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Etiqueta: solidaridad con Cuba

ACO denuncia a Estados Unidos ante la ONU por intento de genocidio al pueblo cubano – para firmar

El bloqueo contra Cuba es el más largo de la historia. Dura ya más de 60 años. Estados Unidos ha tratado por todos los medios de acabar con el régimen comunista que gobierna la isla del Caribe desde la Revolución de 1959. El aislamiento económico y energético ha causado daños irreversibles a sucesivas generaciones de cubanos. No es posible saber cómo habría evolucionado el régimen en otras circunstancias, pero sí sabemos que ningún país del mundo ha sufrido nunca un acoso tan continuado y despiadado, dirigido directamente a afectar la vida y la salud de su población.

El embargo se apoya en centenares de leyes aprobadas por Estados Unidos y destinadas a prohibir y castigar cualquier acto de comercio con Cuba. Incluso aquellos protagonizados por personas o empresas de terceros países. Una telaraña que se ha ido cerrando con los años hasta el absurdo más inhumano. Se castiga a cualquier empresa que invierta en la isla, a quien le venda productos, incluso a quien viaje allí. Hoy, en un contexto mundial en el que no parece haber contrapeso para el poder estadounidense, esto es prácticamente una sentencia de muerte. Por poner un ejemplo simple, Cuba no puede utilizar dólares en sus transacciones internacionales, lo que a su vez le impide recibir préstamos y ayudas de entidades como el Banco Mundial.

El embargo es ilegal. Atenta contra los principios básicos del derecho internacional, y de hecho ha sido condenado por Naciones Unidas en más de 30 ocasiones. Eso no ha servido para frenar a ningún presidente del país que ahora mismo se dedica, con Israel, a torpedear los cimientos del humanismo y del derecho internacional.

En un intento de asfixiar aún más a la isla, durante el primer mandato de Donald Trump, EEUU impuso una política de sanciones a cualquier naviera que exportara petróleo desde Venezuela a Cuba. En 2025, Trump reforzó el bloqueo añadiendo numerosas prohibiciones, como la del envío de remesas o los viajes vacacionales de ciudadanos norteamericanos. Este mismo año, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la ocupación de la economía venezolana por los norteamericanos, las medidas se han endurecido hasta el punto de impedir absolutamente la llegada de petróleo a la isla.

Sin combustible ni energía, Cuba está abocada a la miseria y a un hundimiento de consecuencias imprevisibles. Sin petróleo no hay luz eléctrica y no se pueden conservar los alimentos ni los medicamentos. Los hospitales no pueden funcionar. El transporte se ha paralizado, de modo que la gente no puede trabajar y no llegan alimentos a los puntos de distribución. En muchos puntos no es ni siquiera posible bombear agua potable.

El pueblo cubano, siempre solidario con el resto del continente y el mundo, sufre hoy un intolerable asedio medieval. La teoría de Trump es que si provoca el hambre, el exilio o la muerte de la población, esta acabará por levantarse contra el régimen. Mientras consigue o no ese objetivo, el asedio de diez millones de personas supone, sencillamente, un crimen contra la humanidad. El hecho de que por ahora no estén cayendo bombas no significa que no estemos ante un intento obvio de aniquilar a la población. Presentar esta tentativa de genocidio como una necesidad de la lucha contra el comunismo sonaría ridículo si no fuera tan real.

Nadie con un mínimo de humanidad puede permanecer callado ante esta atrocidad. Justificar el asesinato, la hambruna y la tortura de la población civil alegando motivos ideológicos es inaceptable. No existen víctimas perfectas, y es evidente que 65 años de gobiernos bajo asedio han generado formas indefendibles de corrupción, ineficacia e inmovilismo. Pero los culpables de los bloqueos nunca son los pueblos que los sufren, sino los criminales que los aplican.

Sería deseable que la vieja utopía revolucionaria de José Martí deje paso a otra utopía en la que las cubanas y cubanos puedan decidir su destino de manera libre, soberana y autónoma, sin presiones ni injerencias neocoloniales. Pero, para que eso pueda suceder, lo primero es que terminen el embargo y el bloqueo, y que Trump saque sus criminales manos de Cuba.

Por tanto, pedimos al Gobierno español que tome todas las medidas a su alcance para acabar con el asedio que sufre el pueblo cubano.

