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Etiqueta: sostenibilidad

La Tierra que nos fue confiada. Una reflexión bíblica sobre el cuidado, la responsabilidad y las consecuencias ambientales

MBA Lic. Bach. Luis G Martínez Sandoval
MBA Administrador de Empresas énfasis Mercados Globales y

Negocios Internacionales. Académico Universitario.
Especialista en Relaciones Económicas y Políticas Internacionales
Exfuncionario Banco Mundial IFC (Ecuador- y, América Latina)
📧 luis.martinez.sandoval@gmail.com
📱 Cel. 62764133

Vivimos en un momento en que la humanidad observa cambios profundos en el clima, pérdida de biodiversidad, contaminación de los océanos, deforestación, sequías, incendios y deterioro de los ecosistemas. Frente a esta realidad surge una pregunta que no es solamente científica o económica: ¿Cuál es nuestra responsabilidad ante la creación que habitamos?

La Biblia no utiliza el concepto moderno de calentamiento global ni ofrece una explicación científica del cambio climático. Sin embargo, contiene una profunda reflexión sobre la relación entre el ser humano, la Tierra y Dios. En sus páginas – desde el Génesis al Apocalipsis- encontramos tres ideas que adquieren especial significado en nuestro tiempo: cuidado, responsabilidad y consecuencias.

  1. La Tierra no nos pertenece absolutamente

El Salmo 24 comienza con una afirmación fundamental:

“De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan”. — Salmo 24:1

Desde esta perspectiva, el ser humano no es dueño absoluto de la creación; es parte de ella y tiene una administración delegada sobre ella. Esta idea cambia nuestra manera de entender los recursos naturales. El agua, los bosques, los animales, los mares y la tierra no deberían ser considerados únicamente como mercancías disponibles para ser explotadas al extremo.

La pregunta deja de ser solamente “¿cuánto podemos obtener de la Tierra?” y comienza a ser: “¿Qué estamos dejando para quienes vienen después de nosotros?”

  1. El mandato de cuidar

Uno de los textos fundacionales aparece en el Génesis:

“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”. — Génesis 2:15

Aquí coexisten dos acciones fundamentales: labrar y guardar. Labrar significa utilizar, transformar y producir. Guardar significa proteger, conservar y custodiar. La Biblia, por tanto, no presenta al ser humano como un agente alienado que deba abandonar la naturaleza, sino como su administrador.

El problema contemporáneo aparece cuando la capacidad de transformar se separa de la responsabilidad de conservar. La humanidad ha desarrollado una extraordinaria capacidad tecnológica: podemos modificar ríos, extraer minerales, talar bosques y producir energía a gran escala. Pero una pregunta crucial permanece: ¿Tenemos la misma capacidad para reparar aquello que destruimos?

  1. Autoridad no significa destrucción

Génesis 1:28 expresa un mandato históricamente malentendido:

“Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla…” — Génesis 1:28

Una interpretación irresponsable ha convertido el «dominio» sobre la Tierra en una autorización para la explotación ilimitada. Sin embargo, este pasaje debe leerse en estricta correlación con Génesis 2:15. Si el ser humano recibe autoridad, también recibe una rendición de cuentas. Dominar no es sinónimo de destruir; una autoridad legítima y responsable administra pensando no solamente en la ganancia presente, sino en la viabilidad del futuro.

  1. La Tierra puede enfermar

Uno de los textos más sorprendentes y vigentes para una reflexión ambiental se encuentra en el libro de Isaías:

“Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo… La tierra se contaminó bajo sus moradores”. — Isaías 24:4-5

Sin pretender convertir este texto en una predicción científica anticipada, la imagen analógica resulta profundamente actual. Una sociedad puede enfermar sus ríos, sus mares, sus suelos y sus bosques hasta alterar ecosistemas enteros. Al final, la humanidad termina afectándose a sí misma, pues no vivimos fuera de la naturaleza: somos parte indisociable de ella.

