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Etiqueta: Guanacaste

A 35 años de la muerte de Daniel Oduber Quirós: filosofía, oratoria y visión de Estado en la historia costarricense

Dr. Fernando Villalobos Chacón
Historiador

El 13 de octubre de 1991 falleció Daniel Oduber Quirós, expresidente de la República, abogado, filósofo y una de las figuras más relevantes de la política costarricense de la segunda mitad del siglo XX. A treinta y cinco años de su desaparición física, su trayectoria constituye un objeto de particular interés para la historiografía nacional, tanto por las transformaciones institucionales vinculadas con su administración como por la dimensión intelectual de su pensamiento y su concepción del Estado.

Recordar a Oduber exige superar la mera evocación biográfica. Su figura debe analizarse en el contexto de una Costa Rica que, durante la segunda mitad del siglo XX, procuraba ampliar sus capacidades institucionales, fortalecer las políticas sociales, democratizar el acceso a la educación y diversificar su estructura productiva. En ese escenario, su pensamiento político estuvo acompañado por una sólida formación académica, una particular sensibilidad cultural y una visión del desarrollo que otorgaba al Estado un papel relevante en la transformación de las condiciones materiales de la sociedad.

El político formado en la filosofía

Daniel Oduber Quirós nació en San José el 25 de agosto de 1921. Su formación jurídica y filosófica contribuyó a configurar una personalidad política que encontraba en el estudio, la lectura y la reflexión histórica instrumentos para comprender los problemas nacionales.

Su paso por la Universidad McGill, en Canadá, donde obtuvo una maestría en Filosofía, y sus posteriores estudios en Europa ampliaron sus horizontes intelectuales. El contacto con la tradición filosófica occidental, particularmente con los problemas de la dialéctica, el conocimiento y la organización de la sociedad, permite comprender mejor la amplitud de sus intereses.

No se trata de establecer una relación automática entre sus estudios filosóficos y cada una de sus decisiones políticas. Sería metodológicamente improcedente atribuir a una formación académica la explicación absoluta de una trayectoria pública. Sin embargo, resulta legítimo señalar que su preparación intelectual formó parte de una identidad política en la que el conocimiento y la deliberación ocupaban un lugar significativo.

Oduber perteneció a una generación que participó en la construcción de la Segunda República y en la consolidación de nuevas formas de organización institucional. Su trayectoria en el Partido Liberación Nacional, la diplomacia, la Asamblea Legislativa y la Presidencia de la República lo situó en el centro de los principales debates sobre el rumbo del país.

Su administración presidencial, desarrollada entre 1974 y 1978, coincidió con un periodo internacional complejo, caracterizado por la inestabilidad económica y las consecuencias de la crisis energética. En ese contexto, el Gobierno impulsó iniciativas vinculadas con la educación, la cultura, el desarrollo social y la infraestructura pública.

Entre sus realizaciones institucionales destacan la creación de la Universidad Estatal a Distancia, el fortalecimiento de la educación tecnológica mediante el Instituto Tecnológico de Costa Rica y la expansión de instrumentos de política social. Estas iniciativas respondían a una concepción según la cual el desarrollo nacional no debía limitarse al crecimiento económico, sino traducirse también en mayores oportunidades educativas y mejores condiciones de vida.

La oratoria como instrumento de comunicación política

Una de las dimensiones más notables de Daniel Oduber fue su capacidad oratoria. Su dominio del lenguaje, la amplitud de sus referencias culturales y su habilidad para construir argumentos le otorgaron un lugar destacado en la tradición de la palabra política costarricense.

Oduber puede ser considerado entre los grandes oradores de la política nacional del siglo XX. Esta valoración no depende exclusivamente de la extensión de sus discursos o de la solemnidad de sus intervenciones, sino de la relación que procuraba establecer entre la argumentación política, la cultura y la interpretación de los problemas públicos.

La oratoria constituye una fuente importante para el estudio de la historia política. En los discursos de un gobernante pueden identificarse sus ideas sobre el Estado, la democracia, la justicia social, las relaciones internacionales y el papel de las instituciones. También pueden reconocerse los valores mediante los cuales procura legitimar sus decisiones ante la ciudadanía.

En el caso de Oduber, su preparación intelectual le permitió desarrollar una forma de comunicación pública en la que las referencias históricas y filosóficas podían convivir con los argumentos propios de la administración del Estado. La palabra política no era únicamente una herramienta para persuadir al electorado: podía convertirse también en un medio para explicar proyectos, defender principios y formular una determinada interpretación del país.

Su legado oratorio merece, por tanto, una investigación sistemática que examine sus discursos, sus recursos retóricos, la estructura de sus argumentos y su relación con los principales acontecimientos de su trayectoria. Tal estudio permitiría comprender con mayor precisión el papel de la palabra en la construcción de su liderazgo político.

Guanacaste: territorio, desarrollo y visión de futuro

La relación de Daniel Oduber con Guanacaste constituye uno de los aspectos más significativos de su legado. Su vínculo con la provincia trascendió el ámbito afectivo para expresarse también en iniciativas relacionadas con la infraestructura, la educación, la agricultura y las oportunidades de desarrollo regional.

Guanacaste ha enfrentado históricamente importantes limitaciones asociadas con la estacionalidad de las lluvias, las sequías periódicas y la disponibilidad de agua para las actividades productivas. Estas condiciones han influido en la estructura agraria, la organización del trabajo y las posibilidades de aprovechamiento de sus suelos.

Comprender la historia de la provincia exige reconocer que sus transformaciones no obedecen a una sola administración ni a una figura política aislada. Son el resultado de procesos de larga duración, de iniciativas estatales sucesivas y de la participación de productores, comunidades e instituciones públicas.

Dentro de esa historia, el riego agrícola ocupa un lugar fundamental.

Durante la administración Oduber se impulsaron gestiones para organizar el desarrollo de la cuenca baja del río Tempisque. En 1974 se creó la Comisión Coordinadora para el Desarrollo Integral de dicha cuenca, conocida como CODEINTE, que promovió los estudios y la planificación necesarios para aprovechar de manera más eficiente los recursos hídricos de la región.

En aquel periodo, la iniciativa de irrigación estuvo vinculada con el denominado Distrito de Riego Moracia. La elaboración del plan maestro y los estudios técnicos constituyeron antecedentes importantes para las etapas posteriores de la infraestructura de riego guanacasteca.

Es necesario establecer una distinción histórica: el desarrollo del sistema que posteriormente se consolidaría como el Proyecto de Riego Arenal-Tempisque no fue una obra terminada durante el gobierno de Oduber. Su construcción y ampliación se extendieron a lo largo de varias administraciones, con una evolución institucional que condujo a la creación del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA) en 1983 y al desarrollo progresivo del distrito de riego.

No obstante, la planificación impulsada durante los años setenta forma parte de los antecedentes que permiten comprender ese proceso. Su importancia reside en haber contribuido a colocar el aprovechamiento del agua y la transformación productiva de la cuenca del Tempisque entre los asuntos prioritarios de la planificación regional.

