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Etiqueta: movimientos sociales

Solidaridad con Stella Chinchilla

Costa Rica, 13 de enero de 2026. Desde los colectivos, movimientos sociales y organizaciones aquí firmantes, alzamos la voz con profunda preocupación ante el señalamiento público y la exposición mediática que hoy enfrenta nuestra querida compañera, comunicadora y activista Stella Chinchilla. Lo que se intenta instalar en la opinión pública no es únicamente una acusación sin sustento probado: es un mensaje de amedrentamiento dirigido a quienes se atreven a incomodar al poder.

Stella es una mujer comprometida que ha puesto su voz, su tiempo y su cuerpo al servicio de causas colectivas: la defensa de la vida, del ambiente, de los territorios y de las comunidades históricamente ignoradas. Su trabajo como comunicadora nace desde el afecto, la cercanía y la convicción ética de qué informar y acompañar también es una forma de cuidar. Pretender vincularla con un delito gravísimo, sin indicios ni elementos verificables, constituye un acto de violencia política y simbólica que no podemos ni debemos normalizar.

Los supuestos “indicios” y los insumos de la denuncia que han sido filtrados públicamente no corresponden a un plan ni siquiera mínimamente creíble. Por el contrario, presentan rasgos burdos, prefabricados y carentes de rigor, y que carecen de lógica y seriedad. Resulta poco creíble que, en una época de tecnologías avanzadas y capacidades técnicas reales, se pretenda sostener una acusación de esta naturaleza a partir de audios y mensajes de WhatsApp. Subestimar de ese modo la inteligencia social resulta inaceptable.

Por otro lado, la actuación de cuerpos como la Unidad Especial de Intervención (UEI) y la DIS ha sido reiteradamente cuestionada en contextos de conflicto socioambiental. En numerosas comunidades del país se ha documentado su presencia para el seguimiento de personas y colectivos considerados “incómodos”, mediante prácticas de vigilancia abiertas o poco transparentes. En ese sentido, no sorprende que esta denuncia surja en un contexto electoral y previo a la visita del presidente Nayib Bukele, en un intento por instalar la narrativa de que el encarcelamiento y la mano dura constituyen la solución a problemas estructurales como el narcotráfico y la violencia.

Este hecho no ocurre en el vacío. Forma parte de un patrón cada vez más evidente de hostigamiento, estigmatización y persecución contra personas defensoras ambientales y sociales en Costa Rica, muchas de ellas señaladas, amenazadas o judicializadas por enfrentar intereses económicos y decisiones gubernamentales que ponen en riesgo bienes comunes. El mensaje es claro y profundamente peligroso: se puede montar cualquier denuncia sin mayor sustento y dañar gravemente la imagen pública de quienes se organizan, cuestionan o se oponen al poder.

Además, no es casual que hayan escogido a Stella Chinchilla como nuevo blanco de sus ataques. Su selección revela un componente profundamente misógino y patriarcal, coherente con un clima político que ha normalizado el ataque a las mujeres que piensan, cuestionan y se organizan. Atacarla a ella no es solo intentar silenciar su trabajo, sino amenazar de forma ejemplarizante a comunicadores independientes, activistas y ecologistas, y debilitar de paso a la oposición política y a la democracia costarricense.

Stella encarna el perfil que el autoritarismo prefiere atacar: mujer, madre soltera, luchadora, crítica y pensante. Golpearla a ella es intentar sembrar miedo en muchas otras; por eso nuestra respuesta debe ser colectiva, firme y sin concesiones.

Denunciamos que este clima ha sido alimentado por discursos y prácticas provenientes del propio poder político, que presentan a activistas y voces críticas como enemigas, obstaculizadoras o amenazas, debilitando la legitimidad de la defensa socioambiental y erosionando las bases democráticas del país.

Solicitamos a los medios de comunicación mayor rigor, responsabilidad y ética profesional, para que no se presten a este montaje, mantengan un enfoque balanceado y no pierdan de vista que esta acusación se inscribe en un patrón más amplio de acoso, descalificación y violencia contra periodistas, comunicadores y medios críticos.

Exigimos a las autoridades judiciales y políticas que se abstengan de utilizar el aparato institucional y mediático como herramientas de persecución y disciplinamiento social. Asimismo, demandamos el cierre definitivo de la policía política, ya sea en su versión DIS o UEI.

Hacemos un llamado urgente a la sociedad civil, a las organizaciones nacionales e internacionales y a los organismos de derechos humanos a mantenerse alertas frente a esta escalada de criminalización del activismo.

