Una gestión ciudadana fue presentada ante el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) solicitando la adopción de una medida cautelar urgente para detener lo que se califica como maltrato animal contra patos en un lago artificial ubicado en el Condominio Campo Real, en San Rafael de Alajuela.
La petición fue dirigida al ministro Franz Tattenbach y a distintas instancias del Minae, incluyendo el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), con copia a otras dependencias institucionales. En el mensaje se solicita que se ordene de manera inmediata una medida cautelar que permita proteger a los animales mientras se analiza el fondo del asunto.
Según lo expuesto en el correo, Sinac habría ordenado no alimentar a los patos al considerar que se trata de fauna silvestre. No obstante, la persona remitente señala que no se habrían aportado pruebas concluyentes sobre la condición silvestre de los patos ni se habrían establecido medidas transitorias para evitar afectaciones a los animales.
La gestión afirma que la medida de no alimentación ha generado muertes de patitos y situaciones de agresión entre ellos por competencia de alimento. Asimismo, se indica que tanto Sinac como el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) no habrían intervenido de forma efectiva ante la situación denunciada.
En el mensaje se informa que se adjuntaron dos estudios técnicos elaborados por personas expertas, en los que se analiza la condición de los patos y la situación generada en el lago artificial.
Antecedentes del tema
Este caso se inscribe en una discusión más amplia sobre la gestión de fauna en espacios urbanos o privados con características artificiales, particularmente cuando existe controversia sobre si los animales deben considerarse fauna silvestre bajo competencia del Sinac o animales domésticos bajo la rectoría de Senasa.
En gestiones anteriores relacionadas con la administración ambiental y la protección de bienes públicos y naturales, organizaciones ciudadanas han planteado la necesidad de que las autoridades actúen con base en criterios técnicos claros, transparencia en la toma de decisiones y medidas proporcionales que eviten daños irreversibles mientras se resuelven los aspectos de fondo.
La solicitud actual plantea precisamente la adopción de una medida cautelar como instrumento preventivo, con el fin de evitar la muerte o sufrimiento de los animales mientras se determina su condición jurídica y el marco de competencia institucional correspondiente.
Hasta el momento no se ha informado públicamente sobre una resolución formal del Minae respecto a la petición planteada.
Una serie de correos electrónicos remitidos al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) evidencian la preocupación de vecinas y vecinos del Condominio Campo Real (Concasa), en San Rafael de Alajuela, por lo que califican como una situación de abandono y posible maltrato hacia patos, tortugas y peces que habitan en un lago artificial del complejo residencial.
La denuncia fue apoyada formalmente por María Elena Fournier Solano, de la Asociación Conservacionista YISKI, quien solicitó a las autoridades competentes claridad sobre cuál institución debe asumir la atención del caso, dado que podría involucrar tanto vida silvestre como animales de origen doméstico.
El origen del conflicto
Según la información remitida por Vilma Navarrete Murillo y respaldada por otros condóminos, el lago artificial fue construido hace más de 20 años y desde entonces ha albergado varias generaciones de patos, así como tortugas y peces. Los primeros patos habrían sido introducidos como animales domésticos y criados en ese entorno.
El conflicto surge cuando la actual administración del condominio solicita intervención del SINAC y, tras inspección, se determina que las especies observadas corresponden a vida silvestre. A partir de ese criterio, se instruye a los residentes no alimentar a los animales, en apego a la normativa que prohíbe alimentar fauna silvestre.
Sin embargo, vecinos denuncian que el entorno no ofrece condiciones naturales suficientes para la auto subsistencia de las especies, ya que el lago es artificial, el agua no corre y el terreno circundante carece de vegetación adecuada. Además, aseguran que se ha restringido el acceso a áreas verdes que antes utilizaban los animales.
Se reporta incluso la muerte y lesiones de patos jóvenes tras intervenciones de personal de seguridad privada, situación que generó mayor alarma entre residentes.
La respuesta institucional
En la cadena de comunicaciones, funcionarios del Área de Conservación Central (ACC-SINAC) confirmaron que el sitio ya había sido inspeccionado desde el año anterior y que incluso se realizaron charlas sobre convivencia con fauna silvestre dirigidas a condóminos.
El funcionario Anthony Barrientos informó que se realizó inspección conjunta con SENASA y personal encargado de vida silvestre del ACC, y que el abordaje ha sido complejo debido a discrepancias entre residentes respecto al manejo de la fauna.
