Puerto Moín, Limón. (foto con fines ilustrativos Archivo ODI).
Katzy O`neal Coto
Periodista Oficina de Divulgación e Información
En el marco de la semana ambiental de la Universidad de Costa Rica (UCR) el Dr. Freddy Pacheco León, biólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), impartió la conferencia: «APM: Espejismo y Daño Ambiental” invitado por los estudiantes de la carrera de Salud Ambiental de la UCR.
En esta charla, que se llevó a cabo el martes 2 de junio en el Auditorio de la Biblioteca de Ciencias de la Salud, el Dr. Pacheco expuso sus argumentos sobre el caso de la terminal de contenedores que construye la empresa APM Terminals en el puerto de Moín de la provincia de Limón.
En su opinión, este proyecto “está amputando el equilibrio ambiental de Limón”, pues el dragado afectará los aproximadamente 100 kilómetros de la costa caribeña, alterando la vida marina en lugares de gran importancia como Cahuita y Gandoca Manzanillo y acabaría con las especies de tortugas verde, lora y carey que anidan en las playas de Limón.
“Es un desastre, es realmente un espejismo, pobre Limón es un engaño, van a empezar a dragar millones de toneladas de sedimento y van a dañar todo el ambiente de Limón”.
El Dr. Freddy Pacheco analizó los pormenores del contrato de conseción de APM Terminals en el cual señaló varias inconsistencias (foto Laura Rodríguez).
Críticas
El proyecto Terminal de Contenedores de Moín (TCM) permitirá que Costa Rica goce de una infraestructura portuaria de alta tecnología y amigable con el ambiente, capaz de atender buques porta contenedores hasta cuatro veces mayor a los que se atienden actualmente en Limón, según detalla la empresa APM Terminals en su sitio de facebook.
En este mismo medio argumentan que con la TCM Costa Rica promoverá la competitividad y la atracción de nuevas inversiones a la provincia de Limón. Dicha terminal podrá atender buques de hasta 13.500 contenedores las 24 horas del día, los 7 días de la semana durante los 365 días del año.
Pacheco calificó de “mentiras” los ofrecimientos de la trasnacional de construir una terminal de más de $ 1.000 millones con varios puestos de atraque. “Nos dicen que se pasa a la siguiente etapa cuando se supere el millón y medio de contenedores y resulta que el plan es para 1.280 mil y nunca van a pasar de eso para no tener que invertir $500 millones más” apuntó Pacheco.
Los estudiantes de la carrera de Salud Ambiental invitaron al Dr. Pacheco para escuchar sus puntos de vista sobre este polémico proyecto (foto Laura Rodríguez).
Así mismo, señaló que según el contrato la empresa se compromete a culminar todas las etapas seis meses antes de concluir la concesión, eso es dentro de 33 años. Cuando termine la concesión todas las construcciones pasan al Estado menos las grúas pórticas que van a traer ellos que es lo más valioso.
Daños colaterales
Otro de sus argumentos es que el daño ambiental y a la población limonense se extenderá más allá del muelle, pues las 50 millones de toneladas de piedra y arena que requieren para el proyecto se obtienen del tajo La Asunción ubicado en la Cuenca del Río Banano que abastece de agua a la provincia de Limón.
Este material es necesario para construir un rompeolas de 1.577 y la isla artificial, que albergará un área de muelle de 650 metros en la primera fase constructiva.
En conclusión, el Dr. Pacheco asegura que este es un proyecto más donde se dan concesiones en el marco de una ley que los ciudadanos no conocemos (Ley de Concesión de Obra Pública) además señala que el estudio de impacto ambiental es muy débil y tiene muchas contradicciones. Por eso instó a los estudiantes y futuros gestores y regentes ambientales a mantenerse informados, ser fieles a la ética y echar mano de los instrumentos legales disponibles para defender las causas ambientalistas.
El químico del CICA, Juan Salvador Chin, muestra uno de los sistemas usados en el laboratorio para facilitar la degradación de los pesticidas. Foto: Pablo Mora / Rectoría.
El “Diseño e Implementación de Sistemas de Biodegradación de Plaguicidas y Otros Contaminantes” consiste en la neutralización de aguas contaminadas con altas cargas de plaguicidas, con el fin de evitar la contaminación de espacios acuíferos, y por lo tanto, de animales y personas. Está inscrito como un Proyecto Nacional de Cooperación Técnica con el Organismo Internacional de Energía Atómica (adscrito a las Naciones Unidas) y es cofinanciado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones.
La idea proviene de Suecia, aunque la desarrolló en Costa Rica el microbiólogo del CICA, Dr. Carlos Rodríguez, durante su doctorado en Barcelona, España. Ahí realizó un trabajo similar de “biorremediación” (un proceso biológico para reducir contaminantes en el ambiente). A su regreso a Costa Rica, desde inicios del 2013, tanto él como otros siete investigadores buscaron los componentes naturales más adecuados para crear una mezcla rica en microorganismos que permiten descomponer los materiales tóxicos utilizados en los plaguicidas de Costa Rica.
Finalmente, consiguieron diferentes biomezclas, que constan de un material con alto contenido de humus, un suelo preexpuesto a plaguicidas y un sustrato ligno-celulósico compuesto de papel periódico, burucha de madera, bagazo de caña, cáscara de arroz o fibra de coco. Este último ha resultado ser el componente vegetal más útil en la descomposición de los químicos del estudio.
Después de realizar varios de estos experimentos, los investigadores del CICA determinaron que la mezcla de suelo (25%), humus (25%) y fibra de coco (50%) era la más efectiva para degradar el plaguicida en estudio, aunque los otros componentes vegetales también son eficaces.
Cada uno de esos elementos tiene por fin propiciar el establecimiento de una flora bacteriana degradadora y enzimas oxidantes diferentes que permiten desintegrar a los plaguicidas y convertirlos en inofensivos. Algunos microorganismos incluso convierten ese material en dióxido de carbono y agua, algo que no siempre se consigue.
“En este sistema de biodegradación, después de lavar las máquinas de aplicación, los agricultores vierten los restos de los plaguicidas en grandes estañones plásticos o superficies contenidas por cemento o arcilla, los cuales contienen la mezcla para neutralizarlos, de modo que el líquido no se filtre al exterior y no contamine elementos acuíferos, pero que tampoco les ocupe un gran espacio en su finca”, explicó Rodríguez.
