Ir al contenido principal

Etiqueta: Ley de Armonización Eléctrica

Centros de Datos: grave amenaza socioambiental para Bagaces y para Costa Rica

Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente- FECON
Setiembre 2026

Recientemente se ha dado a conocer un proyecto para establecer un centro de datos para inteligencia artificial en Bagaces, Guanacaste. Se trata de Palo Negro AI & HPC Campus, una iniciativa impulsada por la empresa Cosfin Energía S.A., intencionada para atraer inversiones transnacionales para el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento (HPC, por sus siglas en inglés). Asimismo, el proyecto contempla también la producción local de aproximadamente 120 megavatios (MW) de energía eléctrica para abastecer la demanda del centro de datos, lo que podría implicar la instalación de nuevos proyectos de generación eléctrica de capital privado en la zona para esta finalidad.

Un centro de datos (o “data center”) es una instalación especializada, diseñada para albergar servidores donde se almacena y procesa enormes volúmenes de información de grandes empresas tecnológicas. En palabras simples, es un conjunto de megabodegas llenas de computadoras que permanecen encendidas de manera continua, 24/7. Durante los últimos años ha habido una explosión de centros de datos alrededor del mundo, asociado al auge de la inteligencia artificial y al crecimiento del uso de servicios en la “nube”. Cada vez más, aparecen noticias y estudios sobre los graves impactos socioambientales de los centros de datos, los cuales han provocado conflictos sociales en diferentes países, por ejemplo, en Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Chile, Uruguay, Indonesia, Malasia, entre otros.

Los centros de datos para inteligencia artificial son consumidores masivos de agua, energía y materiales y, en la misma medida, son productores de enormes cantidades de desechos. Por sus características, estas infraestructuras demandan energía de manera permanente e intensiva, para mantener encendidas las computadoras y aires acondicionados. Asimismo, utiliza enormes volúmenes de agua para enfriar las instalaciones, las cuales emiten calor por el uso de las máquinas. Un informe reciente, publicado por la Universidad de las Naciones Unidas, ofrece algunas estimaciones de la huella ecológica de los centros de datos a nivel mundial, las cuales resultan escalofriantes:

  • La energía eléctrica consumida por los centros de datos en 2025 es equivalente al consumo eléctrico total de la población de África Subsahariana (1.300 millones de personas) durante 2,6 años.
  • La huella hídrica de los centros de datos en 2025 fue de 4,5 trillones de litros de agua, suficiente para satisfacer las necesidades básicas de agua para consumo humano para 600 millones de personas. Para 2030, se estima que la huella hídrica podría alcanzar los 9,3 trillones de litros de agua.
  • Las infraestructuras de inteligencia artificial podrían generar hasta 2,5 millones de toneladas métricas de desechos para 2030, equivalente a 250 “Torres Eiffel” cada año.

Conforme se expanden los centros de datos por el mundo, van dejando tras de sí un impacto devastador en aquellos territorios en donde se instalan. Comunidades sin agua, aumentos abruptos en tarifas eléctricas, apagones e instabilidad en la corriente eléctrica, contaminación del agua, contaminación sónica, son algunos de los efectos nefastos de estas infraestructuras. Asimismo, se ha alertado sobre la falta transparencia de las grandes empresas tecnológicas en relación con sus impactos ambientales. En muchos países, las compañías han firmado contratos “confidenciales” con los gobiernos, de manera que hasta el momento se desconoce el verdadero impacto de sus operaciones en las diferentes localidades. Lo que se conoce es a partir de denuncias realizadas por poblaciones afectadas.

Pareciera ser que, frente al desastre producido por los centros de datos en el Norte global, sobre todo en Estados Unidos (país que concentra alrededor del 50% del total mundial y donde el tema se ha hecho muy mediático y controversial), se está dando una tendencia a “exportar” estas infraestructuras hacia el Sur global, fenómeno del cual Costa Rica no escapa. En las últimas semanas, se ha informado en diferentes medios que el país aspira a posicionarse como un “hub” de centros de datos a nivel regional, cuya demanda se estima podría triplicarse durante la próxima década. Más allá de un anuncio, ya hay acciones concretas en esta dirección, por ejemplo, la firma de un convenio de cooperación entre el gobierno y Google para estimular el desarrollo de centros de datos.

