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Etiqueta: literatura costarricense

Homenaje al poeta Jorge Debravo y a su familia en Montes de Oca

La Asociación Cantonal de Arte y Cultura de Montes de Oca (ASOCUMO) realizará un homenaje al poeta costarricense Jorge Debravo y a su familia, como un acto de reconocimiento a su legado literario y humano, profundamente ligado a las luchas sociales, la sensibilidad popular y la palabra comprometida.

La actividad se llevará a cabo el viernes 20 de febrero de 2026, en horario de 5:00 p.m. a 7:00 p.m., en la Universidad Bíblica Latinoamericana, ubicada en Montes de Oca. El homenaje se presenta como un espacio de encuentro cultural y de memoria colectiva en torno a la obra y el pensamiento de uno de los poetas más significativos de la historia literaria del país.

El afiche que convoca a la actividad recupera una frase emblemática de Jorge Debravo —«¡Vengo a buscarte, hermano, porque traigo el poema!»—, que sintetiza el espíritu de cercanía, compromiso y humanidad que caracteriza su poesía y que sigue interpelando a nuevas generaciones.

Este homenaje busca reafirmar el valor de la poesía como herramienta de conciencia, identidad y transformación social, así como reconocer la vigencia del aporte de Jorge Debravo en el imaginario cultural costarricense.

La otra Venus de un tal Alberto

Rafael A. Ugalde Q.*

El enfrentamiento perenne entre la vida y la muerte, el amor y el dolor, la ciencia actual y la sincronicidad de Jung, la incapacidad de revertir ciclos y la resignación marcada por las etapas del luto, todo ellos están exactos como temas universales, pero traídos a esta modernidad debidamente sintetizados, sin rodeos teóricos, y profundamente humanos, para el lector de la más reciente novela publicada por el escritor, Carlos Morales y la editorial Prisma, con el título “ Es la historia de un amor”. No pasa de 200 páginas, letra sabrosa que no gasta bifocales y capítulos cortos, como saben apretar situaciones quienes monopolizaron el lenguaje preciso, sin marchitar el paisaje de cada palabra.

Un cineasta de esos que salen cada muerte de obispo comenzaría seguramente por la escena denominada “el primer ataque” -páginas 105 a 114 – cuando Sofía, elevada ya a Venus moderna por Alberto del Río, sufrió un dolor en el muslo izquierdo, a todas luces pasajero, pero que a la postre acabó con ese amor capaz de trascender más allá de lo humano.

No se trata de la “Historia de un amor” escrita por el panameño Carlos Eleta Almarán (1918-2013) y aireada en 1994 por el mexicano Luis Miguel. Tampoco guarda relación con esos melodramas hollywoodienses que, para vender y vender las parejas se cortan la venas, mezclan lágrimas, sexo y violencia, con empujones consecutivos contra todo lo que distingue el arte requerido como necesidad espiritual de la persona, con su lucro sin frontera y su basura.

En “Es la historia de un amor”, por el contrario, el lector encuentra un desfile de escenas de carne y hueso, que sienten el vacío del ser amado en huida, a veces en un hueco formado entre la boca del estómago y el lado izquierdo del pecho, el aroma de Sofía deslizándose sospechosamente por entre sabanas, en tanto se oye su risa cómplice como si ambos estuvieran tirados sobre la cama, la que nunca miente y es testimonio mudo de infinitos juegos de pareja; pero, de pronto, para que el dolor muerda profundamente, Del Río se percata que falta alguien de vital importancia. Y no volverá.

Sin embargo, Morales, quien hace rato entró ya en el selecto pabellón de escritores nacionales, como suele ocurrir con los grandes periodistas – gústenos o no –, jamás desaprovecha la ocasión para deslizar imperceptibles críticas que parecen inofensivas y hasta momentos pintados de alegría (son muchos años de conocerlo) a la tecnología y las ciencias.

Ocurre ello, como cuando la Sofia de su historia toca la campana en el benemérito Hospital Calderón Guardia, para contarnos que ahora está sana y sobrevivió a las bestiales sesiones de quimio y radio terapias, declarándola vencedora del cáncer. Visto, no obstante, el final de su Venus y el desenlace del que da fe su obra, esas líneas dejadas allí luciendo cierta inocentada, se convierten en filosas navajas, endiablados dardos de un problema actual, innegable, aunque el escritor, repito, nos quiere vender la idea de que son detalles necesarios y requerimiento obligatorios para su rica prosa.