Para medir el grado de efectividad de este sistema, se hicieron 10 biomezclas para desintegrar un plaguicida llamado carbofurán, muy tóxico y por ello recientemente prohibido en el país, pero de uso común hasta hace poco tiempo. Finalmente, se hicieron pruebas analíticas y toxicológicas para comprobar cuánto carbofurán quedaba en la mezcla, con la ayuda de poblaciones de “pulgas de agua”, un microcrustáceo muy sensible a la toxicidad. Dependiendo de la cantidad de estos pequeños organismos que morían se sabe cuán contaminante y tóxica es la mezcla.
Ahora, los científicos trabajan para mejorar y optimizar esa composición con otros tipos de plaguicidas utilizados actualmente en los sembradíos, o incluso mezclas de ellos, para analizar la efectividad de la biomezcla.
Los investigadores del CICA esperan llevar este sistema a la práctica para el mes de setiembre, en las fincas de agricultores de Tierra Blanca. También trabajarán con ellos para analizar otras formas de desecho de plaguicidas, de modo que la propuesta sea lo más sostenible e integral posible.
Pablo Mora Vargas
Periodista, Rectoría
Enviado a SURCOS Digital por Otto Salas Murillo, Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR.
El nuevo sistema de aprovechamiento de agua llovida incluye el uso de tanques de 5 mil litros (foto Laura Rodríguez).
Nidia Burgos Quirós,
Periodista Vicerrectoría de Investigación
La Oficina de Suministros (OSUM), de la Universidad de Costa Rica (UCR), obtuvo la segunda estrella del Programa Bandera Azul Ecológica, gracias a sus esfuerzos por mantener y mejorar sus condiciones de sostenibilidad y por su interés de ir aún más allá con el establecimiento de mecanismos para lograr una mayor reducción del uso del agua.
Esta oficina, la primera unidad administrativa en obtener al día de hoy este galardón nacional, logró una calificación del 100% en el informe presentado a la Comisión Nacional del Programa Bandera Azul Ecológica, así como una valoración muy positiva del Plan de Gestión de Riesgo, requisito extra para obtener esta segunda estrella.
Según explicó la MBA Vanessa Jaubert Pazzani, Coordinadora del Programa Bandera Azul Ecológica en la OSUM, esta dependencia se preocupó durante el último año por mantener y mejorar los 10 parámetros que se exigen para obtener el galardón mencionado. Estos son el uso de combustibles fósiles, agua, tratamiento de aguas residuales, energía eléctrica, gestión de residuos, contaminantes atmosféricos, compras sostenibles, educación ambiental, compensación y el mantener el comité local.
Mediante tubería se aprovecha el agua llovida en el uso de los inodoros de la OSUM (foto Laura Rodríguez).
Específicamente durante el 2014 la Oficina de Suministros se preocupó por disminuir aún más el uso del agua mediante la construcción de un sistema de aprovechamiento de agua de lluvia para su uso en los inodoros, que incluye dos tanques de 5 mil litros cada uno. También se implementó un tanque de 250 litros con microorganismos eficientes para contribuir a la limpieza de las aguas negras del tanque séptico, según explicó el Lic. Sergio Campos Loaiza, miembro del comité local.
Así mismo, se logró un control mayor en el consumo de los combustibles fósiles de la flotilla de automóviles de la oficina, el desarrollo de una idea de contratación administrativa más integrada con la sostenibilidad y, sobre todo, el aumento de la conciencia ambiental por parte de la mayoría de funcionarios de la OSUM para poder alcanzar el objetivo de la Bandera Azul Ecológica con la segunda estrella.
“Así, se logró demostrar una reducción muy importante en el consumo del agua, de la electricidad, de los combustibles fósiles y del compromiso ambiental en general”, manifestó el Lic. Campos.
El cambio de la loza sanitaria, por sistemas de ahorro de agua fue parte de la inversión que se realizó en la OSUM (foto Laura Rodríguez).
Por su parte, Gabriela Morales, miembro del comité destacó el compromiso del personal de la OSUM con el proyecto.
“La parte de la continuidad y no de tener un proyecto por un año si no por un estilo de vida es una de las partes más difíciles, sin embargo existe la conciencia de que el proyecto no es solamente por un galardón si no por una experiencia de ver resultados y saber que estamos teniendo un impacto en la oficina e incluso en el ámbito nacional”, recalcó Morales.
Otro elemento que adiciona la MBA Jaubert se refiere al tema de la educación ambiental, la cual lograron al participar en diferentes ferias, donde tuvieron la oportunidad de informar sobre los logros de la oficina en este campo.
Gabriela Morales, Sergio Campos y Jeffrey Di Marco, se mostraron complacidos con los logros obtenidos al implementar este proyecto (foto Laura Rodríguez).
Para el próximo año se prevé obtener una tercera estrella, lo cual esperan lograr manteniendo y mejorando sus parámetros ambientales, pero también tratando de impactar en algún proyecto del ámbito nacional, como podría ser la recolección de residuos sólidos en las playas, adelantó la MBA Jaubert.
Al respecto, el Ing. Jeffrey Di Marco Fernández, Director de la OSUM, expresó que la participación en el Programa de Bandera Azul Ecológica es un esfuerzo que debe ser mantenido y que sirve de parámetro para otras unidades administrativas que puedan proponerse a lograr este galardón.
“Aunado a las políticas universitarias en cuanto al ambiente, el hecho de que la OSUM sea la única que tenga en este momento este galardón, se constituye en una motivación especial para el personal el seguir manteniéndolo”, dijo Di Marco.
La Oficina de Suministros celebró recientemente su sexagésimo quinto aniversario con una serie de logros importantes, especialmente en el campo ambiental y en la modernización de los sistemas de compras.
Vicerrectora detalla resultados durante el cierre del I Foro Institucional 2015
En la UCR se desarrollan actualmente 1.258 proyectos y la institución cuenta con 31 centros de investigación, 108 laboratorios, 15 fincas y estaciones experimentales y 4 unidades especiales de investigación (foto: Archivo ODI).
