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Etiqueta: sionismo

Guerra y religión en Oriente Medio

Por Arnoldo Mora

Entiendo por “fundamentalismo” el intento ideológico por justificar la irracionalidad debido al abuso del poder, recurriendo a una interpretación suprarracional de la acción humana, con fines éticamente inaceptables en razón de su carácter inhumano, que puede llegar a una dimensión genocida. El recurso a la divinidad o a fuerzas sobrehumanas con el fin de imponer su voluntad de manera brutal, ha sido el recurso al que suelen recurrir los déspotas de todos los tiempos. Pero el fundamentalismo, si bien de origen esencialmente religioso por sus implicaciones metafísicas, se extiende también a otros ámbitos del quehacer humano, como la economía, la tecnología o la cultura; aunque lo más frecuente es el recurso al fundamentalismo religioso para legitimar pretensiones de sojuzgamiento político con fines de explotación de recursos humanos y naturales, o de expansionismo imperial.

Tal es el caso de lo que ahora mismo estamos viendo en la más reciente guerra, la que ha librado el eje Estados Unidos-Israel contra Irán. Los primeros recurren a argumentos religiosos, ya que invocando una supuesta condición de “pueblo escogido” por Dios, les daría un supuesto derecho divino a expandir las fronteras del actual Israel para crear el “Gran Israel”, que iría del Río Éufrates en el Este hasta el Río Nilo en el Oeste. Tal argumentación pseudoteológica se fundaría, según la exégesis bíblica de los sectores fundamentalistas judíos que constituyen la base político- ideológica del régimen de Netanjahu, y los movimientos evangélicos norteamericanos representados en el gobierno de Trump por su Ministro de Guerra y por el embajador en Tel Aviv, en los dos últimos capítulos del libro del Profeta Ezequiel, que anuncia proféticamente el retorno del pueblo de Israel, exiliado en Babilonia, al reino de Judea. Valga la pena enfatizar en que la enseñanza y la valiente actitud asumida por el Papa León XIV expresa la interpretación correcta de los textos proféticos. Demás está insistir en que todos los hombres y mujeres honestos sin distingos de ninguna especie, acuerpen la posición del Sumo Pontífice. Por su parte y contradiciendo esa grotesca interpretación de los sectores fundamentalistas, el propio Talmud concibe al pueblo de Israel, no como un territorio sino como un conjunto de comunidades (“diáspora”) que conviven pacíficamente con las naciones en cuyo seno cohabitan.

Evidentemente la argumentación fundamentalista es deleznable aunque de efectos aterradores en todas las épocas, pero especialmente en la actual, en razón del carácter destructor de toda forma de vida de que está dotado el armamento moderno, debido a su aterrador poder que posee gracias al incremento de los presupuestos multimillonarios destinados al desarrollo científico y tecnológico con fines militares. Recurriendo a los drones y cohetes como armas de guerra e instrumentos para lograr lo que en la estrategia militar se solía llamar ”ablandamiento artillero” , cuyo objetivo es destruir con bombas los puntos estratégicos del enemigo (puentes, carreteras, campamentos, frentes de avanzada, centros de telecomunicación, etc.) y provocar el terror en las filas y la población del enemigo, con el fin de preparar la invasión posterior del grueso de las tropas del ejército de tierra, esta infernal estrategia militar ha servido frecuentemente para aniquilar implacablemente a la población civil desarmada e inerme, compuesta mayoritariamente por niños, mujeres, ancianos y enfermos, lo cual le ha dado un carácter infernal a las guerras modernas. Todas las guerras lo han sido siempre, pero ahora la tecnología las ha hecho monstruosamente deletéreas, hasta el punto de que el recurso al armamento atómico y a la guerra biológica podría poner fin a la especie humana. Eso hace de la guerra un mal en sí, la negación del don más precioso, cuya preservación e incremento es la razón de ser de la ética, como es la vida, no sólo la humana sino en todas sus formas y manifestaciones.

Pero la guerra o el genocidio no son un destino fatal para la humanidad. Como respuesta civilizada a la búsqueda e implementación del poder, el ser humano ha ideado la “política”, es decir, el recurso al discurso, a la palabra persuasiva basada en argumentos racionales, con el fin de provocar consensos en que se funde el ejercicio de la libertad colectiva. De esta manera, los pueblos asumen los desafíos del presente y avizoran horizontes de esperanza hacia el futuro. Para lograr tan nobles objetivos, se han creado instituciones regidas por todo un cuerpo de leyes llamado “derecho internacional” o normas que rigen las relaciones entre naciones; con ello se hace factible que el enfrentamiento dialéctico desemboque en acuerdos políticos. El derecho internacional e instituciones como Naciones Unidas, han sido creados con este objetivo. Cumpliendo estrictamente las normas del derecho internacional bajo la supervisión de organismos supranacionales a fin de cumplir los acuerdos logrados, se alcanzarán los nobles objetivos de la política. El diálogo político que no rehúye el enfrentamiento ideológico, firme pero cortés, hace del otro un interlocutor con derechos y deberes, es decir, una “persona” y no un enemigo a destruir, como en la guerra. Porque quien trata al otro como un ser infrahumano, se deshumaniza él mismo; quien trata al otro como bestia, se convierte en bestia él mismo.

Por desgracia, lo que acabo de decir lo han vivido trágicamente los pueblos de Irán y Palestina, especialmente éste último. Estamos ante la bestialidad pura, todo sustentado cínicamente en argumentos pseudoteológicos; lo cual contradice palmariamente la enseñanza original de los maestros de las que se nutren esas ancestrales tradiciones religiosas. La utopía religiosa por excelencia en las religiones sinaíticas es la paz (shalom). Pero la paz es el fruto del reconocimiento de la dignidad del otro en su condición de desvalido. Nadie como el profeta Jeremías, fundador del nacionalismo judío, lo dijo en estos inequívocos términos: “Dios es la mirada de la viuda, del huérfano y del extranjero”. Y el más grande de los profetas de Israel, Isaías, dijo esta sentencia que nunca como ahora debe aplicarse en este abominable conflicto: “La paz es obra de la justicia”.