Lo anterior, sin demeritar otros temas magistralmente hilvanados, como la parapsicología, la telepatía, los viajes astrales, sensaciones extracorpóreas, etc., todo en un mismo lugar, por encima además de las amenazas religiosas y que hoy son desafiadas gracias al desarrollo de las redes sociales y el descrédito de quienes miden todo, tocan todo y, cuando no encuentran una explicación lógica del fenómeno, pues éste, no existe. Y punto.

Aquello, a pesar de que mucho de lo declarado inexistente, porque a la luz de nuestro conocimiento carece de fundamentos lógicos, de algo debe haber servido 4000 y 5000 mil años atrás a pasadas civilizaciones, pues parecieran no eran tan tontas en matemáticas, medios de navegaciones, ingeniería etc.

Un excompañero de filosofía, con quien mantengo contacto desde los viejos Estudios Generales en nuestra UCR, primero fue futbolista, después practicó artes marciales, quedó conmovido con la novela al extremo de confiarme que, tras leerla, lo puso a pensar en ese día que la Parca lo reclamará.

Sin embargo, ahora me decepciona un poco y me da la sorpresa del año, diciéndome que, como numerólogo titulado, entresacó de la novela una lluvia de datos ocultos para la mayoría de la gente sobre Sofía y el tal Alberto, con el fin de entender este amor sobre humano.

Faltaba solo eso. Me declaro culpable, porque resulta que, conociendo su dominio de la filosofía, quería saber qué pensaba de esta obra. Llévatela, le dije, en una semana nos vemos y si no pasas una especie de quiz que te haré, te llevas el expediente y me das el libro. Estás ya viejo para que andes en la vagabundería de convertir uno y ocho en nueves, cincos más unos en seis etc. Pon la cabeza sobre la tierra, le había regañado, pensando era una obra de mal gusto, sabiendo él que este mortal jamás memorizó ni siquiera la tabla del cinco.

Ignoró de donde sacó un 18, un 19, un 50, un 1975 etc., de dicha novela, pero él jura y perjura que todo el dolor y desatino narrado por el viejo Alberto es absolutamente sincero

Bajá la voz, le dije, mientras le agregaba: acá todos van a misa los domingos, dos están en el coro y esas cosas están prohibidas por algunas religiones; no quisiera que algunos de ellos vayan donde el cura de La Merced y vengan a llenarme el despacho de incienso. ¿No ves acaso que soy asmático?

Sofía vino, prosiguió casi balbuceando, a cerrar y abrir ciclos en todo lo que estaba a su alrededor. A enseñar que toda grandeza está constituida por simpleza y sencillez; no está en lo que ostentamos, sino en lo que no nos hace falta. Por eso tiene dos nueves en su nacimiento, añadió, son principios y fines Por eso, enfatizó muy serio, Alberto desafió la famosa “puerta negra” en la obra, y en un mes, en que revientan los abejones y, durante el año, cuya suma de todos los numero da veintidós, se juraron “hasta la muerte los separe”.

Nada de eso consta en la obra, excepto la tal puerta y un papá de la muchacha que no le aflojaba un dieciséis al noviecillo ese.

“Te digo algo más: Esas dos personalidades tan distintas y a la vez tan iguales, fueron las que enloquecieron al viejo Del Río, me dijo murmurando

Difiero contigo en eso de almas gemelas, números asignados ya por el Universo, etc. Creo, más bien, le dije sin tapujos, no vaya a ser que me llene la oficina de libros de numerología, que ese amor entre Sofía y Alberto, más allá de lo humano, está en las diferencias de clase que encontrará el lector en esta obra, así como las profundas diferencias de ver y hacer el mundo.

En todo caso, por el lado que se lea “Es la historia de un amor”, hay temas y escenas como para que un buen cineasta se haga loco. ¡No exagero!

