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Etiqueta: Universidad Nacional

EPPS-UNA: Metas del Plan Nacional de Desarrollo no aseguran un salto hacia un “desarrollo humano sostenible”

Escuela de Planificación y Promoción Social de la UNA le otorga una nota preliminar de 69, con una calificación de “solidez media”.

Aunque el Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública (PNDIP) 2027-2030, presentado por el Gobierno el 25 de agosto, cuenta con una robustez a nivel de planificación y con estimaciones presupuestarias, carece de evidencia de cómo se cumplirán las ocho metas nacionales planteadas; tampoco reflejan un salto del país hacia un desarrollo humano sostenible.

Así lo reveló la auditoría técnica del PNDIP 2027-2030 de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional (UNA). En suma, al aplicar una serie de variables a través del “índice EPPS de calidad”, el plan alcanza una nota preliminar de 69 puntos sobre 100 posibles; es decir, se le otorga una calificación de “solidez media”.

Para llegar a tal conclusión, esta unidad académica, de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNA, analizó aspectos como la arquitectura formal de planificación aplicada, la participación, la congruencia del plan con su presupuesto, la posibilidad de logro de las metas, la evaluación, la consideración territorial y la gobernanza y capacidad de ejecución.

“Desde esta Escuela concluimos que el PNDIP 2027-2030 ha avanzado de manera importante en ordenar qué hará el estado, quién lo hará, con qué indicador y con qué estimación de recursos. Su desafío principal consiste ahora en demostrar por qué la suma de esas acciones debería producir las transformaciones nacionales esperadas”, concluye la auditoría.

Más allá de las fortalezas identificadas, “las 169 intervenciones públicas no constituyen una estrategia causal integrada, capaz de producir las ocho transformaciones nacionales planteadas que tengan como resultado un salto al desarrollo humano sostenible”, ampliaron los investigadores en el informe.

Análisis según metas

En general, la Escuela de Planificación sugiere que el Gobierno no establezca metas bajo una lógica binaria de “cumplida” o “incumplida”, en vista de que no puede controlar en toda su dimensión cada una de ellas. En cambio, propone establecer metas de influencia o contribución.

Ese es el caso de la meta de crecimiento económico, cuyo cumplimiento depende de condiciones externas e internas que exceden el control directo del gobierno.

En otras metas como pobreza (pasar de 15.2% a 14.4%), desigualdad (de 0,495 0,491 en el coeficiente de Gini) y de seguridad ciudadana (bajar la tasas de homicidios de 16,8 a 15,3 por cada 100 mil habitantes) se planten objetivos que son relativamente alcanzables, insuficientes o que mantienen una tasa aún elevada al 2030.

En el caso del desempleo (bajar de 6.7% a 6.2%), la auditoría advierte que deberán proponerse otros escenarios como una mayor participación laboral, personas ocupadas o disminución de la informalidad, que reflejen una mejora en el mercado laboral.

Esa necesidad de detallar las metas aplica para otras dos: competitividad (subir el Índice de Competitividad Nacional de 56,2 a 61,2) y la de descarbonización (reducir la razón de emisiones CO2/PIB de 0,293 a 0,180). En la primera de ellas, los investigadores consideran pertinente desagregar cuáles son los aportes según se trate de infraestructura, innovación, regulación, capital humano, financiamiento o desempeño institucional. En la segunda, estiman validar las emisiones netas absolutas y su coherencia con la Contribución Nacionalmente Determinada (CND) que aplica para Costa Rica.

Finalmente, la meta más ambiciosa identificada tiene que ver con la educación (aumentar la tasa de escolaridad de 60% a 76%), y donde se deben tomar en cuenta factores como permanencia, exclusión, reinserción y promoción.

En suma, cuatro de las ocho metas tienen niveles entre “medio-bajo” de riesgo preliminar de cumplimento. Dos tienen un riesgo “medio-alto” y dos (la de educación y la de seguridad) están en riesgo “alto”.

Para llegar a estas metas, la UNA identifica la aplicación de una metodología clara y rigurosa, con la rectoría del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN). El diagnóstico también es un punto alto porque considera las dimensiones económicas, sociales, ambientales regionales, geopolíticas, tecnológicas y demográficas.

También, destaca que el PNDIP integre el Sistema Nacional de Inversión Pública y el Banco de Proyectos de Inversión Pública donde se registran 53 proyectos formalmente incorporados. Otros puntos favorables del plan están en la estrategia de seguimiento que incluye informes semestrales y evaluaciones de diseño y de evaluación.

En el ámbito presupuestario, el plan incluye estimaciones, que están vinculadas con la planificación institucional y con el Marco Fiscal de Mediano Plazo. Sin embargo, desde la Escuela de Planificación consideran conveniente identificar seis categorías: gasto existente, recursos nuevos, gasto recurrente, transferencias, inversión de capital y financiamiento condicionado o no asegurado.

Donde existen brechas es en el campo de la territorialización. Solo tres de 49 metas sectoriales tienen desagregación territorial y 72 de 246 metas de intervención regionalizadas. “El PNDIP no está suficientemente territorializado en su sistema de resultados. Esto es evidente al no constatarse en el plan una relación directa con los planes de desarrollo humano local y, en general, con el sistema de planificación local.

Otro oportunidad de mejora está en el análisis de aspectos sobre equidad e inclusión. La auditoría registró 57 de 246 metas de intervención con criterio de género, equivalentes al 23.2% del total.

Recomendaciones

A nivel de recomendaciones, el informe propone la publicación de 49 metas sectoriales y las 169 intervenciones. Además, mapear las ocho metas nacionales hacia sectores, productos y efectos.

Por otra parte, se plantea desagregar por regiones y territorios las acciones, establecer un índice de ejecutabilidad de inversiones, revalidar metas macroeconómicas, incorporar pruebas de calidad y verificación desde el primer año y complementar el cumplimiento físico y presupuestario con resultados, calidad de servicio, brechas territoriales, sostenibilidad y valor agregado para la población.

La Escuela de Planificación de la UNA aclaró que no formó parte de ninguna etapa del plan de construcción del PNDIP 2027-2030, “por lo que la valoración que hacemos es independiente y tiene como objetivo ofrecer argumentos, comentarios y sugerencias desde el interés de mejorar la formulación, ejecución y resultados que se esperan entregar al país”.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

50 años de historia y desafíos: La Escuela de Planificación de la UNA presenta libro conmemorativo

Dr. Efraín Cavallini Acuña
Comunicador

La Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional de Costa Rica-EPPS-UNA y en el marco de la celebración de Semana de la EPPS, se llevó a cabo este martes 8 de setiembre de 2026, la Presentación Libro: “Fundamentos teóricos y metodológicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social: Historia y desafíos a 50 años de su fundación”.

