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Etiqueta: Palestina

Mesa redonda en la UCR analizará el genocidio en Gaza y la omisión de Costa Rica ante la crisis – 15 octubre

Este 15 de octubre, la Universidad de Costa Rica (UCR) realizará la mesa redonda titulada “Gaza-Israel, un genocidio en directo ante una Costa Rica omisa”, actividad que se llevará a cabo en el Salón Multiuso de la Escuela de Estudios Generales, de 1:00 p. m. a 4:00 p. m.

El encuentro busca generar un análisis académico y humanitario sobre la situación que enfrenta el pueblo palestino, en el marco de una agresión sostenida que ha sido denunciada por múltiples organismos internacionales como una crisis de derechos humanos y un genocidio.

Participantes

La mesa redonda contará con la participación de:

  • Nicolás Boeglin, profesor de Derecho Internacional en la Escuela de Derecho de la UCR.

  • Esteban Sánchez, profesor de historia en la Escuela de Estudios Generales y coordinador de la Cátedra Ibn Jaldún.

  • Wajiha Sasa, cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica.

Temas de discusión

Durante la actividad se abordarán cuestiones centrales como:

  • Balance de un genocidio que se perpetúa pese a un nuevo plan de paz anunciado.
    ¿Existen hoy reales perspectivas de paz en Palestina?
    ¿Existe hoy una solución viable para dos Estados?”

La invitación, abierta al público, busca además promover la reflexión sobre el rol de Costa Rica en la defensa del derecho internacional humanitario, así como fortalecer la conciencia crítica sobre los impactos sociales y éticos de la situación en Palestina.

Invitación de la Escuela de Estudios Generales.

En homenaje a la derrota final del heroico pueblo palestino

En homenaje a la derrota final del heroico pueblo palestino.
Acuerdo de paz EE. UU. – Israel. sobre Palestina
Tin Libertad
Octubre del 2025

Martín Murillo

Ana Frank. El diario de Palestina. Trilogía de un genocidio
Poema uno.

De tu furtivo diario, al relato que replica tu holocausto

Pequeña Ana, niña de la guerra, niña de la historia,
botas fratricidas sepultaron tu fresca existencia,
niña quinceañera, sumida bajo el holocausto sátrapa
que cerró tus ojitos desde el tifus del exterminio.

Fue tu relato escrito con llanto, dolor y sufrimiento,
memoria plena de inocentes incontables promisorias vidas
desgarradas por alambras, púas, crueles ardorosos hornos
del sacrificio total. Feroces chimeneas. Testigos silentes…

Ana, Anita, niña de la guerra, diste tu vida, tu valentía
en aterradora resistencia al genocidio que borraba tu
estirpe desde el despiadado sacrificar de tu linaje
Hombres y mujeres, infantes y ancianos masacrados.

Mas, no bastó tu diario, agónico registro de dolorosas
memorias, para saldar la sed de poder a sangre y fuego;
Hoy, parte de tu estirpe despliega su lacerante genocidio.
Ana Frank. Un diario de holocausto que traza Palestina.

 

Ana Frank. El diario de Palestina. Trilogía de un genocidio

Poema dos.

De tu furtivo diario, al desgarrador escribir de su réplica

Te pienso Ana, escondida en la derruida fría bohardilla,
me derrumba saberte atorada en el descarnante desván
cuando rugientes tacones anunciaban repentinos asaltos
de los perros del Reichstag en pos de la brutal aprehensión.

Cuando después de miles y miles de estoicos heroísmos
rescatabas tu vida, la de los tuyos, una, y otra y otra vez.
tu respiración en vilo, tu surgir del pavor de los cruentos
escombros, en el destellante aniquilar del bombardeo.

Pero Ana, hoy, los tuyos, los que más allá de vos, de tu vida
flamean soberbias insolentes banderas del azul sionismo,
hacen cruzar las orugas de modernos asesinos panzer;
escuelas, hospitales, hogares. Fieros escombros de muerte.

¿Qué se hizo tu diario? ¿Por qué los descendientes de
tu dolor, olvidaron tus trazos de memoria y resistencia?
¿Por qué avanzan rampantes convocando muerte, dolor
metiendo el ruido poderoso de pertrechos, obuses…

 

Ana Frank. El diario de Palestina. Trilogía de un genocidio

Poema tres.

De tu furtivo diario, al narrar del holocausto palestino

Pequeña Ana, niña de la guerra, niña de la historia,
niña de las ciudades destruidas, tortuosas cenizas,
escombros sinestros de fuego, llanto, roja viva sangre.
Ana Frank, ¿conociste los olivares de la meseta palestina?

Ana, niña del holocausto, memoria viva, dolor brutal,
¿podrías escribir hoy, el diario de la sangrante Palestina?
¿Rasgarían tus temblorosas manos de nuevo el firme trazo
de tu sufrir en el lienzo confidente de la tragedia palestina?

