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Etiqueta: salud pública

Defensoría de los Habitantes da la razón a UNDECA sobre el ERP-SAP y confirma graves afectaciones en la CCSS

Comunicado de UNDECA

Resolución acredita que las advertencias realizadas por UNDECA fueron ignoradas y que la implementación forzada del ERP-SAP generó una crisis sistémica en áreas críticas de la institución.

La Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) recibe con satisfacción la resolución final emitida por la Defensoría de los Habitantes sobre la denuncia presentada por nuestra organización el 30 de mayo de 2025, mediante la cual se alertó oportunamente sobre los riesgos de implementar de forma forzada el sistema ERP-SAP en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). También esta denuncia fue presentada en su momento ante la Contraloría General de la República.

La investigación de la Defensoría concluye que las advertencias realizadas por UNDECA eran fundadas y que la decisión de poner en funcionamiento el sistema el 2 de junio de 2025 se tomó pese a múltiples alertas técnicas, generando una crisis institucional que impactó simultáneamente la gestión financiera, logística, farmacéutica y administrativa de la Caja.

Entre los principales hallazgos señalados por la Defensoría destacan:

La acumulación de más de 109.000 facturas pendientes de trámite y una brecha de más de ₡1,59 billones entre obligaciones registradas y pagos realizados.

Discrepancias en inventarios superiores a ₡112.000 millones y una pérdida temporal de visibilidad sobre existencias y movimientos de suministros institucionales.

Problemas que afectaron la trazabilidad de medicamentos, incluyendo fármacos sujetos a control especial por la Ley de Estupefacientes.

La imposibilidad de generar estados financieros confiables durante meses debido a fallas en la implementación y migración de datos.

Costos extraordinarios superiores a ₡1.340 millones para contratar personal temporal y realizar procesos manuales que el sistema debía ejecutar automáticamente.

La Defensoría también reconoce que la continuidad de los servicios de salud no fue producto del éxito del ERP-SAP, sino del enorme esfuerzo y compromiso de las personas trabajadoras de la CCSS, quienes sostuvieron la operación institucional mediante jornadas extraordinarias, controles manuales y mecanismos de contingencia para evitar una afectación directa a la población.

UNDECA destaca que esta resolución constituye una reivindicación de la labor sindical responsable y comprometida con la defensa de la seguridad social costarricense. Cuando nuestra organización denunció los riesgos del proyecto, lo hizo pensando en la protección de los recursos públicos, la estabilidad institucional, las condiciones laborales del personal y, sobre todo, en la atención de calidad que merecen las personas usuarias de la Caja.

Los hechos acreditados por la Defensoría demuestran que las alertas sindicales no obedecían a intereses particulares ni políticos, sino a preocupaciones legítimas respaldadas por informes técnicos y por el conocimiento de quienes diariamente sostienen el funcionamiento de la institución.

UNDECA exige ahora que las recomendaciones emitidas por la Defensoría sean acatadas en su totalidad, que se determinen las responsabilidades correspondientes por las decisiones adoptadas y que se garantice la transparencia en el proceso de corrección de las fallas detectadas.

La defensa de la CCSS, de sus trabajadores y trabajadoras, y del derecho a la salud de la población seguirá siendo una prioridad irrenunciable para nuestra organización.

Informe de la Defensoría.

UNDECA
Defendiendo la Seguridad Social, los derechos laborales y la salud del pueblo costarricense.

FESITRAES invita a conversatorio sobre la CCSS, las pensiones y la defensa de la seguridad social

La Federación de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Superior (FESITRAES) realizará el conversatorio “La CCSS en disputa: derechos, pensiones y defensa del sistema de seguridad social”, un espacio de análisis y diálogo sobre los desafíos que enfrenta la seguridad social costarricense y las propuestas para fortalecer la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La actividad se llevará a cabo el 10 de junio de 2026 a las 2:00 p.m., con transmisión a través del canal de YouTube de SIUNED, y reunirá a especialistas y personas activistas vinculadas a la defensa de la salud pública y la seguridad social.

El conversatorio contará con la participación del Dr. Leiner Vargas, economista y catedrático del Centro Internacional en Política Económica (CINPE) de la Universidad Nacional (UNA), quien aportará elementos de análisis sobre la situación económica y financiera de la seguridad social costarricense.

También participará la Dra. Natalia Solís Rojas, especialista en medicina interna e infectología de la CCSS, activista social e integrante de las coordinaciones de Unidos por la CCSS y del Frente Nacional de Lucha (FNL).

El panel se complementa con la participación de Deivis Ovares Morales, auxiliar de enfermería de la CCSS, activista social y sindical, quien forma parte de las coordinaciones del Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS) y del Frente Nacional de Lucha.

Según las organizaciones convocantes, el encuentro busca generar una reflexión colectiva sobre el presente y el futuro de la seguridad social en Costa Rica, abordando temas relacionados con el derecho a la salud, el régimen de pensiones, el financiamiento de la CCSS y los desafíos que enfrenta una de las instituciones más emblemáticas del Estado Social de Derecho costarricense.

La actividad se realiza en articulación con diversas organizaciones sindicales comprometidas con la defensa de la CCSS, entre ellas SINDEU, SITUN, AFITEC, UTRAUTN y SIUNED.

Las personas organizadoras destacan que el conversatorio forma parte de los esfuerzos para promover el debate público y la participación ciudadana en torno a la protección de la seguridad social, en un contexto de discusión nacional sobre el financiamiento, la gestión y el futuro de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Fecha: 10 de junio de 2026
Hora: 2:00 p.m. (hora de Costa Rica)
Transmisión: YouTube SIUNED
Enlace: https://youtu.be/KlJY_5mwUfk

La convocatoria se realiza bajo la consigna:
“En defensa de la CCSS, por el derecho a la salud y la seguridad social”.

