárdenas

901230718

Xavier Sánchez Aguilar

303650659

JOSÉ ANDRES SOLÍS HIDALGO

111390772

Luis Paulo Ocampo

206440930

Ing. Rafael Gerardo Piñar Ballestero

104860254

Bernal Quesada Carvajal

106460714

David Contreras Mora

105310468

Eduardo Araya Núñez

401240264

Esaú Hernández Ramírez-Argüello

305540157

Roberto Salom E

104430579

Gustavo Vargas Zamora

108790106

Benjamín López Salazar

115370688

Carlos Sáenz

104840154

Bernal Esquivel Gutiérrez

107590313

Gustavo Adolfo Chaves Rodríguez

110360681

Augusto Incer Arias

104330636

Enrique Alberto Molina Murillo

108910111

Allan Madrigal Conejo

108570031

Allan Obando Rodríguez

118730556

Rafael Barrientos

109610021

Manuel Jiménez Montero

106160441

Javier Sanchez Valverde

106440950

César Barrantes Bolaños

110180187

J. Augusto Álvarez León

116230219

Andrés Alfonso Barquero Rodríguez

206300983

Bryan Gerardo Méndez Campos

118370519

Diego Pérez Damasco

115120878

Sergio Rodriguez Sequeira

113700054

Omar miranda bonilla

104230030

Giovanny Alexander delgado castro

111180296

Rolando Castro Córdoba

107460896

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Gerardo Badilla Álvarez

103930932

Leonardo Umaña Álvarez

111550107

Michael Morera Méndez

401840218

Marco Antonio Jiménez Hernández

402150372

Héctor Hernán Hermosilla Barrientos

800930507

CARLOS BONILLA AVENDAÑO

4121878

Vernor Muñoz Villalobos

105640548

Esteban Rodríguez Dobles

205420910

Óscar Castillo Rojas

301951450

Carlos Soto González

112230469

Andrés Ureña Aguilar

111910577

Jeff Hernández Castro

112940829

German Valverde Cerros

109320494

José L. Desanti Montero

700390947

Dennis Percival Sterling McKenzie

702430443

Víctor Julio Madrigal Porras

105440394

Alexis Antonio Rodríguez Brenes

304870500

Edison Rolando Sequeira Piña

106390252

Jose Andrés Rodríguez Vargas

205710041

Guillermo Barrantes Rivas

700471424

José Alfaro

105180468

Marco Cañizales Ramírez

109320081

Luis Carlos Bonilla Soto

304000489

Nicholas Céspedes Chuken

305100777

Gerardo Vázquez Gamboa

104680967

Javier Fallas Mas

108060408

Daniel González Quesada

111190017

Henry Mora Jiménez

105120548

Ernesto M. Guadamuz López

900400932

Dr. Santiago Chaves Aguilar

115560823

Gerardo Ureña

900900746

Roberto Monge Durán

109370854

Ricardo Gutiérrez Pérez

304380531

Alonso Fernández Álvarez

111330025

David Cambronero Arrieta

203100557

Noah Alejandro Alfaro Arends

119540980

Elian Xavier Jiménez Campos

119210768

Michael Lazo Umaña

116620613

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Eduardo Jaen Hernández

501640278

Mario Vidal Rivera

401970094

Oscar Morera Herrera

107680002

Rigoberto Lazo Valladares

800450482

Marvin Cordero

302650505

Fabricio Bonilla Pacheco

113430782

Luis Incer Arias

103860121

Jenny Hernández Solís

106160590

Edwin Castillo Segura

114140104

Hugo Mora Poltronieri

102670396

Luis Alonso Bonilla Guzmán

106100984

Iván Alpízar Rojas

601210235

Juan Gabriel Calvo Alpízar

112120635

Josuan Stiff Díaz soto

604760840

Álvaro Morales Ramírez

105490438

Ronald González Bryan

116030490

Eduardo Zamora Méndez

401950307

José Andrés Araya Chaves

116830670

Juan Carlos Chinchilla Serrano

112370488

Vinicio Jarquín Cedeño

106350617

Eduardo Badilla Jiménez

603470275

Mauricio Alejandro Gómez Castañeda

304390515

Catalina Peña Castro

109280956

Stefano Battaini

117750126

Carlos Alberto Moya Cisneros

1,59101E+11

Edwin Chacón Muñoz

114030338

José Ramírez Aguilar

401470385

Joseph Mauricio Valerio Cortés

116000960

Amilcar Luna Palma

1,32E+11

Gerardo Cerdas Vega

108970131

Francisco fuentes castillo

114690717

Jaime Arturo Rojas Brenes

401620345

Federico Montero Mejía

103760760

José Miguel Carvajal Espinoza

402280067

Esteban Salazar Romero

112930656

Eddie Jesús Loria Arroyo

107020456

Jorge Casafont F

103860596

Mario Enrique Mora Badilla.

107030676.

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Jonathan Vindas Molina

401820024

Gabriel Bolaños Corredera

115990198

Marbella Martin Fragachán

800650045

Marco Antonio Cordero Rojas

106210296

Jorge Mora Portuguez

106900544

Antonia Elisabeth Rojas Rojas.