Nuestro mundo: hegemonía, narrativas, el lobby sionista y la transición hacia la multipolaridad

Por JoseSo (José Solano-Saborío)

¿Cómo llegamos hasta aquí?

La geopolítica contemporánea no puede tratar de entenderse sin desenredar la compleja maraña de historia, religión, influencia de las élites económicas y control de narrativas que define a Occidente. En el centro de este entramado se encuentra uno de los debates más profundos de nuestra era: el papel del Estado de Israel moderno, su influencia en las potencias occidentales y las contradicciones estructurales que sostienen la actual hegemonía de Estados Unidos. A medida que las placas tectónicas del poder global se desplazan, los paradigmas que definieron el siglo XX comienzan a fracturarse.

Redes de poder y la injerencia geopolítica

En la política exterior moderna, la influencia de élites o grupos de poder sobre las grandes potencias es un tema de intenso estudio. Diversos analistas e historiadores han documentado cómo operan las redes de cabildeo (lobbies) en Estados Unidos y Europa, moldeando decisiones estratégicas y garantizando un apoyo férreo al Estado de Israel.

En la era de la información, la opacidad de estas redes ha sido desafiada por filtraciones masivas. Casos como WikiLeaks, los Panama Papers o los archivos de la red de Jeffrey Epstein han expuesto las intrincadas y oscuras relaciones entre las élites financieras, los líderes políticos y los aparatos de inteligencia. Aunque en el debate público y en ciertos análisis críticos se señala a intereses sionistas como un eje transversal en estas redes de chantaje y control financiero, la realidad geopolítica revela un entramado de intereses donde convergen las oligarquías de múltiples naciones. No obstante, estas filtraciones han erosionado profundamente la confianza pública, revelando que las decisiones de Occidente a menudo responden a presiones de élites interconectadas más que al consenso democrático.

La batalla cultural y las narrativas de masas

Para sostener agendas geopolíticas, el control militar o económico no es suficiente; se requiere el control de la narrativa. Durante décadas, la maquinaria cultural de Occidente, liderada por industrias como Hollywood, ha operado como un sofisticado sistema de programación neurolingüística y propaganda.

Bajo la apariencia de entretenimiento, se ha cimentado una dualidad maniquea: Estados Unidos y sus aliados como defensores del mundo libre, frente a una rotación de “villanos” convenientes según la época (soviéticos comunistas, árabes etiquetados uniformemente como terroristas, o latinos estereotipados como narcotraficantes). Como advirtió el lingüista y filósofo Noam Chomsky en su teoría sobre la “manufactura del consenso”, los medios de comunicación de masas estructuran la percepción pública para legitimar las políticas imperiales. Paradójicamente, la complejidad y el alcance de las redes de las élites occidentales es tal que figuras críticas como el propio Chomsky se han visto tangencialmente aludidas en escándalos de relaciones impropias con esas élites (como su asociación financiera documentada en los archivos de Epstein), demostrando que las esferas del poder, la academia y la riqueza están profundamente entrelazadas.

La paradoja religiosa: sionismo cristiano y el Talmud

Uno de los pilares más irracionales, pero políticamente determinantes, del apoyo occidental a Israel es la manipulación religiosa. En Estados Unidos, partes de Europa y América Latina (a través de estrategias como el Plan Cóndor), el movimiento evangélico y neo pentecostal ha abrazado el “sionismo cristiano”. Bajo una interpretación teológica particular, consideran al Estado de Israel (fundado en 1948) y a sus ciudadanos como el “pueblo escogido por Dios”, otorgándoles un estatus de intocables.

Esta ferviente base de votantes obliga a los líderes políticos, especialmente a aquellos de corte populista o conservador, a brindar un apoyo incondicional a las genocidas políticas israelíes. Esto ocurre a pesar de las crecientes condenas de la comunidad internacional, frente a lo que sus críticos y organismos de derechos humanos denuncian como políticas militares expansionistas, de apartheid y acciones de limpieza étnica, en los territorios palestinos ocupados, además de ataques a naciones árabes que se encuentran en la región que ellos consideran parte de su “tierra prometida” o el llamado “Gran Israel” (Eretz Yisrael HaSheleima) que abarca territorios bíblicos que incluirían Cisjordania, Gaza, y partes de Jordania, Egipto, Líbano, Siria e Irak.

La mayor paradoja de esta alianza radica en la profunda ignorancia o la omisión deliberada de la historia teológica. El celo evangélico ignora que textos fundamentales del judaísmo rabínico, como el Talmud de Babilonia (ej. Tratados Sanedrín 43ª y 107b), presentan a Jesús (Yeshu ha-Notzri) desde una perspectiva sumamente crítica que para cualquier cristiano debería ser ofensiva e inaceptable. En estos textos, redactados entre los siglos III y V EC para proteger la naciente identidad judía frente a la expansión del cristianismo, la figura cristiana es descrita como un falso maestro o un hechicero que desvió al pueblo. La ceguera voluntaria ante estas diferencias históricas demuestra que la alianza moderno-religiosa es, en esencia, una herramienta política más que una convergencia espiritual.

El fin de un ciclo: hacia un mundo multipolar

La historia de la humanidad es cíclica. Los grandes imperios de la antigüedad y la modernidad —desde la Antigua Grecia, pasando por la Roma imperial, hasta las hegemonías española y británica— experimentaron un patrón de ascenso, sobre-expansión militar, decadencia moral interna y eventual colapso económico.

Hoy, presenciamos un punto de inflexión histórico análogo con el imperio estadounidense. La dependencia de la deuda y combustibles fósiles, las fracturas sociales internas, la pérdida de credibilidad narrativa ante la aparición de las NTI (redes sociales por Internet) y el agotamiento de su modelo militarista marcan el ocaso de la hegemonía unipolar que prevaleció desde el fin de la Guerra Fría.

El surgimiento y consolidación de la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, y sus nuevos miembros) no es solo un bloque comercial; es el síntoma definitivo de un cambio de paradigma. Representa el rechazo del Sur Global a las instituciones financieras controladas por Washington y a las narrativas morales dictadas desde Occidente. A medida que el monopolio del dólar se debilita y el poder se redistribuye hacia Eurasia y el Sur, el mundo transita inexorablemente hacia la multipolaridad. En esta nueva era, los actores políticos que cimentaron su poder en el chantaje de las élites, el cabildeo desproporcionado y la manipulación religiosa tendrán que enfrentarse a un tablero global donde las viejas reglas han dejado de aplicar.