Hasta 1114 personas al año estarían en riesgo de muerte súbita por falta de diagnóstico, señala estudio de la UCR

Mag Olga Marta Ramírez Hernández 
Comunicadora
Sistema de Estudios de Posgrado (SEP)

  • Muchas muertes súbitas en personas jóvenes no son infartos, sino condiciones hereditarias que si se detectan a tiempo se podrían prevenir

  • Se propone la creación de una unidad especializada en la CCSS para detección temprana y seguimiento clínico

Hasta 1114 personas por año podrían estar en riesgo elevado de muerte súbita si no tienen un diagnóstico oportuno en el país, lo que evidencia la magnitud del problema desde la perspectiva de salud pública, según un estudio desarrollado en la Maestría en Administración y Dirección de Empresas del Sistema de Estudios de Posgrado (SEP), de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La investigación, titulada Estudio de factibilidad para abrir una unidad especializada en atención, diagnóstico y seguimiento para personas con cardiopatías familiares en la CCSS, fue realizada por la investigadora María Jesús Mora Fernández y el investigador Víctor Keneth Fernández Araya, como trabajo final de graduación.

El tema es tan relevante para el país que la investigación propone la creación de una unidad especializada en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para mejorar la detección y el seguimiento de las cardiopatías familiares, enfermedades genéticas asociadas a muerte súbita en personas jóvenes.

El estudio, desarrollado en la Maestría en Administración y Dirección de Empresas del Sistema de Estudios de Posgrado (SEP), concluye que esta iniciativa es técnica, social y financieramente viable, y que podría contribuir a reducir muertes evitables mediante diagnósticos oportunos y seguimiento clínico.

Las cardiopatías familiares son enfermedades de origen genético que pueden no presentar síntomas y manifestarse de forma repentina. En Costa Rica, la ausencia de una unidad especializada, protocolos integrales y registros epidemiológicos limita la detección temprana y el seguimiento de personas en riesgo.

Muertes súbitas en personas jóvenes

La propuesta plantea la creación de una Unidad de Cardiopatías Familiares, orientada al diagnóstico temprano, seguimiento clínico y análisis de familiares en riesgo. Además, contempla la articulación entre distintas especialidades médicas y el desarrollo de registros que permitan mejorar la toma de decisiones.

Para el médico forense Lawrence Chacón Barquero, especialista en medicina legal y patología cardiovascular, el país enfrenta una brecha en la atención de estas enfermedades: “En toda Latinoamérica no existe una unidad integral de atención de cardiopatías familiares. Muchas muertes súbitas en personas jóvenes no son infartos, sino condiciones hereditarias que, si se detectan a tiempo, permitirían estudiar a las familias y prevenir nuevas muertes. Hoy sabemos quiénes están en riesgo, pero no tenemos a dónde referirlos”, aseguró el galeno.

Muchas familias quedan sin orientación tras una muerte súbita. No hay una unidad donde puedan recibir consejo para entender qué ocurrió ni saber si otros familiares están en riesgo, pese a que se trata de trastornos genéticos que pueden afectar a personas jóvenes y repetirse en una misma familia”, advirtió la Dra. Vivien Araya Gómez, especialista en cardiología y electrofisiología cardíaca y miembro de la junta directiva de la Asociación Costarricense de Cardiología (ASOCAR).

El proyecto surge ante la necesidad de contar con un abordaje más estructurado. Actualmente, muchos casos se identifican de forma tardía, lo que reduce las posibilidades de prevención en familiares”, explicó María Jesús Mora, investigadora del estudio.

Aporte a la seguridad social de Costa Rica

El proyecto de la creación de la Unidad fue presentado a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, que analiza incorporar la Unidad a corto plazo.

Para nosotros es un aporte invaluable que da orientación a la Caja Costarricense de Seguro Social, porque este estudio permite optimizar y alinear los recursos de la institución frente a un problema de salud pública: la pérdida de vidas a edades tempranas. Además, contribuye a mejorar el proceso de atención y a prevenir futuras afecciones del corazón, lo que también evita costos mayores a largo plazo”, afirmó la Dra. María Eugenia Villalta, directora general del Hospital San Juan de Dios.

El principal aporte fue traducir una necesidad del sistema de salud en una propuesta viable para la toma de decisiones, con un enfoque preventivo”, advirtió Víctor Keneth Fernández, coautor de la investigación.

El análisis incluyó la evaluación técnica, social y financiera del proyecto, así como la revisión de experiencias internacionales y entrevistas con especialistas del sector salud.

Entre los beneficios identificados se encuentran la reducción de muertes en población joven, el aumento de años de vida saludable y una mejor utilización de los recursos del sistema de salud, al priorizar la prevención sobre la atención tardía.

Esta investigación refleja cómo Posgrados UCR funciona como un semillero de investigación orientado a generar propuestas concretas. En este caso, el estudio aporta una solución viable desde la gestión y la salud pública para atender una necesidad identificada en el país”, manifestó el Dr. Eldon Cadwell Marín, decano del Sistema de Estudios de Posgrado de la UCR.

El estudio también identifica vacíos en el sistema actual, como la falta de coordinación entre especialidades, la limitada disponibilidad de pruebas diagnósticas y la ausencia de un registro nacional que permita dimensionar el problema.