104180618

Cristian Caamaño Chacón

114560013

Carlos Manuel Zamora Hernández

104960618

Samuel de Jesús Larios Azofeifa

117590299

Guido Jiménez Víquez

401250736

Mario Enrique Vargas Delgado

401420887

Alfredo Acosta Gómez

103460829

David Alberto Valerio Sánchez

401990688

Eric Chaves Ramírez

110040877

Wilson Méndez Mora

111130787

Jorge A. Bermúdez Guzmán

103750719

Jose Rafael Hidalgo Rojas

202760133

José Manuel Ramírez Solari

116370216

Marco Antonio Vásquez Esquivel

202940397

Jorge Enrique Corrales Alpízar

203329694

William Aarón Chacón Cavero

114820973

Luis Jiménez Rodríguez

206710721

Hugo Vargas Guzmán

4109355

José Miguel Tapia Fernández

900650374

Reinaldo Fabián Araya Monge

114240851

Héctor Ferlini-Salazar

104540856

Andrés Incer Arias

104620266

Jorge Arturo Montoya Alvarado

105080419

Maynor Song Lara

402130668

Ronald Amauri Castellón Sosa

112830088

Eber Víquez León

116000271

Hernán Arroyo Calderón

601500156

William González Salazar

103120335

Adrián Cruz García

107880069

Marvin Alexis Coto Arias

108650667

Miguel Arrieta Salas

105840215

Oscar Arturo Lücke Sánchez

104250387

Henry Solís Rodríguez

106560965

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Alexander Castillo Monge

106580079

Jorge Arturo Adolio Cascante

112220528

Edison Valverde Araya

103460024

Rodney Vargas

104360315

Leonidas Adin Alvarado Castro

502330778

Eduardo González Ayala

112160380

Carlos Sanchez

111400326

Edgar Gutiérrez Espeleta

104530822

Ignacio dobles

104330692

José Gómez

800540909

Oscar Oconitrillo Barboza

105610282

Carlos Jones León

700670890

Luis Ángel Arias Moreira

110520711

Lorenzana Novoa

116870326

Jaime Gerardo Delgado Rojs

400960395

Johnny Blanco Elizondo

205610744

Alexander Rodriguez Chaves

109670546

Mauricio Hernandez Garcia

401890962

Edwin Alfaro Quesada

202710124

Víctor Manuel Ortiz Campos

104210674

CLAUDIO Andrey Morera Hernandez

114330956

Claudio Morera Ávila

202730870

Alexander Rojas Parajeles

107130292

Federico Li Bonilla

203380090

Rommel Vega Obando

110420419

Rolando Vargas Li

602020160

Christel Steinvorth

104690054

Manuel Incer Arias

103990517

Carlos Manuel Bolaños Chaves

106780069

Carlos Alberto Fallas Molinari

105180077

Henry Jones

601061213

Jose Alberto Zeledón Jiménez

104360288

Walter Quesada Fernández

105080559

Mauricio Ruiz Sánchez

116120805

Julio César Varela Castro

105270303

Minor Di Bella Hidalgo

2300458

Luis Alberto Rojas Fallas

900540622

Andrés Fernández Romero

108670559

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Roberto Alfaro Zumbado

103390245

Erick Sojo Marín

303510353

Jode Bárcenas Vargas

601020336

Carlos Monge Meneses

400960724

Alonso Gómez Vargas

104340932

Federico chinchilla miranda

205950934

Alonso Gómez Vargas

104340932

Gino Cappella Molina

105690226

Esteban López Meoño

108920795

Luis Alonso Vargas Ramírez

105620896

Freddy Humberto Vargas Chavarría

401320166

Edgar Bermúdez cubero

601840799

José Castro Roig

203440566

Guerrero Segura Belinda

105240366

José Francisco Nicolás Alvarado