En medio de todo esto, el actual gobierno tico al igual que otros países del sur del continente, están apostando todo al caballo equivocado…

Irán está hundiendo el sionismo

A la memoria de los periodistas asesinados recientemente en Oriente Medio, en especial a los hermanos Fátima Ftouni (Al Mayadeen) y Mohammed Ftouni (camarógrafo), Ali Shaib (Al Manar), así como a los universitarios de Irán que vieron como destruían su principal universidad, en un intento desesperado por matar la ciencia y el conocimiento.

Rafael A. Ugalde Quirós

La desesperación de los enemigos de los pueblos del mundo ya no tiene límites. Desafían a los socios de Irán amagando con poner fin a la llamada “doctrina de la disuasión” nuclear, bombardean universidades, hacen del asesinato de niños, mujeres, ancianos y periodistas su carta de presentación terrorífica etc. Los contendientes contra la República Islámica de Irán fantasean noche y día sobre cómo doblegar el ejemplar pueblo persa, su lideres políticos y todo su estamento militar, no importa si para ello tienen que recurrir a una Tercera Guerra Mundial saliendo, según sellos, ilesos de semejante demencia.

Qué si mandan a tal destructor al golfo Pérsico, qué es mejor el desembarco de tropas en las islas cercanas a tan estratégico paso oceánico; otros llaman a echar mano a los grupos terroristas dentro de las naciones vecinas a Irán, mandar a asesinar a los lideres espirituales, políticos, militares y científicos, todo producto de la vana fantasía de aplicar la misma estrategia utilizada en Irak, Libia, Yemen, Líbano etc. No hay que inventar nada; allí están en los viejos manuales sobre con fragmentar una nación y luego como robar todo a su paso.

La realidad, empero, respecto a Irán, es una. El sionismo y sus “amigos de viaje” se hunden diplomática, económica, militar y moralmente con todo y el viejo sueño de “balcanizar” a la República Islámica, a como haya lugar. Por el contrario, las solas palabras “pueblo iraní” despiertan hoy no solo simpatía donde aparecen, sino además esperanzas para aquellas naciones sancionadas injustamente por querer ser dignas y mostrar un Nuevo Orden Mundial, construido a partir de ahora sobre la base del derecho internacional, frente a la barbarie y la depravación generalizada entre los poderosos círculos del poder imperial.

Luego de los ocho años de agresiones sostenidas, a finales de la década de los ochentas, la República Islámica de Irán leyó perfectamente los tiempos que se avecinaban y cuya existencia como civilización histórica, dependería de su actual doctrina de “guerra asimétrica”, a fin de conservarse como nación libre y soberana frente a las enormes inversiones requeridas por la industria guerrerista del sionismo y sus socios.

No es, pues, una ni dos veces que Occidente con su peón “Israel” atentan contra la autodeterminación de la República Islámica de Irán. Por eso, con justa razón, el comandante del cuartel general central Jatam-al-Anbia, el general de división Ali Abdolahi, recientemente juró proteger la “soberanía nacional hasta el final”, consignó el medio de comunicación iraní Hispan tv.

En la versión divulgada por dicha fuente informativa, Abdolahi, recordó que los “enemigos malvados y criminales estadounidense-sionistas” iniciaron una feroz guerra con el objetivo de “dividir y devorar al Irán islámico”. Se refirió a los hechos del 28 de febrero pasado, cuando una delegación diplomática iraní negociaba en Suiza, en torno a la paz en su país

Como parte de estas agresiones resultaron martirizados el líder supremo iraní, Alí Jameneí, altos mandos militares y políticos, así como cientos de civiles heridos y asesinados, incluyendo las niñas de la escuela primaria Shajare Tayebé, al sur de Irán.

Estos ilegítimos ataques facultaron a esta República Islámica a defenderse de los actos terroristas promovidos por este eje encabezado por el ocupante “Israel” y Estados Unidos, sobre todo disponiendo de la amplia cadena de bases militares al servicio del sionismo, desde Baréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak.

El artículo 51 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Capítulo VII, establece sin ambigüedad alguna “la legítima defensa individual o colectiva”, en caso de ataque armado contra un miembro de ese foro mundial.

A decir verdad, el sionismo y sus aliados confundieron con “debilidad” iraní la suspensión de su defensa legitima, tras la llamada “guerra de los 12 días” en junio de 2025, con la advertencia clara y transparente que otra agresión como la indicada, encontrarían la “Promesa verdadera 4”.

En solo un mes de desarrollo de dicho plan defensivo iraní, el sionismo dentro y fuera de “Israel” está de cabeza: los iranies controlan la estrategia de los acontecimientos, dándoles una paliza militar descomunal y de “ojo por ojo”, el estratégico canal de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, está cerrado para este “eje” del mal y sus amigos, los precios de los combustibles se vuelven críticos en todo el mundo, se cierne una crisis alimentaria en el orbe, millones de seres humanos salen a las calles en solidaridad y admiración con Irán, etc.

El sionismo, según reconocen abiertamente ya las mismas agencias de prensa sumisas a “Tel Aviv” y Washington, impuso la censura en “Israel” para que su población vaya enterándose poco a poco de la debacle, cada vez más son las personas encerradas por filmar los destrozos de la guerra creada por él, ordena el asesinato “expreso” de reporteros, trata de destruir escuelas y universidades creyendo así “matar” la ciencia y el conocimiento; mientras la mayor parte de las redes sociales, controladas por él, humillan a los creadores de contenidos por herir “susceptibilidades” -argumentan-, cuando se trata de temas sobre cómo son realmente los sionistas.

El conocido canal de noticias económicas y negocios, la CNBC Arabia, reconoció recientemente que solo los primeros seis días de agresión a Irán, significaron gastos por unos 11 mil 300 millones de dólares para los enemigos de la Revolución Islámica. Estos desembolsos, según la fuente, aumenta a un ritmo cercano a mil millones diarios.

