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Etiqueta: Franklin Chang Díaz

¿Por quién votar?

Por Franklin Chang Díaz

Una vez más nos toca a los costarricenses escoger a nuestros líderes para los próximos cuatro años. Es un derecho que cada vez usamos menos, quizás por apatía, frustración, o la simple sensación de impotencia ante la inercia de una maquinaria gubernamental entrabada por muchos años.

Pero debemos rechazar esos sentimientos. Este primero de febrero, seremos llamados de nuevo a designar a quiénes les entregaremos el poder. Hay que estudiar a las 20 candidatas y candidatos y hay que ir a votar. Abstenerse del voto es abdicar a nuestra democracia, a nuestro deber ciudadano. Tal vez sin darnos cuenta, el abstencionismo que hemos experimentado en los últimos años, poco a poco, ha ido mellando el filo de nuestra democracia, antes un ejemplo a nivel mundial. Hoy en Costa Rica, la elección de nuestros líderes es decidida por un porcentaje cada vez menor de la ciudadanía; esta es una receta para caer en la dictadura. Recuperarnos de esa posible caída es doloroso en el mejor de los casos, y sangriento en el peor. El primero de febrero hay que votar por alguien, pero ¿por quién?

La decisión de por quién votar es decidir a quién vas a contratar para encomendarle tu futuro y el de tu familia; ¿quién se encargará de proteger tu comunidad y a tus niños en la escuela? ¿quién se encargará de darles una excelente educación, velar por la salud de tu familia, mejorar la infraestructura vial – sin presas, proveer electricidad económica y fiable y transporte público eficiente y limpio? ¿quién mejorará tus oportunidades de trabajo y reducirá la obscena desigualdad que continúa creciendo en la sociedad costarricense?

De seguro contratarás a un equipo de primer calibre, con un plan bien trazado, no uno de aspiraciones teóricas, sino de objetivos concretos, presupuestados y realizables, y con hitos y entregables claramente definidos; un plan que será dirigido por una o un líder que te dé la confianza de que hará bien el trabajo, con reconocida experiencia en administración, con capacidad, tanto de persuasión como de negociación, porque el trabajo requerirá de ambas para el diálogo con el congreso. Finalmente, todos estos atributos se sumarán al más importante de todos: Una ética inquebrantable.

Les comparto el esquema que uso para decidir por quién voy a votar, una simple herramienta que nuestros maestros utilizaban (aquí en escala de 1 a 5) para cuantificar y calificar ordenada e individualmente a los 20 candidatos, en función de los atributos que acabo de mencionar. Aquí se las paso como referencia, porque, en la confidencialidad del voto, cada uno tendrá que producir su propia evaluación personalizada.

Tu voto debe responder, no a encuestas ni pronósticos, o evitar que otro gane, si no, a la honradez y ética del individuo, a su carácter y capacidad de negociar y concretar, a su trayectoria y experiencia, a la solidez de su equipo, y a la viabilidad de su programa. Hoy por hoy, nos debe interesar más la honradez que el carisma, más las soluciones prácticas que la pureza ideológica. Las acciones hablan más que las palabras y nos interesa no solo qué, sino que también el cómo. Algunas notas sobre los atributos que considero importantes, y que puedes ajustar por los tuyos.

Ética y honradez. Todo empieza por ahí. Se trata de los valores básicos que como sociedad hemos venido descuidando y que nuestro presidente debe ayudarnos a restaurar. Es la base estructural sólida e inquebrantable, donde se construye la verdadera prosperidad. Su liderazgo deberá cambiar las palabras estridentes y la retórica punzante por el comportamiento intachable, por el ejemplo de sus accionar y por la cero tolerancia a la incompetencia y a la mediocridad.

Plan de gobierno. Dicen que el que “falla en planear, planea fallar.” El plan de gobierno es indispensable. Todos y todas tienen uno. Sin embargo, lo que busco no es una lista de aspiraciones, si no una de resultados concretos, presupuestados y calendarizados. Ya sabemos lo que hay que hacer; ahora queremos saber cómo lograrlo dentro de un marco práctico y realista con resultados en menos de cuatro años. Es preferible un plan modesto y realizable que uno ambicioso pero inalcanzable.

Experiencia en administración. ¿Encomendaríamos nuestro barco a un capitán sin experiencia?, ¿nuestro cuerpo a un cirujano sin práctica? Por más que planifique, el administrador debe conocer los riesgos, prepararse para lo imprevisto y saber adaptarse. Aquí, la experiencia tiene un valor incalculable.

Calibre de su equipo. En el campo de juego, aún con un goleador de primera, perderemos el partido si no tenemos un equipo de primer calibre, bien entrenado y con jugadores que buscan el éxito colectivo y no el protagonismo a costillas de sus compañeros.

Capacidad de negociar. Ningún acuerdo, negocio, o contrato es perfecto, por lo que las y los grandes estadistas deben saber negociar dentro de un marco ético y lineamientos solidarios a los principios de igualdad y libertad con los que nuestra gran sociedad fue fundada.

