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Etiqueta: Premios Nacionales de Cultura

Movimiento Transparencia emite comunicado sobre la reforma a la Ley de Premios Nacionales que avanza en la Asamblea Legislativa

La subcomisión legislativa respectiva analiza la reforma a la Ley de Premios Nacionales de Cultura. Ante este trámite, el Movimiento Transparencia considera necesario dejar constancia pública de las acciones realizadas durante este proceso, sobre todo porque quienes participamos en distintos espacios de consulta y discusión todavía no conocemos la versión actualizada del texto sustitutivo. Dado que esta reforma está próxima a someterse a votación es clave el seguimiento ciudadano.

Movimiento Transparencia, Fundación ACUA y Fundación Interartes fuimos las tres organizaciones que comparecimos ante la Asamblea Legislativa el 28 de julio, semanas después de la comparecencia del ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, realizada el 1 de julio. Cada organización presentó sus propias observaciones y propuestas. Posteriormente, las organizaciones participamos en espacios de diálogo en el Ministerio de Cultura y Juventud para revisar el texto sustitutivo y conversar sobre las propuestas planteadas.

En el caso de Movimiento Transparencia, se nos informó que algunas de nuestras observaciones serían acogidas. Entre ellas, la incorporación de la literatura infantil a los Premios Aquileo J. Echeverría; una declaración jurada mediante la cual quien postule una obra asuma responsabilidad sobre su autoría y originalidad; y otros mecanismos de verificación relacionados con el ISBN y las condiciones de publicación.

También manifestamos nuestra oposición a la propuesta de convertir automáticamente a quien obtiene un Premio Nacional en jurado de la edición siguiente. Consideramos que ese mecanismo puede fortalecer círculos de reciprocidad y posibles conflictos de interés, precisamente donde la reforma debería procurar mayores garantías de independencia. En la reunión se nos indicó que esta disposición se mantendría por tratarse de una propuesta del Ministerio.

Otra de nuestras observaciones que no fue acogida se relaciona con el enfoque del premio a la economía creativa o “economía naranja”. Desde Movimiento Transparencia consideramos que debe preservarse el espíritu de un reconocimiento a la gestión cultural, que permita reconocer también el trabajo desarrollado desde las comunidades y no únicamente iniciativas vinculadas a una lógica económica o mercantil.

Sin embargo, a pesar de haber participado en estos espacios de diálogo, nunca tuvimos en nuestras manos la versión actualizada del texto sustitutivo. Por esa razón, no podemos verificar si aquello que se nos comunicó fue efectivamente incorporado, cuál es su redacción definitiva, qué otras modificaciones se realizaron posteriormente ni qué ocurrió con las distintas recomendaciones recibidas durante el proceso.

Ante esta situación, el 25 de septiembre, Movimiento Transparencia, Fundación Interartes y Fundación ACUA enviamos conjuntamente un correo al despacho del ministro de Cultura y Juventud solicitando respetuosamente “el borrador actualizado del texto sustitutivo”, con el propósito de “conocer y valorar las nuevas incorporaciones realizadas al documento”.

Consideramos importante que la ciudadanía conozca esta situación. Los Premios Nacionales son reconocimientos del Estado costarricense y constituyen el máximo reconocimiento público que el país otorga en distintos ámbitos de la creación y la cultura. Por ello, sería saludable que el texto actualizado sea conocido públicamente antes de que la reforma continúe avanzando en su trámite legislativo.

Asimismo, consideramos que una reforma de esta trascendencia habría merecido la participación de un espectro todavía más amplio de organizaciones, colectivos, universidades, artistas, creadores y gestores culturales. La participación de las organizaciones que fuimos convocadas respondió al interés y seguimiento que hemos mantenido sobre este proceso, pero de ninguna manera pretende representar la diversidad del sector cultural costarricense.

Movimiento Transparencia reitera su solicitud de conocer el texto sustitutivo actualizado, con el fin de evaluar las nuevas incorporaciones y conocer qué ocurrió finalmente con las propuestas y observaciones planteadas durante este proceso.

Movimiento Transparencia
28 de septiembre de 2026

Organizaciones culturales, ante la reforma a Ley de Premios Nacionales de Cultura y Arte propuesta por el ministro de Cultura y Juventud, señor Jorge Rodríguez, anunciamos ante la comunidad del país nuestra posición y propuestas

Ante la inminente discusión en la Asamblea Legislativa de un proyecto de reforma a la ley vigente de premios nacionales, un grupo de agrupaciones culturales han dado su punto de vista basado en un análisis concienzudo que duró meses y que implicó comparecencias ante la comisión legislativa. Se ofrecen enseguida sus observaciones y propuestas que, según han manifestado, dan testimonio de su posición de este proceso.

Durante 2025, el ministro de Cultura y Juventud, señor Jorge Rodríguez Vives, que desempeña ese cargo desde la administración anterior, lanzó a consulta un proyecto de Reforma a la Ley de premios de Cultura y Arte. Varias organizaciones, especialmente de escritores, propusieron una serie considerable de modificaciones a ese proyecto y se entrevistaron con el ministro. Sin embargo, el proyecto original aparece de nuevo en la Asamblea Legislativa, sin ninguna modificación de fondo: la consulta había sido formal, pero, al parecer, sin diálogo fructífero ni impacto. En ese nuevo contexto, se llama a opinar a varias organizaciones, algunas asentadas y verificables, otras de presencia casi desconocida. El texto recibe una vez más una serie de observaciones de especialistas, personas expertas, activistas, gestores culturales y artistas. Tres grupos asistieron a comparecencias en la Asamblea Legislativa y expusieron sus observaciones: las organizaciones firmantes y el Movimiento Transparencia. Señalaremos aquí los más significativos de nuestros señalamientos.

Vacíos y problemas de la ley vigente

Como herencia de la ley vigente, hay en la propuesta de reforma persistencia de problemas de concepto, como el considerar a los premios nacionales “un incentivo”, cuando se trata, en el orden internacional, de premios a la excelencia y maestría en el campo premiado, sin importar la edad del postulante.

Otro problema central es el modo de administración actual del proceso subyacente a estos premios, al parecer inconexo, sin cabeza visible y circunscrito al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), que no tendría forma de garantizar la vigilancia del cumplimiento de la ley, en su condición de juez y parte. La propuesta de administración de la reforma citada agrava esta situación, por su tendencia endogámica: elimina o reduce los miembros externos al MCJ (CONARE, Colegio de Periodistas y Academia de la Lengua), le da poderes casi omnipotentes al jerarca y, además, convierte a las direcciones de los mismos departamentos del Ministerio en proponentes de jurados, es decir, concentra todo el proceso en el MCJ. Completa este panorama de concentración el hecho de que, al parecer, un texto sustitutivo devolvería la cabeza de la administración de los premios a la Dirección de Gestión Sociocultural, antigua Dirección de Cultura, donde ya estuvo por décadas, sin mejorar el proceso. En esas circunstancias, el ministro no tendrá un comité de expertos externos, con enfoques interdisciplinarios, que no sean los que provienen de sus subalternos. Como es sabido, ningún ministro puede ser experto en todos los campos. Tampoco sus subalternos tienen necesariamente la formación profesional en las artes premiadas: son administradores. Algo digno de destacar es que se reduce a uno solo el representante del CONARE (de las universidades estatales), que tienen a su cargo la enseñanza de las artes, con lo que se convertiría a los Premios Nacionales, que financia y otorga actualmente el Estado costarricense, en premios del Ministerio de Cultura y Juventud, gestionados y administrados por ese ministerio. Igual que ahora, ante una anomalía, el MCJ probablemente mandaría al ciudadano a poner un proceso judicial por su cuenta, como si fuera un problema legal del ciudadano y no una responsabilidad del ministerio velar por la probidad interna e introducir correctivos.

Subrayamos que los premios nacionales en el presente son otorgados por el Estado costarricense y no por una sola entidad, como sería si se aprueba la reforma.

En general, existen dudas y denuncias sobre nombramiento, idoneidad y actuación de algunos jurados, sobre desacato a normativa vigente, sobre filtración de información de los jurados, sobre la concordancia de las obras premiadas con los requisitos de ley y otros aspectos de procedimiento. Y un problema mayor: no existe instancia prevista para atender las denuncias. Así lo ha demostrado el Movimiento Transparencia. Sin embargo, en la reforma propuesta no se da solución a este cúmulo de cuestionamientos.

NUESTRAS PROPUESTAS

Destacaremos aquí nuestras propuestas más importantes, entre otras más de detalle, que hicimos llegar a la Asamblea Legislativa.

1. ENMIENDA A PROBLEMA CONCEPTUAL

Para ello, que se elimine la palabra “incentivo” de la ley y se lea “reconocimiento a la excelencia”.

