Se invita a leer las notas de coyuntura migratoria en Costa Rica sobre el caso de la piña y el banano, elaborado por Koen Voorend, del Instituto de Investigaciones Sociales Universidad de Costa Rica y Gustavo Gatica López, del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la Universidad Estatal a Distancia.
En el documento se expone la transformación que ha sufrido la matriz productiva del país y cómo esto ha modificado las características y composición del mercado laboral; en cuanto a la agricultura se menciona que la participación de la población ha ido disminuyendo al pasar los años.
Si bien el sector agrícola en Costa Rica cede participación en el Producto Interno Bruto (PIB), hay dos productos agroexportadores que se han consolidado en las últimas dos décadas: el banano y la piña. Oficialmente, en ambas actividades participan unas 60,000 personas trabajadoras.
Por otra parte, en ambas actividades hay una importante cantidad de personas trabajadoras inmigrantes. De acuerdo con los datos de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en la producción de banano la participación de personas trabajadoras migrantes es de aproximadamente el 18%, mientras que, en la piña, esta participación alcanza un 30%. En conversaciones con productores de piña y banano se maneja la sospecha de que los datos oficiales del INEC subestiman la participación de migrantes en estos sectores.
Se invita a leer, analizar y compartir los datos del documento adjunto.
El edificio fue construido con un contenedor y cumple con todas las condiciones necesarias para realizar estudios en animales e insectos. Foto Hernán Chaves, UCR.
Se cumple uno de los principales objetivos de esta Universidad, que es la inversión en una infraestructura que respalde y maximice la investigación, la docencia y la acción social
La Sede del Caribe cuenta con un nuevo espacio dedicado a la ciencia, se trata del Laboratorio de Investigación en Ecología Animal e Impacto del Turismo, que viene a fortalecer el área de investigación con un espacio físico para realizar estudios manipulativos de alto nivel, relacionados con aspectos de la conducta de animales silvestres, vertebrados e invertebrados.
La frase que el director de la Sede del Caribe, Dr. Juan Diego Quesada Pacheco, utilizó al abrir su discurso en el acto oficial de apertura, que se realizó el lunes 15 de noviembre, fue “cerrar el enseñadero y abrir la academia”.
“Con esto reconocemos que se había llegado a un punto en el que ciertamente se había alcanzado un crecimiento aceptable en infraestructura, oferta académica, población estudiantil y cuerpo docente, pero el rezago del área de investigación representaba un peso que la Sede cargaba. Debido a esto tomamos medidas y giramos directrices que promovieran y potencializarán la investigación. Ahora este nuevo laboratorio es la punta de una lanza que fomentará la cultura investigativa”, subrayó Quesada.
En esta actividad también participaron el rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta; MAG. Julio Brenes Arroyo, asesor de la Rectoría; la Dra. María Laura Arias Echandi, vicerrectora de Investigación; M.Sc. Luis Serrano Franceschi, coordinador de Administración de la Sede del Caribe; MBA. Walter Anderson Rivera, coordinador de Investigación de la Sede del Caribe; y Dr. Marco Barquero Arroyo, coordinador de la carrera de Turismo Ecológico de la Sede del Caribe.
El corte de la cinta de la inauguración fue realizado por la vicerrectora de Investigación, Dra. María Laura Arias Echandi, y le acompañó el Dr. Marco Barquero Arroyo, coordinador de la carrera de Turismo Ecológico de la Sede del Caribe. Foto Hernán Chaves, UCR.
“Uno de los pilares de esta Universidad es la investigación y dependiendo de ella recibimos una calificación y al ver la inauguración de este laboratorio, pero sobre todo el gran compromiso que tienen ustedes, se siente muy positivo respecto a lo que va a ser la investigación a corto y mediano plazo”, resaltó María Laura Arias.
Un análisis expuesto por la Vicerrectoría de Investigación indicó que el crecimiento de laSededel Caribeen el área de investigación ha sido estadísticamente significativo en los últimos dos años, con la presentación de 16proyectos nuevos, cuatro de ellos en el 2020 y12en el 2021.
“Actualmente somos la Sede con mayor investigación y queremos hacer más fuerte este concepto en el Caribe, y por su puesto este laboratorio viene a cumplir con esta gran meta gracias a una inversión de ₡9.650.000”, explicó Luis Serrano.