*Periodista, abogado y notario por la UCR

Presentación de libro «Serpiente bajo la cama y otros relatos»

El Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional y Colegio Costa Rica del Sinabi, se complace en invitarle a la presentación del libro Presentación del libro Serpiente bajo la cama y otros relatos de Jeremy Morera Barrios

La actividad se realizará el martes 2 de diciembre a las 2:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica  https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

Adriano de San Martín presentará su nuevo poemario YEGUA DE LA NOCHE

El escritor costarricense Adriano Corrales Arias, quien utiliza el seudónimo Adriano de San Martín en su obra, presentará su más reciente poemario titulado YEGUA DE LA NOCHE el viernes 28 de noviembre a las 6:00 p.m. en la librería Bodeguita Cultural, ubicada en la calle de La Amargura, San Pedro de Montes de Oca.

El título de la obra alude a la traducción del término inglés nightmare, cuya raíz etimológica proviene del inglés antiguo mare, palabra que hacía referencia a un espíritu o demonio que provocaba pesadillas o parálisis del sueño, por lo que la frase yegua de la noche hace referencia al concepto de una pesadilla.

Para más información, las personas interesadas pueden comunicarse a los teléfonos 2100-9876 o 8405-4669, o escribir al correo electrónico laescenacr@gmail.com

Madrid acoge la cuarta edición del Festival Letras de Costa Rica en la emblemática Casa de América

Comunicado

El Festival Letras de Costa Rica celebrará su cuarta edición con una gala literaria en el Palacio de Linares, Casa de América, reafirmándose como una de las principales plataformas de proyección de la literatura costarricense en España.

Desde su creación en 2022 por los escritores José Chacón, Silvia Campos y el también escritor y exministro de Cultura de Costa Rica Carlos Francisco Echeverría, el festival se ha consolidado como un espacio de encuentro cultural que convoca a autores, libreros, editores, miembros del cuerpo diplomático y a la comunidad costarricense residente en España. Su misión: difundir y celebrar las voces de la literatura tica en el ámbito internacional.

En ediciones anteriores, el festival ha dado a conocer obras de autores de renombre como Una mujer insignificante de Catalina Murillo, El Caligrafista de José Chacón, Una asesina en el espejo de Andrea Aguilar-Calderón, Soñar con canguros de Silvia Campos, Arte costarricense del siglo XX de Carlos Francisco Echeverría y el libro-álbum Pachi de Silvia Espinoza.

La gala de 2025 tendrá lugar el martes 21 de octubre a las 18:00 horas en la Sala Miguel de Cervantes de Casa de América, con un programa robusto que reunirá a voces literarias de Costa Rica y España en un diálogo cultural de primer nivel.

Con el respaldo de la Embajada de Costa Rica en España y el valioso aporte de la Editorial Costa Rica, la programación incluirá la presentación del libro Narrativa Contemporánea Costa Rica-España, que dará pie a un intercambio entre los escritores Diego Quintero y Gabriela Peña-Valle (Costa Rica), junto con Nuria Barrios y Javier Sáez Ibarra (España). La conversación estará moderada por Laura Solano Rivera, jefa de Producción y editora de la Editorial Costa Rica.

El programa continuará con un diálogo con el autor Rodolfo Arias Formoso en torno a su obra Mamá tiene 100 años, acompañado por el Dr. Carlos Cascante, profesor universitario, escritor e investigador.

Finalmente, la gala cerrará con un espacio dedicado a la poesía, con tres de las voces más destacadas de Costa Rica:

  • Silvia Castro, La llama enmudecida
  • Rolando Durán Vargas, Donde el tiempo espera
  • Arabella Salaverry, Chicas malas

Esta conversación estará moderada por Carlos Francisco Echeverría, escritor y miembro del comité coordinador del Festival Letras de Costa Rica.

Con esta nueva edición, el Festival reafirma su compromiso con la promoción internacional de la literatura costarricense, fortaleciendo los lazos con la cultura española y consolidando un espacio de diálogo, celebración y reconocimiento para las letras centroamericanas.