A partir de estos hallazgos, la investigación plantea que la creación de esta unidad especializada podría fortalecer la prevención, mejorar la detección temprana y reducir el impacto de eventos asociados a cardiopatías familiares en Costa Rica.

Documento de la investigación

Otra masacre (esta vez) consumada

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

A raíz de mi columna anterior sobre la relación entre aumento de violencia y mercado ilegal de armas en Costa Rica, recibí una amable comunicación vía correo electrónico por parte del Señor Adolfo Morales en la que saludaba la reflexión propuesta y me invitaba a colocar el interés en otro drama igual o peor de serio.

En efecto, Costa Rica ha entrado en los últimos años en un viaje sin retorno en materia de muertes producidas en carretera. Solo en 2025, la cifra de personas fallecidas en accidentes de tránsito en sitio y como resultado de complicaciones posteriores fue de 903, un dato que excedió los 873 homicidios cometidos en el mismo año, según una nota del sitio teletica.com.

Hemos venido insistiendo en nuestras intervenciones en medios de comunicación, sobre los cambios culturales que se registran e impactan el comportamiento vial en el país día tras día.

En la conducción se condensa una mezcla de aceleración por la vida, una ira incontenible, la irresponsabilidad absoluta, el desafío permanente a la autoridad, los tiempos qcortados para trasladarnos y llegar a nuestros destinos.

A esto debemos agregar la competencia en que se ha convertido conducir en nuestras calles y el pobre manejo de las tensiones y emociones, que derivan en otro tipo de violencias con resultados lamentables y que hemos observado en los últimos años en el país.

Es este un desafío de salud pública que debe ser combatido con prevención, capacitación en cultura vial a edades tempranas y una decidida apuesta política y técnica por impulsar el transporte ferroviario moderno que desahogue esas trampas mortales en la que se han convertido nuestras carreteras.

También allí nos estamos matando.

Si no hacemos algo de inmediato la masacre terminará de consumarse en un corto plazo y para siempre.

SIFREHN defiende uso de teleconsulta y denuncia deterioro de la atención médica en la CCSS

SURCOS comparte el texto íntegro de la declaración de SIFREHN:

NO SOMOS LOS MÉDICOS LOS QUE NOS BURLAMOS Y ESTAFAMOS AL TRABAJADOR COSTARRICENSE Y A SUS FAMILIARES EN LA CCSS.

ACLARACIÓN URGENTE Y DERECHO DE RESPUESTA DE LA SECRETARÍA GENERAL DEL SINDICATO “SIFREHN” A FAVOR DE TODO EL PUEBLO TRABAJADOR COSTARRICENSE Y FAMILIARES, QUE ESPERAN AÑOS POR UNA CITA MÉDICA, Y A LOS QUE UNA VEZ MÁS SE PRETENDE ENGAÑAR.

Sepan ustedes estimados trabajadores costarricenses, familiares y ciudadanía en general, que algunos de los profesionales médicos que actualmente están siendo acusados con gran despliegue publicitario exhibiendo sus nombres, y muchos otros que probablemente estamos en “lista de espera” para serlo, lo estamos por el supuesto cuestionamiento de habernos extralimitado en la cantidad de pacientes atendidos, según criterio de algunos “impolutos” altos dirigentes institucionales de la CCSS, que juzgan a priori y sin debido proceso alguno y en los tribunales como debería de ser y tiene todo derecho cualquier ciudadano.

Se quiere plantear así la acción solidaria del médico ante la necesidad del paciente o del enfermo, prácticamente como una estafa a las sagradas arcas del Seguro de Salud, (muy mal administradas por cierto), pues se le debe pagar entonces a muchos de los pacientes atendidos —por patologías cotidianas en general simples pero incapacitantes, que todos sufrimos como pueblo muy enfermizo que somos— su incuestionable derecho a la incapacidad laboral, que es lo que en primera instancia molesta a la Caja, como si el paciente no pagara y no tuviera derecho a ello.

Viene al caso mencionar entonces que muchos de los pacientes que hoy ya pintan canas, pueden recordar y aseverar, al igual que los anales de las primeras clínicas periféricas que tuvo la Caja, como la Moreno Cañas de los barrios del sur por ejemplo, a la que tuvimos el honor de servir, que en la consulta denominada “Extemporánea”, el médico atendía por lo general más de 100 pacientes diarios, sin que recordemos de algún reclamo serio por “mal praxis” y ante el aprecio y reconocimiento de todos los pacientes, que además gozaban del servicio de “visitas domiciliarias”, donde los médicos también atendimos a miles de pacientes durante las epidemias de gripe, varicela, sarampión, infecciones gastrointestinales, trastornos sicológicos, etc.

Pero volviendo al caso de la presunta estafa de parte de los médicos y de los pacientes que legalmente utilizan el excelente y resolutivo recurso de la “TELECONSULTA”, todos sabemos que estos trabajadores, aun los de los sectores más humildes, pagan religiosamente su SEGURO DE SALUD para su protección y la de sus familiares y sin embargo, es bien conocida, la pésima prestación de los esenciales servicios médico-asistenciales de la Caja al pueblo trabajador y ciudadanía en general, ya que la Institución, desde hace muchos años no tiene la capacidad resolutiva para atenderlos, incluso desde el básico primer nivel de atención de los EBAIS, pues no ha querido en forma obcecada y absurda, contratar más médicos, o los médicos necesarios, tanto generales como especialistas en formación, pudiendo haberlo hecho, tal como lo hemos venido denunciando desde hace más de una década, y la Defensoría de los Habitantes es testigo de ello (p. 2). Y ya que se nombra a “La Defensoría”, baste aquí también recordar su lapidaria frase: “SACAR CITA EN UN EBAIS RESULTA MISIÓN IMPOSIBLE”.