Desde SINAC se reiteró que alimentar fauna silvestre está prohibido por normativa vigente, especialmente en el caso de tortugas.
Las preguntas que plantea la denuncia
María Elena Fournier planteó interrogantes que reflejan el fondo ético y jurídico del conflicto:
¿Debe dejarse morir de hambre a los animales si el entorno no les permite subsistir naturalmente?
¿Sería viable reubicarlos en un espacio adecuado?
¿Es la laguna artificial o natural?
¿Existe responsabilidad por domesticación prolongada de especies que ahora son consideradas silvestres?
La activista insiste en que el problema requiere una solución integral que prevenga más muertes y sufrimiento animal, y solicita que las instituciones informen con claridad cuáles serán las acciones concretas a seguir.
Un debate más amplio
El caso abre un debate más amplio sobre:
La convivencia entre comunidades humanas y fauna silvestre.
La responsabilidad institucional ante procesos de domesticación prolongada.
El alcance de la Ley de Conservación de Vida Silvestre.
La posible aplicación de la legislación contra el maltrato animal.
La necesidad de coordinación entre SINAC y SENASA.
Las autoridades indicaron que están buscando abordar la situación de forma integral. Las personas denunciantes permanecen a la espera de una respuesta concreta.
Una persona con discapacidad visual y usuaria de perro guía, alertó sobre los riesgos que plantea el proyecto de ley expediente N.º 24.124, impulsado por el diputado Yonder Salas, del partido Nueva República, el cual —según explicó— atenta contra los derechos y la independencia de las personas usuarias de perros guía en Costa Rica.
En un video compartido con SURCOS, la joven resumió en cuatro puntos las principales preocupaciones sobre el texto legislativo, que regula aspectos de certificación, monitoreo y manejo de los perros guía y sus usuarios.
Cuatro disposiciones cuestionadas
Monitoreo anual obligatorio El proyecto plantea que cada equipo de usuario y perro guía debe someterse a un monitoreo anual. La joven explicó que esto sería inviable, pues los perros guía que existen actualmente en Costa Rica provienen de escuelas extranjeras —ya que el país no cuenta con centros de entrenamiento locales—, lo que implicaría viajes anuales al exterior o visitas de instructores internacionales, con costos excesivos y complicaciones logísticas.
Restricción en la validez de los carnets de identificación El texto establece que solo serán válidos los carnés emitidos por centros de adiestramiento registrados en SENASA, lo que dejaría sin reconocimiento a los perros guía formados en el extranjero. “Eso significaría que perderíamos el derecho de ingresar a lugares públicos con nuestros perros guía”, señaló.
Decisión sobre el retiro del perro guía El proyecto otorga a SENASA la potestad de decidir si el usuario puede conservar a su perro cuando este se retire. “Esto violenta nuestros derechos, porque los usuarios pagamos un monto simbólico por el perro, asumimos sus gastos veterinarios y de alimentación, y además existe un fuerte vínculo emocional que no puede ignorarse”, explicó.
Restricciones sobre quién puede cuidar del perro guía Se exige que, si el usuario no puede atender temporalmente al perro, solo una persona con la misma capacitación recibida en el extranjero podrá hacerlo. “Esto limita nuestra autonomía, porque no hay en el país quien tenga esa formación específica”, agregó.
La denunciante insistió en que estas disposiciones podrían restringir la movilidad, la independencia y los derechos adquiridos por las personas con discapacidad visual que utilizan perros guía, y pidió que el tema sea revisado con criterio técnico y respeto a los principios de accesibilidad e inclusión.
El hallazgo de múltiples animales en una finca en el sector de Muelle en el cantón San Carlos alertó la noche del 20 de abril a las y los vecinos de la zona. Según el medio Allan Jara Noticias, el misterio provocó que varios agentes judiciales y de ambiente acudieran a la zona para iniciar las investigaciones que pretenden determinar la causa de muerte de estos animales. Entre ellos se encuentran: animales domésticos, iguanas, zopilotes y felinos.
La muerte de varios manigordos preocupa a las personas del lugar dado que, según el Sistema Nacional de Salud Animal (SENASA), es una especie en peligro de extinción. La aparición de un nuevo felino fallecido a orillas del río Peñas Blancas, una zona cercana a sembradíos de piña y agricultura de monocultivo extensivo, llevó al despliegue de 17 agentes de la Sección Especializada de Delitos del Medio Ambiente, del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Según la unidad de investigación, existe la probabilidad de que las afluentes de agua que llegan al Río se encuentren contaminadas con sustancias venenosas. Así mismo, no se descarta la posibilidad de que la cadena alimenticia de iguanas envenenadas esté provocando la muerte de estos animales silvestres.