A la actividad realizada en la Sala de Conferencias de la Facultad de Ciencias Sociales se hicieron presentes autoridades universitarias, cuerpo docente, estudiantes, personas autoras, miembros del comité editorial, funcionarios y público interesado.

La conducción de este evento estuvo a cargo de la Dra. Priscila Mena Garcìa, Académica de la EPPS-UNA, quien expresó el honor y privilegio de presentar una obra fundamental dentro del acervo académico y social de la Universidad Nacional y de esta Unidad Académica (EPPS) titulado: “Fundamentos teóricos y metodológicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social: Historia y desafíos a 50 años de su fundación”: “Este texto no solo conmemora cinco décadas de trayectoria, compromiso y vocación de la EPPS, sino que también ofrece un espacio riguroso de reflexión crítica”, indicó Mena, para quien, a lo largo de sus páginas, el libro reconstruye la memoria histórica de la Escuela, analiza las bases conceptuales y metodológicas que han guiado su labor, y plantea las interrogantes y retos necesarios para seguir transformando las realidades comunitarias y territoriales de nuestro país.

Detrás de este valioso aporte se encuentra un esfuerzo colectivo de investigación y sistematización de personas académicas de la EPPS quienes son los autores de esta obra: Master Gonzalo Ramírez Guier, Dr. Ángel Ortega Ortega, Dr. Giovanni Rodríguez Sánchez, Máster Oscar Juárez Matute, asimismo, se contó con la destacada dedicación del Comité Editorial integrado por: Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli, Historiador-Catedrático, Dra. Sylvia Arredondo Guevara-Académica UNA, Dra. Priscila Mena García-Académica UNA y el Dr. Efraín Cavallini Acuña, Académico, representación que hizo posible esta publicación con el apoyo de la entidad Progreso Editorial.

La apertura de este acto estuvo a cargo del Máster Carlos Adrián Ulate Azofeifa, Director de la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS, quien manifestó que a lo largo de más de 50 años desde la EPPS se han realizado acciones académicas, tanto en docencia, investigación, extensión como acciones políticas con organizaciones y comunidades en todo el territorio nacional, lo cual ha permitido un gran impacto y ayudar a cambiar el devenir histórico.

Para el Director, de esta manera, la Unidad Académica ha tratado de contribuir en la planificación del desarrollo mediante la organización popular, el fortalecimiento de la participación democrática de los diversos sectores sociales, la profesionalización del sector público y la elaboración de planes y estrategias de desarrollo:

“Entre los diversos sujetos de la planificación económica y social en los procesos indicados, se deben destacar organizaciones comunales, asociaciones artesanales y de productores, sindicatos, cooperativas, cámaras empresariales, micro y pequeñas empresas, municipalidades, instituciones autónomas y entidades del gobierno central”, señaló Ulate, quien agregó que el sello característico de la EPPS-UNA ha sido el trabajo organizativo que se ha nutrido de las diversas corrientes teóricas, con métodos y técnicas de participación desde el paradigma crítico, asumiendo como objeto de estudio la promoción social de los sujetos para su participación e incidencia en procesos de planificación que generen una transformación social, en procura de la mejora de sus condiciones y medios de vida.

El Máster Gonzalo Ramírez Guier, autor, es economista, estudió en la Universidad de Boston y en la Universidad de Glasgow, Gran Bretaña. Fue académico de la EPPS de 1977 a 2023 donde fungió como docente, subdirector, coordinador de investigación y de extensión, coordinador del diseño del primer plan de estudios de Licenciatura (1977-78) y miembro de la Comisión de Diseño del último plan de estudios de la escuela (2020-2021), compartió con las personas presentes sobre el contenido del libro y de su experiencia.

Ramírez, en su exposición hizo referencia a que la Universidad Nacional nace en 1973, y un año después se crea la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS UNA, como parte del proyecto de la universidad necesaria impulsada por Pbro. Benjamín Núñez y de quienes impulsaron dicho proyecto. Destacó que: “la dirección del proyecto de la UNA se puso en manos de Benjamín Núñez, sacerdote de “armas tomar”, con una larga trayectoria política socialdemócrata. Su poder, influencia y trayectoria de liderazgo en temas de cambio social fueron fundamentales para orientar el proyecto”.

Para este académico es oportuno señalar la situación particularmente compleja del contexto nacional cuando se dio la apertura de la UNA y la EPPS, escenario el cual respondía a una coyuntura de crecimiento económico y desarrollo social por parte de algunos sectores de la sociedad, pero de estancamiento para otros: “Por un lado, se puede mencionar el fuerte impulso al fortalecimiento de la industria nacional y el desarrollo de sectores dinámicos vinculados a esta. En contraposición, el estancamiento de las zonas rurales de producción tradicional, el agotamiento de la frontera agrícola y la migración hacia el Valle Central y, en particular, hacia San José y demás sectores del conglomerado metropolitano; así como la escaza cualificación de las nuevas mazas de fuerza de trabajo disponible, vinieron a evidenciar las contradicciones sociales presentes en una sociedad que se preciaba por ser una de las más igualitarias de América Latina”, reveló este autor del libro, y agregó que en ese contexto nacional se toma una decisión de Estado: volver la mirada al agro para dinamizarlo económicamente y modernizarlo estructuralmente, de esta manera, utilizar la producción agropecuaria para sostener el crecimiento económico, detener el ciclo productor de desempleo y pobreza.

En tal sentido, el propósito de crear la UNA era claro: promover la disminución de la desigualdad social, lo cual pasaba a impulsar el acceso a la educación universitaria de sectores que hasta ese momento tenían esa posibilidad sumamente restringida. Asimismo, preparar cuadros profesionales calificados para su incorporación en la industria y el incipiente sector de servicios.

Ramírez Guier expuso, que en el contexto que surge la UNA se hacía indispensable el fortalecimiento de sectores excluidos socialmente, como los pequeños campesinos, artesanos, trabajadores urbanos no calificados y el sector público especial de localidades rurales y urbanas marginadas, con poco o nulo acceso a servicios básicos, equipamiento social e infraestructura: “Tal fortalecimiento implicó el desarrollo de habilidades productivas, pero también la promoción de su participación política y capacidades organizacionales. Es así como se hace pertinente crear una escuela con características particulares que, hasta ese momento, resultaban inexistentes en el marco académico universitario costarricense y centroamericano. Es así como se funda la Escuela de Planificación y Promoción Social como productora de pensamiento, conocimiento y transformación y formación de profesionales capaces de conducir la transformación de las estructuras sociales que impedían el desarrollo y producían pobreza, de esta manera, atender y estudiar los principales problemas estructurales que se ubicaban en el agro, y ahí se dirigió la estrategia de la EPPS-UNA”, el expositor, puntualizó que el proceso desarrollado por la Unidad Académica, requirió una relación muy vigorosa entre Docencia + Investigación + Extensión, el trabajo fue necesariamente multidisciplinario y transdisciplinario, con participación de las ciencias sociales y una fuerte relación con la Facultad de Tierra y Mar y la Escuela de Ciencias Económicas.