Lidiette Guerrero Portilla
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Con más de 1.200 proyectos de investigación en desarrollo, con el respaldo de una gran infraestructura de apoyo y una labor exitosa en transferencia, incubación y emprendimiento, la Universidad de Costa Rica (UCR) cumple con su compromiso de generar conocimiento y aportar en la solución de las diferentes problemáticas del país, además de que se coloca en el primer lugar de la lista de instituciones de Centroamérica con más publicaciones científicas.
Así lo dio a conocer la vicerrectora de Investigación, Dra. Alice Pérez Sánchez, durante su exposición en la quinta sesión del I Foro Institucional 2015, que se efectuó este miércoles 3 de junio, en el auditorio de la Facultad de Educación.
En esta sesión titulada «Aportes y retos de las Vicerrectorías de Docencia, Investigación, Acción Social, Vida Estudiantil y Administración, como pilares de la Universidad de Costa Rica, institución que promueve el avance del conocimiento, el desarrollo nacional y el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, desde una perspectiva transdisciplinaria, inclusiva, innovadora y estratégica» participaron todos los Vicerrectores y Vicerrectoras, así como el Rector Henning Jensen Pennington y el coordinador de la actividad, Dr. Manuel Murillo Castro.
UCR en primer lugar
La Vicerrectora informó de que la UCR es la que ocupa el primer lugar entre las diez instituciones con más publicaciones científicas, según los resultados que le aportó un análisis de la base de datos Scorpus, entre el 2004 y el 2014. (Ver cuadro).
La Vicerrectora dio a conocer que la UCR ocupa el primer lugar entre las diez instituciones con más publicaciones científicas, en Centroamérica, según los resultados que le aportó un análisis de la base de datos Scorpus (foto: Rafael León Herrera).
El aporte de la UCR es de 2.433 publicaciones (21%) del total de publicaciones científicas de la región, en áreas muy diversas, como: Agricultura y Ciencias Biológicas, Medicina, Ciencias Ambientales, Bioquímica, Genética y Biología Molecular, Ciencias Sociales, Ciencias de la Tierra y planetarias, Microbiología, Inmunología, Ingeniería, Farmacología, Toxicología y Farmacéutica, Ciencias de la computación, Química, Física y Astronomía, entre muchos otros.
En ese recuento le sigue el Smithsonian Tropical Research Institute (con 2.157 (18,5%) y además aportan otras instituciones nacionales, como la Universidad Nacional (UNA) con 486 (4,2%), el CATIE con 186 ((1,86%), el INBio con 155, el TEC con 153 y el Hospital Nacional de Niños con 146 (todos con 1,3% del total).
La Dra. Alice Pérez detalló que están en desarrollo 1.258 proyectos y que la institución cuenta con 31 centros de investigación, 108 laboratorios, 15 fincas y estaciones experimentales y 4 unidades especiales de investigación.
En los últimos años se ha dado un incremento del 33% en el número de proyectos y un 22% en el financiamiento otorgado para esta tarea fundamental, así como un cambio en el modelo de aplicación de fondos con la apertura desde la Vicerrectoría de Investigación de nuevos fondos de estímulo, de reinserción y fondos concursables. Entre ellos mencionó los nuevos fondos destinados para sedes regionales con asignación de ¼ de tiempo por proyecto, otro fondo por redes temáticas, uno más que incluye pasantías de investigación por semestres, otro para estudiantes de grado y pronto espera abrir un fondo para estudiantes de posgrado.
Lista de las diez primeras instituciones con más publicaciones científicas en Centroamérica (Datos aportados por vicerrectora de Investigación, Dra. Alice Pérez Sánchez).
Según lo indicó la Vicerrectora las áreas de Ciencias Sociales, Ciencias Básicas, Ciencias de la Salud, Ciencias Agroalimentarias e Ingeniería y Arquitectura son las que tienen un mayor número de proyectos, programas y actividades y por tanto más investigadores y reciben más recursos económicos. También son las que lideran en las publicaciones en revistas indexadas y no indexadas, como capítulos de libro o libros.
Añadió que la producción que se está desarrollando abarca todas las áreas del conocimiento y es mayoritariamente investigación básica y aplicada y en menor cantidad tecnológica, de corto, mediano y largo plazo, que cumple con rigor científico y con el criterio de innovación. Aclaró que entre otros criterios para la investigación científica que se realiza en la UCR solicitan que los estudios seaninter, transdisciplinarios o multidisciplinarios, multinacionales y con tendencia a la internacionalización.
Transferencia, apoyo y emprendimiento
Detalle de los resultados obtenidos por Proinnova (Datos aportados por la vicerrectora de Investigación).
La Vicerrectoría de Investigación tiene 41 años de existencia, en los cuales ha desarrollado acciones no solo para administrar, promocionar y regular la labor científica institucional, sino para apoyarla y para impulsar la transferencia del conocimiento que se genera y para promocionar dentro de la UCR una cultura de innovación y emprendimiento.
La Unidad de Gestión y Transferencia de Conocimiento para la Innovación (Proinnova) en sus 10 años de existencia ha logrado 11 licenciamientos, 243 marcas y 2 patentes otorgadas, 2 Spin off: Sercapex en el 2011 y Green Vac en el 2015, 6 diseños industriales y 3 variedades vegetales protegidas, 10 derechos de autor obtenidos y actualmente gestionan 65 casos de innovación en seis áreas del conocimiento. Además están pendientes 15 solicitudes de patente en el país y 5 solicitudes de patentes internacionales.
Por su parte la Agencia Universitaria para la Gestión del Emprendimiento (AUGE), que comenzó sus labores en el 2012 con 20 proyectos pioneros, actualmente tiene 30 propuestas de negocios y de emprendimiento que están incubando. Ha sido tan exitosa en su capacitación y apoyo para las personas emprendedoras que se ha convertido en una agencia líder en el país en incubación y por esa razón ha logrado apoyo económico para algunas iniciativas por $1.3 millón.
Las cinco sesiones que incluyó el I foro Institucional 2015 se realizaron en el auditorio de la Facultad de Educación (foto; Rafael León Herrera).