  1. Las consecuencias de destruir

El libro de Apocalipsis plantea una advertencia ética severa:

“…y de destruir a los que destruyen la tierra”. — Apocalipsis 11:18

Más allá de interpretaciones escatológicas literales, el texto plantea una seria cuestión moral: ¿Qué ocurre cuando la humanidad utiliza su poder para sabotear los sistemas que sostienen su propia existencia? La contaminación, la deforestación y la explotación irresponsable tienen consecuencias sistémicas observables. La reflexión bíblica añade una dimensión ética insoslayable: no todo lo que tecnológicamente podemos hacer significa que debamos hacerlo.

  1. La creación también sufre

El apóstol Pablo escribe en el Nuevo Testamento:

“Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora”. — Romanos 8:22

Es una metáfora profundamente conmovedora: la creación “gime”. Al trasladar esta profundidad espiritual a indicadores actuales, cabe preguntarnos:

  • ¿Puede llamarse progreso a un modelo económico que consume más de lo que la biosfera puede regenerar?
  • ¿Puede llamarse desarrollo a una dinámica que deja una estela irreversible de contaminación detrás de sí?

La verdadera prosperidad debe incluir, obligatoriamente, la capacidad de preservar la vida.

  1. La Tierra también tiene un límite

En el Levítico se establece otra premisa de propiedad absoluta:

“La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es…” — Levítico 25:23

En el antiguo Israel existían normas estrictas sobre el descanso de la tierra (el año sabático agrícola). Nuestra época necesita recuperar urgentemente una palabra que el mercado global tiende a olvidar: límite. El planeta tiene límites físicos, los recursos son finitos, los ecosistemas tienen un umbral de absorción de contaminantes y la capacidad humana para reparar daños severos también es limitada.

  1. Una teología de la restauración

La visión bíblica no es una narrativa de desolación fatalista; concluye en la restauración.

“Plantaré en el desierto cedro, acacia, arrayán y olivo…” — Isaías 41:19

Donde había aridez y destrucción, el texto proyecta vida y recuperación forestal. Esto nos convoca a una ecología proactiva. La lucha ambiental no debe limitarse a la denuncia legal o económica; debe reparar. Reforestar, recuperar cuencas hidrográficas, reducir drásticamente los residuos y transformar los patrones de consumo son imperativos de una responsabilidad que no solo evita dañar, sino que se ocupa activamente de reconstruir.

  1. Sanación integral

Isaías ofrece una imagen extraordinaria de restauración cósmica:

“Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor… el día que vendare Jehová la herida de su pueblo, y curare la llaga…” — Isaías 30:26

La creación participa activamente de los ciclos de sufrimiento y sanación en la narrativa bíblica. La herida del entorno es también nuestra herida. Si como civilización hemos sido capaces de vulnerar nuestro planeta, debemos asumir la corresponsabilidad histórica de sanarlo.

  1. El valor intrínseco de la biodiversidad

En los Evangelios, Jesús diluye el antropocentrismo radical al señalar:

“Mirad las aves del cielo… ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre”. — Mateo 6:26, 10:29

En estas líneas, la vida no humana posee un valor inherente ante los ojos del Creador, independiente de su utilidad económica para el ser humano. Cuando destruimos hábitats y provocamos la pérdida de biodiversidad, no estamos perdiendo un mero «recurso básico», sino una expresión irrepetible de la vida silvestre.

  1. Un dilema ético antes que climático

El cambio climático se mide con precisión en grados Celsius, partes por millón de CO₂ o elevación del nivel del mar. Pero detrás de la métrica subyace una encrucijada estrictamente humana: ¿Qué clase de civilización queremos construir?

Una economía cimentada de forma exclusiva en el hiperconsumo y en la cultura del descarte enfrentará inevitablemente las consecuencias físicas de sus premisas operativas. La crisis ambiental no es solo un desafío de ingeniería o de sustitución tecnológica; es un asunto ético, político, cultural y, para miles de millones de personas, profundamente espiritual.

  1. Hacia un desarrollo responsable

Nuestra generación tiene el imperativo de actualizar el principio de «labrar y guardar».

  • Producir, pero conservar.
  • Construir, pero proteger.
  • Consumir, pero moderar.

No se trata de renunciar a la tecnología ni de detener el bienestar económico, sino de redefinir qué significa un progreso real. El éxito del desarrollo futuro no debería medirse por los volúmenes de extracción y desecho, sino por nuestra eficiencia para sostener y conservar los sistemas vivos.