El riego no representa únicamente una solución técnica para la agricultura. Desde una perspectiva histórica y económica, constituye un instrumento de transformación territorial: permite reducir la dependencia exclusiva de las precipitaciones, diversificar los cultivos, ampliar las posibilidades de producción y generar nuevas relaciones entre la actividad agropecuaria, el empleo y los mercados.

La historia de estas obras demuestra, además, que los grandes proyectos de desarrollo requieren continuidad institucional. Una iniciativa puede comenzar con estudios y decisiones políticas, pero su materialización depende de recursos, capacidad técnica, coordinación administrativa y voluntad de las sucesivas generaciones de gobernantes.

En ese sentido, el aporte histórico de Oduber debe examinarse dentro de una secuencia de decisiones públicas que contribuyeron a modificar las condiciones productivas de Guanacaste. El aeropuerto internacional en Liberia lleva su nombre por sus aportes. La finca La Flor fue donada por su familia a la EARTH donde se ha convertido en un espacio de conservación e investigación en el Pacífico seco del país.

Su vínculo con la provincia también se expresa en el ámbito educativo. La expansión de las oportunidades de formación superior y el fortalecimiento de instituciones educativas constituyeron componentes de una visión de desarrollo que reconocía la importancia del conocimiento para ampliar las capacidades de las regiones.

La educación, la infraestructura y la transformación agrícola no deben estudiarse como ámbitos completamente separados. En conjunto, permiten analizar una concepción del desarrollo en la que las instituciones públicas podían contribuir a reducir las limitaciones históricas de los territorios y a generar nuevas oportunidades para sus habitantes.

El legado intelectual y la memoria pública

La dimensión intelectual de Daniel Oduber también puede estudiarse a partir de su biblioteca personal, cuyo patrimonio documental fue donado a la Universidad Estatal a Distancia. La colección, integrada por libros, revistas y documentos, ofrece una oportunidad para investigar sus intereses, sus lecturas y las fuentes que acompañaron su trayectoria.

Una biblioteca personal constituye mucho más que una acumulación de volúmenes. Desde la perspectiva de la historia intelectual, permite aproximarse a los horizontes de lectura de una persona, identificar autores y corrientes de pensamiento, reconstruir redes culturales y formular preguntas sobre la relación entre conocimiento y acción pública.

En el caso de Oduber, la conservación de estos materiales adquiere especial significado por su trayectoria como intelectual y por su participación en la creación de instituciones educativas. Los documentos preservados permiten que nuevas generaciones de investigadores examinen su legado más allá de las interpretaciones partidarias o de las evocaciones conmemorativas.

La historia política requiere precisamente ese equilibrio: reconocer las contribuciones de una figura pública sin convertir su memoria en una narración exenta de crítica. Todo gobernante debe ser estudiado en relación con las circunstancias de su tiempo, las decisiones que tomó, los proyectos que promovió y los límites que condicionaron su gestión.

La valoración histórica de Oduber debe incluir, por consiguiente, tanto sus aportes institucionales como los debates y contradicciones propios de la Costa Rica de los años setenta. El rigor historiográfico no disminuye la relevancia de un personaje; por el contrario, permite comprenderla con mayor profundidad.

A modo de conclusión

A treinta y cinco años de su muerte, Daniel Oduber Quirós continúa ocupando un lugar relevante en la historia política e intelectual de Costa Rica. Su formación filosófica, su capacidad oratoria, su participación en la construcción institucional de la Segunda República y su interés por el desarrollo de Guanacaste conforman dimensiones de una trayectoria que merece seguir siendo investigada.

Su legado permite reflexionar sobre una cuestión fundamental: la relación entre las ideas y la acción política. La formación intelectual adquiere verdadera dimensión pública cuando contribuye a formular preguntas, orientar decisiones y comprender los desafíos de una sociedad. Del mismo modo, los proyectos de infraestructura y desarrollo regional deben analizarse no solo por sus resultados inmediatos, sino también por los procesos institucionales que los hicieron posibles y por sus consecuencias a largo plazo.

En Guanacaste, la historia de la planificación del riego recuerda que las transformaciones territoriales son construcciones colectivas que atraviesan generaciones. En el ámbito educativo, la continuidad de las instituciones y la preservación de su biblioteca personal muestran distintas formas de proyectar el conocimiento hacia el futuro. En la tradición política nacional, su oratoria representa un campo de estudio para comprender el papel del lenguaje y de la cultura en la vida democrática.

Como historiador, considero que la mejor manera de conmemorar a Daniel Oduber Quirós no consiste únicamente en repetir sus méritos, sino en estudiar críticamente su pensamiento, sus decisiones y sus aportes al país. Treinta y cinco años después de su partida, su figura nos invita a recuperar una dimensión indispensable de la vida pública: la convicción de que gobernar exige algo más que administrar recursos o ejercer autoridad. Exige comprender la historia, interpretar el presente y construir, con visión de futuro, las condiciones que permitan a una sociedad ampliar sus oportunidades.

La memoria de Daniel Oduber Quirós pertenece a la historia costarricense; su estudio riguroso corresponde a las generaciones que desean comprenderla.

Fernando Villalobos Chacón

Fallece Simona Daniele, pionera en la protección de la fauna silvestre y líder comunitaria en Guanacaste

La cofundadora de SalveMonos dedicó más de dos décadas a impulsar soluciones para proteger a los animales silvestres y trabajó durante años por el bienestar de las comunidades costeras.

Comunicado de SalveMonos

Simona Daniele falleció el jueves 8 de octubre de 2026, dejando un legado importante en la protección de la fauna silvestre y el trabajo comunitario en Costa Rica.

En 2004, preocupadas por la muerte de monos congos por electrocución en Guanacaste, Simona Daniele y Patricia Sterman decidieron actuar. Con su tiempo y esfuerzo, impulsaron un proyecto que permitió construir los primeros 12 puentes de fauna silvestre en la zona. Aquella iniciativa marcó el inicio de un trabajo sostenido para reducir los riesgos que enfrenta la fauna silvestre. Su trayectoria reflejó la importancia del liderazgo comunitario y la participación ciudadana para impulsar cambios.

En Guanacaste, una provincia que enfrenta importantes presiones sobre sus ecosistemas y su biodiversidad fue una lideresa cuyo aporte a la conservación se manifestó en años de trabajo directo y constante. Participó en iniciativas de siembra de árboles, monitoreo de fauna silvestre y búsqueda de soluciones para reducir las amenazas que enfrentan los animales, además de atender de forma cotidiana los reportes de situaciones que requerían intervención. Su labor contribuyó a mantener la protección de la fauna silvestre en la agenda comunitaria e institucional, y representa el aporte de las mujeres que, desde el trabajo de campo y la acción ciudadana, han sido fundamentales para la conservación de los recursos naturales.

Desde su creación, SalveMonos ha instalado 313 puentes de fauna arbórea para facilitar el desplazamiento seguro de los animales silvestres. En los últimos tres años, también ha presentado más de 300 denuncias ambientales ante el Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA) del MINAE, como parte de su labor de incidencia y defensa de la fauna silvestre.