Otro de los grandes apoyos que tienen los investigadores, docentes y estudiantes en la UCR son los recursos bibliográficos que pone a disposición el Sistema de Bibliotecas, Documentación e Información (SIBDI) que aparte de una amplísima gama de materiales impresos, ha adquirido en formato electrónico, 2,2 millones de libros, 40 mil revistas, 1,2 millón de tesis, 1,5 millón de imágenes y modelos y 243 bases de datos con texto completo y otras 31 bases de datos más, la mayoría de ellas referenciales.
Para la Dra. Alice Pérez manifestó el interés institucional de seguir fortaleciendo la biblioteca digital.
Por otra parte el Sistema Editorial y de Difusión Científica de la Investigación (SIEDIN) que incluye la Editorial UCR y la Librería Universitaria, ha apoyado durante 38 años las iniciativas de publicación de libros del personal docente de la institución. En los últimos años ha tenido una producción de 120 publicaciones anuales, entre libros nuevos y reimpresiones. Tiene un fondo editorial de 825 títulos de impresos y esperan seguir avanzando hacia un sistema de digitalización que llegue a 1.350 expedientes que constituiría todo el acervo histórico de producción a través de la Editorial UCR. Esta editorial se destaca en las universidades públicas, en el país y en la región centroamericana por su producción.
La Dra. Alice Pérez Sánchez estuvo acompañada en el foro institucional por los Vicerrectores Dr. Bernal Herrera Montero y Mag. Roberto Salom Echeverría, así como por el coordinador de la actividad, Dr. Manuel Murillo Castro (foto: Rafael León Herrera).
El UCR Index, un Portal de Revistas de la UCR con acceso abierto y el repositorio Kerwá que surgió en julio de 2010, para almacenar, difundir y preservar la producción científica y académica institucional, también ofrece acceso abierto a libros, documentos técnicos y de trabajo; artículos, tesis, registros de audio y vídeo, entre otros. Estas son otras opciones de apoyo a esta labor.
Retos para los próximos años
Para la Dra. Alice Pérez Sánchez la institución tiene el reto de combinar en su quehacer institucional las dos tríadas que existen en la UCR, como son la de recursos humanos (estudiantes, docentes y funcionarios administrativos) con la de funciones o tarea sustantivas (docencia, investigación y acción social).
Asimismo agregó la necesidad de darle mayor participación a estudiantes en las labores científicas, apoyar la labor científica en las diferentes Sedes de la UCR, procurar bibliotecas centradas en las personas, aligerar las publicaciones y fortalecer la transdisciplinariedad y interdisciplinariedad.
En relación con el apoyo a las Sedes de la UCR informó que en la Sede de Occidente recientemente inauguraron el primer Centro de investigación sobre diversidad y estudios regionales, en el cual se desarrollan proyectos de música, diseño gráfico, filología clásica, literatura y lingüística y en la Sede del Atlántico, en Turrialba, nuevos laboratorios.
Asimismo considera que la institución debe dedicarse a discutir sobre el modelo de gestión de la investigación y si este debe ser modificado. Se preguntó y dejó para la discusión si la UCR padece de algunos de los siete pecados capitales de la investigación universitaria tercermundista, que señala José Padrón Guillén, un investigador venezolano en una publicación. Entre ellos están la desarticulación y fragmentación, el individualismo, el investigar por investigar, la dependencia y el colonialismo (subordinación a criterios foráneos), la orfandad epistemológica, la desconexión de las otras funciones universitarias y el dominio de la burocracia.
Regionalización impacta en la educación de la población y en el avance de las comunidades
Las y los jóvenes son la principal razón de existir de las sedes y recintos de la UCR, pues a través de la formación integral que ellas y ellos reciben se suma al desarrollo de las comunidades y provincias del país (foto Archivo ODI).
Otto Salas Murillo
Periodista Oficina de Divulgación e Información
“La Regionalización surge con la idea de democratizar la educación superior pública y a través de los años ha evolucionado hasta convertirse en uno de los pilares de la Universidad de Costa Rica, en su afán de estar presente en todo el país y la buena noticia es que seguimos creciendo”, expuso el Lic. Ricardo Wing Argüello, coordinador de las Sedes Regionales y Recintos Universitarios, así como director de la Sede del Caribe de la UCR.
Así quedó plasmado en la octava mesa redonda titulada: Análisis y reflexión acerca de los aportes, hitos y logros trascendentes y relevantes, así como de los retos futuros, de la Facultad de Ciencias y de las Sedes Regionales y Recintos Universitarios, que se desarrolló como la cuarta sesión del I Foro Institucional UCR 2015 organizado por la Comisión Especial Interdisciplinaria (CEI) de la Rectoría, en el marco del 75º Aniversario de esta Universidad.
Se trata de una serie de encuentros de reflexión que se realizan todos los semestres en la UCR y que procuran mostrar el impacto que tiene en la sociedad costarricense el trabajo en acción social, investigación y docencia, los tres pilares que sostienen a la UCR y son la razón de su quehacer diario.
El Lic. Ricardo Wing Argüello (en el podio) es el actual coordinador de las Sedes Regionales de la UCR y también director de la Sede del Caribe (foto Laura Rodríguez).
Las sedes y recintos que tiene la UCR a lo largo y ancho del país replican esa labor para así poder llegar a más comunidades, intercambiar conocimientos y devolver mucho de lo que Costa Rica les da.
Las sedes de Occidente (ubicada en San Ramón de Alajuela), Atlántico (Turrialba), Guanacaste (Liberia), Caribe (Limón), Pacífico (Puntarenas) e Interuniversitaria de Alajuela, así como los recintos de Golfito y Grecia son los componentes de la regionalización que impulsa la UCR.
El I Foro Institucional 2015 está ideado para el análisis de la UCR como ente potenciador del fortalecimiento de la democracia, el estado social de derecho y las garantías sociales en Costa Rica (foto Laura Rodríguez).
“Los actores principales de la regionalización son las y los jóvenes y para muestra los siguientes datos: del total de matrícula de la UCR, el 23% proviene de la regionalización; también abarca el 34% de las becas que otorga la institución, al igual que un 20% de los graduados. El 90% de estudiantes de las sedes tienen algún tipo de beca”, enumeró Wing Argüello.
En su presentación el Director de la Sede del Caribe enfatizó en que aspiran a un crecimiento presupuestario y dotación de infraestructura suficiente para lograr mantener la calidad de las carreras que se imparten y también para poder promover la creación de aquellas que respondan a las necesidades propias de las regiones.