Refuerzoal quehacer de la Sede del Caribe
El nuevo laboratorio busca promover el contacto entre académicos, tanto nacionales como extranjeros, interesados en realizar proyectos de investigación y que requieran de un espacio físico para llevar a cabo la recolección de datos.
En la mesa principal del acto oficial de inauguración estuvieron el Dr. Juan Diego Quesada Pacheco, director de la Sede del Caribe; el Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, rector de la UCR; la Dra. María Laura Arias Echandi, vicerrectora de Investigación; y el Dr. Marco Barquero Arroyo, coordinador de la carrera de Turismo Ecológico de la Sede del Caribe. Foto Hernán Chaves, UCR.
El Dr. Gutiérrez Espeleta reconoce que el camino no ha sido fácil para la Sede del Caribe, “para la Rectoría el apoyo a este proyecto ha significado un alto compromiso desde la parte económica, como todo lo que conlleva la regionalización. Confiamos en que este sea un mensaje contundente de apoyo a la investigación desde y por las Sedes Regionales que esperamos que tome mucho impulso en los próximos años”.
Por su parte Marco Barquero, quién propuso el proyecto de crear este laboratorio que hoy es una realidad, añadió que, “se trata de una meta cumplida a partir de una propuesta que había planteado desde hace siete años y que, bajo las administraciones actuales, tanto de la Dirección de la Sede del Caribe como de la Rectoría, se pudo concretar”, afirmó Barquero.
Este nuevo laboratorio cuenta con un equipo de trabajo que está conformado por Raúl Rojas, Julio Brenes y Wendy Rojas de la Sede del Caribe; Viviana Arguedas de la Sede del Atlántico; e investigadores de otras instancias como Randall Arguedas y Lizbeth Ovares.
“Se busca incentivar la participación de estudiantes en proyectos de investigación, que les permita adquirir habilidades esenciales en el desarrollo de técnicas de recolección, manejo y análisis de datos”, indicó Barquero.
Uno de los objetivos de investigación que se desarrollará en el nuevo laboratorio de la Sede del Caribe se centrará en el análisis de las especies que habitan en la Región Caribe, como por ejemplo en el Refugio Nacional Mixto de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo. Foto Cristian Araya, UCR.
Este laboratorio estará conformado por cuatro secciones principales:
Biomecánica, rendimiento físico y fisiología.
Cognición y uso del hábitat.
Sistemas de comunicación y aprendizaje.
Interacción con seres humanos.
Al conocer el peligro que enfrenta actualmente la biodiversidad en el mundo y el actual estado de muchos animales e insectos en peligro de extinción, lo que se quiere es hacer investigación sobre especies silvestres para generar conocimientos específicos en las líneas de estudio mencionadas anteriormente.
La idea es conocerhacia dónde se extienden las especies, cómo lo hacen, cuál es el sitio que escogen para habitar,sabersi presentan enfermedades y cómo reaccionan ante ellas, descubrir cuál es su desarrollo físico y cómo se comunican los organismos entre ellos.
Luego de identificar y relacionar toda esta información, se procederá a descubrir los posibles impactos que tienen los seres humanos sobre estas especies silvestres.
El laboratorio cuenta con las condiciones especiales para tener desde todo tipo de insectos, hasta animales pequeños. El propósito es lograr desarrollar experimentos y descubrir recomendaciones que se puedan implementar, para que las especies puedan sobrevivir al enfrentarse a los efectos antropogénicos. Todos estos estudios brindaránun bastoconocimiento sobre la biodiversidad de Costa Rica, con énfasis en la Región Caribe.
SURCOS comparte el comunicado unitario de la Rectoría, el Consejo Universitario, la FEUCR y el SINDEU:
«Ante las repercusiones negativas que se generarían con la aprobación de este proyecto de Ley Marco de Empleo Público Expediente N°21.336, la Rectoría, el Consejo Universitario, la FEUCR y el SINDEU, se unen al llamado de las universidades públicas para participar en la concentración que se llevará a cabo este martes 30 de noviembre a partir de las 2:00 p.m. en el Parque Central de San José, con el fin de marchar hacia la Asamblea Legislativa. Se recuerda que, mediante Circular R-75-2021, la Rectoría otorgó el permiso correspondiente para que las personas funcionarias puedan asistir a esta actividad y las convocadas para el 1 y 2 de diciembre. De igual forma, se solicita facilitar la participación del sector estudiantil y se coordinará transporte para algunas sedes».