Ana, ya no quedan edificios, ni casas ni calles ni hogares.
Ya no existen ni bohardillas, ni desvanes, ni sótanos de vida.
Las crudas botas han segado la ciudad, el campo, todo espacio.
No hay veredas vivas, como muertos yacen los tiernos olivos.

Niña quinceañera, mártir judía del ario exterminio, asqueroso,
no podemos olvidarte, no podemos callar las letras de tu diario.
Mas, sobre todo, no podemos dejar de escribir tu nuevo registro.
Ana Frank. El diario de la agonizante heroica patria, Palestina.

En homenaje a la derrota final del heroico pueblo palestino.
Acuerdo de paz EE. UU. – Israel, sobre Palestina
Tin Libertad
Octubre del 2025
.

 

¿HAMÁS como pretexto?

La instrumentalización de la resistencia para justificar el genocidio en Gaza

Por Juan Carlos Cruz

Fuente: BBC

Desde el 7 de octubre de 2023, la narrativa dominante ha girado en torno al ataque de HAMAS como detonante de una supuesta “respuesta legítima” por parte de Israel. Sin embargo, diversas investigaciones y testimonios revelan que el operativo insurgente fue precedido por señales claras que fueron ignoradas por los servicios de inteligencia israelíes. Esto ha llevado a analistas, juristas y comunicadores críticos a preguntarse si el ataque no ha sido más bien utilizado como pretexto para acelerar un proceso de limpieza étnica que lleva décadas en curso.

Más allá del impacto inmediato, lo que está en juego es la legitimidad de la resistencia palestina y la forma en que ha sido sistemáticamente criminalizada para justificar el despojo territorial, el exterminio y la impunidad internacional. Este artículo propone una lectura crítica desde el derecho internacional, la historia de la resistencia y el análisis comunicacional, desmontando el relato hegemónico que reduce el conflicto a una reacción defensiva frente al “terrorismo”.

Fallos de inteligencia y advertencias ignoradas

Advertencias previas: Según investigaciones del Wall Street Journal y The Jerusalem Post, Israel recibió señales claras del operativo de HAMAS, incluyendo activación de tarjetas SIM israelíes y movimientos de tropas el 6 de octubre.

Interpretación errónea: Los altos mandos pensaron que HAMAS realizaba ejercicios defensivos o preparaba incursiones menores. Se descartaron documentos que apuntaban a un ataque coordinado.

Exceso de confianza: Tras años de contención exitosa, Israel asumió que HAMAS estaba disuadido y debilitado. Esta lectura errónea permitió que el ataque tomara por sorpresa a las fuerzas israelíes.

¿Venganza o estrategia de exterminio?

Masacre posterior: Desde el 7 de octubre, Israel ha asesinado a más de 70 mil personas en Gaza, según cifras de medios palestinos y ONG. La mayoría son civiles, incluyendo miles de niños.

Destrucción sistemática: Hospitales, universidades, archivos históricos y barrios enteros han sido arrasados. Se impide el ingreso de ayuda humanitaria y se bloquea el acceso a agua, electricidad y alimentos.

Desplazamiento forzado: Se ha intentado forzar a la población gazatí hacia el sur, hacia Egipto, lo que ha sido denunciado como una estrategia de limpieza étnica.

Impunidad internacional: A pesar de las denuncias de genocidio, ni EE.UU. ni la UE han exigido un alto al fuego ni han sancionado a Israel. Esto refuerza la hipótesis de que el ataque del 7 de octubre se usa como pretexto para culminar el despojo territorial.

Lectura crítica desde la comunicación y el derecho internacional

Narrativa dominante: Los medios hegemónicos han centrado la cobertura en el ataque de HAMAS, invisibilizando el contexto de ocupación, apartheid y resistencia.

Derecho internacional: La Cuarta Convención de Ginebra prohíbe el castigo colectivo, el desplazamiento forzado y los ataques a civiles. Israel ha violado sistemáticamente estas normas.

Comunicación crítica: Espacios como La BaseLatam, Al Jazeera, Canal Red y medios alternativos han denunciado el uso del lenguaje como arma de guerra: se criminaliza la resistencia y se legitima el exterminio.

La resistencia no comenzó con HAMAS

La resistencia palestina ha sido instrumentalizada por el ente colonial y sus aliados, para justificar el genocidio y el despojo territorial, desde antes de la implantación del estado sionista.

Desde el inicio del proyecto colonial británico que facilitó la creación del Estado de Israel —sin consultar ni reconocer los derechos del pueblo árabe palestino— se ha desplegado una resistencia constante frente al despojo, la ocupación y la violencia estructural. Esta resistencia, en sus múltiples formas, ha sido sistemáticamente etiquetada como terrorismo por los poderes hegemónicos, invisibilizando su carácter legítimo como respuesta a la opresión. La larga lista de acontecimientos violentos no puede entenderse sin reconocer que la resistencia palestina es expresión de un derecho universal: el de los pueblos a defender su tierra, su vida y su dignidad frente a la colonización y la limpieza étnica.