Esto significa que, sí los hutíes de Yemen restringen el otro importante estrecho de Bab al-Mandab, que da salida al Mar Rojo, en solidaridad con Irán y Gaza, los costos diarios de esta guerra para quienes agredieron al pueblo iraní, se volverían cada día más insostenibles.

Refiriéndose específicamente al estrecho de Ormuz, en una versión divulgada por el canal ruso RT y atribuida a el canciller de Irán, Abbas Araghchi, aclaró que en el pleno ejercicio de la soberanía de su nación este importante paso oceánico está abierto para los países «amigos» de su país, como China, Rusia, India, Irak y Pakistán

Significa en muy pocas palabras, que los sionistas hicieron creer a sus socios del mundo, que la agresión a Irán sería cuestión de una especie de paseo por unas cuántas horas. Pero que ahora demuestran no están preparados para una guerra prolongada y “asimétrica” que se inscribirá a partir de ahora en todos los manuales militares.

Las opciones que dicen barajan contra la Revolución Islámica no es otra cosa producto de su propia desesperación: conforme pasan los días el coste de sus errores se multiplican, porque sí quieren parar la lluvia de fuego que les están cayendo deberán indemnizar a Irán, a manera de daños y perjuicios, garantizar que esta historia de arbitrariedad, cinismo y prepotencia contra los iranies no se repetirá, finalizar de una vez por todas las agresiones que sufren otros pueblos de la región y la salida de Estados Unidos de la zona, que solo desgracias ha traído a Oriente Medio, entre otras.

La facultad de Ciencia e Industria de la Universidad en la capital iranie casi destruida por bombardeos israelíes y estadounidenses (Foto de periódico español “El Mundo” edición del 28/3/2026).

¡Lo peor para estos criminales de guerra, narcisistas y mentirosos está por venir!

*Rafael A. Ugalde Quirós, periodista, abogado y notario por la U.C.R.

El valor histórico de combatir la guerra neocolonial y abolir el instrumento terrorista de Israel

Óscar Barrantes Rodríguez

Vender la palabra y empeñar la dignidad, ya no digamos la consciencia, parece resultar un desliz gratuito de algunos sionistas regalados. Sobre todo, de aquellos, que, con careta rajada de comunista o izquierda reciclada, venden sus cínicos y repugnantes labores al imperialismo y al sionazismo.

Los encontramos a lo largo y ancho de Nuestra América con máscaras coloreteadas, cuando tratan de justificar la guerra de agresión imperialista contra un Irán. Ahora resulta que, como vivimos los verdaderos comunistas y revolucionarios 50 años atrás la Revolución cubana, acusando a su máximo líder _ el Comandante Fidel Castro Ruz _ de «comerse a los niños”; ahora resulta que los Ayatolas «desayunan y almuerzan con pobres niñas y matan a indefensas mujeres por no llevar velo». Sobre todo, es cuestión de revisar trayectorias de personajes en este medio siglo que, en Latinoamérica, alguna vez, se hicieron pasar como comunistas, socialistas o progres y hoy cantan loas a Soros, a Trump o Netanyahu, estos dos últimos auténticos criminales de guerra. Cinismo y labores repugnantes cuando defienden directa o indirectamente el sionazismo ocultando los bombardeos de hospitales y escuelas de niñas por una guerra impuesta al pueblo iraní.

El origen del Estado sionista teocrático, terrorista de Israel, se inscribe en la estrategia imperialista anglo-washingtoniana desde 1945.

Ese es el primer acto de la estrategia del absolutismo occidental hegemonista hacia la imposición del «gran Israel», punta de lanza o «proxi”; de la invasión.

El territorio Palestino ocupado por el Reino Unido, lo destinan desde las capitales del neocolonialismo sionista occidental hacia el «rediseño del Oriente Medio» como provincias neocoloniales del imperialismo.

Los adalides de la «democracia» decretan la esclavitud moderna en Asia occidental y territorios del Magreb.

Con la parafernalia del sionismo _ que no es lo mismo que judaísmo o cristianismo _ esparcen la mentira de que «Israel es el pueblo elegido de Dios».

La tragedia contemporánea para el pueblo palestino, las naciones árabes, Magrebíes, persas y de confesión judeo-cristiana _ entre ellas el islam _ inicia hace más de siete décadas. El occidente invasor siembra el cáncer de la guerra terrorista en la región; tras los recursos naturales como las reservas de Petróleo, tierras raras, agua y gas, la esclavitud de pueblos y dominio global hasta hoy.

Los episodios de barbarie, guerras y masacres en el Medio Oriente se urdieron en Washington y Londres, se perpetraron desde la cúpula degenerada del Estado implantado de Israel.

¿Por qué el poder financiero del Estado invasor de Israel?

¿Por qué un Estado artificial incrustado como un cáncer, aparece de la nada armado hasta los dientes y cómo potencia militar regional?

¿Por qué es el ejército israelí poseedor de ojivas nucleares y, no respeta ninguna regulación internacional sobre armas atómicas?

¿Por qué ostentan la prepotencia de tener las más avanzadas tecnologías de destrucción militar?

¿Por qué se presentan en la narrativa del dominio mediático de los pueblos de occidente, como supuestas víctimas de un “terrorismo” inventado en los cuarteles de la CIA y el Mossad, cuando los terroristas y genocidas los hemos visto desde 1945 con las bombas atómicas lanzadas a Japón y las guerras de exterminio en el Oriente Medio?

Como un tumor maligno incrustado deliberadamente, la casta sanguinaria de Israel y sus amos obviaron el acuerdo de la ONU y apresuraron un plan de tierra arrasada del territorio palestino, fuera de las marcas limítrofes asignadas.

Millones de miles de kilómetros cuadrados palestinos y árabes invadidos, colonos hostiles enclavados, genocidio de naciones completas, guerras terroristas, fuerzas mercenarias proxis, minado de la región con bases militares y todas las formas de sedición, tropelías y violencia irregular o abierta, para desestabilizar la soberanía y la autodeterminación de los gobiernos legítimos de la región.