El banco genético de la Estación Fabio Baudrit es una garantía para que el sector agrícola siga produciendo especies frutales que llegan a las mesas costarricenses. Foto Patricia Quesada, UCR.
Estación Experimental Fabio Baudrit
La UCR almacena cultivos para el futuro agrícola
Cada día a la mesa de las familias costarricenses llegan decenas de alimentos gracias al aporte de personas que cultivan nuestras tierras. Sin embargo, el cambio climático, las plagas y otros eventos naturales o humanos pueden acabar en segundos con plantaciones enteras en una zona o el país.
Por eso, el personal científico de la Universidad de Costa Rica (UCR) en sus diferentes estaciones agrícolas trabaja para lograr variedades más resistentes, así como proteger cultivos para reintroducirlos, en caso necesario.
Con esto en la mira, un proyecto de Acción Social (VAS) denominado “Ordenamiento, conservación y reposición de las colecciones institucionales de germoplasma agrícola, mantenidas por la Estación Experimental Fabio Baudrit Moreno” (EC-340) orienta su trabajo en el resguardo genético para la agricultura nacional.
Árboles de mango, bambú, anonas, mamón chino, feijoa, mora y diversidad de árboles frutales, así como otras pequeñas colecciones genéticas son parte de este proyecto permanente de la Estación Fabio Baudrit. El mismo forma parte del Museo+UCR y colabora con el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, ya que con el resguardo de los recursos fitogenéticos y biodiversidad se beneficia a la actual y futuras generaciones.
Estas colecciones se llaman bancos de germoplasma porque preservan el material biológico para la conservación a largo plazo. Y siendo que funciona como un museo natural con el tiempo ha adquirido más especímenes, se mantienen en forma adecuada y rotuladas. Además, es un recurso muy valioso no solo para el sector productivo, es fundamental para las actividades de docencia, investigación y acción social universitaria.
Según la magister Patricia Quesada Rojas, coordinadora del proyecto, éste “surgió hace varios años, como una necesidad de conservar la gran diversidad de especies de uso agrícola que ya poseía la Estación Fabio Baudrit, en la forma de colecciones de muchos cultivos pero principalmente frutales. También, por la necesidad de ofrecerle al sector productivo nuevas alternativas de cultivos, que permitan a las familias costarricenses aumentar sus ingresos con producción tanto para el mercado nacional como para la exportación”.
Quesada agregó que en los últimos años se han enfocado en crear una colección de aguacates criollos con potencial de convertirse en futuras variedades comerciales. “También se ha dedicado bastante esfuerzo al desarrollo de tecnología para la producción de material nativo de Costa Rica y frutales novedosos de altura como arándanos, mora enana y la guayabita del Perú”.
Las visitas de grupos de personas agricultoras son parte de la dinámica del proyecto de Acción Social EC-340 para compartir experiencias en el cultivo y manejo de productos frutales tradicionales u otros con potencial de comercialización en el país. Foto Patricia Quesada, UCR.
Para el resguardo de las colecciones del banco de germoplasma se da asistencia y formación a personas, que se convierten en guardianes y curadores de las especies. En el caso de las variedades de aguacates criollos, desde el año 2018 se crearon cuatro 4 mini-colecciones de esos aguacates, con varios productores del Pacífico Central.
“Realizamos visitas periódicas para darle mantenimiento a esos materiales genéticos y le damos seguimiento al crecimiento y la fenología de dichos árboles, es decir, a los cambios del cultivo durante un ciclo determinado”, indicó la coordinadora del proyecto.
Por otra parte, diferentes grupos vinculados a la producción agrícola o personas interesadas en la conservación ambiental visitan tanto la Estación Fabio Baudrit, en la Garita, como la subestación de Fraijanes, ambas en Alajuela; para conocer sobre los cultivos de dichos lugares, así como adquirir diferentes tipos de plantas que conforman la diversidad de estas colecciones naturales vivas.