2. PROPUESTA DE ADMINISTRACIÓN CON AUTONOMÍA

Para eliminar la situación de juez y parte del MCJ:

Que se cree una COMISIÓN SUPERIOR DE PREMIOS NACIONALES (COSUPRENA) de funcionamiento autónomo, que coordinará los premios en consulta con la Dirección de Gestión Sociocultural del MCJ, y será sostenida con redistribución de fondos del MCJ, las universidades públicas y el MEP, es decir, del conjunto institucional mayor de cultura del país. Se recomienda que se use la figura de descargo de funciones internas cuando las personas que se nombren sean funcionarios de esas instituciones y que se financie con apoyo de todo el conjunto de instituciones responsables.

Sus características y funciones serían las siguientes:

  • Serían nombradas en COSUPRENA las personas con los currículos, méritos y atestados más altos en su campo. Podrán presentarse como postulantes quienes cumplan los requisitos, que deberán publicarse, con al menos seis meses de antelación, en la página oficial de cada una de las instituciones que participan en el nombramiento.

  • Sus miembros serían elegidos por un período de tres años, sin posibilidad de reelección consecutiva. El nombramiento estaría a cargo del ministro (a) de Cultura y Juventud, el ministro (a) de Educación Pública y el presidente (a) del CONARE, a partir de una nómina lograda por concurso de antecedentes. Esta comisión nombraría entre sus miembros una Junta Directiva. Uno de ellos será un representante de la Dirección de Gestión Sociocultural del Ministerio de Cultura y Juventud, que deberá cumplir las mismas condiciones profesionales que los restantes.

Funciones

Tendría a su cargo:

  1. La coordinación administrativa de todos los premios.

  2. La creación de los criterios evaluativos generales y los procedimientos para la asignación de los premios, mediante su reglamentación.

  3. El seguimiento de los jurados asignados para asegurar que cumplan con los principios de idoneidad que dicta la ley, así como éticos, profesionales y legales correspondientes.

  4. La elaboración del reglamento de esta ley.

  5. La recepción de las denuncias, la puesta en marcha de las respectivas investigaciones y la aplicación de correctivos y sanciones, en caso de que se produzcan faltas, con un veredicto resolutivo ante las denuncias de irregularidades, presentadas por miembros de la comisión, los jurados o los participantes.

  6. Determinar subcategorías por premiar anualmente de manera alterna en los campos que se requiera.

  7. Otros propios de su ejercicio.

3. SOBRE LOS JURADOS

Este es un tema álgido de la situación actual. El Movimiento Transparencia ha hecho denuncias fundamentadas al detalle sobre este punto. Proponemos que la conformación y las responsabilidades de los jurados sean claras y precisas:

  1. La selección de jurados deberá hacerse por concurso de antecedentes, en la Comisión Superior de Premios Nacionales, entre candidatos que tengan experiencia en su campo y artistas con una obra consolidada y reconocida, con méritos equivalentes al premio.

  2. Los jurados estarán conformados por cinco personas y recibirán retribución por su trabajo, según corresponda.

  3. Habrá una nómina de jurados sustitutos, en caso de renuncia o retiro, por las causas supra mencionadas.

  4. El trabajo del jurado sobre las obras y personas postuladas es estrictamente individual y se considera falta grave implicar a terceros en su decisión y motivará su retiro inmediato de la función.

  5. Los jurados no tendrán relación de familiaridad hasta en tercer grado, ni de amistad o enemistad o sociedad o pertenencia a grupos con los postulados, ni habrán participado en evaluaciones, presentaciones o críticas previas de las obras participantes, de lo contrario, deben renunciar a esa función.

  6. El grupo de jurados de cada año ha de velar por la integridad del proceso y debe comunicar a la Comisión Superior y al MCJ cualquier irregularidad que se presente. Ambas instancias, con sus recursos y coordinadamente, dictaminarán sobre denuncias o problemas señalados y resolverán lo que corresponda, de acuerdo con las leyes vigentes y en función de la credibilidad y respeto merecidos por los premios.

  7. Ningún jurado podrá serlo sin las credenciales y méritos suficientes a su función, ni volver a cumplir como tal, sino pasados tres años desde su última participación en un mismo premio, incluidas sus subcategorías.

  8. Las decisiones del jurado son inapelables por la materia juzgada, pero pueden ser cuestionadas, o revocadas, si se demuestra falta contra la ley, los reglamentos, los requisitos y los procedimientos de los premios.

En la propuesta ministerial se incluye en el jurado a la persona ganadora del Premio Nacional del año anterior a conformar; sin embargo, creemos que esa integración no puede ser obligatoria. Además, una persona ganadora no necesariamente cumple con los requisitos indispensables para la conformación de un jurado. Por lo tanto, esa norma debería quedar excluida de la ley.

4. SOBRE OTROS PROBLEMAS Y DENUNCIAS REITERADAS QUE EL ACTUAL PROYECTO DE REFORMA TENDRÍA QUE ATENDER

  1. El hecho de que algunos premiados lo son múltiples veces

Ante esto, se propone que un premio nacional solo pueda ser otorgado una vez en la vida de un artista o cultor, en cada una de las categorías y subcategorías de los premios. Esto es justicia distributiva, de modo que más personas tengan acceso a los bienes simbólicos y materiales que implican y se desestimule la lucha subterránea por dinero y méritos y el tráfico de influencias entre aspirantes, algunas veces privilegiados por sus grupos de pertenencia.

  1. Establecer filtros de calidad

Los filtros son indispensables para asegurar la calidad e idoneidad de las obras: ISBN, editorial responsable (sea o no autopublicación), curaduría y crítica literaria o artística sobre la obra aspirante.

  1. El problema de la autenticidad de la autoría

El candidato(a) o aspirante deberá entregar a la administración una declaración jurada sobre su derecho de autoría, donde garantizará no haber usado IA, e indicará que obedece a las reglas éticas que prohíben el plagio u otra alteración del texto para que parezca inédito y que cumple con las normas dictadas por el concurso.

  1. Desacatos a los plazos de cobertura del premio

La obra debe haber aparecido por primera vez, sin excepción, durante el año que se premia. Por lo tanto, no pueden haber aparecido en años anteriores, ni pueden ser recopilaciones de obras anteriores, ni autocompilaciones hechas con partes de obras antiguas.

  1. Garantizar que no existan conflictos de interés

Debe garantizarse que los jurados no tengan ninguna relación previa o simultánea, sea familiar, hasta tercer grado, afectiva (amistad, relación íntima, o enemistad), laboral o de pertenencia grupal con los postulados a los premios y, en ese caso, deberán recusarse y renunciar de inmediato a esa función.

5. NUESTRAS PROPUESTAS SOBRE PREMIOS NUEVOS

Otro aspecto muy inadecuado de la reforma es que los nuevos premios propuestos (cuatro en total: sobre la música popular, la gastronomía, la economía cultural y la juventud) carecen de justificación suficiente e instalan la llamada economía naranja como prioritaria. Son premios a quienes hagan cultura con ideas político-económicas neoliberales, que significa hacer dinero con la cultura.

No obstante lo dicho, hemos hecho un esfuerzo de adecuación de lo propuesto por el ministro, para adaptar los premios señalados a una mayor democracia y justicia cultural, como sigue:

  1. El propuesto Premio a la Música Popular Costarricense Julia Cortés es excluyente de las demás formas populares de las artes: el baile popular, las artes plásticas populares, las artes dramáticas populares, entre otras. Además, el nombre Julia Cortés no corresponde a las intenciones que dice tener el premio. Esta artista se consagró en París, allá vivió la mayor parte de su vida y cantó un repertorio internacional. No se conoce ningún arraigo popular en Costa Rica.

En consecuencia, procurando objetividad y justicia, proponemos que no se dedique este premio exclusivamente a la música, sino que:

Se cree como un PREMIO NACIONAL A LAS ARTES POPULARES EN COSTA RICA, con el nombre de un gran cultor popular, señor Espíritu Santo Maroto, lo que visibiliza la etnia boruca y rinde el honor debido a una vida dedicada a lograr la sobrevivencia de las artes de este pueblo y de los pueblos originarios, tan poco representados en la cultura del país.

b) Sobre el propuesto premio de gastronomía, ya la cocina de chef, la alta cocina internacional se ha premiado mediante el Magón. Estaría faltando una vía para premiar las expresiones regionales, de base comunitaria, las que impactan la nutrición de miles de costarricenses, con soluciones creativas, aquellas que no necesariamente derivan en actividad comercial, sino también en uso familiar y otros. Por lo tanto, proponemos incluir el Premio a la Gastronomía costarricense, como una subcategoría en el Premio Nacional a las artes populares en Costa Rica, en tanto que recoge y evidencia la sabiduría ancestral alimentaria de las distintas regiones culturales, geografías y etnias de este país.

c) Proponemos cambiar el nombre del Premio de Gestión de Economía Creativa y Cultural Virginia Pérez- Ratton, al de PREMIO DE GESTIÓN Y PROMOCIÓN CULTURAL VIRGINIA PÉREZ- RATTON. Eso significa ampliar la propuesta actual del ministro, al incluir proyectos de gestión en general y no solo los de tema económico, de modo que se puedan seguir premiando, sin discriminación, los proyectos culturales comunitarios de gestión y promoción cultural, sea cual fuere el modelo económico que los sustente, o que se desarrolle como emprendimiento altruista, apoyado en la donación o contribución voluntaria o cooperativa comunitaria.

d) Sobre el Premio nacional a la Juventud, Jorge Debravo, señalamos que no parece adecuado dedicarle un premio de cultura a una condición etaria, sea juventud, niñez, adultez o tercera edad. La edad no es materia cultural, sino una condición biológica. Todos los premios nacionales deben ser accesibles a la juventud. Si ya el gobierno ha instituido este premio con este nombre fuera de los premios nacionales, recomendamos dejarlo fuera de los premios nacionales, pues se incurriría en un error conceptual.