Matriz comparativa: Resistencia palestina vs. represión israelí

Vinculación con resoluciones internacionales

  • Resolución 194 (1948): Reconoce el derecho al retorno de los refugiados palestinos.

  • Resolución 242 (1967): Exige la retirada israelí de territorios ocupados tras la guerra de los Seis Días.

  • Resolución 2334 (2016): Condena los asentamientos israelíes en territorio palestino como ilegales.

  • Estatuto de Roma (CPI): Permite investigar crímenes de guerra, incluyendo limpieza étnica y castigo colectivo.

HAMAS como contrapeso a la OLP y el cambio de rol estratégico:

Desde su fundación en 1987 como escisión de los Hermanos Musulmanes, HAMAS ha sido objeto de una compleja relación con el ente colonial sionista. En sus primeros años, Israel toleró —e incluso facilitó indirectamente— su crecimiento, en parte porque su emergencia fragmentaba el liderazgo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y debilitaba la unidad nacional frente a la ocupación. Sin embargo, con el fracaso de los Acuerdos de Oslo y el ascenso electoral de HAMAS en Gaza, el movimiento pasó a ocupar el lugar simbólico y estratégico que por décadas tuvo la OLP: el de enemigo útil, funcional a la narrativa de “defensa” israelí.

En los años 80 y 90, Israel vio con buenos ojos el surgimiento de HAMAS porque debilitaba a la OLP, que había logrado reconocimiento internacional como representante legítima del pueblo palestino. Esta división interna fue instrumentalizada para fragmentar la resistencia.

Ascenso electoral y legitimidad popular. En 2006, HAMAS ganó las elecciones legislativas palestinas con amplio apoyo en Gaza. Su victoria fue desconocida por Israel, EE.UU. y la UE, que impusieron sanciones y bloquearon el gobierno. Desde entonces, HAMAS fue aislado y demonizado como “grupo terrorista”, a pesar de su legitimidad electoral.

A partir de entonces, HAMAS pasó a ocupar el papel de enemigo absoluto. Cada acción de resistencia —desde el lanzamiento de cohetes hasta la defensa armada— ha sido utilizada como pretexto para justificar bombardeos masivos, invasiones terrestres y bloqueos prolongados.

La victimización del ente colonial sionista

Narrativa de autodefensa. Israel ha construido una doctrina comunicacional basada en el “derecho a defenderse”, que se activa cada vez que HAMAS responde a la ocupación. Esta narrativa invisibiliza el contexto de apartheid, colonización y violencia estructural.

Instrumentalización del ataque del 7 de octubre de 2023. El operativo conjunto de HAMAS y otras fuerzas insurgentes fue inmediatamente presentado como una agresión sin contexto. Desde entonces, Israel ha asesinado a más de 70 mil personas en Gaza, destruyendo hospitales, universidades y barrios enteros, bajo el pretexto de eliminar a HAMAS.

La resistencia como derecho, no como amenaza

La existencia de HAMAS —como antes la de la OLP, las intifadas o el movimiento BDS— ha sido utilizada por Israel y sus aliados para justificar una política sistemática de exterminio, desplazamiento forzado y colonización. Pero la resistencia palestina no es la causa del genocidio: es su excusa. Invisibilizar su legitimidad equivale a negar el derecho de los pueblos a defenderse frente a la ocupación, el apartheid y la violencia estructural.

A la luz del derecho internacional, de la memoria histórica y de los testimonios que emergen desde Gaza, lo que se vive no es una guerra, sino una masacre planificada. Y lo que se necesita no es más cobertura mediática del horror, sino una ruptura ética con la narrativa colonial que convierte a las víctimas en culpables y a la resistencia en terrorismo.

La pregunta no es si HAMAS justifica la respuesta israelí. La pregunta es por qué el mundo sigue permitiendo que se utilice la resistencia como pretexto para el exterminio.

Historias de un caminante – Solidaridad con Palestina

Edison Valverde Araya

Recibo una llamada de la compañera Narcissa Carrera, quien me invita a ir a la Embajada de Colombia, a un acto de solidaridad con Palestina, junto con Marta Eugenia Mora Corrales, ambas amigas y mujeres luchadoras por la justicia, la solidaridad y el Buen Vivir de su cantón Desamparados, la Patria Grande y la Humanidad.

Fuimos recibidos por el señor Embajador, hubo presentación de todas las personas presentes y se leyeron mensajes de varias organizaciones dirigidos al señor Gustavo Petro, presidente de Colombia, en apoyo por su discurso y acción en la ONU y en las calles de Nueva York.

