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Etiqueta: vida digna

Costa Rica requiere fortalecer una cultura centrada en el respeto a la dignidad de todas las personas

José María Gutiérrez, profesor emérito, Universidad de Costa Rica

El bicentenario de la independencia de las repúblicas centroamericanas encuentra a Costa Rica en una posición tambaleante. Los primeros dos siglos de vida independiente fueron testigos de procesos complejos en los cuales el país, gracias a pactos sociales visionarios en diversos momentos de nuestra historia, pudo generar políticas públicas y una institucionalidad que ha dado réditos valiosos, en medio de múltiples problemas, conflictos y desafíos. Estos pactos sociales, no obstante, se han debilitado notablemente en las últimas décadas. El tejido social se ha deshilachado y el país ha pasado a engrosar la lista de naciones con mayor desigualdad. Los proyectos políticos y económicos hegemónicos no auguran un futuro promisorio y el país requiere buscar nuevas luces y avenidas que conduzcan a una convivencia donde priven la equidad, el bien común, la dignidad de las personas y la relación armoniosa con el ambiente. ¿Cómo lograrlo?

Debemos generar un escenario colectivo de prácticas democráticas renovadas, en el cual la participación de amplios sectores de la población marque la pauta en procura de alternativas en todos los ámbitos de nuestro quehacer. Vale decir, requerimos edificar una auténtica democracia participativa, donde la energía creadora de muchas personas y colectivos abra las puertas a nuevos horizontes. Estos procesos deben ir aparejados del fortalecimiento de las instituciones públicas como garantes de derechos esenciales, con amplia participación popular y en un marco de equidad. Necesitamos políticas tributarias progresivas, que reduzcan la inaceptable desigualdad en que vivimos. El fortalecimiento de la educación y la salud públicas deberán ser ejes centrales de nuestro futuro, al igual que políticas que aseguren la protección del ambiente. Debemos abocarnos a fortalecer un desarrollo científico-tecnológico endógeno, incluyendo las ciencias naturales y las sociales, que ponga el conocimiento al servicio del bien común, mediante una estrategia de resiliencia ante los embates externos, la cual garantice soberanía alimentaria, energética y tecnológica.

Costa Rica requiere fortalecer una cultura centrada en el respeto a la dignidad de las personas y su diversidad en todos los planos, incluyendo los grupos históricamente excluidos. Debemos dejar atrás las lacras del patriarcado, el racismo y el clasismo, para generar un entorno nacional marcado por la generosidad y la solidaridad, lejos del individualismo y del mercantilismo prevalecientes. Una sociedad donde nadie esté de más y donde todas las personas tengamos garantizada una vida digna. Ojalá que en el transitar hacia el tercer centenario de nuestra independencia tengamos la sabiduría y el coraje para construir ese mundo más pleno.

Bloque de Vivienda llama a seguir la lucha

El sábado 3 de julio Orlando Barrantes, del Bloque de Vivienda, llamó a seguir la lucha. Ese día el Bloque se reunió para evaluar la movilización que se realizó a Casa Presidencial el martes 29 de junio y el inicio de las negociaciones con el Poder Ejecutivo.

El principal objetivo del Bloque de Vivienda es garantizar a las familias de todo el país que tendrán su casa por medio del bono individual o de proyectos.

Orlando Barrantes indicó que vienen cosas importantes en la lucha.

¡Jornada por la memoria y la defensa del territorio!

En la semana de las Jornadas de Estudios Ecologistas en el marco del Mes por la Tierra y Contra el Capital, están dedicadas a la Jornada por la memoria y defensa del territorio en memoria de la defensora del territorio, lideresa indígena Lenca del COPINH, feminista y ecologista Berta Cáceres, que al oponerse a un proyecto hidroeléctrico y luchar por la autonomía para su pueblo – territorio fue asesinada por la empresa privada DESA y las fuerzas armadas del estado de Honduras. En esta semana apuntaremos nuestros esfuerzos para conversar con personas de comunidades en lucha por la defensa de su territorio y autonomía, además con activistas ecologistas que nos refrescaran la memoria sobre el movimiento ecologista y la represión que ha recibido por proteger de la tierra, los bienes comunes y la vida digna. Recordando que en la democracia más antigua de Latinoamérica también encarcelan, reprimen, desaparecen y asesinan a les luchadores sociales.

¡Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas!