Alternativas presenta: La escritura desde lo femenino, la maternidad y la crítica social

El programa ALTERNATIVAS, desarrollado por el Colectivo Reflexión-Acción, presentará este 1º de agosto de 2025 una edición especial en vivo titulada «La escritura desde lo femenino, la maternidad y la crítica social». El evento contará con un panel diverso de personas invitadas que abordan la creación literaria desde perspectivas sociales, de género y vivenciales, especialmente en relación con la maternidad, los derechos humanos y la crítica cultural.

Panel de invitados:

  • Yolanda Bertozzi: Abogada, escritora y activista por los derechos humanos de las mujeres.
  • Tony Cordero: Bachiller en Filosofía con énfasis en Artes y Letras por la UNA.
  • Adriano Corrales Arias: Reconocido escritor costarricense.
  • Andrea Meneses Rojas: Socióloga con posgrado en Políticas Públicas y autora del libro Autoficción sobre maternidad.
  • Maricela Pleités: Escritora salvadoreña, autora del libro 7 Ángeles y Fábulas y Cuentos para Subsistir.

Fecha: 1 de agosto de 2025
Hora: 18:00 horas (UTC -6)

Transmisión en vivo por:

Además, será retransmitido por emisoras amigas como Guanacaste 106.1 FM, Radio Soberanía, Radio Revolución, y 506 Ondas Alajuelita Radio.

Profesionales de la comunicación con tres actividades especiales en Feria del Libro

Tres profesionales de la comunicación fueron invitados para participar en las actividades especiales que se desarrollarán durante la Feria Internacional del Libro que arrancó el sábado 19 de julio, en el Centro Nacional de Convenciones en Belén de Heredia.

La primera intervención fue del periodista José Rodolfo Ibarra Bogarín, quien realizó un conversatorio sobre su libro “Solo a mi mamá: Crónica de una tragedia. La actividad fue el domingo 20 de julio.

Este libro, que estará a la venta en el estand C 43 del Colegio de Periodistas y Profesionales en Ciencias de la Comunicación Colectiva (COLPER), es una crónica que relata los hechos vividos por el reportero, tras el cruel y fatídico atentado de La Penca ocurrido el 30 de mayo de 1984. En aquella oportunidad, fallecieron siete personas y alrededor 20 quedaron con heridas severas.

El relato, hecho en primera persona, detalla la experiencia del periodista que, tras sobrevivir de aquel atentado, se enfrenta a la difícil tarea de reconstruir los hechos, mientras lidia con sus propias heridas físicas y emocionales que dejó la explosión en el que vio sufrir y morir a sus colegas y amigos.

La segunda participación será de la periodista y productora audiovisual Marlene Ramírez Berrocal, quien tendrá en el estand del COLPER cinco de sus publicaciones y, en esta ocasión, ella nos leerá y comentará uno de sus relatos relacionados con las luchas, condiciones y situaciones que soportan las mujeres en el territorio nacional. La presentación de Ramírez Berrocal será el sábado 26 de julio a las 11 de la mañana en la sala Alajuela.

La tercera intervención será el domingo 27 de julio, cuando el periodista y escritor Juan Ramón Rojas Porras nos hable de su obra: Libros, autores y Lecturas. Este conversatorio se realizará a las 4 de la tarde en la sala Gabriel García Márquez.

Este libro lo empezó a escribir 10 años atrás como notas sueltas, sin embargo, tomó la decisión de compilarlas y publicarlas bajo el sello de Uruk. Dentro de ellas incluye una entrevista que le hizo al escritor costarricense José León Sánchez y tomó la decisión de incorporarla en el libro cuando se enteró de su muerte. Las publicaciones de Ibarra, Ramírez y Rojas estarán a la venta en el estand C43 que tendrá del COLPER en la citada Feria del Libro.

En este puesto, se aglutinarán 15 profesionales de la comunicación quienes también son escritores y quieren que los asistentes a esta actividad de tanta trascendencia para la cultura de país conozcan sus publicaciones.

Esta población agremiada al COLPER ha incursionado en la escritura de diversos géneros literarios: cuentos, crónicas, novelas, ensayos, relatos cortos, poesías, investigaciones periodísticas, textos académicos…

Habrá novelas policiacas, históricas, textos de denuncia, literatura infantil… de manera que se podrán satisfacer los gustos de los diferentes grupos de edad que asistan a este evento internacional. Si asiste a la Feria del libro no deje de visitar este puesto de profesionales de la comunicación.