601540475

Luis Aguilera

110540358

José Francisco Nicolás Alvarado

601540475

Ricardo Ascanio Sánchez Loaiza

104120414

Luis Álvaro Calderón Retana

107720674

Pedro Cambronero Orozco

205300679

Marian Valeria Solano Solano

305320912

Oswaldo García Chinchilla

108920490

Francisco Javier Salazar Ramírez

107250635

Gerardo Lopez Barrantes

105290213

Fernando Zamora Bolaños

203260901

Jason Rivera Ugarte

110990131

GUILLERMO SOJO PICADO

302200665

John Manuel Arias

2801456781

Ricardo Boza Cordero

103930612

José Gabriel Almanza Granados

118380317

Enrique Sibaja Granados

108010046

Javier Pacheco

204180179

Mario Rojas Cárdenas

503040046

Jorge Alejandro Obando Sotela

110330855

Christopher Cortes

112360781

Gerardo Mora Burgos

103640085

Mauricio Sánchez Barahona

401550528

Donel Alvarado Zapata

800780504

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Carlos A Carvajal Guillén

301650069

Guillermo Dinarte García

601540691

Juan José Piñar Chavarría

501910863

Simón Molina Gutiérrez

114610925

Oscar Herrera Naranjo

111230743

Juan Antonio Alfaro Bonilla

109130134

Óscar Madrigal Jiménez

202560766

Marcos Chinchilla Montes

106120735

Braulio Rostran Saballos

901090719

Luis Miguel Herrero K

106430076

Luis Pablo Torres González

1111310744

Berny Abarca Coto

110220424

Rónald Valverde Jiménez

106270689

Jorge Osvaldo Calvo Rodriguez

105440371

Enilson Vega Solorzano

207220459

Oscar Ledezma Acevedo

206080595

Federico Campos Calderón

107900839

Danny Vargas

110410282

Ángel Alberto Fallas Méndez

204500784

Franco Zúñiga Sequeira

106260852

Sebastián Calderón Méndez

117830561

Gabriel Umaña

800740986

Manuel Jiménez Rodríguez

900260124

Enrique Alberto Martín-Hidalgo Ribas

109500994

Luis Gustavo Mena

106040520

José Francisco Rodríguez

106590851

James Adrián Prieto Valladares

302300374

Alexander Rodriguez Guevara

107070818

Luis Monge Díaz

104960100

Jorge Alexander Arias Valverde

107910380

Marco Tulio Tenorio Sánchez

103530299

Manuel Salvador Sequeira Gómez

502950786

Oscar Beita Quesada

105930368

Mario Enrique Rojas Peralta

601740470

Alejandro Augusto García Valerio.

104890785

Javier Acuña Corrales

700780861

Deivid Andrés Hidalgo González

305770946

Juan Carlos Zamora Ureña

108590617

NOMBRE

IDENTIFICACIÓN

Bernal Herrera Montero

104530160

Luis Pablo Zúñiga Morales

104670843

Carlos Enrique Cambronero Jiménez

203380138

Alberto Salom Echeverría

104430578

Camilo Morales

119850685

JUAN JOSÉ SOTO MORALES

202990891

Álvaro Campos Guadamuz

601410470

Juan Urruela Umaña

109530618

Ronald Valverde Vargas

105660724

Mario Contreras Montes de Oca

104670145

Carlos Alberto Salas Benavides

203170358

Mynor Enrique Villachica Pineda

116970798

Eduardo Enrique Aguilar Espinoza

401640494

Javier Bermúdez Romero

108600592

Pascal Olivier Girot Pignot

801340050

Jose Antonio Mora Calderón

113430572

Andrés José Romero Méndez

116080694

Rolando Barrantes Muñoz

501411193

Campaña de hombres pide a Fabricio Alvarado renunciar a la inmunidad

SURCOS recibió el siguiente comunicado:

