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Etiqueta: UCR

La OPS publicó una investigación de la UCR sobre efectividad de medidas contra COVID-19

Estudio posiciona a la Universidad de Costa Rica como referente en el mundo

La OPS publicó una investigación de la UCR sobre efectividad de medidas contra COVID-19

Coautor destaca el desarrollo de la investigación en tiempo récord y los insumos que el estudio proveyó para la toma de decisiones en el país.

Una investigación sobre el grado de efectividad de las medidas adoptadas por el país para disminuir la cantidad de contagios producto del COVID-19, realizada de manera transdisciplinaria por representantes de siete unidades académicas de la Universidad de Costa Rica (UCR), fue publicada recientemente por la Revista Panamericana de Salud Pública, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Entre los principales hallazgos que resalta el equipo de investigación que colaboró con en este artículo se encuentra que medidas como la restricción vehicular, el uso de mascarillas y los protocolos sanitarios como el lavado de manos y el distanciamiento social fueron fundamentales para evitar una expansión mayor y más rápida de la pandemia en el país.

Lo anterior fue posible gracias a la creación de un modelo estadístico, surgido de la correlación entre las variables que presentaba el país durante la evolución de la enfermedad y los efectos producidos por las políticas sanitarias de contención para evitar los contagios.

Con este instrumento, la UCR ofreció resultados que fueron interpretados por las autoridades gubernamentales para una mejor toma de decisiones sanitarias y económicas.

En este sentido, hay que destacar que las universidades públicas también forman parte del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, por lo que su colaboración con el país en situaciones de emergencia está garantizada.

En específico, los coautores firmantes de esta publicación son el docente e investigador de las escuelas de Administración Pública y de Ingeniería IndustrialRodolfo Romero Redondo; y el investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas y del Centro de Investigación Observatorio del Desarrollo, Guaner Rojas Rojas, quien también es docente de la Escuela de Estadística.

Romero detalló que muchas medidas tuvieron “su momento” de mayor efectividad durante toda la pandemia. Es decir, que algunas han sido implementadas en momentos estratégicos con gran éxito, pero que con el transcurrir de la pandemia y con nuevas variables sanitarias y sociales, estas dejaron de ser tan relevantes para dar paso a otras. Algunas pocas, como el distanciamiento social y el lavado de manos, han sido las más necesarias durante toda la pandemia.

Investigador Rodolfo Romero: medidas anti Covid-19 fueron más efectivas en momentos determinados

El experto señaló que para la coyuntura actual y los meses que se avecinan, las prácticas anti COVID-19 más efectivas serán el uso de la mascarilla en espacios cerrados donde se acumule una cantidad importante de personas, el asegurarse que la mayor cantidad de la población posible esté al día con el esquema completo de vacunaciónel correcto lavado de manos y el distanciamiento por burbujas.

El valor del estudio

Más allá de la importancia que significó evaluación de las diferentes políticas de salud pública implementadas para atenuar la pandemia, Romero señaló otras bondades que revisten a esta publicación.

Una de ellas es mostrar que es posible desarrollar un instrumento de este tipo “sobre la marcha”, o sea, de una manera pragmática y empírica, ya que el contexto ameritaba la urgencia de esta herramienta. El objetivo final se cumplió con efectividad y en poco tiempo: brindar a las autoridades sanitarias información valiosa para la toma de decisiones que salvaran vidas y, a la vez, evitaran un daño mayor a la economía nacional.

Con esta publicación, se genera además un referente de monitoreo para los sistemas de salud pública cualquier país del mundo y para otras universidades extranjeras, afirma el experto.

Investigador Rodolfo Romero: publicación de OPS sitúa a UCR como referente mundial

Para el investigador, la calidad general del trabajo desarrollado por la UCR durante la pandemia trasciende los resultados publicados por la revista de la OPS. Resaltó, por ejemplo, la investigación realizada por el Centro de Investigación en Matemática Pura y Aplicada, para la elaboración de un novedoso modelo matemático que permitió seguir la pista a la evolución del COVID-19, el cual fue destacado por la prestigiosa revista Scientific Reports, del grupo editorial Nature.

 

Pablo Mora Vargas
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR: »Exhorto a los estudiantes a mantener la preocupación por la realidad centroamericana»

El Dr. Ricardo Falla Sánchez recibió el doctorado honoris causa de la UCR y fue el encargado de dictar la lección inaugural 2022. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Ricardo Falla Sánchez

Sacerdote jesuita y antropólogo guatemalteco recibió el doctorado honoris causa de la Universidad de Costa Rica

Falla Sánchez, sacerdote jesuita y antropólogo guatemalteco, quien ha dedicado más de cuatro décadas a la documentación y análisis de las masacres y genocidio entre las poblaciones en resistencia de Guatemala y Centroamérica.

Su charla se centró en recorrer algunos puntos esenciales que dan origen a una colección de ocho tomos con escritos inéditos sobre su vida, la historia y la memoria, que lleva por título “Al atardecer de la vida: fe, investigación y violencia”.

Además, la Universidad de Costa Rica le confirió la máxima distinción que concede esta casa de estudios superiores, el doctorado honoris causa, por su trayectoria como antropólogo y por sus valiosos aportes que permiten comprender, desde una perspectiva testimonial y humanista, las situaciones de violencia, persecución, masacre y genocidio que enfrentaron las poblaciones indígenas en Guatemala.

Falla dedicó este reconocimiento a esas voces del pueblo que están detrás y que han contado su historia de violencia y resistencia.

Falla, con casi 90 años de edad, se dirigió a la comunidad universitaria, nacional e internacional e hizo un resumen de cómo nace, cómo se hace y cómo se publica una colección de tal envergadura.

En primera instancia, más que un relato lanza algunas preguntas a la audiencia y a él mismo, ¿cómo se da el proceso de toma de conciencia? Su entrada al mundo religioso, sus estudios en antropología, el trabajo de campo en la Nicaragua sandinista, una crisis afectiva.

Todo esto suma y lo lleva a regresar a Guatemala, con un grupo de personas, de manera clandestina, para trabajar con la población civil, que vivía en zonas donde estaba asentada la guerrilla.

En estos ires y venires, encontró a Mateo, en un campo de refugiados en Chiapas, el testigo principal de la masacre de San Francisco que sucedió el 17 de julio de 1982. A partir de aquí surgen más preguntas y nace la investigación que lo llevó a Ixcán, pueblo fronterizo con México, donde también sucedieron masacres.

Entonces, ¿cómo se hace la investigación? Fue un proceso de inmersión, de hablar con la gente, de ser uno más en la clandestinidad, de generar confianza desde lo religioso y lo político. Gracias a esto, obtiene abundante información, mucha de la cual forma parte de esta nueva colección.

A través de ese don logra estar en el lugar de experiencias cruciales para la historia de Guatemala: el genocidio y la resistencia.

Aquí lanza una recomendación a los estudiantes, que no siempre hay que seguir los pasos de la investigación al pie de la letra, puede haber ciertas libertades y se puede cambiar el orden de los procesos, lo que no hace perder validez ni riqueza a la investigación.

Por último, ¿cómo se da a conocer la investigación? Desde antes de iniciar ya surge el tema de la censura, la autocensura, de preguntarse a quién vas a agradar y a quién vas a desagradar. O ¿qué hubiera sido mejor para la investigación, estar ligado a una organización política o a una organización religiosa? O ¿desde dónde se vicia o se impulsa más la ciencia?

“Para la actuación como investigadores y como religiosos, que el norte de nuestra actuación no sea la línea partidista sino los derechos humanos, los derechos de los pobres, la verdadera participación política, y su verdadero bienestar espiritual y en paz con la naturaleza”.

Ricardo Falla Sánchez.

La lección inaugural 2022 y la entrega del doctorado honoris causa se llevó a cabo en un acto solemne en el Aula Magna.

En esta actividad, el Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, rector de la UCR, reconoció que los escritos del Dr. Falla son una enorme fuente de aprendizaje para las generaciones más jóvenes de la región, especialmente para aquellas que no han conocido la guerra más que por noticias en los diarios.

“Deseamos que el testimonio del Dr. Falla, quien ha sido portavoz de las personas más afectadas por las guerras, las guerrillas y la violencia en Centroamérica, cale en todos nosotros, y nos permita reconocer con mayor claridad la necesidad de un cambio”, subrayó Gutiérrez.