Limitaciones sanitarias
Dado el tipo de trabajo que desarrolla el personal científico de las estaciones agrícolas, gran cantidad de actividades se limitaron a la asesoría mediante plataformas virtuales.
“Optamos por realizar llamadas a los custodios de la mini-colecciones de aguacates, consultarles sobre cómo se iban desarrollando los materiales y por Whatsapp nos enviaron fotos para darnos una mejor idea de cuál era el estado de dichas mini-colecciones. Además, realizamos recomendaciones a los productores sobre el manejo agronómico de los materiales de aguacates criollos, para su buen desarrollo”, explicó Quesada.
La plataforma de mensajería Whatsapp y el teléfono se convirtieron en aliados para evacuar las dudas de las personas que querían conocer sobre propagación, siembra y manejo de cultivos agrícolas. Y, además, se redujeron drásticamente los grupos de visitación a la estación, principalmente en la Sub-Estación Fraijanes, de personas interesadas en conocer sobre el cultivo de arándanos, mora y guayaba del Perú, de los cuales se mantienen colecciones y parcelas demostrativas en dicha finca, continuó la investigadora.
No obstante, la enfermedad COVID-19 si representó una barrera para muchas personas. En ese sentido, la investigadora aseguró que como “buena parte de nuestro público meta son agricultores y agricultoras de mayor edad, que muchas veces no saben cómo utilizar los medios digitales para comunicarse, requieren de las actividades más tradicionales, como atenderlos personalmente o por una llamada telefónica, resulta más adecuado y satisfactorio para ellas/ellos”.
Para el año 2022 la magister Quesada espera que este proyecto siga trabajando en la bimodalidad, y realizar una mayor cantidad de giras para dar seguimiento a las mini-colecciones y brindar asesoría a las personas que las custodian. Para estas tareas se requiere un compromiso presupuestario permanente, ya que este proyecto incide directamente en la calidad de vida de las familias y la seguridad alimentaria del país.
ESTACIÓN FABIO BAUDRIT: Innovación agrícola y ambiental
La Estación Experimental Agrícola Fabio Baudrit Moreno fue fundada en 1955, con el nombre de «Finca San Fernando», localizada en el Barrio San José de Alajuela, sobre la carretera que conduce a Atenas. Posee una extensión de 53,6 hectáreas y cuenta con una subestación localizada en Fraijanes de Alajuela, con una extensión de 18,6 hectáreas. Desde sus inicios, sus campos e instalaciones se han dedicado a la Docencia, a la Investigación y a la Acción Social.
En un principio, surgió la idea de mantener internos a estudiantes del último año de estudios para permanecer en contacto con labores prácticas de los campos agronómicos y zootécnicos. Luego surgió la imperante necesidad de establecer programas de investigación en mejoramiento de cultivos alimenticios básicos, como maíz, arroz y frijoles, con el fin de elevar el nivel de vida de los habitantes y generar excedentes para exportación.
Actualmente, su misión es promover, desarrollar la investigación y difundir sus resultados mediante la docencia y la transferencia, con el fin de impulsar la innovación tecnológica y el desarrollo empresarial que permita el mejoramiento continuo del sector agrícola, así como, contribuir con la conservación del ambiente y la calidad de vida de la sociedad costarricense y regional.
Todos los miembros del equipo de Estudios de Opinión Pública firmaron un compromiso de no beligerancia política durante el periodo de elecciones 2022
CPODI 75-2021
El Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP-UCR) es una unidad académica adscrita a la Vicerrectoría de Investigación y resguarda el resultado de sus investigaciones con el debido rigor académico y respeto a la ciudadanía costarricense.
Con conciencia de que los resultados de los estudios de opinión pública que realiza el Centro de investigación son de interés y relevancia nacional, la Universidad de Costa Rica respalda el trabajo y trayectoria de esta unidad académica.
La institución aclara que todos los miembros del equipo de Estudios de Opinión Pública firmaron desde mediados de octubre anterior, un compromiso de no beligerancia política durante el periodo de elecciones 2022, un acto que también se ejecutó para las elecciones del 2018. El equipo investigador del CIEP-UCR tiene un compromiso ético de mantener la imparcialidad y de velar por la veracidad científica de las investigaciones.