Nuestra solidaridad con Stella. La abrazamos con el cariño que se le da a quien cuida, acompaña y quien no ha dejado de creer en la fuerza de lo común incluso en los momentos más duros. No está sola. Defender el ambiente, la vida y los derechos humanos no es un crimen. Criminalizar a quienes lo hacen sí lo es.

Bloqueverde

Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON)

Red de Coordinación en Biodiversidad

COECOCeiba-Amigos de la Tierra CR

Frente Eco Cipreses

Mirarnos en la pantalla: el individuo y el libre mercado de las emociones

Abelardo Morales Gamboa (*)

Para recuperar la esperanza de un mundo común frente a aparatos y pantallas

El individualismo avanza y lo social se deshilacha. Eso no ocurre a pesar del desarrollo tecnológico, sino en buena medida gracias a él. No es un fenómeno accidental ni reciente, tampoco es resultado inevitable de alguna ley natural. Ocurre debido a procesos históricos concretos: relaciones sociales desiguales, la dominación política y una estructura de poder que opera tanto a escala global como local.

Desde hace al menos cinco décadas, la expansión de las tecnologías digitales, la globalización y la centralidad de la información han alterado profundamente la manera en que las personas se relacionan, el cómo construyen su identidad y viven en sociedad. Más que solo un cambio tecnológico, enfrentamos una mutación cultural de gran alcance. La relación entre el individuo y lo social —individuación y socialización— se ha convertido en un campo de tensión permanente, ambiguo y conflictivo.

Autores como Manuel Castells, Ulrich Beck o Anthony Giddens – para señalar algunos –ofrecieron ideas tempranas para comprender estas transformaciones. Sin embargo, en los últimos años han surgido nuevas miradas —muchas de ellas impulsadas por mujeres— que permiten mirar más allá del diagnóstico estructuralista y adentrarse en la experiencia cotidiana de la individuación: las emociones, el cuerpo, la vida digital y la dificultad creciente de sostener una vida en común.

Hoy, el yo ocupa un lugar central en la forma en que nos vinculamos con el mundo. Los dispositivos digitales se han convertido en el principal medio de relación social. En esos entornos, la identidad no solo se expresa, también se construye, se comunica y se moldea de manera constante. Beatriz Muros lo explica con claridad al analizar el yo online: la identidad virtual no es una simple prolongación del sujeto fuera de la pantalla, sino un espacio propio de existencia, fragmentación y narración de sí. El reconocimiento ajeno, mediado por pantallas, se vuelve un componente decisivo de la autoidentificación.

Esta forma de construcción identitaria refuerza la individuación, pero también genera nuevas dependencias, cada vez más simbólicas. La autonomía personal queda atada a la exposición, y la autoafirmación depende de la validación permanente, por parte de los demás. Aquí resultan especialmente sugerentes los aportes de Eva Illouz y Sara Ahmed: las emociones no son privadas ni espontáneas, sino profundamente socializadas, reguladas y mercantilizadas. El capitalismo digital produce sujetos emocionalmente activos, pero también frágiles, que desarrollan afectos y expectativas en un auténtico mercado de emociones.

Desde una perspectiva latinoamericana, Clara Beatriz Bravin introduce un matiz decisivo: la subjetividad es una experiencia encarnada. No existe un sujeto puramente cognitivo o informacional. La individuación contemporánea atraviesa el cuerpo, el deseo y la sensibilidad. Incluso en los entornos virtuales, el cuerpo no desaparece: se transforma, se disciplina y se convierte en un terreno de disputa simbólica. Para muchas personas, esta contienda adopta formas traumáticas que se expresan en estrés, ansiedad, depresión e, incluso, ideaciones suicidas.

La cultura digital, en particular las redes sociales, no solo conectan individuos, también producen imaginarios, formas de ver, de sentir y de interpretar la realidad. Ana C. Dinerstein ha advertido que la globalización impone una abstracción, que separa a los sujetos de los procesos sociales que los afectan. El dinero, la información y las lógicas globales operan como velos que vuelven opaca la relación entre acción individual y estructuras colectivas.

Así, la individuación se vive muchas veces en disfunción de las conexiones. El individuo está conectado pero aislado. Las personas toman decisiones, expresan opiniones y construyen identidades en un mundo fragmentado, donde las consecuencias sociales de sus actos resultan difusas o invisibles. La promesa de libertad individual convive, y a menudo choca, con una creciente sensación de impotencia personal y colectiva.

Las plataformas digitales profundizan esta paradoja. Al personalizar la experiencia social, refuerzan una sensación de control individual, pero debilitan los marcos comunes de interpretación. La vida social se vuelve selectiva, filtrada y segmentada, dificultando la construcción de horizontes compartidos. La idea de un individuo capaz de tener control de sí, se vuelve un chantaje.