Por su parte, el Dr. German Vidaurre Fallas, director del Consejo Universitario rescató que la mejor manera de iniciar el año lectivo es con la lección de vida que da don Ricardo, una lección que hace un llamado a la promoción de una educación basada en y para los derechos humanos, con un carácter social, donde se motive a las personas a ejercer una ciudadanía activa, con un pensamiento crítico para su defensa y prevención.

La Escuela de Antropología de la UCR impulsó la entrega de esta distinción ante el Consejo Universitario tras acoger la propuesta del Programa de Doctorado en Ciencias Sociales sobre América Central, con el apoyo del Consejo Asesor de la Facultad de Ciencias Sociales.

 

Andrea Marín Castro,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR: Una mirada a las narraciones del ‘pueblo semilla’

El libro comienza con una narración de la danta, un ser que representa la importancia de la mujer en la sociedad bribri. Ilustración de Francini Gómez Calderón.

Libro ‘Ditsö̀ rukuö̀. Identidad de las semillas: formación desde la naturaleza’

Recomendación literaria de la Biblioteca Virginia Zúñiga Tristán en el Día del Aborigen Costarricense

Según nosotros, los pueblos milenarios, hay una razón por la cual Sibö̀ nos dejó a los animales.

Decimos que ellos existían antes que los humanos.

Debido a que ellos estaban ahí, Sibö̀ los usó como sus ayudantes.

Lo ayudaron con la construcción de este mundo, que Sibö̀ hacía para la semilla.

Todos los animales que él creó son utilizados como guía para la vida del ser humano.

Por eso, Sibö̀ los trajo como sus ayudantes.

Había un ser bien grande cuya piel era de diferentes colores. Ella era la reina de los felinos”.

Esta cita corresponde al texto Jaguar, o Namù (en lengua bribri), del libro Ditsö̀ rukuö̀. Identidad de las semillas: formación desde la naturaleza, de Alí García Segura, nativo de esta comunidad y docente de la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura e investigador del Instituto de Investigaciones Lingüísticas de la Universidad de Costa Rica.

Según se explica en la introducción de la obra, los bribris creen, como principio de vida, que son una semilla más entre las otras; y entienden la semilla como la esencia misma de la vida, sin importar si se refleja en un árbol, en un animal, en el agua o en el ser humano. En esta línea, Sibö̀ determina la vida de los humanos a partir del conocimiento de los animales, de tal forma que no les falte nada.

El objetivo de esta publicación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) es brindar una corta muestra de esos mundos imaginables que aún guarda la memoria milenaria de los bribris, y se enmarca dentro de la iniciativa denominada People in Nature Knowledge Basket, la cual surgió en el año 2012 en el Congreso Mundial de la Naturaleza en Jeju, Corea del Sur.

El propósito de este proyecto es profundizar sobre las interrelaciones entre las personas y la naturaleza. Para ello se invita, con regularidad, a los pueblos indígenas a compartir sus conocimientos, valores y manifestaciones culturales sobre su forma de relacionarse con el entorno.

Las narraciones que recoge la obra de García giran en torno a ocho animales emblemáticos, empezando con la danta, un ser que representa la importancia de la mujer en la sociedad bribri. Le siguen el jaguar, el gavilán norteño, el armadillo, el búho, el águila arpía, el felino de agua y el cocodrilo. Cada relato está en bribri, español e inglés y se hace acompañar de ilustraciones de Francini Gómez Calderón.

De acuerdo con el autor y con Olivia Sylvester, editora del libro, “se presentan extractos de historias de animales con suficiente detalle como para dar una pincelada del mundo bribri, pero también dejando suficiente espacio para imaginar”. De ahí su invitación a dejar que las enseñanzas de este libro se unan a la imaginación para abrir un diálogo significativo sobre los bribris y los otros seres que los rodean.

El antropólogo Marcos Guevara Berger destaca en su comentario sobre la obra que el autor coloca las narraciones sin intervenirlas de ningún modo. De acuerdo con Guevara, esto es de suma importancia en términos de respeto a la cultura para evitar el grave error de hacer una interpretación errada.

“Alí ha sido crítico de la libertad que a veces nos hemos tomado traduciendo esa sabiduría que se expresa primeramente en bribri, y equivocando conceptos y significados. Por ello, escribir este texto es también una llamada de atención para volver a ubicarnos en la sabiduría originaria, obligarnos a volver a su cauce. En cierto modo, es un regaño, y así lo tomo aplicando aquello de que ‘a buen entendedor pocas palabras’”, señala Guevara.

Ficha técnica

Biblioteca Virginia Zúñiga Tristán

Licda. Gabriela Salguera Salas – Licda. Luisa Lugo Gutiérrez

Título: Ditsö̀ rukuö̀ – Identidad de las semillas: Formación desde la naturaleza. Identity of the seeds: Learning from nature.

Tipología documental: libro

Autor: Alí García Segura

Ilustradora: Francini Gómez Calderón

Foto de portada: Alí García Segura

Editorial: International Union for Conservation of Nature and Natural Resources

Año de publicación: 2016

Número de páginas: 86

Elementos narrativos

Narrador: protagonista

Temas y argumentos desarrollados:

·                     Bribris

·                     Cultura Bribri

·                     Mundo Bribri

·                     Narraciones culturales de los Bribris

Contexto:

Relatos que muestran la cultura del pueblo Bribri, etnia costarricense. Narrados por el mismo autor del libro, con base en enseñanzas aprendidas.

Aspectos del autor

Fecha y lugar de nacimiento: Talamanca, Costa Rica.

Académico e investigador de la Universidad de Costa Rica.

Es funcionario en la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura de la UCR.

Otras obras escritas por el autor:

·                     Kṍ kẽ́ska – El lugar del tiempo

·                     Se’ dör stë̀. Somos arte: las enseñanzas del awá

·                     Se’ ttö́ bribri ie – Hablemos en bribri

·                     Cargos tradicionales del pueblo bribri: Sĩõ’tãmĩ – Óköm – Awá

·                     Diccionario de mitología bribri

Sinopsis

Género literario: Narraciones.

Este libro es una narrativa Bribri, presentada por su autor Alí García. Nos ofrece una pincelada de esta hermosa cultura indígena, en donde, como nos lo expone el autor, nos brinda narraciones compartidas por los adultos.

Narraciones increíbles, que describen a distintos animales, tales como: Danta, Jaguar, Gavilán Norteño, Armadillo, Búho, Águila Arpía, Felino de Agua y Cocodrilo. Cada animal y relato, representa la identidad y cultura de los Bribris, asimismo, muestra sus conocimientos vividos de la flora y fauna que los circunda, y de como ellos sienten e interpretan la naturaleza que los rodea.

Incluye preciosas y coloridas ilustraciones, en su mayoría de los animales de cada narración.

Significado del título Ditsö̀ rukuö̀:

Ditsö̀: semillas, estas son cada uno de los Bribris.

Rukuö̀: Identidad total de una persona, forma de ser y sus pertenencias. (García, 2016)

Este material bibliográfico se encuentra en tres idiomas: Bribri, español e inglés.

Frase del libro

“Los mayores dicen que cuando él ya casi viene

uno ve que los ríos empiezan a crecer mucho.

En realidad, los ríos crecen para que él suba.”

(García, 2016, p. 66)

El libro físico está disponible en la Biblioteca Virginia Zúñiga Tristán de la Facultad de Letras de la Universidad de Costa Rica.

También puede descargarlo gratuitamente en este enlace.

El comentario del antropólogo Marcos Guevara Berger puede visualizarlo en este vínculo.

 

Fernando Montero Bolaños,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Luisa Lugo Gutiérrez,
Biblioteca Virginia Zúñiga Tristán

Gabriela Salguera Salas,
Biblioteca Virginia Zúñiga Tristán

La Universidad de Costa Rica pide a la Cancillería intervenir en caso de catedrático a quien se le negó el ingreso a Nicaragua

Dr. Carlos Sandoval García. Fotografía: Cristian Araya Badilla, UCR.

Mediante el oficio R-2328-2022 la Universidad de Costa Rica (UCR) pidió, el 6 de abril del 20222, a la Cancillería de la República de Costa Rica interponer sus buenos oficios para conocer las razones por las cuales el Gobierno de Nicaragua negó el ingreso del catedrático de la institución Dr. Carlos Sandoval García a tierras nicaragüenses.

La Rectoría señala que este rechazo afecta la labor docente y el ejercicio de la libertad de cátedra del profesor Sandoval, quién ha desarrollado vasta investigación en temas migratorios y otros a nivel regional.

