A partir del martes 4 de mayo del 2021, la Universidad de Costa Rica (UCR) alojará un nuevo centro de vacunación con el propósito de agilizar el proceso de inmunización, ante el aumento exponencial de casos por COVID-19 que presenta el país.
Este centro estará ubicado en el actual Comedor Estudiantil de la UCR (Sede Rodrigo Facio). Las personas beneficiadas serán todas aquellas que pertenezcan a los ebáis del área de salud del Carmen de Montes de Oca. A cada una se les contactará por vía telefónica para asignarle la cita. Por el momento, se tratará únicamente a quienes estén dentro del grupo dos; es decir, mayores de 58 años.
De acuerdo con el director ejecutivo de la Rectoría de la UCR, Johnny Rodríguez Gutiérrez, con este esfuerzo se pretende vacunar por día a casi 1 200 usuarios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), para alcanzar así la meta semanal de 6 000 dosis aplicadas.
“Esta es la Universidad de Costa Rica que nosotros visualizamos, totalmente entregada a atender las necesidades de la sociedad costarricense. Ese es el mensaje que queremos transmitir. Ponemos a disposición de la CCSS las sedes y recintos de la UCR del todo el país, en un contexto de salud que nunca hemos tenido en la historia nacional”, expresó el Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, rector de la UCR.
La cantidad total de estudiantes que están apoyando, junto con los del Programa de Voluntariado, es 66. Estos vienen de la GAM, Limón, Pérez Zeledón, Juan Viñas y Puriscal. En cuanto a funcionarios de la UCR, hay más de 35 colaboradores de distintas áreas.
En estos momentos, la Universidad de Costa Rica ya tiene acondicionadas las instalaciones. Con un fuerte equipo administrativo, se logró colocar lavamanos y 12 cubículos para vacunar. Además, se instaló un centro de llamadas con estudiantes del Programa de Voluntariado.
De igual forma, se gestionaron toldos, parqueos para las personas que vengan en carro, buses encargados de trasladar a las personas y ambulancias de la Oficina de Bienestar de Salud en caso de necesitarse.
“En estos momentos tenemos estudiantes en un centro de llamadas que ya se están comunicando con los usuarios para asignarles la cita y que vengan a vacunarse. También, un grupo administrativo que está haciendo llamadas remotas desde sus hogares. Adicional a esto, tendremos personas administrativas y estudiantes que estarán completando los registros de la CCSS de las personas que asistan. Este proyecto ha permitido articular a varias oficinas en solo una semana a raíz de la necesidad país”, mencionó Rodríguez.
Durante la visita, los pacientes tendrán condiciones adecuadas de permanencia mientras proceden con el lavado de manos y la vacunación. Asimismo, se contará con una lista de control de asistencia para el correcto cumplimiento de los protocolos de salud.
“Con gran alegría anunciamos la alianza entre la CCSS y la UCR para la implementación de la vacunación contra el COVID-19. Los usuarios van a ser citados por vía telefónica. Se les dará la fecha y hora para presentarse. Deben venir, en la medida de lo posible, sin acompañantes. También se les dará un código que será importante que lo anoten porque será solicitado cuando asistan”, indicaron el Dr. Otto Calvo, director de Enfermería; y el Dr. Andrés Fernández, coordinador del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la CCSS.
El centro de vacunación se prolongará hasta el 30 de julio del 2021, con posibilidades de extenderse a todo un año si así lo requiere la CCSS por la emergencia sanitaria.
Para evitar aglomeraciones, las autoridades de salud solicitan que las personas citadas se presenten, por favor, a la hora de la cita y no antes. El horario de atención será de lunes a jueves, de 8:00 a. m. a 3:00 p. m., y viernes, de 8:00 a. m. a 2:00 p. m. Las vacunas serán aplicadas por funcionarios de la CCSS.
Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR.
SURCOS comparte el siguiente comunicado referente al Reglamento de Acción Social de la UCR:
Las abajo firmantes, en calidad de personas estudiantes, docentes y administrativas de la Universidad de Costa Rica, así como personas beneficiarias y participantes de la Acción Social en comunidades, manifestamos nuestra gran preocupación por el Reglamento de Acción Social que se encuentra en este momento en consulta por el Consejo Universitario, desde enero del presente año hasta este próximo viernes 30 de abril.
Es preocupante que desde la pasada administración de Henning Jensen, la Acción Social ha sido el pilar sustantivo más afectado en términos presupuestarios. No obstante, recordamos a nuestro actual rector afirmando que durante su administración la Acción Social se vería fortalecida. Lamentablemente, esta vicerrectoría inició el 2021 con un 50% de recortes en todos los proyectos.
Por tales motivos, nuestras inquietudes giran en torno a:
El periodo de consulta a la comunidad universitaria no es el adecuado. Esto porque, tanto estudiantes como docentes con nombramientos por ciclos, no forman parte activa de la Universidad de Costa Rica en gran parte de este periodo; ya sea porque no están llevando cursos en el ciclo de verano (en el caso de estudiantes), o porque no han sido nombrados en unidades académicas (para el caso de gran cantidad de docentes). Esto ha provocado que mucha gente de la comunidad universitaria desconozca sobre esta consulta de reglamento.
En este documento no se promueven procesos de multi, inter y transdisciplinariedad, que tanto se han defendido en la Acción Social de la UCR. Por el contrario, este reglamento en consulta parte de una lógica bastante disciplinar, perdiendo así el rico ejercicio académico de acompañar comunidades desde diversos enfoques, miradas y conocimientos.