Memorias de mi tata: un legado de perseverancia y amor por la tierra

Por Hámer Salazar, info@hamersalazar.com

En un conmovedor tributo a la vida y el legado de su padre, Álvaro Vega Sánchez nos presenta el libro Memorias de mi tata, una obra que nos transporta a las raíces mismas de la Costa Rica rural. A través de una serie de relatos íntimos y detallados, el autor rescata la memoria de Manuel Vega Lizano, un hombre que, a pesar de las adversidades, nunca dejó de luchar por su familia y sus ideales.

Manuel Vega Lizano nació en 1920 en Tapesco, Costa Rica, y desde muy joven tuvo que enfrentarse a la dura realidad de abandonar la escuela para contribuir al sustento familiar. Hijo único de una madre soltera, Manuel aprendió las operaciones matemáticas básicas, gracias a la oportunidad de trabajar en el comisariato de don Elías Kopper. Su vida fue una constante lucha por mejorar, marcada por el resentimiento de no haber recibido el apoyo necesario para continuar su educación.

Aunque en algún momento dejó de lado la pala y el machete, el canto de los pájaros y las lluvias de sol, viento y agua, para dedicarse al comercio, Manuel nunca perdió su amor por la tierra. Soñaba con una Costa Rica donde la agricultura fuera moderna y eficiente, capaz de proporcionar abundancia de alimentos para todos. Este deseo de ver a los campesinos viviendo dignamente y con el apoyo del Estado, es uno de los temas recurrentes en las memorias recopiladas por don Álvaro Vega.

La habilidad narrativa del autor, logra mantener la esencia del lenguaje oral de su padre, presentándonos historias llenas de vida y emoción. Desde la indignación por las precarias condiciones de vida de los campesinos hasta las celebraciones de las pequeñas victorias en el campo, cada relato nos ofrece una visión profunda de la vida rural en Costa Rica.

Memorias de mi tata no es solo un libro sobre Manuel Vega Lizano; es una celebración de todas aquellas personas que, con su trabajo y dedicación, han forjado la historia de Costa Rica. A través de sus páginas, Álvaro Vega Sánchez rinde homenaje a su padre y a la valiosa herencia de su familia, ofreciendo un testimonio de perseverancia y amor por la tierra que será recordada por las generaciones futuras.

El autor, conocido por su labor como profesor universitario y sociólogo, nos muestra otra faceta de su talento al capturar de manera tan vívida y emotiva la vida de su padre. Con una prosa envolvente y auténtica, don Álvaro nos invita a reflexionar sobre la importancia de nuestras raíces y el valor de las historias familiares.

Memorias de mi tata es una obra imprescindible para aquellos interesados en la historia rural de Costa Rica, la vida campesina y la lucha por un futuro mejor. Este libro no solo nos ofrece un vistazo a la vida de un hombre excepcional, sino que también nos inspira a valorar nuestras propias historias y a reconocer el esfuerzo y sacrificio de quienes nos precedieron.

En un mundo donde a menudo se pierden las conexiones con nuestras raíces, Memorias de mi tata nos recuerda la importancia de mantener viva la memoria de nuestros antepasados y de seguir luchando por los ideales que ellos defendieron con tanto ahínco.

Memorias de mi tata es publicado por HC EDITORES y en la plataforma de Amazon. El libro puede adquirirse en Amazon o con el autor avegasa11@gmail.com

Sobre Deslindes – volumen II – de Adriano Corrales Arias

Carlos Madrigal Tellini

Conforme leía el texto de Corrales, me decía: qué complicado intentar un comentario frente a este abanico de temas, sin mencionar mi falta de experiencia en esta labor. Al repasar los artículos, pensé, en qué brete me ha puesto mi amigo. Finalmente, un descubrimiento, parcial: estoy frente a un conjunto de aportes para una crítica de la nacionalidad, y desde ahí este esfuerzo.