El profesor intentó viajar por vía terrestre el pasado 31 de marzo a Nicaragua en el marco del proyecto Exclusión social y procesos electorales en Honduras, Nicaragua y Costa Rica (2021-2022) (C1365), inscrito en el Centro de Investigación en Comunicación, en el cual se tenía previsto realizar grupos focales en las capitales de Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

El objetivo de estos grupos focales es contrastar las narrativas de los partidos políticos y sus candidatos, y las presentes en las redes sociales con aquellas que elaboran las personas que viven en condiciones de exclusión.

La UCR recuerda la importancia de defender el espacio para la generación de investigación académica de calidad que le permita a la población en general contar con información de base para la toma de decisiones. El tema también fue puesto por la UCR en la mesa del Consejo Nacional de Rectores (Conare).

 

Gabriela Mayorga López,
Editora digital y periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR: Un proyecto con la población ngäbe dibuja las bases de una medicina y salud intercultural en Costa Rica

En el Intercambio de saberes que promueve el proyecto, parteras Nägbey y médicos alópatas encuentran múltiples coincidencias en el abordaje de los partos y la salud de la mujer y el neonato durante el mismo. “Es interesante que las parteras le brindan un té a las mujeres cuando no tienen suficientes contracciones, cuando nosotros lo que hacemos es suministrar oxitocina”, declaró la estudiante de medicina Tania Martínez Izaguirre. Fotógrafa: Josie Rebeca Alfaro González.

7 de abril: Día Mundial de la Salud

Un intercambio entre pares con respeto y admiración, una perspectiva integral de la salud y de interculturalidad es el enfoque pendiente y necesario con que la Universidad de Costa Rica (UCR) ejecuta el proyecto de acción social “Desarrollo de capacidades en la atención primaria de la salud en población ngäbe”.

Este proyecto está dirigido a la población ngäbe del Sur de Costa Rica con el objetivo de brindar atención primaria, promover estrategias de prevención de enfermedades infecto contagiosas, generar capacidades en prácticas obstétricas en las parteras ngäbe, implementar técnicas de estimulación neuropsicológicas en los niños y niñas de menor edad y desarrollar estrategias de prevención del contagio de COVID-19.

Se trabaja con esta población ya que posee características que provocan que sus índices de salud sean bajos, como por ejemplo: bajos niveles de escolaridad, ingresos económicos deficientes y parte de la población es nómada, por otro lado disponen una alta tasa de fecundidad, desnutrición, precarias condiciones de vivienda y poco acceso a los servicios básicos de salud.

Elemento innovador

En el proyecto como tal participan no solo médicos alópatas de la Escuela de Medicina sino además médicos tradicionales y parteras de la comunidad Ngobe, se da en un contexto de intercambio de saberes con técnicas y procesos de Educación No Formal para el fortalecimiento de aptitudes y aportes en materia de salud. Se mantiene un total respeto y reconocimiento por la medicina ancestral para combinar esfuerzos y llegar a toda la población.

Para el coordinador del proyecto, el médico Jean Carlo Segura Aparicio, uno de los principales logros del mismo es que dentro de la UCR y la Vicerrectoría de Acción Social se incorporaron Ngobes practicantes de medicina tradicional y parteras, como participantes activas del proyecto.

Las acciones se concentran en dos poblaciones: los Ngobes de Limoncito en Coto Brus, en alianza con el EBAIS de la zona y con líderes indígenas que son médicos tradicionales y parteras de la comunidad para generar actividades como espacios de vacunación, espacios de enseñanza sobre diversas patologías; y con la población nómada y transfronteriza que habita y se mueve entre Costa Rica y Panamá, para la recolección de café. Con esta última se trabaja a través de las Casas de la Alegría, en donde permanecen los niños y las niñas durante el día, para afianzar conocimientos y estrategias en salud. Con esta población se trabajan actividades para el neurodesarrollo de los y las pequeñas y habilidades en las cuidadoras para administrar medicamentos, atender situaciones de emergencia y más. 

“Lo que hacemos son expediciones de una semana y nos desplazamos a las comunidades de interés, la expedición tiene varias fases, en una de ellas hacemos sesiones de intercambio de conocimientos con los médicos tradiciones y las parteras y compartimos tratamientos y como son llamadas las enfermedades” declaró Segura.

Por primera vez, médicos tradicionales y parteras Nägbes compartieron en la mesa principal con médicos alópatas, brindando su experiencia en el proyecto: ED-3451 Desarrollo de Capacidades en la Atención Primaria de la Salud en Población Ngäbe durante el I Congreso de Educación Médica-ALAFEM 2019, en las instalaciones de la Universidad de Costa Rica. Fotógrafa: Josie Rebeca Alfaro González Ubicación geográfica: Universidad de Costa Rica.

En este proyecto es posible apreciar el intercambio de saberes entre la academia y la comunidad. “No solo estamos dando, sino absorbiendo muchísimo, sobre todo de estas concepciones acerca de la naturaleza, ahora que está en boga la salud planetaria como rama de la medicina y ellos se convierten en nuestros tutores en nuestro proceso de formación”, concluyó el médico.

“Tengo 57 años y nunca había sentido que los muchachos de la universidad nos tomaron en cuenta como hasta ahora” declaró Carmen Romero Palacios, partera ngäbe quien participa en el proyecto, y manifiesta sentirse sumamente incluida y respetada tanto en cuanto a su cultura como a sus conocimientos.

Las parteras y médicos tradicionales comienzan su formación desde la niñez, Romero narra que su formación como partera comenzó entre los 6 y 7 años, cuando su madre y su abuela la involucraron en los partos, con los que fue aprendiendo y formándose. “Desde pequeña me indicaban qué plantas se utilizaban y cuáles no”, manifestó.

Durante la pandemia por la COVID-19, el proyecto se mantuvo activo y puso sus esfuerzos en informar a la población sobre cómo protegerse y mantenerse informada. Para esto, se elaboró material infográfico en ngobere y se entrenó a 10 personas para hacer mascarillas de tela con diseños propios de la cosmovisión indígena que se ajustaran a los requisitos dictados por el Ministerio de Salud, las cuales se repartieron por medio de los centros de salud a quienes las necesitaran.

Las voz de los estudiantes

El proyecto cuenta con la participación de estudiantes de Medicina, Enfermería y Nutrición. “Una de mis partes favoritas fue el compartir con los líderes indígenas, entre esos están los médicos tradicionales, las parteras y las mujeres líderes que tienen un papel muy importante en la comunidad, entonces la pasantía fue sumamente variada, ya que me aportó mucho académica y personalmente”, declaró  Tania Martínez Izaguirre, estudiante de Medicina.

Martínez participó en la gira que se realizó entre el 11 y el 16 de octubre del 2019. “Quien participa en el proyecto hay algo de lo que no puede escaparse, el cual tiene que ver con la atención primaria que es sumamente integral, que parte de conocer las realidades de las poblaciones con las cuales vamos a estar tratando, para poder entender todo lo que está alrededor de su salud y de su perspectiva de lo que es salud, que puede ser distinta a la nuestra”, señaló la estudiante.

Historia del Proyecto

El proyecto tuvo sus inicios en el año 2018 y desde entonces, ha trabajado de forma interdisciplinaria por el desarrollo psicosocial de todas las partes involucradas: equipo docente, estudiantes y comunidad. Si bien esta iniciativa nace desde la Escuela de Medicina, ha generado importantes alianzas con otros espacios universitarios como la Escuela de Enfermería, la Escuela de Salud Pública, la Escuela de Nutrición y enlaces con el Sector Educación. En julio de 2021, el proyecto recibió el Premio a la Excelencia 2020 en la categoría de Mejor Proyecto de Acción Social del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica y el Instituto Pfizer para la Ciencia y la Investigación y al día de hoy se extendió cuatro años más.

 

Esteban Umaña Picado,
Periodista VAS-UCR

UCR: Abaratar precios de combustibles beneficia a consumidores, pero afecta servicios estatales

Una solución sugerida por Ulate es permitir que Recope negocie de forma anticipada el precio de los hidrocarburos en los mercado internacionales, cuando estos tienden a la baja.

Analista cuestiona viabilidad de proyectos para detener el encarecimiento de hidrocarburos

La reducción en el impuesto único a estos derivados dificultaría la construcción y el mantenimiento de obras viales

¿A quién no le gustaría gastar menos dinero cuando paga el pasaje del bus o el taxi, o bien cuando llena el tanque en una estación de servicio? Este anhelo se intensifica en un momento como el actual, en el que la gasolina y el diésel están alcanzando precios históricamente altos desde el último incremento que entró a regir pasado miércoles 31 de marzo.