Esta propuesta de reglamento no resuelve de ninguna forma la actual asimetría con que se ha venido desarrollando la Acción Social, frente a los otros pilares sustantivos de la Universidad (Investigación y Docencia). Por el contrario, se profundiza en la idea de que la Acción Social es la última prioridad del quehacer universitario, siendo la que históricamente recibe el más bajo porcentaje del presupuesto, con respecto a las otras vicerrectorías.
Se desdibuja por completo el quehacer de la Vicerrectoría de Acción Social, y más bien se recargan funciones a las Comisiones de Acción Social, pero sin asignarles recursos. Nos preocupa la poca claridad sobre las responsabilidades que tendría la VAS con base en este reglamento, en donde más bien se le han dado cerca de 20 a las CAS de las distintas unidades académicas, recargando el trabajo de las personas docentes y administrativas en las escuelas, cuando debería ser la VAS la encargada de orientar, encabezar y protagonizar la acción social que se desarrolla desde la Universidad de Costa Rica.
Por último, es preocupante la profundización de los mecanismos de venta de servicios desde la acción social. En ese sentido, este reglamento refleja un tipo de modelo de universidad que no necesariamente representa el pensamiento crítico y el compromiso ético-político con las poblaciones más vulnerabilizadas, que ha caracterizado este pilar sustantivo de nuestra institución. De hecho, en la estructura organizativa que está proponiendo, no queda claro el lugar que estarían ocupando las comunidades con este reglamento.
Por tales motivos, nuestra petitoria hacia el Consejo Universitario es que se extienda el tiempo de consulta a este reglamento, al menos para finales de octubre del año en curso, para que toda la comunidad universitaria vinculada a la Acción Social (tanto docentes miembros de Comisiones de Acción Social, o con proyectos de Extensión Docentes, Extensión Cultural y Trabajos Comunales Universitarios, así como estudiantes con Iniciativas Estudiantiles, asistentes de proyectos de acción social o matriculados en TCU, y personas administrativas responsables de la ejecución de la acción social) pueda participar ampliamente en la consulta a importante reglamento. Suscribimos el sentir de las personas de comunidades, preocupadas por la situación actual que viven las universidades públicas y el papel central que debería estar jugando la acción social en este contexto.
Esta unidad insta a las autoridades de Gobierno a detener el uso de sustancias que acaban con estos insectos responsables de la polinización de cultivos
Las abejas, al igual que otros insectos, cumplen la función de polinizar la gran mayoría de las plantas. Foto: Karla Richmond, UCR.
Recientemente, los diferentes medios de comunicación y las redes sociales han dado a conocer múltiples eventos de alta mortalidad de abejas mieleras (Apis mellifera) en diversas localidades del país. Estas noticias han sido recurrentes y de variable intensidad, pero demuestran un serio problema, el efecto negativo que tienen ciertos agroquímicos sobre la biodiversidad.
Incluso, la Cámara Nacional de Fomento a la Apicultura (CNFA) ha emitido un comunicado, en el que alerta sobre este problema, así como una solicitud de prohibición total del fipronil, sustancia que afecta la producción de miel, a la biodiversidad y directamente a todos los habitantes del país.
Las abejas, al igual que otros insectos, cumplen la función de polinizar la gran mayoría de las plantas. Incluso, son responsables de polinizar más del 60 % de los cultivos de uso humano, como el café, del cual estamos tan orgullosos, o el aguacate, que es un producto con un muy alto rendimiento. La polinización es un servicio ecosistémico proporcionado por insectos a la agricultura y, a nivel mundial, se ha estimado su valor en 153 billones de euros anuales (Klein et al. 2007; Gallai et al. 2009, Willmer 2011). Por lo tanto, este servicio de polinización representa un alto valor económico para la producción del país.
En el país existen alrededor de 700 especies nativas de abejas, sociales y solitarias. Estas últimas también polinizan cultivos y las plantas silvestres que forman los ecosistemas terrestres. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
La abeja mielera es una especie introducida al continente durante la colonización española, por su tremenda importancia económica en la producción de miel y otras sustancias. Recientemente, esta especie se utiliza para prestar servicios de polinización en cultivos, lo cual aumenta la producción de estos. La abeja mielera, al ser una especie que forma grandes colonias, facilita la detección de los graves efectos de los agrotóxicos en la biodiversidad, con matanzas de millares de individuos y afectación directa a los apicultores.
En el país existen alrededor de 700 especies nativas de abejas, sociales y solitarias (estas últimas también polinizan cultivos y las plantas silvestres que forman los ecosistemas terrestres). Estas especies menos conocidas de abejas son también afectadas por los agrotóxicos, como estudios recientes comienzan a demostrar. Las abejas, junto con otros animales, polinizan las plantas silvestres que se encuentran en los sistemas naturales y áreas protegidas, con lo cual contribuyen a la conservación de nuestros bosques, junto a la alta producción de nuestros cultivos.
Es importante recalcar que la mortalidad observada en las abejas mieleras es un síntoma de un proceso que se da de forma escalonada en diversos grupos de insectos, muchos de ellos también importantes polinizadores, como por ejemplo los cientos de especies de moscas (dípteros silvestres), escarabajos, mariposas y polillas. Esto no es ajeno al ser humano, ya que nuestro bienestar y la seguridad alimenticia de nuestros pueblos, depende directamente de los organismos polinizadores.
De acuerdo con especialistas de la Escuela de Biología, la mortalidad observada recientemente en las abejas mieleras es un síntoma de un proceso que se da de forma escalonada en diversos grupos de insectos. Foto: cortesía de Eric Fuchs.