Una vez finalizada la investigación y determinada la causa de muerte, se llevará a cabo un proceso penal. Para las y los vecinos y el sector turístico de la zona, dichas muertes podrían representar un precedente en el tema del tratamiento de este tipo de acciones, que podrían ser catalogadas como delito.
La Red de Mujeres Rurales de Costa Rica ha decidido hacer un pronunciamiento público en contra de SENASA, ante otras organizaciones populares y el pueblo en general, para que den a conocer lo que pasa en el campo y a la vez les apoyen.
Un proyecto de Trabajo Comunal Universitario enseña a la niñez medidas de cuido y protección para animales de compañía
Maripaz Castro Murillo,
Divulgación TC-680
Los estudiantes del TC 680: Bienestar animal y sus implicaciones en el cuido responsable de animales de compañía, trabajo y silvestre, desarrollan talleres para escolares (foto Archivo ODI con fines ilustrativos).
El taller se realizó a finales del 2016 en el Centro Infantil Nuevo Horizonte en Heredia y participaron 45 niñas y niños entre 3 y 6 años. La Lic. Andrea Ramos Barrera, directora del Centro, manifestó la relevancia de “tomar en cuenta a la institución para educar a las niñas y los niños sobre el tema. Aquí en el kinder tenemos dos perros, pero no dejamos a las chicas y los chicos tocarlos para que aprendan que no siempre los animales se pueden tocar, a veces pueden ser peligrosos y podrían morder”. Según Ramos Barrera, “este tipo de talleres son muy importantes, sobre todo en niñas y niños, porque todo lo aprenden muy rápido y van a sus casas a contar las experiencias”.
Estudiantes de TCU que visitaron el Centro Infantil Nuevo Horizonte, con Maripaz Castro, una de las coordinadoras del proyecto, y con la Lic. Andrea Ramos Barrera, directora del Centro Infantil Nuevo Horizonte (foto Maripaz Castro Murillo).
La magister Ledis Reyes Moreno, coordinadora del TCU, afirmó que la idea es que en el 2017 se desarrollen estos talleres en más instituciones del país. “Queremos visitar varios centros y educar sobre la tenencia responsable de animales de compañía. En la mayoría de hogares costarricenses hay mascotas, sobre todo perros, por lo que queremos llegar a la mayoría de rincones del país, para expandir la educación y prevención de mordeduras. Además, con esto podremos garantizar a nuestra niñez costarricense una buena calidad de vida en compañía de sus mascotas”, afirmó Reyes.
Los talleres incluyeron diferentes actividades recreativas, entre ellas un juego de coronas, una obra de teatro con títeres y un juego de colorear. Mediante estas metodologías se abarcaron temas como la forma correcta de acercarnos y tocar a un perro y cómo convivir con una mascota sin sufrir accidentes. Al final de la actividad compartieron una merienda, con el fin de recapitular todo lo aprendido en la mañana.
Analaura Ramírez Camacho, estudiante de Medicina, comparte con escolares algunos dibujos realizados por los estudiantes del TCU. – foto Maripaz Castro Murillo.
Analaura Ramírez Camacho, estudiante de Medicina, expresó que “fue una experiencia lindísima, las actividades quedaron muy bien, y todas y todos aprendieron bastante. Personalmente me encantan los niños, y quedé muy motivada para que sigamos trabajando”, comentó.
Los talleres de educación se realizan en conjunto con el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), quienes han llevado a cabo una serie de acciones para evitar mordeduras de perros sobre todo a infantes. La Dra. Ileana Céspedes Guevara, coordinadora del programa indica que “para el Servicio Nacional de Salud Animal es un privilegio poder contar con estudiantes del TCU de la UCR en este proyecto de Prevención de Mordeduras, no solo por su profesionalismo sino también por su calidad humana. Las mordeduras de caninos son sin duda alguna una de las situaciones y denuncias que más preocupan y ocupan a nuestra institución, en especial cuando estas refieren a los niños, debido a su vulnerabilidad, sus lesiones y sus repercusiones a lo largo de sus vidas”.