Ni perdón ni olvido por nuestros compañeros y compañeras: Berta Cáceres, Jairo Mora, Jehry Rivera, Sergio Rojas, Óscar Fallas, Jaime Bustamante, María del Mar Cordero, David Maradiaga, Óscar Quirós, Viviana Gallardo, Antonio Zúñiga, Luis, Kimberly Blackwell, Diego Armando Saborío, Carlos Fletes y por quienes nos faltan por luchar.

La ola pandémica actual: ¿se pudo evitar?

[…] el golpe duro e inesperado de esta pandemia fuera de control obligó por la fuerza a volver a pensar en los seres humanos, en todos, más que en el beneficio de algunos.
Papa Francisco, Fratelli Tutti.

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

El Dr. Tomás del Camino, biólogo matemático, ha documentado con datos estadísticos que la ola pandémica que hoy estamos padeciendo sí tuvo que ver, entre otros factores, con la apertura de las clases presenciales en escuelas y colegios, al intensificarse la movilidad de las personas. Y en una reciente entrevista ha señalado que “a finales de marzo el gobierno debió alertar y tomar medidas” ¿Por qué no lo hizo? Ensayemos algunas respuestas.

En primer lugar, para un gobierno de unidad neoliberal (PAC-PLN-PUSC-PRN-PNR) los grandes intereses económicos prevalecen sobre una economía y sociedad solidarias al servicio de una vida digna y saludable. Bien se hubiese dispuesto de reservas del sistema bancario estatal y aplicar un impuesto temporal a los grandes capitales, empresas y salarios, para subsidiar el pago de servicios de luz y electricidad de pequeñas y medianas empresas, y asistir a desempleados y subempleados con estos servicios y alimentación básica.

En segundo lugar, la Asamblea Legislativa, atendiendo instrucciones del Ejecutivo, como ha sido su costumbre en este período gubernamental, con mínimas excepciones, no tuvo la sensatez de llamar a cuentas al gobierno para acelerar procesos de vacunación, como lo hizo Chile contratando con varias casas farmacéuticas desde inicios de la pandemia. Los diputados se han entregado en cuerpo y alma, arriesgándose al contagio, como ha sucedido con varios de ellos, a la aprobación de la nueva Ley de Empleo Público; otro proyecto neoliberal impulsado por mandato del Fondo Monetario Internacional (FMI) ¡Qué fácilmente entregamos nuestra soberanía por unos dólares más! ¡Vaya manera de celebrar el Bicentenario!

En tercer lugar, atendiendo a solo una visión e interpretación particular de datos, las autoridades del gobierno mantuvieron el argumento de que la proliferación de contagios no estaba asociada con la apertura de las clases, por los pocos casos que se presentaban en escuelas y colegios. Subestimaron el impacto de la movilidad y las interacciones que generó la medida. Lo mismo sucedió con la flexibilización de las medidas restrictivas de movilidad en Semana Santa. Un factor que también contribuyó en Chile para que tuviese que sufrir una ola más, con elevada cantidad de contagios y saturación hospitalaria, a pesar de ser el país con el más alto porcentaje de vacunación en América Latina.

Y, en cuarto lugar, relacionado con el aspecto anterior, faltó una iniciativa gubernamental para, desde el inicio de la pandemia, constituir un equipo interdisciplinario del más alto nivel científico que contribuyera a evaluar sus impactos, concertar medidas adecuadas para prevenir los contagios y la saturación hospitalaria, etc.

Si algo nos ha enseñado esta pandemia es a valorar el aporte de la ciencia, desde un enfoque interdisciplinario, tanto para tomar el pulso del comportamiento de la pandemia, como para prevenir los impactos biosociales, producir medicamentos y equipos para atender a los pacientes y vacunas para inmunizar a las poblaciones. La ciencia es una buena compañera de la política, aunque resulte incómoda para algunos políticos.

La ceguera neoliberal nos está conduciendo al despeñadero económico y social, al subestimar también los aportes de la ciencia y la cultura, cuando estas no se ajustan a sus mandatos.

 

Imagen: MEP

Una nueva época

Por Esteban Beltrán Ulate. Profesor

Las contradicciones del capitalismo desencadenan crisis humanas y más recientemente desequilibrios en el entorno natural de escala global. En este escenario emerge como condición necesaria los sacrificios que se revelan connaturales del sistema hegemónico, supresión de: productos elaborados, fuerzas productivas y medios naturales.