Jornada Nacional de Emergencia en Solidaridad con Palestina

La Global Sumud Flotilla está a punto de llegar a Gaza y se encuentra bajo amenaza de intervención. Desde Costa Rica, nos unimos a la defensa de la vida, la paz y la libertad del pueblo palestino.

Convocatoria principal en San José

Fuente de la Hispanidad, San Pedro de Montes de Oca

Miércoles 1 y jueves 2 de octubre, 2025

De 4:00 pm a 7:00 pm

A las 2:00 pm: actividades solidarias en la Embajada de Colombia en Costa Rica en apoyo a las propuestas de paz del presidente Petro.

A las 7:00 pm nos desplazaremos a un lugar especial.

Detalles importantes:

Manifestación pacífica y abierta a todo público. Trae tus carteles, banderas, cacerolas, faroles o tambores. Actividad apta para familias y mascotas.

Este llamado es nacional: convoca en tu comunidad, haz acciones en tu barrio, plaza o espacio público. Todas las expresiones de solidaridad cuentan.

¡Costa Rica con Palestina! ¡No al genocidio, sí a la vida y la libertad!

Organiza: Red de Solidaridad con Palestina

Genocidio

José Manuel Arroyo Gutiérrez

         La normativa internacional. El delito de genocidio fue incorporado al derecho internacional mediante la aprobación y entrada en vigencia de la Convención de Naciones Unidas para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio.[1] Su descripción típica incluye “…todos los actos cometidos con el propósito de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso” y describe como acciones específicas constitutivas de la conducta delictiva: (a) Matanza de miembros del grupo; (b) Atentado grave contra la integridad física o mental de los miembros del grupo; (c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial; (d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; y (e) Traslado forzoso de niños del grupo a otro grupo. (Artículo II).

         Esta figura penal es dolosa, es decir, su perpetración supone una “intención probada” de destruir físicamente a un grupo, siendo que la Convención entra a señalar las modalidades de comisión a ser castigadas: (a) El genocidio; (b) La asociación para cometer genocidio; (c) La instigación directa y pública a cometer genocidio; (d) La tentativa de genocidio; (e) La complicidad en el genocidio. (Artículo III).

         La competencia para el juzgamiento del genocidio y figuras asociadas la tiene el tribunal competente del Estado en cuyo territorio se haya cometido el acto, o ante la corte penal internacional que sea competente conforme a los estados-parte que hayan reconocido su jurisdicción. (Artículo IV).

         Finalmente, la comisión de este delito admite como posible agente de la acción o conducta a la persona individual, sea como autor directo, como instigador o como cómplice.

         La normativa nacional. El tipo penal de genocidio fue vertido casi literalmente a la legislación interna de Costa Rica mediante artículo 382 del Código Penal vigente (1970).[2] Prevé una sanción entre 10 y 25 años de prisión, a quien tome parte con propósito homicida, en la destrucción total o parcial de un determinado grupo de seres humanos, por razón de su nacionalidad, raza, o creencia religiosa o política.[3] Con idéntica pena sanciona las conductas particulares de quien: (1) Causare a los miembros de esos grupos graves daños corporales o psíquicos; (2) Colocare a dichos grupos en condiciones de vida tan precaria (sic) que haga posible la desaparición de todos o parte de los individuos que los constituyen; (3) Tomare medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro de esos grupos; y (4) Trasladare, por medio de fuerza o intimidación, niños de uno de esos grupos a otros distintos.[4]

         La génesis del concepto. El principal impulsor del concepto genocidio [del griego genus (raza, tribu) y el latín cidio (matanza, masacre)], fue Raphael Lemkin, jurista polaco-judío, quien por vez primera lo acuñó en su libro El Poder del Eje en la Europa Ocupada, publicado en los Estados Unidos de América en 1944, testimonio en el que denuncia los crímenes cometidos por los nazis en Europa.

         Para el criminólogo neozelandés Wayne J. Morrison, “El problema de Lemkin era que ninguna terminología adecuada del crimen cubría los datos que él estaba recibiendo. Las doctrinas tradicionales sobre las leyes o la guerra se basaban en la noción de que estas últimas se libraban entre Estados, en tanto que el Estado alemán estaba librando una guerra contra pueblos, bajo una ideología de superioridad biológica y limpieza racial, y reestructurando Europa. El objetivo nazi no era meramente la derrota de los enemigos del Estado, sino la reorganización biológica de Europa y, más tarde, el establecimiento de un nuevo orden mundial.”[5]

         Aparte de este señalamiento esencial de Morrison en tanto el genocidio es una acción dirigida contra poblaciones determinadas, respecto de las cuales cabe responsabilidad de dirigentes y líderes políticos, insiste en que los alemanes nazis tenían a los civiles como blanco deliberado, se trataba de destruir los elementos esenciales de la vida de ciertos grupos nacionales, destruyendo sus instituciones políticas, sociales, culturales; también su idioma, su seguridad personal, y por supuesto, su vida, libertad, salud y dignidad.