Y animamos a la sociedad española a enviar toda la ayuda y la solidaridad posible, donando en las muchas campañas y recogida de material médico, energético o de ayuda básica que ya están en marcha.

Por último, las y los abajo firmantes, socias y seguidoras de la asociación sin ánimo de lucro Acción Contra el Odio, vamos a denunciar a Estados Unidos por intento de genocidio del pueblo cubano ante el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU.

IMPULSA

Asociación Acción contra el Odio

Enlace para firmar:
https://actionnetwork.org/forms/firma-el-manifiesto-contra-el-asedio-medieval-de-cuba

Al gobierno y al pueblo de Cuba. A mis compatriotas ciudadanos costarricenses

Dr. Alberto Salom Echeverría

En este momento en que se cierne sobre el pueblo y el gobierno de Cuba el peligro del intervencionismo extranjero, por parte del gobierno de los Estados Unidos, en mi calidad de ex diputado de la República de Costa Rica, ex rector de una universidad pública y como ciudadano, manifiesto que deploro la artera comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de mi país, del cierre unilateral de la Embajada de Costa Rica en Cuba.

Es evidente que, no existiendo ninguna razón para tal decisión, se advierte la actitud de sometimiento del gobierno de Costa Rica ante el gobierno de los Estados Unidos, en su prepotencia de querer atropellar la soberanía del pueblo y el gobierno de Cuba.

Esta actitud del gobierno saliente de Costa Rica está reñida con las mejores tradiciones pacifistas y solidarias del noble pueblo costarricense.

Desde que se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la de Costa Rica, no ha habido un solo acto del gobierno cubano que justifique la decisión tomada por el gobierno de Costa Rica y comunicada recientemente por la cancillería.

Espero con sinceridad que un nuevo o una nueva gobernante de espíritu democrático sepa rectificar este acto de vesania y servilismo por parte de la actual administración.

Los filibusteros nunca se fueron

Rafael A. Ugalde Q.*

Con Cuba hasta el último suspiro. Sin aspavientos, sin no otra ilusión que nuestros pueblos sean libres, coherentes en su decir y hacer, como decía Martí. Sin la vergüenza de que mañana algún atrevido nos cuente como estrella cincuenta y uno de la bandera del dios Baal, llena de rayas como espadas oliendo a sangre fresca de niños, mujeres y ancianos, no importa el país adonde llega y queda izada.

Ellos nunca se fueron, a pesar de que la dignidad de otros tiempos, el de esos viejos robles llamados abuelas y abuelos, los hicieron pagar caro su osadía. Los filibusteros siempre han estado allí desde 1856. No engañemos más a nadie negando lo evidente: siempre han estado con nosotros y con distintos trajes.

Llamemos las cosas sin palanganeos. Que no los hayamos visto por miopía o criminal comodidad, es otra cosa, por cierto, muy lamentable. Cuando los pueblos centroamericanos no aguantaban dos siglos de violencia instituida constitucionalmente, traducida en salarios miserables, del hambre deambulando por calles y avenidas, despojados de sus tierras ancestrales, violación a sus derechos humanos, el sombrero del mago apareció inesperadamente y realizó el gran “milagro”, claro, con el visto bueno de las barras y las estrellas.

Nos hicieron llegar un confite envenenado de un premio nobel de pacificación, en 1987. Entonces fue cuando a la tortilla le dieron vuelta definitivamente. Quienes habían sido víctimas de la violencia por décadas por parte de las élites, tanto en las ciudades como en los campos, resultaron ser los violentos históricos. Dicha bondad era tan grande si se declaraban culpables de la violencia que pronto tendrían educación gratuita, los salarios soñados, seguridad social, democracia, libertad etc., etc. ¿Habrá necesidad en profundizar sobre esta paz centroamericana?

La paz no es solamente ausencia de la guerra. La verdadera paz que añoran nuestros pueblos se construye todos los días de abajo hacia arriba, con plena soberanía, con independencia sometida a toda clase de pruebas, se levanta con autodeterminación y pleno respeto a las otras naciones, según el derecho internacional.

No es la paz de la llamada “Cumbre de las Américas” celebrada el pasado 7 de marzo en La Florida – con la honrosa ausencia de México, Cuba, Nicaragua, Brasil, Colombia y Venezuela – donde 12 presidentes regionales se mostraron dispuestos a que Nuestra América alivie el sopapo de la caída del ”matón“ del barrio, frente a un indetenible Nuevo Orden Mundial, aunque para ello se hayan adherido a la guerra en la zona y se hayan comprometido con convertir en vasallos a todas sus poblaciones, en el proceso de recolonización del continente que implica dicha declaración final.