Debo reconocer que discrepo de la visión lineal de la historia como progreso, incluso, discrepo de la concepción sobre el capitalismo como sistema que se agota y que tiende inevitablemente a la autodestrucción de manera natural. Considero que el mismo sistema capitalista muta según las condiciones del entorno social, y que se mantiene bajo la lógica moderna de colonialismo, patriarcado, y control epistémico. En esta dinámica los sacrificios del sistema imperante son una condición necesaria del mismo, sin embargo, siendo los grupos vulnerables aquellos que son los “desposeídos-productores” según la pirámide de retención capitalista, a esto debe sumarse el grito de la Tierra como resultado de los sacrificios que atentan contra el equilibrio de la vida.

La pandemia por la COVID-19 desvela los sacrificios que requiere el sistema capitalista en nuestro días, para continuar en funcionamiento. por medio de la pandemia, se ha revelado el sacrificio de productos, fuerzas y medios naturales, siendo las zonas del Sur Global (parafraseando a Boaventura de Sousa Santos) las más vulnerables. La desigualdad internacional de las vacunas es un resultado de la desigualdad internacional instalada en el sentido común neoliberal; lo anterior encuentra eco en la situación que acontece en estos momentos en países que sufren una catástrofe humanitaria como la India.

El capitalismo ingresa a una fase digital, pero sigue funcionando bajo la misma fórmula. Esta fase digital no está enraizada en todo el Planeta, sin embargo, desde las zonas donde lo digital está instalado se configura un modo de operar con aspiración a lo universal, incluso al mundo no digital. Las tensiones entre Centro-Periferia ahora se descubren entre lo Digital-NoDigital, los Vacunados-NoVacunados. Así, con estas líneas invisibles se trazan las nuevas fronteras del mapa mundi de la desigualdad.

Frente a a crisis de las vacunas que es la condición sacrificial del capitalismo en nuestros días, los grupos sociales que empujan la historia hacia una transformación, deben plasmar alternativas desde diversas áreas y dimensiones de la sociedad, sin pretender una respuesta única que atienda a la problemática que es global e histórica. Crear alternativas contra el gobierno, desde el gobierno y desde fuera del gobierno, propiciar alternativas desde los pueblos, desde los ausentes, desde la vida natural misma.

De manera concreta, en el aquí y ahora inmediato, frente al sacrificio planetario que vivimos, los grupos de alternativa en todo el mundo, debemos clamar por liberarnos del “vacunicidio” que afrontamos, nuestra aldea global tiene mecanismos para frenar la aceleración del virus y el incremento de muertes, tiene la posibilidad de convocar a una liberación temporal de patentes de las vacunas contra la COVID-19, tal como lo ha expuesto Stephen Cornish (Médicos sin Fronteras), debate ampliamente expuesto en diferentes países del mundo; como comunidad mundial existe la posibilidad de decirle a las grandes empresas farmacéuticas detengan la retención de ganancias a costas de la vida humana.

De la mano de esta acción en favor de la vida humana, debe encarnarse la adopción de prácticas regionales que permitan resistir a los embates de la pandemia y post-pandemia, en este sentido, los conocimientos populares y autóctonos de las regiones que aún coexisten de manera minimizada en un ambiente mundial capitalista serán necesarios consejeros. La solución no está en retroceder la historia previo al desarrollo del capitalismo, sino en trascender la historia, o para ser más humildes, servir de puentes al nuevo tiempo, donde la esperanza que nos anima, nos inspira a pensar una sociedad planetaria global que conviva en una casa común, donde la naturaleza no sea una pertenencia sino nuestra relación, donde lo patriarcal sea una mínima expresión en desuso, donde el colonialismo sea un relato de libros solamente y donde el capitalismo sea obsoleto frente a nuevas formas, plurales de economías, que permitan una vida digna para todos y todas. La pandemia que afrontamos es una difícil lección que enfrentamos como humanidad, que marcará en conjunto con otros eventos el paso de la humanidad a una nueva época, el futuro lo escribimos ahora.

Bienes Comunes en riesgo: Minería en Perú impactos y consecuencias para la vida digna (video)

En esta nueva entrega de Sentires y Saberes compartimos con Wilmar Cosme y Jaime Silva, compañeros del Centro de Cultura Popular Labor, para reflexionar sobre las implicaciones de la actividad minera a través de la experiencia en el Cerro de Pasco, tanto en sus dimensiones ambientales, pero también políticas, sociales y culturales, es un recorrido para problematizar la minería desde una perspectiva de defensa de la vida digna.