Voy a realizar cuatro comentarios, que están muy lejos, lejísimos, de abordar en su totalidad los textos, pero que intentan reseñar algo que se vincula a mi pequeño y parcial descubrimiento. El primero, por qué destaqué lo de aportes a una crítica de la nacionalidad; luego, un simple esquema sobre lo que entendí como nudos para discutir aspectos articuladores de dicha crítica. Un tercero, apunta a las vulnerabilidades culturales. Finalmente, y de cara al futuro, algo que me sorprendió.

I          Los ensayos y desde dónde terminé leyéndolos

Se trata, como anota el autor, “de artículos escritos en diversos momentos y circunstancias. Casi todos son originalmente “columnas” para el Suplemento Cultural de la Universidad Nacional… Los demás publicados en periódicos, revistas y blogs.” Son 57 artículos, en un período de, creo, al menos 10 años – espero el autor me corrija. Esto ya nos alerta, no sólo sobre ese abanico temático, sino también sobre diferentes estados de ánimo, dependiendo justamente de las circunstancias en que se alistan y disparan esos dardos. Resalto esto último, en consecuencia con el lugar desde donde señalé, me ubico para interpretar, y repito, estoy frente a un conjunto de elementos que abonan a una crítica de la nacionalidad. Tal lectura, claro está, no es responsabilidad del autor, aunque recoge en parte, el guante que nos lanza al confesar su propósito, pero sólo en parte, esa que refiere a una reflexión, y me atrevo a sugerir algunos puntos sobre los que invito al autor a continuar la tarea. Quisiera anotar que escogí, entre la amplia gama de aspectos a comentar, lo que entiendo como aportes para dicha crítica, por la cantidad de textos en que aparecen, por lo que percibí como preocupación central del conjunto de ensayos, y por supuesto, por ser parte de mis propias preocupaciones, al tratar de entender lo que le sucede a este paisaje, que no país.

Por eso menciono los dardos; envenenados, violentos, ¿resentidos?, desencantados y también esperanzados:

  • Se trata, en algunos casos de inteligentes señalamientos sobre formas, conductas, abordajes, interpretaciones, visiones e imágenes, que conforman un ideario falaz, una pretendida identidad cultural, creada a partir de ilusiones viejas, y de nuevos agregados; algunos de estos chabacanos a más no poder.
  • En otros casos, de informadas notas sobre problemas variados y de gran peso en la vida nacional.
  • También hay exigentes referencias, y sugerentes formas de enfrentar dichos problemas, líneas sobre las cuales discurrir y actuar para la recuperación histórica y creación, que cristalicen en una nueva nacionalidad, con mayor densidad cultural.

Sobre esto último, ahora no preciso, si es Hobsbawm o Harvey, creo que Hobsbawm en su “Historia del siglo XX”, que habla de “viejas identidades” recién inventadas. Las nuestras, tienen diferentes datas, algunas, como: blancos, educados, demócratas, europeos, tienen algún tiempo, pero igual son históricamente recientes. Lo último – lo de europeos –, hoy algo trastocado o traveseado, o usamericanos, como gusta decir nuestro autor, puede ser más apropiado, y esto es todavía más reciente, y si me lo permiten, de peor gusto. En esta línea, “consumismo” se convierte en un código, no sólo de comportamiento, sino en una categoría analítica, en un concepto teórico para desentrañar, no sólo el comportamiento, sino una configuración cultural.

Junto a este código, emergen otras categorías o conceptos, como parte de una profunda crítica, que en algunas de las aportaciones, nos lleva a elementos epistemológicos. Esto puede sonar grandilocuente, pero no. Si la atención se centra en el aporte a una crítica de la nacionalidad, adquiere sentido, y quisiera destacar, sólo como ejemplo, el texto titulado “La poesía ya no existe en mi” (pp 97-103), que trata un hecho terrible, el asesinato del hijo de un poeta y su respuesta en un poema, el último, en que dice “el mundo ya no es digno de la palabra”. La reflexión tanto del padre poeta, como del autor, también poeta sobre la palabra, y lo que podemos derivar de tal reflexión, aporta, sobre procesos de reconfiguración ideológica y su impacto en cómo entendemos e interpretamos ¿Cómo entender, si la palabra se envilece? Esta idea de la transmutación de la palabra, es recurrente y fundamental como elemento epistemológico.