El objetivo de occidente nazi-sionista y sus herramientas de coloniaje, de guerra multiforme, de pillaje, de ocupación de «espacio vital», es extender garras desde una oligarquía fundamentalista y supremacista profunda, para despojar territorios y someter pueblos en interés depredador de las corporaciones imperialistas y, potenciar super-ganancias; a Costa de los derechos y la sumisión de los pueblos del planeta.

Israel como Estado artificioso se trama con el propósito de extender los tentáculos de Europa Otanazi y EE. UU., en el Medio Oriente y el Golfo Pérsico. Por ello, las naciones de la región han adoptado una estrategia de resistencia, defensa y batalla existencial.

El Estado de Israel un instrumento útil y asesino del imperialismo occidental genocida. Lo que estamos viviendo es la soberbia enloquecida de la aristocracia absolutista occidental, secuaces y forajidos de época.

Recordemos las masacres de Sabra y chatila, los bombardeos sistemáticos a Líbano, Siria, Cisjordania y Gaza, el genocidio de más de cien mil y decenas de miles de niños palestinos en el último año y, apenas hace algunos días de 180 niñas en una escuela de Irán.

Esa ambición y delirio de una élite criminal es incompatible con las aspiraciones de la humanidad. El único camino de la especie humana en la actualidad es confrontar el terrorismo de Estado y sus proxis terroristas, (Al Qaeda, Desh- Estado Islámico, Al Nusra, entre otras) la humillación de las naciones, la negación de la soberanía igualitaria de los países, la decisión de los pueblos a vivir con dignidad, acorde a sus tradiciones y en paz.

Red de Solidaridad con Palestina condena ataque de Israel a la Flotilla Sumud

Red de Solidaridad con Palestina CR

La Red de Solidaridad con Palestina CR condena el asalto terrorista de las fuerzas militares aéreas y navales de la entidad sionista Israel contra la pacífica y humanitaria Flotilla Sumud a Gaza.

Responsabilizamos al Gobierno de Israel de la vida e integridad de todas y todos los miembros de la Flotilla Sumud y la inmediata liberación de los ilegalmente detenidos ciudadanos y ciudadanas del mundo en las embarcaciones por esta operación terrorista de Israel contra una acción pacífica y humanitaria.

Gaza es un campo de concentración de Israel y de su régimen fascista. Trump y su Administración es el Mando militar e intelectual de estos crímenes de guerra y Genocidio contra la población civil hambreada, despojada de sus casas y bienes y con más de 70 mil personas civiles asesinadas, entre ellos más de veinte mil niños y niñas.

El Gobierno de Costa Rica y su Canciller son corresponsables de este acto de violencia contra el pueblo de Gaza y contra los miembros de la Flotilla por negarse a ofrecer protección a esta acción humanitaria tantas veces demanda por nuestra organización.

Exigimos:

-Ruptura inmediata de relaciones diplomáticas y de toda índole con el Estado de Israel.

– Suspensión inmediata de las negociaciones de un TLC con Israel y la decisión definitiva de no suscribir ningún acuerdo comercial TLC con Israel.

– Pronunciarse inmediatamente condenando ante la Comunidad Internacional este acto violento de Israel asaltando la flotilla y deteniendo a sus miembros, así como demandando la liberación inmediata de todas y todos los detenidos.

– Demandamos del Plenario de la Asamblea Legislativa un pronunciamiento de condena en los mismos términos anteriores.

– Llamamos a la población civil, al pueblo costarricense a manifestarse en parques y sitios céntricos protestando por esta acción terrorista de asalto a la Flotilla Sumud y a apoyar las acciones convocadas por la Red de Solidaridad con Palestina CR.

Por la Red de Solidaridad con Palestina Suy Wong y Pablo Hernández.

El holocausto-Gaza

Óscar Madrigal

Oscar Madrigal

El paralelismo entre los propósitos de Hitler con la operación Barbarroja, la invasión a la Unión Soviética y los de Netanyahu respecto a Gaza, son asombrosos.

Hitler se proponía, según informan los documentos: la destrucción de la Unión Soviética mediante la fuerza militar. La eliminación permanente de la amenaza comunista. La captura de territorios de primer nivel dentro de las fronteras soviéticas como Lebensraum (“espacio vital”) para formar asentamientos alemanes a largo plazo.

Desde la invasión, Hitler se propuso librar una guerra de aniquilación, de exterminio no solo contra los comunistas y judíos, sino contra la población civil. Para ese efecto se formó una fuerza especial que ejecutaría fusilamientos masivos en la retaguardia que aseguraría el dominio alemán a largo plazo.

Además, calculaban los nazis, que decenas de millones de soviéticos morirían de hambre. En Leningrado llegaron a morir hasta 100 personas diariamente de inanición y los prisioneros morían de hambre por miles. (Se considera que los nazis capturaron a 5,7 millones de prisioneros y al final de la guerra solo existían 930 mil).

Hitler decidió deportar a los judíos alemanes al territorio ocupado de la URSS dando con ello inicio a la solución final, que significa también el exterminio del pueblo soviético.

“La guerra contra la Unión Soviética era una guerra de aniquilación entre el fascismo alemán y el comunismo soviético; una guerra racial entre los “arios” alemanes y los “infrahumanos” judíos y eslavos. Desde el principio esta guerra de aniquilación contra la Unión Soviética preveía asesinar los prisioneros de guerra en gran escala. Las autoridades alemanas veían a los prisioneros soviéticos como una amenaza particular, y los consideraban no solamente infrahumanos eslavos sino también como parte del “peligro comunista,” que estaba conectado, en la mente de los alemanes, a una conspiración judía”. (Cita de un artículo de la Enciclopedia del Holacausto).

En Gaza Netanyahu aplica los mismos principios: realiza una guerra de exterminio contra los palestinos, asesina por igual a mujeres y niños; pretende ocupar todo el territorio gazatí; ejercer el dominio político y militar; formar asentamientos, el espacio vital y acabar con el pueblo palestino.

Es exactamente lo mismo que pretendía Hitler en la invasión soviética.

Pero lo que llama la atención es que, en un caso se trata del nazismo y en otro del sionismo, dos fuerzas aparentemente antagónicas.