Y para empeorar las cosas, la incertidumbre desatada por la guerra entre Rusia (segundo productor de crudo en el mundo con 9,7 millones de barriles por día) y Ucrania en los mercados, hace más de un mes, es el factor de mayor incidencia para que el precio de los hidrocarburos esté por las nubes.

En este contexto y desde hace varias semanas, el país está a la expectativa de que un proyecto de texto sustitutivo para reducir el impuesto único a los combustibles, gestado en la Asamblea Legislativa. De aprobarse, esta iniciativa permitiría bajar el precio del litro de estos derivados en 100 colones, además de exonerar de dicho impuesto a los concesionarios del transporte público y a productores agrícolas registrados ante la Dirección General de Tributación.

Al mismo tiempo, desde finales de febrero hay otra propuesta más conservadora que viene desde el Ejecutivo. En Zapote proponen detener el mecanismo de actualización de ese impuesto por un año. Es decir, no se reduciría el precio de la gasolina pero – al menos – ya no subiría más.

Ahora bien, el impuesto único a los combustibles compone una parte importante del valor total del producto en las estaciones de servicio, aunque su porcentaje varía en los diferentes tipos que existen. Según la última actualización del precio en febrero, los montos de este impuesto significan ₡272.5 para la gasolina súper, ₡260.5 para la regular y ₡154 para el diésel.

Del total recaudado con este impuesto, el 51,4 % va a las arcas de Hacienda (aunque no queda clara su redistribución posterior), mientras el restante 48,6 % tiene varias designaciones claras y específicas: mayoritariamente se destinan a la red vial cantonal (22,25 %) o a la red vial nacional, a través del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi, 21,75 %).

En otras palabras, si el país decide recortar el precio (propuesta del Legislativo) o subsidiar al consumidor estos incrementos (propuesta del Ejecutivo), deberá hacerlo en el impuesto único a los combustibles, ya que el pago del crudo en el mercado es ineludible. Así lo explicó el profesor de la Escuela de Economía de la Universidad de Costa Rica, M. Sc. César Ulate.

Hay otro detalle adicional que no se puede obviar: al ser el petróleo un bien que importa Costa Rica, conforme más se devalúe el colón con respecto al dólar, más cara será su compra para el país y, por lo tanto, también para quienes adquieran sus productos derivados (se pagan más colones por un valor que se vende en dólares). Todo suma, o más bien resta.

Entonces, sería iluso pensar que el precio de los combustibles puede bajar sin que esto repercuta en una afectación directa para otra área que beneficie a la población, ya sea en la construcción y mantenimiento de la red vial cantonal y nacional, o en el financiamiento a los servicios del Estado.

Con respecto a esta última consecuencia, Ulate recuerda que este impuesto es el tercero o cuarto en importancia para las arcas de Hacienda (suele variar según el año), por lo que su reducción implicaría un importante ajuste para las finanzas públicas. Además, es difícil sugerir cuáles de las partidas podrían reducirse dentro de las que Hacienda redistribuye estos fondos, debido a la falta de claridad en la colocación de estos recursos.

Entonces ¿cómo proceder?

La solución más integral, según Ulate, sería una pronta y rápida transición hacia vehículos que utilicen energías limpias. No obstante, el costo de estos automotores en el mercado sigue siendo alto, a pesar de las ventajas impositivas que se han impulsado. De hecho, el experto señaló que la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) hizo un estudio en el pasado que evidenció un encarecimiento de la tarifa de buses si se hacía una transición masiva a unidades eléctricas.

Además, el hecho de que el valor del combustible no se mantenga alto por un tiempo prolongado hace que eventuales compradores no se animen a cambiar sus carros por otros que solo necesiten electricidad para su funcionamiento.

Mientras se llega a ese estado ideal de independencia del petróleo, el docente de la Escuela de Economía propone transparentar los destinos de este recurso, es decir, que el Ministerio de Hacienda sea más específico en los rubros de su destino. También se podría pedir a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) más eficiencia y mejor control en el gasto, así como revisar los márgenes destinados a las estaciones de servicio (alrededor de ₡57 por litro), o los fletes (₡12,77).

Otra recomendación planteada por Ulate es permitir que Recope negocie anticipadamente en el mercado de derivados financieros, para aprovechar precios bajos en el futuro y que se reduzca el rezago actual entre las variaciones en su valor internacional con respecto al precio nacional (esta propuesta está en discusión en la Aresep).

Específicamente, sobre la intención del Gobierno de reducir el precio de los combustibles a los sectores agrícolas y del transporte público, el académico manifestó que la medida es compleja de sostener, debido a que genera una distorsión en el flujo de las transacciones que alguien deberá pagar, ya sea el Estado o los consumidores. En este mismo sentido, el experto considera que sería mejor tomar parte de los dineros obtenidos con este u otros impuestos para subsidiar a estos sectores y no provocar una complicación adicional en el manejo de estos recursos.

Otra posibilidad sugerida por este académico es que un aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en otros productos pudiera reemplazar parte de los fondos aportados por el impuesto único a los combustibles.

Algunos países, como Chile, han implementado un monto de compensación cuando los precios del combustible han estado bajos, es decir, una especie de pago adicional al precio para subsidiar el valor de los hidrocarburos en momentos en que estos han estado altos, como ahora. No obstante, Ulate no cree que esa sea la medida más conveniente para el país.

Y por supuesto, siempre está la opción de reducir el uso de vehículos para viajes innecesarios. Pero para el experto, esta solución requiere de cambios en el comportamiento de las personas y una fuerte campaña de concientización, ya que en la población siempre existe la necesidad o el deseo de movilizarse. Esperar resultados inmediatos sería algo iluso.

 

Pablo Mora Vargas,

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR: Para generar sistemas de salud más seguros se requiere cambiar de mentalidad

Dr. Gary L. Cochran

Profesor graduado de Harvard y asociado del Centro Médico de la Universidad de Nebraska abordó el tema de la seguridad farmacológica y de salud en los hospitales

“Somos muy similares entre sí. Los mismos problemas que hay en Estados Unidos, también los hemos encontrado en otros países del mundo”.

De esa forma el Dr. Gary L. Cochran, prestigioso epidemiólogo graduado de Universidad de Harvard y doctor en Farmacia de la Universidad de Nebraska, inició uno de los temas más sensibles en el campo clínico: los errores del personal de salud y que ponen en peligro la vida del paciente.

El Dr. Gary L. Cochran fue invitado por la Facultad de Farmacia, de la Universidad de Costa Rica (UCR), en el mes de marzo del 2022 a fin de abrir el nuevo curso lectivo con aprendizajes orientados a la seguridad de las y los pacientes, así como a la disminución de los riesgos y los errores en los espacios clínicos.

Con total sinceridad, el especialista compartió varios casos y equivocaciones usuales en su país natal por parte del personal de salud, con el propósito de que sirvan como enseñanza para las futuras generaciones y no ocurran en Costa Rica. Un ejemplo de error común era el confundir la jeringa de tuberculina (usada para administrar medicamentos y realizar una prueba de tuberculosis) con la jeringa utilizada para suministrar insulina. Eso ocasionó confusiones en las dosis de administración.

Asimismo, en el campo del cuidado, se registraron casos de niños y niñas que en los Estados Unidos sufrieron de estrangulamiento por causa del tubo de alimentación.

“Para crear un sistema de salud seguro se requiere de aprendizaje y de una institución en donde las personas aprendan de sus errores. Para ello se necesitan datos, pero no se pueden obtener datos sin una buena cultura en los hospitales y si el personal de salud no se siente seguro de notificar por miedo a ser castigados”, dijo Cochran.

Ante un tema tan delicado, pero de alta importancia para la salud pública nacional, el especialista decidió compartir un rato de su tiempo con el objetivo de realizar un abordaje amplio del tema, ofrecer soluciones y brindar un mensaje a las futuras generaciones que se vienen formando en el campo de la salud para que, en todo momento, salvaguarden la vida del paciente como su máxima prioridad.

-Dr. Gary L. Cochran, usted ha investigado la efectividad de los sistemas de salud y el uso de medicamentos, así como de las tecnologías de la información para mejorar la seguridad y la calidad de la atención en salud. Con todo su bagaje en este campo: ¿qué aspectos cree usted que caracterizan a un sistema de salud seguro?