Por eso Marina Garcés propone recuperar la idea de un mundo común, no como una identidad homogénea ni como un refugio nostálgico, sino como una tarea política urgente. En sociedades marcadas por la fragmentación y el repliegue individual, lo común no está dado: debe construirse.

La comunidad no es la negación de la individuación, pero tampoco puede reducirse a una simple suma de singularidades. Requiere implicación, responsabilidad y cuidado mutuo. Estas ideas dialogan con las advertencias de Alberto Melucci, quien señalaba que las formas contemporáneas de acción colectiva son frágiles, reticulares y basadas en el sentido, pero no por ello irrelevantes.

Los movimientos sociales actuales, muchas veces articulados en redes digitales, expresan esta tensión. Combinan una fuerte dimensión expresiva y subjetiva con grandes dificultades para sostener proyectos colectivos de largo aliento. La solidaridad aparece de forma intermitente, asociada a causas específicas, pero rara vez logra institucionalizarse.

La profundización del individualismo en la era digital conlleva riesgos sociales evidentes. Uno de ellos es el debilitamiento del espacio público, donde la pluralidad degenera en aislamiento y la diferencia en incomunicación. Otro es la erosión de la solidaridad, entendida no solo como empatía, sino como la disposición a asumir responsabilidades compartidas.

Eva Illouz advierte que la emocionalización de la vida social puede vaciar de contenido político el malestar, transformándolo en ira individual maleable, pero no en resistencia colectiva. En ese contexto, sujetos incapaces de comprender los procesos que los afectan se vuelven más vulnerables a la manipulación. La subjetividad política queda atrapada en la lógica del libre mercado de las emociones.

El desafío, entonces, no es negar la individuación ni idealizar comunidades del pasado. Se trata de imaginar formas de articular subjetividad, cuerpo, emoción y acción colectiva. Recuperar la idea de un mundo común implica reconocer la interdependencia, repensar la solidaridad y disputar los sentidos dominantes de la libertad individual.

En una sociedad atravesada por la información y la cultura digital, el reto político y cultural central es volver a hacer visible que aquello que vivimos como experiencia personal tiene raíces sociales. Se debe superar el analfabetismo digital con nuevas pedagogías liberadoras y creadoras de nuevos sentidos de la vida social. Solo desde esa conciencia será posible reconstruir una vida común a la altura de nuestro tiempo.

(*) Sociólogo, comunicador social y analista internacional. Se usó la herramienta de IA para la revisión de aspectos formales del texto.

Comunicado urgente de Buen Vivir ante situación de Venezuela

Recibida con indignación y tristeza la noticia de los ataques militares llevados a cabo por los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela, nos manifestamos de la siguiente manera:

1.
Nos unimos al repudio y a la indignación que expresan numerosas personas ante la violencia ocurrida como resultado de una guerra promovida por los Estados Unidos de América; nada justifica la agresión, y mucho menos los intereses imperialistas de posicionamiento geopolítico ni la sed insaciable por el petróleo.

2.
¿Dónde queda el discurso de un país que se ha jactado de abanderar la libertad cuando pisotea el derecho de autodeterminación de otro pueblo?

Solo permanece el residuo de un relato que evidencia que dicho discurso no ha sido más que un engaño, mediante el cual se introducen intereses económicos profundamente corruptos, utilizados para someter a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.

3.
Desde el Buen Vivir Costa Rica, repudiamos el ataque a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, que viola los artículos 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas, y los principios fundamentales de respeto entre los países existentes en el ordenamiento jurídico internacional.

4.
Un ataque a un país de Abya Yala representa un ataque a toda América Latina y el Caribe, de manera que se hace necesaria una respuesta continental a lo acontecido.

5.
Insistimos en nuestro llamado a la paz. Solicitamos al gobierno de Costa Rica que lleve a cabo sus respectivos reclamos en concordancia con este principio de la paz que representa a nuestra nación y otros del Derecho Internacional, suscritos por el país.

6.
Exigimos el cese inmediato de hostilidades en contra de la República Bolivariana de Venezuela y su pueblo.

7.
Hacemos un llamado a las organizaciones sociales, partidos políticos, personas, etc., a alzar la voz dentro de nuestro país y a exigir el respeto a la soberanía de los pueblos de nuestro continente.

¡La Madre Tierra merece vivir en paz! Sus hijas e hijos exigimos que se respete este derecho.