A estas acciones se suman más de 2.000 rescates de animales silvestres, de los cuales alrededor de 1.500 corresponden a casos de fauna afectada por electrocuciones, principalmente monos aulladores.

Quienes la conocieron recuerdan su determinación para actuar ante las injusticias y su convicción de que cada persona puede aportar desde su propio entorno. Como expresó Patricia Sterman al recordar a su amiga y compañera:

“Simona es una mujer irremplazable. Nadie podrá ocupar su lugar ni igualar el alcance de todo lo que hizo. Pero ella misma nos dejó un mensaje muy claro: ‘Dejen de preocuparse y ocúpense. Cada uno, desde su pequeño círculo, puede hacer algo’”.

Originaria de Italia, Simona llegó a Costa Rica en 1995 y encontró en Tamarindo un hogar. Su compromiso con el bienestar de las personas la llevó a involucrarse activamente en distintas iniciativas comunitarias. Fue presidenta de la junta directiva de CEPIA, organización que trabaja para mejorar las oportunidades y el bienestar de niñas, niños y adolescentes de comunidades costeras de Santa Cruz. También fue cofundadora de Halfway Home, una iniciativa dedicada a la protección de animales domésticos, entre otras contribuciones a la comunidad.

Simona deja a su esposo y a sus dos hijas, así como a una amplia comunidad de personas que compartieron sus proyectos y su compromiso con la protección de la vida silvestre, la defensa del territorio y el fortalecimiento de las comunidades, especialmente a través del empoderamiento de las mujeres.

Su legado permanece en las iniciativas que ayudó a impulsar, en las personas que inspiró y en quienes continúan trabajando para convertir la preocupación en acciones concretas.

Foto realizada por Gina Malavassi durante el conversatorio “Mujeres en la Conservación”. UCR Liberia, junio de 2025.

«Tomar el Cielo por Asalto»: A partir de la obra «Mapa Estelar» del artista plástico Osvaldo Orias

Jiddu Rojas Jiménez

  1. El Mapa y el Viaje.

El Autor, nuestro amigo, el artista plástico costarricense Osvaldo Orias Arguedas, residente en el exterior, nos ofrece el «Mapa Estelar».

Comienza citando al erudito italiano Roberto Calasso, —florentino descendiente de un abuelo materno amigo del gran filósofo antifascista hegeliano Benedetto Croce, y de familia paterna y materna ligada a la Resistencia —, y su libro, «El Cazador Celeste». De primera el intertexto.

Desde luego, el viaje estelar, imaginario, sedentario, largo o fugaz, por mar o por tierra, espacial o iniciático, como cualquier otro posible, con mapa o sin mapa, como el de Odiseo de Homero, «El Ulises» de Joyce, o la película y versión popularizada (y no por eso menos brillante) de Christopher Nolan, o acaso la «Ruta de su Evasión» de la novelista costarricense Eunice Odio, es finalmente hacia uno mismo. Hacia el Autoconocimiento (aventura que no es ni individual ni individualista).

  1. Aparece Kant.

Pero, además, el artista, a partir de esta su obra, menciona brevemente en su publicación en redes, al gran filósofo Kant y luego, al gran pensador humanista, místico y reformador italiano, al «hereje», Giordano Bruno. No podía ser diferente.

«Del Cosmos cerrado al Universo abierto», intitulaba el famoso historiador de la ciencia, Alexandre Koyré, para entender esa época que comenzaba paradigmáticamente, con la quema inquisitorial de G. Bruno, y pasaba por Copérnico, Galileo, y Kepler, antes de Newton. (Recordemos que Kant fue primero, profesor de Física y admirador de Newton, antes de hacer Metafísica en su vejez.)

Volviendo al Siglo XXI, nos parece que cuándo Osvaldo pinta, escribe o reflexiona, sus pinceles, inconscientemente o de forma muy consciente, escarban en el «Gründ», esa vieja pretensión alemana, —y luego universalizable—, de la búsqueda del «Fundamento» de la Verdad. Osvaldo es también su contexto, y un testigo privilegiado de su tiempo (qué es el nuestro).

  1. Pintar y escribir.

Por lo demás, la Justificación plástica del Autor usualmente exhibe una extraña especie de erudición y modestia (valga la contradicción). En nuestra opinión, su texto realmente complementa su propuesta plástica, y permite elaborarla, degustarla y digerirla completa. Es recomendable nunca pasarla por alto, más allá de su obra, qué también se explica y brilla con su luz propia.

La sensibilidad, las categorías, el concepto y las Ideas (en ese orden del Esquema kantiano insuperable), acompañan el texto de la Justificación de su otro lenguaje plástico. (El transfondo gnseológico no confesado acá, posiblemente es el Sujeto mismo, y sus posibilidades. Pero ese es otro tema a desarrollar.)

  1. Razón Sustancial vs. Racionalidad Instrumental.

«Caute, Spinoza dixit». Cuidado. «El sueño de la razón produce monstruos», nos advierte Goya en su famosa aguafuerte. Volvamos.

No se trata jamás de imponer, —junto con nuestra perorata metadiscursiva—, la chata (y necesaria a veces frente a la Heterenomía natural o social) «Racionalidad Instrumental» («Verstand»), en el terreno ajeno de la Crítica del Juicio (de naturaleza mucho más amplia, subjetiva y compleja). Ya Adorno y Horkheimer nos lo han advertido previamente, contra la irracionalidad de la racionalidad mercantil capitalista.

No estamos pues, en el terreno del mero «cálculo», del ridículo aritmético del discurso presidencial del 7x 6, o peor aún, de las trágicas Jornadas 4×3 del Gobierno Autoritario «Ja-Guaro»; o del cálculo del lucro cipayo del Tratado de Libre Comercio con una potencia colonial qué calcula militarmente cuánto fósforo blanco es necesario para el Infanticidio diario. (Sí tratan de imponernos un Mundo de mierda, local y global).

Por otra parte, sí es innegable, qué la «Racionalidad Sustancial», «Vernunft» (la Otra Razón) y (críticamente) la Ilustración, nos ofrecen, un Horizonte Regulador para soñar y construir socialmente, una alternativa al presente infierno secular. Artes Visuales incluídas, obviamente. (A esta otra racionalidad nos referimos.)

Tal vez, esta matriz discursiva, no sea muy popular, ni siquiera en la Izquierda académica, después de las dudas de Deleuze y Guattari, y de otras hermosas «anomalías salvajes» (Negri) posteriores, y demás posestructuralismos. Nos tiene sin cuidado. Los senderos se bifurcaron hace años, en lecturas y posibilidades de transformación. Y no sólo Foucault puede ser empecinado. Punto.

Así, contra las Distopías, el Horizonte Regulador kantiano deviene, —en estas épocas salvajes de «Capitalismo de la Vigilancia» (Shoshana Zuboff), o acaso hasta de «Tecno-Feudalismo» rampante (Y. Varoufakis)—, necesariamente en Horizonte Utópico (Franz Hinkelammert).

