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Etiqueta: tradición pacifista

Sobre la política exterior de Costa Rica y la subordinación a intereses ajenos

Manifiesto del Instituto Sindical de Formación Política

El Instituto Sindical de Formación Política, en ejercicio de su compromiso con la defensa de la soberanía nacional, la justicia social y la dignidad de los pueblos, declara lo siguiente:

1. Costa Rica y su tradición pacifista

Costa Rica abolió su ejército en 1948, convirtiéndose en referente mundial de paz y desarme. Sin embargo, en los últimos años, nuestra política exterior ha mostrado una peligrosa contradicción: se han firmado propuestas de interacción militar continental que responden a la agenda de la llamada “Gran Norteamérica”, debilitando la esencia de nuestra tradición pacifista y democrática.

2. Subordinación a la política exterior de Estados Unidos

La política exterior costarricense se ha alineado de manera acrítica con los intereses de Estados Unidos, incluso en situaciones que la mayoría de países del mundo han condenado:

  • La tragedia humanitaria en Gaza, frente a la cual Costa Rica no ha matizado ni denunciado las violaciones de derechos humanos.
  • El bloqueo económico contra Cuba, rechazado año tras año por la Asamblea General de la ONU, pero aún respaldado por nuestro gobierno.
  • La guerra contra Irán, donde Costa Rica guardó silencio ante el bombardeo de escuelas e instalaciones civiles, y más bien expresó apoyo al gobierno de Donald Trump.

3. La herencia de la “república bananera”

Los trabajadores bananeros costarricenses, en sus huelgas históricas contra la United Fruit Company, llamaban “cipayos” a los capataces que se sometían a los dictados de la transnacional. Hoy, esa memoria nos interpela: seguimos comportándonos como una república bananera, subordinando nuestra política exterior a intereses ajenos, en detrimento de nuestra soberanía y de los derechos de nuestro pueblo.

4. Consecuencias económicas y sociales

Las decisiones temerarias de apoyar aventuras militares han derivado en crisis geopolíticas y energéticas, con efectos inflacionarios que golpean directamente a los trabajadores y consumidores costarricenses. El alza de los combustibles es prueba tangible de cómo la subordinación política se traduce en sufrimiento económico para la ciudadanía.

5. Responsabilidad de los gobernantes

Mandatarios como Rodrigo Chaves y Javier Milei, actuando como acólitos de Trump y Netanyahu, fueron de los pocos en el mundo en respaldar acciones irresponsables que hoy nos afectan a todos. La política exterior no puede ser un espacio de improvisación ni de servilismo, sino de defensa firme de los intereses nacionales y de los principios de paz que nos distinguen.

DECLARACIÓN FINAL

Costa Rica debe recuperar una política exterior independiente, soberana y solidaria, que:

  • Defienda los derechos humanos en todo contexto, sin selectividad ni subordinación.
  • Rechace bloqueos y agresiones contrarias al derecho internacional.
  • Honre nuestra tradición pacifista y de abolición del ejército.
  • Ponga en el centro los intereses de los trabajadores y de la ciudadanía, no los dictados de potencias extranjeras.

El Instituto Sindical de Formación Política llama a la reflexión crítica y a la acción organizada para que Costa Rica deje de comportarse como una república bananera y recupere su voz propia en el concierto de las naciones.

San José, mayo de 2026 Instituto Sindical de Formación Política

Al gobierno y al pueblo de Cuba. A mis compatriotas ciudadanos costarricenses

Dr. Alberto Salom Echeverría

En este momento en que se cierne sobre el pueblo y el gobierno de Cuba el peligro del intervencionismo extranjero, por parte del gobierno de los Estados Unidos, en mi calidad de ex diputado de la República de Costa Rica, ex rector de una universidad pública y como ciudadano, manifiesto que deploro la artera comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de mi país, del cierre unilateral de la Embajada de Costa Rica en Cuba.

Es evidente que, no existiendo ninguna razón para tal decisión, se advierte la actitud de sometimiento del gobierno de Costa Rica ante el gobierno de los Estados Unidos, en su prepotencia de querer atropellar la soberanía del pueblo y el gobierno de Cuba.

Esta actitud del gobierno saliente de Costa Rica está reñida con las mejores tradiciones pacifistas y solidarias del noble pueblo costarricense.

Desde que se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la de Costa Rica, no ha habido un solo acto del gobierno cubano que justifique la decisión tomada por el gobierno de Costa Rica y comunicada recientemente por la cancillería.

Espero con sinceridad que un nuevo o una nueva gobernante de espíritu democrático sepa rectificar este acto de vesania y servilismo por parte de la actual administración.