Para el máster Gonzalo Ramírez, el sello característico de la EPPS-UNA ha sido el trabajo organizativo que se ha nutrido de las diversas corrientes teóricas, con métodos y técnicas de participación desde el paradigma crítico, asumiendo como objeto de estudio la promoción social de los sujetos para su participación e incidencia en procesos de planificación que generen una transformación social, en procura de la mejora de sus condiciones y medios de vida: “ De esta manera, la Escuela de Planificación y Promoción Social ha trabajado de manera conjunta con los actores sociales protagónicos de los cambios sociales de la sociedad costarricense; es decir, con las bases sociales que promueven el desarrollo desde sus comunidades y espacios vitales. Tanto los equipos académicos, como estudiantiles, son los que, de manera concreta, en conjunto con los grupos sociales, han logrado gestar los procesos descritos”.

Teniendo en cuenta los logros y alcances de la unidad académica mediante sus diversas acciones se deben considerar los múltiples cambios generados en el entorno global y su gran impacto en el contexto global, estos cambios también han implicado transformaciones sociales, culturales y tecnológicas; además, del desarrollo en el ámbito disciplinar, lo cual exige transformaciones estructurales para la unidad académica, tanto en su accionar como en su concepción de la planificación económica y social, concluyó el señor Gonzalo Ramírez, co-autor del libro.

Este libro presenta un análisis histórico, descriptivo e interpretativo que narra parte de los acontecimientos en los 50 años de fundación de la Escuela de Planificación y Promoción Social (EPPS) de la Universidad Nacional (UNA), desde la perspectiva de las personas autoras. Se debe tomar en cuenta que uno de los autores fue cofundador de la unidad académica y demás se formaron en planificación y promoción social en diferentes épocas, por lo tanto, aportan sus interpretaciones desde diversas coyunturas.

Una advertencia importante para la persona lectora es que los capítulos del libro pueden leerse de manera individual, pues cada uno está construido de tal manera que presenta una estructura propia y, por lo tanto, no hay una linealidad entre ellos.

La otra característica es que los autores han tratado de realizar una interpretación personal en la narrativa de los acontecimientos en los que surge la Universidad Nacional y la EPPS, lo hacen desde sus propias vivencias, en ese sentido, no hay neutralidad, por el contrario, son parte integral de lo narrado, pues forman parte del proceso histórico de la unidad académica.

La exposición de cierre del acto académico estuvo a cargo del señor Ángel Ortega Ortega, quien es Doctor en Gestión Pública y Ciencias Empresariales por el Instituto Centroamericano de Administración Pública, Máster en Gestión de Proyectos de la Universidad Estatal a Distancia y Licenciado en Planificación de la Universidad Nacional, ocupó el cargo de director de la Escuela de Planificación y Promoción Social, habiendo ocupado previamente el cargo de coordinador del Programa de Posgrado en la misma Unidad Académica durante cinco años. A lo largo de los últimos 20 años, ha trabajado en docencia, investigación y extensión en la UNA, especializándose en proyectos y planificación.

El Dr. Ortega señaló el esfuerzo de la EPPS-UNA desde sus orígenes por producir cuadros profesionales altamente capacitados para operar en las condiciones de campo, científicos capaces de investigar las necesidades de la población, de organizar colectivos bajo formas empresariales eficientes y de planificar el desarrollo futuro de la empresa o del territorio.

Para ello, se recurrió a la teoría de la organización, a los mejores métodos y técnicas del desarrollo organizacional, y a la teoría y la práctica de la economía del desarrollo y de la planificación. El estudiantado y la escuela aplicaron desde sus inicios ese corpus técnico de acuerdo con el principio metodológico de llevar la teoría a la práctica, al involucrar a la población meta en todas las etapas del proceso y de constatar, mediante el ejercicio de la crítica, los resultados de la aplicación de la teoría, para luego retornar a un nivel teórico superior que permitiese ir desarrollando procesos de creciente complejidad.

Este esquema estaba organizado y desarrollado a través de la concatenación del programa de docencia con un robusto programa de extensión y con el programa de investigación: “De esta forma, el ciclo descrito de teoría-práctica-teoría, se traducía, dentro de la escuela, en una estructura que ligaba la docencia (teoría) con la extensión (práctica) y la investigación (creación y síntesis teórica). La EPPS ha sido consecuente a lo largo de su quehacer, teniendo en cuenta la juventud de las personas participantes en sus actividades, la relativa escasez de los recursos disponibles y las limitaciones formativas del estudiantado. Por ello, se debe señalar que tanto la promoción como la planificación son intrínsecamente multi y transdisciplinarias, y que a lo largo de la malla curricular y de los planes de estudio de la EPPS, se puede encontrar un hilo conductor teórico, que le ha dado sentido a todo el proyecto académico”, detalló Ortega.

Este autor de la obra señaló que La Escuela de Planificación y Promoción Social, ha jugado un papel importante en la consolidación de la relación universidad-sociedad por medio de la extensión, su trabajo sistemático hacia afuera le ha dado un reconocimiento especial con los actores sociales e institucionales en todas las regiones del país. El medio principal de ese proceso hacia afuera fue y siguen siendo los cursos de prácticas capaces de vincular los tres ejes misionales clásicos de: docencia, extensión e investigación.

Ortega señaló, que se debe destacar una serie de acciones desplegadas por la EPPS-UNA, tales como la incorporación en el plan de estudios de bachillerato y licenciatura de varios de los componentes innovadores señalados, fortaleciendo a la investigación, el análisis crítico y las nuevas tendencias temáticas en planificación y las vinculadas a esta.

Asimismo, dijo que se han fortalecido los posgrados de la unidad académica al promover su actualización en el caso de la Maestría en Planificación y sus diversos énfasis, así como la apertura de la Maestría en Prospectiva Estratégica. A su vez, se ha participado en algunas iniciativas de construcción de escenarios de largo plazo, como el Plan Estratégico Nacional al 2050 o PEN-50, acción liderada por el Mideplan, en el que se plantea un modelo de desarrollo equitativo y democrático basado en una economía sostenible, digital y descarbonizada (Mideplan, 2022): “ Todo lo anterior implica una serie de retos para la planificación económica y social, retos que pasan el análisis crítico de sí misma y su objeto de estudio a partir de su pertinencia, teniendo en cuenta las continuas transformaciones, sociales, económicas, políticas, culturales y tecnológicas de la sociedad del entorno global y sus consecuencias en la sociedad costarricense a 5 décadas de la fundación de su unidad académica matriz”.