6. PROPUESTAS DE MODIFICACIÓN A ALGUNOS PREMIOS YA EXISTENTES:

Presentamos ahora algunas de las reformas más relevantes que incluye nuestra propuesta.

  1. Modificaciones a los premios Aquileo

  • En los Premios Aquileo, recomendamos incluir como subcategoría: Literatura infantil.

La escritura y publicación de libros de literatura infantil tiene una larga y productiva trayectoria en el país. Su inclusión en los premios nacionales es de sobra justificada. Ha desempeñado un papel de primer orden en la formación de generaciones de costarricenses, colaborado con la educación y las primeras letras y la promoción de valores humanos fundamentales para esa etapa de la vida. Su publicación actual supera por mucho a otras expresiones minoritarias como la literatura ilustrada.

Además, consideramos indispensable garantizar que:

  • No se admitirán en estos premios libros que no se hayan publicado el año mismo de la vigencia del premio; tampoco aquellos que no estén respaldados por sello editorial e ISBN.

  • No se considerarán libros hechos con uso de IA, ni compilaciones o nuevas versiones de textos ya publicados o que impliquen plagios.

7. OTROS PREMIOS QUE SE JUSTIFICAN MÁS, SI SE REFORMAN

  1. Proponemos que el Premio Francisco Amighetti incluya subcategorías, que rindan honor a mujeres meritorias de las artes visuales:

-Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la subcategoría Margarita Bertheau para obras Bidimensionales: obras en soporte de dos dimensiones en pintura, dibujo, grabado, fotografía, collage, entre otras.

-Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la subcategoría Dinorah Bolandi para obras Tridimensionales: obras con tres dimensiones en diversos medios como cerámica, escultura, arte objeto, instalación, entre otros.

-Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la subcategoría Sila Chanto para otras categorías. Se contemplan expresiones dentro del ámbito de las artes visuales que presenten mezclas de diversos lenguajes, propuestas multimediales, experimentales, sonoras, performáticas, intervenciones espaciales, entre otras.

b) Proponemos reformar también el premio Carlos Enrique Vargas para que se ordene en dos subcategorías y se eliminen algunos elementos incluidos en la ley actual.

-Interpretación musical: se premiará la mejor ejecución musical. Entre los posibles premiados se encuentran solistas, agrupaciones y directores. Se elimina “Dirección musical”, dado que el director es un intérprete.

-Composición: se premiará una obra estrenada en público cuya autoría se encuentre debidamente registrada.

Por otra parte, se considera que el arreglo no tiene el mismo nivel de creatividad que una composición original. En la actualidad, incluso, la inteligencia artificial realiza este tipo de trabajo con gran rapidez y de manera gratuita.

Finalmente, destacamos estos elementos de nuestra propuesta:

  • Los Premios Nacionales en Cultura y Arte, al ser el reconocimiento máximo en un campo de la cultura, serán otorgados por una sola vez en la vida de una persona para cada categoría. Podrá postularse en alguna otra categoría.

  • No es justo privar a un ganador de lo logrado por morir antes de la premiación, como implica la reforma de ley. Si eso sucediera, el premiado recibirá lo que corresponda, simbólica y materialmente, por medio de sus herederos.

  • Nadie podrá eludir los requisitos de los premios, ni los postulantes ni los administradores, sin las consecuencias legales del caso.

  • La administración general de todos los premios contaría con la coordinación y control de la COSUPRENA, como entidad de autonomía relativa.

Presentamos este documento como testimonio de nuestra reflexión y trabajo sobre una propuesta ministerial que no alcanza los cambios debidos de una necesaria reforma a la ley vigente, según nuestro criterio.

Organizaciones firmantes

Fundación ACUA
Para el aprendizaje y la cultura artística

Fundación Interartes
Para la Cultura y las Artes en América Central

San José, 25 de setiembre de 2026

Carta abierta al Ministro de Cultura

Los Premios Nacionales, la trazabilidad y una denuncia que no se acogió

Señor Jorge Rodríguez Vives

Ministro de Cultura y Juventud

Estimado Señor Ministro,

Quien suscribe, Paola Valverde Alier, con todo respeto, expongo:

Todavía recuerdo aquella mañana del 5 de febrero de 2025, un día después del anuncio de los Premios Nacionales de Cultura, correspondientes a la evaluación de las obras del 2024, cuando, por casualidad, junto a mi esposo, el escritor Dennis Ávila, lo encontramos a usted, feliz, presenciando el ensayo de una agrupación artística en el Ministerio de Cultura. Ambos nos acercamos para saludarlo y, gracias a su amabilidad, aproveché para comentarle las irregularidades que habían rodeado el proceso. Le conté que, apenas unos minutos después de publicar en mi perfil de Facebook un mensaje en el que felicitaba a las personas ganadoras, pero cuestionaba la ética del jurado (debido a la filtración indiscriminada de los resultados semanas antes de la premiación), recibí siete audios enviados por una integrante de dicho jurado.

Usted me escuchó. Y yo se lo agradecí.

En esos audios se describían situaciones que revelaban la opacidad del proceso. Entre ellas, la afirmación de que el premio iba a ser compartido conmigo, “pero no se pudo», y que mi libro había recibido una mención de honor.

Ese año las menciones de honor fueron eliminadas. Y, para ser sincera, ese reconocimiento nunca fue lo importante para mí. En 2015 recibí una mención de honor en un país donde, desde 1962, apenas trece mujeres han sido reconocidas con el Premio Aquileo J. Echeverría en Poesía, frente a más de cincuenta hombres. Entonces, lo que buscaba no era un diploma, sino comprender si el proceso había sido transparente.

Después de hablar con usted acudí a tres oficinas distintas del Ministerio para solicitar las actas del jurado. Quería saber si dicho jurado decía la verdad o no. Todavía sigo esperando respuesta al correo electrónico mediante el cual formalicé esa solicitud. En aquel momento debí citar el artículo 27 de la Constitución Política de Costa Rica, que ampara a los costarricenses a obtener información de carácter público.

Yo tenía un desánimo muy grande. Me preocupó escuchar a esa integrante del jurado afirmar que el desorden provenía del propio Ministerio de Cultura y Juventud. Según relató, a ella le llegaron en una misma caja dos libros de un mismo autor, lo que implicaba que otra persona integrante del jurado no había recibido, al menos en un caso, uno de esos libros para evaluar. Lo contó con la ligereza de quien comenta la calidad de una fruta en una feria del agricultor.

Usted comprenderá, Señor Ministro, que para quienes hemos dedicado la vida a la literatura y a la gestión cultural esto es serio. Lo que para algunos puede parecer un trámite administrativo para otros significa años de formación, trabajo y disciplina. Usted es artista, sabe a qué me refiero.

Dicho jurado me habló de otras irregularidades, incluso de conversaciones que ella mantenía con su esposo sobre las obras en competencia, quien, según lo que relató en los audios, le ayudó a leer y enjuiciar los libros de cada participante. Es probable que usted haya conocido ese material, porque los siete audios fueron protocolizados ante notario público y aportados como prueba al recurso de nulidad presentado por el escritor y abogado José María Zonta.

Ese recurso no se sustentaba únicamente en esos audios. También incorporaba documentos oficiales y desarrollaba dieciséis motivos de nulidad. Su Despacho respondió mediante un oficio de apenas dos páginas, sin abrir un procedimiento administrativo para investigar los hechos y sin desarrollar la motivación del acto administrativo y sin analizar cada uno de los argumentos planteados.

El miércoles 1 de julio, Señor Ministro, lo escuché comparecer ante la Asamblea Legislativa para presentar la reforma a la Ley de Premios Nacionales. Usted habló de filtraciones. Habló1 de transparencia. Habló de libros que concursaban una y otra vez hasta obtener un premio, cambiando de portada o de casa editorial.

No pude evitar pensar que muchas de esas anomalías ya estaban contenidas en el recurso de nulidad2 presentado por José María Zonta. Me satisface comprobar que, al menos en esos aspectos, aquellas advertencias terminaron encontrando eco en la reforma que hoy impulsa el Ministerio.

Pero Señor Ministro: los reglamentos existen. El problema no fue la ausencia de reglas. El reglamento actual de los Premios Nacionales establece requisitos claros para la conformación de los jurados, para el desarrollo del proceso y para la valoración de las obras. El problema también es quién fiscaliza el cumplimiento de esas reglas.