Y todo esto degustado en un «sancocho”, aderezado, con y desde «Nuestra América» (J. Martí), nos devuelve después de Kant, vía Fichte hasta Gramsci, a la propuesta de la construcción de una refrescada Voluntad colectiva.

  1. Guanacaste y su Cielo.

Por esto el Autor, costarricense, nos recrea su limpio Cielo de verano estrellado, en el Guanacaste de su infancia, acaso menos «gentrificado»: Kant y «La Pampa» guanacasteca. Lo cotidiano y particular, se vuelve universal inclusivo y emancipador. El Cielo es el mismo, pero las estrellas y sus constelaciones y mapas celestes deberán ser diferentes. El anhelo de la catarsis y del Cielo estrellado, son los mismos porque son humanos.

Es muy válida entonces, la resignificación cultural y política de la obra del artista costarricense Osvaldo Orias. Una hermenéutica justa y necesaria, en nuestra opinión. Un intento de merecido homenaje.

Veremos finalmente, qué pasa con nuestro terruño en ruta de impacto, pero no esperando sentados y resignado «escroleando» pantallas, como esperando un inevitable destino. ¿Acaso, un «Destino Manifiesto» color zanahoria?

  1. Nocturno sin Patria (Debravo).

Muchas veces, —a diferencia de la invitación de la obra de Osvaldo (y de nuestra lectura)—, la realidad social hegemónica, aparece como Obstáculo. Como el Diablo, el «Diábolos» griego, el «Calumniador» (contra la Esperanza); traducción bíblica del «Satanás» judío, el «Adversario», el qué pone obstáculos. (Creo recordar bien, la explicación bíblica de Pablo Richard.) Su gran mentira es que no hay Esperanza (la de Bloch).

Léase, como una oscura noche de temporal, sin estrellas, nublada y lluviosa, infernalmente caliente, como a veces en las húmedas llanuras inundadas de Sarapiquí.

Son tiempos en general, de opacidad social, económica y política. Se instala la opacidad, no como reacción pesimista o acontecimiento, sino como una brutal muralla estructural contra la buena «Esperanza Ontológica» (Ernst Bloch).

En estos momentos de modas e imposiciones políticas totalitarias, al Cielo no hay que buscarlo en las nubes. El Cielo interno, —que no es sólo invento sólo de Jung—, se rastrea al menos, hasta el mentado Kant y la unidad del sentido en el Sujeto:

» (…) El cielo estrellado sobre mí y la Ley Moral en mí».

  1. ¿Volver a un Kant jacobino?

Pero cuándo Kant habla de Moral, habla de una posibilidad ética basada en la Autonomía, la Voluntad (informada) y la Razón Sustancial. Según Kant, en el Mundo de la Física de Newton reina la Ley como Necesidad (natural), pero en el Mundo de lo Humano (moral) deberá reinar la Libertad como condición de Ética.

En Kant no hablará el lugar común, o el prejuicio del zoquete del moralismo religioso, o la » Ética» del sombrero (me lo quito y me lo pongo), o la Sacrificialidad del fanático, o el fetichismo del Utilitarismo mercantil, o de la cancina Deontología. No.

Kant, bajo la influencia de Rousseau y de la Revolución Francesa, piensa en el Imperativo Categórico. El cuál, más o menos, —y a diferencia de otra éticas o mandatos morales—, en sus diferentes redacciones, se resume así:

1) «Obra sólo según una máxima tal, que puedas querer al mismo tiempo que se torne Ley universal.»

2) «Obra como si la máxima de tu acción, debiera tornarse, por tu voluntad, Ley universal de la Naturaleza.»

3)» Obra de tal forma, que nunca te relaciones con la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin en sí mismo, y nunca solamente como un medio.»

En consecuencia, citar, leer y degustar a Kant (y sus cómplices) en pleno Siglo XXI, —aún en un contexto estético—, señala también hacia deberes sociales y políticos. Por supuesto, una bella obra que evoque a Kant y a su Cielo estrellado, —sin olvidar sus raíces guanacastecas y su particularidad socio-histórica humana—, ilumina cómplice no sólo la retina, sino otros caminos de Emancipación.

Vimos en la publicación del artista y amigo, una invitación y nos colamos.

¿Tocará intentar «tomar el cielo por asalto», para citar al filósofo húngaro G. Lukács, desde nuestra Costa Rica hoy a la deriva? (Recuerdos al György Lukács IL).

Gracias, por supuesto, al artista Osvaldo Orias y su obra, por el pretexto para reflexionar sobre nuestra coyuntura y circunstancias nacionales, e intentar volver (persistir) a la Filosofía desde nuestro «Autoexilio».

Centros de Datos: grave amenaza socioambiental para Bagaces y para Costa Rica

Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente- FECON
Setiembre 2026

Recientemente se ha dado a conocer un proyecto para establecer un centro de datos para inteligencia artificial en Bagaces, Guanacaste. Se trata de Palo Negro AI & HPC Campus, una iniciativa impulsada por la empresa Cosfin Energía S.A., intencionada para atraer inversiones transnacionales para el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento (HPC, por sus siglas en inglés). Asimismo, el proyecto contempla también la producción local de aproximadamente 120 megavatios (MW) de energía eléctrica para abastecer la demanda del centro de datos, lo que podría implicar la instalación de nuevos proyectos de generación eléctrica de capital privado en la zona para esta finalidad.

Un centro de datos (o “data center”) es una instalación especializada, diseñada para albergar servidores donde se almacena y procesa enormes volúmenes de información de grandes empresas tecnológicas. En palabras simples, es un conjunto de megabodegas llenas de computadoras que permanecen encendidas de manera continua, 24/7. Durante los últimos años ha habido una explosión de centros de datos alrededor del mundo, asociado al auge de la inteligencia artificial y al crecimiento del uso de servicios en la “nube”. Cada vez más, aparecen noticias y estudios sobre los graves impactos socioambientales de los centros de datos, los cuales han provocado conflictos sociales en diferentes países, por ejemplo, en Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Chile, Uruguay, Indonesia, Malasia, entre otros.

Los centros de datos para inteligencia artificial son consumidores masivos de agua, energía y materiales y, en la misma medida, son productores de enormes cantidades de desechos. Por sus características, estas infraestructuras demandan energía de manera permanente e intensiva, para mantener encendidas las computadoras y aires acondicionados. Asimismo, utiliza enormes volúmenes de agua para enfriar las instalaciones, las cuales emiten calor por el uso de las máquinas. Un informe reciente, publicado por la Universidad de las Naciones Unidas, ofrece algunas estimaciones de la huella ecológica de los centros de datos a nivel mundial, las cuales resultan escalofriantes:

  • La energía eléctrica consumida por los centros de datos en 2025 es equivalente al consumo eléctrico total de la población de África Subsahariana (1.300 millones de personas) durante 2,6 años.
  • La huella hídrica de los centros de datos en 2025 fue de 4,5 trillones de litros de agua, suficiente para satisfacer las necesidades básicas de agua para consumo humano para 600 millones de personas. Para 2030, se estima que la huella hídrica podría alcanzar los 9,3 trillones de litros de agua.
  • Las infraestructuras de inteligencia artificial podrían generar hasta 2,5 millones de toneladas métricas de desechos para 2030, equivalente a 250 “Torres Eiffel” cada año.