Gary L. Cochran (GLC): “Hay un número variado de componentes. Entonces, no hay una respuesta fácil. Sin embargo, se empieza con la cultura hospitalaria. En ocasiones no existe esa cultura de aprender sobre el sistema y los errores que ocurren y, en otros casos, existe el temor de reportar errores, porque mucho del personal de salud considera que serán castigados por reportarlos.

Hay muchas cosas que podemos hacer para establecer una cultura de seguridad y muchas de esas acciones están allá afuera en la literatura y en varias organizaciones (dentro y fuera de los Estados Unidos), que pueden ayudar a evaluar la cultura. Pero, sin duda, es una de esas cosas con las que siempre tenemos problemas.

Hay que tomar en cuenta que siempre hay personas nuevas entrando y saliendo del sistema de salud. Por lo tanto, no está solo en establecer una buena cultura y luego, cuando estás listo, te mueves a otro lugar y ya lo olvidaste. Siempre se debe estar trabajando para establecer esa seguridad y mucho empieza por las aulas.

Otro aspecto que caracteriza a un sistema de salud seguro está en que, después de adquirir una cultura en la cual las personas se sientan seguras para reportar situaciones, se tenga un sistema para recolectar la información. De esta forma, para que las personas comiencen a informar sobre errores, accidentes y otros eventos que sucedieron en el hospital, debemos tener alguna forma de recopilar toda esa información y luego analizarla o evaluarla”.

-¿Qué herramientas se pueden utilizar para recolectar información cuando el personal de salud está temeroso de hacer reportes, justamente, por ese miedo a ser castigados?

GLC: “Si se tiene una cultura en la que las personas tienen miedo de denunciar, tienen miedo de meterse en problemas, ser despedidas o no ser promovidas, hay distintas herramientas que podemos utilizar. Algunas de estas son autoevaluaciones y las llamamos desencadenantes. El objetivo es ver qué pasa.

Luego, se analiza si esos desencadenantes son cosas malas que suceden debido a errores que, de otra forma, no podrían conseguirse con una entrevista o grabación. Los datos son realmente importantes pero, primero, se debe crear la cultura para que la gente informe y aprenda de sus sistemas.

Una de las estrategias que usamos más en los Estados Unidos es la notificación voluntaria en los informes, como la mayor parte de nuestra información sobre lo que está pasando en el hospital.

Luego, usamos otras herramientas como el de análisis de las causas y de otros dispositivos para ayudarnos a identificar cuál es la motivo subyacente. Además de eso, implementamos cambios en el sistema, en la forma en que practicamos y usamos los medicamentos en los hospitales o en cualquier entorno. Posteriormente, hay algunos seguimientos y ese es el gran proceso que ocurre continuamente.

Una vez más, la cultura se encuentra en la parte superior porque, sin una buena cultura positiva y liderazgo de los administradores, las personas no se sentirán cómodas reportando accidentes o errores. Como consecuencia, eso significa que no puedo aprender nada y no puedo cambiar el sistema. Así es como lo pienso, primero comenzamos con la cultura y luego recopilamos información, la analizamos y hacemos cambios en el sistema.

Esta es una respuesta realmente larga pero, de todos modos, lo más importante que diría es eso: tienes que aprender de la información interna, como si estuvieras hablando con personas que informan errores que ocurren dentro de un hospital o dentro de una clínica. De ahí aprendemos primero pero, también, necesitamos aprender de lo que otros están haciendo, en otros hospitales y lo que ellos también han aprendido.

Por lo tanto, es buscar datos de información internos y externos que nos ayuden a realizar cambios dentro de una organización”.

-En su carrera como investigador, ¿cuáles son los principales errores que ha encontrado dentro de los sistemas de salud que ha visitado?

GLC: “Los errores más comunes que hemos identificados están al recetar, ya sea que se trate del medicamento incorrecto, que se hizo un diagnóstico incorrecto o que se ordenó una prueba de laboratorio y los resultados no llegaron al médico, por lo que el diagnóstico se perdió.

Desde que el médico prescribe un medicamento se abren las puertas a que una serie de errores puedan ocurrir. Puede ser que dispensemos el medicamento equivocado, tengamos la formulación incorrecta, que la concentración esté mal y hasta que la función renal del paciente no sea lo suficientemente buena para la dosis.

Ciertamente, puede haber errores de administración. Una vez que se dispensa el medicamento y luego va a la realidad. Así, los errores que he visto son muy amplios y diversos. Justo por eso es que se necesita toda esa información. Se requiere aprender acerca de los errores que ocurren en la prescripción, dispensación y administración, para que podamos hacer los cambios y que el sistema sea más seguro”.

-Anteriormente usted dijo que para establecer esa cultura de seguridad en los sistemas de salud se requiere de un buen liderazgo. ¿Qué componentes debe tener ese liderazgo?

GLC: “El primero es el compromiso e innovar en soluciones. Es vital que las jefaturas tengan un compromiso con esto porque los empleados lo sabrán. Los doctores, las enfermeras, los farmacéuticos, que son las personas que brindan la atención, siempre miran hacia el liderazgo. Si el liderazgo le pone un valor a la cultura de seguridad, se comenzará a valorarlo con el tiempo. Entonces, una de las características es que tienen que haber buenos líderes en una organización y no me refiero solo a ser solidario.

Aquí entramos a otro punto clave: se requiere tiempo y dinero. Nadie tiene mucho dinero por eso, cuando digo que necesito apoyo, no quiero decir que les estoy pidiendo a los administradores del hospital que me den mucho dinero. Sin embargo, tienen que pensar que, si le van a pedir a una enfermera o a un médico que se involucre en un análisis de error para cambiar el sistema, ya estos tienen sus agendas muy ocupadas.

Por eso, si solo pides más, es difícil que lo hagan bien. Ya tienen un trabajo de tiempo completo y les vamos a pedir que se dedican más horas a otro proyecto. ¿Qué se puede hacer? Una opción es darles una hora para asistir a las reuniones enfocadas en la seguridad del paciente.

Esa es una forma en que un líder puede apoyar, porque no proporciona un montón de dinero pero sí tiempo. Así que no les estamos pidiendo a estos empleados que hagan solo trabajo extra, lo incorporamos como parte de su trabajo.

Hay otras técnicas que los líderes pueden hacer en muchas organizaciones cada semana. El liderazgo de alto nivel, incluido el director ejecutivo de un hospital, recorrerá diferentes áreas de su hospital y hablará con los empleados al respecto. Así que lo primero es el liderazgo. Lo segundo es ese aprendizaje, por supuesto».

-Eso que usted indica de los recursos es importante, en especial para un país en vías de desarrollo como Costa Rica que vive un déficit fiscal importante y grandes retos económicos. Con base en su experiencia y sus visitas a otros territorios en vías de desarrollo, ¿qué pueden hacer los países cuyos recursos no son suficientes para iniciar un cambio?

GLC: “Hay mucho que se puede hacer si hay un buen liderazgo en la parte superior. Muchos de los hospitales más pequeños en los Estados Unidos que he visto no tienen muchos recursos o personal adicional para trabajar en la mejora de la calidad, es la misma enfermera la que lidera la seguridad del paciente.

En definitiva, esos hospitales pequeños no tienen el dinero para comprar todas las tecnologías sofisticadas. No obstante, el hecho de que la organización sea más pequeña hace que el efectuar cambios sea más fácil, en comparación con un hospital grande que tiene miles de empleados.

Es difícil cambiar a una organización grande. Un hospital más pequeño facilita la toma de decisiones y cambios. Así que no es siempre con un cambio tecnológico costoso. Hay otras formas más baratas de tecnología. Déjame darte un ejemplo.

Si tengo dos medicamentos que pueden causar daños graves y la muerte si no se usan adecuadamente, hay que pensar en cómo los almacenamos y quién tiene acceso a ellos. No se deberían poner cerca los medicamentos que pueden confundirse fácilmente. Por lo tanto, se debe cambiar la forma de almacenamiento y eso es gratis.

Si hay fármacos de quimioterapia, que son muy tóxicos, entonces no deben mezclarse con medicamentos regulares que una enfermera simplemente vendría y usaría. Otra recomendación es revisar dos veces. El farmacéutico por lo general revisa dos veces, así como el médico y las enfermeras”.

-En sus investigaciones usted rescata mucho la tecnología como un aliado vital en el proceso. ¿Hay algunas con un costo accesible que, eventualmente, puedan ser usadas en Costa Rica?

GLC: “Hay una tecnología que está siendo bastante adoptada en los Estados Unidos, incluso en los hospitales pequeños, y se está convirtiendo en una piedra angular de la seguridad. Estos son los códigos de barra en la muñeca del paciente.