El 11 de junio del 2026 fui invitada a una mesa de diálogo3 en el Centro Cultural de España, como parte del ciclo El Nuevo (Des) Orden Literario, sobre las tensiones en el campo literario costarricense. Para prepararla decidí revisar los expedientes de los Premios Nacionales de 2022, 2023 y 2025. Lo hice porque quería ofrecer una visión coherente y comparativa seria, respecto al proceso del 2024. Y mientras más documentos solicitaba, más preguntas aparecían. Descubrí que el Ministerio no conserva los registros audiovisuales correspondientes al año 2023, a pesar de ser una exigencia de la Ley General de Administración Pública. Los de 2022, 2024 y 2025 sí existen. También recibí una respuesta oficial del SINABI indicando que los currículos de las personas que integraron los jurados de 2022 y 2023 no integran el acervo institucional, imposibilitando verificar posteriormente si cumplían con los requisitos reglamentarios.

De todo el material, hubo un hallazgo que me pareció anómalo.4 Al solicitar el listado de obras postuladas al Premio Aquileo J. Echeverría 2023 comprobé que ese mismo documento fue entregado de manera distinta al menos a otra persona que lo solicitó. Una copia conservaba visibles las anotaciones de los criterios de exclusión. La copia que recibí tenía esas mismas anotaciones cubiertas con tachones negros (Ver imágenes al final).

Hablo del mismo documento público distribuido en versiones diferentes, según quien lo pida. Desconozco el criterio de ocultación de esa información en una copia y en otra. Un documento público no puede ser modificado dependiendo de a quien se le entregue.

La transparencia, Señor Ministro, exige consistencia. Como documento público debió de ser entregado a quien lo solicitara en igualdad de condiciones.

Durante su comparecencia usted explicó que la reforma incorporará el ISBN como requisito para participar en la categoría de literatura. Señaló que ello permitirá dar trazabilidad a las obras y evitar que un mismo libro participe reiteradamente cambiando únicamente su portada. Celebro dicho propósito, pero creo que aquí conviene hacer una precisión técnica: el ISBN no identifica una obra, no constituye un diferenciador permanente de la obra intelectual.

Una misma novela puede tener un ISBN costarricense, otro español, otro argentino y otro mexicano, sin dejar de ser exactamente la misma obra.

Eso fue lo que ocurrió con la novela Donde Nadie del autor Carlos Villalobos, premiada en 20245. Dicha novela fue publicada primero en España con un ISBN otorgado a esa edición. Posteriormente fue publicada en Costa Rica por otra editorial con un ISBN completamente distinto. Ambos libros indicaban en su ficha catalográfica que eran “primera edición”. Siendo la del 2024 una “segunda edición”. Además, existen las dos boletas de postulación: una de 2023, donde el libro no fue premiado, y otra de 2024 donde obtuvo el galardón.

Me pregunto si el verdadero desafío consiste en incorporar ese número como requisito o en definir, con claridad, qué pretende controlar la ley. Porque el ISBN no basta por sí solo para identificar la historia completa de una obra.

Hay otro aspecto de la reforma que también me genera inquietud. Durante su comparecencia se planteó la posibilidad de convertir en jurados a las personas ganadoras de los Premios Nacionales. Comprendo la intención de aprovechar su experiencia y reconozco que muchas de ellas tienen una trayectoria impecable. Sin embargo, en un campo cultural tan pequeño como el costarricense, donde escritores, editores, gestores, docentes y jurados compartimos constantemente los mismos espacios, cualquier medida que amplíe las posibilidades de conflictos de interés merece ser analizada con cuidado. No se trata de cuestionar la honorabilidad de quienes han recibido un premio. Se trata de que las reglas de incompatibilidad, recusación y transparencia sean lo suficientemente claras como para proteger tanto a las instituciones como a quienes participan en los procesos.

Coincido con usted en algo fundamental, Señor Ministro, la calidad, la rigurosidad, la independencia y el prestigio de los jurados terminan transmitiendo, también, al prestigio de quienes reciben el premio. Precisamente por eso los jurados deben ser seleccionados con criterios objetivos y reglas claras para prevenir conflictos de interés.

Actualmente existe un Reglamento y es claro en ese punto.

También quisiera preguntarle por el proceso mediante el cual se construyó esta reforma. Participé en la primera mesa consultiva convocada por el Ministerio. Estuve sentada frente a usted y recuerdo que manifestó estar de acuerdo con los planteamientos presentados por el Movimiento Transparencia, que sostuvo la denuncia pública, firmada por dieciséis autores costarricenses.

Salí de aquella reunión convencida de que iniciaríamos un proceso amplio de diálogo con el sector cultural. Sin embargo, nunca recibí un correo de seguimiento, nunca recibí una llamada, nunca fui convocada nuevamente. Por eso quisiera preguntarle: ¿hubo una segunda o una tercera mesa de trabajo con el sector cultural? ¿Se volvió a consultar a quienes participamos en aquella primera reunión? ¿O el proyecto continuó sin ese diálogo?

Señor Ministro, a lo largo de estos años también le he reconocido públicamente los aciertos de su gestión. Le he agradecido su apertura al diálogo y la disposición para escuchar las preocupaciones del sector cultural. Precisamente por ese reconocimiento, y como creo que todavía estamos a tiempo de fortalecer nuestras instituciones, me permito hacerle una última petición: que el Ministerio de Cultura y Juventud abra un proceso administrativo para investigar los dieciséis motivos de nulidad documentados en el recurso presentado contra los Premios Nacionales 2024.6

Hace apenas unos días, la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia7 dio un ejemplo importante para la institucionalidad cultural costarricense. Tras un procedimiento administrativo, anuló un premio literario al concluir que existió plagio y dejó sin efecto la publicación de la obra ganadora. La EUNED demostró que una institución pública puede revisar sus propias fallas.

Las instituciones se fortalecen cuando rinden cuentas a la ciudadanía.

Esta reforma representa una oportunidad histórica para modernizar el sistema de Premios Nacionales de Cultura, pero también puede convertirse en la oportunidad de demostrar que la transparencia no solo mira hacia el futuro, sino que también tiene la valentía de revisar el pasado cuando existen hechos documentados que merecen ser investigados mediante el debido proceso.

Paola Valverde Alier

Poeta y gestora cultural

4 Incluir las muestras en anexo

II Manifiesto del Movimiento Transparencia

El Movimiento Transparencia, como iniciativa de escritores (as), comprometidos con la excelencia y transparencia en el sistema de premiación de los máximos galardones culturales financiados con fondos públicos, manifiesta su firme oposición al proyecto de reforma parcial a la ley 9211 “Ley sobre Premios Nacionales de Cultura”, que el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) tiene actualmente en consulta, porque no viene a resolver los problemas de la legislación existente, sino a agravarlos, con iniciativas poco sustantivas, antojadizas e inconvenientes. Además, no aceptamos el procedimiento empleado en el proceso de elaboración de este proyecto, por las razones que señalamos a continuación:

  1. SOBRE EL PROCEDIMIENTO

NO SE HIZO UNA CONSULTA AMPLIA A LOS SECTORES Y GREMIOS CONCERNIDOS

El proyecto de reforma fue elaborado apresuradamente sin una consulta adecuada al sector cultural amplio, ignorando las voces y experiencias de quienes mejor conocen las necesidades del ámbito artístico nacional.

De este modo, el proyecto no responde a las denuncia y necesidades expresadas por el sector, y luego, ante el reclamo de los gremios y personas concernidos, se está sometiendo a una consulta que resulta:

  1. Un proceso apresurado: no se está dando el tiempo indispensable para una adecuada respuesta.

Expresamos nuestro categórico desacuerdo con el tiempo insuficiente otorgado para una consulta de tal envergadura. Apenas dos semanas para analizar una reforma que requiere de estudio profundo, reflexión seria y debate amplio dentro del sector cultural constituye una falta de respeto hacia la comunidad artística y cultural del país.

Una reforma de esta naturaleza, que impacta directamente el reconocimiento a la excelencia cultural de nuestra nación, amerita el tiempo adecuado para su análisis, considerando la seriedad y trascendencia que estos galardones representan para el patrimonio cultural costarricense.

  1. Una consulta que se reduce a la respuesta a cuestionarios insuficientes y poco profundos, sin espacios participativos de reflexión, que deberían organizarse en cada provincia.

Por lo tanto, consideramos indispensable:

– Que la consulta tenga un plazo lógico y suficiente de dos meses, del 22 de mayo al 22 de junio.

-Que se mejoren los instrumentos de la consulta y se convoque en cada provincia a los escritores (as) y grupos literarios organizados a una reflexión en las casas de la cultura, u otro espacio afín, donde se recojan propuestas.