Sentires y Saberes es un espacio del Observatorio de Bienes Comunes del Programa Kioscos Socioambientales y del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica con el fin de profundizar la reflexión en torno a los Bienes Comunes, sobre su origen, propiedad y gestión.

Solicitud de sobreseimiento a las y los defensores del río Choluteca y las comunidades aledañas

Organizaciones, colectivos y colectivas se unen para exigir que se desestime la causa penal del Ministerio Público de Honduras hacia personas ambientalistas que fueron agredidas y detenidas en una concentración pacífica el pasado 29 de marzo del 2021.

La detención se realizó mientras se encontraban manifestándose a favor de los derechos humanos y la protección de la Tierra. Específicamente de la zona del río Choluteca, Honduras y en sus comunidades aledañas donde la contaminación del río está causando graves problemas de salud a dichas comunidades y a la vida de los diversos ecosistemas.

En el comunicado, las diferentes organizaciones responsabilizan al Estado Hondureño por cualquier acto que atente contra las personas procesadas y sus familias. Así como la persecución política a dichos defensores y defensoras de la naturaleza y la vida digna de las comunidades.

Dentro de la solicitud, diferentes personas, organizaciones civiles y organizaciones sociales; denuncian la pérdida del estado democrático y de derecho en Honduras. Vinculando a algunos sectores políticos con la corrupción, narcotráfico y asesinato.

Últimos días de los 17 años

Testamentum Ab Eo Tempore

Macv Chávez

Al volver a casa mi mamá fue la más feliz, y como siempre me recibió con los brazos abiertos, contenta por tenerme de nuevo en casa. Aunque, un tiempo después empezó a preocuparse pensando que me habían echado del seminario por algunas visitas que me hizo, debido a su gran preocupación de madre y también a la situación económica del hogar, logrando recibir las generosas propinas que algunas veces me daban unas personas generosas, esas que no solía gastar en nada porque lo tenía todo. Pues, por gracia divina el pago de mi pensión finalmente lo realizaban unas monjas de la cuadra 15 de la avenida Brasil, quienes generosamente ofrecieron hacerlo a raíz de la primera misa que celebró el Padre Carlos Rossell en dicho lugar, un tipo bastante admirable por su capacidad intelectual y sencillez, en aquel tiempo, ahora no lo sé, y todo gracias a una práctica -consciente o inconsciente- que existía en aquel entonces: “la amistad se termina al salir del seminario”; y todo por una fabulosa, “bendita” o sutil prohibición que existía, esa que más de una vez el director espiritual me lo hizo saber, ”para que nadie se viera envuelto en ningún problema de la vida mundana”. Algo que me parecía una estupidez y se lo dije, porque quien quiere ser algo, lo es; y quien no, no, y simplemente fingirá, como muchos lo han hecho por varios años, tanto que algunos se merecen un Óscar por tan maravillosa actuación.

Durante una temporada intenté conservar amistad con algunos, tanto que algunas veces iba a la Catedral de Lima a misa, encontrándome con algún “amigo del seminario”, tanto con los que estaban dentro como fuera. De ese modo, un día fui a visitar a Jean Pierre a la iglesia de las Nazarenas, logrando visitarle por varios días, incluso en el mes morado, porque todavía andaba de ocio y había desarrollado una costumbre religiosa fuerte, por la experiencia del seminario, algo que me llevó a seguir cultivando mi espiritualidad religiosa mientras iba buscando trabajo a través de algunos “amigos”, esos que poco a poco se fueron manifestando como lo que eran en sí, al saber que ya no estaba en el seminario. Cosa que me sirvió para empezar a ver la otra cara de la moneda, recordando un tanto a las clases sociales: si no eres de los suyos, marginado te tienen.