Por su parte, las personas que aplican las encuestas son un grupo variable de aproximadamente 35 personas, quienes son supervisadas y siguen detalladas instrucciones del equipo investigador.
Además, en términos de financiamiento y nombramientos, el centro tiene independencia administrativa para definir a quién se nombra y cómo se usan los fondos de que se dispone.
Este centro de investigación, fundado el 20 de agosto del 2008, ha realizado más de 100 proyectos de investigación, publicado más de 30 libros y escrito para la comunidad científica más de 50 artículos publicados en revistas académicas indexadas y con evaluación de pares internacionales.
La relación del CIEP con la Escuela de Ciencias política se mantiene a través de la representación de un miembro del Consejo Asesor quien es nombrado por la Asamblea de la Escuela y no es designado por la figura de la Dirección.
El Dr. Gerardo Hernández Naranjo, actual director de la Escuela de Ciencias Políticas, no ocupa puestos de autoridad en el CIEP-UCR, ni es parte del Consejo Científico ni del Consejo Asesor. Adicionalmente, como investigador no tiene proyectos inscritos en este centro de investigación. Desde el 14 de octubre tiene pendiente la aprobación de un permiso sin goce de salario, que tramita la Oficina de Recursos Humanos.
A la fecha la dirección de la Escuela de Ciencias Políticas la ocupa temporalmente el M.A. Erick Hess Araya.
El programa Voces y Política invita este miércoles 24 de noviembre a las 5:00 pm a conversar sobre “Coyuntura Electoral y Caso Diamante.”
Puede participar por medio de las redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234-3233. También puede sintonizar el programa en Radio Universidad 96.7 FM.
La Red de Economía Social Solidaria (RedESS), la Comisión Interinstitucional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CISAN) y la Escuela de Nutrición UCR, estarán realizando el primer Conversatorio de Intercambio de Experiencias sobre Mercados Locales Solidarios, el 25 noviembre.
Un diálogo de saberes orientado a las necesidades de la producción familiar, sus prácticas agroecológicas, el intercambio de saberes y las experiencias de la comercialización. Así se busca contribuir al debate frente a algunos desafíos: transformación agroecológica de la producción, mercados solidarios y consumo responsable, y apoyo de la institucionalidad en los territorios.
Mercados solidarios que fomentan las prácticas de transformación agroecológica de los sistemas alimentarios para mejorar, de manera complementaria, su capacidad de producción de alimentos saludables, mediante la restauración de los ecosistemas y de los suelos, la conservación de la biodiversidad, la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento del tejido social para el bien común de las comunidades y territorios.
Se adjuntan fotografías correspondientes al mercado de Sámara Guanacaste, aportadas por participantes de RedESS.
Compartido con SURCOS por Carlos Hernández Porras.
Luego de analizar el texto sobre el Proyecto Ley Marco de empleo público dictaminado por la Comisión Permanente de Consultas de Constitucionalidad de la Asamblea Legislativa, el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) recomendó nuevamente no aprobar dicha propuesta debido a que mantiene muchos de los elementos que violentan la autonomía de las universidades públicas y la independencia de los poderes del Estado.
En el dictamen que la Institución enviará al Poder Legislativo, el Órgano Colegiado llama la atención sobre la manera tan básica en que el proyecto concibe la autonomía universitaria y sobre los planteamientos desarrollados por la misma Sala Constitucional que resultan contradictorios al artículo 84 de la Constitución Política.
Para la UCR, las modificaciones introducidas al texto no corrigen los vicios señalados por la Sala IV, sino que son una coletilla que no toma en cuenta el sistema completo, pues lo que hace es maquillar la propuesta original para decir que se adapta a las estipulaciones constitucionales sin realmente hacerlo.
Por otra parte, esta casa de estudios superiores señala que la iniciativa tiene implicaciones serias para las universidades públicas, ya que concibe dos categorías de contratación laboral: una que tiene fines protegidos constitucionalmente en sus actividades de docencia, investigación, extensión y acción social –a la que no se le aplicaría la futura ley–, y otra de personal administrativo y demás personas trabajadoras que sí se somete a las nuevas regulaciones y que quedaría expuesta a los vaivenes del Poder Ejecutivo.