2. SOBRE EL FONDO DE LA PROPUESTA

La propuesta de reforma del MCJ actualmente en consulta presenta graves deficiencias que nos obligan a rechazarla en su formulación actual, por cuanto:

  1. Representa un retroceso en lugar de una mejora al sistema actual, alejándose de los principios de excelencia que deben regir estos reconocimientos, los de más alto nivel del campo artístico en Costa Rica, pues propone nuevos premios poco motivados y procedimientos que no ofrecen la debida credibilidad y no solucionan la permisividad e imprecisiones de la ley vigente.

  2. Pretende reducir a la mitad el monto económico otorgado a cada premio, desvalorizando así el reconocimiento y afectando directamente a los galardonados.

  3. No soluciona los problemas relacionados con la designación, perfil y deberes de los jurados, así como las sanciones a su mal proceder, asunto central en el lamentable estado de cosas actual, lo que estaría perpetuando las debilidades del sistema actual y hasta aumentándolos.

  4. La propuesta establece unos mecanismos que podrían aumentar el amiguismo, el uso de influencias, la endogamia y otros serios desviaciones éticas del presente al convertir a los premiados en jurados, creando círculos cerrados que comprometen la objetividad del proceso.

  5. Sobre la conformación del jurado, se lee en el Articulo 8 que: “El jerarca ministerial nombrará un jurado en representación del Ministerio de Cultura y Juventud para cada una de las categorías a galardonar”. Consideramos que no es justificable ni conveniente la designación discrecional de un jurado de parte directamente de la cabeza del Ministerio, por el riesgo de politización de las decisiones de los jurados y, por ende, la posibilidad de censura a posiciones políticas contrarias a la línea de gobierno. Los jurados deben de ser entes colegiados, especializados y despolitizados, para así asegurar la libertad de expresión de los productos culturales, que históricamente se han caracterizado por ser un medio para la expresión, criticidad y denuncia de su entorno político, económico y sociocultural.

  6. Preocupa especialmente que se disminuya la presencia de la academia en la participación de jurados, cuando precisamente son los académicos quienes poseen la preparación más sólida para evaluar el mérito cultural. Por el contrario, la ley debe excluir la presencia de jurados sin formación específica en el campo en el que va a evaluar y nunca un desarrollo profesional menor al de los evaluados.

  7. Asimismo, la reforma transforma el premio de gestión cultural hacia un enfoque neoliberal economicista inapropiado, distorsionando la naturaleza de este reconocimiento.

  8. Sorprendentemente, la propuesta no exige respaldo editorial para los participantes, lo que afecta gravemente la calidad de las obras presentadas, y promueve la mediocridad y daría lugar a formas cuestionables de autoría. Al establecer únicamente el ISBN como requisito mínimo, se rebajan los estándares de excelencia que deben caracterizar estos galardones nacionales. Por otro lado, no se resuelve la ambigüedad en la ley que da paso a portillos en los cuales se presente la misma obra por parte de una misma persona en varios años, pues al hablarse de “Primeras ediciones” no se establece el carácter de “inédito” de una obra.

NUESTRO ORIGEN Y PROPÓSITO

La conformación del Movimiento Transparencia surge tras la presentación de un recurso de nulidad por parte del abogado y escritor José María Zonta, quien denunció múltiples irregularidades en el proceso de premiación correspondiente al año 2024-2025. Este recurso, acompañado por un procedimiento administrativo ante el Ministerio de Cultura, pretende abrir un debate profundo sobre los mecanismos actuales de evaluación y la necesidad imperiosa de cerrar portillos legales que permiten el tráfico de influencias, la complicidad, la permisividad e intereses personales.

Exigimos una reforma integral al sistema de premiación que garantice transparencia, justicia y mérito como únicos criterios de evaluación.

NUESTRA PROPUESTA CONSTRUCTIVA

Anunciamos nuestro compromiso de elaborar un nuevo proyecto de ley que será analizado de manera pausada, seria y exhaustiva entre el sector cultural. Este proyecto tendrá como objetivo fundamental mejorar la transparencia, la justicia y el buen manejo de los Premios Nacionales de Cultura, garantizando que estos galardones reflejen verdaderamente la excelencia artística y cultural de nuestro país.

CONVOCATORIA AL DIÁLOGO

En los próximos días daremos a conocer las fechas de reuniones virtuales y presenciales para profundizar en este tema y concretar una propuesta sólida y consensuada.

Llamamos a los demás sectores representados en los Premios Nacionales a manifestarse.

Invitamos cordialmente al Ministerio de Cultura y Juventud a acompañar esta discusión encabezada por parte representativa del propio sector cultural, en un espíritu de colaboración y búsqueda del bien común y de la superación cultural del país.

Paralelamente, consideramos vital para las metas propuestas, desarrollar conversaciones activas con diferentes diputaciones, que permitan la articulación específica entre el sector cultural de todo el país y el poder legislativo en esta materia, para lograr una transformación real y duradera del sistema de los Premios Nacionales costarricenses.

Siendo un diálogo en que este grupo reivindica y denuncia actos y procedimientos, con afán correctivo, esperamos del MCJ:

Que no se produzcan represalias directas o indirectas hacia el movimiento o sus miembros.

NUESTRO LLAMADO

Hacemos un llamado a toda la comunidad cultural, artística e intelectual del país a sumarse a este movimiento por la transparencia. Los Premios Nacionales de Cultura deben ser un reflejo fidedigno de la excelencia artística y no el resultado de influencias ajenas al mérito.

La cultura costarricense merece un sistema de premiación digno, transparente y justo.


Movimiento Transparencia
Iniciativa Ciudadana por la Transparencia en los Premios Nacionales de Cultura

San José, 22 de mayo de 2025

Movimiento de escritores y escritoras clama por reforma urgente en los Premios Nacionales de Literatura Aquileo J. Echeverría

  • El Movimiento Transparencia, integrado por un grupo representativo de autores y autoras, plantea cambios a la ley para cerrar portillos a intereses y conflictos en la premiación literaria más importante del país

Con el objetivo de restituir la ética, la transparencia y la legitimidad de los Premios Nacionales de Cultura, un grupo de quince escritores y escritoras ha conformado el Movimiento Transparencia, una iniciativa ciudadana que exige una reforma integral al sistema de premiación de estos galardones financiados con fondos públicos.

La conformación del movimiento surge tras la presentación de una gestión de nulidad por parte del abogado y escritor José María Zonta, quien denunció múltiples irregularidades en el proceso de premiación correspondiente al año 2024. Este recurso, acompañado por un procedimiento administrativo ante el Ministerio de Cultura, pretende abrir un debate profundo sobre los mecanismos actuales de evaluación y la necesidad de cerrar portillos legales que permiten el tráfico de influencias e intereses personales.

“Es urgente replantear los criterios que dan legitimidad a los premios literarios. No se trata solo de corregir errores, sino de garantizar que el país cuente con mecanismos justos, verificables y éticamente sostenibles”, señala Leda García, vocera del Movimiento.

Una de las irregularidades señaladas en el recurso es la doble postulación de la novela Donde nadie, del autor Carlos Villalobos. Esta obra fue inscrita en dos años consecutivos con diferentes sellos editoriales —Diario Jaén (España) en 2023 y Uruk Editores (Costa Rica) en 2024—, pero ambas versiones comparten el mismo contenido y título, figurando incluso como “primera edición”. Esta duplicidad pone en entredicho la transparencia del proceso.

También se ha denunciado la existencia de conflictos de interés entre jurados y autores premiados, lo cual vulnera la imparcialidad del fallo. Casos como el de los vínculos entre Dorde Cuvardic y Carlos Villalobos, o entre Laura Gómez y Edmundo Retana, ilustran cómo las relaciones personales pueden interferir en decisiones que deberían ser estrictamente profesionales.

Otra de las preocupaciones se refiere a la editorial “Oro Viejo Ediciones”, responsable de publicar la obra El incendio del ser, también galardonada. Según registros oficiales, esta editorial aparece como disuelta, no cuenta con presencia en línea, ni oficina física, ni consejo editorial, ni catálogo actualizado.

El Movimiento también denuncia la filtración anticipada de los resultados del certamen. Semanas antes del anuncio oficial ya circulaban los nombres de los ganadores, lo cual pone en duda la integridad del proceso. “No hay premio justo si la confidencialidad se rompe de forma tan flagrante”, asegura García. “Esto debilita la confianza pública en el galardón”.

A esto se suma la preocupación por la idoneidad del jurado en la categoría de dramaturgia. Ningún integrante del jurado contaba con formación ni experiencia en esta disciplina, a pesar de que el reglamento establece requisitos específicos para cada categoría.

En busca de reformas

Como parte de su propuesta, el Movimiento Transparencia clama por una serie de acciones urgentes para restablecer la ética en el certamen. Consideran imprescindible la publicación de un reglamento claro, público y accesible para todas las personas participantes, de modo que se eliminen las ambigüedades que hoy permiten irregularidades. Además, proponen que toda persona que postule una obra firme una declaración jurada que establezca con claridad las responsabilidades legales ante la autenticidad y originalidad de su propuesta.