Estudios científicos realizados en nuestro país han demostrado la presencia de partículas de agrotóxicos en el aire, en zonas boscosas protegidas cercanas a plantaciones agrícolas en Sarapiquí y San Vito de Coto Brus (Wang 2019). Inclusive, en el interior de bosques completamente alejados de plantaciones agrícolas. Investigaciones en los suelos, agua y aire del bosque realizadas en los volcanes Poás, Barva y Turrialba (todos en parques nacionales) muestran plaguicidas. Los agroquímicos usados en las tierras bajas son llevados por los vientos a las tierras altas (Daly et al. 2007, Shunthirasingham et al. 2011). Su efecto sobre la biodiversidad de estos bosques aún se desconoce, pero los estudios demuestran que estas sustancias no tienen solamente un efecto local, sino que su impacto negativo puede extenderse en grandes áreas y afectar los polinizadores en áreas protegidas y, con ello, la biodiversidad presente en nuestros bosques, motor de gran parte de nuestra economía.
La CNFA denuncia el uso del fipronil como responsable de la reciente alta mortalidad; sin embargo, esta no es la única sustancia perjudicial para las abejas. El glifosato, paraquat y los insecticidas neonicotinoides (imidacloprid y thiamethoxam por ejemplo), tienen demostrados efectos letales o subletales en las abejas, ya que alteran el desarrollo, comportamiento, la salud y la sobrevivencia de estos insectos, tanto de las abejas mieleras como de otras especies de abejas nativas.
La acción de las autoridades de Gobierno ha sido históricamente más que permisiva, al no prohibir el uso de muchas sustancias con demostrado efecto negativo en la biodiversidad o no aplicar adecuadamente la legislación vigente. Varias sustancias, prohibidas en Europa y Estados Unidos se comercian libremente en nuestro país, uno de los más biodiversos en el planeta.
Este no es un problema solo de las abejas, es un problema de todos los costarricenses.
La Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica (UCR) alerta sobre los efectos negativos de estas sustancias en nuestras abejas, en nuestros insectos polinizadores y, por ende, en nuestra producción alimentaria. Al mismo tiempo, insta a las autoridades a detener de una vez el uso de químicos que matan masivamente las abejas, así como aquellos con demostrados efectos subletales, en un país con la vergonzosa estadística de ser uno de los mayores consumidores de agrotóxicos a nivel mundial.
Dr. Mauricio Fernández O., Dr. Eric Fuchs C., profesores e investigadores de la Escuela de Biología. Dra. Cindy Fernández G., directora de la Escuela de Biología
El pensamiento y el conocimiento científico se renuevan con los trabajos de doctorado de docentes e investigadores becados por la UCR en el extranjero, que se incorporaron a la actividad académica en el 2020 y 2021.
William Zamora Ramírez
Escuela de Química
Doctorado en Biotecnología Molecular
Universidad de Barcelona, España
Desde muy pequeño, siempre tuve la curiosidad de entender cuál es la razón por la cual el agua y el aceite no se mezclan. Ese interés me llevó a analizar hechos cotidianos relacionados con este fenómeno. Por ejemplo, en el fútbol, las personas de diferentes equipos se agrupan en bandos, pues sienten mayor afinidad por un grupo y por los colores que los representan.
Continuando con esta analogía, el tema de mi tesis doctoral se basó en investigar qué hace a una persona elegir entre uno u otro equipo, solo que, en lugar de personas, estudié pequeñas biomoléculas y, en lugar de dos equipos de fútbol, estudié disolventes, entre ellos el agua y el octanol.
Esta área de estudio se conoce como lipofilicidad, es decir, la afinidad de una biomolécula por ambientes grasos, como la grasa o aceites.
De esta manera, trabajé cinco años, al cabo de los cuales me gradué con máximos honores (suma cum laude) como doctor en Biotecnología Molecular. Luego realicé un año de posdoctorado en Barcelona.
Durante el posdoctorado estudié y predije, por una combinación de técnicas computacionales y experimentales, cómo las biomoléculas tienden a repartirse entre diferentes ambientes. Este reparto molecular entre fases se expresa por medio de descriptores lipofílicos.
Al ser un tema de ciencia básica, su importancia subyace en el entendimiento del fenómeno fisicoquímico que dicta la preferencia de las moléculas por mantenerse en los fluidos biológicos o pasar a través de una membrana biológica, o bien, unirse a lugares específicos de otras biomoléculas conocidas como proteínas. En todo esto utilicé la lipofilicidad, tanto de los ambientes como de las biomoléculas.
Lo anterior puede comprenderse a través de modelos matemáticos de lipofilicidad, los cuales simulan la realidad que se observa a nivel experimental. Como resultado de mis investigaciones, logramos validar diversos modelos teóricos para obtener descriptores lipofílicos y proponer enfoques novedosos para una descripción más adecuada del comportamiento de reparto de las biomoléculas entre interfaces.
Con la validación y la propuesta de nuevos formalismos fisicoquímicos, se logró aplicarlos a temas relacionados con el desarrollo de nuevos fármacos, apoyo a estudios ambientales y aportes para el entendimiento, a nivel molecular, de enfermedades que amenazan la salud mundial.
El impacto de mi investigación en la sociedad se basa primeramente en el fortalecimiento y valoración de problemas científicos que pueden solo resolverse mediante la ciencia básica. Con este conocimiento sólido, se establecen los cimientos para aplicaciones de interés general.