Bueno, entre algunas de esas visitas Jean Pierre, él llega a presentarme a dos sacerdotes, a uno lo conocí el día de mi cumpleaños uno o dos años antes de ingresar al seminario, porque ese día pasé acolitando toooooooodo el santo día -expresaría mi madre un tanto fastidiada, porque siempre ese día lo compartía con mi familia-. Aunque este sacerdote no recordaba mucho de mí, cosa que suele pasar cuando conoces a un sinfín de personas en la vida diaria. Pero, yo tenía la seguridad de que él era uno de los diáconos que fue a la iglesia Santa Ana, con Monseñor Carlos García, el ahora ya Padre Mario. Al otro sacerdote recién lo conocí ahí, tanto que a estas alturas no recuerdo su nombre. Creo que mi torpe mente menciona Fernando, como su nombre, pero no estoy seguro de ello, porque en sí no pasamos nunca a una amistad real, debido a que su invitación a su parroquia no solo fue para ayudarle con la catequesis, sino que tenía la firme intención de replantearme la vocación sacerdotal para terminar ingresando a la diócesis del Callao, cosa que no me gustó en lo más mínimo, porque evidentemente yo había salido del seminario y estaba en una búsqueda superior para dar lo mejor de mi ser en mi quehacer, y por eso acepté gustosamente ayudarle en la catequesis de su parroquia, porque tenía el conocimiento que había adquirido en el seminario gracias a la generosidad de muchas personas, razón por la cual debía ofrecerlo del mismo modo, aunque no voy a negar que los pasajes corrían por cuenta de la iglesia, debido a que mis bolsillos no me permitían semejante privilegio.

Una vez que conocí a estos dos sacerdotes, empecé a acolitar en la iglesia del Señor de Los Milagros, primero con el cura del Callao y luego con el Padre Mario, así con mayúscula por mi admiración a su persona, porque además es un gran amigo y ser humano, con quien al principio pensé que jamás iba a pasar de una relación protocolar de conocerlo y tratarnos bien, como buenas personas, debido a que me parecía bastante serio y distante, de pocos amigos, por así decirlo, cosa que con el tiempo descubrí que no era verdad, porque era un hombre de meditación y gran calidad humana, bastante querido a dónde iba o lo mandaban, porque era una persona admirable, así como un gran sacerdote.

Durante el tiempo que estuve en la parroquia del Callao me dediqué a acolitar, como también a conversar con uno u otro chico del grupo de catequesis, rara vez lo hacía con alguna chica, debido a que había ido a cumplir con una misión o fin: colaborar en la catequesis sin problemas, porque en la parroquia Santa Ana había tenido experiencias de las malas lenguas que decían que andaba con una y otra chica sin siquiera andar con ninguna, salvo con Daniela, una chica por la que me quedé admirado, ya que luego de nuestro primer beso fue bastante romántica, cauta y sabia, como para que nadie se entere, ya que yo había sido elegido para el retiro de postulación al seminario por esos días. Y por eso, al día siguiente de nuestro primer beso y momento romántico, ella me dijo que “no sería una piedra en mi camino” y que me guardaría como un hermoso recuerdo en su corazón, cosa que también logró grabar en el mío, luego de despedirse con un último beso, uno de los besos más hermosos que he recibido, por la grandeza de su corazón.