Ante el movimiento que se ha gestado para exigir la renuncia a la inmunidad de Fabricio Alvarado, algunos sectores han pretendido minimizar y desvirtuar el proceso mediante el argumento de que se trata de una persecución política por parte de algunas mujeres de ideas extremas.

Por lo anterior, es muy importante demostrar que somos muchísimos los hombres que también exigimos esta renuncia a la inmunidad, y por las mismas razones esgrimidas por las mujeres, porque nos oponemos claramente a la cultura patriarcal que favorece y permite la violencia de género y particularmente el abuso sexual.

Si usted coincide con esta posición, por favor, ingrese al siguiente enlace para que revise el documento y, si lo tiene a bien, lo firme indicando su nombre completo y su número de identificación:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScY9D3-LNZuwl_GgcMOd-ryWM3HZBOSTejeFOnEQOgmPxmWkw/viewform?usp=header

Entre más firmas se recaben más evidente será nuestra posición como hombres sensibles y conscientes y mayor será la presión para lograr un proceso judicial sin atrasos ni privilegios. Por favor, ayude también a circular esta iniciativa circulándola por las redes sociales.

Consejo Universitario de la UCR se pronuncia ante denuncia contra miembro de la Asamblea Legislativa

El Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) emitió un acuerdo firme en el que expresa su posición frente a la denuncia presentada contra un miembro de la Asamblea Legislativa por presunto abuso sexual contra una mujer menor de edad al momento de los hechos.

En el acuerdo, tomado en la sesión ordinaria N.º 6942 del 9 de octubre de 2025, el órgano universitario recordó su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres y la condena a toda forma de violencia de la que puedan ser objeto.

Principales consideraciones del acuerdo

El Consejo Universitario señaló que, ante denuncias de esta naturaleza, las personas funcionarias públicas, especialmente quienes ocupan cargos de elección popular, deben responder al principio de transparencia y rendición de cuentas, conforme al mandato constitucional.

El documento también hace referencia a los recientes cuestionamientos sobre la ética y probidad de algunos miembros de la Asamblea Legislativa, tras el rechazo a una solicitud de levantamiento de inmunidad presidencial.

Acuerdos adoptados

  1. Expresar solidaridad con las mujeres víctimas de violencia sexual.

  2. Instar a las personas funcionarias de elección popular a que, cuando existan denuncias en su contra por violencia sexual o actos de corrupción, se sometan al proceso judicial correspondiente.

  3. Reprochar el uso indebido de la inmunidad por parte de personas funcionarias públicas con fines distintos a los que motivaron su creación. El Consejo recordó que someterse a un proceso judicial no implica violar el principio de inocencia.

  4. Comunicar el acuerdo a las diputadas y diputados de la Asamblea Legislativa, así como a los medios de comunicación.

El acuerdo fue firmado por la directora del Consejo Universitario, Patricia Fumero Vargas, Ph.D., y establece que la ética y la responsabilidad pública son condiciones indispensables en el ejercicio de cargos de representación popular.

¿Nos estamos convirtiendo en un país de “arrastrados”?

Henry Mora Jiménez

En el español costarricense, el adjetivo «arrastrado» o «arrastrada» es un término muy coloquial y bastante fuerte, cargado de un significado negativo.

La característica principal de una persona «arrastrada» es la falta de dignidad, de vergüenza o de auto respeto. Se usa para describir a alguien que se rebaja o humilla a sí mismo por algún interés calculado, para conseguir un beneficio, ganar el favor de alguien o por simple sumisión.