Antes de administrar el medicamento, ya sea un medicamento intravenoso o un medicamento oral, escaneamos el código de barras del paciente y se entra al sistema informático para asegurarnos de que haya un pedido de ese medicamento para esa persona. Eso ayuda mucho a evitar errores de administración y lleva implementándose cerca de 10 años en los Estados Unidos.

El código de barras es uno de los mayores cambios que hemos tenido. Las tiendas de comestibles lo han estado usando durante años para el inventario y cobrarle a la gente. En el cuidado de la salud, en eso hemos estado atrasados, pero ahora lo estamos usando y se usa en todo el sistema. Da muchos beneficios, como asegurar que el medicamento sea el correcto y hasta en el reabastecimiento del mismo.

Otra de las cosas que hicimos en hospitales pequeños donde decían que no podían costear herramientas tecnológicas, fue investigar. Ahí descubrimos que había una cantidad de medicamentos que se daban y que se no estaban facturando. Implementamos, entonces, una tecnología que se llama gabinete dispensador automático y se logró recuperar todos los costos que estaban perdiendo.

Entonces, en hospitales pequeños nosotros tratamos de encontrar una manera en la que el recurso se vea como un aliado para la seguridad de los pacientes, pero también para mejorar la eficiencia y, en este caso, la facturación. Esto ayuda a justificar los costos”.

Es muy importante esto último que menciona, básicamente, buscar soluciones innovadoras y no enfocarse en el problema como si fuera un camino sin salida. ¿Cómo podemos ayudar a los hospitales con un financiamiento limitado a encontrar el dinero o los recursos para la tecnología?

GLC: “No hay una respuesta fácil. Esto cuesta dinero y el dinero tiene que venir de alguna parte. Si no hay dinero, tienes que ser creativo. El mensaje que quiero dejar claro es que el no tener dinero jamás debe ser la excusa para no hacer nada.

Animo a los hospitales pequeños a que empiecen a sentarse, observen los errores que están ocurriendo y luego piensen en cómo desarrollan o diseñan un sistema. Si esas técnicas no están disponibles en esos pequeños hospitales, ahí es donde la gente como yo, que trabajo en la seguridad de los medicamentos, puedo entrar y colaborar con una organización y enseñarles algunas de las herramientas. Por ejemplo, cómo hacer un análisis de causa raíz o mejorar su cultura de seguridad.

Realmente, estoy muy interesado en aprender de Costa Rica para ver lo que ya están haciendo en esta área y cómo yo puedo contribuir y las herramientas que puedo proporcionar. También, qué puedo aprender de ustedes para llevar sus sistemas a algunos de los pequeños hospitales estadounidenses, pues los mismos errores que ocurren en los Estados Unidos son del mismo tipo de errores ocurrirán aquí: el código. Así que hay mucho, podemos aprender unos de otros para probar y mejorar los sistemas”.

-El primer paso, entonces, sería la evaluación de necesidades. ¿Qué instrumentos se pueden implementar?

GLC: “Se puede enviar una encuesta de cultura a todos los empleados y ver dónde están las brechas. Quizás los administradores o los médicos piensen que todo está bien, pero las enfermeras u otros grupos no piensan lo mismo. Hay que tratar de averiguar estas brechas o estas desconexiones, por qué están allí y trabajar en esas ellas.

Una encuesta cultural de forma anónima te da una idea de lo que los empleados piensan y, a su vez, pueden decir libremente lo que piensan. Esa información permite tomar decisiones.

En lugares que ya tienen una comisión que vela por la seguridad del paciente solo requiere revisar y asegurarse de que su organización siga esas pautas. Hay grandes listas de verificación o autoevaluaciones que comienzan con la prescripción y pasan por la transcripción, dispensación y administración.

Es necesario tomar una lista, priorizar y decir, quiero comenzar aquí el próximo trimestre o, el próximo año, vamos a comenzar aquí. Actualmente, hay algunas autoevaluaciones importantes que se pueden usar para tratar de averiguar dónde se encuentra el sistema de salud en todo ese esquema de seguridad. En los Estados Unidos hay una cantidad de diferentes recursos disponibles.

Luego, el último tipo de cosas es que, en los Estados Unidos, cada dos semanas una organización llamada Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos publica un boletín para la mejora de la atención médica. Cada hospital se fija en los errores que produce y luego los envía. Esto permite tener información nacional sobre qué está pasando en todo el país.

Eso se rescata en el boletín y lo usamos para verificar y ver si estamos siguiendo o no las mejores prácticas. Tenemos la oportunidad de mirar y decir: ¿en mi organización somos vulnerables a estas mismas cosas? ¿Podemos arreglarlos antes de que alguien salga lastimado?”

-En esta penúltima pregunta me encantaría que usted le diera un mensaje a nuestros estudiantes del área de la salud. ¿De qué manera ellos y ellas son claves en todo este proceso de seguridad en los sistemas de salud?

GLC: “No cambiamos de la noche a la mañana. En primer lugar, tenemos un largo camino por recorrer en los Estados Unidos. Nosotros estamos lejos de ser perfectos. Voy a mostrarte un ejemplo. Cuando llegué a un hospital, había una enfermera que acaba de ser declarada culpable por un error que ocurrió y que podría ir a prisión por ocho años.

Así que todavía tenemos que trabajar en nuestra cultura, en cómo valoramos los informes y cómo culpamos a las personas por los errores. Hace 20 años, cuando comenzamos esto, la gente tenía miedo de denunciar. Los médicos se sentían incómodos y creían que no vamos a responsabilizar a las personas, lo cual no es cierto.
Tenemos una cultura justa. Cuando las personas toman decisiones que conducen a errores, deben rendir cuentas. Cuando el sistema contribuye al error, no responsabilizamos al individuo. Cambiamos el sistema. Así que ha tomado tiempo para que los administradores, los médicos, las enfermeras y los farmacéuticos se acostumbren. Las y los estudiantes actuales serán la próxima generación de personas que harán esto.

Entonces, en mi opinión, la seguridad del paciente debe incluirse en el plan de estudios. No solo de una escuela de Farmacia, sino también la escuela de Enfermería y Medicina. Si todos entienden la importancia de esto y cómo deben trabajar juntos, se puede mejorar el sistema como equipo.

Durante 20 años, algunas de las personas mayores, enfermeras, farmacéuticas, médicos se habrán jubilado. La nueva generación los irá reemplazando con el tiempo y se podría empezar a normalizar esa cultura de reportar los errores. Costa Rica no debe esperar 20 años para cambiar su cultura, esa es una de las cosas que me gustaría que todos los estudiantes que se gradúan de un centro de salud comprendieran”.

-¿Hay algún elemento primordial que deban siempre tomar en cuenta?

GLC: “Sí. La comunicación. Todos son un equipo: médicos, enfermeros, farmacéuticos, etc… Veamos el caso de las aerolíneas que trabajaron para mejorar la seguridad de la aviación. Al investigar los accidentes ocurridos, se identificaron que muchas veces había alguien más en el avión que sabía que existía un problema, pero que tenía miedo de decírselo al capitán y parecer estúpido.

La tripulación no decía nada, entonces ocurría un error y el avión se estrellaba. Así que han trabajado muy duro en la industria de la aviación para hacer comprender a todos, desde la tripulación de vuelo hasta los copilotos y los pilotos, que son un equipo que trabaja por los mismos objetivos: tener un vuelo seguro y aterrizar. Hoy, hay menos accidentes.

De esa forma, se ha fomentado una comunicación entre todas las profesiones en el cual todos se ven como parte de un equipo y todos aportan información importante a eso. Necesitamos hacer lo mismo en el sistema de salud. El farmacéutico y las enfermeras no pueden tener miedo de hablar con los médicos.

No quiero que parezca que los médicos son malos o algo por el estilo. Muchas veces son personas amables, pero las enfermeras y los farmacéuticos no quieren parecer tontos. No quieren parecer que no saben lo que están haciendo, así que no siempre alertan cuando algo malo está sucediendo. Esa es una de las cosas que les diría a los estudiantes más jóvenes que deben hacer: interactuar con otras carreras. Se sentirán más cómodos estando juntos y comunicándose”.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

DÍA MUNDIAL DEL AGUA: LA UCR PROMUEVE CAMBIOS EN LA GESTIÓN HÍDRICA

Si no se realizan cambios en la gestión del agua, actividades como la agricultura y la ganadería sufrirán debido a la escasez crónica. En Costa Rica estas actividades consumen el 70% del agua potable; le siguen la industria con 20% y los hogares con el 10%. Foto archivo ODI, UCR.