“Un artículo de opinión de Omer Bartov en TheGuardian fue el primer artículo de un historiador del Holocausto en hacer comparaciones explícitas con la Alemania nazi. La mentalidad de los soldados de las FDI en Gaza, afirmó Bartov, le recordaba a la de los soldados de la Wehrmacht en Rusia: “Habiendo interiorizado ciertas visiones del enemigo —los bolcheviques como Untermenschen; Hamás como animales humanos— y de la población en general como menos que humanos e indignos de derechos, los soldados que observan o perpetran atrocidades tienden a atribuirlas no a sus propias fuerzas armadas, ni a sí mismos, sino al enemigo”. (Tomado de Shira Klein, en Revista de investigación del genocidio).

Como se aprecia, son los mismos argumentos, las mismas justificaciones, los mismos objetivos.

Los nazis y los sionistas en un paralelismo histórico sin precedentes actúan exactamente igual.

Desde la invasión a Gaza han muerto más de 100 niños, según la ONU. Solo el sábado pasado murieron de inanición 5 niños.

Las escenas que presenta la televisión son absolutamente desgarradoras: mujeres, niños y hombres desesperados implorando por comida, mientras los soldados israelíes disparan a mansalva.

Los niños desnutridos que son casi un saco de huesos en los regazos de sus madres, es una estampa aterradora, mientras el mundo la observa con impotencia y rabia.

Me cuesta mucho observar esas escenas y cada vez que las veo me digo: ¡Malditos sean! ¡Ya las pagarán!, aunque únicamente sea un grito interno solo para recordarme que aún no me han deshumanizado.

Los negocios israelitas

Por Marlin Oscar Ávila
12 de diciembre de 2024

Como es bien conocido, Israel y más los que se distinguen como sionistas, están involucrados en muchas instituciones nacionales e internacionales donde ejercen una gran influencia en las decisiones de poder económico y político. Desde las Naciones Unidas y sus instituciones multilaterales, hasta las que definen las políticas de defensa y los presupuestos militares de algunas naciones.

Durante el presente año, Israel y su ejército se ha venido distinguiendo por sus actos genocidas contra la población civil de Palestina, y últimamente, contra Siria.

Israel, -y su primer ministro Benjamín Netanyahu, apodado el “diablo israelí”, quien ha sido acusado de corrupción, soborno y fraude-, no niega que busca la eliminación de los semitas palestinos, asesinando toda persona sin importar edad o sexo. Para ello ha bombardeado aldeas, ciudades, hospitales, centros de refugiados, etc. En estos días ha enviado aviones a bombardear poblaciones en Siria.

En Honduras, el 5 de noviembre del 2019 el grupo israelita, KASS, en conferencia de prensa (El Heraldo 05,11 EH) expresó que van a invertir 500 millones es dólares en Honduras; desde entonces las inversiones israelitas están por todo el país y circula información que no tengo confirmada de que en empresas como Mc Donald y Starbucks se invierten recursos. Recientemente inauguraron un Starbucks en San Pedro Sula, pero seguirán extendiéndose en varias ciudades importantes de Honduras y el resto de la región centroamericana.

Lo que habría que constatar es cuán vinculados están estos negocios alimentarios con las inversiones que cita El Heraldo, y si las utilidades llegan a financiar las actividades bélicas israelíes o solamente agrandan las inversiones de los israelíes en negocios culinarios.

Me agrada tomar café, pero no si va mezclada con la sangre de niños, mujeres y ancianos, no importa si son de Palestina, Siria, u otro país lejano o vecino nuestro.

Masacres sionistas

Marlin Oscar Ávila

Cuando llegamos a ver que un reconocido jugador de futbol, como el noruego Ole Sæter, se niega a jugar en Israel diciendo que “Elige la humanidad por encima del dinero ensangrentado” (850 mil Euros)¸ cuando vemos que el hemiciclo de las Naciones Unidas en Nueva York es abandonado, en su 79ª sesión de la Asamblea, por una significativa delegación, al momento en que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, va a tomar la palabra y, cuando no se ven mensajes de apoyo a los sionistas de Israel en las plataformas digitales internacionales, sentimos que la humanidad no ha perdido su razón de ser.

Como sabemos, los sionistas han sustituido aquella secta sanguinaria y militarista comandada por Hitler entre 1933 y 1945, hasta que fueron vencidos por los rusos, pero éstos perdieron 13.7 millones de vidas, por defender su territorio contra los nazis.

Lo irónico de nuestra historia es que son estas fuerzas militaristas, bajo el comando del gobierno israelita, el que está masacrando al pueblo palestino con el uso de armamento moderno y con la venia del gobierno estadounidense. La extensión de la guerra en el Medio Oriente está en el interés sionista y del gobierno gringo, pues la guerra sigue siendo un negocio para las grandes empresas, particularmente, si están ligadas a la fabricación de armas y para resolver las depresiones financieras internacionales.

El resto de la población se mantiene inerte o sorprendida, de ver que los organismos de derechos humanos y aquellos multilaterales callan ante el poder de las fuerzas sionistas que han penetrado en los niveles del poder mundial. De manera definitiva, solamente se deja pasar una o dos semana, para que la gente se olvide y después la impunidad es la que reina en el ámbito local e internacional.

Comentario sobre la situación en el Líbano

Por Carlos Meneses Reyes

Gracias al Dr. Víctor de Currea de Lugo, por tan calificado artículo sobre la realidad del momento histórico del sionismo de Israel contra los pueblos palestino y sirio. Lo intitula “Hezbolá versus Israel. Septiembre negro de 2024”. El resumen recién-histórico que hace en el escenario de expansión, invasión y devastación de las fuerzas armadas sionistas en Palestina y territorios del Líbano, economiza tiempo o intentos por una mejor reseña de explicación sobre el tema.