Asimismo, el Movimiento plantea la necesidad de establecer filtros de postulación rigurosos. Para ello, se pide que al cierre de cada edición del certamen se habilite el acceso público a los registros oficiales: actas, videos, deliberaciones y justificaciones de los fallos deben ser consultables por la ciudadanía.

Además, el Movimiento considera ineludible que las personas miembros del jurado sean seleccionadas con criterios estrictos de idoneidad profesional, trayectoria académica o literaria, y con especialización demostrable para todas las categorías. “Hay que hacer cambios de raíz porque estos premios destinan millones de colones que son fondos públicos, o sea, de todos los costarricenses, y merecen transparencia”, finaliza García.

El Movimiento Transparencia está conformado por las personas escritoras Leda García, Paola Valverde, Rebeca Bolaños, Nidia Marina González, Andrés Briceño, Laura Vásquez, Guillermo Acuña, Anacristina Rossi, Dennis Ávila, Carlos Calero, Paul Benavides, Claire De Mezerville, Shirley Campbell, Leonardo Cruz y Cristian Alfredo Solera.

Se comparte el manifiesto completo donde se detallan todas las denuncias, argumentos legales y propuestas para una reforma estructural de los Premios Nacionales de Cultura en Costa Rica.

Puede descargarlo como PDF desde este enlace: El silencio de los Aquileos

Para leer el manifiesto en línea siga este enlace: https://wp.me/p6rfbZ-vCy

El silencio de los Aquileos

Movimiento Transparencia
Martes 13 de mayo, San José, Costa Rica

MANIFIESTO

Ética y transparencia en la evaluación literaria: un llamado a la justicia en los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría

El abogado y escritor José María Zonta presentó, en 2025, una gestión de nulidad y abrió un procedimiento administrativo ante el Ministerio de Cultura debido a las irregularidades detectadas en los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría 2024. Este acto, realizado en un momento crítico, ha señalado con claridad las deficiencias estructurales que comprometen la imparcialidad y la legitimidad del proceso. En respuesta, se ha creado paralelamente el Movimiento Transparencia, conformado por un grupo de escritores, quienes han decidido respaldar la denuncia presentada por Zonta, uniendo esfuerzos para exigir una reforma inmediata en el sistema de premiación. Y si apelamos al ordenamiento jurídico debería repetirse todo el proceso desde la designación de nuevos jurados hasta el nuevo fallo.

Algunos vicios señalados en la Gestión de Nulidad

  1. Doble postulación de la novela Donde nadie de Carlos Villalobos[1]
    La novela Donde nadie fue premiada a pesar de contar con doble boleta de participación en los premios Aquileo (2023 y 2024), presentada bajo dos sellos editoriales diferentes: Diario Jaén, España (2023) y Uruk Editores, Costa Rica (2024). Ambas versiones comparten el mismo contenido y mismo título, siendo ambas catalogadas como primera edición. Este hecho cuestiona la legitimidad del proceso. ¿Es justo permitir la participación de una obra reeditada en un año diferente de su primera edición?

 

  1. Relaciones de conflicto de interés entre Jurados y autores premiados
    Se han descubierto vínculos estrechos entre varios jurados y autores premiados. Dorde Cuvardic y Carlos Villalobos, Laura Gómez y Edmundo Retana: estos vínculos han puesto en evidencia una falta de objetividad que afecta la integridad del proceso. ¿Cómo pueden estos vínculos influir en la imparcialidad del proceso de selección?[2]

 

  1. La editorial “Oro Viejo Ediciones”
    La editorial “Oro Viejo Ediciones”, responsable de publicar El incendio del ser de Edmundo Retana, no cumple con los requisitos legales mínimos para ser considerada una editorial formal. Aparece disuelta por Ley 9024[3] en certificación registral. No tiene página web, oficina física, presidente, consejo editorial ni catálogo actualizado (2023–2024). ¿Firmó un contrato editorial legítimo con Edmundo Retana para la publicación de esta obra? Esta situación genera dudas serias y plantea la pregunta de si el jurado fue inducido a error, creyendo que existía un filtro editorial previo.

 

  1. Filtración de los resultados[4]
    La filtración anticipada de los resultados (los nombres de los ganadores se filtraron semanas antes de la premiación) socava gravemente los principios de confidencialidad y justicia que deben regir un proceso de selección imparcial y transparente. Este tipo de filtración pone en riesgo la integridad del premio y genera incertidumbre sobre la validez de las decisiones tomadas.

 

  1. Idoneidad del jurado en dramaturgia
    Ningún miembro del jurado contaba con la formación adecuada para evaluar obras de dramaturgia, como establece el Reglamento vigente de los Premios Nacionales[5]. ¿Cómo es posible que se haya constituido un jurado sin cumplir los requisitos básicos de idoneidad? Este incumplimiento cuestiona la legitimidad del proceso y afecta la calidad de las decisiones.

Recomendaciones para restablecer la transparencia y la justicia

  1. Revisión del reglamento y criterios de evaluación
  • Establecer criterios claros, públicos y accesibles para garantizar que el proceso de selección sea transparente y justo para todos los participantes.
  • Incluir instrumentos de evaluación concretos, como rúbricas o guías temáticas, para reducir la subjetividad y asegurar el cumplimiento de estándares mínimos.
  1. Proceso de postulación
  • Incluir una declaración jurada obligatoria que garantice la autenticidad de las obras presentadas.
  • Verificar que todas las autopublicaciones cumplan con estándares editoriales formales, evitando el uso de sellos inexistentes.
  1. Acceso público a registros y actas
  • Asegurar que los videos, actas y listas de deliberación[6] estén accesibles al público una vez finalizado el proceso, garantizando un sistema auditable.
  1. Selección de jurados idóneos
  • Confirmar que cada miembro del jurado posea formación académica o trayectoria literaria probada, con documentos que respalden su idoneidad.
  • Rechazar currículos incompletos o sin atestados verificables.
  1. Subcategorías para mejor evaluación
  • Crear categorías específicas como crónica, literatura infantil o antologías, de modo que las obras se evalúen según sus particularidades estéticas y editoriales.

 

Sobre la objetividad institucional

La Comisión de Premios Nacionales y el Ministerio de Cultura deben evaluar los currículos de los miembros del jurado con objetividad y responsabilidad. Quienes integran un jurado se convierten en funcionarios públicos de hecho, y su trabajo debe reflejar ese compromiso. No puede aceptarse que alguien sin formación comprobada ni publicaciones relevantes decida sobre la obra de escritores que sí cumplen con altos estándares literarios.

Transparencia documental: un derecho ciudadano

Existen registros públicos (del 2024 y años anteriores) —videos, audios, actas— que pueden solicitarse como parte del derecho a la información. No basta con modificar estatutos: si no hay acceso a la documentación, la opacidad prevalece. Recordemos que el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría representa el único reconocimiento literario estatal y entrega un monto de ₡4.272.400 colones por categoría. Ese dinero es público. Exigir calidad y transparencia en su adjudicación no es un favor: es una obligación moral e institucional.

Detrás de la cortina

El 30 de noviembre de 2024 cerró la recepción de libros para el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría. Se presentaron 187 libros en total, correspondientes a los géneros: poesía, cuento, novela, ensayo y dramaturgia. Quienes deseen profundizar en el tema deberían revisar los videos de la sesión inicial del jurado (julio 2024) y las deliberaciones (enero 2025).

Los videos pueden verse en el siguiente enlace de YouTube:

https://youtube.com/playlist?list=PLkU7okEcz-nDiszU4ebZbyVdj1H-C-j9v&si=uNRk9LAp3o_ELG1G

En el video de la sesión inicial, los miembros del jurado Mijail Mondol, Neldys Ramírez y Mónica Zúñiga propusieron establecer criterios de evaluación claros, pero Laura Gómez y Dorde Cuvardic expresaron resistencia a dejarlos por escrito. Gómez abogó por un dictamen basado en la “opinión de alma”, mientras que Cuvardic apeló a su experiencia en los premios del 2015, cuando todo se resolvía mediante “conversaciones informales”, sin método ni instrumentos evaluativos. Jennifer Ureña, coordinadora del Colegio de Costa Rica, intervino para recordar la necesidad de establecer una línea de acción mínima, ya que el jurado representa un órgano colegiado. No se alcanzó consenso sobre un método de evaluación. ¿Existe algún video posterior donde se definiera?

Jennifer Ureña también informó que el plazo para entregar el dictamen era hasta febrero de 2025, reconociendo que diciembre y enero serían meses de intensa lectura. Sin embargo, la deliberación final se realizó el 13 de enero. ¿Leyeron todos los libros? ¿Se respetó el tiempo requerido para un análisis riguroso?

Evaluación por género

Ensayo

La deliberación fue breve y ligera. Duró apenas ocho minutos, pese a mencionar obras de Ana Lucía Fonseca, Carlos Cortés y Álvaro Rojas. Esto plantea una pregunta fundamental: ¿Fueron suficientes los criterios y el tiempo para valorar estas obras con justicia?