El cambio climático, la extracción masiva y uso desmedido son amenazas para el futuro hídrico

Autoría: Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social, UCR)

Aunque en décadas pasadas se enseñó en las escuelas que el agua es un recurso inagotable, hoy las evidencias científicas demuestran que la humanidad debe hacer cambios sustanciales para asegurar que en los siguientes años la escasez crónica no afecte a millones personas.

Si bien el 72% del planeta está cubierto por agua, solo el 3% del líquido es agua dulce y la mayoría está congelada, por lo que la humanidad solo tiene disponible el 0.34% para sus necesidades cotidianas.

Según la ONU, durante el siglo XX el consumo de agua se ha duplicado cada 20 años, y la mayoría de fuentes están amenazadas por la contaminación, ya que diariamente se depositan en los acuíferos dos millones de toneladas de productos industriales, desechos humanos y agrícolas. Además, la sobreexplotación, que se refiere a extraer más agua de la que se recarga por medio de la lluvia o la nieve, provoca el agotamiento del recurso o una gran reducción para llevarla a cada hogar.

Sin embargo, pese a las advertencias poco se hace para detener estas amenazas, lo que afectará en las próximas décadas la agricultura y la industria. Esto cambiaría la vida tal como se conoce hasta ahora, incluso este mismo día unos 2200 millones de personas no tienen acceso al agua potable.

Los datos aportados por la ONU, en el marco de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible para llevar agua potable y construir infraestructura adecuada sigue siendo un desafío internacional con pocos avances. Esa organización ha señalado que dos de cada cinco personas no disponen de una instalación básica para lavarse las manos con agua y jabón, y más de 673 millones de personas aún defecan al aire libre. Para el año 2050, el 25% de la población global -unos 10000 millones de habitantes-, vivirá en regiones con escasez crónica.

Desde 1993, cada 22 de marzo el mundo celebra el Día Mundial del Agua con el objetivo de hacer conciencia sobre esta crisis global y la necesidad de lograr acuerdos globales sobre su conservación.  Además, la Asamblea General de la ONU proclamó el período 2018-2028 como el “Decenio Internacional para la Acción: Agua para el Desarrollo Sostenible”, ya que el acceso al líquido es vital para la vida y es considerado un Derecho Humano fundamental.

RETOS REGIONALES

Para el año 2022, el Día Mundial del Agua se enfoca en las aguas subterráneas, con el lema “Aguas subterráneas, hacer visible lo invisible”, ya que son elementales para el funcionamiento de los ecosistemas y todos los acuíferos del mundo.

Globalmente, “el agua subterránea es utilizada principalmente para el riego de cultivos 70%, en la industria 20% y en el consumo humano 10%, de manera que es clave en el desarrollo de prácticamente todas las actividades humanas”, explicó la magister Ingrid Vargas Azofeifa, científica en hidrogeología y coordinadora del proyecto de Acción Social denominado Gestión y entendimiento del flujo del agua subterránea (ED-2799). 

Aunque cada región del mundo tiene sus propios desafíos con respecto al recurso hídrico, en el caso centroamericano, la ONU catalogó el istmo como una área bajo estrés hídrico, debido a los problemas en la infraestructura adecuada para la distribución, saneamiento y acceso a todas las poblaciones.

Costa Rica, pese a ser considerada una nación rica en recursos hídricos, también carece de la infraestructura para una distribución equitativa y tiene múltiples obras pendientes en saneamiento del agua potable y la protección de sus cuencas hidrográficas y recurso marino.

En Costa Rica, las aguas subterráneas se destinan a la captación mediante la perforación de pozos y manantiales para abastecer a los hogares, el riego de cultivos, la ganadería, la industria, el comercio y el turismo.

Sobre el tema, el informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible 2021, al referirse al “Uso, manejo y gestión del Agua en Costa Rica”, apuntó que tras los primeros años de la pandemia sanitaria por la Covid-19, se impactaron más allá de sus capacidades los cuerpos de agua y desde el año 2020 se ha registrado un alto consumo.  Otro de los problemas nacionales es que las soluciones para el tratamiento de aguas residuales industriales y domésticas avanzan lentamente, y éstas caen en ríos o tanques sépticos mal diseñados, lo que se constituye en contaminantes no solamente de las aguas superficiales, sino también de las subterráneas.

«Las instituciones del sector hídrico nacional deben fortalecerse según sus competencias y unir esfuerzos con la academia y otros actores sociales para realizar estudios conjuntos en zonas en donde ha aumentado la demanda o se prevé que ocurra en el futuro”

Geóloga e Hidrogeóloga Ingrid Vargas
Escuela Centroamericana de Geología, UCR

APORTES UNIVERSITARIOS

Desde la docencia, la investigación y acción social la Universidad de Costa Rica (UCR) ejecuta proyectos sobre la conservación del recurso hídrico desde varios abordajes. Concretamente, en la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) al menos unos 30 proyectos trabajan directamente en el apoyo de las iniciativas comunitarias para el manejo sostenible del recurso, destinados al consumo humano, la agricultura y resguardo de ecosistemas.

Por ejemplo, el proyecto “Gestión y entendimiento del flujo de las aguas subterráneas” (ED-2799), iniciativa de Acción Social de la Maestría de Hidrogeología y Manejo de Recursos Hídricos capacita a personas que gestionan recursos hídricos, mediante cursos cortos acerca de los conceptos básicos sobre aguas subterráneas, calidad del agua y prevención de la contaminación de los acuíferos. Este proyecto ha establecido alianzas con la iniciativa internacional Groundwater, de la Universidad Guelph, Canadá; lo que ha permitido el intercambio científico para el estudio de las aguas subterráneas.

Dadas las restricciones sanitarias, el año pasado el proyecto realizó actividades virtuales, como la charla con la científica Dra. Claudia Varnier, del Instituto Geológico de Brasil; y la HidroGira, una gira virtual educativa. Además, durante el año 2021, se realizó un foro acerca del rol de la mujer en la gestión del agua subterránea.

Sobre la relevancia de este tema para el país, la hidrogeóloga advirtió que Costa Rica tiene muchos temas pendientes por resolver en la conservación del agua subterránea, como la falta de políticas y legislación que regulen su adecuada explotación, carencia de un mapeo territorial de su localización y el uso excesivo de agroquímicos.

Al respecto, la científica recalcó que Costa Rica es el mayor consumidor de plaguicidas del mundo, y sin duda esto sigue impactando los ecosistemas.  Por ejemplo, “en el Cairo, Milano, La Francia y Luisiana de Siquirres; y en Veracruz, San Carlos, varios manantiales se contaminaron con bromacil, un herbicida muy soluble y móvil que se usó para el control de la maleza en el cultivo de piña, que aunque fue prohibido en el año 2017, estas fuentes de abastecimiento público fueron clausuradas”.

Otra de los proyectos sobre “La Cultura del Agua como instrumento para la Gestión Integrada del Recurso Hídrico” (ED-2873), proyecto de Acción Social del Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG), y coordinado por el geólogo Mario Arias Salguero, se concibió como un enlace entre la universidad y comunidades, grupos organizaciones y otras instituciones y dependencias universitarias que trabajan en la protección del recurso hídrico.

Mediante cursos, talleres y publicaciones el ED-2873 brinda información técnica sobre la situación del recurso hídrico costarricense, criterios sobre su manejo y contribuye a gestar lo que se ha llamado la cultura del agua, referida a los cambios sociales que se requieren para ver este recurso como parte de la vida cotidiana.

Según Arias, este proyecto “aporta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), específicamente al ODS 6, contribuyendo desde el punto de vista social, ambiental e incluso político al avance para la consecución de agua limpia y segura, pues brinda el apoyo técnico y asesoría para que diversos usuarios del agua (ASADAS) unidades académicas de la UCR y otros centros académicos cuenten con información pertinente y de calidad que les permita tomar decisiones en el marco de la cultura del agua que coadyuve en la gestión integral del recurso hídrico.

Para Arias, el tema del año 2022 tiene una profunda trascendencia, porque aunque las aguas subterráneas son invisibles, en algunas regiones áridas es la única fuente de agua para las personas. Por lo tanto, “lo que hacemos en la superficie repercute bajo tierra. Los únicos productos con los que debemos tratar los suelos deben ser inocuos y biodegradables, y debemos utilizar el agua con la mayor eficiencia posible…Por otra parte, las aguas subterráneas atraviesan fronteras, por lo que debemos trabajar juntos para gestionar las aguas subterráneas transfronterizas”, mencionó el geólogo.

