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Etiqueta: feminización de la pobreza

Las mujeres en la Ciencia no han sido de gratis

Alejandro Machado García
Gestor y promotor social
Consultor en Desarrollo Humano, Género y Migraciones

Para hablar de la participación de las mujeres en la ciencia, hay que hacer mención de su lucha. Ha sido siglos de luchas reivindicadoras, de ser vistas como “raras”, de cuestionar ese primer status quo que empezó por cuestionar los espacios que dividieron a la sociedad entre los que piensan y los que son pensados. Se tuvo que transgredir la cultura patriarcal que las pensaba y les definía, cual debía ser su forma de pensar, actuar y donde ubicarse en la sociedad como mujer.

El reconocimiento de su existencia fue el primer paso para exigir igualdad y respeto, mucho antes de su participación en la ciencia. En el verso de 1846 publicado en el ya extinto “El Costarricense” dejó claro este cuestionamiento. “Las que nos apellidamos el juvenil bello sexo ante vos, comparecemos diciendo: nuestra educación precisa durmiendo en profundo sueño (…) tanto que, para nosotras jamás se han hecho colegios, casa pública, edificios, ciencias, autores, ni maestros (…) leer no sabemos, tanto menos escribir y cuando vemos se pone en nuestra noticia de otros países extranjeros se les enseña a las niñas con muy patriótico esmero”.

Este escrito de 1846 en Costa Rica es la evidencia de que comienza a incomodar al statu quo. Es el llamado a transgredir, a cuestionar que ya no me piensen, porque yo tengo pensamiento propio. Esa semilla va germinando junto con la incursión de las mujeres en las letras y la ciencia que fueron posteriormente invisibilizadas, así como otras acá en Costa Rica, influenciadas por las luchas en Europa, América de Norte y América Latina, que buscaban reivindicaciones en el campo de los derechos civiles, el voto y la política.

No bastó en Costa Rica el aumento de la matrícula en educación primaria, que pasó de ser 10.310 mujeres en 1910 a 30.567 en 1938, dado que la lucha en la educación no era por aumento en la tasa de matrícula solamente, sino en cuestionar la voz ajena a la propia.

La cultura como resultado de la acción humana sobre la naturaleza, había despojado e invisibilizado a esta otra mitad de la población, relegándola al papel de la casa, negándolas como sujetas culturales, satanizando sus conocimientos ancestrales de la naturaleza y mucho menos, reconocerlas como protagonistas de conocimiento y ciencia, porque su rol estaba naturalmente destinado a ser madres, esposas o monjas.

Quedó retratado en el relato en las discusiones sobre el voto femenino en Asamblea Legislativa de Costa Rica en 1949, en el que se argumentaba no se creía que las mujeres debían votar, pues no había nada más sucio que la política o la creencia que indicaba que si se acordaba el voto femenino, ocurriría que las madres iban a abandonar a sus hijos para andar en política.

Por lo que, hablar de las mujeres en la ciencia y las perspectivas que se abren si se estudian carreras STEM, pasar por poner esto en la justa dimensión, no ha sido gratis. En la misma academia se encontró mucha resistencia, pues tocó nuevamente desafiar, cuestionar e inclusive tocar intereses políticos, dado que se precisó que la forma en que nos enseñaron a buscar las respuestas mediante el método científico, técnicas y diversos cuerpos teóricos, no está exento del género.

Esto porque la forma en que concebimos la realidad pasa por la experiencia personal a su género, no se puede deslindar la producción del conocimiento sin desvincular que ese sujeto productor de conocimiento responde a un contexto cultural, político y al sistema de creencias.

Fue precisamente esa validación de creencias culturales y patriarcales, el cual dispuso un lugar en donde debía estar esa mujer, como debía pensar, que debía investigar, lo que la llevó a ser discriminada e invisibilizada en las ciencias.

En los retos actuales, muy lejos de la economía que se basaba en la producción de café o servicios, el nuevo discurso antesala a la IA, y fue en la amplitud y el uso masivo de las tecnologías de la información y comunicación para el cambio de la sociedad y la economía. La expansión de la producción de los países, el aumento de la frontera tecnológica, y adueñarse de los insumos para la IA, las mujeres nuevamente están atrás de las nuevas formas, herramientas y empleos en este sector impulsados por la nueva forma de incrementar la productividad y la expansión del uso de la IA.

En esta nueva configuración, ya no se centra en la transformación de materias primas en bienes y servicios gracias a la energía de vapor o la electricidad, sino más bien, el conocimiento es el encargado de convertir los insumos en bienes y servicios con un alto grado de valor agregado, el uso de la IA y por ello la necesidad de estudiar carreras STEM.

Nótese algo, el teléfono se inventó hace 130 años, no obstante, hace unas décadas atrás, más de la mitad de la población mundial nunca había realizado una llamada telefónica. En la Costa Rica que vivimos, no solo está la Costa Rica y la Costa Pobre. Existe la feminización de la pobreza y la brecha de digital por género. De no cambiar con medidas en las políticas económicas, mantendremos la brecha entre zona rural y zona urbana, entre sector moderno y tradicional de la economía, pero aún más, las brechas entre hombres y mujeres.