Dramaturgia

Se discutieron Una herida en mi sangre, de Monthia Sancho, y Catástrofe y Abandono, de Gerardo Mena. Aunque ningún miembro del jurado tenía formación en dramaturgia, todos emitieron juicios. Se premió a Bernardo Mena, y se otorgó mención de honor a Sancho. Esta situación vuelve a poner en evidencia la falta de idoneidad mencionada anteriormente.

Poesía

Fue la deliberación más extensa. Se consideraron los libros Astilla de agua de Nidia Marina González, El incendio del ser de Edmundo Retana, y Yesca para el fuego de Paola Valverde. También se mencionaron autores como Carlos Calero, Paul Benavides y Carlos Villalobos, con su libro “del padre”, en palabras del jurado Dorde Cuvardic.

La discusión fue superficial: no hubo análisis temático ni lectura sistemática de los textos. Se eligieron poemas al azar y se utilizaron criterios ambiguos como “verdadera poesía” o “esencia de la poesía”.

La voz más crítica fue la de Mijail Mondol, quien señaló:

“A mí me preocupa mucho hablar de la verdadera poesía o de la esencia de la poesía… porque hay una diversidad de corrientes poéticas —metapoética, conversacional, filosófica— que han tenido su mérito”. Agregó: “No veo innovación (sobre el libro de Edmundo Retana) … yo esperaría que un Premio Nacional valore la ruptura, la novedad…”.

Sin embargo, no profundizó en las obras que no compartían el premio y terminó cediendo la decisión a sus colegas:

“Al menos yo no tengo un criterio suficiente para plantear un premio en poesía”.

Un ejemplo del argumento usado por Laura Gómez para premiar a Edmundo Retana es el siguiente:

«Mucha gente creería, o los que no tienen mucho estudio en la poesía, son poemas que la gente creería que son fáciles, todo lo contrario, escribir un poema corto como el que yo le escribí a mi hija por ejemplo, que es un poema de 4 líneas, yo en ese poema escribo todo lo que es ella, toda su personalidad, todo lo que es ella, desde donde viene y para dónde va y me costó un mundo poderlo hacer. Cuando uno escribe este tipo de poema uno dice esta es la verdadera poesía. Yo digo y se los dije a ustedes: les doy la certeza que nosotros premiar un libro como este es devolverle la dignidad a la poesía. Es darle a la poesía el verdadero sentido y la verdadera calificación».

Finalmente, el premio fue otorgado a El incendio del ser, con mención honorífica a Yesca para el fuego.

Novela

 

En la deliberación de novela pasaron más tiempo señalando las fallas estructurales del libro Donde nadie de Carlos Villalobos, pese a ello decidieron premiarla junto a la obra que desde el principio fue considerada como la novela ganadora por todos los miembros del jurado. Nos referimos a Una mujer insignificante de Catalina Murillo, novela ganadora, la cual, sin embargo, tuvo que compartir el premio con el libro de Villalobos “a pesar de sus fallas” como lo mencionó el presidente del jurado, Dorde Cuvardic (compañero de trabajo de Villalobos en la Universidad de Costa Rica). Algunos argumentos para que Villalobos compartiera el premio con Murillo fue la temática y el rescate histórico de la obra y la “trayectoria del autor”, en palabras de Cuvardic, quien, al finalizar la deliberación de dicha categoría, mostró una gran felicidad al dar las “gracias por su colaboración”.

 

Cuento

 

En la deliberación de cuento se habló de los libros de Carlos Regueyra, Víctor Hugo Fernández, Alí Víquez y Rodrigo Soto. En dicha deliberación hubo un pulso fuerte, Laura Gómez se negó a premiar el libro de Carlos Regueyra porque al final del libro el autor expone, de forma honesta, que incluyó dos cuentos que ganaron premios en la Revista Nacional de Cultura (en 2018 y en 2021, respectivamente). Mijail Mondol debate con ella y argumenta su posición con el precedente que se marcó en 2020 cuando Mía Gallegos ganó el Aquileo en poesía con el libro Para alcanzar la espuma. Ese año también hubo disgustos con los resultados y el poeta Randall Roque interpuso una gestión de nulidad que fue rechazada, pues alegaron que la antología, la cuál incluía poemas premiados en otras ediciones del Aquileo, también incluía algunos poemas nuevos. Durante la sesión, todos los miembros del jurado revisaron en pantalla el Reglamento de Premios Nacionales de Cultura de Costa Rica, e hicieron una parada en el artículo 5[7] que establece que los premios consideran únicamente la producción escrita realizada entre diciembre y noviembre del siguiente año. El criterio final que utilizaron para premiar a Regueyra fue la calidad del libro y obviaron los dos cuentos publicados en años anteriores, ya que no involucran todo el libro.

 

Después de esa conclusión acerca de la importancia de premiar libros nuevos es inconcebible que tanto Dorde Cuvardic como Mijail Mondol guardaran silencio respecto a la novela de Carlos Villalobos que había sido publicada en 2023 por Diario Jaén y en 2024 por Uruk Editores (presentadas en sus fichas catalográficas como Primera Edición). Ambas ediciones comparten título y contenido (es el mismo libro). Cuvardic y Mondol felicitaron públicamente a Villalobos en una red social cuando el libro fue premiado en España (2023). Dorde Cuvardic, incluso, aparece en las fotografías de la fiesta que hicieron en la casa de Villalobos para celebrar la primera publicación del libro.

 

Otros acontecimientos

 

Este 2025 ha sido un año gris para la cultura. Salieron a la luz casos como el presunto plagio que empañó al cine con la acusación que se le hizo a la película Anora[8] (ganadora del Oscar). Asimismo la exposición del aparente caso de plagio llevado a cabo por la escritora costarricense María Musgo[9], con el que obtuvo el primer lugar en el certámen de poesía de la Revista Nacional de Cultura #82[10], de la EUNED (setiembre del 2024) y también la publicación del libro La piel del lenguaje (donde aparentemente se atribuyó la obra plástica de la portada y textos de otros autores). Además se dio el hallazgo del escritor e investigador costarricense Yordan Arroyo, al descubrir que la escritora colombiana Fadir Delgado (radicada en Costa Rica) había ganado el premio Tiflos en España con un libro que también obtuvo el certamen UNA Palabra, de la Universidad Nacional de Costa Rica (la autora cambió el título del libro y algunas palabras en varios poemas, pero hubo textos que quedaron exactamente igual). Ambos certámenes exigían en sus bases ser inéditos en su totalidad. El premio UNA Palabra lo ganó con el libro Cama de hospital vista desde abajo (octubre del 2020, dotado con $1671[11]) y el Tiflos lo ganó, cuatro meses después, con el libro La temperatura exacta del miedo (febrero del 2021, dotado con  €10.000[12]), el cual la hizo merecedora del Premio Nacional de Poesía en Colombia 2023 (en 2019 el premio fue dotado con 60 millones de pesos colombianos[13]). Si alguien quisiera profundizar en el caso puede comprar los libros en línea, en el artículo de Arroyo vienen los enlaces[14].

 

Debido a los últimos hallazgos, en plena investigación de los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría 2024, surgieron otras dos boletas de participación que generaron dudas. Hablamos de dos libros de poesía publicados por la Fundación Casa de Poesía y que fueron presentados a los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría 2024:

 

– Desánimo del padre, de Carlos Villalobos (mencionado en la deliberación final de poesía)

– Suturas, de Fadir Delgado

 

Ambos se presentaron como una unidad, un libro nuevo, y no bajo una figura de antología. En ninguna parte de los libros lo indica (ni en la portada, ni en los créditos editoriales o en alguna nota aclaratoria de los autores).

 

Desánimo del padre de Carlos Villalobos, es el compendio de dos libros: Fosario (Editorial Nueva York Poetry Press) y Un río sonámbulo (Editorial DALYA), que habían sido presentados a los Premios Aquileo J. Echeverría en 2022 y 2023, respectivamente. Desánimo del padre, de hecho, es el título del primer poema de Un río sonámbulo.

Suturas, de Fadir Delgado, es un compendio de textos incluidos en ediciones anteriores al año 2021 (incluyendo poemas de La tierra que se tragó el cuerpo (antología publicada por Ediciones Amargord en 2019), Cama de hospital vista desde abajo (2020)  y/o de La temperatura exacta del miedo (2021)).

Hasta que la transparencia nos alcance

La debacle de valores es sistémica, y los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría no escapan a esta realidad. No en vano se han debilitado las instituciones más sólidas del país —como la Universidad de Costa Rica, que atraviesa una fuerte turbulencia—. Las posiciones éticas han quedado en silencio, y quienes optan por la “compasión idiota” (como se llama en el budismo) para proteger intereses personales, familiares o de amistad, han traicionado a la verdad. La compasión es amor, pero poner límites también lo es.