Conclusión: La Tierra como legado y fideicomiso

La Biblia no nos legó un manual de ciencias climáticas, sino algo mucho más exigente: una responsabilidad moral. Nos recuerda que la Tierra es un préstamo, un fideicomiso sagrado puesto en nuestras manos.

“Los cielos son los cielos de Jehová; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres”.

Salmo 115:16

Tener algo bajo nuestro cuidado no nos otorga el derecho de desmantelarlo; nos impone la obligación de entregarlo en condiciones dignas. La pregunta final que definirá nuestra época no es “¿cuánto más podemos extraer de la Tierra?”, sino: “¿En qué condiciones vamos a heredar la casa común de la vida a las próximas generaciones?”

Programa Alternativas debatirá la construcción de un tejido latinoamericano en ecología política

El programa Alternativas, espacio de análisis y reflexión impulsado por el colectivo Reflexión-Acción, dedicará su próxima edición a discutir el papel de la ecología política en América Latina y los desafíos de construir articulaciones regionales frente a las problemáticas socioambientales contemporáneas.

Bajo el título “¿Para qué un tejido latinoamericano en ecología política?”, el programa reunirá a especialistas provenientes de distintos países y disciplinas para analizar los aportes de este campo de estudio al debate sobre ambiente, territorio, cultura, economía y justicia social.

La actividad se realizará el 12 de junio de 2026 a las 18:00 horas (-6 UTC) y será transmitida en vivo a través de las plataformas de Facebook Live, YouTube y Spotify.

El panel estará integrado por:

  • Ayar Arawi Guanotuña Chusin, agrónomo y estudiante de la maestría en Ecología Política.

  • Martina Inés Casás Pino, licenciada en Ciencias Biológicas y magíster en Ecología Política.

  • Karina Nieves Marcano, licenciada en Química y magíster en Ecología Política.

  • Danissa Álvarez Salazar, lingüista y magíster en Ecología Política.

  • Álvaro Céspedes, sociólogo y magíster en Ecología Política.

La propuesta busca reflexionar sobre la necesidad de fortalecer redes de intercambio y colaboración entre personas investigadoras, profesionales, estudiantes y activistas de distintos países latinoamericanos que trabajan en torno a los conflictos socioambientales, la defensa de los territorios, la sostenibilidad y las relaciones entre sociedad y naturaleza.

El programa Alternativas se ha consolidado como un espacio de diálogo interdisciplinario que promueve el análisis crítico de los principales desafíos sociales, políticos, culturales y ambientales de la región, mediante la participación de especialistas y actores sociales de diversos ámbitos.

La transmisión contará además con el apoyo de las emisoras amigas Radio Guanacaste 106.1 FM, Radio Soberanía, Radio Revolución de CONACOOP, 506 Ondas Alajuelita y Radio Voces Libertarias 97.3 FM, que colaboran en la difusión de los contenidos del programa.

La actividad está abierta al público interesado en las temáticas ambientales, territoriales y sociales, así como a estudiantes, docentes, organizaciones comunitarias y personas vinculadas a los debates sobre ecología política en América Latina.

Convocan a jornada “Picnic en el río Chirripó” en defensa de los ríos

En el marco de la 10ma Jornada Nacional de Acción por los Ríos 2026, organizaciones ambientalistas invitan a participar en la actividad “Picnic en el río Chirripó”, un espacio de encuentro comunitario que promueve el disfrute responsable y la protección de los ecosistemas acuáticos.

La actividad se realizará el domingo 19 de abril, de 8:00 a.m. a 12:00 mediodía, en Chimirol de Rivas, Pérez Zeledón, específicamente en el puente de entrada a San Francisco.

Encuentro comunitario en torno al río

El evento propone una jornada recreativa y educativa bajo el formato de picnic, donde las personas participantes podrán compartir en contacto con la naturaleza. Entre las actividades previstas se incluyen juegos y espacios de convivencia, con el objetivo de fortalecer la relación entre las comunidades y los ríos.

La invitación es a asistir con merienda propia y disfrutar del entorno natural, promoviendo prácticas responsables con el ambiente.