         Para ilustrar la barbarie del fenómeno genocida, el mismo Morrison hace un inventario de al menos 20 genocidios en el mundo, los más graves, durante el siglo XX. Recogemos los que nos han parecido los peores: (1) Entre 1885 y 1908, se exterminó a 8 millones de nativos congoleños del Estado Independiente del Congo, a manos del régimen de Leopoldo II de Bélgica. (No reconocido por la ONU); (2) Entre 1915 y 1922, al menos 1 millón y medio de armenios de Turquía fueron exterminados por los nuevos turcos surgidos del colapso del Imperio Otomano. (Reconocido por la ONU); (3) Entre 1932 y 1933 murieron 38 millones de ucranianos por hambruna impuesta por el gobierno stalinista de la Unión Soviética. (No reconocido por la ONU); (4) Entre 1939 y 1945 se masacró a 6 millones de judíos europeos y a otros 5 millones de gitanos, discapacitados, homosexuales y otros, por parte del régimen nazi de Alemania. (Reconocido por la ONU); (5) En 1965 fueron eliminados físicamente alrededor de 600 mil militantes comunistas por parte del gobierno de Indonesia. (No reconocido por la ONU); (6) En 1971 se calcula que entre 2 y 3 millones de bengalíes de Paquistán Oriental fueron asesinados por el Gobierno Pakistaní. (No reconocido por la ONU); (7) Entre 1975 y 1979 murieron 2 millones de camboyanos a manos del Gobierno de los Jemeres Rojos. (Reconocido por la ONU); (8) En 1995 fuerzas militares servio-bosnias mataron a cerca de 8 mil hombres civiles musulmanes, en la ciudad de Srebrenica, supuestamente bajo protección de los Cascos Azules de Naciones Unidas. Este fue solo un episodio de muchos otros. (Reconocido por la ONU); (9) En 1994 se dio muerte a más de 800 mil personas de la etnia tutsi de Ruanda por parte de milicias de la etnia hutu y soldados del gobierno. (No reconocido por la ONU).[6]

         En América Latina, los hechos más cercanos a genocidios han ocurrido con la masacre perpetrada por el gobierno paraguayo contra el pueblo indígena aché (1972), así como la política de exterminio llevada a cabo contra poblaciones aborígenes por regímenes militares guatemaltecos (1965-1992) y los desaparecidos por razones políticas en Argentina, Uruguay y Chile (1970-1980).

         Genocidio en Gaza. Frente a nuestros ojos, en todo tipo de pantallas, se revela una realidad que evidencia el desarrollo de un genocidio en toda regla. El gobierno del Estado israelí, encabezado por Netanyahu, su gabinete y el ejército de ese país, han puesto en práctica una estrategia de agresión indiscriminada que pretende destruir un grupo nacional, el pueblo palestino, mediante matanzas, atentados contra la integridad física y psicológica de las víctimas, sometiéndolas a condiciones de vida que procuran su aniquilamiento dando muerte a mujeres y niños, y obligando a una expulsión forzada de sus tierras. Todo va dirigido, como lo hicieron los nazis con los judíos, contra un pueblo, una etnia y una cultura. Estas acciones han producido ya, según cálculos conservadores 65 mil asesinados, incluidos más de 20 mil niños y niñas; se realizan constantes bombardeos y destrucción de viviendas, hospitales y escuelas, campos de refugio y ametrallamiento de personas mientras hacen fila para obtener alimentos. No puede caber duda de que se trata de un conjunto de acciones dolosas dirigidas al exterminio de los palestinos para consumar una limpieza étnica y cultural. Bajo ningún concepto de derecho penal internacional puede negarse que estas conductas criminales son técnicamente típicas del delito de genocidio.

         No es de recibo tampoco la alegación de que esto es una “defensa propia” originada en el ataque terrorista de Hamas en octubre de 2024. El derecho penal común contempla los límites de la legítima defensa, obligando a respuestas proporcionadas y razonables, prohibiendo los excesos en toda acción defensiva. Además, el conflicto palestino-israelí no surgió hace un año. Ya son siete décadas en que, como medida agónica del colonialismo inglés, se impuso la creación del Estado de Israel, iniciándose de inmediato las estrategias de despojo y exterminio, más allá del territorio concedido, contra las posesiones territoriales de Palestina. Una solución adecuada, en estos momentos avalada por la inmensa mayoría de naciones del mundo, será la creación y reconocimiento de un Estado Palestino al lado del Estado de Israel.

         Es inadmisible, finalmente, la estrategia propagandística del Estado agresor, acusando de antisemitismo cualquier crítica que se haga a Israel. Los responsables de este genocidio son los militantes de una ideología sectaria llamada sionismo, supremacistas blancos, de extrema derecha y fanáticos del mito bíblico del pueblo elegido, que no puede ser asimilado, bajo ningún concepto, al pueblo y cultura judía.