Es por ello que nuestro trabajo se encuentra en uno de los programas más populares en química computacional: el Gaussian (https://gaussian.com/). Y los resultados han sido publicados en prestigiosas revistas internacionales, como las pertenecientes a la American Chemical Society, en Estados Unidos, y las del grupo Springer Nature, en Europa. Asimismo, el estudio forma parte de capítulos de libros especializados.
Con los conocimientos de mi tesis doctoral, hemos logrado metodologías in silico (mediante simulación computacional) para determinar las propiedades de fármacos y sustancias contaminantes antes de ser diseñadas, y con esto ahorrar recursos en pruebas de laboratorio.
La fiabilidad de nuestros protocolos computacionales ha sido reconocida por el Drug Design Data Resource, con base en la Universidad de San Diego en California, como uno de los mejores modelos que usa algoritmos de química cuántica.
Recientemente, con el establecimiento de mi grupo de investigación llamado CBIO3 en la Universidad de Costa Rica (UCR), el cual se dedica a las áreas de biología, biofísica computacional y bioinformática, hemos logrado —mediante modelos de inteligencia artificial— ganar un reto mundial en diseño de fármacos, pues tenemos el método más confiable para determinar la lipofilicidad de pequeñas moléculas (https://vinv.ucr.ac.cr/es/noticias/grupo-de-investigacion-de-la-ucr-gana-reto-mundial-en-diseno-de-medicamentos).
Por otro lado, he expandido los estudios teóricos y experimentales de mi tesis doctoral a problemas de salud globales. Por ejemplo, en colaboración con el profesor Kasper Kepp, de la Universidad Técnica de Dinamarca, he utilizado la lipofilicidad de aminoácidos (pequeños bloques de construcción de las proteínas), que son biomoléculas que desempeñan un papel fundamental en el organismo, para estudiar la toxicidad en mutantes de péptidos Aβ42 implicados en la enfermedad de Alzheimer (https://www.youtube.com/watch?v=ujSuMMjjcBA).
También he implementado la lipofilicidad de aminoácidos para estudiar péptidos antimicrobianos (AMPs), en colaboración con la Dra. Frances Separovic, de la Universidad de Melbourne, en Australia, con el objetivo de mejorar la búsqueda estancada de nuevos agentes antimicrobianos. Esta propuesta innovadora me hizo ser galardonado en el 2020 con un premio por la Sociedad Biofísica, de Estados Unidos (https://www.biophysics.org/blog/tag/travel-awards). Dicho proyecto es financiado por el Programa Fondo Semilla 2021-2023 de la Vicerrectoría de Investigación de la UCR.
Igualmente, fui invitado a presentar el estudio en el Instituto Pasteur, en París, Francia, en la sétima AMP meeting. Debido a la pandemia, tal actividad fue pospuesta para el 2022.
Imagen: Dr. William Zamora Ramírez. Fotografía remitida por: William Zamora Ramírez.
William Zamora Ramírez Doctor en Biotecnología Molecular
La UCR brinda un curso formativo para organizaciones que atienden esta problemática en el país
Según la ONU, a diferencia de otras regiones, las niñas centroamericanas y caribeñas son sometidas, principalmente, al comercio sexual por parte de redes criminales. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
En este momento, millones de personas viven atrapadas en lo que hoy se conoce como la esclavitud del siglo XXI: la trata de personas. Son víctimas de explotación sexual, laboral, de extracción de órganos, de servidumbre doméstica, de mendicidad, de adopciones ilegales.
Y en medio de la pandemia mundial provocada por el COVID-19 las redes criminales se han fortalecido ante el desvío de las fuerzas de seguridad estatales para atenderla, la reducción de servicios sociales y el desempleo. Todos estos factores impiden que las víctimas de la trata de personas tengan cada vez menos posibilidades de escapar estas redes criminales y pedir ayuda para su protección.
La trata de personas sigue siendo un reto en todos los países. En la mayoría de ocasiones, son abordados como casos de prostitución, proxenetismo o estados migratorios irregulares, explicó la magister Mónica Sancho Rueda, coordinadora del curso “Apoyo a la sensibilización y capacitación de la comunidad universitaria y nacional en la temática de la Trata de Personas” (ED-3006), ejecutado desde el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM-UCR). “Y con la pandemia sanitaria, las personas se ven muy vulnerabilizadas por sus patronos, eso hace que sean de fácil captura o engaño por parte de tratantes, y se vuelven en víctimas potenciales. En los casos de los que se ha tenido conocimiento, ha habido un alza importante en este tipo de explotación”, comentó Sancho.
“Como parte del compromiso del CIEM en la prevención para la eliminación de todo tipo de violencia contra las mujeres, desde el año 2013 se impulsó este proyecto de acción social. Ha tenido mucho éxito, de manera que el mismo día que se abre la inscripción, queda satisfecha y con muchas personas en lista de espera; que deben esperar al próximo periodo para recibir la capacitación”, acotó Sancho.
Cada año, el ED-3006 convoca a personas profesionales y estudiantes universitarios con segundo año de carrera concluido, a participar en este curso libre y gratuito. El próximo iniciará matrícula entre los días lunes 19 y miércoles 21 de de abril, mediante el correo matriculatrata.ciem@gmail.com . Los requisitos incluyen el envío de la copia de la cédula de identidad por ambos lados, expediente académico en caso de personas estudiantes, copia de los títulos universitarios y completar el formulario de inscripción.
Sancho mencionó que dadas las restricciones de presencialidad, el curso se impartirá por la plataforma UCR Global y Zoom, lo que permitirá que personas de las Sedes Regionales de las universidades participen de esta modalidad de educación continua.