Llamado a la responsabilidad ambiental

Como parte central de la actividad, se hace un llamado a evitar el uso de plásticos de un solo uso y a gestionar adecuadamente los residuos, fomentando hábitos que contribuyan a la conservación de los ríos.

Las personas organizadoras enfatizan la importancia de asumir un compromiso individual y colectivo con la protección de estos ecosistemas, fundamentales para la vida y el bienestar de las comunidades.

Organización y apoyo

La actividad es organizada por la organización ambientalista Montaña Verde, con el apoyo del Observatorio Ciudadano del Agua y Río Chirripó Pacífico, así como la participación de iniciativas como Río Urbano, Bandera Azul Ecológica y Ríos Limpios.

Para más información, se encuentra disponible el número telefónico 8682-3299.

Cuando el “paraíso verde” empieza a crujir, el territorio habla

Luis Andrés Sanabria Zaniboni

Donde tiembla la narrativa oficial nos lleva al Caribe Sur de Costa Rica y pone en primer plano la experiencia del defensor ambiental Philippe Vangoidsenhoven.

La crónica revela cómo, detrás del discurso de sostenibilidad, operan permisos fragmentados, vacíos normativos y procesos que convierten ecosistemas frágiles en negocios privados. También expone el costo humano de documentar, denunciar y sostener la defensa del territorio frente a intereses económicos consolidados.

Una lectura clave para comprender lo que ocurre cuando la protección ambiental se sostiene desde la soledad y el desgaste cotidiano.

Este es un texto compartido con SURCOS por el autor y el cual puede leer en la revista CASAdeNADIE:

👉 Léela aquí: https://revistacasadenadie.com/donde-tiembla-la-narrativa-oficial-cronicas-desde-el-caribe-sur-de-costa-rica/

Parlamento Cívico Ambiental y múltiples organizaciones presentan Manifiesto Ambiental Ciudadano de cara a las elecciones del 1 de febrero

El Parlamento Cívico Ambiental con sus 37 organizaciones, junto a múltiples organizaciones ambientales, sociales, académicas y comunitarias, presentó hoy públicamente el Manifiesto Ambiental Ciudadano, un llamado urgente a la conciencia nacional ante las decisiones que el país tomará en las elecciones del próximo 1 de febrero de 2026.

El manifiesto advierte sobre el acelerado debilitamiento de la institucionalidad ambiental, la erosión regulatoria, la presión extractivista sobre territorios y bienes comunes, y el riesgo real de un retroceso histórico en materia de política ambiental. Al mismo tiempo, subraya que aún existe una oportunidad democrática para elegir un rumbo distinto, basado en evidencia, fortalecimiento institucional y protección efectiva del patrimonio natural.

El documento se sustenta en un estudio independiente elaborado por la Asociación ARTES-JUSTECO, presentado por el Parlamento Cívico Ambiental, que evaluó los programas de gobierno de los partidos políticos mediante 50 indicadores en 13 categorías temáticas, con base en el Capítulo 4 del Informe Estado de la Nación. Los resultados evidencian diferencias sustantivas entre las propuestas partidarias y permiten a la ciudadanía votar de manera informada.

“El país no está eligiendo únicamente un gobierno, está decidiendo el futuro de su biodiversidad, sus costas, sus bosques, su agua y la solidez de su democracia ambiental”, señala el manifiesto. “Sin ambiente no hay economía, sin agua no hay salud y sin instituciones fuertes no hay conservación”.

El Parlamento Cívico Ambiental y las organizaciones firmantes hacen un llamado directo:

  • A la ciudadanía, a informarse y votar con base en evidencia, no en discursos vacíos.
  • A los medios de comunicación, a exigir definiciones claras a las candidaturas sobre erosión regulatoria, apropiación de bienes comunes y financiamiento de la institucionalidad ambiental.
  • A los partidos políticos, a asumir que sus compromisos serán observados y evaluados después del proceso electoral.

El manifiesto permanece abierto a la adhesión de organizaciones y personas del sector ambiental, académico, social y productivo comprometido con la sostenibilidad, con el objetivo de que el ambiente ocupe un lugar central en la agenda electoral. Puede firmarse en: https://c.org/ch8L2SwGwR.