Por otro lado, no voy a negar que en dicha parroquia, en la del Callao, una que está por Faucett con Santa Rosa, a unas cinco o siete cuadras, más o menos, había dos chicas que me gustaban físicamente, porque me parecían simpáticas, pero nada más allá de un gusto, porque no andaba en afán de buscar enamorada ni nada por el estilo, porque por aquel entonces todavía era un chico con un ideal romántico sanvalentinesco, uno que creía en el amor de los cuentos o floros de hadas y demás pendejadas de las telelloronas mexicanas, esas que nos vendía la televisión desde pequeños; y por ende, si no nacía el flechazo de Cupido, lo demás era simple gusto, razón por la cual solo andaba perdido entre las líneas del espacio-tiempo en el que transcurría mi vida diaria en ese lugar. Y así, conforme pasaban los días, yo iba esperando dejar de tener 17 años, porque aquello me permitiría poder buscar un trabajo para ayudar con los gastos de casa, debido a que siempre hacía falta un dinero extra en el hogar; y por esa situación yo no iba a poder estudiar una carrera, cosa que tampoco me llamaba mucho la atención, porque en principio quería estudiar derecho para meter preso a mi padre por la pensión que no nos hacía llegar durante una larga temporada y por voluntad propia, gracias a su propia formación cultural, bastante mediocre y común en nuestra sociedad, y también gracias a su -antónimamente- adorable mujer, quien logró someterlo a base del uso de ciertos conocimientos ancestrales que la iglesia suele negarlo, pero que la vida y la experiencia de las cosas me ha llevado a saberlo como tal, y todo gracias a un sinfín de experiencias ligadas a dichos eventos paranormales, aunque a veces pienso que es más para anormales, para seres que no han aprendido a ser personas, pero bueno, eso es algo que quizás algún día contaré en algún libro de ciencia ficción, porque considero que es algo bastante interesante, lo suficiente como para plasmarlo en un libro, mientras voy meditando sobre ese asunto como tal, sobre todo ahora que sé que la mujer murió gracias al purificador Covid-19, cosa que me alegró interminablemente, por diversas razones que algún día quizás cuente si es que llego a escribir ese libro. En fin, necesitaba conseguir un trabajo y mis adorables 17 me hacían más jodida la cosa, porque además de eso estaba mi complejo de pendejo “inteligente”, es decir, sentía que tenía la capacidad mental para trabajar en cosas que no me hacen un obrero incapacitado para pensar, cosa que me parecía algo tan bajo para el hombre, gracias a toda mi mediocridad sobre el ser humano y el trabajo, porque lastimosamente la escuela no me sirvió para aprender lo que es vivir en sí, sino en que debía cumplir una función social de pasar de año, estudiar una carrera si la vida me lo permite y tener muchos hijos, como cuy o ratas, depende de qué camino se elija: el bien o el mal. Y este es un pensamiento que está incrustado en el dominante subconsciente de las masas, de esa masa que no es capaz de llegar a más allá de sí mismo ni para sí mismo, o sea, la mayoría de la población, porque somos un país extremadamente pobre de ser y quehacer, por más que paguemos más impuestos y altas tarifas de bienes y servicios, mucho más que otros, a pesar de tener demasiadas riquezas en varios campos de la obtención de la materia prima para la vida digna del siglo XXI.

En fin, aquel entonces yo todavía era un mocoso un tanto maduro en el ser, pero lo suficientemente inmaduro en demasiadas cosas, gracias a mi ignorancia sobre la vida y el ser humano en sí mismo, porque lastimosamente todavía tenemos un gran problema de formación, cosa que me ha llevado a penar y repensar sobre el problema del hombre o la humanidad, ese que lo podría resumir: “en que no nos han enseñado en el hogar ni en las escuelas a ser personas, para dejar de ser animales domésticos, para aprender a velar por nuestras vidas, desarrollando nuestros talentos sin menospreciar el de los otros, como eso que puede tenerlo un obrero, agricultor o cualquier intelectual o profesional, porque finalmente son capacidades humanas que uno desarrolla para dar lo mejor de sí”, cosa que también espero poder hablar mejor en algún otro momento y en otro dizque libro, pero que lo resumiría en eso, en “aprender a ser persona para dejar de ser animales domésticos o masa”.

Entones, mientras estuve dizque ayudando en la catequesis, que no daba, porque el cura ya tenía sus catequistas, que sabían tanto como saben los profesores de las escuelas públicas y de muchas particulares de bajo estatus social, me hice “amigo” de un grupo de chicos, aunque en sí muchos me seguían porque era el chico santo, jajaja, solo porque había salido del seminario y dizque “tenía vocación sacerdotal”, sin enterarse que yo ya me había comido el “sa” hasta finalmente quedarme hoy como el “cerdote”, cosa que sirve para reírnos un rato cuando alguien me recuerda esa época. Y de ese modo, tenía algunas cuantas tertulias con cuatro chicos, con los que más compartía: uno era de mí mismo signo y día de nacimiento, con quien hacíamos el número 10, aunque ahora si nos juntamos haríamos la nota de la lucha anticorrupción de los presidentes del país: 00; otro que era el más alto de todos, quien siempre solía pedirme que le ayudara a expresar algunas palabras en un poema o carta para la chica que le gustaba; otro que tocaba la guitarra bastante bien como miembro del coro; y, finalmente, otro que era lo suficientemente delgado para quedar como el más flaco de los cuatro flacos de ese momento, porque en ese entonces yo tenía una delgadez que en más de una ocasión algunas “amigas” me reclamaban, luego de confesarme que les gustaba en ese entonces, cosa que me daba risa, porque miraban el frasco y no a la persona, algo que me parecía lo suficientemente pobre como para hoy decir que seguro eran fans de la televisión basura. Aunque, en mayoría yo jamás hubiera tenido nada con ellas, no porque no fueran simpáticas ni buenas chicas, sino porque no las sentía a la altura de mis ideales, pues me parecían demasiadas corrientes al babear por una parece que parece linda, no que lo sea en sí, es decir, sin conocer ni saber realmente quién es.