Consejo Nacional del Buen Vivir Costa Rica, firman,

Ronulfo Morera Vargas
Edison Valverde Araya
Ericka Cascante Jiménez
Cristian Marrero Solano
Carlos Manuel Muñoz Jiménez

Rechazo a la invasión imperialista del gobierno de Estados Unidos a Venezuela

Desde la Red Social para la Educación Pública en América (Red SEPA), alianza continental de organizaciones sociales, estudiantiles y sindicatos magisteriales, condenamos la agresión militar que en la madrugada de hoy perpetró el gobierno de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela. Esto representa un atentado contra la región, buscando desestabilizar y abrir un nuevo periodo de intervencionismo en nuestro continente.

El ataque militar contra el pueblo venezolano no solo viola los tratados internacionales, sino que también representa una amenaza para el continente. Por lo cual, nos sumamos a la condena internacional e impulsaremos conjuntamente la defensa de la paz. Desde la Red SEPA nos pronunciamos por la libre soberanía de los pueblos, el respeto de sus recursos y el restablecimiento de la paz.

¡Nuestra solidaridad con las hermanas y hermanos venezolanos!
¡Viva América Latina, libre y soberana!
Red Social para la Educación Pública en las Américas

Grito de los Excluidos Continental: Contra la guerra, el imperialismo y toda forma de colonización de los pueblos

El Grito de los Excluidos Continental manifiesta su más firme condena a la escalada de agresiones del gobierno de los Estados Unidos de América, bajo el liderazgo de Donald Trump, contra Venezuela. Se trata de un ataque imperialista, injustificable, que viola el derecho internacional, amenaza la paz regional y pone en riesgo la vida de pueblos enteros.

Este ataque no es solo contra Venezuela. Es una agresión contra todos los pueblos que luchan por soberanía, derechos sociales, justicia y vida plena, impulsada por la intención explícita de robar y saquear las riquezas naturales de sus territorios —en especial el petróleo y los recursos minerales— para sostener la codicia de las élites económicas y la lógica violenta del colonialismo moderno. Basta de imperialismo.

Llamamos a Brasil, a su gobierno democrático y soberano, a asumir una posición firme y pública en defensa de la soberanía de los pueblos, del multilateralismo, de la paz y del diálogo entre las naciones. Brasil no puede omitir su responsabilidad frente a la guerra, la muerte y el intento de someter a pueblos enteros a los intereses de una potencia imperial.

Convocamos a nuestras redes aliadas, movimientos sociales nacionales e internacionales, organizaciones populares, partidos democráticos, universidades, intelectuales, artistas, así como a iglesias, pastorales, liderazgos e instituciones religiosas, a manifestarse en defensa de los derechos humanos, de la autodeterminación de los pueblos y de la convivencia fraterna entre las naciones.

Nos dirigimos también a las instituciones, partidos y a la propia sociedad de los Estados Unidos, para que asuman su responsabilidad histórica y política y presionen por medidas concretas que detengan esta escalada autoritaria, belicista y colonial. Ningún gobernante puede colocarse por encima de los pueblos, de la vida y de la democracia. Trump no es emperador ni dios del mundo.

Reafirmamos: las disputas entre países deben resolverse mediante el diálogo, la diplomacia y la cooperación, y no por la fuerza, la guerra y la muerte. El fortalecimiento de proyectos fascistas y autoritarios no pasará. La solidaridad entre los pueblos es más fuerte.

Contra la guerra. Contra el imperialismo. Por la soberanía de los pueblos. Por trabajo, justicia y vida.

Grito de los Excluidos Continental

40 diputaciones. Sí, pero no chavistas

Gerardo Hernández Naranjo

Esa debería ser la meta de todas las fuerzas y personas democráticas para detener el populismo autoritario y recuperar la ruta de la democracia y el desarrollo con justicia social.

La Fracción Frente Amplio ha demostrado ser la única oposición consistente al chavismo y por ello debe seguir teniendo un lugar aún más fuerte en la próxima Asamblea Legislativa, junto a otras fuerzas democráticas.

Sólo Ariel Robles Barrantes ha demostrado una posición capaz de enfrentar tanto al #autoritarismo chavista generador de odio y división, como al #neoliberalismo que empobrece, genera desigualdad, debilita los servicios públicos (agua, educación, salud, seguridad, etc.), destruye derechos y deteriora cada vez más la calidad de vida.

Cerremos filas con él y construyamos en conjunto una #AsambleaLegislativa pluralista, de fuerzas que renueven nuestra vida democrática y comprometidas con nuestro Estado Social de Derechos.

Es posible, porque somos la inmensa mayoría de electoras y electores los que no estamos apoyando al chavismo: si consideramos la encuesta del CIEP de octubre, la candidata oficialista solo tendría el apoyo del 16,75 % del Padrón y solo el 25% de las personas decididas a votar (1 de cada 4).

Pero la fragmentación favorece al oficialismo, posicionándolo como una aparente mayoría cuando solo es la minoría más grande.