“El 1 de febrero no se vota solo por un período de gobierno. Se vota por el tipo de país que heredarán las próximas generaciones”, concluye el documento.

Organizaciones firmantes dentro y fuera del Parlamento Cívico Ambiental

ACEPESA
ACOS
ADI Magnolias
ARCAA
ARTES-JUSTECO
ASECOBI
Asociación Plataforma Organizaciones de la Sociedad Civil por los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Asociación. Belén Sostenible
Asociación Costarricense de Movilidad Eléctrica (ASOMOVE)
Asociación de Movilidad Activa y Sostenible Pedal
Asociación Mujeres AMICREO
Cruzando Fronteras.
Cruzando Fronteras.
Defensoría del Pescador Artesanal
Escuela Socioambiental Caraigres
For the Oceans Foundation
FORTECH S.A.
Frente por la Vida
Frente Mario Biza por las Áreas Silvestres Protegidas
Fundación Arboles y Vida
Fundación Laberinto
Fundación OneSea
Fundación Sombrilla del Bosque
Fundación XTREM@S
La Ruta del Clima
Movimiento Ciudadano Pymes
Movimiento Laudato Si
Natural Packing
OCA Quebrada Barreal
OCA Río Cañas
Pastoral Ecológica La Soledad
Programa de Gestión Local – UNED
Asociación Promoción Claretiana para el Desarrollo
Colectivo RASA
Red Costarricense de Reservas Naturales
Red de Juventudes y Cambio Climático
Universidad de Costa Rica.
Universidad Nacional

Puede descargar el Manifiesto desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/01/Manifiesto-Ambiental-Elecciones-2026-VR.pdf

Foro en vivo analizará la problemática del agua y el agronegocio en Costa Rica

La Alianza por una Vida Digna y SURCOS Digital invita a un espacio de reflexión y análisis crítico sobre uno de los temas más urgentes del país: la relación entre agua y agronegocios, sus impactos sociales y ambientales, y los desafíos para avanzar hacia una gestión justa y sostenible del recurso hídrico.

El foro en vivo “Agua y agronegocio en Costa Rica: problemática y desafíos” se realizará el miércoles 3 de diciembre a las 6:00 p. m., y será transmitido por Facebook Live de SURCOS Digital.

Participan:

  • Alberto Gutiérrez
    Geógrafo, docente e investigador de la Sede de Occidente y del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica.

  • Clara Ramin
    Integrante del Movimiento Ríos Vivos Costa Rica. Candidata a doctorado por la Universidad para la Paz.

  • Silvia Echeverría
    Investigadora del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional.

El conversatorio es organizado por la Alianza por una Vida Digna junto con SURCOS Digital y busca contribuir a la discusión pública sobre el uso, acceso y administración del agua, en un contexto donde el avance del agronegocio genera tensiones, conflictos socioambientales y desafíos para la protección de los territorios y las comunidades.

La ciudadanía está invitada a conectarse y participar con sus comentarios y preguntas durante la transmisión.

¿Cómo medir nuestro impacto para construir un futuro sostenible?

Por Sofía Morera Oses

En julio de 2025, se registró el Día del Sobregiro de la Tierra, lo que quiere decir que la humanidad ya había consumido todos los recursos que la naturaleza puede regenerar de manera sustentable en un año; convirtiéndose en el sobregiro ecológico más anticipado del que se tenga registro (WWF, 2025).

La Red Global de la Huella Ecológica (GFN) junto con la Universidad de York, indicaron que actualmente la humanidad está haciendo uso de los recursos naturales un 80% más rápido que la capacidad en que los ecosistemas pueden regenerarse, lo que equivale a consumir los recursos de casi dos planetas Tierra para sostener ese nivel de actividad; este consumo insostenible de recursos naturales no solo afecta a la población actual, sino que compromete en gran medida la seguridad y disponibilidad de recursos para las generaciones futuras (WWF, 2025).

Con el objetivo de evaluar el impacto ambiental y promover acciones hacia un desarrollo sostenible se puede usar la Huella Ecológica, la cual es un indicador que mide el impacto de la actividad humana en el planeta, para esto, cuantifica la superficie biológicamente productiva necesaria para proveer los recursos consumidos y absorber los residuos generados por una persona, actividad o comunidad; la unidad de medida que se utiliza es la hectárea productiva (WWF, 2024).