Según un estudio publicado en el 2012 por la Sociedad Mundial para la Protección Animal en el Gran Área Metropolitana hay aproximadamente 583.000 perros; y se cree que un 49% de los hogares del país convive con al menos un perro en su casa. En el 2016, SENASA ha atendido 239 denuncias por mordeduras y el Hospital Nacional de Niños reporta al menos 13 casos al mes donde se requiere la hospitalización de niños por esta misma causa. Esta realidad ha promovido que se hayan unido esfuerzos para prevenir que estas situaciones ocurran con nuestra niñez y con nuestras mascotas y de esta forma, asegurar una interacción saludable con ellos en los hogares.
Aprender sobre bienestar animal
El TC-680: Bienestar animal y sus implicaciones en el cuido responsable de animales posiciona el tema del bienestar animal y todas sus implicaciones en el cuido responsable de los animales de compañía, trabajo y silvestre, a través del intercambio de conocimiento entre las comunidades.
El proyecto trabaja con el Programa Nacional de Ferias de Ciencia y Tecnología del MICITT, SENASA y Centros de Rescate Animal. Las actividades se realizan en La Gran Área Metropolitana (GAM) y en Guanacaste.
Además de talleres para fomentar la convivencia segura para propietarios y mascotas, se realizan procesos artísticos, actividades educativas y foros.
Para mayores detalles debe contactarse a la Mag. Ledis Reyes Moreno al teléfono 2511-4565, o al correo electrónico: ledis.reyes@ucr.ac.cr.
La Escuela de Medicina Veterinaria dijo presente a las necesidades de la población de Upala y Bagaces, cuando fuimos contactados por SENASA y Protección Animal Mundial (WAP). No sólo se activaron sus Unidades de Respuesta ante Emergencias Veterinarias (equipos VERU), sino que también se unieron académicos y académicas, estudiantes de todos los niveles y voluntarios para apoyar la intervención.
Esta se inicia el sábado 26 de noviembre, a las 6 a.m. cuando salimos tres vehículos UNA (301-453, 301-455 y 301-344) con médicos veterinarios (académicos) (4) y estudiantes del equipo VERU- Unidades de Respuesta ante Emergencias Veterinarias) (5) y 2 estudiantes de internado, con dos equipo de SENASA y otro de Protección Animal Mundial (WAP) rumbo a Upala.
Se dividió el equipo de trabajo en dos para colaborar en la zona de Guayabo de Bagaces y en la zona de Upala. En cada sitio se instaló un puesto de atención y además, se realizaron recorridos por la zona para el rescate, atención médica y repartir alimento, cobijas, correas para los animales afectados.
Carmelo en el puesto de atención.
Atención
En el puesto de Upala se han atendido hasta el día 28 de noviembre, 64 animales con afecciones como golpes, heridas infectadas, fracturas, decaimiento, inapetencia y lesiones de piel. Se realizó la atención en el lugar, dejándole medicación a los propietarios excepto por el traslado de dos pacientes: uno con un golpe en el ojo (Carmelo) y otro con complicaciones por una afectación cardiaca (Terraplen), los cuales están siendo atendidos en el Hospital de Especies Menores y Silvestres.
Carmelo siendo atendido en el HEMS.
Además se han regalado una gran cantidad de kilos de alimento (lo donado y llevado el primer día que fueron 230 kg de alimento más lo donado por la WAP y SENASA) Se han realizado numerosos recorridos por la zona, colaborando por los compañeros de SENASA en la atención, revisión y repartición de alimento a campo tanto para mascotas como para animales productivos.
Nena después de su tratamiento.
Nena: perrita sobreviviente siendo atendida en su casa.
Atención médica
Boster: a él se le suturó una herida en la pata izquierda
La colaboración continúa
En reunión SENASA, WAP, UNA para planificar el trabajo del día.
El día de hoy (martes 29 de noviembre) continúa un equipo en Upala, ya el de Guayabo se trasladó a San José, ya que las necesidades ahí están cubiertas por el momento por veterinarios de la zona. No se descarta entrar nuevamente en los próximos días. En el puesto de Upala, se nos ha solicitado mantenerlos continuamente, por ello, hoy se mantiene un equipo en el lugar y mañana salimos otro equipo para cubrir miércoles y jueves.
Cabe destacar la entrega de los estudiantes y académicos (la lista se entregará en estos días) y de la importante coordinación entre las instituciones SENASA, WAP y la UNA, buscando una sola meta: el bienestar de los animales y de sus dueños.
Colaboración:
Dra. Nancy Astorga M. Directora Escuela de Medicina Veterinaria Universidad Nacional, Costa Rica
Enviado por Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría UNA.