Pero me adelanto, esto es parte de mis propias reflexiones en respuesta. Antes, un repaso, esquemático y sin duda grosero de lo que entendí, como nudos articuladores del discurso.

II         Ciertas líneas aglutinadoras de expresión

Una preocupación central atraviesa el conjunto de textos: La contrarreforma neoliberal, su objetivo, claro por parte de las fuerzas que la impulsan, es malograr y destruir el Estado Social de Derecho. El mismo, supone una conjunción de objetivos, prácticas e instituciones, ligadas a una comprensión del mundo, que pese a sus carencias y contradicciones, pareciera haber conformado una sociedad “vivible”, y que se expresa en la noción de Segunda República. Esta es una inferencia que hago “por negación”, es decir, deriva de los múltiples señalamientos del autor sobre lo que comporta la contrarreforma neoliberal, acabar justamente con ese estado de derecho que suponía mínimos de convivencia social, con elementos destacables en varios aspectos que incluían educación, salud pública, y elementos culturales. Más allá de esto, en algunos textos, como en “¿UN PAÍS QUE SE NOS ESCAPA? (pp195-199), se plantea la recuperación de lo mejor de la Segunda República para avanzar hacia una tercera.

Habrá que trabajar sobre la emergencia de esa Segunda República y sus protagonistas, en el texto hay varias pistas. También trabajar sobre la metamorfosis y/o descomposición de dichos protagonistas; pienso en los partidos políticos que participaron en dicha emergencia, hay apuntes sobre ello también, quizá más velados. Esto no es más que una invitación al autor. Sobre el país que vamos perdiendo, o ¿hemos perdido?, varias alusiones en el texto sugieren tal pregunta, sobre todo una que se reitera ¿estaremos a tiempo de revertir este proceso?

En dicho proceso, de los textos surge, que lo relativo a la cultura es central, y destacan al menos tres juegos o planos de contradicción:

  • Uno quizás, y no estoy seguro de que esta ubicación sea la adecuada, remite a determinaciones políticas, menos complicadas quizá, pero no por ello “simples”: la sobreimposición de una visión vallecentralista, o vallecentrista, como las llama el autor, en donde la condición misma de capitalidad supone el canon, la concentración de actividad y poder, simplifica y homogeniza, desdeñando no solo particularidades, lo cual ya es grave, sino que filtra ideológicamente toda producción cultural, invisibilizándola o pervirtiéndola
  • Otro, más de carácter conceptual, remite a la visión chata y elitista de cultura como Bellas Artes, y su antípoda, una visión antropológica, repite el autor, que va más allá y entiende el quehacer humano, como un quehacer cultural. En este plano, hay varias reflexiones sobre literatura y especialmente poesía, que requerirían un tratamiento especializado.
  • Un tercero, quizá de mayor calado, una cuestión teórica y epistemológica, meollo filosófico crítico y que ubica y da sentido a todos los textos: El envilecimiento de la palabra, la subversión de la realidad, la palabra ya no como elemento clave en la comunicación y el diálogo, sino como construcción de una realidad a la medida, platos a la carta, la palabra como opacidad, instrumento de intoxicación, como una, y otra vez señala el autor, dadas las condiciones casi monopólicas para su uso.

En estos planos o juegos, hay una casi total e indiscriminada inmersión de nuestra sociedad en el primero de sus términos:

  • Una centralidad chata y uniformadora
  • Una limitación acartonada y elitista de la cultura, simplificadora y discriminatoria
  • Una asimilación acrítica de la subversión y envilecimiento de la palabra, con la consecuente aceptación de la realidad construida, en detrimento del pensamiento

La ubicación temporal sobre la contrarreforma, señala inicios de los años 80 como su arranque, varias notas aluden al inicio de los PAE´s como bandera de salida. Se señala al capitalismo como responsable; la mercantilización de la vida como resultado; y al mercado, de manera inapelable, como demiurgo. Y el miedo, como tal, elemento sustantivo en el envilecimiento de la palabra. Más de cuatro décadas de tal proceso, que se agrava conforme avanza el tiempo. Los logros de la contrarreforma son materiales, políticos e ideológicos, es decir, culturales. Al frente, un paisaje, perdón, país, degradado e inerte, o peor, apostando en parte por la destrucción del Estado Social de Derecho.