Es decir, permite conocer la sostenibilidad del modo de vida y comparar regiones o países, entendiendo que no todos los países o personas demandan la misma cantidad de recursos, por lo que la huella que produce cada país/persona es diferente (WWF, 2024).

Por ejemplo, un ciudadano promedio de EE.UU. puede tener una huella ecológica de 8.2 hectáreas mientras que en Costa Rica es de aproximadamente 2 hectáreas por habitante. Ambos indicadores, superan el parámetro de comparación es la biocapacidad de la Tierra, que es actualmente de 1,6 hectáreas globales por persona, según el informe de World Wildlife Fund (WWF).

También se puede utilizar la Huella de Carbono, que cuantifica la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) que emiten las actividades humanas tanto directa como indirectamente (como el uso de combustibles fósiles en el transporte, industria, energía y agricultura), se mide en toneladas de CO2 equivalente (Espíndola y Valderrama, 2011). Entre más emisiones se generen, más se aporta al calentamiento global y por tanto al cambio climático.

Poder medir la huella de carbono resulta clave para diseñar planes de mitigación y reducción de emisiones en los países, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático. Todas las personas tenemos una huella de carbono, hay diversos factores que influyen en el tamaño de esa huella, por ejemplo, del consumo de cada persona, los productos que suelen comprar, la dieta que tienen, cómo viajan, la forma en que se utiliza la energía en los hogares, etc.

Para ayudar al planeta, debemos:

Reducir el consumo de energía, aunque en Costa Rica la energía proviene en su mayoría de fuentes renovables, es fundamental ser conscientes de nuestro consumo de energía. Desconecte los aparatos electrónicos que no esté utilizando, evite dejar luces encendidas y revise las conexiones de su hogar.

Mejorar los hábitos de consumo, la producción de cualquier producto requiere el uso de energía y consumo de recursos naturales. Compre menos, reutilice, recicle y aproveche los productos de segunda mano. Antes de comprar algo, hágase la pregunta “¿realmente lo necesito?”.

Viajar responsablemente, los automóviles son sumamente contaminantes, si tiene la oportunidad opte por un auto eléctrico. También puede disminuir el uso: haga menos viajes, comparta el viaje, utilice transporte público o viaje en bicicleta siempre que pueda.

Para evaluar su propia huella y reflexionar sobre su estilo de vida actual, puede escanear los códigos QR. A la izquierda Huella Ecológica y a la derecha Huella de Carbono:

Bibliografía

Espíndola, C; & Valderrama, J. 2011. Huella del Carbono. Parte 1: Conceptos, Métodos de Estimación y Complejidades Metodológicas. Información Tecnológica Vol. 23 Nº 1 – 2012. https://scielo.conicyt.cl/pdf/infotec/v23n1/art17.pdf

WWF (World Wildlife Fund). 2024. ¿Qué es la huella ecológica?, ¿Cómo se produce? ¿Cómo la podemos reducir? Consultado el 05 de noviembre, 2025. https://www.wwf.es/nuestro_trabajo/informe_planeta_vivo_ipv/huella_ecologica/

WWF (World Wildlife Fund). 2025. La Tierra vive en 2025 el sobregiro ecológico más anticipado del que se tenga registro. Consultado el 05 de noviembre, 2025. https://wwf.panda.org/es/?14374441%2FLa-Tierra-vive-en-2025-el-sobregiro-ecologico-mas-anticipado-del-que-se-tenga-registro

Crisis de la democracia en Centroamérica será analizada en webinario académico

PRISMA y la Cátedra Centroamérica de la Universidad de Costa Rica (UCR) invita al webinario “Crisis de la democracia en Centroamérica”, un espacio de reflexión que reunirá a especialistas de la región para examinar los desafíos actuales que enfrentan los procesos democráticos en el istmo.

El encuentro se realizará el miércoles 19 de noviembre de 2025, a las 10:00 a.m. (hora Centroamérica), y será transmitido en Facebook Live por la página de la Cátedra Centroamérica (UCR).