El curso tiene un cupo máximo de 30 personas, a quienes obtengan una nota superior a 70% y cumplan con la asistencia se les extenderá un certificado de aprovechamiento.
Como ahondar en el tema, este año el CIEM-UCR inscribió un proyecto de investigación denominado “Apoyo a la investigación para la efectiva sanción al delito de Trata de personas, especialmente en mujeres y niñas, en Costa Rica”. El año pasado la UCR tuvo la coordinación del Observatorio Latinoamericano contra la Trata y Tráfico de Personas, capítulo Costa Rica.
Vacíos imperdonables
“Este curso es un espacio muy importante por las falencias en las facultades, salir una como abogada y no tener idea de cómo funciona la trata de personas, la normativa y cómo tratar a las víctimas es terrible”, dijo María Fernanda Valverde Díaz, graduada de la Facultad de Derecho de la UCR.
Según Valverde, actualmente coordinadora de capacitació e investigació de la Fundación Justicia y Género, aseguró que entre su gremio predomina la desinformación, no solo sobre trata de personas, sino sobre derechos humanos en general. “Me parece que tiene que ver con el perfil de la Facultad de Derecho que es muy cuadrado, donde cualquier cosa nueva es difícil que cale, ni siquiera se habla de género en el derecho, menos de los derechos de las mujeres”, criticó.
Igualmente, Amanda Segura Salazar, abogada penalista y funcionaria del Instituto Nacional de las Mujeres, recalcó que “este es un fenómeno que no hemos enfrentado como sociedad, lo creemos muy ajeno, pensamos que no nos atañe como sociedad. Además, es un tema que se ha feminizado en el conocimiento y mucho menos hay posibilidad de abordarlo en una academia tan masculinizada”.
“El curso con sus contenidos le mueve a una el piso, hay ejemplos que se comparten en clase que una ni se imagina. Ahora no puedo quedarme tranquila cuando una mujer está desaparecida por meses porque hay casos que terminan en su muerte. Creo que deben incluirse espacios formativos desde los Estudios Generales y en las Ciencias Sociales se tienen introducir contenidos necesariamente”, acotó Segura.
Para la penalista, sería ideal impartir una segunda parte del curso, llegar a personas de otras regiones no urbanas, ya sea mediante capacitación presencial o pensar en la posibilidad virtual.
“El desconocimiento es una de las mayores problemáticas. Mientras la delincuencia organizada envuelta en esta dinámica evoluciona y crea nuevos métodos para llevar a cabo sus propósitos, las instituciones y personas en general aún desconocen sobre el tema”, concluyó la magister Sancho.
La trata de personas es un delito de carácter global que victimiza principalmente a las mujeres y niñas. Pero con la pandemia provocada por el COVID-19 se incrementó los casos de trata de personas con fines de explotación laboral. Foto: Karla Richmond, UCR.
Un delito internacional
Según la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito (UNODC), el 7% de las víctimas detectadas son mujeres y niñas. En América Central y el Caribe hay más niñas que son objeto de trata con fines de explotación sexual que en otras latitudes, llegando a un 40% de todos los casos reportados en esta región.
De acuerdo a ese ente internacional, las estimaciones actuales indican que cerca de 690 millones de personas en el mundo padecen hambre y la pandemia del coronavirus podría sumar unos 130 millones de personas más a las que estarían en riesgo de padecer hambre severa a finales de 2020. Esta es uno de los factores de los que las redes criminales se aprovechan para sus actividades ilícitas. Los beneficios económicos obtenidos por estas redes superan los $32 mil millones anuales, solo precedida por el narcotráfico y el comercio de armas.
El Instituto Nacional de las Mujeres ha señalado que Costa Rica es un país de origen, tránsito y destino de trata. Costarricenses víctimas de este delito han sido localizadas en Estados Unidos, México, Guatemala, Canadá, España y Bahamas. En el país se han rescatado a personas provenientes de países como Perú, China, Cuba, Haití, Filipinas, Sudáfrica y Rusia, entre otras nacionalidades.
Entre los desafíos pendientes están la erradicación de los estigmas y los prejuicios sociales, que responsabilizan a las víctimas de su situación. Incluso, hay personas que no saben que están siendo víctimas de trata y menos conocen que existen formas para denunciar, explicó Sancho.
Algunos factores detonantes de la trata de personas son la pobreza, las crisis políticas y migratorias, las emergencias naturales, el desempleo y la violencia doméstica. Afecta a personas de todas las edades, en condiciones de discapacidad, poblaciones indígenas y en especial a latinoamericanos, asiáticos y africanos.
Desde el 2013 Costa Rica regula este delito mediante la Ley N°9095 y su reglamento. Actualmente, el país es parte del Protocolo para Prevenir, Suprimir y Sancionar la Trata de Personas, un instrumento legal internacional que lucha contra la delincuencia organizada transnacional.
La UCR frente a la trata de personas
Marta María Artavia Alpízar Estudiante de Enseñanza de la Psicología
A lo largo de los años la UCR se ha caracterizado por enfocarse en generar un impacto positivo en la sociedad formando profesionales de calidad; pero también al brindar servicios a poblaciones en condición de vulnerabilidad mediante sus programas de Acción Social. A pesar de este valioso aporte, la UCR ha generado pocos espacios de formación sobre la trata de personas. Al no visibilizarla no se puede trabajar preventivamente y mucho menos atender oportunamente, lo cual aumenta los factores de riesgo para las personas en condición de vulnerabilidad y propicia un contexto óptimo para la captación de nuevas víctimas.