Para el Consejo Universitario, el proyecto de empleo público tiene un objetivo de naturaleza financiera y de control del gasto en materia de remuneraciones, pero –solapadamente– también contiene una reforma del Estado no explicitada, discutida, ni decidida por la sociedad costarricense, cuando centraliza este tema en el Poder Ejecutivo y debilita las autonomías otorgadas constitucionalmente, lo cual lesiona un aspecto básico de la democracia costarricense como es la independencia de poderes.
Al mismo tiempo, la UCR indicó que, si bien es oportuno diseñar una legislación que permita a las instituciones estatales continuar fortaleciendo su eficacia, efectividad y eficiencia, en procura del bienestar de la población, ese objetivo es enemigo de la improvisación, el análisis superficial, la falta de rigurosidad científica y de estudios técnicos, así como de perspectivas cortoplacistas cimentadas en análisis económicos que acentúan la dinámica fiscal por sobre las complejas interrelaciones que caracterizan a las sociedades actuales.
Ejemplo de ello es la intención de unificar el sistema salarial del sector público sin que estén claros los aspectos metodológicos que contemplaría el establecimiento del salario global.
Finalmente, el Consejo Universitario llamó la atención sobre la cláusula de objeción de conciencia que todavía conserva el proyecto de ley y que para el ámbito universitario es inconveniente, porque la universidad pública debe posicionarse a la vanguardia en las reflexiones, nunca tener autorización para evadir el análisis crítico de las ideas y los sistemas de pensamiento o, peor aún, discriminar a las personas por causa de ellas.
Adicional a estos señalamientos, el criterio de la UCR contempla una serie de observaciones específicas y posibles formas de subsanar los inconvenientes que presenta el texto, en caso de que la Asamblea Legislativa insista en aprobar la iniciativa de ley.
El banco genético de la Estación Fabio Baudrit es una garantía para que el sector agrícola siga produciendo especies frutales que llegan a las mesas costarricenses. Foto Patricia QuesadaKODAK Digital Still Camera
La Estación Fabio Baudrit resguarda patrimonio natural costarricense
Autoría: Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social)
Cada día a la mesa de las familias costarricenses llegan decenas de alimentos gracias al aporte de personas que cultivan nuestras tierras. Sin embargo, el cambio climático, las plagas y otros eventos naturales o humanos pueden acabar en segundos con plantaciones enteras en una zona o el país.
Por eso, el personal científico de la Universidad de Costa Rica (UCR) en sus diferentes estaciones agrícolas trabaja para lograr variedades más resistentes, así como proteger cultivos para reintroducirlos, en caso necesario.
Con esto en la mira, un proyecto de Acción Social (VAS) denominado “Ordenamiento, conservación y reposición de las colecciones institucionales de germoplasma agrícola, mantenidas por la Estación Experimental Fabio Baudrit Moreno” (EC-340) orienta su trabajo en el resguardo genético para la agricultura nacional.
Árboles de mango, bambú, anonas, mamón chino, feijoa, mora y diversidad de árboles frutales, así como otras pequeñas colecciones genéticas son parte de este proyecto permanente de laEstación Fabio Baudrit. El mismo forma parte del Museo+UCR y colabora con el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, ya que con el resguardo de los recursos fitogenéticos y biodiversidad se beneficia a la actual y futuras generaciones.
Estas colecciones se llaman bancos de germoplasma porque preservan el material biológico para la conservación a largo plazo. Y siendo que funciona como un museo natural con el tiempo ha adquirido más especímenes, se mantienen en forma adecuada y rotuladas. Además, es un recurso muy valioso no solo para el sector productivo, es fundamental para las actividades de docencia, investigación y acción social universitaria.
Según la magister Patricia Quesada Rojas, coordinadora del proyecto, éste “surgió hace varios años, como una necesidad de conservar la gran diversidad de especies de uso agrícola que ya poseía la Estación Fabio Baudrit, en la forma de colecciones de muchos cultivos pero principalmente frutales. También, por la necesidad de ofrecerle al sector productivo nuevas alternativas de cultivos, que permitan a las familias costarricenses aumentar sus ingresos con producción tanto para el mercado nacional como para la exportación”.