Participarán Ileana Gómez, del equipo coordinador de la Fundación PRISMA; el economista Rafael Enríquez; y Alberto Cortés, coordinador de la Cátedra Centroamérica de la UCR.

Desde Fundación PRISMA, Ileana Gómez abordará los riesgos que amenazan la democratización en los países del Triángulo Norte de Centroamérica, donde —según explicó— las élites económicas buscan silenciar voces disidentes y controlar territorios rurales y sus recursos.
A pesar de ese contexto, Gómez subraya que comunidades campesinas, pueblos indígenas y afrodescendientes están impulsando una resignificación de los territorios, reconociéndolos no solo como tierra productiva, sino también como espacios de identidad social, ejercicio de derechos y prácticas de sustentabilidad e inclusión.

Este diálogo forma parte de los esfuerzos de la Facultad de Ciencias Sociales (UCR), en alianza con PRISMA y el programa FOCOS, por promover el análisis regional sobre las condiciones democráticas y las respuestas sociales frente a los autoritarismos que resurgen en América Central.

📅 Fecha: Miércoles 19 de noviembre de 2025
🕙 Hora: 10:00 a.m. (hora Centroamérica)
📍 Transmisión: Facebook Live – Cátedra Centroamérica UCR

Colegio de Geólogos organiza charla sobre el papel de Costa Rica frente al calentamiento global

El Colegio de Geólogos de Costa Rica invita a la charla “Calentamiento global antropogénico y comunicación social: El esfuerzo de Costa Rica para ser modelo y líder mundial”. La actividad se estará realizando el jueves 6 de noviembre de 2025 a las 7:00 p.m. en la sede del Colegio de Geólogos de Costa Rica.

El evento contará con las exposiciones de Sergio Mora Castro de ARX Consultores, y presidente del Comité Costarricense de Ingeniería Geológica y del Ambiente; y de Gerardo Javier Soto Bonilla de la Escuela Centroamericana de Geología de la Universidad de Costa Rica y consultor geológico.

Si es de su interés participar en la actividad, por favor confirmar asistencia con Natalia Obando Orozco al correo electrónico “secretaria@geologos.or.cr”.

Asociación de Productoras Orgánicas de Nueva Esperanza: mujeres que cuidan la tierra y luchan por ella

El pasado 8 de octubre, el Observatorio de Bienes Comunes de la Universidad de Costa Rica (UCR) publicó una historia de dolor por despojo y falta de respuesta institucional en Nueva Esperanza, en Caño Negro de Los Chiles de Costa Rica.

En esta comunidad, se encuentra la Asociación de Mujeres Productoras Orgánicas de Nueva Esperanza, un grupo de mujeres agricultoras que se organizaron tres décadas atrás para darle continuidad a los saberes heredados de sus abuelos y abuelas; saberes de familias tradicionalmente campesinas, transfronterizas y migrantes, pero transformándolos a prácticas orgánicas.

Su proyecto inició en la década de 1990 sin apoyos estatales directos, levantando ellas mismas tanto sus cultivos como un espacio colectivo familiar y comunitario. Eventualmente, se construyeron alianzas con universidades públicas y organizaciones solidarias para recibir acompañamiento técnico, formativo y de desarrollo en infraestructura agrícola.

Sin embargo, hace cuatro años se invadió la parcela, despojándolas de sus tierras. Ante esto, se dio un proceso legal largo y costoso, que aunque se logró que se desalojara en cuatro ocasiones, la restitución de la finca se detuvo sin motivos claros y transparentes. Esto interrumpió tanto la producción de bienes agro sanos y sostenibles, como el tejido social y comunitario que la asociación construyó hace casi 30 años.

La ausente respuesta institucional y la constante desigualdad en acceso a tierras vislumbrado en este caso, refleja además los desafíos en seguridad jurídica que enfrentan las personas campesinas, en especial las mujeres; y entre ellas, las trabajadoras agrícolas que sostienen la vida y la soberanía alimentaria.

Lea la nota completa y conozca a profundidad este testimonio de invisibilización, de defensa de territorio y de lucha por la dignidad en la página del Observatorio de Bienes Comunes de la UCR: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/la-lucha-por-la-tierra-y-la-vida-en-nueva-esperanza/