III       Punteo sobre la nacionalidad

Intoxicación, parece ser categoría central. Pero encontramos en los textos, elementos como: banalidad, ligereza o liviandad, fatuidad, serruchada de piso como cotidianidad y la chota como forma por excelencia para tal ejercicio (sobre ésta, diría que además ha perdido filo, fineza y hasta cierta elegancia, o mordacidad al menos, para caer incluso en lo soez, el inquilino de Zapote es un buen ejemplo).

No obstante, y en esto reitera el autor, al menos en diversas expresiones artísticas, hay sustrato, cantidad y calidad, que en parte se desgastan y se distraen en la tensión burocrática, y en el charco de la envidia y no pocas veces maledicencias de los mundillos – no sólo está el relativo a la literatura, centro de agudas críticas.

Se habla de “gobierno fallido” (p9). Cabe preguntarse si siquiera deberíamos hablar de gobierno, en el sentido en que tradicional e históricamente lo hemos conocido. La fragmentación, el vallecentrismo, lo aspiracional de la autopercepción inducida, la intoxicación, y el rampante y chabacano gusto usamericano, inciden, sin dudarlo, en las pérdidas anotadas respecto del Estado Social de Derecho, y ojalá no sea así, en pérdidas aún mayores en un futuro cercano.

Sería quizás importante, trabajar sobre espacios de resignificación de la palabra, en el texto hay elementos sobre esto. Este sustrato, que no remite a una vaga esperanza y avanza aspectos tanto de forma, como de contenido (si esa distinción sigue siendo válida); dan para profundizar la reflexión, pero tal ejercicio carecería de sentido si sólo abarca a los de siempre. Algo que también, con toda propiedad anota el autor. Otra invitación, justamente en cuanto a lo señalado sobre la palabra, este es un hilo del que deberíamos seguir tirando.

IV       ¿Hay esperanza?

Recuperando lo anotado por el autor, sobre la responsabilidad del capitalismo, y me atrevo a precisar, que su estado actual, es el que da contenido, objetivos y líneas de acción a la contrarreforma. Esa nueva condición histórica, de que el capital especulativo, que no financiero, parece ser el capital que impone su lógica al capitalismo en su conjunto, no es una diferencia de matiz, constituye un elemento de enorme trascendencia por su carácter disolvente y depredador, ajeno a la vida, es decir, a la historia y geografía. Hinkelammert lo señalaba bien, esa ruptura con la vida, incluso con la producción, como se ha conocido históricamente en el capitalismo, supone una transformación radical de la lógica capitalista. De esa transformación se nutre la contrarreforma, y explica lo refractario frente a la educación, o la cultura, aún en su más simplona acepción, que anota el autor respecto a los parlamentarios en el ensayo “Cruzada contra las humanidades, el arte y el conocimiento” (pp31-36). Por esto resulta tan atinada, y sin duda sintética, la reiterada alusión a hacer “tabla rasa”, con que el autor denuncia la intencionalidad de la contrarreforma.

Quisiera, para terminar, señalar algo que me llamó mucho la atención. Desde mi lectura, no dejó de sorprenderme la alusión a un concepto y a un autor, que pienso se alejan, tanto de la certera crítica que configuran los textos, como de los aportes, sobre desde donde revertir la situación. Me refiero a la “anomia”, que aparece en algunos ensayos y especialmente, la referencia a Emile Durkheim, en “Somos una sociedad enferma” (pp175-178). Si enlazamos la crítica y las referencias sobre aspectos que discutir y lugares desde donde responder a los problemas anotados y el objetivo de tal repuesta, y el autor es explícito sobre esto, el objetivo “desde una perspectiva humanista y popular, es la liberación integral del ser humano, así como la consecuente construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva” p126. En este punto, tanto Durkheim, como “anomia”, quedan cortos de cara al futuro. Otros autores mencionados, entre los que destaca Martí, nos pertrechan mejor para las duras luchas que se avecinan. Y para soñar y mirar el futuro, como constructores de una nueva sociedad; de un nuevo mundo, sin fascismo, sin sionismo, sin capitalismo.