Según ONU-Mujeres, en los países de ingreso alto, el uso de Internet es prácticamente universal; el 93% de las mujeres y el 94% de los hombres navegan en línea; pero a sabiendas de que Costa Rica, no es igual en la conectividad, el acceso a la información, la infraestructura tecnológica y el mercado laboral en zona rural y zona urbana, cuando se analiza a los países menos adelantados, el 29% de las mujeres se conectan a Internet, en comparación con el 41% de los hombres.

Hace unos años atrás, el Noveno Informe Estado de la Educación, se señalaba que los hombres éramos quienes accedíamos más a los empleos de Ciencia y Tecnología, con una participación del 65,6%, frente a únicamente 34,4% en el caso de las mujeres.

Por tanto, hoy es un día para reconocer lo valioso de las luchas de muchas mujeres en la educación y la política, que fueron abriendo un espacio en ciencia y tecnología. De ahí viene, la necesidad de las acciones afirmativas y las políticas sociales focalizadas para cortar el ciclo vicioso e impulsar que más mujeres participen de carreras STEM, para que puedan aprovechar las oportunidades de la liberalización de la comunicación, el desarrollar redes, el avance en sistemas informáticos y la IA, sin dejar de lado, lo que han hecho en siglos, ¡Cuestionar!

Chaves: además… misógino

Frente Nacional de Lucha

Es preocupante el contexto nacional en que sólo en el 2024 se han duplicado los femicidios y casos de violencia contra las mujeres, producto de la falta de voluntad política, la agudización de la feminización de la pobreza y el debilitamiento de programas para prevenir y afrontar la violencia hacia las mujeres. Problemática que forma parte de una cultura patriarcal, capitalista, colonialista y racista donde la violencia simbólica y verbal junto a discursos de odio hacia las mujeres se han convertido en el “pan nuestro de cada día” gracias a un presidente que sobresale en sus reiteradas formas de arremeter contra la dignidad de las mujeres, deslegitimando toda iniciativa y movimiento que se impulsa para garantizar el respeto a los derechos humanos por una vida segura, libre de violencia; incluyendo a mujeres quienes, desde sus cargos políticos, ponen en duda su proceder.

Situación que tiene implicaciones mucho más profundas para la democracia y el desarrollo a nivel nacional, no solamente para las mujeres y otros grupos discriminados y estigmatizados, al ser parte de un fenómeno ético, sociopolítico y cultural de mayor complejidad. No debe sorprendernos si recordamos que fue elegido presidente de la República un individuo que en el 2019 el Banco Mundial sancionó por acosador sexual, según Resolución 649. Y paradójicamente dos días después, el entonces presidente Carlos Alvarado lo nombra ministro de Hacienda. 

La tendencia de Chaves dentro del populismo autoritario y políticas de estado misóginas va en sintonía con la lógica de poder de sujetos políticos como Trump en Estados Unidos, Bolsonaro en Brasil y hoy Javier Gerardo Milei en Argentina, entre muchos; leales prototipos de la masculinidad hegemónica, en cuya actitud temeraria se autodenominan “héroes que combaten a los corruptos”, impulsando agresivamente proyectos y mecanismos de desmantelamiento y privatización de instituciones fruto de conquistas del pueblo, deslegitimando el movimiento social, comunal, sindical y popular. Así, garantiza un control social, político e ideológico contra aquellas mujeres que desafían el patriarcado y legitima los discursos que propician los femicidios, el abuso y la violencia en contra de las mujeres.

Chaves viola los Derechos Humanos de manera sistemática y hay incontables manifestaciones concretas en esta línea, sin embargo, su discurso es particularmente ponzoñoso cuando se refiere a las mujeres. Subrayamos solo algunas que datan del 2022: cuando el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU) lamentó las declaraciones emitidas siendo candidato presidencial, donde afirma que prefiere que lo etiqueten de “cavernícola” antes de firmar un compromiso contra la violencia de género. En el 2023, en el marco del Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres exigen el pleno respeto a sus derechos denunciando al presidente como gestor de un gobierno misógino y autoritario.

En ese mismo año, el 8 de junio en la Asamblea Legislativa, con 41 votos a favor y ocho en contra, se aprueba moción para instar a Chaves a no fomentar la violencia de género a nivel político. Un mes después la expresidenta ejecutiva del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), Gloriana López Fuscaldo, denuncia la violencia política de género ejercida contra ella y contra su hijo, mientras que, en noviembre, Martha Rodríguez González, representante sindical en la Junta Directiva de la CCSS, continúa siendo víctima de persecución política por parte de él y la maquinaria estatal. A pesar de que durante el presente año, diputados y diputadas utilizan un lazo o pañoleta morado durante el Informe Presidencial de Labores, en protesta contra la violencia política hacia las mujeres, en marzo Chaves embiste con violencia política contra las legisladoras. Además, el reciente 7 de junio, en Zapote, sede de violencia de Estado contra las mujeres, manda a callar y obliga a desdecirse a la ministra de la presidencia, Natalia Díaz, con respecto al dictamen constitucional sobre la Ley Jaguar y el referéndum.