A pesar de esto, el Centro de Investigación de Estudios de la Mujer (CIEM) realiza grandes esfuerzos de capacitación mediante su curso sobre Trata de Personas. Lamentablemente esto no es suficiente, es necesario un mayor aporte de la Universidad. Un único curso es insuficiente para atender adecuadamente a dicha población, hace falta más práctica o campos de aplicación que permitan generar un impacto inmediato en comunidades, por ejemplo, a nivel preventivo. Pero esto no se ha dado, no sólo por la falta de recursos económicos, sino también por la ausencia de conexiones entre las distintas carreras, escuelas y facultades para así preparar a profesionales sensibles a esta problemática.
Creo que es necesario crear redes entre las distintas carreras para generar espacios formativos, informativos y de intervención que faciliten el desarrollo de herramientas para prevenir la trata de personas en las comunidades. Así, este delito dejaría de verse como un hecho aislado y sería reconocido como otro tipo de violencia que sucede más cerca de lo que pensamos.
Eduardo Muñoz Sequeira Periodista, Vicerrectoría de Acción Social
El Estado como garante de la Salud Pública y vigilante de que la actividad humana hacia el Ecosistema debe atender los perjuicios del plaguicida etropofós.
Interrogamos a las autoridades sobre las medidas tomadas después de conocerse las conclusiones del Estudio realizado por la UCR.
Se ha escrito mucho y se tenido acceso a información sobre el excesivo uso de plaguicidas, insecticidas y fertilizantes en Costa Rica, que ya por mucho tiempo han sido la preocupación de quienes estudian los factores de riesgo creados por esas prácticas inconvenientes para el ambiente y por ende para la salud.
Hace poco tiempo, en setiembre de 2020 se dio a conocer un estudio realizado por los científicos de la Universidad de Costa Rica sobre las consecuencias ambientales del uso de un insecticida, por cierto de frecuente utilización, en las plantaciones de banano. Se dice que su utilización podría estar cambiando el cerebro de los peces en ríos cercanos a las plantaciones y volviéndolos más vulnerables a los depredadores naturales de esas especies.
En las conclusiones de la investigación realizada publicadas en la revista Scientific Reports se mostró que en ciertas dosis, este químico afecta el sistema nervioso de los peces, los cuales se vuelven más vulnerables porque ya no podrían huir con la misma agilidad cuando son atacados por sus depredadores.
La investigación se llevo a cabo en una especie nativa de Costa Rica conocida como sardinita de río la cual es abundante en las vertientes del Caribe y del Pacífico.
El plaguicida estudiado se llama etropofós, nombre genérico, y que en altas dosis es capaz de aniquilar a los peces en las cercanías de las plantaciones. Pero en una pequeña dosis puede causar una disminución de hasta un 51% en la hormona colinesterasa en la sardinita y bajos niveles de esa hormona están relacionados con contracción muscular, parálisis y fallas respiratorias en peces.
La autora principal de la investigación fue la científica Natalia Sandoval de la Universidad de Costa Rica. El investigador de Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional aseguró que esto podría tener importantes impactos a nivel de ecosistema al escapar el plaguicida hacia los causes de los ríos cercanos a las plantaciones, afectando la población de peces.
En la noticia publicada por el periódico La Nación el viernes 13 de setiembre se afirma que el insecticida etoprofós es muy utilizado en nuestro país particularmente en las plantaciones de banano, a pesar de tener una alta toxicidad ya bien conocida. Y que la Oficina de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) encontró que su exposición en cabras y gallinas les generó aminoácidos radioactivos en hígado y riñones.
Dejar pasar esta información y no hacer nada es la peor actuación que podemos mostrar como país que resguarda el ecosistema y la salud de nuestra población y de nuestro ambiente, que incluye naturalmente a todas las especies vivas que en él habitan.
Nos gustaría preguntar a las autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería y a las del Ministerio de Ambiente y Energía MINAE, qué piensan hacer al respecto.
Este ultimo ministerio tiene como misión emitir políticas ambientales en materia de protección ambiental, manejo y uso sostenible de los recursos naturales y de la promoción del uso de las fuentes de energía renovables para lograr el cumplimiento de los objetivos y metas propuestas en los planes y programas ministeriales y en el Plan Nacional de Desarrollo en el país.
Particularmente me gustaría saber si la actual titular de ese Ministerio la Dra Andrea Meza Murillo ha leído la publicación del Estudio de Investigación y ha dado instrucciones a sus subalternos para enfrentar esta grave contradicción entre ambiente y producción; y si ha coordinado con el Ministro de Agricultura la acción que deberá tomarse para solucionar esta de forma radical.
Este miércoles 21 de abril a las 9:00am será la Lección Inaugural de la Universidad de Costa Rica a cargo del Dr. Víctor Hugo Acuña Ortega, historiador y profesor emérito de la UCR.
La Rectoría de la institución invita a compartir en esta conferencia el tema de este año “La excepción costarricense y las universidades estatales en el Bicentenario”.
La actividad podrá observarse por el Facebook Live y YouTube Live de la UCR. Además, en estas transmisiones estará habilitado el espacio para realizar consultas. También los medios de comunicación universitarios, Canal UCR y las Radioemisoras de la universidad darán difusión a la conferencia.
La asistencia presencial al Aula Magna es limitada y con autorización para miembros de las autoridades universitarias y representación estudiantil.
Un grupo de danza que en marzo 2022 cumplirá 20 años, cosecha una serie de logros importantes el desarrollo cultural y artístico local y nacional. Danza Huanacaxtle es un proyecto de la Vicerrectoría de Acción Social diseñado para promover la investigación y la difusión de prácticas dancísticas de Guanacaste y de Costa Rica mediante la producción escénica y de sistematización de experiencias.