Volviendo a Bagaces, todo indica que el proyecto Palo Negro va en serio. Actualmente se encuentra en fase de prefactibilidad, sin embargo, sus promotores ya han iniciado comunicaciones y gestiones con las instituciones públicas correspondientes, entre ellas, con el ICE y la Municipalidad. Inclusive, recientemente el alcalde se reunió con la embajadora de Estados Unidos, en donde conversaron sobre la “atracción de inversión estadounidense” en el cantón. Por el otro lado, la población bagaceña no tiene información clara y fidedigna sobre este proyecto y mucho menos sobre los posibles impactos que pueda provocar. Las negociaciones entre la empresa y las autoridades se han dado “a puerta cerrada”, lo cual indica que se repite aquí el secretismo que se ha denunciado alrededor de centros de datos en otros países.

En este momento hay gran preocupación y angustia entre la población bagaceña alrededor de este proyecto. Algunas personas han empezado a organizarse y a exigir un debate público informado, crítico y transparente, más allá de las promesas vacías de “desarrollo” que se ofrecen. La principal preocupación tiene que ver con el agua. Recordemos que este cantón ha enfrentado en tiempos recientes un grave problema de abastecimiento de agua potable debido a contaminación por arsénico, el cual, después de una larga lucha, se resolvió parcialmente con la construcción de un nuevo acueducto. Las y los bagaceños se preguntan, con toda razón, de dónde se va obtener el agua para el posible centro de datos, cuánta agua se pretende extraer y si esta extracción podría amenazar el abastecimiento para las comunidades, en una región ya de por sí muy afectada por la sequía y el cambio climático.

Otro tema preocupante es el de la energía. El centro de datos demandaría una enorme inyección de energía eléctrica, priorizando el uso corporativo por sobre las necesidades sociales y amenazando con afectar la calidad y estabilidad del sistema. Si miramos el escenario nacional, esto tiene relación con el proyecto de ley de armonización eléctrica, el cual propone permitir las compraventas directas de electricidad entre generadores privados y grandes consumidores (en este caso, el centro de datos). Es decir, el proyecto de ley pareciera estar hecho a la medida de los intereses de este tipo de megaproyectos, que implican un consumo energético voraz.

En este momento crítico, desde el movimiento ecologista manifestamos nuestro apoyo a las y los bagaceños que están iniciando esta lucha contra el centro de datos Palo Negro. No aceptamos que este país se convierta en una zona de sacrificio socioambiental para este nuevo extractivismo digital de las grandes corporaciones tecnológicas.

Conferencia analizará riesgos del proyecto de Ley de Armonización Eléctrica en la Sede de Occidente de la UCR

La Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica realizará la conferencia “Los peligros del proyecto de Ley de Armonización Eléctrica”, una actividad que abordará las implicaciones de la iniciativa legislativa que actualmente genera un amplio debate en distintos sectores sociales, académicos y comunitarios del país.

La exposición estará a cargo de Alberto Gutiérrez Arguedas, docente de la Sección de Historia y Geografía e investigador del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica.

La actividad se llevará a cabo el viernes 19 de junio a las 10:00 a.m. en el Auditorio de la Sede de Occidente, en San Ramón. Además, será transmitida en vivo por el canal de YouTube de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica.

La conferencia se realiza en un contexto de creciente discusión nacional sobre el denominado proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, iniciativa que ha sido cuestionada por organizaciones sociales, sindicatos, gobiernos locales y sectores académicos que consideran que debilitará el modelo eléctrico solidario construido por Costa Rica durante décadas.

En las últimas semanas, diversas municipalidades del país han aprobado acuerdos manifestando su rechazo a la propuesta legislativa, mientras organizaciones ciudadanas han advertido sobre posibles efectos en la planificación energética, el papel del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la gestión pública del servicio y el acceso universal a la electricidad. Estos sectores sostienen que la discusión trasciende aspectos técnicos y constituye un debate sobre el modelo de desarrollo y el futuro de un servicio considerado estratégico para el país.