Por lo tanto, al ser miles de pacientes diarios en todo el país los que enfrentan esta cruel e inconstitucional situación (artículo 21 de la Constitución y jurisprudencia) y no teniendo tampoco los recursos para pagar la excelente pero lógicamente onerosa medicina privada, la única opción que les queda hoy día afortunadamente a dichos pacientes, es la posibilidad e incuestionable derecho de poder acudir a la justa y mucho menos costosa TELECONSULTA o CONSULTA VIRTUAL NO PRESENCIAL.

Como corolario de toda esta situación, puede deducirse, que si los trabajadores pagan puntualmente su Seguro de Salud y no son atendidos, la “GRAN ESTAFA” la están cometiendo entonces los administradores y dirigentes institucionales responsables del SEM (Seguro de Enfermedad y Maternidad) (p. 2). Ellos son los legítimos responsables y estafadores de amplios sectores del pueblo trabajador que engruesan las criminales y crecientes listas de espera de más de un millón de pacientes en los hospitales y las crueles filas madrugueras en busca de cupos en los EBAIS, y NO SOMOS NI NUNCA HEMOS SIDO LOS MÉDICOS LOS CULPABLES, como tendenciosa y rastreramente quieren hacerle creer al pueblo, para encubrir su tremenda incompetencia gerencial y administrativa de décadas, que ha conducido al despilfarro y mal uso de los recursos del Seguro de Salud y también a la debacle del Seguro de IVM, siendo entonces, más bien sus nombres, los que deberían ser exhibidos ante la opinión pública, debiendo estar en primer lugar los funcionaros de la Comisión Central Evaluadora de Licencias e Incapacidades y, que alegan públicamente “que están llegando tarde para detectar fraudes”… según ellos, obviamente cometidos por los médicos, en el otorgamiento de incapacidades prolongadas, cuya causa en la gran mayoría de los casos es la gran incapacidad resolutiva de la propia Institución ante el pleno derecho de los pacientes.

Por lo tanto, la Secretaría General del Sindicato SIFREHN avisa a todos sus afiliados y miles de usuarios que los consultorios médicos del sindicato continuarán, como lo han venido haciendo desde su creación hace aprox. 5 años, prestando sus servicios médicos a la población necesitada, tanto en forma presencial en su horario de lunes a viernes, como mediante el sistema de Teleconsultas, todos los días de la semana.

Atentamente:

Dr. Alfredo Ramírez Montero Cédula 103110226
Secretario General del Sindicato del Frente Hospitalario Nacional -SIFREHN

 

Pronunciamiento de la Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias sobre el caos en el transporte y su impacto en la salud y la calidad de vida

Un serio problema que demanda atención urgente

Costa Rica vive un auténtico caos en el transporte. De acuerdo a índices internacionales, San José ocupa uno de los primeros lugares en el mundo en cuanto a peores condiciones de tránsito y de movilidad en general. Esta situación tiene múltiples aristas y causas que la hacen particularmente compleja. En el centro de esta crisis está una acentuada falta de planificación, aparejada del incremento acelerado en la flota vehicular privada y el debilitamiento sistemático del transporte público durante las últimas décadas. El número de operarios de autobuses disminuyó en un 24% y el número de personas usuarias de autobús se redujo en un 42% desde el año 2018.

Ello va de la mano de una deficiente infraestructura vial, con proyectos atrasados, de alto costo y con frecuencia insuficientes. A lo anterior se agrega un desarrollo inmobiliario descoordinado y sin planificación, lo cual se refleja en que 40 cantones no cuentan con planes reguladores y, entre los que sí poseen, muchos son parciales o están desactualizados. Los procesos de urbanización con frecuencia no toman en cuenta el tema del transporte y hay una enorme deficiencia en la sectorialización del transporte público. Todo ello nos ha llevado a la crítica situación actual.

Resulta paradójico que el país cuenta, desde 1976, con una gran cantidad de estudios técnicos que señalan claramente estas deficiencias y proponen formas de enfrentarlas; igualmente hay legislación en el tema, la cual a menudo se incumple. Con frecuencia intereses sectoriales prevalecen sobre el interés público y el país se ha quedado rezagado en la implementación de soluciones.

Impactos en la salud pública

El caos en el transporte tiene múltiples impactos negativos en la vida del país. En el ámbito de la salud, los accidentes de tránsito y las muertes derivadas de ellos representan un serio problema. El año pasado, la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) reportó 44.000 personas atendidas en sus servicios por accidentes de tránsito, los cuales ocurren mayormente en la temporada seca. Estos accidentes se relacionan a menudo con conducción temeraria y exceso de velocidad. Esta problemática afecta principalmente a personas jóvenes entre 20 y 29 años, especialmente a peatones, ciclistas y motociclistas, con un predominio de los varones (72 % de los casos en 2025); ello conlleva un alto impacto en la fuerza laboral del país. En términos de número de casos atendidos en la CCSS en el período 2019-2025, los accidentes de tránsito ocupan la posición decimoquinta, mientras que en términos de mortalidad se ubican en el sexto lugar, lo que refleja la gravedad de estos eventos. Además, estos accidentes tienen un efecto significativo en los costos institucionales de atención y rehabilitación.