Conforme se expanden los centros de datos por el mundo, van dejando tras de sí un impacto devastador en aquellos territorios en donde se instalan. Comunidades sin agua, aumentos abruptos en tarifas eléctricas, apagones e instabilidad en la corriente eléctrica, contaminación del agua, contaminación sónica, son algunos de los efectos nefastos de estas infraestructuras. Asimismo, se ha alertado sobre la falta transparencia de las grandes empresas tecnológicas en relación con sus impactos ambientales. En muchos países, las compañías han firmado contratos “confidenciales” con los gobiernos, de manera que hasta el momento se desconoce el verdadero impacto de sus operaciones en las diferentes localidades. Lo que se conoce es a partir de denuncias realizadas por poblaciones afectadas.

Pareciera ser que, frente al desastre producido por los centros de datos en el Norte global, sobre todo en Estados Unidos (país que concentra alrededor del 50% del total mundial y donde el tema se ha hecho muy mediático y controversial), se está dando una tendencia a “exportar” estas infraestructuras hacia el Sur global, fenómeno del cual Costa Rica no escapa. En las últimas semanas, se ha informado en diferentes medios que el país aspira a posicionarse como un “hub” de centros de datos a nivel regional, cuya demanda se estima podría triplicarse durante la próxima década. Más allá de un anuncio, ya hay acciones concretas en esta dirección, por ejemplo, la firma de un convenio de cooperación entre el gobierno y Google para estimular el desarrollo de centros de datos.

Volviendo a Bagaces, todo indica que el proyecto Palo Negro va en serio. Actualmente se encuentra en fase de prefactibilidad, sin embargo, sus promotores ya han iniciado comunicaciones y gestiones con las instituciones públicas correspondientes, entre ellas, con el ICE y la Municipalidad. Inclusive, recientemente el alcalde se reunió con la embajadora de Estados Unidos, en donde conversaron sobre la “atracción de inversión estadounidense” en el cantón. Por el otro lado, la población bagaceña no tiene información clara y fidedigna sobre este proyecto y mucho menos sobre los posibles impactos que pueda provocar. Las negociaciones entre la empresa y las autoridades se han dado “a puerta cerrada”, lo cual indica que se repite aquí el secretismo que se ha denunciado alrededor de centros de datos en otros países.

En este momento hay gran preocupación y angustia entre la población bagaceña alrededor de este proyecto. Algunas personas han empezado a organizarse y a exigir un debate público informado, crítico y transparente, más allá de las promesas vacías de “desarrollo” que se ofrecen. La principal preocupación tiene que ver con el agua. Recordemos que este cantón ha enfrentado en tiempos recientes un grave problema de abastecimiento de agua potable debido a contaminación por arsénico, el cual, después de una larga lucha, se resolvió parcialmente con la construcción de un nuevo acueducto. Las y los bagaceños se preguntan, con toda razón, de dónde se va obtener el agua para el posible centro de datos, cuánta agua se pretende extraer y si esta extracción podría amenazar el abastecimiento para las comunidades, en una región ya de por sí muy afectada por la sequía y el cambio climático.

Otro tema preocupante es el de la energía. El centro de datos demandaría una enorme inyección de energía eléctrica, priorizando el uso corporativo por sobre las necesidades sociales y amenazando con afectar la calidad y estabilidad del sistema. Si miramos el escenario nacional, esto tiene relación con el proyecto de ley de armonización eléctrica, el cual propone permitir las compraventas directas de electricidad entre generadores privados y grandes consumidores (en este caso, el centro de datos). Es decir, el proyecto de ley pareciera estar hecho a la medida de los intereses de este tipo de megaproyectos, que implican un consumo energético voraz.

En este momento crítico, desde el movimiento ecologista manifestamos nuestro apoyo a las y los bagaceños que están iniciando esta lucha contra el centro de datos Palo Negro. No aceptamos que este país se convierta en una zona de sacrificio socioambiental para este nuevo extractivismo digital de las grandes corporaciones tecnológicas.

Presentan el primer gemelo digital 3D de un distrito costarricense

Nosara tiene desde esta semana una réplica digital navegable de todo su territorio, con más de cuatrocientas capas de información, cartografía que arranca en 1944 y proyecciones climáticas hasta 2100. La herramienta se presentó este 5 de agosto ante universidades, instituciones y organizaciones comunales, y su punto de partida es un problema poco discutido: cuánto cuesta ir a observar, medir y gobernar un territorio lejano.

Emmanuel Gutiérrez Pizarro, director investigador de la Alianza para el Desarrollo Comunitario presentó el Gemelo Digital 3D del distrito de Nosara, en el cantón de Nicoya: una réplica tridimensional del territorio real, construida sobre relieve medido, imagen satelital de alta resolución, con base en investigación estadística y datos de fuentes públicas, que se puede recorrer, consultar y usar para simular escenarios.

En la sesión, realizada de forma virtual, participaron representantes de las universidades públicas del país, centros de investigación y organizaciones comunales y medios de comunicación.

El problema que lo origina

La presentación arrancó con la tecnología utilizada y con el costo de observar. Según el reglamento de gastos de viaje 2026 para funcionarios públicos de la Contraloría General de la República, un funcionario dispone de dieciséis mil cien colones para hospedarse una noche en Nosara, pero en un radio de cincuenta kilómetros no hay alojamientos a ese precio.

“Una gira cuesta un montón de dinero, y no siempre hay fondos. Cuando logramos entrar, recolectamos un poco de información, salimos casi a la carrera, y con eso tomamos las decisiones. Eso no nos pasa solo a nosotros: le pasa a una municipalidad, al poder judicial, al gobierno central y a las universidades.”

Emmanuel Gutiérrez, investigador territorial a cargo del proyecto

El resultado, señaló, es una observación que suele ignorar las realidades comunitarias. Se recorre lo que está sobre la ruta asfaltada y no lo que queda a media hora de lastre. Se visita en verano y no cuando los caminos están cortados. Se conversa con quien estaba disponible ese día. Y casi nunca se vuelve, de modo que no hay serie de tiempo con la cual medir tendencias.

A ese costo se suma la frecuencia con que se levanta la información oficial. Entre el censo nacional 2011 y el siguiente pueden pasar veinte años, mientras el territorio cambia mucho más rápido.

Qué se presentó

El gemelo integra más de cuatrocientas capas de información sobre un mismo mapa: relieve, más de ocho mil edificios detectados, vías, ríos, las cincuenta y seis localidades del distrito, datos del censo distrital de 2024, concesiones de agua, acuíferos, catastro, zona marítimo terrestre y proyecciones climáticas construidas con veintiocho modelos científicos.