[1] Emitida el 9 de diciembre de 1948. Entró en vigencia el 12 de enero de 1951. Costa Rica firmó adhiriéndose a esta Convención el 14 de octubre de 1950. El Estado de Israel la firmó el 9 de marzo de 1950. La Delegación Palestina se adhirió el 2 de abril de 2014. Los Estados Unidos de América se adhirió el 25 de noviembre de 1988.

[2] El autor de este artículo no encontró evidencia de que el tipo penal de genocidio fuera incorporado a la legislación interna antes de la emisión del Código Penal de 1970.

[3] El tipo penal costarricense en comparación con el texto de la Convención agrega, en este encabezado, el “propósito homicida”, elimina la razón por “etnia” y agrega la razón “política”.

[4] Este mismo tipo penal nacional, prácticamente es copia literal del Artículo II de la Convención de Naciones Unidas, con la única diferencia que no incluye el supuesto 1) de la Convención referido a causar “Matanzas” de los grupos aludidos, probablemente por darse por supuesto en el encabezado de la versión vernácula el “propósito homicida”.

[5] Morrison, Wayne; Criminología, civilización y nuevo orden mundial; Antrophos Editorial; Barcelona, 2012.npp. 86-93.

[6] Ibid., p. 94.

Coalición PalestinaCR realiza movilización nacional contra el genocidio en Gaza y el TLC con Israel

Durante el mes de septiembre, la Coalición PalestinaCR ha desarrollado la Jornada Sumud, una serie de actividades de alcance nacional para denunciar el genocidio en Gaza y expresar solidaridad con el pueblo palestino.

Este 27 de septiembre, se realizó una marcha masiva desde el Parque Central de San José, que culminó con un concierto solidario en el Mercadito La California, con la participación de artistas como Malpaís, Canina, Sonidero Barrio Fátima y Natiesunjaguar. De forma simultánea, comunidades de Limón, Puntarenas y Guanacaste organizaron la jornada descentralizada Resistencia a Toda Costa, visibilizando desde las playas Cocles, Uvita y Tamarindo el repudio al genocidio y el apoyo a la Flotilla Global Sumud, que navega hacia Gaza con ayuda humanitaria.

La Coalición PalestinaCR ha insistido en que el país debe detener las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel, dadas las graves violaciones contra el pueblo palestino. En esa línea, varios Concejos Municipales –San José, Montes de Oca, Curridabat, Belén, Barva, San Rafael de Heredia y Alajuela– han aprobado mociones de condena al genocidio y de exhorto al Gobierno a suspender esas negociaciones.

El contexto internacional respalda estas denuncias. Una comisión independiente de la ONU reconoció que en Gaza se comete un genocidio, señalando asesinatos masivos, destrucción de infraestructura, hambruna inducida y desplazamiento forzado. En Costa Rica, la Universidad de Costa Rica (UCR) y su Instituto de Investigaciones Jurídicas han emitido pronunciamientos contundentes en el mismo sentido.

La Coalición PalestinaCR reitera su llamado a la solidaridad activa, a seguir denunciando y a sumarse a las actividades por Palestina que se mantienen en el país.

Marcha masiva y concierto contra el genocidio este 27 de setiembre

  • Este sábado 27 de setiembre, el Parque Central recibirá marcha masiva convocada por Coalición PalestinaCR, a partir de las 3:30 p. m.

  • Malpaís, Canina y Sonidero Barrio Fátima cerrarán el evento con un concierto que arrancará a las 6 p. m. en El Mercado La California

Este próximo 27 de septiembre se realizará la Jornada SUMUD: marcha, concierto y resistencias contra el genocidio, organizada por la Coalición Costarricense por la Paz y la Justicia para Palestina (Coalición PalestinaCR). Esta será una jornada nacional de actividades por Palestina, con el objetivo de expresar solidaridad con el pueblo palestino, denunciar el genocidio en Gaza y exigir un alto a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica e Israel.

En San José, las actividades comenzarán a las 3:30 p.m. en el Parque Central, desde donde saldrá la Marcha y Pasacalles por la Justicia, una manifestación pacífica que buscará visibilizar en las calles el rechazo al genocidio y continuar recolectando firmas en oposición al TLC con Israel. Más tarde, a las 6:00 p.m. en el Mercadito La California, se llevará a cabo el Concierto de Solidaridad por Palestina, con el fin de recaudar fondos para familias que sufren el genocidio en Gaza y presentar el primer corte de firmas recolectadas, como parte de la Campaña de Recolecta de Firmas contra la firma del TLC con Israel impulsada por la Coalición PalestinaCR. En tarima Malpaís, Canina y Sonidero Barrio Fátima, y el DJ Set de Natiesunjaguar.