Siempre han estado en el mismo lugar y hasta a veces protegidos por oportunistas y cipayos disfrazados, que han logrado borrar con un difuso lenguaje academicista, reformista o de supuesta preocupación social, la situación de miseria que viven miles de seres humanos, haciendo filas en la seguridad social, las universidades públicas etc., borrando de rebote el verdadero significado de la solidaridad con Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán o Palestina.

Todo acto de solidaridad – esto no quieren escucharlo- tiene un fuerte componente antimperialista, soberanista y de lucha de clases, sí dicha decisión es sincera, sin cálculos politiqueros, personalista, egoísta o vanidad, porque toda solidaridad con cualquier pueblo del mundo, víctima del Imperialismo y sus élites serviles, es una escogencia moral, ética; es decir, gústenos o no, es una manifestación de coherencia ideológica y de verdad Revolucionaria. No puede ser que ayer, por ejemplo, Cuba, Nicaragua o Venezuela eran “dictadura”, pero hoy ya no lo son. Toda verdad es revolucionaria decía Fidel, es decir se rige fundamentalmente por “principios”; diferente son los “valores” que fluctúan en el mercado de las cosas.

Hoy el yankismo de adentro y los advenedizos redujo los viejos vínculos con el pueblo y las autoridades cubanas a relaciones consulares. No importa. Ellos nos han confundido. Se han equivocado. ¡Qué poco conocen a un puñado de hombres y mujeres que tenemos claro que la vida de cualquiera de nosotros no vale más que la de un aborigen Mapuche, un campesino guatemalteco o un obrero cubano!

Son los mismos que tienen un retrato de Juan Rafael Mora por simple estética, pero llevan 170 años enterrando a quien verdaderamente forjó nuestra independencia y delineó una diplomacia independiente, digna para todos los tiempos, que ellos enterraron. Son los mismos que hubieran deseado que José Martí jamás hubiera estado dos veces en nuestro país dándonos un baño de dignidad, ni que los hermanos Maceo forjase el decoro que aún persiste entre miles de ticos y ticas.

Han declarado la guerra a todos quienes creemos que sin plena soberanía es un engaño hablar de mejoras en la economía, del fin del narcotráfico mientras el principal consumidor del mundo no hace nada para acabar con sus carteles internos, de independencia, democracia, derechos humanos y de autodeterminación. Todo ello resulta en farsa si no tenemos soberanía.

Si, imagínese usted la magnitud de cinismo, invocando los derechos humanos contra Cuba, quienes acabaron con los niños de Gaza, rociaron de fósforo blanco a poblaciones del Líbano, como hicieron en la guerra de Vietnam, acabaron con una escuela y sus niñas de Irán el pasado 28 de febrero. “Es divertido” bombardear, dijo ante los periodistas este Baal insaciable de sangre y referente moral de nuestro yankismo.

Pero también la decisión del gobierno implica un reto: tenemos que replantear la solidaridad, especialmente con Cuba, desde otra estrategia. No podemos seguir ocultando el componente antimperialista y de lucha de clases, sin tapujos, que tiene la solidaridad y cuya esencia confrontativa el imperialismo rehúye, porque ese es nuestro campo y fortaleza. Allí es a donde tenemos que llevar a los imperialistas declarados y a los camuflados.

Esta decisión de bajar el nivel de las relaciones con Cuba, como parte de la asfixia energética, se tomó los primeros días del mes de febrero pasado, pocas horas después de las elecciones. En el artículo «diplomacia tica en sintonía con las peores causas» (Revista Surcos) está explicado en un par de párrafos.

El cerco contra Cuba es bloquear todos los canales que sirven desde adentro hacia afuera como voz antimperialista (borrar medios como Cubadebate, Prensa Latina, Radio Habana etc.), al mismo tiempo que en cualquier “negociación” entre Cuba y la Casa Blanca tratarán de buscar “quintas columnas” o traidores. A toda “negociación” los yankis llegan con un puñal escondido. No olvidarlo.