Este académico de la EPPS-UNA comentó el papel de la planificación en otras latitudes como China y Singapur. Resaltó los esfuerzos que se vienen realizando para la actualización y pertenencia del Plan de Estudios Actual, el cual ha preservado el mandato social que mantiene intacta la filosofía fundacional: poner la planificación al servicio de los sectores y territorios en condiciones de vulnerabilidad, de ahí, haber obtenido la Acreditación y Sello de SINAES, cuyo Plan de Estudios de 2017-2019 fue rediseñado como parte del compromiso de mejora para la acreditación oficial de la carrera con el sello del Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES), además que la evaluación y métodos cuantitativos permitan seguir fortaleciendo la evaluación, herramientas de planificación, estadística, investigación, economía política, asimismo, aplicar el Tándem Planificación y Prospectiva, donde se profundiza en la visión de planificación estratégica de largo plazo-prospectiva-construcción de escenarios futuros viables, como complemento a la planificación táctica y operativa: Prospectiva: ¿ qué puede pasar?, Estrategia: Qué vamos a hacer.

Sobre las perspectivas hacia el futuro: el Tándem Planificación y Prospectiva, el Dr. Ángel Ortega, hizo referencia a que el futuro es también una perspectiva fundamental en la formación de una persona profesional en planificación económica y social, en ese sentido, habrá que prepararlos sobre la metodología y los principales abordajes de la prospectiva. Al mismo tiempo, la planificación económica y social deberá vincularse con herramientas y metodologías prospectivas:

“Cabe mencionar perspectivas de la prospectiva muy originales y críticas, por ejemplo, en el libro El gran giro de América Latina: hacia una región democrática, próspera e incluyente de Sergio Bitar, Jorge Máttar y Javier Medina. Estos autores plantean que se debe construir escenarios plausibles en el futuro con la participación ciudadana y un Estado activo e inteligente, que fortalezca la democracia para abatir la pobreza y la desigualdad, al mismo tiempo que emprenda un camino sólido hacia el desarrollo sostenible. En síntesis, los autores señalan la necesidad de un nuevo contrato social (Bitar et al., 2021)”.

Para el Doctor Ángel Ortega la complejidad de las sociedades modernas interpela tanto a la planificación económica y social, como a las ciencias sociales en su conjunto para llevar a cabo abordajes cada vez más integradores, donde cada una de las especialidades deben aportar su acervo disciplinar de manera articulada con los otros conocimientos para la comprensión de realidades complejas e hipercomplejas, por ello, es pertinente la necesidad de integración de conocimientos académicos, donde la planificación es llamada a realizar aportes:

“Ahora bien, a los retos mencionados en las líneas anteriores se debe sumar la necesidad de incorporar, en el ámbito disciplinar y en el quehacer de las personas profesionales en planificación, las nuevas tecnologías para la recopilación, análisis, presentación y comunicación de la información producida por la realidad y relevante para los procesos de planificación del siglo XXI, así como las nuevas formas de generar y apropiarse del conocimiento”, concluyó el académico de EPPS, Ángel Ortega.

En ese sentido, el presente libro narra con detalles los cambios y trasformaciones vividas en los 50 años de existencia de una carrera que nació con el propósito de contribuir a mejorar la calidad de las personas, a partir de la organización de los sectores populares. Aquel propósito sigue vigente, pero con cambios en una Costa Rica más compleja y diferente, que hoy demanda un proceso de planificación mucho más integrador, sustentable, prospectivo, participativo y democrático.

Invitamos a toda la comunidad académica y a la ciudadanía a adentrarse en la lectura de este libro, que sin dudas será de mucho provecho para las presentes y futuras generaciones de planificadores y planificadoras.

Enlace al libro: “Fundamentos teóricos y metodológicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social: Historia y desafíos a 50 años de su fundación”: https://www.escueladeplanificacion.una.ac.cr/index.php/phoca/2-libros

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Expresan solidaridad con Ruth López y personas perseguidas en El Salvador

El pronunciamiento advierte sobre el deterioro de los derechos humanos y las libertades democráticas en El Salvador y llama la atención sobre la criminalización de personas defensoras, periodistas, organizaciones sociales y comunidades.

El Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA) de la Universidad Nacional y su Clínica de Derechos Humanos Ambientales expresaron su solidaridad con la abogada y defensora de derechos humanos Ruth López, así como con las personas presas por motivos políticos o de conciencia y quienes han tenido que salir al exilio debido a la situación que atraviesa El Salvador.

La preocupación quedó planteada en un acuerdo que señala el deterioro de los derechos humanos, las libertades democráticas y el Estado de derecho en ese país. En el caso de Ruth López, se recuerda que al momento del pronunciamiento habían transcurrido más de 400 días desde su detención, ocurrida el 18 de mayo de 2025.

El documento recoge los cuestionamientos realizados por distintas organizaciones, que han señalado que su detención estaría relacionada con su trabajo en defensa de los derechos humanos, la transparencia y la lucha contra la corrupción, además de advertir sobre posibles vulneraciones al debido proceso y a las garantías judiciales.

Para la Clínica de Derechos Humanos Ambientales del IDELA, el caso adquiere además una dimensión relacionada con la defensa ambiental. Ruth López ha acompañado procesos ciudadanos vinculados con la oposición a la reactivación de la minería metálica en El Salvador, una actividad que ha generado importantes debates y conflictos sociales y ambientales en el país.

El pronunciamiento advierte que esta situación no puede analizarse como un caso aislado. La criminalización de personas defensoras, periodistas, organizaciones sociales y voces críticas, así como el hostigamiento, la vigilancia y la intimidación, forman parte de un escenario que genera preocupación por el ejercicio de derechos fundamentales.

Una de las consecuencias señaladas es también el desplazamiento forzado de personas defensoras, periodistas, ambientalistas, académicas, activistas y dirigentes sociales que han debido abandonar el país ante condiciones que ponen en riesgo su seguridad y el ejercicio de sus derechos.

La preocupación trasciende el caso salvadoreño. Desde la Clínica de Derechos Humanos Ambientales IDELA se ha venido dando seguimiento a distintas situaciones que afectan a personas defensoras ambientales, pueblos indígenas y comunidades en América Latina, particularmente frente a procesos de criminalización, persecución y violencia relacionados con la defensa de los territorios y los bienes comunes.

En ese contexto, el pronunciamiento plantea la necesidad de liberar de manera inmediata e incondicional a Ruth López y a todas las personas detenidas arbitrariamente por razones políticas o de conciencia, así como garantizar el debido proceso y las garantías judiciales.

También expresa su rechazo al uso de las instituciones de justicia para perseguir a quienes ejercen legítimamente la defensa de los derechos humanos, el ambiente y los bienes comunes, y manifiesta su solidaridad con las personas salvadoreñas que se encuentran en el exilio, reclamando condiciones que permitan un retorno voluntario, digno y seguro.

El documento reconoce, además, la labor que continúan realizando organizaciones sociales, periodistas, comunidades y personas defensoras que mantienen su trabajo en favor de la justicia, la democracia y la protección ambiental.