Ese mismo día, a partir de las 3:00 p.m., y en el marco de la Jornada SUMUD, se llevará a cabo la manifestación descentralizada Resistencia a Toda Costa, en playa Cocles (Limón), playa Uvita (Puntarenas) y playa Tamarindo (Guanacaste). Con esta iniciativa, las comunidades costeras convocan a una acción de solidaridad con el pueblo palestino y con la Flotilla Global Sumud, que navega rumbo a Gaza con el propósito de romper el bloqueo de ayuda humanitaria impuesto por Israel en Gaza, y de abrir un corredor humanitario hacia ese territorio. Asimismo, la Coalición PalestinaCR invita a otras organizaciones, colectivos y personas en todo el país a sumarse con actividades paralelas y descentralizadas, de manera que esta jornada tenga eco en distintas regiones del país.

Este esfuerzo se enmarca en un contexto de crecientes denuncias tanto a nivel internacional como nacional. Hace apenas unos días, una comisión independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció formalmente que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza, señalando los asesinatos masivos de civiles, la destrucción de infraestructura, la hambruna provocada, el desplazamiento forzado del pueblo palestino, entre otros. En el ámbito nacional, diversas voces también han expresado su rechazo: la Universidad de Costa Rica, mediante un comunicado firmado por su rector, denunció que en Gaza se vive un genocidio que ocurre ante los ojos de una comunidad internacional permisiva; así también, el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ-UCR) hizo público un pronunciamiento en el que repudió las acciones genocidas perpetradas por el estado de Israel y señaló su “clara intención de aniquilar a todo un grupo humano”, refiriéndose al pueblo palestino.

En Costa Rica, los Concejos Municipales de San José, Montes de Oca, Curridabat, Belén, Barva, San Rafael de Heredia y Alajuela, han aprobado mociones para condenar el genocidio. Además, en el caso de algunos de ellos, han acordado exortar a la Presidencia de la República, al Ministerio de Comercio Exterior y al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto a abstenerse de continuar las negociaciones de un TLC con Israel, mientras persistan las graves violaciones contra el pueblo palestino y el derecho internacional.

Para más información, puede seguir el Instagram https://www.instagram.com/coalicionpalestinacr/ o comunicarse al Whatsapp de la Coalición +506 87349880 o al 83903352

La entrada por donación se pueden adquirir en: https://starticket.cr/e/jornada-sumud-concierto-por-palestina/7324

Uniting for peace”: Resolución de las Naciones Unidas crucial para salvar vidas en Palestina

Tathiana Flores Acuña
PhD, Derecho internacional humanitario

Perdí a mi hermano, Nour, en este caos…
Le entierro cada noche en mis pensamientos
y lo resucito cada mañana en mis recuerdos.
AJ., palestino de Gaza. Artículo publicado en
+972 Magazine, Junio 30, 2025.

Este año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora su 80 aniversario. La ONU sigue siendo el lugar de encuentro primario y único para promover la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, a pesar de sus serias limitaciones. Dichas limitaciones se tornan cada vez más evidentes, mayormente a través del uso y del abuso del derecho a veto, facultad que tienen los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia) para rechazar de forma unilateral una propuesta, impidiendo así que se apruebe. Estados Unidos ha vetado en más de 40 ocasiones resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU para apoyar a su aliado, Israel, desde la creación del estado hebreo y su entrada como miembro al organismo en el año de 1948.

Necesitamos recurrir a otras vías para que la ONU pueda responder a las grandes y graves crisis humanitarias actuales, dentro de ellas la de Gaza. La situación en Gaza es desesperada. Se cometen diariamente graves violaciones al derecho internacional, crímenes tales como el desplazamiento forzado de gran parte de la población, ataques indiscriminados a hospitales, asesinato de periodistas y del personal humanitario. Continúan los informes diarios de muertes por desnutrición, más de 300 personas, incluidos muchos niños, han muerto por desnutrición en la Franja, según las autoridades locales. La degradación de la situación humana en Gaza constituye un precedente muy grave para la humanidad, con múltiples informes de NU y de otras organizaciones humanitarias que la califican de genocidio. Estamos contra el tiempo, se debe actuar lo antes posible.

Esta semana, los liderazgos mundiales se reúnen en Nueva York para el encuentro anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), evento que presenta una gran oportunidad para promover una acción alternativa al Consejo de Seguridad. Al recurrir a la historia para analizar las posibilidades existentes recordamos la resolución 377A(V), «Unidos por la paz», aprobada por la AGNU el 3 de noviembre de 1950. En esta histórica resolución, la AGNU resolvió que si el Consejo de Seguridad, por falta de unanimidad de los miembros permanentes, no ejerce su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales en caso de amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión, la AGNU examinará el asunto inmediatamente para formular recomendaciones a los Miembros sobre medidas colectivas a adoptar. Las medidas colectivas incluyen, en casos requeridos, el uso de la fuerza armada, para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales.