Tener un presidente misógino es un atroz ejemplo para la sociedad porque ostentando el puesto de más alta responsabilidad política, con sus actitudes y lenguajes atiza las violencias contra las niñas, las jóvenes, las mujeres adultas y adultas mayores sin distinción alguna. Continuaremos denunciando las múltiples formas de violencia que se dan desde el gobierno costarricense contra las mujeres, paralelo a imponer proyectos y diferentes mecanismos para arrebatar al pueblo las conquistas que históricamente ha logrado. Así, reiteramos nuestra lucha en defensa de programas sociales, de la Caja Costarricense de Seguridad Social, del ICE, del agua, de la educación pública, de la justicia agraria, respeto al medio ambiente y al derecho de defender los pueblos indígenas sus territorios ancestrales; en síntesis, defendemos una vida con verdadera justicia social.

Esclavitud de Costa Rica: eliminar la jornada de 8 horas – BUSSCO

Un retroceso laboral de 100 años:

La jornada laboral es una de las principales conquistas de la clase trabajadora a través de la historia, que nació como respuesta a las extenuantes jornadas y condiciones de trabajo esclavizantes durante la Revolución Industrial.

La jornada laboral de 8 horas y su consigna “8 horas para trabajar, 8 horas de recreo y 8 horas para dormir”, costó cárcel, sangre y hasta la vida de personas trabajadoras y eliminarla es una afrenta política para la clase trabajadora costarricense.

Abolir la jornada de 8 horas, eliminar los 3 turnos y el pago de tiempo extraordinario: los políticos y empresarios neoliberales nos quieren arrebatar la conquista, imponiendo condiciones de explotación y miseria a todos y todas las trabajadoras.

Mano de obra esclava: este proyecto se enmarca en una política criminal y depredadora de los derechos laborales, el uso intensivo de la fuerza de trabajo y una lógica que busca “abaratar” costos de producción sacrificando los ingresos, la salud ocupacional y el bienestar de las personas trabajadoras y sus familias.

Acepta 12 horas o no tiene trabajo: Con falsas premisas, como si las personas trabajadoras pudieran pactar sus condiciones de trabajo con su patrono en el sector del comercio, las bananeras, las piñeras, las construcciones, entre otros oficios y profesiones, en un país dónde el derecho humano a la organización sindical, único instrumento para superar la desigualdad de la relación laboral, está proscrito en la mayoría de los centros de trabajo.

Demagógicas prohibiciones: las prohibiciones son un artificio, con un Ministerio de Trabajo debilitado políticamente e inoperante, una Inspección del Trabajo sin recursos, instrumentos o potestades reales para tomar acciones contundentes contra las empresas que irrespeten esas prohibiciones.

Feminización de la pobreza: más de un 50% de las mujeres trabajadoras son jefas de hogar, con dobles y triples jornadas, que pretenden “deslumbrar” con 3 días de descanso, que causará un daño irreparable, durante el embarazo, la maternidad, la lactancia, el cuido  de niños, personas con discapacidad y adultos mayores, obligándolas a escoger entre su familia y el trabajo.

Imposible conciliar el trabajo y la vida familiar: muchas personas trabajadoras se movilizan largas distancias desde sus hogares, a veces por horas, con lo cual tendría que desplazarse en la madrugada o a altas horas de la noche (14 o 16 horas) dejando muy pocas horas para labores en el hogar, preparar alimentos, para el descanso y el sueño.

Frustra oportunidades de estudio y movilidad social: de quienes trabajan para poder estudiar, condenando a las personas a estancarse y no mejorar sus condiciones económico-sociales.

Mayor desempleo: en lugar de contratar a 3 trabajadores utilizarían 2 para cubrir las 24 horas. Mientras los países desarrollados promueven la reducción de jornadas, en nuestro país -el tercero con peor equilibrio entre la vida personal y el trabajo de los países del club de la OCDE- pretenden aumentarla.

Proyecto inconstitucional desmantela el Estado de Derecho: este proyecto violenta los artículos 58 y 59 de la Constitución Política, en tema de jornadas y descansos. Luego seguirán con la cesantía, las vacaciones y el aguinaldo.

BUSSCO repudia este proyecto y hace un llamado a las personas trabajadoras y sus organizaciones, para cerrar filas contra este nefasto proyecto. Es hora de organizarnos, confrontar y derrotar estos grupos de poder político empresarial, en defensa de las garantías sociales del pueblo trabajador.

La jornada de 8 horas no se negocia ni concilia con el gobierno ni el patrón ¡El proyecto debe ser rechazado!

San José, 1 de junio 2022