Este pronunciamiento forma parte de una serie de acciones que desde el IDELA y su Clínica de Derechos Humanos Ambientales se vienen impulsando en torno a la situación de las personas defensoras de derechos humanos ambientales y de los pueblos indígenas en América Latina, con énfasis en la documentación, la reflexión académica, la articulación y la solidaridad frente a situaciones de vulneración de derechos.

La solidaridad con Ruth López y con las personas presas políticas y exiliadas de El Salvador se plantea, así como parte de una preocupación más amplia: la defensa de los derechos humanos y del ambiente no puede convertirse en motivo de persecución o criminalización.

Costas Bajo la Lupa: Proyectos de ley que pueden transformar el territorio

Invitación

¿Qué se está discutiendo en la Asamblea Legislativa y cómo podrían estas iniciativas incidir en nuestros territorios costeros?

Les invitamos a un espacio de análisis y diálogo sobre proyectos de ley relacionados con la zona marítimo-terrestre, el ambiente, el turismo y el desarrollo territorial, con la participación de Jessica Ramírez Benavides, funcionaria de la Asamblea Legislativa.

📅 22 de septiembre de 2026

🕟 4:30 p. m.

📍 Universidad Nacional, Campus Omar Dengo, Heredia

Biblioteca Joaquín García Monge, Sala de Exrectores.

🔴 También tendremos transmisión por Facebook Live desde PIC UNA – Programa Interdisciplinario Costero-IDESPO.

👉 Confirme su asistencia presencial en el formulario:

https://forms.gle/heS246k4SNuCmB56A

☕ Al finalizar compartiremos un refrigerio.

Organizan: IDESPO, Programa Interdisciplinario Costero (PIC) e IDELA – Universidad Nacional.

#CostasBajoLaLupa #TerritoriosCosteros #UniversidadNacional #UNA #IDESPO #PICUNA #Legislación #ZonaMarítimoTerrestre #ParticipaciónCiudadana

Política monetaria del país afecta la actividad económica y la generación de empleo

UNA Comunica. Aunque Costa Rica cumple 15 meses con una inflación por debajo de cero (deflación), la realidad indica que este panorama no se ha traducido en una mayor actividad económica, tampoco en un costo menor en los créditos que pagan las personas, ni en la generación de nuevas fuentes de empleo.

El II Informe de la situación macroeconómica y proyecciones para el 2026, del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA), encadena una serie de variables que desde la política monetaria definida por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) afectan la actividad económica del país.

A julio de este año, el índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en -0,28%. Frente a ello, el BCCR mantiene una Tasa de Política Monetaria (TPM) del 3%, luego de meses en que desde distintos sectores empresariales y desde el propio Cinpe se ha solicitado una mayor flexibilización de este indicador al considerarse restrictivo para la economía.

La observación que realiza el Cinpe en este informe es que, aunque la TPM ha venido en descenso, su transmisión es incompleta y poco efectiva hacia las tasas de interés reales que, por ejemplo, pagan los ciudadanos por sus créditos ante el sistema financiero nacional.

Lo anterior deriva de un análisis que revela el mantenimiento de tasas de interés reales alejadas de un valor neutral, “lo cual resulta preocupante, pues está afectando la economía”, advierten los investigadores.

El Cinpe dividió su análisis en dos periodos: uno de enero 2020 a mayo 2023, con un aumento importante en la inflación en la etapa post-Covid; el otro, entre 2023 y 2026 que refleja la actual etapa de deflación.

Para el primer periodo, la Tasa Básica Pasiva (TBP), sobre la cual las entidades financieras calculan las tasas de interés de los créditos que otorgan a las personas, se ubicó en un 0.58%, pero para el segundo periodo de estudio fue el 5.31%; “es decir, un aumento de 4.7 puntos porcentuales entre un periodo y otro, que en términos reales, indican que los costarricenses están pagando un monto sustancialmente mayor por sus préstamos”, advierten.

La investigación determinó que la economía costarricense experimentó un “endurecimiento monetario” de entre cinco y seis puntos porcentuales en términos reales producto de la deflación y por la tardanza en la transmisión de la baja en la TPM a las tasas pasivas y activas de las entidades financieras.

Para el Cinpe-UNA el costo de este endurecimiento se percibe en los niveles de empleabilidad. Muestra de ello es que, mientras el país registraba hasta 2.227.240 personas ocupadas en febrero 2020 (antes de la pandemia), para junio de 2026 la cifra llegó a 2.182.916. Esto, a pesar de que la población en edad de trabajar continúa en crecimiento.

Aunque el porcentaje de desempleo se mantiene bajo (7%), la reducción no se explica por la creación de nuevas fuentes de empleo. Por el contrario, los investigadores lo justifican a partir de una reducción sostenida en la participación laboral que bajó del 60%, en el 2022, a un 54% en el 2026.

Por ejemplo, en el caso de la industria manufacturera, el número de ocupados se redujo en 24.057 personas este año comparado al anterior. Dicha contracción, cercana al 10%, evidencia que “la pérdida de dinamismo productivo ha tenido una incidencia importante sobre la contratación laboral”, destaca el informe macroeconómico.

Otros sectores económicos como transporte y almacenamiento (-2.505 personas), actividades financieras y de seguros (-19.880) y actividades profesionales, científicas, técnicas, administrativas y de apoyo (-13.898), también han perdido puestos laborales.

Construcción (14.341 personas), agricultura, ganadería y pesca (2.912) y administración pública y planes de seguridad social (7.874) registran incrementos en ocupación, aunque no compensan a nivel general el resultado final.

A este panorama se agrega la situación del tipo de cambio que ha generado una apreciación del colón respecto al dólar de un 22% entre enero y junio de este año, lo cual se traduce en una pérdida de competitividad para sectores como el exportador y el turístico, que reciben dólares con un valor menor al trasladarlos a colones y la consecuente afectación a los márgenes de ganancia.

El panorama internacional también genera tensiones en este marco de análisis, con presiones inflacionarias que afectan en distintas latitudes, principalmente, por efecto de los conflictos militares.

En este punto, también se refleja la disparidad de la política económica seguida por Costa Rica, donde, con deflación, se ha sostenido una tasa de interés real varias veces superior. “Las economías que enfrentan un problema inflacionario operan con posturas reales menos restrictivas que la economía que enfrenta el problema deflacionario. La prudencia es adecuada, pero debe valorarse en función de las condiciones internas”, señala el estudio.

Correcciones

El Cinpe-UNA considera que se debe procurar una política monetaria que se traduzca en mejores condiciones de crédito para las empresas y los hogares, donde las decisiones sobre tasas de interés lleguen de manera oportuna al costo del financiamiento, sobre todo las del régimen definitivo, que generan la mayor parte del empleo.