Quesada agregó que en los últimos años se han enfocado en crear una colección de aguacates criollos con potencial de convertirse en futuras variedades comerciales. “También se ha dedicado bastante esfuerzo al desarrollo de tecnología para la producción de material nativo de Costa Rica y frutales novedosos de altura como arándanos, mora enana y la guayabita del Perú”.
Para el resguardo de las colecciones del banco de germoplasma se da asistencia y formación a personas, que se convierten en guardianes y curadores de las especies. En el caso de las variedades de aguacates criollos, desde el año 2018 se crearon cuatro 4 mini-colecciones de esos aguacates, con varios productores del Pacífico Central.
“Realizamos visitas periódicas para darle mantenimiento a esos materiales genéticos y le damos seguimiento al crecimiento y la fenología de dichos árboles, es decir, a los cambios del cultivo durante un ciclo determinado”, indicó la coordinadora del proyecto.
Por otra parte, diferentes grupos vinculados a la producción agrícola o personas interesadas en la conservación ambiental visitan tanto la Estación Fabio Baudrit, en la Garita, como la subestación de Fraijanes, ambas en Alajuela; para conocer sobre los cultivos de dichos lugares, así como adquirir diferentes tipos de plantas que conforman la diversidad de estas colecciones naturales vivas.
LIMITACIONES SANITARIAS
Dado el tipo de trabajo que desarrolla el personal científico de las estaciones agrícolas, gran cantidad de actividades se limitaron a la asesoría mediante plataformas virtuales.
“Optamos por realizar llamadas a los custodios de la mini-colecciones de aguacates, consultarles sobre cómo se iban desarrollando los materiales y por Whatsapp nos enviaron fotos para darnos una mejor idea de cuál era el estado de dichas mini-colecciones. Además, realizamos recomendaciones a los productores sobre el manejo agronómico de los materiales de aguacates criollos, para su buen desarrollo”, explicó Quesada.
La plataforma de mensajería Whatsapp y el teléfono se convirtieron en aliados para evacuar las dudas de las personas que querían conocer sobre propagación, siembra y manejo de cultivos agrícolas. Y, además, se redujeron drásticamente los grupos de visitación a la estación, principalmente en la Sub-Estación Fraijanes, de personas interesadas en conocer sobre el cultivo de arándanos, mora y guayaba del Perú, de los cuales se mantienen colecciones y parcelas demostrativas en dicha finca, continuó la investigadora.
No obstante, la enfermedad COVID-19 si representó una barrera para muchas personas. En ese sentido, la investigadora aseguró que como “buena parte de nuestro público meta son agricultores y agricultoras de mayor edad, que muchas veces no saben cómo utilizar los medios digitales para comunicarse, requieren de las actividades más tradicionales, como atenderlos personalmente o por una llamada telefónica, resulta más adecuado y satisfactorio para ellas/ellos”.
Para el año 2022 la magister Quesada espera que este proyecto siga trabajando en la bimodalidad, y realizar una mayor cantidad de giras para dar seguimiento a las mini-colecciones y brindar asesoría a las personas que las custodian. Para estas tareas se requiere un compromiso presupuestario permanente, ya que este proyecto incide directamente en la calidad de vida de las familias y la seguridad alimentaria del país.
ESTACIÓN FABIO BAUDRIT: INNOVACIÓN AGRÍCOLA Y AMBIENTAL
La Estación Experimental Agrícola Fabio Baudrit Moreno fue fundada en 1955, con el nombre de «Finca San Fernando», localizada en el Barrio San José de Alajuela, sobre la carretera que conduce a Atenas. Posee una extensión de 53,6 hectáreas y cuenta con una subestación localizada en Fraijanes de Alajuela, con una extensión de 18,6 hectáreas. Desde sus inicios, sus campos e instalaciones se han dedicado a la Docencia, a la Investigación y a la Acción Social.
En un principio, surgió la idea de mantener internos a estudiantes del último año de estudios para permanecer en contacto con labores prácticas de los campos agronómicos y zootécnicos. Luego surgió la imperante necesidad de establecer programas de investigación en mejoramiento de cultivos alimenticios básicos, como maíz, arroz y frijoles, con el fin de elevar el nivel de vida de los habitantes y generar excedentes para exportación.