Queremos enfatizar lo siguiente: toda práctica tramposa, tráfico de influencias o conducta irregular que sirva para obtener premios, recursos o prestigio literario —y que se disfraza de estrategia o astucia— debe ser denunciada, censurada y rechazada. Este tipo de acciones destruye la dignidad del oficio literario y deja en indefensión a quienes participan limpiamente, cumpliendo las reglas del certamen.

Acciones urgentes para restablecer la ética

  • Publicar un documento claro que explique el reglamento y las bases del concurso, accesible a todos los participantes.
  • Firmar una declaración jurada al presentar las obras, con implicaciones legales claras.
  • Aplicar filtros de postulación, donde se establezca que:
    • No se aceptarán obras ya postuladas en años anteriores.
    • No se aceptarán obras con indicios de plagio.
    • No se aceptarán compendios de textos previamente publicados sin aclaración editorial.
    • No se aceptarán autopublicaciones con sellos inexistentes.
    • Solo se aceptarán obras nuevas, auténticas y verificables.

 

  • Habilitar el acceso público a los registros oficiales: videos, actas y deliberaciones deben estar disponibles al cerrarse el proceso.
  • Seleccionar jurados idóneos, con trayectoria académica o literaria, y con especialización por categoría.
  • Eliminar argumentos que premien por trayectoria, y reforzar la calidad del texto como el único criterio determinante.
  • Crear un mecanismo de preselección de obras, para que el jurado evalúe con más profundidad solo las que cumplan con todos los requisitos.
  • Plantear subcategorías (crónica, literatura infantil, antologías).
  • Todo libro debe contar con el Depósito Legal en el SINABI[15] antes de postularse.

La gestión de nulidad interpuesta por Zonta fue un acto valiente. Gracias a él, hoy contamos con información que ilumina lo que antes se mantenía en la sombra. La información es un derecho constitucional y pertenece a toda la ciudadanía.

Invitamos a reflexionar a todos los actores del sistema cultural: autoridades académicas, profesores, estudiantes, investigadores, talleristas, gestores, editores, jurados, directores de revistas, escritores, funcionarios públicos y quienes nos gobiernan. Pitágoras habló de justicia y vida ética como forma de purificación. Solo así podremos alcanzar la libertad y entrar en armonía con la verdad.

Un llamado a la conciencia institucional

Llamamos a la reflexión de los funcionarios del Ministerio de Cultura que recibieron la gestión de nulidad presentado por José María Zonta. ¿Por qué el despacho ministerial respondió con una nota tan escueta  (documento MCJ-DM-0354-2025), sin fundamento jurídico, a un documento que ofrecía pruebas sólidas? ¿Por qué no se dictaron las medidas cautelares solicitadas por Zonta mientras se realizaba la investigación si se trataba de fondos públicos?

 

Resumen del documento MCJ-DM-0354-2025

  1. Autonomía del jurado. Se reafirma que los jurados de los premios nacionales son órganos independientes del Ministerio y sus decisiones no son revisadas por este.
  2. Rechazo de la gestión de nulidad. La solicitud es rechazada porque:
    – No se trata de un acto administrativo emitido por el Ministro.
    – No se considera una getión de nulidad “evidente y manifiesta”, ya que la argumentación del solicitante requiere interpretación compleja.
  3. Documentación en regla. El Ministerio asegura que existen expedientes que respaldan el cumplimiento del procedimiento normativo para la entrega del premio.
  4. Continuación del proceso. Se continuará con la entrega del premio y las actividades correspondientes.
  5. Se valorará remitir al Ministerio Público el accionar de una de las personas miembros del jurado.

¿No sería el propio Ministerio uno de los grandes beneficiados si depuramos la mediocridad y restauramos la confianza ciudadana?

Si un niño gana una medalla haciendo trampa, la responsabilidad ética de sus adultos responsables es pedirle que la devuelva. Por su bien y por el de toda la comunidad.

Llamado a la acción

La gestión de nulidad ante el Ministerio de Cultura presentada por José María Zonta ha dejado en evidencia graves irregularidades en el proceso de los Premios Nacionales Aquileo J. Echeverría 2024. La información es un derecho y la transparencia un deber. Desde el Movimiento Transparencia, instamos al Ministerio de Cultura a asumir su responsabilidad, reformar los procesos y garantizar un sistema ético, justo y coherente con el valor de la creación literaria en Costa Rica.

¿Qué mensaje queremos transmitir a las generaciones futuras?

Retomemos las riendas de la dignidad.

Volvamos al fuego de la palabra.

A la escritura.

MOVIMIENTO TRANSPARENCIA
Ética y dignidad en la literatura

Leda García, Paola Valverde, Rebeca Bolaños, Nidia Marina González, Andrés Briceño, Laura Vásquez, Guillermo Acuña, Anacristina Rossi, Dennis Ávila, Carlos Calero, Paul Benavides, Claire De Mezerville, Shirley Campbell, Leonardo Cruz, Guadalupe Urbina y Cristian Alfredo Solera.

[1] Artículo 5 del Reglamento: Este premio tiene como fin, el reconocimiento de las obras literarias que hayan destacado durante el año inmediato anterior, de entre sus homólogas, e impliquen un decidido nivel de aporte al fortalecimiento del entorno cultural costarricense.

[2] Artículo 21 del Reglamento:.-Responsabilidades de los Jurados. Los jurados, deberán cumplir a cabalidad los deberes y obligaciones establecidos en la Ley No. 9211 y el presente reglamento, y asumir con absoluta ética profesional, independencia e imparcialidad, la responsabilidad de su cargo. Queda expresamente prohibido aceptar cualquier tipo de relación, recompensa o compensación por parte de los postulados, o de alguna persona que tenga relación alguna con estos. De comprobarse estas irregularidades u otras similares, serán destituidos y quedarán inhibidos de participar nuevamente como jurados, sin exclusión de su eventual responsabilidad civil o penal, atendiendo la gravedad de la situación. Los Jurados Calificadores actuarán en la valoración de las postulaciones y en la selección de las obras y personas ganadoras, de acuerdo con su formación y experiencia profesional, apegados a criterios éticos, y gozarán de libertad de decisión, que, bajo ningún supuesto, será sometida al criterio de terceros, incluidas las Unidades Administradoras.

[3]https://www.rnpdigital.com/Reactivacion%20de%20sociedades%20y%20eliminacion%20de%20la%20clase%20012%20.pdf

[4] Artículo 14 del Reglamento:.-Funciones y deberes de los Jurados Calificadores. h. Elaborar un expediente que contenga todas las actas redactadas, en orden cronológico, debidamente foliado, así como cualquier otra documentación relevante para las deliberaciones. Durante el año en que se esté llevando a cabo la evaluación y consideración de propuestas y candidatos, este expediente será de conocimiento únicamente de los integrantes del Jurado Calificador, a fin de proteger el carácter secreto de las deliberaciones. i. Guardar confidencialidad del trabajo que se desarrolla y de las deliberaciones que realizan, durante el año de valoración de propuestas, a efecto de no vulnerar el proceso de escogencia de los premiados.

[5] Artículo 5.d del Reglamento: “Tomando en cuenta el premio en dramaturgia, al menos uno de los representantes de las universidades públicas, deberá ser un profesional con trayectoria en el campo de las artes dramáticas.»

[6] La Ley General de Administración Pública de Costa Rica (LGDAP) establece en el Artículo 50- Los órganos colegiados nombrarán un secretario, quien tendrá las siguientes facultades y atribuciones: a) Grabar el audio y video de las sesiones del órgano y levantar las actas correspondientes, las cuales constituirán una transcripción literal de todas las intervenciones efectuadas en apego a los principios constitucionales de razonabilidad y proporcionalidad, garantizando con ello la publicidad y el acceso ciudadano a todos estos registros.

[8] https://www.diariolibre.com/revista/cine/2025/03/11/acusan-de-plagio-a-anora-la-ganadora-del-oscar-2025/3029256

[9] https://culturacr.net/caso-de-plagio-poetico-en-costa-rica/

[10] https://simehbucket.s3.amazonaws.com/miscfiles/rnc-82-digital_h7fkfial.pdf

[11] https://www.unacomunica.una.ac.cr/index.php/mayo-2023/4625-certamen-una-palabra-2023-abre-convocatoria

[12] https://www.once.es/noticias/fadir-delgado-juana-cortes-y-rafael-ruiz-ganadores-de-los-premios-tiflos-de-literatura-de-la-once-2020-entre-las-cerca-de-1-500-obras-presentadas

[13] https://www.escritores.org/recursos-para-escritores/26365-premio-nacional-de-poesia-mincultura-2019-colombia

[14] https://revistaajkoki.com/index.php/ensayos/231-fadir-delgado-acosta-la-temperatura-exacta-del-miedo-y-cama-de-hospital-vista-desde-abajo

[15] El depósito legal permite a la Biblioteca Nacional captar la producción documental de Costa Rica, amparada en la Ley de Imprenta N° 32, y en la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos N° 6683 https://www.sinabi.go.cr/servicios/depositoLegal/dep_publicaciones_elec.aspx