Únicamente la articulación de fuerzas democráticas puede hacerle frente. Y esa articulación debe venir de la ciudadanía, de las y los electores indecisos o que han pensado en no votar.

El poder estratégico del voto de cada uno y cada una crece en estas circunstancias, por encima de los partidos, pues las simpatías partidarias se han reducido a un +-15% de las y los electores.

Si el populismo autoritario chavista es personalista, la articulación de fuerzas democráticas debe darse alrededor de la candidatura más idónea para hacerle frente y sobrepasarlo.

Desde mi punto de vista Ariel Robles Barrantes es la candidatura idónea por muchas razones:

-porque ha demostrado que la juventud puede hacer política de la buena y debemos romper el marco adultocentrista si queremos que algo cambie;

– por su capacidad de diálogo, escucha y negociación comprobadas en su carrera política;

-porque como «pezeteño» viene de una zona y sensibilidad distinta al Valle Central, que le permite una lectura más integral de las necesidades de la gente y de los retos del país, tanto en las zonas rurales como en las ciudades;

– porque ha estado participando activamente en las grandes luchas, acciones colectivas y movimientos sociales de este país en lo que va de este siglo XXI: combo ICE, no al TLC, Combo fiscal, luchas regionales en defensa de los ríos y el ambiente en general, luchas por los derechos humanos, gentrificación, luchas del sector agropecuario, etc.

-porque no tiene el lastre de corrupción, ni de improvisación que cargan candidaturas de otras fuerzas políticas;

– porque le ha presentado al país un programa de gobierno serio y consistente, que constituye una muy buena base para construcción de acuerdos multisectoriales y multipartidistas de política pública y cambios institucionales que nos vuelvan a encausar por la ruta del desarrollo con justicia social y convivencia democrática, que todas y todos merecemos;

-porque ha tenido la fuerza y contundencia para denunciar y evidenciar la corrupción, la ineficiencia, las mentiras y discursos de odio del actual gobierno.

Y muchas más razones.

El reto está frente a nosotros y nosotras como ciudadanía, como electoras y electores en nuestras familias, grupos y comunidades. Nos toca a nosotr@s dar el paso porque difícilmente lo darán los partidos como tales.

¿Se apuntan?

Llamado urgente por la Paz a los presidentes y presidentas del continente

Delegaciones de nueve países, movimientos sociales y organizaciones reunidas en el II Encuentro Regional en Medellín, Colombia, exigen a los gobiernos de América Latina y el Caribe romper alianzas con la OTAN, frenar la militarización y defender la soberanía de una región declarada Zona de Paz.

Carta a los presidentes y presidentas de Nuestra América

Señores y señoras, presidentes y presidentas de los Estados de América Latina y el Caribe:

Reciban un saludo en nombre de las delegaciones académicas, organizaciones sociales, movimientos comunitarios, guardias territoriales, defensores y defensoras de derechos humanos, colectivos de comunicación, movimientos sociales cooperativos, artísticos, culturales, instituciones educativas y liderazgos populares de más de ocho países que participamos en el II Encuentro Regional “Geopolítica y Militarización en Nuestra América”, celebrado en Medellín, Colombia.

Nos dirigimos a ustedes con sentido de responsabilidad histórica y con convicción democrática, conscientes de que las decisiones tomadas por los gobiernos impactan directamente la vida, la paz y la autonomía de los pueblos.

I. Nuestra América, Zona de Paz: coherencia entre la palabra y la acción

Desde el año 2014, la CELAC declaró a América Latina y el Caribe como “Zona de Paz”, compromiso que fue ampliamente acogido por nuestros gobiernos y respaldado por los pueblos del continente.

Sin embargo, en los últimos años observamos con profunda preocupación una creciente tendencia de algunos gobiernos latinoamericanos a vincularse con bloques militares globales y regionales, como la OTAN, así como a adoptar enfoques de seguridad que reproducen lógicas de confrontación, disuasión bélica y subordinación geopolítica frente a potencias con intereses globales.

En este sentido, rechazamos de manera categórica las reiteradas violaciones al derecho internacional, a los acuerdos multilaterales, a los derechos humanos y a los derechos de los pueblos que el Gobierno de los Estados Unidos ha venido cometiendo mediante políticas sustentadas en el engaño, la injerencia y la agresión contra nuestras naciones. Tales acciones, además, implican un despilfarro de recursos públicos que podrían destinarse a atender las profundas necesidades sociales del propio pueblo estadounidense, que enfrenta crecientes niveles de pobreza y precarización.

Estas alianzas contradicen:

Los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.

Los compromisos multilaterales de nuestra región frente a la paz, la soberanía y la cooperación solidaria.