Entre los diversos recursos virtuales que se han divulgado en este proyecto destaca el más reciente vinculado a la temática que la ONU propuso al mundo, referido a la protección de las aguas subterráneas. Este es un libro gratuito, titulado “101 Respuestas sobre el Agua Subterránea”, y el geólogo Arias responde en lenguaje no técnico las dudas más usuales recopiladas en comunidades, charlas, cursos y entrevistas. “Debemos considerar que las aguas subterráneas desempeñarán un papel fundamental en la adaptación al cambio climático. Tenemos que trabajar juntos para gestionar de forma sostenible este preciado recurso”.

Durante el año 2022 el proyecto ED-2873 impartirá cursos sobre Los ciclos del aguaGestión Integrada del Recurso HídricoPozos y ManantialesRecarga del agua en el suelo. Todos son gratuitos y para participar no se requiere formación académica previa; y al finalizar se entregará un certificado digital de participación. Los mismos serán impartidos por las plataformas Zoom y UCR Global. Para conocer sobre las fechas y otras actividades programadas siga este enlace.

En Costa Rica existen 5429 captaciones de agua utilizadas para abastecimiento público y el 93 % proviene de agua subterránea, de la cual el 70% es manantiales, el 23% de pozos; solo el 7% corresponde a agua superficial, como los ríos. Foto archivo VAS, UCR.

UCR: Corte final del CIEP acerca a candidatos presidenciales

El corte final del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica arrojó un empate técnico entre los candidatos Rodrigo Chaves Robles y José María Figueres Olsen a tres días de la segunda y definitiva ronda que denominará Presidente de la República a alguno de ellos. Aunque el interés y la motivación subieron entre la población entrevistada, también predominan la angustia y la tristeza. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Chaves Robles domina intención de voto, pero Figueres Olsen se acerca

El corte final del estudio del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR) arrojó una intención de voto muy similar entre los candidatos presidenciales Rodrigo Chaves Robles, del Partido Progreso Social Democrático, y José María Figueres Olsen, del Partido Liberación Nacional, con base en una muestra de 1019 personas costarricenses mayores de 18 años con telefonía celular a lo largo y ancho del país que fue consultada los días 24, 25 y 28 de marzo de 9 am a 8:30 pm. 

Por el ministro de Hacienda de octubre 2019 a mayo de 2020, hay un apoyo de 41,4%, mientras que un 38% de la población entrevistada se decanta por el Presidente de la República de 1994 a 1998. Pero considerando que el margen de error del estudio es de un 3,1%, se puede hablar sobre un empate técnico. El perfil predominante de simpatizantes chavistas es hombres, con edades máximas de 54 años, con estudios secundarios y superiores, y residentes en las provincias de Heredia, Alajuela, Puntarenas y Limón. Mientras que el de simpatizantes figueristas es mujeres, mayores de 55 años, con estudios primarios, y residente en Cartago o Guanacaste. Por otro lado, la indecisión tiene cara predominantemente de mujer, con edades máximas de 34 años, que como máximo tienen estudios secundarios, y residentes en Limón y San José.

Pero, más que alguno de los dos candidatos, y al contrario de la tendencia decreciente de Chaves Robles, la fuerza de personas indecisas creció con cada corte y ahora subió a 18%. 

Aunque un 82% de personas entrevistadas aseguró que sí sufragará o muy posiblemente lo haga, si acaso a poco más de la mitad no les representó costo alguno decidirse, mientras que a tres de cada 10 probables votantes sí les ha costado mucho.

Al consultarles sobre los principales motivos que les haría abstenerse de votar, tres de cada 10 defendieron que nada les motivaría a dejar de acudir, mientras que poco más de las dos quintas partes adujeron que solo por problemas de salud propia o de cualquier familiar se abstendrían. No por nada la mayoría de la población entrevistada se mostró totalmente a favor del sufragio y en contra del abstencionismo a través de varios enunciados hechos con ese fin, al punto de que para tres de cada cuatro personas quien no sufrague no debería quejarse del estado actual del país, si bien es cierto la mayoría reconoce que la abstención es una forma válida de emisión de un criterio. Por otro lado, llama la atención que a pesar de que aunque hay una mayor motivación e interés en las elecciones que al cierre de enero, subiendo a proporciones cercanas al 60%, 11 de cada 20 personas se sienten angustiadas y tristes.

Mientras que entre quienes indicaron que no votarán este 3 de abril, los principales motivos fueron el rechazo por ambos aspirantes a razón de tres de cada siete probables abstencionistas, y la falta de interés e ilusión con la política, presente en tres de cada 10 probables abstencionistas. Precisamente la aversión por ambos políticos motiva a tres de cada cinco personas entrevistadas a votar nulo o en blanco. 

Con este estudio se cierran los sondeos de la campaña electoral 2022, ya que desde este 31 de marzo el Código Electoral prohíbe la divulgación de encuestas y sondeos.

 

Juan Pablo Rodriguez Campos,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

UCR / COVID-19: Aporte científico universitario es elogiado por el Ministerio de Salud de Costa Rica

En la entrega del reconocimiento participaron (de izquierda a derecha) el Dr. Guaner Rojas Rojas, investigador del CIOdD; el Dr. Pedro González Morera, viceministro de Salud; la Dra. Priscilla Herrera García, representante del Ministerio de Salud; el Ing. Keylor Castro Chacón, también funcionario del Ministerio de Salud y el Dr. Fabio Sánchez Peña, del CIMPA.

El Ministro de Salud de Costa Rica, Dr. Daniel Salasrealizó un homenaje el pasado 17 de marzo, a la labor y aporte de todo del equipo del proyecto «Análisis y simulación espacial de la Pandemia COVID-19 a nivel cantonal, para el caso de Costa Rica”, del Centro de Investigaciones en Matemática Pura y Aplicada (CIMPA) de la Universidad de Costa Rica. 

El texto destaca: “su aporte, esfuerzo y compromiso desde la Mesa Operativa de Salud, hizo la diferencia en respuesta a la emergencia nacional por COVID-19. Gracias, por su trabajo, el cual ha sido indispensable para proteger la salud de nuestros habitantes”.

En representación de la UCR, el certificado fue recibido por el Dr. Guaner Rojas Rojas, investigador del Centro de Investigación del Observatorio del Desarrollo (CIOdD), del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) y docente de la Escuela de Estadística.  

El equipo de trabajo es coordinado por el MSI. Agustín Gómez Meléndez, coordinador de la Unidad Estadística del CIOdD; y el Ing. Rodolfo Romero Redondo, de la Escuela de Administración Pública, quien es el enlace de todo el equipo de la Universidad, frente a las autoridades de la Mesa Operativa de Salud.

Aporte del CIOdD

Para el Dr. Carlos Murillo Zamora, director del CIOdD, “este reconocimiento constituye motivo de satisfacción para el Centro, porque evidencia el compromiso que tiene el equipo de especialistas que formó parte de este proyecto con el país y con las personas tomadoras de decisiones, en esta oportunidad en materia de salud. Esto muestra la contribución de la academia y la ciencia en esa toma de decisiones y en la formulación de políticas públicas. Fue un proceso de aprendizaje con lecciones que deben sistematizarse, para beneficio de otros centros de investigación y de las autoridades nacionales vinculadas al proyecto”.

Por su parte, Rojas comentó que este es un reconocimiento a la activación y reacción oportuna de la UCR ante una situación de emergencia nacional, la cual requirió de la articulación de equipos de investigación para gestionar e implementar estudios científicos con evidencia sistematizada, contextualizada y con la perspectiva de apoyo a la toma de decisiones.

El homenaje se realizó como una de las actividades del “Taller Nacional Análisis de lecciones aprendidas sobre el abordaje de la emergencia sanitaria por COVID-19 en el marco de la multiamenaza”, organizado por el Ministerio de Salud de Costa Rica y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Este taller tuvo como propósito identificar las lecciones aprendidas y buenas prácticas implementadas para desarrollar una propuesta de conformación sobre el plan de priorización de actividades. Es decir, toda la logística que ayudó a construir la Estrategia Nacional del Sector Salud de Costa Rica en Gestión Integral de Riesgos de Desastres y Emergencias Sanitarias 2022-2030.

 

Olga Marta Ramírez Hernández
Comunicadora del Centro de Investigación Observatorio del Desarrollo (CIODD), UCR