Más allá de la afectación física, el caos vial impacta en la salud mental, al causar estrés, irritación y fatiga, constituyendo un estresor crónico que golpea la calidad de vida de la población. La salud también se ve afectada por los congestionamientos, al dificultarse el traslado de personas a los centros de salud. Por otra parte, las emisiones de gases de la creciente flota vehicular representan la principal causa de contaminación del aire en el país, lo cual también tiene un efecto en la salud de la población al favorecer enfermedades respiratorias y crónicas diversas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que los efectos combinados de la contaminación del aire ambiente y la del aire doméstico se asocian a 6,7 millones de muertes prematuras cada año en el mundo.

Esta problemática tiene un impacto asimétrico en diversos sectores de la población, afectando a personas en situación de discapacidad, mujeres y personas adultas mayores, dadas las deficiencias en accesibilidad y servicios del transporte público. Por otra parte, el efecto en salud mental y tiempo perdido por personas trabajadoras en las presas viales tiene serias consecuencias en la economía del país. Se estima que en la gran área metropolitana el tiempo perdido por congestionamiento vial le cuesta a las personas trabajadoras cerca de un 4.3% del producto interno bruto.

El camino hacia las soluciones

La seriedad y magnitud del problema demanda acciones claras y decididas por parte de autoridades de gobierno y municipales, con la participación activa de la ciudadanía. En el núcleo de las soluciones está la modernización del transporte público, el cual debe concebirse como un servicio esencial que, en parte, debe ser subsidiado por el Estado, como ocurre en muchos países. Se deben rescatar planes y análisis técnicos efectuados a lo largo de décadas y actualizarlos, siempre favoreciendo el bien común sobre los intereses sectoriales. Deben darse paralelamente transformaciones en los procesos de mejoramiento de la infraestructura vial, superando las crónicas deficiencias en este ámbito.

Se requiere trabajar en planes serios de sectorialización del transporte público, así como en una adecuada planificación del desarrollo urbano, el cual incluya implementación y actualización de planes de ordenamiento territorial por parte de las municipalidades. Es necesario hacer acopio de conocimiento científico-tecnológico existente en las universidades y otras instituciones del país para monitorear el tema del congestionamiento vial, la contaminación del aire y los accidentes de tránsito, de manera que se generen medidas de prevención e intervenciones adaptadas a los diferentes contextos territoriales del país. Es indispensable también hacer valer la legislación existente en los derechos de las personas, incluyendo aquellas que tienen alguna discapacidad, de contar con sistemas de transporte público que respeten sus necesidades.

La Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias hace un vehemente llamado de atención a las autoridades y a la sociedad para que se atienda de forma decidida este serio problema. Muchas de las soluciones al mismo ya se conocen. Pero se requiere voluntad política y una amplia participación ciudadana, incluyendo a la comunidad científico-tecnológica, para tomar decisiones claras y efectivas que redunden en una transformación sustantiva de nuestro sistema de transporte, en beneficio de la calidad de vida de la población y del ambiente, un sistema que sea público, interconectado, limpio, eficiente y seguro.

*Este pronunciamiento fue elaborado por José María Gutiérrez Gutiérrez, Rolando Herrero Acosta, María L. Ávila-Agüero, Henriette Raventós Vorst, Berendina (Berna) van Wendel de Joode, Catharina Wesseling y Edgardo Moreno Robles, integrantes de la Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias. El texto tiene como base los análisis presentados en el foro organizado por esta comisión titulado “El caos en el transporte y su impacto en la salud pública”, celebrado el 22 de abril del 2026 con la participación como panelistas de Leonardo Castro, Roy Wong, José Rojas, Leonardo Merino y Nicole Mesén.

El video de este foro se puede ver en el siguiente enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=gpQlyTm6Dbw

Estudio sostiene que listas de espera sí pueden resolverse con cambios administrativos y sin más gasto en personal

Un estudio dirigido a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social sostiene que el problema de las listas de espera en consulta médica especializada puede reducirse significativamente mediante medidas administrativas y de gestión, sin necesidad de aumentar los costos en servicios personales.

El documento, elaborado por el médico Carlos Zamora Zamora, analiza el comportamiento de la contratación de médicos y la producción de consultas especializadas en hospitales de la Caja entre 2004 y 2025. A partir de ese análisis concluye que existe una “contracción continuada” y “paradójica” de la oferta de servicios especializados, pese al aumento sostenido de personal médico contratado.

La investigación parte de la preocupación por la existencia de centenares de miles de personas en listas de espera para obtener atención especializada, situación que —según el autor— afecta el derecho a la salud y genera incertidumbre y angustia en la población.

El estudio señala que frecuentemente se atribuye el problema a limitaciones de recursos, cambios demográficos o factores epidemiológicos, pero afirma que rara vez se examinan de forma rigurosa aspectos relacionados con la administración de servicios y la gestión institucional.

Entre los principales hallazgos, el documento destaca que la cantidad de médicos contratados en hospitales de la Caja pasó de 1.825 en 2004 a 4.251 en 2025, mientras que la producción de consultas especializadas prácticamente permaneció estancada.

El análisis señala que en 2014 se alcanzó el punto más alto de producción con 2.587.000 consultas y 2.984 médicos. Sin embargo, en 2025, con 4.251 médicos contratados, se realizaron 2.278.000 consultas, es decir, aproximadamente 300.000 menos que en el año de mayor producción.

Según el estudio, esta discrepancia evidencia un deterioro progresivo en el rendimiento de los servicios de consulta externa especializada y una reducción real de la oferta, especialmente si se considera el crecimiento demográfico del país.