“Buscamos una actualización permanente en el campo de la tecnología y estimulamos los procesos de autoevaluación para mejorar nuestra labor en todas las áreas. Hemos logrado instaurar carreras innovadoras, algunas de ellas son: Bachillerato en Informática Empresarial, Bachillerato y Licenciatura en Laboratorista Químico, Licenciatura en Diseño y Desarrollo de Espacios Educativos con Tecnología de la Información y Comunicación (TIC), Bachillerato en Ciencias de la Educación en I y II ciclos con énfasis en Lengua y Cultura Cabécar, Licenciatura de Ingeniería en Desarrollo Sostenible, Maestría Académica en Musicología y Etnomusicología, Licenciatura en Marina Civil con énfasis en Ingeniería Náutica y Transporte Marítimo, Ingeniería Marina e Ingeniería en Radioelectrónica, y Bachillerato y Licenciatura en Administración Portuaria”, indicó Wing Argüello.
En las diferentes sedes y recintos de la UCR se crean carreras que respondan a las necesidades de cada provincia, como por ejemplo la Licenciatura en Marina Civil, Ingeniería Náutica y Transporte Marítimo en la Sede del Caribe (foto Archivo ODI).
Otra de las características que destacó Wing Argüello es que las y los estudiantes de las sedes y recintos duran en promedio un año menos en graduarse que en la Sede Central, “debido al trato personal, directo y más familiar que reciben, además de la existencia de redes de apoyo construidas entre docentes y jóvenes”, acotó.
“El mayor reto de la regionalización es que sea una réplica exacta en cuanto a todos los ámbitos que abarca la Sede Central, para así potenciar la docencia, investigación y acción social con la calidad y excelencia que caracteriza a la UCR”, concluyó Wing Argüello.
Esta cuarta sesión del I Foro Institucional UCR 2015 se realizó el miércoles 27 de mayo en el Auditorio de la Facultad de Educación.
La Universidad de Costa Rica realizará este jueves 04 de junio a las 9:00 a.m. la actividad Legislación ambiental costarricense: “La realidad tras su aplicación” con la participación de:
Dr. Nicolas Boeglin, profesor de Derecho Internacional Ambiental de la Maestría Académica en Desarrollo Sostenible de la UCR, cuya ponencia será: “La urgente necesidad en Costa Rica de rectificar el rumbo en materia ambiental”.
M.sc. Álvaro Sagot, Máster en Derecho Ambiental, Académico de la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad de Costa Rica (UCR). Ponencia: “APM Terminals: Un análisis desde la (i)legalidad”.
Lugar: Sala de Conferencias de la Universidad de Costa Rica, Sede Occidente.
Organizan: Bachillerato en Gestión de los Recursos Naturales y Maestría Académica en Desarrollo Sostenible.
El caricatura costarricense Carlos Arroyo mostró en la mesa redonda este dibujo dedicado a las víctimas del atentado terrorista contra la revista francesa Charlie Hebdo.
Patricia Blanco Picado,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
La autocensura y la intolerancia ante la crítica y el humor que ejercen los comunicadores y artistas en los medios de comunicación y en redes sociales son fenómenos que han emergido en el actual contexto global y que ponen en peligro la libertad de expresión.
Destacados caricaturistas, periodistas y artistas debatieron acerca del significado de la libertad de expresión, en una mesa redonda organizada por el Centro de Investigación en Comunicación (Cicom) y la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC) de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Como invitado especial participó el dibujante francés Julien Berjeaut, conocido como JUL, quien ha sido colaborador de la revista Charlie Hebdo, que el 7 de enero del presente año sufrió un ataque terrorista y murieron 12 personas, entre éstas reconocidos caricaturistas y otros trabajadores de este medio de comunicación de corte satírico.
Asimismo, expusieron el artista y chef Miguel Casafont, el caricaturista Carlos Arroyo González, el periodista Álvaro Murillo y como moderador el profesor de la ECCC, Dr. Néfer Muñoz.
JUL vino a Centroamérica a participar en una mesa redonda sobre la libertad de expresión organizada en homenaje a Charlie Hebdo, en el marco del festival Centroamérica cuenta, que se realizó en Nicaragua recientemente. No obstante, el Gobierno nicaragüense le negó el ingreso al país.
Según el caricaturista, en el actual mundo interconectado los dibujantes se enfrentan a la pérdida de contexto cultural a la hora de publicar un trabajo en algún medio de comunicación, debido a que les es imposible prever quienes son los destinatarios y quienes pueden sentirse afectados con la publicación.
El caricaturista francés Julien Berjeaut, conocido como JUL, fue invitado a participar a un foro sobre la libertad de expresión, organizado por el Centro de Investigación en Comunicación y la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la UCR (foto Anel Kenjekeeva).
“El gran problema, que es nuevo, es que no existe el contexto después de la matanza de Charlie Hebdo. Ahora estamos en la época de Internet. Cuando se escribe o dibuja cualquier cosa uno no sabe quién lo va a leer”, expresó.
Siempre ha existido una complicidad, un contexto entre un dibujante y los lectores, explicó JUL. Hasta hace muy poco tiempo, los dibujos eran publicados en periódicos determinados y para lectores que los compraban. «Hay lectores que saben quién es uno y qué dibujo hizo uno anteriormente. Ellos tienen elementos del contexto. Y cuando uno hace un dibujo hay que tener presente eso. Un mismo dibujo publicado en Charlie Hebdo, en Le Figaro o en Facebook no es el mismo. Yo soy el mismo autor, pero los lectores de esos medios no son los mismos. Cada persona tiene su propia historia y no se puede anticipar lo que va a pasar. Con Internet es imposible prever, porque todo es desconocido», manifestó.
En ese sentido, él considera que hoy no hay amenazas precisas de personas o de grupos a los que no les gusta una caricatura. “Es muy difícil saber qué significa la libertad de expresión a nivel mundial, para toda la humanidad, todas las civilizaciones, valores y culturas”, indicó.
La autocensura es el principal riesgo ante esta nueva situación, porque “si uno dibuja determinada cosa no sabe cuál irá a ser la reacción en Nueva Guinea o en algún otro lugar. Es imposible prever esto, es algo que no se puede controlar y no tengo la solución”, aseguró.