La tradición latinoamericana de resolver conflictos mediante el diálogo diplomático, la integración regional y el multilateralismo respetuoso.

Por ello, desde este Encuentro Regional solicitamos a sus gobiernos una revisión profunda y urgente de estos procesos y el abandono de Tratados que vulneran la soberanía continental y de los pueblos.

II. Militarización y alianzas bélicas: riesgos para la soberanía y la vida

La incorporación —explícita o indirecta— de países latinoamericanos a alianzas militares como la OTAN u otras estructuras de guerra tiene implicaciones serias:

Erosiona la soberanía regional, colocando decisiones de seguridad bajo doctrinas ajenas a nuestras realidades.

Desplaza recursos esenciales que deberían dirigirse a educación, salud, transición ecológica y bienestar social.

Profundiza la militarización interna, reforzando doctrinas del “enemigo interno” que han causado históricas violaciones de derechos humanos.

Nos involucra en conflictos geopolíticos globales que no responden a los intereses de nuestros pueblos.

Debilita la integración y la tan necesaria unidad latinoamericana, al fragmentar posicionamientos conjuntos y generar dependencias estratégicas.

Desconoce las recomendaciones de las diferentes Comisiones de la Verdad de nuestro continente, un aprendizaje histórico que no podemos desestimar.

Nuestra América no debe convertirse en escenario, ni plataforma de confrontación entre potencias. Nuestro compromiso debe ser, preservar la paz, proteger la vida y fortalecer la justicia social.

III. Solicitud formal a los gobiernos de la región

En coherencia con las discusiones, análisis y consensos alcanzados en este Encuentro, solicitamos:

  1. Reconsiderar, frenar o revertir los acuerdos de cooperación militar o de alineamiento estratégico con la OTAN y otros bloques de guerra global y regional.

  2. Abstenerse de establecer nuevas alianzas bélicas, misiones de entrenamiento o protocolos de interoperabilidad con potencias globales.

  3. Reafirmar explícitamente, en foros internacionales y en políticas nacionales, el compromiso de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

  4. Priorizar un enfoque de seguridad centrado en la vida, la democracia, los derechos humanos, el desarrollo social y el cuidado de la Madre Tierra.

  5. Promover una agenda regional de desmilitarización y fortalecimiento del diálogo político entre Estados.

  6. Alternativas para una seguridad latinoamericana basada en la vida

Reconocemos que la región enfrenta desafíos reales: extractivismos violentos, criminalidad corporativa transnacional, dinámicas de desestabilización, disputas territoriales alimentados por intereses extranjeros y aplicación de nuevas tecnologías de vigilancia en contra de los pueblos, entre otras.

Pero ninguna de estas amenazas justifica la subordinación militar a potencias o bloques de poder.

Los pueblos de Nuestra América demandan una seguridad que:

Proteja las comunidades, no que las controle.

Defienda los territorios, no que los militarice.

Cuide la vida, no que prepare la guerra.

Fortalezca la integración regional, no que la fracture.

Este es el camino sensato, justo y coherente con nuestra historia.

IV. A los gobiernos de Nuestra América: un llamado firme

En nombre de quienes resisten en los territorios, guardias indígenas, campesinas y cimarronas; organizaciones barriales; defensores ambientales; comunidades rurales y urbanas); sindicatos y organizaciones de trabajadoras y trabajadores, movimientos populares, hacemos un llamado:

No permitir que Nuestra América vuelva a ser patio militar de ninguna potencia.

No comprometer la soberanía del continente en alianzas de guerra que no representan a nuestros pueblos como la OTAN.

Sean coherentes con la palabra empeñada, América Latina y el Caribe son, y deben seguir siendo, Zona de Paz.

Confiamos en su responsabilidad histórica y en su obligación con la vida digna de nuestros pueblos.

Firman,

Participantes del II Encuentro Regional

Geopolítica y Militarización en Nuestra América”

(Canadá, EEUU, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Brasil, Canadá)

Medellín, Colombia — 28 de noviembre de 2025

https://www.colombiainforma.info/encuentro-sobre-geopolitica-y-militarizacion-en-nuestra-america/

Llamado a la acción: el genocidio nunca se detuvo en Palestina

Asamblea Internacional de los Pueblos

El 29 de noviembre de 2025, el mundo conmemora el Día Internacional de Solidaridad con Palestina en un contexto de genocidio continuo en Gaza, ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de ocupación y colonos armados en Cisjordania y Jerusalén como expresiones de limpieza étnica, ataques contra campos de refugiados palestinos, incluido el más reciente contra el campo de Ain al-Hilweh, y agresiones diarias contra el Líbano, Siria y otros países de la región.