Aprovechando la deflación existente, los investigadores apuntan hacia una política expansiva de demanda que reactive sectores claves de la economía, y que se alinee con medidas de eficiencia tributaria. Además, consideran de especial importancia favorecer los encadenamientos productivos entre empresas del régimen de zonas francas con el resto de la economía nacional y potenciar los recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) en actividades que generen valor agregado.

Hacia el cierre del año, el Cinpe-UNA prevé un crecimiento económico de entre un 3% y un 3.5%, con tasas de interés que oscilan entre el 3.2% y el 3.7% y una inflación en el margen del 0.2% y 0.7%, lo cual devolvería el indicador a terreno positivo, aunque todavía fuera del rango meta de 2% a 4% establecido por el Banco Central.

Puede descargar el informe completo desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/09/II-Informe-Proyecto-Macro_MOC_03-setiembreVF.pdf

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

45 años de danza vuelven al escenario con Archivo Vivo

Cinco obras creadas entre 1985 y 2015 se presentan en el Teatro de la Danza en una temporada que reúne distintas generaciones de intérpretes, memoria, música y producción audiovisual. La entrada es gratuita con reservación previa.

Una obra creada hace más de 40 años vuelve a encontrarse con el público. Otra, estrenada en 2001, regresa con nuevos intérpretes. Y 36 jóvenes bailarines llevan al escenario una creación de 2015. Ese encuentro entre distintas generaciones es el corazón de Archivo Vivo, el espectáculo con el que la Compañía Danza UNA celebra 45 años de trayectoria.

Más que reconstruir exactamente lo que ocurrió décadas atrás, Archivo Vivo propone mirar qué sucede cuando una coreografía vuelve a otros cuerpos y a otro tiempo. Las obras conservan su historia, pero cambian con quienes hoy las interpretan.

Cinco historias, cinco momentos de la danza

Paloma (2015), de Yul Gatjens, toma como punto de partida el comportamiento de las palomas y otras aves que conviven diariamente con nosotros en las ciudades. La adaptación reúne en escena a 36 estudiantes de primer y segundo nivel de la Escuela de Danza, con música de Yma Sumac y Trentemøller.

Indómitas Ánimas (2001), de Elsa Flores, explora el apego a la vida y el coraje. Estrenada originalmente en el Teatro Nacional, regresa en un extracto acompañado por la música del compositor polaco Henryk Górecki.

Desde los primeros años de la Compañía vuelve Voces del Tiempo (1985), de Jorge Ramírez, ahora interpretada por integrantes del elenco actual, con música de Gwendolyn Watson y Laurie Anderson.

Sique-Siqué (2002), de Ileana Álvarez, juega con las palabras, el sonido, el cuerpo y el movimiento para abrir múltiples posibilidades de significado. La obra original tenía una duración de una hora y para esta temporada se recupera un extracto, con textos y composición musical de Leo Maslíah y adaptación de Manuel Monestel.

Completa el recorrido Guaca: La Gran Nicoya (2005), de Nandayure Harley, que vuelve al escenario con música de Jorge Reyes y recupera también elementos de su propuesta visual original.

Las funciones serán el viernes 28 y sábado 29 de agosto, a las 7 p. m., y el domingo 30, a las 6 p. m., en el Teatro de la Danza, en San José.

El elenco de la Compañía Danza UNA está integrado por Keisy Gabriel Arce Fonseca, Juliana Espinoza Mora, Valeria Lara Badilla, Bryan Rodríguez Bonilla, Camelia Estefanía Salgado Rojas, Jeudin Steven Villalta Alfaro y Fabián Andrés Zamora Delgado, junto con Dylan Andrés Estrada Marchena, estudiante suplente.

La dirección general y artística está a cargo de Yul Gatjens y la producción de Uriel Morera. Glendo Ramírez tiene a cargo la edición y el diseño sonoro, mientras Álvaro Piedra Romero y Gabriel Piedra Alfaro realizan el diseño de iluminación.

La imagen también forma parte de este recorrido por la memoria. Aldo Bonilla Quirós está a cargo del video, registro audiovisual y edición, y la temporada incorpora además un documental realizado por Aldo Bonilla Quirós, Alberto Blanco Madrigal y Uriel Morera.

Funciones

Viernes 28 de agosto | 7 p. m.
Sábado 29 de agosto | 7 p. m.
Domingo 30 de agosto | 6 p. m.

Teatro de la Danza, San José
Entrada gratuita con reservación previa

Formulario de reservación:
https://forms.gle/JgU1ZzYu17tLf5198

Las reservaciones están sujetas a la capacidad del teatro y la confirmación del espacio se enviará por correo electrónico.

Homenaje a la trayectoria: Destacan 15 años de liderazgo académico de la Dra. Sylvia Arredondo en la UNA

Dr. Efraín Cavallini Acuña
Comunicador

Con un emotivo homenaje que destacó su legado de excelencia y vocación, el Grupo de Etiqueta y Protocolo de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (GEP-UNA) celebró los 15 años de gestión de su coordinadora académica, la Doctora. Sylvia Arredondo Guevara, quien durante más de una década se ha dedicado a formar líderes.

El evento se llevó a cabo el pasado 17 de agosto en el Auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNA. La actividad reunió a estudiantes, personal administrativo, académicos y autoridades de la Escuela de Relaciones Internacionales (RI-UNA), quienes se unieron para reconocer el impacto transformador de la labor de la Dra. Arredondo.

Durante más de una década y media, su entrega ha sido fundamental para la formación integral de generaciones de universitarios, fortaleciendo sus capacidades académicas, profesionales y humanas, y consolidando la proyección del estudiantado, tanto, a nivel nacional como internacional. Para los organizadores, la perseverancia y la dedicación incondicional de esta académica representan una fuente inagotable de inspiración, compromiso y excelencia al servicio de la educación universitaria y de la sociedad costarricense.

«Un reconocimiento que me toca el corazón»

Visiblemente conmovida, la Dra. Arredondo expresó su profunda gratitud por el homenaje, el cual, según indicó, la hizo volver la mirada a 15 años de experiencias compartidas:

«Una de las mayores satisfacciones ha sido acompañar a generaciones de estudiantes de diversas regiones del país, verlos crecer, adquirir seguridad y representar con profesionalismo y excelencia a nuestra Escuela y a la UNA en espacios académicos, institucionales y diplomáticos», manifestó.

Asimismo, la Dra. Arredondo, actual Presidenta Suplente y Miembro (a) del Consejo Universitario de la UNA, aprovechó la ocasión para agradecer el respaldo institucional recibido a lo largo de su trayectoria. Extendió su reconocimiento al Dr. Marco Vinicio Méndez Coto, Director de la Escuela de Relaciones Internacionales-RI-UNA, por su confianza y apoyo permanente al GEP-UNA, así como al equipo de estudiantes organizadores integrado por: Kevin Loza Mairena, Jeidelyn Mora Badilla, Axel Mora Díaz, Caleb Monge Salas, Tamara Madrigal y Beatriz Altamirano Chaves y a cada joven que ha formado parte del grupo.