Actualmente, su misión es promover, desarrollar la investigación y difundir sus resultados mediante la docencia y la transferencia, con el fin de impulsar la innovación tecnológica y el desarrollo empresarial que permita el mejoramiento continuo del sector agrícola, así como, contribuir con la conservación del ambiente y la calidad de vida de la sociedad costarricense y regional.
El miércoles 17 de noviembre de 2021, en horas de la tarde, la Comisión con Potestad Legislativa Plena Segunda votó en segundo debate (de forma unánime) para que el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) alcanzara el benemeritazgo. Así, de manera oficial, el Instituto logra finalmente esta prestigiosa distinción.
El benemeritazgo es entendido como un reconocimiento otorgado por la Asamblea Legislativa que resalta el compromiso, esfuerzo y mérito de personas o colectivos que realizan contribuciones significativas al desarrollo de la patria en diferentes campos. Por lo tanto, ser acreedor de esta mención constituye un verdadero honor.
De acuerdo con Mileyde Alvarado Arias, diputada del partido Restauración Nacional y proponente de la iniciativa, la aprobación exitosa significa un gran orgullo y felicidad. El benemeritazgo le abre al Instituto más puertas para que el talento científico nacional tenga mayor impacto y acercamiento a otras instancias internacionales, con el fin de impulsar con creces la investigación, el desarrollo científico y tecnológico del país.
“Cuando llega la pandemia del COVID-19, empezamos a ver el enorme esfuerzo que ellos estaban haciendo en investigación como una oportunidad para ayudar. Eso me llamó la atención y dije: ‘vale la pena reconocer todo este esfuerzo que han hecho, primero por años y, luego, en un virus totalmente desconocido’. Ahí fue cuando nació la idea del benemeritazgo que realmente lo merecen. El Instituto tiene reconocimiento nacional e internacional. En Costa Rica tenemos gente con liderazgo y que aporta en beneficio de la humanidad”, comentó la diputada.
Lo anterior es con justa razón. Por más de 50 años, el ICP-UCR ha contribuido con brindar un medicamento eficaz contra los envenenamientos por mordeduras de serpientes y de otros organismos ponzoñosos, mediante antivenenos específicos y de otros inmunobiológicos. Actualmente, estas dos alternativas constituyen las únicas terapias efectivas para tratar los accidentes ofídicos.
“En el centro de las acciones del ICP siempre ha estado la filosofía de que la ciencia y la tecnología deben servir para la procura del bien común, en este caso para atender un problema de salud pública que afecta a los sectores más vulnerables de las sociedades de Centroamérica y del resto del sur global. El benemeritazgo otorgado al Instituto Clodomiro Picado es un reconocimiento a una labor colectiva de largo aliento”, manifestó el Dr. José María Gutiérrez Gutiérrez, profesor emérito de la Facultad de Microbiología de la UCR y exdirector del ICP-UCR.
Pero no solo eso. El trabajo del ICP-UCR ha trascendido más allá de las fronteras nacionales. Por su visión humanista, el Instituto beneficia a otros países en vías de desarrollo en África, Asia, Oceanía y América Latina, los cuales, de otra manera, carecerían del acceso a este medicamento vital.
¿El motivo principal? Ser fármacos destinados, principalmente, a países pobres. En términos económicos, lo anterior se convierte en un negocio poco rentable.
“Contribuimos no solo a resolver un problema de salud en nuestro país, sino que en muchos otros de la región Neotropical. Además, los aportes del Instituto Clodomiro Picado se despliegan también en otros continentes y nuestra contribución a la solución del problema de envenenamiento ofídico en África subsahariana y algunos países de Asia son reconocidos en la esfera internacional”, compartió el Dr. Mahmood Sasa Marín, subdirector del ICP e investigador de la Escuela de Biología de la UCR.
Con la aprobación en segundo debate, el siguiente paso es la publicación oficial en el Diario la Gaceta y, posteriormente, la firma de la Ley que será en Casa Presidencial. Ahí se espera que estén presentes las autoridades de la UCR, pero aún no hay fecha definida.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
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