La sociedad francesa está dividida entre los que piensan que todo se puede decir y los que opinan que hay límites a la libertad de expresión. No obstante, señaló, esta segunda postura se debe a que las personas que así piensan tienen temor, pero no lo expresan.
“La autocensura es legítima, es legítimo decir voy a autocensurarme, uno debe tener libertad de tomar decisiones y no se deben hacer juicios al respecto. Lo importante es no inventar razones para explicarla o esconderla, hay que ser honesto y tener conciencia de ello. Es una forma de asumirla”, opinó el caricaturista francés.
En el debate acerca de la libertad de expresión, periodistas, caricaturistas y artistas costarricenses compartieron con el dibujante francés Julien Berjeaut, quien ha sido colaborador de la revista Charlie Hebdo (foto Anel Kenjekeeva).
La intolerancia en las redes
De acuerdo con los expositores, las redes sociales visibilizan las opiniones de personas o grupos intolerantes, que no solo expresan sus puntos de vista, sino más grave aún, que incitan a la intolerancia.
Álvaro Murillo, quien escribe para los periódicos La Nación y El País de España, puso en duda de que en Costa Rica se respete la libertad de expresión y expuso un caso reciente acerca de un artículo que él escribió sobre el ex ministro de la Presidencia y las reacciones a sus características físicas. La publicación generó muchas críticas e incluso se crearon plataformas para que lo despidieran del trabajo.
“Ahora es más fácil ver en las plataformas en Internet cuán intolerantes somos en Costa Rica y cuánta violencia estamos dispuestos a usar para responder a una expresión considerada irrespetuosa, falsa o salida de tono”, afirmó Murillo.
En su criterio, en la actualidad existen mayores condiciones para visibilizar las opiniones intolerantes. “¿Ante un irrespeto corresponde un despido?”, se preguntó el periodista.
Miguel Casafont coincidió con Murillo en que las redes sociales son un espacio propicio para manifestaciones de intolerancia. Dijo que él fue víctima de la censura en estas plataformas, debido a que le fue cerrado su perfil a causa de la crítica que realiza como artista. “La censura en el arte es lo más terrible que le puede suceder a un artista, que no lo dejen a uno expresarse”, manifestó.
«La autocensura es legítima, es legítimo decir voy a autocensurarme y no se puede hacer un juicio sobre ello. Uno debe tener libertad de tomar decisiones», argumentó JUL durante su exposición en el foro, realizado en el auditorio del Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública de la UCR (foto Anel Kenjekeeva).
Esta censura a sus opiniones y a su trabajo artístico no es la primera vez que se le aplica, ya que hace 28 años vivió también una experiencia en una exhibición de arte costarricense.
El periodista y profesor de la UCR, Lic. Eduardo Ulibarri Bilbao, presente entre el público del foro, expresó que la libertad de expresión incluye la expresión de la intolerancia, mas no de la intolerancia como incitación o como un parámetro de la acción política.
“Cuando la intolerancia conduce a un asesinato o a solicitar el despido de un periodista porque llamó ‘gordo’ a un funcionario público, estamos ante una manifestación preocupante”, aseveró Ulibarri.
Por su parte, para Carlos Arroyo lo más importante como caricaturista es ser escuchado, que su mensaje tenga un impacto social y llegue a las personas indicadas. “Yo espero que alguien se quede pensando y reaccione, si no reacciona pienso que mi obra no sirve para nada”, sostuvo.
Arroyo, quien pertenece al grupo de caricaturistas costarricenses La Zarigüey y es profesor en la Escuela de Artes Plásticas de la UCR, compartió con las personas presentes algunas de sus obras, entre ellas una dedicada a los caricaturistas de Charlie Hebdo que murieron en el atentado del 7 de enero pasado, en París.
Estudiantes de la Asociación de Salud Ambiental (AESSA) realizan una recolección de colillas de cigarros y expondrán sus resultados en la feria ambiental ubicada frente a la Biblioteca Carlos Monge Alfaro (foto cortesía AESSA).
Katzy O`neal Coto,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Feria ambiental, charlas, conferencias, campaña de reciclaje y una ecocletada son parte de las actividades que se realizan en la Universidad de Costa Rica durante la Semana Ambiental del 1 al 5 de junio para dar inicio al mes dedicado al medio ambiente.
Este año la celebración es coordinada por la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) y cuenta con la colaboración de estudiantes, docentes y gestores ambientales dedicados a promover buenas prácticas y hábitos saludables en la comunidad universitaria y dar a conocer los proyectos e iniciativas que realizan a favor del medio ambiente.
Durante toda la semana habrá una feria ambiental ubicada frente a la Biblioteca Carlos Monge Alfaro y en los alrededores de la fuente de Cupido y el cisne. Allí el público podrá encontrar información, productos orgánicos a la venta y participar de actividades lúdicas. En las bibliotecas Carlos Monge y Luis Demetrio Tinoco se expondrá material ambiental.
El Cine Universitario se une a esta celebración con un ciclo de cine ambiental que se presentará durante toda la semana a las 6:30 pm en el auditorio de la Facultad de Derecho con documentales sobre esta temática.
Un grupo de voluntarios participaron de una prueba sobre eficiencia de transportes realizada por la Oficina de Divulgación e Información y Canal 15 para promover la movilidad activa (foto Katzy O’neal).
Reflexión
Habrá charlas, cine foros y mesas redondas organizadas por las unidades académicas. El lunes a las 2:00 p.m. en el Auditorio de Ciencias Económicas habrá una conferencia sobre Cambio climático y suelos impartido por el Lic. José Retana Barrantes del Instituto Meteorológico y a las 5:00 pm, un cineforo sobre Realidades de los alimentos transgénicos y soberanía alimentaria con la participación del Dr. Jaime García, que se llevará a cabo en el antiguo edificio de Ciencias Sociales.
El martes a las 3:00 pm en la Biblioteca de Ciencias de la Salud se realizará el foro APM espejismo y daño ambiental a cargo del Dr. Freddy Pacheco. Ese día a las 10:00 a.m., en el quinto piso de la Facultad de Derecho, la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) dará a conocer la situación ambiental de la Universidad de Costa Rica en cuarto ejes: aire, residuos, agua y energía.