Merece mencionar que el poder de la AGNU para “Unirse por la Paz” ha sido utilizado en repetidas ocasiones. La más notable fue el mandato de la AGNU de 1956 de enviar la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas al Sinaí (UNEF) a pesar de las objeciones del Reino Unido, Francia e Israel.

Pero, ¿están presentes los elementos requeridos para la aprobación de una nueva resolución “Unidos por la paz”? Hace un año, el 18 de septiembre de 2024, la AGNU votó abrumadoramente a favor de adoptar una resolución que exige que Israel ponga fin sin demora a su presencia ilegal en el Territorio Palestino Ocupado. Con una votación registrada de 124 naciones a favor, 14 en contra y 43 abstenciones, la resolución insta a Israel a cumplir con el derecho internacional, retirar sus fuerzas militares, cesar de inmediato toda nueva actividad de asentamiento, evacuar a todos los colonos de los territorios ocupados y desmantelar partes del muro de separación que construyó ilegalmente dentro de Cisjordania ocupada.

La resolución se deriva de la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en julio 2024, en la que la Corte declaró que la presencia continua de Israel en el Territorio es ilegal y que todos los Estados tienen la obligación de no reconocer la ocupación que dura décadas. Según la resolución aprobada, el incumplimiento por parte de Israel de las órdenes y conclusiones de la Corte Internacional de Justicia implicaría la necesidad de aprobar “medidas adicionales”, a determinar por la AGNU.

El recién pasado 18 de septiembre de 2025, Estados Unidos vetó por sexta vez un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que habría exigido un alto el fuego inmediato y permanente en Gaza y la liberación de los rehenes. Los demás 14 miembros del Consejo de Seguridad votaron a favor del proyecto de resolución, que describía la situación humanitaria en Gaza como «catastrófica» y exigía a Israel que levantara todas las restricciones a la ayuda. Los eventos precedentes muestran que una acción significativa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es prácticamente imposible en un organismo dominado por el veto estadounidense.

En consecuencia de lo anterior, la AGNU reunida actualmente en Nueva York está facultada, en virtud de la resolución «Unidos por la Paz», para adoptar una resolución que responda a su responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. La AGNU podría en esta resolución, entre otros,

  • Exhortar a todos los Estados a adoptar sanciones integrales y un embargo militar contra el régimen israelí. Si bien carece de la facultad para aplicar sanciones, puede imponerlas, supervisarlas y complementarlas según sea necesario.

  • Reactivar los mecanismos antiapartheid de la ONU para abordar el apartheid israelí. Los mecanismos de las Naciones Unidas contra el apartheid pueden incluir activar el Comité Especial contra el Apartheid, el establecimiento de un embargo de armas y llamados a otras sanciones como boicots petroleros y económicos.

  • Disponer que una fuerza de protección armada y multinacional de las NU se despliegue en Gaza y en Cisjordania, actuando a petición del Estado de Palestina, para proteger a los civiles, abrir puntos de entrada por tierra y mar, facilitar la ayuda humanitaria, así como preservar la evidencia de los crímenes cometidos y ayudar en la recuperación y la reconstrucción de la Franja.

Todas estas acciones podrían ser adoptadas por la AGNU con una mayoría de dos tercios, eludiendo así el veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad. Por otro lado, y como lo afirman recientes fallos de la CIJ, Israel no tendría derecho a rechazar, obstruir o influir en la misión armada multinacional,1 pues la Corte ha afirmado que Israel no tiene autoridad, ni soberanía, ni derechos en Gaza ni en Cisjordania.2

Al mismo tiempo, y para consolidar estos esfuerzos de justicia y paz, la sociedad civil global deberá ser firme en sus demandas de protección y justicia, garantizando la exposición pública bajo la cual los Estados se verán obligados a votar a favor o en contra de una fuerza que proteja a la población palestina de los graves crímenes que se están cometiendo. Los objetivos últimos de protección y humanidad hacen imprescindible desplegar todas las herramientas disponibles. Seguiremos con atención las votaciones en las próximas horas, con la esperanza de que este 80 aniversario de la AGNU pase a la historia como un hito de humanidad, paz y justicia.

2 El 19 de julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió una opinión consultiva sobre las consecuencias jurídicas de las políticas y prácticas de Israel en el Territorio Palestino Ocupado, declarando que la presencia continua de Israel en dicho territorio es ilegal y obligando a Israel a poner fin a su ocupación lo antes posible. La Corte también determinó que las acciones de Israel violaban normas imperativas del derecho internacional, incluida la prohibición de la segregación racial y el apartheid, e instó a todos los Estados a abstenerse de acciones que apoyen o consoliden la presencia ilegal de Israel.