El documento estructura el análisis en varios apartados:

  • una carta pública dirigida a la Junta Directiva de la Caja;
  • un adendum técnico sobre listas de espera y tendencias de los servicios entre 2004 y 2025;
  • cuadros comparativos sobre contratación de médicos y producción de consultas en hospitales nacionales, regionales y periféricos;
  • y un análisis de tendencias institucionales y de rendimiento.

El estudio incluye comparaciones entre distintos tipos de hospitales y muestra que, en numerosos centros médicos, la contratación de especialistas creció mucho más rápido que la cantidad de consultas efectivamente realizadas.

Entre los argumentos centrales del autor se encuentra la idea de que la magnitud de la diferencia entre recursos contratados y servicios producidos no puede explicarse únicamente por factores externos como la pandemia. Aunque reconoce el impacto del COVID-19, sostiene que la tendencia decreciente venía manifestándose desde años anteriores y continuó después de la emergencia sanitaria.

El autor plantea que la situación podría estar asociada con cambios en la forma de administrar los recursos, medidas institucionales que habrían favorecido ineficiencias, incumplimiento de normas reglamentarias y debilidades en los mecanismos de control de labores.

Asimismo, afirma que el comportamiento observado sería inaceptable en cualquier organización pública o privada:

“Ante una divergencia como esta entre el desempeño de los recursos contratados y la producción, cualquier empresa, desde la panadería del barrio hasta la transnacional más poderosa, procedería a revisar con urgencia su administración y su gerencia”.

El documento sostiene además que las listas de espera no solo pueden intervenirse, sino también reducirse y equilibrarse en un plazo relativamente corto mediante acciones administrativas sencillas.

En el cierre del estudio, Zamora concluye:

Con base en los resultados mostrados puede afirmarse que es posible resolver el problema de listas de espera en consulta especializada”.

El autor indicó que está dispuesto a ampliar los resultados del análisis y presentar propuestas concretas para atender las listas de espera en la institución.

Puede descargar el documento desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/05/Carta-JD-y-listas-de-espera.pdf

Imagen: Semanario Universidad

Movimiento “La Caja es Nuestra” lanza campaña permanente de denuncia y alerta sobre propuestas en la CCSS

El movimiento ciudadano “La Caja es Nuestra” anunció el inicio de una campaña permanente de denuncia sobre el proceso de debilitamiento de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), con el objetivo de vigilar y visibilizar decisiones que, según señalan, afectan el carácter solidario y universal de la institución.

La iniciativa contempla la difusión de cápsulas informativas tres veces por semana, que serán distribuidas por WhatsApp y otros medios, con el fin de que la ciudadanía las comparta y contribuya a fortalecer una red de información y acción en defensa de la seguridad social.

Como parte de esta campaña, el movimiento denuncia que la Junta Directiva de la CCSS estaría valorando medidas para que las personas pensionadas del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) deban aportar un 5% de su pensión para financiar su seguro de salud, lo que consideran una afectación directa a este sector.

Desde el movimiento se hace un llamado a construir un proceso organizativo de base local, que permita no solo resistir medidas que perciben como regresivas, sino también impulsar propuestas para el fortalecimiento y mejora continua de la institución.

Antecedentes y contexto

En los últimos años, la CCSS ha sido escenario de debates intensos en torno a la sostenibilidad financiera de sus regímenes, especialmente el IVM, así como sobre reformas que han generado preocupación en distintos sectores sociales, sindicales y académicos.

Entre los temas recurrentes se encuentran propuestas de ajuste que incluyen cambios en edades de retiro, montos de pensiones y esquemas de contribución, lo que ha motivado pronunciamientos y movilizaciones en defensa del modelo solidario de la seguridad social.

Diversas organizaciones han advertido sobre el riesgo de transformaciones que podrían debilitar el carácter público, universal y solidario de la Caja, mientras que autoridades han planteado la necesidad de reformas para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

En este contexto, la campaña de “La Caja es Nuestra” busca incidir en la opinión pública y promover la participación ciudadana informada, con el fin de resguardar una de las instituciones centrales del Estado social de derecho.

Arzobispo de San José llama a fortalecer la justicia social, el trabajo digno y la defensa de la seguridad social

En su mensaje con motivo del Día Internacional del Trabajo, Mons. José Rafael Quirós Quirós hizo un llamado a construir una sociedad más justa y solidaria, inspirada en los valores del Evangelio y el ejemplo de San José Obrero. Señaló los desafíos actuales que enfrenta el país, como el desempleo, la pobreza, la violencia, la crisis de valores y las amenazas al sistema de seguridad social, especialmente a la Caja Costarricense del Seguro Social. El arzobispo destacó la urgencia de fortalecer el diálogo, promover el trabajo digno, atender a los sectores más vulnerables —incluyendo jóvenes, mujeres, agricultores y poblaciones costeras— y garantizar políticas públicas orientadas al bien común, la equidad y la dignidad humana.

SURCOS comparte el mensaje:

San José Obrero
1º de mayo de 2026

Mons. José Rafael Quirós Quirós

Queridos hermanos:

Hemos sido convocados hoy para celebrar la memoria litúrgica de San José Obrero, fecha en que también se celebra el Día Internacional del Trabajo, damos gracias a Dios que hace partícipe al ser humano en la obra transformadora de la creación, donde su voluntad es que todo conduzca a la plenitud. Lo que implica humanización y justicia social. Nos encontramos como una sola familia en el Santuario Nacional San José, y les recibimos a todos ustedes que representan la riqueza de expresiones del trabajo humano.