Y claramente, la palabra engloba varias actitudes que se consideran despreciables, como por ejemplo:

  1. Servilismo y adulación excesiva: Es la característica principal. Un «arrastrado» es un «lamebotas» o un «chupamedias». Hace todo lo que le pide otra persona (generalmente alguien con más poder o estatus) sin cuestionar, con tal de quedar bien.
  2. Falta de autenticidad: No actúa por sus propias convicciones, sino por mera conveniencia. Cambia su opinión o comportamiento para coincidir con quien cree que le puede ayudar.
  3. Oportunismo: Se aprovecha de situaciones o se apega a las personas para sacar un provecho, sin importarle los medios.
  4. Sumisión extrema: No defiende su posición ni su dignidad. Permite que lo traten mal con tal de no perder el favor de la otra persona.

Veamos algunos ejemplos de uso común:

En el trabajo: Un compañero que le hace todos los mandados al jefe, le dice siempre que sí a todo (incluso cuando está mal), y le cuenta chismes de los otros empleados con tal de ser el favorito.

En la política: Un persona que defiende ciegamente a un político o partido, ignorando todas sus faltas, solo por fanatismo o porque espera conseguir un puesto o una dadiva.

En la vida social: Alguien que solo busca amistad con gente de dinero o influencia, cambiando su forma de ser para encajar y obtener beneficios.

En una relación de pareja: Una persona que acepta maltratos, infidelidades o faltas de respeto constantes por no tener la voluntad de terminar la relación.

En resumen, llamar a alguien «arrastrado» en Costa Rica es un insulto grave al carácter de esa persona. Es acusarla de carecer por completo de dignidad y de actuar de manera servil y oportunista. Es un término que refleja desprecio hacia la actitud de quien no valora su propia integridad por un beneficio mezquino.

Pero ¿Y qué observamos en la Costa Rica actual?

Diputados y diputadas serviles y acríticos al poder de turno, aunque con sus acciones nieguen radicalmente lo que en el pasado juraron defender; alcaldes y alcaldesas oportunistas que se pasan de bando partidario no por verdadera convicción sino por interés propio; ciudadanos sumisos y sin escrúpulos que avalan la corrupción, los berrinches y las faltas del presidente sin importar su gravedad; medios de comunicación (públicos y privados) y periodistas que venden su imparcialidad al mejor postor; políticos y líderes sociales que cambian de partido como cambian de vestimenta; dirigentes políticos que ya ni se apenan de que sus partidos sean denominados “partidos taxi”; funcionarios públicos que aplauden y ejecutan órdenes evidentemente incorrectas o ilegales con tal de no contrariar al Ministro de turno o a Casa Presidencial; “influencers” que se comportan como verdaderos sicarios de la verdad y defensores de la “post verdad”. Y ni mencionemos el servilismo hacia el gran vecino del norte, que con contadas excepciones siempre nos ha caracterizado.

Como ha ocurrido en otras ocasiones cuando se han normalizado insultos hasta convertirlos casi en cumplidos (recuerdo en especial el término choricero: “soy choricero, y qué?”), Costa Rica transita hoy por un filo de navaja. La gran diferencia y el peligro real radica en que esta vez no se trata de un mote para un grupo, sino de la normalización de «ser un arrastrado» como estrategia política y social válida. Estamos peligrosamente cerca de que la falta de dignidad, el servilismo y el oportunismo -las actitudes que precisamente definen al «arrastrado»- dejen de ser vistos como lo que son: vicios repudiables que carcomen la confianza y pudren el tejido social. Al aceptar pasivamente que políticos, líderes e influencers actúen con una absoluta falta de autenticidad y vergüenza, no solo los normalizamos: les damos un permiso tácito para que sigan destruyendo los cimientos de la sana convivencia en beneficio propio. Esta no es una simple polarización; es la evidencia de una clara decadencia moral que nos degrada como sociedad.

Frente a esto, nuestro rechazo debe ser activo y consciente.

¡No lo aceptemos! Exijamos, como ciudadanos, autenticidad, coherencia y, sobre todo, dignidad en la vida pública.

¡No lo permitamos! Rechacemos con nuestro voto, nuestra voz y nuestra interacción diaria a quienes premian la sumisión y el arrastre.

¡No lo normalicemos! Señalemos y denunciemos la adulación excesiva y la falta de escrúpulos, aunque vengan de «nuestro bando».