Pero también la medida adoptada por el filibusterismo atrincherado en Zapote va encaminada además a detener la creciente solidaridad con Cuba en Nuestra América por su posición digna y solidaria con las causas justas. Por eso desempolvaron en La Florida el viejo Plan Cóndor para las Américas – hablan de terrorismo y narcotráfico y no de la “subversión” de que hablaban en la década de los ochentas, manteniendo el terrorismo- necesitan silenciar la voz de Cuba e imbuirse el continente en una sentada. No lo lograrán en la medida que a los filibusteros de ayer y hoy no le demos tequio y comprendan que, mientras haya una sola mujer o un solo varón que para ellos la solidaridad con Cuba no es un medio electoral, vanidad o pusilaminidad, nuestra paciencia como pueblo no es genuflexión ni seremos nunca siervos. Viva Cuba Socialista. Viva la Solidaridad con el pueblo y las autoridades de Cuba. VENCEREMOS.

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R.

La misma historia… El mismo final

Rafael A. Ugalde Q.*

No aprendieron la lección de la invasión por Bahía Cochinos en abril de 1961, porque los supremacistas creen que el dinero y su tecnología avanzada, capaz de acabar con la humanidad, son suficientes para asesinar la dignidad de todos los pueblos del planeta. ¡Pobre gente! ¡Son subnormales! Hace más de seis décadas, jugando de “policía” del mundo, en cuanto a “derechos humanos”, “democracia” y “libertad”, cercaron a millones de personas dentro de una isla “rebelde”. No bastó. Ahora el cerco se extiende contra el suministro de petróleo, sin el cual pocas sociedades modernas resistirían más allá de un par de semanas.

Saben que sin este energético la economía de la isla se desangra. Sin él los hospitales, el turismo, la agricultura, la pesca, la industria biotecnológica, la formación de profesionales, entre otras actividades, no solo se afectan profundamente, sino además con ello se puede fragmentar la cohesión interna de los cubanos; a la vez, fuera de Cuba, “normalizan” la deshumanización propia del modelo socioeconómico en que vivimos, a fin de acabar con la creciente solidaridad mundial por Cuba y contra el bloqueo.

Estos supremacistas, junto a sus pupilos injerencistas y enemigos de los pueblos de acá y allá (pues, eso son, estos últimos, simples cipayos), conocen que Cuba como cualquier otra nación regional, no dispone de recursos suficientes para cambiar de una semana a otra la matriz energética petrolera, por una que aproveche el clima soleado en la isla, mediante el sistema de paneles. Ni siquiera cuenta con extensos ríos como para convertir sus caídas de agua en hidroelectricidad.

Esta dificultades las magnifican estos enemigos de la soberanía de los pueblos para tratar, primero creando maydanes tropsicalizados” o convocatorias encargadas a los conocidos zoomers , que a veces, frente a reales limitaciones socioeconómicas, terminan esclavizados por los enormes intereses del Imperio y sus redes sociales. El segundo paso quedó en evidencia el pasado 25 de febrero, cuando una lancha rápida con matrícula del Estado de La Florida y diez ocupantes no buscaban sol y arena en la provincia oriental de Villa Clara; pues llevaban fusiles de grueso calibre, municiones, bombas incendiarias. Ante la presencia de los guardacostas cubanos no se anduvieron por las ramas y abrieron fuego.

De lo que se trata es de imponer un único relato, por parte de esta gente, aunque para ello tengan que recurrir a terroristas, traficantes de armas y amigos íntimos de Jeffry Epstein etc.. Cuando se actúa con doble moral no queda nada de la persona, simplemente nos encontramos frente a una piltrafa andante.

Sin embargo, sí logran imponerse, acabarán o fracturan la retroalimentación que hacen importantes medios de prensa para mantener el contacto que hace la ínsula mediante conocidas señales como Prensa Latina, Cubadebate, Radio Habana, Tele Rebelde, revistas científicas, culturales, entre otros.

El bloqueo económico, comercial y petrolero no solo se habría profundizado, sino además la solidaridad mundial con Cuba y la misma presencia de la isla en los escenarios mundiales habrá recibido un durísimo golpe, al redoblarse el aislamiento de todo grito de justicia social, independencia y soberanía en el mundo. Se trata de ahogar este mal ejemplo de disciplina, de independencia y verdad que construyen los pueblos día a día, mes a mes, año a año.