«Recibo este reconocimiento con enorme gratitud y con la misma ilusión de siempre: seguir formando, acompañando y abriendo oportunidades para nuestros estudiantes», concluyó la Doctora Arredondo Guevara.

Agosto 2026

De la universidad necesaria a la universidad comercial: crítica a la pérdida del pensamiento laboral en la UNA

Frank Ulloa Royo

Introducción

El Instituto de Estudios del Trabajo (IESTRA) de la Universidad Nacional de Costa Rica fue creado en 1973 como parte de la visión de una universidad necesaria: un espacio abierto a los trabajadores, sindicatos y cooperativas, que democratizara el acceso al conocimiento y fortaleciera la organización social (Universidad Nacional, 1973). Su misión era clara: formar dirigentes obreros y sindicales, convertir la universidad en herramienta de emancipación y dotar al movimiento laboral de cuadros críticos y preparados.

Allí llegaron a estudiar, gracias a la visión de Francisco Morales y del Rector Benjamín Núñez, importantes dirigentes sindicales de todas las corrientes ideológicas, muchos de ellos sin haber completado sus estudios secundarios, pero cuya experiencia de vida fue reconocida como parte de la democratización de la educación superior. En ese espacio se creaban intelectuales orgánicos, en el mejor sentido del término, tal como lo definió Antonio Gramsci: sujetos capaces de articular la experiencia de las clases subalternas con la producción de pensamiento crítico y acción política transformadora (Gramsci, 1971).

Sin embargo, en 2010 el IESTRA fue transformado en la Escuela de Administración, un giro institucional que reflejó la presión de las corrientes neoliberales y la demanda estudiantil por títulos “comerciales” más rentables en el mercado laboral (Rodríguez, 2015). Este cambio significó la pérdida de un espacio académico para los trabajadores y la sustitución de la formación sindical por carreras administrativas que, aunque útiles en términos técnicos, resultan estériles frente a los retos de la precarización laboral y la defensa de los derechos conquistados.

El ataque ideológico y sus consecuencias

Aceptar esta transformación sin resistencia implica permitir un ataque ideológico contra los trabajadores, sus reivindicaciones y sus organizaciones. La universidad, que debía ser aliada en la defensa de la dignidad laboral, se convierte en reproductora de las lógicas neoliberales (Harvey, 2007). Aceptar y permitir el ataque ideológico contra los trabajadores y sus organizaciones sindicales no es un hecho menor: significa abrir la puerta a un retroceso profundo en derechos conquistados con décadas de lucha.

En la práctica, esto se traduce en la confusión ideológica por el desconocimiento de los procesos de trabajo, y por tanto en la fácil imposición de jornadas arbitrarias sin consulta ni negociación, en el irrespeto sistemático al pago de salarios, y beneficios de estabilidad laboral y seguridad social, la eliminación de la negociación colectiva y en la normalización del hostigamiento y la violencia laboral que quedarían impunes. Implica también el incumplimiento de salarios y prestaciones, el riesgo real de que conquistas históricas como la ley de aguinaldo sean abolidas, y el debilitamiento de las protecciones específicas para las mujeres trabajadoras. En conjunto, estas consecuencias configuran un escenario de precarización y despojo que erosiona la dignidad del trabajo y amenaza la vigencia misma del Estado social de derecho.

El sindicalismo costarricense ha advertido que agotará todas las vías de presión social, administrativas y judiciales para defender la autonomía sindical y el Estado social de derecho, pero hasta ahora ha sido una posición retórica sin estrategia ni consecuencias prácticas. (Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas [CSA], 2020).

La contradicción universitaria y la calidad docente estudiantil

La Universidad Nacional de Costa Rica fue concebida como una universidad necesaria, comprometida con la democratización del conocimiento y con la formación de cuadros críticos capaces de transformar la sociedad. El Instituto de Estudios del Trabajo (IESTRA) fue su expresión más clara: un espacio que reconocía la experiencia sindical y laboral como parte legítima de la educación superior, y que buscaba formar intelectuales orgánicos en el sentido gramsciano, es decir, dirigentes capaces de articular la práctica obrera con el pensamiento crítico (Gramsci, 1971).

Sin embargo, la presión por títulos más “rentables” y la influencia de las corrientes neoliberales transformaron la oferta académica en un catálogo de carreras administrativas que poco aportan a los retos contemporáneos del trabajo precarizado y la defensa de los derechos laborales (Torres, 2018). Este desplazamiento no solo significó la pérdida de un espacio para los trabajadores, sino también un deterioro en la calidad docente y estudiantil, pues se privilegió la lógica del mercado sobre la misión social de la universidad.

Ya en los años ochenta, el autor advertía en Praxis que la calidad universitaria no podía reducirse a indicadores técnicos ni a la proliferación de carreras sin sentido histórico. Señalaba que “la responsabilidad académica en la creación de programas debía medirse por su pertinencia social y por su capacidad de responder a las necesidades del país, no por la cantidad de títulos expedidos” (Ulloa, 1989, p. 72). Esta crítica sigue vigente: la UNA corre el riesgo de convertirse en una universidad comercial, desconectada de los trabajadores y de la sociedad costarricense.

Como señala Castillo (2012), la autorreforma sindical requiere también recuperar espacios académicos que fortalezcan la capacidad crítica y la legitimidad social del movimiento. En este sentido, la calidad universitaria debe ser entendida como un concepto integral que incluye la pertinencia social, la formación ética y la capacidad crítica, y no únicamente como un estándar técnico o administrativo. La contradicción universitaria es, entonces, el reflejo de una lucha inconclusa: entre la universidad necesaria que democratiza el conocimiento y la universidad comercial que lo mercantiliza.

El movimiento sindical frente al desafío

El sindicalismo no puede aceptar pasivamente este retroceso, pues hacerlo significaría abrir la puerta a la desprotección laboral y a la pérdida de conquistas históricas que han costado décadas de lucha. Como advierte Ermida (2012), “sin pensamiento crítico, no hay sindicalismo vivo; sin sindicalismo vivo, no hay democracia real” (p. 45). La autorreforma sindical y la recuperación de espacios académicos son, por tanto, parte de una misma lucha: la defensa de la dignidad del trabajo y de la democracia social frente a la ofensiva neoliberal.

La universidad debe volver a ser un espacio de formación democrática, capaz de enfrentar la precarización, la digitalización y la fragmentación del trabajo. En este sentido, la alianza entre sindicatos y academia es indispensable para reconstruir poder colectivo y legitimidad política, tal como lo planteaba Ulloa (1989) al señalar que la calidad docente y estudiantil debía medirse por su pertinencia social y no por la mera expedición de títulos.