Todas estas atrocidades sólo son posibles gracias al enorme apoyo del imperialismo estadounidense y a la complicidad de sus aliados y regímenes colaboracionistas en la región. Además, la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Gaza relativa al llamado «Consejo de Paz» intenta imponer una tutela mediante la concesión de poderes de gobierno transitorios y soberanos que reproducen la ocupación en una nueva forma, marginan el papel palestino y despojan de autoridad a la propia Organización de las Naciones Unidas.

Por lo tanto, la Asamblea Internacional de los Pueblos hace un llamamiento urgente a todas las fuerzas en lucha —organizaciones políticas, grupos de derechos humanos, sindicatos y sociedad civil— para que movilicen acciones inmediatas en solidaridad con Palestina: organizar manifestaciones ante las embajadas de Israel y Estados Unidos, enviar comunicaciones a los organismos internacionales exigiendo responsabilidades, criminalizar todas las formas de relaciones comerciales y diplomáticas con la entidad ocupante y centrar la causa de los presos palestinos.

El pueblo palestino, apoyado por las fuerzas libres del mundo e inspirado por las luchas históricas de liberación anticolonial, continuará su marcha hacia la liberación, con el Movimiento de Presos como vanguardia esencial que demuestra la verdadera naturaleza fascista de la entidad ocupante y la absoluta legitimidad de la lucha por su derrota.

Noviembre sacudió la jaula del jaguar

Partido Vanguardia Popular – PVP
Fundado 16 de junio de 1931

Recientemente publicamos un artículo sobre las diferentes formas que asume la protesta social. Concluimos en esa oportunidad que protestar es un derecho y que criminalizar la protesta es un delito.

Arribamos, de igual forma, a otra conclusión general, son múltiples los diferentes tipos de protesta social y que, dependiendo de los objetivos, el grado de conciencia de clase y el carácter de la lucha, así será la radiografía de dicho movimiento.

La diversidad y tipos nos asombra cuando tiramos un ojito a la protesta social a nivel mundial y las particulares formas que asumen los diferentes movimientos: Pacíficas, performance, acción de masas, legales, marchas, “mecateos”, sentadas, bloqueos, tortuguismo, limpia de la bandera. Por eso se nos hace muy difícil poder consignar un número y tipo exacto de las formas que asume la protesta social. expresar demandas. El reclamo para mejoras y cambios profundo forman parte de la demanda general de la protesta.

Una acción radical en la protesta social, pueda que no se haya planificado, solo existe y se da en tanto la represión acelera sus mecanismos represivos.

Todo el preámbulo anterior nos sirve para indicar tal y como lo consignamos en el título que noviembre sacudió la jaula del jaguar. No es para menos.

Enquistado en su guarida, tiembla el Jaguaro en su resaca de angustias. Posiblemente la consigna que sacudía el ambiente, no le agradaba para nada: “Chaves es frágil”.

8 de noviembre, conocido ya en la narrativa como el 8 N, rememora la lucha popular en defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social que terminó con una reprimen da salvaje de los cuerpos represivos, judicialización y criminalización de muchos ciudadanos que habían marchado pacíficamente, reivindicando el papel de esta histórica y emblemática institución que es la Caja.

11 de noviembre, “el chop suey”, por todo los ingredientes que le agregaron los marchistas, se le hizo indigerible al Jaguar. Su decolorado ministro de la represión, en un nuevo acto de matonismo-fascista, mandó a reprimir a las y los campesinos que apoteósicamente habían llenado la Avenida Central y marchaban hacia la casa Presidencial. Más de 57 organizaciones sociales al grito de la soberanía alimentaria y la exigencia de que se respete al sector productivo, dio un giro muy hermoso al carácter de las últimas jornadas de la protesta social.

25 de noviembre, la rebelión de las mariposas sacuden de nuevo la calma del Jaguar, y el recuerdo de las hermanas Mirabal nos viene en forma de fantasma contestatario. Un gobierno que ha llamado al odio, la confrontación, que desde su chou (shou) mediático y sus poses de misoginia, no le terminan por caer bien estas multitudinarias marchas. Como tampoco caen bien los datos de los femicidios y el círculo de violencia que abraza a nuestro país.

26 de noviembre, bandas juveniles, mascaradas, comparsas, bailes folclóricos, varias consignas que rasgaban el aire, tales como: “Por un salario justo y digno”, “incremento salarial ya” y un sin número de organizaciones sindicales y magisteriales, sacudieron la apacible Avenida Central, sus ecos resonaron en el ministerio de Hacienda y el pliego de peticiones se hizo grande en la estrecha mente del mandatario.