Fue así, cómo una semana antes de cumplir estuve reunido con estos cuatro sujetos en las afueras de la casa del cura, luego de una reunión de la gente de catequesis, esa que él había sostenido con los chicos y en la cual yo andaba como un simple espectador, pero no al cien por ciento, porque siempre me fui casi imposible no opinar ante algo que veía como error o necesidad de aclaración, y por eso en más de una ocasión en las calles siempre termino indicando a la gente que le han dado una mala información sobre su solicitud de referencia.

Aquella tarde el chico del coro empezó a tocar una canción de Alejandro Sanz que todos cantamos a viva voz, casi como enamorados que no fueron aceptados, porque a todos nos gustaban sus canciones. Luego la guitarra pasó por cada mano, girando y girando, tanto que llegué a tocar la primera canción que aprendí en la guitarra: “No puedo amarte” de Gian Marco, esa que me enseñó Raquel Pinglo. Luego volví a coger la guitarra para tocar: “De todo lo mío lo mío es más” de Jean Paul Strauss; y justo ahí, en ese momento, mientras iba tocando y cantando a viva voz, iba pensando que esa es una hermosa canción, capaz de abrirte el interior, como muchas otras que me gustan de otros artistas, como las de Leiva que en estos tiempos escucho sin cansarme, porque es capaz de abrirte el ser, el alma, con tanta fuerza que quieres sacar el dolor de tu ser para manifestarlo de tal forma que te purificas sin herir a nadie, algo así como una especie de catarsis, de rito de purificación, cosa que nos ayuda a mejorar los estados de ánimos, a entristecernos feliz, algo que me da alegría de vivir, porque uno encontraba las palabras que no podía expresar por cuenta propia; y de ese modo, en mis pensamientos, me dije en ese preciso instante: “Es esto lo que quiero ser: Escritor; porque quiero brindar a las personas esas palabras que necesita expresar ante determinadas situaciones, buenas o malas, para que no tenga que enfrentarse ante la impotencia de no saber cómo decirlo, porque nadie quiere enviar un mensaje errado, uno que puede cambiar el rumbo de la historia en favor de uno o absolutamente en contra, logrando dejar un dolor de conciencia o de sufrimiento, simplemente por no encontrar las palabras o expresiones adecuadas para cada situación, esas que logran purificar el ser hasta embellecerlo, porque consideraba que la humanidad necesitaba embellecer su alma antes de anclarse en la miseria, para salir de ella con conciencia, esa que te permite saber las cosas para hacer, para elegir entre el bien y lo mejor”, y por eso en ese momento, por obra y gracia de la divinidad del espacio tiempo, un flash inmortalizaba mi toma de decisión del ser Escritor, justo en el preciso instante que decía en mi interior: “Quiero ser Escritor”. Y por eso esa foto la conservo y la uso hasta ahora, por más que en más de una ocasión me han dicho que debo actualizar mi foto, porque ahora ya no ando así y la gente quiere conocer al hombre de ahora, pero eso a mí no me interesa, porque esa es una forma de recordarme incansablemente, como para nunca olvidarme cuál ha sido mi fin como Escritor, aunque ahora solo ande como dizque Escritor, porque soy consciente de que todavía me falta crecer mucho en la pluma para ser Escritor, y por eso con esta memoria y todos los libros ya publicados y escritos pretendo llegar al final de una etapa que terminará con la publicación de mis obras completas, esa que será al día siguiente de la publicación oficial de las memorias de mi ser “Escritor”.

Entonces, así fue cómo tomé la decisión de dejar de ser el joven que se pone a jugar a transcribir canciones de otros a su propio lenguaje, así como también los sentimientos de los otros para ayudarles con sus parejas, con la firme idea de convertirme en un Escritor, una tarea que algún día espero alcanzar, y mientras tanto sigo ensayando algunas ideas que voy escribiendo en forma de libros para las personas que tienen la necesidad de expresar su ser de alguna forma, ya sea mediante un dizque poema, carta, canción, novela, cuento, relato, artículo, ensayo o cualquier otra cosa que se me pueda ocurrir escribir, solo para dejar palabras a los demás, por si lo llegan a necesitar, buscando acercarlos a la lectura de una forma sencilla, pero dizque profunda.