Basta un par de ejemplo solamente. Mientras para la agencia Prensa Latina y Cuba debate los guarda fronteras “repelen” y “abaten” los atacantes que violentaron el pasado miércoles 25 de febrero la soberanía cubana, el relato de la agencia francesa de prensa AFP titula sin empacho alguno: “guardacostas cubanos matan a cuatro personas en lancha con matrícula de EE. UU”. La versión alemana de la DW fue menos sutil cuando informó al mundo que USA “responderá a Cuba por ataque contra lancha”.

El guion es siempre el mismo y el escenario no cambia. Se crea una crisis promovida y financiada por ellos mismos, jugando incluso con la vida de ancianos, niños y mujeres enfermas, en tanto la victima solo está a 90 millas del antro de la perdición y el terrorismo, buscando “normalizar” la asfixia petrolera y el bloqueo para que este crimen de lesa humanidad quede “blanqueado” dentro de la mente de millones de televidentes, lectores y escuchas.

Por declaraciones de familiares hechas públicas recientemente, supimos que dos de estos encargados de llevar la muerte a Cuba el pasado 25 de febrero, ellos pensaban que el pueblo cubano se sumaría a una supuesta rebelión interna, pero al parecer, agregaron, el plan se adelantó y las cosas no salieron como esperaban.

Tanto la invasión por Bahía Cochinos como esta agresión por la provincia de Villa Clara, a unos 290 kilómetros al oriente de La Habana, tuvieron la misma finalidad: medir cuan quebrada está la moral de los revolucionarios. La lección que, siguen sin aprender, es la misma.

Los invasores de esta lancha rápida abrieron fuego contra una unidad de guardafronteras, porque el odio por lo que ellos carecen, jamás derribará la dignidad de los que sienten su patria y hacen del deber su cumplimiento “sencilla y naturalmente”, como enseñó Martí.

Cuatro de los agresores fueron abatidos y seis resultaron lesionados.

Todos los heridos fueron evacuados y recibieron atención médica en hospitales cubanos, instituciones sanitarias bloqueadas por el mismo gobierno que promueve estos actos terroristas, pues toda Revolución que se precie de serlo, es «implacables en el combate, generosos en la victoria».

Asimismo, la versión oficial sobre estos hechos reafirmó que la defensa de las aguas territoriales constituye un pilar fundamental de la seguridad nacional y ratificó la voluntad del Estado cubano de proteger su soberanía frente a cualquier agresión al costo que sea.

Queriéndose distanciar de este rotundo fracaso emprendido otra vez contra la primera Revolución Socialista en Nuestra América, la administración del presidente, Donald Trump, instruyó a su secretario de Estado, Mario Rubio, a averiguar qué había pasado con el asunto de dicha lancha quien, obviamente, como es su costumbre, amenazó con una debida respuesta.

La clínica Rosa Luxemburgo en la provincia de Matanzas es dotada de paneles solares por la solidaridad alemana. (F. Cuba NoEstaSola, tomada de Facebook).

Mientras tanto, el portavoz presidencial de Rusia, Dmitri Peskov, refiriéndose a esta peligrosa provocación, exaltó la labor de los guardacostas de Cuba al neutralizar la lancha rápida de bandera estadounidense con hombres armados a bordo, con rifles de guerra, municiones y bombas incendiarias, para promover, según ellos, un alzamiento interno.

«Nada que comentar aquí, habida cuenta de que los detenidos con armas en las manos trataron de colarse en la isla, admitieron que su intención era infiltrarse con fines terroristas, según el comunicado de La Habana”, dijo el vocero del Kremlin.

En ese contexto, Peskov enfatizó que es significativo mantener la moderación y evitar acciones provocadoras en relación con la nación caribeña.

Dentro del convulsionado momento geopolítico que vive la humanidad, entre el viejo orden que renunció incluso a los acuerdos sobre controles de armas nucleares, y las nuevas fuerzas que avizoran el fin de una era imperial, la Federación Rusa se juega la vida en Medio Oriente, ante el inminente asalto del nazifascismo – sionismo contra la República Islámica de Irán.

En los tensos momentos actuales, los rusos son punto de equilibro en esa región por donde pasa, solo por una franja navegable de 34 kilómetros de ancho, llamado el estrecho de Ormuz, el 40% del petróleo mundial. Los eslavos tienen además una fluida actividad comercial con importantes naciones de la zona y otros países miembros de los BRICS.