Considerando las múltiples manifestaciones culturales de Guanacaste que han servido de ventana del arte de la cultura popular, el proyecto planteó la creación de un grupo de danza de estudiantes de la sede de Guanacaste que no estudian formalmente danza sino otras carreras. Así en el año 2002 nació el Grupo de Danza Folclórica Colonia Blanca, bajo la dirección de la Profesora. Vera Vargas, posteriormente cambió su nombre a Compañía de Danza Huanacaxtle.
El grupo de estudiantes de la agrupación usualmente han sido miembros de grupos artísticos de las comunidades de donde provienen, por lo que cuentan con experiencia en danza folclórica, baile popular, danza moderna u otro tipo de danza.
“Nuestro compromiso es estar cerca de las comunidades, como no tenemos un escenario base, nos presentamos constantemente en las comunidades “declaró la directora de la agrupación, Vera Vargas.
Principales logros
Tras casi 20 años de existencia la directora Vargas destaca los siguientes:
La institucionalización del grupo danza en la Sede de Guanacaste
La demostración de que por medio de la sistematización de experiencias se puede hacer academia en danza.
La proyección de la Universidad de Costa Rica en comunidades en las que el grupo se presenta así como la proyección fuera del país.
La creación de un espacio cálido, donde el grupo de estudiantes establecen lazos y puede identificarlo como su casa
Acciones durante la Pandemia
A partir de la pandemia no fue posible recibir a las nuevas personas integrantes del 2020, sin embargo, se hicieron esfuerzos por integrarles a la distancia con herramientas digitales. El trabajo se concentró en la investigación, la capacitación en: teorías de diferentes ritmos, técnicas de danza, y herramientas en la plástica escénica como escenarios y vestuario.
Por otro lado, se aprovechó para actualizar inventarios, redes sociales y vídeos, así como sistematizar y contribuir en la redacción de una propuesta metodológica para la enseñanza de la danza folclórica.
Autoría: Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)
El proyecto CAM busca fortalecer procesos organizativos de mujeres defensoras de territorios, usando los teléfonos celulares y el audiovisual como herramienta para comunicar sus resistencias de manera autogestionada.
El CAM es un proyecto del Programa Kioscos Socioambientales inscrito en la Facultad de Ciencias Sociales. Surge en el año 2019 como un espacio de encuentro para mujeres que provienen de distintos territorios: costeros, urbanos, campesinos e indígenas. Inicia con tres campamentos audiovisuales, en los cuales participaron 24 mujeres de 14 comunidades y 13 organizaciones de Costa Rica.
El proyecto busca fortalecer procesos organizativos de mujeres defensoras de territorios, usando los teléfonos celulares y el audiovisual como herramienta para comunicar sus resistencias de manera autogestionada.
“Mujeres Territorio: Retratos y Relatos”
“Mujeres Territorio: Retratos y Relatos” contiene un conjunto de collages, producto de un ejercicio realizado durante el tercer campamento del CAM en el 2019, llamado “Mural de defensoras de territorios y relatos”. Donde las participantes leyeron las historias de mujeres publicadas por la “Iniciativa Mesoamericana de Mujeres en Resistencia”, y decidieron tener una publicación de collage parecida. Para construir los relatos, se les preguntó a cada una por ¿Cómo se describe a sí misma?, ¿Por qué es defensora de territorios? y ¿Con cuáles elementos visuales acompañaría su retrato?
Los 24 collages buscan compartir la representación que cada defensora tiene de sí misma y el tipo de lucha de territorio que realiza, explicando desde las palabras de cada una, la diversidad de identidades de las mujeres y luchas que se dan en el país, acompañando a su vez, elementos significativos del paisaje de sus territorios.
Los retratos de las participantes fueron tomados por las fotógrafas Rebeca Sánchez y Tatiana Saballos, gracias a la iniciativa de La Feria Producciones. La gestión del documento estuvo a cargo del CAM y gracias al apoyo de este proyecto, Paula Peña diseñó los collages durante el 2020.
“Retratos y Relatos” es una forma de visibilizar a las mujeres que resisten y han resistido a diversos embates en Costa Rica. Desde el autoreconocimiento de las propias historias de cada compañera, ellas identifican acciones e identidades que usan para responder a las violencias del sistema patriarcal y extractivista.
Los 24 collages buscan compartir la representación que cada defensora tiene de sí misma y el tipo de lucha de territorio que realiza, explicando desde las palabras de cada una, la diversidad de identidades de las mujeres y luchas que se dan en el país, acompañando a su vez, elementos significativos del paisaje de sus territorios.
El próximo 30 de marzo es el Día Nacional del Deporte
La pandemia sanitaria del año 2020 no detuvo a docentes y estudiantes de la Escuela de Educación Física y Deportes (Edufi-UCR) para seguir llegando a comunidades del país con actividades recreativas y deportivas desde la virtualidad.
Estas son actividades que se constituyen “en pilares que permiten estar física y mentalmente más saludables. Por lo que su práctica continua colabora para que las personas de distintas edades sean físicamente activas, lo cual incide en la reducción de factores de riesgo como el sedentarismo, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, entre otras”, comentó la Dra. Cecilia Romero Barquero, coordinadora del proyecto “Movimiento humano y recreación para una mejor calidad de vida de las poblaciones infantil, juvenil, adulta y adulta mayor en vulnerabilidad social” (TC-537).