Capacidad de concretar. Valoro en mi líder la capacidad de convertir palabras en hechos, de proyectos conceptualizados a proyectos inaugurados, de evitar la “parálisis por análisis.” Siempre habrá riesgo, pero después de un estudio concienzudo y serio, hay que actuar con valentía y decisión.

Comunicación. En un mundo lleno de des-información, nuestro presidente debe comunicar la verdad con precisión, con base en hechos y sin exceso de palabras.

Espero que les sea útil. Nos vemos en las urnas el 1 de febrero.

Franklin Chang-Díaz, astronauta, científico y atleta

Pionero de nuestro Atletismo Nacional

Por. Raúl López Gilles
Marchista Nacional

La historia de nuestro atletismo nacional tiene muchos actores y referentes que fueron pioneros de esta bella disciplina deportiva.

De una manera excepcional y de mucho orgullo para nuestro país, tuvimos un atleta destacado en las pruebas de velocidad, en una época muy brillante de este querido deporte.

Reseña Académica y Profesional

El Dr., Franklin Chang Díaz, nació en el cantón de Escazú, el 5 de abril de 1950, a la fecha 72 años, sus padres, Ramón Chang Morales y María Eugenia Díaz, estudió en el Colegio La Salle y posteriormente con mérito ganó una beca para realizar estudios en Hartford Public High School donde se graduó en 1969 y en 1973 ingresó a la Universidad de Connecticut donde se graduó en Ingeniería Mecánica y en 1977 el obtuvo el doctorado en Ingeniería Nuclear, en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Ingresó a la NASA en 1980 y realizó su primer viaje espacial el 12 enero de 1986 (Misión STS61-C Transbordador Columbia).

Ha sido el astronauta que más vuelos espaciales ha realizado con un total de 7 con diferentes misiones.

El gobierno de Costa Rica le otorgó la ciudadanía honoraria, el más alto honor concedido a un ciudadano extranjero, siendo el primero en recibir este mérito.

Su Paso por el Atletismo

Al Dr. Chang le tocó enfrentarse a una camada de excelentes velocistas de los diferentes partes del país, inicialmente en Juegos Intercolegiales y luego en torneos nacionales, participaba representando al Colegio la Salle que en ese momento contaba con excelentes atletas de diferentes modalidades.

Sus compañeros en ese momento conformaban un equipo de muy buenos referentes, entre ellos estaban, Felipe Corriols, Eduardo Gurdián, Javier Casanovas, Antonio Orlich, Gerardo Esquivel, Luis Bolaños, Gerardo Herrera, Manuel Zeledón, Javier Sobrado, Carlos Miranda y otros, que se enfrentaban a los mejores exponentes del atletismo, que pertenecían a instituciones como el Liceo de Costa Rica, Liceo Rodrigo Facio, Covao, Liceo San Luis Gonzaga, Liceo del Sur, Limón, Esparza, Atenas, Liberia, Santa Cruz, etc.

Exponentes que en un futuro fueron dignos representantes de justas internacionales de la talla de un Eustace Bryce, Carlos Abbott, Carlos Symes, Ricardo Foster, Glen Clark, Danny Jhonson, Minor Ovares, Clinton Crunskshank, Mario Johnson, Alfredo Cubero, Jorge Cubero, Antonio Arias, Rafael Ángel Pérez, Rafael Sandí, Luis Gamboa, Santiago Espinoza, Julio César Marín, Gerardo Artavia, John Martin Douglas, Levi Jackson y otros.

El Dr. Chang para esa época corría 100 y 200 metros y le pisaba los talones a quien fuera posteriormente campeón centroamericano Carlos Abbott, y vemos aquí un resultado de los 200 metros planos, ingresando en un segundo lugar:

Para esa época se realizaban las eliminatorias para clasificar a los Juegos Olímpicos de México 1968, una comisión técnica nombrada por el Comité Olímpico Nacional estableció las respectivas marcas clasificatorias, siendo que solo 2 atletas lograron las mismas y con ello, solo 2 atletas representaron a nuestro país en estas justas.

Nuestros atletas fueron Rafael Ángel Pérez Córdoba en 5.000 y 10,000 metros y por primera vez una mujer costarricense Jean Roborthan Gourzong en el Pentatlón, nuestros representantes en los Juegos Olímpicos México 1968.

En esta imagen podemos apreciar al Dr. Franklin Chang integrando el equipo de relevos del Colegio La Salle ganador del relevo 4 x 100 metros en los Juegos Intercolegiales de 1967.

Astronauta, científico, profesional y atleta, aparte de ser un excelente padre de familia con una hija Sonia Chang Díaz, candidata a ser gobernadora por el Estado de Massachusetts, una prominente política de carrera que tiene mucho apoyo por parte de la comunidad latina, de 44 años y casada, un orgullo para la comunidad que representa.

Honor al mérito a nuestro notable científico y deportista, pionero de nuestro atletismo nacional.