Finalmente, debo confesar que a los 22 años, luego de andar analizando algunas reacciones de la gente con respecto a la figura o apariencia del ser, junto a algunos absurdos problemas con una dizque enamorada gracias a los comentarios de sus amigas, decidí que era necesario e indispensable seguir usando esa inmortal foto para recordarme la decisión de aquel día, y que no debía usar más fotos, porque finalmente las fotos -en este caso- solo sirven para los que quieran hacerse famosos, y yo no quería hacerme famoso, por más que el día que tomé la decisión también había pensado en que podía hacer mucho dinero como escritor para poder darle lo mejor a mi familia y no tener que andar con los problemas de los ajustes del bolsillo, cosa que era un pensamiento bastante iluso en un país como en el que habito. Pero, en fin, esa idea lo corregí a los 22 definitivamente, decidiendo que lo que quiero es que se conozca a mi ser por medio de mis ideas y no por mi cara ni cuerpo. Y por esa razón siempre evito las cámaras de fotos o videos, para seguir conservando el anonimato de la apariencia, para ser el hombre de las palabras, porque es la palabra la que se queda mientras el cuerpo se va, porque son las palabras las que te llevan de un lugar a otro, al punto de que hay veces que se cruza por mi mente la idea como un divino mensaje: “Ese anonimato en algún momento debe terminar para siempre, porque el sistema así lo exige para llegar a más gente”.

 

Lima, 02 de enero de 2021 a las 02:11 horas

Reflexión sobre el estallido social

Alexis Rodríguez B.

Partimos de un mundo capitalista, patriarcal, colonialista y antropocéntrico. Estos conceptos encierran las prácticas más nocivas para la vida; vida en la que no se permite soñar, porque todo sueño está atravesado por la explotación laboral, por sistemas educativos punitivos, por la violencia estatal y una ecología decadente.

Aún se conservan pueblos que por su legado ancestral o por lucha y resistencia política, mantienen prácticas inspiradas en la solidaridad, en el respeto a la Tierra y por una vida digna. Estos grupos, con pensamiento de caracol, constantemente vuelven su mirada atrás, para reflexionar sobre sus acciones y poder crecer, mejorando su convivencia. Esto en contraposición con la visión unidireccional que promueve el mal llamado progreso neoliberal.

Un abrazo a les Zapatistas, a los pueblos aborígenes y a todas las organizaciones alrededor del planeta, que sostienen una vida desacelerada, armoniosa y que inspira a todes quienes sufrimos el egocentrismo occidental.

Con los pies en una tierra actualmente conocida como Costa Rica, delimitada por fronteras ficticias e inspirada por un proyecto político con espíritu mercantil, manchado con sangra de aborígenes asesinades por genocidas como Cristóbal Colón y que ingenuamente se hace llamar un país de paz, se hace esta reflexión al calor de una coyuntura política crítica.

Las consideraciones expuestas en los párrafos anteriores, son herramientas con las que se puede analizar el estallido social que estamos viviendo, ya que a pesar de que las consignas que exigen les manifestantes son muy específicas, lo que muestran es que el deterioro de las condiciones de vida es un problema estructural, es un sistema que por más reformas que se le apliquen, no es capaz de suministrar lo necesario para que se cubran las necesidades básicas. Esto es, porque, aunque en muchos discursos políticos quieran hacer creer lo contrario, a este sistema no le importa crear condiciones para una vida digna, lo que le importa es crear riqueza y distribuirla inequitativamente en pocas manos. Para cerrar este párrafo es importante mencionar que cuando se dice sistema, no es de manera abstracta, este sistema tiene caras, nombres: son aquellas personas que ostentan el poder desde posiciones privilegiadas en puestos gubernamentales, empresariales y en la milicia. Contra estas personas es que se lucha, para derribarles.

El caos precede a la creación. Esta es una oportunidad para alimentar discusiones que nos dirijan a un mejor mañana, para que las exigencias no solo sean por reformas que ni a mediano ni a largo plazo van a mejorar nuestra calidad de vida. Que la rabia y la disconformidad nutran consignas anti-capitalistas, anti-patriarcales, anti-colonialistas y anti-antropocéntricas. Soñemos, soñemos con alternativas revolucionarias.

Imagen aportada por el autor.