SIPREESCO, ANDE, APSE, ADEP, COLYPRO, SEC, UNDECA, UMN, ANEP, CMTC, SINAPRO Y Afines, JUPEMA, ANPE, SINPAE, PRT, FA, SIPROCIMECA, MUNICIPALIDAD DE SAN JOSÉ, OCCIDENTE EN ACCIÓN SINFUMEP, UCEPA, SINTAF, ASOCIACIÓN DE CONTRIBUYENTE JUBILADOS, FEDERACIÓN DE TRABAJADORES COSTARRICENSE DEE LA SEGURIDAD SOCIAL, SINDICATO DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y PRIVADOS DE COSTA RICA, COLECTIVOS FEMINISTAS Y LGTBIQ+, y decenas de organizaciones más, que nos fue imposible registrar por lo apoteósico de la marcha, son parte del testimonio vivo de que, el mes de noviembre alumbra una posible navidad combativa. “nos tienen miedo, porque perdimos el miedo”.

El pueblo está cansado de amenazas, el pueblo no quiere el autocratismo ni el matonismo de Zapote. A la clase obrera se respeta y en especial a las mujeres.

Los viejos machos como prototipos de los western de Hollywood, señor presidente, son solo referentes de los viejos celuloides. Por favor toque la realidad y deje de crear división y odio en un pueblo que ama sus instituciones y la democracia.

Participación en el Encuentro Internacional de Comunidades Afectadas por Represas y Crisis Climática, Cumbre de los Pueblos y COP30. Belén, Brasil 5 – 15 noviembre 2025

Jiri Spendlingwimmer / Movimiento Ríos Vivos Costa Rica

Brasil el “Gigante del Sur”

Brasil posee una superficie de 8 500 000 km2, una población de 215 millones de habitantes, aunque la lengua oficial es el portugués, se hablan más 300 lenguas indígenas, es el país #1 del continente en riqueza hídrica y biodiversidad, el bosque de las amazonas es de suma importancia para el clima del continente y el mundo.

Políticamente, Brasil es una de las potencias regionales del continente; en el contexto actual de disputa geopolítica mundial, el gobierno de PT y del presidente Lula buscan una mayor soberanía.

A nivel de movimientos sociales, por lo que conozco, la mayor fuerza de articulación del continente también se encuentra en Brasil, el “Gigante del Sur”.

Cumbre de los Pueblos y Encuentro Internacional de Comunidades Afectadas por Represas y Crisis Climática

La Cumbre de los Pueblos fue un importante evento, al cual acudieron representantes de más de 1000 organizaciones y 70 000 participantes de todo el mundo; la Cumbre de los Pueblos representa la alianza, alternativas y resistencias de los pueblos y organizaciones frente al poder de los gobiernos y las corporaciones presentes en la COP30.

En el Movimiento Ríos Vivos de Costa Rica participamos en la Cumbre de los Pueblos por invitación del “Movimento dos Atingidos por Barragens” (MAB) de Brasil, una organización de base comunitaria con presencia en 21 de los 26 estados federados del Brasil, y el MAR, el Movimiento de Afectados por Represas, en el cual participan más de 40 organizaciones de 21 países del continente, incluyendo Costa Rica.

Así como la alianza BRICS en la cual participa Brasil y otros países latinoamericanos y potencias del sur global son una importancia alternativa al orden hegemónico desafiando el imperialismo de EE UU y el poder económico del bloque G7; a nivel de movimientos sociales el MAR presento oficialmente el 12 de noviembre del 2025 en la Amazonia Brasileña su proyecto de construcción del Movimiento Internacional de Poblaciones Afectadas por Represas, Crímenes Socioambientales y Crisis Climática con participación de 70 organizaciones de base de 60 países en los 5 continentes.

Como miembro de la organización nacional Movimiento Ríos Vivos de Costa Rica me parece interesante e importante formar parte de estas nacientes estructuras contrahegemónicas surgidas en Brasil y Latinoamérica e impulsadas desde los países del sur.

Conclusión

El MAB y MAR son un ejemplo a seguir en cuanto a logros y objetivos que se pueden alcanzar cuando se trabaja con unión, organización y construcción de alianzas con organizaciones que comparten los mismos objetivos; esto es de suma importancia para contrarrestar la sociedad de hoy en día en la cual avanzan los valores de individualismo, mercantilización y competencia que promueve la cultura neoliberal, así como la economía capitalista de explotación de la naturaleza y el hombre.

Enlaces de interés

  • “Manifiesto y anuncio de la construcción del Movimiento Internacional de Poblaciones Afectadas por Represas, por los Crímenes Socioambientales, y la Crisis Climática”

https://marglobal.org/2025/11/13/manifiesto-publico-y-anuncio-de-la-edificacion-del-movimiento-internacional-de-poblaciones-afectadas/