Según detalló la coordinadora de UGA, Ing. Gerlin Salazar Vargas, después de la conferencia presentarán los avances de plan estratégico ambiental de la UCR que compromete a distintas instancias académicas y administrativas de la institución a llevar a cabo acciones para mejorar la gestión ambiental universitaria y así reducir su impacto.
Durante todo el mes de junio el Cine Universitario presentará documentales y películas relacionadas con el tema ambiental (diseño Ibux Sánchez).
Día de la Movilidad Activa
Como parte de la semana ambiental el próximo 5 de junio la Universidad de Costa Rica celebra en todas sus sedes y recintos el Día de la Movilidad Activa, un día el que el espacio será para el disfrute de peatones y ciclistas, pues los automóviles no podrán ingresar al campus desde las 6:00 a.m. hasta las 5:00 p.m.
Ese día las personas sólo podrán entrar a la Universidad caminando o utilizando medios de transporte que no generen emisiones, como bicicleta, patineta o patines. La medida aplica en la Sede Rodrigo Facio, la Ciudad de la Investigación y las Instalaciones Deportivas, por lo que el servicio de autobús interno se suspenderá hasta las 5:00 p.m.
El 5 de junio es una fecha para reflexionar sobre el impacto ambiental que producimos cada vez que nos movemos en medios de transporte que utilizan combustibles fósiles (foto Rafael León, diseño Ana María Sibaja).
Por primera vez este 5 de junio se realizará una ecocleteada abierta a todo público que iniciará a las 11:15 a.m. saliendo frente a la biblioteca Carlos Monge y dará una vuelta por la Milla Universitaria para continuar hacia la Ciudad de la Investigación y las Instalaciones deportivas. Además entre las 11:00 a.m. y 1:00 p.m. habrá presentaciones de patineteros, porrismo y ajedrez, calistenia y acondicionamiento físico.
Para cerrar la jornada se llevará a cabo una mesa redonda “Muchos sueños…un lugar: construyendo el futuro de Finca 4” que contará con la participación del profesor de la Escuela de Bilogía Dr. Bernal Rodríguez y el vicerrector de Administración, Dr. Carlos Araya Leandro, como moderador participa el Dr. Gustavo Gutiérrez, director de la Escuela de Biología.
La Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la Vicerrectoría de Administración coordina las actividades con el apoyo de un comité organizador conformado por representantes de la Oficina de Bienestar y Salud, la Unidad de Programas Deportivos, Recreativos y Artísticos, la Escuela de Tecnologías en Salud y la carrera de Salud Ambiental, la Escuela de Psicología, La Escuela de Biología, la Oficina de Divulgación e Información, las Radioemisoras de la UCR y la Federación de Estudiantes (FEUCR), entre otras instancias.
Toda la información sobre la Semana Ambiental puede consultarse en https://www.facebook.com/semanaambientalucr. Allí los miembros de la comunidad universitaria podrán participar del concurso «Soy parte del Campus saludable» que premiará a estudiantes y funcionarios que realicen prácticas amigables con el ambiente o sean ejemplo de movilidad activa.
El Dr. José María Gutiérrez, reconocido profesor e investigador de la Facultad de Microbiología y subdirector del Instituto Clodomiro Picado (ICP) en su intervención en la tercera sesión del Primer Foro Institucional 2015 “La Universidad de Costa Rica: Aportes para el fortalecimiento del Estado Social de Derecho, la institucionalidad democrática y las garantías sociales”, planteó un acercamiento mayor entre unidades académicas con formas de trabajo versátiles, integradoras e interactivas, inter y trans-disciplinarias, las cuales son fundamentales para poder llegar a ser más productivos en la generación y transmisión de conocimientos y para favorecer sinergias e interacciones y lograr formas más generosas de convivencia.
Este llamado a la reflexión sobre la estructura y funcionamiento institucional y sobre los valores esenciales que la rigen son necesarios en el marco del complejo escenario de la educación superior costarricense y de la celebración en este año del 75º aniversario de la Universidad de Costa Rica, según lo puntualizó Gutiérrez, el pasado 20 de mayo, en el auditorio de la Facultad de Educación.
Siga el enlace para leer la exposición completa del Dr. José María Gutiérrez, quien la envió a SURCOS Digital:
Ciencias Básicas repasa sus aportes al país en Foro Institucional
Conservación de la biodiversidad, prevención ante amenazas naturales, desarrollo industrial y búsqueda de fuentes alternas de energía son algunas de las áreas favorecidas.
La creación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y la conservación de la biodiversidad, pilares del desarrollo del turismo ecológico del país, son obra de los biólogos, aseguró el Decano de Ciencias de la UCR, Dr. Javier Trejos (foto Laura Rodríguez).
Patricia Blanco Picado,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
¿Qué pasaría si el país no contara con los biólogos, físicos, geólogos, matemáticos o químicos que hoy tenemos?
Esta es la interrogante que al inicio de su exposición formuló el Dr. Javier Trejos Zelaya, decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Costa Rica (UCR), en la cuarta sesión del Foro Institucional Universidad de Costa Rica: fortalecimiento del Estado social de derecho, la institucionalidad democrática y las garantías sociales, en la que se analizaron los aportes de las ciencias básicas a la sociedad costarricense.
“Ciertamente, la Facultad de Ciencias, con sus cinco escuelas, ocho posgrados y 13 centros de investigación, es el punto de referencia de las ciencias básicas en Centroamérica, tanto por la calidad de sus investigadores como por la cantidad de publicaciones y logros científicos”, aseguró el académico en dicha actividad, organizada en el marco de las celebraciones de los 75 años de fundación de la UCR.
Según Trejos, desde las ciencias biológicas esta institución ha dado un enorme apoyo al sector turístico del país, cuya oferta principal es el turismo ecológico. Esta actividad tiene un peso importante en la economía nacional, ya que representó en el 2013 un 12,11 % del Producto Interno Bruto (PIB) y generó más de 240 000 empleos.