Dos características lo distinguen de una maqueta tridimensional. La primera es el tiempo: la herramienta carga la hoja cartográfica levantada en 1944 a partir de fotografías aéreas, los mapas de cartografía censal dibujados a mano en 1973 y 1988, y la imagen satelital actual, y permite compararlos sobre el mismo terreno. La segunda es que sus datos se actualizan solos, conectados a servicios públicos de información sobre clima, sismos, sequía e incendios, sin que nadie los cargue a mano.

Sobre esa base, el sistema permite ensayar escenarios: subir el nivel del agua para ver qué casas quedan dentro de una zona inundable, ubicar un EBAIS o una escuela en un punto y calcular a cuánta población alcanza, o cruzar el valor fiscal declarado con el valor de mercado para identificar dónde se concentra la fuga fiscal de un municipio.

El territorio también se puede recorrer a pie, en vehículo o sobrevolándolo, y sobre él se construyó un videojuego, El Tesoro de Nosara, que ancla leyendas guanacastecas a lugares reales del distrito y es de acceso libre, así como aulas virtuales para estudiantes que desean reforzar bilingüismo y aprender inglés gratis (aulavirtualcr.org/nosara).

¿Por qué en Nosara?

El distrito reúne condiciones que lo vuelven un caso difícil de analizar con herramientas convencionales. Ubicado a 60 km de Nicoya, con rutas en mal estado, precios altos que limitan la presencia del Estado y de la investigación universitaria, y presencia de indicadores sociales comparables a las zonas de menor desarrollo del país, según evidenció el Censo de Población y Vivienda 2024 publicado el año pasado.

Sin financiamiento y con datos públicos

El proyecto no recibió fondos de cooperación, no fue contratado por ninguna institución y no se desarrolló en el marco de un convenio. Se construyó con datos abiertos de instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el INEC, el MINAE, SENARA, el Sistema Nacional de Información Territorial, el ICT, el INVU, la Comisión Nacional de Emergencias, el SINAC y el Banco Mundial, además de plataformas colaborativas como OpenStreetMap.

La herramienta podrá incorporar sensores propios en el territorio y tiene la capacidad de servir un plan regulador actualizado anualmente. Su uso y publicación están sujetos a convenios con instituciones, universidades y centros de investigación interesados.

Qué sigue

Según la revisión de literatura y de casos publicados realizada por el proyecto, existen cerca de quinientos gemelos urbanos desplegados en el mundo, casi todos correspondientes a ciudades grandes con equipos y presupuestos institucionales. En territorios rurales los casos documentados son escasos. Este es el primero a escala distrital que el equipo ha podido encontrar en Costa Rica y Centroamérica.

El investigador a cargo del proyecto abrió la posibilidad de replicar el ejercicio en otros territorios a quienes lo soliciten, en escalas que van desde un barrio o una urbanización hasta un cantón, una línea costera completa o el país.

“Piensen en el barrio, en la calle, en la urbanización donde viven. Imaginen que la gente pueda ver eso y participar en las decisiones que le afectan, ver los riesgos que tienen e incluso que los jóvenes puedan desarrollar con tecnología e inteligencia artificial soluciones para su entorno: desde agricultura hasta turismo digital.”

Emmanuel Gutiérrez

Datos clave

Dato

Valor

Territorio

Distrito de Nosara, cantón de Nicoya, Guanacaste

Población

8.716 habitantes (censo distrital 2024) www.censonosara.com

Capas de información

Más de 400

Edificaciones en 3D

8.052

Resolución satelital

1,18 metros por píxel

Localidades cartografiadas

56

Rango temporal

De 1944 a 2100

Modelos climáticos integrados

28

Financiamiento

Ninguno

Uso de tecnología

Software libre, inteligencia artificial, investigación georreferenciada

Nicoya: memoria compartida, identidad viva

Frank Ulloa Royo

«La tierra no se divide con fronteras, se multiplica con memorias.» — Laureano Albán, poeta guanacasteco

Cada 25 de julio, Costa Rica celebra lo que llama la “Anexión del Partido de Nicoya”. Pero las palabras, como las memorias, tienen historia. En los documentos originales de 1824 nunca aparece el término anexión. Se habló de unión, de agregación, de incorporación (Rodríguez Espinoza, 2015). El vocablo llegó después, importado por diplomáticos como Felipe Molina, influido por la moda política de Estados Unidos tras la anexión de Texas en 1845 (Pizarro Zelaya, 2024). Llamar “anexión” a lo que fue un proceso de incorporación pacífica es una contradicción que revela cómo el relato oficial se construyó en oposición a Nicaragua, invisibilizando los vínculos que nos unen (Sibaja, citado en Pizarro Zelaya, 2024).

Nicoya, Santa Cruz y Guanacaste fueron durante siglos parte de la Intendencia de Nicaragua, bajo el Obispado de León (Archivo Nacional de Costa Rica, Actas 1824). Sus poblaciones, sus fiestas, sus cantos y sus comidas son testimonio vivo de esa raíz nicaragüense que aún late en la cultura guanacasteca. Costa Rica misma fue colonizada en parte por migraciones de criollos nicaragüenses, que trajeron trabajo y esperanza (Rodríguez Espinoza, 2015). El oro de los montes del Aguacate permitió la acumulación originaria de capital, que luego se consolidó en los cafetales del Valle Central. La sangre que dio forma a la nación costarricense es también sangre nicaragüense.

El acta del 25 de julio de 1824 fue firmada por 25 personas, casi la mitad de ellas pertenecientes a la familia Viales Briceño. Representaban a unos 4.500 habitantes del Partido de Nicoya (Archivo Nacional de Costa Rica, Actas 1824). No fue un acto único ni definitivo: el proceso se ratificó en varias ocasiones entre 1825 y 1838, se reafirmó en el Tratado Cañas–Jerez de 1858 y culminó con la delimitación fronteriza de 1900 (Rodríguez Espinoza, 2015; Pizarro Zelaya, 2024). Siete décadas de negociaciones y disputas que hoy se reducen a una palabra que nunca existió en los documentos originales.

La identidad nacional costarricense se ha narrado muchas veces en oposición a Nicaragua. Felipe Molina describía a Nicaragua como un territorio “anarquista”, mientras exaltaba a Costa Rica como tierra pacífica (Molina, 1851). Esa visión permeó discursos oficiales y libros escolares durante más de un siglo. Pero la memoria histórica nos recuerda que Nicoya sí pertenecía a Nicaragua, y que negar esos vínculos es negar parte de nuestra propia raíz (Rodríguez Espinoza, 2015).

Hoy, cuando los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua parecen profundizar sus confrontaciones políticas, es más necesario que nunca recordar que los pueblos no son enemigos. La memoria compartida de Nicoya nos recuerda que la frontera no es un muro, sino un puente. Que las familias, las tradiciones y las luchas sociales han estado siempre entrelazadas. La resistencia en las calles —las celebraciones, las marchas, las voces que reclaman dignidad— debe acompañarse de una resistencia ideológica que reivindique que la justicia y la integración regional no son amenazas, sino caminos posibles. Frente a los zarpazos antisocialistas que buscan deslegitimar estas ideas llamándolas “terroristas”, debemos afirmar que lo que se persigue es una verdadera liberación económica y social (Albán, 1990).