En esta misma línea guerrerista impulsada por el sionismo y el llamado Occidente colectivo, británicos y franceses sondean la reacción que habría en el Kremlin si dotaran al régimen de Zelenski de las llamadas bombas nucleares” sucias”, mientras la OTAN se niega a perder el acceso al Mar Negro, en caso de alcanzarse un acuerdo de paz entre Kiev y Moscú.

Como sí todo lo anterior no bastara, incendiar esta región como quieren Netanyahu y Trump, obstaculizaría seriamente el proyecto llamado la “ruta de la seda”, en que están empeñado China, Rusia e Irán, como modelo de intercambio comercial más justo.

Por eso, para miembros de los movimientos de solidaridad de Amor por Cuba y el Bolivariano Yamileth López, la ayuda a Cuba en las circunstancias actuales es una obligación moral de todos los latinoamericanos – caribeños honrados y comprometidos con la justicia social, la paz, la autodeterminación de los pueblos y la real independencia de los pueblos.

En un documento hecho circular por el Circulo Bolivariano de Solidaridad Yamilet López condenan la nueva agresión armada contra Cuba y los intentos de desestabilización desde Estados Unidos. Llama respetuosamente a todos los costarricenses de bien a redoblar el apoyo al hermano pueblo cubano.

La Red Continental de apoyo a la nación caribeña designó a el Movimiento de Solidaridad Amor por Cuba para recibir dinero para dotar de paneles solares con prontitud a la isla, siendo las coordinadoras de esta tarea solamente Milagro Solís Aguilar por el Simpe 83 6421 40, y Karol Vega por el Simpe 62694395.

Solís Aguilar, en declaraciones exclusivas para SURCOS, recordó además que la campaña para el envío de medicamentos a Cuba sigue abierta, pudiéndose remitir sus donativos al centro de acopio acondicionado para estos efectos por la Unión Nacional de Empleados de la Caja (UNDECA), teléfonos 22231413; 22336538, 22231232, correos comunicacion@undeca.cr o fobeundeca@gmail.com.

Entre los medicamentos urgentes se requieren toda clase de analgésicos y antibióticos debidamente etiquetado y clasificados, con fecha de vencimiento mayor a seis meses, material propio para personal paramédico o primeros auxilios, como guantes nitrilo/látex, gasas estériles, vendas, esparadrapo y desinfectantes. Además, alimentos lácteos o derivados de estos de larga duración para niños, ancianos o personas en proceso de convalecencia.

La Red Continental de Solidaridad acreditó a Milagro Solís Aguilar 83 6421 40 y Karol Vega 62694395 para colaboraciones económicas mediante SiNpe, encaminadas a dotar de paneles solares a Cuba.

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R., miembro del Círculo Bolivariano de Solidaridad Yamilet López.

Peña Cultural: Arte y Solidaridad con Cuba

El próximo 14 de diciembre de 2024, se celebrará una Peña Cultural en solidaridad con Cuba, organizada por el Movimiento Manuel Mora Valverde y con el respaldo del Movimiento de Solidaridad con Cuba de Costa Rica. Este evento busca unir el arte, la cultura y el compromiso social en un espacio de apoyo y colaboración.

Lugar y Horario
La actividad tendrá lugar a tan solo 450 metros al norte del Hospital de Niños y 50 metros al este. Las puertas estarán abiertas desde las 12 del mediodía hasta las 5 de la tarde para brindar una jornada llena de música, literatura y expresión artística.

Actividades y atracciones

-Música en vivo : Disfruta de géneros como trova y bailables.
-Venta de libros : Amplia variedad de títulos disponibles.
-Comidas y bebidas : Deliciosas opciones para compartir.
-Poesía y micrófono abierto : Un espacio para que todos expresen su arte.

Solidaridad Activa
Todo el dinero recaudado durante el evento será enviado directamente al ICAP-Cuba , en un gesto concreto de solidaridad hacia el pueblo cubano. La actividad también tiene como mensaje central la consigna: ¡Saquen a Cuba de la lista SSOT!

Organizadores y Convocantes
El evento es organizado por el Movimiento Manuel Mora Valverde y cuenta con la invitación del Movimiento de Solidaridad con Cuba de Costa Rica.

Compartido con SURCOS por Oscar Espinoza Ramos.