Hoy se trata de una lucha de resistencia por la permanencia de los sindicatos como actores centrales del mundo del trabajo, que enfrentan no solo las amenazas ideológicas, sino también los retos de los cambios tecnológicos y de la inteligencia artificial. Estos procesos, lejos de ser neutrales, tienden a eliminar puestos de trabajo, reducir salarios y favorecer modelos autoritarios de gestión laboral, generando adhesión acrítica en un mundo del trabajo cada vez más fragmentado (Harvey, 2007).

En suma, la defensa de los derechos laborales y la democratización de la universidad son luchas inseparables: ambas buscan preservar la coherencia entre discurso y práctica, entre memoria y futuro, y garantizar que el sindicalismo siga siendo un actor vivo en la construcción de una sociedad más justa y democrática.

Una lucha pendiente por democratizar la UNA

La transformación del IESTRA en Escuela de Administración no puede leerse únicamente como un ajuste institucional: constituye un símbolo del ataque ideológico neoliberal contra los trabajadores y contra la misión original de la Universidad Nacional como universidad necesaria. Lo que antes fue un espacio de formación sindical, cooperativa y crítica social, se convirtió en un aparato académico orientado al mercado, que privilegia la obtención de títulos sobre la construcción de pensamiento emancipador.

Este desplazamiento refleja una contradicción profunda: mientras la sociedad costarricense enfrenta precarización laboral, fragmentación social y ofensivas antisindicales, la universidad abandona su papel de aliada de los trabajadores y se acomoda a las lógicas empresariales. La consecuencia es doble: por un lado, los trabajadores pierden un espacio de formación crítica y democrática; por otro, la sociedad en su conjunto se priva de cuadros intelectuales orgánicos capaces de articular la experiencia obrera con la producción de conocimiento transformador (Gramsci, 1971).

El reto para el sindicalismo costarricense es recuperar ese espacio, exigir que la universidad vuelva a ser aliada de los trabajadores y que el pensamiento crítico regrese a las aulas. No se trata de nostalgia, sino de necesidad histórica: sin formación ética y cultural, el sindicalismo corre el riesgo de convertirse en mera defensa corporativa, incapaz de disputar narrativas y construir hegemonía social.

El verdadero diploma que necesita la sociedad no es el título vacío de administración, sino la formación ética, cultural y sindical que permita enfrentar la precarización, defender los derechos laborales y construir un país más justo.

Democratizar nuevamente la UNA significa devolverle su vocación de universidad necesaria, capaz de formar dirigentes comprometidos con la justicia social y con la dignidad del trabajo.

Referencias

 Castillo, G et al. (2012). Autorreforma sindical en las Américas. – OIT.

 Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA). (2020). Conferencia sobre transformación del sindicalismo en las Américas. CSA.

 Ermida, O. (2012). Sindicatos en libertad sindical. Montevideo: Fundación Friedrich Ebert.

Gramsci, A. (1971). Selections from the Prison Notebooks. New York: International Publishers.

Harvey, D. (2007). Breve historia del neoliberalismo. Madrid: Akal.

 Rodríguez, J. (2015). Historia de la Universidad Nacional de Costa Rica.

Heredia: UNA.

 Torres, M. (2018). Universidad y neoliberalismo en Costa Rica. Revista de Ciencias Sociales, 160(2), 45-62.

 Ulloa Royo, F. (1989). Calidad docente y estudiantil en nuestra UNA. Praxis: revista del Departamento de Filosofía, (37‑38), 69‑80.

 Universidad Nacional. (1973). Acta de creación del Instituto de Estudios del Trabajo. Heredia: UNA.

Maestría en Derechos Humanos y Educación para la Paz del IDELA

SURCOS comparte el siguiente comunicado:

¿Te interesa profundizar en los desafíos actuales de los derechos humanos y la construcción de sociedades más justas e inclusivas?

La Maestría en Derechos Humanos y Educación para la Paz del IDELA, Universidad Nacional, abre una nueva promoción en 2027.

Te invitamos a nuestra sesión informativa, un espacio para conocer la propuesta académica, el plan de estudios, el perfil de las personas graduadas, las oportunidades que ofrece el programa y los detalles del proceso de admisión.

📅 Martes 25 de agosto

🕕 6:00 p. m.

📍 Aula Tecnológica, Facultad de Filosofía y Letras, UNA

Si estás considerando realizar estudios de posgrado en derechos humanos y educación para la paz, este espacio es para vos.

📩 Confirme su asistencia:
posgradosidela@una.cr

Cuando el arte cose

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Vivimos tiempos distópicos y complejos. Es una frase que he repetido en varias ocasiones a lo largo de esta columna que hemos escrito durante seis años ya.

También hemos reflexionado a propósito de acometer con recursos inter y transdiciplinarios esta realidad y sus resquicios.

Hemos aludido a la relación necesaria entre las ciencias sociales y las artes, como ese camino que nos llevará de la mano a explorar nuevas formas de hacernos preguntas y abordar con sensibilidad esto que nos tocó vivir.

Mirar desde ese otro lugar es justamente lo que ocurrió en la semana entre el 3 y el 7 de agosto en la Universidad Nacional en Costa Rica.

Organizada por la académica de la Escuela de Sociología y doctoranda Rebeca Espinoza, la actividad tuvo como objetivo conocer el proyecto “Un cuerpo por coser”, consistente en un libro de autoficción del mismo nombre escrito por la Doctora Edna Manotas Salcedo, acerca de su proceso corporal y emocional como resultado del cáncer de mama e ilustrado por la productora audiovisual, también doctora, Adriana Moreno Acosta.

El proyecto también contaba con una muestra fotográfica e ilustrada sobre frases y metáforas incluidas en el texto cuya puesta en escena se llevó a cabo en las instalaciones de la Biblioteca Especializada en Ciencias Sociales.

A lo largo de los días Edna y Adriana compartieron talleres, charlas, lecturas de fragmentos del libro en voz alta y en y todas las actividades sobresalió la idea de impulsar la fuerza colectiva, desmontar los patrones históricos de socialización que inhiben expresar el dolor o mostrar esas corporalidades otras que no siguen el canon estético hegemónico y dominante. Es decir, desprogramarse para ser posible.

Cuando la mediación artística y la investigación-creación se vinculan, resulta inevitable mirar desde otros lugares los procesos y las dinámicas que nos atraviesan.

Soy convencido que el arte salva, el arte repara, el arte cose. Y que más evocación que este fragmento del prólogo escrito por Edna para convencernos de que al lado de la estética, el arte constituye el más político de los actos desarrollados por los seres humanos:

“Escribo para juntar mis pedazos. Los reparo con ellas, como un acto de memoria, para recordarme que perdí muchas cosas, que anhelé otras, que mi alma ha transitado por vacíos que he rellenado con colores, con amor…y a veces con rabia”.

Si. Yo también creo en otros mundos posibles. Poesibles además.