El 25 de julio no debe ser solo una fecha de orgullo regional, de fiestas y gritos de alegría, sino también un recordatorio de la hermandad histórica entre Costa Rica y Nicaragua. Nicoya, esa Nicaragüita es memoria compartida, raíz nicaragüense y corazón costarricense. Celebrar su incorporación es celebrar la posibilidad de que los pueblos, más allá de las fronteras y de las disputas políticas, puedan reconocerse en su historia común y construir juntos un futuro de justicia y dignidad.

El gallo pinto y la cuajada son más que alimentos: son símbolos de una raíz compartida que no reconoce fronteras. En las mesas de Guanacaste y de Rivas, en las cocinas de Nicoya y de León, el mismo aroma de frijoles y arroz mezclados con manteca y culantro se levanta como un canto cotidiano de unidad. La cuajada fresca, moldeada en manos campesinas, es la misma en Costa Rica y en Nicaragua, y su sabor recuerda que la leche y la tierra no entienden de límites políticos.

Estas comidas son memoria viva, ética de lo sencillo y humanidad que se transmite desde la raíz: pueblos originarios que habitaban la región como uno solo, compartiendo maíz, cacao y sal, mucho antes de que existieran fronteras. Así, cada bocado de gallo pinto es también un acto de resistencia contra la división, un recordatorio de que la cultura se multiplica en la mesa y que la dignidad de los pueblos se alimenta de lo que comparten.

Referencias

  • Albán, L. (1990). Poemas de la tierra compartida. San José: Editorial Costa Rica.
  • Archivo Nacional de Costa Rica. (1824). Actas del Partido de Nicoya. San José.
  • Molina, F. (1851). Bosquejo histórico de Costa Rica. San José: Imprenta Nacional.
  • Pizarro Zelaya, A. (2024). La palabra “anexión” y la construcción de la identidad nacional. Universidad de Costa Rica.
  • Rodríguez Espinoza, A. (2015). La incorporación del Partido de Nicoya: revisión de fuentes primarias. Universidad Estatal a Distancia.
  • Sibaja, L. F. (2024). Entrevista citada en Pizarro Zelaya, A. La palabra “anexión”. UCR.

Nos duelen los guanacastecos

Freddy Pacheco León
Julio 2026

Más allá de las estadísticas que, decía don Pepe, «a veces se usan para mentir», la pobreza en nuestra adoptada provincia es inhumana, injustificable. Una cuarta parte de sus habitantes no tienen ingresos suficientes para cubrir la escuálida canasta básica, por lo cual con costos sus familias alcanzan a tener más de una comida digna al día.

Sin la merecida educación de calidad que se les niega desde temprana edad, los jóvenes pamperos parecen nadar en un mar de desesperanza, donde ya su esfuerzo es desalentador pues se torna improductivo. Sin tener asegurada la tortilla familiar, se ven obligados a abandonar las derruidas escuelas y peores colegios, para buscar dónde «camaronear» con el fin de ayudar con la comidita de sus hermanitos, sus padres, abuelitos y ellos mismos… si es que lo logran.

A ellos, cual, si solo fuesen una estadística, con desprecio los «técnicos» politiqueros del gobierno les llaman NINIS, porque ni estudian ni trabajan, ocultando que eso no es culpa de ellos y sí de las autoridades que se les acercan solo en campañas electorales, para aprovecharse de su desesperante miseria. «¡Tome esta platita y este arroz con pollo, para que nos acompañen a aplaudir a una reunión política!», les dijeron. «¡Hay que acabar con los corruptos que les han robado hasta lo que no tienen!», les agregaron.

Pero pasada esa «fiesta» democrática, en que el partido ganador pagó ¡más de ¢800 millones! a quien supuestamente les hizo las banderas, los que aplaudieron sin saber qué estaban celebrando, regresaron a sus humildes viviendas de latas de zinc, a esperar, inútilmente, por el cumplimiento de las promesas de plaza pública repetidas una y otra vez hasta el cansancio.

Aunque muy pocos pueden aspirar honradamente a mejorar su nivel de vida sin una sólida educación, aumenta cada día el número de los que se suman a los «analfabetos por desuso» que abundan en todo el país, y que no podían faltar, en lo que fuere el viejo Partido de Nicoya del que solo se acuerdan los 25 de julio de cada año. Situación determinante para tales hermanos guanacastecos, pues es casi imposible encontrar trabajos bien remunerados y permanentes que les permitan salir de la amarga pobreza, si se les sigue despreciando perversamente.

Al lado del desarrollo turístico ahora cada vez más “exclusivo” (aunque también en crisis por el alto valor del colón con respecto al dólar provocado por incompetentes economistas) que se nutre del más fantástico ramillete de playas extraordinarias, languidecen desdeñadas dos actividades sumamente importantes: la agricultura y la ganadería intensiva. Miles de hectáreas de tierra fértil, sufren erosión por sequías e inundaciones, ante la negativa gubernamental manifiesta de desarrollar la infraestructura que cambiaría ese panorama de desolación. Mientras la mayor parte del agua dulce del Proyecto Hidroeléctrico Arenal, después de generar la energía eléctrica más barata del país en tres centrales del ICE, fluye irresponsablemente hacia el golfo de Nicoya, vía río Tempisque, el proyecto «Agua para Guanacaste» es obstaculizado por quienes tienen el deber de desarrollarlo. Ante esa realidad, el añorado Dr. Francisco Vargas Vargas, del genuino «Partido Confraternidad Guanacasteca» fundado hace casi 90 años, pampero enérgico, decidido, de pura cepa, ya habría denunciado enérgicamente esa inhumana farsa exhibida por los que, cada año, irrespetuosamente juran estar interesados. Proyecto cínicamente «inaugurado» tres veces en igual número de años, con discursos y música de marimba, para luego del show (como sucederá este año otra vez) regresar al valle central a burlarse de los ilusos que una exdiputada con exagerado poder en Casa Presidencial llamó de manera infame, «los básicos que todo lo creen».

Lo lamentamos mucho pues no es difícil imaginar el desarrollo que experimentaría Guanacaste con la incorporación por riego de más de 16.000 hectáreas a la producción agropecuaria, así como con llevar agua potable a unas 65 comunidades organizadas en Asadas, al tiempo que se impulsarían proyectos de turismo sostenible que sustituirían la extracción de fuentes de agua subterránea. Agua suficiente que sería igualmente bienvenida por una mayoría de pequeños y medianos emprendedores hoteleros, que desde hace años esperan por el líquido vital para desarrollar sus proyectos.