La actividad organizada por la Sede de Occidente busca contribuir al análisis informado de esta discusión mediante una exposición académica sobre los alcances y riesgos que, según sus críticos, podría implicar la aprobación del proyecto.

Detalles de la actividad

Conferencia: Los peligros del proyecto de Ley de Armonización Eléctrica
Expositor: Alberto Gutiérrez Arguedas
Cargo: Docente de la Sección de Historia y Geografía e investigador del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP)
Fecha: Viernes 19 de junio de 2026
Hora: 10:00 a.m.
Lugar: Auditorio de la Sede de Occidente, San Ramón
Transmisión: Canal de YouTube de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica

Ciudadanos: Pretenden estafarnos con precios más altos

Gerardo Fumero Paniagua

El ICE Telecomunicaciones cuenta hoy con 200 radio bases Huawei para el servicio 4G, con lo cual bastaría solicitar una licencia a esa fábrica y hacer algunos ajustes en los equipos, para brindar servicios 5G. De esta forma se aprovecharía una inversión de unos 200 millones de dólares que el país ha venido haciendo para el desarrollo de la red 4G que hoy tenemos.

Aprovechar esa infraestructura para implementar 5G, aunque con algunas limitaciones, evitaría cambiar todos los equipos en operación, lo que sería mucho más rápido de implementar y, sobre todo, requeriría una ínfima parte de la inversión que conllevaría una nueva plataforma. Esta alternativa ha sido utilizada en muchos otros países y constituye la evolución lógica y natural para aprovechar al máximo las inversiones ya realizadas y buscar el máximo provecho y rentabilidad del negocio.

Tal solución ha sido recomendada por todas las dependencias del ICE -relacionadas con el tema-, por ejemplo, la Gerencia de Finanzas y la Gerencia de Telecomunicaciones. Pero en vez de atender los criterios técnicos, el presidente ejecutivo del ICE, Ing. Marco Acuña, -puesto ahí para hacer ejecutar la voluntad del presidente Rodrigo Chaves en el ICE-, despidió al Gerente de Telecomunicaciones que hizo la recomendación, Ing. Luis Diego Abarca, el 29 de mayo del 2024.

En su lugar, el ICE y Radiográfica Costarricense S. A., Racsa, en un contubernio para complacer al gobierno y olvidándose de los costos y la rentabilidad del negocio, planean implementar una solución que saldría un 400% más cara, que la opción más barata de la licitación emitida en agosto de 2024 para estos mismos fines, hoy suspendida.

La opción de Racsa propone alquilar al ICE los equipos que compraría, para que este pueda brindar el servicio 5G a 600 mil usuarios, en la banda de 3.5 GHz. Según el ingeniero Carlos Stradi, del ICE: “Con esta contratación se está llevando al ICE a realizar una inversión doble en redes 4G/5G, condición que impactará negativamente la rentabilidad del negocio de telecomunicaciones y su competitividad. Además, esta ‘iniciativa’ tomará su tiempo para implementarla y, mientras tanto, la competencia ya tiene lista su salida masiva en 5G en el cortísimo plazo”.

Según Stradi, “… la solución de Racsa amarra al ICE a un contrato de 10 años, como mínimo, con un costo mensual de $539.205. Al final del contrato, el ICE pagaría un total de $64,7 millones por el alquiler de los equipos, al menos un 404,17% más caro que la solución a través de Huawei”.

En adición, la solución de Racsa implicaría un menor alcance que con las bandas de frecuencias en propiedad del ICE, que no se podrían utilizar en este caso y solo tendría el potencial de servir a unos 600 mil usuarios móviles, mientras que la implementación propia del ICE podría servir a 1,8 millones de usuarios.

Costarricenses, de nuevo, un puñado de bribones pretenden encarecer los precios de los servicios celulares del ICE, para complacer intereses extranjeros y obtener millonarias comisiones, comprando equipos 4 veces más caros. Lo cual, aunado al proyecto de ley No. 23414, Ley de Armonización Eléctrica, -actualmente se discute en la Asamblea Legislativa-, que también encarecería enormemente los precios de la energía eléctrica, terminaría de agravar la condición ya deteriorada del resto de los servicios públicos de este país: salud, educación y seguridad.