“Costa Rica es el principal polo turístico en América Latina y el Caribe en el llamado turismo verde, aquel que atrae a los extranjeros para apreciar la biodiversidad, en forma de flora y fauna”, dijo Trejos. No obstante, aseguró, este desarrollo no hubiera sido posible sin el criterio científico de “un grupo de biólogos visionarios que en los años 70 convencieron a los políticos de la época para que se concretara la creación del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).
“Sin ello, Costa Rica no tendría ahora este brazo económico; sin los biólogos, y otros profesionales, estas áreas de conservación no serían el atractivo que hoy son. Todo esto sin mencionar la importancia que tienen las áreas del Sinac para la conservación de la biodiversidad del planeta, algo difícil de medir hoy en términos económicos, pues cada especie animal o vegetal que se pierda, puede significar una pérdida multimillonaria para el futuro del planeta”, recalcó el Dr. Trejos.
El estudio sobre el impacto del cambio climático en Costa Rica y en el resto de países de la región es otra contribución de la UCR por medios de algunos de sus centros de investigación en el áreas de ciencias básicas.
Trejos citó la labor de los geofísicos, meteorólogos, biólogos marinos, químicos y estadísticos. “Sin este conocimiento Costa Rica estaría a la deriva y a la merced de la información que aporten entidades extranjeras sobre el tema”, advirtió.
Al respecto, fue más allá al insistir que “la meta de ser un país carbono neutral en el año 2021 ni siquiera se podría plantear sin el concurso de la Facultad de Ciencias, pues no tendríamos a los expertos químicos, biólogos y otros, para medir el impacto de las actividades humanas en las emisiones de gases de efecto invernadero”.
«El aporte significativo de la Facultad de Ciencias es en la formación de personas con criterio experto, con bases científicas sólidas, para la toma de decisiones en asuntos relevantes para el país», afirmó el Dr. Javier Trejos (foto Laura Rodríguez).
Desarrollo productivo y análisis químicos
El desarrollo industrial y productivo del país se ha apoyado en gran medida en el conocimiento de profesionales de las ciencias básicas, que como los químicos, han dado su aporte en la búsqueda de soluciones a la contaminación, estudios sobre normas de calidad y creación de sistemas de tratamiento de aguas residuales.
“Los análisis fitosanitarios serían impensables sin profesionales químicos con criterio para calibrar los instrumentos, realizar los análisis e interpretar los resultados”, expresó el académico.
Explicó que lo anterior tiene implicaciones en lo que “comemos los costarricenses todos los días, ya que con base en el criterio experto del regente químico de una empresa, se elaboran las hojas de seguridad de los productos y se llenan los formularios de inscripción ante el Ministerio de Salud».
“Igualmente importantes son los análisis químicos de la contaminación, para determinar niveles de riesgo a la salud de la población, que permitan a las autoridades tomar medidas preventivas o correctivas en caso de sobrepasar los niveles mínimos deseables”, puntualizó.
Nuevas fuentes de energía y fenómenos geológicos
Si hay un sector favorecido con la formación de expertos en ciencias básicas es el energético, campo en el cual la UCR ha llevado a cabo varios proyectos de investigación en conjunto con instituciones públicas y con grupos productivos del país.
En ese sentido, el Dr. Trejos destacó en su intervención el trabajo que realiza el Centro de Investigación en Electroquímica y Energía Química (Celeq) para garantizar la calidad de los combustibles que se expenden en el país, los cuales tienen parámetros de contaminación mucho menores en Costa Rica que en el resto de Centroamérica.
El desarrollo de iniciativas para la búsqueda de tecnologías sobre fuentes alternativas de energía, como la eólica, es una de las contribuciones de la UCR al país, afirmó el Decano de la Facultad de Ciencias durante su presentación en la cuarta sesión del Foro Institucional el 27 de mayo, en el auditorio de la Facultad de Educación (foto Laura Rodríguez).
Asimismo, las iniciativas emprendidas para la búsqueda de tecnologías sobre las fuentes alternativas de energía a partir de biocombustibles o hidrógeno y el uso de alcohol como combustible.
Desde la física y la meteorología también se han dado respuestas al estudio de nuevas fuentes de energía. El Centro de Investigaciones Geofísicas (Cigefi) emprendió un proyecto con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para crear un mapa de vientos −que mide el potencial eólico del país− y hacer mucho más eficiente la explotación de esta energía limpia, lo cual generó recursos que se reinvirtieron en la misma Universidad para hacer más investigación.
“Qué hubiese pasado si el contrato se le da a un grupo de geofísicos extranjeros? Dejan el modelo al ICE, se llevan la plata, y no hay posibilidad de retroalimentación entre la UCR y el ICE, como ha sucedido en otros casos”, recalcó Trejos.
En el campo de la geología, el académico manifestó que el aporte de la Escuela Centroamericana de Geología y de la Red Sismológica Nacional (RSN) ha sido crucial para el país, que se caracteriza por su intensa actividad sísmica, volcánica y su relieve montañoso. La asesoría científica a la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias y la labor de información a toda la población, como en el caso reciente de la actividad del volcán Turrialba, forman parte del trabajo diario que los especialistas de la UCR realizan.
El papel de las Matemáticas
En el campo de las matemáticas, el Dr. Trejos señaló que el aporte de esta disciplina es fundamental para la formación de profesionales en ingenierías, ciencias económicas, ciencias de la salud y ciencias agroalimentarias, con altos estándares de calidad.
Resaltó una carrera de reciente creación, Ciencias Actuariales, que tiene un gran potencial para el desarrollo económico del país, ya que “ha abierto el camino para que los graduados lleven los modelos matemáticos del riesgo a las instituciones financieras, de seguridad social y compañías de seguros”. Asimismo, los estudios actuariales sobre pensiones “han venido dando luz sobre este delicado, pero ineludible tema”, agregó.
La educación costarricense también se ha nutrido de los aportes de la UCR, con la creación de las carreras de Enseñanza de las Matemáticas y de Ciencias Básicas, que comparten las facultades de ambas áreas. En este sentido, “la Escuela de Matemática ha dado un gran aporte con la formación de profesores de segunda enseñanza con una formación sólida en matemáticas”, aseguró.
Finalmente, para el Dr. Trejos el mayor reto de la Facultad de Ciencias Básicas y de toda la Universidad es predicar con el ejemplo, razón por la cual “tenemos que ponernos la camisa de la excelencia en nuestras labores”.