Pero no, ¡qué va! “como es para los guanacastecos fácilmente engañados, no hay que preocuparse mucho”, seguramente piensan, pues en Zapote las evidentes prioridades presupuestarias que se dicen tener en San José y resto del Área Metropolitana, no pueden incluir a Guanacaste, por lo cual, tampoco se le presta atención a las vías de comunicación hacia Puntarenas, ¡ya colapsadas y a punto de interrumpirse!, así como a la carretera hacia Cañas, y otras rutas secundarias fundamentales para el bienestar de los despreciados guanacastecos.

¿Que si nos duelen los guanacastecos?, pues claro que sí. Inevitable es ese sentimiento al evidenciar el maltrato que reciben en «agradecimiento», paradójicamente, a haber tomado la grandiosa decisión de incorporar su riqueza natural y cultural a la gran Patria tica en 1824.

Portada: pintura de Miguel Alan

Apuestan por turismo para fortalecer identidad cultural

La comunidad de San Juan, en Santa Cruz de Guanacaste, avanza en la construcción de una estrategia turística orientada a articular emprendimientos locales y ofrecer experiencias organizadas para visitantes mediante una operadora turística comunitaria. La iniciativa, impulsada por la Asociación de Desarrollo Integral (ADI), cuenta con el acompañamiento académico del Observatorio Regional Chorotega y del Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible del Trópico Seco (Cemede) de la Universidad Nacional (UNA).

Mario Rodríguez, integrante de la ADI de San Juan, explicó que el proyecto surge ante la necesidad de aprovechar el talento, las habilidades y la experiencia de los habitantes mediante el fortalecimiento de las actividades emprendedoras existentes. Como parte del proceso, la organización promueve espacios para consolidar y dar visibilidad a la oferta local de productos y servicios.

La iniciativa busca transformar este patrimonio en experiencias vivas para los visitantes, más allá del registro documental, permitiendo compartir las tradiciones tal como se viven en la comunidad y fortaleciendo, al mismo tiempo, la conservación cultural y el desarrollo turístico.

La propuesta integra distintas actividades económicas, entre ellas gastronomía, artesanía y comercialización de productos provenientes de fincas agrícolas y ganaderas. Además, contempla el apoyo de la UNA mediante procesos de formación y transferencia de saberes para fortalecer competencias, elevar la calidad de la oferta y ampliar oportunidades de comercialización.

Academia en acción

Según Laura Obando, coordinadora del Observatorio, el principal aporte del modelo consiste en organizar la oferta turística de manera colectiva y superar el enfoque tradicional de apoyo aislado a los emprendimientos. “Este proceso busca encadenar iniciativas comunitarias para fortalecer la experiencia turística y generar mayores oportunidades para San Juan”, señaló.

Obando indicó que el trabajo desarrollado durante varios años mediante extensión universitaria permitió identificar el potencial del territorio para integrar actividades productivas dentro de una propuesta conjunta. “La meta es conectar servicios y ofrecer al visitante una experiencia más completa mediante una operadora turística local”, añadió.

Como parte del proceso, el Cemede incorporaría un componente orientado al rescate y valorización del patrimonio cultural inmaterial de Santa Cruz, reconocido por su riqueza folclórica. El trabajo se enfoca en documentar tradiciones y expresiones vinculadas al Santo Cristo de Esquipulas, con el propósito de preservar tradiciones que forman parte de la identidad local.

Yolanda Pérez, vicerrectora de Extensión de la UNA, explicó que una de las formas en que la academia podría contribuir con la comunidad de San Juan es mediante un fondo concursable que debe ser presentado por el académico responsable de la región y orientado a atender necesidades reales del territorio.

Pérez afirmó que este mecanismo parte de una premisa clara: las iniciativas deben construirse junto con las comunidades y no desde espacios institucionales. Para ello, se promueve la escucha activa como vía para reconocer prioridades y detectar oportunidades de desarrollo. “Entonces, ¿cómo promover en este espacio una ruta turística? Conociendo un poco las fortalezas que ellos tienen como organización y también en articulación con otras instancias”, señaló la académica.

La iniciativa busca convertir el patrimonio local en experiencias vivas para los visitantes, fortaleciendo la conservación cultural y el turismo comunitario.

Le invitamos a conocer más información mediante el siguiente video:
https://youtu.be/r-JOfHRe0Xg?si=-bQLFaOF_4aAcZRJ

Exposición de arte «“Raíces y tradiciones de Guanacaste”

Letras y Artes by Nayuribes Ramírez y el Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional de Sinabi, se complacen en invitarle a la inauguración de la exposición de arte Raíces y tradiciones de Guanacaste dedicada a José Ramírez Saizar y Jesús Bonilla Chavarría, autores de la letra y música del Himno de la Anexión de Guanacaste, respectivamente.

La actividad será presencial el miércoles 1 de julio a las 4:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

La exposición estará abierta al público del 1 al 30 de julio, en horario de lunes a viernes de 8 a.m. a 6 p.m

Causa Sur convoca a acuerpar a activista ambiental Juamba durante juicio por denuncias sobre Playa Panamá

La organización Causa Sur hizo un llamado a la ciudadanía, organizaciones sociales y personas defensoras del ambiente a acompañar al activista ambiental conocido como Juamba durante las audiencias judiciales programadas para el próximo 26 de junio en los Tribunales de Justicia de Pérez Zeledón.

Según la convocatoria, el proceso judicial surge a raíz de denuncias realizadas por Juamba en 2025 sobre presuntos daños ambientales, tala irregular y afectaciones al bosque en Playa Panamá, Guanacaste, vinculadas al megaproyecto turístico Bahía Papagayo de Enjoy Hotels.

De acuerdo con la información divulgada por Causa Sur, tras visibilizar públicamente esta problemática, la desarrolladora turística presentó demandas en su contra y promovió un embargo preventivo sobre sus cuentas y bienes.

La organización sostiene que el caso trasciende la situación individual del activista y representa una preocupación para quienes defienden el ambiente, los territorios y la libertad de expresión. En ese sentido, considera que las acciones judiciales emprendidas contra Juamba constituyen un intento de desalentar la denuncia ciudadana frente a posibles afectaciones ambientales.

Por esta razón, Causa Sur convoca a manifestar solidaridad y respaldo durante las audiencias previstas para el viernes 26 de junio, con el objetivo de acompañar al activista y reafirmar el apoyo a las personas que participan en la defensa de los bienes naturales y los territorios.

La actividad de acompañamiento se realizará en los Tribunales de Justicia de Pérez Zeledón en dos horarios: a las 7:30 de la mañana y a la 1:30 de la tarde.

Bajo la consigna “Defendemos a quienes defienden los territorios”, la organización invita a asistir, compartir la convocatoria y sumarse a las acciones de solidaridad con quienes promueven la protección ambiental y la participación comunitaria.

Datos de la convocatoria

Lugar: Tribunales de Justicia, Pérez Zeledón.
Fecha: Viernes 26 de junio de 2026.
Horarios: 7:30 a.m. y 1:30 p.m.

“Este caso no es solo contra Juamba; es un intento de silenciar la defensa comunitaria y la libertad de expresión en nuestro país”, señala la convocatoria difundida por Causa Sur.