La década de 1980 resalta lo crudo de la situación en Palestina y el Líbano. Resulta de referencia, para prevenir sobre el desenlace de la invasión de tropas sionistas israelís al territorio libanés, hasta llegar a la capital, Beirut. Aventura que concluyó con la derrota a ese ejercito por parte de las milicias de Hezbolá. Esa experiencia, nos permite concluir, que hoy Israel-por ningún motivo- intentará invadir, con infantería, el territorio libanés. Mal haría si procede en contrario. Esto, Dr. Currea de Lugo, resulta determinante precisar, ante el incremento del conflicto, que coloca a Israel, al asilamiento, por el cierre de sus fronteras terrestres para comunicación con el mundo. El ejército sionista es de poderío en tecnología de punta, fuerza área y armas estratégicas tierra-aire-tierra; pero no en número de disponibilidad de tropas; como tampoco han demostrado escala dominante en ese aspecto. Israel sionista no cuenta con leva, que signifique un alistamiento masivo y obligatorio de soldados. La población israelí no es homogénea. La mayoría de sus habitantes provienen de migraciones diversas de diferentes regiones del mundo. Son un Estado sin Constitución política y resulta cuestionable lo de una nación judía. El rechazo de la población israelí es inminente; buscando una solución política y pesa la oposición de los judíos ortodoxos a esos planes militaristas. Sin parcialidad, se observa un panorama de fin del Estado sionista de Israel. De su desaparición; emergiendo la única solución de un Estado palestino, en que quepan todos…

Los sionistas, presentan al mundo, una réplica de asaltar y acometer al Líbano, tal cual lo han hecho con la Franja de Gaza y la ocupada Cisjordania. Pero no existe punto de comparación. Comenzando por lo extenso del territorio libanés (10.400 Km2) y el de la Franja de Gaza (2.000Km2). Israel no acudió a una estrategia de invasión y/o control territorial sino al nauseabundo recurso del genocidio. En Gaza no se ha producido una guerra, ni combates ente contrincantes, sino un crudo genocidio, en el que el objetivo ha sido, las mujeres y los niños, para evitar la multiplicación y potencialidad de futuros fedayines, en el campo de la lucha liberadora del pueblo palestino. El objetivo primordial del ataque al Líbano, consiste en desbastar al sur del Líbano, para impedir que las milicias de Hezbolá ataquen al norte de la ocupada Palestina- bajo dominio de ocupación del ejercito sionista- y así garantizar que regresen las 70.00 familias de colonos sionistas, apostados en ese territorio y hoy desalojados, con la inminente carga de costo político para el inviable Estado de Israel. Una invasión terrestre al Líbano repercutiría en Haifa, la importante ciudad-puerto del invasor Israel; que garantiza una única presencia en el litoral Mediterráneo de 63,7 Km2 y dado que es significativa la extensión de costas sobre el mar Mediterráneo, que corresponde a la Franja de Gaza. Ni que mencionar sobre la inminente debacle económica que amenaza en ciernes al “Estado de Israel”, así reconocido por las NNUU. Ya en el complicado mercado financiero y bursátil se nota; pese al apoyo mundial del capitalismo sionista. Comienza a escasear el mercado importador (bienes y servicios) y exportador de alta tecnología, de esencia vital para Israel. Los grandes descubrimientos de gas, en las costas del mar mediterráneo, en la ocupada Palestina, se extienden hasta el sur del Líbano; agregando un elemento al interés expansionista de Israel, en esa región conflictiva.

Una movilización de tropas a el Líbano implicaría el corte de importaciones para Israel y por ende cundiría la hambruna en su población. He ahí “el talón de Aquiles” del expansionismo sionista. Dudaran en exponerse, sabiendo que no vencieron ni borraron del mapa a Hammás; mucho menos lo harán con Hezbolá, considerada la milicia mejor armada del mundo y con capacidad de comportarse como un ejército regular e implementar la guerra de güerillas, conforme lo denoten las circunstancias. Se estima en más de 100 mil efectivos su componente militar, sin contar sus ramificaciones armadas dentro de la población.

Es de destacar, Dr. Currea de Lugo, la referencia que hace usted sobre el comportamiento de los menonitas (movimiento cristiano anabaptista). Hoy no poseo conocimiento de la capacidad miliciana y de fuerzas falangistas de ellos. Pero si recuerdo el rechazo militante contra ellos, quienes apoyaron la invasión de las tropas sionistas contra el Líbano en 1980; cohonestando en la masacre contra palestinos y sirios en los campamentos de refugiados en Sabra y Chatila, en el año de 1982, con el resultado de 3.500 inmolados. Los menonitas no pueden, desde entonces, objetar- ante el mundo- exculpación de conciencia. Al parecer, los expansionistas israelís, no cuentan, para esta aventura, con asomo de apoyo de cristianos, chiitas, sunitas, drusos; lo cual dificulta el aspecto psicológico de sumisión de opinión a sus acciones vandálicas.

SABRA Y CHATILA, apartes de la inmortal canción de Alberto Cortez: “¿A dónde estaba el sol cuando sonaron los ecos desatados de la ira?… ¿A dónde estaba Dios …, ¿A dónde estaba yo, en qué galaxia, insensible leyendo la noticia?… con tu arrogancia… ¿A dónde está la voz del abogado fiscal de la razón y la justicia? ¿No será que sus leyes derogaron en Sabra y Chatila?… ¿De qué me estás hablando amigo mío?… ¿O acaso estaba yo con los soldados…Tal vez quiera llegar hasta mi puerta? Quizá ya esté a la vuelta de la esquina. Ya fue abierta la herida y sigue abierta en Sabra y Chatila”.

La invasión de Israel a el Líbano, fue para acabar con la OLP y con Yasser Arafat. En 1983, Israel es desalojado del Líbano por Hezbolá. En el año 2000, Israel certifica que Hezbolá no volvería a atacar el norte de la sometida Palestina. Sobre el destino de los 5.000 cascos azules desplazados en el Líbano, ante la ineficacia del organismo de Naciones Unidas, en relación con la violación y desconocimiento del Derecho Internacional (DI) y el Derecho Internacional de Los Derechos Humanos (DIDH), por parte de Israel, en Palestina, no significa peso de equivalencia en el actual conflicto.