La Pascua es un tiempo litúrgico que fortalece nuestra fe en Cristo Resucitado, que convierte la tristeza en alegría y el temor en valentía, que hace brillar la luz del amor desplazando la oscuridad del odio, y rompe las cadenas de la muerte para proclamar la vida plena. El Señor Resucitado es la fuerza transformadora que permite que el bien venza al mal y que, entre todos, aun con diferentes formas de pensar, construyamos la fraternidad en aras del bien común y la solidaridad.

Nuestros tiempos demandan creyentes, como San José, que más allá del uso de palabras hablen por sus acciones. El silencio de San José trascendió las palabras, por lo que hizo y vivió. Así, para todo padre de familia y trabajador, el humilde carpintero sigue siendo ejemplo de virtudes, hombre justo, fiel y prudente servidor de la voluntad de Dios.

San José realizó su proyecto de vida, personal y familiar, apegado siempre a la voluntad de Dios, tarea nada fácil para aquel que amó a Jesús con corazón de padre.

Escuchamos cómo el Apóstol San Pablo exhorta a los Colosenses a tener “por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada”. De manera que, “la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo” (cfr. Col 3,14-15.17).

Como sociedad, vivimos un tiempo marcado por numerosos desafíos, muchos de los cuales son profundamente alarmantes y pueden resultar abrumadores. Estos problemas no solo nos afectan a nosotros individualmente, sino también a nuestras familias y comunidades. Nos enfrentamos a una crisis cultural que afecta nuestra escala de valores, buenas costumbres y tradiciones, que abarca desde la falta de respeto por la verdad, la justicia y la vida, hasta la proliferación de la violencia y el destructivo narcotráfico y su perverso negocio, que ha llevado a altos niveles de criminalidad.

No podemos quedarnos indiferentes ante el empobrecimiento de muchos hermanos, la falta de oportunidad laboral para una cantidad importante de costarricenses especialmente jóvenes y mujeres, y otras situaciones que nos entristecen, pero del Señor recibimos consuelo, así como lo hizo con José.

En medio de la incertidumbre que enfrentamos, es comprensible sentir desánimo y preocupación, cuánto más al ver la expansión de la «cultura de la muerte»; a saber, esa mentalidad que promueve y perpetúa la destrucción de la vida humana en todas sus formas, desde la promoción del aborto y la eutanasia, así como la indiferencia hacia la dignidad y el valor de cada persona.

La fe en el Resucitado nos fortalece y nos sostiene en los momentos difíciles. Aunque el pecado y el mal estén presentes, como país, la esperanza y el amor son nuestra fuerza poderosa, pues la fe no se limita a conceptos intelectuales, sino que es la fuerza que guía y dinamiza toda transformación.

Es desde nuestra fe que, en nuestra reciente Carta Pastoral Colectiva, “¡La paz este con ustedes!, los Obispos de la Conferencia Episcopal, abrimos una ventana para mirar parte de la realidad social, política, económica, ambiental y de aspectos culturales en nuestro país.

Señalamos, cómo: “pese a que se ha logrado una disminución en las cifras de personas sin trabajo, aún se mantienen 154 mil costarricenses sin un empleo formal. De igual manera, es preocupante que según los últimos datos oficiales 42.829 mil personas se mantienen en trabajo informal sin cobertura de seguridad y garantías sociales plenas” (cfr. # 42).

Un aspecto a tomar en consideración es que, a mayor índice de empleo formal, habrá mejor estabilidad financiera para el régimen de salud, y del seguro de Invalidez Vejez y Muerte de la Caja.  No podemos perder de vista que la Seguridad Social protege solidariamente a sus habitantes garantizando el acceso a la asistencia médica como derecho humano a la salud.

La Caja, patrimonio histórico social de todos los costarricenses, ha definido los principales rasgos de nuestra identidad; tales como la atención a los adultos mayores, a las personas con discapacidad, en general a los más vulnerables.

Históricamente la Iglesia en nuestro país ha sido una firme promotora y defensora de la dignidad humana y del bienestar de los más desfavorecidos. Durante los años en que se gestaron los cimientos de la Caja Costarricense del Seguro Social, la Iglesia Católica levantó su voz a favor de un sistema de salud pública, que reflejara el espíritu de fraternidad contenido en el Evangelio y sus valores: amor al prójimo, justicia social, bien común y cuidado de los más vulnerables. Hoy escuchamos resonar la voz de Mons. Víctor Sanabria en esta Institución.

En orden al fortalecimiento de nuestra democracia, señalo cómo la Caja contribuye positivamente a equilibrar las desigualdades sociales, promoviendo una mayor cohesión y paz social. Un país donde todos tienen acceso a servicios de salud y protección básica es un país que se construye sobre la justicia y la equidad.

No puedo dejar de señalar también que la Caja enfrenta en la actualidad momentos difíciles y grandes desafíos, tal como lo afirmamos los obispos: “Es alarmante e inmoral que algunos quieran socavar la estabilidad a largo plazo de nuestro sistema de Seguridad Social o se sirvan de él para cometer casos de corrupción de toda índole” (Carta Pastoral, n. 60).

Es una exigencia de justicia dar respuesta a la lista de pacientes que requieren atención médica inmediata, no podemos permitir el dolor y angustia no solamente del paciente sino de sus familiares, de ahí que también, el desembolso de la deuda estatal con la Caja se hace urgente. Aquí tenemos como país una gran oportunidad para dar testimonio de amor al prójimo en torno al bien común y reconociendo la dignidad del enfermo, viendo en él, el rostro vivo de Cristo que sufre.