Según Romero, otros beneficios comprobados con la actividad física es la reducción del estrés, la depresión, el fortalecimiento de las relaciones sociales, la comunicación, la resiliencia, la autoestima, los valores, etc. Por otro lado, prosiguió, se convierte en un factor productor porque el adecuado uso del tiempo libre reduce la incidencia de la violencia, el consumo de drogas y el alcohol y favorece el bien común.
Precisamente, el objetivo del proyecto de Trabajo Comunal TC-537 es contribuir con la calidad de vida, el uso adecuado del tiempo libre y los estilos de vida saludables, de comunidades, instituciones públicas e instituciones no gubernamentales que atienden necesidades psicosociales o físico-motoras de poblaciones infantil, juvenil, adulta y adulta mayor en vulnerabilidad social, por medio de la implementación de actividades físicas, deportivas, recreativas, terapéuticas y socio-educativas.
El TC-537 inició su labor en el primer ciclo 2007, y desde entonces han pasado cientos de estudiantes que con su trabajo han logrado vincularse directamente con poblaciones de todas las regiones.
Al inicio del año 2020 el TC-537 realizó trabajo presencial, pero con las medidas impuestas por las autoridades sanitarias se ajustó a la nueva realidad por motivo del Covid-19. “Se hicieron nuevos contactos con instituciones y organizaciones que facilitaban el trabajo virtual, se hizo uso de plataformas y herramientas que antes no se habían usado y se implementó con más fuerza la creación de material didáctico como manuales, infografías, videos, entre otros”, explicó la Dra. Romero.
Durante el año pasado, el TC-537 trabajó con diversidad de organizaciones en comunidades de San José, Escazú, Montes de Oca, Curridabat, La Unión, Turrialba, Desamparados, Buenos Aires, Paraíso, Moravia y Sarapiquí. Entre ellas están la Asociación Gerontológica de Curridabat, Hogar Salvando el Alcohólico, Servicios de Educación y Promoción Juvenil, la Escuela de Fútbol Holanda-Purral, el parque La Libertad, la Biblioteca Pública de Paracito, el Comité Cantonal de Deporte y Recreación de Paraíso y Moravia y la Asociación de Lucha contra el Cáncer Infantil; así como centros educativos de esos cantones.
Uno de los puntos destacados por la profesora Romero es que desde finales del año 2020 se colabora con el proyecto UCR-MEP Estrategia de formación: Transición para la vida universitaria 2021, en el cual se participó en la elaboración de material didáctico para el sexto módulo titulado “Mis primeros pasos universitarios: estrategias para favorecer el éxito académico”.
“A pesar de las limitaciones producto de la pandemia, un buen número de personas se sigue beneficiando de los proyectos desarrollados por el estudiantado del TCU. Además, el trabajar de manera virtual abrió una posibilidad de realizar proyectos en lugares que antes no se había hecho, debido a que la distancia del lugar y los horarios del alumnado complicaba hacer algún tipo de intervención, pero la ayuda de la tecnología generó nuevas oportunidades, las cuales muy probablemente se seguirán aplicando, incluso cuando se vuelva a la presencialidad, lo que generará que existan nuevas poblaciones beneficiarias”, enfatizó la profesora Romero.
NUEVOS DESAFÍOS
Para el año en curso, el TC-537 continuará colaborando con organizaciones mediante intervenciones sincrónicas en plataformas y con la creación de material didáctico como planeamientos, manuales, infografías, videos, entre otros.
Uno de los retos futuros de la Edufi-UCR es seguir este proceso de adaptación lo que permitirá llegar a una mayor cantidad de personas con las iniciativas propuestas por este proyecto de Acción Social. No obstante, remarcó Romero, “la promoción de la recreación, la actividad física y el deporte de manera virtual son un reto, pero los beneficios personales y sociales que se pueden lograr son muchos y vale la pena el esfuerzo. En especial en épocas como la que vivimos en donde la pandemia llegó a afectar de múltiples maneras, entre ellas con el aumento del estrés y el sedentarismo producto del confinamiento, el desempleo, el cambio de la rutina, la preocupación por la propia salud y la de los seres queridos”.
Otros proyectos de Acción Social de esta unidad académica son las Escuelas Deportivas y Recreativas para la Salud (ED-19), Educación Continua para la Población Profesional en Ciencias del Movimiento Humano y la Recreación (ED-1805), Valoración de Componentes de la Salud Física (ED-3160) y el Grupo de baile y proyección folclórica de personas adultas mayores «Al son de la vida» (EC-256), entre otros.
Además, en el blog En Movimiento se sube información producida por el Programa de Difusión Educativa de las Ciencias del Movimiento Humano y la Salud para la Comunidad (ED-1560), y se pueden escuchar los podcast y programas audiovisuales de la producción radiofónica “A movernos”.
RESEÑA HISTÓRICA
El Día Nacional del Deporte se celebra desde el año 1969, tras la promulgación de la Ley #4430, con el propósito de incentivar a las asociaciones o clubes deportivos, escuelas, colegios y otras instituciones de enseñanza a organizar eventos deportivos y recreativos.
Como actividades innatas, la recreación y la actividad física desde edades tempranas incentivan el trabajo en equipo, la solidaridad y el apoyo a poblaciones que por diversas situaciones tienen movilidad reducida, ya sea por la edad, la discapacidad o alguna enfermedad física. El Día Nacional del Deporte se celebra el último domingo de cada marzo.
Imagen: La Escuela de Educación Física y Deportes llegó a nuevas comunidades con sus iniciativas gracias a la migración a plataformas virtuales, como parte del cambio institucional surgido tras la pandemia sanitaria por el Covid-19. Foto cortesía TC-537
Autoría: Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social)
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