Hoy, 28 de septiembre de 2024, se anuncia que Israel, en bombardeo matutino, contra territorio de significación política y administrativa en la capital Beirut, asesinó al líder máximo de Hezbolá Sayyed Hassan Nasrallah. Según la mass media, Hezbolá lo ha reconocido. Nasrallah, desde 1992, dirigió a esa organización político-militar. Se comunicaba por medios televisivos dirigiendo a la poderosa fuerza militar de la nación árabe. No aparecía en público, desde hace años, cuidándose de un atentado contra su integridad personal por parte de Israel. Los largos tentáculos de Israel, llegan a Beirut y aseguran los voceros militares sionistas, a cualquier lugar de Irán. De preciso y calculado califican el asesinato, sin reparar en las victimas colaterales. No se descarta la infiltración de agentes sionistas en estructuras de Hezbolá. Israel revela el asesinato de más de 12 jefes de unidades de Hezbolá, durante los últimos meses. Pero al actual nivel del conflicto en el Líbano, esas bajas no determinan su desenlace. Ambas partes sopesan la permanencia, del mismo, en el tiempo. Aunque Israel asegura mantenerse en esa tónica por más de 10 años; la respuesta de Hezbolá y obvio, de Irán, es de más calculo y conveniencia. Las columnas del ala iraquí de Hezbolá se movilizan hacia el Líbano. No se puede calificar de tensión; como de agudización terminal del conflicto. Uno de los objetivos de Israel es lograr que los miles de colonos sionistas regresen a las tierras ocupadas en el norte de palestina. Sin embargo, ya Nasrallah, había sentenciado que eso “nunca” se cumplirá. «Ninguna escalada militar, ningún asesinato o ninguna guerra total conseguirán el regreso de los residentes (del norte de Israel) a la frontera” con Líbano, proclamó.

En la inevitable comparación o semejanza de 75 años de lucha palestina por su liberación; sin igualarla, ni excederla, con la lucha armada colombiana, por la liberación definitiva contra la oligarquía criolla y el Imperio; la figura de Nasrallah, para mejor comprensión de esta lectura, semeja con la de Manuel Marulanda Vélez. Ambos no vieron el final de los desenlaces. Lo cierto a afirmar es que, a diferencia de lo sucedido con el legado del legendario guerrillero colombiano, lo consecutivo, cual su muerte, no será la claudicación de los principios de liberación de Hezbolá; como si su permanencia en el ataque diario al invasor hasta tanto se enzarce, esos dos ejércitos, en la imposición de voluntad liberadora contra el sionismo mundial.

Todos somos Dora

Manuel Delgado

Ha caído en mis manos, casi por casualidad, la novelita “Dora Bruder” del escritor francés Patrick Modiano, premio Nobel de literatura de 2014. ¡Gracias a esa casualidad que me puso en contacto con ese diamantito!

Modiano alcanzó una gran fama con solo 29 años por su guion para la película “Lacombe Lucien”, de 1974 (¡ojo a la fecha!). La razón de esa fama fue el escándalo que produjo, pues Modiano y el director de la película, Louis Malle, tocaban en ella un tema tabú del que nadie se atrevía a hablar: el de la Francia nazi.

Francia fue empujada por los yankis dentro del grupo de los aliados. En realidad, si bien en ese país, como todos los países europeos, hubo una resistencia heroica, la nación francesa fue un país nazi. En el norte estaba el protectorado alemán, con París como capital; en el sur, el gobierno de Philippe Pétain, con capital en Vichy, el mal llamado Estado Francés. Precisamente en esta parte del territorio transcurre la acción de la película.

“Lacombe Lucien” nos habla de las acciones de ese gobierno fascista, del terror nazi, antijudío y ante todo, del colaboracionismo de Francia con Hitler y, no puede dejar de mencionarse nunca, de la resistencia del pueblo francés.

La película está disponible en YouTube y la recomiendo.

Poco después Modiano volvió a ponerse en la lista de los más comentados con su primera (y quizá su más importante) novela, titulada “El lugar de la estrella”. El tema es el mismo.

Para entenderlo, un dato imprescindible es una anécdota que cuenta la novela, la cual sería cómica de no ser tan trágica, y que explica el origen de ese nombre. Uno de los lugares icónicos de París es la Plaza de la Estrella, en la que se encuentra el Arco del Triunfo y que hoy se llama Plaza Charles De Gaulle. Pues bien, en francés se dice La Place de l’Etoile. Pero sucede que la palabra “place” significa “plaza” pero también “sitio”, “lugar”. La anécdota es que un judío va por la calle y un turista le pregunta: “Señor, ¿podría decirme dónde está “la Place de l’Etoile?” El judío no entiende “plaza”, sino “lugar”, y llevándose la mano a la parte izquierda de su pecho responde: “Aquí”.

Hablar del colaboracionismo francés ya era de por sí una herejía, pero comparar un sitio tan sagrado como la Plaza de la Estrella con el sitio del pecho de un judío, el cual muy posiblemente terminó en los crematorios, eso ya era intolerable.

Ahora, a lo que los traje.

La novelita “Dora Bruder” es de 1997, hija de un escritor ya maduro. Cuenta la historia de un francés que, tomando café en una cafetería, ve en un periódico viejo un anuncio que pide información sobre una niña de 15 años, llamada Dora Bruder, que al parecer se ha fugado de la casa. Lo que le llama la atención al narrador es que la niña vivía exactamente en la calle de su infancia y, si no hubiera sido por unos años de diferencia, hubieran sido vecinos y hubieran jugado juntos en la calle de enfrente.

Como quien no quiere la cosa, él comienza a buscar rastros de esa niña y en esa búsqueda displicente va descubriendo el crimen cometido contra cientos, quizá miles de niñas iguales, pequeñas que fueron arrancadas de sus hogares y recluidas en prisiones especiales primero y en los campos de concentración después. Un secreto de familia, familia francesa me refiero, que el autor va desnudando a la vista de todos.

No sé si será porque tengo una nieta de esa edad, pero la obra me conmovió hasta las lágrimas. Pensé entonces en aquel personaje que, frente a situación igual, decía sentir asco de estar vivo.

Los sionistas han usado el holocausto judío para justificar su genocidio contra el pueblo palestino, y en los días recientes las grandes empresas televisivas han aumentado la puesta de este tipo de obras.

Lo cierto es que, para mí al menos, la conciencia de ese holocausto judío es un motivo de lucha contra todos los holocaustos y el racismo nazi es un incentivo para la lucha contra todos los racismos.

Gracias a Modiano por estas lágrimas mías, que no hacen otra cosa que reforzar mi fe en la humanidad.