Respecto a los agricultores y a la situación que han venido enfrentando desde hace algunos años, reafirmo lo manifestado en nuestra Carta Pastoral ya mencionada: “La estabilidad del sector agrícola nacional garantiza la  disponibilidad de alimentos, primer componente de la seguridad alimentaria que no puede quedar limitada al mercado internacional, porque su oferta y precios pueden volverse inestables o inaccesibles por causas climáticas, políticas, sanitarias, logísticas o especulativas, entre otras. Aunque es casi imposible alcanzar una seguridad alimentaria totalmente basada en la producción interna, un país como Costa Rica sí puede y debe reducir al máximo su dependencia de los alimentos básicos exteriores. Es posible, además, que el país, mediante medidas legislativas, blinde sus políticas agroalimentarias frente a presiones e intromisiones externas. Esto es lo que se denomina «soberanía alimentaria» (cfr. # 44).

Por tanto, no cabe duda de que “es necesario fortalecer el diálogo en los temas que los agricultores han querido proponer al Gobierno de la República y al Poder Legislativo como: «la determinación de una política cambiaria que respalde la producción nacional y su competitividad», «la suspensión inmediata de la importación masiva y sin controles de productos agrícolas». (Igualmente), «la suspensión inmediata de la aplicación del Decreto de Trazabilidad (areteo) para los pequeños ganaderos, debido a las barreras tecnológicas existentes actualmente», «la no inclusión de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico, ya que no ofrece oportunidad de comercio y/o de acceso para diversificar nuestras exportaciones», (de igual forma) «la aprobación de FONARROZ (Fondo de Competitividad y Auxilio Arrocero)», que busca «respaldar financieramente a los productores, especialmente a los micro, pequeños y medianos, y promover prácticas agrícolas sostenibles para asegurar la disponibilidad del grano a largo plazo» (cfr. # 47).

Cabe señalar la situación crítica de los frijoleros que no encuentran mercado nacional para su producto; los cafetaleros que encuentran elevados costos de producción y ante el escenario bélico mundial, visualizan un panorama sombrío por el aumento a futuro de los combustibles y fertilizantes.

De igual forma las poblaciones costeras que sufren índices de pobreza y desempleo, así como la ausencia de una política estatal con respecto a la participación de la pesca en el esquema de alimentación del país y por lo tanto en su soberanía alimentaria (cfr. # 49).

Muchos otros temas apremiantes que se abordan nuestra Carta Colectiva merecen un análisis profundo, tomas de decisiones y construcción de políticas públicas, entre ellos la migración. Consideramos que, “cualquier esfuerzo por ayudar a nuestros hermanos migrantes debe ser por razón de su dignidad como personas y no como una manera de congraciarse con ningún Estado u organismo internacional” (Cfr. # 53).

Que el Señor bendiga abundantemente a todos los trabajadores de nuestro querido país, y siga sembrando en todos la esperanza y fortaleza para responder a sus responsabilidades y necesidades, y que las jóvenes generaciones aspiren a un trabajo honesto, desechando toda tentación de corrupción.

Pido al Señor por quienes asumirán responsabilidades en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para que también, apegados a los principios de transparencia, honestidad, objetividad y responsabilidad ante el pueblo, contribuyan a seguir fortaleciendo el Estado de derecho. Que con total disponibilidad actúen con la mirada fija en el pueblo y respondan a sus necesidades.

Invoco la intercesión de san José Obrero, para que la paz social, el diálogo y la búsqueda del bien común sean el camino de entendimiento y solidaridad de todos los costarricenses que amamos nuestra querida Patria. Y que la presencia del Señor Resucitado cambie la tristeza en alegría, el desánimo en esperanza, y nos fortalezca para ser incansables constructores de la paz sobre la base de la justicia.

San José Obrero, ruega por nosotros.

ASÍ SEA.

Fotos de Marco Tulio Vega.

“La Caja es nuestra” convoca a manifestación este 1° de Mayo en defensa de la salud pública

En el marco del Día Internacional de las Personas Trabajadoras, el Movimiento Ciudadano “La Caja es Nuestra” convoca a una manifestación este viernes 1° de mayo de 2026 a las 9:00 a.m., con salida desde la Iglesia La Merced, en Avenida Segunda, en defensa del derecho a la salud y del carácter público de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La convocatoria llama a trabajadores, familias y personas pensionadas a unirse en defensa de una institución que consideran debe mantenerse autónoma, universal y solidaria, con servicios de calidad tanto técnica como humana.

Defensa del derecho a la salud

El mensaje central de la actividad plantea la necesidad de resguardar el sistema de seguridad social como un derecho fundamental, en un contexto en el que distintos sectores han manifestado preocupación por el rumbo de la CCSS.

El movimiento enfatiza que la movilización busca fortalecer la conciencia colectiva sobre la importancia de la salud pública, así como promover la participación ciudadana en su defensa.

Convocatoria abierta a la ciudadanía

La invitación es abierta y promueve la participación activa de la ciudadanía, incluyendo la posibilidad de llevar consignas propias. Asimismo, se sugiere a las personas participantes identificarse en la marcha buscando las sombrillas azules del movimiento como punto de encuentro.

Bajo el lema “La Caja es nuestra”, la actividad se suma a las tradicionales movilizaciones del 1° de mayo, integrando la defensa de la seguridad social dentro de las reivindicaciones históricas del movimiento laboral.

Datos de la convocatoria

  • Fecha: Viernes 1° de mayo de 2026
  • Hora: 9:00 a.m.
  • Lugar de salida: Iglesia La Merced, Avenida Segunda

Convoca: Movimiento Ciudadano “La Caja es Nuestra”